Dorfman (1996) Trabajo Social Una Noble Tradicion
Dorfman (1996) Trabajo Social Una Noble Tradicion
Libro: Clinical Social Work: Definition, Practice and Vision (Trabajo Social Clínico: Definición,
Práctica y Visión)
Autor: Ph.D Rachel A. Dorfman.
Año: 1996
Editorial: Brunner/mazel, Publishers. New York.
Capítulo 1: Social Work: A noble tradition.
Traducción libre y revisión (2018): Mg. Diego Reyes Barría1 - Ts. Johanna Ramírez Mellado2
1
Trabajador social, Licenciado en Trabajo Social por la Universidad de La Frontera. Diplomado de Postítulo
en Psicoterapia Sistémica y Familiar por la Universidad de Chile. Diplomado Internacional en Prácticas
Narrativas: Para la Terapia y el Trabajo Comunitario por PRANAS Chile & Narrative Practice Adelaide
Australia. Magíster en Psicología Clínica de Adultos: Especialización en Psicoterapia Sistémica-Relacional
por la Universidad de Chile. Docente de la Carrera de Trabajo Social de la Universidad de La Frontera y
Docente de postgrado de la Universidad Andrés Bello de Santiago. Co-Fundador de la Comunidad
Internacional del Trabajo Social Clínico. [Link]
2
Trabajadora Social, Licenciada en Trabajo Social por la Universidad de La Frontera. Postítulo en Mediación
Familiar y Comunitaria. Universidad de La Frontera.
3
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autorización de los traductores y de su autora principal. Si usted obtiene este material en algún tipo de
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lucrativos. diegoreyesbarria@[Link]; ramirezmelladojohanna@[Link]
4
La presente traducción también involucró el reordenar y profundizar en ciertos contenidos debido a factores
contextuales que motivaron la actualización del presente texto. Había información de personajes que a la
fecha han fallecido pero que en la edición del texto estaban vivos. Al mismo tiempo, se dio un orden
secuencial a ciertos contenidos para que este capítulo pueda tener un orden lógico y pedagógico. Se
introdujeron las citas que aparecían en las referencias bibliográficas con la intención de tener un panorama
histórico e intelectual.
2
socioeconómica, sin embargo, todas sufren de dolor emocional. A pesar de que mi trabajo
está a menudo cargado de frustración y desesperación, es profundamente satisfactorio
porque – creo – que contribuye a hacer del mundo un lugar mejor.
Estas palabras describen mi comprensión acerca del Trabajo Social Clínico y el significado
que le asigno. Ellas hablan al corazón. Otra definición (quizá más intelectual) sea más
comprensiva. Esta definición fue aprobada en Junio de 1984 por la junta de directores de la
Asociación Nacional de Trabajadores Sociales (NASW por su sigla en inglés). La NASW
es la más grande organización profesional de trabajadores sociales en el mundo. En enero
de 1994, tenía alrededor de 146.000 miembros en 55 localidades en todos los Estados
Unidos, Puerto Rico, Las Islas Vírgenes, y la comunidad internacional.
Trabajo Social Clínico comparte con toda la práctica del Trabajo Social la finalidad de
mejorar y mantener el funcionamiento psicosocial de personas, familias y pequeños grupos.
La práctica del Trabajo Social Clínico es la aplicación profesional de las teorías y métodos
del Trabajo Social en el tratamiento y prevención de disfunciones psicosociales,
discapacidades; incluyendo trastornos emocionales y mentales. Los conocimientos de base
son una forma unitaria de muchas teorías del desarrollo humano dentro de un contexto
psicosocial. La perspectiva de la persona en situación es central para la práctica del Trabajo
Social Clínico. El Trabajo Social Clínico incluye intervenciones directas en las interacciones
interpersonales, dinámicas intrapsíquicas y soporte vital y gestión de problemáticas. Los
servicios del Trabajo Social Clínico consisten en evaluación integral; diagnóstico;
tratamiento, incluyendo psicoterapia y consejería; orientación centrada en la persona;
consultoría; y autoevaluación. Los procesos de Trabajo Social Clínico se incluyen dentro de
los objetivos del Trabajo Social y los principios y valores contenidos en el código de ética de
la NASW. (NASW, 1989)5
Este libro es sobre el Trabajo Social Clínico, un campo de especialización de la práctica del
Trabajo Social la cual no fue formalmente reconocida por la NASW sino hasta 1987. A
pesar de que, muchos trabajadores sociales clínicos son contratados en organizaciones
públicas, la proporción de clínicos en práctica privada independiente ha ido
incrementándose a finales de la década pasada6 (NASW, 1989). Para practicar el Trabajo
Social Clínico independientemente, se debe contar primero que nada con un master en
Trabajo Social (MSW) con una licenciatura de un programa de Trabajo Social acreditado
5
National Association of Social Workers. (1989) NASW Standards for the practice of clinical social work.
Washington, DC. Unites States.
6
Op. Cit.
3
por el Consejo de Educación de Trabajo Social (CSWE), haber completado dos años de
experiencia completa (o una parte de tiempo equivalente) de supervisión por trabajadores
sociales clínicos, y sostener una membresía en la Academia de Certificación de
Trabajadores Sociales (ACSW) o una licencia estatal o una certificación que verifique y
regule un nivel avanzado de práctica clínica. 7 (NASW, 1989)
Entonces ¿Qué es el Trabajo Social Clínico? ¿Dónde se práctica Trabajo Social Clínico?
¿Cómo se hace esto? Estas son unas de las pocas preguntas que intentaremos respondernos
en este texto. Pero primero nosotros deberíamos familiarizarnos con nosotros mismos y con
el trabajo iniciático de las trabajadoras sociales.
7
Op. Cit.
8
Barker, R.L. (1991) The social work dictionary. Silver Spring, MD: National Association of Social Workers.
9
Noble, D, W. (1984) Progressivism. En J.P. Greene (Ed.), Encyclopedia of American political history. Vol.
III: Estudies of the principal movements and ideas (p.992). New York: Scribner.
