171-A-12.
CÁMARA DE FAMILIA DE LA SECCIÓN DEL CENTRO: SAN SALVADOR, A LAS
DOCE HORAS Y VEINTICUATRO MINUTOS DEL DÍA VEINTIUNO DE OCTUBRE
DE DOS MIL TRECE.
Conocemos del recurso de apelación interpuesto por la Licenciada SILVIA PATRICIA
A.C., actuando en su calidad de Apoderada del demandado [...], de […], departamento de San
Salvador. Impugna la Sentencia Definitiva proveída por la JUEZA DE FAMILIA DEL
MUNICIPIO DE SOYAPANGO, DEPARTAMENTO DE SAN SALVADOR, Licenciada
PATRICIA ELIZABETH MOLINA NUILA, en el PROCESO DE PÉRDIDA DE
AUTORIDAD PARENTAL, clasificado bajo el N.U.E. 02644-12-SOY- FMPF-OFM2
iniciado por la señora [...]de […], quien está siendo representada por el Licenciado JOSÉ
EFRAÍN M., en contra del impetrante. Ha comparecido la Licenciada ALICIA [Link] su calidad
de Procuradora de Familia Adscrita al Juzgado A quo. Se tiene por admitido el recurso de
apelación por reunir los requisitos de ley.
VISTOS LOS AUTOS Y CONSIDERANDOS:
I) La Sentencia Definitiva impugnada fue pronunciada a las diez horas treinta minutos del
día doce de julio del año dos mil doce, la cual corre agregada a fs. 68/72; en la que la Jueza A quo
resolvió lo siguiente: "I. Decrétase la Pérdida de la Autoridad Parental que el señor [...], tiene
legalmente sobre su hija [...], por el tiempo que falta para que ella cumpla la mayoría de edad. II.
Confiérase el Cuidado Personal y Representación Legal de la adolescente [...], a su progenitora,
señora [...]
III. Fijase en concepto de Cuota Alimenticia la Cantidad de SETENTA Y CINCO DOLARES,
mensuales que el señor [...], aportará en beneficio de su hija ya en referencia, y en el mes de
diciembre de todos los años aportará una cuota igual en concepto de aguinaldo, las cuales serán
canalizadas por medio de la Procuraduría General de la República, debiéndose librar el oficio
correspondiente. IV. La adolescente [...], acudirá a tratamiento Psicoterapéutico en el CAPS de
San Salvador, para tal efecto líbrese el oficio correspondiente. V. Al quedar ejecutoriada la
sentencia líbrese el oficio a la Alcaldía Municipal respectiva, y extiéndasele la certificación de la
presente acta a la licenciada SILVIA PATRICIA A. C.." (Sic.)
II) Inconforme con lo resuelto, la Licenciada SILVIA PATRICIA A.C., a fs. 74/78
presentó escrito de apelación, en el cual manifiesta:
Que la cuota impuesta al señor [...], le causa agravio de carácter económico en virtud que
su salario asciende a la cantidad de DOSCIENTOS TREINTA Y UN DÓLARES CON
SESENTA Y TRES CENTAVOS, mismo que distribuye en los gastos de su hogar donde
habitan con sus dos hijas […], ambas de apellidos […], de […] respectivamente, manifestando
que también son acreedores de los mismos derechos que su hija [...], por lo que si a cada uno de
los tres hijos les diera una cuota de SETENTA Y CINCO DÓLARES sumaría un total de
DOSCIENTOS VEINTICINCO DÓLARES, siendo que el señor […] percibe un salario
mensual de DOSCIENTOS TREINTA DÓLARES CON SESENTA Y OCHO CENTAVOS,
manifiesta por tanto, que en la Sentencia que se impugna se ha aplicado erróneamente los Art.
247 y s.s. del [Link]., violentando el principio de proporcionalidad, establecido en el Art. 254
[Link]., puesto que la cuota establecida al señor […], es desproporcional a su salario.
Agrega que también hay una errónea aplicación del Art. 132. [Link]. ya que según tal
Artículo la cuota alimenticia impuesta al señor […] no debería ser mayor a CUARENTA Y
SEIS DÓLARES CON TREINTA Y DOS CENTAVOS, lo cual constituye una cantidad que
es superior a lo que el impetrante puede aportar, y desproporcionada en relación a la cuota que
legalmente le correspondería, manifiesta que su poderdante está en la capacidad económica de
otorgar CINCUENTA DÓLARES EXACTOS en tal concepto.
Argumenta que también está en desacuerdo con la pérdida de Autoridad Parental, ya que
las causas por las que el impetrante tuvo que separarse de su hija no son atribuibles totalmente a
él, argumentando que la separación invocada por la parte demandante fue provocada por la
misma, por tanto, el abandono en el que finalmente cayo mi patrocinado fue motivado única y
exclusivamente por la madre de la adolescente.
Expresa que también ha existido una errónea aplicación de los Arts. 206 s.s. y 240 Ord. 2
y s.s. [Link]., relacionado con los Arts. 9 numeral 3° y 18 numeral 2° de la Convención Sobre los
Derechos del Niño.
