UNIDAD 5
FUNDAMENTOS DE LA ILUMINACÍON
Todo lo que perciben nuestros ojos, estos importantes órganos con que percibimos el mundo
que nos rodea no es más que luz. Esto es porque hay objetos que la emiten, la reflejan o la
obstruyen, generando diversos matices, colores y tonalidades. También es importante recalcar
que toda la luz que percibimos no se queda simplemente en nuestros ojos, sino que es
procesada por nuestro cerebro, lo que desencadena una serie de reacciones, emociones y
pensamientos que nos permiten procesar y darle significado a todo lo que observamos.
En la arquitectura la iluminación tiene
diversos objetivos que van más allá de
simplemente permitirnos tener una visión
clara del espacio en que nos encontramos. La
iluminación cumple importantes funciones
tanto de día como de noche, tales como
destacar ciertos elementos de una
edificación, generar ciertos estados de
ánimo al encontrarnos en un espacio
arquitectónico y favorecer la realización de
numerosas actividades. La luz artificial y la
luz natural deben complementarse para dar
en todo momento los niveles de iluminación
necesarios para mantener una atmósfera de
comodidad y bienestar.
La iluminación natural
La luz natural es imprescindible para la mayoría de los seres vivos ya que está relacionada con
el funcionamiento de numerosos ciclos y procesos vitales, por lo que debe de ser prioridad su
adecuado aprovechamiento en todos los espacios arquitectónicos posibles. Esta luz proviene
de diversas fuentes tales como el sol (luz natural directa), el brillo del cielo (luz difusa) y de los
reflejos de estas dos fuentes, los cuales percibimos como el color de los objetos. Uno de los
principales elementos arquitectónicos que permiten el aprovechamiento de la luz natural son
las ventanas y por ello los reglamentos de construcción establecen que éstas deben de ser al
menos del 17.5% de la superficie del espacio arquitectónico que deben iluminar, siendo lo más
recomendable que éstas sean arriba del 20%.
Otros elementos que permiten una adecuada entrada de luz natural a los espacios
arquitectónicos son los domos y los tragaluces, cuyo diseño debe realizarse de una manera
cuidadosa para que sean estéticamente agradables, no supongan riesgos a la seguridad de las
edificaciones y no generen demasiado calor al interior, para lo cual debe evitarse orientar este
tipo de elementos al sur, ya que a diferencia de las ventanas, suelen colocarse en puntos más
alejados del alcance del usuario y no cuentan con medios para regular la entrada de luz, tales
como cortinas o persianas. También en el caso de las ventanas es muy importante considerar
la orientación que estas tienen respecto a los puntos cardinales con el fin de proporcionar el
adecuado asoleamiento a los espacios arquitectónicos del interior.
La iluminación artificial
La introducción del uso masivo de la
electricidad a finales del siglo XIX
contribuyó de muchas maneras al
progreso también de la arquitectura al
introducir una forma de iluminación
segura y confiable que ya no dependía
del fuego. La invención de una bombilla
eléctrica comercialmente viable por
parte de Thomas Alva Edison (otros
inventores ya habían creado luminarias
incandescentes anteriormente pero que
eran muy poco durables), supuso una
gran revolución al lograr la iluminación
de los espacios interiores con
condiciones similares a las provistas por
la luz de día, lo que permitió prolongar las actividades tras la puesta de sol y también dotar a
la arquitectura de un nuevo lenguaje en el que la luz, la textura y el color mejoraron las
propuestas de diseño.
También la luz artificial, sobre todo en las edificaciones comerciales e industriales ha servido
como sustituto de la luz natural permitiendo crear edificaciones sin ventanas y permitiendo
explorar nuevas posibilidades formales de diseño. A pesar de que no es muy recomendable
sustituir la luz natural por la artificial, es importante destacar que la luz artificial permite una
gran variedad de propuestas de diseño, ya que las luminarias modernas permiten el empleo de
numerosos tonos e intensidades que generan diversas sensaciones al observador, así tenemos
por ejemplo que las luces tenues y de colores cálidos invitan a la contemplación relajada (como
las que se encuentran en museos), mientras que las luces intensas de colores fríos (como las
que se encuentran en fábricas y comercios) invitan a la concentración y a la actividad.
Para comprender mejor todas las aplicaciones de iluminación artificial, es preciso conocer los
diferentes tipos de luminarias que existen en el mercado, las cuales se pueden emplear en una
gran variedad de montajes tales como rieles con reflectores pequeños, reflectores de piso
(popularmente conocidos como “spots”), reflectores orientables y las tradicionales lámparas
de techo omnipresentes en todas las edificaciones, las cuales pueden ser de tubos o iluminar
un solo punto. Actualmente las luminarias más comunes en el mercado para aplicaciones
arquitectónicas son de los siguientes tipos:
Fluorescentes: Consisten en tubos rellenos de gas neón y vapor de mercurio que al reaccionar
con un estímulo eléctrico se ionizan emitiendo luz. La luz de estas lámparas suele ser de un
color frio y una tonalidad intensa, lo cual aunado a su bajo costo las vuelve un medio popular
para iluminar edificaciones tanto residenciales como comerciales, actualmente se les
comercializa tanto en tubos rectos como en focos que consisten en un tubo espiral que les da
una forma muy característica.
