Tesis
Tesis
I. PARTES EN EL JUICIO.
AMPARO DIRECTO CONTRA LOS AUTOS QUE SE REFIERAN A LA LIBERTAD DEL IMPUTADO.
CUANDO LO PROMUEVE LA VÍCTIMA U OFENDIDO DEL DELITO, SÓLO PROCEDE SI
DECRETAN LA LIBERTAD ABSOLUTA (INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 170, FRACCIÓN I,
PÁRRAFO SEGUNDO, DE LA LEY DE AMPARO).
La porción normativa referida, al prever que, en materia penal, las sentencias absolutorias y los autos
que se refieran a la libertad del imputado podrán impugnarse por medio del juicio de amparo directo
por la víctima u ofendido del delito en los casos establecidos por el artículo 173 de la propia ley, más
que una diferencia en las reglas de procedencia del amparo directo o un supuesto de
excepcionalidad a su principio base de definitividad, constituye un reconocimiento legal de la
legitimación activa de las víctimas y los ofendidos de un delito para objetar los autos referidos a la
libertad del inculpado, que debe de guardar una lógica y sistematicidad con el resto de las normas
que regulan el ámbito de procedencia del juicio de amparo directo. Así, dado que este medio de
control procede únicamente contra las sentencias definitivas, laudos o resoluciones que pongan fin
a un juicio, el auto de libertad impugnable a través del mismo por las víctimas u ofendidos del delito
sólo puede ser el que cumpla con esas características, como lo es el auto que decreta la libertad
absoluta del inculpado y no el que lo haga con restricciones de ley, según precedentes de esta
Suprema Corte cuyas consideraciones no se han visto trastocadas con la emisión de la Ley de
Amparo vigente (en específico el criterio reflejado en la tesis de jurisprudencia 1a./J. 10/2007; (1)
consecuentemente, en relación con el resto de las resoluciones de término constitucional derivadas
de la consignación de una persona ante autoridad jurisdiccional, la vía procedente, en su caso y si
se cumplen los requisitos correspondientes, sería el juicio de amparo indirecto. Lo anterior, bajo la
premisa de que para efectos de la procedencia del juicio de amparo que corresponda, será necesario
agotar por parte de las víctimas u ofendidos los recursos ordinarios que puedan modificar o revocar
dichos autos de libertad, siempre y cuando la legislación adjetiva aplicable les haya otorgado
legitimación para interponer el respectivo medio de impugnación.
Contradicción de tesis 212/2014. Entre las sustentadas por el Segundo Tribunal Colegiado en
Materia Penal del Tercer Circuito y el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Sexto
Circuito. 17 de junio de 2015. La votación se dividió en dos partes: mayoría de cuatro votos por la
competencia. Disidente: José Ramón Cossío Díaz. Unanimidad de cinco votos de los Ministros
Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Olga
Sánchez Cordero de García Villegas y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, en cuanto al fondo. Ponente:
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: Miguel Antonio Núñez Valadez.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver la contradicción de tesis
7/2000-PS, de la que derivó la jurisprudencia 1a./J. 85/2001, de rubro: "ORDEN DE APREHENSIÓN.
ES IMPROCEDENTE EL JUICIO DE AMPARO EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN
JURISDICCIONAL QUE NIEGA SU LIBRAMIENTO.", estableció que la resolución jurisdiccional que
niegue el libramiento de la orden de aprehensión no puede ser materia del juicio de amparo, pues
constituye un acto de autoridad jurisdiccional y que, aceptar esa posibilidad, implicaría atentar contra
el artículo 10 de la Ley de Amparo, vigente hasta el 2 de abril de 2013, y contradecir el criterio
establecido por este alto tribunal en el sentido de que la posibilidad que tiene el ofendido o las
personas que conforme a la ley tengan derecho a la reparación del daño o a exigir la responsabilidad
civil proveniente de la comisión de un delito, de promover juicio de amparo "únicamente" se actualiza
contra actos que emanen del incidente de reparación o de responsabilidad civil y contra actos
surgidos dentro del procedimiento penal, relacionados inmediata y directamente con el
aseguramiento del objeto del delito y de los bienes afectados a la reparación o a la responsabilidad
civil. Ahora bien, una nueva reflexión sobre el tema lleva a esta Primera Sala a apartarse de ese
criterio y, por ende, a interrumpir dicha jurisprudencia, al no resultar ya sostenible el argumento
relativo a que si se otorgara a las víctimas la legitimación para impugnar la determinación
jurisdiccional que niega el libramiento de una orden de aprehensión, se atentaría contra el contenido
del citado artículo 10, porque tal razonamiento deriva de una interpretación restrictiva que no
favorece los derechos de las víctimas de contar con un recurso efectivo, y contraviene los artículos
17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 8 de la Convención Americana
3
sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), así como el principio pro persona contenido en el
artículo 1o., párrafo segundo, constitucional. De ahí que, contrario a lo sostenido en la citada
jurisprudencia, la víctima u ofendido del delito sí tiene el carácter de parte activa en el proceso penal
y, por ende, cuenta con legitimación para impugnar, mediante el juicio de amparo, no solamente
tópicos relacionados directamente al derecho fundamental a la reparación del daño, sino también
aquellas resoluciones jurisdiccionales de las cuales dependa, a la postre, dicho derecho.
Amparo en revisión 290/2013. 30 de octubre de 2013. Cinco votos de los Ministros Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de
García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretaria:
Carmina Cortés Rodríguez.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Conforme al principio de progresividad en la protección de los derechos humanos, entre ellos, los
derechos de acceso a la justicia y recurso efectivo, garantizados en los artículos 1o., 17 y 20 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 8, numeral 1, y 25 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, la víctima u ofendido del delito tiene legitimación para
impugnar, a través del juicio de amparo directo, la constitucionalidad de todos los apartados que
conforman la sentencia definitiva condenatoria. De ahí que no se actualice la causa de
improcedencia prevista en el artículo 73, fracción XVIII, en relación con el numeral 10, ambos de la
Ley de Amparo, por el hecho de que la víctima u ofendido impugne apartados jurídicos diversos al
de reparación del daño de la sentencia definitiva; lo anterior es así, toda vez que la legitimación para
promover un juicio constitucional no se constriñe a los supuestos establecidos expresamente en el
referido artículo 10, sino que debe atenderse con la amplitud de protección establecida en el artículo
20 constitucional y analizar cuando se reclama la afectación personal y directa de algunos de los
derechos humanos ahí reconocidos. Dicha legitimación es acorde con el principio de equilibrio de
las partes procesales en materia penal y con el reconocimiento de la calidad de parte activa en el
sistema procesal a favor de la víctima u ofendido del delito, ya que permite exigir el derecho a
conocer la verdad; solicitar que el delito no quede impune; que se sancione al culpable y se obtenga
la reparación del daño, mediante la impugnación no sólo de la eventual ilegalidad del apartado
concreto de reparación del daño, sino también de los pronunciamientos judiciales relacionados con
los presupuestos de acreditación del delito, la demostración de la plena responsabilidad penal del
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sentenciado y la individualización de sanciones. Consecuentemente, la legitimación de la víctima u
ofendido del delito para promover juicio de amparo directo debe interpretarse en sentido amplio y
protector como instrumento legal y eficaz que garantice la protección de sus derechos humanos, en
franca oposición al delineamiento de acciones regresivas.
Contradicción de tesis 371/2012. Entre las sustentadas por el Segundo Tribunal Colegiado en
Materias Penal y Administrativa del Vigésimo Primer Circuito y el Segundo Tribunal Colegiado en
Materias Penal y de Trabajo del Décimo Noveno Circuito. 16 de enero de 2013. La votación se dividió
en dos partes: mayoría de cuatro votos por la competencia. Disidente y Ponente: José Ramón Cossío
Díaz. Mayoría de cuatro votos en cuanto al fondo. Disidente: Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien
formuló voto particular. Secretario: Julio Veredín Sena Velázquez.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Si bien la configuración mínima del derecho a la educación pública superior, prevista en el artículo
3o. de la Constitución Federal, no establece que el Estado Mexicano deba proveerla de manera
gratuita, sino sólo promoverla para lograr distintos objetivos colectivos necesarios para el desarrollo
de la Nación, lo cierto es que el Estado Mexicano asumió la obligación de extender la gratuidad
también a la educación superior, de acuerdo con el principio de progresividad previsto en el artículo
1o. constitucional y en las diversas normas internacionales, así como en el compromiso asumido en
el artículo 13, número 2, inciso c), del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, y en el artículo 13, número 2, inciso c), del Protocolo adicional a la Convención Americana
sobre Derechos Humanos en Materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, "Protocolo
de San Salvador", que establecen que debe implantarse progresivamente la enseñanza superior
gratuita.
Amparo en revisión 750/2015. María Ángeles Cárdenas Alvarado. 20 de abril de 2016. Unanimidad
de cuatro votos de los Ministros: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Norma
Lucía Piña Hernández y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ausente: Jorge Mario Pardo Rebolledo.
Ponente: Norma Lucía Piña Hernández. Secretario: Alejandro González Piña.
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Amparo en revisión 1374/2015. Miguel Ángel Castillo Archundia y otra. 18 de mayo de 2016. Mayoría
de cuatro votos de los Ministros: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Norma
Lucía Piña Hernández y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Disidente y Ponente: Jorge Mario Pardo
Rebolledo. Secretario: Guillermo Pablo López Andrade.
Amparo en revisión 1356/2015. Ulises Alejandre Espinoza. 6 de julio de 2016. Mayoría de cuatro
votos de los Ministros: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Norma Lucía Piña
Hernández y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Disidente: Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló
voto particular. Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: Zamir Andrés Fajardo Morales.
Amparo en revisión 100/2016. María Isabel Cornelio Cintora y otros. 10 de agosto de 2016. Mayoría
de cuatro votos de los Ministros: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Norma
Lucía Piña Hernández y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Disidente: Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien
formuló voto particular. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.
Amparo en revisión 306/2016. Tonatiuh Cruz Magallón. 8 de marzo de 2017. Mayoría de cuatro votos
de los Ministros: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz
Mena y Norma Lucía Piña Hernández. Disidente: Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto
particular. Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: Zamir Andrés Fajardo Morales.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Contradicción de tesis 374/2016. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados de Circuito
Tercero y Cuarto, ambos del Centro Auxiliar de la Tercera Región, con residencia en Guadalajara,
Jalisco, y Primero en Materias Administrativa y de Trabajo del Décimo Primer Circuito. 9 de agosto
de 2017. Cinco votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek, José Fernando
9
Franco González Salas, Margarita Beatriz Luna Ramos y Eduardo Medina Mora I.; votaron José
Fernando Franco González Salas con reserva de criterio; Eduardo Medina Mora I. y Javier Laynez
Potisek contra algunas consideraciones. Ponente: Alberto Pérez Dayán. Secretario: Isidro
Emmanuel Muñoz Acevedo.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Conforme a los artículos 212 y 216 de la Ley de Amparo, tratándose del juicio de garantías en materia
agraria, en el que se reclamen actos que puedan afectar derechos agrarios individuales, los
herederos aspirantes a ejidatarios cuentan con legitimación para defender la sucesión agraria del
ejidatario fallecido. Luego, si durante la tramitación de un juicio agrario fallece el ejidatario cuyos
derechos están en disputa, y éste no hubiere realizado la designación de sucesores, cualquiera de
las personas mencionadas en el artículo 18 de la Ley Agraria, que acredite el vínculo con aquél,
cuenta con una expectativa de derecho a su favor que lo coloca como aspirante a ejidatario y como
tal tiene legitimación para acudir al amparo en defensa de los derechos de la sucesión.
Contradicción de tesis 440/2010. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Primero del
Tercer Circuito y Primero del Sexto Circuito, ambos en Materia Administrativa. 27 de abril de 2011.
Unanimidad de cuatro votos. Ausente: Margarita Beatriz Luna Ramos. Ponente: Sergio A. Valls
Hernández. Secretario: Miguel Ángel Antemate Chigo.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
De los artículos 4o., 11 y 114, fracción V, de la Ley de Amparo, así como de la jurisprudencia P./J.
5/98 del Tribunal en Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de rubro: "PERSONA
EXTRAÑA A JUICIO. EN EL AMPARO QUE PROMUEVA, SON AUTORIDADES RESPONSABLES
LAS QUE DICTAN, ORDENAN, EJECUTAN O TRATAN DE EJECUTAR, LOS ACTOS QUE
AFECTAN EL BIEN O DERECHO DEL QUE AQUÉLLA ES TITULAR.", se infiere quiénes serán
autoridades responsables en la demanda interpuesta por un tercero extraño a juicio por
equiparación; luego entonces, es autoridad responsable la Sala que pronunció la sentencia de
segunda instancia debido a que si como parte de los actos reclamados se señala el ilegal
emplazamiento y todo lo actuado en el juicio a partir de aquél, entonces la Sala que pronunció el
fallo de segundo grado que forma parte del juicio tendrá el carácter de autoridad responsable al
haber intervenido en los actos posteriores al emplazamiento. Así, la Sala que conoció del recurso de
apelación contra la sentencia de primera instancia cuando se reclama en amparo indirecto el ilegal
emplazamiento y todo lo actuado en el juicio de origen es autoridad responsable para efectos del
juicio de amparo indirecto, toda vez que al tercero extraño por equiparación no sólo le afecta el ilegal
emplazamiento a juicio sino también las determinaciones posteriores a éste, las cuales fueron
tomadas durante todo el procedimiento como consecuencia de no haber sido legalmente emplazado.
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Contradicción de tesis 216/2009. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Primero,
Segundo y Quinto, todos en Materia Civil del Tercer Circuito. 13 de enero de 2010. Cinco votos.
Ponente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretario: Jesús Antonio Sepúlveda Castro.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
La interpretación teleológica del primer párrafo del artículo 30 de la Ley de Amparo, permite
considerar que el legislador estableció una facultad discrecional en favor del Juez de Distrito, para
ordenar que se haga personalmente una notificación; pero dicha notificación personal, que se ordena
durante la sustanciación del juicio de amparo, únicamente se llevará a cabo cuando se trate de
determinaciones de importancia y trascendencia para la correcta integración de la litis constitucional,
cuyo objetivo principal será no dejar en estado de indefensión a alguna de las partes. En estas
condiciones, cuando la demanda de amparo es presentada por quien se ostenta como persona
extraña a juicio, y al rendirse el informe justificado el Juez de Distrito advierte la participación de
autoridades no señaladas por el quejoso como responsables, dicho juzgador deberá notificarle
personalmente el contenido de dicho informe, para que esté en aptitud de regularizar su demanda,
debiendo también tomar en cuenta lo que respecto a la prevención establecen las jurisprudencias
números 5/98 y 8/98 de este Tribunal Pleno, publicadas en el Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta, Novena Época, Tomo VII, enero de mil novecientos noventa y ocho, páginas noventa
y seis y noventa y cuatro, respectivamente, bajo los rubros: "PERSONA EXTRAÑA A JUICIO. EN
EL AMPARO QUE PROMUEVA, SON AUTORIDADES RESPONSABLES LAS QUE DICTAN,
ORDENAN, EJECUTAN O TRATAN DE EJECUTAR, LOS ACTOS QUE AFECTAN EL BIEN O
DERECHO DEL QUE AQUÉLLA ES TITULAR." y "PERSONA EXTRAÑA A JUICIO, DEMANDA DE
AMPARO PROMOVIDA POR. OMISIÓN EN EL SEÑALAMIENTO DE ALGUNAS DE LAS
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AUTORIDADES QUE INTERVINIERON EN LOS ACTOS RECLAMADOS.", ya que de lo contrario
el Juez de Distrito incurrirá en violación a las normas del procedimiento, que en todo caso será
corregida por el tribunal revisor ordenando para ello que se reponga el procedimiento, de
conformidad con el artículo 91, fracción IV, de la Ley de Amparo.
Contradicción de tesis 33/97. Entre las sustentadas por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil
del Tercer Circuito y el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Segundo Circuito. 16 de
noviembre de 2000. Mayoría de seis votos. Ausentes: José Vicente Aguinaco Alemán y Guillermo I.
Ortiz Mayagoitia. Disidentes: Juan Díaz Romero, José de Jesús Gudiño Pelayo y Humberto Román
Palacios. Ponente: Juan N. Silva Meza. Secretario: Jaime Flores Cruz.
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II. PRINCIPIOS GENERALES DEL AMPARO.
Hechos: Los Tribunales Colegiados de Circuito contendientes, al analizar si el hecho de que las
autoridades distintas de los tribunales judiciales, administrativos o del trabajo, fundamenten sus
actos en normas declaradas inconstitucionales por jurisprudencia de esta Suprema Corte, actualiza
o no una excepción al principio de definitividad, llegaron a conclusiones distintas, toda vez que uno
de ellos determinó que no se actualiza una excepción a tal principio, mientras que el otro concluyó
que sí, pues esa circunstancia implica, por una parte, que exista una violación directa al artículo 133
de la Constitución Federal y, por otra, que el acto carezca de fundamentación.
Criterio jurídico: La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determina que no
se actualiza una excepción al principio de definitividad, en términos del artículo 61, fracción XX, de
la Ley de Amparo, por la sola circunstancia de que el acto reclamado se encuentre fundamentado
en normas declaradas inconstitucionales por jurisprudencia de este Alto Tribunal.
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Justificación: La presencia de violaciones "directas" a la Constitución y, por ende, la posibilidad de
que se actualice una excepción al principio de definitividad, es una cuestión enteramente
independiente a la existencia de una jurisprudencia que determine la inconstitucionalidad de las
normas aplicadas en perjuicio del quejoso –el criterio jurisprudencial determinará el resultado del
análisis del tribunal, no así la "naturaleza" del reclamo–. Asimismo, el hecho de que un acto de
autoridad se funde en normas generales declaradas inconstitucionales por jurisprudencia de esta
Suprema Corte, tampoco actualiza la diversa excepción al referido principio, consistente en que
"carezca de fundamentación" pues, por una parte, la emisión de la jurisprudencia no equivale a que
tal precepto haya perdido su validez en el sistema jurídico –para ello se requiere de una declaratoria
general de inconstitucionalidad– y, por otra, en este supuesto la persona no desconoce los
fundamentos del actuar de la autoridad ni, por ende, se encuentra imposibilitada para accionar el
medio de defensa ordinario conducente. Finalmente, la obligación de agotar el medio ordinario de
defensa en estos supuestos no sólo resulta congruente con el carácter excepcional del juicio de
amparo, sino que además no genera una carga procesal indebida u ociosa para el justiciable en
perjuicio del derecho humano a la justicia pronta, pues el tribunal del conocimiento –ya local, ya
federal– se encuentra obligado a aplicar tal criterio jurisprudencial en términos del artículo 217 de la
Ley de Amparo y, con base en éste, declarar la ilegalidad del acto al estar soportado en normas
declaradas inconstitucionales por esta Suprema Corte.
Contradicción de tesis 212/2021. Entre las sustentadas por el Tribunal Colegiado en Materia
Administrativa del Vigésimo Circuito y el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del
Tercer Circuito. 9 de febrero de 2022. Mayoría de cuatro votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán,
Loretta Ortiz Ahlf, Javier Laynez Potisek y Yasmín Esquivel Mossa. Disidente: Luis María Aguilar
Morales, quien manifestó que formularía voto particular. Ponente: Alberto Pérez Dayán. Secretario:
Isidro Emmanuel Muñoz Acevedo.
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El sustentado por el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, al
resolver el amparo en revisión 45/2021.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: Un Tribunal Colegiado consideró que los traslados involuntarios de un centro penitenciario
a otro en los que no interviene la autoridad judicial constituyen una violación directa a la Constitución,
razón por la cual puede promoverse amparo indirecto sin agotar previamente el recurso ordinario. A
diferencia de ese Tribunal Colegiado, uno diverso consideró que en contra de una posible orden de
traslado emitida sin intervención judicial, procede un recurso ordinario previsto en la Ley Nacional
de Ejecución Penal, por lo que debe agotarse dicho recurso antes de promover el amparo, de lo
contrario éste será improcedente por no cumplirse con el principio de definitividad.
Criterio jurídico: La orden de traslado de un centro penitenciario a otro que se emite sin intervención
judicial es un acto que se dicta dentro del procedimiento; por lo tanto, antes de promover juicio de
amparo indirecto en su contra, se debe agotar la controversia judicial prevista en el artículo 117,
fracción III, de la Ley Nacional de Ejecución Penal.
Justificación: El artículo 117, fracción III, de la Ley Nacional de Ejecución Penal regula la controversia
judicial, recurso que se interpone ante el Juez de Control o de Ejecución, según corresponda, con el
objeto de resolver las controversias que surjan con motivo de los traslados de las personas privadas
de la libertad. Por otra parte, el juicio de amparo, si bien puede promoverse contra actos de autoridad
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que vulneren los derechos de los gobernados, debe observar el principio de definitividad, según el
cual, el amparo no procede contra violaciones cometidas en el procedimiento si en las leyes
ordinarias se prevé un remedio legal por el cual puedan repararse, tal como sucede en el caso de
las controversias judiciales establecidas en el ordenamiento penal en cita. Por lo tanto, cuando una
persona privada de la libertad busque inconformarse con la orden de traslado de un centro
penitenciario a otro, emitida sin autorización previa de la autoridad judicial, antes de la promoción
del juicio de amparo, debe interponerse la controversia judicial prevista en el artículo 117, fracción
III, de la Ley Nacional de Ejecución Penal, para que sea el Juez de Control o de Ejecución, quien
resuelva la legalidad de ese posible traslado. De esa manera se respeta el principio de definitividad
que rige en el amparo.
Contradicción de tesis 448/2019. Entre las sustentadas por el Tribunal Colegiado en Materia Penal
del Décimo Circuito y el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito. 24 de
marzo de 2021. Cinco votos de las Ministras Norma Lucía Piña Hernández, quien reservó su derecho
para formular voto concurrente, Ana Margarita Ríos Farjat, y los Ministros Juan Luis González
Alcántara Carrancá, quien reservó su derecho para formular voto concurrente, Jorge Mario Pardo
Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto concurrente, y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena,
quien reservó su derecho para formular voto concurrente. Ponente: Ana Margarita Ríos Farjat.
Secretarios: Ramón Eduardo López Saldaña y Edwin Antony Pazol Rodríguez.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
JUICIO ORAL MERCANTIL. EL ARTÍCULO 1390 BIS, TERCER PÁRRAFO, DEL CÓDIGO DE
COMERCIO NO PREVÉ UN RECURSO O MEDIO ORDINARIO DE DEFENSA QUE DEBA
AGOTARSE A FIN DE OBSERVAR EL PRINCIPIO DE DEFINITIVIDAD QUE RIGE EN EL AMPARO
DIRECTO.
Hechos: Los Tribunales Colegiados de Circuito contendientes que conocieron de diversos amparos
directos sostuvieron criterios distintos al analizar si el artículo 1390 Bis, tercer párrafo, del Código de
Comercio prevé un recurso o medio ordinario de defensa que deba agotarse a fin de observar el
principio de definitividad que rige en el amparo directo, como condición para emprender el estudio
de violaciones procesales.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación arriba a la convicción
de que el artículo 1390 Bis, tercer párrafo, del Código de Comercio no prevé un recurso o medio
ordinario de defensa que deba agotarse a fin de observar el principio de definitividad que rige en el
amparo directo, como condición para emprender el análisis de violaciones procesales.
Justificación: El artículo 107, fracción III, inciso a), de la Constitución General, impone como requisito
para el estudio de violaciones procesales en el amparo directo, la observancia del principio de
definitividad; y para ello exige que el quejoso agote todos los recursos o medios de defensa
existentes en la ley que rige el acto reclamado, antes de instar la acción de amparo, dicha exigencia
es reiterada en el artículo 171 de la Ley de Amparo, con algunas excepciones allí especificadas.
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Ahora bien, para efectos del principio de definitividad que rige en el juicio de amparo directo, un
recurso o medio ordinario de defensa es todo aquel medio de impugnación previsto en la ley que
rige el acto y que puede dar lugar a que la determinación jurisdiccional controvertida sea reformada
(modificada), revocada o nulificada. Bajo esa lógica, es factible concluir que el artículo 1390 Bis,
tercer párrafo, del Código de Comercio no prevé un recurso o medio ordinario de defensa que deba
agotarse como condición para emprender el análisis de violaciones procesales en el amparo directo,
ello debido a que en el mencionado precepto sólo se prevé un mecanismo para regularizar el
procedimiento y subsanar alguna inconsistencia procesal menor o alguna omisión en la
sustanciación del juicio oral mercantil, de modo que la solicitud que con base en esa norma permisiva
llegase a formular alguna de las partes al Juez que conoce del litigio oral no tendrá por efecto o
consecuencia el reformar (modificar), revocar o nulificar las determinaciones procesales, sino
simplemente dar al proceso su correcta conducción, o aclarar algún dato o aspecto adjetivo pero sin
cambiar su sustancia.
Contradicción de tesis 213/2020. Entre las sustentadas por el Segundo Tribunal Colegiado del
Décimo Séptimo Circuito, el Tercer Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del Quinto
Circuito, y el Tribunal Colegiado en Materia Civil del Décimo Circuito. 3 de marzo de 2021. Cinco
votos de las Ministras Norma Lucía Piña Hernández, Ana Margarita Ríos Farjat, y los Ministros Juan
Luis González Alcántara Carrancá, Jorge Mario Pardo Rebolledo y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.
Ponente: Norma Lucía Piña Hernández. Secretario: Melesio Ramos Martínez.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
El artículo 107, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece
como excepción al principio de definitividad la relativa a que no es necesario agotar el juicio, recurso
o medio de defensa legalmente previsto cuando en éste se fije un plazo mayor al contenido en la
Ley de Amparo para el otorgamiento de la suspensión provisional, independientemente de que el
acto en sí mismo considerado sea o no susceptible de suspenderse. Así, en relación con el juicio de
amparo se fija el plazo de veinticuatro horas para que el Juez de Distrito se pronuncie sobre la
suspensión provisional; en contraste, de los artículos 49 y 68 de la Ley de Justicia Administrativa
para el Estado de Sinaloa, deriva que el plazo para el otorgamiento de la suspensión en el juicio
contencioso administrativo es de tres días, contados a partir de la fecha en que la demanda o el
escrito relativo hubiera sido presentado. Consecuentemente, como la ley local señala un plazo mayor
para el otorgamiento de la suspensión provisional del acto reclamado que el contenido en la Ley de
Amparo, se actualiza una excepción al principio de definitividad que permite al particular acudir al
juicio de amparo indirecto sin agotar previamente el juicio contencioso administrativo.
Contradicción de tesis 399/2019. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Segundo del
Vigésimo Quinto Circuito y Cuarto del Décimo Segundo Circuito, actual Tribunal Colegiado en
Materia de Trabajo del Décimo Segundo Circuito. 13 de noviembre de 2019. Cuatro votos de los
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Ministros Alberto Pérez Dayán, José Fernando Franco González Salas, Yasmín Esquivel Mossa y
Javier Laynez Potisek. Ponente: José Fernando Franco González Salas. Secretaria: Diana Cristina
Rangel León.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: Varias asociaciones civiles promovieron juicio de amparo indirecto en el que reclamaron la
inconstitucionalidad de los artículos 101, 102 y 103 del Código Penal para el Estado de
Aguascalientes. La Jueza de Distrito del conocimiento sobreseyó en el juicio al considerar que las
quejosas no contaban con interés legítimo para impugnar tales normas generales. Inconformes, las
quejosas interpusieron recurso de revisión, el cual fue atraído por esta Suprema Corte de Justicia
de la Nación.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación considera que no se
vulnera el principio constitucional de relatividad de las sentencias de amparo, al reconocer interés
legítimo a las asociaciones civiles para reclamar en juicio de amparo indirecto la inconstitucionalidad
de normas generales, ya que no debe aplicarse de forma tajante o absoluta cuando se trate de juicios
de amparo promovidos con base en un interés legítimo, a fin de tutelar los derechos colectivos de
determinados grupos, pues hacerlo de esa manera llevaría a concluir que debe individualizarse una
situación jurídica que, de origen, no es indivisible por su naturaleza colectiva, en función de quienes
son los titulares del derecho humano en cuestión. Ello, ya que, si en los intereses colectivos o
legítimos la afectación trasciende a la esfera jurídica subjetiva o individual de las asociaciones en
cita, es inadmisible suponer la improcedencia del medio de control constitucional, pretextándose la
violación al principio de relatividad de las sentencias, ya que éste no tiene el alcance de limitar el
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acceso a la jurisdicción de las personas cuando se trata de intereses difusos o colectivos; por lo que,
ante estas circunstancias, debe modularse y privilegiarse este derecho humano y hacer procedentes
los medios de control judicial de regularidad constitucional.
Justificación: De conformidad con el artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, que establece el principio pro personae, el cual obliga a todas las autoridades del Estado
mexicano que apliquen la norma que resulte más favorable para las personas o, en su caso, su
mejor interpretación. Ahora bien, de una interpretación pro personae del principio de relatividad de
las sentencias a la luz del derecho humano de acceso a la justicia previsto en el artículo 17
constitucional, implica modulaciones, matices y excepciones para los casos en los que el juicio de
amparo se promueva con base en un interés legítimo a fin de tutelar un derecho colectivo
identificable; lo cual se traduce en que el principio de relatividad de las sentencias de amparo debe
interpretarse de la manera más favorable a la persona, por lo cual, lejos de invocarse una concepción
restringida del principio referido, será menester maximizar tanto el derecho humano de acceso a la
tutela jurisdiccional efectiva como el principio de supremacía constitucional.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
La especial configuración del derecho a un medio ambiente sano exige la flexibilización de los
distintos principios del juicio de amparo, entre ellos, la determinación de sus efectos. Uno de los
principales problemas que enfrenta el juicio de amparo en materia ambiental es la tensión que
naturalmente se genera entre el otorgamiento de la protección constitucional en esa materia y el
principio de relatividad de las sentencias, pues generalmente dicha concesión trasciende a la figura
del quejoso y beneficia a otras personas aun cuando éstas no hubieran acudido a la vía
constitucional. En este sentido es necesario reinterpretar el principio de relatividad de la sentencias
con el objeto de dotarlo de un contenido que permita la tutela efectiva del derecho a un medio
ambiente sano a partir del reconocimiento de su naturaleza colectiva y difusa. Tanto este derecho
humano como el principio de relatividad de las sentencias, están expresamente reconocidos en la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por lo que su interacción debe ser armónica,
es decir, la relatividad de las sentencias no puede constituir un obstáculo para la salvaguarda efectiva
del medio ambiente.
Amparo en revisión 307/2016. Liliana Cristina Cruz Piña y otra. 14 de noviembre de 2018. Cinco
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo
Rebolledo, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Norma Lucía Piña Hernández. Ponente: Norma Lucía Piña
Hernández. Secretarios: Eduardo Aranda Martínez y Natalia Reyes Heroles Scharrer.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: Los Tribunales Colegiados de Circuito contendientes ejercieron su arbitrio judicial a través
de ejercicios interpretativos y al resolver diversos recursos de queja dotaron de contenido normativo
(gramatical y sistemáticamente) a varios preceptos de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, derivados de su reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el seis de junio
de dos mil once, y de la Ley de Amparo vigente, a fin de valorar el alcance de las reglas procesales
del juicio de amparo, lo que los llevó a confirmar o revocar las determinaciones cuestionadas de los
Jueces de Distrito en relación con la procedencia del amparo indirecto promovido en contra de
omisiones legislativas y el alcance del principio constitucional de relatividad de las sentencias. Así,
mientras uno sostuvo que no se actualiza un motivo manifiesto e indudable de improcedencia que
pueda sustentarse en un acuerdo de trámite cuando se impugna en una demanda de amparo
indirecto una omisión legislativa atribuida al Poder Legislativo, para el otro, bajo el mismo supuesto
(impugnación en una demanda de amparo indirecto de una omisión legislativa del Poder Legislativo),
surge una causal manifiesta e indudable de improcedencia que puede ser decretada en un acuerdo
de trámite, toda vez que desde ese momento es notorio que la reparación de la omisión conllevaría
emitir normas generales, con lo cual se trastocaría el principio de relatividad que rige a las sentencias
de amparo.
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Criterio jurídico: Si en una demanda de amparo indirecto se señala como acto reclamado una omisión
legislativa en sentido estricto del Poder Legislativo, no cabe invocar en un acuerdo de trámite como
causa manifiesta e indudable de improcedencia la afectación al principio de relatividad de las
sentencias de amparo.
