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Plan Diocesano de Pastoral Final

Veracruz, trabajando en el plan pastoral

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Iglesia

Una

misionera
III PLAN DIOCESANO
DE PASTORAL 2016

DIÓCESIS DE VERACRUZ
PROMULGACIÓN DEL
PLAN DIOCESANO DE PASTORAL
El presente documento corresponde al III Plan Diocesano de Pastoral 2016, que
se empezó a elaborar poco tiempo después de las celebraciones que tuvieron lugar
con motivo de los 50 años de la erección de la Diócesis.
Este trabajo ha representado un esfuerzo perseverante de dos años, en el que se
ha procurado involucrar a todos los Agentes de Pastoral, desde las bases, en todos
sus niveles y agrupaciones.
La Vicaría de Pastoral condujo los trabajos, guiada por el Vicario mismo y presi-
dida por el obispo Diocesano. Un equipo técnico fue asesorando periódicamente
y en Asambleas Diocesanas, Decanales y Parroquiales, se fueron sucediendo las
diversas etapas a lo largo de la elaboración del nuevo Plan Diocesano de Pastoral.
A partir de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en
Aparecida, Brasil, y del Sínodo de los obispos sobre la Nueva Evangelización, que
marcaron el enfoque del Nuevo Plan, se iniciaron los trabajos iluminados por am-
bos Documentos Conclusivos:
 iscípulos y misioneros de Jesucristo, para que nuestro pueblo en él tenga vida
D
(Aparecida, Brasil, 31.05.2007).
 xhortación Apostólica Evangelii Gaudium, sobre el Anuncio del Evangelio en el
E
mundo actual (Roma, 24.11.2013).
El Concilio Vaticano II Iluminó también la ruta de los trabajos.
Ha quedado también marcada la ruta de aplicación de este III Plan Diocesano de
Pastoral, desde su “promulgación”: hoy, lunes 21 de noviembre de 2016, el periodo
de socialización y estudio; los tiempos de los programas y su evaluación y la ho-
mologación de los Planes Parroquiales de Pastoral, a partir de la propia condición
de cada Parroquia.
Todo eso está muy bien, hermanos, pero ahora es preciso poner el énfasis en la dis-
posición espiritual y pastoral con la que vamos a emprender el camino y vamos a
mantener el paso con perseverancia. Aparecida nos pide una conversión espiritual
y pastoral (cfr. 365-372).
Y en un contexto similar, escuchemos lo que decía san Juan Pablo II en la Carta
Apostólica Novo millennio ineunte al término del “Año Jubilar” del 2000:
Conscientes de esta presencia del Resucitado entre nosotros, nos
planteamos hoy la pregunta dirigida a Pedro en Jerusalén, inmediata-

3
mente después de su discurso de Pentecostés: “¿Qué debemos hacer,
hermanos?” (Hch 2,37).
No se trata […] de inventar un nuevo programa. El programa ya existe.
Es el de siempre, recogido por el Evangelio y la Tradición viva. Se cen-
tra, en definitiva, en Cristo mismo, al que hay conocer, amar e imitar,
para vivir en él la vida trinitaria y transformar con él la historia hasta
su perfeccionamiento en la Jerusalén celeste.
Sin embargo, es necesario que el programa formule orientaciones pas-
torales adecuadas a las condiciones de cada comunidad.
En primer lugar, no dudo en decir que la perspectiva en la que debe
situarse el camino pastoral es el de la “santidad”. ¿Acaso no era este
el sentido último de la indulgencia jubilar, como gracia especial ofreci-
da por Cristo para que la vida de cada bautizado pudiera purificarse y
renovarse profundamente?
Conviene además descubrir en todo su valor programático el capítulo
V de la Constitución Lumen Gentium sobre la Iglesia, dedicado a la
vocación universal (NMI, 29-30).
Ahora bien, agradeciendo a todos los que participaron activamente en la elabora-
ción de este III Plan Diocesano de Pastoral 2016 y pidiendo a Dios su gracia para
llevarlo a cabo
POR EL PRESENTE DECRETO, PROMULGO ESTE III PLAN DIOCESANO DE
PASTORAL Y ORDENO SU APLICACIÓN EN TODAS LAS ESTRUCTURAS Y
ÁREAS DE PASTORAL, A PARTIR DE ESTA FECHA, HABIÉNDOSE CLAUSURA-
DO EL AÑO JUBILAR EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA.

Mons. Luis Felipe Gallardo Martín del Campo S.D.B.


Obispo de Veracruz

Pbro. Lic. Víctor Díaz Mendoza


Secretario Canciller

Dado en la Ciudad de Veracruz, Ver., a 21 de noviembre del año 2016

4
UN POCO DE HISTORIA
La Diócesis de Veracruz ha celebrado sus 50 años de haber sido constituida. Somos
una porción del pueblo de Dios que, junto y en comunión con su Pastor, hacemos
presente la Iglesia de Cristo en este vasto territorio veracruzano. Consciente de
nuestra misión, en todo momento hemos querido responder a tan gran respon-
sabilidad de anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios a todas las personas que
habitan el territorio Diocesano.
La Diócesis fue erigida el 19 de marzo de 1963, mediante la Bula Populorum Bono,
de san Juan XXIII, con la Ordenación Episcopal de Mons. José Guadalupe Padilla
Lozano y su toma de posesión.
El 2 de febrero de 1991, Mons. José Guadalupe promulga el primer Plan Diocesano
de Pastoral.
El 18 de junio de 2005, Mons. Luis Gabriel Cuara Méndez promulga el Documento y
los Decretos del Primer Sínodo Diocesano, celebrado en ocasión del XL Aniversario
de la Diócesis. A la muerte de Mons. Luis Gabriel Cuara Méndez, Mons. Luis Felipe
Gallardo Martín del Campo promulga el Plan operativo de Pastoral, completando,
así, el marco Operativo del Sínodo Diocesano mediante unas líneas de acción.
El objetivo general del plan de 1991 se proponía:
“Impulsar comunitariamente una Evangelización nueva, integral y
dinámica; para que el hombre viva una fe comprometida y así se cons-
truya el Reino de Dios”.
Por su parte, el Objetivo general del plan operativo consideraba:
“Que nuestra diócesis, atenta a los signos de los tiempos y frente a
los desafíos del hombre de hoy, se comprometa con la Nueva Evange-
lización para anunciar, vivir y celebrar la fe en comunión y solidaridad”.
En una línea bien marcada, la diócesis siempre ha tenido presente la Evangeliza-
ción como prioridad; y no puede ser de otra manera, pues es el ser y quehacer de
la Iglesia.

5
PRESENTACIÓN DEL MÉTODO
DE PLANEACIÓN PARTICIPATIVA
El método para la realización de este plan diocesano de pastoral es un proceso de
pastoral participativa, que requiere la participación de los agentes involucrados en
la pastoral diocesana. Este proceso de planeación tiene dos grandes faces: el marco
referencial y el marco operacional.

El marco referencial
Es la reflexión teológico-pastoral y de elaboración del diagnóstico. Se caracteriza
por tres momentos:
1. El marco de la realidad: es el estudio objetivo de la realidad socio-pastoral, en
el análisis de los principales problemas y en la profundización de sus causas.
2. El marco doctrinal: explicar a través de la Revelación, de la Tradición de la Iglesia
y de los Documentos del Magisterio, cómo debe ser la Iglesia y el mundo según
el proyecto de Dios.
3. El diagnóstico pastoral: es la confrontación entre el marco de la realidad y el
marco doctrinal.
El marco operacional
Es el momento de aterrizaje, de la elaboración del plan global de acción. Se carac-
teriza por cuatro momentos:
1. Pronóstico pastoral: consiste en el establecimiento del objetivo general de la
acción pastoral, de los objetivos específicos, en la determinación de los servicios
pastorales con sus respectivos objetivos y criterios de acción
2. Organización: es la ordenación de los mecanismos de coordinación que van a
animar, coordinar y supervisar la acción pastoral.
3. Programación pastoral: es la determinación de los programas y proyectos pasto-
rales, con la finalidad de los objetivos propuestos.
4. Evaluación: es hacer una profunda y humilde revisión de la acción pastoral, par-
tiendo de los resultados obtenidos y de las dificultades encontradas.

6
MARCO DE MARCO
LA REALIDAD DOCTRINAL

Tendencias Fuerzas
de apoyo
Problemas
DIAGNÓSTICO Fuerzas de
Pistas de resistencias
solución
Prioridades
PRONÓSTICO

OBJETIVO GENERAL
ETAPA DEL PROCESO

OBJ. ESPECÍFICO DE PLANEACIÓN


PARTICIPATIVA
POLÍTICAS Y ESTRATEGIAS

PROGRAMACIÓN

ORGANIZACIÓN

EVALUACIÓN

7
1 MARCO
REFERENCIAL

1 Marco de la realidad
2 Marco doctrinal
3 Diagnóstico pastoral
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

MARCO DE
1 LA REALIDAD
Es el estudio objetivo, hasta donde se es posible, de la realidad socio-pasto-
ral, en el análisis de los principales problemas y en la profundización de sus
causas. Aquí nos damos cuenta “quiénes somos”.

1.1 REALIDAD MUNDIAL


Modernidad y posmodernidad
1. La realidad que se nos presenta hoy día es desafiante. Para muchos es un cambio
epocal que está provocando una transición de un modelo de sociedad y de civiliza-
ción a otra. La modernidad, con sus propuestas que nunca alcanzaron a realizarse,
ocasionó que entrara crisis y dio lugar a la posmodernidad como un desencanto
de la propia modernidad. Esta crisis de la modernidad se debe en gran medida a
excesos y vacíos 1. Los excesos se caracterizan por tres divinizaciones:
La divinización del ser humano.
La divinización de la razón.
La divinización de la historia.
Los vacíos emergen como consecuencias de los excesos.
Vivencia del momento y pérdida de esperanza
2. En ese sentido, los Obispos latinoamericanos reunidos en Aparecida nos han
dicho que “la pasta humana ha cambiado”. Ha cambiado tanto, que el hombre
de hoy busca solo vivir el momento sin función de preparar otra cosa. Hoy el ser
humano se olvida de los principios y criterios fijos y vive un vagabundeo incierto.
Nuestro pensamiento se orienta en mucho a la ciencia y a la técnica; buscamos en
ellas respuesta para llenar nuestros vacíos. Del desencanto de la razón se ha pasado
a desvalorarla y a valorar los sentimientos por encima de la razón.
3. El hombre de hoy, tiene la experiencia de un mundo duro y no tiene esperanza de
poderlo cambiar; por ello, decide disfrutar al menos del presente con una actitud
hedonista. Hoy se considera la superioridad del objeto por el sujeto. En continui-
dad con lo anterior, la sociedad vive una cultura de la fachada y el espectáculo. Lo
que más importa es conservarse joven, vivir un narcicismo: solo importa disfrutar

1 Cfr. HABERMAS Jurgüen, La modernidad, un proyecto incompleto. En el debate modernidad-posmo-


dernidad, Punto Sur, 1989, pp. 131-144.

10
1. MARCO DE LA REALIDAD

la vida presente. Cuando queda solo el presente, sin raíces ni proyectos, cada uno
puede hacer lo que quiera. Ahora la estética sustituye a la ética2.
4. El hombre, al rechazar la disciplina de la razón y dejarse guiar por los sentimientos,
no se aferra a nada, no tiene certezas absolutas; nada le sorprende y sus opiniones
son susceptibles de modificaciones rápidas. Renuncia a los compromisos profundos.
Solo busca vivir y dejar vivir. Es necesario decir que vivimos una sed de Dios, pero
Dios no puede ser demasiado exigente, por tal motivo, se busca una religión light.
En este tenor, el Concilio Vaticano II recuerda que “los grupos en que vive la Iglesia
cambian completamente con frecuencia por varias causas, de forma que pueden
originarse condiciones enteramente nuevas”3.
Transformaciones y crítica de valores
5. Las transformaciones sociales, a las cuales hemos asistido en las últimas déca-
das, tienen causas complejas, tienen sus raíces lejos en el tiempo y han modificado
profundamente la percepción de nuestro mundo. El lado positivo de estas trans-
formaciones está a la vista de todos, evaluado como un bien inestimable que ha
permitido el desarrollo de la cultura y el crecimiento del hombre en muchos campos
del saber. Sin embargo, estas mismas transformaciones han dado inicio también a
muchos procesos de revisión crítica de los valores y de algunos fundamentos del
modo común de vida, que han dañado profundamente la fe de las personas.
6. El papa Benedicto XVI, afirma:
Si por un lado, la humanidad ha conocido beneficios innegables de
esas transformaciones y la Iglesia ha recibido ulteriores estímulos
para dar razón de su esperanza (cf. 1P 3, 15), por otro, se ha verificado
una pérdida preocupante del sentido de lo sagrado, que incluso ha
llegado a poner en tela de juicio los fundamentos que parecían indis-
cutibles, como la fe en un Dios creador y providente, la revelación de
Jesucristo único salvador y la comprensión común de las experiencias
fundamentales del hombre como nacer, morir, vivir en una familia, y la
referencia a una ley moral natural. Aunque algunos hayan acogido todo
ello como una liberación, muy pronto nos hemos dado cuenta del de-
sierto interior que nace donde el hombre, al querer ser el único artífice
de su naturaleza y de su destino, se ve privado de lo que constituye el
fundamento de todas las cosas4.

2 Para estas características de la cultura posmoderna cfr. MARDONES José María, Posmodernidad
y Cristianismo, Sal Terrae, Santander 19882, 60-61
3 Conc. Ecum. Vat. II, Decreto Ad Gentes, sobre la actividad misionera de la Iglesia, 6.
4 Cfr. Benedicto XVI, Carta Apostólica en forma motu proprio Ubicumque et Semper (21.09.2010:
AAS. 102 (2010) 789).

11
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

Riesgos del mundo actual


7. El papa Francisco presenta la realidad actual afirmando que el gran riesgo del
mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza
individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de
placeres superficiales, de la conciencia aislada, sigue diciendo, ésa no es la opción
de una vida digna y plena, ése no es el deseo de Dios para nosotros. Por otro lado,
menciona que la humanidad vive en este momento un giro histórico. Son de alabar,
dice, los avances que contribuyen al bienestar de la gente. Sin embargo, la mayoría
de los hombres y mujeres de nuestro tiempo vive precariamente. El miedo y la des-
esperación, incluso en los llamados países ricos. La falta de respeto y la violencia
crecen, la inequidad es cada vez más patente.
8. Sigue diciendo, se considera al ser humano como un bien de consumo. Hemos
dado inicio a la cultura del descarte. Con la exclusión queda afectada en su misma
raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive. En muchas partes se reclama
mayor seguridad.
9. Una cultura en la cual cada uno quiere ser el portador de una propia verdad
subjetiva, vuelve difícil que los ciudadanos deseen integrar un proyecto común más
allá de los beneficios y deseos personales. En la cultura predominante, el primer
lugar está ocupado por lo exterior, lo inmediato, lo visible, lo rápido, lo superficial,
lo provisorio. Lo real cede el lugar a la apariencia. En muchos países, la globaliza-
ción ha significado un acelerado deterioro de las raíces culturales con la invasión
de tendencias pertenecientes a otras culturas, económicamente desarrolladas pero
éticamente debilitadas.
Desafíos de la fe católica
10. La fe católica de muchos pueblos se enfrenta hoy con el desafío de la prolife-
ración de nuevos movimientos religiosos que vienen a llenar, dentro del individua-
lismo imperante, un vacío dejado por el racionalismo secularista, además si parte
de nuestro pueblo bautizado no experimenta su pertenencia a la Iglesia, se debe
también a la existencia de unas estructuras y a un clima poco acogedor en algunas
de nuestras parroquias y comunidades, o a una actitud burocrática. En muchas
partes hay un predominio de lo administrativo sobre lo pastoral, así como una sa-
cramentalización sin otras formas de evangelización.
11. El proceso de secularización tiende a reducir la fe y la Iglesia al ámbito de lo
privado y de lo íntimo. Además, al negar toda trascendencia ha producido una
creciente deformación ética, un debilitamiento del sentido del pecado personal y
social y un progresivo aumento del relativismo, que ocasionan una desorientación
generalizada.