Termina solicitando se revoque la Sentencia Definitiva y en su defecto se le conceda al
señor […] la Autoridad Parental que por ley le asiste en relación a su hija adolescente [...], la cual
podrá ejercer conjuntamente con la madre de dicha adolescente, señora [...]y que además se
establezca la cantidad de CINCUENTA DÓLARES mensuales en concepto de Cuota
Alimenticia de su hija […].
Por Auto de fs.79 se tuvo por interpuesto el recurso de Apelación y se mandó a oír a la
parte contraria, representada por el Licenciado JOSÉ EFRAÍN M. y a la Procuradora de Familia
ALICIA E. quienes en lo medular manifestaron lo siguiente:
El Licenciado JOSÉ EFRAÍN M. a fs. 87/89: que la parte apelante ha manifestado que la
cantidad que se le condenó pagar a su representado, le causa agravio al mismo, alegando
desproporcionalidad entre sus ingresos y egresos, pero en el proceso se ha demostrado y probado
fehacientemente, que el señor [...], no ha aportado la cuota alimenticia durante la mayor parte del
tiempo, que lo debió hacer a favor de su hija, la adolescente [...], pero no lo hizo, y esa obligación
la cubre la señora [...] madre de la adolescente, con los gastos que conlleva el concepto de cuota
alimenticia. Por lo tanto expresa que la A quo ha valorado que la cuota que se le impuso al señor
[...] es la justa y está apegada a derecho, por lo que considera que debe confirmarse en segunda
instancia.
En cuanto a la Pérdida de la Autoridad Parental alega que una de las causas que esta
Cámara emite en su jurisprudencia, es el abandono económico al que someten reiteradamente los
padres a sus hijos, citando un extracto de la Sentencia REF. 88-A-99.
Agrega que en el presente proceso se ha probado, que el señor […], no agotó los medios
necesarios, incluyendo el acceso a la justicia, para poder cumplir ese conjunto de derechos y
obligaciones respecto a su hija, como lo hubiese hecho un padre responsable, por lo que el señor
[…] ha demostrado un desinterés respecto a cumplir con los deberes y con gozar de los derechos
que esa institución confiere a los padres respecto de los hijos, sin que haya demostrado un
impedimento justo o que haya estado incapacitado para ejercerlos. Agrega que no considera
pertinente establecer un vínculo padre e hija, que debió haberse formado desde los primeros años,
lo cual lejos de ayudar positivamente en su desarrollo la afectaría, ya que la adolescente no
muestra interés ni siquiera en saber quién es su padre, y debe respetarse su opinión, de acuerdo al
Art.12 Inc. 40 lit. b) LEPINA.
Termina solicitando se confirme la Sentencia del Tribunal de Primera Instancia
declarando no ha lugar el Recurso de Apelación.
Licenciada ALICIA E. a fs. 81/82: Que considera que […], por tener casi […]en la
actualidad tiene mayores gastos que los hijos procreados en el nuevo hogar del señor […], y
según establece el Art. 12 Inc. 3° LEPINA son la madre y el padre los obligados a brindarle lo
necesario para su crianza y desarrollo; en el presente caso solamente la señora [...]como madre ha
suplido las necesidades de dicha adolescente.
En referencia a la Pérdida de la Autoridad Parental, manifiesta que la adolescente […], en
audiencia con la Jueza A quo, expresó que tenía bastante tiempo de no relacionarse afectivamente
con su padre, y que las necesidades de ella las cubría su madre.
Agrega, que en la contestación de la demanda el señor [...], manifestó que dejó de ver a su
hija desde el año dos mil siete hasta la fecha, ya que ella le expresó que el padrastro la maltrataba,
considera por tanto, que de esa manifestación el señor […] urgentemente debió gestionar
diligencias, administrativas o judiciales, para poder obtener los cuidados personales de su hija,
sin embargó se limitó a no visitarla y no proporcionarle ningún tipo de ayuda económica, dejando
claro su irresponsabilidad. Dentro de la prueba testimonial presentada en la audiencia, ninguno de
los testigos expresó que se haya dado cuenta de dicho maltrato alegado por el referido señor […].
Termina solicitando se confirme la Sentencia venida en Apelación por estar apegada a
derecho.
III) Así las cosas, la alzada se constriñe en determinar si en el sub judice se configura la
causal 2' del Art. 240 C. Fm., que establece que se pierde la autoridad parental sobre los hijos
"cuando abandonaren a alguno de ellos sin causa justificada". En consecuencia decidir si
procede o no sancionar al señor [...], con dicha Pérdida respecto de la adolescente [...]; de igual
manera si es procedente modificar el quantum de la cuota alimenticia a favor de la adolescente
[...] disminuyéndola o en todo caso se confirma la que se ha impugnado.
Por lo anteriormente dicho comenzaremos a resolver el recurso de Apelación con respecto
a la Pérdida de la Autoridad Parental del señor [...], sobre su hija [...] y posteriormente
seguiremos desarrollaremos el punto referente a la Cuota Alimenticia a favor de la aludida
adolescente.