Justificación: Una interpretación gramatical, sistemática y teleológica de los artículos 103, fracción I,
y 107, fracciones I y II, párrafo primero, de la Constitución General, así como 1o., fracción I, 61,
fracción XXIII, 73, 77 y 113 de la Ley de Amparo, permite sostener que la omisión legislativa en
sentido estricto, como especie de un acto de autoridad, no es una inacción o indebido actuar del
Poder Legislativo cuya naturaleza, concurrencia e irregularidad constitucional sea autoevidente y
pueda ser apreciada de la simple lectura del escrito de demanda, de los escritos aclaratorios o de
los documentos que se anexan a esas promociones. Por el contrario, este tipo de omisión surge
cuando el Poder Legislativo incumple una obligación constitucional válida de legislar, por lo que para
dar lugar a una sentencia estimatoria que implique una orden de legislar, se deben identificar no sólo
la existencia del deber de legislar y su incumplimiento, sino también que esa omisión supone una
vulneración a los derechos humanos del quejoso. Así, en la etapa de valoración de la admisibilidad
del juicio, un Juez no está en condiciones de suponer la viabilidad de dictar una medida legislativa
restitutoria de derechos como posible consecuencia de la inconstitucionalidad de la omisión
reclamada, pues para llegar a tal convicción, se presupondría un examen tanto de la pretensión del
quejoso como de la normativa aplicable, de la real concurrencia de un deber de legislar a cargo del
Poder Legislativo, del incumplimiento de ese deber y de si esa omisión generó o no una afectación
a los derechos humanos del quejoso, análisis que sobrepasa la materia de un acuerdo de trámite y
que es más bien propio de una sentencia de amparo. Lo anterior, partiendo de la premisa de que a
la luz del marco constitucional vigente en materia de amparo, no existe cabida para una
interpretación restrictiva del principio de relatividad de las sentencias que tienda a frustrar el propio
objeto del medio de control constitucional: la protección de todos los derechos humanos de las
personas que acuden con interés jurídico o legítimo a un juicio de amparo.
Contradicción de tesis 249/2017. Entre las sustentadas por el Décimo Octavo Tribunal Colegiado en
Materia Administrativa del Primer Circuito, el Primer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa
y de Trabajo del Décimo Primer Circuito y el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer
Circuito. 13 de junio de 2019. Unanimidad de once votos de las Ministras y de los Ministros Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena, Juan Luis González Alcántara Carrancá, Yasmín Esquivel Mossa, José
Fernando Franco González Salas, Luis María Aguilar Morales, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Norma
Lucía Piña Hernández, Eduardo Medina Mora I., Javier Laynez Potisek, Alberto Pérez Dayán y Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea. Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: Miguel Antonio Núñez
Valadez.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: En un juicio oral mercantil sobre vencimiento anticipado de contrato de apertura de crédito
simple, se condenó al demandado. Inconforme, promovió juicio de amparo directo en el que adujo,
entre otras cuestiones, que no tuvo una defensa adecuada porque sus autorizados no
comparecieron a todas las audiencias. El Tribunal Colegiado de Circuito del conocimiento negó el
amparo, para lo cual analizó el argumento de falta de defensa adecuada como violación procesal y
lo declaró inoperante al no haberse precisado su trascendencia al resultado del fallo. Contra esta
sentencia la parte quejosa interpuso recurso de revisión.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación considera que en
asuntos que se rigen por el principio de estricto derecho como son los de materia mercantil, la
vulneración al derecho a una adecuada defensa no puede analizarse como violación procesal, pues
el mismo ha sido reconocido únicamente para las personas imputadas dentro de un procedimiento
penal instaurado en su contra.
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penal se encuentra constreñido a vigilar que ese derecho no se torne ilusorio a través de una
asistencia jurídica inadecuada. Sin embargo, en los asuntos que forman parte del derecho privado,
como lo son los civiles y mercantiles que se rigen por el principio dispositivo y son de litis cerrada, la
intervención oficiosa del órgano jurisdiccional está restringida al análisis de cuestiones estrictamente
relacionadas con la procedencia de la acción, de aquellas excepcionalmente consideradas
indispensables por el legislador para que el actor obtenga sentencia favorable, o bien, a las relativas
al ejercicio del control difuso de constitucionalidad; ello, en aras de contribuir a la imparcialidad que
la persona juzgadora debe guardar en el procedimiento.
PRIMERA SALA.
Amparo directo en revisión 995/2023. Salvador Augusto Zepeda Vélez. 23 de agosto de 2023.
Unanimidad de cuatro votos de la Ministra y los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Juan Luis
González Alcántara Carrancá, Ana Margarita Ríos Farjat y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ausente:
Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo. Secretaria: Claudia
Lissette Montaño Mendoza.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
El primer párrafo del artículo 88 de la Ley de Amparo es categórico al señalar que el recurso de
revisión "... se interpondrá por escrito en el que se expresarán los agravios que cause la resolución
impugnada ...", lo cual encuentra su razón de ser en el principio de instancia de parte agraviada, que
le permite a la quejosa instar a los tribunales revisores de amparo para que intervengan y analicen
las determinaciones asumidas por los Jueces de Distrito, pero sobre la base de una mínima causa
de pedir expresada a través de los agravios respectivos que, en su caso, lleven a evidenciar su
inconformidad. De no ser así, se desnaturalizaría la institución de la revisión debido a que el órgano
revisor estaría obligado a emprender un análisis oficioso y abstracto de la resolución recurrida, en
detrimento de aquellas partes conformes con la sentencia del a quo, lo cual, además de ser contrario
al principio de "instancia de parte agraviada", haría ineficaz e irrealizable el desarrollo de la función
jurisdiccional. Dicha regla general encuentra su caso de excepción en lo establecido en el penúltimo
párrafo del artículo 79 de la ley de la materia, pues el legislador federal, ante la necesidad de
solventar las desigualdades procesales respecto de ciertos sectores de la población que pudieran
estar en situación de desventaja y de tratar de equilibrar los medios y posibilidades de actuación
procesal de las partes en el juicio de amparo, en los supuestos de suplencia ahí previstos liberó a
las personas de la obligación de ser expertos en tecnicismos jurídicos a fin de no obstaculizar la
impartición de justicia y salvaguardar sus derechos fundamentales.
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Contradicción de tesis 463/2018. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Décimo en
Materia Penal del Primer Circuito, el actual Segundo en Materias Administrativa y Civil del Décimo
Noveno Circuito, el actual Primero en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito y el actual Segundo en
Materia Civil del Cuarto Circuito. 15 de mayo de 2019. Cinco votos de los Ministros Alberto Pérez
Dayán, Eduardo Medina Mora I., José Fernando Franco González Salas, Yasmín Esquivel Mossa y
Javier Laynez Potisek. Ponente: Alberto Pérez Dayán. Secretario: Oscar Vázquez Moreno.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Estos dos conceptos tienen en común que se apartan del principio de estricto derecho, pero se
diferencian en que la suplencia de la queja sólo opera en las situaciones y respecto de los sujetos
que señala el artículo 76 bis de la Ley de Amparo, pudiendo llegar el juzgador, válidamente, hasta
la integración total del concepto o agravio omiso; en cambio, la suplencia ante el error, prevista en
el artículo 79 del mismo ordenamiento, que apareció por primera vez en el artículo 42 de la Ley de
Amparo de 1882 y se reitera en los Códigos Federales de Procedimientos Civiles de 1897 y 1908,
opera en todos los casos, situaciones y sujetos, incluyendo los que no admiten la suplencia de la
queja, debiendo señalarse que esta Suprema Corte interpreta el indicado artículo 79 en el sentido
de que su aplicación no se circunscribe a la corrección del error en la cita de los preceptos
constitucionales o legales, sino que con mayor amplitud, la suplencia ante el error procede, inclusive,
cuando no se cite ningún artículo constitucional o legal, siempre que el recurrente dé los argumentos
lógico jurídicos necesarios o aptos para que el juzgador -como conocedor del derecho que es-, se
pronuncie al respecto.
Contradicción de tesis 28/95. Entre las sustentadas por el Segundo Tribunal Colegiado en Materias
Civil y de Trabajo, y el anterior Segundo Tribunal Colegiado (ahora Primer Tribunal Colegiado en
Materias Civil y de Trabajo), ambos del Segundo Circuito. 10 de junio de 1996. Unanimidad de once
votos. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: Aristeo Martínez Cruz.
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El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el once de julio en curso, aprobó, con el número
49/1996, la tesis de jurisprudencia que antecede. México, Distrito Federal, a once de julio de mil
novecientos noventa y seis.
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TESIS AMPARO ACTOS JUICIO.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación concluye que la
omisión de impugnar en la vía indirecta un acto susceptible de ser caracterizado como de imposible
reparación no genera la preclusión del derecho a combatirlo después en amparo directo, pues en
esta vía es posible evaluar si genera efectos que trascienden a la sentencia de fondo y que dejan
sin defensas a la parte quejosa.
Justificación: El desarrollo jurisprudencial alcanzado por el Tribunal Pleno y por esta Primera Sala
indica que es técnicamente posible afirmar la existencia de actos dictados en juicio susceptibles de
desplegar efectos tanto en derechos sustantivos de manera irreparable, como en derechos
netamente procesales que trascienden al resultado del fallo. Así, es viable que un acto intraprocesal,
considerado de imposible reparación en un primer momento, después despliegue sus efectos de
manera que trasciendan a la sentencia de fondo, pues en esta materia no aplica una taxonomía
formal y absoluta de actos. Dependiendo de las circunstancias en las que esos actos reclamados
son aplicados en perjuicio de los particulares, sus efectos pueden, en un primer momento, actualizar
la categoría de "ejecución irreparable" –ser impugnables en amparo indirecto– y, posteriormente,
tener trascendencia en el resultado del fallo definitivo. Cuando esto ocurre, la parte quejosa puede
hacer valer conceptos de violación dirigidos a combatir la manera en que ese acto intraprocesal ha
trascendido al fallo definitivo y, por supuesto, esos argumentos pueden ser materia de análisis en el
juicio de amparo directo. La tarea interpretativa que distingue cuándo procede una y otra vía, en
función de cada caso particular, siempre debe orientarse por las exigencias derivadas del derecho
humano de acceso a la pronta y efectiva administración de justicia, que supone el acceso a un
recurso judicial efectivo. Así, comprometerse con una taxonomía formal y absoluta –o negar
categóricamente que los actos materia de impugnación pueden, técnicamente, presentar un carácter
dual– resultaría en detrimento de la aspiración constitucionalmente requerida de maximizar el acceso
a la justicia. Consecuentemente, es necesario evitar la tentación de construir una taxonomía formal
de actos que resulte en la clasificación de categorías mutuamente excluyentes. Suponer lo contrario
negaría injustificadamente la complejidad propia de la gran pluralidad de actos intraprocesales que
suceden en la realidad. Así, si en un caso concreto el juzgador de amparo advierte la existencia de
actos que sí logran una afectación material en derechos sustantivos, pero que no adquieren
trascendencia procesal en la sentencia de fondo, ello debe ser el resultado de un análisis
pormenorizado sobre los efectos de ese acto en cada asunto en particular. Es decir, tal conclusión
no podría alcanzarse de manera apriorística, asumiendo que opera de manera absoluta y automática
en todos los casos. En suma, reconocer la posible dualidad de los actos dictados en juicio (y de sus
condiciones de impugnación) permite concluir que la falta de promoción del juicio de amparo
indirecto contra un acto intraprocesal violatorio de derechos sustantivos –y de imposible reparación–
no implica la preclusión del derecho de la parte quejosa para hacer valer, vía amparo directo,
violaciones derivadas de ese acto que trascienden a la sentencia definitiva. La interpretación literal
del artículo 107, fracción III, inciso a), de la Constitución permite confirmar esta conclusión, pues
sólo exige que los actos en juicio materia de impugnación en amparo directo afecten las defensas
del quejoso trascendiendo al resultado del fallo, pero no requiere que la autoridad judicial de amparo
detecte que ese acto, además, no haya generado una afectación material en un derecho sustantivo,
de manera paralela e independiente a su efecto procesal. Agregar un supuesto no explícitamente
previsto como condición de procedencia del juicio de amparo directo implicaría acoger una
interpretación restrictiva de una norma constitucional que, por el contrario, está llamada a ponerse
al servicio del acceso a la justicia.
2
PRIMERA SALA.
Contradicción de tesis 121/2021. Entre los sustentados por el Segundo Tribunal Colegiado en
Materia Civil del Tercer Circuito y el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito.
6 de diciembre de 2023. Mayoría de tres votos de la Ministra Loretta Ortiz Ahlf, y de los Ministros
Juan Luis González Alcántara Carrancá y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Disidentes: Ministra Ana
Margarita Ríos Farjat y Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien reservó su derecho para
formular voto particular. Ponente: Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretaria: Patricia del
Arenal Urueta.
El emitido por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito, al resolver el
amparo directo 319/2020, en el que determinó que eran inoperantes los conceptos de violación
propuestos por la parte quejosa dirigidos a combatir un acto intraprocesal (pensión alimenticia
provisional), ya que, al tratarse de un acto cuya ejecución es de imposible reparación y que viola
derechos sustantivos, debió impugnarlo en amparo indirecto en términos de la jurisprudencia 1a./J.
85/2009, de rubro: "ALIMENTOS PROVISIONALES. LA RESOLUCIÓN QUE LOS DECRETA Y FIJA
SU MONTO CONSTITUYE UN ACTO CUYA EJECUCIÓN ES DE IMPOSIBLE REPARACIÓN.", lo
que evidencia que precluyó el derecho de la parte quejosa para defenderse mediante el juicio
constitucional, en tanto no puede quedar a elección del justiciable si promueven amparo indirecto o
directo sobre el mismo acto, lo que permitiría que hiciera valer la inconformidad en dos ocasiones; y
El sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, al resolver el
amparo directo 74/2012, el cual dio origen a las tesis aisladas I.3o.C.12 K (10a.), de rubro: "ACCESO
AL JUICIO DE AMPARO CONFORME AL NUEVO ORDEN CONSTITUCIONAL." y I.3o.C.13 K
(10a.), de rubro: "ACTOS DENTRO DE JUICIO. CUANDO AFECTAN UN DERECHO HUMANO
PUEDEN SER COMBATIDOS EN AMPARO INDIRECTO O EN EL DIRECTO PROMOVIDO
CONTRA LA SENTENCIA DEFINITIVA. INAPLICACIÓN DE LA DOCTRINA DE LA PRECLUSIÓN
PROCESAL.", publicadas en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época,
Libro XII, septiembre de 2012, Tomo 3, páginas 1496 y 1498, con números de registros digitales:
2001552 y 2001555, respectivamente; I.3o.C.44 C (10a.), de rubro: "IMPROCEDENCIA DE LA VÍA.
NO ES FACTIBLE DECRETARLA CUANDO EL LITIGIO INVOLUCRA EL EJERCICIO DE
ACCIONES DE DISTINTA NATURALEZA, NO PUEDE DIVIDIRSE LA CONTINENCIA DE LA
3
CAUSA.", publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro
XIII, octubre de 2012, Tomo 4, página 2580, con número de registro digital: 2001929; I.3o.C.14 K
(10a.), de rubro: "COSA JUZGADA. LA RESOLUCIÓN INTERLOCUTORIA QUE LA DESESTIMA
PUEDE SER COMBATIDA EN AMPARO INDIRECTO O EN EL DIRECTO PROMOVIDO CONTRA
LA SENTENCIA DEFINITIVA." y I.3o.C.11 K (10a.), de rubro: "REFORMA CONSTITUCIONAL EN
MATERIA DE AMPARO. INTERPRETACIÓN DE LA JURISPRUDENCIA EMITIDA CON
ANTERIORIDAD A LA MISMA (ARTÍCULO CUARTO TRANSITORIO DEL DECRETO DE
REFORMAS PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 6 DE JUNIO DE
2011).", publicadas en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro
XIV, noviembre de 2012, Tomo 3, páginas 1852 y 1931, con números de registro digital: 2002134 y
2002189, respectivamente.
Tesis de jurisprudencia 22/2024 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de treinta y uno de enero de dos mil veinticuatro.
Esta tesis se publicó el viernes 03 de mayo de 2024 a las 10:08 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 06 de mayo de
2024, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Criterio jurídico: La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación concluye que el
juicio de amparo indirecto es improcedente contra el auto que desecha parcialmente una demanda
de nulidad, pues tal determinación no genera una afectación de imposible reparación, en términos
del artículo 107, fracción V, de la Ley de Amparo.
Justificación: Los artículos 107 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 107,
fracción V, de la Ley de Amparo prevén la procedencia excepcional del juicio de amparo indirecto
contra actos en juicio cuyos efectos sean de imposible reparación, entendiéndose por ellos los que
afecten materialmente derechos sustantivos tutelados en la Constitución Federal y en los tratados
internacionales. Si bien es cierto que las pretensiones por las que se desechó la demanda no serán
5
materia de la litis y, por ende, en la resolución que en su momento se emita no se realizará
pronunciamiento alguno, también lo es que tal determinación podrá impugnarse en la vía de amparo
directo, en términos de los artículos 170, fracción I, 171 y 172, fracción XII, de la Ley de Amparo,
como violación procesal, en la cual se analizará la admisibilidad de las pretensiones desechadas y
se podrá ordenar la reposición del procedimiento a efecto de que se admitan las que así se
consideren pertinentes. En ese tenor, la posible afectación en cuanto al principio de justicia completa
previsto en el artículo 17 constitucional puede ser reparada a través del juicio de amparo directo, sin
haber originado afectación alguna a los derechos fundamentales de la persona o a su esfera jurídica.
Así, como el desechamiento parcial de la demanda de nulidad únicamente depara afectaciones
adjetivas sin tener incidencia material en derechos sustantivos, no procede en su contra el amparo
indirecto al no generar una afectación de imposible reparación.
Contradicción de criterios 216/2023. Entre los sustentados por el Pleno en Materia Administrativa
del Decimosexto Circuito y el Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del
Primer Circuito. 10 de enero de 2024. Mayoría de tres votos de los Ministros Yasmín Esquivel Mossa,
Lenia Batres Guadarrama y Alberto Pérez Dayán. Disidentes: Luis María Aguilar Morales y Javier
Laynez Potisek. Ponente: Yasmín Esquivel Mossa. Secretario: Jozue Tonatiuh Romero Mendoza.
El sustentado por el Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer
Circuito, al resolver la queja 39/2023.
Tesis de jurisprudencia 7/2024 (11a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de treinta y uno de enero de dos mil veinticuatro.
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Esta tesis se publicó el viernes 23 de febrero de 2024 a las 10:25 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 26 de febrero de
2024, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Criterio jurídico: La admisión de la prueba de información bancaria de una persona imputada que es
dictada dentro de la etapa intermedia del proceso penal acusatorio es un acto que afecta el derecho
sustantivo a la privacidad, consecuentemente, su incorporación al auto de apertura a juicio produce
efectos de imposible reparación, por lo que en su contra es procedente el juicio de amparo indirecto.
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consecuencias de un acto irreparable deben ser de tal gravedad que impidan el ejercicio de un
derecho sustantivo y la lesión no sea de naturaleza formal o adjetiva.
Al respecto, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver la contradicción
de tesis 167/2020, determinó que no es posible acudir al juicio de amparo indirecto en contra de la
admisión de pruebas acordada en el auto de apertura a juicio, salvo cuando excepcionalmente se
afecten derechos sustantivos.
En esa lógica, cuando se señala como acto reclamado la admisión al Ministerio Público de la
información bancaria de la persona imputada en la audiencia intermedia del proceso penal
acusatorio, afecta un derecho sustantivo relacionado con su privacidad, de manera que si dichos
datos financieros son aportados al juicio quedarán al descubierto de manera irreparable. Por lo tanto,
la lesión que produce la presentación de esa información no es especulativa o contingente, ya que
podría generar una vulneración a ese derecho fundamental que resulta independiente al desenlace
del juicio.
En consecuencia, a través del juicio de amparo indirecto es revisable dicha actuación, con lo que se
garantiza el derecho de acceso a la justicia conforme al artículo 17 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, pues la autoridad judicial podrá verificar si la intromisión a la privacidad
encuentra o no justificación legal.
Contradicción de tesis 146/2021. Entre las sustentadas por el Segundo Tribunal Colegiado de
Circuito del Centro Auxiliar de la Cuarta Región, con residencia en Xalapa de Enríquez, Veracruz de
Ignacio de la Llave y el Primer Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa del Décimo
Séptimo Circuito. 16 de noviembre de 2022. Mayoría de tres votos de las Ministras Norma Lucía
Piña Hernández, quien reservó su derecho para formular voto concurrente, y Ana Margarita Ríos
Farjat, y el Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo. Disidente: Ministro Juan Luis González Alcántara
Carrancá, quien reservó su derecho para formular voto particular. Ausente: Ministro Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena. Ponente: Ministra Presidenta Ana Margarita Ríos Farjat. Secretarios: Saúl Armando
Patiño Lara y Ramsés Samael Montoya Camarena.
El emitido por el Segundo Tribunal Colegiado de Circuito del Centro Auxiliar de la Cuarta Región,
con residencia en Xalapa de Enríquez, Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, en apoyo al
Tribunal Colegiado en Materia Penal del Décimo Circuito, al resolver el amparo en revisión 273/2019
(cuaderno auxiliar 1002/2019), en el que consideró que el juicio de amparo indirecto es procedente
en contra de la admisión de la prueba de información bancaria efectuada en la etapa intermedia del
9
proceso penal acusatorio, en razón de que es un acto de imposible reparación pues constituye una
irrupción en un derecho sustantivo, como lo es la vida privada de la persona imputada que no es
posible restituirle posteriormente; y,
El sostenido por el Primer Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa del Décimo Séptimo
Circuito, al resolver el amparo en revisión 192/2020, en el que estableció que es improcedente el
juicio de amparo indirecto en contra de la admisión de la prueba consistente en la información
bancaria de la persona imputada, dado que no impide ni restringe en forma actual el ejercicio de un
derecho sustantivo, puesto que se trata de una violación procesal que puede desaparecer si la
persona obtiene sentencia favorable.
Tesis de jurisprudencia 40/2023 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de ocho de marzo de dos mil veintitrés.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determina que la
resolución que dirime sobre la validez del emplazamiento en un juicio ejecutivo mercantil, cuando
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todavía no se dicta sentencia definitiva, constituye un acto que es susceptible de afectar derechos
sustantivos, por lo que puede ser reclamado en juicio de amparo indirecto.
Contradicción de criterios 239/2022. Entre los sustentados por el Primer Tribunal Colegiado en
Materia Civil del Sexto Circuito y el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito.
23 de noviembre de 2022. Cinco votos de las Ministras Norma Lucía Piña Hernández, quien se
separa de algunos párrafos, y Ana Margarita Ríos Farjat, y los Ministros Juan Luis González
Alcántara Carrancá, Jorge Mario Pardo Rebolledo y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ponente: Ministro
Jorge Mario Pardo Rebolledo. Secretario: Alejandro Castañón Ramírez.
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El emitido por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Sexto Circuito, al resolver el amparo
en revisión 316/2019, en el que determinó que el Juez de Distrito había actuado de manera incorrecta
al analizar en el incidente de nulidad de actuaciones, de oficio, la invalidez del embargo, pues estimó
que si bien el emplazamiento, por su trascendencia, debe analizarse empleando la figura de la
suplencia de la queja y su nulidad se extiende al requerimiento de pago, no podría concebirse a la
inversa, esto es, cuando existan vicios propios en el requerimiento de pago o en el embargo, su
anulación no trascenderá al emplazamiento. Por ello, estimó que el Juez había cometido una
incongruencia al examinar el embargo, al tratarse de actuaciones diferentes, pues para poderse
estudiar se debieron agotar los medios de defensa ordinarios que la ley concede, como era el
incidente de cancelación de embargo o, en su caso, el de reducción del mismo, en términos del
artículo 1414 del Código de Comercio. De ahí que si el acto reclamado en juicio de amparo indirecto
se hizo consistir en la interlocutoria que se pronunció en el incidente de nulidad de actuaciones
contra el emplazamiento realizado al quejoso, ésta no afecta derechos sustantivos del peticionario,
toda vez que su consecuencia será continuar el juicio al haberse declarado improcedente la nulidad
solicitada y, en todo caso, tal determinación podrá ser impugnada a través del juicio de amparo
directo que, en su momento y previa preparación, se haga valer como violación procesal. Lo anterior,
en términos de lo dispuesto por el artículo 172, fracción V, de la Ley de Amparo; y
El sustentado por el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, al resolver el
amparo en revisión 185/2021, en el que refirió que si bien la resolución que dirime un incidente de
nulidad no es un acto en el juicio que, por regla general, tenga una ejecución de imposible reparación,
sino que tiene efectos meramente procesales, dado que la violación que llegare a cometerse en el
dictado de dicha resolución puede quedar subsanada con posterioridad, lo cierto es que dicha
cuestión queda supeditada a que, con motivo de las mencionadas resoluciones incidentales, no se
afecten en forma cierta e inmediata los derechos sustantivos de las personas porque, de lo contrario,
la vía correcta para reclamarlas será la indirecta. De ahí que esta última cuestión es la que tiene
lugar cuando, como en el asunto que analizó, se reclama la resolución que dirimió el incidente en el
que se cuestionó la validez de la diligencia de requerimiento de pago, embargo y emplazamiento
practicada en el juicio ejecutivo mercantil de origen; toda vez que las actuaciones contenidas en esa
diligencia relativas al requerimiento de pago o embargo, jurisprudencialmente se han considerado
de imposible reparación, por lo que si tales actuaciones tienen una estrecha vinculación entre ellas
y también con el emplazamiento –tan es así que la nulidad por falta de cumplimiento de sus
formalidades acarrea la invalidez de las demás–, entonces resulta viable considerar que la resolución
que dirime la validez del citado emplazamiento practicado en la diligencia en comento, puede
considerarse como un acto de imposible reparación y, por ende, es impugnable a través del juicio
de amparo indirecto.
13
Tesis de jurisprudencia 14/2023 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de veinticinco de enero de dos mil veintitrés.
Esta tesis se publicó el viernes 03 de marzo de 2023 a las 10:06 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 06 de marzo de
2023, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
14
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determina que es
procedente el juicio de amparo indirecto contra la resolución que califica de ilegal la detención del
imputado, dado que es un acto en juicio con efectos de imposible reparación.
15
derechos que tiene en el marco de un procedimiento penal, al impedirle de forma actual el ejercicio
de sus derechos de acceso a la justicia en su calidad de parte procesal, a conocer la verdad a través
del esclarecimiento de los hechos, y a que el delito no quede impune y se sancione al culpable.
Contradicción de tesis 170/2020. Entre las sustentadas por el Primer Tribunal Colegiado en Materia
Penal del Primer Circuito y el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Tercer Circuito. 16
de junio de 2021. Mayoría de tres votos de las Ministras Norma Lucía Piña Hernández, Ana Margarita
Ríos Farjat, y el Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo. Disidentes: Juan Luis González Alcántara
Carrancá, quien reservó su derecho para formular voto particular, y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.
Ponente: Norma Lucía Piña Hernández. Secretario: Ricardo Monterrosas Castorena.
El emitido por el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, al resolver el
amparo en revisión 319/2019 y la queja 38/2020, en los que sostiene que el juicio de amparo indirecto
es procedente contra la resolución que califica de ilegal la detención del imputado, en tanto que se
trata de un acto dictado dentro de juicio con efectos de imposible reparación, y
El sustentado por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Tercer Circuito, al resolver la
queja 329/2017, la cual dio origen a la tesis aislada III.2o.P.145 P (10a.), de título y subtítulo: “AUTO
DE LIBERTAD DECRETADO EN LA CALIFICACIÓN DE LA DETENCIÓN DEL IMPUTADO. AL NO
AFECTAR MATERIALMENTE LOS DERECHOS SUSTANTIVOS DEL QUEJOSO, EL JUICIO DE
AMPARO INDIRECTO PROMOVIDO EN SU CONTRA ES IMPROCEDENTE.”; publicada en la
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 54, mayo de 2018, Tomo III,
página 2437, con número de registro digital: 2016910.
Tesis de jurisprudencia 17/2021 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de ocho de septiembre de dos mil veintiuno.
Esta tesis se publicó el viernes 05 de noviembre de 2021 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial
de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 08 de
noviembre de 2021, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario
1/2021.
16
Suprema Corte de Justicia de la Nación
De conformidad con la fracción V del artículo 107 de la Ley de Amparo, el amparo indirecto procede
contra actos en juicio cuyos efectos sean de imposible reparación; y para ser calificados como
"irreparables" deben producir una afectación material a derechos sustantivos; es decir, sus
consecuencias deben impedir en forma actual el ejercicio de un derecho, y no únicamente producir
una lesión jurídica formal o adjetiva, que no necesariamente llegará a trascender al resultado del
fallo. Así, por regla general, cuando un particular se duele exclusivamente de una afectación
cometida dentro de un procedimiento jurisdiccional, aun cuando alegue violaciones a los artículos
8o., 14 y 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los actos reclamados no
pueden considerarse como de ejecución irreparable, sino como violaciones de carácter adjetivo,
pues no se trata de una "omisión" autónoma al procedimiento, sino que se presenta justamente
dentro de éste, como la falta de respuesta a una petición expresa sobre el desahogo de pruebas o
de prosecución del trámite. Lo anterior, pese a que uno de los requisitos que caracteriza a los actos
irreparables es la afectación que producen a derechos sustantivos de forma directa, como lo puede
ser la transgresión al artículo 8o. constitucional; sin embargo, dicha afectación no se produce de
forma independiente, sino dentro del procedimiento en que el quejoso es parte, por lo que no se
actualiza el caso de excepción para acudir al juicio de amparo indirecto; de ahí que el interpuesto
contra actos de esta naturaleza es, por regla general, notoriamente improcedente, a menos de que
17
el Juez de amparo advierta del contenido de la propia demanda que existe una abierta dilación del
procedimiento o su paralización total, pues en ese caso el juicio será procedente.
Contradicción de tesis 325/2015. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Tercero en
Materia de Trabajo del Tercer Circuito y Tercero, Cuarto, Quinto, Octavo, Noveno y Décimo Cuarto,
todos en Materia de Trabajo del Primer Circuito. 16 de marzo de 2016. Cinco votos de los Ministros
Eduardo Medina Mora I., Javier Laynez Potisek, José Fernando Franco González Salas, Margarita
Beatriz Luna Ramos y Alberto Pérez Dayán. Ponente: Margarita Beatriz Luna Ramos. Secretaria:
Guadalupe Margarita Ortiz Blanco.
El sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver
la queja 79/2015, el sustentado por el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer
Circuito, al resolver la queja 41/2015, el sustentado por el Quinto Tribunal Colegiado en Materia de
Trabajo del Primer Circuito, al resolver la queja 79/2015, el sustentado por el Octavo Tribunal
Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver la queja 94/2015, el sustentado por
el Noveno Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, al resolver la queja 58/2015,
y el diverso sustentado por el Décimo Cuarto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer
Circuito, al resolver la queja 53/2015.
Tesis de jurisprudencia 48/2016 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada del trece de abril de dos mil dieciséis.
18
Esta tesis se publicó el viernes 06 de mayo de 2016 a las 10:06 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 09 de mayo de
2016, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
19
Suprema Corte de Justicia de la Nación
20
Contradicción de tesis 294/2018. Entre las sustentadas por el Décimo Sexto Tribunal Colegiado en
Materia de Trabajo del Primer Circuito y el Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del
Décimo Circuito. 9 de enero de 2019. Cinco votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán, Eduardo
Medina Mora I., José Fernando Franco González Salas, Margarita Beatriz Luna Ramos y Javier
Laynez Potisek. Ponente: Margarita Beatriz Luna Ramos. Secretaria: Mónica Jaimes Gaona.
El sustentado por el Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del Décimo Circuito, al resolver
la queja 375/2017.
Tesis de jurisprudencia 33/2019 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada del treinta de enero de dos mil diecinueve.
Nota: La tesis de jurisprudencia 2a./J. 48/2016 (10a.) citada, aparece publicada en el Semanario
Judicial de la Federación del viernes 6 de mayo de 2016 a las 10:06 horas y en la Gaceta de
Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 30, Tomo II, mayo de 2016, página 1086,
con el título y subtítulo: "AMPARO INDIRECTO. POR REGLA GENERAL, ES NOTORIAMENTE
IMPROCEDENTE EL INTERPUESTO POR UNA DE LAS PARTES EN EL JUICIO NATURAL,
CONTRA LA OMISIÓN DE LA AUTORIDAD JURISDICCIONAL DE ACORDAR PROMOCIONES O
DE PROSEGUIR EN TIEMPO CON EL JUICIO, AL TRATARSE DE UNA VIOLACIÓN
INTRAPROCESAL QUE NO AFECTA DERECHOS SUSTANTIVOS."
21
Esta tesis se publicó el viernes 01 de marzo de 2019 a las 10:04 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 04 de marzo de
2019, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
22
Suprema Corte de Justicia de la Nación
23
distintas a las del fuero al que originalmente corresponde, lo que podría acarrear consecuencias no
reparables ni siquiera con la obtención de una sentencia favorable; ello, sin soslayar los principios
rectores del juicio de amparo previstos constitucional y legalmente, entre los que destacan el de
definitividad, pues de proceder contra tales resoluciones algún recurso ordinario o medio de defensa
legal contenido en la ley, es necesario agotarlo antes de instaurar el juicio de amparo indirecto, pues
la irreparabilidad de un acto y el principio de definitividad constituyen presupuestos distintos y
autónomos que deben observarse para determinar la procedencia del juicio de amparo.
Contradicción de tesis 216/2014. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Tercero del
Vigésimo Séptimo Circuito, Décimo Primero en Materia Civil del Primer Circuito y Primero en Materia
de Trabajo del Cuarto Circuito. 6 de agosto de 2015. Mayoría de seis votos de los Ministros Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena, José Fernando Franco González Salas, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Juan
N. Silva Meza, Eduardo Medina Mora I. y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Disidentes:
José Ramón Cossío Díaz, Margarita Beatriz Luna Ramos, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Alberto
Pérez Dayán y Luis María Aguilar Morales. Ponente: José Fernando Franco González Salas.
Secretaria: Norma Paola Cerón Fernández.