Incandescentes: Son el tipo de luminaria eléctrica más antigua que existe, consisten en una
bombilla de vacío hecha de cristal, que contiene un filamento que al recibir la electricidad se
calienta emitiendo luz, el cual está hecho de tungsteno. Este tipo de luminarias han caído en
desuso por su alto consumo eléctrico, sin embargo, todavía es posible encontrarlas en
aplicaciones decorativas.
Halógenas: Son una variante de las luces incandescentes con la ventaja de que son más
eficientes que las anteriores, ya que el interior de la bombilla está lleno de un gas halógeno
(como el Yodo o el Bromo) lo que genera un equilibrio químico con el tungsteno del filamento
aumentando su durabilidad. Este tipo de luces tiene la particularidad de que generan mucho
calor, por ello el cristal de la bombilla está hecho de cuarzo y son más pequeñas, por lo que sus
mayores aplicaciones están en la iluminación decorativa como reflectores y también son de
amplio uso en el medio automotriz.
LED: Los diodos emisores de luz (LED, por sus
siglas en inglés) consisten en semiconductores
de pequeño tamaño que emiten fotones, lo que
les permite emitir luces de diversos colores de
acuerdo con el material del que estén hechos.
Tienen como ventaja su bajo consumo de
energía, y que pueden emitir una luz blanca de
tonalidad cálida sin necesidad de calentarse
previamente (como las luminarias
fluorescentes). Así mismo sus costos de
fabricación están disminuyendo por lo que en
un futuro reemplazarán a las luminarias
halógenas y fluorescentes, ya que pueden
adaptarse a muy diversas aplicaciones, tanto como luminarias decorativas, como luminarias
principales.
El uso de la iluminación indirecta y de la iluminación directa, pero mediante numerosas fuentes
de pequeño tamaño (tales como los reflectores de bajo voltaje), permite crear diversos
montajes con cierto sentido artístico, destacando elementos arquitectónicos y del paisaje,
convirtiéndose en una importante parte del diseño junto con la forma y el color, permitiendo
incluso que un mismo espacio arquitectónico ofrezca dos escenarios muy distintos en el día y
en la noche. Estos elementos se aplican sobre todo en fachadas, permitiendo obtener un
sinnúmero de interesantes escenarios arquitectónicos que complementan la función de la
edificación otorgándole también un nuevo significado artístico.
INTRODUCCIÓN AL DISEÑO DE ALUMBRADO
El diseño de iluminación nace de forma casi espontánea como una especialización profesional.
Entre sus antecedentes se encuentran la ingeniería en iluminación y el diseño de iluminación
teatral, ambas profesiones resultado del uso práctico de la luz desde finales del siglo XIX. El
desarrollo de fuentes de luz eléctrica y su uso generalizado cambiaron la faz de las ciudades y la
dinámica social preexistente. En 1906, Louis B. Marks impulsó la creación de la Sociedad de
Ingeniería de Iluminación de América del Norte (Illuminating Engineering Society of North
America, IESNA) en la ciudad de Nueva York. Marks era un ingeniero eléctrico y uno de los
primeros profesionales que trabajaron como consultores en iluminación; en una carta dirigida a
diversos colegas de la naciente industria, propuso la formación de la sociedad para “aquellos que
estén especialmente interesados en las cuestiones de la luz y su distribución” (DiLaura, 2006: 10).
La ingeniería en iluminación nació y, a partir de ese momento, la IESNA se avocó al estudio de la
luz y de su aplicación. De forma muy acertada, los fundadores decidieron crear comités
especializados de expertos en diversos temas lumínicos para desarrollar conocimientos y
difundirlos al público en general. Al paso de los años, la IESNA se convirtió en la principal
referencia técnica para los profesionales de la iluminación en Norteamérica y gran parte del
mundo. Su manual (The Lighting Handbook) es conocido como la biblia de la iluminación y en su
10ª edición recopila gran parte de los conocimientos actuales sobre la física y óptica de la energía
radiante, el diseño de la iluminación y las mejores prácticas de acuerdo con sus aplicaciones. En
dicha edición se “ha tomado conocimiento de diversos asuntos que impactan el diseño hoy en
día: límites en el uso de la energía, los efectos espectrales en la percepción y el desempeño visual
y la necesidad de ser flexibles en el proceso de determinar la iluminación que considera la edad
del observador, la reflectancia de la tarea visual y su importancia” (DiLaura et al., 2011: prefacio).