ANÁLISIS DE ESTA CÁMARA:
Pérdida de la Autoridad Parental
Uno de los principios que orientan el Código de Familia, es la Protección Integral de las
Niñas, Niños y Adolescentes, así como la igualdad de los derechos de los mismos; en ese
sentido la Autoridad Parental se concibe como una Función Social. El Art. 206 C. Fm. la
define como [...] el conjunto de facultades y deberes que la leq otorga e impone al padre q a la
madre sobre sus hijos menores de edad o declarados incapaces, para que los protejan, eduquen,
asistan preparen para la vida, y además, para que los representen administren sus bienes.[…] (El
subrayado, negritas y cursiva es nuestro).
En principio, el ejercicio de la Autoridad Parental les corresponde a ambos padres,
quienes deben cumplir los deberes que la ley les impone. En caso contrario, el Art. 240 C. Fm.
establece las causas de Pérdida de la Autoridad Parental. Entre éstas, la causal segunda, que
establece que procederá "Cuando abandonaren a alguno de ellos (sus hijos) sin causa
justificada". (La aclaración entre paréntesis, resaltado y cursiva es nuestra.)
Respecto al abandono, debemos mencionar que como causal de la Pérdida de Autoridad
Parental, en palabras de Zannoni: "Queda patentizado a través del incumplimiento absoluto e
injustificado de la obligación de prestar alimentos al hijo[....] . En ese sentido debe analizarse si
el señor [...], se ha desatendido de las necesidades de su hija, ello porque al momento de valorar
el abandono como causal de la Pérdida de Autoridad Parental, la ley adopta un criterio subjetivo
de abandono, entendiéndolo como aquel que se da aún y cuando la niña, niño y/o adolescente
"abandonado" sea asistido por el otro progenitor o por un tercero que lo ampare. Lo importante es
que exista incumplimiento de los deberes de asistencia hacia la niña, niño y/o adolescente, lo que
configura el abandono. Distinto es el enfoque objetivo, según el cual la exposición del hijo al
desamparo o la acción u omisión de los deberes paterno-filiales no implica un abandono, pues el
otro padre o un tercero asume su cuidado, según esta última corriente, si la niña, niño y/o
adolescente, no sufre un abandono total y un estado objetivo de abandono, el proceso de Pérdida
de Autoridad Parental no puede promoverse, esta última postura no es del todo aceptada, pues la
orientación moderna del Derecho de Familia valora la actitud del padre que abandona o
desatiende sus deberes como padre o madre, independientemente de la actitud del otro progenitor
o de un tercero que asuma el cuidado de la niña, niño y/o adolescente.
A ello se suma el concepto de abandono que establece el N° 1 del Art. 182 C. Fm., "Se
considera abandonado todo menor (conforme a la nueva doctrina de la niñez es toda niña, niño y
adolescente)que se encuentre en situación de carencia, que afecte su protección y formación
integral en los aspectos material, síquico o moral, por acción u omisión." Lo anterior hay que
relacionarlo estrechamente con lo que el legislador estableció, como Principio del Interés
Superior de la Niña, Niño y Adolescente en el Art. 12 LEPINA, "... Se entiende por interés
superior de la niña, niño o adolescente toda situación que favorezca su desarrollo físico,
espiritual, psicológico, moral y social para lograr el pleno y armonioso desenvolvimiento de su
personalidad... Para ponderar el principio del interés superior en situaciones concretas, deben
ser considerados de forma concurrente los elementos siguientes: a) La condición de sujeto de
derecho y la no afectación del contenido esencial de los mismos; b) La opinión de la niña, niño
o adolescente; c) Su condición como persona en las diferentes etapas de su desarrollo
evolutivo; d) El bienestar espiritual, físico, psicológico, moral, material y social de la niña,
niño o adolescente; e) El parecer del padre y madre o de quienes ejerzan la representación
legal, según sea el caso; y j) La decisión que se tome deberá ser aquella que más derechos
garantice o respete por mayor tiempo, y la que menos derechos restringe por el menor tiempo
posible. La consideración de este principio es obligatoria para toda autoridad judicial,
administrativa o particular." junto con lo preceptuado por la Convención sobre los Derechos del
Niño en los Arts. 3 y 9.
No únicamente se da la Pérdida de Autoridad Parental cuando hay un abandono pleno,
pues también puede darse en los casos que los padres rechacen a la niña, niño y/o adolescente, se
despreocupen de él o ella o no le brinden amor y consideración, debido en algunos casos (entre
otros) a las circunstancias en las que se procreó a la niña, niño y/o adolescente (quien puede ser
por ejemplo producto de una violación) y que su entorno familiar esté seriamente afectado y
deteriorado, lo cual no abona en nada a su desarrollo bio-psico-social y por ello es comprensible
la figura de la adopción, pues los nuevos padres adquieren el ejercicio pleno de todos los
derechos y deberes sobre la niña, niño y/o adolescente, lo cual lógicamente incluye la autoridad
parental como una garantía a favor de los niños de que otras personas satisfarán plenamente sus
necesidades.