12
1. MARCO DE LA REALIDAD

Crisis de la familia y de la comunidad


12. Aunado a todo lo anterior, La familia, célula básica de la sociedad, atraviesa
una crisis cultural profunda, como todas las comunidades y vínculos sociales. El
individualismo posmoderno y globalizado favorece un estilo de vida que debilita
el desarrollo y la estabilidad de los vínculos entre las personas, por otra parte, se
manifiesta una sed de participación de numerosos ciudadanos que quieren ser
constructores del desarrollo social y cultural5.
13. También en esta cultura actual surge como desafío preocupante y de diversas
formas una ideología llamada gender que, “niega la diferencia y la reciprocidad
natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencia de sexo,
y vacía el fundamento antropológico de la familia. Esta ideología lleva a proyectos
educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una
intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hom-
bre y mujer”6. Al respecto, el cardenal Joseph Ratzinger expresó en su momento: “es
la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura”.
14. En el caso de las culturas populares de pueblos católicos, podemos reconocer
algunas debilidades que todavía deben ser sanadas por el Evangelio: machismo,
alcoholismo, violencia doméstica, escasa participación en la Eucaristía, creencias
fatalistas o supersticiosas que hacen recurrir a la brujería. En las ciudades fácilmen-
te se desarrollan el tráfico de drogas y de personas, el abuso y la explotación de
menores, el abandono de ancianos y enfermos, varias formas de corrupción y de
crimen. Las casas y los barrios se construyen más para aislar y proteger, que para
conectar e integrar.
Cultura globalizada e identidad cristiana
15. Como hijos de esta época, todos nos vemos afectados de algún modo por la cul-
tura globalizada actual que, sin dejar de mostrarnos valores y nuevas posibilidades,
también puede limitarnos, condicionarnos e incluso enfermarnos. Hoy se puede
advertir en muchos agentes de pastoral, incluso en personas consagradas, una preo-
cupación exacerbada por los espacios personales de autonomía y de distensión, que
lleva a vivir las tareas como un mero apéndice de la vida. La vida espiritual se confun-
de con algunos momentos religiosos que brindan cierto alivio pero que no alimentan
el encuentro con los demás, el compromiso en el mundo, la pasión evangelizadora.
16. La cultura mediática y algunos ambientes intelectuales a veces transmiten una
marcada desconfianza hacia el mensaje de la Iglesia y un cierto desencanto. Como
consecuencia, muchos agentes pastorales desarrollan una especie de complejo de
inferioridad que les lleva a relativizar u ocultar su identidad cristiana.

5 Cfr. FRANCISCO, Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, sobre el anuncio del Evangelio en el
mundo actual (24.11.2013), 51-67
6 FRANCISCIO, Amoris Laetitia, sobre el amor en la familia, (19.03.2016), 56.

13
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

La mundanidad espiritual en la vida de la Iglesia


17. La mundanidad espiritual es buscar, en lugar de la gloria del Señor, la gloria
humana y el bienestar personal. Esta mundanidad puede alimentarse especial-
mente en el gnosticismo, el subjetivismo o el neopelagianismo autorreferencial y
prometeico de quienes en el fondo solo confían en sus propias fuerzas y se sienten
superiores a otros por cumplir determinadas normas.
18. En algunos hay un cuidado ostentoso de la liturgia, de la doctrina y del prestigio
de la Iglesia, pero sin preocuparles que el Evangelio tenga una real inserción en el
Pueblo de Dios y en las necesidades concretas de la historia7. En otros, la mun-
danidad espiritual se esconde detrás de una fascinación por mostrar conquistas
sociales y políticas, en un embeleso por las dinámicas de autoayuda, en una densa
vida social, en un funcionalismo empresarial.
19. Dentro del Pueblo de Dios y en las distintas comunidades, ¡cuántas guerras!
En muchos lugares escasean las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada8.

1.2 REALIDAD DE AMÉRICA LATINA


20. De Río de Janeiro a Aparecida han pasado más de 50 años; en ese transcurso el
Episcopado Latinoamericano ha realizado cinco Conferencias Generales para anali-
zar como pastores la situación religiosa del Continente con todas sus implicaciones
sociales, a fin de ofrecer a los fieles cristianos los elementos para la vivencia de una
fe más auténtica.
Río de Janeiro
21. En el Documento de Río de Janeiro (1955) se asienta la gran preocupación por
los problemas que aquejan a América Latina, entre ellos: las vejaciones a la Iglesia,
las insidias de los masones, la propaganda protestante, el laicismo en sus diversas
formas, teorías materialistas como el comunismo, la superstición y el espiritismo,
pero sobre todo, la ignorancia religiosa y el adormecimiento de la vida cristiana. Sin
embargo, el problema fundamental y acuciante es la escasez de sacerdotes.
22. Por otra parte, en el panorama social del continente hacen ver que, a pesar de con-
tar con un gran cúmulo de bienes, no toda la población disfruta de ese tesoro pues
gran número de sus habitantes viven en una situación angustiosa por los bajos sala-
rios y la demanda de trabajo y vivienda, a lo que se suma el problema de la migración.
23. La Conferencia Episcopal observa con preocupación la profunda y rápida trans-
formación de las estructuras sociales a causa de la industrialización del Continente,

7 Cfr. FRANCISCO, Exhortación Apostólica, Evangelii Gaudium, sobre el anuncio del Evangelio en el
mundo actual (24.11.2013), 69-94
8 Cfr. Ibídem, 95-107

14
1. MARCO DE LA REALIDAD

donde el pensamiento cristiano está ausente para animarlo. Habiendo comprobado


la gran distancia que existe entre el problema social y la solución cristiana, proclama
la urgencia de orientar e intensificar la labor social, encausando las iniciativas hacia
la raíz misma de los problemas para remediarlos y poner su acento a favor de las
clases más necesitadas.
Medellín
24. En el documento de Medellín (1968), siguiendo las indicaciones del papa Pablo
VI, encontramos una triple orientación: espiritual, pastoral y social.
25. En el terreno espiritual se señalan las insidias de corrientes subversivas contra
la fe que han creado desconfianza incluso en los ambientes católicos; se siguen
corrientes filosóficas de moda como el historicismo, relativismo, subjetivismo y
neopositivismo. Existe un analfabetismo religioso entre la población católica y al-
gunos teólogos recurren a expresiones doctrinales ambiguas y opiniones propias.
26. En el plano pastoral se expresa una gran preocupación por el peligro de querer
secularizar el cristianismo para hacerlo más pragmático y darle mayor eficacia en
una sociedad moderna, profana y tecnológica. Además, se presenta una Iglesia
carismática, más acorde a la civilización contemporánea y como superación de la
Iglesia institucional.
27. A nivel social, el Episcopado muestra angustia por los problemas del continente
pues está marcado por las injusticias que hieren la conciencia cristiana, vive bajo el
signo trágico del subdesarrollo que impiden la realización humana, se conjugan el
hambre y la miseria, las enfermedades, la mortalidad infantil, el analfabetismo, la
marginación, las desigualdades sociales, los brotes de violencia, además de la es-
casa participación ciudadana en la gestión del bien común, la deficiente administra-
ción social; no obstante, se invierten grandes recursos en la carrera armamentista,
en una burocracia excesiva en lujos y ostentaciones.
Se marca una premisa que se refiere al estudio y divulgación de la Doctrina Social
de la Iglesia elaborada en los últimos años.
Puebla
28. El Documento de Puebla (1979) muestra la preocupación sobre las diversas
relecturas del Evangelio, pues en algunos casos se pretende silenciar la divinidad
de Jesucristo y se reduce a un gran profeta o reformador político implicado en la
lucha de clases. Aclara que cualquier silencio, olvido, mutilación o acentuación in-
adecuada de Jesucristo que se aparte de la fe de la Iglesia no puede ser contenido
válido de la evangelización.
29. También se muestra la preocupación y malestar sobre la interpretación de la
naturaleza y misión de la Iglesia, pues había interpretaciones del Reino de Dios
de una manera secularista, en las que no hay necesidad de la fe y de la iglesia; así
como la desconfianza hacia la Iglesia “institucional” u “oficial” a la que se califica

15
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

como alienante en contraposición a la llamada “popular”. Se advierte que se trata


de posiciones ideológicas por lo que hay que remitirse al Concilio Vaticano II.
30. Acerca de la visión sobre el hombre, se dice que quizás sea una de las debilida-
des más claras de la civilización actual. Una época que se califica como humanismo
ateo en la que el hombre se ha rebajado a niveles insospechados, donde los valores
humanos se han conculcado como nunca y donde el hombre ha sido amputado de
una dimensión esencial de su ser, el absoluto. Se trata de una visión del hombre
estrictamente económica, biológica o psíquica. La dignidad humana es conculcada
al no tener en cuenta los valores de la libertad, la integridad física y psíquica, el
derecho a los bienes esenciales de la vida, cuando el hombre no puede ejercer su
derecho de participación y se le coarta o es sometido a torturas físicas o sicológicas.
31. Puebla señala diversos problemas sociales a los que la Iglesia debe hacer frente,
como son: los diversos sistemas que se oponen a ella, la delicada cuestión del derecho
de propiedad, la creciente riqueza de unos pocos (paralela a la creciente miseria de las
masas), la paz interna e internacional, el materialismo, la violación de los derechos
humanos etc. Ante esto, la Iglesia tiene el derecho y el deber de proclamar la verdad
sobre el hombre, imagen de Dios, que posee gracias al Evangelio y que constituye el
fundamento de la enseñanza social de la Iglesia y la base de una verdadera liberación.
32. Urge concienciar a los fieles, pues cuando arrecian las injusticias y crece doloro-
samente la distancia entre pobres y ricos, la Doctrina Social de la Iglesia constituye
un precioso instrumento de formación y de acción especialmente para los laicos,
quienes por vocación deben estar presentes en las dimensiones políticas y econó-
micas para tutelar y promover los derechos humanos.
Santo Domingo
33. El Documento de Santo Domingo (1992) constata que existen posiciones in-
aceptables sobre lo que es la verdad, la libertad y la conciencia; se justifica un plu-
ralismo teológico relativista que pone en peligro la integridad de la fe. Hay quienes
piensan que el Magisterio de la Iglesia no es sino una teología opinable, por lo que
surge un denominado magisterio paralelo en oposición al auténtico Magisterio.
Existen también grupos organizados de oposición sistemática a la Iglesia.
34. La fe sencilla de los pueblos sufre el embate de la secularización y el consi-
guiente debilitamiento de los valores religiosos y morales. Los ambientes urbanos
confían más en la ciencia y en la técnica y se presentan hostiles a la fe; se transmiten
modelos de vida contrarios al Evangelio y la fe se le presenta como amenaza a la
libertad y autonomía del hombre.
35. Las sectas y movimientos pseudoespirituales, subvencionadas con importantes
recursos económicos, ponen de manifiesto el vacío pastoral, la falta de formación
e identidad cristiana en grandes masas de católicos y la carencia de sacerdotes. Su
objetivo es debilitar la unidad de América Latina y con ello la fe católica.

16
1. MARCO DE LA REALIDAD

36. La promoción humana debe ser consecuencia lógica de la evangelización y ten-


der a la liberación integral de la persona9. La preocupación por lo social forma parte
de la misión evangelizadora de la Iglesia, es parte esencial del mensaje cristiano10.
37. Se constata la difícil y delicada realidad social con amplias capas de población
en la pobreza y marginación creciente. Situación angustiosa de hermanos que care-
cen de lo necesario para una vida auténticamente humana, agravada por la pérdida
del poder adquisitivo del dinero y la inflación, la disminución de los precios de las
materias primas, la deuda internacional y el desempleo creciente.
38. La cultura ha sido objeto de particular estudio y reflexión por parte del CELAM
en los últimos años. Anunciar a Jesucristo en todas las culturas es la principal
preocupación de la Iglesia y objeto de su misión. En nuestros días se percibe una
crisis cultural de proporciones insospechadas. La ausencia de valores cristianos
fundamentales en la cultura de la modernidad, ha ofuscado la dimensión de lo
trascendente y llevado a muchas personas al indiferentismo religioso. En América
Latina es causa determinante del desencanto social.
Aparecida
39. El Documento de Aparecida (2007) presenta el fenómeno de la globalización
con su profunda aspiración a la unidad pero con el riesgo de los grandes monopo-
lios y de convertir el lucro en el valor supremo. Se ha evolucionado hacia la demo-
cracia aunque con algunas preocupaciones de autoritarismo. La economía liberal se
mantiene, aun empobreciendo a ciertos sectores de la población o expoliando sus
propios bienes naturales.
40. En el aspecto religioso se nota debilitamiento en el conjunto de la sociedad y de
la pertenencia a la Iglesia Católica como fruto del secularismo, hedonismo, al indife-
rentismo y al proselitismo de las sectas y nuevas expresiones pseudoreligiosas. No
obstante, es notable también la madurez de la fe en muchas Comunidades eclesia-
les: laicos activos, abnegados catequistas, jóvenes, nuevos movimientos e Institu-
tos de vida consagrada y las muchas obras educativas, asistenciales y hospitalarias.
41. Los problemas sociales y políticos de América Latina y el Caribe, así como los
desafíos del hambre y la pobreza, son múltiples y complejos; no se pueden afrontar
con programas generales, pues hablamos de problemas de estructuras creadoras
de injusticia. Por tanto, las estructuras justas son una condición necesaria para un
orden más justo en la sociedad. Estas estructuras han de buscarse y elaborarse a
la luz de los valores fundamentales, con todo el empeño de la recta razón política,
económica y social y no de ideologías y sus promesas.

9 Cfr. PABLO VI, Evangelii Nuntiandi, sobre la Evangelización en el mundo contemporáneo


08.12.1975), 29-39.
10 Cfr. JUAN PABLO II, Sollicitudi Rei Sociali, al cumplirse el vigésimo aniversario de la Populorum
Progressio (30.12.1987), 41.

17
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

42. En resumen, entre los grandes problemas que se presentan en el Continente en


estos casi sesenta años, están: la insuficiencia de clero y la ignorancia religiosa, el
adormecimiento de la vida cristiana, el vacío pastoral y la falta de formación e identi-
dad cristiana en grandes masas de católicos (como fruto del secularismo, hedonismo,
indiferentismo y proselitismo de las sectas y nuevas expresiones pseudoreligiosas).
43. En el aspecto social, América Latina cuenta con un gran cúmulo de bienes pero
no toda la población lo disfruta, pues gran número de habitantes viven en una situa-
ción angustiosa por la falta de trabajo y salarios insuficientes, injusticias que hieren
la conciencia cristiana, un subdesarrollo que aparta a los hombres de su propia rea-
lización, víctimas del hambre, las enfermedades, la mortalidad, las desigualdades y
la marginación que han generado brotes de violencia en el continente.

1.3 REALIDAD NACIONAL

Pobreza, migración y narcotráfico


44. En nuestro país vivimos personas que buscamos las estructuras adecuadas
para un desarrollo justo y sustentable para todos. Sin embargo, vivimos una exten-
dida y endémica pobreza en un gran sector de la población, con todo lo que esto
conlleva: ignorancia, enfermedades, abandono del campo y emigración a la ciudad
y al vecino país del Norte. Al respecto no solo nuestra población emigra, muchos
hermanos, sobre todos centroamericanos pretende cruzar nuestro país para llegar
a los Estados Unidos, convirtiéndose en víctima del atraco, extorsión, violaciones y
muerte, que enluta a tantos hogares.
45. Padecemos, de años, la presencia y actividad del negocio del narcotráfico, fenó-
meno globalizado y complejo, que ha causado profunda división, muchas muertes,
daños a la salud física de la juventud y a la salud moral de las familias; ha sido
causa, además, de la ruptura del tejido social.
Cultura de la muerte
46. No obstante que somos un pueblo que ama, celebra y canta a la vida, tenemos
que lamentar cómo se ha ido enseñoreando la cultura de la muerte, manifestada
en una falta de respeto a la sacralidad de la misma vida. Nos referimos no solo a
las muertes violentas y crueles del crimen organizado, sino también a la mentalidad
abortista de algunos sectores, muchas veces impulsada por políticas de agenda que
atentan contra nuestra conciencia, la soberanía de nuestra nación y directamente
contra el santuario de la vida: la familia.
Bien común y corrupción
47. Somos un pueblo que ama la convivencia, que practica la solidaridad y la hos-
pitalidad. Sin embargo, tenemos que reconocer hondas divisiones en algunos sec-

18
1. MARCO DE LA REALIDAD

tores de la sociedad, provocadas muchas veces por intereses de partidos políticos


y grupos de poder que no buscan el bien común sino su propio beneficio.
48. No cabe duda, en la base de estas oscuras realidades está arraigada la cultura
de la corrupción, la impunidad y la ambición desmedida; la ausencia, muchas ve-
ces, de la cultura de la legalidad, del compromiso social y de la corresponsabilidad
ciudadana. Al mismo tiempo se percibe una pérdida de la conciencia de la morali-
dad de los actos y las omisiones, en fin, la realidad del pecado11.
La realidad religiosa en México
49. Por otro lado, la realidad religiosa de nuestro pueblo, en una encuesta realizada
por IMDOSOC en 2013, arroja que:
90% creen en Dios; de éstos, 86% tienen una religión;
90% de ellos se reconocen católicos;
98% de los católicos está muy contento de serlo;
96% nunca dejarán de ser católicos.
El prestigio de la Iglesia católica ante la totalidad de la población es muy alto. Cuan-
do se les pregunta el grado de confianza que le tienen, un 87% de los entrevistados
confiesa que le tiene confianza y de éstos un 47% dice tenerle mucha.
50. Sin embargo junto a estos datos, que sin duda son admirables, otros hechos
señalan una lectura distinta:
42% de los entrevistados afirma claramente que es importante creer, pero cada
persona puede decidir libremente qué es lo que práctica;
9% valora la misa como su mayor felicidad;
51% no cree en una vida después de la muerte;
81% no conoce a su obispo, ni siquiera su nombre o apellido;
17% simplemente no asiste al templo;
el 47% asiste muy poco
En total estamos hablando de un ¡64%!
51. Crece aún más el desconcierto cuando se constatan resultados que hablan de
una insensibilidad ante la suerte de la Iglesia, que se supone es “su” Iglesia:
47% no acepta que sus ministros hablen de política;
73%, en distinta intensidad, se opone a que sus ministros hablen la esfera públi-
ca de temas económicos y políticos;
80% opina que los ministros no deben influir en las decisiones del gobierno;

11 Saludo a Su Santidad, papa Francisco, en ocasión de la Visita ad Limina de los Obispos de México
de José Francisco Robles Ortega Arzobispo de Guadalajara y presidente de la CEM, 19.05.2014.

