Sarampión.
• El sarampión es una enfermedad infecto-contagiosa propia
de la edad infantil causada por un virus, de habitual
presentación epidémica y que se acompaña de una elevada
morbimortalidad.
• A pesar de alcanzar elevadas coberturas vacunales, siguen
produciéndose brotes de sarampión, que
afectan especialmente a individuos susceptibles no
vacunados dando lugar a la recirculación del virus en zonas
en las que se había logrado casi la eliminación.
• El virus ARN del sarampión pertenece al género de los Morbillivirus
de la familia de los Paramyxoviridae.
• El genoma del virus del sarampión ha sido secuenciado.
• Existe 1 serotipo con 24 genotipos salvajes, 6 de ellos circulantes.
• La identificación de los distintos linajes del virus salvaje y sus
distribuciones geográficas, permite conocer el origen de una
epidemia.
• El único reservorio es el ser humano, por lo que en teoría y dada la
disponibilidad de una vacuna preventiva eficaz, podría ser erradicado
de todo el mundo.
• La vacunación induce protección frente a todas las cepas del virus, a
través de una doble respuesta humoral y celular, detectándose a los
15 días anticuerpos séricos IgG, IgA, IgM, así como en secreciones
nasales.
• El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa cuyo pico más
alto de incidencia ocurre en los últimos meses de invierno y principio
de primavera, con distribución universal y un patrón epidémico típico
con ciclos bienales.
• En ausencia de vacunación, la mayoría de los casos ocurren en niños
preescolares y escolares y muy pocas personas son susceptibles a los
20 años.
• El modo de transmisión de la enfermedad es de persona a persona y a
través de las secreciones (gotas) nasofaríngeas infectadas.
• El virus contenido en las gotas de las secreciones puede permanecer
durante varias horas en el ambiente (aire) y contaminar las superficies
durante más de dos horas.
• El periodo de transmisibilidad está comprendido desde dos a cuatro
días antes del inicio del exantema y hasta cuatro días después de la
aparición del mismo, siendo el periodo prodrómico el de máxima
contagiosidad, por la tos tan importante existente.
• La invasión del virus (viremia) tiene lugar a través del epitelio
respiratorio 2-3 días después de la exposición con replicación del
virus en el lugar de la inoculación. Entre 5-7 días después se produce
una 2.ª viremia importante que dura entre 4-7 días con replicación
del virus en la piel, conjuntivas, aparato respiratorio y otros órganos
internos.
• El sarampión es muy contagioso, de forma que más del 90 % de la
población susceptible no inmunizada se infecta tras haber tenido
contacto con un enfermo
• Son susceptibles las personas que no han pasado la enfermedad o
que no están adecuadamente inmunizadas.
• Los lactantes están protegidos, en general, hasta los 6-9 meses de
edad por los anticuerpos maternos.
• Las mujeres vacunadas en la infancia presentan títulos de anticuerpos
más bajos que las mujeres que han padecido la enfermedad, por lo
que sus hijos son susceptibles al sarampión a edades más tempranas.
• Se cree que la inmunidad tras la infección natural dura toda la vida; la
protección conferida por la vacuna persiste durante décadas.
CLÍNICA
• Período de incubación: por término medio su duración es de 10 u 11
días; como cifras extremas pueden señalarse de 7 a 21 días. Para la
mayoría de los autores es asintomático.
• Otros valoran síntomas inespecíficos como cefaleas, quebrantamiento
general, febrícula y trastornos gastrointestinales.
• Período prodrómico o catarral: Su duración es de cuatro días y se
caracteriza por presentar su comienzo con fiebre elevada. Uno de los
síntomas más constantes es el catarro de mucosas (óculo-nasal) que
se manifiesta por un coriza seroso y luego mucopurulento que
provoca excoriaciones a nivel de las ventanas nasales y labio superior,
siendo frecuentes las epistaxis.
• Posteriormente a las 12-24 horas, suele aparecer el de conjuntivas,
encontrándose éstas intensamente hiperémicas y húmedas, fotofobia
intensa y especialmente una tos seca y penosa como consecuencia de
un catarro bronquial.
• Al 2.º-3.er día del inicio de los pródromos se observa en la mucosa
geniana, pilares y úvula unas manchas de color rosado que confluyen
escasamente y que constituyen el enantema.
• El signo más típico y de mas interés en este período catarral son las
manchas de Koplik (manchas de color rojo vivo centradas por un
punto blanco), semejantes a las salpicaduras de cal, situadas en la
mucosa geniana a la altura del 1.º y 2.º molar, con carácter
patognomónico, que suelen aparecer 2-3 días antes del periodo
exantemático y que desaparecen poco después de haber aparecido la
erupción.
• Su frecuencia es aproximadamente del 90 % de las observaciones.
• Período exantemático: Comienza con un pico febril brusco de hasta
39-40 ºC con exacerbación de todos los síntomas previos, pero el más
significativo es la tos, muy pertinaz y resistente a los fármacos
habituales.
