Platón: La misión del
filósofo
III
Con Platón (discípulo de Sócrates) y con Aristóteles (discípulos de
Platón) la filosofía griega llega a su madurez: en ellos la totalidad de
los fenómenos de la realidad y la problemática que la misma plantea,
encuentran una serie de respuestas sistemáticas que marcan el rumbo
de la filosofía occidental. Sus aportes no están desconectados de los
filósofos precedentes, pero la multiplicidad de sus escritos imponen
notables diferencias entre ellos y los Filósofos griegos que los prece-
den y los suceden.
Algunos interrogantes para investigar y ubicarse
1. Biografía de PLATÓN
2. Títulos y temas de sus principales obras: los DIÁLOGOS
3. Breve transcripción o resumen de algunas de sus principales
ideas filosóficas: mundo sensible - mundo inteligible, el demiur-
go, la Política y la educación, el arte, etc..
Citar la fuente utilizada, al preparar el informe correspondiente.
En nuestro desarrollo nos interesa rescatar cuál es la FUNCIÓN
que PLATÓN le asigna al filósofo y a la Filosofía. Para ello vamos a
transcribir y analizar una ALEGORÍA.
¿Qué es una ALEGORÍA?
Es un relato cuya forma es muy parecida a la del mito pero que simplemente
sirve de ayuda para entender una serie de verdades; quien presenta una alegoría
pretende transmitir un mensaje y para que el mismo se entienda inventa una
pequeña historia, pero inmediatamente hace la traducción para que sus oyentes
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Jorge Eduardo Noro
o lectores puedan comprender la profundidad del mensaje. Una vez ‘que se ha
comprendido el mensaje’ la alegría se vuelve superflua: es como una escalera por
la que subimos a cierta verdad y que empujarnos con el pie. luego de haberla
utilizado.
La función y la misión del filosofo fue presentada por PLATÓN en
su libro de la REPÚBLICA, en un diálogo del que participan una serie
de interlocutores que desarrollan una serie de temas, pero principal-
mente los relacionados con la ‘justicia’, ‘el gobierno de la sociedad’,
la ‘descripción de una sociedad ideal’ y la ‘educación’. EL DIÁLOGO
esta dividido en DIEZ libros (o capítulos); el relato que nos interesa
está presentado en el LIBRO VII°. (514a - 517a).
ALEGORÍA DE LA CAVERNA
“Y ahora compara con el siguiente cuadro imaginario el estado de
nuestra naturaleza según esté o no esclarecida por la educación.
-Represéntate a unos hombres encerrados en una especie de caver-
na cuya entrada, abierta a la luz, se extiende en toda la longitud. Allí,
desde su infancia, los hombres están encadenados por el cuello y por
las piernas, de suerte que permanecen inmóviles y sólo pueden ver
los objetos que tienen delante, pues, las cadenas les impiden volver
la cabeza. Detrás de ellos, a cierta distancia y a cierta altura, hay un
fuego cuyo resplandor los alumbra y entre ese fuego y los cautivos se
extiende un camino escarpado, a lo largo del cual imagina que se alza
una tapia semejante al biombo que los titiriteros levantan entre ellos y
los espectadores y por encima del cual exhiben sus fantoches.
-Imagino el cuadro -dijo.
-Figúrate, además, a lo largo de la tapia, a unos hombres que llevan
objetos de toda clase y que se elevan por encima de ella, objetos que
presentan -en piedra o en madera- figuras de hombres y animales y
de mil formas diferentes, y como es natural, entre los que los llevan,
algunos conversan y otros pasan sin decir palabras.
-¡Extraño cuadro y extraños cautivos! -exclamó.
-Semejante a nosotros. Y ante todo, ¿crees tú que en esa situación
pueden ver, de sí mismo y de los que a su lado caminan, alguna otra
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Filosofía. Historia, Problemas, Vida
cosa fuera de las sombras que se proycectan, al resplandor del fuego,
sobre el fondo de la caverna expuesto a sus miradas?
-No. -contestó- porque están obligados a tener inmóvil la cabeza
durante toda su vida.
-Y en cuanto a los objetos que transportan a sus espaldas, ¿podrán
ver otra cosa que no sea su sombra?
-¿Que más pueden ver?
-Y si pudieran hablan entre sí, ¿no juzgas que considerarían objetos
REALES las sombras que vieran?
-Necesariamente.
-¿Y qué pensarían si en el fondo de la prisión hubiera un eco que
repitiera las palabras de los que pasan? ¿Creerian oír otras cosas que
la voz de la sombra que desfila ante sus ojos?
-¡No, por Zeus! -Exclamó.
-Es indudable -proseguí- que no tendrán por verdadera otra cosa
que no sea la sombra de los objetos artificiales.
-Es indudable -asintió.
