Precálculo Web
Precálculo Web
ISBN 978-607-9465-86-5
Precálculo
primera edición, 2019
ISBN: 978-607-9465-86-5
Introducción vii
1. Conjuntos 1
1.1. Definición de conjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.1.1. Conjunto como una lista . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.1.2. Números naturales y números enteros . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.1.3. Conjuntos como elementos con una propiedad . . . . . . . . . . . . 3
1.1.4. Números racionales y números reales . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
1.1.5. Resumen . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
1.1.6. Ejercicios de la sección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
1.2. Igualdad de conjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
1.2.1. Subconjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
1.2.2. Igualdad entre conjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12
1.2.3. Ejercicios de la sección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
1.3. Operaciones con conjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
1.3.1. Unión de conjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
1.3.2. Intersección de conjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
1.3.3. Diferencia de conjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
1.3.4. Diagramas de Venn . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
1.3.5. Ejercicios de la sección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
1.4. Intervalos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
1.4.1. Ejercicios de la sección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
1.5. Ejercicios del capı́tulo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
iii
iv Índice general
3. Rango y preimagen 87
3.1. La imagen de un conjunto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87
3.1.1. Ejercicios de la sección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92
3.2. Rango de una función: conjuntista y geométricamente . . . . . . . . . . . . . 94
3.2.1. Ejercicios de la sección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 97
3.3. La preimagen de un punto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 98
3.3.1. Ejercicios de la sección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102
3.4. La preimagen de un conjunto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 103
3.4.1. Ejercicios de la sección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
3.5. Funciones inyectivas y suprayectivas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 108
3.5.1. Funciones inyectivas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 108
3.5.2. Funciones suprayectivas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 110
3.5.3. Ejercicios de la sección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 112
3.6. Ejercicios del capı́tulo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113
Este texto tiene como objetivo servir como auxiliar en el proceso de enseñanza-aprendizaje
correspondiente al Programa de Integración de las carreras del Colegio de ciencia y tecno-
logı́a de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, aunque su enfoque general me
permite esperar que sea útil también en otros cursos preparatorios de otras instituciones, o
como una introducción a temas básicos del Cálculo diferencial.
El contenido del libro, más que tratar de cubrir las deficiencias que pueda tener el estudiante
para enfrentar un curso completo de Cálculo diferencial, trata de familiarizar al lector con
el concepto central de la materia: la función real de variable real. Para lograr esto, se le da
prioridad a los ejemplos concretos, desarrollando algunos conceptos adicionales a partir de
éstos.
Del lector se espera alguna familiaridad con las ideas del álgebra y la geometrı́a analı́tica,
aunque ciertamente no un dominio completo, puesto que uno de los objetivos secundarios del
libro es precisamente robustecer dicho dominio. Espero que las ideas aquı́ presentadas sean
una motivación más para subsanar las carencias que puedan aparecer en el camino.
Como en (casi) cualquier libro de matemáticas, los ejercicios son parte fundamental del tex-
to: si bien resolverlos todos no garantiza un dominio absoluto de la materia, el no intentarlos
asegura que más adelante habrá problemas de comprensión. Las listas de problemas al final
de cada sección consisten de ejercicios fuertemente relacionados con los contenidos de la
misma, mientras que los correspondientes al final de cada capı́tulo son más generales e inte-
gradores de los distintos conceptos estudiados a lo largo de éste, por lo que es posible que no
se tengan todos los elementos para resolverlos hasta terminar de leerlo todo (¡también puede
suceder que ni aún ası́ se pueda prescindir de una pequeña investigación exterior!).
Evidentemente, no espero que el lector se sirva únicamente de este texto. Al contrario, se le
invita a que busque entre otros libros sobre la materia varios que le permitan tener distintos
enfoques. Aunque esta tarea puede ser ardua, las recompensas serán gratas. El tener algunos
compañeros de lectura con los cuales compartir avances, dudas y demás, hará la lectura más
vii
viii Capı́tulo 0. Introducción
amable y la comprensión de los conceptos mucho más rica. Los estudiantes de la UACM no
deben dudar en dirigirse a su profesor para aclarar cualquier duda, directa o indirectamente
relacionada con los temas aquı́ tratados.
Agradezco a los estudiantes de los cursos del Taller de Matemáticas del Programa de Inte-
gración de la UACM, por haberme dado la idea original para escribir este libro. Agradezco
también a Juan Carlos Aguilar, profesor de la UACM, por su valiosa lectura y minuciosa de-
tección de errores en una primera versión de esta obra. También agradezco enormemente al
Dr. Francisco Marmolejo por su invaluable ayuda en la elaboración de los dibujos que acom-
pañan el texto, ası́ como por sus atinados comentarios y sugerencias. Finalmente, agradezco
al Instituto de Matemáticas de la UNAM por las facilidades prestadas durante mi estancia
(agosto 2014-julio 2015), y a la UACM por el año sabático que permitió la elaboración de
este material.
Cualquier sugerencia o comentario sobre este trabajo será enormemente agradecido, y puede
ser enviado al correo electrónico [Link]@[Link].
Capı́tulo 1
Conjuntos
Casi todas las matemáticas que se estudian están basadas en la noción de conjunto y sus
propiedades más elementales. El estudio de las funciones, que constituye la columna vertebral
de este libro, no es la excepción. Por eso es que este primer capı́tulo está dedicado a definir
este término y establecer el lenguaje que nos guiará (en gran parte) a lo largo del curso.
Hay varias maneras de representar conjuntos. La que es tal vez la más sencilla es encerrando
entre llaves “{}” a los elementos del conjunto. Por ejemplo, al escribir A = {1, 2, 3} estamos
1
2 Capı́tulo 1. Conjuntos
diciendo que el conjunto A consiste de tres elementos: los números 1, 2 y 3. Si se tiene que
B = {1}, se entiende que el único elemento del conjunto B es el número 1.
El conjunto que no tiene elementos se llama conjunto vacı́o, y se representa por el sı́mbolo ∅.
Muchas veces sorprende que “la lista sin elementos” constituya un conjunto, pero no hay nin-
guna contradicción en considerarlo ası́, y sı́ muchas ventajas que se apreciarán más adelante,
cuando estudiemos las operaciones de conjuntos.
Por el momento sólo hagamos hincapié en la diferencia entre ∅ y {∅}. El primer conjunto es el
conjunto vacı́o, y por lo tanto no tiene elementos. El segundo conjunto tiene un elemento: el
conjunto vacı́o. El hecho de que los elementos de cierto conjunto sean a su vez conjuntos por
sı́ mismos puede resultar enredado, pero viéndolo bien no hay nada de raro en ello: pensemos,
para concretar ideas, en una caja de tubos de galletas: sus elementos son los tubos de galletas,
que a su vez tienen por elementos a las galletas mismas. Observa que las galletas no son
elementos de la caja, sólo los tubos lo son.
Si un elemento forma parte de un conjunto diremos que “pertenece” a él; en caso contrario,
diremos que “no pertenece” al conjunto. Estas ideas las representaremos por los sı́mbolos ∈
y <, respectivamente. De acuerdo a esto, en los ejemplos anteriores tenemos que 1 ∈ A (que
se lee 1 pertenece a A o 1 es elemento de A o 1 está en A), 2 ∈ A pero 2 < B (que se lee 2 no
pertenece a B o 2 no es elemento de B o 2 no está en B), 4 < A. Ningún elemento pertenece a
∅, dado que es un conjunto sin elementos.
Ahora bien, si un conjunto tiene muchos elementos puede ser incómodo (o imposible) des-
cribirlo escribiéndolos todos. Pensemos por ejemplo en el conjunto C que consiste de todos
los números enteros del uno al cien. Una manera práctica de describir a C es la siguiente:
C = {1, 2, 3, . . . , 99, 100}.
Ası́, usaremos los puntos suspensivos para indicar que una lista de elementos continúa hasta
donde se indique. Es importante incluir suficientes elementos al principio de dicha lista para
que no haya duda sobre los elementos siguientes. Por ejemplo, si D = {2, 4, . . . , 64}, puede
haber la duda de si la lista avanza de 2 en 2 o si cada elemento es el doble del anterior. En el
primer caso, D = {2, 4, 6, 8, . . . , 62, 64}, mientras que en el segundo D = {2, 4, 8, 16, 32, 64}.
Esta ambigüedad se evita si escribimos al menos un elemento más en la lista original.
En algunas ocasiones los puntos suspensivos indican que falta por enlistar una infinidad de
elementos del conjunto. Nuestro primer ejemplo de este uso será muy importante a lo largo
1.1. Definición de conjuntos 3
del curso, se trata del conjunto de números naturales, {0, 1, 2, 3, 4, . . .}, que representaremos
por el sı́mbolo N . Observa que, a diferencia de los ejemplos anteriores, aquı́ no aparecen
elementos después de los puntos suspensivos, lo que indica que la lista no termina y continúa
de manera infinita.
Otro ejemplo, no menos importante, es el conjunto de números enteros (denotados por Z),
que consiste de los números naturales y sus correspondientes inversos aditivos; es decir, los
números que al sumarlos con algún natural dan como resultado cero. Tenemos entonces que
Z = {. . . , −3, −2, −1, 0, 1, 2, 3, . . .}. Los primeros puntos suspensivos indican que antes del
−3 está el −4 y antes el −5, etcétera. Los segundos puntos suspensivos indican, al igual que
en el caso de N, que después del 3 aparece el 4, luego el 5, etcétera.
Comprender estos dos ejemplos junto con los números racionales y los números reales que
aparecerán más adelante, será fundamental para entender el resto del curso. Por su importan-
cia, escribimos a continuación la definición de estos dos ejemplos básicos:
N = {0, 1, 2, 3, 4, . . .}.
Una forma muy útil de definir conjuntos a partir de otros más grandes es por medio de una
propiedad que deben cumplir sus elementos. Pensemos por ejemplo en todos los mexicanos
que nacieron antes del 31 de diciembre de 2000, incluyendo este dı́a. Estamos partiendo de
un conjunto grande (el de todos los mexicanos) para definir uno más pequeño (el de todas las
personas que además de ser mexicanas, nacieron en el siglo XX).
Para ilustrarla, consideremos el conjunto A cuyos elementos son todos los números naturales
(ver sección anterior) tales que al dividirlos entre 2 dan residuo cero (es decir, los números
que al dividirlos entre 2 dan una división “exacta”). Aunque se puede elaborar una lista con
los elementos de A, en principio el conjunto no está descrito ası́, sino como los números
naturales que cumplen una cierta propiedad (en este caso, que su residuo al dividirlos entre
2 sea cero). Para determinar si un número natural es o no elemento de A, hay que hacer la
división entre 2 y observar el residuo: si es cero, el número será un elemento de A; si no es
cero, el número en cuestión no será elemento de A.
4 Capı́tulo 1. Conjuntos
donde el sı́mbolo “|” se lee “tal que”. Ası́, la expresión de arriba se lee: B es el conjunto de
los x en U (o de los elementos de U) tales que x cumple la propiedad P. En el caso particular
del conjunto A descrito arriba, podemos escribir
En este caso, la propiedad P es “dejar residuo cero al dividir entre 2”. Veamos otros ejemplos
que nos permitan familiarizarnos más con esta forma de describir conjuntos.
Residuo 3 al dividir entre 4
Sea B = {x ∈ N|x da residuo 3 al dividir entre 4}, donde el residuo es, como antes, lo que “so-
bra” de la división al dividir entre 4. Para entender mejor quién es el conjunto B, haremos una
lista con los elementos de este conjunto. Observemos que 1 y 2 dan residuo 1 y 2, respectiva-
mente, al dividir entre 4, de manera que 1, 2 < B. Al dividir 3 entre 4 el residuo es 3, de modo
que 3 ∈ B. Al dividir 4 entre 4 el residuo es cero y por lo tanto 4 < B. De la misma manera,
podemos observar que 5, 6, 8 < B pero 7 ∈ B. Continuando de esta manera observamos que
el conjunto B, escrito como una lista de elementos es: B = {3, 7, 11, 15, 19, 23, . . .}.
Para poder hablar más generalmente de los residuos, será útil el concepto de divisor de un
número, que a su vez nos permitirá dar más ejemplos sobre conjuntos definidos por medio de
una propiedad.
distinto de cero (de hecho el residuo es 2), o equivalentemente, porque no existe un número
natural n con la propiedad de que 3n = 11.
Observa que 1 es divisor de cualquier número n (ya que 1(n) = n), y que un número n
siempre es divisor de sı́ mismo (porque n(1) = n). Ası́, cualquier número natural distinto
de 1 tiene al menos dos divisores (en el caso particular de 1 los dos divisores mencionados
arriba son en realidad el mismo). Sin embargo, hay números naturales con más de dos divi-
sores, por ejemplo 4, que tiene por divisores a 1, 2, 4. El número 36 tiene varios divisores:
1, 2, 3, 4, 6, 9, 12, 18, 36. El número 11 tiene sólo dos divisores: 1, 11.
Números primos Nuestro siguiente ejemplo de conjunto definido por medio de una propie-
dad involucra el concepto de número primo, que se define como sigue:
Definición 4. Un número natural mayor a 1 es primo si sólo tiene dos divisores: 1 y él mismo.
De acuerdo a esta definición, se tiene que 2, 11 son números primos (porque estos números
tienen exactamente dos divisores) mientras que 1, 4, 36 no lo son (puesto que estos números
no son mayores a 1 (en el caso de 1) o tienen más de dos divisores (en el caso de 4 y 36).
Con ayuda del concepto de número primo, podemos definir el conjunto
P = {n ∈ N|n es primo }.
particular pertenece o no a B. Puede ser que esa información no esté a nuestro alcance, y hacer
el experimento para saber si un modelo pertenece o no a B requerirá recursos que sin duda
pueden ser mejor empleados. Sin embargo, la diferencia de fondo con el caso del conjunto
A definido arriba es dramática. Allá no estaba clara la manera de averiguar si un modelo de
automóvil pertenecı́a o no al conjunto A. En el caso de B siempre es posible determinar si un
modelo pertenece o no al conjunto.
Para evitar este tipo de problemas, usaremos siempre reglas de pertenencia que determinen
siempre, para un elemento particular, si pertenece o no al conjunto que se esté definiendo.
Observa sin embargo que hay reglas imposibles de cumplir, como por ejemplo x2 < 0 (dado
que un número elevado al cuadrado siempre es positivo). Este tipo de reglas imposibles de
cumplir dan lugar al conjunto vacı́o: el conjunto A = {x ∈ N|x2 < 0} es vacı́o, pues no existe
ningún número natural que elevado al cuadrado sea negativo; es decir, A = ∅.
Con ayuda de lo visto en la sección anterior, es posible definir el conjunto de los números
racionales, conocidos informalmente como “fracciones”. Después, definimos el conjunto de
números reales, que será la base en la que se trabajarán casi todas las funciones que se estu-
dien posteriormente.
Usaremos indistintamente las notaciones a/b y ab , de modo que ambas significan exactamente
lo mismo de ahora en adelante.
Los siguientes son ejemplos de números racionales: 71 , − 38 , 24 , 11 , 201 . Una observación fun-
17 1001
damental es que es posible ver a cualquier número entero como un número racional, simple-
mente dividiéndolo entre 1. Por ejemplo: 2 = 2/1, −4 = −4/1, 0 = 0/1, etc.
Nota que si quisiéramos ordenar a los números racionales de acuerdo a su tamaño, ocurre algo
sorprendente: hay una infinidad de elementos entre cualesquiera dos de ellos. Por ejemplo,
entre 0 y 1 está el 1/2, entre 0 y 1/2 está 1/4, entre 1/4 y 0 está 1/8, etc. Esta propiedad hace
que sea complicado describir a Q por medio de una lista. Ası́, Q es otro ejemplo de conjunto
1.1. Definición de conjuntos 7
que es muy conveniente describir por medio de una propiedad más que como una lista de
elementos.
Otra caracterı́stica que será útil de los números racionales es la siguiente:
Observación 1. A cada número racional p/q le corresponde una expansión decimal, que
se obtiene haciendo la división de enteros p/q, dicha expansión puede ser finita o infinita
periódica.
Con expansión decimal finita, se quiere decir que la división termina en algún punto, como en
el caso de 1/4, que tiene expansión decimal 0.25. Con expansión decimal infinita periódica,
se quiere decir que es posible que la división no termine nunca, pero se repiten siempre los
mismos números, como en el caso de 1/3, que es igual a 0.33333 . . .; o el de 43/198, que da
0.2171717171717 . . ..
Existe un conjunto de números que contiene a los naturales, a los enteros y a los racionales,
y es el conjunto de los números reales. Definirlos con todo cuidado es tarea difı́cil que rebasa
el alcance de este libro, sin embargo, damos la siguiente definición que debe ser suficiente en
un primer acercamiento al Cálculo.
Definición 6. El conjunto de los números reales, denotado por R, consiste de todos los núme-
ros que se pueden escribir en forma decimal; es decir, en la forma
sa1 a2 . . . an . b1 b2 . . . bk . . . ,
Tal vez en este momento sea un poco misteriosa para el lector la necesidad de construir este
más amplio conjunto de números. Después de todo, cualquier medición directa de cualquier
objeto fı́sico tendrá necesariamente un nivel de precisión determinado, de manera que nunca
se obtendrá ası́ un número que sea real pero no racional. Sin embargo, al hacer medidas
indirectas sı́ encuentra uno que aparecen números reales no racionales.
√ El ejemplo más simple
de esto sea tal vez la diagonal del cuadrado de lado 1, que mide 2, como se puede comprobar
usando el teorema de Pitágoras.
√
2
1
1
√
Figura 1.1: 2
Otro ejemplo muy socorrido para ilustrar la necesidad de utilizar los números reales (más que
simplemente Q), aparece al calcular el perı́metro de un cı́rculo y dividirlo entre su diámetro,
P
obteniendo la famosa constante π. De acuerdo a la ilustración de abajo, se tiene que = π.
d
P
Figura 1.2: π =
d
√
Como habrá imaginado el lector, estos ejemplos son buenos porque tanto 2 como π son
1.1. Definición de conjuntos 9
números reales que no son racionales. Probar estas afirmaciones resulta poco ilustrativo por
el momento (y muy difı́cil, en el caso de π), ası́ que el lector tendrá que confiar en nosotros.
Intuitivamente, identificamos a los números reales con la recta numérica:
··· −3 −2 −1 0 1 2 3 ···
Observa que el conjunto Z deja huecos en la recta numérica; es decir, hay puntos en la recta
a los que no les corresponde ningún número entero. Un ejemplo de esto lo da el punto me-
dio entre 0 y √
1. Aunque no es tan obvio como el caso
√ de Z, Q también deja huecos: uno de
ellos está en 2 = 1.4142 . . ., justamente porque 2 no es un número racional. En general,
habrá un hueco por cada número real que no sea racional. A diferencia de todos estos con-
juntos, R llena completamente la recta, de manera que, geométricamente, identificaremos a
los números reales con la recta numérica.
Otra razón de suma importancia para trabajar en R más que en Q es que en este conjunto
más pequeño, la idea de lı́mite, que es central en el Cálculo Diferencial e Integral, carecerı́a
de sentido. Esto está relacionado con el hecho de que los números reales tienen la propiedad
del supremo, de la que carecen los números racionales. Por el momento el lector puede hacer
caso omiso de esta propiedad, pero será importante hacer hincapié en ella en un curso de
cálculo.
1.1.5. Resumen
1. Describe los siguientes cinco elementos de los siguientes conjuntos (o los anteriores
cinco, según corresponda):
a) {0, 3, 6, 9, . . .}
b) {2, −3, 4, −5, 6, . . .}
c) {. . . , −20, −16, −12, −8, −4}
d) {1, 1/2, 1/3, 1/4, 1/5, . . .}
e) {0, 3, 9, 27, 81, . . .}
2. En cada caso, encuentra tres elementos que estén y tres elementos que no estén en los
siguientes conjuntos:
a) A = {x ∈ N|x2 es un número par}.
b) B = {n ∈ Z|n2 > 10} (el sı́mbolo > se lee “mayor que”).
c) C = {n ∈ N|n es divisor de 81}.
d) D = {y ∈ Z|y no es divisor de 12}.