A partir de las aportaciones técnicas de la IESNA, diversos profesionales adoptaron la ingeniería
en iluminación como su actividad principal y comenzaron a optimizar la aplicación de la luz,
desde su generación por diversas fuentes luminosas hasta su uso en tareas de alto desempeño.
La relevancia de esta asociación consiste en su capacidad para desarrollar y divulgar
conocimiento de manera abierta a toda la comunidad de la industria lumínica y de campos de
estudio afines. Pero no fue sino hasta la década de 1950 que un arquitecto comenzó de manera
formal y consistente a aplicar los principios del diseño a la iluminación. Richard Kelly “entendió
la capacidad de la luz para dar forma al espacio y crear una sensación de conciencia visual que
pudiera evocar un rango de emociones humanas” (Donoff, 2006: 5).
Creando las bases del diseño de iluminación
En 1952, durante una reunión conjunta del Instituto Americano de Arquitectos (American Institute
of Architects, AIA), la Sociedad de Diseñadores Industriales (Society of Industrial Designers, SID)
y la Sociedad de Ingeniería en Iluminación de Norteamérica ya mencionada previamente; Kelly
compartió sus ideas en un ensayo titulado “Lighting as an Integral Part of Architecture” (La
iluminación como una parte integral de la arquitectura) (1952: 24-26).
Los principios establecidos por Kelly con respecto al diseño de iluminación, incluidos en dicho
ensayo, describen los tres componentes básicos de una escena visual, a saber:
• Focal glow. De difícil traducción, el término se refiere a una
sensación de brillo que atrae nuestra atención como la luz
que ilumina el escenario en un teatro, el baño de luz que
recibimos cuando leemos bajo una lámpara en nuestro sillón
favorito o la fogata en el campo que captura no sólo nuestra
visión sino toda nuestra atención para socializar en torno a
ella. Kelly menciona en su ensayo que el focal glow une partes
diversas, vende mercancía, crea jerarquía y ayuda a la gente a
ver lo importante
• Ambient luminescence. Es la luz del ambiente, la envolvente
lumínica en nuestro campo visual es suave y uniforme, parece
venir de las superficies propias y no de una fuente externa.
Kelly se refiere a este factor como la luz ininterrumpida de una
mañana nevada en el campo, la luz de la niebla en el mar y la
bruma en un ancho río donde la rivera, el agua y el cielo se
vuelven indistinguibles. Para Kelly, la luz ambiental produce
imágenes planas, sin sombras en las cuales la forma
desaparece, pero a la vez evoca la libertad del espacio y
sugiere infinidad. En las personas produce quietud y
tranquilidad.
• Play of brilliants. El juego de la luz, de los puntos brillantes
como las marquesinas de los viejos cines, los candiles de
cristal en los salones de fiestas y la flama de una vela.
También se trata del brillo del sol sobre el espejo de agua en
una fuente o un vitral luminoso en una catedral. Aquí, el autor
habla de un efecto luminoso que estimula el nervio óptico y
después de él el cuerpo y el espíritu, haciendo alusión al
efecto que la percepción de la luz tiene en nuestras
emociones y su impacto en nuestras sensaciones.
La enunciación de estos tres principios marcó sin duda el punto de partida y la formalización de
una nueva especialidad que hace uso de los recursos técnicos para generar emociones y
sensaciones al integrar la luz en un espacio arquitectónico. Por primera vez, un arquitecto define
principios que relacionan el valor de la iluminación con el espacio y las personas que lo habitan.
Anteriormente, el enfoque predominante en la iluminación era exclusivamente el técnico que
tiene por objetivo optimizar los recursos lumínicos en función del desempeño visual.
La aportación de Richard Kelly desde el punto de vista teórico, pero también mediante los
proyectos que realizó, marca un giro definitivo en la iluminación integrando la percepción visual,
la relevancia del espacio y el impacto en las personas. Y la obra de Kelly corresponde muy bien
con el título de este artículo ya que fue arquitecto por educación profesional, diseñador de
iluminación por elección de práctica profesional y educador por vocación, capaz de sintetizar
ideas obtenidas en la experiencia para transformarlas en principios transmisibles a sus colegas y
las generaciones posteriores.
AHORRO Y USO EFICIENTE DE LA ENERGÍA ELÉCTRICA
El uso Racional de Energía significa poder aprovechar al máximo y de manera eficiente la energía
sin dejar de lado la calidad de vida y el desarrollo económico, reduciendo así gastos, preservando
los recursos naturales y disminuyendo el consumo de combustibles fósiles. Esta se debe basar
en la implementación de acciones en términos cambio de tecnologías, educación, comunicación
y regulación para promover el uso racional. En cuanto al diseño de las instalaciones se debe
considerar que el ahorro proviene del aprovechamiento de la luz natural y las corrientes de aire.