IV) La Audiencia de Sentencia, fue celebrada a las diez horas con treinta minutos del día
doce de julio de dos mil doce (fs. 68/72), en la cual se recibieron los testimonios de cargo de los
señores: […] quienes fueron nominados por la demandante. En síntesis manifestaron lo siguiente:
a fs. 69 fte. la primera testigo dijo: que es hermana de la demandante, y tía de la adolescente […],
de quien el demandado nunca le ha dado afecto ni apoyo económico, que vive a la par de la casa
de la demandante, que el demandado no se preocupa por la adolescente […], ni le ayuda en nada,
que el demandado no tiene ningún tipo de comunicación con su sobrina, de quien no le ayuda en
nada ni le regala nada para su cumpleaños, que el demandado no se comunica con[…], desde el
año dos mil dos, que durante ese tiempo es la demandante la que cubre con todas sus necesidades,
asistiendo a las reuniones del colegio, que actualmente […], estudia […] en un colegio cercano
donde reside, y que el demandado no sabe donde estudia.
A fs. 69 fte. y vto, el segundo testigo dijo: que es hermano de la demandante, que el
demandado desde que estaba pequeña […] la abandonó, que vive a la par de la casa de la
demandante, que el demandado nunca llega a visitar a su sobrina, que la abuela paterna es la que
tiene comunicación con […], que la relación de padre e hija es muy escasa, que el demandado no
le llama por teléfono, quien tampoco sabe donde estudia ni que grado está estudiando […], que a
la referida adolescente le afecta no tener a su padre y que la figura paterna la ve reflejada en el
esposo de la demandante, que el demandado no le aporta económicamente en nada, ni se
preocupa de ella desde que la abandono, que […], estudia noveno grado, cerca del lugar donde
reside, que desde el noventa y siete o noventa y nueve el demandado no mira a su hija y le es
indiferente.
La parte demandada también nominó como testigos de descargo a la
señora […], quien declaró a fs. 69vto./70 fte. lo siguiente: que es madre del demandado, que
desde se separaron los padres de su nieta, tuvo a […] como cinco meses, que la última vez que se
la prestaron fue en diciembre del año dos mil once, que la demandante les ha negado la
oportunidad de que su nietase relacione con ellos, ya que siempre la niega y les decía que estaba
en Mercedes Umaña, que la relación que han tenido con […] ha sido bonita, pero en ocasiones la
miraba muy triste, y al fin le contó a su hija de nombre […] que no se llevaba bien con su
padrastro, ya que mucho la regañaba y que en ocasiones su madre la golpeaba, que el demandado
no ve a […] porque la demandante se lo impide y siempre que se quiere acercar con la niña, la
demandada le manifiesta que se encuentra en Mercedes Umaña, que el demandado le ayuda a su
nieta y le deposita en el Banco Agrícola por medio de su bisabuela, pero que desde hace tres o
cuatro años no le ayuda en nada, que la separación del demandado y la demandante se dio desde
que su nieta cumplió dos años de edad, de esa separación es que tuvo a su nieta cinco meses, pero
que el abuelo materno la fue a traer y se la llevo a vivir a Mercedes Umaña, y como dicho señor
era Alcalde en ese entonces de Mercedes Umaña, ellos tuvieron un poco de temor, que desconoce
el lugar donde estudia su nieta y cuánto pagan de colegio, que la comunicación con la
demandante era muy buena y le prestaban a su nieta, pero que la iban a traer, pero creciendo su
nieta la demandante se opuso y ya no se las presto, que esto sucedió cuando tenía su nieta nueve
años, que el demandado tiene su propio hogar, que si sabe que su nieta quiere salir del país pero
que desconoce si el demandado le va a dar permiso, que su nieta
no les habla por teléfono y que la comunicación se ha perdido, que la abuela de su hijo era la que
antes depositaba el dinero en la Procuraduría. A fs. 43/63 se encuentra el estudio psicosocial-
educativo ordenado en el auto de fs. 10, elaborado por los Licenciados SILVIA DINORA
F. DE M., SOFÍA DE LOS ÁNGELES V. y MAYRA CONCEPCIÓN P., en la calidad de en
su orden Trabajadora Social, Psicóloga y Educadora respectivamente, profesionales que
conforman el Equipo Multidisciplinario del Centro Judicial Integrado de Soyapango, en el cual
en síntesis se concluye que el demandado señor [...] no ha tenido la oportunidad de relacionarse
con su hija […], para un desarrollo del vínculo afectivo y que su situación económica ha sido un
factor determinante para no contribuir en la manutención de […]. Las condiciones físicas
observadas en […], evidencian el adecuado cumplimiento en el ejercicio del rol materno de la
señora [...]en los cuidados directos de su hija. Que la ruptura de la relación de convivencia entre
la señora [...]y el señor [...], interrumpió también la construcción de la relación paterno-filial entre
el demandado y su hija. Que la adolescente […], verbal y gestualmente, expresó su deseo de
relacionarse con el señor [...].