El sustentado por el Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito, al resolver
la queja 41/2013.
El Tribunal Pleno, el siete de septiembre en curso, aprobó, con el número 29/2015 (10a.), la tesis
jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a siete de septiembre de dos mil quince.
Esta tesis se publicó el viernes 11 de septiembre de 2015 a las 11:00 horas en el Semanario Judicial
de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 14 de
24
septiembre de 2015, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario
19/2013.
25
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Amparo en revisión 804/2014. Rocío Cárdenas Mendoza. 22 de abril de 2015. Mayoría de cuatro
votos de los Ministros Eduardo Medina Mora I., Juan N. Silva Meza, Margarita Beatriz Luna Ramos
y Alberto Pérez Dayán. Disidente: José Fernando Franco González Salas. Ponente: Alberto Pérez
Dayán. Secretario: Oscar Vázquez Moreno.
26
Esta tesis se publicó el viernes 26 de junio de 2015 a las 09:20 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.
27
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al interpretar las fracciones II y III
del artículo 114 de la Ley de Amparo, ha establecido que, por regla general, el juicio de amparo es
improcedente contra actos dictados dentro del procedimiento administrativo de ejecución, ya que el
quejoso debe esperar a que se dicte la última resolución en ese procedimiento, para poder reclamar
las violaciones procesales que se hubieren cometido, a fin de no obstaculizar injustificadamente la
secuencia ejecutiva; sin embargo, cuando reclama un acto dictado dentro del citado procedimiento,
alegando que desconoce el crédito fiscal que la autoridad pretende hacerle efectivo, se actualiza
una excepción a la regla general mencionada, toda vez que comparece como persona extraña a la
controversia, ya sea por no haber figurado como parte en el procedimiento de origen, por no haber
sido llamado o por no habérsele notificado la resolución determinante del crédito fiscal, lo que hace
innecesario que espere al dictado de la resolución final en la secuela ejecutiva para impugnar los
actos intraprocesales en amparo, así como interponer los medios ordinarios de defensa procedentes
contra el acto reclamado, al actualizarse la hipótesis de procedencia a que se refiere la fracción V
del precepto citado; lo anterior, siempre que no se desvirtúe plenamente el carácter de tercero
extraño con el que compareció, ya que en tal supuesto el juicio será improcedente.
Contradicción de tesis 440/2012. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Segundo y
Tercero, ambos en Materia Administrativa del Cuarto Circuito. 28 de noviembre de 2012. Mayoría de
28
cuatro votos. Disidente: Margarita Beatriz Luna Ramos. Ponente: José Fernando Franco González
Salas. Secretario: Juan Pablo Gómez Fierro.
Tesis de jurisprudencia 11/2013 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada del veintitrés de enero de dos mil trece.
29
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Este Tribunal Pleno interpretó en su jurisprudencia P./J. 4/2001 que en contra de la resolución que
en el juicio laboral desecha la excepción de falta de personalidad sin ulterior recurso procedía el
amparo indirecto, a pesar de que se tratara de una cuestión de índole formal o adjetiva, y aunque
no lesionara derechos sustantivos, ya que con esa decisión de cualquier forma se afectaba a las
partes en grado predominante o superior. Ahora bien, como a partir de la publicación de la actual
Ley de Amparo, su artículo 107, fracción V, ofrece precisión para comprender el alcance de la
expresión relativa a los actos de imposible reparación, al establecer que por dichos actos se
entienden "... los que afecten materialmente derechos sustantivos tutelados en la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los tratados internacionales de los que el Estado
Mexicano sea parte;"; puede afirmarse que con esta aclaración el legislador secundario proporcionó
mayor seguridad jurídica para la promoción del amparo indirecto contra actos de imposible
reparación, ya que mediante una fórmula legal estableció que esos actos, para ser calificados como
irreparables, necesitarían producir una afectación material a derechos sustantivos, es decir, sus
consecuencias deberían ser de tal gravedad que impidieran en forma actual el ejercicio de un
derecho, y no únicamente que produzcan una lesión jurídica de naturaleza formal o adjetiva que no
necesariamente llegará a trascender al resultado del fallo; además de que debían recaer sobre
derechos cuyo significado rebasara lo puramente procesal, lesionando bienes jurídicos cuya fuente
no proviniera exclusivamente de las leyes adjetivas. Esta interpretación se deduce de las dos
condiciones que el legislador secundario dispuso para la promoción del amparo indirecto contra
30
actos de imposible reparación dictados en el proceso o el procedimiento: la primera, consistente en
la exigencia de que se trate de actos "que afecten materialmente derechos", lo que equivale a situar
el asunto en aquellos supuestos en los que el acto autoritario impide el libre ejercicio de algún
derecho en forma presente, incluso antes del dictado del fallo definitivo; y la segunda, en el sentido
de que estos "derechos" afectados materialmente revistan la categoría de derechos "sustantivos",
expresión antagónica a los derechos de naturaleza formal o adjetiva, derechos estos últimos en los
que la afectación no es actual -a diferencia de los sustantivos- sino que depende de que llegue o no
a trascender al desenlace del juicio o procedimiento, momento en el cual sus secuelas pueden
consumarse en forma efectiva. Consecuentemente, dada la connotación que el legislador aportó a
la ley respecto de lo que debe entenderse por actos de "imposible reparación", no puede seguir
siendo aplicable la citada jurisprudencia, ni considerar procedente en estos casos el juicio de amparo
indirecto, ya que ésta se generó al amparo de una legislación que dejaba abierta toda posibilidad de
interpretación de lo que debía asumirse por dicha expresión, lo cual a la fecha ya no acontece, de
modo tal que en los juicios de amparo iniciados conforme la vigente Ley de Amparo debe
prescindirse de la aplicación de tal criterio para no incurrir en desacato a este ordenamiento, toda
vez que en la repetida jurisprudencia expresamente este Tribunal Pleno reconoció que era
procedente el juicio de amparo indirecto "... aunque por ser una cuestión formal no se traduzca en
la afectación directa e inmediata de un derecho sustantivo"; concepción que hoy resulta incompatible
con el nuevo texto legal, porque en éste reiteradamente se estableció que uno de los requisitos que
caracterizan a los actos irreparables es la afectación que producen a "derechos sustantivos", y que
otro rasgo que los identifica es la naturaleza "material" de la lesión que producen, expresión esta
última que es de suyo antagónica con la catalogación de cuestión formal o adjetiva con la que este
Tribunal Pleno había calificado -con toda razón- a las resoluciones que dirimen los temas de
personalidad en los juicios ordinarios.
Contradicción de tesis 377/2013. Entre las sustentadas por el Primer Tribunal Colegiado en Materia
de Trabajo del Cuarto Circuito y el Segundo y el Cuarto Tribunales Colegiados, ambos en Materia
de Trabajo del Tercer Circuito. 22 de mayo de 2014. Mayoría de seis votos de los Ministros José
Ramón Cossío Díaz, Margarita Beatriz Luna Ramos, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Luis María
Aguilar Morales, Alberto Pérez Dayán y Juan N. Silva Meza; votaron en contra: Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Ausentes:
José Fernando Franco González Salas y Sergio A. Valls Hernández. Ponente: Margarita Beatriz
Luna Ramos. Secretario: Alfredo Villeda Ayala.
Criterios contendientes:
31
El sustentado por el Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Cuarto Circuito al resolver
las quejas 25/2013, 29/2013, 40/2013 y 42/2013, el diverso sustentado por el Segundo Tribunal
Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer Circuito al resolver las quejas 46/2013, 52/2013 y
68/2013, y el diverso sustentado por el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer
Circuito al resolver las quejas 51/2013 y 32/2013.
Nota:
El Tribunal Pleno, el veintidós de mayo en curso, aprobó, con el número 37/2014 (10a.), la tesis
jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a veintidós de mayo de dos mil catorce.
Esta tesis fue objeto de la denuncia relativa a la contradicción de tesis 112/2015 del Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, desechada por notoriamente improcedente, mediante
acuerdo de 16 de abril de 2015.
Por ejecutoria del dieciocho de septiembre de dos mil dieciocho, el Tribunal Pleno declaró infundada
la solicitud de sustitución de jurisprudencia 10/2017 de la que fue objeto el criterio contenido en esta
tesis.
Esta tesis se publicó el viernes 06 de junio de 2014 a las 12:30 horas en el Semanario Judicial de la
Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 09 de junio de 2014,
para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
32
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Reflexiones sobre el tema relativo a la procedencia del amparo en contra de la resolución sobre la
personalidad, condujeron a este Tribunal Pleno a interrumpir parcialmente el criterio contenido en la
tesis jurisprudencial número P./J. 6/91, publicada en las páginas 5 y 6, del Tomo VIII, de la Octava
Época del Semanario Judicial de la Federación, correspondiente al mes de agosto de 1991, cuyo
rubro es: "PERSONALIDAD. EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN QUE DESECHA LA EXCEPCIÓN
DE FALTA DE PERSONALIDAD SIN ULTERIOR RECURSO, ES IMPROCEDENTE EL AMPARO
INDIRECTO, DEBIENDO RECLAMARSE EN AMPARO DIRECTO CUANDO SE IMPUGNE LA
SENTENCIA DEFINITIVA.", para establecer que si bien es cierto, en términos generales, la distinción
entre actos dentro del juicio que afecten de manera cierta e inmediata algún derecho sustantivo
protegido por las garantías individuales, y aquellos que sólo afecten derechos adjetivos o procesales,
lo que es un criterio útil para discernir que en el primer supuesto se trata de actos impugnables en
amparo indirecto en virtud de que su ejecución es de imposible reparación, mientras que en la
segunda hipótesis, por no tener esos actos tales características, deben reservarse para ser
reclamados junto con la resolución definitiva en amparo directo, también lo es que dicho criterio no
puede válidamente subsistir como único y absoluto, sino que es necesario admitir, de manera
excepcional, que también procede el juicio de amparo indirecto tratándose de algunas violaciones
formales, adjetivas o procesales, entre las que se encuentra precisamente el caso de la falta de
personalidad. Para así estimarlo, debe decirse que las violaciones procesales son impugnables,
ordinariamente, en amparo directo, cuando se reclama la sentencia definitiva, pero pueden ser
combatidas en amparo indirecto, de modo excepcional, cuando afectan a las partes en grado
predominante o superior. Esta afectación exorbitante debe determinarse objetivamente, tomando en
33
cuenta la institución procesal que está en juego, la extrema gravedad de los efectos de la violación
y su trascendencia específica, así como los alcances vinculatorios de la sentencia que llegara a
conceder el amparo, circunstancias todas estas cuya concurrencia en el caso de la personalidad le
imprimen a las decisiones que la reconocen o rechazan un grado extraordinario de afectación que
obliga a considerar que deben ser sujetas de inmediato al análisis constitucional, sin necesidad de
esperar a que se dicte la sentencia definitiva, aunque por ser una cuestión formal no se traduzca en
la afectación directa e inmediata de un derecho sustantivo. Esto es así, tomando en consideración
que dicha cuestión es un presupuesto procesal sin el cual no queda debidamente integrada la litis,
además de que, la resolución sobre personalidad no solamente es declarativa o de simple
reconocimiento o desconocimiento del carácter con que comparece una de las partes, sino que
también es constitutiva. Ahora bien, debe precisarse que la procedencia del juicio de amparo
indirecto contra las resoluciones que deciden sobre una excepción de falta de personalidad en el
actor (y que le reconocen esa calidad), sólo es una excepción a la regla general de que procede
aquél cuando los actos tienen una ejecución de imposible reparación, cuando se afectan derechos
sustantivos. De lo anterior se infiere que la resolución sobre personalidad, cuando dirime esta
cuestión antes de dictada la sentencia definitiva, causa a una de las partes un perjuicio inmediato y
directo de imposible reparación que debe ser enmendado desde luego mediante el juicio de amparo
indirecto, hecha excepción del caso en que la autoridad responsable declare que quien comparece
por la parte actora carece de personalidad, porque entonces la resolución pone fin al juicio y debe
combatirse en amparo directo.
Contradicción de tesis 50/98-PL. Entre las sustentadas por el Quinto Tribunal Colegiado en Materia
Civil del Primer Circuito y Octavo Tribunal Colegiado de la misma materia y circuito. 7 de diciembre
de 2000. Unanimidad de diez votos. Ausente: Juventino V. Castro y Castro. Ponente: Humberto
Román Palacios. Secretario: Antonio Espinoza Rangel.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada hoy once de enero en curso, aprobó, con el número
4/2001, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a once de enero de dos mil
uno.
Nota: Por ejecutoria del dieciocho de marzo de dos mil catorce, el Pleno en Materia Civil del Primer
Circuito declaró improcedente la solicitud de sustitución de jurisprudencia 1/2013 derivada de la
solicitud de la que fue objeto el criterio contenido en esta tesis.
34
TESIS AMPARO ADMINISTRATIVO.
Amparo directo en revisión 502/2014. Lorenzo Alcantar López y otros. 21 de mayo de 2014. Cinco
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente:
Jorge Mario Pardo Rebolledo. Secretaria: Rosa María Rojas Vértiz.
Amparo directo en revisión 2479/2016. Ricardo Salido Moreno y otros. 15 de marzo de 2017. Cinco
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo
Rebolledo, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Norma Lucía Piña Hernández. Ponente: José Ramón
Cossío Díaz. Secretaria: Mireya Meléndez Almaraz.
Amparo directo en revisión 483/2018. Banco Nacional de México, S.A., integrante del Grupo
Financiero Banamex. 23 de mayo de 2018. Cinco votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de
Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y
Norma Lucía Piña Hernández. Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo. Secretario: Ricardo Antonio
Silva Díaz.
Amparo directo en revisión 1699/2018. Martha Elena Reyes Pereyra. 5 de septiembre de 2018. Cinco
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo
Rebolledo, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Norma Lucía Piña Hernández. Ponente: Jorge Mario
Pardo Rebolledo. Secretario: Ricardo Antonio Silva Díaz.
Amparo directo en revisión 5807/2018. Compañía de Aguas de Ramos Arizpe, S.A. de C.V. 9 de
enero de 2019. Unanimidad de cuatro votos de los Ministros Norma Lucía Piña Hernández, Jorge
Mario Pardo Rebolledo, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Juan Luis González Alcántara Carrancá.
2
Ausente: Luis María Aguilar Morales. Ponente: Norma Lucía Piña Hernández. Secretario: Abraham
Pedraza Rodríguez.
Tesis de jurisprudencia 30/2019 (10a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de tres de abril de dos mil diecinueve.
Esta tesis se publicó el viernes 12 de abril de 2019 a las 10:16 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 15 de abril de
2019, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
3
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Tanto la Constitución Federal como la Ley de Amparo establecen que tratándose de las materias en
las que no opera oficiosamente la suplencia de la queja deficiente, la carga argumentativa de
demostrar la inconstitucionalidad del acto reclamado recae en el quejoso. De esta forma, no es
posible que tratándose de las materias civil, mercantil o administrativa, las cuales se rigen por el
principio de estricto derecho, los juzgadores deban, en todos los casos, suplir la queja deficiente;
pues ello implicaría ir en contra de lo establecido en el propio texto constitucional, además de que
conllevaría que la excepcionalidad de la cual está revestida esta institución se tornara una regla
general, lo que desvirtuaría su teleología. De ahí que el artículo 79, fracción VI, de la Ley de Amparo,
al disponer que la autoridad que conozca del juicio de amparo deberá suplir la deficiencia de los
conceptos de violación o agravios en otras materias cuando se advierta que ha habido en contra del
quejoso o del particular recurrente una violación evidente de la ley que lo haya dejado sin defensa
por afectar los derechos previstos en el artículo 1o. de la propia ley, no viola el derecho de acceso a
la justicia, pues no establece una negación de justicia ni impone una traba innecesaria para que el
quejoso pueda acceder al juicio de amparo a defender sus intereses, ya que sólo se trata de un
supuesto específico que el legislador incorporó para dar efectividad al medio de protección
constitucional en aquellos casos en los que la violación a los derechos fundamentales es palpable y
evidente, además de que no excluye una eventual aplicación de las demás fracciones previstas en
el artículo 79 citado.
4
Amparo directo en revisión 2122/2018. Distribuidora Liverpool, S.A. de C.V. 26 de junio de 2019.
Cinco votos de los Ministros Luis María Aguilar Morales, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena, Norma Lucía Piña Hernández y Juan Luis González Alcántara Carrancá.
Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo. Secretario: Alejandro Castañón Ramírez.
Esta tesis se publicó el viernes 24 de enero de 2020 a las 10:25 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.
5
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: Diversas personas migrantes fueron detenidas en una estación migratoria por autoridades
adscritas al Instituto Nacional de Migración, por un periodo superior a treinta y seis horas, para
averiguar su situación de regularidad dentro del territorio nacional. En contra de esa detención, entre
otros actos reclamados, las personas migrantes presentaron demanda de amparo indirecto. El
Juzgado de Distrito del conocimiento resolvió, por una parte, sobreseer en el juicio de amparo y, por
otra, concederlo. Contra esa determinación, las partes interpusieron recurso de revisión.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación considera que la
figura de la suplencia de la queja deficiente, prevista en el artículo 79, fracción VII, de la Ley de
Amparo, debe aplicarse a los juicios de amparo promovidos por personas migrantes.
Justificación: Lo anterior, toda vez que la Ley de Amparo garantiza una regulación procesal especial
para las personas que se encuentran en clara desventaja social. Así, la desventaja de las personas
migrantes se funda en la vulnerabilidad que sobre ellas ha reconocido tanto el derecho internacional
como el interno, en tanto que han partido de su país de origen dejando su vida, sus posesiones y
familia, frente alguna situación amenazante, la pérdida de su libertad y/o su integridad. Algunos de
los factores de vulnerabilidad específicos que enfrentan estas personas consisten en su situación de
marginación; el desconocimiento de las leyes nacionales; el miedo a ser descubiertas por las
6
autoridades migratorias; el verse orilladas a huir de sus países de origen; así como por las
condiciones en que viajan; situaciones que se agravan si se presenta una discriminación
interseccional, pues a la condición migratoria puede adherirse la edad, el sexo, el género, la identidad
étnica, etcétera; aunado a que las personas migrantes viajan sin documentación, lo que hace que
sean fácilmente víctimas de delitos y de violaciones a sus derechos humanos.
Amparo en revisión 388/2022. Ramón Ricardo Mendoza Verdecia y otros. 15 de marzo de 2023.
Mayoría de cuatro votos de los Ministros Juan Luis González Alcántara Carrancá, quien formuló voto
concurrente, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, quien formuló voto concurrente, y Jorge Mario Pardo
Rebolledo, y de la Ministra Ana Margarita Ríos Farjat. Disidente: Ministro Arturo Zaldívar Lelo de
Larrea, quien formuló voto aclaratorio, concurrente y particular. Ponente: Ministro Juan Luis
González Alcántara Carrancá. Secretario: Pablo Francisco Muñoz Díaz.
Tesis de jurisprudencia 114/2023 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada de treinta de agosto de dos mil veintitrés.
Nota: Esta tesis jurisprudencial, publicada en el Semanario Judicial de la Federación, del viernes 8
de septiembre de 2023 a las 10:17 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación,
Undécima Época, Libro 29, Tomo II, septiembre de 2023, página 1611, ha dado lugar a la integración
del expediente relativo a la declaratoria general de inconstitucionalidad 7/2023, pendiente de
resolución por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Esta tesis se publicó el viernes 08 de septiembre de 2023 a las 10:17 horas en el Semanario Judicial
de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 11 de
septiembre de 2023, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario
1/2021.
7
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Del precepto citado deriva que la suplencia de la queja deficiente operará en las materias civil y
administrativa cuando el tribunal de amparo advierta que ha habido contra el quejoso o recurrente
una violación evidente de la ley que lo haya dejado sin defensa, por afectar sus derechos humanos
reconocidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los tratados
internacionales de que el Estado Mexicano sea parte. Ahora bien, el Pleno de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, al pronunciarse sobre el artículo 76 Bis de la Ley de Amparo abrogada, de
redacción similar al 79 de la vigente, estimó que la frase "lo haya dejado sin defensa" no debe
interpretarse literalmente, sino que debe entenderse en el sentido de que la autoridad responsable
infringió determinadas normas, de forma que afectó sustancialmente al quejoso en su defensa.
Asimismo, sostuvo que una "violación manifiesta de la ley" es la que se advierte obvia, que es
innegable e indiscutible, y cuya existencia no puede derivarse de una serie de razonamientos y
planteamientos cuestionables. Por otra parte, esta Primera Sala sostuvo que por "violación
manifiesta de la ley que deje sin defensa", se entiende aquella actuación que haga notoria e
indiscutible la vulneración a los derechos del quejoso, ya sea en forma directa, o bien, indirecta,
mediante la transgresión a las normas procedimentales y sustantivas, y que rigen el acto reclamado;
de ahí que dicha interpretación es aplicable al artículo 79 de la Ley de Amparo, ya que no se le
opone, sino que es concordante. Conforme a lo anterior, los tribunales de amparo sólo están
obligados a suplir la queja deficiente en las materias civil y administrativa cuando adviertan una
violación evidente, esto es, clara, innegable, que afecte sustancialmente al quejoso en su defensa.
8
Amparo directo en revisión 502/2014. Lorenzo Alcantar López y otros. 21 de mayo de 2014. Cinco
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente:
Jorge Mario Pardo Rebolledo. Secretaria: Rosa María Rojas Vértiz.
Esta tesis se publicó el viernes 27 de febrero de 2015 a las 09:30 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.
9
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Para que proceda la aplicación de la suplencia de la queja deficiente a que se refiere la indicada
porción normativa, es menester no sólo que el quejoso tenga la calidad de trabajador o empleado
sino que, además, se trate de un asunto cuya materia derive de un conflicto laboral, es decir, que
tenga incidencia, de manera directa e inmediata, en algún derecho previsto en el artículo 123 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sin importar si el origen de la relación de
subordinación deriva de una relación regulada por leyes laborales o administrativas, pues basta con
que se afecte algún interés fundamental tutelado por el precepto constitucional aludido y que en el
amparo intervenga un trabajador o empleado en defensa de aquél para que surja la obligación del
órgano de control constitucional de aplicar la institución de mérito a su favor. Por tanto, como el
procedimiento de responsabilidad administrativa contra servidores públicos no nace ni se desarrolla
a partir de la conceptualización del derecho laboral vinculado con las prestaciones y obligaciones a
que se contrae aquel precepto constitucional, sino del régimen a que están sujetos por virtud del
ejercicio de una función pública en estricto derecho administrativo, conforme al artículo 109, fracción
III, de la Constitución Federal (antes 113, párrafo primero), es claro que en los juicios de amparo
cuya materia se ciña a algún acto dictado en ese tipo de procedimientos no opera la suplencia de la
queja deficiente a que se refiere el artículo 79, fracción V, de la Ley de Amparo.
10
Contradicción de tesis 115/2016. Entre las sustentadas por el Segundo Tribunal Colegiado de
Circuito del Centro Auxiliar de la Cuarta Región, con residencia en Xalapa, Veracruz, y el Tercer
Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito. 26 de octubre de 2016. Mayoría de cuatro votos
de los Ministros Eduardo Medina Mora I., Javier Laynez Potisek, José Fernando Franco González
Salas y Alberto Pérez Dayán. Disidente: Margarita Beatriz Luna Ramos. Ponente: Eduardo Medina
Mora I. Secretaria: Iveth López Vergara.
Criterios contendientes:
El sustentado por el Segundo Tribunal Colegiado de Circuito del Centro Auxiliar de la Cuarta Región,
con residencia en Xalapa, Veracruz, al resolver el amparo en revisión 413/2015, y el diverso
sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito, al resolver el amparo
directo 377/2015.
Tesis de jurisprudencia 190/2016 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada del dieciséis de noviembre de dos mil dieciséis.
Nota:
De la sentencia que recayó al amparo directo 377/2015, resuelto por el Tercer Tribunal Colegiado
del Vigésimo Séptimo Circuito, derivó la tesis aislada XXVII.3o.23 A (10a.), de título y subtítulo:
"SERVIDORES PÚBLICOS SUJETOS A PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO DE
RESPONSABILIDAD. CONFORME AL ARTÍCULO 79, FRACCIÓN V, DE LA LEY DE AMPARO
PROCEDE LA SUPLENCIA DE LA QUEJA DEFICIENTE A SU FAVOR.", publicada en el Semanario
Judicial de la Federación del viernes 22 de enero de 2016 a las 11:30 horas y en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 26, Tomo IV, enero de 2016, página
3428.
Esta tesis fue objeto de la denuncia relativa a la contradicción de criterios 132/2023, en la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, desechada por notoriamente improcedente, mediante acuerdo de
presidencia de 12 de mayo de 2023.
11
Esta tesis se publicó el viernes 06 de enero de 2017 a las 10:07 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 09 de enero de
2017, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
12
Suprema Corte de Justicia de la Nación
La citada norma establece que las autoridades que conozcan del juicio de garantías en materia
laboral deberán suplir la queja deficiente en los conceptos de violación de la demanda y en los
agravios, a favor del trabajador. En congruencia con lo anterior y tomando en consideración que el
Tribunal en Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la jurisprudencia P./J. 24/95, de
rubro: "POLICÍAS MUNICIPALES Y JUDICIALES AL SERVICIO DEL GOBIERNO DEL ESTADO DE
MÉXICO Y DE SUS MUNICIPIOS. SU RELACIÓN JURÍDICA ES DE NATURALEZA
ADMINISTRATIVA.", sostuvo que la relación Estado-empleado en el caso de los militares, marinos,
cuerpos de seguridad pública y personal del servicio exterior es de naturaleza administrativa, se
concluye que la suplencia prevista en la citada fracción no opera tratándose de los miembros de los
cuerpos de seguridad pública, pues aun cuando el acto reclamado emana de un tribunal burocrático,
el vínculo existente entre aquéllos y el Estado no es de carácter laboral sino administrativo.
Amparo directo en revisión 289/2001. Elder Balboa Valdivia. 31 de octubre de 2001. Cinco votos.
Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Verónica Nava Ramírez.
13
Amparo directo en revisión 1898/2003. Juan Javier Vega Flores. 30 de abril de 2004. Cinco votos.
Ponente: Juan Díaz Romero. Secretaria: Laura García Velasco.
Amparo directo en revisión 102/2008. Jesús Lavín Maldonado. 20 de febrero de 2008. Cinco votos.
Ponente: José Fernando Franco González Salas. Secretaria: Sofía Verónica Ávalos Díaz.
Tesis de jurisprudencia 53/2008. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del veintiséis de marzo de dos mil ocho.
Nota: La tesis P./J. 24/95 citada, aparece publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Novena Época, Tomo II, septiembre de 1995, página 43.
14
Suprema Corte de Justicia de la Nación
El precepto referido establece que la autoridad que conozca del juicio de amparo deberá suplir la
deficiencia de los conceptos de violación o agravios en materia laboral, en favor del trabajador, con
independencia de que la relación entre empleador y empleado esté regulada por el derecho laboral
o por el derecho administrativo; mandato que debe interpretarse como una ampliación del ámbito de
tutela de esta institución en favor de todos los trabajadores, con independencia de la naturaleza de
su relación con la parte patronal, lo cual incluye a los miembros de los cuerpos de seguridad pública,
por ser personas al servicio del Estado. Así, esta interpretación resulta acorde con el núcleo de
protección de la figura de la suplencia de la queja deficiente, pues si lo que con ella se pretende es
salvaguardar los derechos de la clase trabajadora, posicionándolos en un plano de igualdad material
frente al ejercicio de la labor jurisdiccional, es claro que dicha razón se surte igualmente tratándose
de los miembros de las instituciones de seguridad pública, pues en este caso también se encuentran
en una relación de subordinación donde la parte patronal, en principio, encuentra mayores
facilidades para hacer valer sus pretensiones en juicio, máxime cuando, como en el caso, se trata
del propio Estado.
15
Contradicción de tesis 228/2014. Entre las sustentadas por el Cuarto Tribunal Colegiado de Circuito
del Centro Auxiliar de la Tercera Región, con residencia en Guadalajara, Jalisco, y el Quinto Tribunal
Colegiado de Circuito del Centro Auxiliar de la Quinta Región, con residencia en La Paz, Baja
California Sur. 20 de octubre de 2016. Mayoría de siete votos de los Ministros Margarita Beatriz Luna
Ramos, José Fernando Franco González Salas, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Jorge Mario Pardo
Rebolledo, Norma Lucía Piña Hernández, Javier Laynez Potisek y Luis María Aguilar Morales; votó
en contra Eduardo Medina Mora I. Ausentes: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, José Ramón Cossío Díaz
y Alberto Pérez Dayán. Ponente: Norma Lucía Piña Hernández. Secretario: Daniel Álvarez Toledo.
Tesis contendientes:
El Tribunal Pleno, el veinte de abril en curso, aprobó, con el número 7/2017 (10a.), la tesis
jurisprudencial que antecede. Ciudad de México, a veinte de abril de dos mil diecisiete.
16
Nota: Esta tesis fue objeto de la denuncia relativa a la contradicción de criterios 132/2023, en la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, desechada por notoriamente improcedente, mediante
acuerdo de presidencia de 12 de mayo de 2023.
Esta tesis se publicó el viernes 12 de mayo de 2017 a las 10:17 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 15 de mayo de
2017, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
17
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Cuando el juicio de amparo directo derive de un juicio de nulidad en el que se controvierta un acto o
resolución en que se hubiesen aplicado las normas generales controvertidas en los conceptos de
violación, y no se actualice el supuesto de suplencia de la queja previsto en el artículo 76 bis, fracción
I, de la Ley de Amparo, para que proceda el estudio de su constitucionalidad, es necesario que se
satisfagan los siguientes requisitos: 1. Que se haya aplicado la norma controvertida; 2. Que cause
perjuicio directo y actual a la esfera jurídica del quejoso; 3. Que ese acto de aplicación sea el primero,
o uno posterior, distinto de las aplicaciones que realice la autoridad jurisdiccional durante el
procedimiento natural, siempre que no exista consentimiento, por aplicaciones anteriores a la
emisión de la resolución o acto impugnado en el juicio de nulidad, pues de lo contrario serían
inoperantes los argumentos relativos, aun bajo la premisa de que la norma reclamada se hubiese
aplicado nuevamente durante el juicio natural.
Amparo directo en revisión 1126/2004. Ferrero de México, S.A. de C.V. 10 de septiembre de 2004.
Cinco votos. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: Israel Flores Rodríguez.
18
Amparo directo en revisión 1002/2004. Diageo México Comercializadora, S.A. de C.V. 15 de octubre
de 2004. Cinco votos. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: Israel Flores Rodríguez.
Amparo directo en revisión 1565/2004. Arancia Corn Products, S.A. de C.V. (ahora Compañía
Proveedora de Ingredientes, S.A. de C.V.). 14 de febrero de 2005. Cinco votos. Ponente: Sergio
Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Alma Delia Aguilar Chávez Nava.
Amparo directo en revisión 1684/2004. José Daniel Cruz Valencia. 18 de febrero de 2005. Cinco
votos. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Alma Delia Aguilar Chávez Nava.
Amparo directo en revisión 1640/2004. Gabriel González Peña. 18 de marzo de 2005. Cinco votos.
Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: José Luis Rafael Cano Martínez.
Tesis de jurisprudencia 53/2005. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del quince de abril de dos mil cinco.
19
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Conforme a lo dispuesto por la fracción VI del artículo 76 bis de la Ley de Amparo, en materias
distintas a la penal, agraria y laboral, opera la suplencia de la deficiencia de los conceptos de
violación y de los agravios cuando se advierta que ha habido en contra del quejoso o del particular
recurrente una violación manifiesta de la ley que lo haya dejado sin defensa. Ahora bien, si el
emplazamiento del demandado al juicio natural constituye una formalidad esencial del procedimiento
por ser necesario para una adecuada defensa, se sigue que la falta de verificación de tal
emplazamiento o su práctica defectuosa se traduce en una violación manifiesta a la ley que produce
indefensión, pues se estaría ante la infracción procesal de mayor magnitud y de carácter más grave
dada su trascendencia en las demás formalidades del procedimiento al afectar la oportunidad de
alegar y de ofrecer y desahogar pruebas, lo que obliga a los juzgadores de amparo a suplir la queja
deficiente al respecto y, por tanto, a no dejar de examinar esa cuestión sólo porque el planteamiento
específico no se haya hecho valer en la demanda de garantías, no pudiendo estimarse inoperantes
los agravios relativos por esa razón.
Contradicción de tesis 34/97. Entre las sustentadas por el Segundo Tribunal Colegiado del Sexto
Circuito, Tribunal Colegiado del Décimo Circuito (actualmente Primer Tribunal), Tribunal Colegiado
del Vigésimo Circuito, Segundo y Tercer Tribunales Colegiados del Segundo Circuito (actualmente
Primer Tribunal Colegiado en Materias Civil y de Trabajo del Segundo Circuito y Segundo Tribunal
Colegiado en Materias Penal y Administrativa del Segundo Circuito) y el Sexto Tribunal Colegiado
20
en Materia de Trabajo del Primer Circuito, Segundo Tribunal Colegiado del Quinto Circuito y Primer
Tribunal Colegiado del Sexto Circuito. 24 de octubre de 2000. Once votos. Ponente: Mariano Azuela
Güitrón. Secretaria: María Estela Ferrer Mac Gregor Poisot.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada hoy veintisiete de noviembre en curso, aprobó,
con el número 149/2000, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a veintisiete
de noviembre de dos mil.