19
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

70% opina que el Estado no debe apoyar económicamente a ninguna Iglesia,


mostrando así una cierta animadversión.
52. Y esto, desgraciadamente, no es todo. Católicos que dicen tener confianza en
su Iglesia, no se sienten obligados a seguir sus normas morales, mostrándose más
bien practicantes de una cultura de la muerte:
44% acepta el aborto, si la mamá está en peligro;
39% si el bebé que viene sufre una enfermedad incurable;
33% si el embarazo se debe a una violación;
y un 30% más no lo dice claramente.
53. Otra visibilidad de la cultura de muerte sembrada en el que se dice católico, es que:
57% está de acuerdo en que se aplique la pena de muerte al secuestrador que
asesina y mutila, y al que abusa sexualmente de los niños(as);
73% acepta la práctica de que el enfermo disponga de su vida; aunque 44%,
ponen como condición “la anuencia del médico”12.

1.4 REALIDAD DIOCESANA13

Escenario cultural
54. Nuestra cultura es muy rica en muchos aspectos: somos alegres, festivos, solidarios,
hospitalarios, todavía cultivamos profundas raíces familiares etc. Somos, en general, un
pueblo que expresa y ama la cultura como medio para manifestarse y darse a conocer.
55. En lo religioso somos un pueblo con expresiones sinceras de religiosidad popu-
lar. Sin embargo, en lo general, vivimos una fe tradicionalista marcada por ciertas
costumbres, por tal motivo nos cuesta llegar a los compromisos y a asumir un
cristianismo responsable y coherente con nuestra vida.
56. La familia, en muchos casos, ha perdido su papel de educadora y el diálogo
intrafamiliar. La tecnología ha influido para una pérdida de fe y valores. Se ha ido
perdiendo el respeto por lo sagrado. Falta un compromiso real entre fe y vida. Exis-
te poca evangelización y pérdida de la identidad cristiana. Hay manifestaciones de
un ateísmo práctico; nos vamos por lo cómodo, por lo inmediato y en ocasiones
llegamos a la indiferencia.
57. La falta de educación ha provocado la pérdida de valores y la aceptación de an-
tivalores, debido a que algunas instituciones han dejado de cumplir con su misión

12 IMDOSOC, “CREER EN MÉXICO” 2013, Encuesta Nacional y Práctica Religiosa, presentada por
Dr. María Luisa Aspe Armella.
13 La realidad de nuestra Diócesis se analizó en cuatro Asambleas Diocesanas, donde fueron invitados
presbíteros, religiosos-as, diáconos permanentes, laicos y seminaristas. Todos tuvieron la oportunidad
de aportar desde la realidad que viven.

20
1. MARCO DE LA REALIDAD

de formar personas. En el fondo es la expresión de un secularismo en donde Dios


está ausente de nuestras vidas.
Escenario socio-económico
58. Las relaciones interpersonales están en proceso de cambio. En la dinámica fami-
liar surge la desintegración14 y una nueva concepción de familias monoparentales15.
Por otro lado, quien ejerce la función de jefe de familia muchas veces se ven en la
necesidad de salir a trabajar por largas jornadas y en algunos casos se ven forzados
a la migración. Por lo anterior, se percibe un aumento en la desintegración familiar
y la falta de presencia de los padres en el hogar, como consecuencia, la formación
en valores está ausente. Esto ha ocasionado un aumento en el número de las adic-
ciones (alcoholismo, drogadicción, pornografía, etc.) y no hay programas sociales
que resuelvan este problema16.
59. El fenómeno de la globalización ha tenido repercusiones en nuestra manera de
vivir, de relacionarnos con los demás y de ver al mundo.
60. Por el individualismo, las jornadas de trabajo, la desintegración familiar, la migra-
ción y la movilidad humana, se ha perdido el diálogo en las familias, la autoridad de
los padres de familia o tutores, y el sentido de solidaridad con los más necesitados.
61. Nuestro País es muy rico en muchos sectores. Sin embargo, por años la eco-
nomía nacional ha provocado una gran desigualdad social y económica, que no
permite que todos accedan a los bienes de consumo que les permitan lograr un
desarrollo humano integral; el empleo es escaso, los salarios son bajos, buena parte
del empleo es informal. Lo anterior ha provocado, en el territorio de la Diócesis, una
gran diferencia entre los más beneficiados en su economía y los más necesitados;
ha aumentado la violencia y el crimen organizado, el alcoholismo, la drogadicción,
la trata de personas, la migración y, con estos, la desintegración de la sociedad y
las familias.
62. En el campo, la situación no es diferente: hay pobreza y marginación, sus pro-
ductos son comprados por empresas que acaparan el mercado y a precio bajo. La

14 Según la estadística del INEGI, Cuéntame, en 2012 se registraron en México 585,434 matrimonios y
99, 509 divorcios. Esto significa que por cada 100 matrimonios se registran 17 divorcios.
15 Según el INEGI en la Estadística a propósito del día nacional de la familia mexicana (2 de marzo), la
proporción de hogares en México es de tipo familiar: 90.5 por ciento, mientras que 18.5% son familias
monoparentales. Las mujeres encabezan 84% de familias monoparentales, el nivel de escolaridad que
predomina en los jefes de familia monoparental es de educación básica: 62%.
16 Según las estadísticas del Centro de Integración Juvenil hasta el 2011 el consumo de alcohol ha in-
crementado principalmente en mujeres: en México hay 392 mil adolescentes entre los 12 a los 17 años
que consumen alcohol de los cuales 146 mil son mujeres. (Según el Centro contra las adicciones de
Veracruz, la principal adicción es el alcohol. Según la Encuesta Nacional de Adicciones la Zona Centro
Sur a la que corresponde Veracruz el estado está por debajo de la media nacional en cualquiera de las
adicciones.

21
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

mayor parte de los campesinos sufre el abandono de las autoridades y los progra-
mas que han implementado no han rendido los frutos esperados. Muchos se ven
obligados a emigrar a la ciudad para buscar oportunidades y otros más buscan el
“sueño americano” dejando a familias en el abandono.
63. El sector pesquero sufre los embates del tiempo y de la falta de especies mari-
nas y el mal pago de su producto.
64. Por otro lado, los servicios públicos (agua potable, luz eléctrica, pavimentación,
drenaje, servicio de recolección de basura, mantenimiento de parques y jardines) no
se brindan de manera equitativa, beneficiando solo a las zonas de clase media alta
y alta. Junto a esto se presenta una escasa educación de la conciencia en el cuidado
de la ecología y los ecosistemas, por lo que se existen problemas como: falta de
cuidado del agua potable, contaminación de mares, ríos y espacios públicos, etc.
65. En la misma situación de la economía, y aunque ya hay más conciencia de los
Derechos Humanos, algunos de estos no son respetados en plenitud, por ejemplo:
el derecho al respeto de la dignidad de la personas (a los migrantes, en la trata de
personas, adultos mayores, etc.), el derecho a un empleo y salario digno, el derecho
de todos los jóvenes a la educación media superior y superior. Por último, hemos
caído en una sociedad consumista.
Escenario político
66. Se hacen esfuerzos por parte de autoridades y servidores públicos de favorecer
la justicia social y buscar el bien de todos. Sin embargo, en muchos de quienes tie-
nen la función de gobernar no se percibe una vocación, una ética ni un compromiso
como representantes del pueblo para ejercer el servicio público; esto deriva en co-
rrupción, falta de seguridad a la población, falta de prestación equitativa a todas las
comunidades de los servicios públicos que solo se prestan a las personas y zonas
económicamente más favorecidas (agua potable, pavimentación y saneamiento,
cuidado de parques y jardines, drenajes, iluminación de la vía pública, manteni-
miento de escuelas, servicios de salud, etc.)
67. La demagogia es el común denominador en los políticos, lo cual ocasiona que
no haya un verdadero compromiso por la ciudadanía. Por no haber una participa-
ción consciente de la población en la política, se compra la voluntad del pueblo en
las urnas.
68. Los empleos en la burocracia y el servicio público son otorgados a personas no
siempre con las aptitudes para desarrollarlo.
69. Por parte de las autoridades de representación popular no se establecen políti-
cas de prevención de las adicciones; no hay políticas para la distribución equitativa
de la riqueza ni para la creación de empleos, faltan políticas para ocupar a los jóve-
nes que no estudian ni trabajan. Tampoco hay políticas adecuadas para la atención
de adultos mayores ni de prevención de enfermedades de transmisión sexual.

22
1. MARCO DE LA REALIDAD

Escenario de investigación científica y tecnológica


70. Falta que en las familias, en las escuelas, y en las políticas públicas, se tenga
un compromiso serio para formar a las personas y asumir una actitud crítica, con
orientación ética y moral, en su acceso a las tecnologías de la comunicación y frente
a las ciencias médicas que no promueven la dignidad de la persona humana en la
defensa de la vida: métodos anticonceptivos17, el aborto, etc. No se tiene una acti-
tud que valore siempre a la persona. La ideología de género se quiere imponer en
nuestro país desde las esferas del poder pasando por la voluntad del pueblo.
En ocasiones se tiene la concepción de que la ciencia y la fe no son compatibles;
esto se genera, sobre todo, en los ambientes estudiantiles e intelectuales de nuestra
sociedad. También se ha concebido a la ciencia como una nueva religión, querién-
dola desvincular de la ética.
Escenario comunicativo
71. La comunicación se ha facilitado en tiempos y espacios debido a las tecnolo-
gías de la información como: celulares, la red de internet, la televisión satelital,
prensa escrita, entre otras. Sin embargo, las personas muchas veces no utilizan
estos medios con un sentido crítico y una orientación moral. Esto ocasiona que
haya confusión en algunos aspectos de su vida, tales como su identidad sexual y
la expresión de su sexo (las preferencias sexuales por personas de su mismo sexo,
transexualismo, etc.).
72. También existe confusión entre moral cristiana y la moral que se promueve
en los medios de comunicación masiva (permisivismo moral, libertinaje, relación
prematrimoniales18 sin amor, uso de medios anticonceptivos y abortivos, el abor-
to19, la utilización del ser humano como objeto de consumo: pornografía, trata de
personas, sexo servicio, etc.). La así llamada “ideología de género” tiene una carga
muy fuerte en este contexto.
73. Es necesario que las personas con una creencia religiosa sean también forma-
das en un sentido crítico desde los fundamentos de su fe, porque están siendo
confundidas por los medios en sus creencias incluso hasta llegar al ateísmo, la
indiferencia religiosa, la in creencia o el cambio de credo.

17 En México el 64% de mujeres en edad reproductiva y vida sexualmente activa no utiliza métodos
anticonceptivos. 6 de cada 10 que regularon su fecundidad recurrieron al ritmo o al retiro, y el 34%
ha utilizado un método durante la primera relación sexual (SSA Dirección General de Planificación
Familiar, Informe sobre el Comportamiento Reproductivo de los Adolescentes y Jóvenes del área Metropo-
litana de la Ciudad de México, México, 1998).
18 Según estadísticas de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, en México, 3 de cada 10 jóvenes entre
12 y 19 años ya tiene vida sexual activa y no utilizan método anticonceptivo.
19 Desde la aprobación de la ILE (interrupción legal del embarazo) en la Ley de Salud del DF del 2007,
119522 procedimientos de aborto se han realizado en mujeres de 18 a 25 años. 32000 eran de otras
entidades federativas (cfr. Secretaria de Salud del Distrito Federal).

23
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

Muchos medios de comunicación han sido manipulados para promover interese


particulares y han dejado de ejercer su función de informar la verdad. Son pocos
los espacios que se destinan a la cultura. Pareciera que la encomienda es darle al
pueblo “pan y circo”.
Escenario religioso
74. En algunas parroquias no se suscita el encuentro personal con Jesucristo, pues
se lleva una pastoral que cierra esta oportunidad a las personas.
75. Es necesario que algunos decanatos trabajen en la formación de los agentes de
pastoral. Se percibe también la necesidad de formar en la fe a los adultos ya que
se cae en situaciones de fanatismo, de cambio de credo y falta de compromiso
con Dios. Se percibe también que hay mucho que hacer en la formación, porque la
parte doctrinal y moral de la enseñanza cristiana no está siendo aceptada por los
católicos
76. La pastoral, en muchos casos, se centra en eventos, sucesos, tiempos y no en
procesos; esto no propicia una fe comprometida por parte de los fieles que sí bien
participan en las fiestas patronales, no siempre saben dar razón de su fe o la fe no
trasciende en su existencia20.
77. Es importante no excluir a los divorciados y a las madres solteras, pues la aten-
ción que las parroquias ofrecen en este sentido es carente y las comunidades no
saben cómo acoger a estas personas.
78. Es necesario también que los sacerdotes den testimonio de vida y trabajen por
la evangelización, formando a los agentes de pastoral de sus comunidades. Es
notable la falta de ministros ordenados en la Diócesis y la carencia de vocaciones
al sacerdocio.
79. Cabe señalar que mientras elaboramos este plan han sucedido acontecimientos
que están generando una inquietud social a nivel país y en nuestra diócesis, como
son: ideología de género y reformas económica, energética y educativas, que no
están dando los resultados prometidos y provocan movilizaciones sociales en todo
el país, donde los laicos están siendo protagonistas en la defensa de la familia y
los valores.

20 Según la Encuesta Nacional de Cultura y Práctica religiosa: Creer en México, realizada por el IMDO-
SOC, algunos católicos no viven la moral cristiana y además existe cierta lejanía entre los feligreses y
la jerarquía: se entrevistaron a 4313 personas mayores de 18 años. Sobre el aborto el 41% considera
viable la interrupción del embarazo si la madre está en peligro, 33% si existe deformación en el feto, el
20% lo aceptaría como control natal y el 27% lo rechaza en cualquier circunstancia. La mayoría de los
católicos no aceptan la pena de muerte pero si el 57% la aceptarían para violadores y secuestradores.

24
2. MARCO DOCTRINAL

MARCO
2 DOCTRINAL
Consiste en explicar, a través de la revelación, de la tradición de la Iglesia
y de los documentos del Magisterio, cómo debe ser la Iglesia, el hombre,
el mundo según el proyecto de Dios. Nos ayuda a determinar “hacia dónde
vamos”.

2. 1 MARCO DOCTRINAL GENERAL

Ámbito cristológico: Cristo Buen Pastor


Introducción
80. Los Evangelios son fuentes indispensables que nos presentan el ministerio
pastoral de Jesús, modelo absoluto de toda pastoral. Su ministerio es referencia
obligada en toda pastoral. El papa Juan Pablo II decía: “no hay Evangelización ver-
dadera mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino
y el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios21.
Contenido
81. Las Sagradas escrituras afirman que “antiguamente Dios habló de muchas ma-
neras a nuestros primeros padres por medio de los profetas, pero en los últimos
tiempos lo ha hecho por medio de su Hijo Jesucristo” (Heb 1,1-2). Él es el punto de
llegada de Dios y del hombre y, también es su punto de partida22.
82. La fe de la Iglesia nos ha enseñado a creer en Jesús como Hijo de Dios, Hijo del
Hombre, Mesías, Ungido, Salvador y Señor. Estos nombres atribuidos a Jesús tanto
en la Revelación bíblica como en la experiencia de la Iglesia, nos revelan un conjun-
to de relaciones existenciales que la fe de la comunidad establece con su persona.
83. En los Evangelios Jesús nos invita al seguimiento, a hacer nuestro su proyecto
de salvación. Su práctica pastoral fue siempre viendo a las personas con miseri-
cordia y compasión. Él se presenta como el Buen Pastor, el que da la vida por sus
ovejas. Él es el verdadero Pastor que ama al ser humano y lo busca para sacarlo de
la esclavitud del pecado y conducirlo a la libertad.

21 Cfr. EN 22.
22 Francisco Merlos Arroyo, Teología Contemporánea del Misterio Pastoral, Ed. Palabra, México, 2012,
p. 193.

