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Apelación por Autoridad Parental

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111-A-13

CÁMARA DE FAMILIA DE LA SECCIÓN DEL CENTRO SAN SALVADOR A LAS


ONCE HORAS DEL DIA DIECINUEVE DE AGOSTO DE DOS MIL CATORCE

Conocemos del recurso de apelación interpuesto por la Licenciada JUANA CECILIA


PÉREZ RAMÍREZ, en su carácter de apoderada de la señora [...], del domicilio de
Chalatenango, quien a su vez representa a su hija la adolescente [...]. Impugna la sentencia
pronunciada por la JUEZA DE FAMILIA DE CHALATENANGO, Licenciada MAURA
CECILIA GÓMEZ ESCALANTE, en el PROCESO DE PÉRDIDA DE AUTORIDAD
PARENTAL, iniciado por la impetrante contra el señor [...], mayor de edad, de domicilio
ignorado, representado por el Licenciado ROBERTO ERICK O. M., nombrado de oficio por el
Tribunal a quo. Asimismo ha intervenido la Procuradora de Familia adscrita al Juzgado a quo,
Licenciada MARÍA EMILIA N. G.. Se admite el presente recurso por reunir los requisitos de
ley.
VISTOS LOS AUTOS Y CONSIDERANDO
l. A fs. 40/42, consta la sentencia impugnada, pronunciada en la audiencia de sentencia
celebrada el día cuatro de abril de dos mil trece, en la que la Jueza a quo, respecto al punto
impugnado resolvió: “Declárese sin lugar a decretar la Pérdida de la Autoridad Parental,
solicitada por la señora [...] quien a su vez representa a su hija [...] por medio de la Licenciada
Isabel Haydee R. L. Defensora Pública de Familia, en contra del señor [...], representado por el
Licenciado Roberto Erick O. M., abogado de oficio nombrado por este Juzgado, por no haberse
probado el abandono injustificado”

Inconforme con lo antes decidido, la Licda. JUANA CECILIA P. R., mediante escrito de
fs. 44/45, interpuso recurso de apelación, argumentando en síntesis lo siguiente:

Que impugna la sentencia por considerar que se han inobservado los artículos 51, 52, y
53, L.Pr.F, ya que la Jueza a quo no fundamentó su fallo en ningún medio de prueba, si no por
medio del estudio social, por lo que no está de acuerdo con dicha sentencia ya que al hacer la
valoración de la prueba pasó desapercibida la prueba testimonial ofrecida de su parte y la opinión
de la adolescente [...], teniendo una apreciación subjetiva de los hechos por lo que “incurre en
una apreciación errónea de la Norma Jurídica por parte de la Juez A Quo, ya que aplico
incorrectamente la valoración de la sana critica”(Sic).

Sostiene que el testigo presentado fue enfático en su declaración al manifestar que el


padre de la adolescente [...], no se ha relacionado afectivamente con su hija y no ha contribuido a
la crianza y manutención de la niña, ya que desde su nacimiento no respondió al rol de padre que
le corresponde, ya que en el año dos mil cinco él sale del país, y prácticamente dos veces al año
le manda dinero y habla telefónicamente con su hija, por lo que quien cubre todas las necesidades
básicas de la adolescente son la madre de ella y los abuelos maternos quienes se encuentran en
los […]

Que no existe ningún lazo afectivo con la familia paterna ya que ni la visitan, como
tampoco existe un lazo afectivo con el demandado, pues no ha existido relación alguna con él
más que las llamadas dos veces por año, olvidándose que la adolescente se alimenta viste, calza
estudia y tiene otros gastos por lo que considera no ha ejercido su rol de padre como debió ser
desde su nacimiento.

En atención a lo antes expresado, solicita se revoque la sentencia emitida por la Jueza a


quo, en el sentido de decretar la Pérdida de Autoridad Parental por abandono injustificado del
señor [...] de su hija [...].

II. Así las cosas, la alzada se constriñe a determinar si es procedente revocar la sentencia
impugnada, que no accedió a decretar la pérdida de la autoridad Parental que ejerce el señor [...],
respecto de su hija [...]; o en su caso confirmarla por considerar que está arreglada a derecho.