21
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Para que proceda la suplencia de los conceptos de violación deficientes en la demanda de amparo
o de los agravios en la revisión, en materias como la administrativa, en términos de lo dispuesto en
la fracción VI del artículo 76 bis de la Ley de Amparo, se requiere que el juzgador advierta que el
acto reclamado, independientemente de aquellos aspectos que se le impugnan por vicios de
legalidad o de inconstitucionalidad, implique además, una violación manifiesta de la ley que deje sin
defensa al quejoso o al particular recurrente. Se entiende por "violación manifiesta de la ley que deje
sin defensa", aquella actuación en el auto reclamado de las autoridades responsables (ordenadoras
o ejecutoras) que haga visiblemente notoria e indiscutible la vulneración a las garantías individuales
del quejoso, ya sea en forma directa, o bien, indirectamente, mediante la transgresión a las normas
procedimentales y sustantivas y que rigen el acto reclamado, e incluso la defensa del quejoso ante
la emisión del acto de las autoridades responsables. No deben admitirse para que proceda esta
suplencia aquellas actuaciones de las autoridades en el acto o las derivadas del mismo que
requieran necesariamente de la demostración del promovente del amparo, para acreditar la
ilegalidad o inconstitucionalidad del acto, o bien, de allegarse de cuestiones ajenas a la litis
planteada, porque de ser así, ya no se estaría ante la presencia de una violación manifiesta de la ley
que deje sin defensa al quejoso o agraviado.
22
Amparo en revisión 2614/96. Bering Internacional de México, S.A. de C.V. 9 de julio de 1997.
Unanimidad de cuatro votos. Ausente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Ponente: Juventino V. Castro
y Castro. Secretario: Roberto Javier Ortega Pineda.
Amparo en revisión 3525/97. Concretos y Asfaltos de Toluca, S.A. de C.V. 29 de abril de 1998. Cinco
votos. Ponente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretario: Mario Flores García.
Amparo en revisión 2207/97. Seguros Inbursa, S.A., Grupo Financiero Inbursa. 17 de junio de 1998.
Cinco votos. Ponente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretario: Mario Flores García.
Amparo en revisión 421/2000. Javier García Acosta y otro. 26 de abril de 2000. Cinco votos. Ponente:
Humberto Román Palacios. Secretario: Marco Antonio Arredondo Elías.
Tesis de jurisprudencia 17/2000. Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión de
veintisiete de septiembre de dos mil, por unanimidad de cinco votos de los señores Ministros:
presidente José de Jesús Gudiño Pelayo, Juventino V. Castro y Castro, Humberto Román Palacios,
Juan N. Silva Meza y Olga Sánchez Cordero de García Villegas.
23
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Los avecindados de la zona urbana ejidal no son sujetos de la tutela que establece el Libro Segundo
de la Ley de Amparo, toda vez que su situación no se encuentra prevista en el artículo 212 de dicha
Ley, por lo cual no cabe suplir la deficiencia de la queja en los términos del artículo 227 del mismo
ordenamiento, además de que la suplencia de la queja no puede llevarse al extremo de cambiar la
vía intentada, por lo que si promovieron revisión, no puede enmendarse este recurso y resolverse
como incidente de inconformidad, dado que la naturaleza jurídica y tramitación, de uno y otro, son
distintas.
Incidente de inconformidad 135/96. Leandro Vera Zamora y otros. 9 de octubre de 1996. Cinco votos.
Ponente: Mariano Azuela Güitrón. Secretario: Francisco J. Sandoval López.
24
DEL AMPARO AGRARIO, CUANDO LA MATERIA DE LA RECLAMACION CONSTITUCIONAL
VERSE SOBRE EL RECONOCIMIENTO DE ESE CARÁCTER.", y 2a./J. 83/99, de rubro "NUCLEOS
DE POBLACION EJIDAL O COMUNAL. LOS AVECINDADOS QUEDAN COMPRENDIDOS
DENTRO DEL REGIMEN TUTELAR DEL AMPARO AGRARIO.", publicadas en el propio tomo X,
julio de 1999, páginas 69, 204 y 205, respectivamente.
25
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Amparo en revisión 2129/93. Formas Continuas para Negocios, S.A de C.V. 12 de mayo de 1995.
Cinco votos. Ponente: Mariano Azuela Güitrón. Secretaria: Mercedes Rodarte Magdaleno.
26
Suprema Corte de Justicia de la Nación
De conformidad con lo que disponen los artículos 1o., 4o., 73, fracción VI y 114, fracción I, de la Ley
de Amparo, la impugnación de una ley heteroaplicativa debe ser a partir del primer acto de aplicación
en perjuicio del particular. Esto es, no es eficiente que se promueva la demanda y se reclame la ley,
sino que debe haber, previo a ello, el acto de aplicación perjudicial al gobernado; tampoco basta con
que se demuestre la existencia de la ley reclamada para establecer su aplicabilidad al quejoso, sino
que requiere que se acredite estar dentro de los supuestos de obligación o de afectación. Ahora
bien, tratándose de contribuciones que establecen derechos por expedición de licencias o permisos,
que se basan en leyes heteroaplicativas, la exigencia de demostrar la afectación al particular, sólo
puede surgir mediante la formulación de la solicitud y el pago de la tarifa correspondiente,
propiciando así el acto de aplicación. Sin embargo, ante la circunstancia de que el quejoso aporte
copia sellada de la solicitud de expedición de licencia, ante la autoridad respectiva, y esta formulación
fuera posterior a la presentación de la demanda, no hace procedente el juicio constitucional, porque
tal acción debe condicionarse a la existencia previa del acto de aplicación de la ley, perjudicial a los
intereses del quejoso, y no posterior. El criterio anterior tiene su razón en que la promoción de la
demanda de garantías se basa en la búsqueda de protección contra leyes que violen esos derechos
públicos, y no de los que puedan en lo futuro hacerlo, como puede ser para el caso en que el perjuicio
no exista en el momento del inicio de la acción y que se trate de un surgimiento ulterior. De no
estimarse así, se daría el caso de permitir el ejercicio de una acción sin bases, apoyada en
expectativas y no en situaciones actualizadas y concretas, básicamente porque debe haber la
27
causación previa del perjuicio, y no la mera posibilidad futura e incierta de que ello puede surgir con
posterioridad.
Amparo en revisión 881/97. Impulsora Deportiva del Valle de Tepic, S.A. de C.V. 21 de mayo de
1997. Cinco votos. Ponente: Humberto Román Palacios. Secretario: Guillermo Campos Osorio.
Amparo en revisión 884/97. Auto Partes y Servicios de Insurgentes, S.A. de C.V. 11 de junio de
1997. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: José de Jesús Gudiño Pelayo, previo aviso a la
Presidencia. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Secretaria: Norma Lucía Piña
Hernández.
Amparo en revisión 882/97. Alica Automotriz, S.A. de C.V. 25 de junio de 1997. Cinco votos. Ponente:
José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretario: Mario Flores García.
Amparo en revisión 1066/97. Autopartes y Servicios de Vallarta, S.A. de C.V. 25 de junio de 1997.
Cinco votos. Ponente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretario: Mario Flores García.
Amparo en revisión 1084/97. Impulsora de Espectáculos Alica, S.A. de C.V. 2 de julio de 1997.
Unanimidad de cuatro votos. Ausente: José de Jesús Gudiño Pelayo, previo aviso a la Presidencia.
Ponente: Juan N. Silva Meza. Secretario: Rodolfo A. Bandala Ávila.
Tesis de jurisprudencia 33/97. Aprobada por la Primera Sala de este alto tribunal, en sesión de seis
de agosto de mil novecientos noventa y siete, por unanimidad de cinco votos de los Ministros
presidente Juventino V. Castro y Castro, Humberto Román Palacios, José de Jesús Gudiño Pelayo,
Juan N. Silva Meza y Olga Sánchez Cordero de García Villegas.
28
Suprema Corte de Justicia de la Nación
De la interpretación armónica de lo dispuesto en los artículos 73, fracción XV y 114, fracción II, de
la Ley de Amparo, se advierte que dichos preceptos tienen como objetivo primordial determinar la
procedencia del amparo indirecto, sólo contra una resolución definitiva, entendiéndose ésta como
aquella que sea la última, la que ponga fin al asunto; y que para estar en tales supuestos, deben
agotarse los recursos ordinarios o medios de defensa, o bien, todas las etapas procesales, en
tratándose de actos emitidos en un procedimiento seguido en forma de juicio. Sin embargo, cuando
la resolución dictada dentro del procedimiento, aun sin ser la definitiva, constituye el primer acto de
aplicación de una ley en perjuicio del promovente y se reclama también ésta, surge una excepción
al principio de definitividad, en virtud de la indivisibilidad que opera en el juicio de garantías, que
impide el examen de la ley, desvinculándola del acto de aplicación que actualiza el perjuicio. En este
supuesto, el juicio de amparo procede, desde luego, contra ambos actos, siempre y cuando esté
demostrada la aplicación de la ley, de manera tal que no basta la afirmación del quejoso en ese
sentido para que el juicio resulte procedente contra todos los actos reclamados.
Amparo en revisión 163/97. Ruperto Antonio Torres Valencia. 28 de enero de 1998. Unanimidad de
cuatro votos. Ausentes: Humberto Román Palacios y Juventino V. Castro y Castro. Integró Sala el
29
Ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Ponente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretario:
Mario Flores García.
Amparo en revisión 3403/97. Organización Gastronómica Inn, S.A. de C.V. y otro. 11 de febrero de
1998. Cinco votos. Ponente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretario: Mario Flores García.
Amparo en revisión 378/98. Francisco Javier Soto González. 10 de junio de 1998. Cinco votos.
Ponente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretaria: Felisa Díaz Ordaz Vera.
Amparo en revisión 833/99. Televisa, S.A. de C.V. 7 de julio de 1999. Cinco votos. Ponente:
Humberto Román Palacios. Secretario: Antonio Espinoza Rangel.
Tesis de jurisprudencia 35/2000. Aprobada por la Primera Sala de esta Suprema Corte de Justicia
de la Nación, en sesión de veintidós de noviembre de dos mil, por unanimidad de cuatro votos de
los señores Ministros: presidente José de Jesús Gudiño Pelayo, Humberto Román Palacios, Juan
N. Silva Meza y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Ausente: Ministro Juventino V. Castro y
Castro.
Nota: Por ejecutoria del 8 de mayo de 2014, el Pleno declaró inexistente la contradicción de tesis
188/2012 derivada de la denuncia de la que fue objeto el criterio contenido en esta tesis, al estimarse
que no son discrepantes los criterios materia de la denuncia respectiva.
30
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Amparo en revisión 989/97. Compañía de Comercio Exterior de Ultramar, S.A. de C.V. 4 de febrero
de 1998. Cinco votos. Ponente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretario: Enrique Zayas Roldán.
31
Suprema Corte de Justicia de la Nación
El acto de aplicación de una ley con motivo del cual puede promoverse en su contra el juicio de
amparo, no tiene que consistir necesariamente en un acto dirigido en forma concreta y específica al
peticionario de garantías, sino que también puede ser una diversa disposición de observancia
general de igual o inferior jerarquía, dirigida a todos aquellos que se coloquen en la hipótesis legal,
y en virtud de la cual surjan o se actualicen situaciones que al vincular al particular al cumplimiento
de la ley impugnada puedan dar lugar a que se considere afectado su interés jurídico, causándole
perjuicios. En efecto, puede suceder que un reglamento, acuerdo o circular, que pormenorice,
desarrolle o se emita con base en lo dispuesto en una ley, concrete en perjuicio del quejoso lo
previsto en esta última, lo que permitirá la impugnación de ésta a través del juicio de garantías,
aplicando, para su procedencia las mismas reglas del amparo contra leyes.
Amparo en revisión 519/99. Jaime Humberto Vega Lugo y otros. 21 de mayo de 1999. Unanimidad
de cuatro votos. Ausente: Mariano Azuela Güitrón. Ponente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia.
Secretario: Rafael Coello Cetina.
Amparo en revisión 488/99. Juan Carlos Esper Félix y otros. 21 de mayo de 1999. Unanimidad de
cuatro votos. Ausente: Mariano Azuela Güitrón. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano.
Secretario: Roberto Lara Hernández.
32
Amparo en revisión 485/99. Manuel Mitsuru Yoshida Yoshida y otros. 10 de septiembre de 1999.
Cinco votos. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretario: José Carlos Rodríguez
Navarro.
Amparo en revisión 453/99. Óscar Borboa Villegas y otros. 10 de septiembre de 1999. Cinco votos.
Ponente: Mariano Azuela Güitrón. Secretaria: María Estela Ferrer Mac Gregor Poisot.
Tesis de jurisprudencia 70/2000. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del cuatro de agosto del año dos mil.
33
Suprema Corte de Justicia de la Nación
De conformidad con lo dispuesto en los artículos 21 y 73, fracción XII, de la Ley de Amparo, para
examinar la oportunidad en la promoción del juicio de amparo contra un precepto legal
heteroaplicativo que contiene distintas porciones normativas, se debe atender al momento en que
se produce el primer acto concreto de aplicación de cada porción o supuesto jurídico, lo que puede
conducir a estimar que respecto de unos supuestos normativos el amparo es procedente y respecto
de otros no lo es.
Amparo en revisión 1593/96. Organización Musical Los Temerarios, S.A. de C.V. 29 de mayo de
2000. Unanimidad de diez votos. Ausente: Juan Díaz Romero. Ponente: Guillermo I. Ortiz
Mayagoitia. Secretario: Antonio González García.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada hoy veintisiete de noviembre en curso, aprobó,
con el número CLXXXIII/2000, la tesis aislada que antecede; y determinó que la votación es idónea
para integrar tesis jurisprudencial. México, Distrito Federal, a veintisiete de noviembre de dos mil.
34
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Amparo en revisión 452/99. Siefore Tepeyac, S.A. de C.V. 30 de abril de 1999. Unanimidad de cuatro
votos. Ausente: Mariano Azuela Güitrón. Ponente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretario: Rafael
Coello Cetina.
35
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Cuando el amparo se promueve contra una ley heteroaplicativa, a partir del que se considera el
primer acto de aplicación en perjuicio del particular; se debe estimar el acto consentido y, en
consecuencia, sobreseer en el juicio, si el quejoso dejó transcurrir más de quince días entre la fecha
en que tuvo conocimiento del acto y la en que se dirigió a la autoridad administrativa solicitándole
aclarara los fundamentos legales en que se apoyó; pues de lo contrario quedaría al arbitrio del
particular el determinar la oportunidad en la promoción del juicio, ya que en cualquier tiempo podría
solicitar a la autoridad que aclare su resolución, reviviendo con ello un periodo de tiempo que había
dejado transcurrir; lo que no es lógico ni jurídico.
Amparo en revisión 1233/98. William John Mylrea. 13 de enero de 1999. Cinco votos. Ponente: José
de Jesús Gudiño Pelayo. Secretaria: Guadalupe Margarita Ortiz Blanco.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
De conformidad con lo dispuesto por los artículos 21 y 73, fracción VI, de la Ley de Amparo, la acción
constitucional que se endereza en contra de leyes reclamadas con motivo de su aplicación, debe
presentarse dentro del plazo de quince días siguientes al en que se dé el primer acto de aplicación
que cause perjuicio a la parte quejosa. Esto pone de relieve la exigencia de que el acto concreto que
genere el perjuicio debe ser, necesariamente, anterior a la presentación de la demanda,
independientemente de que su demostración pueda realizarse durante la sustanciación del juicio. Lo
anterior se justifica si se toma en consideración que la existencia del acto de aplicación, cuando se
impugna una ley con motivo de éste, constituye un factor necesario para la procedencia del juicio de
garantías, por lo que debe atenderse a la fecha en que se presentó la demanda de amparo, ya que,
de otra manera, no habría seguridad para las partes y la sentencia tendría que ocuparse de actos
posteriores y distintos a los que dieron origen a la promoción del juicio.
Amparo en revisión 2205/97. Industria Mexicana del Aluminio, S.A. de C.V. 31 de agosto de 1998.
Once votos. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: Armando Cortés Galván.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el diecinueve de noviembre en curso, aprobó, con
el número LXXXV/1998, la tesis aislada que antecede; y determinó que la votación es idónea para
37
integrar tesis jurisprudencial. México, Distrito Federal, a diecinueve de noviembre de mil novecientos
noventa y ocho.
38
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Incidente de inejecución 317/96. Cementos Tolteca, S.A. de C.V. 24 de enero de 1997. Cinco votos.
Ponente: Mariano Azuela Güitrón. Secretario: Ariel Alberto Rojas Caballero.
Amparo en revisión 950/2003. American Airlines Incorporated y otras. 12 de marzo de 2004. Cinco
votos. Ponente: Genaro David Góngora Pimentel. Secretario: Rolando Javier García Martínez.
39
Amparo en revisión 2541/2003. Aerovías de México, S.A. de C.V. 17 de marzo de 2004. Cinco votos.
Ponente: Genaro David Góngora Pimentel. Secretario: Rolando Javier García Martínez.
Amparo en revisión 315/2004. Mario Arturo Moreno Ivanova y otro. 2 de julio de 2004. Unanimidad
de cuatro votos. Ausente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Ponente: Margarita Beatriz Luna Ramos.
Secretario: Roberto Martín Cordero Carrera.
Amparo en revisión 365/2004. Julio Ernesto Martínez Pantoja. 8 de octubre de 2004. Unanimidad de
cuatro votos. Ausente: Genaro David Góngora Pimentel. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario:
José Luis Rafael Cano Martínez.
Tesis de jurisprudencia 188/2004. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del veintiséis de noviembre de dos mil cuatro.
40
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Si existe prueba plena en cuanto a que el acto de aplicación de la ley que se tilda de inconstitucional
en la demanda de amparo, por su fecha de emisión, no fue el primero en el que se actualizaron las
hipótesis normativas en perjuicio del quejoso, es inconcuso que puede determinarse la existencia de
una causa manifiesta e indudable de improcedencia del juicio de garantías. Ahora bien, para el
desechamiento de la demanda respectiva el Juez de Distrito puede basar su determinación de que
no se está en presencia del primer acto de aplicación en diversos medios de convicción, entre los
que pueden encontrarse las propias manifestaciones que el quejoso haya realizado en su demanda
o en los escritos aclaratorios, pues éstas constituyen una confesión expresa, admisible en el juicio
de amparo y con valor probatorio pleno, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 199 y 200
del Código Federal de Procedimientos Civiles, de aplicación supletoria a la Ley de Amparo, pues
tiene la eficacia convictiva suficiente para demostrar que no reclama el primer acto de aplicación de
la ley y que, por ende, se actualiza de manera manifiesta e indudable la improcedencia del juicio de
amparo, en términos ya sea de las fracciones III, IV o XII, párrafo primero, del artículo 73 de la citada
ley, según sea el caso; la primera, por ser la ley reclamada materia de otro juicio de amparo que se
encuentra pendiente de resolver; la segunda, por haber sido la norma general materia de una
ejecutoria en otro juicio de garantías; o, la tercera, por no haberse reclamado la ley en el juicio
constitucional con motivo de su primer acto de aplicación dentro del plazo que establece el artículo
21 de la legislación de la materia. En consecuencia, es dable desechar la demanda de garantías por
cuanto hace a la ley, con independencia de que la demanda pueda admitirse por los actos de
41
aplicación relativos, si éstos se combaten por vicios propios y no se esté en el caso de que la
reclamación de la ley represente una hipótesis de excepción al principio de definitividad.
Contradicción de tesis 4/2002-PL. Entre las sustentadas por el Primero y el Décimo Segundo
Tribunales Colegiados, ambos en Materia Administrativa del Primer Circuito. 24 de mayo de 2002.
Unanimidad de cuatro votos. Ausente: José Vicente Aguinaco Alemán. Ponente: José Vicente
Aguinaco Alemán; en su ausencia hizo suyo el asunto Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretaria:
Claudia Mendoza Polanco.
Tesis de jurisprudencia 50/2002. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del siete de junio de dos mil dos.
42
TESIS AMPARO CONTRA LEYES.
Cuando para la iniciación de vigencia de un dispositivo existe el período que la doctrina denomina
vacatio legis, durante él los particulares no pueden ejercitar la acción de amparo por carecer de
interés jurídico para impugnar una ley que aún no ha entrado en vigor y que por lo mismo no puede
obligar a los particulares a cumplirla, en razón de que durante dicho período la ley no puede ser
obligatoria. En consecuencia, si un particular se dice afectado por los efectos autoaplicativos de la
norma, carece de interés jurídico para reclamarla en amparo antes de su entrada en vigor.
Amparo en revisión 1166/95. Jerónimo, S.A. de C.V. 13 de octubre de 1995. Cinco votos. Ponente:
Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Ma. Alejandra de León González.
Amparo en revisión 1202/95. Martha Camarena Cortés. 13 de octubre de 1995. Cinco votos.
Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretario: Juan Carlos Cruz Razo.
Amparo en revisión 1279/95. María del Carmen Villarreal Moreno. 13 de octubre de 1995. Cinco
votos. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Adriana Escorza Carranza.
Amparo en revisión 1394/95. Farmacéutica Marco's, S.A. de C.V. 1o. de noviembre de 1995. Cinco
votos. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Luz Cueto Martínez.
Amparo en revisión 1677/95. Jorge Miguel Mejía Palma. 1o. de diciembre de 1995. Cinco votos.
Ponente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretario: Oscar Germán Cendejas Gleason.
Tesis de Jurisprudencia 81/95. Aprobada por la Segunda Sala de este alto tribunal, en sesión privada
de ocho de diciembre de mil novecientos noventa y cinco, por unanimidad de cinco votos de los
Ministros: presidente Juan Díaz Romero, Genaro David Góngora Pimentel, Mariano Azuela Güitrón,
Guillermo I. Ortiz Mayagoitia y Sergio Salvador Aguirre Anguiano.
Nota: Esta tesis de jurisprudencia se publicó nuevamente en el tomo III, Enero de 1996, pág. 39, del
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, con su ejecutoria.
2
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Para que proceda el amparo contra leyes con motivo de su primer acto de aplicación, no sólo se
necesita demostrar la existencia de éste, sino también que tal aplicación sea en perjuicio del quejoso;
por tanto, si en una solicitud que eleva como peticionario a la autoridad administrativa respectiva,
invoca y se aplica el artículo cuestionado, resulta evidente que dicha autoaplicación es en su
beneficio; de manera que será hasta que dicha autoridad conteste negándole lo solicitado cuando el
particular sufra el perjuicio, y es a partir de la notificación de la negativa, que se dan las condiciones
para promover el amparo conforme a los requisitos que establece el artículo 73, fracción VI, de la
ley de la materia.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el nueve de abril en curso, aprobó, con el número
LVII/1996, la tesis que antecede; y determinó que la votación es idónea para integrar tesis de
jurisprudencia. México, Distrito Federal, a nueve de abril de mil novecientos noventa y seis.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Amparo en revisión 1344/94. Seguros La Comercial, S. A. 1o. de noviembre de 1996. Cinco votos.
Ponente: Genaro David Góngora Pimentel. Secretaria: Rosalba Becerril Velázquez.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Tal como ocurre con los actos administrativos declarados inconstitucionales por una sentencia de
amparo, tratándose de leyes, la eficacia protectora del fallo federal sólo subsiste mientras subsiste
el acto legislativo que dio origen al juicio, lo cual implica que cuando el texto de la ley reclamada es
objeto de una reforma legal, cualquiera que sea el contenido y alcance de ésta, o es substituido por
otro texto distinto, similar o incluso idéntico, debe estimarse que se está en presencia de un nuevo
acto que no está regido por la sentencia protectora, considerando que en términos del artículo 72
constitucional, las leyes no son más que los actos que traducen la voluntad del órgano legislativo,
los cuales se extinguen cuando el propio órgano, conforme al procedimiento y formalidades previstas
para el caso, dicta otro para derogar o modificar la ley preexistente; en este sentido, basta que el
texto de la ley declarada inconstitucional sufra alguna modificación, por intrascendente que parezca,
para que cese la eficacia protectora del fallo federal, aun cuando ese nuevo texto pueda o no coincidir
en esencia con el declarado inconstitucional y adolezca, al parecer, del mismo vicio que dio motivo
al amparo, pues ha de advertirse que este último no se concede contra el contenido de una regla
legal considerada en abstracto, ni contra todas las normas que adolezcan de cierto vicio, sino en
contra de un acto legislativo específico cuya eficacia está regulada por el artículo constitucional ya
invocado.
5
manifestaron su inconformidad con el criterio contenido en la tesis. Ausente: Juan N. Silva Meza.
Ponente: Juan Díaz Romero. Secretaria: Adriana Campuzano de Ortiz.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el siete de noviembre en curso, aprobó con el
número CXXXVIII/1996, la tesis que antecede; y determinó que la votación es idónea para integrar
tesis de jurisprudencia. México, Distrito Federal, a siete de noviembre de mil novecientos noventa y
seis.
6
Suprema Corte de Justicia de la Nación
De los antecedentes históricos que dieron lugar a la consagración constitucional del principio de
relatividad de las sentencias de amparo y de los criterios sentados por este tribunal sobre la materia,
particularmente del establecido en los asuntos de los cuales derivaron las tesis jurisprudenciales
publicadas con los números 200 y 201 del Tomo I del Apéndice de 1995, con los rubros de "LEYES,
AMPARO CONTRA. DEBE SOBRESEERSE SI SE PROMUEVE CON MOTIVO DEL SEGUNDO O
ULTERIOR ACTO DE APLICACION" y "LEYES, AMPARO CONTRA. EFECTOS DE LAS
SENTENCIAS DICTADAS EN", se desprende que los efectos de la sentencia que concede el
amparo en contra de una ley reclamada con motivo de su aplicación concreta, actúan hacia el
pasado, destruyendo el acto de aplicación que dio lugar a la promoción del juicio y los actos de
aplicación que en su caso se hayan generado durante la tramitación del mismo, y actúan hacia el
futuro, impidiendo que en lo sucesivo se aplique al quejoso la norma declarada inconstitucional, pero
no alcanzan a vincular a las autoridades que expidieron, promulgaron, refrendaron y publicaron dicha
norma, ni las obligan a dejar insubsistentes sus actos, pues la sentencia de amparo no afecta la
vigencia de la ley cuestionada, ni la priva de eficacia general.
7
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el siete de noviembre en curso, aprobó con el
número CXXXVII/1996, la tesis que antecede; y determinó que la votación es idónea para integrar
tesis de jurisprudencia. México, Distrito Federal, a siete de noviembre de mil novecientos noventa y
seis.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 166, fracción VI, de la Ley de Amparo, tratándose del
amparo directo, la inconstitucionalidad de una ley debe ser materia únicamente del capítulo de
conceptos de violación, sin que pueda tener el carácter de acto reclamado; por tanto, no puede
decretarse el sobreseimiento por la ley, ya que aquél opera respecto de los actos reclamados, mas
no en relación con los conceptos de violación.
Amparo directo en revisión 1788/93. Novotex de México, S.A. 23 de junio de 1995. Unanimidad de
cuatro votos. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: Alejandro Sergio González Bernabé.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
El amparo contra leyes que se impugna con motivo de su primer acto de aplicación, cuando el
ordenamiento jurídico es derogado, no produce el sobreseimiento, dado que la ley que se tilda de
inconstitucional, aun cuando esté derogada, sigue fundando el acto de aplicación que es el que
realmente ocasiona el perjuicio en la esfera del particular, de tal manera que si se estima
inconstitucional la ley, igual suerte corresponde al acto de aplicación. Ahora bien, tratándose de
leyes penales esa regla general no se aplica, ya que si el artículo tildado de inconstitucional es
derogado, la consecuencia lógica es que la conducta tipificada como delictuosa deja de tener tal
carácter en estricta observancia del principio nullum crimen sine lege. En consecuencia, si se decreta
el sobreseimiento respecto de la ley porque cesaron sus efectos al ser derogada, debe sobreseerse
por lo que hace a los actos de aplicación, porque éstos dejan de tener sustento jurídico.
Amparo en revisión 2360/66. Jesús López López. 7 de abril de 1995. Cinco votos. Ponente: Sergio
Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Marta Leonor Bautista de la Luz.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
No es verdad que los términos a que se contrae el artículo 21 de la Ley de Amparo, se refieren al
amparo contra resoluciones o acuerdos, pero no al amparo contra leyes, por lo que en este caso es
aplicable la fracción I, del artículo 22 del mismo ordenamiento, que señala un plazo de treinta días y
dentro del cual puede promoverse el juicio de garantías. Tales razonamientos son infundados,
porque el párrafo segundo de la fracción XII, del artículo 73 de la ley que se viene citando, se está
refiriendo expresamente a la ley, y la cual para que no se entienda consentida cuando es impugnable
desde el momento de su promulgación, en los términos de la fracción VI, requiere que el amparo se
interponga, contra el primer acto de aplicación en relación con el quejoso. Y la aplicación concreta
cuando la ley no se impugnó al ser promulgada, constituye el presupuesto del cual se parte para
considerar consentida o no la ley dentro del término de quince días que señala el citado artículo 21,
que tiene aplicación concreta tanto en las resoluciones o acuerdos, como en la ley, que se combatan
por el procedimiento constitucional.
Amparo en revisión 150/92. Heliodoro Evaristo Martínez y otros. 10 de marzo de 1995. Cinco votos.
Ponente: Juventino V. Castro y Castro. Secretario: Martín Angel Rubio Padilla.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Aun cuando en una orden de visita o el acta relativa que se reclamen en amparo y que tuvieren por
objeto verificar si la negociación de la quejosa cumple con la ley, también impugnada, las autoridades
responsables mencionen las disposiciones reclamadas, esa circunstancia no es suficiente para
considerar que éstas ya fueron aplicadas, si no existen actos concretos que actualicen lo dispuesto
por las normas. En esas condiciones, si no se han actualizado las hipótesis previstas en las
disposiciones legales, debido a que la autoridad administrativa no ha utilizado la facultad que le
confieren, no puede estimarse que ya existía acto concreto de aplicación. Así las cosas, si las
disposiciones legales, fueron reclamadas con motivo de su aplicación, sin haberse demostrado ésta,
es claro que la sola existencia de las referidas normas no afecta los intereses jurídicos de la quejosa,
por lo que se surte en la especie la causal de improcedencia prevista en el artículo 73, fracción V de
la Ley de Amparo.
Amparo en revisión 7817/82. Soledad Bernal Espinoza. 4 de octubre de 1982. Mayoría de diecisiete
votos. Ponente: María Cristina Salmorán de Tamayo. Secretario: Arturo Iturbe Rivas.
Amparo en revisión 557/95. Espectáculos y Diversiones Luci, S.A. 11 de marzo de 1996. Unanimidad
de nueve votos. Ausentes: Juventino V. Castro y Castro y Humberto Román Palacios por estar
12
desempeñando un encargo extraordinario. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: Jorge Carenzo
Rivas.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el veinticinco de abril en curso, aprobó, con el
número LXVII/1996, la tesis que antecede; y determinó que la votación es idónea para integrar tesis
de jurisprudencia. México, Distrito Federal, a veinticinco de abril de mil novecientos noventa y seis.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Para que opere el consentimiento tácito de la ley, se requiere la existencia de un acto de aplicación
de la misma que agravie a la parte quejosa y que ésta no lo impugne en los términos señalados por
la ley. Dicho consentimiento no se actualiza cuando los supuestos actos de sometimiento al
dispositivo legal impugnado se producen en beneficio del quejoso, pues atendiendo al contenido de
los artículos 4o. y 73, fracción XII, párrafo segundo, de la Ley de Amparo, el ejercicio de la acción
constitucional presupone la existencia de un acto de aplicación que agravie a la impetrante del juicio
de garantías.
Amparo en revisión 940/95. Sergio Reyes Coca. 8 de marzo de 1996. Cinco votos. Ponente:
Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretario: Homero Fernando Reed Ornelas.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Si el quejoso presenta la demanda de amparo en contra de una ley tributaria dentro del plazo legal,
computado a partir de que realizó el pago de la contribución en forma lisa y llana, ello no constituye
la manifestación de voluntad que entrañe el consentimiento de la ley que la establece ya que, dada
la naturaleza de las normas fiscales, su cumplimiento por parte de los contribuyentes se impone
como imperativo y conlleva la advertencia cierta de una coacción, por lo que la promoción del juicio
de amparo correspondiente, refleja la inconformidad del peticionario de garantías con el contenido
de la ley impugnada.
Amparo en revisión 1183/82. Kodak Mexicana, S.A de C.V. 23 de agosto de 1983. Mayoría de
catorce votos. Ponente: José Ramón Palacios Vargas. Secretaria: María del Carmen Sánchez
Hidalgo.
Amparo en revisión 1507/96. Servicios Representativos, S.A. de C.V. 28 de octubre de 1996. Once
votos. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: José Manuel Arballo Flores.
15
Amparo en revisión 1567/96. Comerdis del Norte, S.A. de C.V. 28 de octubre de 1996. Once votos.
Ponente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretario: Homero F. Reed Ornelas.