25
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

84. La respuesta a su llamada exige entrar en la dinámica del Buen Samaritano (cfr.
Lc 10,29-37), que nos da el imperativo de hacernos prójimos, especialmente con el
que sufre, y generar una sociedad sin excluidos, siguiendo la práctica de Jesús que:
Come con publicanos y pecadores (cfr. Lc 5,29-32).
Acoge a los pobres y a los niños (cfr. Mc 10,13-16).
Sana a los leprosos (cfr. Mc 1,40-45).
Perdona y libera a la mujer pecadora (cfr. Lc 7,36-49; Jn 8,1-11).
Habla con la Samaritana (cfr. Jn 4,1-26).
Su preocupación es que todos los hombres se salven y lleguen a la vida eterna (1Tm
2,3-4). Él nos da su vida por medio de los sacramentos. Sabemos que es verdadero
Dios encarnado como verdadero hombre.
85. El perfil de Cristo Pastor es claro y luminoso. Por lo tanto, para ser pastores
como Jesús, necesitamos ante todo ser ungidos con el espíritu de Dios. Sabemos
que Jesús-pastor vino para dar vida a sus ovejas, y la dio en abundancia. Fue Maes-
tro de sus ovejas, es decir, comunicó a sus ovejas los misterios del reino de Dios.
Fue misericordioso y “pasó por la tierra haciendo el bien” (Hech 10,38), llevando
la Buena Nueva a los pobres, sanando a los enfermos, liberando a los oprimidos y
perdonando a los pecadores. Y finalmente entregó la vida por sus ovejas.
Conclusión
86. Creemos en Jesús, que en su práctica pastoral se presenta como el Buen Pastor.
Aquél que en su predicación observó la compasión y la misericordia.
Ámbito eclesiológico: Iglesia comunión-Pueblo de Dios
Introducción
87. El misterio de la Santa Iglesia se manifiesta en su fundación. Nuestro Señor
Jesús dio comienzo a la Iglesia predicando la buena nueva, es decir, la llegada del
reino de Dios y llamando a la conversión23. Así, ahora la naturaleza íntima de la
Iglesia se nos manifiesta también mediante diversas imágenes tomadas de la vida
pastoril, de la agricultura, de la edificación, como también de la familia y de los
esponsales, las cuales están ya insinuadas en los libros de los profetas.
Contenido
88. Los rasgos de la Iglesia en Lumen Gentium y Gaudium et Spes son:
Iglesia entendida en clave de comunión y participación: sacramento de unidad
entre Dios y los hombres entre sí.
Iglesia entendida como Pueblo de Dios: todo él es santo y pecador, ungido, pro-
fético, carismático, partícipe de la soberanía de Cristo.

23 Cfr. LG 5-6.

26
2. MARCO DOCTRINAL

 ueblo en que la autoridad es servicio.


P
Iglesia Sacramento de Salvación24: signo e instrumento visible y universal que
manifiesta y realiza en la historia el encuentro/comunión del ser humano con
Dios y los hermanos (as).
Iglesia al servicio del Reino de Dios en el mundo25: ella no existe para sí misma,
sino para ser signo e instrumento de la realización histórica del Reino en el
mundo.
Iglesia local como realización de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica.
89. El documento de Aparecida nos propone ser una Iglesia de discípulos-misione-
ros26, una Iglesia que responda a las exigencias de los cambios del mundo actual.
En este mismo contexto en la exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, el papa
Francisco nos dice que la Iglesia no crece por proselitismo sino por atracción, y
nos invita a pasar de una práctica pastoral de mera conservación a una pastoral
decididamente misionera. La Iglesia en salida es la comunidad de discípulos que
primerean, que se involucran, que acompañan, que fructifican y festejan.
Conclusión
90. Necesitamos una Iglesia local, Pueblo de Dios y signo de su presencia, que viva
la comunión y se decida a practicar una pastoral misionera.
Ámbito antropológico: hombre a la estatura de Cristo
Introducción
91. El perfil de ser humano que cultivemos en nosotros, las actitudes existenciales
que adoptemos frente a él, tendrá que ser nuestra confesión de fe pastoral en el
misterio de Dios que se revela inequívocamente en el misterio del hombre-mujer. La
centralidad de la persona humana en la Pastoral es un imperativo categórico para la
Iglesia, que se propone a sí misma como “experta en humanidad”.
Contenido
92. El ser humano es misterio patente y oculto a la vez. Poseedor de una dimen-
sión interior. Es un ser abierto: ser-para-los-demás. La relación es su vocación más
radical. Creado para el amor y para gozar de la vida eterna. Está dotado de instintos
primarios, mediante los cuales encauza su dinamismo congénito para realizar su
vocación y su destino en el mundo. Vive situado en un entorno vital donde forja su
identidad, desencadena sus procesos y realiza sus proyectos de vida. Experimenta
su existencia en la unidad indivisible de su ser27.

24 Cfr. LG 8-48.
25 Cfr. GS 1.
26 Cfr. DA 20.
27 Cfr. GS 13

27
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

93. Es un ser dotado de las virtualidades, potencialidades o capacidades suficientes


para realizar su vocación personal en el mundo, en la convivencia y en la historia.
Es un ser inacabado, inconcluso, en proyecto permanente. Nace persona, pero se
hace persona. Lo tiene todo como materia prima, pero tiene que hacerlo todo. Es
original, irrepetible e intransferible en su vocación. Realiza su proyecto de persona
en la libertad, que es presupuesto de toda opción. Ésta a la vez es don y tarea28.
94. Respecto a su situación histórica concreta, está inmerso en la temporalidad.
El ser humano vive experimentando necesidades básicas o vitales que lo impulsan
a la búsqueda de satisfactores y a la lucha por la sobrevivencia y la plenitud con
un enorme potencial de construir y de crear, pero lesionado por el mal, herido de
muerte, el ser humano posee una enorme capacidad de autodestrucción y destruc-
ción de los demás. Es portador de vida y muerte en su mismo ser. Sin embargo, ha
sido liberado por Cristo en su dignidad atrapada por el mal para tener vida plena y
transcender. Él revela el sentido más profundo de la existencia, propone un modelo
nuevo de hombre y mujer y los abre a la significación trascendente de la misma29.
Conclusión
95. Nuestra visión del ser humano lo condiciona todo en la Acción Pastoral. Esto
significa que siempre hay una antropología subyacente. Si pretendemos forjar
pastoralmente un modelo de hombre-mujer y de sociedad, debe estar como base
lo que nos dice Jesús en su Evangelio y lo que ha investigado la ciencia. Nuestra
pastoral debe formar hombres y mujeres a la estatura de Jesús.
Pastoral del clero
Introducción
96. Todos los sacerdotes del Nuevo Pueblo de Dios, no son sino prolongaciones del
único sacerdocio de Cristo, del cual participan sacramentalmente, porque él así lo
dispuso. En el cenáculo les dio el poder de ofrecer el sacrificio de su mismo Cuerpo
y Sangre, exactamente como él acababa de hacer; y para subrayar esa identificación
les pidió: “Hagan esto en recuerdo mío” (Lc 22,19). Les dio el poder, más tarde, de
perdonar los pecados, una facultad que solo Dios podía atribuirse y que él había
demostrado poseer al curar a un paralítico (Lc 5,21-24). Cristo es el Sacerdote. No
hay otro modelo de sacerdote fuera de él.
97. Todos los sacerdotes estén unidos entre sí y estimúlense por el celo del bien es-
piritual de toda la Diócesis; es recomendable renovar la comunión de los sacerdotes
como fuerza para el apostolado y testimonio de caridad30. La pertenencia al cuerpo

28 Cfr. Gaudium et Spes, cap. III: la actividad humana en el mundo, nn. 33-39, además los nn. 44, 54,
57, 59, 62.
29 Cfr. CIC 654.
30 Cfr. OT 28-30.

28
2. MARCO DOCTRINAL

místico de Cristo es la base de la fraternidad. Y los presbíteros deben expresar en su


vida la comunión eucarística que celebran. A esto se agrega un factor práctico pues
ningún presbítero puede cumplir cabalmente su misión aislada o individualmente,
sino tan solo uniendo sus fuerzas con otros presbíteros bajo la dirección de quienes
están al frente de la Iglesia.
98. Los presbíteros, constituidos por la ordenación en el orden del presbiterado,
se unen todos entre sí por íntima fraternidad sacramental; pero especialmente en
la Diócesis forman un solo presbiterio31. La caridad pastoral nos mueve a vivir esta
comunión fraterna en el presbiterio diocesano: con el obispo, mediante una rela-
ción de hijo, hermano, amigo y colaborador sincero; con los hermanos presbíteros
y diáconos, mediante la comunión y la ayuda fraternas que construyen el presbiterio
diocesano como familia de los pastores. La caridad pastoral nos impulsa, también,
a vivir una relación de hermanos y de pastores con los fieles laicos y con los demás
miembros de la comunidad, viviendo la comunión con ellos y promoviendo su par-
ticipación efectiva en la evangelización.
Conclusión
99. Necesitamos sacerdotes que vivan en fraternidad, solidaridad, comunión; que
sueñen con una Iglesia misionera.
Parroquia
Introducción
100. En el camino de renovación de las comunidades siempre ha sido determinante
la misión.
En efecto, la misión renueva la Iglesia refuerza la fe y la identidad cris-
tiana, da nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones. ¡La fe se fortalece
dándola! La nueva evangelización de los pueblos cristianos hallará
inspiración y apoyo en el compromiso por la misión universal32.
101. La Iglesia y su misión tienen su origen, fundamento y fin en Dios Padre, que
quiere salvar a todos los hombres (1Tim 2,4-6); en el Hijo Jesucristo, porque ha
dado su vida por la salvación de todos y en ningún otro se encuentra salvación
(cfr. He 4,12); y en el Espíritu Santo, que continúa y lleva a la plenitud la obra de la
salvación.
Contenido
102. El concilio Vaticano II describe así la parroquia:
Como no le es posible al obispo, siempre y en todas partes, presidir
personalmente en su Iglesia a toda la grey, debe por necesidad erigir

31 Cfr. PO 7-8.
32 Juan Pablo II, Encíclica Redemptoris Missio, 2.

29
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

diversas comunidades de fieles. Entre ellas sobresalen las parroquias,


distribuidas localmente bajo un pastor que hace las veces del obispo,
ya que de alguna manera representan a la Iglesia visible establecida
por todo el orbe33.
103. La parroquia no es una estructura caduca; precisamente porque tiene una gran
plasticidad, puede tomar formas muy diversas que requieren la docilidad y la crea-
tividad misionera del Pastor y de la comunidad. Aunque ciertamente no es la única
institución evangelizadora, si es capaz de reformarse y adaptarse continuamente,
seguirá siendo la misma Iglesia que vive entre las casas de sus hijos y de sus hijas.
Esto supone que realmente esté en contacto con los hogares y con la vida del pue-
blo, y no se convierta en una prolija estructura separada de la gente o en un grupo
de selectos que se miran a sí mismos.
104. La parroquia es presencia eclesial en el territorio, ámbito de la escucha de la
Palabra, del crecimiento de la vida cristiana, del diálogo, del anuncio, de la caridad
generosa, de la adoración y la celebración. A través de todas sus actividades, la pa-
rroquia alienta y forma a sus miembros para que sean agentes de evangelización. Es
comunidad de comunidades, santuario donde los sedientos van a beber para seguir
caminando, y centro de constante envío misionero.
105. Por ser comunidad eclesial, la parroquia es por naturaleza misionera34. Es
célula de la Diócesis, que ofrece un clarísimo modelo de apostolado comunitario.
La parroquia misionera canaliza el dinamismo misionero de los laicos y favorece,
también, la dimensión misionera de la vida consagrada.
Conclusión
106. La parroquia es lugar donde se escucha la Palabra, donde se crece en la vida
cristiana, donde se vive la generosidad, donde se suscita el diálogo y se vive la co-
munidad. Es el lugar por excelencia de la evangelización.
Qué pastoral queremos
Introducción
107. El término “pastoral” hace referencia a Cristo Buen Pastor y se refiere a la ac-
ción de la Iglesia, Cuerpo de Cristo y Sacramento de salvación, para continuar su
obra redentora en el mundo.
108. Al decir “acción” no se excluye la reflexión, por el contrario, se trata de una
reflexión teológica desde la realidad del mundo a la luz de la fe de la Iglesia, es
decir, un verdadero discernimiento para encarnar el mensaje de Jesús con signos y
palabras de salvación.

33 SC 42.
34 Cfr. AG 2.

30
2. MARCO DOCTRINAL

109. Al decir “Cuerpo de Cristo” se hace referencia a toda la Iglesia, Pueblo de Dios,
es decir a todos y cada uno de los bautizados, pues por medio del Bautismo el fiel
cristiano pasa a ser miembro de Cristo y participar de su triple y único ministerio:
sacerdote, profeta y rey (cfr. Ritual del Bautismo). Y al decir Sacramento de Salva-
ción se está indicando que la Iglesia es el signo de la presencia del Reino eterno de
Dios que Cristo vino a sembrar en el mundo35.
Contenido
110. Por todo lo expresado, la pastoral en la Iglesia debe ser orgánica, de conjunto
y participativa, generalmente se usan estos términos unidos y con ello se quiere
expresar que la pastoral de la Iglesia no es la acción de la jerarquía sino de todos
los bautizados: “los laicos deben participar del discernimiento, la toma de decisio-
nes, la planificación y la ejecución”36 y como “unidad dinamizadora para su eficacia
permanente, que comprende, entre otras cosas: principios orientadores, objetivos,
opciones, estrategias, iniciativas prácticas, etc.37.”
111. El papa Francisco nos habla hoy de una pastoral en conversión:
Espero que todas las comunidades procuren poner los medios necesa-
rios para avanzar en el camino de una verdadera conversión pastoral y
misionera, que no puede dejar las cosas como están. Ya no nos sirve
una simple administración.
112. El papa retoma así el espíritu del Concilio Vaticano II de una conversión eclesial
como apertura a una permanente reforma de sí por fidelidad a Jesucristo, pues, “sin
una vida nueva y auténtico espíritu evangélico, sin fidelidad de la Iglesia a la propia
vocación cualquier estructura nueva se corrompe en poco tiempo”38.
Conclusión
113. Hoy se busca una pastoral participativa para la elaboración de los planes
diocesanos y parroquiales de pastoral, de modo que no sean planes y proyectos
elaborados desde el escritorio por un grupo de especialistas “petit comité” como
era costumbre, sino el resultado de la participación de todo el pueblo de Dios en el
discernimiento de su realidad a la luz de la fe.
114. El papa Francisco, citando a Juan Pablo II, insiste en la necesidad de una pasto-
ral misionera: Hace falta pasar de una pastoral de mera conservación a una pastoral
decididamente misionera. Una pastoral misionera que abandone el cómodo criterio
pastoral de que siempre se ha hecho así.
115. En Evangelii Gaudium encontramos algunas pautas para una verdadera conver-
sión pastoral. Nos exhorta a pasar:

35 Cfr. LG 1-15.
36 DA 371.
37 Cfr. DP 1122.
38 EG 25-26.

31
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

 e lo ya establecido a una renovación eclesial.


D
De una pastoral de pasividad a una de creatividad.
De los miedos y temores a la confianza en Dios.
De una mundanidad espiritual a hacer nuestro el espíritu de Cristo.
De un funcionalismo empresarial a un dinamismo evangélico.
Nos invita sobre todo a dejar el aburrimiento del adoctrinamiento para volver a la
alegría del evangelio.
Pastoral profética
Introducción
116. La pastoral profética hace referencia al ministerio de Jesucristo profeta, que vino
a anunciar la Buena noticia del Reino de Dios a todos los pueblos (cfr. Lc 4,42-44).
117. El profeta es un hombre en medio de los problemas del mundo que escucha
y discierne la voluntad de Dios y por eso se siente comprometido e impulsado por
Él para hablar en su nombre, para anunciar cuál es su voluntad y denunciar todo lo
que se opone a ella.
118. Todos los bautizados fuimos elegidos y ungidos por Cristo para ser profetas y
continuar proclamando su palabra a todos los hombres (cfr. Mt 28,19).
Contenido
119. La evangelización es la tarea fundamental de la Iglesia39. Jesús, al llamar a los
suyos para que lo sigan, les da un encargo muy preciso: anunciar el Reino de Dios
a todas las naciones (Mt 28,19; Lc 24,46-48). Por eso todo discípulo es misionero,
pues Jesús lo hace participar de su misión. Este anuncio es fundamental para en-
contrarse con el Señor, pues no se comienza a ser cristiano por una decisión ética
o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona que
da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva40.
120. Evangelización testimonial. La Buena Noticia debe ser proclamada, en primer
lugar mediante el testimonio… A través de este testimonio, sin palabras, los cris-
tianos hacen plantearse, a quienes contemplan su vida, interrogantes irresistibles:
¿Por qué son así? ¿Por qué viven de esa manera? ¿Quién es o quien los inspira?
121. La evangelización debe contener siempre una clara proclamación de que en
Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado, se ofrece la salvación
a todos los hombres, como don de la gracia y la misericordia de Dios41.