3. Encuentra, de ser posible, tres elementos de los siguientes conjuntos:
a) A = {n ∈ N|n < 4}.
b) B = {n ∈ Z|n < 4}. ¿Cuál es la diferencia con el inciso anterior?
c) C = {x ∈ R|x2 = 1}.
d) D = {x ∈ R|x > 1} \ {x ∈ Q|x > 1}.
e) E = {x ∈ R|x(x − 1)(x + 2) = 0}.
f ) F = {m ∈ Z|m2 > 0}.
g) G = {m ∈ Z|m2 < 0}.
h) H = {p2 |p es primo }.
i) I = {2n|n ∈ N}.
4. Encuentra reglas que definan a los siguientes conjuntos por medio de una propiedad:
a) {1, 3, 5, 7, 9, 11, . . .}
1.2. Igualdad de conjuntos 11
1.2.1. Subconjuntos
Hasta el momento no hemos dicho qué significa que dos conjuntos sean iguales. Ahora es
momento de hacerlo.
1. Sean A = {a, b, c, d, e}, B = {a, c, e}, C = {c, d, e, f }, D = {c, e, c}, E = {c}. Di si las
siguientes afirmaciones son falsas o verdaderas. Justifica tus respuestas.
a) A ⊂ C f) C ⊃ E
b) C ⊃ D g) {e} ⊂ D
c) B ⊂ D h) {e} ⊂ E
d) D ⊂ E i) D = {e, c}
e) E ⊂ D ⊂ C j) B = D
A ∪ B = {x|x ∈ A o x ∈ B}.
A ∩ B = {x|x ∈ A y x ∈ B}.
Al igual que en el caso de la unión, puede resultar necesario considerar la intersección de más
de dos conjuntos. Dicha intersección consistirá de los elementos que aparezcan en todos los
conjuntos que se estén intersectando.
1.3. Operaciones con conjuntos 15
Veamos algunos ejemplos: Sean A = {n ∈ N|n ≤ 10} y B = {n ∈ N|n > 8} (el sı́mbolo ≤ se
lee “menor o igual que”). A ∩ B consiste de los números que cumplen ambas condiciones, es
decir de los números naturales que satisfacen tanto n ≤ 10 como n > 8. Esto sólo permite
que n = 9 o n = 10. De aquı́ se concluye que A ∩ B = {9, 10}.
Consideremos ahora los conjuntos C = {n ∈ N|n es divisor de 36} y D = {5, 7, 8}. Se observa
directamente que C y D no tienen ningún elemento en común. Esto es, C ∩ D no tiene ningún
elemento. ¿Quién es, entonces, C ∩ D? El conjunto vacı́o. En breve: C ∩ D = ∅.
Como último ejemplo, calculemos A ∩ B ∩ C, donde A = N, B = Z y C = {n ∈ Z|n < 10}.
Dado que los únicos números que pertenecen a los tres conjuntos son {0, 1, 2, . . . , 9}, se tiene
que
A ∩ B ∩ C = {0, 1, 2, . . . , 9}.
Por ejemplo, Z \ N = {n ∈ Z|n < N} consiste de todos los n ∈ Z tales que n < N. Esto es,
dicho de otra manera, Z \ N = {n ∈ Z|n < 0}.
Observa que, a diferencia de la unión y la intersección, donde el orden de los conjuntos no era
importante (es decir, A ∪ B = B ∪ A y A ∩ B = B ∩ A), en el caso de la diferencia de conjuntos
en general A \ B es distinto de B \ A. Es decir, esta es una operación no conmutativa, donde
el orden en el que aparecen los conjuntos sı́ es importante. Para ilustrar esta idea, invirtamos
el orden de los conjuntos en el ejemplo de arriba, para tener N \ Z = {n ∈ N|n < Z}, pero
es imposible que algún elemento cumpla esto, porque todo número natural es también un
número entero. Se concluye que N \ Z = ∅. De hecho, si A ⊂ B siempre se tendrá que
A \ B = ∅.
A diferencia de lo que pasa con la unión y la intersección, en una operación como A \ B \ C
es necesario aclarar cuál de las dos diferencias de conjuntos estamos haciendo primero. Es
decir, si estamos calculando (A \ B) \ C o A \ (B \ C). El siguiente ejemplo ilustra que el
resultado puede cambiar, dependiendo de cuál de las dos operaciones hagamos primero: sea
A = N, B = {1, 2, 3} y C = {1, 2, . . . , 10}. Por un lado (A \ B) \ C = {11, 12, 13, . . .}, mientras
que, por el otro, A \ (B \ C) = A \ ∅ = N.
16 Capı́tulo 1. Conjuntos
Una manera muy común de representar las operaciones de conjuntos es por medio de los
diagramas de Venn, en los cuales cada conjunto es representado por una figura geométrica
(siempre que es posible, un cı́rculo) que se superpone con las otras, de manera que se obtiene
una representación geométrica para cada una de las operaciones mencionadas en esta sección.
Los casos más simples de diagramas de Venn involucran únicamente dos conjuntos y las ope-
raciones de unión, intersección y diferencia entre ellos, como se ilustra a continuación:
A B
Figura 1.4: A ∪ B
A B
Figura 1.5: A ∩ B
1.3. Operaciones con conjuntos 17
A B
Figura 1.6: A \ B
A C
Figura 1.7: (A ∪ B) ∩ C
Esto es, como lo indica la operación que estamos haciendo, el resultado de unir A con B e
intersectar esta zona con C.
A C
Figura 1.8: A ∩ B ∩ C
A C
Figura 1.9: A ∪ B ∪ C
1.3. Operaciones con conjuntos 19
A C
Figura 1.10: (A ∪ B) \ C
A C
Figura 1.11: A \ (B ∪ C)
1. Sean A = {1, 2, 10}, B = {4, 5, 6, 10}, C = {2, 4, 5, 7, 8, 9}, D = {3, 5, 8, 9}, E = {8}.
Calcular los siguientes conjuntos:
a) A ∪ B d) E ∩ D ∩ C
b) A ∪ B ∪ C e) D \ (E ∪ C)
c) A ∩ B ∩ C f ) (D \ E) ∩ (D \ C) (comparar con el
20 Capı́tulo 1. Conjuntos
inciso anterior) i) (C ∩ A) ∪ (B ∩ D)
g) (A ∪ B) ∩ (C ∪ D) j) D \ (B ∩ C)
h) A \ (B ∪ C)
2. Haz un diagrama de Venn que involucre las relaciones entre los conjuntos A, B, C, D, E
del ejercicio anterior.
3. Da dos ejemplos de conjuntos A ⊂ B, de modo que en un caso se tenga B \ A = ∅ y en
el otro B \ A , ∅.
4. Muestra que B \ A , ∅ siempre que A ( B. (Ver ejercicio anterior.)
5. En el diagrama de Venn de abajo, cada una de las regiones es el resultado de hacer
cierta operación de conjuntos. Encuentra, en cada caso, cuál es esta operación.
A C
A B
1.4. Intervalos
Aunque la mayorı́a de los diagramas de Venn representan a los conjuntos como seccio-
nes del plano, hay una excepción importante en la que esto no es ası́, se trata de R, los
números reales, que son representados por una recta, como establecimos antes. Ası́, los sub-
conjuntos de R serán representados por fragmentos de dicha recta. Observa, sin embargo,
que un solo conjunto puede consistir de más de un “pedazo” de la recta real. Por ejemplo,
A = {x ∈ R|x < −1 y x > 2}, está representado gráficamente por la zona sombreada del dibujo
de abajo:
−1 0 2
Ahora bien, los subconjuntos de R que consisten de un solo pedazo de la recta numérica
aparecerán con tanta frecuencia a lo largo del curso, que vale la pena darles un nombre y
desarrollar una notación especial para ellos.
a b
a b
Observa que, en este tipo de intervalos hay cuatro posibilidades, dependiendo de si cada uno
de los extremos a y b pertenece o no al conjunto.
Consideremos primero el caso en el que ninguno de los extremos pertenecen al conjunto. Si-
guiendo la convención habitual, representamos gráficamente por • el hecho de que el extremo
correspondiente pertenezca al conjunto, y por ◦ el hecho de que no pertenezca al conjunto.
Ası́, el intervalo I que empieza en a y termina en b y que no incluye a ninguno de los extremos
se representa gráficamente por
a b
Veamos ahora qué condición debe de cumplir una x ∈ R para ser un elemento de I. Por un
lado, debemos tener a < x, para que x esté a la derecha de a. Por el otro, debemos tener x < b,
para que x esté a la izquierda de b. Ası́, las dos condiciones que debe cumplir una x ∈ I son
a < x y x < b, que se escriben juntas como a < x < b. En otras palabras, podemos describir
a I como el conjunto
I = {x ∈ R | a < x < b}.
1.4. Intervalos 23
Un intervalo ası́ será llamado intervalo abierto, y lo representaremos mediante los sı́mbolos
(a, b). Es decir, por definición, se tiene que
Analicemos ahora el caso en el que ambos extremos pertenecen al intervalo J que empieza
en a y termina en b.
a b
Si x ∈ J entonces se debe de tener, por un lado, a < x o a = x (es decir, a ≤ x) y por el otro,
x < b o x = b (es decir, x ≤ b). Similarmente a lo que hicimos antes, tenemos que las dos
condiciones que debe de cumplir una x ∈ J son a ≤ x y x ≤ b, que se pueden resumir como
a ≤ x ≤ b. Es decir, J queda descrito como el conjunto
J = {x ∈ R|a ≤ x ≤ b}.
Un intervalo ası́ será llamado intervalo cerrado y lo representaremos mediante los sı́mbolos
[a, b]; de manera que, por definición, se tiene que
Observa la diferencia en notación entre este caso (que incluye a los extremos y usa corchetes)
y el anterior (que no incluye a los extremos y usa paréntesis). Debe ser más o menos claro
cómo definir y denotar los dos casos faltantes. En el caso del intervalo K que incluye al
extremo izquierdo pero no al derecho,
a b
a b
Estos casos son esencialmente distintos de los anteriores porque sólo tienen un extremo y
continúan indefinidamente en la otra dirección. Analicemos el primer intervalo, que llama-
remos A: en este caso, la única condición que se pide sobre un elemento x ∈ R para que
pertenezca a A es que esté a la derecha de a, esto es, a < x. Esto es, el conjunto A lo podemos
describir como el conjunto
{x ∈ R|a < x},
que representaremos mediante los sı́mbolos (a, ∞). El sı́mbolo ∞, que se lee “infinito” no es
un número real, y aquı́ se está usando únicamente para indicar el hecho de que el intervalo
A continua indefinidamente hacia la derecha. Por eso es que usamos siempre paréntesis en
lugar de corchetes, “)” en lugar de “]”, en el caso de ∞, pues este “extremo” no es parte del
intervalo en cuestión. Dado que ∞ no es un número, no tiene sentido hacer operaciones con
él; ası́, expresiones como x(∞), x ± ∞ y otras similares, no tienen ningún sentido.
1.4. Intervalos 25
De manera totalmente análoga al intervalo A, se tiene que para que un x ∈ R sea un elemento
del segundo intervalo, que llamaremos B, se tiene que tener que x esté a la izquierda de b; es
decir, se tiene que cumplir x < b. Ası́, resulta que
De manera predecible, representaremos a B mediante los sı́mbolos (−∞, b). Al igual que
antes, hacemos énfasis en que −∞ no es un número y no es posible hacer operaciones que lo
involucren.
Quedan por analizar los casos ligeramente distintos a los anteriores representados por el si-
guiente dibujo:
Para tener una notación consistente con la definida antes para intervalos con dos extremos,
representaremos estos intervalos por C = [a, ∞) y D = (−∞, b].
Resumimos estos cuatro casos en la siguiente tabla:
Gráficamente Condición Notación
a<x (a, ∞)
a
x<b (−∞, b)
b
a≤x [a, ∞)
a
x≤b (−∞, b]
b
Falta únicamente por analizar el caso del intervalo más grande posible, que consiste de toda
la recta real. Dicho intervalo lo representaremos por (−∞, ∞), aunque con más frecuencia
utilizaremos el más sencillo R.
a) (1, 3]
b) [1, 1.5]
c) [−3, −2)
d) (100, ∞)
e) (8/9, 1)
2. ¿Quién es el intervalo (a, a)? En otras palabras, ¿de qué otra manera se puede repre-
sentar este intervalo?
3. ¿Quién es el intervalo [a, a]? En otras palabras, ¿de qué otra manera se puede repre-
sentar este intervalo?
4. Muestra, mediante un ejemplo para cada caso, que la unión de intervalos puede ser o
no otro intervalo.
5. ¿Es posible que la intersección de dos intervalos no sea otro intervalo? Argumenta tu
respuesta.
6. Realiza las siguientes operaciones de conjuntos. Expresa la respuesta en forma de in-
tervalo (o uniones de intervalos):
a) [2, 4) ∪ (4, 5] (La respuesta no es [2, 5], ¿por qué?)
b) [1, 5] ∩ (3, 10)
c) (−∞, 0] \ [0, 1]
d) [1, ∞) \ [2, 9)
√
e) [0, 2] \ (0, 2)
f ) ([1, 3] ∪ (2, 8)) \ (2.5, 6)
g) ((−5, −3] ∩ (−4, −1)) ∪ [−π, ∞)
h) R \ [1, 12)
i) (3, 5) ∪ (−7, 4] ∪ (4, 5)
j) (−1, ∞) ∩ (−∞, 5) ∩ (−8, 8)
7. ¿Para qué valores de x tienen sentido las siguientes expresiones? Expresa la respuesta
en forma de intervalo (o uniones de intervalos):
√
a) x
1.5. Ejercicios del capı́tulo 27
√
b) 1−x
c) x2 + 1 > 0
d) 1/x
e) 1/(x + 2)
a) R \ Q b) Q \ Z c) Z \ N
14. Describe, por medio de operaciones de conjuntos, la región sombreada de los siguientes
diagramas de Venn.
B B
a) A C d) A C
B B
b) A C e) A C
c) A C
15. Dibuja en la recta real los siguientes conjuntos. Aquéllos que sean intervalos, escrı́belos
usando la notación correspondiente.
16. Sean A = [−7, −2) ∪ [1, 6), B = (−3, 1), C = [−1, 3], D = (−∞, 0), E = (−3, 0] ∪ [3, 5).
Calcula los siguientes conjuntos y exprésalos como intervalos o uniones de ellos:
1.5. Ejercicios del capı́tulo 29
a) E \ D f ) (B ∪ E) \ D
b) C ∩ E g) C \ (A ∪ B)
c) A \ B h) (B ∪ C) \ (−3, 3)
d) D ∪ E i) B ∩ C ∩ D ∩ E
e) R \ C j) (B ∪ C) \ (D ∩ E)
17. Recuerda que el plano cartesiano es, como conjunto, R2 = {(x, y)|x, y ∈ R}. Encuentra
cinco elementos que pertenezcan y cinco elementos que no pertenezcan a cada uno de
los siguientes subconjuntos de R2 :
a) {(x, y) ∈ R2 |x = 3} e) {(x, y) ∈ R2 |y + 1 = x}
2.1. Funciones
Comprender qué es una función, conocer algunos ejemplos importantes y algunas de sus
aplicaciones son los grandes objetivos de este curso. En esta sección introducimos este im-
portante concepto que será utilizado en todos los capı́tulos siguientes.
Una función es una regla que relaciona los elementos de dos conjuntos A y B, de manera que
a cada elemento de A le asocia exactamente un elemento de B.
En términos más formales, una función es un conjunto C de parejas ordenadas (con el primer
elemento en A y el segundo en B) con la propiedad de que para cada a ∈ A existe una única
b ∈ B tal que (a, b) ∈ C.
En términos prácticos, uno piensa una función como una manera de relacionar elementos de
A con elementos de B, de manera que
1. Ningún elemento de A se queda sin ser relacionado con algún elemento de B, y
2. Ningún elemento de A está relacionado con más de un elemento de B.
Al conjunto A se le conoce como dominio de la función, mientras que al conjunto B se le llama
codominio de la función. Para indicar que A es el dominio y B el codominio de una función
31
32 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
f (a)
Es muy común pensar que f (a) significa f multiplicado por a, pero esta interpretación es
errónea. De hecho, f es una función y a un elemento de Dom( f ), ası́ que no tiene sentido
pensar en multiplicar f por a. f (a) denota la función f evaluada en el punto a del dominio,
por esta razón, f (a) es un punto del codominio. Dicho de otra manera: f (a) representa al
producto de procesar la materia prima a bajo la máquina que es la función f .
Otra manera muy común de representar funciones (al menos cuando dominio y codominio
son conjuntos con pocos elementos) es por medio de diagramas como los que aparecen a
continuación:
f g
a 1 a a
b 2 b b
c 3 c c
d 4 d d
e e
En estos dibujos, el conjunto de donde salen las flechas representa al dominio de la función,
mientras que el conjunto a donde llegan las flechas representa al codominio. Las flechas
2.1. Funciones 33
también indican qué elemento del dominio está relacionado con qué elemento del codominio.
Por ejemplo, en la función de la izquierda, se tiene que f (a) = 1, f (b) = 2, f (c) = 3 y
f (d) = 2; en la de la derecha se tiene que g(a) = a, g(b) = c, g(c) = a, g(d) = d y g(e) = e.
Para comprender lo que es una función a veces sirve tener ejemplos “de la vida real”, aunque,
la verdad, los ejemplos más elaborados también son “reales” (y muchas veces resultan útiles
también).
Pensemos, por ejemplo, en el conjunto de todos los libros de una biblioteca determinada, que
será el dominio de nuestra función. El codominio consistirá del conjunto de todos los posibles
números ISBN (International Standard Book Number, número de libro estándar internacio-
nal), que, simplificando un poco, los podemos considerar como todos los números enteros de
trece dı́gitos. Finalmente, la regla de correspondencia relacionará a cada libro con su número
ISBN. La clave del asunto es que cada libro tiene asociado exactamente un número ISBN, y
por lo tanto esta regla de correspondencia define una función.
¿Qué pasa si hay varios ejemplares del mismo libro? En este caso, habrá varios elementos
del dominio relacionados con el mismo elemento del codominio (pues libros iguales tienen
el mismo ISBN), pero la regla de correspondencia sigue dando lugar a una función.
Ahora bien, supongamos que en la biblioteca hay una publicación interna que no tiene núme-
ro ISBN. En ese caso habrá un elemento del dominio que no está relacionado con ningún
elemento del codominio y, aquı́ sı́, fallará la primera parte de la definición de función.
En resumen, el hecho de que la regla de correspondencia (libro de la biblioteca 7→ Número
ISBN) sea una función o no, depende mucho de qué conjunto de libros se consideren. La
“moraleja” (o más correctamente, la enseñanza) de este ejemplo es que el que una regla
de correspondencia defina o no una función entre dos conjuntos depende fuertemente de la
elección de éstos, y no únicamente de la manera en que se relacionan sus elementos.
Hay reglas de correspondencia entre dos conjuntos que no definen una función (arriba vimos
un caso), porque fallan en alguna de las dos (o las dos) reglas enunciadas arriba. Otro ejemplo
se obtiene invirtiendo los papeles de dominio y codominio en el problema de la biblioteca.
En este caso, a cada número ISBN se le asociarı́a el libro correspondiente. Sin embargo,
si hay dos o más ejemplares de la misma obra, un número ISBN tendrá asociado más de un
libro, lo que contraviene la segunda regla de la definición de función. Incluso eliminando esta
posibilidad (es decir, suponiendo que no hay libros repetidos en el acervo de la biblioteca),
siempre será posible encontrar un número ISBN al que no le corresponda ningún libro de la
biblioteca (de hecho, el sistema ISBN está hecho para que a todos los libros que están por
hacerse les corresponda algún número —por lo menos en los próximos años—).
Veamos ahora algunos ejemplos de funciones entre dos conjuntos numéricos:
34 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
1. Considera la función f : N → N que a cada número natural lo relaciona con él mismo.
Esto es, f (x) = x. En este caso, f (1) = 1, f (7) = 7, f (32) = 32, etc. Observa que la
expresión f (1/2) no tiene sentido porque 1/2 no es un elemento de Dom( f ) = N.
2. Sea f : {1, 3, 5, 7} → N la función que a cada número del dominio le asocia ese número
multiplicado por cien. Ası́, f (1) = 100, f (3) = 300, f (5) = 500, f (7) = 700. Observa
que no es posible calcular f (2) porque 2 < Dom( f ). Observa también que hay muchos
elementos de Cod( f ) = N que no están relacionados con ningún elemento del dominio,
por ejemplo 50, que no se puede ver como f (x) para ninguna x ∈ Dom( f ).