• Seguidamente aparecen unas eflorescencias detrás de los pabellones
auriculares y en la raíz del pelo, son máculas y pápulas de color
rosado intenso de forma oval o redondeada que se hacen
confluentes, dejando entre ellas zonas de piel indemne.
• Al segundo día de este período el exantema se extiende al tronco,
extremidades superiores y al tercer día llega al abdomen, nalgas y
piernas.
• Durante todo el periodo eruptivo el estado general se halla afectado,
existiendo anorexia intensa, estreñimiento y los signos catarrales. La
temperatura, muy alta al comienzo del exantema, va descendiendo
hasta desaparecer 2-6 días después.
• Período de descamación: Los síntomas han remitido.
• Del exantema apenas quedan unas manchas pardas que van
despareciendo en el mismo orden que se iniciaron, iniciándose la
descamación furfurácea que da a la piel un aspecto harinoso.
• El único síntoma que perdura es la tos, pero menos acusada que en
períodos anteriores.
COMPLICACIONES
• Entre las complicaciones, que ocurren entre 10-30 % de los
casos y afectan con mayor frecuencia a los menores de 12
meses, los inmunodeprimidos y los malnutridos, destacan las
siguientes:
• Respiratorias: laringitis/bronquitis (32 %), bronconeumonía,
neumonías (6 %), que es la complicación asociada con mayor
mortalidad y otitis media (7 %).
• Oculares: conjuntivitis purulenta, blefaritis y panoftalmía y
ceguera.
• Digestivas: estomatitis y diarrea (8 %).
• Neurológicas: encefalitis (0,1 %) que puede ser grave y dejar secuelas
importantes.
• Panencefalitis esclerosante subaguda (PEES). Es un trastorno crónico
degenerativo poco frecuente (1/10 000-100 000 casos de sarampión),
asociado con la persistencia de este virus en el sistema nervioso
central e inducida por una respuesta inmunológica frente al microbio.
• Se manifiesta años después del padecimiento de la enfermedad
cursando con convulsiones, deterioro cognitivo y motor progresivo,
coma y muerte.
• Otras: hepatitis, púrpura tombocitopénica, miocarditis, pericarditis,
miositis y glomerulonefritis.
• La mortalidad global es de 1-3/3000 casos en países industrializados
DIAGNÓSTICO
• Clínico, definición de caso sospechoso: persona con fiebre
(temperatura corporal superior a 38 ºC) y exantema maculopapular
con, al menos, uno de estos tres síntomas: tos, rinitis/coriza,
conjuntivitis.
• De certeza:
RT-PCR viral en nasofaringe y/u orina o aislamiento del virus
Serológico, IgM (+) en sangre 1-2 días tras el inicio del
exantema, o seroconversión de IgG.
• El Sarampión es una enfermedad de Declaración Obligatoria Urgente
PREVENCIÓN
• La inmunización frente al sarampión es la única medida preventiva
eficaz.
• Existen vacunas del sarampión combinadas, con las de rubeola y
parotiditis, en forma de vacuna triple vírica (SRP) o con rubeola,
parotiditis y varicela en forma de tetravírica (SRPV).
• La pauta consta de 2 dosis; la 1.ª dosis a los 12 meses con (SRP)
consigue tasas de seroconversión superiores al 96 %, que
prácticamente alcanzan el 100 % tras una 2.ª dosis de la vacuna.
• Coberturas del 83 % al 94 % permiten inmunidad de grupo,
interrumpir la transmisión y propiciar la eliminación del virus.
• Cuando por motivos epidemiológicos se tenga que vacunar a
lactantes menores de 12 meses, se puede administrar la vacuna SRP
entre los 6 y los 11 meses de vida, pero en este caso es necesario
aplicar posteriormente 2 dosis de vacuna a partir de los 12 meses de
edad, con un intervalo mínimo de 4 semanas (como en condiciones
estándar).
• La vacunación dentro de las 72 horas siguientes a la exposición
puede evitar la enfermedad o mitigar su gravedad.
• Se recomendará la vacunación de contactos susceptibles en función
de la edad:
• En los niños >6 meses y <12 meses, se valorará administrar una dosis
suplementaria de vacunación; esta dosis no sustituiría a la dosis de
vacuna triple vírica de calendario que deberán recibir a los 12-meses.
• En niños >12-meses y menores de 3-4 años no vacunados, se les
administrará la primera dosis de vacuna triple vírica; la segunda dosis
se administrará cuando les corresponda siguiendo el calendario de
vacunación.
• A los vacunados con una dosis, se les adelantará la segunda (intervalo
mínimo de un mes).
• En niños >3-4 años con una sola dosis de vacuna triple vírica, se les
administrará la segunda dosis.
• En los mayores de 3-4 años y adultos no vacunados se administrará
una dosis de vacuna triple vírica y una segunda dosis separada, al
menos, 1 mes.
Tratamiento
• No existe
• Sintomático