4
tiempo estuvieron frustrados con la ausencia de oportunidades que aquel trabajo estaba
teniendo en la nueva sociedad industrializada. No se sintieron atraídos por los grandes
negocios o la organización laboral. La amplia gama de oportunidades con las que estamos
familiarizados no se abrió hasta después de la Primera Guerra Mundial. Muchos hombres y
mujeres con los mismos ideales compartieron una insistente insatisfacción con las
condiciones sociales finalizando el siglo XIX y comenzando el siglo XX y conduciendo
hacia una reforma.
Las grandes ciudades americanas estaban saturadas y con problemas de higiene. Las áreas
urbanas colapsaron con trabajo no delimitado, muchos de ellos eran inmigrantes, quienes
sufrieron bajo condiciones de explotación laboral y quienes experimentaron las
consecuencias de la pobreza debido a los despidos masivos. Los reformadores sociales
intentaron mejorar la sociedad por medio de propuestas que limitaran ciertas situaciones de
explotación, mejorando las condiciones del trabajo, el voto de las mujeres, leyes para
regular las inmigraciones y el trabajo infantil, y la promoción de la salud y de programas de
bienestar.
5
“encabezadores de la reforma” 10 (Davis, 1967), involucrándose en un movimiento laboral y
de derechos civiles.
La más conocida de las trabajadoras de la caridad fue Jane Addams. Addams nació en una
familia de clase media alta en Cedars, Illinois. Ella estuvo muy influenciada por la visión
política de su padre, John Addams, un senador estatal, protestante y abolinista. Desde su
infancia Addams nunca estuvo interesada en los roles femeninos de la era victoriana. En
lugar de ello, ella estuvo sumergida en el contexto de las personas en situación de pobreza.
En 1880, Addams fue varias veces a Europa, lo cual era muy común en las mujeres de su
clase social, sin embargo, ella profundizo en el encanto y la cultura singular del Viejo
Mundo durante sus “grandes viajes”. Ella pasaba una gran cantidad de tiempo visitando las
fábricas y los suburbios del extremo Este de Londres. Fue durante uno de esos viajes en que
ella visitó Toynbee Hall, la primera casa de caridad de Inglaterra. Addams se sintió a la
deriva encontrando ella que sus estudios de literatura no poseían ningún sentido ante los
rostros del dolor y del sufrimiento de la cual ella fue testigo ante los suburbios
superpoblados.
10
Davis, A.F. (1967) Spearheads for reform: the social settlements and the progressive movement, 1980-
1914. New York: Oxford University Press
6
Los movimientos de la caridad declinaron después de la Primera Guerra Mundial. Sin
embargo, jugaron un importante rol en el desarrollo que después tendría el Trabajo Social
Clínico. La contribución más importante fue que ayudó a cambiar la creencia de que el
estrés humano y la pobreza se originan desde una debilidad del individualismo moral.
Eventualmente, la profesión adoptó la posición de que los problemas humanos son
causados por factores individuales (como los rasgos de la personalidad) así como por
determinantes ambientales (como una inadecuada vivienda, las limitadas oportunidades
laborales, ausencia de educación, sistemas precarios de salud y el racismo institucional).
Esto es lo que actualmente se comprende como la perspectiva de la persona en su entorno.
Después de la Guerra Civil proliferaron las agencias privadas de calidad en todo Estados
Unidos. Por ejemplo, Trattner11 (1979) señala que en 1878 solamente en Filadelfia hubo
800 de estos grupos. Estas agencias tienen pequeñas conexiones con otras. Un individuo
ingenuamente podría solicitar de manera fácil y recibir servicios duplicados de un numero
diferente de organizaciones de caridad. No solo hubo agencias no afiliadas, sus esfuerzos
individuales fueron a menudo caóticos e inefectivos. La independencia de las agencias de
caridad eventualmente se unió, primero en Buffalo, después en New York y después en
todo el país. En 1882, hubo 22 COS en Estados Unidos. El objetivo principal de la COS fue
eliminar dar limosna por piedad (la caridad daba dinero y bienes) y en su remplazo se
propuso investigar científicamente los casos y organizarlos y entregar servicios eficientes.
11
Trattner, W. I. (1979) From Poor Law to Welfare state: a history of social welfare in America. New York:
The Free Press.
7
Los servicios eficientes, en la COS, típicamente eran asignados a las “visitadoras
amistosas” – que es, un respetuoso, exitoso, voluntariado “moral” desde la comunidad;
porque la pobreza fue considerada por ser una de las consecuencias del fracaso moral,
fueron las visitadoras amistosas, por sus buenos ejemplos y liderazgos, quienes se supone
que debían levantar a las personas pobres de su situación. Los agentes del distrito en la
COS registraron los casos para eliminar la duplicación de los servicios. Ellos también
determinaron la “dignidad” de cada caso, haciendo juicio a la capacidad para poder revertir
su “dependencia”. En aquellos días, tal trabajo fue llamado la aplicación de la filantropía.
Por 1900, cuando los participantes del movimiento de la COS comenzaron a entender que
la pobreza tiene mucho que ver con lo social, económico y psicológico más que de factores
morales deficientes de las personas, la era de las visitadoras amistosas se fue poco a poco
cerrando.
El movimiento de la COS conformó lo que nosotros ahora conocemos como Trabajo Social
Clínico, entre las contribuciones están las investigaciones sistemáticas y la evaluación
integral de los casos; las conferencias de los casos (presentación de casos ante un grupo que
permita adquirir y entender completamente los problemas y determinar el mejor supuesto
para solucionar el problema); reconociendo los significados de las relaciones entre el
trabajador social y la persona; alcanzando servicios (extendiendo los servicios más allá de
las agencias); y la eventual profesionalización del Trabajo Social.
Mary Richmond tuvo una infancia enfermiza, y como mujer adulta estuvo bastante tiempo
de su vida superando la invalidez crónica12. (Trattner, 1979) A pesar de su fragilidad ha
logrado realizar un gran ideal, incluyendo la transformación del “trabajo caritativo” hacia
una profesión. Richmond comenzó su carrera como una asistente de tesorería y como
visitadora amistosa en la COS de Baltimore, pero ella pronto se convirtió en una líder. En
12
Op. Cit.