Dentro del proceso se evidencia con la lectura de la relación de los hechos en la demanda
(fs. 1/4), la contestación de la misma (fs. 23/33), la Certificación de la Partida de Nacimiento de
la adolescente [...] (fs. 7), la prueba testimonial de cargo y descargo (69fte./70fte.) y el estudio
Psicosocial-educativo (43/63), que la señora [...]y el señor […], procrearon a la adolescente […],
cuando ambos tenían en el orden que se han mencionado quince y dieciséis años de edad
respectivamente, quienes estaban en una edad muy delicada y no contaban con la madurez
necesaria por estar en la época de la adolescencia, que es un período en el desarrollo biológico,
psicológico, sexual y social, que es una etapa posterior a la niñez (12 años de edad), en donde su
finalización varía entre los 19 o 20 años de edad, según la Organización Mundial de la Salud,
para cada ser humano.
Ahora bien, de la relación anómala de hecho (convivencia) de las partes materiales en el
año de mil novecientos noventa y siete en la casa de habitación de la señora […]-madre del
demandado-, en el Municipio de Santa Tecla, departamento de La Libertad, hasta la separación
de ambos en el mes de junio de mil novecientos noventa y nueve, cuando la señora [...]-que para
ese entonces tenía diecisiete años de edad- se fue de la casa de habitación de su entonces suegra,
tanto el señor […] -que para ese entonces tenía dieciocho años de edad- como la señora […], no
asimilaban la responsabilidad de padres que tenían desde que procrearon a la adolescente […], y
se apoyaban ambos en sus padres y el demandado incluía a sus abuelos (bisabuelos de la
adolescente) para suplir la necesidad de la hija que habían procreado, ya que dejaron el cuido de
[…], a la señora […], por un período de cinco meses después de la separación, posteriormente
llega el abuelo materno a traerla y se la lleva al Municipio de Mercedes Umaña, departamento de
Usulután, lugar donde se mantuvo residiendo dicha adolescente, por ello, se vislumbra a todas
luces que ambos progenitores (padre-madre) adoptaban una posición no adecuada para la
responsabilidad que habían adquirido, sin darse cuenta que la afectada era la adolescente […],
quien ahora externa su deseo de relacionarse con su padre el señor [...], tal como lo dicen los
profesionales del Equipo Multidisciplinario en el estudio Psicosocial- educativo (v. gr. fs. 47 vto.
y 48 vto.) En razón de las condiciones especiales en que se da la procreación de la adolescente
[…], en principio podría ser comprensible la actitud del padre de inobservar sus obligaciones para
con su hija; sin embargo de la prueba testimonial aportada por la parte demandante se establece
que en la vida de la adolescente [...] [...], no ha existido la presencia del padre desde el año dos
mil dos, es decir, que han transcurrido diez años, donde es presumible que el padre ha alcanzado
cierto grado de madurez para comprender con mayor acierto su rol de padre, pero en el proceso
existen suficientes elementos como para afirmar que de su parte no ha hecho ningún esfuerzo por
reestablecer esa relación, que a la fecha está completamente deteriorada, basta citar lo relatado
por la adolescente […] al ser escuchada por la Jueza A quo (fs. 64), en cumplimiento al Art. 12
C.S.D.N. quien dijo lo siguiente "[...]que solo tiene contacto con su bisabuelo y una tía, que una
vez le llamarón a su papá para que la fuera a ver pero él dijo que no tenía gasolina,[...]"(Sic.)
Un punto muy delicado y solo es mencionado por el demandado en el estudio psicosocial-
educativo (v. gr. fs. 47 fte.), fue que la demandante lo había acusado del delito de Violación en su
hija, lo que interrumpió el régimen de visitas que había surgido en acuerdo entre ambas partes, el
cual no fue discutido ni comprobado en el proceso ni alegado como punto de defensa de la parte
actora. De igual manera no se comprobó de las visitas que hacia […], a la casa de habitación del
demandado (hogar del demandado), y bisabuelos paternos, donde se afirmó que la demandante se
rehusó a que la aludida adolescente se relacionara con el demandado. No obstante lo
anteriormente dicho la adolescente […], manifestó rotundamente que tiene pocos recuerdos de
eventos con su padre, y menciona uno que es cuando presenció la boda de su padre -el cual fue
según la marginación de la Certificación de la Partida de Nacimiento del demandado de fs. 8, en
la ciudad de Soyapango, el día dos de agosto de dos mil tres-, y además expresó que se relaciona
con sus bisabuelos paternos más que con su padre, este hecho si fue mencionado por el testigo de
cargo […] (tío materno), quien fue determinante en decir que […], si se comunica con sus
abuelos paternos mas no con el demandado y que dicha situación le afecta emocionalmente la
carencia de los afectos paternos del demandado, al igual que la testigo de descargo […] (abuela
paterna), quien fue determinante en mencionar que existe buena comunicación entre la
adolescente […] y su familia paterna, la cual ha permanecido hasta diciembre de dos mil once, y
desde esa fecha ya no existe comunicación con la familia paterna, es decir a escasos dos meses de
interponer la demanda que fue el 21 de febrero de dos mil doce (v. gr. Boleta de Presentación de
la demanda fs. 1).
