FOTOGRAFIA
Prueba a congelar el movimiento
Foto de JoAnto
Jugar con el movimiento es una de las técnicas más básicas pero también de las más
importantes (y una práctica inicial que todo principiante tiene que realizar) que tenemos
en nuestra mano para obtener diferentes resultados en nuestras imágenes. Lo habitual es
que las fotografías congelen un instante, y por tanto el movimiento que pueda haber,
aunque desde luego ésta no es la única posibilidad. Si queremos congelar el
movimiento tendremos que disparar a velocidades superiores a 1/125, pero como
siempre dependerá de la situación, sobre todo de lo rápido que se mueva el sujeto
principal.
Intenta reflejar el movimiento
Foto de Gamuzona Con Valium
Por el contrario, si lo que queremos es dar sensación de movimiento tenemos que usar
una velocidad baja, teniendo cuidado eso sí de que no sea tan baja como para hacer que
la trepidación se produzca por culpa nuestra al sujetar la cámara en vez de por el
movimiento de los sujetos retratados. Así, a partir de 1/60 podemos empezar a
conseguir movimiento reflejado en nuestras fotografías siguiendo estos consejos... Las
posibilidades son infinitas.
Prueba a hacer un barrido
Foto de Dragan
Se trata de una forma bastante especial de captar el movimiento ya que, al mismo
tiempo, congela al sujeto principal y hace que el fondo aparezca movido ofreciendo
un resultado espectacular. Para lograr este efecto básicamente tienes que seguir un
objeto en movimiento que vaya en perpendicular a tu cámara mientras realizas una
exposición relativamente baja, sobre 1/60 y menos. Como siempre, es cuestión de
práctica pero siguiendo estos consejos serás capaz de hacerlo en poco tiempo.
Haz exposiciones aún más largas
Foto de Tony Brooks
Y ya para finalizar con las posibilidades que se pueden conseguir jugando con la
velocidad, la última sería realizar largas exposiciones, por ejemplo de varios segundos
o incluso de horas. Esto nos abriría la puerta a muchas otras opciones como la
fotografía nocturna o la de fuegos artificiales, disciplinas que pueden ser algo más
complicadas pero que sin duda son una buena práctica para seguir aprendiendo
Haz una misma foto en horas diferentes
Fotos de Alex Lecea y Sean MacEntee
Como sabéis, la luz del sol, que es la que principalmente utilizamos en fotografía, tiene
la particularidad de ser cambiante a lo largo del día debido al movimiento de la Tierra.
Por eso, puede ser muy interesante hacer una fotografía de un mismo lugar en
diferentes horarios para comprobar cómo evoluciona la luz y ver cómo varían los
resultados dependiendo de la luz del momento. Está claro que las diferencias pueden ser
muchas si hacemos la foto al amanecer, al mediodía o al atardecer. Prueba y verás lo
diferente que puede ser un mismo lugar dependiendo de la luz reinante.
Intenta lograr una buena silueta
Foto de Jlhopgood
Conseguir captar una silueta a contraluz es otro buen ejercicio que permite conseguir
fotos muy resultonas y nos ayuda a controlar aspectos como dónde debemos medir la
luz. La técnica básica requiere medirla de tal forma que la silueta en sí quede
subexpuesta en contraste con un fondo perfectamente iluminado.
Atrévete con un retrato
Foto de Jane Kostenko
Iniciarse fotografiando a amigos o familiares es una buena práctica al alcance de la mano de
cualquiera. Claro que conseguir un buen retrato no es simplemente decirle al modelo ponte
allí y sonríe. Hay un montón de cosas a tener en cuenta y muchos errores que podemos
cometer, pero con paciencia y siguiendo unos sencillos consejos (como lo que os ofrecemos en
este post) se pueden conseguir buenos resultados.