8
aquel tiempo, el estatus profesional del Trabajo Social estaba en cuestión debido a que no
contaba con una definición técnica ni metódicamente fundamentada13. Richmond fue quién
formuló el primer “método social de Trabajo Social con casos”, el cual enfatizaba la
influencia sociológica del ambiente sobre el desarrollo de la personalidad individual y su
adaptación. Su libro, Diagnostico Social14 (1917), el cual presentó técnicas para la
investigación, diagnóstico, y tratamiento, reuniendo con extraordinaria grandeza los
alcances dentro y fuera del Trabajo Social. Ella es considerada como la fundadora de la
profesionalización del Trabajo Social.
El Trabajo Social de Casos fue la primera unificación de base teórica para la práctica del
Trabajo Social Clínico, pero rápidamente quedó obsoleto. En el año 1920, los trabajadores
sociales se encantaron con la perspectiva psicoanalítica, la cual enfatizaba en los
fundamentos diagnósticos sobre una investigación de la historia de la persona y el
tratamiento se basó en descubrir y comprender los tempranos traumas de la niñez. La
confianza sobre los conceptos Freudianos, incluyeron el inconsciente, la resistencia, y el
determinismo psíquico. Esa idea eventualmente provocó lo que se conoce como la escuela
diagnóstica o la perspectiva Freudiana.
13
En 1915, Abraham Flexner, como una autoridad de la educación profesional, dirigió la Conferencia
Nacional de la Caridad y las Correccionales. Su tema fue “¿Es el Trabajo Social una profesión? El determinó
que el Trabajo Social no era una profesión debido a que no tenía “una técnica educativa enseñable” (1915,
p.581). Él dijo que a pesar de que las trabajadoras sociales trataban bien y eran ingeniosas. Ellas no tenían las
habilidades técnicas para trabajar por los otros. Ellas eran simplemente intermediarias que dirigían a los otros
directamente a los servicios apropiados.
14
Richmond, M. E. (1917) Social diagnosis. New York: The Free Press.
9
duras restricciones de la influencia temprana de internalización de las disfunciones
parentales.15 (Smalley, 1970)
15
Smalley, R. E. (1970) The functional approach to casework practice. En R. W. Roberts y R. H. Nee.
Theories of social casework (pp. 27 – 28). Chicago: University of Chicago Press.
16
Kasius, C. (1959) A comparison of diagnostic and functional casework concepts: Report of the Family
Service Association of America Committee to Study Basic Concepts in Basic Casework Practice. New York:
Family Service Association of America.
10
El debate entre estas dos aproximaciones disminuyó en el año 1950. El funcionalismo fue
decayendo con los años. Sin embargo, el trabajo social de casos involucró un debate que
contribuyó a una gran idea para desarrollar la práctica clínica del Trabajo Social. Entre los
conceptos que no sobrevivieron al debate pero que continuaron siendo valorados en el
Trabajo Social Clínico están: el significado de la relación terapéutica, la transferencia, la
contratransferencia, y la noción de procesos. Los trabajadores sociales de casos discutieron
superficialmente algunas contribuciones significativas que ahora son nombradas como
práctica del Trabajo Social Clínico.
Gordon Hamilton fue la portavoz más influyente de la escuela diagnostica. Sus textos
influenciaron enormemente el desarrollo de la teoría en el trabajo social de casos, su libro
sobre la perspectiva “diagnóstica”, Teoría y Práctica del Trabajo Social de Casos (1940),
fue el principal libro de Trabajo Social por 20 largos años.17 En esto, Hamilton direccionó
la filosofía y los valores que subrayaron la entrega de servicios. Ella clarificó la relación
profesional, el uso de los recursos comunitarios y la relación entre los recursos
comunitarios, el problema diagnosticado y la intervención del trabajo social de casos.
Hamilton introduce la idea que adicionalmente hay que comprender los sentimientos de las
personas, el trabajador debe involucrar a la persona en una participación activa en el
cambio. En otras palabras, la persona debería actuar para sí misma en lugar de que otros le
17
Es importante destacar, desde nuestra perspectiva como traductores, que pese a que fue uno de los libros
más conocidos, es al mismo tiempo una obra que no refleja la gran transformación que tuvo Hamilton en su
pensamiento. En un libro posterior, publicado en 1947, “Psychotherapy in Child Guidance”, el cual tuvo su
primera publicación en español 20 años después, titulado erróneamente “psicoterapia y orientación infantil” la
autora expreso que: “¿De qué manera está relacionada la psicoterapia con el trabajo social de casos? ¿Es
acertado aplicarla en una tarea de Trabajo Social en lugar de hacerlo en el terreno estrictamente médico? El
problema me resultaba especialmente atractivo porque, en un libro escrito hacía varios años, había formulado
declaraciones (que ahora considero incompletas) acerca de la relación entre Psicoterapia y Trabajo Social. Yo
había dicho: «el Trabajo Social de Casos difiere de la psicoterapia principalmente en cuanto al plano en que
opera en relación al conflicto psíquico». Pero así cometía un error, entonces frecuentemente en ese campo:
equiparar el término psicoterapia con psicología profunda o psicoanálisis. El término psicoterapia no es
sinónimo de psicoanálisis, ni es un arte o una ciencia exclusiva del psiquiatra con formación médica” (p.15).
En esta obra, Hamilton incorpora la psicoterapia como una función dentro del Trabajo Social de casos,
creando así la primera forma de terapia familiar dentro del Trabajo Social con orientación psicodinámica,
preocupándose por hacer una práctica clínica dirigida a los niños y a sus padres. El aporte de Hamilton, sin
duda, constituye la piedra angular del Trabajo Social Clínico.