Amparo en revisión 1570/96. Alfredo Araiz Gauna. 28 de octubre de 1996. Once votos. Ponente:
Humberto Román Palacios. Secretario: Guillermo Campos Osorio.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el ocho de septiembre en curso, aprobó, con el
número 68/1997, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a ocho de
septiembre de mil novecientos noventa y siete.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
De conformidad con lo dispuesto por los artículos 21 y 73, fracción VI, de la Ley de Amparo, la acción
constitucional que se endereza en contra de leyes reclamadas con motivo de su aplicación, debe
presentarse dentro del plazo de quince días siguientes al en que se dé el primer acto de aplicación
que cause perjuicio a la parte quejosa. Esto pone de relieve la exigencia de que el acto concreto que
genere el perjuicio debe ser, necesariamente, anterior a la presentación de la demanda,
independientemente de que su demostración pueda realizarse durante la sustanciación del juicio. Lo
expuesto se justifica porque la existencia del acto de aplicación cuando se impugna una ley con
motivo de éste, constituye un factor necesario para la procedencia del juicio de garantías por lo que
debe analizarse la fecha en la que se presentó la demanda de amparo, ya que, de otra manera, no
habría seguridad para las partes y la sentencia tendría que ocuparse de actos posteriores y distintos
a los que dieron origen a la promoción del juicio.
Amparo en revisión 886/97. Gráficas e Impresiones de Alica, S.A. de C.V. 30 de mayo de 1997.
Cinco votos. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: Armando Cortés Galván.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Amparo en revisión 372/96. Ricardo Plaschinski Hess. 28 de agosto de 1996. Unanimidad de cuatro
votos. Ausente: Juan N. Silva Meza, previo aviso a la Presidencia. Ponente: José de Jesús Gudiño
Pelayo. Secretario: Agustín Urdapilleta Trueba.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Amparo en revisión 2170/97. Jesús Sauceda Báez y otra. 17 de octubre de 1997. Cinco votos.
Ponente: Genaro David Góngora Pimentel. Secretario: Jorge Alberto González Álvarez.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Para que la acción constitucional sea procedente en contra de leyes heteroaplicativas, o sea, en
relación con las que se impugnan por haber existido un acto concreto de aplicación en perjuicio del
quejoso, es necesario que se demuestre la existencia misma de dicho acto de aplicación,
relacionado con la fecha de presentación de la demanda y, por ende, no basta la inminencia de la
aplicación de la ley para que el amparo sea procedente, ya que la referida inminencia no actualiza o
concreta el perjuicio en la esfera jurídica del gobernado de manera real y actual, lo cual constituye
requisito indispensable de procedencia del juicio de garantías, sino que sólo genera la presunción
de que tal aplicación ha de realizarse, sin conocerse circunstancias de tiempo, modo y lugar de
ejecución, lo que impide constatar la existencia misma del perjuicio.
Amparo en revisión 482/94. Marco Antonio Figueroa Gordillo. 19 de octubre de 1994. Cinco votos.
Ponente: Noé Castañón León. Secretario: Jorge Farrera Villalobos.
Amparo en revisión 519/94. María del Carmen Aguilar Escobar. 19 de octubre de 1994. Cinco votos.
Ponente: Noé Castañón León. Secretario: Jorge Farrera Villalobos.
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Amparo en revisión 1834/97. Rafael Barrero López. 19 de septiembre de 1997. Unanimidad de
cuatro votos. Ausente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Ponente: Mariano Azuela Güitrón.
Secretario: Ariel Alberto Rojas Caballero.
Tesis de jurisprudencia 77/97. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión privada
del cinco de diciembre de mil novecientos noventa y siete, por unanimidad de cinco votos de los
Ministros Juan Díaz Romero, Mariano Azuela Güitrón, Sergio Salvador Aguirre Anguiano, Guillermo
I. Ortiz Mayagoitia y presidente Genaro David Góngora Pimentel.
21
Suprema Corte de Justicia de la Nación
La razón por la que se admite la procedencia del juicio de garantías en contra de una norma general
que es reformada es la de que, de acuerdo con el artículo 72, inciso f), de la Constitución General
de la República, constituye un acto nuevo (principio de autoridad formal), por lo que sólo respecto
de ella se actualiza la procedencia del amparo y no en contra de los demás preceptos del
ordenamiento jurídico, los que deben estimarse ya consentidos por el gobernado si no los reclamó
dentro de los plazos previstos al respecto por la Ley de Amparo. Por consiguiente, un acto legislativo
que reforma o modifica un texto legal da derecho a impugnar, a través del juicio de amparo, el
pronunciamiento específico del legislador y, además, los preceptos que con el mismo acto se vean
directamente afectados en cuanto a su sentido, alcance o aplicación, de tal modo que por su causa
se varíe la situación que bajo ellos prevalecía, mas no aquellos que simplemente por pertenecer a
un mismo cuerpo normativo guardan una relación ordinaria y común con el que fue materia de la
reforma y cuyas hipótesis de observancia o aplicación, por parte del receptor de la ley, no cambian.
De esta guisa, resulta que no basta que se actualice la reforma o adición de un precepto de
determinado ordenamiento jurídico, para que puedan combatirse en la vía constitucional, además
de ese dispositivo, todos los demás del relativo cuerpo normativo que guarden una relación ordinaria
con el reformado, en virtud de la integración que debe tener cualquier sistema legal, pues lo que
autoriza su impugnación constitucional, paralela a la reforma legislativa, es la existencia del cambio
formal que, desde el punto de vista constitucional, lo convierte en un acto legislativo nuevo, sin
perjuicio de que también puedan reclamarse aquellas disposiciones sobre las que repercuta
directamente la reforma.
22
Amparo en revisión 1918/97. Zapatería la Rua, S.A. de C. V. 31 de octubre de 1997. Unanimidad de
cuatro votos. Ausente: Genaro David Góngora Pimentel. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario:
Armando Cortés Galván.
23
Suprema Corte de Justicia de la Nación
De acuerdo con el principio de relatividad de las sentencias que rige en el juicio de amparo, por cuya
virtud el efecto protector de aquéllas únicamente alcanza al texto legal que fue materia de análisis
en el juicio, no así a sus reformas ni a una ley posterior que reproduzca su contenido, debe estimarse
procedente el juicio de garantías que se intente en contra de la reforma de una ley ya declarada
inconstitucional respecto del quejoso, cualesquiera que sean sus similitudes o diferencias esenciales
o accidentales con el texto anterior pues, además de que se trata de actos legislativos diversos, en
cuanto constituyen distintas manifestaciones de la voluntad del órgano respectivo, el principio de
seguridad jurídica exige que sea el Juez Federal quien, en un nuevo proceso, califique la regularidad
constitucional del texto reformado o sustituto del ya analizado, para evitar que esta cuestión quede
abierta a la interpretación subjetiva de las partes y que el quejoso quede en estado de indefensión,
en cuanto carezca de la vía adecuada para hacer valer la identidad esencial existente entre el texto
original y el texto posterior, considerando que tal materia no podría ser objeto de análisis a través de
los procedimientos previstos en la Ley de Amparo para decidir sobre el cumplimiento de una
sentencia protectora, como son los referentes al incidente de inejecución, a la queja por defecto o
exceso, o al incidente de repetición del acto reclamado, ninguno de los cuales permite censurar los
nuevos actos de la autoridad legislativa, ya que ésta, en términos del citado principio de relatividad,
no está limitada en su actuación por la sentencia de amparo.
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Incidente de inejecución 142/94. Porcelanite, S.A de C.V. 10 de septiembre de 1996. Mayoría de
ocho votos. Disidentes: Sergio Salvador Aguirre Anguiano y José de Jesús Gudiño Pelayo. Ausente:
Juan N. Silva Meza. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretaria: Adriana Campuzano de Ortiz.
Queja 3/96. Ekco, S.A. 13 de mayo de 1997. Unanimidad de diez votos. Ausente: Mariano Azuela
Güitrón. Ponente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretario: Alfredo E. Báez López.
Amparo en revisión 2994/96. Gaseosas, S.A. de C.V. 10 de julio de 1997. Unanimidad de diez votos.
Ausente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Ponente: Humberto Román Palacios. Secretario: Álvaro
Tovilla León.
Amparo en revisión 3050/96. Compañía Exportadora Grupo Diboga, S.A. de C.V. 10 de julio de 1997.
Unanimidad de diez votos. Ausente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Ponente: Humberto Román
Palacios. Secretario: Jesús Enrique Flores González.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el once de noviembre en curso, aprobó, con el
número 89/1997, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a once de noviembre
de mil novecientos noventa y siete.
25
Suprema Corte de Justicia de la Nación
26
partir del día en que entró en vigor, pues el término "siguientes", que se refiere a los días posteriores
a aquellos en que se inició la vigencia de la ley, debe entenderse que se utilizó considerando que
normalmente se precisa en los ordenamientos normativos que entrará en vigor al día siguiente de
su publicación.
Amparo en revisión 808/98. Industrias Gilvert, S.A. de C.V. 26 de octubre de 1998. Unanimidad de
nueve votos. Ausentes: presidente José Vicente Aguinaco Alemán y Juan N. Silva Meza. Ponente:
Juan N. Silva Meza; en su ausencia hizo suyo el proyecto el Ministro Humberto Román Palacios.
Secretario: José Antonio Sánchez Castillo.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el tres de diciembre en curso, aprobó, con el
número CIX/1998, la tesis aislada que antecede; y determinó que la votación es idónea para integrar
tesis jurisprudencial. México, Distrito Federal, a tres de diciembre de mil novecientos noventa y ocho.
27
Suprema Corte de Justicia de la Nación
AMPARO CONTRA LEYES CON MOTIVO DEL PRIMER ACTO DE APLICACIÓN. SI ÉSTE NO
CAUSA PERJUICIO AL QUEJOSO, DEBE SOBRESEERSE POR LA LEY, SIN QUE ELLO IMPIDA
AL PROMOVENTE IMPUGNARLA EN LA OPORTUNIDAD EN QUE SE APLIQUE EN SU
PERJUICIO.
Si el quejoso reclama la inconstitucionalidad de una disposición con motivo del primer acto de
aplicación debe demostrar que lo perjudica; si éste no existe debe decretarse el sobreseimiento por
falta de interés jurídico, con fundamento en los artículos 73, fracción V, y 74, fracción III, de la Ley
de Amparo, pero el sobreseimiento en los términos indicados no le impide volver a impugnar la ley
o reglamento cuando en realidad se le aplique en su perjuicio.
Amparo en revisión 78/98. Rogelio Nolasco Jiménez. 27 de marzo de 1998. Cinco votos. Ponente:
Genaro David Góngora Pimentel. Secretario: Jorge Alberto González Álvarez.
Amparo en revisión 2367/98. Radio Beep del Norte, S.A. de C.V. 6 de noviembre de 1998. Cinco
votos. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Alejandra de León González.
Amparo en revisión 3237/98. Radio Beep del Golfo, S.A. de C.V. 19 de febrero de 1999. Unanimidad
de cuatro votos. Ausente: José Vicente Aguinaco Alemán. Ponente: Sergio Salvador Aguirre
Anguiano. Secretaria: Luz Cueto Martínez.
28
Amparo en revisión 3023/98. Marino Ramírez Morales. 12 de marzo de 1999. Cinco votos. Ponente:
José Vicente Aguinaco Alemán. Secretaria: Constanza Tort San Román.
Amparo en revisión 3432/98. Ediciones Andrade, S.A. de C.V. 7 de mayo de 1999. Unanimidad de
cuatro votos. Ausente: José Vicente Aguinaco Alemán. Ponente: José Vicente Aguinaco Alemán;
en su ausencia hizo suyo el asunto el Ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretario: José Manuel
Villeda Ayala.
Tesis de jurisprudencia 67/99. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión privada
del cuatro de junio de mil novecientos noventa y nueve.
29
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Conforme a lo dispuesto en la jurisprudencia número 221, visible en las páginas 210 y 211 del Tomo
I del Apéndice al Semanario Judicial de la Federación, compilación 1917-1995, de rubro: "LEYES O
REGLAMENTOS, AMPARO CONTRA, PROMOVIDO CON MOTIVO DE SU APLICACIÓN.", cuando
se promueve un juicio de amparo en contra de una ley o reglamento con motivo de su aplicación
concreta en perjuicio del quejoso, el Juez de Distrito no debe desvincular el estudio de la disposición
impugnada del que concierne a su acto de aplicación. De ahí que el juzgador de garantías debe
analizar, en principio, si el juicio de amparo resulta procedente en cuanto al acto de aplicación
impugnado, es decir, si constituye el primero que concrete en perjuicio del peticionario de garantías
la hipótesis jurídica controvertida y si en relación con él no se actualiza una diversa causa de
improcedencia; de no acontecer así, se impondrá sobreseer en el juicio respecto del acto de
aplicación y la norma impugnada. Por otra parte, de resultar procedente el juicio en cuanto al acto
de aplicación, debe analizarse la constitucionalidad de la disposición impugnada determinando lo
conducente y, únicamente en el caso de que se determine negar el amparo por lo que corresponde
a ésta, será factible abordar el estudio de los conceptos de violación enderezados por vicios propios,
en su caso, en contra del acto de aplicación; siendo incorrecto, por ello, el estudio de estas últimas
cuestiones antes de concluir sobre la constitucionalidad de la norma reclamada.
Amparo en revisión 519/99. Jaime Humberto Vega Lugo y otros. 21 de mayo de 1999. Unanimidad
de cuatro votos. Ausente: Mariano Azuela Güitrón. Ponente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia.
Secretario: Rafael Coello Cetina.
30
Amparo en revisión 488/99. Juan Carlos Esper Félix y otros. 21 de mayo de 1999. Unanimidad de
cuatro votos. Ausente: Mariano Azuela Güitrón. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano.
Secretario: Roberto Lara Hernández.
Amparo en revisión 485/99. Manuel Mitsuru Yoshida Yoshida y otros. 10 de septiembre de 1999.
Cinco votos. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretario: José Carlos Rodríguez
Navarro.
Amparo en revisión 453/99. Óscar Borboa Villegas y otros. 10 de septiembre de 1999. Cinco votos.
Ponente: Mariano Azuela Güitrón. Secretaria: María Estela Ferrer Mac Gregor Poisot.
Tesis de jurisprudencia 71/2000. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del cuatro de agosto del año dos mil.
Véase: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Epoca, Tomo IX, abril de 1999,
tesis [Link]/99, página 34, de rubro: "LEYES, AMPARO CONTRA. REGLAS PARA SU ESTUDIO
CUANDO SE PROMUEVE CON MOTIVO DE UN ACTO DE APLICACIÓN.".
31
Suprema Corte de Justicia de la Nación
La razón por la que se admite la procedencia del juicio de garantías en contra de una norma general
que es reformada, es que de acuerdo con el artículo 72, inciso f), de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, constituye un acto nuevo (principio de autoridad formal), por lo que, en
principio, sólo respecto de ella se actualiza la procedencia del amparo y no en contra de los demás
preceptos de una ley, los que deben estimarse ya consentidos por el gobernado si no los reclamó
dentro de los plazos previstos por la Ley de Amparo. Por consiguiente, un acto legislativo que
reforma o modifica un texto legal, da derecho a impugnar, a través del juicio de amparo, el texto legal
referido y, además, los preceptos que con el mismo acto se vean directamente afectados en cuanto
a su sentido, alcance o aplicación, de tal modo que por su causa se varíe la situación que bajo ellos
prevalecía, mas no aquellos que simplemente por pertenecer a una misma ley guardan una relación
ordinaria y común con el que fue materia de la reforma y cuyas hipótesis de observancia o aplicación,
por parte del receptor de la ley, no cambian. De esta guisa, resulta que no basta que se actualice la
reforma o adición de un precepto de determinada ley, para que puedan combatirse en la vía
constitucional, además de ese dispositivo, todos los demás de la ley relativa que guarden una
relación ordinaria con el reformado en virtud de la integración que debe tener cualquier sistema legal,
pues lo que autoriza su impugnación constitucional, paralela a la reforma legislativa, es la existencia
del cambio formal, que desde el punto de vista constitucional, lo convierte en un acto legislativo
nuevo, sin perjuicio de que también puedan reclamarse aquellas disposiciones sobre las que
repercuta directamente la reforma.
32
Amparo en revisión 2913/96. Dorothy Gaynor, S.A. de C.V. 10 de julio de 1997. Unanimidad de diez
votos. Ausente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Ponente: Humberto Román Palacios. Secretario:
Antonio Espinoza Rangel.
Amparo en revisión 2914/96. Embutidos Selectos, S.A. de C.V. 10 de julio de 1997. Unanimidad de
diez votos. Ausente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario:
Alejandro Sánchez López.
Amparo en revisión 2695/96. Inmobiliaria Firpo Fiesta Coapa, S.A. de C.V. y coags. 31 de agosto de
1998. Once votos. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: Armando Cortés Galván.
Amparo en revisión 3224/97. Flujo de Datos, S.A. de C.V. 31 de agosto de 1998. Once votos.
Ponente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretaria: Lourdes Margarita García Galicia.
Amparo en revisión 2321/97. Aurex, S.A. de C.V. 26 de abril de 1999. Mayoría de diez votos;
unanimidad de once votos en relación con el criterio contenido en esta tesis. Ponente: Juan N. Silva
Meza. Secretario: Alejandro Villagómez Gordillo.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el veintiséis de octubre en curso, aprobó, con el
número 114/1999, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a veintiséis de
octubre de mil novecientos noventa y nueve.
33
Suprema Corte de Justicia de la Nación
AMPARO CONTRA LEYES. SUS EFECTOS SON LOS DE PROTEGER AL QUEJOSO CONTRA
SU APLICACIÓN PRESENTE Y FUTURA.
El principio de relatividad de los efectos de la sentencia de amparo establecido en los artículos 107,
fracción II, constitucional y 76 de la Ley de Amparo, debe interpretarse en el sentido de que la
sentencia que otorgue el amparo tiene un alcance relativo en la medida en que sólo se limitará a
proteger al quejoso que haya promovido el juicio de amparo. Sin embargo, este principio no puede
entenderse al grado de considerar que una sentencia que otorgue el amparo contra una ley sólo
protegerá al quejoso respecto del acto de aplicación que de la misma se haya reclamado en el juicio,
pues ello atentaría contra la naturaleza y finalidad del amparo contra leyes. Los efectos de una
sentencia que otorgue el amparo al quejoso contra una ley que fue señalada como acto reclamado
son los de protegerlo no sólo contra actos de aplicación que también haya impugnado, ya que la
declaración de amparo tiene consecuencias jurídicas en relación con los actos de aplicación futuros,
lo que significa que la ley ya no podrá válidamente ser aplicada al peticionario de garantías que
obtuvo la protección constitucional que solicitó, pues su aplicación por parte de la autoridad
implicaría la violación a la sentencia de amparo que declaró la inconstitucionalidad de la ley
respectiva en relación con el quejoso; por el contrario, si el amparo le fuera negado por estimarse
que la ley es constitucional, sólo podría combatir los futuros actos de aplicación de la misma por los
vicios propios de que adolecieran. El principio de relatividad que sólo se limita a proteger al quejoso,
deriva de la interpretación relacionada de diversas disposiciones de la Ley de Amparo como son los
artículos 11 y 116, fracción III, que permiten concluir que en un amparo contra leyes, el Congreso de
la Unión tiene el carácter de autoridad responsable y la ley impugnada constituye en sí el acto
reclamado, por lo que la sentencia que se pronuncie debe resolver sobre la constitucionalidad de
este acto en sí mismo considerado; asimismo, los artículos 76 bis, fracción I, y 156, que
34
expresamente hablan de leyes declaradas inconstitucionales por la jurisprudencia de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación; y, finalmente, el artículo 22, fracción I, conforme al cual una ley puede
ser impugnada en amparo como autoaplicativa si desde que entra en vigor ocasiona perjuicios al
particular, lo que permite concluir que al no existir en esta hipótesis acto concreto de aplicación de
la ley reclamada, la declaración de inconstitucionalidad que en su caso proceda, se refiere a la ley
en sí misma considerada, con los mismos efectos antes precisados que impiden válidamente su
aplicación futura en perjuicio del quejoso. Consecuentemente, los efectos de una sentencia que
otorga la protección constitucional al peticionario de garantías en un juicio de amparo contra leyes,
de acuerdo con el principio de relatividad, son los de proteger exclusivamente al quejoso, pero no
sólo contra el acto de aplicación con motivo del cual se haya reclamado la ley, si se impugnó como
heteroaplicativa, sino también como en las leyes autoaplicativas, la de ampararlo para que esa ley
no le sea aplicada válidamente al particular en el futuro.
Amparo en revisión 3912/86. Vidriera Los Reyes, S.A. 23 de febrero de 1989. Mayoría de catorce
votos. Ausente: Ángel Suárez Torres. Disidentes: Noé Castañón León, Manuel Gutiérrez de Velasco,
Atanasio González Martínez, Fausta Moreno Flores y Carlos del Río Rodríguez. Impedimento legal:
Salvador Rocha Díaz. Ponente: Ulises Schmill Ordóñez. Secretaria: Martha Moyao Núñez.
Amparo en revisión 4823/87. Hako Mexicana, S.A. 28 de febrero de 1989. Mayoría de catorce votos.
Ausente: Manuel Gutiérrez de Velasco. Disidentes: Noé Castañón León, Atanasio González
Martínez, Fausta Moreno Flores, Ángel Suárez Torres y Carlos del Río Rodríguez. Impedimento
legal: Salvador Rocha Díaz. Ponente: Mariano Azuela Güitrón. Secretaria: Lourdes Ferrer Mac
Gregor Poisot.
Amparo en revisión 1897/95. Calixto Villamar Jiménez. 13 de abril de 1999. Mayoría de ocho votos;
unanimidad de once votos en relación con el criterio contenido en esta tesis. Ponente: Juan Díaz
Romero. Encargado del engrose: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretario: Armando Cortés Galván.
Amparo en revisión 1404/95. Carlos Alberto Hernández Pineda. 13 de abril de 1999. Mayoría de
ocho votos; unanimidad de once votos en relación con el criterio contenido en esta tesis. Ponente:
Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretario: Francisco de Jesús Arreola Chávez.
Amparo en revisión 6/97. María Isabel Díaz Ulloa. 13 de abril de 1999. Mayoría de ocho votos;
unanimidad de once votos en relación con el criterio contenido en esta tesis. Ponente: José de Jesús
Gudiño Pelayo. Secretaria: Guadalupe M. Ortiz Blanco.
35
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el veintiséis de octubre en curso, aprobó, con el
número 112/1999, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a veintiséis de
octubre de mil novecientos noventa y nueve.
36
Suprema Corte de Justicia de la Nación
De los artículos 158 y 166, fracción IV, en relación con el 80, todos de la Ley de Amparo vigente
hasta el 2 de abril de 2013, se advierte que los efectos que deben darse a la sentencia concesoria
en un juicio de amparo directo, por considerar que es inconstitucional la norma aplicada en el acto
originalmente impugnado en el juicio natural o en la sentencia reclamada -controvertida vía
excepción mediante los conceptos de violación, o como un medio de control heterónomo de la
defensa de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a través de la aplicación de
una jurisprudencia obligatoria (invocada por la parte quejosa, o en suplencia de la queja deficiente
en términos del artículo 76 Bis, fracción I, de la ley citada)-, se encuentran limitados a la resolución
reclamada, es decir, la concesión sólo puede tener por efecto la anulación del acto, no así de la ley,
pues ésta no puede ser un acto destacado impugnable en la demanda de amparo directo, sino sólo
constituye un argumento más para decidir sobre su constitucionalidad, por lo que la restitución al
quejoso en el pleno goce de la garantía individual violada a que se refiere el tercer numeral
mencionado, se traduce en restablecer las cosas al estado en que se encontraban antes de la
emisión de la sentencia, resolución o laudo reclamados, obligando a la autoridad responsable a dejar
insubsistente ese acto y, en su lugar, a emitir uno nuevo en el que no se aplique la norma general
relativa, sólo en el caso concreto, lo que significa que puede aplicarse nuevamente contra el
agraviado en diversos procedimientos, máxime que la reforma constitucional de junio de 2011, en
materia de derechos humanos, no cambió en ese aspecto la sistemática del juicio de amparo directo;
tan es así que incluso se establecieron las formalidades para la declaratoria general de
inconstitucionalidad, pero no se variaron los efectos limitados referidos.
37
Contradicción de tesis 109/2013. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Segundo en
Materia Administrativa del Cuarto Circuito, Primero en la misma materia del Tercer Circuito y el
entonces Segundo del Sexto Circuito, actual Segundo en Materia Civil del mismo circuito. 28 de
agosto de 2013. Cinco votos. Ponente: José Fernando Franco González Salas. Secretario: Gabriel
Regis López.
Tesis de jurisprudencia 145/2013 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada del dieciocho de septiembre de dos mil trece.
Esta tesis se publicó el viernes 13 de diciembre de 2013 a las 13:20 horas en el Semanario Judicial
de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del jueves 02 de enero
de 2014, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
38
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Conforme al artículo 166, fracción IV, de la Ley de Amparo, en el juicio de amparo directo puede
alegarse la inconstitucionalidad de una ley dentro de los conceptos de violación de la demanda; sin
embargo, para determinar si procede el análisis de constitucionalidad, deben distinguirse dos
supuestos: 1. Cuando el juicio de garantías deriva de un juicio de nulidad en el cual la Sala Fiscal
desestima la pretensión del quejoso acerca del acto reclamado, aplicando para ello, por primera vez,
el precepto legal tildado de inconstitucional en los conceptos de violación y el tribunal colegiado de
circuito que conoce del asunto analiza dichos planteamientos, declarando infundado el motivo de
inconformidad por considerar que la norma impugnada es constitucional, pero concede el amparo
por cuestión de legalidad; en este caso es improcedente el análisis de constitucionalidad planteado
en los conceptos de violación, cuando se promueve nuevamente un juicio de amparo directo contra
la resolución que la Sala emitió en cumplimiento de la anterior ejecutoria y en la que fue nuevamente
aplicado el artículo impugnado. Lo anterior, porque al haberse reclamado ya dentro de la misma
secuela procesal la constitucionalidad de la ley, la decisión del tribunal es firme y definitiva, pues lo
único que se dejó insubsistente y que, por tanto, podría ser materia de un nuevo análisis, son los
aspectos por los cuales se concedió el amparo -cuestiones de legalidad de los actos de aplicación-,
pero las demás cuestiones que fueron desestimadas en el amparo anterior quedaron firmes y, por
ello, son definitivas; y 2. Cuando se promueve juicio de nulidad contra un acto administrativo y la
Sala Fiscal, al resolverlo, desestima la pretensión y aplica en su resolución un artículo; si al combatir
la quejosa dicha resolución a través del juicio de amparo directo no plantea en los conceptos de
39
violación la inconstitucionalidad de la norma que le fue aplicada en el acto reclamado, sino
únicamente cuestiones de legalidad, al emitirse un nuevo acto administrativo que origine un diverso
juicio de nulidad en el que la Sala desestime la pretensión y aplique nuevamente el artículo, procede
el estudio de la constitucionalidad de la norma que le fue aplicada, cuando contra esa sentencia
promueve amparo directo y en los conceptos de violación hace valer dicha inconstitucionalidad. Lo
anterior, porque aun cuando en un anterior juicio de amparo promovido por el mismo quejoso estuvo
en posibilidad de hacer valer tal inconstitucionalidad, pues se le había aplicado la norma con
anterioridad, se trata de un diverso acto de aplicación de la norma y de un juicio de amparo
totalmente distinto e independiente de aquél, en el que no se cuestionó la constitucionalidad de la
norma, por lo que no se puede considerar que existe consentimiento. De lo anterior se advierte que,
para determinar si procede analizar la inconstitucionalidad de un precepto planteada en los
conceptos de violación de la demanda de amparo directo, es necesario distinguir si el acto reclamado
deriva o no de la misma secuela procesal, es decir, de la misma vía; si se trata o no de un diverso
acto de aplicación de la ley y de una impugnación diversa, aun cuando se haya aplicado en ambos
la misma norma.
Amparo directo en revisión 2077/2010. Autopartes Profesionales de Toluca, S.A. de C.V. 2 de marzo
de 2011. Cinco votos. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretarios: Dolores Rueda Aguilar y
Fernando A. Casasola Mendoza.
Amparo directo en revisión 999/2011. María Magdalena Pastrana Cedillo. 8 de junio de 2011. Cinco
votos. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretaria: Dolores Rueda Aguilar.
Amparo directo en revisión 1015/2011. Sergio Rodrigo Gaytán Mancera. 13 de julio de 2011. Cinco
votos. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Secretaria: Rocío Balderas Fernández.
Amparo directo en revisión 1351/2011. Lupini Targhe, S.A. de C.V. 10 de agosto de 2011. Mayoría
de cuatro votos. Disidente: Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García
Villegas. Secretario: Ricardo Manuel Martínez Estrada.
40
Tesis de jurisprudencia 6/2013 (9a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de veinte de marzo de dos mil trece.
41
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Los actos de autoridad de creación y vigencia de normas generales pueden combatirse en el juicio
de garantías, con base en la infracción de exigencias que deben respetar, como las derivadas del
proceso legislativo establecidas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, o
incluso aquellas derivadas del respeto a la garantía de seguridad jurídica que comprende las
denominadas sub-garantías de legalidad, fundamentación, motivación, competencia, irretroactividad
y audiencia, cuya violación puede demostrarse no sólo a través de la exposición de una contradicción
directa con el texto fundamental, sino mediante las incongruencias en el orden jurídico que revelen
transgresión a esa garantía, como la contradicción entre normas secundarias, lo que implica
vulneración indirecta al texto constitucional, sin embargo, en este último supuesto, el examen de las
normas jurídicas relativas debe sustentarse no únicamente en afirmaciones tocantes a la
incongruencia entre leyes secundarias, sino también en la precisión de las garantías individuales
violadas, y en la demostración de que la norma aplicada es la que viola el orden constitucional y no
exclusivamente el ordenamiento jurídico utilizado como parámetro comparativo para derivar la
incongruencia o carencia de facultades, pues sólo de esa manera se podría demostrar que se aplicó
en el acto reclamado una ley inconstitucional, de otra manera, por más inconstitucional que resultara
la norma comparativa no aplicada, no podría concederse la protección federal.
42
Amparo directo en revisión 1948/2009. Rafael Arnaldo Ortega Esquivel. 25 de noviembre de 2009.
Cinco votos. Ponente: Sergio A. Valls Hernández. Secretario: José Álvaro Vargas Ornelas.
Amparo directo en revisión 455/2010. José Antonio Grijalva Varela. 9 de junio de 2010. Cinco votos.
Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretario: Carlos Enrique Mendoza Ponce.
Amparo directo en revisión 809/2010. Ferretera y Materiales de Zamora, S.A de C.V. 23 de junio de
2010. Cinco votos. Ponente: José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretario: Rogelio Alberto Montoya
Rodríguez.
Amparo en revisión 814/2010. Altiora Semper, S.A. de C.V. y otras. 1o. de diciembre de 2010.
Unanimidad de cuatro votos. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Juan Carlos Roa
Jacobo.
Amparo en revisión 133/2011. Elfus de México, S.A. de C.V. 13 de abril de 2011. Cinco votos.
Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo. Secretario: Hugo Alberto Macías Beraud.
Tesis de jurisprudencia 104/2011. Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de veinticuatro de agosto de dos mil once.
Nota: Por ejecutoria del 20 de agosto de 2013, el Pleno declaró inexistente la contradicción de tesis
470/2012 derivada de la denuncia de la que fue objeto el criterio contenido en esta tesis, al estimarse
que no son discrepantes los criterios materia de la denuncia respectiva.
43
Suprema Corte de Justicia de la Nación
44
independientemente del contenido material de dichas resoluciones, aun cuando no verse
estrictamente sobre materia electoral, ya que en este caso la improcedencia deriva del artículo 99
constitucional, conforme al cual las resoluciones dictadas por el citado Tribunal en los asuntos de su
competencia son definitivas e inatacables.
Amparo en revisión 1043/2007. Rafael Rodríguez Castañeda. 11 de marzo de 2008. Mayoría de seis
votos. Disidentes: José Ramón Cossío Díaz, Genaro David Góngora Pimentel, Sergio A. Valls
Hernández, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Juan N. Silva Meza. Ponente: Sergio
Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: María Estela Ferrer Mac Gregor Poisot.
El Tribunal Pleno, el dieciocho de agosto en curso, aprobó, con el número LX/2008, la tesis aislada
que antecede. México, Distrito Federal, a dieciocho de agosto de dos mil ocho.
45
Suprema Corte de Justicia de la Nación
El sistema de derecho procesal constitucional en materia electoral contenido en los artículos 41,
fracción VI, 99 y 105, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos permite
reclamar normas generales de carácter electoral, vía acción de inconstitucionalidad, mediante el
control abstracto ejercido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación a instancias de los partidos
políticos, del Procurador General de la República o del 33% de los integrantes de alguna de las
Cámaras del Congreso de la Unión o de las Legislaturas de los Estados; en tanto que para garantizar
los principios de constitucionalidad y legalidad de los actos y resoluciones de los organismos
electorales se instituyó un sistema de medios de impugnación para dar definitividad a las distintas
etapas de los procesos electorales y al mismo tiempo garantizar la protección de los derechos
políticos de los ciudadanos de votar, ser votados y de asociación, cuyo trámite y resolución
corresponden al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el cual también tiene
conferida constitucionalmente la atribución de resolver sobre la inaplicación, en casos concretos, de
las leyes electorales que se estimen contrarias a la Constitución General de la República. En
consecuencia, el juicio de amparo que se promueva en contra de normas, actos o resoluciones de
carácter electoral, entendidas en los términos de la tesis P. LX/2008 del Tribunal Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, de rubro: "AMPARO. ES IMPROCEDENTE CUANDO SE
IMPUGNAN NORMAS, ACTOS O RESOLUCIONES DE CONTENIDO MATERIALMENTE
ELECTORAL O QUE VERSEN SOBRE DERECHOS POLÍTICOS.", incluso aquellos actos emitidos
para hacer efectivas las normas electorales, resulta improcedente conforme a lo dispuesto en el
artículo 73, fracción XVIII, de la Ley de Amparo, en relación con los diversos numerales 99 y 105,
fracción II, de la Constitución Federal.