En relación a la referida testigo, es de advertir que lo antes mencionado es contradictorio
con lo que la misma testigo afirma respecto a que es la parte demandante quien ha entorpecido la
relación de padre e hija, pues al relatar la testigo que ellos como familia sí han tenido buena
relación con la adolescente […], se desvirtúa que de parte de la madre de la niña señora [...]haya
existido una conducta tendiente a entorpecer la relación del padre con la hija, pero además se
advierte que si el señor [...], hubiese querido ver y relacionarse con su hija lo hubiera hecho
aprovechando las ocasiones en que la niña ha visitado a la familia paterna.
Asimismo es necesario resaltar que el señor […], en la contestación de la demanda (fs.
23/26), menciona que dejo de visitar a su hija […], porque la adolescente le expresó que su padre
afín de nombre[…], la maltrataba y la regañaba mucho, para evitar problemas con dicho señor,
hecho no comprobado, pero de ser cierto, confirma la actitud irresponsable del referido señor,
quien ante lo manifestado por su hija, en lugar de iniciar la acción legalmente correspondiente
para protegerla, opta por no visitarla, pero además, el demandado acepta tácitamente que no
existe relación con su hija; de igual manera no se comprobó que en el mes de mayo de dos mil
siete la señora [...]llamó a la madre del demandado, diciéndole que […], se había perdido
encontrándola el demandado en una pupusería de la Colonia Sierra Morena; y por esa situación
surgió el arreglo de ambas partes materiales para que el demandado llegara a traer a la
adolescente […], todos los viernes lo que duró solo un mes y medio, porque a dicha adolescente
le aburría su casa.
Con lo acotado anteriormente, se infiere que se ha configurado la causal de abandono
alegada por la demandante, pues dentro del proceso no se probó que haya existido relación
paterno-filial entre el demandado y la adolescente […], la cual se interrumpió a partir del año dos
mil dos, con el padre y en diciembre de dos mil once con la familia paterna; pero la adolescente
externa que no ha existido relación de afecto con su padre y las veces que lo ha intentado el
demandado le ha externado que no puede, aunque es clara en decir que le gustaría que existiera
una buena relación paterno-filial, pero esa situación de carencia le afecta emocionalmente. En lo
que respecta a la interrupción de la relación de Padre e hija, no se ha probado en el proceso que
esta sea atribuida a la señora […], sino que se evidencia que la misma ha sido producto de las
circunstancias en que se desarrolló la relación de los progenitores, así como a las actitudes
pasivas que se advierte ha asumido el padre, de donde es de concluir que en el caso en análisis se
cumple el presupuesto de abandono sin causa justificada alegado en la demanda.
Consideramos conveniente para el mejor desarrollo de la adolescente[…]que pueda
relacionarse de forma abierta con sus abuelos y bisabuelos paternos, quienes de acuerdo a la
prueba vertida en el proceso han estado en contacto con ella, Art. 217 Inc. 3° C. Fm. En virtud de
lo anterior, es procedente confirmar la sentencia impugnada en lo que respecta a la Pérdida de la
Autoridad Parental, por estar apegada a derecho y que va en armonía al principio del Interés
Superior de la Adolescente, para no continuar inmersa en esa conducta pasiva del padre que le
afecta emocionalmente, ello tomando en cuenta su opinión, con esta decisión no se le desplaza de
toda comunicación con la familia paterna, ya que los puede seguir visitando o en todo caso
comunicándose con ellos, por cualquier medio, contribuyendo a la relación de afecto que han
sostenido con la adolescente […].
Es necesario advertir a las partes y a sus representantes judiciales (abogados), que no es
procedente promover un Proceso de Pérdida de la Autoridad Parental, solamente por el hecho de
no querer buscar a uno de los progenitores, para que otorgue el consentimiento a una niña, niño
y/o adolescente y obtener su pasaporte y que con dicho documento pueda salir del país, ya que
existe la vía adecuada (administrativo o judicial) para resolverlo, interponiendo la solicitud ante
los Tribunales de la LEPINA o en todo caso ante la Procuraduría General de la República según
corresponda, conforme al Art. 44 LEPINA, cuando el caso así lo amerite.
Acotado lo anterior, pasamos analizar sobre la Cuota Alimenticia asignada al demandado:
En cuanto al monto de la cuota alimenticia establecida en la sentencia, se argumenta por
parte de la apelante que su mandante no cuenta con capacidad económica para cubrir dicha cuota,
señalando que no se han tomado en cuenta los gastos familiares de su hogar, como son vivienda,
educación de sus hijos y alimentación entre otras obligaciones que tiene, pues es padre de dos
hijas a parte de la adolescente […], a las cuales también proporciona ayuda económica.
Como se sabe el quantum de la obligación alimenticia, deberá fijarse atendiendo a la
proporcionalidad, que de conformidad al Art. 254 [Link]., consiste en fijar el monto de dicha
pensión, de acuerdo a la capacidad económica del obligado y las necesidades del alimentario,
pero estimándose la suma o proporción con que contribuirá la otra parte, en este caso la madre de
la niña, de quien también se debe considerar su capacidad económica. También se deberá tomar
en cuenta para fijar una Cuota Alimenticia, otras obligaciones de los alimentantes.
Primeramente debemos referirnos a la capacidad económica del demandado señor [...], y
al efecto se incorporó únicamente al proceso por medio del Estudio Psicosocial-educativo (f.