11
digan lo que debería hacer.18 (Germain, 1970) Después ella se retiró de enseñar en la
universidad de Columbia, Hamilton posteriormente sirvió como editora general de Social
Work desde 1956 a 1962, promoviendo ideas sobre métodos especializados y sobre la
unidad de las finalidades y valores del Trabajo Social. 19 (Minahan, 1987)
Hamilton fue la primera en usar el término psicosocial en 1941 para enfatizar que todos los
problemas tienen aspectos emocionales y sociales.20 (Hamilton, 1941) Eventualmente,
después adoptó ideas funcionalistas, la escuela diagnóstica evoluciono hacia lo que ahora se
conoce como la escuela psicosocial.
Florence Hollis fue una profesora, investigadora, autora y profesional quien, además de
otras responsabilidades continúo atendiendo personas durante gran parte de su carrera.
Durante la Gran Depresión, ella trabajó en agencias familiares en Philadelphia y Cleveland.
Ella se formó en Columbia University en la Facultad de la escuela de Trabajo Social por 25
años (1947-1972). Su mayor contribución incluye el desarrollo de una tipología de
procedimientos del Trabajo Social de Casos volviéndose la base para comenzar una
investigación que introduce la comunicación entre persona – trabajador social y los
procesos del Trabajo Social de Casos. Hollis usó el término “psicosocial” de Hamilton en el
título de su mayor libro, Casework: A Psychosocial Therapy (1964) lo que significó que la
aproximación diagnóstica tenía características sobre lo subjetivo, como también de los
aspectos sociales de la vida21 (Woods y Hollis, 1990). Ella escribió más de 40 artículos
sobre el Trabajo Social de Casos.
18
Germain, C. (1970) Casework and science: Al historical encounter. In R. W. Robert y R. H. Nee (Eds.),
Theories of social casework (pp.-3-32). Chicago: The University of Chicago Press.
19
Minahan, A. (1987) Gordon Hamilton. In Encyclopedia of social work (18th ed., pp. 926 – 927). Silver
Spring, MD: National Association of Social Workers.
20
Hamilton, G. (1941) The underslying philosophy of social casework. The Family, 18. (July), 139 – 148.
21
Woods, M. y Hollis, F. (1990) Casework: A psychosocial therapy (4th ed.). New York: McGraw – Hill.
12
Tal como Richmond, Hollis desarrollo intervenciones racionales y sistemáticas. Aunque
ambas hicieron esto con rigor, de acuerdo a los estándares de hoy, sus métodos podrían no
ser considerados científicos.22 En lugar aquello, sus técnicas y estrategias podrían ser
consideradas como un resultado de “práctica del saber”. La práctica del saber es un cuerpo
de conocimientos, que principalmente recogió desde las experiencias clínicas, que eran
transmitidas por los supervisores, colegas y otros expertos. Hollis contribuyó
tremendamente a una práctica del saber que podría ser considerada una “herencia” para los
estudiantes de Trabajo Social. La transmisión de sus muchos saberes desde su experiencia
clínica para quienes se inician es absolutamente esencial para el entrenamiento de los
trabajadores sociales clínicos.23 (Dorfman, 1987b)
Lydia Rapoport fue una profesional, profesora y teórica. Nació en Viena, Austria,
inmigrando a los Estados Unidos con sus padres cuando tenía 9 años. Comenzó su carrera
como trabajadora social psiquiátrica, eventualmente convirtiéndose en la directora de los
22
Se refiere a la predominancia del conductismo - lo que hoy en día sería considerado como una práctica
basada en evidencia – que por ese entonces deslegitimaba cualquier otra práctica que no estuviera relacionada
con el paradigma dominante de la ciencia positivista. No obstante, el aporte clínico que Florence Hollis
realiza debe comprenderse desde la singularidad acerca de cómo enseñaba los conceptos y la práctica, lo que
sin duda constituye un conocimiento relevante, lo cual no necesariamente se incluye dentro de un paradigma
positivista y racionalista de como comprender la ciencia. Lo que queremos evidenciar, es que su aporte, sí
constituye un aporte científico desde una epistemología hermenéutica y cualitativa.
23
Dorfman, R. A. (1987b). Rules of thumb: Constructing guidelines for the beginning clinical social worker.
The clinical Supervisor, 5(4), 87- 96.
24
Hollis, F . (1972) Casework: A psychosocial therapy. (2nd ed.) New York: Random House.
13
programas de Trabajo Social psiquiátrico en University of California, Berkeley. Mientras
vivía en Berkeley, trabajó en el laboratorio de psiquiatría comunitaria de Harvard
University y ahí ella hizo lo que muchos creyeron que fue su más importante contribución
para el Trabajo Social Clínico; el desarrollo de la intervención en crisis y el concepto de
terapia breve.
Nacida y criada en Butte, Montana, Charlotte Towle comenzó su carrera como una
trabajadora social de casos psiquiátrica en Tacoma, Washington. Ella proporcionó un
liderazgo en la creación de un curriculum genérico para el Trabajo Social de Casos. Un
curriculum genérico consistía en algunas metas de habilidades y conocimientos que son
comunes a todo el Trabajo Social de Casos, como también se oponía a un curriculum que
fragmentara en ámbitos de especialización, cada requerimiento era un set de habilidades y
de conocimientos de base. Towle estuvo en la Facultad de la escuela de administración de
Servicios Sociales en University of Chicago, ella en este lugar escribió y enseño sobre las
diferencias diagnósticas (el proceso de terminación de un diagnóstico por regla fuera de
otras posibilidades diagnosticas) en Trabajo Social de Casos. Ella también escribió sobre
los procesos vocacionales de enseñanza para trabajadores sociales y también escribió el
proceso educativo de capacitación de trabajadores sociales y buscó comprender las
diferencias en los patrones de aprendizaje de los estudiantes.
Charlotte Towle es quizá la más recordada por su poder de enseñanza y su influencia sobre
el desarrollo de otros grandes profesores y contribuidores del Trabajo Social. Perlman25,
(1989) por ejemplo escribe que Towle no creía que fuera una persona única para sus
estudiantes y los colegas quienes no compartían esta afirmación y decían que ella había
sido su mayor influencia. Perlman, por supuesto, se contaba a sí misma como una entre
ellos.
25
Perlman, H. H. (1989). Looking back to see ahead. Chicago: University of Chicago Press.