En el presente caso se argumenta en la demanda, que el señor [...], ha incumplido con sus
deberes de padre para con su hija [...]; pues nunca ha sido responsable ya que no mantiene
ninguna comunicación con la adolescente ni le aporta ayuda económica para sufragar los gastos
de su hija; agregando, que desde el nacimiento de la expresada adolescente ha sido la madre la
que ha cubierto los gastos, ya que el demandado nunca ejerció su rol como padre, puesto que
dicho señor emigró a los […] desde hace ocho años y que desde que se fue a la fecha solo tiene
comunicación con la adolescente dos veces por año; por tal razón se reclama la Pérdida de
Autoridad Parental con base en la causal segunda del Art. 240 C.F.; afirmándose en la demanda,
que el demandado es de domicilio ignorado, motivo por el cual se ordenó su emplazamiento por
medio de edictos, lo cual se verificó según consta a fs. 12/15; al no haber contestado la demanda,
la Jueza a quo procedió a nombrarle como abogado para que la representara en el proceso al
Licenciado ROBERTO ERICK O. M. como abogado de oficio, conforme al Art. 34 inc. 5 de la
Ley Procesal de Familia.

III. Como sabemos de acuerdo a la ley (Art. 207 C. F.), corresponde a ambos progenitores el
ejercicio de la Autoridad Parental sobre sus hijos o solamente a uno de ellos cuando falte el otro;
quienes además deben cumplir con los deberes que tal calidad les impone. Ahora bien, en el caso
de que uno de los progenitores o ambos no cumplen con sus obligaciones, sin tener una razón
justificada, o presentando conductas inapropiadas, la ley contempla causales de suspensión o de
pérdida de la Autoridad Parental. Arts. 240 y 241.

Respecto a la Pérdida de la Autoridad Parental, y específicamente en cuanto a la causal que ha


sido invocada en la demanda del sub lite, el Art. 240 N° 2 del Código de Familia, literalmente
dice: “El padre la madre o ambos perderán la Autoridad Parental sobre todos sus hijos por
cualquiera de las causas siguientes:
2) Cuando abandonaren a alguno de ellos sin causa justificada”.

En orden a lo establecido en dicha causal es de aclarar que al no existir una definición legal
de abandono para los efectos del presupuesto jurídico previsto en la disposición antes citada, en
precedentes de esta Cámara hemos sostenido que se puede aplicar el artículo 182 ord. 1º C.F., que
en lo pertinente reza: “Se considera Abandonado, todo menor que se encuentre en una situación
de carencia, que afecte su protección y formación integral en los aspectos material, síquico o
moral, por acción u omisión”

Doctrinariamente se ha sostenido que abandono es “el desprendimiento de los deberes del


padre o la madre, es decir la abdicación total de los deberes de crianza, alimentación y educación
que impone la ley, y no simplemente el cumplimiento más o menos irregular de los deberes
resultantes de la patria potestad.” (Belluscio, Cesar Augusto, Manual de Derecho de Familia,
Edit. Astrea, Tomo 2,2004). De ahí que, se considera que el abandono puede ser material o físico,
o un abandono emocional o espiritual.

En el presente caso, la Jueza a quo tuvo a bien desestimar la pretensión, sosteniendo que con
la deposición del testigo, señor […], no se probó el abandono sin causa justificada del
demandado, ni que se hubiese mantenido ajeno a la vida de su hija, ya que según el testigo la
adolescente [...] tenía comunicación con el demandado, así como también recibe aporte
económico, aun cuando éste no es constante.