3. La regla de correspondencia f (x) = x + 1 define una función f : R → R. A cada
número real, esta función lo relaciona con el número real que resulta de sumarle uno.
Por ejemplo, f (5) = 5 + 1 = 6, o sea que el 5 (del dominio) está relacionado con el 6
(del codominio) y con ningún otro número. En otras palabras, 6 es la imagen de 5 bajo
f.
4. Consideremos ahora la función g : R → R con regla de correspondencia g(x) = x2 .
Observa que, como en toda función, cada elemento del dominio es relacionado con
exactamente un elemento del codominio, puesto que al elevar al cuadrado un número
se obtiene un solo resultado. Sin embargo, distintos elementos del dominio están rela-
cionados con el mismo elemento del codominio: g(−2) = g(2) = 4. Esto no impide que
g sea una función.
5. Dado un conjunto A (no vacı́o), se puede construir una función muy sencilla Id : A →
A. Es la llamada función identidad, y su regla de correspondencia es Id(x) = x, es
decir, a cada elemento de A, la función identidad lo relaciona con sı́ mismo. Aunque
de apariencia inocente, I será de gran utilidad cuando estudiemos la composición de
funciones. Un caso de particular interés será la función Id : R → R dada por Id(x) = x,
que es la función identidad en el conjunto de números reales R. Observa que la función
del ejemplo 1 es la función identidad cuando A = N.
6. Sea c : R → R con regla de correspondencia c(x) = 2. ¿Qué significa esto? Que a
cualquier número real, sin importar cuál sea, la función c le asocia el número 2. De
esta manera, c(−1) = 2, c(27) = 2, c(3/4) = 2, etc. A este tipo de funciones, que
toman el mismo valor independientemente del punto en el que se les evalúe, se les
llama funciones constantes.
7. La raı́z cuadrada de un número a se define como el único número positivo que al elevar-
lo al cuadrado
√ da a. Con ayuda de esta operación, se puede definir una nueva función
s(x) = x. ¿Quién es Dom(s)? Para responder esta pregunta, recordemos que y2 ≥ 0
para cualquier y ∈ R. Esto quiere decir que si y < 0 no existe un número real x tal que
2.1. Funciones 35
x2 = y. Es decir, los números negativos no tienen raı́z cuadrada real. En otras palabras,
para los números negativos, la regla de correspondencia de esta función no tiene senti-
do. De aquı́ que Dom(s) consista de los números reales positivos: Dom(s) = [0, ∞). El
codominio de s es R: Cod(s) = R.
8. f (x) = 1−x+x2 define una función con una regla de correspondencia “más complicada”
que los ejemplos anteriores. ¿Cómo saber con quién está relacionado un número dado
en el dominio? Simplemente hay que sustituir la x en la regla de correspondencia por
el número de nuestro interés, y hacer las operaciones correspondientes. En el caso de
x = 3, se tiene f (3) = 1−3+32 = 1−3+9 = 7. Tanto el dominio como el codominio de
f son todos los números reales; esto lo escribimos en sı́mbolos de la siguiente manera:
f : R → R.
9. Sea f : [1, 5] → R con regla de correspondencia f (x) = (x+1)2 . Observa que Dom( f ) =
[1, 5] aunque la regla de correspondencia tiene sentido para toda x ∈ R. Esta restricción
puede ser únicamente teórica o, en un problema de aplicación, puede corresponder a
alguna cuestión práctica.
10. El inverso aditivo de un número a es el número −a, porque al sumar ambos se obtiene
cero: a + (−a) = 0. Sea Inv : R → R la función que a cada número real le asocia su
inverso aditivo. Ası́, Inv(2) = −2, Inv(−4) = −(−4) = 4 y en general, Inv(x) = −x.
11. A las doce del dı́a, Daniel comienza a andar en bicicleta a una velocidad constante de
20 km/h. Recordando la ecuación v = d/t, es posible relacionar cualquier instante pos-
terior a las 12 con la distancia que ha recorrido hasta ese momento. En otras palabras,
para cada t ≥ 0 (donde t = 0 corresponde a las 12:00) se tiene que la distancia (d)
depende del tiempo (t). De hecho, despejando d de la ecuación anterior, se tiene d = vt.
Ası́, por ejemplo después de una hora (es decir, cuando t = 1), d = 20(1) = 20. Si
t = 1.5 entonces d = 20(1.5) = 30. Esto nos define una función con dominio [0, ∞),
codominio R y regla de correspondencia d(t) = 20t.
Si sabemos en qué momento Daniel bajará de la bicicleta o cambiará su velocidad,
podemos limitar el dominio justamente al intervalo donde la velocidad es constante.
Mientras tanto, dejamos que Dom(d) = [0, ∞) aunque es claro que, en términos prácti-
cos, la regla sólo es válida para algunos valores positivos de t.
12. Algunas funciones tienen su regla de correspondencia definida por trozos. Sea
x+1 si x < 3
(
g(x) = .
−x + 7 si x ≥ 3
Para entender qué dice esta regla de correspondencia, hay que fijarse qué propiedad
36 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
—de las que aparecen a la derecha— cumple una x dada. Por ejemplo: si x = −1 se
cumple la primera propiedad, x < 3, y entonces g(−1) = −1 + 1 = 0. Si, por otro lado
x = 5, se cumple la otra propiedad, x ≥ 3, de modo que g(5) = −5 + 7 = 2.
Aunque para definir una función se necesitan tres cosas (dominio, codominio y regla de
correspondencia), si no se especifica el dominio, es común dar por hecho que consiste de
todos los números para los que tenga sentido la regla de correspondencia, y que el codominio
es R (al menos en estos primeros cursos). Ya vimos antes ejemplos en los que el dominio de
una función no es todo R (ver casos 1, 2, 7, 9, 11 en la lista anterior).
Al conjunto que consiste de todos los números para los cuales la regla de correspondencia
1
tiene sentido se le llama dominio natural de la función. Ası́, el dominio natural de f (x) =
√ x
es R \ {0}, mientras que el dominio natural de s(x) = x es el intervalo [0, ∞) (dado que
ningún número negativo tiene raı́z cuadrada real, como vimos antes).
1 √
¿Cuál es el dominio natural de la función con regla de correspondencia f (x) = x+ + x?
x−9
El primer término no pone ninguna restricción en x; el segundo, nos dice que x − 9 , 0, o
bien que x , 9; el tercer término obliga a x ≥ 0. Juntando las restricciones se tiene que
Dom( f ) = [0, ∞) \ {9}.
2.1. Funciones 37
Diremos que dos funciones f y g son iguales si se cumplen las siguientes condiciones:
1. Dom( f ) = Dom(g)
2. f (x) = g(x) para toda x ∈ Dom( f ) = Dom(g).
Ası́, para que dos funciones sean iguales no basta que tengan la misma regla de corresponden-
cia, deben tener también el mismo dominio. Por ejemplo, se podrı́a pensar que las funciones
(x + 1)(x + 2)
f (x) = x + 1 y g(x) = son iguales, cancelando la expresión x + 2 que aparece
x+2
en numerador y denominador de g(x). Sin embargo, no se da la igualdad entre funciones,
porque Dom( f ) = R mientras que Dom(g) = R \ {−2}.
Es suficiente que la condición 2 no se cumpla para alguna x para que las funciones no sean
iguales. Considera las funciones definidas por trozos mediante:
si x < 0
( (
1 1 si x ≤ 0
f (x) = y g(x) = .
−1 si x ≥ 0 −1 si x > 0
Si x , 0 entonces f (x) = g(x). Pero f (0) = −1 y g(0) = 1. Esta única diferencia en la regla
de correspondencia hace que f y g no sean iguales.
Comparemos ahora las funciones f (x) = x3 + 1 y g(t) = t3 + 1. Dado que no se hace ninguna
mención sobre los dominios, se consideran los dominios naturales: Dom( f ) = R y Dom(g) =
R. ¿Son iguales las reglas de correspondencia? Observa que la única diferencia es sobre la
letra que se usa para representarlas, pero ambas representan la misma operación: elevar al
cubo y sumar 1 al resultado. Esto nos dice que las reglas de correspondencia de f y g sı́
son iguales. Otra manera de ver esto es evaluando ambas funciones en un número cualquiera
a: se tiene que f (a) = a3 + 1, y que g(a) = a3 + 1. Entonces f (a) = g(a) para cualquier
a ∈ R; es decir, ambas funciones tienen la misma regla de correspondencia. Como ya se
habı́a observado que los dominios eran iguales, se concluye que las funciones son iguales.
Se estudiarán aquı́ dos funciones importantes: la función valor absoluto y la función mayor
entero. Con ayuda de éstas será posible construir muchos ejemplos más de funciones que
aparecerán en el resto del texto, y que serán de utilidad en cursos de Cálculo.
38 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
La función valor absoluto se denota por |x|. Su dominio y codominio son ambos R, y su
regla de correspondencia (expresada geométricamente) es como sigue: el valor absoluto de
un número x es la distancia que lo separa del 0. Dado que las distancias son siempre positivas
(o cero) se tiene que |x| ≥ 0 para cualquier x.
0 x
|x|
Otra forma de representar la regla de correspondencia de |x| está dada por la expresión
si x < 0
(
−x
|x| =
x si x ≥ 0.
Este es un ejemplo más de una regla de correspondencia definida por trozos. Dada una x
particular, se debe ver cuál de las propiedades de la derecha se cumple, y aplicar la regla
correspondiente. Por ejemplo, si x = 3, se tiene que x ≥ 0, por lo cual usaremos la regla del
segundo renglón. De acuerdo a esto, se tiene que el valor absoluto de 3 es él mismo: |3| = 3.
Por el contrario, si x = −3, se tiene que usar la regla de correspondencia del primer renglón,
pues en este caso x < 0, de manera que el valor absoluto de −3 es −(−3) = 3.
Observa que, en efecto, las dos reglas de correspondencia (la de la distancia y la dada en
forma de casos) coinciden para todas las x ∈ R, de manera que definen la misma función.
Definamos ahora la función mayor entero. Dado un número real x, la función mayor entero
(denotada por [x]) le asocia el entero más grande de todos los que son menores o iguales a x.
En forma geométrica esto se puede decir ası́: dado un número x, la función mayor entero
lo relaciona con él mismo en caso de que x sea entero; en caso de que x no sea entero, la
función mayor entero lo relaciona con el entero que esté inmediatamente a la izquierda de x
en la recta numérica.
[x] x
−3 −2 −1 0 1 2 3
Por ejemplo, si se quiere calcular [2.5], hay que considerar el elemento más grande del con-
junto A = {n ∈ Z|n ≤ 2.5}. Como se observa, dicho elemento es 2, de manera que [2.5] = 2.
Si se quiere calcular [−2.5], habrı́a que encontrar el entero más grande de todos los que son
menores (o iguales) a −2.5. Una rápida inspección nos revela que este número es −3. Ası́,
[−2.5] = −3.
Esta regla de correspondencia define una función: en efecto, para cualquier x ∈ R se pueden
seguir los pasos descritos arriba y encontrar el único número con el que x está relacionado.
Como en alguno de los ejemplos anteriores, el hecho de que algunos números distintos tengan
el mismo mayor entero ([π] = 3 = [3]), no dice que esta regla de correspondencia no defina
una función.
Como tal vez hayas notado a partir de los ejemplos presentados hasta ahora, se pueden cons-
truir funciones nuevas usando funciones ya conocidas. En esta sección se presentan algunos
ejemplos de este tipo y se calculan los dominios naturales (que muchas veces no serán todo
R) de las funciones correspondientes. Esta sección y sobre todo los ejercicios que aparecen
al final deben servir como un resumen de lo visto hasta el momento en este capı́tulo.
√
Como un primer√caso, analicemos la función f (x) = [ x]. ¿Cuál es su dominio natural? Para
poder calcular
√ x es necesario que x ≥ 0, como ya hemos visto. Por otro lado, no importa
cómo sea x, siempre le podremos calcular su mayor entero. En otras palabras, la única
restricción para x es x ≥ 0. Esto quiere decir que el dominio natural de f es Dom( f ) = [0, ∞).
√
Nuesto segundo caso está dado por la función g(x) = [x]. Observa que en este caso primero
se calcula el mayor entero de x y a lo que resulte se le extrae raı́z cuadrada (es decir, el
orden de las operaciones es inverso al de la función f del ejemplo anterior). En un primer
momento no hay ninguna restricción para x porque Dom([x]) = R. Sin embargo, hay que
tener cuidado con la raı́z cuadrada. Para poder aplicarla, es necesario que [x] ≥ 0 (puesto
que sólo los números reales positivos tienen raı́z cuadrada). Esto implica que x ≥ 0, y ası́
Dom(g) = [0, ∞).
El tercer y último ejemplo está dado por h(x) = 1/|x + 2|. En un primer momento hay que
sumar 2 al número x. Esto se puede hacer para cualquier x ∈ R. Después, hay que calcular el
valor absoluto de x + 2, operación que también es posible hacer siempre, sin importar quién
sea este valor. Finalmente, hay que dividir 1 entre el número |x + 2|. Esto impone una restric-
ción: |x + 2| , 0. Que se cumpla esta condición es equivalente a pedir que x + 2 , 0, lo cual
a su vez equivale a x , −2. En conclusión, Dom(h) = R \ {−2}.
40 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
1 1 1
d) h(x) = √ f ) p(x) = x + +
x x −1 − x
√ √
g) s(t) = t + 1 − t
1 t(t + 1)
e) q(x) = h) f (t) =
(x − 1)(x + 2) t2
12. Encuentra una función que tenga a (−∞, 0] por dominio natural.
13. Encuentra una función que tenga a R \ {−4} por dominio natural.
14. ¿Son iguales las funciones
si x < 2
( (
−x si x ≤ 2 −x
f (x) = y g(x) = ?
3x − 8 si x > 2 3x − 8 si x ≥ 2
Muchas veces la regla de correspondencia de una función no nos da una idea clara de su
comportamiento. La gráfica de una función, siendo un objeto geométrico (y por lo tanto
visualizable), permite entender mejor algunos aspectos de ésta. Se puede pensar que la gráfica
es como un retrato de la función, que nos muestra algunas de sus caracterı́sticas principales
y sus similitudes o diferencias con otras.
2.2. Tabulación y graficación 43
2.2.1. Graficación
Desde un punto de vista formal, la gráfica de una función f consiste del conjunto de puntos
Considera la función f (x) = x + 1. Algunos puntos de la gráfica son: (0, 1), (1, 2), (2, 3),
(−1, 0). ¿Cómo se obtuvieron estos puntos? ¿Cómo se sabe que efectivamente están en la
gráfica de la función? Para encontrar puntos de la gráfica de una función, hay que darle a x
varios valores en Dom( f ) y posteriormente encontrar sus correspondientes imágenes. En el
caso anterior, si x = 0, entonces f (x) = f (0) = 0 + 1 = 1, de donde (0, 1) es un punto en la
gráfica de f . De manera similar se pueden obtener los otros puntos mencionados. Al graficar
estos puntos, nos damos una idea de cómo se comporta la función:
44 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
Debe ser claro que los puntos mencionados arriba no son los únicos en la gráfica de f , fi-
nalmente hay uno (¡exactamente uno!) para cada valor de x ∈ Dom( f ) = R. Esto significa,
entre otras cosas, que para cualquier a ∈ R, se debe tener un único punto en la gráfica con
primera coordenada a. Geométricamente, esto quiere decir que para cualquier a ∈ R, la recta
x = a debe cortar a la gráfica en exactamente un punto (si no la cortara, querrı́a decir que a
no estarı́a relacionado con nadie en Cod( f ); si la cortara más de una vez, tendrı́amos que a
estarı́a relacionado con más de un elemento de Cod( f )). Nuestro dibujo de arriba no cumple
esta propiedad, porque no hemos dibujado todos los puntos de la gráfica. Si lo hiciéramos,
obtendrı́amos algo similar a esto:
2.2. Tabulación y graficación 45
f (x)=x+1
•
•
•
•
Como se puede ver, aquı́ sı́ se cumple la regla enunciada: cualquier recta vertical (de la forma
x = a) corta a la gráfica exactamente una vez.
Analicemos la gráfica de g(x) = −x2 Observa que en este caso, Dom( f ) = R, de manera que x
puede tomar cualquier valor real. Para fijar ideas, démosle a x los valores −5, −4, −1, 0, 2, 3, 10.
Al calcular las imágenes de estos puntos bajo f , obtenemos, respectivamente, −25, −16, −1,
0, −4, −9, −100. Al graficar estos puntos en el plano, obtenemos algo ası́:
•
•
• •
Al igual que en el ejemplo anterior, estos puntos no son todos los de la gráfica de g, pero si
graficamos muchos de ellos tendremos algo ası́:
46 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
•
•
• •
Observa que, conforme x toma valores más grandes, el valor de g(x) disminuye, al contrario
de lo que pasaba en el ejemplo anterior. Esto es lo que hace que la gráfica de g vaya de
“bajada”, para x mayores a cero.
x + 3 si x ∈ [−3, 1]
(
Consideremos la función f (x) = como un cuarto ejemplo. Dado
4 si x ∈ (1, 5]
que la regla de correspondencia está definida por trozos, conviene analizar cada uno de ellos
por separado. Para el primero, consideremos los valores −3, −2.5, −2, −1, mientras que para
el segundo usaremos los valores enteros 2, 3, 4, 5. Al encontrar las imágenes de estos puntos
bajo f , y graficarlos, se obtiene lo siguiente:
• • • •
•
•
•
•
Si x ≤ 0 entonces f (x) = 1, de manera que todos los puntos de la forma (x, 1) con x ≤ 0 son
parte de la gráfica de f (esto incluye a puntos de la forma (−0.5, 1), (−0.1, 1), (−1/100, 1),
etc.). De manera análoga, si x > 0 entonces f (x) = −1, y por lo tanto todos los puntos de la
forma (x, −1) con x > 0 son parte de la gráfica de f (incluyendo puntos del tipo (0.2, −1),
(1/73, −1), (0.001, −1), etc).
Como consecuencia de estas observaciones se tiene que la gráfica de f luce ası́:
Si la gráfica de una función consta de varios trazos, diremos que la función es discontinua en
los puntos x donde la gráfica está “rota”. En el caso anterior, f es discontinua en x = 0. Por el
contrario, si la gráfica de una función se puede dibujar en un solo trazo (sin despegar el lápiz
del papel), diremos que la función es continua.
De estos ejemplos podemos sacar varias cosas en claro:
1. Si a ∈ Dom( f ), la recta vertical que corta al eje x en el punto (a, 0), corta a la gráfica
de f exactamente una vez: en el punto con coordenadas (a, f (a).
2.2. Tabulación y graficación 49
2. Si a < Dom( f ), la recta vertical que corta al eje x en el punto (a, 0) no corta a la gráfica
de f en ningún punto.
3. Si dos funciones no son iguales, sus gráficas serán distintas en al menos un punto.
2.2.2. Tabulación
Como vimos antes, para poder graficar una función es necesario evaluarla en varios puntos
de su dominio. Una forma de hacer esta tarea de forma más sistemática es por medio de una
tabla de dos columnas: en la izquierda pondremos los valores de la variable y en la derecha
los valores de la función evaluada en el valor correspondiente de la izquierda. Por ejemplo, si
f (x) = 2x − 1 y queremos conocer el valor de f para x = −1, 0, 1.5, 2, 4, basta con realizar la
siguiente tabla:
x f (x)
−1 −3
0 −1
1.5 2
2 5
4 7
Observa que al juntar los dos números que aparecen en un renglón de la tabla, se obtiene
un punto que pertenece a la gráfica de la función. En el caso anterior, se tiene que (−1, −3),
(0, −1), (1.5, 2), (2, 5) y (4, 7) son puntos en la gráfica de f (x). Esto se debe al hecho de
que finalmente, los puntos ası́ construidos tienen la forma (x, f (x)), que son precisamente los
puntos que forman la gráfica de f .
Esta manera de construir puntos de la gráfica de f no es nueva, es de hecho la misma que se
vio en la subsección 2.2.1. La única novedad aquı́ es la tabla de dos columnas que permite
luego hacer una lista con puntos de la gráfica de f .