14
Jessie Talf (1882-1960)
El termino Trabajo Social funcional es asignado a Jessie Taft, quien definió en 1937 en un
innovador texto publicado en Journal of Social Work Process (1937). Ella formulo el
concepto uso de la función de agencia para explicar la realidad y el significado del trabajo
con las personas dentro los límites de las funciones de las agencias. 26 Ella comparo este
proceso como una forma en la cual uno tiene que ajustarse a los límites o a las estructuras
sociales de la sociedad27 (Yelaja, 1986). Jessie Talf, Otto Rank, y Virginia Robinson fueron
las formuladoras de la iniciática escuela funcional, quienes fueron los padres del desarrollo
de sus colegas de University of Penssylvania.
A pesar de que ella creó significativas contribuciones a nivel individual para el Trabajo
Social, Virginia Robinson es a menudo relacionada con Otto Rank quien influenció
fuertemente sus ideas, y Jessie Taft fue su compañera durante 50 años. Como miembro de
la facultad de University of Pennsylvania y de la escuela de Trabajo Social, ella rechazaba
muchas de las ideas sociológicas de Mary Richmond como también muchas de las ideas
Freudianas sobre las motivaciones inconscientes. En 1930, ella publicó A Changing
Psychology of Social Casework. El propósito de este libro era una nueva forma para
sintetizar la personalidad individual y el ambiente social. El 1942, Robinson escribió
Training in Skills for Social Case Work, el cual se enfocó sobre las habilidades necesarias
para la práctica del Trabajo Social de Casos funcionalista. Talf y Robinson fueron
consideradas las fundadoras de la escuela funcionalista.
26
Los trabajadores sociales diagnósticos no consideraban que las funciones de las agencias deberían merecer
alguna importancia. Ellos argumentaban que los trabajadores sociales eran profesionales, no simplemente
empleados, y como tal necesitaron un trabajo de carácter autónomo. La función de la agencia fue vista como
simplemente un factor indirecto de la práctica.
27
Yelaja, S. A. (1986). Functional theory for social work practice. In F. Turner (Ed), Social work treatment
(3rd ed., pp. 46-68). New York: The Free Press.
15
Helen Harris Perlman (1905-2004)
Nacida como la mayor de 4 hermanos en St. Paul, Minnesota, Helen Harris Perlman tuvo
una familia extensa y muy afectiva. Su optimismo y su personalidad amorosa motivada por
su padre, quien la llamaba a ella “miss mush” – corazón de abuelita – (Gottesfeld y
Pharis28, 1977, p.104). Lo más importante de su carrera académica fue en la University of
Chicago.
28
Gottesfeld, M. L., y Pharis, M. E. (1977) Profiles in social work. New York: Human Services Press.
29
Perlman, H. H (1970) The problema – solving model in social casework. In R. W. Roberts y R. H. Nee
(Eds.), Theories of social casework (pp.- 129-180). Chicago: University of Chicago.
16
danés, japonés, italiano, español y a varios dialectos de India y de África. La profesora
Perlman se jubiló y vivió sus últimos días en Chicago.
Finalizando el año 1960, el término “trabajador social de casos” quedo obsoleto30. El uso de
la palabra clínico se refiere al contacto directo entre un profesional y la persona, lo cual ha
sido criticado por algunos trabajadores sociales debido a que esto sugiere un tratamiento
médico y dirigido a una elite. Sin embargo, el término todavía sufre algunas críticas.
Los trabajadores sociales de caso de antaño probablemente se reirían que otro término haya
sido utilizado para describir la micropráctica. La macro – meso y micro práctica han venido
siendo terminologías que desde los 90 han descrito las dimensiones de los sistemas
humanos, que no se han ajustado a los grados de los cambios. Las profesiones de nivel
micro trabajan con los efectos de cambio de la relación directa con individuos, familias y
pequeños grupos. Los profesionales de nivel meso trabajan con los efectos de cambio con
grupos extendidos o sistemas tales como comunidades de vecindario, y los profesionales de
nivel macro trabajan todavía con grandes sistemas e instituciones tales como cuerpos
legislativos.
Igual que toda la práctica del Trabajo Social esta ha sido dividida dentro de 3 niveles de
intervención, sin embargo para los fines de este texto nos centraremos en el nivel micro que
se le ha asignado al Trabajo Social Clínico. Este último, ha sido dividido por orientaciones
teóricas. Varios de los trabajadores social contemporáneos han sido identificados con algún
modelo particular y una contribución única que ellos han creado para aquellas
30
Ver Dorfman, R. A. (1988) Clinical social work: the development of a discipline. In R. A. Dorfman (Ed.),
Paradigms of clinical social work (pp. 3-24). New York: Brunner/Mazel
17
perspectivas.31 Las personas que se presentan han hecho contribuciones significativas en
diferentes áreas, sin embargo, ellos representan solo unos ejemplos. Docenas de otros
prominentes trabajadores sociales podrían haber sido incluidos aquí, pero nos centraremos
en los más populares.
Ann Hartman
Ann Hartman recientemente escribió “mi madre era una trabajadora social… que se graduó
de Smith College… Bertha Reynolds fue una heroína en mi familia32 mi hermana también
era trabajadora social. Joan Laird, quien ha sido mi compañero de vida durante 30 años y
mi colaborador y colega, él también es un trabajador social, y sus hijos quienes han subido
de grado a MSW (Master of Social Work) desde el Smith y quienes han contraído
matrimonio con otras MSW de la misma casa de estudios…y nuestros nietos a la edad de 3
meses, han ido a su primer seminario nocturno de lunes en Smith College hace un par de
semanas atrás…bueno como tú puedes ver el Trabajo Social ha sido muy central en mi
vida” (A. Hartman, Comunicación Personal, 4 de Julio, 1995). Igualmente, Ann Hartman
continúa siendo central para el Trabajo Social.
31
Mucha de esta información y muchos de estos textos que siguen en las siguientes páginas fueron entregados
por los trabajadores sociales clínicos que están presentes en esta sección.