Efectivamente esta Cámara advierte, que al confrontar las declaraciones -del testigo- con la
información contenida en los estudios, tanto psicológicos como sociales, que constan a fs. 26/34
resulta evidente que el demandado no ha abandonado a su hija, y tampoco se ha desobligado
absolutamente, pues éste se ha encargado de ayudarle económicamente y en alguna medida ha
tratado de guiarla y aconsejarla, a pesar de la distancia, según se constata a fs. 32 vto., lo cual
incluso a la adolescente no le ha parecido, según se refiere. Por otra parte, se evidencia que
también ha tenido y mantiene comunicación con la adolescente tal como lo afirma el testigo y
consta en el referido Informe Psicológico (fs.27 vto.) e Informe Social (fs.32. Además según este
último informe el demandado a través de su hermana la señora […], le hace el envió de dinero
por la cantidad de Cien Dólares de los Estados Unidos de América, quien dicho sea de paso,
manifestó, que como familia paterna han tratado de mantener una buena relación con la
adolescente, hasta el punto que […] se queda a dormir en casa de su familia paterna cuando su
madre tiene que salir a San Salvador. Asimismo consta que la tía paterna es la encargada de
cancelar la comida que la joven recibe en un comedor cercano a la casa, porque la madre no le da
esta prestación.
Lo anterior confirma también que la relación de la adolescente […] con la familia paterna no
es tan lejana como se pretende hacer ver y tampoco que no tengan comunicación, ni que al
demandado no le interese saber de su hija, pues en los multicitados estudios se refiere que si ha
tenido –aunque no sea lo suficientemente frecuente- comunicación con su hija, lo cual reafirma la
expresada adolescente, en lo declarado a fs. 38, quien manifestó claramente que si mantiene
comunicación con su padre.
En razón de ello, consideramos que con la prueba aportada en el sub judice, no se ha
demostrado fehacientemente el abandono injustificado del demandado señor [...] respecto de su
hija [...], puesto que no solamente se ha comunicado con su hija, sino también ha estado
colaborando económicamente. Respecto de esto último debemos señalar, que si bien no lo ha
hecho con la regularidad que exige tal obligación y tal circunstancia por sí sola no conlleva a
aplicar una sanción de la magnitud que es la pérdida de la autoridad parental hacia su hija, no
obstante es de aclarar que en precedentes de este Tribunal se ha dicho que el pago irregular de las
cuotas alimenticias es motivo de perdida de la autoridad parental cuando aunado a otros
elementos graves se tiene la certeza que ese incumplimiento es motivado por el animus del
obligado de no cumplir la obligación parental, lo que consideramos no acontece en el presente
caso. Por otra parte es importante señalar que la causal invocada por la parte demandante para
pedir la pérdida de la autoridad parental conlleva la condición de que el abandono efectuado al
hijo lo sea sin causa justificada, lo que no se ha probado en el proceso, por cuanto de lo
informado por la adolescente [...], al ser escuchada por la Jueza a quo, se establece que el padre
se encuentra con status migratorio de ilegal, lo que en alguna medida puede influir en la
frecuencia de sus envíos o llamadas telefónicas a la hija. Por ello consecuentemente es
procedente confirmar la sentencia impugnada.
Al margen de lo anterior, nos parece adecuado lo decidido por la Jueza a quo, en cuanto
ordenar - la asistencia de la demandante y su hija a escuela para padres y para adolescentes,
respectivamente, todo en aras de que la debida orientación y educación de la madre hacia su hija
garantice el desarrollo integral de la referida adolescente, pues ha quedado evidenciado que no lo
está haciendo de la mejor manera, y que lo mismo se esperaría del padre, pero que por su lejanía
no se le puede ordenar, pero se le conmina a que se comunique con su hija de mejor manera y
más frecuente, así como el apoyo que la familia paterna pueda brindarle, de ahí que sea pertinente
la medida dictada.
Por los argumentos expuestos y de conformidad a los artículos 18 de la Convención sobre los
Derechos del Niño; 12 Ley Protección de la Niñez y Adolescencia; 4, 182 ord 1º,206, 240 ord.2,
242 C.F.3, 7, 148, 153, 156, 160, 218 C. Pr. C. y M., esta Cámara a Nombre de la República de El
Salvador, FALLA: Confírmese la sentencia impugnada que declaró sin Lugar la Pérdida de la
Autoridad Parental que ejerce el señor [...], respecto de su hija, la adolescente [...].
Oportunamente devuélvanse los autos originales a su tribunal de origen con certificación de esta
sentencia. NOTIFIQUESE.

PRONUNCIADA POR LAS MAGISTRADAS


LICDA. SILVIA GUADALUPE BARRIENTOS ESCOBAR
Y LICDA. PATRICIA ELIZABETH MOLINA NUILA.

A. COBAR A.
SECRETARIO.

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