El término como tal hace referencia al empleo continuo de manera equitativa del recurso
energético. El uso eficiente de energía plantea varios desafíos en cuanto al seguimiento continuo
y evaluación del desempeño del programa. La medición del consumo de energía es clave en el
desarrollo del plan pues es de ahí de donde se plantearán las metodologías y sobre ese valor
práctico se plantean los ahorros.
El uso eficiente de la energía constituye una de las más importantes opciones para contribuir
con el cuidadoy preservación del medio ambiente, es por eso por lo que la Unidad Nacional para
la Gestión del Riesgo de
Desastre-UNGRD, ha adoptado el programa de gestión para el uso eficiente de energía,
encaminado hacia la toma de conciencia, generando en funcionarios y contratistas el
compromiso en la toma de buenas prácticas para el cuidado del recurso.
En las diferentes sedes de la UNGRD, se establecen obligaciones específicas para la Eficiencia
Minima energética y optimización del desempeño energético mediante la instalación de paneles
LED los cuales tienen un ahorro del 80% del consumo energético y la sensibilización del
personal en el uso eficiente de la energía.
En consecuencia, el programa de gestión para el uso eficiente de energía se enmarca
principalmente en campañas educativas a funcionarios, contratistas y visitantes de la UNGRD,
igualmente se evaluarán técnicas de ahorro del recurso y aprovechamiento de luz natural en
todas las instalaciones de la entidad. Así mismo, ejercer controles de operación y de
mantenimientos (preventivos y correctivos) sobre equipos críticos (consumo energético
elevado), que por el cuidado inadecuado demande un consumo elevado de energía.
Para garantizar el desempeño del programa, se hace necesario que se adopten las medidas
necesarias para el ahorro del recurso, se realice sensibilización a empleados y contratistas y
crear en ellos el compromiso y responsabilidad por el buen desarrollo y mejora continua del
programa de gestión.
Aprovechamiento óptimo: Consiste en buscar la mayor relación beneficio-costo en todas las
actividades que involucren el uso eficiente de la energía, dentro del marco del desarrollo
sostenible y respetando la normatividad vigente sobre medio ambiente y los recursos naturales
renovables. Ley 697 de 2001.
Desarrollo sostenible: Se entiende por desarrollo sostenible el que conduzca al crecimiento
económico, la elevación de la calidad de la vida y al bienestar social, sin agotar la base de
recursos naturales renovables en que se sustenta, ni deteriorar el medio ambiente o el derecho
de las generaciones futuras a utilizarlo para la satisfacción de sus propias necesidades.
Energía Solar: Llámese energía solar, a la energía transportada por las ondas electromagnéticas
provenientes del sol. Ley 697 de 2001.
Fuente energética: Todo elemento físico del cual podemos obtener energía, con el objeto de
aprovecharla. Se dividen en fuentes energéticas convencionales y no convencionales. Ley 697
de 2001.
Fuentes convencionales de energía: son fuentes convencionales de energía aquellas utilizadas
de forma intensiva y ampliamente comercializadas en el país. Ley 697 de 2001.
Fuentes no convencionales de energía: son fuentes no convencionales de energía, aquellas
fuentes de energía disponibles a nivel mundial que son ambientalmente sostenibles, pero que
en el país no son empleadas o son utilizadas de manera marginal y no se comercializan
ampliamente. Ley 697 de 2001.
Uso eficiente de la energía: Es la utilización de la energía, de tal manera que se obtenga la mayor
eficiencia energética, bien sea de una forma original de energía y/o durante cualquier actividad
de producción, transformación, transporte, distribución y consumo de las diferentes formas de
energía, dentro del marco del desarrollo sostenible y respetando la normatividad, vigente sobre
medio ambiente y los recursos naturales renovables. Ley 697 de 2001
FUENTE DE INFORMACIÓN
• Palacio, Víctor (2018). Diseño de iluminación: desarrollo, práctica y educación.Revista
Digital Universitaria (RDU). Vol. 19, núm. 3 mayo-junio.
DOI:http://doi.org/10.22201/codeic.16076079e.2018.v19n3.a2.
• Arredondo, Celia “Manual de Vivienda Sustentable” Trillas, México, 2013
https://sercorarq.jimdofree.com/2016/04/14/fundamentos-b%C3%A1sicos-de-
iluminaci%C3%B3n/
• Programa de gestión para el uso eficiente de energía: abril del 2014
https://portal.gestiondelriesgo.gov.co/Documents/Lineamientos-Int/Programa-de-
Gestion-para-el-Uso-Eficiente-de-Energia.pdf