-Considera ahora lo que naturalmente sucedería si se los librara de
sus cadenas a la vez que se los curara de su ignorancia. Si a uno de
esos cautivos se lo libra de sus cadenas y se lo obliga a ponerse súbita-
mente de pie, a volver la cabeza, a caminar, a mirar a la luz, todos estos
movimientos le causarán dolor y el deslumbramiento le impedirá dis-
tinguir los objetos cuyas sombras veía momentos antes.
¿Qué habría que responder, entonces, si se le dijera que momentos
antes sólo veía vanas sombras y que ahora, más cerca de la realidad y
vuelta la mirada hacia los objetos reales, goza de una visión verdadera?
Supongamos, también, que al señalarle cada uno de los objetos que
pasan, se le obligara -a fuerza de preguntar- a responder qué eran, ¿no
piensas que quedaría perplejo y que aquello que antes creía y veía ha-
bría de parecerle más verdadero que lo que ahora se le muestra?
-Mucho más verdadero -dijo.
-Y si se le obligara a mirar la luz misma del fuego, ¿no herirá ésta
sus ojos? ¿No habrá de desviarlos para volverlos a las sombras, que
puede contemplar sin dolor? ¿No las juzgará más nítidas que los obje-
tos que se le muestran?
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Jorge Eduardo Noro
-Así es -dijo.
-Y en caso de que se lo arrancara por fuerza de la caverna, hacién-
dolo subir por el áspero y escarpado sendero, y no se lo soltara hasta
sacarlo a la luz del SOL ¿no crees que lanzará quejas y gritos de cóle-
ra? Y al llegar a la luz ¿podrán sus ojos deslumbrados distinguir uno
siquiera de los objetos que nosotros llamamos verdaderos?
-Al principio, al menos, no podrá distinguirlos -contestó.
-Si no me engaño necesitará acostumbrarse para ver los objetos de
la región superior. Lo que mas fácilmente distinguirá serán las som-
bras, luego las imágenes de los hombres y de los demás objetos que se
reflejan en las aguas y, por último, los objetos mismos; después, ele-
vando sus miradas, hacia la luz de los astros y de la luna, contemplará
durante la noche las constelaciones y el firmamento más fácilmente
que durante el día el SOL y el resplandor del SOL.
-Sin duda.
-Por último, creo yo, podría fijar su vista en el Sol, y sería capaz de
contemplarlo no sólo en las aguas y en otras superficies que lo refleja-
ran, sino tal cual es, y allí donde verdaderamente se encuentra.
-Necesariamente -dijo.
-Después de lo cual, reflexionando sobre el SOL llegará a la conclu-
sión de que éste produce las estaciones y los años, lo gobierna todo en
el mundo visible y que, de una manera u otra, es la causa de cuanto
veía en la caverna con sus compañuros de cautiverio.
Si recordara entonces su antigua morada y el saber que allí se tiene,
y pensara en sus compañeros de esclavitud, ¿no crees que se conside-
raría dichoso con el cambio y se compadecería de ellos?
-Seguramente.
-Y suponiendo que allí hubiese honores, alabanzas y recompensas
establecidos entre sus moradores para premiar a quien discerniera con
mayor agudeza las sombras errantes y recordara mejor cuáles pasaron
primeras o últimas, o cúales marchaban juntas y que, por ello, fuese el
más capaz de predecir su aparición, ¿piensas tú que nuestro hombre
seguirá deseoso de aquellas distinciones y envidiaría a los colmados
de honores y de autoridad en la caverna? ¿No preferiría, acaso, como
dice HOMERO: trabajar la tierra al servicio de otro hombre y sufrirlo
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Filosofía. Historia, Problemas, Vida
todo en el mundo, antes que volver a juzgar las cosas tal como se juz-
gaba allí y vivir como allí se vivía?
-Yo, al menos, creo que estaría dispuesto a sufrir cualquier situación
antes que vivir de aquella manera.
-Y ahora considera lo siguiente: supongamos que ese hombre des-
ciende de nuevo a la caverna y va a sentarse a su antiguo lugar, ¿no
quedarán sus ojos como cegados por las tinieblas, al llegar bruscamen-
te desde la luz del SOL?
Y si cuando su vista se halla todavía nublada, antes de que sus ojos
se adapten a la oscuridad -lo cual exige no poco tiempo- tuviera que
competir con los que continuaron encadenados, dando su opinión so-
bre aquellas sombras, ¿no se expondrá a que se rían de él? ¿No le dirán
que por haber subido a las alturas ha perdido la vista y que ni siquiera
vale la pena intentar el ascenso?
Y si alguien ensayara libertarlos y conducirlos a la región de la luz,
y ellos pudieran apoderarse de él y matarlo, ¿es que no lo matarían?
- Con toda seguridad. -dijo”.
1. Aproximación al texto
1. lectura pausada tratando de entender y de interpretarlo.
2. Sintetizar los tres momentos del ‘relato’
a. descripción de la caverna y de los prisioneros
b. la libertad del prisionero y conocimiento de la reailidad
c. el regreso del prisionero
3. Ubicar en la representación gráfica los diversos elementos y pa-
sos de 1a Alegoría.
