COLOSENSES 3
1. Si, pues habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo
sentado a la diestra de Dios.
2. Poned la mirada en las cosas de arriba, no en las cosas de la tierra.
3. porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
4. Cuando cristo vuestra vida, se manifieste entonces vosotros vosotros también seréis
manifestados con él en gloria.
a. Si, pues habéis resucitado con Cristo:
Aquí Pablo comienza una sección donde se enfoca en la vida practica del cristiano,
con el claro entendimiento de que una vida cristiana practica se edifica sobre el
fundamento de la verdad teológica. Ya que sabemos que Jesús realmente resucitó de
entre los muertos, entonces nuestra identidad con Él se hace real. Es solamente por
el hecho de que nosotros hemos resucitado con Cristo que podemos buscar las cosas
de arriba.
1. Debido a que hemos resucitado con Cristo, debemos de actuar de la
misma manera que Jesús actúo cuando resucito.
Después de su resurrección Jesús dejó la tumba. Nosotros
deberíamos hacer lo mismo, ya no vivimos allí.
Después de su resurrección, Jesús pasó su tiempo restante
ministrando y estando con sus discípulos. Nosotros deberíamos
hacer lo mismo, vivir nuestras vidas para servir y estar unos con
otros.
Después de su resurrección, Jesús vivió con poder sobre natural, con
la habilidad de hacer cosas imposibles. Nosotros deberíamos hacer
lo mismo con el poder y facultad del Espíritu Santo.
Después de su resurrección, Jesús anhelaba el cielo, sabiendo que
pronto ascendería allá. Nosotros deberíamos hacer lo mismo
reconociendo que nuestra ciudadanía está en el cielo.
b. Poned la mirada en las cosas de arriba:
La mejor vida cristiana proviene de las mentes que tienen la mirada en las cosas de
arriba. Ellos se dan cuenta de que sus vidas están ahora escondidas con cristo en
Dios, y como Jesús esta entronizado en el cielo, los pensamientos y corazones de
ellos están conectados en el cielo también.
1. El creyente debe buscar las cosas de arriba. La palabra buscar denota
significa aspiración, deseo y pasión… Para poder buscar estas cosas la
mente debe estar puesta en ella.
Ama las cosas de arriba; estúdialas; deja que tu corazón quede
absorto en ellas. Ahora que perteneces a Dios, actúa en referencia
a las cosas de arriba de la misma forma en qué lo hacías en
referencias a las cosas terrenales.
No todas las cosas de terrenales son malas, pero algunas sí las son.
aun aquellas cosas que en sí misma no hacen daño, se convierten
en dañinas si se les permite que tomen el lugar que debería estar
reservado para las cosas de arriba.
c. Cuando cristo, vuestra vida se manifieste, entonces vosotros también sereís
manifestados con él en gloria:
1. Cristo nuestra vida:
En Filipense 1:21 El apóstol Pablo dice “para mí el vivir es Cristo”
Cristo nuestra vida. Algunas veces decimos “la música es su vida” o “el
deporte es su vida “o “el trabajo es su vida”. Del cristianismo se
debería decir “Jesucristo es mi vida”