32
Bertha Reynolds (1885-1978) su más grande contribución fue el desarrollo teórico de una perspectiva
psicosocial para el tratamiento en el Trabajo Social a mediados de los años 30. Su visión marxista y sus
comentarios críticos radicales sobre la historia del Trabajo Social donde no sintonizaban con la profesión del
Trabajo Social a comienzos del año 1940. Ella recuerda que estuvo desempleada por muchos años y
finalmente su resignación la llevo a jubilarse tempranamente. (Freedberg y Goldstein, 1986)
18
sido más complejo. Ella comienza su carrera con un interés profundo por el ambiente social
y por una determinación de mantener lo “social” en el Trabajo Social. (A. Hartman,
Comunicación Personal, 4 de Julio, 1995)
Hartman después se movió hacia la perspectiva sistémica familiar. En su segundo libro con
Laird, Family-Centered Social Work Practice (1983) y A Handbook of Child Welfare
(1985), ella adaptó el pensamiento familiar sistémico a las personas y a los problemas
sociales que los trabajadores sociales veían. Finalmente Hartman y Laird (quienes habían
estudiado antropología en la Universidad de Michigan) cambiaron de pensar la familia
como un sistema social para pensarla como una pequeña parte de la sociedad. Esto condujo
a Hartman hacia el posmodernismo y el construccionismo social y sus actuales
preocupaciones con las formas en las cuales nosotros construimos nuestro contexto y en los
sentidos en cuales el contexto forma nuestras construcciones.
Entre sus honores está el de 1994, Premio al logro significativo de su vida por el Consejo
de Educación para el Trabajo Social, el de 1993 que fue el Premio por Grandes
Contribuciones para la Educación del Trabajo Social por Massachusetts Chapter de la
33
Hartam, A. (1978). Diagrammatic assessment of family relationships. Social case work, 59, 465 – 476.
19
Asociación Nacional de Trabajadores Sociales, y los doctorados honoris causa de las
universidades de Tulane y Smith College.
Durante 50 años, Carol Meyer ha practicado en una amplia gama de escenarios y ha hecho
significativos e importantes contribuciones a cada área. En el año 1960 había
particularmente un difícil momento para el Trabajo Social, en parte porque los programas
sociales de esa década no estaban siendo satisfactorios de la manera que el Congreso y
otras dimensiones tenían éxitos moderados (por ejemplo., había menos personas en
instituciones de bienestar). Como resultado, la efectividad del Trabajo Social de Casos fue
cuestionada. Al mismo tiempo la profesión vivía la agresión de muchas otras áreas, algunos
se preguntaban si el Trabajo Social de Casos podría sobrevivir. Meyer escribió su primer
libro práctico en 1970 (Social Work Practice) “siendo un deliberado esfuerzo para rescatar
el Trabajo Social de Casos… [ahora] llamándolo práctica de Trabajo Social para ampliar su
alcance, y en segundo lugar buscaba dirigirlo también al ambiente urbano para capturar las
rápidas transformaciones sociales” (C.H. Meyer, Comunicación personal, 13 de Febrero,
1995).
34
Meyer, C. H. (1988) The eco – systems perspective. In R. A. Dorfman (Ed.), Paradigms of clinical social
work (pp. 3-24). New York: Brunner/Mazel
20
Meyer se esforzó en “rescatar la esencia de la práctica ante la crueldad, el cruel mundo…
[por] conectarlo a los nuevos pensamientos, nuevos movimientos sociales, políticos y otros
contextos” (C. H. Meyer. Comunicación Personal, 13 de Febrero, 1995). Su énfasis estuvo
sobre los valores de la práctica clínica y la unidad base de conocimientos sustantivos en sus
prolijos artículos, ediciones y declaraciones. Carol Meyer fue profesora de Trabajo Social
de Columbia University. Ella fue formadora, editora y líder del Trabajo Social y llegó a ser
la editora de Affilia: La revista de Trabajo Social y Mujeres.
El primer empleo como trabajador social de William Reid fue en el ejército, primero como
un recluta y después como un oficial. Él desarrollo el modelo centrado en la tarea a
comienzos de los años 1970, cuando los tratamientos eran a largo plazo y orientados
psicodinámicamente, siendo este último dominante en el Trabajo Social Clínico. A pesar de
que el modelo centrado en la tarea surgió de la tradición psicodinámica y de la
conservación de algunos elementos de esta, la característica central de este modelo fue el
agudo contraste con la tradición psicodinámica. La práctica prevaleciente era muchas veces
a largo plazo, mientras que la práctica centrada en tareas se diseñó para ser breve; esta
podía variar entre 6 a 12 sesiones.
21
En la perspectiva de Reid, no hubo “agendas ocultas”, no hubo intentos de cambiar el
funcionamiento o la situación de la persona sin asegurar explícitamente – en acuerdo con la
persona - que tales cambios serían las metas de la intervención. En contraste con la práctica
poco estructurada de ese momento, el tratamiento centrado en tareas breves se organizó en
una secuencia de actividades claramente definidas.
Reid contribuyó a crear una práctica investigativa; con problemas específicos, estructurada,
y dirigida a la acción de las personas lo cual fue aceptado como una tradición orientada a la
práctica, debido a que la perspectiva centrada en la tarea tiene su origen en la práctica del
Trabajo Social y usó lenguaje del Trabajo Social, si bien conservó algunos componentes de
la práctica psicodinámica, fue visto como una luz afín cuando estas ideas evolucionaron en
una forma más radical por los conductistas y otros.
Francis J. Turner
“Como muchos trabajadores sociales, empecé en el Bienestar Infantil. Con una licenciatura
en filosofía, no sabía qué estaba haciendo, entonces volví a la universidad para obtener mi
grado en Trabajo Social” (F.J. Turner, Comunicación Personal, 1 de Junio, 1995). Así
comenzó el destacado trabajo social como académico y profesor en las temáticas de
bienestar infantil, servicios familiares, y salud mental. Él promovió y desarrolló la tradición
diagnóstica/psicosocial de Gordon Hamilton y Florence Hollis. Su contribución al trabajo
22
clínico incluye la autoría de 7 libros y la dirección de otros 14, incluyendo Differential
Diagnosis and Treatment in Social Work (1968, 1976, 1983) Social Work Treatment (1974,
1979,1986), Adult Psychopathology (1984) and Psychosocial Therapy (1978). Él también
fue editor en jefe de la International Social Work Journal.