Se requiere de cierta práctica saber cuáles y cuántos puntos se necesita tabular para tener
una gráfica fiel de una función. Por ejemplo, si en el caso de f (x) = |x| se le dan a x sólo
valores negativos, parecerı́a que la gráfica de f coincide con la de h(x) = −x, lo cual es falso.
Un caso particularmente engañoso es el de g(x) = [x]: si le damos a x únicamente valores
enteros, parecerı́a que g(x) = x, lo cual es falso.
Una regla básica es que si la función está definida por trozos habrá que tabular valores corres-
pondientes a cada uno de los pedazos que definen la regla de correspondencia. Por ejemplo,
50 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
x2 + 1 si x ≤ 0
(
f (x) =
−x2 + 1 si x > 0
hay que considerar valores positivos y negativos de x, para poder reflejar el comportamiento
tanto de x2 + 1 como el de −x2 + 1. Con este fin, hacemos la tabla siguiente:
x f (x)
−2 5
−1 2
0 1
1 0
2 −3
3 −8
Tabulemos ahora algunas de las funciones vistas en las secciones anteriores, para después
graficarlas.
Gráfica de |x|
−x si x < 0
(
Partiendo de la definición de |x| = , es natural pensar que en la tabulación se
x si x ≥ 0
tiene que incluir tanto números positivos como negativos, para hacer uso de las dos reglas de
correspondencia que definen a |x|.
Es un ejercicio para el lector completar la siguiente tabla y, con su ayuda, graficar la función
52 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
f (x) = |x|.
x |x|
-3
-2
-1
0
1
2
3
Dado que g se comporta de manera distinta en Z que en los números no enteros, es crucial
que al momento de tabular se incluyan ambos tipos de números (enteros y no enteros). En un
primer momento, nos concentraremos en la gráfica de g para x ∈ [0, 1). Con este fin, completa
la siguiente tabla y haz una gráfica de g para x ∈ [0, 1].
x g(x)
0
0.1
0.2
0.3
0.4
0.5
0.6
0.7
0.8
0.9
1
a) f (t) = 5 f ) g(x) = 7x + 2
b) f (x) = −x g) h(x) = 10x + 2
c) f (x) = −x + 1 h) g(x) = x2 + 1
d) j(x) = 2x + 1 i) g(x) = x3
e) f (x) = 5x + 2 j) s(x) = x4
2. Tabula y grafica las siguientes funciones. Si están definidas por pedazos, presta especial
atención a los puntos donde cambia la regla de correspondencia.
a) f (x) = π.
b) g(x) = πx.
c) p(x) = x2 − 2x.
√
d) h(x) = x
(Sugerencia: ¿Quién es Dom(h)?)
54 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
√
e) j(x) = −x
(¿Cómo tiene que ser x para que −x sea positivo?)
(
−x2 si x ≤ 0
f ) q(x) =
2x si x > 0
si t < −1
2
g) r(t) = si − 1 ≤ t < 2
t
t + 1 si t ≥ 2
si t < 0
−t
h) f (t) = 2t + 1 si 0 < t < 2
−x + 7 si t > 2
(Observa que Dom( f ) , R.)
(x + 1)2 + 1 si x ≤ −1
i) g(x) =
0 si − 1/2 ≤ x ≤ 1/2
−(x − 1)2 − 1 si x ≥ 1
(¿Quién es Dom(g)?)
(x + 2)2 − 1 si x , −2
(
j) p(x) =
8 si x = 2
3. Resuelve los siguientes incisos para terminar de graficar la función g(x) = [x].
a) Haz una tabla y análisis semejantes a los anteriores para x ∈ [1, 2] para hacer la
gráfica de g(x) = [x] para x ∈ [0, 2]. Recuerda que, según la regla que vimos
antes, cualquier recta vertical (para x ∈ [0, 2]) debe cortar exactamente una vez a
la gráfica de g.
b) Repite el inciso anterior para x ∈ [−1, 0].
c) Con base en lo visto hasta ahora, dibuja la gráfica de g(x) = [x] (para toda x ∈ R).
4. Tabula y grafica las siguientes funciones. Antes de lanzarte a tabular, trata de averiguar
qué valores hay que darle a la variable para obtener puntos “representativos” de la
gráfica.
1
" #
1
g) s(t) = t + h) w(t) = [t] + .
2 2
En esta sección estudiaremos con más detalle la relación que existe entre una función y su
gráfica. La idea central es descubrir cómo ciertas modificaciones algebraicas a la regla de
correspondencia afectan geométricamente a la gráfica. Veremos esto por medio de ejemplos
para posteriormente hacer generalizaciones.
Como primer ejemplo, observemos las tablas de las funciones f (x) = x2 y g(x) = x2 + 1, que
tienen los mismos valores para x.
x f (x) x g(x)
−3 9 −3 10
−2 4 −2 5
−1 1 −1 2
0 0 0 1
1 1 1 2
2 4 2 5
3 9 3 10
Observa que, en cada caso, las entradas en la columna g(x) son mayores en una unidad que
la entrada correspondiente en la columna f (x). Esto no es casualidad, sino consecuencia del
“+1” que aparece en la regla de correspondencia de g. De hecho, dado que f (x) = x2 y
g(x) = x2 + 1, se puede escribir g(x) = f (x) + 1. Es decir, para cualquier x (no sólo los que
aparecen en las tablas de arriba) se tiene que g(x) es 1 más que f (x).
g(x)=x2 +1
f (x)=x2
Observa que, en todo momento, la gráfica de g(x) = x2 + 1 se mantiene una unidad arriba de
la de f (x) = x2 . Si en el dibujo parece que se juntan las gráficas es porque la mente no toma
la distancia vertical, sino hacia el punto más cercano de la otra curva.
Comparemos ahora las funciones f (x) = |x| − 1 y g(x) = |x| + 4. Sus tablas guardan cierta
similitud:
x f (x) x g(x)
−3 2 −3 7
−2 1 −2 6
−1 0 −1 5
0 -1 0 4
1 0 1 5
2 1 2 6
3 2 3 7
Al igual que en el ejemplo anterior, las columnas de la derecha de ambas tablas guardan una
relación entre ellas: las entradas de la de g son cinco unidades mayores que las de f . ¿Cuál
es el origen de esa diferencia? Calculando g(x) − f (x) = (|x| + 4) − (|x| − 1) = 5 se obtiene
una respuesta.
2.3. Mover una gráfica 57
Esto se refleja en una similitud entre las gráficas, como se observa a continuación:
g(x)=|x|+4
f (x)=|x|−1
Esto tal vez no sea una gran sorpresa, puesto que, a semejanza de lo que pasaba en el ejemplo
anterior, g(x) = f (x) + 5.
Generalizando lo visto en los dos ejemplos anteriores, se puede decir que si las reglas de
correspondencia de dos funciones son iguales excepto por una constante positiva (es decir, si
g(x) − f (x) = k > 0, o bien g(x) = f (x) + k), entonces la gráfica de g estará k unidades por
arriba de la gráfica de f ; en otras palabras, la gráfica de g será un desplazamiento vertical por
k unidades de la gráfica de f .
g(x)= f (x)+k
•
f (x)
k
•
Informalmente, se dice que al sumar una constante positiva k a una función, la gráfica “sube”
58 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
k unidades.
Definición 10. Si una gráfica es el resultado de “subir” o “bajar” la gráfica de otra función,
diremos que ambas gráficas son “paralelas”.
Ahora compararemos funciones que guardan entre sı́ una semejanza tal vez menos evidente
que las estudiadas antes. Como un primer caso, comparemos f (x) = |x| y g(x) = |x + 1|.
Estas funciones no difieren por una constante (ya que |x + 1| , |x| + 1), de manera que no
se puede concluir que sus gráficas sean paralelas. Tabulando y graficando obtenemos alguna
información sobre la manera en que ese “+1” dentro del valor absoluto modifica la gráfica de
f.
x f (x) x g(x)
−3 3 −3 2
−2 2 −2 1
−1 1 −1 0
0 0 0 1
1 1 1 2
2 2 2 3
3 3 3 4
¿Cuál es la similitud entre ambas tablas? Observa que en la columna derecha de la tabla de
g aparecen los mismos valores que en la de f , pero recorridos un lugar hacia arriba (por
ejemplo, el 2 del segundo renglón de f aparece en el primer renglón de g, el 1 del tercer
renglón de f aparece en el segundo renglón de g, etc.).
Las gráficas correspondientes se ven ası́:
g(x)=|x+1|
f (x)=|x|
Para que f (x) = 0, se debe de tener x = 0; por otro lado, para que g(x) = 0, se debe de tener
x + 1 = 0, es decir, x = −1. Para que f (x) = 1, se debe tener x = −1 o x = 1; por otro lado,
para que g(x) = 1, se debe de tener x = −2 o x = 0. O sea que la gráfica de g alcanza los
mismos valores que la de f una unidad antes que f misma. Esto es otra manera de decir que
los valores de f aparecen también en la tabla de g, pero un renglón hacia arriba. Esto significa
que la gráfica de g sucede “antes” que la de f . ¿Cuánto antes? Una unidad.
x p(x) x q(x)
−4 −1/4 −4 −1/7
−3 −1/3 −3 −1/6
−2 −1/2 −2 −1/5
−1 −1 −1 −1/4
0 − 0 −1/3
1 1 1 −1/2
2 1/2 2 −1
3 1/3 3 −
4 1/4 4 1
Repitiendo la idea del ejemplo anterior, esto muestra que el valor de p en un número a, q
lo alcanza en el número a + 3. Por ejemplo, p(2) = 1/2, mientras que q(2 + 3) = q(5) =
1/(5 − 3) = 1/2. Un poco más en general: q(a + 3) = 1/((a + 3) − 3) = 1/a = p(a). Una vez
más, en palabras, tenemos que lo que vale p en a es lo mismo que vale q en a + 3. Esto quiere
decir, a nivel de las gráficas, que la de q se encuentra recorrida tres unidades a la derecha con
respecto a la de p, como se aprecia en el siguiente dibujo:
60 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
p(x)=1/x q(x)=1/(x−3)
Ahora bien, cuál es precisamente la relación entre f (x) = |x| y g(x) = |x + 1|? ¿O entre
p(x) = 1/x y q(x) = 1/(x − 3)? Nota que si se evalúa f (x) en x + 1, se obtiene g(x): f (x +
1) = |x + 1| = g(x). De manera similar, al evaluar p(x) en el punto x − 3 se obtiene q(x):
p(x − 3) = 1/(x − 3) = q(x). Esta observación, junto con el análisis previo, nos permite
resumir nuestros últimos avances en el siguiente párrafo:
Si dos funciones f (x) y g(x) cumplen la igualdad f (x − h) = g(x) para algún número h ∈ R,
entonces la gráfica de g(x) es un desplazamiento hacia la derecha de la de f (x), si h > 0. Si,
por el contrario, h < 0, entonces la gráfica de g(x) será un desplazamiento hacia la izquierda
de la de f (x).
2.3. Mover una gráfica 61
1. ¿Son paralelas las gráficas de f (x) = −x2 +3 y g(x) = −x2 +1? Observa que g(x)− f (x) =
−2 < 0.
√ √
2. ¿Son paralelas las gráficas de f (x) = |x| y g(x) = |x| − 4? Observa que g(x) − f (x) =
−4 < 0.
3. Basándote en los ejercicios anteriores, di cómo se relacionan las gráficas de g(x) =
f (x) + k si k es una constante negativa.
4. Describe cómo se modifica la gráfica de una función al sumar a su regla de correspon-
dencia una constante negativa k < 0.
5. Esboza, en el mismo plano cartesiano, las gráficas de f (x) = 3x + 1, g(x) = 3x + 2,
h(x) = 3x + 5, p(x) = 3x + 10 y q(x) = 3x − 15. La idea no es que hagas las tablas de
las cinco funciones.
6. Encuentra una función f (x) cuya gráfica sea paralela a la de g(x) = |2x| + 1 y que pase
por el punto (2, 17).
7. Encuentra una función f (x) cuya gráfica sea paralela a la de g(x) = x2 − x − 1 y que
pase por el punto (0, 7).
8. ¿Son paralelas las gráficas de las funciones f (x) = (x + 1)2 y g(x) = x2 + 2x? La idea
es que puedas responder la pregunta antes de trazar las gráficas.
62 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
11. Las ideas de esta sección también son válidas para funciones definidas por pedazos:
observa que las funciones
−x + 1 si x ≤ 0
( (
−x si x ≤ 0
f (x) = y g(x) =
2x si x > 0 2x + 1 si x > 0
son tales que g(x) − f (x) = 1. Grafı́calas y comprueba que sus gráficas son paralelas.
12. Aunque una función sea discontinua, es posible desplazar verticalmente su gráfica.
Encuentra una función f (x) cuya gráfica sea paralela a la gráfica de
x + 1 si x < −1
( 2
g(x) = .
x si x ≥ −1
13. ¿Cómo deberı́a de ser la regla de correspondencia de una función h(x) para que fuera
un corrimiento horizontal de la gráfica de f (x) = x3 dos unidades hacia la izquierda?
14. Encuentra dominio, gráfica y regla de correspondencia de√la función que resulta de
desplazar siete unidades a la izquierda a la función f (x) = x.
2.3. Mover una gráfica 63
15. Encuentra gráfica y regla de correspondencia de una función que sea un desplazamiento
de f (x) = x3 y que pase por el punto (18, 0).
16. Encuentra la regla de correspondencia de la función que resulta de desplazar media
unidad a la derecha la gráfica de la función f (x) = [x].
17. Considera la función f (x) = x2 . Desplázala hacia la derecha de manera que pase por
el punto (10, 4). ¿Cuál es la regla de correspondencia de la nueva función? (Nota: hay
dos soluciones. Traza la gráfica de f para ver por qué.)
18. Encuentra gráfica y regla de correspondencia de una función que sea un desplazamiento
horizontal de g(x) = |x + 12| de manera que pase por el origen.
19. En este ejercicio analizamos la relación que existe entre los desplazamientos horizon-
tales y los desplazamientos verticales de una función cuya gráfica es una recta.
a) Grafica la función f (x) = 2x.
b) Encuentra la regla de correspondencia de la función que resulta de desplazar f (x)
dos unidades hacia arriba.
c) Encuentra la regla de correspondencia de la función que resulta de desplazar f (x)
una unidad hacia la izquierda.
d) ¿Observas alguna similitud entre las reglas de correspondencia de las funciones
de los dos incisos anteriores? Explica geométricamente.
20. Considera la función f (x) = 3x+1. Encuentra la regla de correspondencia de la función
que resulta de desplazar su gráfica cuatro unidades hacia la derecha. ¿Es posible ver
esta nueva función g(x) como un desplazamiento vertical de f (x)? En caso de que tu
respuesta sea afirmativa, ¿cuánto es este desplazamiento?
21. Describe la gráfica de g(x) = |x + 1| − 2 a partir de desplazamientos verticales y hori-
zontales de la función f (x) = |x|.
22. Considera la función (
−x2 si x ≤ 0
f (x) = .
x2 si x > 0
Encuentra gráfica y regla de correspondencia de la función que resulta de desplazarla
tres unidades hacia abajo y diez unidades a la derecha.
23. Grafica la función g(x) = 10x2 . ¿Es un desplazamiento (horizontal o vertical) de la
función f (x) = x2 ?
64 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
En esta sección analizamos varios aspectos de una función que nos ayudarán a conocerla
mejor: los intervalos donde es creciente o decreciente, y sus simetrı́as. La primera nos da
información sobre cuándo la gráfica es “ascendente” o “descendente”, en un sentido que se
expresa precisamente en el texto. La segunda, nos da condiciones sencillas de verificar para
saber si la gráfica de una función es simétrica con respecto al eje y o si es simétrica con
respecto al origen. En muchos casos, el tener esta información sobre una función nos será
una herramienta muy útil para poder escoger valores adecuados para x al momento de tabular
o incluso para esbozar la gráfica sin necesidad de tabular la función.
La gráfica de f (x) = x3 nos parece que va de “subida” mientras que la gráfica de g(x) = −x1/3
nos parece que va de bajada:
f (x)=x3
g(x)=−x1/3
También hay funciones que suben en ciertos intervalos y bajan en otros, como:
2.4. Otras caracterı́sticas importantes de una función 65
En esta sección estudiaremos estas ideas geométricas a detalle, relacionándolas con propie-
dades de la regla de correspondencia de la función.
Observa que la definición anterior no involucra para nada la gráfica de f . Sin embargo, el que
una función sea creciente se refleja en su gráfica: si a < b entonces a aparece a la izquierda de
b en el eje x, y si f (a) < f (b) entonces f (a) aparece abajo de f (b) en el eje y. Esto le da a la
gráfica de f la forma que uno esperarı́a de una función creciente, como lo ilustra la siguiente
figura.
66 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
f (b) •
f (a) •
a b
• f (a)
f (b) •
a b
Más que memorizar la definición de función creciente (o decreciente), se trata aquı́ de obser-
var la relación entre una definición que involucra únicamente desigualdades y la gráfica de
una función. Esta relación entre el aspecto algebraico de las funciones y su aspecto geométri-
co es, de alguna manera, el objeto de estudio de todo el libro.
Definición 13. Se dice que una función f : A → R es creciente en [p, q] si para cualesquiera
a, b ∈ [p, q] se tiene f (a) ≤ f (b). Si f (a) < f (b) entonces se dice que f es estrictamente
creciente en [p, q].
En la siguiente lista de ejercicios se te pedirá redactar una definición similar a la anterior para
una función decreciente o estrictamente decreciente en [p, q].
Como un primer ejemplo, analicemos la función f (x) = −x2 .
2.4. Otras caracterı́sticas importantes de una función 69
A partir de la gráfica, uno piensa que f es creciente en (−∞, 0] y decreciente en [0, ∞).
Para comprobar esto según la definición, tomemos a, b ∈ (−∞, 0], con a < b. Multiplicando
ambos lados de la desigualdad por a, se tiene a2 > ab (recuerda que a < 0). Pero también
se tiene ab > b2 (multiplicando a < b por b < 0); de donde se concluye que a2 > b2 y por
lo tanto −a2 < −b2 , es decir, f (a) < f (b). Esto muestra que f es creciente en (−∞, 0]. Un
procedimiento similar muestra que, para a, b ∈ [0, ∞), a < b ⇒ f (a) > f (b), lo que muestra
que f es decreciente en ese intervalo.
En este caso se conoce de antemano la gráfica de f , y de ahı́ se ve claramente cuáles son
los intervalos donde f es creciente y donde f es decreciente. En algunos casos (como el
siguiente) la información sobre los intervalos de crecimiento o decrecimiento de la función
nos ayudan a trazar su gráfica.
Sea f (x) = x − [x]. Veremos que f es creciente en los intervalos [0, 1), [1, 2), [2, 3), . . .
Supongamos entonces que a, b ∈ [1, 2), con a < b. Entonces [a] = [b] = 1, de modo que
a − [a] < b − [b]; es decir, f (a) < f (b). El mismo argumento sirve para los otros intervalos
de la lista.
Nota que f no es creciente en el intervalo cerrado [1, 2] puesto que 3/2 < 2 pero f (3/2) =
1/2, mientras que f (2) = 1.
Esta información ayuda a graficar f , pues ya se sabe que es creciente en los intervalos de la
forma [0, 1), [1, 2), [2, 3), . . . pero no en los intervalos cerrados correspondientes.
70 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
De hecho, f tiene una propiedad más: f (t) = f (t + 1) para cualquier t ∈ R. Esto es consecuen-
cia de que [t + 1] = [t] + 1, puesto que f (t + 1) = t + 1 − [t + 1] = t + 1 − ([t] + 1) = t − [t] = f (t).
Geométricamente, esto significa que la gráfica de f se repite en cada uno de los intervalos
[0, 1), [1, 2), [2, 3), . . .
Después de todo este análisis, se puede ver que la gráfica de f es como sigue:
La clave del último ejemplo es que primero calculamos los intervalos donde f era creciente
y a partir de eso pudimos trazar su gráfica. Es decir, conocer los intervalos de crecimiento y
decrecimiento de una función, es una herramienta útil para graficarla.
Las nociones de función par y función impar serán de gran ayuda al momento de graficar
algunos ejemplos. Al igual que en el caso de las funciones crecientes y decrecientes, aparecen
aquı́ también un enfoque geométrico y uno algebraico. Una vez más, es la relación entre
ambos enfoques lo que los hace tan útiles.