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2. Trabajo de re-letura y de interpretación
1. Cuáles son los elementos que podemos distinguir en la caverna:
a. _________________________________________________________________
b. _________________________________________________________________
c. _________________________________________________________________
d. _________________________________________________________________
e. _________________________________________________________________
2. Cuáles son los 'pasos' que da el prisionero liberado y como vive
cada uno de ellos:
a. _________________________________________________________________
b. _________________________________________________________________
c. _________________________________________________________________
d. _________________________________________________________________
e. _________________________________________________________________
3. Qué sucede con el prisionero que regresa al interior de la ca-
verna:
a. _________________________________________________________________
b. _________________________________________________________________
c. _________________________________________________________________
4. En el debate grupal, traducir en un lenguaje actualizado -por
ejemplo el cine- la alegoría de la CAVERNA propuesta por Pla-
tón.
5. ¿En qué consiste la TAREA del FILÓSOFO, cuál es la misión del
filósofo, según se desprende de la lectura y de la interpretación
del texto platónico? ¿Qué interpretación EDUCATIVA y POLÍTI-
CA puede hacerse?
6. Relacionar el tercer momento de la ALEGORÍA con la vida y
la muerte de Sócrates. Recordar el texto de Platón sobre TALES.
3. Actividades conplementarias de re-creación
1. Ensayar una representación de la ALEGORÍA de la CAVERNA
en los términos presentados por PLATÓN (con alguien que vaya
describiendo los ‘pasos’ o con el rol del ‘filósofo’ que refiere sus
estados sus logros)
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Filosofía. Historia, Problemas, Vida
2. Organizar un ‘desempeño de roles’, actualizando la ALEGORIA
de la caverna en término actuales (CINE o TELEVISIÓN) respe-
tando los elementos alegóricos originales.
3. Utilizar -según posibilidades de los grupos- otros recursos ex-
presivos: medios audiovisuales, expresión corporal, música, mí-
mica, realidad virtual, etc...
Mundo sensible, mundo inteligible (= que Alegoría)
En el mismo libro platónico. REPÚBLICA, el filósofo presenta es-
quemáticamente los DOS MUNDOS que expresan y representan la
totalidad de la realidad. (517b - 518b).
Interrogado acerca de lo REAL -pregunta típica de la filosofía- PLA-
TÓN se responde que:
lo que nos rodea es el mundo SENSIBLE (múlti-
ple, cambiante, imperfecto, contradictorio, con-
tingente) que tiene SER o REALIDAD porque es
una copia o participación del
MUNDO INTELIGIBLE o MUNDO DE LAS
IDEAS (‘eidós’ = visión). Este mundo consti-
tuye la verdadera REALIDAD (única, per-
fecta, necesaria, universal, inmutable) A este
MUNDO INTELIGIBLE se accede con es-
fuerzo a partir del conocimiento SENSIBLE
Ej.
cosas iguales la igualdad en sí
cosas, personas bellas la belleza en sí
actos, personas justas la justicia en sí
representaciones de triángulos triángulo en sí
La ALEGORÍA DE LA CAVERNA -desarrollando el duro acceso del
prisionero (todo hombre) hacia la verdadera REALIDAD y su CONO-
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CIMIENTO- expresa también esos dos mundos platónicos y el esfuer-
zo del filósofo por abandonar el mundo de los falsos conocimientos y
de las falsas realidades para:
al VERDADERO SER
acceder
al CONOCIMIENTO PERFECTO
En el libro VI de la REPÚBLICA, Platón presenta una explicación
(que podemos expresar en el siguiente cuadro) sobre los dos mundos,
y los grados del ser y del conocer: (510a - 511e)
confiere “verdad”
IDEA DEL BIEN EL SOL
a los objetos
MUNDO IDEAS MORALES inteligencia
INTELIGIBLE Y METAFÍSICAS “noesis” exterior de la
episteme caverna: objetos de
= IDEAS entendimiento la región superior
ciencia MATEMÁTICAS “dianoia”
MUNDO COSAS creencia
SENSIBLES “pistis” interior de la
SENSIBLE
caverna: sombras
doxa IMÁGENES o CO-
imaginación y copias de los ob-
= PIAS de las cosas
“eikasía” jetos verdaderos
opinión sensibles
ignorancia
NO SER
absoluta
FACULTADES DE ALEGORÍA DE
MUNDOS ENTES CONOCIMIENTO LA CAVERNA
4. Actividades
1. Revisar el texto de la ALEGORÍA DE LA CAVERNA y los traba-
jos realizados aplicando los conocimientos del cuadro.
2. Elaborar algunos ejemplos que presenten la relación entre los
DOS MUNDOS PLATÓNICOS.
3. Representar GRÁFICAMENTE la relación -copia/participación-
entre los dos mundos.
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