39 Cfr. DP 85; EG 111.


40 Cfr. 242-244.
41 EN 27.

32
2. MARCO DOCTRINAL

122. La educación y la catequesis están al servicio de la profundización del kerigma,


lo que permite comprender adecuadamente cualquier tema, y de una iniciación
mistagógica para la necesaria progresividad de la experiencia formativa y compren-
sión de los signos litúrgicos, de la iniciación cristiana para la educación de la fe. Sin
embargo, hoy hemos de atrevernos a encontrar nuevos signos, nuevos símbolos
para la transmisión de la Palabra42.
Conclusión
123. Es necesario volver a la simplicidad y frescura del Evangelio; a lo sustancial, al
núcleo fundamental en que resplandece la belleza del amor salvífico de Dios ma-
nifestado en Jesucristo muerto y resucitado43; a su centro que es Jesucristo y a su
propuesta que es el reinado de Dios. Al leer las Escrituras queda por demás claro
que la propuesta del Evangelio no es solo la de una relación personal con Dios… la
propuesta es el Reino de Dios (Cfr. Lc 4,43).
Pastoral litúrgica
Introducción
124. La Pastoral litúrgica hace referencia al ministerio de Jesucristo Sumo Sacerdo-
te, por lo que “con razón se considera la liturgia como el ejercicio del sacerdocio de
Cristo”44. Es por medio del Bautismo que todos los cristianos fuimos ungidos para
formar “un sacerdocio santo y poder ofrecer sacrificios espirituales, aceptables a
Dios por medio de Jesucristo” (1Pe 2,5).
125. En consecuencia toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo sacerdote y
de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia, con
el mismo título y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia.
Contenido
126. La liturgia es la cumbre y la fuente de toda la pastoral nos dice el Concilio Vati-
cano II: “La liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo
tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza45”. Sin embargo, para asegurar la
plena eficacia de la liturgia es necesario acercarse a ella con recta disposición de
ánimo y participar consciente, activa y fructuosamente46.
127. La liturgia debe encarnarse y aceptarse en el seno de las diversas culturas; aco-
ger positivamente la pluralidad en la unidad, evitando la uniformidad. Celebrar la fe

42 EG 163-267.
43 EG 11. 36.
44 SC 7.
45 SC 10.
46 SC 11.

33
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

en la liturgia con expresiones culturales según una sana creatividad47. Aparecida se


expresa de la liturgia, llamándola el “precioso tesoro de la Iglesia”.
128. Participación: plena, activa y comunitaria. Se debe fomentar diligente y pacien-
temente la educación litúrgica y la participación activa de todos los fieles, interna
y externamente; por lo que es necesario establecer reformas, de manera que los
textos y los ritos expresen con mayor claridad todas las cosas santas que significan,
a fin de que el pueblo cristiano comprenda fácilmente y participe en ella de forma
plena, activa y comunitaria.
129. Liturgia digna, bella y decorosa. El papa Juan Pablo II, en su encíclica Ecclesia
de Eucharistía, refiriéndose concretamente a este sacramento como “la fuente y
cima de toda la vida cristiana” exhorta a buscar el mayor decoro, dignidad y belleza
en todos los elementos litúrgicos –templo, música... –, siguiendo la tradición y
reglamentación de la Iglesia, preparar la “sala grande” (Lc 22,12) ante el don incon-
mensurable de la Eucaristía, de modo que las expresiones externas mantengan la
devoción interior de todos los fieles48.
Conclusión
130. Inculturación de la liturgia. Siguiendo el espíritu del Concilio Vaticano II, la
Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos de la Santa
Sede presenta algunas normas prácticas para la inculturación litúrgica, dentro de
una pastoral de conjunto, a fin de responder a las necesidades pastorales de los
pueblos de las diversas culturas en la diversidad de las realidades humanas.
Pastoral social
Introducción
131. Pastoral social es la reciente forma de expresión de lo que tradicionalmente la
Iglesia denominaba Pastoral regia o Pastoral real y que hace referencia a la realeza
de Jesucristo, Rey del universo, quien enviado del Padre viene a instaurar el Reino
de Dios en el mundo y confía su misión a la Iglesia. Por otro lado, hay que decir
que toda pastoral en sí es social, porque es la acción del pueblo de Dios y porque
su acción está destinada a promover a todo el hombre y mujer y a todos los seres
humanos hasta su perfección en Cristo.
132. Al igual que en la pastoral profética y la pastoral litúrgica, es por medio del
Bautismo que el fiel cristiano es ungido para quedar unido al ministerio real de
Jesucristo, a fin de proclamar la dimensión social del Evangelio para promover la
respuesta y transformación de la conciencia personal y colectiva del hombre, su
vida, ambientes y estructuras sociales, según las exigencias de justicia y paz del
Evangelio.

47 DP 444-469; DA 258-255.
48 Cfr. EE 49-52.

34
2. MARCO DOCTRINAL

Contenido
133. Pastoral social promotora del ser humano. El episcopado latinoamericano,
desde Medellín, ha venido insistiendo en la pastoral social como defensora y
promotora del ser humano, de su dignidad y de su desarrollo49. El Documento de
Santo Domingo expresamente es titulado como “Nueva evangelización, promoción
humana y cultura cristiana”. Y Aparecida subtitula el capítulo 8.4 “una renovada
pastoral social para la promoción humana integral”. Por su parte el papa Francisco
nos dice que desde el corazón del evangelio reconocemos la íntima conexión que
existe entre evangelización y promoción humana.
134. La pastoral social, promotora del Reino de Dios, de la caridad, del bien común
y de la justicia y la paz social, del kerigma…, tiene un contenido ineludiblemente
socia la propuesta es el Reino de Dios (cfr. Lc 4,43); se trata de amar a Dios que
reina en el mundo. En la medida en que Él logre reinar entre nosotros, la vida social
será ámbito de fraternidad, de justicia, de paz de dignidad para todos. El proyecto
de Jesús es instaurar el Reino de su Padre50.
135. Conversión a lo social. La conversión cristiana exige revisar especialmente todo
lo que pertenece al orden social y a la obtención del bien común, por consiguiente
nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las per-
sonas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos de las
instituciones de la sociedad civil, sin opinar sobre los acontecimientos que afectan
a los ciudadanos51.
136. Opción preferencial por los pobres. La evangelización de los pobres fue para
Jesús uno de Los signos mesiánicos y será también para nosotros signo de auten-
ticidad evangélica; ya desde Medellín el episcopado de América Latina ha venido
afirmando la necesidad de conversión de toda la Iglesia para una opción preferen-
cial por los pobres, con miras a su liberación integral52:
Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos
de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que
puedan integrarse plenamente en la sociedad53.
Conclusión
137. Ante los graves problemas de orden social que, con características diversas,
existen en toda América, el católico sabe que puede encontrar en la Doctrina Social
de la Iglesia la respuesta de la que partir para buscar soluciones concretas. Difundir

49 Cfr. DP 1223.
50 Cfr. EG 178-180.
51 Cfr. EG 182-183.
52 Cfr. DM 14,8-10; DP 1134. 1142; DSD 180. 296. 302. 303; DA 398-399.
53 EG 187.

35
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

esta doctrina constituye, pues, una verdadera prioridad pastoral. Para ello es im-
portante que en América los agentes de evangelización (obispos, sacerdotes, pro-
fesores, animadores pastorales, etc.) asimilen este tesoro que es la doctrina social
de la Iglesia, e, iluminados por ella, se hagan capaces de leer la realidad actual y de
buscar vías para la acción.

2.2. MARCO DOCTRINAL ESPECÍFICO

Evangelización y Catequesis
Introducción
138. La exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi, en el número 44, trata de la cate-
quesis en función de la evangelización, e insiste en la formación de los catequistas.
Subraya la importancia de la formación de los niños y la urgencia del catecumenado
para jóvenes y adultos.
139. Si la catequesis había sido vista como actividad dirigida a los niños, la Cateche-
si Tradendae la extiende a todos los miembros de la Iglesia, puesto que todos (pár-
vulos, niños, adolescentes, jóvenes, adultos y con capacidades diferentes) tienen
necesidad de la formación catequética. Insiste en la metodología, en la alegría de la
fe en un mundo difícil, y concibe la catequesis como una tarea que afecta a todos.
Contenido
140. El Señor Jesús, que fue rico en palabras y obras (Lc 24,19), después de su
resurrección, dejó a sus apóstoles y discípulos la labor de predicar la Buena Nueva
que él mismo nos trajo, prometiendo su presencia entre ellos hasta el final de los
tiempos (Mt 28,19-20; Cfr. Hch 1,8).
141. La catequesis está estrechamente ligada a todo proceso evangelizador y le co-
rresponde, ante todo, el momento de la enseñanza, íntimamente ligado al primer
anuncio o kerygma, llamando a la conversión a Jesucristo. Así dispone tanto a la re-
cepción de los sacramentos como a la vida cristiana. La catequesis debe compren-
derse como un proceso integral que abarca desde la infancia hasta la edad adulta.
142. El origen, lugar y meta de la catequesis es la comunidad cristiana: familia,
parroquia, catecumenado bautismal de adultos, escuela bíblica, asociaciones y
movimiento de fieles. Esta dimensión de la pastoral incluye un amplio conjunto de
agentes: obispos, presbíteros, diáconos, padres de familia, religiosos, catequistas
laicos.
143. Son necesarios diversos tipos de catequistas; en comunidades rurales carentes
de sacerdote, catequistas de jóvenes, adultos, niños y adolescentes; para encuen-
tros pre-sacramentales, para personas de la tercera edad; dedicando especial aten-
ción a nuestros hermanos con distintas capacidades físicas o psicológicas.

36
2. MARCO DOCTRINAL

144. El Documento de Aparecida nos dice que a pesar de la buena voluntad de los
catequistas, su formación teológica y pedagógica no suele ser la deseable. Los mate-
riales y subsidios son con frecuencia muy variados y no se integran en una pastoral
de conjunto; y no siempre son portadores de métodos pedagógicos actualizados.
Los servicios catequísticos de las parroquias carecen con frecuencia de una colabo-
ración cercana de las familias. Los párrocos y demás responsables no asumen con
mayor empeño la función que les corresponde como primeros catequistas.
145. Los desafíos que plantea la situación de la sociedad requieren una identidad
católica más personal y fundamentada. El fortalecimiento de esta identidad pasa
por una catequesis adecuada que promueva una adhesión personal y comunitaria
a Cristo, sobre todo en los más débiles en la fe.
146. La catequesis ha de ser “un itinerario catequético permanente”. Por esto, es
conveniente establecer un proceso orgánico y progresivo que se extienda por todo
el arco de la vida, desde la infancia hasta la ancianidad, teniendo en cuenta que el
Directorio General para la Catequesis considera la catequesis de adultos como la
forma fundamental de la educación en la fe. Para que, en verdad, el pueblo conozca
a fondo a Cristo y lo siga fielmente, debe ser conducido especialmente en la lectura
y meditación de la Palabra de Dios, que es el primer fundamento de una catequesis
permanente.
147. La catequesis no puede limitarse a una formación meramente doctrinal, sino
que ha de ser una verdadera escuela de formación integral. Por tanto, se ha de
cultivar la amistad con Cristo en la oración, el aprecio por la celebración litúrgica, la
vivencia comunitaria, el compromiso apostólico mediante un permanente servicio
a los demás. Para ello, resultarían útiles algunos subsidios catequéticos elaborados
a partir del Catecismo de la Iglesia Católica y del Compendio de la Doctrina Social
de la Iglesia, estableciendo cursos y escuelas de formación permanente para cate-
quistas.
148. Debe darse una catequesis apropiada que acompañe la fe ya presente en
la religiosidad popular. Una manera concreta puede ser el ofrecer un proceso de
iniciación cristiana en visitas a las familias, donde no solo se les comunique los
contenidos de la fe, sino que se las conduzca a la práctica de la oración familiar, a
la lectura orante de la Palabra de Dios y al desarrollo de las virtudes evangélicas,
que las consoliden cada vez más como iglesias domésticas.
Conclusión
149. El papa Francisco espera del catequista que sean un cristiano que lleve consigo
la memoria de Dios, se deje guiar por ella toda su vida y la sepa despertar en el
corazón de los demás. Esto requiere esfuerzo. Compromete toda la vida.
150. Es necesario partir desde Cristo en un doble movimiento: ser discípulo y
después misionero. Esto significa: en primer lugar, tener familiaridad con él. ¡Per-
manecer en Jesús! Solo así el catequista dará fruto. ¡Dejarse mirar por el Señor!

37
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

Después, volver a partir de Cristo significa también imitarlo en el salir de sí mismo


e ir al encuentro del otro. Son las dos cosas: yo me uno a Jesús y salgo al encuentro
con los demás. Si falta uno de estos dos movimientos el corazón no late más, no
puede vivir.
151. Asimismo, volver a partir de Cristo significa no tener miedo de ir con él a las
periferias. Si un cristiano sale por las calles en las periferias, puede tener, sí, un
accidente… Tantas veces hemos visto accidentes… Pero, dice el papa: “¡Prefiero mil
veces una Iglesia accidentada y no una Iglesia enferma! ¡Una Iglesia, un catequista
que tenga el valor de arriesgar para salir y no un catequista que sabe todo, pero
cerrado siempre y enfermo!”.
Pastoral educativa
Introducción
152. La educación es un proceso a lo largo de toda la vida que ayuda al perfecciona-
miento constante de las capacidades de una persona, de manera individual y como
miembro de la sociedad. La educación tiene como objetivo ayudar al desarrollo
pleno de personas autónomas, solidarias, responsables y comprometidas.
Contenido
153. Como la educación es una actividad humana del orden de la cultura y la cultura
tiene una finalidad esencialmente humanizadora, se comprende entonces que el
objetivo de toda educación genuina es la de humanizar y personalizar al hombre,
orientándolo eficazmente hacia su fin último, que trasciende la finitud esencial del
hombre.
154. Por ello, la educación humaniza y personaliza al hombre cuando logra que éste
desarrolle plenamente su pensamiento y su libertad, haciéndolos fructificar en há-
bitos de comprensión y de comunión con la totalidad del orden real, por los cuales
el mismo hombre humaniza su mundo, produce cultura, transforma la sociedad y
construye la historia.
155. Sin embargo, las nuevas reformas educacionales aparecen centradas preva-
lentemente en la adquisición de conocimientos y habilidades, y denotan un claro
reduccionismo antropológico, ya que conciben la educación preponderantemente
en función de la producción, la competitividad y el mercado. Ellas propician la inclu-
sión de factores contrarios a la vida, a la familia y a una sana sexualidad.
156. Los cuatro pilares de la educación son:
Aprender a conocer.
Aprender a hacer.
Aprender a convivir.
Aprender a ser persona.