Definición 14. Se dice que la función f es par si para toda x ∈ Dom( f ), se tiene que f (x) =
f (−x).
Nota 1. La definición de función par implı́citamente asume que si x ∈ Dom( f ) entonces
−x ∈ Dom( f ) (puesto que si no la expresión f (−x) no tendrı́a sentido). Esto es, para que una
función f sea par, se necesita que Dom( f ) ⊆ R sea simétrico con respecto al origen de la
recta real.
Nota 2. Obsérvese que la definición de función par pide que f (x) = f (−x) para toda x ∈
Dom( f ). Esto es, no basta tomar dos o tres elementos de Dom( f ) y verificar que para ellos se
cumple la igualdad de arriba. Dado que es una igualdad que se debe cumplir (en la mayorı́a
de los casos) para una infinidad de x, es necesario comprobar esto tomando un elemento
2.4. Otras caracterı́sticas importantes de una función 71
arbitrario de Dom( f ) y no uno particular. Por el contrario, para probar que una función no es
par, bastará exhibir una x ∈ Dom( f ) tal que f (x) , f (−x).
Ejemplo:
Verifiquemos que la función f (x) = x4 es par. Para esto, tomemos x ∈ R y calculemos
f (−x) = (−x)4 . Usando las leyes de los signos se ve que esta última expresión es igual a
f (x) = x4 . Ası́, f (x) = f (−x) y por lo tanto f es una función par.
Otro ejemplo:
Verifiquemos que la función f (x) = x3 no es par. Dado que la definición pide que cierta
igualdad se cumpla para toda x ∈ Dom( f ), bastará ver que esa igualdad no es cierta para
algún valor de x para mostrar que no se cumple. Con esto en mente, observemos que f (1) = 1
y f (−1) = −1. Dado que f (1) , f (−1), se concluye que f no es una función par.
Veamos ahora, por medio de un ejemplo, qué propiedades tiene la gráfica de una función par.
Dando por hecho que la función f (x) = x4 es par —como vimos arriba— al calcular f (2) =
24 = 16, se tiene también que f (−2) = 16. Esto quiere decir que el punto (2, 16) está en la
gráfica de f y también el punto (−2, 16). Calculando f (3) = 81, se tiene que los puntos (3, 81)
y (−3, 81) están en la gráfica de f . En general, los dos puntos (a, f (a)) y (−a, f (a)) están en
la gráfica de f , puesto que f (a) = f (−a).
72 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
f (x)=x4
El argumento de arriba es válido para cualquier función f , con tal de que sea par: el que
f (x) coincida con f (−x) muestra que los puntos (x, f (x)) y (−x, f (x)), que son simétricos con
respecto al eje y, están en la gráfica de f . Esto quiere decir que la gráfica de f es simétrica
con respecto al eje y para cualquier función par.
En resumen, hemos visto que si una función es par entonces su gráfica es simétrica con
respecto al eje y.
Inversamente, si f es una función cuya gráfica es simétrica con respecto al eje y, cada vez
que (x, f (x)) sea un punto de ella, por simetrı́a el punto (−x, f (x)) también será parte de la
gráfica. Pero el punto (−x, f (−x)) es parte de la gráfica (puesto que la gráfica consta de todos
los puntos de la forma (t, f (t))). Se tienen entonces dos puntos sobre la gráfica con la misma
primera coordenada: (−x, f (x)) y (−x, f (−x)). Dado que f es una función, se tiene que las
dos segundas coordenadas son en realidad iguales (en caso contrario, el número −x tendrı́a
asociados dos números distintos en Cod( f ), lo cual es falso). Es decir, f (x) = f (−x). Ası́,
hemos visto que si la gráfica de una función es simétrica con respecto al eje y, entonces la
función es par.
Se ve entonces que las dos afirmaciones siguientes:
1. f es una función par; es decir, para toda x ∈ Dom( f ), se tiene que f (x) = f (−x),
2. La gráfica de la función f es simétrica con respecto al eje y,
son, para una función particular ambas verdaderas o ambas falsas. Dicho de otra manera, si
sucede una (no importa cuál) entonces también sucede la otra.
2.4. Otras caracterı́sticas importantes de una función 73
Ahora bien, el carácter de la primera afirmación es algebraico (con esto queremos decir que se
puede expresar por medio de igualdades entre expresiones que involucran variables) mientras
que la segunda tiene carácter geométrico (es decir, que se refiere a propiedades de conjuntos
en el plano cartesiano que se pueden dibujar).
El hecho de que estas dos afirmaciones estén tan relacionadas entre sı́, es sólo la punta del
iceberg de la relación entre el álgebra y la geometrı́a.
Definición 15. Se dice que la función f es impar si para toda x ∈ Dom( f ), se tiene que
f (x) = − f (−x), o equivalentemente − f (x) = f (−x).
Nota 3. Al igual que en el caso de las funciones pares, se tiene que la definición de función
impar asume implı́citamente que si x ∈ Dom( f ) entonces −x ∈ Dom( f ). Es decir, Dom( f ) es
simétrico respecto al origen de la recta real.
Ejemplo:
La función identidad Id(x) = x es impar. Por un lado, −Id(x) = −x; por el otro, Id(−x) = −x.
De las dos igualdades se deduce que −Id(x) = Id(−x) para toda x ∈ R. Por lo tanto, Id(x) es
una función impar.
Otro ejemplo:
La función g(x) = x3 es impar. Tenemos que verificar que g(−x) = −g(x) para toda x ∈ R.
Para esto, calculamos ambos lados de la igualdad por separado y los comparamos. Por un
lado, g(−x) = (−x)3 = −x3 ; por el otro, −g(x) = −(x3 ) = −x3 . De aquı́ que g(−x) = −g(x) y
por lo tanto g(x) es una función impar.
Un ejemplo más:
La función constante cero es impar. Sea f (x) = 0. Entonces − f (x) = −0 = 0 y f (−x) = 0
para toda x ∈ R, de donde − f (x) = f (−x) y por lo tanto f (x) es impar.
Veamos un ejemplo de una función que no es impar. Considera h(x) = x3 + x2 . Dado que se
quiere mostrar que h no es impar, basta con encontrar una x ∈ Dom(h) tal que −h(x) , h(−x).
Tomemos x = 1. Entonces −h(1) = −(13 + 12 ) = −2, mientras que h(−1) = (−1)3 + (−1)2 = 0.
Dado que −2 , 0 se tiene que −h(1) , h(−1) y por lo tanto h(x) no es una función impar. Se
pudo haber escogido cualquier otra x , 0 para verificar que h(x) no es una función impar.
¿Por qué es cierto esto? Observa que si f es una función impar, entonces − f (x) = f (−x). Es
decir, los puntos (−x, f (−x)) y (−x, − f (x)) son iguales (puesto que sus primeras coordenadas
son idénticas y las segundas son iguales también, por el hecho de que f es impar). Entonces,
el punto (−x, − f (x)) es parte de la gráfica de f , al igual que (x, f (x)).
Observa que P y Q son iguales salvo por el signo de ambas coordenadas. ¿Qué significa
esto en términos geométricos? Una forma de ver esto es que al girar el plano cartesiano 180
grados alrededor del origen, el punto P queda exactamente donde estaba Q antes de girar, y
viceversa.
P
180◦
Q=−P
¿Qué implica esto sobre la gráfica de f (x)? Dado que la propiedad mencionada arriba es
cierta para cualesquiera dos puntos de la forma (x, f (x)) y (−x, f (−x)) sobre la gráfica de
f (x), se concluye que la gráfica de f (x) cumple la misma propiedad; es decir, al girarla 180
grados alrededor del origen, vuelve a quedar sobre sı́ misma.
g(x)=x3
180◦
Ahora bien, si se tiene una función f cuya gráfica es simétrica con respecto al origen (es
decir, que queda igual tras girarla 180 grados alrededor de (0, 0)), ¿se puede concluir que f es
impar? Veamos: si la gráfica de f es simétrica con respecto al origen, esto significa que para
cualquier x ∈ Dom( f ), se tiene que tanto el punto (x, f (x)) y el punto Q que resulta de girarlo
180 grados alrededor de (0, 0), están sobre la gráfica de f . Pero el punto Q tiene coordenadas
(−x, − f (x)). Por otro lado, el punto con coordenadas (−x, f (−x)) también está en la gráfica de
f (x). Se tienen entonces dos puntos sobre la gráfica de f con la misma primera coordenada.
Dado que f (x) es una función, se debe tener que las segundas coordenadas son iguales. Es
decir, − f (x) = f (−x). En conclusión, f (x) es una función impar.
Se tiene entonces una equivalencia entre las dos afirmaciones siguientes:
1. f es una función impar; es decir, para toda x ∈ Dom( f ), se tiene que f (x) = − f (−x).
2. La gráfica de la función f (x) es simétrica con respecto al origen.
En otras palabras, si una de las dos afirmaciones es cierta para una función particular, enton-
ces la otra también será cierta para esa misma función.
Al igual que en el caso de las funciones pares, una de estas afirmaciones tiene carácter alge-
braico y la otra carácter geométrico. Este tipo de equivalencia entre los dos tipos de enfoques
se mantendrá a lo largo del curso. El lector deberá estar atento y preguntarse por relaciones
de este tipo entre conceptos algebraicos y geométricos.
Cerramos esta sección con una observación útil: si f (x) es una función impar y 0 ∈ Dom( f ),
entonces f (0) = 0. Esto se concluye directamente de la igualdad f (−x) = − f (x) haciendo
x = 0: f (−0) = − f (0); es decir, f (0) = − f (0), de modo que 2 f (0) = 0 y por lo tanto f (0) = 0.
76 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
Desde el punto de vista geométrico, para que la gráfica de f (x) sea simétrica con respecto al
origen, se debe de tener que f (0) = 0, puesto que si no al girar 180 grados la gráfica el punto
(0, f (0)) no quedarı́a sobre sı́ mismo.
Una forma de la afirmación anterior que resulta útil es la siguiente: si 0 ∈ Dom( f ) y f (0) , 0
entonces f no es una función impar. Observa que no se está diciendo que si f (0) = 0 entonces
f es impar, lo cual es falso.
es creciente o decreciente.
8. ¿En qué intervalos es creciente la función f (x) = x − [x]?
9. Encuentra los intervalos donde f (x) = |x| es creciente, y los intervalos donde es decre-
ciente.
(
1 si x ≤ 0
10. ¿Es verdad que la función f (x) = es estrictamente decreciente?
−x − 1 si x > 0
¿Decreciente? ¿En qué intervalo es estrictamente decreciente? ¿En qué intervalo es
decreciente?
2.4. Otras caracterı́sticas importantes de una función 77
11. Sea f (x) = c una función constante (es decir, c ∈ R es un número fijo a lo largo del
problema).
a) ¿Es f (x) una función creciente?
b) ¿Es f (x) una función estrictamente creciente?
c) ¿Es f (x) una función decreciente?
d) ¿Es f (x) una función estrictamente decreciente?
12. ¿Es posible encontrar una función que sea estrictamente creciente pero no creciente?
Si es posible da un ejemplo, si no es posible explica por qué.
13. ¿Es posible encontrar una función creciente y al mismo tiempo decreciente? Si es po-
sible da un ejemplo, si no es posible explica por qué.
14. En este ejercicio, mostramos una función que es estrictamente decreciente en (−∞, 0)
y también en (0, ∞) y que sin embargo no es decreciente en R \ {0}. Muestra que
f (x) = 1/x tiene las caracterı́sticas mencionadas.
15. Si una función f (x) es creciente en el intervalo [a, b], muestra que g(x) = f (x)+k, k ∈ R
también es creciente en ese intervalo. ¿Se puede decir lo mismo de la función h(x) =
f (x − k)?
16. Sea f (x) = 1/x. Dado que f (1/2) = 2 y por lo tanto (1/2, 2) es un punto en la gráfica
de f ¿se concluye que (−1/2, 2) es un punto en la gráfica de f ?
17. Explica por qué la gráfica de la función f : [−3, 5) → R dada por f (x) = |x| no es
simétrica con respecto al eje y.
18. Da dos ejemplos de funciones pares que no aparezcan en el texto.
19. Da dos ejemplos de funciones que no sean pares que no aparezcan en el texto.
20. Sea f una función. Si f no es par, ¿se puede concluir que f es impar?
21. Di si las siguientes funciones son pares o no:
22. En cada caso, di si la función cuya gráfica se muestra es par. Luego encuentra una po-
sible regla de correspondencia y confirma tu respuesta.
a)
b)
c)
2.4. Otras caracterı́sticas importantes de una función 79
d)
23. Muestra por medio de un dibujo que la gráfica de f (x) = −(x + 3)2 es simétrica con
respecto a la recta vertical x = −3. ¿Es f (x) una función par?
24. Si f es una función par, ¿se puede concluir entonces que g(x) = f (x) + 1 es una función
par? Explica o da un contraejemplo.
25. Si f (x) es una función par, ¿se puede concluir que g(x) = f (x + 1) es una función par?
Explica o da contraejemplo. (Sugerencia: f (x) = x2 es una función par, ¿es g(x) =
f (x + 1) par?)
26. Sea f (x) una función par con Dom( f ) = R. ¿Es posible que f (x) sea creciente en todo
R? Si tu respuesta es afirmativa, da un ejemplo. Si tu respuesta es negativa, explica por
qué no es posible.
27. Verifica que la función f : [−1, 10] → R dada por f (x) = x3 no es impar. Sugerencia:
no es necesario que hagas ningún cálculo.
28. Escribe dos funciones que sean impares (distintas de las tratadas en el texto).
29. Escribe dos funciones que no sean impares (distintas de las tratadas en el texto).
30. Encuentra una función f que sea par e impar al mismo tiempo. (Sugerencia: empieza
por dibujar la gráfica de f ).
31. Prueba que la función r(t) = 1/t es impar. Nota que 0 < Dom(r).
32. Di si las siguientes funciones son impares o no:
33. Grafica la función f (x) = (x − 2)3 . Observa que al girar la gráfica de f (x) 180 grados
alrededor del punto (2, 0), ésta vuelve a quedar sobre sı́ misma. ¿Es f (x) una función
impar?
34. Si f (x) es una función impar, ¿se concluye necesariamente que g(x) = f (x) − 1 es una
función impar? Explica o da contraejemplo.
35. Si f (x) es una función impar, ¿se concluye necesariamente que g(x) = f (x + 2) es una
función impar? Explica o da contraejemplo.
36. Sea f (x) una función impar con Dom( f ) = R. ¿Es posible que f (x) sea decreciente
en todo su dominio? Si tu respuesta es afirmativa, da un ejemplo. Si tu respuesta es
negativa, explica por qué no es posible.
1. El primer dı́a de cada mes, se recorta el césped de un jardı́n. Haz la gráfica de la función
f (x), que a cada dı́a del mes (30 dı́as) le asocia la altura del pasto en ese dı́a. ¿Quién es
Dom( f )?
2. Un avión vuela de México a Guadalajara en una hora con treinta minutos. Si h(t) es la
función que a cada instante t le asocia la altura del avión, esboza una posible gráfica de
h. En términos del vuelo, ¿a qué corresponde el intervalo donde h(x) es creciente?, ¿a
qué corresponde el intervalo donde h(t) es decreciente?
3. Un auto recorre los 500 metros que separan un semáforo del siguiente en 60 segundos,
alcanzando una velocidad máxima de 45 km/h. Esboza una posible gráfica de v(t), la
función que a cada instante le asocia la velocidad del auto.
4. La función c(t) le asocia a la duración t de una llamada telefónica, su costo en pesos. Si
la tarifa es de $1 por minuto o fracción, encuentra la regla de correspondencia y gráfica
de c(t).
5. Encuentra la regla de correspondencia de la función que resulta de desplazar la gráfica
de g(x) = x2 tres unidades a la izquierda y dos unidades hacia abajo.
2.5. Ejercicios del capı́tulo 81
10
5 10
x=t y=x
I(t)
12. Modifica adecuadamente la función mayor entero para que su gráfica sea como sigue:
13. Encuentra la regla de correspondencia de una función cuya gráfica sea como sigue:
2.5. Ejercicios del capı́tulo 83
14. Modifica la función valor absoluto para obtener una función con una gráfica como la
que se muestra:
15. Encuentra una función (definida por pedazos) que tenga una gráfica como la que se
muestra:
16. Encuentra los intervalos donde la función f (x) = [x/10] es estrictamente creciente.
17. Encuentra dos funciones (lo más distintas entre sı́ que puedas) que sean estrictamente
crecientes en (−∞, −2] y estrictamente decrecientes en [−2, ∞).
18. Encuentra una función que sea decreciente en todos los intervalos de la forma
. . . , [−2, −1), [−1, 0), [0, 1), [1, 2), [2, 3), . . .
84 Capı́tulo 2. Funciones y sus gráficas
pero que no sea decreciente en el intervalo que resulta de unir dos intervalos consecu-
tivos de este tipo. Sugerencia: modifica adecuadamente alguna de las funciones vistas
en el texto.
(
1 si x ∈ Q
19. Haz un esbozo de la gráfica de f (x) = . Explica por qué f no es cre-
0 si x < Q
ciente ni decreciente en ningún intervalo de R.
20. Sea f (x) = 2x, para x > 0. ¿Cómo debe ser la regla de correspondencia de f para x < 0
si se requiere que sea una función par?
21. Sea f (x) = |x − 3| para x ≥ 0. ¿Cómo debe ser la regla de correspondencia de f para
x < 0 si se requiere que sea una función par?
22. Sea f (x) = x2 , para x < 0. ¿Cómo debe ser la regla de correspondencia de f para x > 0
si que requiere que f sea una función impar?
23. Sea f (x) = [x], para x ≥ 0. ¿Cómo debe ser la regla de correspondencia de f para x < 0
si que requiere que f sea una función par?
24. Encuentra la regla de correspondencia de una función f que sea par y que además
cumpla f (x) < −2 para toda x ∈ R.
25. Encuentra, de ser posible, la regla de correspondencia de una función f que sea impar
y que además cumpla f (x) < −2 para toda x ∈ R. Si no es posible explica por qué.
26. Encuentra dominio natural y gráfica de las siguientes funciones. También encuentra los
intervalos donde son crecientes o decrecientes. Di si son pares, impares o ninguna de
las dos.
√
a) f (x) = − x − 10 + 1
b) g(x) = |x2 − 4|
c) h(x) = −| |x| − 1 |
d) p(x) = 1/x
e) q(x) = 1/x2
f ) w(t) = 1/(t2 + 1)
g) s(t) = (x − 2)3
√ √
h) α(x) = x2 Observación: x2 , x (por ejemplo, si x = −3).
2.5. Ejercicios del capı́tulo 85
(x + 1)(x − 1)
i) β(x) =
x−1
|x|
j) γ(x) =
|x|
27. Encuentra el valor de b para que la función f sea continua (recuerda que una función
es continua si su gráfica( se puede hacer de un solo trazo —sin despegar el lápiz del
x2 si x , 4
papel—), donde f (x) = .
b si x = 4
28. Encuentra el valor de b para que la función f sea continua (ver ejercicio anterior),
2x + b si x ∈ (−∞, 3]
(
donde f (x) = .
−x + 1 si x ∈ (3, ∞)
Capı́tulo 3
Rango y preimagen
Además del dominio y el codominio, una función tiene asociados otros conjuntos importan-
tes, uno de ellos es el rango —que consiste de todos los elementos del codominio relacio-
nados con alguno (o varios) del dominio—, otro es la preimagen (o imagen inversa) de un
subconjunto B del codominio.
Dado que f (a) ∈ Y para cada a ∈ X, se tiene que f (A) ⊆ Y. Al conjunto f (A) se le llama la
imagen de A bajo la función f .
87
88 Capı́tulo 3. Rango y preimagen
f
a 1
b 2
c 3
d 4
¿Quién es f ({a, b})? De acuerdo con la definición dada arriba, se tiene que f ({a, b}) = { f (a), f (b)}
= {1, 2}. ¿Quién es f ({a, d})? Con un análisis similar al anterior se puede determinar que
f ({a, d}) = {2, 3}. Finalmente, observa que f ({a, b, c, d}) = {1, 2, 3}; nota que un elemento del
codominio de f , el 4, no pertenece a f ({a, b, c, d}).