Herbet Strean
23
Para comprender el significado de la contribución de Strean al Trabajo Social Clínico, por
una parte es comprender la historia de la unión entre el Trabajo Social Clínico y el
psicoanálisis. Como cualquier matrimonio contemporáneo, ha sufrido altos y bajos.
Inicialmente, el psicoanálisis posicionó a la profesión y trajo prometedoras soluciones a lo
subjetivo y a los problemas sociales. Luego hubo un periodo de incertidumbre para los
profesionales que practicaban el psicoanálisis, ya que no lo podía curar todo como lo
habían previsto. Sin embargo, la unión sobrevivió con expectativas mucho más realistas.
Por décadas, los escritos de Strean han hecho que los principios y conceptos psicoanalíticos
sean accesibles y aplicables a la práctica del Trabajo Social. A pesar de que el Trabajo
Social Clínico contemporáneo ya no se adscribe exclusivamente en el modelo
psicoanalítico (y esperemos que nunca haya sido así), la aplicación de los principios
psicoanalíticos ha continuado mejorando la comprensión dinámica y los esfuerzos de
intervención del Trabajo Social Clínico.
El trabajo de Strean ha enfatizado en varias ocasiones que para ser efectivo, los clínicos –
independientemente de su campo de práctica y su orientación terapéutica – deben tener
conocimientos sobre los deseos inconscientes de la persona y las funciones del yo,
particularmente la defensa del yo y la represión del superyo, conocimientos sobre
transferencia, contratransferencia, resistencia, y contraresistencia es de la misma manera
indispensable en el trabajo clínico. Además, comprender los problemas psicosociales de las
personas requiere de una apreciación de los significados de las historias de las personas y
de la forma en como la experiencia de las personas es en esa historia. Estas ideas han sido
exploradas en más detalle y profundidad en Clinical Social Work (1978), Psychoanalytic
Theory and Social Work Practice (1979), and Essentials of Psychoanalysis (1994).
Formada como una trabajadora social psiquiátrica, Virginia Satir estuvo estrechamente
vinculada con la perspectiva de la Terapia Familiar y fue conocida por su estilo innovador y
24
sus técnicas. Ella fue una profesional, autora, y profesora en diversos contextos; incluyendo
clínicas psiquiátricas, hospitales y centros de tratamiento residencial, en centros privativos
de libertad, de libertad condicional, y agencias de servicios familiares.
De muchas maneras, el trabajo de Satir con familias se enfocó sobre las fortalezas y el
potencial más que en la patología, y recalcó que los trabajadores se rehusaran a etiquetar a
las personas a través de diagnósticos.
35
Ver Reid, W. J. (1994) The empirical practice movement. Social Service Review, 68 (2), 165 – 182.
25
Briar en su libro (Briar y Miller, 1971) presenta una de las primeras formulaciones
contemporánea de la práctica empírica. Más tarde, como decano de School of Social Work
en University of Washington, fue quien dirigió su facultad hacia el desarrollo de un
programa educacional enfatizado en la integración de la práctica y la investigación. (Reid36,
1994) Él ha incentivado a los profesionales a construir sus propios modelos de base
empírica y a evaluar sus prácticas.
Mónica McGoldrick
36
Op. Cit.
37
McGoldrick, M. (1991). Life connections: Family, community and culture. Smith College School for Social
Work Journal, Fall/Winter, pp. 4 – 9.
38
Op. Cit.
26
sus escritos y de su enseñanza, ella mantiene una práctica privada con personas, parejas y
familias.
Sus libros incluyen You Can Go Home Again (1985), The Changing Family Lifestyle: A
Framework For Family Therapy (Carter y McGoldrick, 1988) and Genograms in Family
Assessment –Genogramas en la evaluación familiar en su traducción al español–
(McGoldrick y Gerson, 1985). Su libro Ethnicity and Family Therapy (McGoldrick, Pearce
y Giordano, 1982) es popularmente conocido y ampliamente valorado.
Carolyn Saari es una trabajadora social clínica y profesora quien está en la vanguardia en el
desarrollo de la teoría del Trabajo Social. Saari delimitó tempranamente las influencias
sobre su vida en la década de 1950, cuando ella estaba estudiando en la escuela secundaria
en Montgomery, Alabama. “Vivir con miedo no es placentero ni una certeza, no es la mejor
manera de pasar la adolescencia, pero sí proporciona una exposición a las desigualdades del
mundo y a las motivaciones que pueden guiar hacia la carrera de Trabajo Social”. (C. Saari,
Comunicación personal, 9 de febrero. 1995)
Como otras teóricas, Saari se esfuerza en comprender la forma en las cuales la injusticia y
la opresión dañan el potencial individual. Fue en la década de 1960, en que ella fue una de
las primeras en tener la convicción de que el tratamiento individual no es solo una forma de
ayudar a las personas a adaptarse a una sociedad enferma. Reflexionando sobre ese
momento, escribe “no tenía una forma muy adecuada de argumentar con aquellos quienes
dijeron que no era así... puedo hacerlo mejor ahora” (C. Saari, comunicación personal, 9 de
febrero, 1995).
27
persona está creando – significado. “Lo que importa es la determinación que hace la
persona del problema y la solución no es necesariamente la situación en que la persona se
ve a sí mismo como visto desde un punto de vista puramente externo u objetivo. En
cambio, la forma en que la persona interpreta esa situación es lo que tiene un significado
especial”39. (p.12) Ella fue profesora de Trabajo Social en Loyola University y realizó una
práctica privada en Chicago.