38
2. MARCO DOCTRINAL

157. La pastoral de la cultura consiste en restituir al hombre a su plenitud de criatura


“a imagen y semejanza de Dios” (Gn 1,26), sustrayéndolo a la tentación antropo-
céntrica de considerarse independiente del Creador. Está al servicio del anuncio
de la Buena Nueva y del destino del hombre en el designio de Dios y deriva de la
misión de la Iglesia en el mundo contemporáneo. Anclada en la antropología y la
ética cristiana, anima un proyecto cultural cristiano que permite a Cristo, centro del
cosmos y de la historia, renovar toda la vida de los hombres.
158. Por su parte, la pastoral educativa es la acción evangelizadora de la Iglesia en
el campo de la educación, que brinda a los maestros un acompañamiento integral
como personas de fe y profesionistas, a través de la formación en los valores hu-
manos, éticos y cristianos.
Conclusión
159. Por estas dos consideraciones particulares, tomamos a la pastoral de la educa-
ción y la cultura como un proceso de asimilación de la cultura, de los valores y las
aptitudes humanas, que busca una formación integral de la persona en su relación
con la sociedad, teniendo como Maestro a Cristo, revelador del misterio del hombre
. Por ello, esta pastoral implica saberes por adquirir, valores por asimilar y verdades
por descubrir. En este sentido la Iglesia es por naturaleza maestra y educadora.
Piedad popular
Introducción
160. La relación entre liturgia y ejercicios de piedad ha sido abordada expresamente
por el Concilio Vaticano II en la Constitución sobre la Sagrada Liturgia. Al respecto
nos dice:
La piedad popular no puede ser ni ignorada ni tratada con indiferencia
o desprecio, porque es rica en valores, y ya de por sí expresa la actitud
religiosa ante Dios; pero tiene necesidad de ser continuamente evan-
gelizada, para que la fe que expresa, llegue a ser un acto cada vez más
maduro y auténtico. Tanto los ejercicios de piedad del pueblo cristiano,
como otras formas de devoción, son acogidos y recomendados, siem-
pre que no sustituyan y no se mezclen con las celebraciones litúrgicas.
Una auténtica pastoral litúrgica sabrá apoyarse en las riquezas de
la piedad popular, purificarla y orientarla hacia la liturgia, como una
ofrenda de los pueblos54.
Contenido
161. Según el Magisterio, la piedad popular es una realidad viva en la Iglesia y de
la Iglesia:

54 Cfr. Vicesimus Quintus Annus, 16-18.

39
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

 u fuente se encuentra en la presencia continua y activa del Espíritu de Dios en


S
el organismo eclesial.
Su punto de referencia es el misterio de Cristo Salvador.
Su objetivo es la gloria de Dios y la salvación de los hombres.
Su ocasión histórica es el “feliz encuentro entre la obra de evangelización y la
cultura55”.
162. La piedad popular tiene un sentido casi innato de lo sagrado y de lo trascendente.
Manifiesta una auténtica sed de Dios y “un sentido perspicaz de los atributos profundos
de Dios: su paternidad, providencia, presencia amorosa y constante”, su misericordia.
163. El Santo Padre Benedicto XVI destacó, en el documento de Aparecida, la “rica y pro-
funda religiosidad popular, en la cual aparece el alma de los pueblos latinoamericanos”,
y la presentó como “el precioso tesoro de la Iglesia católica en América Latina”. Invitó
a promoverla y a protegerla. Esta manera de expresar la fe está presente de diversas
formas en todos los sectores sociales, en una multitud que merece nuestro respeto y
cariño, porque su piedad “refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos
pueden conocer”. “La religión del pueblo latinoamericano es expresión de la fe católica.
Es un catolicismo popular”, profundamente inculturado, que contiene la dimensión
más valiosa de la cultura latinoamericana56. La piedad popular es una manera legítima
de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia y una forma de ser misioneros57.
164. Por su parte, el papa Francisco dice que en el caso de las culturas populares de
pueblos católicos, podemos reconocer algunas debilidades que todavía deben ser
sanadas por el Evangelio: el machismo, el alcoholismo, la violencia doméstica, una
escasa participación en la Eucaristía, creencias fatalistas o supersticiosas que hacen
recurrir a la brujería, etc. Pero es precisamente la piedad popular el mejor punto de
partida para sanarlas y liberarlas58.
Conclusión
165. La piedad popular debe ser valorada como un precioso tesoro de la Iglesia,
que refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos pueden conocer.
Pastoral familiar
Introducción
166. San Juan Pablo II, en Familiaris Consortio, considera cómo la familia se ha
visto afectada, tanto y quizás más que las otras instituciones, por las amplias, pro-
fundas y rápidas transformaciones de la sociedad y de la cultura.

55 DPL 61.
56 DA 258.
57 Cfr. DP 448.
58 Cfr. EG 69.

40
2. MARCO DOCTRINAL

167. La Iglesia, consciente del valor religioso de la familia y de su ordenación esen-


cial a Cristo, siente la obligación de proclamar a todos el designio de Dios sobre el
matrimonio y sobre la familia, asegurando su plena vitalidad y promoción humana
y cristiana. Por lo que los obispos de América Latina, fijando su mirada en Lati-
noamérica (de la cual nuestra Diócesis no es ajena), propone una pastoral familiar
centrada en los elementos que aparecen a continuación.
Contenido
168. Para tutelar y apoyar la familia, la pastoral familiar puede impulsar, entre otras,
las siguientes acciones:
Comprometer de una manera integral y orgánica a las otras pastorales, los movi-
mientos y asociaciones matrimoniales y familiares a favor de las familias.
Impulsar proyectos que promuevan familias evangelizadas y evangelizadoras.
Renovar la preparación remota y próxima para el sacramento del Matrimonio y
la vida familiar, con itinerarios pedagógicos de fe.
Promover, en diálogo con los gobiernos y la sociedad, políticas y leyes a favor de
la vida, del matrimonio y la familia.
Impulsar y promover en la educación integral de los miembros de la familia, es-
pecialmente a aquellos miembros de la familia que están en situaciones difíciles,
incluyendo la dimensión del amor y la sexualidad.
Impulsar centros parroquiales y diocesanos con una pastoral de atención in-
tegral a la familia, especialmente a aquellas que están en situaciones difíciles:
madres adolescentes y solteras, viudas y viudos, personas de la tercera edad,
niños abandonados, etc.
Establecer programas de formación, atención y acompañamiento para la pater-
nidad y la maternidad responsables.
Estudiar las causas de las crisis familiares para afrontarlas en todos sus factores.
Seguir ofreciendo formación permanente, doctrinal y pedagógica para los agen-
tes de pastoral familiar.
Acompañar con cuidado, prudencia y amor compasivo, de acuerdo a las orien-
taciones del Magisterio, a las parejas que viven en situación irregular, teniendo
presente que a los divorciados y vueltos a casar no les es permitido comulgar.
Se requieren mediaciones para que el mensaje de salvación llegue a todos. Urge
impulsar acciones eclesiales, con un trabajo interdisciplinario de teología y cien-
cias humanas, que ilumine la pastoral y la preparación de agentes especializados
para el acompañamiento de estos hermanos.
Ante las peticiones de nulidad matrimonial, se ha de procurar que los Tribunales
eclesiásticos sean accesibles y tengan una correcta y pronta actuación.

41
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

Conclusión
169. Frente a la realidad familiar que vive la Diócesis, nuestra Iglesia particular en co-
munión y participación, ha de convertirse –desde la familia como Iglesia Domestica–
en discípula y misionera de un Evangelio que acoge y se alegra por recibir en su seno
a aquellos que se sienten excluidos y marginados de esta Iglesia comunidad de amor.
Pastoral juvenil
Introducción
170. La pastoral juvenil es la acción organizada de la Iglesia a favor de los adoles-
centes y jóvenes, presentes en la comunidad parroquial, para propiciar que asuman
los valores del Evangelio como fruto del encuentro con Jesucristo. Así, insertados
en el dinamismo de la Misión Permanente de la Iglesia, vivan un proceso de toda
la vida, en continua conversión y maduración personal y comunitaria, que los lleve
a la comunión y a la solidaridad para:
Transformar su propia historia y la de la humanidad.
Difundir el Evangelio.
Transformar las estructuras sociales.
Construir la civilización del amor.
Alcanzar la santidad.
Contenido
171. Jesús, enviado del Padre, animado por el Espíritu, es el Evangelio de Dios.
Cristo vive en su Iglesia. Por eso la presencia de la Iglesia entre los jóvenes es una
exigencia y una condición de la evangelización de los jóvenes. La Iglesia existe para
evangelizar, ésta es su identidad más profunda. Evangelizar implica transformación,
testimonio de vida, anuncio de Jesucristo, adhesión a la comunidad, participación
en la misión de la Iglesia59.
172. Todos en la Iglesia, jóvenes y adultos, han de asumir el deber de esta tarea
urgente. Los jóvenes cristianos han de ser los protagonistas en primera línea de
la evangelización de los jóvenes. En este marco, por pastoral de juventud entende-
mos toda aquella presencia y todo un conjunto de acciones a través de las cuales
la Iglesia:
Ayuda a los jóvenes a preguntarse y descubrir el sentido de su vida.
Los impulsa a descubrir y asimilar la dignidad y exigencias de ser cristianos.
Les propone las diversas posibilidades de vivir la vocación cristiana en la Iglesia
y en la sociedad.
Les anima y acompaña en su compromiso por la construcción del Reino.

59 EN 14-24.

42
2. MARCO DOCTRINAL

173. La pastoral de juventud tiene una clara dimensión educativa que comporta:
Una atención especial al crecimiento personal y armónico de todas las poten-
cialidades que el joven lleva dentro de sí: razón, afectividad, deseo de absoluto.
Una atención a su dimensión social, cultivando actitudes de solidaridad y de
diálogo, y estimulando un compromiso por la justicia y por una sociedad de
talla humana.
Una preocupación por la dimensión cultural, ya que la evangelización no es aña-
dir un conocimiento religioso junto a contenidos que le resultan extraños, sino
plantear una acción que alcanza y transforma los criterios de juicio, los valores
determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes
inspiradoras y los modelos vitales.
174. La finalidad del Proyecto de Pastoral de Juventud es ayudar a que la acción de la
pastoral de juventud sea más completa, definida y coordinada. Se trata de tener en
cuenta todos los aspectos de la vida de los jóvenes: educación, cultura, experiencia
social y compromiso eclesial. Hacer presente el evangelio en todos los ambientes:
los alejados y los cercanos; los marginados y los integrados; los de la ciudad y los
del campo; los estudiantes y los trabajadores. Y se trata de aprovechar, junto a las
energías disponibles, los dones del Espíritu, jerarquizando sus actuaciones según
criterios de urgencia e importancia.
Conclusión
175. La pastoral juvenil tiene una clara dimensión educativa y vocacional que
comporta una atención especial al crecimiento personal y armónico de todas las
potencialidades que el joven lleva dentro de sí, es decir, toma en cuenta todos los
aspectos de la vida de los jóvenes.
Los laicos
Introducción
176. Dentro de la Iglesia-comunión emerge con fuerza la vocación de los laicos,
“llamados por Dios para contribuir desde dentro, a modo de fermento, a la santi-
ficación del mundo”60. De ella se hace eco Christifideles laici (ChL), en una doble
dimensión:
1) Ante todo, vocación de los laicos a la santidad, que “está en la base de todas las
vocaciones y del dinamismo de la vida cristiana de los fieles laicos”;
2) y desde esta premisa fundamental, la vocación de los laicos a realizar la misión
salvífica de la Iglesia: ellos son llamados a trabajar en la viña del Señor, de quien
reciben una misión en favor de la Iglesia.

60 GL 31.

43
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

Contenido
177. El laico es un miembro pleno del pueblo de Dios. Por el Bautismo, el bautizado
participa del profetismo, del sacerdocio y de la realeza de Cristo. Esta condición
común cristiana precede teológica y cronológicamente a la diversidad de carismas
y de ministerios. Esta dignidad igual de todos los miembros de la Iglesia surge de
la participación en el Bautismo. Una dignidad igual, a la que corresponde una res-
ponsabilidad comunitaria, compartida por todos en la Iglesia y en la misión pastoral
de esta en el mundo. En la Iglesia hay ministerios diversos61, el laico participa de la
vida de la Iglesia de forma corresponsable y complementaria con la jerarquía y con
los religiosos, para la edificación de la Iglesia en el mundo.
178. La Constitución Lumen Gentium indica como específico y característico de la
identidad laical la secularidad. Al seglar le pertenece, por derecho propio, la ciuda-
danía del mundo, de manera específica pero no exclusiva. Todo el pueblo de Dios
es responsable de la totalidad de su vida y de su apostolado. Los laicos son prota-
gonistas de pleno derecho en la evangelización62; la participación en el apostolado
y en la vida interna de la Iglesia es un derecho de todo cristiano.
179. Para el documento de Aparecida los fieles laicos son, discípulos- misioneros
de Jesús, Luz del mundo:
Los fieles laicos son los cristianos que están incorporados a Cristo por
el Bautismo realizan, según su condición, la misión de todo el pueblo
cristiano en la Iglesia y en el mundo. Son hombres de la Iglesia en el
corazón del mundo, y hombres del mundo en el corazón de la Iglesia.
Su misión propia y específica se realiza en el mundo, de tal modo que
con su testimonio y su actividad contribuyan a la transformación de
las realidades y la creación de estructuras justas según los criterios
del Evangelio. El ámbito propio de su actividad evangelizadora es el
mismo mundo vasto y complejo de la política, de la realidad social y
de la economía, como también el de la cultura, de las ciencias y de las
artes, de la vida internacional, de los “mass media”, y otras realidades
abiertas a la evangelización, como son el amor, la familia, la educación
de los niños y adolescentes, el trabajo profesional y el sufrimiento.
Además, tienen el deber de hacer creíble la fe que profesan mostrando
autenticidad y coherencia en su conducta.
180. Los laicos también están llamados a participar en la acción pastoral de la Igle-
sia, primero con el testimonio de su vida y, en segundo lugar, con acciones en el
campo de la evangelización, la vida litúrgica y otras formas de apostolado según las
necesidades locales bajo la guía de sus pastores.

61 LG 31-32.
62 AA 18.

44
2. MARCO DOCTRINAL

181. Para cumplir su misión con responsabilidad personal, los laicos necesitan una
sólida formación doctrinal, pastoral, espiritual y un adecuado acompañamiento
para dar testimonio de Cristo y de los valores del Reino en el ámbito de la vida
social, económica, política y cultural.
Conclusión
182. Además del texto íntegro de la Evangelii Gaudium, específicamente el número
20 habla sobre la misión de la Iglesia en el mundo actual. El papa Francisco pro-
pone:
En la Palabra de Dios aparece permanentemente este dinamismo de
salida que Dios quiere provocar en los creyentes. Abraham aceptó el
llamado a salir hacia una tierra nueva (cfr. Gn 12,1-3). Moisés escuchó
el llamado de Dios: Ve, yo te envío (Ex 3,10), e hizo salir al pueblo hacia
la tierra de la promesa (cfr. Ex 3,17)… Cada cristiano y cada comunidad
discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos
invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atre-
verse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio.
Pastoral vocacional
Introducción
183. Cada vocación es un auténtico diálogo de amistad entre Cristo Redentor y un
hombre que él, desde siempre y por amor, ha “tomado” de entre los hombres.
Cuando Dios llama a un hombre lo hace para una misión específica, para pedir una
colaboración determinada en sus designios de salvación (Mc 3,13).
Contenido
184. La pastoral vocacional es una tarea de todos los miembros de la Iglesia, que
consiste en el servicio al nacimiento, crecimiento y discernimiento de vocaciones;
con el fin único de servir más y mejor al mundo, que tanto necesita de la verdad de
Cristo. Para ello la pastoral vocacional la hemos de realizar mediante los instrumen-
tos válidos en toda pastoral: la predicación directa y clara del mensaje, la catequesis
sistemática y fiel, el testimonio alegre y sincero, la oración confiada al Padre por su
Hijo en el Espíritu y a María modelo de toda vocación.
185. La pastoral vocacional es una responsabilidad de la Iglesia entera que responde
al deseo mismo de Jesús, quien nos enseña: “La mies es mucha y los obreros son
pocos. Rueguen al dueño de la mies que envíe obreros a su campo” (cfr. Mt 9,37-
38; Lc 10,2). Con el paso del tiempo, esta enseñanza de Jesús se ha transformado
en un imperativo, ante las características que presentan nuestro mundo y nuestra
sociedad, con la consiguiente crisis de vocaciones al ministerio ordenado, patente
en las últimas décadas en todas las realidades y contextos eclesiales. La disminu-
ción en el número de jóvenes que consideren el sacerdocio como una opción real

45
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

para su vida, ha traído consigo el crecimiento en la responsabilidad por clarificar


puntualmente los objetivos y finalidades de la Pastoral Vocacional.
186. La acción organizada de la Iglesia a favor de las vocaciones al sacerdocio parte
del principio de que Dios no abandona a su pueblo. Él es quien continúa llamando
a los jóvenes de cada época y geografía para que enseñen, guíen y santifiquen el re-
baño. Es él quien ha sembrado, a manos llenas, la semilla de la vocación sacerdotal
en el campo de su Iglesia. Es Jesús, el Hijo de Dios, quien elige y llama a algunos
de entre el pueblo para que estén con él; para que den fruto y su fruto permanezca
(cfr. Mt 8,22; 9,9; 10,2-4; Mc 2,14; Lc 5,10.27; Jn 1,43; 15,16). Es Jesús quien ofrece la
vida en plenitud para quien escucha su palabra y la pone en práctica (cfr. Jn 10,10)
y promete una recompensa en este tiempo y en la vida eterna para aquéllos que lo
dejan todo por él (cfr. Lc 18,29-30).
Conclusión
187. La pastoral vocacional es una tarea de todos los miembros de la Iglesia, que con-
siste en el servicio al nacimiento, crecimiento y discernimiento de vocaciones; con el
fin único de servir más y mejor al mundo, que tanto necesita de la verdad de Cristo.
Ministerios y servicios
Introducción
188. Los ministerios presentes y operantes en la Iglesia, si bien con modalidades
diversas, son todos una participación en el ministerio de Jesucristo, el Buen Pastor
que da la vida por sus ovejas (cfr. Jn 10,11), el siervo humilde y totalmente sacrifica-
do por la salvación de todos (cfr. Mc 10,45).
Contenido
189. Pablo es completamente claro al hablar de la constitución ministerial de las
Iglesias apostólicas. En la Primera Carta a los Corintios escribe: “A algunos Dios los
ha puesto en la Iglesia, en primer lugar como apóstoles, en segundo lugar como
profetas, en tercer lugar como maestros (...)” (1 Co 12,28). En la Carta a los Efesios
leemos: “A cada uno de nosotros nos ha sido dada la gracia según la medida del
don de Cristo (...). Es él quien, por una parte, ha dado a los apóstoles, por otra, a
los profetas, los evangelistas, los pastores y los maestros, para hacer idóneos los
hermanos para la realización del ministerio, con el fin de edificar el cuerpo de Cristo,
hasta que lleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios,
al estado de hombre perfecto, según la medida que corresponde a la plena madu-
rez de Cristo” (Ef 4,7.11-13; cfr. Rm 12,4-8). Como resulta de éstos y de otros textos
del Nuevo Testamento, son múltiples y diversos los ministerios, como también los
dones y las tareas eclesiales.
190. En una Iglesia carismática y ministerial, los ministerios hacen a la comunidad
y la comunidad discierne los ministerios que otorga el Espíritu.