Un ejemplo más elaborado está dado por la función g(x) = 2x. ¿Quién es g([1, 2])? Observa
que en este caso A = [1, 2]. Estamos buscando determinar el conjunto
Esto es, g([1, 2]) = {2x|x ∈ [1, 2]} = [2, 4]. La explicación rigurosa de esta última afirmación
es como sigue: x ∈ [1, 2] si y sólo si 1 ≤ x ≤ 2 y multiplicando las desigualdades por 2,
se tiene que esto pasa si y sólo si 2 ≤ 2x ≤ 4 si y sólo si x ∈ [2, 4]. Sin embargo, debe ser
intuitivamente claro que 2x ∈ [2, 4] siempre que x ∈ [1, 2].
Si hacemos ahora A = N, ¿quién es g(A)? Aquı́ necesitamos encontrar una descripción del
conjunto g(N) = {g(n)|n ∈ N} = {2n|n ∈ N}, que es el conjunto de los números pares.
Antes de ver más ejemplos, analicemos el significado de f (A) bajo algunos de los enfoques
vistos en el capı́tulo anterior para tratar con funciones.
f (A) desde el punto de vista de la tabla
El conjunto f (A) puede ser comprendido (al menos parcialmente) desde el punto de vista de
la tabla que se usa para graficar la función f .
Recordemos la definición de f (A):
Esto quiere decir que un número y es parte de f (A) si existe a ∈ A con la propiedad de que
f (a) = y. En términos de la tabla, esto quiere decir que y aparece en la columna derecha y a
en la izquierda (sin olvidar que a tiene la propiedad adicional de ser un elemento de A).
3.1. La imagen de un conjunto 89
Ilustremos esta idea calculando f (A), donde f (x) = [x] y A = [0, 1). Necesitamos observar
qué pasa si ponemos un elemento de A en la columna izquierda de la tabla:
x f (x)
a f (a) = 0
Dado que a ∈ [0, 1), se tiene que [a] = 0 y por lo tanto f (a) = 0. Es decir, no importa qué
elemento de A se ponga en la columna izquierda de la tabla, del lado derecho únicamente
aparecerá 0. Esto es, f (A) = {0}.
f (A) desde el punto de vista de la máquina con “entradas” y “salidas”
Desde esta perspectiva, f (A) consiste de los valores que “salen” de la máquina tras haber
metido en ella todos los puntos de A. Como distintos puntos de A pueden tener la misma
imagen, puede ser que el conjunto f (A) tenga menos elementos que el conjunto original A.
El caso extremo de esto es cuando se tiene una función constante, f (x) = c. En este caso,
f (A) = {c} para cualquier A , ∅. Por ejemplo, si f (x) = 2, entonces f (R) = {2}. Esto coincide
con la idea de f (A) que se obtiene a través de la tabulación, donde decı́amos que f (A) consiste
de todos los elementos que aparecen en la columna derecha de la tabla.
Analicemos ahora el caso de f (x) = |x| con A = [−1, 2]. La pregunta es, entonces, qué
números “salen” de f cuando se meten números de A. El siguiente dibujo ilustra algunos de
estos casos:
−1 − 21 0
Se observa entonces que f (A) = [0, 2]. Observa que esto concuerda con el hecho de que el
valor absoluto de un número es siempre positivo (y por lo tanto nunca “saldrán” números
negativos de la función f (x) = |x|).
90 Capı́tulo 3. Rango y preimagen
8−
f (x)=2x+1
7−
6−
5−
4−
3−
2−
1−
| | | |
−1 1 2 3
−1−
{ f (x)|a ≤ x ≤ b}.
En estos casos, una buena idea para calcular f (A) es tratar de manipular la desigualdad a ≤
x ≤ b para llevarla a una en donde en la parte de en medio aparezca f (x): α ≤ f (x) ≤ β, de
modo que f (x) ∈ [α, β]. Ilustremos por medio de un ejemplo:
Calcular f ([0, 3]), donde f (x) = −2x + 1. Partiendo entonces de 0 ≤ x ≤ 3 quisiéramos llegar
a una desigualdad del tipo α ≤ −2x + 1 ≤ β, donde α y β son números desconocidos por el
momento. Volviendo a la desigualdad original, tenemos 0 ≤ x ≤ 3, multiplicando por −2 se
3.1. La imagen de un conjunto 91
4 −
f (x) = |x| − 1
3 −
f (A)
2 −
1 −
| | | | | | |
−4 −3 −2 −1 1 2 3
−1 −
A
Ejemplo 2:
Calcular g(B), donde g(x) = [x] + 1/2 y B = (0, ∞). En este caso usaremos la tabulación de
g. Observa que, sin importar quién sea x ∈ B, se tiene que [x] ∈ N, de manera que [x] + 1/2
92 Capı́tulo 3. Rango y preimagen
tiene la forma n + 1/2, donde n ∈ N. Esto es, en la columna derecha de la tabla aparecen
números como 1/2, 3/2, 5/2, etc.
x g(x)
0 1/2
0.1 1/2
0.5 1/2
1.3 3/2
2.8 5/2
Esto muestra que g(B) = {1/2, 3/2, 5/2, . . .}. Siendo un poco más elegantes, este conjunto lo
podemos expresar como g(B) = {n + 1/2|n ∈ N}.
Ejemplo 3:
Considera la función f : N → N con regla de correspondencia f (n) = 2n y el conjunto
A = N. Al observar qué elementos “salen” de la función f , se observa que siempre son pares,
pues tienen la forma 2n (es decir, siempre son un número natural multiplicado por 2). Esto
muestra que f (A) = {números pares} = {2n|n ∈ N}.
@
a #
b $
c %
d &
2. ¿Es posible que f (A) sea el conjunto vacı́o si A , ∅? Sugerencia: utiliza la tabla o la
idea de función como máquina. ¿Es posible que no salga nada de la máquina tras haber
metido algo?
3. Sea f una función cualquiera. ¿Quién es f (∅)?
4. En cada caso, calcula la imagen del conjunto dado bajo la función dada.
a) f : N → N, f (n) = 2n + 1, A = {3, 4, 5, 6, . . .}.
3.1. La imagen de un conjunto 93
5x − 1
i) (Optativo) f (x) = , A = [−3, 9).
3
5. Encuentra una función f y un intervalo A = [a, b] tales que f (A) tenga sólo dos ele-
mentos. Sugerencia: construye una función adecuada definida por pedazos.
6. Encuentra una función f y un intervalo A = [a, b] tales que f (A) tenga exactamente
siete elementos.
7. Demuestra que si A ⊆ B entonces f (A) ⊆ f (B).
8. Da un ejemplo de una función f y subconjuntos A y B de Dom( f ) tales que A ( B pero
f (A) = f (B).
9. Dado un conjunto X, el conjunto potencia de X, denotado por P(X), es el conjunto
cuyos elementos son los subconjuntos de X. Por ejemplo, si X = {0, 1, 2}, entonces los
subconjuntos de X son:
∅, {0}, {1}, {2}, {0, 1}, {0, 2}, {1, 2}, {0, 1, 2}.
P(X) = {∅, {0}, {1}, {2}, {0, 1}, {0, 2}, {1, 2}, {0, 1, 2}} .
10. Dada una función f : X → Y, se puede definir una nueva función f : P(X) → P(Y),
como sigue: f (A) = f (A). Es decir, la función f a cada elemento de P(X) (o sea, a cada
subconjunto de X), le asocia su imagen (que es un subconjunto de P(Y)). Verifica que
f es, en efecto, una función. Es decir, verifica que la regla de correspondencia de f ,
dada arriba, da lugar a una función.
Definición 16. Sea f una función. El rango de f , denotado por Ran( f ), es la imagen de
Dom( f ). Esto es,
Ran( f ) = f (Dom( f )) = { f (x)|x ∈ Dom( f )}.
Desde un punto de vista intuitivo, esto quiere decir que el rango de una función consiste de
todos los valores que toma la función al hacer que la variable recorra la totalidad de Dom( f ).
El rango siempre es un subconjunto del codominio
De la definición de rango de f ,
Ran( f ) = { f (x)|x ∈ Dom( f )},
se tiene que Ran( f ) ⊆ Cod( f ), ya que siempre se tiene f (x) ∈ Cod( f ). Sin embargo, no
siempre se da la igualdad de conjuntos, como veremos en el siguiente ejemplo.
El rango no es lo mismo que el codominio
Para ilustrar esto, consideremos la función f : R → R dada por f (x) = x2 . ¿Quién es
Ran( f )? Como vimos antes, necesitamos ver cuáles números se obtienen tras aplicar f a un
√
número en Dom( f ). Dado un número y ∈ [0, ∞), se tiene que y = ( y)2 ; es decir, cualquier
√
número positivo y puede ser visto como f (alguien), en este caso y = f ( y). Esto muestra
que [0, ∞) ⊆ Ran( f ). Por otro lado, f (x) = x2 es siempre mayor o igual a cero, de modo que
Ran( f ) ⊆ [0, ∞). En conclusión, se tiene que Ran( f ) = [0, ∞). Ahora bien, Cod( f ) = R, de
manera que Ran( f ) , Cod( f ).
Cada una de las formas de analizar el conjunto f (A) nos da naturalmente una manera de
analizar Ran( f ), que no es otra cosa sino el caso particular A = Dom( f ) de lo visto entonces.
Enunciamos a continuación los criterios correspondientes para Ran( f ).
3.2. Rango de una función: conjuntista y geométricamente 95
1−
−1 −
Figura 3.5: Ran( f ) = [−1, 1], donde f (x) = sen(x) (ver capı́tulo 5)
vio arriba, esto se puede visualizar proyectando la gráfica de f (x) = [x] sobre el eje y, como
se ilustra a continuación:
4−
3−
2−
1−
| | | | | | | | |
−4 −3 −2 −1 1 2 3 4 5
−−1
−−2
−−3
Rango de f (x) = c
¿Cómo es el rango de una función constante? Estamos buscando todos los números que tienen
la forma f (x), para alguna x ∈ Dom( f ) = R. En este caso, f (x) = c para cualquier x, de
manera que Ran( f ) = {c}.
Rango de f (x) = |x|
La función f (x) = |x| es uno de nuestros ejemplos básicos a lo largo del libro. Aquı́ cal-
culamos su rango. Para empezar, observemos que si x ≥ 0, entonces x = |x|. Esto muestra
que, para toda x ≥ 0, se tiene que x ∈ Ran( f ); es decir, [0, ∞) ⊆ Ran( f ). Inversamen-
te, si y ∈ Ran( f ) entonces y = |x| para alguna x y por lo tanto y ≥ 0. Esto muestra que
Ran( f ) ⊆ [0, ∞). Concluyendo, se tiene Ran( f ) = [0, ∞).
Rango de g(x) = 1/x
La pregunta aquı́ es qué números pueden ser escritos de la forma 1/x; en otras palabras, ¿para
qué valores de y la ecuación y = 1/x tiene alguna solución para x? Despejando x, se obtiene
que x = 1/y siempre y cuando y , 0. En otras palabras, si y , 0, g(1/y) = 1/(1/y) = y, y por
lo tanto y ∈ Ran(g). Ası́, R \ {0} ⊆ Ran(g).
Ahora bien, si y ∈ Ran(g), entonces y = 1/x y por lo tanto y , 0 (esto es porque la división
de 1 entre lo que sea no puede ser cero, ¿por qué?). Es decir, Ran(g) ⊆ R \ {0}. Dado que se
3.2. Rango de una función: conjuntista y geométricamente 97
a
1
b
2
c
3
d
4
e
5
f
1
h) h(x) =
x+1
i) r(t) = 1/x + 1 (Sugerencia: revisa los ejemplos desarrollados en el texto)
(
x − 1 si x ≤ 0
j) p(x) = 1
2
x + 1 si x > 0
8. Encuentra una función cuyo rango sea R \ {1}.
9. Encuentra una función cuyo rango sea [1, 10].
10. Encuentra una función cuyo rango sea {0, 1}.
11. Encuentra una función cuyo rango sea (−∞, −3] ∪ [3, ∞).
12. La siguiente pregunta está basada en el ejercicio 10 de la sección 3.1. ¿Qué nombre
hemos usado a lo largo del texto para el conjunto f (X) = f (X)?
Dada una función f , a cada punto y ∈ Cod( f ) se le puede asociar el conjunto de todos los
puntos x ∈ Dom( f ) cuya imagen es y; es decir, el conjunto de puntos que al evaluarlos
dan precisamente y. Dicho conjunto recibe el nombre de preimagen de y. Para calcular la
preimagen de un elemento y, frecuentemente será necesario resolver ecuaciones. El lector
que lo necesite, puede consultar el apéndice 1, donde se trata este tema. Las definiciones
de inyectividad y suprayectividad de una función, estudiadas en secciones posteriores, están
basadas en el concepto de preimagen.
Formalmente, se tiene lo siguiente:
Definición 17. Sea f : X → Y una función. Dado y ∈ Y, se define la preimagen de y mediante
la igualdad
f −1 (y) = {x ∈ X| f (x) = y}.
Es común que la preimagen sea llamada imagen inversa.
Nota que el superı́ndice −1 que aparece en la definición no es un exponente; es decir, f −1 (y)
no es lo mismo que 1f (y), que es un sı́mbolo que todavı́a no significa nada para nosotros.
Nota también que si y < Ran( f ), entonces no existe ninguna x ∈ Dom( f ) tal que f (x) = y; es
decir, f −1 (y) = ∅. En cambio, si y ∈ Ran( f ) se tiene al menos una x ∈ Dom( f ) con f (x) = y
3.3. La preimagen de un punto 99
Veamos ahora algunos ejemplos que nos den cierta intuición sobre este nuevo concepto.
Ejemplo 4 La misma función del ejemplo anterior nos muestra que hay puntos y para los
cuáles f −1 (y) consiste de todo un intervalo: f −1 (1) = {x ∈ R|[x] = 1} = [1, 2).
La preimagen en la gráfica
Tomemos entonces z ∈ Cod( f ). Buscamos los puntos x ∈ Dom( f ) tales que f (x) = z. Esto es,
los puntos (x, f (x)) sobre la gráfica tales que f (x) = z. En otras palabras, buscamos los puntos
de la gráfica cuya segunda coordenada sea z. Para encontrarlos geométricamente, trazamos
una lı́nea horizontal a altura z (de manera que todos sus puntos tienen esta misma altura, o
esta misma segunda coordenada) y vemos dónde interseca a la gráfica. Las x correspondientes
a estos puntos en la gráfica, serán los elementos de f −1 (z). Si z < Ran( f ) entonces la recta
horizontal que pasa por z no corta a la gráfica de f , lo que muestra que f −1 (z) = ∅.
100 Capı́tulo 3. Rango y preimagen
−4
−3
−2
1
− y=1
| | | | | | |
−4 −3 −2 −1 1 2 3
−1−
−2−
−3−
En el caso mostrado en el dibujo, este método muestra rápidamente que hay puntos z ∈
Cod( f ) tales que f −1 (z) consiste de 1, 2, o 3 elementos. ¿Existe algún z ∈ Cod( f ) tal que
f −1 (z) = ∅?
La preimagen en la tabla
Al buscar la preimagen de un elemento y, hay que analizar qué se debe poner en la columna
izquierda (o dicho de otra manera: qué valores se le pueden dar a x) para que se obtenga
el valor y. Hay que tener siempre presente que puede haber más de un punto x para el cual
f (x) = y. Por ejemplo, al considerar la tabla de f (x) = x2 y observar el pedazo de la tabla
x f (x)
−2 4
−1 1
.. ..
. .
se podrı́a pensar que f −1 (4) = {−2}, pero esto no es cierto. Lo único que muestra la tabla,
hasta el momento, es que −2 ∈ f −1 (4). Observa que también se tiene que 2 ∈ f −1 (4), puesto
que f (2) = 4. Ahora sı́, dado que un número distinto de cero aparece solamente dos veces en
la columna derecha de la tabla, no hay más elementos x ∈ Dom( f ) tales que f (x) = 4, lo que
muestra que f −1 (4) = {−2, 2}.
La preimagen desde el punto de vista de la máquina con “entradas” y “salidas”
3.3. La preimagen de un punto 101
Bajo este enfoque, la preimagen de y consiste de todas las entradas x tales que al pasar por la
máquina dan y. Por ejemplo, consideremos la función
(
−1 si x ≤ 0
f (x) = .
1 si x > 0
Entonces f −1 (−1) consiste de todas las posibles x para las cuales f (x) = −1. Se tiene en-
tonces f −1 (−1) = (−∞, 0]. ¿Quién es f −1 (1)? Dado que las x para las cuales f (x) = 1 son
exactamente las x > 0, se tiene que f −1 (1) = (0, ∞). Ahora bien, ¿quién es f −1 (2)? Dado que
no hay ningún x para el cual f (x) = 2, se concluye que f −1 (2) = ∅. De hecho, para cualquier
c , ±1, se tiene que f −1 (c) = ∅.
Enfoque formal
Si nos queremos basar únicamente en la definición y no en algunas de las formas auxiliares
de ver a una función, para calcular f −1 (y) necesitamos encontrar las x ∈ Dom( f ) para las
cuales f (x) = y. En otras palabras, necesitamos resolver la ecuación
f (x) = y.
Ejemplo:
Calcular f −1 (3), donde f (x) = −x2 + 5x − 4.
La ecuación que hay que resolver es −x2 + 5x − 4 = 3, que se vuelve −x2 + 5x − 7 = 0, al
102 Capı́tulo 3. Rango y preimagen
igualar a cero. Al usar la fórmula cuadrática, se observa que el discriminante (la parte de la
fórmula que queda adentro de la raı́z cuadrada) es: b2 − 4ac = 25 − 4(−1)(−7) = −3. Esto
implica que
√ la ecuación no tiene solución−1 (puesto que para que la hubiera tendrı́amos que
calcular −3, que no existe en R). Ası́, f (3) = ∅.
Ejemplo:
Calcular f −1 (0), donde f (x) = x5 − 4x + 2
En cursos más avanzados, se puede ver que no hay una fórmula que resuelva la ecuación
f (x) = 0. No es que la fórmula no se haya descubierto aún, sino que se ha probado que
no puede existir. En este caso, es imposible resolver directamente el problema de la función
inversa. Hay otros métodos (que se entienden bien a partir de la gráfica, aunque requieren más
herramienta de la que tenemos hasta el momento) que permiten encontrar aproximaciones a
la solución, pero nada más.
1. Sean X = {a, b, c, d} y Y = {1, 2, 3, 4}. Encuentra una función f : X → Y tal que f −1 (2)
tenga dos elementos.
2. Sean X = {a, b, c, d} y Y = {1, 2, 3, 4}. Encuentra una función g : X → Y tal que
g−1 (3) = ∅.
3. Sean X = {a, b, c, d} y Y = {1, 2, 3, 4, 5}. ¿Es posible encontrar alguna función f : X →
Y tal que f −1 (1), f −1 (2), f −1 (3), f −1 (4) y f −1 (5) sean todos distintos del conjunto vacı́o?
Argumenta tu respuesta.
4. Sea f la función constante 2, es decir, f (x) = 2 para cualquier x ∈ R. Encuentra f −1 (2)
y f −1 (−2).
5. Calcula la preimagen de cada función para los puntos indicados.
a) f : [0, ∞) → R dada por f (x) = x2 , y = 1.
√
b) f (x) = x, y = −2, 3, 4.
√
c) g(x) = x + 1, y = −2, −1, 0.
d) h(x) = |x + 2| − 1, y = −3, −2, 0.
e) p(x) = x(x − 2), y = −1, 0, 1.
f ) q(x) = [x2 ], y = 1/2, 1.
3.4. La preimagen de un conjunto 103
Esta sección generaliza lo estudiado sobre imágenes inversas en la anterior, para cualquier
subconjunto B del codominio de una función.
Observación 3. Si B = Cod( f ) entonces f −1 (B) = Dom( f ). Esto sucede siempre, ya que por
definición se tiene que, dada x ∈ X, entonces f (x) ∈ Cod( f ) = B.
104 Capı́tulo 3. Rango y preimagen
Intuitivamente, la preimagen de un conjunto B consiste de todos los puntos del dominio que,
bajo la función, van a dar al conjunto B.
Gráficamente, la preimagen de un intervalo (a, b) corresponde a la parte de la gráfica de f que
queda comprendida entre las dos rectas horizontales y = a y y = b. Más precisamente, a la
proyección de esta√parte de la gráfica sobre el eje x. A continuación, se muestra gráficamente
que, para f (x) = x, se tiene que f −1 ((1, 2)) = (1, 4).