Naomi Golan
Aunque los trabajadores sociales han ayudado a las personas que desde sus problemas
sufren un estrés agudo generados desde los días de las “visitadoras amistosas”, tomó
muchos años formular un modelo de tratamiento en crisis efectivo. Naomi Golan ha hecho
significativas contribuciones al desarrollo de la Teoría de Crisis –Crisis Theory– y de un
modelo de Intervención en Crisis –Crisis Intervention Model–. Su popular libro, Treatment
in Crisis Situations (Golan, 1978), definió un modelo de tratamiento básico para el Trabajo
Social en diferentes escenarios. Por el año 1980, la intervención en crisis y la intervención
planificada breve se había interiorizado en la práctica general del Trabajo Social40. (Turner,
1986)
Naomi Golan nació en Chicago, pero se mudó a Israel en 1971. Durante muchos años, ella
enseñó alternadamente en Estados Unidos y en Israel (University of Wisconsin – Madison,
Hebrew University en Jerusalem, University of California at Berkeley, University of Haifa,
University of Southern California, y Smith College School for Social Work). Ella es
profesora emérita de University of Haifa, Israel, de la cual ella se retiró en 1984. Ella fue
galardonada con el premio Jerusalén, por el municipio de Jerusalén en noviembre de 1990
en reconocimiento a su trayectoria en servicios comunitarios y a la profesión de Trabajo
Social.
39
Saari, C. (1991) The Creation of Meaning in Clinical Social Work. New York: Guilford.
40
[Link]
28
Max Siporin (1917 – 2010)
Cuando a algunos de los trabajadores sociales clínicos de este libro se les consultó que
sugirieran a un trabajador social que pensaran que debería incluirse aquí, el nombre de Max
Siporin apareció una y otra vez. Varias personas dijeron, “tú debes incluirlo a él. Él es un
antiguo filósofo del Trabajo Social”.
Como un profesional de Trabajo Social y como un estudiante de doctorado, Siporin fue uno
de los primeros en descubrir y publicar sobre la Terapia Familiar y Matrimonial desde la
perspectiva de los sistemas sociales. Fue también uno de los primeros en escribir sobre su
aplicación en entornos psiquiátricos.
En sus últimos años, Siporin publicó una serie de artículos sobre la moralidad y ética en
Trabajo Social que ha estimulado a los profesionales a considerar el aspecto moral de la
filosofía del Trabajo Social41. (Siporin, 1975, pp. 84-89) y a re-evaluar los enfoques del
Trabajo Social para ayudar a las personas con problemas éticos y morales42. (Siporin, 1982,
1983, 1985, 1989). Siporin ha dedicado su atención a la estética de la práctica del Trabajo
Social y al estilo del trabajador social, escribiendo sobre el Trabajo Social Clínico como
una forma de arte43. (Siporin, 1988, 1993) Alcanzó a publicar un libro sobre aquello.
Siporin fue profesor emérito de la School of Social Welfare at the State University of New
York at Albany, donde fue profesor desde 1969 a 1985.
Helen Northen fue la primera hija nacida de inmigrantes suecos. Ella creció en Seattle con
sus otros 3 hermanos mayores y su joven hermana en una “casa bastante grande…en un
41
Siporin, M (1975). Introduction to social work practice. New York: Macmillan.
42
Siporin, M (1982). Moral philosophy for Social Work Today. Social Service Review, 56, 516-538; Siporin,
M (1983). Morality and Inmorality in helping social work clients. Social Thought, 9(4), 10-28; Siporin, M
(1985). Deviance, morality, and social work therapy. Social Thought, 11(4), 11-24; Siporin, M (1989). The
Social Work Ethic. Social Thought, 15(3/4), 42-52.
43
Siporin, M (1988). Clinical Social Work as an art form. Social Casework, 69, 117-184; Siporin, M (1993).
The Social Worker’s Style. Clinical Social Work Journal, 21(3), 257-270.
29
vecindario multiétnico, con las puertas abiertas y vecinos amistosos”. Ella atribuye su
interés de por vida a los aspectos socioculturales del ambiente diverso donde creció en su
infancia. Ella era una estudiante de grado en Psicología cuando aprendió sobre el Trabajo
Social y su énfasis sobre el ambiente social. Ella inmediatamente cambio de
especialización, una decisión de la cual ella dice que “nunca lamento”. (H. Northen,
comunicación personal, 19 de julio, 1995)
Sin embargo, hubo una piedra en el camino. Le costaba aceptar la idea de que los
estudiantes de Trabajo Social tenían que aprender a cómo trabajar con personas o grupos de
forma parcelada. Decidida a hacer ambas cosas, encontró una escuela en la que podía tomar
clases y además tenían laboratorio de aprendizaje en Trabajo Social de casos y de Trabajo
grupal. Esta experiencia la llevo a identificar numerosos valores genéricos, conceptos,
principios, y técnicas que podrían utilizarse diferencialmente para trabajar con personas,
familias o grupos.
Helen Northen fue una profesora de University of Southern California por más de 30 años,
desde el 1953 hasta el 1987. Durante ese tiempo, a ella le apasionaba mejorar la calidad de
la práctica (pasando desde un sistema psicosocial a una orientación ecosistémica). Su
trabajo fue una reflexión de sus esfuerzos para difundir los conocimientos y habilidades que
salieron del trabajo de grupo a todas las modalidades de la práctica – por ejemplo, usando
el poder de los grupos para promover los propósitos terapéuticos. (H. Northen,
comunicación personal, 19 de julio, 1995)
Los 7 libros de Northen son Clinical Social Work Knowledge and Skills (2nd ed., 1995),
Families and Health Care: Psychosocial Intervention (co – autora con Kathleen Ell, 1990),
y Social Work with Group (1988). La Dra. Northen fue profesora emérita de School of
Social Work, University of Southern California. Entre sus reconocimientos está el
Certificate of Honor of the Association for the Advancement of Social Work with Groups en
1979 su elección en 1982 como una miembro y distinguida profesional de la National
Academy of Practice in Social Work of the National Academies of Practice.
30
Carel B. Germain (1916 – 1995)
44
Germain, C. B., & Gitterman, A. (1986).The life model approach to social work practice revisited. In F. J.
Turner (Ed.), Social Work Treatment (3rd ed., pp.618-644). New York: The Free Press.
45
[Link].
31