46
2. MARCO DOCTRINAL

191. El Concilio Vaticano II presenta los ministerios y los carismas como dones del
Espíritu Santo para la edificación del Cuerpo de Cristo y para el cumplimiento de
su misión salvadora en el mundo. La Iglesia, en efecto, es dirigida y guiada por el
Espíritu, que generosamente distribuye diversos dones jerárquicos y carismáticos
entre todos los bautizados, llamándolos a ser, cada uno a su modo, activo y corres-
ponsable63.
192. Los fieles laicos participan en la vida de la Iglesia no solo llevando a cabo sus
funciones y ejercitando sus carismas, sino también de otros muchos modos64. Los
diversos ministerios, oficios y funciones que los fieles laicos pueden desempeñar
legítimamente en la liturgia, en la transmisión de la fe y en las estructuras pastora-
les de la Iglesia, deberán ser ejercitados en conformidad con su específica vocación
laical, distinta de aquélla de los sagrados ministros.
193. Los laicos son simplemente la inmensa mayoría del Pueblo de Dios. A su
servicio está la minoría de los ministros ordenados. Ha crecido la conciencia de la
identidad y la misión del laico en la Iglesia. Se cuenta con un numeroso laicado,
aunque no suficiente, con arraigado sentido de comunidad y una gran fidelidad en
el compromiso de la caridad, la catequesis, la celebración de la fe. Si bien se percibe
una mayor participación de muchos en los ministerios laicales, este compromiso
no se refleja en la penetración de los valores cristianos en el mundo social, político
y económico65.
Conclusión
194. Los ministerios laicales son necesarios para la construcción del reino de Dios.
Pastoral de Medios de comunicación
Introducción
195. Los medios de comunicación cumplen la función social relativa al intercambio
de información, conocimientos y reflexiones sobre la vida y el acontecer humano,
más allá de su entorno próximo e inmediato. Son también el medio utilizado para
desarrollar el derecho de la libertad de expresión, derecho fundamental recogido en
la legislación y su misión es difundir hechos de interés, noticias y acontecimientos
que, por su repercusión directa o simbólica, afectan a un determinado colectivo
social.
Contenido
196. En nuestra época se está desarrollando una nueva cultura, favorecida por la
tecnología, y la comunicación es en un cierto sentido amplificada y continua. Por

63 Cfr. LG 4.
64 Cfr. CL 25.
65 EG 102.

47
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

tanto, estamos llamados a hacer descubrir, también a través de los medios de


comunicación social, además del encuentro personal, la belleza de todo lo que
constituye el fundamento de nuestro camino y de nuestra vida, la belleza de la fe, la
belleza del encuentro con Cristo66. En este contexto, cada uno de nosotros debería
aceptar el desafío de ser auténtico, testimoniando los valores en los que cree, su
identidad cristiana, su vivencia cultural, expresados mediante un lenguaje nuevo,
para llegar a compartirlos.
197. La Iglesia asume los medios de comunicación social con una actitud funda-
mentalmente positiva y estimulante. No se limita simplemente a pronunciar juicios
y condenas; por el contrario, considera que estos instrumentos no solo son produc-
tos del ingenio humano, sino también grandes dones de Dios y verdaderos signos
de los tiempos67. La Iglesia desea apoyar a los profesionales de la comunicación,
proponiéndoles principios positivos para asistirles en su trabajo, a la vez que fo-
menta un diálogo en el que todas las partes interesadas —hoy está implicada una
gran parte de la humanidad— puedan participar.
198. La Instrucción Pastoral sobre las comunicaciones sociales Communio et pro-
gressio, en continuidad con la Constitución Pastoral del Concilio sobre la Iglesia
en el mundo actual Gaudium et spes68, subraya que los medios de comunicación
están llamados a servir a la dignidad humana, ayudando a la gente a vivir bien y a
actuar como personas en comunidad. Los medios de comunicación realizan esa
misión impulsando a los hombres y mujeres a ser conscientes de su dignidad, a
comprender los pensamientos y sentimientos de los demás, a cultivar un sentido
de responsabilidad mutua, y a crecer en la libertad personal, en el respeto a la liber-
tad de los demás y en la capacidad de diálogo.
Conclusión
199. La Iglesia asume los medios de comunicación social con una actitud funda-
mentalmente positiva y estimulante. Su misión sería ser críticos, veraces, formado-
res y respetuosos.

66 Cfr. Discurso del Santo Padre Francisco a los participantes en la Asamblea del Consejo Pontificio
para las Comunicaciones Sociales, 21.09.2013.
67 Cfr. EN 45; RM 37.
68 S 30-31.

48
3. DIAGNÓSTICO PASTORAL

DIAGNÓSTICO
3 PASTORAL
Confrontación entre el marco de la realidad y el marco doctrinal. De esa
comparación entre “quienes somos” y qué “deberíamos ser” se identifican
las formas de apoyo y de resistencia, las tendencias negativas y positivas, se
determinan las urgencias, ordenándolas en prioridades o importancia.

3.1 DESAFÍOS PASTORALES


200.
1. Cambio de época.
2. Ser humano concebido como objeto de consumo.
3. Falta de compromiso en su ser, en algunos, sacerdotes.
4. Pocos sacerdotes por falta de vocaciones sacerdotales.
5. Algunos sacerdotes no animan a los laicos.
6. Ausencia y falta de interés en la formación permanente de algunos sacerdotes.
7. Algunos sacerdotes no animan ni se preocupan por formar a los laicos en la
evangelización.
8. Algunas parroquias no son centro de evangelización.
9. No se llega a atender a todos los fieles.
10. En muchas parroquias se practica una pastoral administrativa, sacramental y
de eventos.
11. Poca pastoral de conjunto, participativa y de procesos.
12. Pérdida del valor de lo sagrado.
13. Poca participación del laico en la liturgia.
14. Práctica de una liturgia sin signos vivos.
15. Aumento del número de adicciones.
16. Pérdida de la solidaridad con los más necesitados.
17. Desigualdad social y económica, falta de empleos y salarios bajos.
18. Violencia, delincuencia organizada e inseguridad.
19. Falta en algunos sectores de servicios públicos.
20. Falta de conciencia del respecto a los derechos humanos.

49
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

21. Falta de educación política.


22. Una severa corrupción.
23. Falta de democracia.
24. Personas no aptas para los cargos públicos.
25. Faltas de políticas adecuadas para la atención de los adultos mayores.
26. No se le promueve al laico como discípulo–misionero.
27. No se le respeta sus derechos, y no se le dan a conocer sus obligaciones.
28. Identidad mal formada del laico.
29. Misión mal entendida.
30. No se promueve el sentido de comunidad.
31. Secularismo marcado por un ateísmo práctico.
32. Cambio de credo.
33. Ignorancia religiosa.
34. Falta, en muchos casos, suscitar el encuentro personal con Cristo.
35. Seguir impulsando la formación a catequistas.
36. Falta impulsar más procesos de evangelización y catequesis.
37. Hay pocos centros de formación de agentes de pastoral.
38. En muchos casos no hay aceptación de la doctrina y la moral presentada por
la Iglesia.
39. En gran parte se practica una fe tradicionalista.
40. Falta valorar nuestra religiosidad popular y purificar nuestras tradiciones.
41. La familia ha perdido, en muchos casos, su papel como educadora, y existe
pérdida de la autoridad de los padres.
42. Hay mucha desintegración familiar y familias monoparentales.
43. Uso de anticonceptivos y práctica del aborto aun en familias que se dicen ca-
tólicas.
44. Crece el número de divorciados y madres solteras.
45. Exclusión de divorciados y madres solteras en ciertos sectores.
46. Muchos jóvenes no tienen oportunidad de estudiar ni de trabajar, y no se brin-
dan espacios para atenderlos.
47. Los jóvenes no son atendidos en muchas parroquias.
48. Pérdida de identidad sexual, relaciones prematrimoniales, libertinaje y práctica
del sexo frio.
49. Pocas parroquias llevan una pastoral juvenil organizada.
50. A los jóvenes les cuesta decidir por una opción vocacional.

50
3. DIAGNÓSTICO PASTORAL

51. Como Iglesia nos falta convertirnos en agentes de promoción vocacional.


52. Los jóvenes maduran con más lentitud.
53. Los jóvenes sufren la desintegración familiar.
54. Falta promoción al laico.
55. Se da, en muchos casos, la clericalización del laico.
56. No se promueve una iglesia kerigmática.
57. No se refleja la vida del laico en el campo social y político.
58. Mal uso de las redes sociales.
59. Falta de formación en los valores y en el sentido crítico del laico.
60. Medios de comunicación utilizados para manipular a la sociedad.
61. Promoción del permisivismo moral en los medios de comunicación.
62. Falta una educación con valores.
63. Falta conciencia ecológica.
64. La ciencia médica, en muchos casos, se practica sin ética.
65. No se ha acompañado a los profesores, ni se ha considerado la educación como
un tema transversal.
66. No hay hábito de la lectura.

3.2 URGENCIA DIOCESANAS


201.
1. Conocemos con muy poca profundidad el cambio de época y no sabemos cómo
afrontarlo.
2. Falta que el sacerdote de nuestra diócesis tome mayor consciencia de su iden-
tidad sacerdotal, que se exprese en una pastoral de comunión y participación.
3. Urge que las parroquias sean evangelizadas y evangelizadoras y que formen co-
munidades vivas.
4. Urge una pastoral de conjunto y participativa, que desencadene procesos que se
evalúen en un espíritu de comunión.
5. Carecemos de formación litúrgica que nos lleve a una celebración participativa,
consciente y activa.
6. Poca incidencia de la vivencia cristiana en ámbito social; divorcio entre fe y vida.
7. Poca promoción y formación en su identidad del laico como discípulos–misio-
neros.
8. Poco se acompaña y se carece de procesos de evangelización y catequesis que
sucinten el encuentro personal con Cristo.

51
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

9. Poco se valora, se acompaña y se evangeliza la religiosidad popular.


10. Familia en crisis por la pérdida de su identidad.
11. identidad cristiana juvenil débil y vulnerable.
12. Nos falta volvernos agentes de pastoral vocacional donde los jóvenes se sientan
atraídos al servicio de Jesucristo, a la vida sacerdotal y religiosa.
13. Falta promover una Iglesia carismática, donde cada uno encuentre y realice su
servicio.
14. Falta aprovechar los medios de comunicación masiva para la evangelización y
formarnos un sentido más crítico ante ellos.
15. Falta fomentar una pastoral educativa que impulse una educación con valores.

52
2 MARCO
OPERACIONAL

1 Pronóstico pastoral
2 Programación pastoral
3 Cronología del plan
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

PRONÓSTICO
1 PASTORAL
Consiste en el establecimiento del objetivo general de la acción pastoral, de
los objetivos específicos, en la determinación de los servicios pastorales con
sus respectivos objetivos y criterios de acción. Es una etapa especialmente
delicada, pues se corre el riesgo de acertar o errar. Por eso las decisiones
deben ser frutos de una co-responsabilidad de la comunidad eclesial y no de
una imposición unilateral y autoritaria.

1.1 OBJETIVO GENERAL


202.

Renovar la pastoral diocesana a


la luz de la nueva evangelización,
que genere una Iglesia discípula-
misionera para responder a
las necesidades del hombre
de hoy teniendo en cuenta las
prioridades diocesanas.

54
1. PRONÓSTICO PASTORAL

1.2 PRIORIDADES DIOCESANAS


203.

1. Evangelización como proceso.


2. Formación de agentes de pastoral.
3. Pastoral articulada en sus estructuras
y métodos.

204. Se han tomado estas tres prioridades pensando que encierran, de alguna ma-
nera, muchas de las urgencias y desafíos pastorales de nuestra Diócesis. Estas se-
rían, en un primer trabajo, las que nos ayudarían a responder a los tiempos de hoy.
No se está pensando en comenzar de cero, la Diócesis ha tenido un gran trabajo
pastoral que nuestros antecesores han realizado. Esteremos pensando, siempre, en
darle continuidad al trabajo que hasta ahora vienen haciendo las distintas dimen-
siones y comisiones pastorales diocesanas.
Evangelización como proceso
205. Se ha pensado que el proceso de evangelización encierre todo el caminar cris-
tiano. Las etapas que estaríamos trabajando son: el kerigma, koinonia, diaconía,
liturgia y misión.
206. Objetivo: Suscitar el encuentro con Jesucristo vivo que lleve a
una permanente conversión personal, para madurar la fe del discípulo
y sea apóstol en la extensión del reino de Dios.
Formación de agentes de pastoral
207. Para hacer una evangelización como la hemos planteado, es necesario formar
a todos los agentes de pastoral, de tal manera que podamos ofrecer un itinerario
integral que nos lleve a una autentica vivencia de nuestro compromiso bautismal.
La meta es formar discípulos-misioneros que vivan y anuncien el Evangelio. La for-
mación incluye a los consagrados y seminaristas.
208. Objetivo: formar a los agentes de pastoral como discípulos–mi-
sioneros, para que a la luz del Evangelio encuentren su identidad,
pertenencia y comunión en la parroquia y en la Iglesia diocesana, con
sus diversas realidades y vocaciones.

55
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

Pastoral articulada en sus estructuras y métodos


209. Para un mayor funcionamiento de la pastoral, se ha pensado en articular las
estructuras diocesanas de manera que estén al servicio de la acción pastoral; esta
articulación requiere una revisión permanente que nos lleve a una pastoral orgánica
y de conjunto.
210. Objetivo: Renovar las estructuras y los métodos de nuestra pasto-
ral, para hacerlas más eficaces en la extensión del reino de Dios.

1.3 CRITERIOS DE ACCIÓN

Son normas, reglas y formas de trabajar. Mencionaremos dos: las políticas


y las estrategias. Como instrumentos de trabajo, permiten orientar en una
misma dirección las diferentes actividades a realizar en forma personal o
comunitaria. Un mismo lineamiento que con un mismo espíritu, logre un
mismo fin: la concretización del Objetivo general.

 olíticas y estrategias de las tres prioridades diocesanas y el Objetivo


P
general del Plan diocesano de pastoral

Las políticas son lineamientos generales de acción, principios que orientan


la actividad de cada miembro de la comunidad; en cualquier circunstancia
lo dirigen en la dirección correcta. Las estrategias son los principios que
concretizan los valores contenidos en el Objetivo general.

Objetivo general del Plan de pastoral


211. Renovar la pastoral diocesana a la luz de la nueva evangelización, que genere
una Iglesia de discípulos-misioneros, para responder a las necesidades del hombre
de hoy teniendo en cuenta las prioridades diocesanas.

56
1. PRONÓSTICO PASTORAL

Políticas y estrategias generales del Plan


212.

POLÍTICAS ESTRATEGIAS
(Visión) (Misión)

1. Haciendo el análisis
1. Conocer y asumir la realidad de la realidad desde la fe.
de modo integral en el espíritu
de la nueva Evangelización. 2. Asumiendo criterios evangélicos
frente a la realidad.

2. Tener una actitud abierta y 1. Reconociendo lo positivo


positiva, tanto en las realidades que hay en la realidad.
que nos presenta el mundo y la
Iglesia, como en las realidades 2. Enfrentando con espíritu
de la Iglesia frente al mundo. evangélico los retos.

1. A
 ceptando en nuestra vida
3. Asumir la realidad como Cristo el misterio pascual de Cristo.
la asumió en su misterio de 2. C
 oncientizando al pueblo
Encarnación y Redención. de Dios en su participación con
el misterio pascual de Cristo.

1. T
 eniendo una verdadera
4. A
 sumir con espíritu misionero conversión pastoral.
el mandato de Cristo.
2. Asumiendo una Iglesia en salida.

1. Promoviendo la Lectio Divina.


5. F
 avorecer el encuentro con Cristo, 2. Asumiendo el kerigma como
mediante un discipulado que proceso evangelizador.
lleve al compromiso misionero. 3. Dando testimonio
y razón de nuestra fe.

57
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

1.4 O
 RGANIZACIÓN: POLÍTICAS Y ESTRATEGIAS
DE LAS TRES PRIORIDADES DE PASTORAL

EVANGELIZACIÓN COMO PROCESO


213. Objetivo: Suscitar el encuentro con Jesucristo vivo que lleve a una
permanente conversión personal, para madurar la fe del discípulo y
sea apóstol en la extensión del reino de Dios.
214.