√
2− f (x)= x
1−
| | | | |
1 2 3 4 5
f (x)=x2
4
−
3−
2−
−
1
| | | |
−2 −1 1 2
Regresando a la teorı́a, si B = (a, b), se tiene que f −1 (B) = {x ∈ Dom( f )|a < f (x) < b}. Ası́,
para calcular esta imagen inversa es necesario resolver las desigualdades
3 −
2 −
−
1
−3 −2 −1
| | | | | |
1 2 3
− −1
− −2
− −3
En el dibujo se observa que f −1 (−1, 1) = (−∞, −1) ∪ (1, ∞). Como habı́amos prometido, se
tiene una función y un intervalo de manera que su imagen inversa no es otro intervalo (sino
una unión de ellos). Desde luego, también es posible desarrollar este ejemplo por medio de
desigualdades. Esto es uno de los ejercicios del final de la sección.
¿En qué casos se tiene que f −1 (B) = ∅? Esto sólo puede pasar en el caso en el que, para
cualquier x ∈ Dom( f ), se tenga f (x) < B. Esto es, que B y Ran( f ) no tengan ningún punto
en común, o en otras palabras, B ∩ Ran( f ) = ∅. También es cierto que si B ∩ Ran( f ) = ∅,
entonces f −1 (B) = ∅. En este caso, dado cualquier x ∈ Dom( f ), se tiene que f (x) ∈ Ran( f ) y
por lo tanto f (x) < B, de donde f −1 (B) = ∅. En resumen, se tiene que
−1
0 a
1 b
2 c
3 d
4 e
10. A partir del ejercicio anterior, concluye que la igualdad f ( f −1 (A)) = A no siempre se
da.
z
0 f a 0 g a
1 b 1 b
a) 2 c b) 2 c
3 d 3 d
4 e 4 e
f
z
0 p 0 q a
1 b 1 b
c) 2 c d) 2 c
3 d 3 d
4 e 4 e
f
Figura 3.11: f , g, p, q.
Observa que, en la figura 3.11 las funciones f y g (de los incisos a y b) cumplen con la
siguiente propiedad:
3.5. Funciones inyectivas y suprayectivas 109
1) Elementos distintos del dominio están relacionados con elementos distintos del codominio;
es decir, si a y b son elementos de Dom( f ) con a , b, entonces f (a) , f (b).
Ahora bien, esto último es equivalente a
1’) Si f (a) = f (b) entonces a = b.
Definición 19. Si f es una función que cumple la propiedad 1 (o, equivalentemente, la pro-
piedad 1’ ), se dice que f es una función inyectiva o uno a uno.
De acuerdo con esto, las funciones f y g de los incisos a y b son inyectivas, puesto que no
hay dos flechas que apunten al mismo elemento del codominio. Por otro lado, la función p
del inciso c no es inyectiva, puesto que 0 y 4 (que son elementos distintos del dominio) están
relacionados con el mismo elemento b del dominio. Dicho de acuerdo a la propiedad 1’:
p(0) = p(4) pero 0 , 4. De manera similar, se ve que la función q del inciso d no es inyectiva,
puesto que hay dos elementos distintos en el dominio (3 y 4) que están relacionados con el
mismo elemento del codominio: d. Veamos otro par de casos:
Ejemplo de una función no inyectiva:
Sea f (x) = x2 , uno de nuestros caballitos de batalla. Esta función no es inyectiva porque
no cumple la propiedad 1: 2 , −2 pero f (2) = 4 = f (−2). Ası́, tenemos dos elementos
distintos en el dominio que están relacionados con el mismo elemento del codominio. Es
posible observar directamente que f no satisface 1’: f (2) = f (−2) no implica 2 = −2.
Ejemplo de una función inyectiva:
Sea g(x) = 2x + 1. Veamos que g satisface la propiedad 1’: Supongamos que a, b ∈ R son
tales que g(a) = g(b). Entonces 2a + 1 = 2b + 1. Restando 1 de ambos lados se tiene 2a = 2b,
y dividiendo entre 2 ambos lados, concluimos que a = b. Es decir, si g(a) = g(b) entonces
a = b (esto es, g satisface la propiedad 1’). Se concluye que g es una función inyectiva.
Veamos cómo se refleja la inyectividad de una función en los conjuntos f −1 (y), en la tabla y
en la gráfica de una función.
Conjuntos f −1 (y)
Sea f una función inyectiva. De acuerdo a la propiedad 1’, si f (a) = f (b) entonces a = b.
Esto implica que la preimagen de un punto y en el codominio es vacı́a (si y < Ran( f )) o
consiste de un solo punto (si y ∈ Ran( f )).
Inversamente, si f es una función tal que f −1 (y) es vacı́o o consiste de un solo punto para
cualquier y ∈ Cod( f ), entonces f cumple la propiedad 1’ (ya que si f (a) = f (b) entonces
a, b ∈ f −1 (y), donde y = f (a) = f (b); como f −1 (y) tiene un solo elemento, se concluye que
a = b) y por lo tanto es inyectiva.
110 Capı́tulo 3. Rango y preimagen
Tabla
De acuerdo a la regla 1, si f es una función inyectiva, elementos distintos del dominio están
relacionados con elementos distintos del codominio. Esto quiere decir que en la tabla de f ,
no aparece dos veces el mismo elemento en la columna derecha.
Inversamente, si f es una función tal que ningún elemento de la columna derecha aparece
repetido, entonces necesariamente elementos distintos del dominio están relacionados con
elementos distintos del codominio; esto es, f es inyectiva.
Gráfica
Si f es una función inyectiva, elementos distintos del dominio tienen imágenes distintas. Esto
significa que a elementos distintos del eje x le corresponden distintas alturas en la gráfica. De
otra manera: no hay dos elementos distintos del dominio que tengan asociada la misma altura.
Esto implica que cualquier recta horizontal cortará la gráfica de f a lo más una vez.
Inversamente, si f es una función con la propiedad de que cualquier recta horizontal corta su
gráfica a lo más una vez, se concluye que no hay dos elementos del dominio con la misma
imagen; es decir, f es inyectiva.
Refiriéndonos a la figura 3.11, observa que las funciones f y p de los incisos a y c cumplen
la siguiente propiedad:
2) Dada y ∈ Cod( f ) existe x ∈ Dom( f ) tal que f (x) = y.
Nota también que las funciones g y q de los incisos b y d no tienen esta propiedad. En el caso
de g, dado e ∈ Cod(g) (o z) no existe algún elemento del dominio cuya imagen sea e. En el ca-
so de la función q, ni z ni a ni e cumplen con la propiedad 2, de modo que q no es suprayectiva.
Definición 20. Si una función f cumple la propiedad 2, se dice que f es una función supra-
yectiva o sobreyectiva, o simplemente sobre.
Veamos otros dos ejemplos de funciones suprayectivas y no suprayectivas.
Ejemplo de una función suprayectiva
Sea f (x) = −4x + 2. Para verificar que f es una función suprayectiva, hay que tomar un
elemento arbitrario y ∈ Cod( f ) = R y encontrar x ∈ Dom( f ) = R tal que f (x) = y. Ası́,
necesitamos encontrar x tal que f (x) = y; es decir, −4x + 2 = y. Despejando x de esta
3.5. Funciones inyectivas y suprayectivas 111
!
y−2 y−2
ecuación se tiene que x = . Finalmente verificamos que f (x) = y. En efecto, f =
! −4 −4
y−2
−4 + 2 = y − 2 + 2 = y.
−4
Ejemplo de una función no suprayectiva
Sea f (x) = [x]. Necesitamos ver que f no cumple la propiedad 2; esto es, necesitamos ver
que existe algún y ∈ Cod( f ) que no se puede ver de la forma f (x), para ninguna x ∈ Dom( f ).
1
Como sabemos que [x] es siempre un entero, si tomamos y = , se tiene inmediatamente que
2
y no es de la forma f (x), para ningún x ∈ Dom( f ). Esto muestra que f no es suprayectiva.
Desde luego, hay otros valores de y que también muestran que f no es suprayectiva; de hecho,
cualquier valor no entero de y sirve.
A continuación, estudiaremos el concepto de suprayectividad desde los otros puntos de vista
que hemos estudiado las funciones.
Conjuntos f −1 (y)
Sea f una función suprayectiva. De acuerdo a la propiedad 2, dado y ∈ Cod( f ) existe x ∈
Dom( f ) tal que f (x) = y. Esto es, x ∈ f −1 (y), y por lo tanto f −1 (y) , ∅. Inversamente, si
f es una función con la propiedad de que f −1 (y) , ∅ para cualquier y ∈ Cod( f ), entonces
(para cualquier y ∈ Cod( f )) existe una x ∈ Dom( f ) tal que f (x) = y, y por lo tanto f
es suprayectiva. Estas dos afirmaciones muestran que una función f es suprayectiva si y
solamente si para cualquier y ∈ Cod( f ) se tiene que f −1 (y) , ∅.
Tabla
Es un ejercicio para el lector determinar qué propiedades tiene la tabla de una función f
suprayectiva. Como sugerencia, piénsese en qué significa la suprayectividad de f en términos
del párrafo anterior. Un ejercicio complementario consiste en determinar qué propiedad debe
tener la tabla de una función f para que ésta sea suprayectiva.
Gráfica
Sea f una función suprayectiva, y y0 ∈ Cod( f ). Dado que existe x ∈ Dom( f ) tal que f (x) =
y0 , se tiene que el punto (x, y0 ) está en la gráfica de f . Esto es, la gráfica y la recta horizontal
y = y0 se cortan.
Inversamente, si f es una función con la propiedad de que para cualquier y0 ∈ Cod( f ), la
recta horizontal y = y0 intersecta a la gráfica de f en un punto (x, y0 ), entonces x es tal que
f (x) = y y por lo tanto f es suprayectiva.
En resumen: una función f es suprayectiva si y sólo si cualquier recta horizontal que corta al
eje y en un punto de Cod( f ), corta a la gráfica de f .
112 Capı́tulo 3. Rango y preimagen
Rango de f
Sea f es una función suprayectiva y y ∈ Cod( f ). Entonces existe x ∈ Dom( f ) tal que f (x) = y;
es decir, y es un elemento de Ran( f ). En otras palabras, Cod( f ) ⊆ Ran( f ). Como la conten-
ción Ran( f ) ⊆ Cod( f ) siempre es cierta, se tiene entonces que Cod( f ) = Ran( f ). Inversamen-
te, si f es una función tal que Cod( f ) = Ran( f ), entonces dado un elemento del codominio y,
se tiene que y es también un elemento del rango. Ası́, existe x ∈ Dom( f ) tal que f (x) = y, y
por lo tanto f es suprayectiva. Esto muestra que para una función f , son afirmaciones equi-
valentes que f sea suprayectiva y que Cod( f ) = Ran( f ).
1. Considera la función que a cada automóvil le asocia su número de placas (para que
esto sea función, suponemos que no hay ningún automóvil que no tenga placas). Defi-
niendo el codominio de f como el conjunto de todas las placas posibles, responde las
siguientes preguntas: ¿Es ésta una función inyectiva? ¿Es suprayectiva?
2. Encuentra una función con dominio R que sea inyectiva pero no suprayectiva.
3. Encuentra una función con dominio R que sea suprayectiva pero no inyectiva.
4. Considera la función f : R → R dada por f (x) = (x + 1)2 − 2. ¿Es inyectiva? ¿Es
suprayectiva?
5. Considera la función g : R → [−2, ∞) dada por g(x) = (x + 1)2 − 2. ¿Es inyectiva? ¿Es
suprayectiva? Compara con el ejercicio anterior.
6. Sea f : R → R la función con regla de correspondencia f (x) = |x − 3|. ¿Es inyectiva?
¿Es suprayectiva?
7. Sea g : (−∞, 3] → R la función con regla de correspondencia g(x) = |x − 3|. ¿Es
inyectiva? ¿Es suprayectiva? Compara con el ejercicio anterior.
8. Escribe un criterio para que una función sea suprayectiva a partir de su tabulación.
Justifica tu afirmación.
9. Di si las siguientes funciones son inyectivas o suprayectivas. Argumenta tus respuestas.
a) f (x) = x
b) g(x) = 2
c) q(t) = 1300x − 1234
3.6. Ejercicios del capı́tulo 113
4. Sea f : R → R una función tal que Ran( f ) consiste de un solo elemento. ¿Qué se puede
decir de la función f ?
5. Encuentra una función cuyo dominio sea R y cuyo rango sea el conjunto (−∞, −1] ∪
[2, ∞). Sugerencia: define la función por pedazos.
6. Encuentra una función cuyo dominio sea R y cuyo rango sea el conjunto [−3, −1] ∪ {2}.
7. Sea g(x) = |x|. Encuentra dos intervalos distintos A y B tales que g(A) = g(B).
8. Considera la función E que a cada mexicano le asocia el estado de la república donde
nació.
a) Encuentra Dom(E) y Cod(E).
b) ¿Qué caracterı́stica comparten los ciudadanos que pertenecen al conjunto E −1 (Oaxaca)?
c) ¿Qué imagen inversa representa a los ciudadanos que nacieron en la penı́nsula de
Yucatán?
9. Sea f : R \ {0} → R dada por f (x) = 1/x. Encuentra dos conjuntos distintos A y B tales
que f −1 (A) = f −1 (B).
10. Encuentra dos intervalos A y B tales que f −1 (A) = f −1 (B), donde f (x) = x2 .
11. Considera la función 1
x − 12 si x ≤ −1
2
f (x) = si − 1 < x < 2
x
−x + 4 si 2 ≤ x
a) Encuentra un intervalo cerrado I tal que f −1 (I) consista de un solo punto. Observa
que esto no muestra que f sea una función constante.
b) ¿Es posible encontrar un intervalo abierto I tal que f −1 (I) consista de un solo
punto? Explica.
12. [Opcional] Sea f : X → Y una función, y A ⊂ X, B ⊂ Y. Muestra que f ( f −1 (B)) ⊂ B,
y A ⊂ f −1 ( f (A)).
13. Sea A = {a, b, c} y B = {1, 3, 5, 7}. ¿Es posible encontrar una función inyectiva f : A →
B? ¿Es posible encontrar una función suprayectiva g : A → B?
14. Sean A y B como en el ejercicio anterior. ¿Es posible encontrar una función inyectiva
p : B → A? ¿Es posible encontrar una función suprayectiva q : B → A?
15. Encuentra una función f : (−5, 10) → [−1, 1] que sea suprayectiva pero no inyectiva.
3.6. Ejercicios del capı́tulo 115
es suprayectiva. Esto muestra, intuitivamente, que hay al menos tantos números natu-
rales como enteros, a diferencia de lo que uno podrı́a pensar: que hay “el doble” de
enteros que de naturales.
17. Encuentra un intervalo (lo más grande posible) donde la función f (x) = x − [x] sea
inyectiva.
18. Calcula f −1 (0) y f −1 (1/2), donde f (x) = x − [x]. Este ejemplo muestra que f −1 puede
ser un conjunto infinito aún si la función no es constante en ningún intervalo.
19. Encuentra una función f : R → R con la propiedad de que f −1 (0) consista de exacta-
mente tres elementos. Sugerencia: empieza por esbozar la gráfica de la función.
20. Encuentra una función f : R → R y valores a, b, c ∈ Ran( f ) tales que f −1 (a) consista
de un elemento, f −1 (b) consista de dos elementos y f −1 (3) consista de tres elementos.
21. ¿Es posible construir una función f : [0, 10] → R tal que Ran( f ) = {−2, 0, 1}? Si es
posible da un ejemplo, si no es posible explica por qué.
22. Encuentra una función suprayectiva tal que Ran( f ) = {0}. Sugerencia: ¿Quién debe ser
Cod( f )?
23. Encuentra una función inyectiva tal que f −1 (1) = Dom( f ). Sugerencia: ¿Quién debe
ser Dom( f )?
24. Sea f : X → Y una función inyectiva. Si A, B ⊂ X son distintos, muestra que f (A) ,
f (B).
25. Sea f : X → Y una función suprayectiva. Demuestra que entonces f −1 (A) , f −1 (B) si
A y B son dos subconjuntos distintos de Y.
26. Si una función es inyectiva y suprayectiva, se dice que es biyectiva. ¿Qué propiedades
tiene la gráfica de una función biyectiva?
27. Sea A = {1, 2, 3, 4} y B = {a, b, c, d, e}. ¿Es posible encontrar una función biyectiva con
dominio A y codominio B? ¿Con dominio B y codominio A?
116 Capı́tulo 3. Rango y preimagen
es biyectiva.
29. A partir de la regla de correspondencia, muestra que la función f (x) = 5x − 12 es
biyectiva.
30. Muestra que para cualquier intervalo I, la función identidad id : I → I es biyectiva.
Capı́tulo 4
Antes de comenzar propiamente el estudio de las funciones del tipo f (x) = mx + b, queremos
asegurarnos que se entiende qué funciones estudiaremos. Algunas funciones concretas de esta
forma son f (x) = 2x + 8, g(x) = x + 7, h(x) = −5x − 3, p(x) = −x, q(x) = −4, r(x) = 2 − 8x.
Es un ejercicio sencillo (pero importante) determinar los valores de m y b en cada uno de los
ejemplos anteriores.
Como veremos, las similitudes en las reglas de correspondencia de estas funciones tienen
consecuencias sobre sus gráficas, que pueden ser determinadas a partir de los valores de
m y b. Si el lector está ya razonablemente seguro de entender cuál es el tipo de funciones
que estudiaremos, puede seguir leyendo. En caso contrario, le pedimos que dé más ejemplos
numéricos hasta que el concepto sea claro.
Veamos qué se puede decir de una función del tipo f (x) = mx + b en general; es decir, sin
conocer especı́ficamente los valores de m y b. Dada f (x) = mx + b, notemos que la variable
117
118 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
x puede tomar cualquier valor, dado que no hay ninguna restricción sobre ella. En otras
palabras, Dom( f ) = R. El codominio, como es usual, es R. Ası́, para cualquier función f de
este capı́tulo (salvo algunos casos en la sección de aplicaciones donde aparecen restricciones
a partir del contexto), se tiene f : R → R.
Ya hemos estudiado algunos casos de este tipo de funciones, como las constantes, que tienen
la forma f (x) = 0x + b = b (en estos casos m = 0), o la función identidad, Id(x) = x, en donde
m = 1 y b = 0. Para refrescar ideas, incluimos a continuación sus gráficas.
b
f (x)=b
Id(x)=x
Como vimos arriba, si m = 0 se tiene que f es una función constante y por lo tanto no
inyectiva. ¿Qué pasa en los casos en los que m , 0? Si f (x) = f (y) se tiene mx + b = my + b,
de donde mx = my y por lo tanto x = y (observa que para poder cancelar la m es crucial que
sea distinta de cero). Esto es, la función f (x) = mx + b es inyectiva siempre que m , 0.
Analicemos ahora la suprayectividad: si m = 0 se tiene la función constante, que no es
suprayectiva. Veremos que este es el único caso en el que f (x) = mx+b no es suprayectiva. Si
m , 0, dado y ∈ Cod( f ) = R, buscamos un número x ∈ Dom( f ) = R tal que f (x) = y. Esto es,
y−b
buscamos x tal que mx + b = y. Despejando x de esta ecuación, obtenemos x = , lo cual
! ! m
y−b y−b
tiene sentido ya que m , 0. Verificando, f (x) = f =m + b = (y − b) + b = y.
m m
Esto muestra que, para m , 0 se tiene que f (x) = mx + b es suprayectiva.
Tenemos entonces ya bastante información sobre las funciones de la forma f (x) = mx + b.
Hasta el momento, sabemos que tienen dominio y codominio R y que, si m = 0 se trata de una
función constante, mientras que si m , 0 se tiene una función biyectiva (es decir, inyectiva y
suprayectiva).
4.1. Gráfica de funciones del tipo f (x) = mx + b 119
Papel de b
En un primer momento, analizaremos el papel que juega b. En la sección 2.3, vimos que al
sumar una constante a la regla de correspondencia de una función, lo que sucede es que la
gráfica sube (si la constante añadida es positiva) o baja (si la constante añadida es negativa).