46
Amparo en revisión 400/2010. Radio Iguala, S.A. de C.V. 7 de julio de 2010. Mayoría de cuatro votos.
Disidente: Sergio A. Valls Hernández. Ponente: José Fernando Franco González Salas. Secretaria:
Silvia Elizabeth Morales Quezada.
Amparo en revisión 631/2010. Radio Amiga, S.A. y otras. 1 de septiembre de 2010. Cinco votos.
Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Guadalupe de la Paz Varela Domínguez.
Amparo en revisión 682/2010. Francisco Xavier Borrego Hinojosa Linaje y otra. 29 de septiembre de
2010. Mayoría de cuatro votos. Disidente: Sergio A. Valls Hernández. Ponente: Sergio Salvador
Aguirre Anguiano. Secretaria: Guadalupe de la Paz Varela Domínguez.
Amparo en revisión 515/2010. Televimex, S.A. de C.V. y otras. 2 de marzo de 2011. Cinco votos.
Ponente: Luis María Aguilar Morales. Secretaria: Úrsula Hernández Maquívar.
Tesis de jurisprudencia 61/2011. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del veintitrés de marzo de dos mil once.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Amparo en revisión 679/2009. Gloria Sautto Gutiérrez de Fentón o María Guadalupe Gloria de Sautto
Gutiérrez. 28 de octubre de 2009. Mayoría de tres votos. Disidentes: Genaro David Góngora
Pimentel y José Fernando Franco González Salas. Ponente: Margarita Beatriz Luna Ramos.
Secretario: Fernando Silva García.
48
Suprema Corte de Justicia de la Nación
AMPARO CONTRA LEYES. SUS EFECTOS ESTÁN RELACIONADOS CON LAS EXIGENCIAS
DERIVADAS DE LAS GARANTÍAS INDIVIDUALES QUE HAYAN RESULTADO VIOLADAS.
Los efectos del amparo contra una ley declarada inconstitucional consisten en desincorporarla de la
esfera jurídica del quejoso para el caso concreto y para futuras posibles aplicaciones en su perjuicio,
lo que opera cuando el legislador ha incumplido con las obligaciones negativas (de no hacer)
derivadas de las garantías individuales violadas. En el supuesto contrario, cuando el legislador ha
transgredido las obligaciones positivas (de hacer) derivadas de una determinada garantía individual,
el Juez constitucional está autorizado, no sólo para desincorporar las normas declaradas
inconstitucionales de la esfera jurídica del quejoso, sino para incorporar derechos en su beneficio a
través de la sentencia de amparo, siempre que ello tienda a cumplir de manera completa con las
exigencias derivadas de las garantías constitucionales que hayan sido violadas en su perjuicio, lo
cual es acorde al deber de reparación adecuada reconocido en los artículos 17 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y 80 de la Ley de Amparo.
Amparo en revisión 679/2009. Gloria Sautto Gutiérrez de Fentón o María Guadalupe Gloria de Sautto
Gutiérrez. 28 de octubre de 2009. Mayoría de tres votos. Disidentes: Genaro David Góngora
Pimentel y José Fernando Franco González Salas. Ponente: Margarita Beatriz Luna Ramos.
Secretario: Fernando Silva García.
49
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Tratándose de interés legítimo, se entenderá que son normas autoaplicativas aquellas cuyos efectos
ocurran en forma incondicionada, esto es, sin necesidad de un acto de aplicación, lo que sucede
cuando se constata la afectación individual o colectiva, calificada, actual, real y jurídicamente
relevante de la parte quejosa con la mera entrada en vigor de la ley, es decir, una afectación a la
esfera jurídica del quejoso en sentido amplio, que puede ser de índole económica, profesional, de
salud pública o de cualquier otra, siempre que dicho interés esté garantizado por un derecho objetivo
y que pueda traducirse, en caso de concederse el amparo, en un beneficio jurídico al quejoso.
Conforme a esta definición de interés legítimo, los quejosos no deben ser destinatarios directos de
la ley impugnada, sino que es suficiente que sean terceros que resientan una afectación
incondicionada, pues se requiere un análisis integral de las relaciones jurídicas en que se encuentran
los particulares, siendo en el contexto de este tráfico de relaciones donde se puede apreciar la
afectación de la ley. Por tanto, las normas autoaplicativas, en el contexto del interés legítimo, sí
requieren de una afectación personal, pero no directa, sino indirecta, la cual puede suceder en tres
escenarios distintos: a) Cuando una ley establezca directamente obligaciones de hacer o no hacer
a un tercero, sin la necesidad de un acto de aplicación, que impacte colateralmente al quejoso -no
destinatario de las obligaciones- en un grado suficiente para afirmar que genera una afectación
jurídicamente relevante; b) Cuando la ley establezca hipótesis normativas que no están llamados a
actualizar los quejosos como destinatarios de la norma, sino terceros de manera inmediata sin la
necesidad de un acto de aplicación, pero que, por su posición frente al ordenamiento jurídico, los
quejosos resentirán algunos efectos de las consecuencias asociadas a esa hipótesis normativa; y/o
c) Cuando la ley regule algún ámbito material e, independientemente de la naturaleza de las
50
obligaciones establecidas a sus destinatarios directos, su contenido genere de manera inmediata la
afectación jurídicamente relevante. En caso contrario, cuando se requiera un acto de aplicación
para la consecución de alguno de estos escenarios de afectación, las normas serán
heteroaplicativas.
Amparo en revisión 152/2013. 23 de abril de 2014. Mayoría de cuatro votos de los Ministros Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez
Cordero de García Villegas; el Ministro José Ramón Cossío Díaz formuló voto concurrente en el que
manifestó apartarse de las consideraciones relativas al tema contenido en la presente tesis.
Disidente: Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto particular. Ponente: Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena. Secretarios: Karla I. Quintana Osuna y David García Sarubbi.
Esta tesis se publicó el viernes 11 de julio de 2014 a las 08:25 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.
51
Suprema Corte de Justicia de la Nación
52
aplicación requeridos para su materialización, sino la afectación generada a los canales de
deliberación pública.
Amparo en revisión 492/2014. 20 de mayo de 2015. Mayoría de tres votos de los Ministros Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea, Olga Sánchez Cordero de García Villegas, quien formuló voto concurrente,
y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Disidentes: José Ramón Cossío Díaz, quien reservó su derecho para
formular voto particular, y Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto particular. Ponente:
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretarios: Karla I. Quintana Osuna y David García Sarubbi.
Esta tesis se publicó el viernes 19 de febrero de 2016 a las 10:15 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.
53
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Para determinar cuándo una norma general causa una afectación con su sola entrada en vigor y
cuándo se requiere de un acto de aplicación, existe la distinción entre normas heteroaplicativas y
autoaplicativas en función de las posibilidades de afectación de una norma general. Desde la Novena
Época, el criterio de clasificación de ambos tipos de normas gira alrededor del concepto de
"individualización incondicionada", con el cual se ha entendido la norma autoaplicativa como la que
trasciende directamente para afectar la esfera jurídica del quejoso, sin condicionarse a ningún acto.
Si su contenido está condicionado, se trata de una norma heteroaplicativa. Así, el criterio de
individualización incondicionada es formal, esto es, relativo o dependiente de una concepción
material de afectación que dé contenido a ambos tipos de normas, pues sin un concepto previo de
agravio que tome como base, por ejemplo, al interés jurídico, interés legítimo o interés simple, dicho
criterio clasificador no es apto por sí mismo para determinar cuándo una ley genera perjuicios por
su sola entrada en vigor o si se requiere de un acto de aplicación. Por tanto, dada su naturaleza
formal, el criterio clasificador es adaptable a distintas concepciones de agravio. Así pues, en el
contexto de aplicación de las nuevas reglas reguladoras del juicio de amparo se preserva la
clasificación de normas autoaplicativas y heteroaplicativas, para determinar la procedencia del juicio
de amparo contra leyes, ya que dada su naturaleza formal, es suficiente desvincular el criterio rector
-de individualización incondicionada- del concepto de interés jurídico y basarlo en el de interés
legítimo. Un concepto de agravio más flexible, como el de interés legítimo, genera una reducción del
espacio de las leyes heteroaplicativas y es directamente proporcional en la ampliación del espacio
de leyes autoaplicativas, ya que existen mayores posibilidades lógicas de que una ley genere
afectación por su sola entrada en vigor, dado que sólo se requiere constatar una afectación individual
54
o colectiva, calificada, actual, real y jurídicamente relevante, siempre que esté tutelada por el
derecho objetivo y, en caso de obtener el amparo, pueda traducirse en un beneficio para el quejoso.
No obstante, si se adopta el estándar de interés jurídico que requiere la afectación a un derecho
subjetivo y excluye el resto de afectaciones posibles, ello lógicamente generaría una ampliación del
ámbito de las leyes heteroaplicativas, pues reduce las posibilidades de afectación directa de esas
normas con su mera entrada en vigor y las condiciona a un acto de aplicación que afecte un derecho
subjetivo del quejoso. De esta forma, los jueces de amparo deben aplicar el criterio clasificador para
determinar la procedencia del juicio constitucional, siempre y cuando hayan precisado previamente
si resulta aplicable la noción de interés legítimo o jurídico.
Amparo en revisión 152/2013. 23 de abril de 2014. Mayoría de cuatro votos de los Ministros Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez
Cordero de García Villegas; el Ministro José Ramón Cossío Díaz formuló voto concurrente en el que
manifestó apartarse de las consideraciones relativas al tema contenido en la presente tesis.
Disidente: Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto particular. Ponente: Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena. Secretarios: Karla I. Quintana Osuna y David García Sarubbi.
Esta tesis se publicó el viernes 11 de julio de 2014 a las 08:25 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.
55
Suprema Corte de Justicia de la Nación
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que en vía de amparo pueden reclamarse
disposiciones legales que guarden una íntima relación entre sí, aun cuando el quejoso sólo acredite
el acto de aplicación de una de ellas o que se ubique en el supuesto jurídico de una sola, que lo
legitima para controvertirlas de manera conjunta como un sistema normativo, al irrogarle un
menoscabo en su esfera jurídica. Ahora bien, esta prerrogativa de impugnación de normas desde
su sola vigencia o por virtud de un acto de aplicación de alguna de ellas, requiere que en su conjunto
formen una verdadera unidad normativa, de modo que si se declara la inconstitucionalidad de una,
se afecte a las demás en su sentido, alcance o aplicación; por tanto, no cualquier norma puede
integrar junto con otras un sistema impugnable a través del juicio de amparo, ya que deben tener
una relación directa entre sí, casi indisociable en cuanto a la materia, tema, objeto, causa, principio
o fuente; de ahí que no pueda integrarse o abarcar normas que sólo hacen una mera referencia,
mención o correlación con otras, sino que deban guardar correspondencia entre ellas, porque
precisamente a partir de esa relación estrecha el particular puede controvertir disposiciones
generales aunque no hayan sido aplicadas en su perjuicio, siendo heteroaplicativas, o desde su sola
vigencia, las autoaplicativas.
Amparo en revisión 1834/2004. El Florido California, S.A. de C.V. 7 de mayo de 2008. Mayoría de
tres votos en cuanto al sentido de la ejecutoria. Mayoría de cuatro votos respecto de este criterio.
Disidentes: Sergio Salvador Aguirre Anguiano y Margarita Beatriz Luna Ramos. Ponente: Sergio
56
Salvador Aguirre Anguiano. Secretarios: Martha Elba Hurtado Ferrer, Fabiana Estrada Tena e Israel
Flores Rodríguez.
Amparo en revisión 1207/2006. Inmuebles Gómez, S.A. de C.V. 7 de mayo de 2008. Mayoría de tres
votos en cuanto al sentido de la ejecutoria. Mayoría de cuatro votos respecto de este criterio.
Disidentes: Sergio Salvador Aguirre Anguiano y Margarita Beatriz Luna Ramos. Ponente: Mariano
Azuela Güitrón. Secretarios: Martha Elba Hurtado Ferrer, Fabiana Estrada Tena e Israel Flores
Rodríguez.
Amparo en revisión 1260/2006. Eduser Inmobiliaria, S.A. de C.V. 7 de mayo de 2008. Mayoría de
tres votos en cuanto al sentido de la ejecutoria. Mayoría de cuatro votos respecto de este criterio.
Disidentes: Sergio Salvador Aguirre Anguiano y Margarita Beatriz Luna Ramos. Ponente: Genaro
David Góngora Pimentel. Secretarios: Martha Elba Hurtado Ferrer, Fabiana Estrada Tena e Israel
Flores Rodríguez.
Amparo en revisión 1351/2006. Metalmec, S.A. de C.V. y otras. 7 de mayo de 2008. Mayoría de tres
votos en cuanto al sentido de la ejecutoria. Mayoría de cuatro votos respecto de este criterio.
Disidentes: Sergio Salvador Aguirre Anguiano y Margarita Beatriz Luna Ramos. Ponente: Margarita
Beatriz Luna Ramos. Secretarios: Martha Elba Hurtado Ferrer, Fabiana Estrada Tena e Israel Flores
Rodríguez.
Amparo en revisión 1700/2006. Integración de Servicios en Salud, S.A. de C.V. 7 de mayo de 2008.
Mayoría de tres votos en cuanto al sentido de la ejecutoria. Mayoría de cuatro votos respecto de
este criterio. Disidentes: Sergio Salvador Aguirre Anguiano y Margarita Beatriz Luna Ramos.
Ponente: Genaro David Góngora Pimentel. Secretarios: Martha Elba Hurtado Ferrer, Fabiana
Estrada Tena e Israel Flores Rodríguez.
Tesis de jurisprudencia 100/2008. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del cuatro de junio de dos mil ocho.
57
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Para distinguir las leyes autoaplicativas de las heteroaplicativas conviene acudir al concepto de
individualización incondicionada de las mismas, consustancial a las normas que admiten la
procedencia del juicio de amparo desde el momento que entran en vigor, ya que se trata de
disposiciones que, acorde con el imperativo en ellas contenido, vinculan al gobernado a su
cumplimiento desde el inicio de su vigencia, en virtud de que crean, transforman o extinguen
situaciones concretas de derecho. El concepto de individualización constituye un elemento de
referencia objetivo para determinar la procedencia del juicio constitucional, porque permite conocer,
en cada caso concreto, si los efectos de la disposición legal impugnada ocurren en forma
condicionada o incondicionada; así, la condición consiste en la realización del acto necesario para
que la ley adquiera individualización, que bien puede revestir el carácter de administrativo o
jurisdiccional, e incluso comprende al acto jurídico emanado de la voluntad del propio particular y al
hecho jurídico, ajeno a la voluntad humana, que lo sitúan dentro de la hipótesis legal. De esta
manera, cuando las obligaciones derivadas de la ley nacen con ella misma, independientemente de
que no se actualice condición alguna, se estará en presencia de una ley autoaplicativa o de
individualización incondicionada; en cambio, cuando las obligaciones de hacer o de no hacer que
impone la ley, no surgen en forma automática con su sola entrada en vigor, sino que se requiere
para actualizar el perjuicio de un acto diverso que condicione su aplicación, se tratará de una
disposición heteroaplicativa o de individualización condicionada, pues la aplicación jurídica o material
de la norma, en un caso concreto, se halla sometida a la realización de ese evento.
58
Amparo en revisión 2104/91. Corporación Videocinematográfica México, S.A. de C.V. 20 de febrero
de 1996. Unanimidad de nueve votos. Ausentes: Juventino V. Castro y Castro y José de Jesús
Gudiño Pelayo. Ponente: Genaro David Góngora Pimentel. Secretaria: Rosalba Becerril Velázquez.
Amparo en revisión 1811/91. Vidriera México, S.A. y otros. 4 de junio de 1996. Once votos. Ponente:
Juan Díaz Romero. Secretario: Alejandro Sánchez López.
Amparo en revisión 1628/88. Vidrio Neutro, S.A. y otros. 4 de junio de 1996. Unanimidad de diez
votos. Ausente: José Vicente Aguinaco Alemán. Ponente: Genaro David Góngora Pimentel.
Secretario: Víctor Francisco Mota Cienfuegos.
Amparo en revisión 1525/96. Jorge Cortés González. 8 de mayo de 1997. Unanimidad de diez votos.
Ausente: Mariano Azuela Güitrón. Ponente: Genaro David Góngora Pimentel. Secretario: Víctor
Francisco Mota Cienfuegos.
Amparo en revisión 662/95. Hospital Santa Engracia, S.A. de C.V. 29 de mayo de 1997. Unanimidad
de nueve votos. Ausentes: José de Jesús Gudiño Pelayo y Olga María Sánchez Cordero. Ponente:
Juan Díaz Romero. Secretario: Alejandro Sánchez López.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el siete de julio en curso, aprobó, con el número
55/1997, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a siete de julio de mil
novecientos noventa y siete.
59
TESIS AMPARO PARTICULARES.
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Justificación: Esta Segunda Sala ha fijado como elementos a tomar en cuenta para considerar que
el particular se equipara a una autoridad para efectos del juicio los siguientes: a) que el particular
dicte, ordene, ejecute o trate de ejecutar un acto que cree, modifique o extinga situaciones jurídicas
en forma unilateral y obligatoria; b) que omita actos que de realizarse creen, modifiquen o extingan
dichas situaciones jurídicas; c) que esas funciones que los particulares realizan estén determinadas
por una norma general; y, d) que su actuación se ubique dentro de un plano de supra a subordinación
respecto del gobernado. En ese sentido, cuando las universidades privadas omiten tramitar y
entregar un título profesional, realizan actos equiparables a los de una autoridad para efectos de la
procedencia del juicio de amparo. Lo anterior, pues de realizarse los actos omitidos se crean
situaciones jurídicas, dado que se permite a las personas particulares en favor de quienes se emite
el título profesional, ejercer su profesión, tramitar la correspondiente cédula profesional, así como
realizar el registro de tales documentos para su validez, no sólo en su lugar de residencia, sino
también en todo el territorio nacional, lo que les permitirá, una vez satisfechos los requisitos legales
conducentes, ejercer el derecho humano previsto en el artículo 5o. de la Constitución Federal;
además, la función de expedir títulos profesionales que asiste a las instituciones particulares de
educación superior se encuentra determinada de manera explícita en la Ley General de Educación
y en la Ley General de Educación Superior, y su actuación se da en un plano de supra a
subordinación con las personas particulares y no de coordinación.
Contradicción de criterios 330/2022. Entre los sustentados por el Tercer Tribunal Colegiado del
Vigésimo Séptimo Circuito y el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer
Circuito. 24 de mayo de 2023. Mayoría de cuatro votos de los Ministros Luis María Aguilar Morales,
Loretta Ortiz Ahlf, Javier Laynez Potisek y Alberto Pérez Dayán. Disidente: Yasmín Esquivel Mossa,
quien votó en contra, y por la inexistencia de la contradicción. Ponente: Loretta Ortiz Ahlf. Secretaria:
Norma Paola Cerón Fernández.
Criterios contendientes:
El sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito, al resolver el amparo
en revisión 224/2017, y el diverso sustentado por el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia
Administrativa del Tercer Circuito, al resolver el amparo en revisión 288/2022.
2
Nota: De la sentencia que recayó al amparo en revisión 224/2017, resuelto por el Tercer Tribunal
Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito, derivó la tesis aislada XXVII.3o.35 A (10a.), de rubro:
"UNIVERSIDADES PRIVADAS. LA OMISIÓN DE ENTREGAR A SUS EGRESADOS EL
CERTIFICADO DE ESTUDIOS Y EL TÍTULO PROFESIONAL, ASÍ COMO DE TRAMITAR LA
CÉDULA CORRESPONDIENTE, CONSTITUYE UN ACTO EQUIVALENTE A LOS DE
AUTORIDAD, IMPUGNABLE EN EL AMPARO INDIRECTO.", publicada en el Semanario Judicial de
la Federación del viernes 27 de abril de 2018 a las 10:31 horas, y en la Gaceta del Semanario Judicial
de la Federación, Décima Época, Libro 53, abril de 2018, Tomo III, página 2403, con número de
registro digital: 2016767.
Tesis de jurisprudencia 43/2023 (11a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada de catorce de junio de dos mil veintitrés.
Esta tesis se publicó el viernes 14 de julio de 2023 a las 10:21 horas en el Semanario Judicial de la
Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del día hábil siguiente, 1 de
agosto de 2023, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
3
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: Las personas padres de familia, en representación de sus infantes y por derecho propio,
promovieron juicio de amparo indirecto contra una institución educativa que, reservándose el
derecho de admisión, les negó la inscripción y reinscripción. La persona Juzgadora de Distrito
sobreseyó en el juicio al negar el carácter de autoridad responsable a la institución, bajo la
consideración de que el acto reclamado se regía por el derecho civil y la parte quejosa estaba en
aptitud de accionar en la vía correspondiente el adecuado desempeño y funcionamiento de esa
institución como prestadora de servicios educativos; la parte quejosa interpuso revisión en cuya
resolución el Tribunal Colegiado de Circuito del conocimiento revocó esa decisión. Sin embargo, en
un fallo posterior, la persona Juzgadora de Distrito volvió a sobreseer en el juicio al considerar que
habían cesado los efectos del acto reclamado. La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación levantó el sobreseimiento y estudió si fue correcto o no que la escuela se reservara el
derecho de admisión.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determina que las
instituciones educativas particulares del tipo básico no pueden adoptar posturas normativas,
publicitarias, contractuales o de facto, en las que se reserven de forma abierta y arbitraria el derecho
de admisión de los educandos para la prestación de servicios educativos.
4
Justificación: La prestación de servicios educativos está sujeta a las normas generales que protegen
a los consumidores y, de forma especial, el artículo 58 de la Ley Federal de Protección al Consumidor
establece una cláusula especial que prohíbe, en lo general, que los proveedores de bienes o
servicios se reserven el derecho de admisión. El precepto acepta distinciones en la clientela de
servicios ofrecidos al público en general, únicamente en dos supuestos: 1) por causas que afecten
la seguridad o tranquilidad del establecimiento, de sus clientes o de las personas discapacitadas; y
2) por causas que se funden en disposiciones expresas de ordenamientos legales. En cualquier
caso, se trata de condiciones verdaderamente objetivas que como excepción tendrían que
justificarse y ser razonables, por lo que no bastaría que un establecimiento decida de forma arbitraria
rechazar a una persona la prestación de un servicio, sólo porque presume que ésta afectará la
seguridad o tranquilidad del establecimiento. Esto es, un establecimiento podría reservarse el
derecho de admisión, por ejemplo, de personas que porten armas de fuego –aun con licencia–,
advertirlo en su reglamentación y hacerlo visible en sus accesos; sin embargo, no podría incluir un
aviso genérico de reserva de admisión que le permita seleccionar arbitraria o discrecionalmente a
su clientela. En el caso de un establecimiento educativo particular del tipo básico, la violación de
reglas académicas o disciplinarias podría eventualmente condicionar la permanencia del educando
en la institución educativa, siempre y cuando dichas reglas resultaren constitucionalmente
aceptables y en tanto se apliquen por el plantel privado aquellas normas mínimas de orden público
necesarias que permitan al educando concluir el grado escolar o transitar a otro establecimiento
educativo. Lo que no resulta válido en ningún caso es que los planteles educativos particulares del
tipo básico adopten posturas normativas, publicitarias, contractuales o de facto, en las que se
reserven de forma abierta y arbitraria el derecho de admisión de los educandos o familias que
soliciten su incorporación a una comunidad educativa determinada. Esto es importante,
precisamente, por la repercusión social que tiene una reserva de admisión en la esfera de la
enseñanza, pues ello impacta en el derecho a la educación (protegido por el artículo 3o.
constitucional) y en el derecho del interés superior de la niñez, por tratarse de educación en un nivel
básico protegido por el artículo 4o. constitucional.
Amparo en revisión 57/2022. 25 de enero de 2023. Cinco votos de la Señora Ministra y de los
Señores Ministros: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, quien reservó su derecho para formular voto
concurrente, Juan Luis González Alcántara Carrancá, Ana Margarita Ríos Farjat, Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena y Presidente Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo.
Secretario: Guillermo Pablo López Andrade.
Tesis de jurisprudencia 17/2024 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de diecisiete de enero de dos mil veinticuatro.
5
Esta tesis se publicó el viernes 26 de enero de 2024 a las 10:27 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 29 de enero de
2024, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: Las personas padres de familia, en representación de sus infantes y por derecho propio,
promovieron juicio de amparo indirecto contra una institución educativa que, reservándose el
derecho de admisión, les negó la inscripción y reinscripción. La persona Juzgadora de Distrito
sobreseyó en el juicio al negar el carácter de autoridad responsable a la institución, bajo la
consideración de que el acto reclamado se regía por el derecho civil y la parte quejosa estaba en
aptitud de accionar en la vía correspondiente el adecuado desempeño y funcionamiento de esa
institución como prestadora de servicios educativos; la parte quejosa interpuso revisión en cuya
resolución el Tribunal Colegiado de Circuito del conocimiento revocó esa decisión. Sin embargo, en
un fallo posterior, la persona Juzgadora de Distrito volvió a sobreseer en el juicio al considerar que
habían cesado los efectos del acto reclamado. La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación levantó el sobreseimiento y estudió si fue correcto o no que la escuela se reservara el
derecho de admisión.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determina que la
libertad de enseñanza prevista en el artículo 3o., fracción VI, de la Constitución Federal, no es
absoluta y está sujeta a la rectoría del Estado sobre todo en lo que toca al tipo básico. Sin embargo,
7
no todos los "servicios que preste" o los "actos que realice" una institución educativa particular
adquieren, por sí mismos, el carácter de "servicio público" sino únicamente aquellos que estén
directa y estrictamente vinculados con la autorización o reconocimiento de validez oficial de estudios,
según sea el caso.
Justificación: El artículo 3o., segundo párrafo, de la Constitución Federal dispone que corresponde
al Estado la rectoría de la educación, y en su fracción VI, que los particulares podrán impartir
educación en todos sus tipos y modalidades. Por su parte, el precepto 1 de la Ley General de
Educación refiere que la educación que impartan los particulares con autorización o con
reconocimiento de validez oficial de estudios, se considera un "servicio público" y "estará sujeta a la
rectoría del Estado". Sin embargo, que la Constitución sujete la "educación" que prestan los
particulares a un "régimen de servicio público" no impide que dichas instituciones conserven su
identidad y naturaleza privada, en tanto que dicho régimen sólo impone a nivel legal que esos
establecimientos cumplan determinadas "normas estatales mínimas", sin que ello implique que
deban operar exactamente igual que una escuela oficial. Lo opuesto iría en contra de la libertad de
los padres de familia y, en su caso, los tutores legales, de escoger para sus hijos o pupilos escuelas
distintas de las públicas. Cuando la Constitución precisa en su artículo 3o., segundo párrafo, que la
educación será, además de obligatoria, universal, inclusiva, "pública", gratuita y laica, se refiere
expresamente a la educación impartida por el Estado, pero no a la educación que imparten los
particulares regulada en la fracción VI de dicho precepto la cual, se insiste, debe cumplir ciertas
"normas mínimas" e incluso, compartir algunas de las características de la educación que imparte el
Estado, pero no necesariamente ser idéntica, ni menos perder su propia caracterización como
enseñanza particular.
Amparo en revisión 57/2022. 25 de enero de 2023. Cinco votos de la Señora Ministra y de los
Señores Ministros: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, quien reservó su derecho para formular voto
concurrente, Juan Luis González Alcántara Carrancá, Ana Margarita Ríos Farjat, Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena y Presidente Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo.
Secretario: Guillermo Pablo López Andrade.
Tesis de jurisprudencia 16/2024 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de diecisiete de enero de dos mil veinticuatro.
Esta tesis se publicó el viernes 26 de enero de 2024 a las 10:27 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 29 de enero de
2024, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: Las personas padres de familia, en representación de sus infantes y por derecho propio,
promovieron juicio de amparo indirecto contra una institución educativa que, reservándose el
derecho de admisión, les negó la inscripción y reinscripción. La persona Juzgadora de Distrito
sobreseyó en el juicio al negar el carácter de autoridad responsable a la institución, bajo la
consideración de que el acto reclamado se regía por el derecho civil y la parte quejosa estaba en
aptitud de accionar en la vía correspondiente el adecuado desempeño y funcionamiento de esa
institución como prestadora de servicios educativos; la parte quejosa interpuso revisión en cuya
resolución el Tribunal Colegiado de Circuito del conocimiento revocó esa decisión. Sin embargo, en
un fallo posterior, la persona Juzgadora de Distrito volvió a sobreseer en el juicio al considerar que
habían cesado los efectos del acto reclamado. La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación levantó el sobreseimiento y estudió si fue correcto o no que la escuela se reservara el
derecho de admisión.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determina que no
existe un derecho de quienes ejercen la patria potestad o tutela de los infantes de obtener su
inscripción en cualquier institución educativa particular que elijan; sin embargo, el acceso a las
mismas sí debe darse bajo condiciones de igualdad de oportunidades y no discriminación, una vez
satisfechos los requisitos establecidos en las disposiciones aplicables.
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Justificación: La Ley General de Educación contiene diversos preceptos destinados a garantizar el
acceso a la enseñanza básica (artículos 5, 9, fracción IX, 16 y 128, entre otros); algunos que son
aplicables de manera transversal a la educación pública y privada y otros fundamentalmente
dirigidos a la educación impartida por el Estado. De manera especial, destaca el mandato de
igualdad de oportunidades en el acceso al sistema educativo nacional cuando se satisfacen los
requisitos establecidos en las disposiciones aplicables; esa condición se considera aplicable tanto a
la educación impartida por el Estado como a la impartida por particulares. En materia de
inscripciones a la educación básica, la legislación educativa sólo contiene disposiciones mínimas
[artículo 7, fracción IV, inciso b)], pero éstas prevén el deber de las instituciones educativas
particulares de no afectar la igualdad en el trato a los educandos, y faculta a la autoridad educativa
federal para expedir normas de control escolar en educación básica, las cuales deberán facilitar la
inscripción, reinscripción, acreditación, promoción, regularización y certificación de estudios de los
educandos.
Amparo en revisión 57/2022. 25 de enero de 2023. Cinco votos de la Señora Ministra y de los
Señores Ministros: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, quien reservó su derecho para formular voto
concurrente, Juan Luis González Alcántara Carrancá, Ana Margarita Ríos Farjat, Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena y Presidente Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo.
Secretario: Guillermo Pablo López Andrade.
Tesis de jurisprudencia 15/2024 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de diecisiete de enero de dos mil veinticuatro.
Esta tesis se publicó el viernes 26 de enero de 2024 a las 10:27 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 29 de enero de
2024, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Conforme al artículo 5o., fracción II, segundo párrafo, de la Ley de Amparo, los particulares tendrán
la calidad de autoridad responsable cuando realicen actos equivalentes a los de autoridad, que
afecten derechos en términos de la fracción indicada, y cuyas funciones estén determinadas por una
norma general que les confiera las atribuciones para actuar como una autoridad del Estado cuyo
ejercicio, por lo general, tenga un margen de discrecionalidad, esto es, cuando dicten, ordenen,
ejecuten o traten de ejecutar el acto que crea, modifica o extingue situaciones jurídicas en forma
unilateral y obligatoria u omitan el acto que de realizarse crearía, modificaría o extinguiría dichas
situaciones jurídicas. Ahora bien, las AFORES que, en cumplimiento a los artículos 109, fracción X,
166 y 170, primer y tercer párrafos, de la Ley del Impuesto sobre la Renta abrogada, así como los
párrafos tercero, cuarto, quinto y octavo de la Regla I.3.10.5 de la Resolución de Miscelánea Fiscal
para el año 2013, retienen el impuesto sobre la renta derivado de la subcuenta de retiro, cesantía
en edad avanzada y vejez, no tienen el carácter de autoridad responsable para efectos del juicio de
amparo, en tanto que no actúan de manera unilateral y con imperio en un plano de supra a
subordinación con respecto a los trabajadores titulares de las subcuentas, sino como auxiliares del
fisco federal y responsables solidarios del cumplimiento de la obligación a cargo de los
contribuyentes.
11
Contradicción de tesis 423/2014. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Décimo Sexto
en Materia Administrativa del Primer Circuito y Segundo en Materias Penal y Administrativa del
Octavo Circuito. 1 de julio de 2015. Cinco votos de los Ministros Eduardo Medina Mora I., Juan N.
Silva Meza, José Fernando Franco González Salas, Margarita Beatriz Luna Ramos y Alberto Pérez
Dayán. Ponente: Alberto Pérez Dayán. Secretaria: María Estela Ferrer Mac-Gregor Poisot.
El sustentado por el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa del Octavo
Circuito, al resolver los amparos en revisión 226/2014 y 240/2014.
Tesis de jurisprudencia 112/2015 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada del cinco de agosto de dos mil quince.