POLÍTICAS ESTRATEGIAS
(Visión) (Misión)

1. Implementando procesos
evangelizadores según las di-
ferentes etapas, estilos, y es-
cenarios de la persona.
1. Presentar a Jesucristo camino,
2. Definiendo sus distintas etapas:
verdad y vida, como respuesta
kerigma, conversión, catequesis,
al ser humano que busca el
y formación apostólica.
sentido de su existencia.
3. Promoviendo la cultura del en-
cuentro, inclusión y reconciliación,
desde la familia la comunidad
parroquial y la sociedad en general.

1. Impulsando una espiritualidad


a semejanza de Cristo Profeta,
Sacerdote y Rey para afianzar
2. A
 sumir la identidad de discípulos nuestra identidad de bautizados.
misioneros como clave de 2. Concientizando nuestro ser de
realización de la vida cristiana. Iglesia católica como sacramento
de salvación para la humanidad.
3. Formando en la pedagogía
del acompañamiento.

58
1. PRONÓSTICO PASTORAL

FORMACIÓN DE AGENTES DE PASTORAL


215. Objetivo: Formar a los agentes de pastoral como discípulos-misio-
neros, para que a la luz del Evangelio encuentren su identidad, perte-
nencia y comunión en la Iglesia diocesana, en sus diversas realidades
y vocaciones.

216.

POLÍTICAS ESTRATEGIAS
(Visión) (Misión)

1. Impartiendo en el anuncio kerig-


mático los procesos de conversión
y de discípulos misioneros según
el documento de Aparecida.
2. Promoviendo que todos los
agentes de pastoral trabajen
1. Formar agentes de pastoral en la misión permanente.
como discípulos–misioneros.
3. Fortaleciendo en los agentes de
pastoral la dimensión humana,
intelectual, espiritual y misionera.
4. Fortaleciendo los procesos
misioneros en las parroquias,
decanatos y Diócesis.

1. Valorando la identidad de
cada agente de pastoral.
2. Profundizando el estudio de
los documentos afines a la
formación de los agentes.
2. Hacer vida el espíritu Evangélico. 3. Fortaleciendo en los agentes de
pastoral la dimensión humana,
intelectual, espiritual y misionera.
4. Identificando el proceso de cre-
cimiento en el ser y quehacer
de los agentes de pastoral.

59
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

PASTORAL ARTICULADA EN SUS ESTRUCTURAS Y MÉTODOS


217. Objetivo: Renovar las estructuras y los métodos de nuestra pas-
toral desde la perspectiva de la santidad, para hacerla más eficaz en la
extensión del Reino.
218.

POLÍTICAS ESTRATEGIAS
(Visión) (Misión)

1. Delimitando las estructu-


1. Dar a conocer las distintas ras diocesanas reales.
estructuras que integran nuestra
2. Buscando articular las diversas
actividad pastoral, que nos
estructuras diocesanas.
lleve a revitalizar los métodos
de nuestro trabajo diocesano. 3. Enseñando los métodos
de trabajo pastoral.

1. Siendo incluyentes tanto en el


trabajo como en la evaluación,
2. Involucrar personas que, métodos, estructuras, y procesos.
de acuerdo a sus capacidades
2. Buscando la participación del laico.
fortalezcan las estructuras y los
métodos de la tarea pastoral. 3. Descubriendo los carismas,
cualidades y actitudes de
los agentes de pastoral.

60
1. PRONÓSTICO PASTORAL

1.5 INVENTARIO DE RECURSOS

Un recurso es una fuente o suministro del cual se produce un beneficio.


Pueden ser humanos, físicos, económicos, e institucionales.

Recursos humanos
219. En la Diócesis contamos con laicos comprometidos que trabajan en las distin-
tas pastorales de las parroquias. Presbíteros que están como párrocos o vicarios en
las parroquias de la Diócesis. Religiosos y religiosas que apoya en algunas parro-
quias. Diáconos permanentes. Seminaristas que se forman en nuestro Seminario
Diocesano. También tenemos instituciones que trabajan en la formación académica
de muchos cristianos, sin dejar de lado a las que ayudan a personas necesitadas
como migrantes y otros.
Recursos físicos
220. La Diócesis cuenta con templos parroquiales y casi la mayoría tiene salones
para usos múltiples en favor de la evangelización. Se tiene la casa de la Iglesia y
las instalaciones del Seminario Menor, Propedéutico y Mayor. También existe una
escuela diocesana donde estudian seminaristas y diferentes alumnos. En algunas
parroquias se cuenta con material didáctico para el apoyo a la evangelización.
Recursos económicos
221. En las parroquias se generan por colectas, donativos, rifas, ventas que se hacen
para el trabajo pastoral.
Recursos institucionales
222. Contamos con algunas instituciones que realizan trabajo a favor de la persona,
como los centros de salud, escuelas católicas, centros de atención a los migrantes,
ayuda a la mujer; grupos, asociaciones y movimientos a favor de la pastoral.

61
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

PROGRAMACIÓN
2 PASTORAL
Consiste en la terminación de los programas y proyectos pastorales, con la
finalidad de realizar los objetivos propuestos.

223. EVANGELIZACIÓN COMO PROCESO

Objetivo: Suscitar el encuentro con Jesucristo vivo que lleve a una permanente
conversión personal, para madurar la fe del discípulo y sea apóstol en la exten-
sión del Reino de Dios.

QUÉ 1. Que nuestros fieles tengan la vivencia de Jesucristo


camino, verdad y vida y se transformen en discípulos
(Meta) misioneros miembros de una misma Iglesia.

Los dos primeros años.


CUÁNDO Aprovechando los tiempos litúrgicos
(Tiempo) y las diferentes ocasiones.
Aprovechando los Jubileos especiales.

QUIÉN
Párroco y demás agentes de pastoral.
(Responsable)

Anuncio kerigmático, catequesis, catecumenado.


CÓMO
Encuentros, retiros y misiones.
(Pasos)
Gestos de misericordia.

CON QUÉ Recursos humanos,


(Recursos) didácticos y económicos.

Familia.
DÓNDE Parroquia.
(Lugar) Periferias.
Ambientes.

62
2. PROGRAMACIÓN PASTORAL

224. EVANGELIZACIÓN COMO PROCESO (continuación)

Objetivo: Suscitar el encuentro con Jesucristo vivo que lleve a una permanente
conversión personal, para madurar la fe del discípulo y sea apóstol en la exten-
sión del Reino de Dios.

QUÉ 2. Asumir la identidad de discípulos misioneros como


clave de realización de la vida cristiana y comprome-
(Meta) tida a la transformación de nuestra realidad.

CUÁNDO Asumiendo una actitud como discípulo-misionero.


(Tiempo) Evaluar cada 3 años.

QUIÉN Decanato y todos los agentes de pastoral.


(Responsable) Equipo de evangelización diocesana.

 onsiderando la evangelización como un proceso que


C
CÓMO abarque todo el arco de la vida.
(Pasos) Anuncio kerigmático, misiones parroquiales, discipulado.
Las 5 etapas que propone Aparecida (DA cap. 2,16).

 ecursos humanos: párroco y agentes


R
de evangelización.
CON QUÉ La Palabra.
(Recursos) Y equipo diocesano de evangelización y decanal.
Diferentes modelos kerigmáticos.
Recursos materiales: salones, proyectores, etc.

DÓNDE La parroquia, la escuela, las pastorales, familia, la socie-


(Lugar) dad, medio de comunicación, política y la cultura.

63
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

225. FORMACIÓN DE AGENTES DE PASTORAL

Objetivo: Formar a los agentes de pastoral como discípulos-misioneros, para


que a la luz del Evangelio encuentren su identidad, pertenencia y comunión en
la Iglesia diocesana, en sus diversas realidades y vocaciones.

QUÉ 1. Formar agentes 2. Hacer vida el espíritu


de pastoral como Evangélico.
(Meta) discípulos–misioneros

Permanentemente. Toda la vida.


CUÁNDO Cursos de verano.
(Tiempo) Talleres durante
el año, aprovechando
los tiempos litúrgicos.

L os párrocos, Todos los agentes


QUIÉN
decanatos, pastorales. de pastoral.
(Responsable)
Equipo diocesano.

Estableciendo procesos, Valorando la identidad de


etapas y programas cada agente de pastoral.
de formación.
CÓMO Formación específica
(Pasos) para las dimensiones
pastorales (catequesis,
biblia, pastoral social,
pastoral litúrgica, etc.).

La Palabra. La Palabra de Dios.


CON QUÉ Recursos pedagógicos. Profundizando
Recursos económicos. el documento de
(Recursos)
Aparecida y demás
documentos eclesiales.

DÓNDE Decanatos, parroquia, La comunidad parroquial,


estructuras pastorales, decanato, escuelas,
(Lugar) institutos y escuelas. institutos y vida diaria.

64
2. PROGRAMACIÓN PASTORAL

226. PASTORAL ARTICULADA EN SUS ESTRUCTURAS Y MÉTODOS

Objetivo: Renovar las estructuras y los métodos de nuestra pastoral desde la


perspectiva de la santidad, para hacerla más eficaz en la extensión del Reino..

QUÉ 1. Dar a conocer las distintas estructuras que integran


nuestra actividad pastoral que nos lleve a revitalizar
(Meta) los métodos de nuestro trabajo diocesano Pastoral.

Según la oportunidad.
CUÁNDO
Hacer asambleas diocesanas y decanales.
(Tiempo)
Una vez terminada la revisión y puesto al día el plan.

Los responsables de cada estructura pastoral.


A quien: a los agentes de pastoral.
QUIÉN
Comisiones, dimensiones.
(Responsable)
Vinculada a la vicaría de pastoral y estructura
de gobierno con el consejo presbiteral.

 ar a conocer su ser y quehacer.


D
Responsable.
Inventario.
CÓMO
Estructura.
(Pasos)
Metas, objetivos.
Estatutos, lineamientos.
Fichas de evaluación.

 eriódico, video, folletos, tríptico.


P
CON QUÉ Recursos económicos.
(Recursos) Fichas de evaluación.
Reuniones de análisis y otros recursos.

DÓNDE Instancias diocesanas, decanales y parroquiales.


(Lugar) Según las estructuras.

65
III PLAN DIOCESANO DE PASTORAL 2016

227. PASTORAL ARTICULADA


EN SUS ESTRUCTURAS Y MÉTODOS (continuación)

Objetivo: Renovar las estructuras y los métodos de nuestra pastoral desde la


perspectiva de la santidad, para hacerla más eficaz en la extensión del Reino.

QUÉ 2. Revisar para renovar las estructuras diocesana,


(Meta) decanales y parroquiales y de las pastorales.

CUÁNDO
Una vez terminada la revisión y puesto al día el plan.
(Tiempo)

Comisiones, dimensiones.
QUIÉN
Vinculada a la vicaría de pastoral.
(Responsable)
Estructura de gobierno con el consejo presbiteral.

 evisión interna de cada pastoral y estructura


R
diocesana, y presentando la evaluación
CÓMO
a la instancia correspondiente.
(Pasos)
Decanatos y estructuras de gobiernos
a consejo presbiteral.

CON QUÉ  ichas de evaluación.


F
(Recursos) Reuniones de análisis y otros recursos.

DÓNDE
Según las estructuras.
(Lugar)

66
3. CRONOLOGÍA DEL PLAN

CRONOLOGÍA
3 DEL PLAN
Elaborados los diferentes programas y proyectos, es necesario distribuirlos
en el tiempo. Para ello se hacen necesaria una visión de conjunto de las
actividades programadas.

228.
ACTIVIDADES FECHAS RESPONSABLES LUGAR
Fiesta de
1. P
 romulgación Cristo Rey
Señor obispo. Iglesia Catedral.
del Plan. Lunes 21
Nov. 2016
2. Puesta en
Diciembre-enero
común para su Los decanos. En cada decanato.
y febrero 2017
conocimiento.
Responsables
3. Inicio de la
de las distintas
revisión de las
Cuaresma 2017 estructuras Toda la Diócesis.
estructuras
diocesanas y
diocesanas.
párrocos.
4. Elaboración Decanos, párrocos
del Plan y consejos
Noviembre 2017 Toda la Diócesis
parroquial– de pastoral
decanal. parroquial.
Al término de
5. Evaluación cada etapa, a
del Plan y partir de su Vicaría de San Miguel
seguimiento puesta en marcha pastoral. Arcángel.
del mismo. y dar a conocer
los resultados.
6. Fortalecer la Responsables
formación de de pastorales
Noviembre 2016 Zonas pastorales.
agentes de Diocesanas y
pastoral. vicaría de pastoral.
7. Reforzar la A partir de la
Párrocos y
Evangelización puesta en marcha Toda la Diócesis.
decanos.
como proceso. del Plan.
NOTA: El plan se piensa que constantemente se vaya renovando; que haya una evaluación a los 5 años y que se
piense hacer otro a los 10 años.

67
ÍNDICE
Promulgación del Plan Diocesano de Pastoral......................................................... 3
Un poco de historia....................................................................................................... 5
Presentación del método de planeación participativa.............................................6
Marco referencial.......................................................................................................... 6
Marco operacional........................................................................................................ 6

I. MARCO REFERENCIAL

1. Marco de la realidad.................................................................................... 10
1.1 Realidad mundial...............................................................................................10
Modernidad y posmodernidad................................................................................. 10
Vivencia del momento y pérdida de esperanza..................................................... 10
Transformaciones y crítica de valores....................................................................... 11
Riesgos del mundo actual..........................................................................................12
Desafíos de la fe católica............................................................................................12
Crisis de la familia y de la comunidad......................................................................13
Cultura globalizada e identidad cristiana.................................................................13
La mundanidad espiritual en la vida de la Iglesia..................................................14
1.2 Realidad de América Latina............................................................................. 14
Río de Janeiro...............................................................................................................14
Medellín........................................................................................................................ 15
Puebla............................................................................................................................ 15
Santo Domingo...........................................................................................................16
Aparecida......................................................................................................................17
1.3 Realidad nacional.............................................................................................. 18
Pobreza, migración y narcotráfico............................................................................18
Cultura de la muerte...................................................................................................18
Bien común y corrupción...........................................................................................18
La realidad religiosa en México.................................................................................19
1.4 Realidad diocesana.......................................................................................... 20
Escenario cultural.......................................................................................................20
Escenario socio-económico.......................................................................................21

68
Escenario político........................................................................................................ 22
Escenario de investigación científica y tecnológica................................................23
Escenario comunicativo..............................................................................................23
Escenario religioso...................................................................................................... 24

2. Marco doctrinal........................................................................................... 25
2.1 Marco doctrinal general................................................................................... 25
Ámbito cristológico: Cristo Buen Pastor..................................................................25
Ámbito eclesiológico: Iglesia comunión-Pueblo de Dios.....................................26
Ámbito antropológico: hombre a la estatura de Cristo........................................ 27
Pastoral del clero........................................................................................................ 28
Parroquia......................................................................................................................29
Qué pastoral queremos............................................................................................. 30
Pastoral profética.........................................................................................................32
Pastoral litúrgica..........................................................................................................33
Pastoral social............................................................................................................. 34
2.2 Marco doctrinal específico..............................................................................36
Evangelización y Catequesis...................................................................................... 36
Pastoral educativa........................................................................................................38
Piedad popular............................................................................................................ 39
Pastoral familiar..........................................................................................................40
Pastoral juvenil............................................................................................................ 42
Los laicos..................................................................................................................... 43
Pastoral vocacional......................................................................................................45
Ministerios y servicios................................................................................................46
Pastoral de Medios de comunicación..................................................................... 47

3. Diagnóstico pastoral...................................................................................49
3.1 Desafíos pastorales.......................................................................................... 49
3.2 Urgencias diocesanas........................................................................................51

69
II. MARCO OPERACIONAL

1. Pronóstico pastoral...................................................................................... 54
1.1 Objetivo general.................................................................................................54
1.2 Prioridades diocesanas..................................................................................... 55
Evangelización como proceso...................................................................................55
Formación de agentes de pastoral...........................................................................55
Pastoral articulada en sus estructuras y métodos................................................. 56
1.3 Criterios de acción.............................................................................................56
Políticas y estrategias................................................................................................. 56
1.4 Organización...................................................................................................... 58
Evangelización como proceso...................................................................................58
Formación de agentes de pastoral.......................................................................... 59
Pastoral articulada en sus estructuras y métodos.................................................60
1.5 Inventario de recursos......................................................................................61
Recursos humanos.....................................................................................................61
Recursos físicos...........................................................................................................61
Recursos económicos.................................................................................................61
Recursos institucionales.............................................................................................61
2. Programación pastoral................................................................................62
Evangelización como proceso..................................................................................62
Formación de agentes de pastoral..........................................................................64
Pastoral articulada en sus estructuras y métodos................................................. 65
3. Cronología del plan......................................................................................67
Edición preparada por PPC Editorial S.A. de C.V.
Magdalena 211, Colonia del Valle, Benito Juárez, México, Ciudad de México.
Responsable de la edición: Óscar Hernández Galicia.
Diseño, portada y diagramación: Astrid Chávez Torres.
Contacto: 01 55 1087 8400 ext. 3438,
[email protected]

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