43/63) la constancia salarial (fs. 50), con la que se establece que obtiene ingresos por la cantidad
de DOSCIENTOS CUARENTA DÓLARES DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
MENSUALES (240.00), sin decirse en ella, nada de los descuentos de ley y otros que se le
aplican al demandado, pero en el mismo estudio psicosocial-educativo, se expone por parte del
demandado todos los pagos que tiene que realizar mensualmente y son los siguientes:
Alimentación $100.00, Salud $5.00, Colegiatura $ 80.00 (aunque sobre este rubro aparece en el
expediente recibos de pago de colegiatura del centro educativo al que asisten las niñas […]a fs.
32 y 33, las que oscilan en el orden mencionadas en $35.00 y $25.00, que sumados da una
cantidad de $60.00), Materiales para Tareas Escolares $15.00, Microbús Escolar $10.00,
Recreación $25.00, Alquiler $50.00, Agua Potable y Energía Eléctrica $40.00, Teléfono $3.00,
Celular $3.00, Artículos de Higiene Personal $20.00, y Combustible $80.00, haciendo un total de
todos esos rubros de $431.00 mensual, que el demandado cubre con dichos gastos de manera
conjunta con su actual esposa […], quien percibe la cantidad de $210.00 mensuales de salario,
teniendo una disponibilidad en conjunto de $19.00 mensuales fuera de los gastos cotidianos,
información que no fue objetada por las partes, observándose que tales egresos no fueron
debidamente acreditados por el mismo.
Las necesidades alimentarias de la adolescente […], se han calculado -según el referido
estudio-, en la cantidad de $272.64 dólares mensuales, sin incluir los gastos anuales de
educación; no obstante en la demanda se solicitó una cuota de $75.00 mensuales lo que no supera
ni la mitad del monto de los gastos mencionados.
Respecto de la capacidad económica de la señora [...]se debe indicar que ésta tiene
ingresos -en total y fijos- por la cantidad de $3000.00 dólares y con egresos por la cantidad de
$2,388.91 incluido la cantidad de $272.64 que son los gastos de la adolescente […], teniendo una
disponibilidad de $388.45 mensuales fuera de los gastos cotidianos.
De esta forma tenemos que el señor [...], tiene menores ingresos económicos que la
demandante, con independencia de que el demandado sea apoyado económicamente por su actual
esposa. Ahora bien, la obligación principal de los alimentos le corresponde prioritariamente al
progenitor (padre- madre) siendo de justicia que la demandante contribuya en mayor proporción a
los gastos de manutención de su expresada hija, ya que los ingresos del demandado son limitados
para su sostenimiento, pero no obstante que se argumente que tiene otras dos hijas a quienes
proporciona ayuda (lo cual es loable), que sin duda disminuye su presupuesto, pues en total
aporta todo su salario para el mantenimiento de su hogar, aspecto que también se ha tomado en
cuenta y consideramos que en vista que el demandado ofrece en el escrito de apelación por medio
de su abogada la cantidad de CINCUENTA DÓLARES DE LOS ESTADOS UNIDOS DE
AMÉRICA ($50.00), es razonable que con dicha cantidad pueda afrontar sus obligaciones frente
a su hija […], debiendo la Jueza A quo, informar sobre la Cuota Alimenticia establecida en Sede
Judicial, a la Procuraduría General de la República para que tenga conocimiento del cambio de la
Cuota Alimenticia establecida mediante convenio de las partes en Sede Administrativa de la
Procuraduría General de la República. Consideramos además que con el monto de la cuota fijada
por la A quo, quien no motivó sobre este punto la sentencia y solo la fijó en el fallo de la
sentencia impugnada, se afecta grandemente la economía del expresado señor […], no teniendo
un margen para cumplir todos sus compromisos económicos, pero en vista que dicho señor ofrece
la cantidad antes mencionada, creemos que es justa para su escasa capacidad económica que
paliaría mínimamente los gastos de la adolescente […]. Es pertinente hacer la acotación que
conforme al Art. 83 [Link]., los procesos de alimentos no causan estado; por lo que las cuotas
fijadas pueden ser modificadas a través del proceso respectivo, si cambian las circunstancias que
determinaron su fijación, es decir, si se acredita mayor capacidad económica del alimentante o
cambia la necesidad económica del alimentario.
Creemos necesario, manifestarle a la Licenciada SILVIA PATRICIA A.C., que
conforme al Art. 264 [Link]., las pensiones alimenticias gozan de preferencia en su totalidad, por
ende, se aclara, que siendo el Código de Familia una de las leyes especiales de familia, no puede
ser de aplicación inmediata o directa el Código de Trabajo como lo menciona en su escrito de
apelación, pues las pensiones alimenticias, gozan de preferencia por ser de orden público.