Esta tesis se publicó el viernes 02 de octubre de 2015 a las 11:30 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 05 de octubre de
2015, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
12
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: El juicio de amparo se interpuso contra una escuela privada de nivel básico por diversos
actos, uno de los cuales era la retención de su documentación.
Criterio jurídico: En términos del estándar establecido para aplicar el artículo 5o., fracción II, segundo
párrafo, de la Ley de Amparo, esta Primera Sala concluye que un acto de esta naturaleza debe
considerarse como equivalente de autoridad, cuya validez se condiciona a que no viole las
condiciones de acceso al derecho a la educación.
Justificación: El referido acto supera el primer paso del estándar, consistente en verificar la existencia
de un nexo entre el ordenamiento jurídico (una fuente normativa de naturaleza estatal) y el
reclamado, ya que la retención de los documentos que avalan las calificaciones de un menor se
realiza con base en una habilitación normativa que posiciona a la escuela privada con el poder de
generar dichas evaluaciones y disponer de las mismas, desde su posición única de prestador del
servicio público de educación básica. Igualmente, se cumple con el segundo paso, que requiere
determinar si el nexo jurídico entre el acto del particular y una fuente normativa de naturaleza estatal
tiene una relevancia de función pública, ya que es una función pública –propia de la autoridad–
validar los estudios de las personas, como parte de su responsabilidad de garantizar el derecho a la
educación. Ahora bien, para determinar la validez de dicho acto, en primer lugar, debe comprobarse
13
si con la retención la escuela privada busca cumplir con el contenido de una norma jurídica que
regula las condiciones de su autorización para prestar el servicio; de no ser el caso, debe declararse
su invalidez; en el supuesto de que se cerciore de la existencia de una norma que respalde esa
decisión, debe determinarse si el contenido de esa decisión es compatible con la función
constitucional asignada al particular, que es la de ampliar las posibilidades de acceso de las
personas a ese bien básico, en términos del fin del artículo 3o. constitucional, resultando inválidos
aquellos que tengan como efecto o consecuencia obstaculizar la libertad de las personas para decidir
optar por cualquiera de las modalidades de oferta del servicio de educación básica.
Amparo en revisión 327/2017. 27 de noviembre de 2019. Cinco votos de los Ministros: Norma Lucía
Piña Hernández, Luis María Aguilar Morales, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Alfredo Gutiérrez Ortiz
Mena y Juan Luis González Alcántara Carrancá, quien formuló voto concurrente. Ponente: Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: David García Sarubbi.
Esta tesis se publicó el viernes 14 de agosto de 2020 a las 10:22 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.
14
Suprema Corte de Justicia de la Nación
La interpretación teleológica del régimen jurídico especial que tutela esa actividad de la empresa
productiva del Estado, lleva a considerar que su objetivo es garantizar que el servicio se preste, ello
en un sistema de libre competencia. De ahí que no la ejerce en un plano de supra a subordinación
porque el contrato de adhesión no somete arbitraria y unilateralmente la voluntad de los contratantes
a las condiciones de la empresa; máxime que su contenido es verificado por la Comisión Reguladora
de Energía y la Procuraduría Federal del Consumidor para asegurar que no contenga cláusulas
leoninas, abusivas o inequitativas para el contratante, mientras se protege la actividad comercial de
la sociedad. En esa virtud, tales actos, incluido el corte del suministro en términos del contrato,
forman parte de esa relación comercial y la vía procedente para dirimir lo relativo es la ordinaria
mercantil. Sin que esto impida que cuando la empresa realice actos que vulneren derechos humanos
fuera de lo estipulado y aceptado por las partes, o cuando aplique normas que se estimen
inconstitucionales, se le pudiera señalar como autoridad responsable. Cuestión que deberá ser
analizada en cada caso concreto por el juzgador de amparo.
Contradicción de tesis 198/2017. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Séptimo en
Materia Administrativa y Segundo en Materia Civil, ambos del Tercer Circuito, y Primero y Segundo,
ambos en Materia Administrativa del Décimo Sexto Circuito. 7 de febrero de 2018. Mayoría de tres
votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek y Margarita Beatriz Luna Ramos;
votó con salvedad Javier Laynez Potisek. Disidentes: José Fernando Franco González Salas y
15
Eduardo Medina Mora I. Ponente: Alberto Pérez Dayán. Secretaria: María del Carmen Alejandra
Hernández Jiménez.
Criterios contendientes:
16
Suprema Corte de Justicia de la Nación
El corte o la suspensión del fluido de energía eléctrica contratado por falta de pago oportuno, no
puede ser considerado por esa sola circunstancia, un acto de autoridad ni uno equiparable a uno de
tal naturaleza para efectos del juicio de amparo, porque tratándose de las relaciones contractuales,
es común que se pacte que la parte que se vea perjudicada por el incumplimiento de su contraparte
deje de otorgar las prestaciones a su cargo, lo cual se debe a que, por regla general, los contratos
se rigen por la voluntad de las partes, así como por la bilateralidad, lo que genera que el
incumplimiento de alguna de ellas actualice el derecho de la otra a no cumplir con la obligación a su
cargo mientras subsista la falta de cumplimiento del acuerdo de voluntades. Por tanto, el corte del
suministro de la energía eléctrica por parte de la Comisión Federal de Electricidad no genera que la
relación contractual entre el usuario y dicho organismo se transforme en acto de autoridad o
equiparable a éste.
Contradicción de tesis 4/2014. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados en Materia
Administrativa Tercero del Segundo Circuito, Tercero del Tercer Circuito, Segundo, Sexto y Décimo
Séptimo del Primer Circuito y Primero en Materias Administrativa y de Trabajo del Décimo Sexto
Circuito. 26 de marzo de 2014. Mayoría de tres votos de los Ministros Sergio A. Valls Hernández,
17
Alberto Pérez Dayán y Margarita Beatriz Luna Ramos. Disidentes: José Fernando Franco González
Salas y Luis María Aguilar Morales. Ponente: Margarita Beatriz Luna Ramos. Secretaria: Guadalupe
Margarita Ortiz Blanco.
El sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, al
resolver el recurso de queja 207/2013, el sustentado por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia
Administrativa del Segundo Circuito, al resolver los recursos de queja 29/2013 y 45/2013, el
sustentado por el Primer Tribunal Colegiado en Materias Administrativa y de Trabajo del Décimo
Sexto Circuito, al resolver el recurso de queja 33/2013, el sustentado por el Segundo Tribunal
Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, al resolver el recurso de queja 46/2013, el
sustentado por el Sexto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, al resolver
el recurso de queja 64/2013, y el diverso sustentado por el Décimo Séptimo Tribunal Colegiado en
Materia Administrativa del Primer Circuito, al resolver el recurso de queja 52/2013.
Tesis de jurisprudencia 44/2014 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada del nueve de abril de dos mil catorce.
Nota: Este criterio fue interrumpido por la tesis 2a. CVI/2014 (10a.), de título y subtítulo: "COMISIÓN
FEDERAL DE ELECTRICIDAD. CONTRA LOS ACTOS QUE EMITE EN LA PRESTACIÓN DEL
SERVICIO PÚBLICO DE ENERGÍA ELÉCTRICA QUE OTORGA EN EXCLUSIVA, PROCEDE EL
RECURSO DE REVISIÓN CONFORME A LA LEY FEDERAL DE PROCEDIMIENTO
ADMINISTRATIVO O EL JUICIO DE NULIDAD ANTE EL TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA
FISCAL Y ADMINISTRATIVA, SIN PERJUICIO DE LA PROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO
CUANDO SE RECLAMEN NORMAS GENERALES [INTERRUPCIÓN DE LAS JURISPRUDENCIAS
2a./J. 167/2011 (9a.), 2a./J. 168/2011 (9a.), 2a./J. 43/2014 (10a.) Y 2a./J. 44/2014 (10a.) (*)].",
publicada el viernes 17 de octubre de 2014, a las 12:30 horas en el Semanario Judicial de la
Federación y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 11, Tomo
I, octubre de 2014, página 1093.
Esta tesis se publicó el viernes 30 de mayo de 2014 a las 10:40 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 02 de junio de
2014, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
18
El sustentado por el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, al
resolver el amparo en revisión 115/2017, el sustentado por el Primer Tribunal Colegiado en Materia
Administrativa del Décimo Sexto Circuito, al resolver el amparo directo 596/2016, y el diverso
sustentado por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Décimo Sexto Circuito,
al resolver el amparo en revisión 144/2016.
Tesis de jurisprudencia 30/2018 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada del veintiocho de febrero de dos mil dieciocho.
Nota: El criterio contenido en esta tesis fue objeto de la denuncia relativa a la contradicción de
criterios 19/2023, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, desechada por notoriamente
improcedente, mediante acuerdo de presidencia de 24 de enero de 2023.
Esta tesis se publicó el viernes 20 de abril de 2018 a las 10:24 horas en el Semanario Judicial de la
Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 23 de abril de 2018,
para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
19
TESIS AMPARO.
Contradicción de tesis 553/2012. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Segundo y
Tercero, ambos en Materia Administrativa del Cuarto Circuito. 6 de marzo de 2013. La votación se
dividió en dos partes: mayoría de cuatro votos en cuanto a la competencia. Disidente: José Ramón
Cossío Díaz. Unanimidad de cinco votos en cuanto al fondo. Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.
Secretario: David García Sarubbi.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Amparo en revisión 366/2012. Carlos Rubén Nobara Suárez. 5 de septiembre de 2012. Cinco votos
de los Ministros Jorge Mario Pardo Rebolledo, José Ramón Cossío Díaz, Guillermo I. Ortiz
3
Mayagoitia, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Ponente:
José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Roberto Lara Chagoyán.
Amparo en revisión 241/2013. José Roberto Saucedo Pimentel. 4 de septiembre de 2013. Cinco
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente:
José Ramón Cossío Díaz. Secretaria: Rosalba Rodríguez Mireles.
Amparo en revisión 737/2012. 23 de octubre de 2013. Cinco votos de los Ministros Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de
García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto concurrente. Ponente: Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena. Secretaria: Cecilia Armengol Alonso.
Amparo en revisión 476/2013. 15 de enero de 2014. Cinco votos de los Ministros Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de
García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García Villegas.
Secretaria: Beatriz Joaquina Jaimes Ramos.
Amparo en revisión 216/2014. Luis Manuel Pérez de Acha y otros. 5 de noviembre de 2014. Mayoría
de cuatro votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien
formuló voto concurrente, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.
Disidente: José Ramón Cossío Díaz, quien formuló voto particular. Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz
Mena. Secretario: David García Sarubbi.
4
Suprema Corte de Justicia de la Nación
El citado precepto establece que el juicio de amparo indirecto se seguirá siempre a instancia de parte
agraviada, "teniendo tal carácter quien aduce ser titular de un derecho o de un interés legítimo
individual o colectivo", con lo que atribuye consecuencias de derecho, desde el punto de vista de la
legitimación del promovente, tanto al interés jurídico en sentido estricto, como al legítimo, pues en
ambos supuestos a la persona que se ubique dentro de ellos se le otorga legitimación para instar la
acción de amparo. En tal virtud, atento a la naturaleza del acto reclamado y a la de la autoridad que
lo emite, el quejoso en el juicio de amparo debe acreditar fehacientemente el interés, jurídico o
legítimo, que le asiste para ello y no inferirse con base en presunciones. Así, los elementos
constitutivos del interés jurídico consisten en demostrar: a) la existencia del derecho subjetivo que
se dice vulnerado; y, b) que el acto de autoridad afecta ese derecho, de donde deriva el agravio
correspondiente. Por su parte, para probar el interés legítimo, deberá acreditarse que: a) exista una
norma constitucional en la que se establezca o tutele algún interés difuso en beneficio de una
colectividad determinada; b) el acto reclamado transgreda ese interés difuso, ya sea de manera
individual o colectiva; y, c) el promovente pertenezca a esa colectividad. Lo anterior, porque si el
interés legítimo supone una afectación jurídica al quejoso, éste debe demostrar su pertenencia al
grupo que en específico sufrió o sufre el agravio que se aduce en la demanda de amparo. Sobre el
particular es dable indicar que los elementos constitutivos destacados son concurrentes, por tanto,
basta la ausencia de alguno de ellos para que el medio de defensa intentado sea improcedente.
5
Amparo en revisión 487/2013. Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear. 23 de abril
de 2014. Cinco votos de los Ministros Sergio A. Valls Hernández, Alberto Pérez Dayán, José
Fernando Franco González Salas, Margarita Beatriz Luna Ramos y Luis María Aguilar Morales.
Ponente: Luis María Aguilar Morales. Secretaria: Úrsula Hernández Maquívar.
Amparo en revisión 56/2016. Silvia Marcela Martínez Vivanco. 5 de abril de 2017. Unanimidad de
cuatro votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek, Margarita Beatriz Luna
Ramos y Eduardo Medina Mora I. Ausente: José Fernando Franco González Salas. Ponente: Alberto
Pérez Dayán. Secretario: Oscar Vázquez Moreno.
Amparo en revisión 523/2018. Sergio Murguía Aguirre y otros. 12 de septiembre de 2018. Cinco
votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek, José Fernando Franco González
Salas, Margarita Beatriz Luna Ramos y Eduardo Medina Mora I. Ponente: Eduardo Medina Mora I.
Secretarios: Eduardo Romero Tagle y Marco Tulio Martínez Cosío.
Amparo en revisión 506/2018. Juan Luis Hernández Salas y otros. 3 de octubre de 2018. Unanimidad
de cuatro votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek, Margarita Beatriz Luna
Ramos y Eduardo Medina Mora I. Ausente: José Fernando Franco González Salas. Ponente: Alberto
Pérez Dayán. Secretaria: Guadalupe de la Paz Varela Domínguez.
Amparo en revisión 761/2018. Luis Enrique Fernández Mejía y otros. 30 de enero de 2019. Cinco
votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán, Eduardo Medina Mora I., José Fernando Franco
González Salas, Margarita Beatriz Luna Ramos y Javier Laynez Potisek. Ponente: José Fernando
Franco González Salas. Secretaria: Adriana Carmona Carmona.
6
Suprema Corte de Justicia de la Nación
7
aplicación requeridos para su materialización, sino la afectación generada a los canales de
deliberación pública.
Amparo en revisión 492/2014. 20 de mayo de 2015. Mayoría de tres votos de los Ministros Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea, Olga Sánchez Cordero de García Villegas, quien formuló voto concurrente,
y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Disidentes: José Ramón Cossío Díaz, quien reservó su derecho para
formular voto particular, y Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto particular. Ponente:
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretarios: Karla I. Quintana Osuna y David García Sarubbi.
8
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Una persona que válidamente plantee la impugnación constitucional de una ley en sede judicial debe
hacerse tres preguntas para determinar si cuenta con interés legítimo para hacerlo: ¿Qué puede
servir de parámetro de control constitucional? ¿Quién puede acudir a combatirla en sede de control
judicial? y ¿Cuándo puede hacerlo? Las tres respuestas están en la Constitución. En primer lugar,
el artículo 133 establece que la integridad de la Constitución es norma jurídica, la que se constituye
en criterio de validez de todo acto de producción normativa, por lo que, por regla general, cualquier
fragmento constitucional puede servir de parámetro de control. En segundo lugar, el artículo 103,
fracción I, establece que puede acudir al juicio quien, al menos, acredite interés legítimo. Finalmente,
de la interpretación sistemática de los artículos 103 y 107, se desprende que una persona puede
acudir al juicio de amparo cuando su oposición a la ley adquiera una concreción real, jurídicamente
relevante y cualificada en el tiempo, lo que sucede cuando resienta una afectación que no sea
hipotética o conjetural, es decir, cuando acudan a alegar afectaciones contemporáneas y definitivas.
Las respuestas a cada una de las preguntas identificadas -el qué, el quién y el cuándo- tienen como
común denominador la preocupación constitucional de delimitar el poder de revisión judicial de las
leyes conforme al principio de división de poderes, para que sólo sea activable cuando esta función
sea necesaria para resolver una controversia real, que involucre la suerte de un interés con
relevancia jurídica de una persona, de acuerdo a un parámetro jurídico, ya que aquellos actos o
afectaciones hipotéticas o condicionadas a un acto contingente pueden ser resueltos por los poderes
políticos con legitimidad democrática. Luego, la determinación de no reconocer interés legítimo a la
parte quejosa para impugnar una norma legal que no le afecta en el momento actual no constituye
9
una restricción indebida al poder de control constitucional de las leyes, sino el cumplimiento al
principio de división de poderes que ordena al poder judicial.
Amparo en revisión 216/2014. Luis Manuel Pérez de Acha y otros. 5 de noviembre de 2014. Mayoría
de cuatro votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien
formuló voto concurrente; Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.
Disidente: José Ramón Cossío Díaz, quien formuló voto particular. Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz
Mena. Secretario: David García Sarubbi.
10
Suprema Corte de Justicia de la Nación
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lejanamente derivado, sino resultado inmediato de la resolución que en su caso llegue a dictarse.
Como puede advertirse, el interés legítimo consiste en una categoría diferenciada y más amplia que
el interés jurídico, pero tampoco se trata del interés genérico de la sociedad como ocurre con el
interés simple, esto es, no se trata de la generalización de una acción popular, sino del acceso a los
tribunales competentes ante posibles lesiones jurídicas a intereses jurídicamente relevantes y, por
ende, protegidos. En esta lógica, mediante el interés legítimo, el demandante se encuentra en una
situación jurídica identificable, surgida por una relación específica con el objeto de la pretensión que
aduce, ya sea por una circunstancia personal o por una regulación sectorial o grupal, por lo que si
bien en una situación jurídica concreta pueden concurrir el interés colectivo o difuso y el interés
legítimo, lo cierto es que tal asociación no es absoluta e indefectible; pues es factible que un juzgador
se encuentre con un caso en el cual exista un interés legítimo individual en virtud de que, la
afectación o posición especial frente al ordenamiento jurídico, sea una situación no sólo compartida
por un grupo formalmente identificable, sino que redunde también en una persona determinada que
no pertenezca a dicho grupo. Incluso, podría darse el supuesto de que la afectación redunde de
forma exclusiva en la esfera jurídica de una persona determinada, en razón de sus circunstancias
específicas. En suma, debido a su configuración normativa, la categorización de todas las posibles
situaciones y supuestos del interés legítimo, deberá ser producto de la labor cotidiana de los diversos
juzgadores de amparo al aplicar dicha figura jurídica, ello a la luz de los lineamientos emitidos por
esta Suprema Corte, debiendo interpretarse acorde a la naturaleza y funciones del juicio de amparo,
esto es, buscando la mayor protección de los derechos fundamentales de las personas.
Contradicción de tesis 111/2013. Entre las sustentadas por la Primera y la Segunda Salas de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación. 5 de junio de 2014. Mayoría de ocho votos de los Ministros
José Ramón Cossío Díaz, José Fernando Franco González Salas, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea,
Luis María Aguilar Morales, Sergio A. Valls Hernández, Olga Sánchez Cordero de García Villegas,
Alberto Pérez Dayán y Juan N. Silva Meza; votó en contra Margarita Beatriz Luna Ramos. Ausentes:
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de
Larrea. Secretario: Javier Mijangos y González.
12
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Para determinar cuándo una norma general causa una afectación con su sola entrada en vigor y
cuándo se requiere de un acto de aplicación, existe la distinción entre normas heteroaplicativas y
autoaplicativas en función de las posibilidades de afectación de una norma general. Desde la Novena
Época, el criterio de clasificación de ambos tipos de normas gira alrededor del concepto de
"individualización incondicionada", con el cual se ha entendido la norma autoaplicativa como la que
trasciende directamente para afectar la esfera jurídica del quejoso, sin condicionarse a ningún acto.
Si su contenido está condicionado, se trata de una norma heteroaplicativa. Así, el criterio de
individualización incondicionada es formal, esto es, relativo o dependiente de una concepción
material de afectación que dé contenido a ambos tipos de normas, pues sin un concepto previo de
agravio que tome como base, por ejemplo, al interés jurídico, interés legítimo o interés simple, dicho
criterio clasificador no es apto por sí mismo para determinar cuándo una ley genera perjuicios por
su sola entrada en vigor o si se requiere de un acto de aplicación. Por tanto, dada su naturaleza
formal, el criterio clasificador es adaptable a distintas concepciones de agravio. Así pues, en el
contexto de aplicación de las nuevas reglas reguladoras del juicio de amparo se preserva la
clasificación de normas autoaplicativas y heteroaplicativas, para determinar la procedencia del juicio
de amparo contra leyes, ya que dada su naturaleza formal, es suficiente desvincular el criterio rector
-de individualización incondicionada- del concepto de interés jurídico y basarlo en el de interés
legítimo. Un concepto de agravio más flexible, como el de interés legítimo, genera una reducción del
espacio de las leyes heteroaplicativas y es directamente proporcional en la ampliación del espacio
de leyes autoaplicativas, ya que existen mayores posibilidades lógicas de que una ley genere
afectación por su sola entrada en vigor, dado que sólo se requiere constatar una afectación individual
13
o colectiva, calificada, actual, real y jurídicamente relevante, siempre que esté tutelada por el
derecho objetivo y, en caso de obtener el amparo, pueda traducirse en un beneficio para el quejoso.
No obstante, si se adopta el estándar de interés jurídico que requiere la afectación a un derecho
subjetivo y excluye el resto de afectaciones posibles, ello lógicamente generaría una ampliación del
ámbito de las leyes heteroaplicativas, pues reduce las posibilidades de afectación directa de esas
normas con su mera entrada en vigor y las condiciona a un acto de aplicación que afecte un derecho
subjetivo del quejoso. De esta forma, los jueces de amparo deben aplicar el criterio clasificador para
determinar la procedencia del juicio constitucional, siempre y cuando hayan precisado previamente
si resulta aplicable la noción de interés legítimo o jurídico.
Amparo en revisión 152/2013. 23 de abril de 2014. Mayoría de cuatro votos de los Ministros Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez
Cordero de García Villegas; el Ministro José Ramón Cossío Díaz formuló voto concurrente en el que
manifestó apartarse de las consideraciones relativas al tema contenido en la presente tesis.
Disidente: Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto particular. Ponente: Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena. Secretarios: Karla I. Quintana Osuna y David García Sarubbi.
14
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: Dos personas físicas promovieron juicio de amparo indirecto en el que reclamaron diversos
actos y omisiones destinadas a autorizar y realizar el proyecto de ampliación del Puerto de Veracruz,
aduciendo que las autoridades responsables no garantizaron el derecho humano a un medio
ambiente sano, pues no evaluaron de manera integral diferentes aspectos relacionados con el
impacto ambiental que podría ocasionar el desarrollo de dicho proyecto y su modificación en el Área
Natural Protegida con carácter de Parque Marino Nacional denominado "Sistema Arrecifal
Veracruzano". El Juez de Distrito sobreseyó en el juicio al considerar que las quejosas no tenían
interés legítimo, en tanto no demostraron que se vieran directamente beneficiadas por el ecosistema
respectivo, en contra de esta resolución se interpuso recurso de revisión.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación considera que el
"entorno adyacente" de un ecosistema, entendido como su área de influencia delimitada a partir de
los servicios ambientales que presta, puede ser utilizado como criterio para verificar el interés
legítimo en los juicios de amparo ambientales. De ahí que en esos casos se puede acreditar dicho
interés con la existencia de un vínculo entre quien alega ser titular del derecho ambiental y de los
servicios ambientales que presta el ecosistema presuntamente vulnerado; vínculo que surge, por
ejemplo, cuando la parte quejosa demuestra habitar o utilizar su "entorno adyacente".
15
Justificación: La Primera Sala sostuvo en el amparo en revisión 307/2016 que el interés legítimo
para promover un juicio de amparo en materia ambiental depende de la especial situación que
guarda la persona o comunidad con el ecosistema que se estima vulnerado, particularmente, con
sus servicios ambientales. De ahí que uno de los criterios para identificar esa relación entre la
persona y los servicios ambientales, es el concepto de "entorno adyacente", conforme al cual son
beneficiarios ambientales aquellos que habitan o utilizan tal entorno o las áreas de influencia de un
determinado ecosistema. Dichas áreas se refieren a las zonas o espacios geográficos en los que
impactan los servicios ambientales que prestan los ecosistemas y que benefician a los seres
humanos y al propio medio ambiente. Cada ecosistema tiene diversas áreas de influencia
dependiendo de la naturaleza de los servicios ambientales que presta; la identificación o el
reconocimiento de este espacio geográfico permite entender que cualquier persona que utiliza o
habita el área de influencia o el "entorno adyacente" de un ecosistema, es beneficiario de sus
servicios ambientales y, por tanto, está legitimado para promover el juicio de amparo en su defensa.
Sin que para ello resulte necesario demostrar que el daño al medio ambiente efectivamente existe,
pues atendiendo al principio de precaución, tal circunstancia debe constituir la materia de fondo del
juicio de amparo.
Amparo en revisión 54/2021. 9 de febrero de 2022. Cinco votos de las Ministras Norma Lucía Piña
Hernández y Ana Margarita Ríos Farjat, y los Ministros Juan Luis González Alcántara Carrancá,
Jorge Mario Pardo Rebolledo y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ponente: Ministro Juan Luis González
Alcántara Carrancá. Secretarios: Monserrat Cid Cabello, Víctor Manuel Rocha Mercado y Fernando
Sosa Pastrana.
16
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determina que al
momento de analizar la afectación de un acto reclamado, no deben confundirse los conceptos de
interés individual o colectivo/difuso con el interés legítimo para efectos de la procedencia del juicio
de amparo indirecto.
17
Justificación: El interés legítimo se vincula con la exigencia de alegar una violación a un derecho
constitucional y resentir una afectación en la esfera jurídica, por la especial situación que la parte
quejosa ocupa frente al ordenamiento jurídico; lo cual permite a las personas combatir actos que
estiman lesivos de sus derechos humanos, sin la necesidad de ser titulares de un derecho subjetivo
–noción asociada clásicamente al interés jurídico–. Así, el interés legítimo radica en un agravio
diferenciado que sufre una persona por virtud de su especial situación que tiene en el orden jurídico.
Se trata, pues, de un interés personal –de carácter individual o colectivo– que es cualificado, actual,
real y jurídicamente relevante. Interés que debe estar garantizado por un derecho objetivo y que
implica una afectación en cierta esfera jurídica de la persona (entendida en sentido amplio) apreciada
bajo un parámetro de razonabilidad y no sólo como una simple posibilidad; por lo que la concesión
del amparo se traducirá en un beneficio positivo en la esfera jurídica de la parte quejosa actual o
futuro pero cierto. Sin que puedan confundirse los conceptos de interés individual o colectivo/difuso
con el interés legítimo. Un aspecto es el concepto de interés atendiendo al número de personas que
se ven afectadas (interés individual o colectivo/difuso) y otro muy distinto el concepto de interés
atendiendo al nivel de afectación o intensidad de relación con la esfera jurídica de que se trate
(interés simple, legítimo o jurídico). El interés legítimo no es sinónimo ni puede equipararse al interés
colectivo/difuso. Hay interés legítimo de carácter individual; aunque, para efectos de algunos juicios
de amparo y de acuerdo al alcance de los derechos humanos involucrados, es también común que
el interés legítimo de una persona responda a un interés colectivo o difuso. En ese sentido,
tratándose del caso que nos ocupa, ante la estigmatización que causa una norma que prohíbe el
matrimonio y el concubinato igualitario, lo relevante es la autodeterminación y basta la afirmación
bajo protesta de decir verdad de las personas físicas que interpusieron la acción de amparo para
que se tenga por satisfecha. A partir de esto, es que se desprende un interés personal de los
quejosos para impugnar los actos del Congreso del Estado de Yucatán, en el que comulga un interés
tanto individual como colectivo: a saber, el interés legítimo que se acredita en este caso por las y los
quejosos se da en razón de un interés individual y un interés colectivo.
Amparo en revisión 25/2021. 18 de agosto de 2021. Cinco votos de las Ministras Norma Lucía Piña
Hernández, quien reservó su derecho para formular voto concurrente, y Ana Margarita Ríos Farjat,
y los Ministros Juan Luis González Alcántara Carrancá, Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien reservó
su derecho para formular voto concurrente, y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ponente: Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: Miguel Antonio Núñez Valadez.
18
TESIS PROCEDENCIA AMPARO.
El derecho fundamental a un recurso sencillo, rápido y efectivo, reconocido en el artículo 25, numeral
1, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica),
implica que los mecanismos o medios procesales destinados a garantizar los derechos humanos
sean efectivos. En este sentido, la inexistencia de un recurso efectivo contra las violaciones a los
derechos reconocidos por la citada Convención constituye su transgresión por el Estado parte. Al
respecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que para que exista el
recurso, no basta con que esté previsto por la Constitución o la ley, o que sea admisible formalmente,
sino que se requiere que sea realmente idóneo para determinar si se ha incurrido en una violación
a los derechos humanos y proveer lo necesario para remediarla. Ahora bien, el simple
establecimiento de requisitos o presupuestos formales necesarios para el estudio de fondo de los
alegatos propuestos en el amparo no constituye, en sí mismo, una violación al derecho referido,
pues en todo procedimiento o proceso existente en el orden interno de los Estados deben concurrir
amplias garantías judiciales, entre ellas, las formalidades que deben observarse para garantizar el
acceso a aquéllas. Además, por razones de seguridad jurídica, para la correcta y funcional
administración de justicia y para la efectiva protección de los derechos de las personas, los Estados
deben establecer presupuestos y criterios de admisibilidad, de carácter judicial o de cualquier otra
índole, de los recursos internos; de forma que si bien es cierto que dichos recursos deben estar
disponibles para el interesado, a fin de resolver efectiva y fundadamente el asunto planteado y, en
su caso, proveer la reparación adecuada, también lo es que no siempre y, en cualquier caso, cabría
considerar que los órganos y tribunales internos deban resolver el fondo del asunto que se les
plantea, sin que importe verificar los presupuestos formales de admisibilidad y procedencia del
recurso intentado. En este sentido, aun cuando resulta claro que el juicio de amparo es una
materialización del derecho humano a un recurso judicial efectivo, reconocido tanto en la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, como en los tratados internacionales de los
que el Estado Mexicano sea parte, el hecho de que el orden jurídico interno prevea requisitos
formales o presupuestos necesarios para que las autoridades jurisdiccionales analicen el fondo de
los argumentos propuestos por las partes no constituye, en sí mismo, una violación a dicho derecho
fundamental.
Amparo directo en revisión 2354/2012. 12 de septiembre de 2012. Cinco votos de los Ministros Jorge
Mario Pardo Rebolledo, José Ramón Cossío Díaz, Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, Olga Sánchez
Cordero de García Villegas y Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Ponente: José Ramón Cossío Díaz.
Secretaria: Teresita del Niño Jesús Lúcia Segovia.
Recurso de reclamación 125/2013. Rodolfo Sttetner Hernández y otro. 24 de abril de 2013. Cinco
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente:
Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretario: José Alfonso Herrera García.
Recurso de reclamación 161/2013. Guadalupe Verónica Cortés Valle. 8 de mayo de 2013. Cinco
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente:
José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Rodrigo Montes de Oca Arboleya.
Recurso de reclamación 412/2013. Jorge Arturo Ascencio Campos y otro. 21 de agosto de 2013.
Cinco votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo.
Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: Miguel Antonio Núñez Valadez.
2
Recurso de reclamación 448/2013. Fernando González Vázquez y otros. 18 de septiembre de 2013.
Cinco votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo.
Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: Miguel Antonio Núñez Valadez.
Tesis de jurisprudencia 22/2014 (10a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
de fecha cinco de marzo de dos mil catorce.
Esta tesis se publicó el viernes 21 de marzo de 2014 a las 11:03 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 24 de marzo de
2014, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
3
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Al establecer el artículo 61, fracción IX, de la Ley de Amparo, que el juicio de garantías es
improcedente en contra de resoluciones dictadas en ejecución de sentencias de amparo, se refiere
a aquellas resoluciones que indefectiblemente deben emitir las autoridades responsables, en las
cuales el juzgador de amparo les constriñe a realizar determinadas y precisas acciones, esto es, les
fija lineamientos para cumplir con el fallo protector y, por ende, la responsable no tiene libertad de
jurisdicción, sino que debe emitir la nueva resolución conforme a los efectos precisados por el órgano
jurisdiccional federal. La improcedencia deriva del hecho de que la resolución dictada por la
responsable es producto del análisis jurídico llevado a cabo en el juicio de amparo que se
cumplimenta, por lo que admitir un nuevo amparo afectaría el principio jurídico de cosa juzgada y
generaría inseguridad jurídica. En ese orden de ideas, el artículo 61, fracción IX, de la Ley de
Amparo, no es inconstitucional por inconvencional, ya que no contradice los artículos 8.1 y 25.1 de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en particular, el derecho a contar con un
recurso eficaz, pues la norma en cuestión no tiene como propósito limitar o cerrar la posibilidad de
ejercer un derecho fundamental, sino establecer un caso de inadmisibilidad del juicio de amparo
atendiendo a razones de seguridad jurídica y de cosa juzgada. Por las mismas razones, la medida
legislativa que se impugna también cumple con un postulado previsto en el artículo 17 constitucional,
consistente en procurar una justicia expedita y pronta, que asegure la correcta y funcional
administración de justicia.
4
Amparo directo en revisión 6108/2014. 3 de junio de 2015. Cinco votos de los Ministros Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Olga Sánchez
Cordero de García Villegas y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.