Finalmente, consideramos oportuno por parte de ésta Cámara hacer las siguientes
observaciones al Juzgado A quo, con miras a una mejor administración de justicia conforme al
Inc. 2° del Art. 24 L.O.J.: 1) Que el orden del expediente tiene que seguir una lógica secuencial
que comienza desde la demanda o solicitud, hasta las resoluciones que pongan fin a la misma
(Sentencias Definitivas o Interlocutorias), que se dictan posteriores a la presentación de la
demanda o solicitud y las esquelas de notificación de los mismos, deben ir posteriores a cada
resolución o sentencia dictada, lo anterior se menciona en virtud de que existe una acta y auto sin
notificar a las partes (fs. 35 y 79) y un desorden del expediente de fs. 79 a 96, agregándose mal
las esquelas de notificación (v. gr. fs. 86, 93, 96), se intercalan actos de comunicación con
escritos presentados por las partes, por tanto se pide que después de toda resolución o Acta que
corre agregada al expediente, se consigne posteriormente, las esquelas de notificación y/o cita
que corresponde a las resoluciones, verificando si efectivamente se diligenció el acto de
comunicación, y posteriormente los escritos presentados por las partes, ya que la A quo, como
directora del proceso debe de velar para que todas las resoluciones (Sentencias, Interlocutorias o
Decretos de Sustanciación que admiten recursos establecidos por la ley procesal de familia) sean
notificados, que dichos actos de comunicación se realicen y el expediente se encuentre en orden a
fin de no vulnerar ningún derecho a las partes en litigio, y con ello se aplique el trámite
administrativo apropiado a cada expediente en conocimiento; 2) En el desarrollo de la Audiencia
Preliminar (fs. 65/66) específicamente en la etapa de "Ordenación de la Prueba", resolver sobre
los medios probatorios ofrecidos por las partes, conforme al Art. 109 [Link]., lo anterior se
menciona en virtud de que no admitió ni rechazó la prueba ofertada por la parte demandada ni se
ordenó de oficio las prácticas de las pruebas necesarias para establecer la capacidad económica
del demandado conforme al Art. 139 lit. b) [Link]., en ese sentido, ha de estar pendiente sobre
el desarrollo de la Audiencia Preliminar y las etapas procesales como lo determina la ley y si
hubiere omisiones de prueba, para pretensiones que llevan implícitos alimentos, debe ordenar la o
las que correspondan de oficio, a fin de que se resuelva la situación familiar de la mejor manera
posible, cumpliendo así el Principio de Acceso a la Justicia; 3) Conforme al lit. d) del Art. 82
[Link]. motivar las Sentencias con expresión de los fundamentos de hecho y de derecho, lo
anterior, en virtud, que no se motivó la pretensión conexa de alimentos que fijó al demandado.
Por tanto, conforme a lo expuesto y con fundamento en los Art. 18 Cn.; 3, 9, 12, 18
C.S.D.N.; 182 N° 1, 206, 217 Inc. 3'; 240, Ord. 2°, 247, 248, 251, 253-A, 254, 264 [Link].; 12, 79
LEPINA; 82, 83, 147, 139 lit. b), 148, 153, 154, 156, 158, 160, 161, 218 [Link].; 132 [Link].; 24
L.O.J.; 20 y 219 [Link].C.M., a nombre de la República de El Salvador, esta Cámara FALLA: I)
Confírmese la Sentencia venida en apelación, en lo que respecta al punto que resolvió decretar la
Pérdida de la Autoridad Parental que el señor [...], ejerce sobre su hija [...], por estar dictada
conforme a derecho corresponde, en consecuencia la Autoridad Parental de la adolescente [...],
será ejercida exclusivamente por la señora [...]; II) Modifíquese la Sentencia en el punto referente
a la Cuota Alimenticia que debe de aportar el señor [...], la cual será por la cantidad de
CINCUENTA DÓLARES DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA MENSUALES, a
favor de la adolescente [...], la que deberá de ser descontada del salario que percibe el señor […],
en su lugar de trabajo, y canalizada en la Procuraduría General de la República, advirtiéndosele
que en los meses de diciembre de cada año, en adición a la cuota alimenticia, deberá aportar el
equivalente a un treinta por ciento, en concepto de aguinaldo si es asalariado, o en caso de no
serlo debe proporcionar una cuota igual a la establecida, conforme al Decreto # 140 de fecha seis
de noviembre de mil novecientos noventa y siete, en consecuencia se deja sin efecto la Cuota
Alimenticia establecida en Convenio de las partes en Sede Administrativa de la Procuraduría
General de la República, para lo cual la Jueza A quo, deberá de informar a la mencionada
institución conforme al Art. 253-A [Link].; III) Se establece un Régimen de Visitas,
Comunicación y Trato, de forma abierta para que la adolescente [...], pueda relacionarse con sus
abuelos y bisabuelos paternos, debiendo necesariamente la coordinación de la madre y la
adolescente con dicha familia paterna para que se cumpla el Régimen de Visitas, Comunicación y
Trato designado; V) Los demás puntos de la Sentencia quedan firmes. Una vez ejecutoriada la
presente, devuélvanse los autos al Tribunal de origen, junto con la certificación de la presente.
NOTIFIQUESE.
PRONUNCIADA POR LAS MAGISTRADAS:
LICDA. SILVIA GUADALUPE BARRIENTOS ESCOBAR Y
LICDA. RHINA ELIZABETH RAMOS GONZÁLEZ.