Secretaria: Carmina Cortés Rodríguez.
Nota: Este criterio ha integrado la jurisprudencia 1a./J. 57/2018 (10a.), publicada en el Semanario
Judicial de la Federación del viernes 9 de noviembre de 2018 a las 10:20 horas y en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 60, Tomo I, noviembre de 2018, página
829, de título y subtítulo: "IMPROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO CONTRA RESOLUCIONES
DICTADAS EN CUMPLIMIENTO DE UN FALLO PROTECTOR. EL ARTÍCULO 61, FRACCIÓN IX,
DE LA LEY DE AMPARO QUE LA PREVÉ, NO TRANSGREDE EL DERECHO A CONTAR CON UN
RECURSO EFICAZ."
Esta tesis se publicó el viernes 25 de septiembre de 2015 a las 10:30 horas en el Semanario Judicial
de la Federación.
5
Suprema Corte de Justicia de la Nación
El precepto legal citado, al establecer que no será exigible el requisito de impugnar mediante el
recurso o medio de defensa legal las violaciones procesales que se hagan valer en el juicio de
amparo directo, cuando se alegue que la ley aplicada o que debió aplicarse en el acto procesal es
contraria a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos o a los tratados internacionales
de los que el Estado Mexicano sea parte, no contraviene el artículo 107, fracción III, inciso a), último
párrafo, de esa Constitución, aunque en éste no se prevea expresamente la citada excepción al
principio de definitividad. Lo anterior es así, porque desde el punto de vista gramatical, sistemático
y funcional, ambas disposiciones admiten una interpretación distinta por la cual se descarta una
antinomia y se apega en mayor medida al principio de interpretación más favorable para las personas
contenido en el artículo 1o. constitucional. La interpretación gramatical consiste en considerar que
el artículo 107 aludido no establece restricción alguna en cuanto a la previsión legal de supuestos
de excepción al principio de definitividad en violaciones procesales, por lo cual no hay impedimento
para que en la ley secundaria se establezcan otros casos en que ese requisito no sea exigible,
siempre que éstos se ajusten a las reglas y a los principios del juicio de amparo, en cuanto medio
de control de constitucionalidad de los actos de autoridad, para la defensa de los derechos
fundamentales de las personas. Conforme a la interpretación funcional, el artículo 171 referido
resulta congruente con la finalidad y el objeto de la disposición constitucional, porque considerando
que el principio de definitividad obedece a la naturaleza del juicio de amparo como medio
6
extraordinario de defensa respecto de los actos provenientes de los tribunales, de modo que su
empleo sólo se justifica en los supuestos en que la violación no se repara a través de los medios
ordinarios de impugnación o en que la ley no concede remedio alguno, no tendría sentido obligar al
quejoso a acudir a dichos medios ordinarios para impugnar violaciones procesales por considerar
inconstitucional la ley aplicada o que debió aplicarse, pues no obtendría la reparación pretendida,
debido a que con esos medios de defensa normalmente sólo se analiza la legalidad del acto, e
incluso si se obligara al quejoso a agotarlos se le forzaría a someterse a la ley que considera
inconstitucional. Desde el punto de vista sistemático, conforme a los artículos 103 y 107
constitucionales, en relación con los diversos 107, fracción I, 170, fracción I, cuarto párrafo, y 175 de
la Ley de Amparo, se advierte que uno de los objetos primarios del juicio de amparo es el estudio de
la constitucionalidad de las normas generales, por lo que no es imperativo obligar a la impugnación
previa de los actos de aplicación a través de algún medio de defensa legal, tan es así, que conforme
al artículo 61, fracción XIV, de la ley referida, al quejoso se le concede la opción de elegir entre
impugnar el acto de aplicación a través del recurso o medio de defensa legal, o bien, la norma
general en el juicio de amparo. Finalmente, cuando la ley amplía los alcances de un derecho
fundamental respecto de los términos en que se regula dentro de la Constitución Federal, sin afectar
otros o trastocar el sistema, no puede hablarse de contravención a la norma fundamental, por el
contrario, el legislador se habrá ajustado al principio de interpretación más favorable citado mediante
la previsión de una tutela más amplia del derecho.
Amparo directo en revisión 5466/2015. María de la Luz del Carmen Martínez Cadena. 11 de mayo
de 2016. Unanimidad de cuatro votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón
Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo Rebolledo y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ausente: Norma Lucía
Piña Hernández. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretaria: Mónica Cacho Maldonado.
Esta tesis se publicó el viernes 01 de diciembre de 2017 a las 10:13 horas en el Semanario Judicial
de la Federación.
7
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: Un Pleno de Circuito y un Tribunal Colegiado de Circuito examinaron una misma cuestión
jurídica, consistente en determinar si procede o no el juicio de amparo indirecto cuando se reclaman
actos que se fundan en normas respecto de las cuales la Suprema Corte de Justicia de la Nación
hubiera emitido una declaración general de inconstitucionalidad, en términos del Capítulo VI del
Título Cuarto de la Ley de Amparo o de la Ley Reglamentaria de las Fracciones I y II del Artículo 105
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y arribaron a conclusiones
discrepantes, pues mientras el Pleno de Circuito determinó que al tratarse de actos concretos de
aplicación y no de normas declaradas inconstitucionales por este Alto Tribunal, no puede
considerarse actualizada la causa de improcedencia prevista en el artículo 61, fracción VIII, de la
Ley de Amparo, al ser de interpretación estricta, y tampoco que el procedimiento de denuncia por
incumplimiento de la declaratoria general de inconstitucionalidad previsto en el artículo 210 de la Ley
de Amparo excluya la promoción del juicio de amparo, ya que la intención del legislador fue añadir
un mecanismo de protección, sin que esto implicara cerrar la procedencia del juicio de amparo
respecto de los actos que se funden en normas declaradas inconstitucionales por esta Suprema
Corte mediante declaratoria general de inconstitucionalidad; en cambio, el Tribunal Colegiado de
Circuito resolvió que el juicio de amparo es improcedente, ya que el procedimiento especial previsto
en el artículo 210 de la Ley de Amparo es excluyente y, por tanto, existe una causa de improcedencia
8
expresa en términos de las fracciones VIII y XXIII del artículo 61, en relación con el diverso 210
citado.
Criterio jurídico: Son procedentes tanto el juicio de amparo indirecto como la denuncia por
incumplimiento de la declaratoria general de inconstitucionalidad, a elección del afectado, para
combatir un acto fundado en una norma declarada inconstitucional con efectos generales por este
Tribunal Pleno, ya sea en términos del Capítulo VI del Título Cuarto de la Ley de Amparo, o de la
Ley Reglamentaria de las Fracciones I y II del Artículo 105 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
Justificación: En cumplimiento a los artículos 1o. y 17 constitucionales, bajo una interpretación pro
persona, pro acción y que privilegia el derecho a la tutela jurisdiccional, se determina que el
mecanismo previsto en el artículo 210 de la Ley de Amparo no excluye la posibilidad de que el
afectado por un acto fundado en una norma declarada inconstitucional con efectos generales por el
Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en términos del Capítulo VI del Título
Cuarto de la Ley de Amparo, o de la Ley Reglamentaria de las Fracciones I y II del Artículo 105 de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pueda acudir al juicio de amparo indirecto
a impugnar dicho acto, ya que se advierte que no fue voluntad del legislador restringir esa vía, sino
dotar de una adicional, consistente en la denuncia por incumplimiento de la declaratoria general de
inconstitucionalidad, en aras de facilitar el acceso a la justicia y garantizar que bajo ninguna
circunstancia prevalezca un acto inconstitucional, lo que pretende una mayor tutela del principio de
supremacía constitucional, por lo que el afectado puede controvertir el acto por la vía que elija, con
el fin de ser restituido en el pleno goce de sus derechos fundamentales y, en caso de acudir al juicio
de amparo indirecto, éste debe tramitarse mediante la forma expedita prevista en el artículo 118 de
la Ley de Amparo. Además, considerar improcedente el juicio de amparo podría vulnerar el principio
de igualdad ante la ley, pues no se justificaría que quien reclame un acto fundado en una norma
posiblemente inconstitucional pueda obtener la suspensión del acto reclamado y quien combata un
acto fundado en una norma ya declarada inconstitucional con efectos generales no pueda tener tal
beneficio, cuando la propia Constitución garantiza que exista un juicio de regularidad constitucional
al que puedan acudir todas las personas en territorio mexicano.
Contradicción de criterios 136/2022. Entre los sustentados por el Pleno del Trigésimo Circuito y el
Vigésimo Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito. 29 de junio de
2023. Unanimidad de once votos de las Ministras y de los Ministros Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena,
Juan Luis González Alcántara Carrancá, Yasmín Esquivel Mossa, Loretta Ortiz Ahlf, con precisiones
y apartándose de las consideraciones del subapartado V.2, Luis María Aguilar Morales, Jorge Mario
Pardo Rebolledo, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Ana Margarita Ríos Farjat, Javier Laynez Potisek,
9
Alberto Pérez Dayán y Norma Lucía Piña Hernández, con precisiones respecto de los apartados V
y VI relativos, respectivamente, al estudio de fondo y al criterio que debe prevalecer. Ponente: Luis
María Aguilar Morales. Secretaria: Liliana Hernández Paniagua.
El Pleno del Trigésimo Circuito, al resolver la contradicción de tesis 1/2020, la cual dio origen a las
tesis de jurisprudencia [Link]. J/30 K (10a.) y [Link]. J/29 K (10a.), de rubros: "DENUNCIA POR
INCUMPLIMIENTO A LA DECLARATORIA GENERAL DE INCONSTITUCIONALIDAD. EL
PROCEDIMIENTO PREVISTO EN EL ARTÍCULO 210 DE LA LEY DE AMPARO, NO EXCLUYE LA
PROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO INDIRECTO." y "JUICIO DE AMPARO INDIRECTO.
PROCEDE CONTRA ACTOS DE APLICACIÓN FUNDADOS EN NORMAS GENERALES
RESPECTO DE LOS CUALES SE HUBIESE DICTADO UNA DECLARATORIA GENERAL DE
INCONSTITUCIONALIDAD EN TÉRMINOS DE LO DISPUESTO POR EL CAPÍTULO VI DEL
TÍTULO CUARTO DE LA LEY DE AMPARO, O EN TÉRMINOS DE LO DISPUESTO POR LA LEY
REGLAMENTARIA DE LAS FRACCIONES I Y II DEL ARTÍCULO 105 DE LA CONSTITUCIÓN
POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, AL NO PREVERLOS EL ARTÍCULO 61,
FRACCIÓN VIII, DE LA LEY DE AMPARO.", publicadas en el Semanario Judicial de la Federación
del viernes 27 de noviembre de 2020 a las 10:38 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación, Décima Época, Libro 80, Tomo II, noviembre de 2020, páginas 1404 y 1407, con
números de registro digital: 2022442 y 2022469, respectivamente; y,
El Vigésimo Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, al resolver el
amparo en revisión 76/2022, del cual derivó la tesis aislada I.23o.A.1 K (11a.), de rubro: "DENUNCIA
DE INCUMPLIMIENTO A UNA DECLARATORIA GENERAL DE INCONSTITUCIONALIDAD. EL
PROCEDIMIENTO PREVISTO EN EL ARTÍCULO 210 DE LA LEY DE AMPARO, QUE ES EL
IDÓNEO, EXCLUYE LA PROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO INDIRECTO EN CONTRA DE
LA APLICACIÓN DE LAS NORMAS GENERALES EXPULSADAS DEL ORDEN JURÍDICO
NACIONAL.", publicada en el Semanario Judicial de la Federación el viernes 17 de junio de 2022 a
las 10:23 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Undécima Época, Libro 14,
Tomo VII, junio de 2022, página 6248, con número de registro digital: 2024834.
Nota: De la sentencia que recayó a la contradicción de tesis 1/2020, resuelta por el Pleno del
Trigésimo Circuito, derivó la tesis de jurisprudencia [Link]. J/28 K (10a.), de rubro:
"IMPROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO INDIRECTO. NO SE ACTUALIZA DE MANERA
MANIFIESTA E INDUDABLE LA CAUSA PREVISTA POR EL ARTÍCULO 61, FRACCIÓN VIII, DE
10
LA LEY DE AMPARO, CUANDO EL ACTO RECLAMADO SE FUNDA EN NORMAS GENERALES
RESPECTO DE LAS CUALES LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN HAYA
EMITIDO DECLARATORIA GENERAL DE INCONSTITUCIONALIDAD EN TÉRMINOS DE LO
DISPUESTO POR EL CAPÍTULO VI DEL TÍTULO CUARTO DE LA LEY REFERIDA, O EN
TÉRMINOS DE LO DISPUESTO POR LA LEY REGLAMENTARIA DE LAS FRACCIONES I Y II DEL
ARTÍCULO 105 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS.",
publicada en el Semanario Judicial de la Federación del viernes 27 de noviembre de 2020 a las
10:38 horas y en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 80, Tomo
II, noviembre de 2020, página 1405, con número de registro digital: 2022453.
El Tribunal Pleno, el veinte de abril en curso, aprobó, con el número 4/2023 (11a.), la tesis
jurisprudencial que antecede. Ciudad de México, a diecinueve de septiembre de dos mil veintitrés.
Esta tesis se publicó el viernes 20 de octubre de 2023 a las 10:30 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 23 de octubre de
2023, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
11
Suprema Corte de Justicia de la Nación
El Juez de Distrito debe desechar una demanda de amparo cuando encuentre un motivo manifiesto
e indudable de improcedencia, debiendo entender por "manifiesto" lo que se advierte en forma
patente, notoria y absolutamente clara y, por "indudable", que se tiene la certeza y plena convicción
de algún hecho, esto es, que no puede ponerse en duda por lo claro y evidente que es. En ese
sentido, se concluye que un motivo manifiesto e indudable de improcedencia es aquel que está
plenamente demostrado, toda vez que se ha advertido en forma patente y absolutamente clara de
la lectura del escrito de demanda, de los escritos aclaratorios o de los documentos que se anexan a
esas promociones, de manera que aun en el supuesto de admitirse la demanda de amparo y
sustanciarse el procedimiento, no sería posible arribar a una convicción diversa, independientemente
de los elementos que pudieran allegar las partes, esto es, para advertir la notoria e indudable
improcedencia en un caso concreto, debe atenderse al escrito de demanda y a los anexos que se
acompañen y así considerarla probada sin lugar a dudas, ya sea porque los hechos en que se apoya
hayan sido manifestados claramente por el promovente o por virtud de que estén acreditados con
elementos de juicio indubitables, de modo tal que los informes justificados que rindan las autoridades
responsables, los alegatos y las pruebas que éstas y las demás partes hagan valer en el
procedimiento, no sean necesarios para configurar dicha improcedencia ni tampoco puedan
desvirtuar su contenido, por lo que de no actualizarse esos requisitos, es decir, de no existir la causa
de improcedencia manifiesta e indudable o tener duda de su operancia, no debe ser desechada la
demanda, pues, de lo contrario, se estaría privando al quejoso de su derecho a instar el juicio de
12
garantías contra un acto que le causa perjuicio y, por ende, debe admitirse a trámite la demanda de
amparo a fin de estudiar debidamente la cuestión planteada.
Contradicción de tesis 4/2002-PL. Entre las sustentadas por el Primero y el Décimo Segundo
Tribunales Colegiados, ambos en Materia Administrativa del Primer Circuito. 24 de mayo de 2002.
Unanimidad de cuatro votos. Ausente: José Vicente Aguinaco Alemán. Ponente: José Vicente
Aguinaco Alemán; en su ausencia hizo suyo el asunto Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretaria:
Claudia Mendoza Polanco.
13
Suprema Corte de Justicia de la Nación
De lo dispuesto en los artículos 74, fracción III y 83, fracción III, ambos de la Ley de Amparo, se
desprende que el legislador previó la posibilidad que durante el juicio sobreviniera alguna de las
causales de improcedencia previstas por el artículo 73 de la ley de la materia, tan es así que en el
segundo de los preceptos mencionados estableció la procedencia del recurso de revisión contra los
autos de sobreseimiento; éstos son precisamente los que el Juez pronuncia cuando, durante el
trámite conoce de la existencia de una causal de improcedencia. Conforme a lo anterior, cuando la
causal de improcedencia sea notoria, manifiesta e indudable, de manera que con ningún elemento
de prueba pueda desvirtuarse, procede decretar el sobreseimiento en el juicio de garantías, sin
necesidad de esperar la audiencia constitucional; estimar lo contrario traería consigo el retardo en la
impartición de justicia, lo que es contrario al espíritu que anima al artículo 17 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la parte que establece que toda persona tiene derecho
a que se le administre justicia por los tribunales que estarán expeditos para impartirla en los plazos
y términos que fijen las leyes, emitiendo sus resoluciones de manera pronta, completa e imparcial.
Contradicción de tesis 26/2002-PL. Entre las sustentadas por el Primer Tribunal Colegiado del
Décimo Cuarto Circuito y el Primer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer Circuito. 7
de febrero de 2003. Unanimidad de cuatro votos. Ausente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Ponente:
Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretario: Arnulfo Moreno Flores.
14
Tesis de jurisprudencia 10/2003. Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del catorce de febrero de dos mil tres.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Contradicción de tesis 309/2018. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Décimo
Segundo en Materia Administrativa del Primer Circuito y Primero en Materias Penal y Administrativa
del Quinto Circuito. 21 de noviembre de 2018. Mayoría de tres votos de los Ministros Alberto Pérez
Dayán, Margarita Beatriz Luna Ramos y Eduardo Medina Mora I. Ausente: Javier Laynez Potisek.
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Disidente y Ponente: José Fernando Franco González Salas. Secretaria: Maura Angélica Sanabria
Martínez.
Criterios contendientes:
El sustentado por el Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer
Circuito, al resolver la queja 33/2018, y el diverso sustentado por el Primer Tribunal Colegiado en
Materias Penal y Administrativa del Quinto Circuito, al resolver la queja 129/2018.
Tesis de jurisprudencia 2/2019 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada del nueve de enero de dos mil diecinueve.
Esta tesis se publicó el viernes 08 de febrero de 2019 a las 10:10 horas en el Semanario Judicial
de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 11 de febrero
de 2019, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
17
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Es cierto que las consideraciones expuestas en la sentencia recurrida, que no son impugnadas en
vía de agravio por el recurrente a quien perjudican, deben tenerse firmes para seguir rigiendo en lo
conducente al fallo, pero esto no opera en cuanto a la procedencia del juicio de amparo, cuando se
advierte la existencia de una causa de improcedencia diferente a la que el juzgador de primer grado
estimó actualizada o desestimó o, incluso, de un motivo diferente de los apreciados en relación con
una misma causa de improcedencia, pues en este caso, el tribunal revisor debe emprender su
estudio de oficio, ya que sobre el particular sigue vigente el principio de que siendo la procedencia
de la acción constitucional de orden público, su análisis debe efectuarse sin importar que las partes
la aleguen o no, y en cualquier instancia en que el juicio se encuentre, de conformidad con lo
dispuesto en el último párrafo del artículo 73 de la Ley de Amparo. Este aserto encuentra plena
correspondencia en el artículo 91 de la legislación de la materia, que establece las reglas para
resolver el recurso de revisión, entre las que se encuentran, según su fracción III, la de estudiar la
causa de improcedencia expuesta por el Juez de Distrito y, de estimarla infundada, confirmar el
sobreseimiento si apareciere probado otro motivo legal, lo que patentiza que la procedencia puede
examinarse bajo supuestos diversos que no sólo involucran a las hipótesis legales apreciadas por el
juzgador de primer grado, sino también a los motivos susceptibles de actualizar esas hipótesis, lo
que en realidad implica que, a pesar de que el juzgador haya tenido por actualizada o desestimado
determinada improcedencia, bien puede abordarse su estudio bajo un matiz distinto que sea
generado por diversa causa constitucional, legal o jurisprudencial, o aun ante la misma causa por
diverso motivo, pues no puede perderse de vista que las causas de improcedencia pueden
actualizarse por diversos motivos, por lo que si el inferior estudió sólo alguna de ellas, es dable e
18
incluso obligatorio que se aborden por el revisor, pues al respecto, no existe pronunciamiento que
pueda tenerse firme.
Amparo en revisión 2695/96. Inmobiliaria Firpo Fiesta Coapa, S.A. de C.V. y coags. 31 de agosto de
1998. Once votos. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: Armando Cortés Galván.
Amparo en revisión 2548/97. Alsavisión, S.A. de C.V. 31 de agosto de 1998. Once votos. Ponente:
Mariano Azuela Güitrón. Secretario: Humberto Suárez Camacho.
Amparo en revisión 211/97. Recicladora Mexicana de Vías Terrestres, S.A. de C.V. 31 de agosto de
1998. Once votos. Ponente: Olga María Sánchez Cordero. Secretario: Carlos Mena Adame.
Amparo en revisión 2910/97. Grant Prideco, S.A. de C.V. 26 de abril de 1999. Mayoría de diez votos;
unanimidad de once votos en relación con el criterio contenido en esta tesis. Ponente: José de Jesús
Gudiño Pelayo. Secretario: Miguel Ángel Ramírez González.
Amparo en revisión 1424/98. Cinram Latinoamericana, S.A. de C.V. 26 de abril de 1999. Once votos.
Ponente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretaria: Lourdes Margarita García Galicia.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el veintiséis de octubre en curso, aprobó, con el
número 122/1999, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a veintiséis de
octubre de mil novecientos noventa y nueve.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
IMPROCEDENCIA DEL JUICIO DE AMPARO. DEBE DARSE VISTA CON ELLA A LA PARTE
QUEJOSA SI EL ÓRGANO QUE CONOCE DEL RECURSO DE REVISIÓN ESTIMA QUE SE
ACTUALIZA UNA CAUSAL QUE FUE OBJETO DE ESTUDIO POR EL INFERIOR, CUANDO ÉSTE
ANALIZÓ LA INVIABILIDAD DEL JUICIO BAJO UN MATIZ O PERSPECTIVA DISTINTA A LA
PLANTEADA POR LA CONTRAPARTE DE AQUÉL.
Hechos: Al realizar el análisis de los argumentos expuestos por la contraparte del quejoso en el
recurso de revisión adhesiva, la Segunda Sala de este Alto Tribunal consideró que en el caso se
actualizaba una causal de improcedencia del juicio de amparo, que si bien se trataba de la misma
que fue analizada por el órgano jurisdiccional inferior, lo cierto era que no estaba soportada sobre
elementos similares, por lo que debía determinarse si debía o no darse vista con ella a la parte
quejosa en términos del segundo párrafo del artículo 64 de la Ley de Amparo.
Criterio jurídico: La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determina que es
necesario dar vista a la parte quejosa en términos del artículo 64, párrafo segundo, de la Ley de
Amparo, cuando el motivo de improcedencia que se estima actualizado fue objeto de
pronunciamiento por el órgano jurisdiccional inferior, si éste analizó la inviabilidad del juicio bajo un
matiz o perspectiva distinto al planteado por la contraparte del quejoso.
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alegada por alguna de las partes ni analizada por un órgano jurisdiccional inferior, dará vista al
quejoso para que, en el plazo de tres días, manifieste lo que a su derecho convenga. Ahora bien,
cuando el motivo de improcedencia analizado durante el juicio y el introducido en la revisión, cuyo
estudio es nuevamente analizado por el órgano que debe resolverlo, no son idénticos, sino que
tienen cierta variación, y bajo ese matiz o perspectiva se considera la actualización de esa causa de
improcedencia, es necesario darle vista a la parte quejosa en términos del mencionado numeral, en
aras de no afectar su derecho a manifestarse sobre ello; sin que sea óbice a lo anterior que se trate
de la misma causa de improcedencia a la analizada por el órgano jurisdiccional inferior, al no estar
soportado el análisis del superior sobre elementos similares. Lo anterior máxime que lo resuelto por
el Tribunal Colegiado de Circuito en cuanto a los aspectos de procedencia del juicio no vincula a
este Alto Tribunal, por tratarse del ejercicio de una competencia delegada.
Amparo en revisión 155/2022. Julio Héctor Aspe Hinojosa y otros. 24 de agosto de 2022. Mayoría
de tres votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek y Yasmín Esquivel Mossa;
unanimidad de cuatro votos en relación con el criterio contenido en esta tesis. Ausente: Loretta Ortiz
Ahlf. Disidente: Luis María Aguilar Morales. Ponente: Javier Laynez Potisek. Secretario: Carlos
Alberto Araiza Arreygue.
Tesis de jurisprudencia 56/2022 (11a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada de veintiocho de septiembre de dos mil veintidós.
Esta tesis se publicó el viernes 14 de octubre de 2022 a las 10:24 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 17 de octubre de
2022, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Las causales de improcedencia del juicio de garantías deben ser claras e inobjetables, de lo que se
desprende que si se hace valer una en la que se involucre una argumentación íntimamente
relacionada con el fondo del negocio, debe desestimarse.
Amparo en revisión 2639/96. Fernando Arreola Vega. 27 de enero de 1998. Unanimidad de nueve
votos en relación con el criterio contenido en esta tesis. Ausentes: Juventino V. Castro y Castro y
Humberto Román Palacios. Ponente: Mariano Azuela Güitrón. Secretario: Ariel Alberto Rojas
Caballero.
Amparo en revisión 1097/99. Basf de México, S.A. de C.V. 9 de agosto de 2001. Unanimidad de diez
votos. Ausente: José Vicente Aguinaco Alemán. Ponente: Mariano Azuela Güitrón. Secretaria: María
Marcela Ramírez Cerrillo.
Amparo en revisión 1415/99. Grupo Ispat International, S.A de C.V. y coags. 9 de agosto de 2001.
Unanimidad de diez votos. Ausente: José Vicente Aguinaco Alemán. Ponente: Guillermo I. Ortiz
Mayagoitia. Secretaria: Lourdes Margarita García Galicia.
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Amparo en revisión 1548/99. Ece, S.A. de C.V. y coags. 9 de agosto de 2001. Unanimidad de diez
votos. Ausente: José Vicente Aguinaco Alemán. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García Villegas.
Secretaria: Irma Leticia Flores Díaz.
Amparo en revisión 1551/99. Domos Corporación, S.A. de C.V. y coags. 9 de agosto de 2001.
Unanimidad de diez votos. Ausente: José Vicente Aguinaco Alemán. Ponente: Juan Díaz Romero.
Secretario: José Manuel Quintero Montes.
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada hoy seis de diciembre en curso, aprobó, con el
número 135/2001, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a seis de diciembre
de dos mil uno.
Nota: Por ejecutoria de fecha 2 de abril de 2008, la Segunda Sala declaró inexistente la contradicción
de tesis 5/2008-PL en que participó el presente criterio.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido que el tribunal revisor tiene plenas
facultades para examinar la existencia de una causal de improcedencia diversa de la advertida por
el juzgador de primer grado, inclusive en torno a un motivo diferente de los apreciados respecto de
una misma hipótesis legal, toda vez que como el análisis de la procedencia del juicio de garantías
es una cuestión de orden público, es susceptible de estudio en cualquier instancia. También se ha
sostenido que ciertas causas de improcedencia son de estudio preferente, por los efectos que
producen, y que basta el examen de una sola de ellas para resolver en el sentido de decretar el
sobreseimiento en el juicio. Con base en los criterios anteriores debe concluirse que si bien, en rigor
literal, el artículo 91, fracción III, de la Ley de Amparo consagra el estudio del agravio relacionado
con los motivos de improcedencia en que el juzgador de primera instancia se apoyó para sobreseer,
la práctica judicial ha reconocido la conveniencia de omitir su estudio al decretar el sobreseimiento
por diversas razones, porque tener que abordar el examen relativo, implicaría, en muchos casos,
una innecesaria dilación en la resolución del asunto, en detrimento de la garantía de prontitud en la
administración de justicia que consagra el artículo 17 constitucional, pues sólo se generaría la
realización de estudios para considerar ilegal el fallo recurrido, siendo que será la causa de
improcedencia que determine el tribunal revisor la que, de cualquier modo, regirá el sentido de la
decisión.
Amparo en revisión 1334/98. Manuel Camacho Solís. 9 de septiembre de 1999. Once votos.
Ponente: Mariano Azuela Güitrón. Secretario: Humberto Suárez Camacho.
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El Tribunal Pleno, en su sesión pública celebrada el nueve de septiembre en curso, aprobó, con el
número LXV/1999, la tesis aislada que antecede; y determinó que la votación es idónea para integrar
tesis jurisprudencial. México, Distrito Federal, a nueve de septiembre de mil novecientos noventa y
nueve.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
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Contradicción de tesis 101/2019. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Décimo
Séptimo del Primer Circuito y Primero del Segundo Circuito, ambos en Materia Administrativa. 8 de
mayo de 2019. Cinco votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán, Eduardo Medina Mora I., José
Fernando Franco González Salas, Yasmín Esquivel Mossa y Javier Laynez Potisek. Ponente:
Eduardo Medina Mora I. Secretario: Eduardo Romero Tagle.
Criterios contendientes:
El sustentado por el Décimo Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer
Circuito, al resolver la queja 19/2019, y el diverso sustentado por el Primer Tribunal Colegiado en
Materia Administrativa del Segundo Circuito, al resolver la queja 32/2019.
Tesis de jurisprudencia 88/2019 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada del veintinueve de mayo de dos mil diecinueve.
Esta tesis se publicó el viernes 05 de julio de 2019 a las 10:12 horas en el Semanario Judicial de
la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 08 de julio de
2019, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
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Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hechos: Una persona moral promovió juicio ordinario mercantil en el que reclamó la rescisión del
contrato de prestación de servicios de transporte terrestre. La demandada reconvino el pago de
diversas facturas, entre otras prestaciones. El Juez del conocimiento dictó sentencia en la que
desestimó la acción principal, y en cuanto a la reconvención, condenó a la reconvenida al pago de
las facturas. En segunda instancia se modificó la sentencia para condenar a la reconvenida también
por los portes convenidos y no realizados, y sus intereses. Ambas partes promovieron sendos juicios
de amparo directo. El Tribunal Colegiado de Circuito concedió el amparo a la actora principal y
sobreseyó en el juicio promovido por la demandada y reconventora, por la cesación de efectos del
acto reclamado en términos de los artículos 61, fracción XXI, y 63, fracción V, de la Ley de Amparo.
Dicha resolución se impugnó en revisión y se planteó la inconstitucionalidad de tales preceptos.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación considera que el
artículo 61, fracción XXI, de la Ley de Amparo prevé que el juicio de amparo es improcedente cuando
hayan cesado los efectos del acto reclamado; sin embargo, esta causal no puede tener un alcance
irrestricto cuando se trate de un juicio de amparo directo relacionado con otro, por impugnarse en
ambos una misma sentencia y, en uno de ellos, se otorga la protección constitucional; es decir, es
inadmisible una interpretación extensiva que lleve a sobreseer cuando en un juicio se deje
insubsistente la sentencia reclamada, sin distinguir la causa de invalidez –por vicios de fondo,
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procesales o de forma–, pues debe partirse de la premisa de que la insubsistencia formal de la
resolución o el acto reclamado no deja sin materia a un medio de control constitucional, ya que ello
no implica necesariamente la supresión de todas las condiciones estimadas como violatorias de
derechos humanos.
Justificación: Lo anterior es así, pues esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
reitera el ejercicio de escrutinio constitucional realizado sobre el artículo 73, fracción XVI, de la Ley
de Amparo abrogada, en la tesis aislada 1a. CCXLII/2013 (10a.), de título y subtítulo:
"SOBRESEIMIENTO POR CESACIÓN DE EFECTOS EN EL AMPARO DIRECTO.
INTERPRETACIÓN CONFORME DEL ARTÍCULO 73, FRACCIÓN XVI, DE LA LEY DE AMPARO
(VIGENTE HASTA EL 2 DE ABRIL DE 2013)." que establecía idéntica causal de improcedencia. De
ahí que, como en su momento se concluyó respecto de la ley abrogada, el artículo 61, fracción XXI,
de la Ley de Amparo en vigor, no viola los derechos humanos de acceso a la justicia y a una tutela
judicial efectiva, si se interpreta de conformidad con su ámbito protector, esto es, debe estimarse
que no se actualiza la cesación de efectos del acto reclamado cuando formalmente se deja
insubsistente la sentencia reclamada al concederse el amparo en el juicio relacionado y la parte
quejosa plantea violaciones cuyo estudio es técnicamente posible, pues con base en el principio de
concentración contenido en el artículo 107, fracción III, inciso a), párrafo segundo, constitucional, y
el derecho humano a una tutela judicial efectiva, que exige proveer un medio idóneo y eficaz para
lograr el estudio de violación de derechos humanos, debe maximizarse el derecho a la
administración de justicia pronta y completa. Por tanto, debe ser la viabilidad técnica de estudio de
la materia del amparo directo relacionado, el criterio rector que ha de determinar cuándo se actualiza
la causal de improcedencia referida.
Nota: La tesis aislada 1a. CCXLII/2013 (10a.) citada, se publicó en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro XXIII, agosto de 2013, Tomo 1, página 746, con
número de registro digital: 2004331.
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Tesis de jurisprudencia 16/2022 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión
privada de veintitrés de marzo de dos mil veintidós.
Esta tesis se publicó el viernes 01 de abril de 2022 a las 10:05 horas en el Semanario Judicial de la
Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 04 de abril de 2022,
para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
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