Recordamos esto por medio del siguiente dibujo, donde aparecen las gráficas de f (x) = 2x+b,
con b = −2, −1, 0, 1, 2.
b=2
b=1
2 b=0
b=−1
1
b=−2
0
−1
−2
Ahora bien, esto no nos da ninguna referencia sobre una función en particular. Es decir, con
lo que sabemos hasta ahora podemos estar seguros de que la gráfica de p(x) = 2x + 7 está dos
unidades arriba de la gráfica de la función q(x) = 2x + 5. Sin embargo, no podemos saber a
qué altura está cada una de ellas sin tabular.
La cuestión aquı́ es que hay un valor para x para el cuál es muy simple encontrar su imagen.
Se trata de x = 0. En efecto, para cualquier función de la forma f (x) = mx + b, se tiene que
f (0) = m(0) + b = b. Es decir, la gráfica de f pasa por el punto (0, b).
120 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
f (x)=mx+b
(0,b)
Nota que aunque el dibujo está trazado suponiendo que b > 0, en realidad la constante b
puede tomar cualquier valor en R, de modo que puede ser también negativa (o cero). En los
ejercicios analizarás las gráficas de todas las combinaciones posibles para m y b positivas,
negativas o cero.
Analicemos ahora el papel que juega el signo de m. En otras palabras, si tenemos varias
funciones con la misma b pero m de distinto signo, ¿cómo varı́an sus gráficas? Para simplificar
(aunque sin perder generalidad) estudiaremos las funciones del tipo f (x) = mx; es decir,
cuando b = 0. Por lo que vimos en el párrafo anterior, sabemos que todas ellas pasan por
el punto (0, 0) (hecho que, de todas formas, se puede verificar en caso de duda). Démosle
algunos valores a m para poder observar cómo cambia la gráfica.
m=2
m=1
m=0
m=−1
m=−2
En efecto, si x < y entonces mx > my (recordando que, en este caso, m < 0 y por lo tanto
hay que invertir el sentido de la desigualdad al multiplicar por m). Es decir, x < y implica
f (x) > f (y), lo cual corresponde a la definición de una función decreciente.
También es posible mostrar que si m > 0 entonces f es creciente: x < y implica mx < my
(en este caso m > 0 de modo que no hay que invertir la desigualdad). Es decir, x < y implica
f (x) < f (y), lo que corresponde a la definición de una función creciente.
m>0 f creciente
m=0 f constante
m<0 f decreciente
Parecerı́a, sin embargo, que podemos extraer más información del valor de m que tomando
en cuenta solamente su signo (que fue lo que hicimos arriba). Con este fin, comparemos las
gráficas de f (x) = mx con m = 2 y m = 4.
122 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
g(x)=4x
f (x)=2x
Observemos que, cuando m = 2, la gráfica “sube” dos unidades por cada unidad que crece x.
Por ejemplo, cuando x = 0 tenemos el punto sobre la gráfica (0, 0) y cuando x = 1 tenemos
el punto sobre la gráfica (1, 2). Esto es: al aumentar la primera coordenada en 1, la segunda
aumentó en 2. Esto se repite para cualesquiera otros puntos sobre la recta, no es exclusivo de
x = 0 y x = 1. En cambio, para g, donde m = 4, se tiene que la gráfica “sube” cuatro unidades
por cada unidad que crece x.
En general, el valor de m nos indica cuántas unidades sube la gráfica por cada unidad que
crece x. Esto se ve analizando dos puntos sobre la gráfica de f (x) = mx: cuando x = 0
y cuando x = 1, de donde se obtienen, respectivamente, (0, 0) y (1, m). Un poco más en
general, para x y x + 1 se obtienen los puntos (x, mx) y (x + 1, m(x + 1)) = (x + 1, mx + m), lo
que muestra que cada que crece x en una unidad, la gráfica sube m unidades.
f (x)=mx
mx+m )
m
mx
x x+1
Figura 4.6: f (x) = mx sube m unidades por cada unidad que avanza
4.1. Gráfica de funciones del tipo f (x) = mx + b 123
Observa que todo este análisis sigue siendo válido si le damos a m valores negativos. Por
ejemplo, si m = −2, se tiene que cada que crece x en una unidad, la gráfica “sube” −2
unidades: interpretamos “subir −2 unidades” como “bajar 2 unidades”.
Resumiendo todo esto, se tiene que el valor de m nos dice cuánto “sube” la gráfica (si m > 0)
o cuánto “baja” (si m < 0) por cada unidad que aumenta x. Hay otras maneras de redactar
esta afirmación, todas equivalentes, que se analizan en los ejercicios de esta sección.
A continuación, veremos otra explicación (por medio de ejemplos) del papel de m en la
función f (x) = mx + b. Consideremos la función f (x) = 2x − 1. Por lo que hemos visto hasta
el momento, sabemos que f es una función con dominio y codominio R, que es biyectiva y
que es creciente (porque m > 0). Podemos encontrar su gráfica tabulando, como aprendimos
en el capı́tulo 2. Esto da algo ası́:
f (x)=2x−1
•
• •
Observemos el triángulo que se forma entre los puntos de la gráfica (1, 1), (4, 7) y (4, 1).
Notemos que el lado horizontal tiene una longitud de 3 unidades, mientras que el lado vertical
mide 6 unidades. Esto está de acuerdo con la explicación del párrafo anterior, donde decı́amos
que por cada unidad que se incrementa x, la gráfica sube m = 2 unidades. En este caso
particular, x aumentó 3 unidades y la gráfica “subió” 6 unidades (2 unidades por cada unidad
que aumentó x).
Otra manera de ver esto es notar que al hacer la división de lo que “sube” la gráfica (6
unidades) entre lo que avanzó la x (3 unidades), se obtiene 2, que es m. Uno podrı́a pensar
que esto es casualidad, pero no es ası́. A continuación, trataremos de explicar esto de manera
más general, usando únicamente letras para representar los números (y parejas de letras para
representar los puntos en el plano).
124 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
f (x)=mx+b
m(x+a)+b •
Q=(x+a, m(x+a)+b)
P=(x,mx+b)
mx+b • •
x x+a
Nota que el lado horizontal de este triángulo mide a unidades, mientras que su lado vertical
mide ma unidades, de manera que al hacer la división de lo que “sube” la gráfica entre lo que
avanza la x, se tiene
ma
=m
a
Esto muestra que la afirmación del ejemplo es efectivamente general (ya que las constantes
m, a y b son arbitrarias; es decir, son números cualesquiera, con la única condición de que
a , 0, para que P y Q sean efectivamente dos puntos distintos).
Este es tal vez el primer ejemplo en el que tratamos las cosas con tanta generalidad. Si en una
primera lectura el estudiante lo encuentra sin sentido, le puede dar valores arbitrarios a m, a
y b (con las restricciones m , 0, a , 0), y repetir la explicación las veces que sea necesario
hasta que encuentre lo que es común a todas ellas: que al dividir lo que “sube” la gráfica entre
lo que “avanza” la x siempre se obtiene m (incluso para 0 o valores negativos de m, a o b).
4.1. Gráfica de funciones del tipo f (x) = mx + b 125
1. En el texto vimos que, para f (x) = mx por cada que x aumenta en una unidad, la gráfica
de f sube m unidades. Convéncete de que esto es lo mismo a decir:
a) Cada que x disminuye una unidad, la gráfica “baja” m unidades.
b) Cada que x aumenta n unidades, la gráfica “sube” mn unidades.
2. Haz un esbozo de la gráfica de f (x) = mx + b de acuerdo a cada una de las siguientes
condiciones:
3. Encuentra los valores de m y b para las siguientes funciones (aunque no sea inmediato
por la forma en que están escritas, todas se pueden llevar a la forma f (x) = mx + b
mediante operaciones algebraicas).
a) f (x) = −3 + 8x 2x − 1
d) f (x) =
3
−1 x x
b) f (x) =
x−7 e) f (x) = +3 + +1
4 3 2
c) f (x) = (x − 1)2 − x2 f ) f (x) = (2x − 3)2 − 4x2
4. Grafica cada una de las funciones del inciso anterior, una vez que las tengas en la forma
f (x) = mx + b. Verifica que tus gráficas coincidan caulitativamente con las del ejercicio
2; por ejemplo, si m > 0 y b < 0, la gráfica deberá ser creciente y cortar al eje y por
debajo del eje x, etc.
5. Grafica la función f (x) = mx + 2 para m = −3, −2, −1/2, −1/4, 1/7, 1/5, 5, 10.
6. Grafica la función f (x) = mx + b para todas las posibles combinaciones de m = −3, 2, 4
y b = −5, 1, 6. Por ejemplo, hay que graficar f (x) = −3x−5 (que se obtiene con m = −3
y b = −5), también f (x) = −3x + 1 (que se obtiene con m = −3 y b = 1), etc.
7. Encuentra los puntos de intersección de las siguientes funciones con el eje x. Observa
que esto es lo mismo que encontrar los puntos x ∈ R tales que f (x) = 0. Es decir, la
126 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
a) f (x) = 2x − 4 x 1
d) p(x) = − −
3 6
b) g(x) = −3x + 2
e) q(x) = 0
1 √
c) h(x) = x+7 f ) r(x) = 2x + 1
2
Dados m y b números reales podemos construir la función f (x) = mx + b, que sabemos, por
la sección anterior, que siempre tiene por gráfica a una recta. Aquı́ enfrentamos la situación
inversa: si se tiene una recta l en el plano, ¿será posible encontrar valores de m y b para que
la gráfica de f (x) = mx + b sea exactamente l?
Definición 21. Si l es una recta no vertical en el plano que interseca al eje y en el punto (0, b),
se dice que b es la ordenada al origen de la recta l.
Definición 22. Dados dos puntos P = (x1 , y1 ) y Q = (x2 , y2 ) sobre la recta l, definimos su
pendiente (que denotaremos por la letra m) mediante la fórmula
y2 − y1
m= .
x2 − x1
• Q=(x2 ,y2 )
• •
P=(x1 ,y1 ) R=(x2 ,y1 )
y2 − y1
Figura 4.9: m =
x2 − x1
Ejemplo
Sea l la recta que pasa por los puntos P = (0, 4) y Q = (2, 10). Encontrar una función de la
forma f (x) = mx + b que tenga por gráfica a l.
• Q=(2,10)
• P=(0,4)
En este caso, resulta inmediato que b = 4, puesto que la recta l y el eje y se cruzan en el
punto P = (0, 4). Esto quiere decir que nuestra función deberá tener la forma f (x) = mx + 4,
donde aún falta por determinar el valor de m. Ahora bien, observa que al avanzar de P a Q,
el incremento en x es de 2 unidades, mientras que la gráfica “sube” 10 − 4 = 6 unidades. De
6
acuerdo a lo visto en la sección anterior, esto muestra que m = = 3. En el lenguaje de esta
2
sección, la pendiente de la recta l es
y2 − y1 10 − 4 6
m= = = = 3.
x2 − x1 2−0 2
Ası́, la función f debe ser f (x) = 3x + 4. Una manera de comprobar que hicimos las cosas
bien, es verificando que la gráfica de f pasa por los puntos P y Q. Que esto es verdad es una
consecuencia de que f (0) = 4 y de que f (2) = 10, lo que muestra que los puntos P = (0, 4) y
Q = (2, 10) están en la gráfica de f .
4.2. Otro enfoque 129
Ejemplo
Encontrar la función que tiene por gráfica a la recta que pasa por los puntos P = (−1, −3) y
Q = (4, 7).
l
•
Q=(4,7)
P=(−1,−3) •
En este caso no es inmediato el valor de b. De hecho, será más conveniente empezar por
determinar m: al ir de P a Q, el valor de x se incrementa en 5 unidades, mientras que la
10
gráfica “sube” 10 unidades. De aquı́ que m = = 2. Como es de esperarse, el valor de m
5
también se puede obtener por medio de la definición 22, obteniendo
y2 − y1 7 − (−3) 10
m= = = = 2.
x2 − x1 4 − (−1) 5
Esto nos dice que la función buscada tendrá la forma f (x) = 2x + b. Falta por determinar b.
Para esto, observemos que es necesario que f (−1) = −3, y que f (4) = 7 (¿por qué?). Esto es,
necesitamos que f (−1) = 2(−1) + b = −3, de donde se obtiene la ecuación b − 2 = −3, que al
resolverla nos da b = −1. Una observación importante es que al resolver para b la ecuación
f (4) = 7, se tiene 2(4) + b = 7, que también tiene por solución b = −1. De este análisis se
desprende que f (x) = 2x − 1. Al igual que en el caso anterior, podemos comprobar nuestro
resultado verificando que los puntos P y Q están sobre la gráfica de f , para lo cual basta con
comprobar que f (−1) = −3 y que f (4) = 7.
130 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
1. De acuerdo a lo visto en el texto, no hay una función cuya gráfica sea la recta l que
pasa por P = (3, 1) y Q = (3, 2), porque se trata de una recta vertical. Intenta calcular m
según la fórmula de la definición 22 para que veas cuál es el problema algebraico que
aparece.
2. Encuentra funciones que tengan por gráfica a las rectas con las siguientes condiciones:
a) Pasa por los puntos P = (−1, 3), Q = (4, 13).
b) Pasa por los puntos P = (−2, −4), Q = (2, −4).
c) Pasa por los puntos P = (1, 3), Q = (−3, 5).
d) Pasa por los puntos P = (0, −2), Q = (1, 1).
e) Pasa por los puntos P = (3, 0), Q = (10, −3).
f ) Pasa por P = (3.5, −1) y tiene m = −2.
g) Tiene b = 4 y pasa por P = (5, 17).
3. Encuentra tres funciones (distintas) de la forma f (x) = mx + b cuya gráfica pase por
P = (0, 1).
4. Encuentra tres funciones (distintas) de la forma f (x) = mx + b cuya gráfica pase por
P = (2, −3).
5. En este ejercicio encontrarás las coordenadas del punto de intersección de dos gráficas
de funciones del tipo f (x) = mx + b.
a) Grafica las funciones f (x) = 3x + 1 y g(x) = x
4
+ 5 en el mismo plano cartesiano.
b) Observa que hay un punto P en el que se cortan.
c) Para encontrar la coordenada x de P, haz f (x) = g(x) y resuelve la ecuación
resultante.
d) Con ayuda del inciso anterior, encuentra la coordenada y de P.
e) Explica la idea geométrica detrás del método descrito para encontrar las coorde-
nadas de P.
6. Siguiendo los pasos del ejercicio anterior, trata de encontrar el punto de intersección de
las gráficas de f (x) = −4x + 10 y g(x) = 3 − 4x. ¿Qué es lo que falla geométricamente?
4.3. Aplicaciones 131
f (x) = 2x + 6 f (x) = 2x + 3
( (
a) d)
g(x) = −3x g(x) = −3x
p(x) = 3 − x
(
p(x) = −4 + 7x
(
b)
q(x) = −x + 12 e)
q(x) = 2 + 6x − 1
1 4
r(x) = 3 x + 3
r(t) = 3 − 2t−5
c)
5 1 f) t−5
s(x) = x − s(t) =
4 5 2
4.3. Aplicaciones
Resolver un problema siempre es un reto, casi siempre cuesta trabajo y la mayorı́a de las
veces hay que invertir dinero para hacer experimentos que permitan encontrar la solución.
Ası́ que casi siempre aparece otro problema, que consiste en resolver el problema original con
el menor trabajo posible —en general, invirtiendo la menor cantidad posible de recursos—.
Una de las mejores maneras de hacer esto es plantear y resolver el problema primero en el
papel y luego llevar la solución encontrada a la práctica.
Pongamos un ejemplo simple: supongamos que queremos averiguar la velocidad a la que un
coche se debe desplazar para cubrir 15 kilómetros en 12 minutos. A (casi) nadie se le ocu-
rrirı́a experimentar haciendo el recorrido real en coche a distintas velocidades hasta encontrar
aquélla que permita cumplir la condición del problema (esto es, recorrer los 15 kilómetros en
12 minutos).
En fin, a nosotros se nos ocurrió pero nos dimos inmediatamente cuenta que es una mala idea:
gasta recursos y tiempo que se pueden dedicar a otras cosas. Un enfoque más interesante serı́a
resolver primero el problema en el papel, y luego verificar que la solución es correcta (ahı́
sı́, empı́ricamente), lo que mostrarı́a, entre otras cosas, que no hemos olvidado ningún factor
importante en nuestros cálculos.
132 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
d
Recordando que v = , donde v es la velocidad, d es la distancia y t el tiempo, se tiene que,
t
15 km km
bajo las condiciones del problema, necesitamos que v = = 75 . En la práctica, sin
12 min h
embargo, puede haber factores que hagan que esta solución no sea la óptima: tráfico, curvas
que no permitan mantener la velocidad, etc. Sin embargo, hemos avanzado bastante ayudados
por la teorı́a.
En general, y respondiendo a la pregunta que da nombre a esta sección, un modelo matemáti-
co es un conjunto de ecuaciones o funciones que reflejan de alguna manera los aspectos más
d
relevantes de cierta situación. Cuando decimos v = , estamos haciendo un modelo que re-
t
fleja la manera en la que se desplaza un objeto a velocidad constate. Nuestro modelo será
adecuado para el problema si la variación en la velocidad del coche es pequeña. Si, como en
km
el ejemplo precedente, el coche no puede mantener una velocidad cercana a 75 , entonces
h
el modelo no será de gran ayuda y habrá que modificarlo.
El tipo de funciones que hemos venido estudiando en este capı́tulo nos pueden ayudar a
modelar algunos fenómenos, y por lo tanto a entenderlos y resolver problemas relacionados
con ellos (al menos en teorı́a).
Veamos algunas situaciones que se pueden modelar adecuadamente con este tipo de funcio-
nes:
Comprando azúcar
Supongamos que el precio del azúcar a granel es de $8 por kilogramo. Quisiéramos construir
una función que nos calcule el total a pagar, T , como función de la cantidad x de azúcar
comprada. Estrictamente hablando, x no es una variable real, y ni siquiera racional: si alguien
pretende comprar 0.000000001 kg. de azúcar, la báscula no tendrı́a la precisión suficiente para
hacer la medida correspondiente, y aún resolviendo este problema, la cantidad a pagar serı́a
tan insignificante que serı́a imposible hacer el cobro. Sin embargo, consideraremos que x es
una variable real, lo que simplifica nuestro modelo sin introducir complicaciones que reflejen
estas situaciones poco comunes. Observemos, antes que nada, qué valores puede tomar x:
notemos que x tiene que ser positivo (podemos permitir incluso x = 0, si pensamos en la
4.3. Aplicaciones 133
situación rara, pero admisible, de que alguien quisiera comprar cero kilogramos de azúcar).
Esto es Dom(T ) = [0, ∞).
Ahora bien, por cada kilo de azúcar comprado, se pagarán $8, de modo que al comprar x
kilogramos de azúcar, el total a pagar será de 8x pesos; esto es, T (x) = 8x. Nota que T es una
función de la forma f (x) = mx + b, con b = 0 y m = 8.
Introduzcamos una complicación: supongamos ahora que además del azúcar hay que pagar
una bolsa que cuesta $1 para transportarla. Si incluimos este nuevo gasto en la cuenta total,
se tiene que la nueva función del total a pagar, que denotamos por T 2 para distinguirla de la
anterior, es T 2 (x) = 8x + 1.
En este momento, alguien podrı́a objetar, con toda razón, que si x es grande, no toda el azúcar
cabrá en la única bolsa comprada. En otras palabras, el costo de las bolsas para transportar
el azúcar no es constante, sino que es también una función de la cantidad x. La función
resultante (que no es de la forma f (x) = mx + b) se calcula en los ejercicios.
Lo que queremos hacer notar con estas sucesivas complicaciones de la situación, es que el
modelo particular que sea el más adecuado depende de las circunstancias reales en las que se
desarrolle el problema. Siempre hay que tener esto presente.
El plano inclinado
Al dejar caer una canica por un plano inclinado, como se muestra en el dibujo, se tiene que
la velocidad de la canica en el instante t está dada por
v(t) = v0 + g sen(α)t,
donde v0 es la velocidad inicial de la canica en m/s2 (es decir, la velocidad con la que se
avienta originalmente), t es el tiempo en segundos, g = 9.81m/s2 y sen(α) es el seno del
ángulo de inclinación del plano respecto a la horizontal (no hemos visto en este texto las
funciones trigonométricas, de las cuales f (x) = sen(x) es una de las más comunes; el lector
no familiarizado puede considerar a sen(α) como una constante positiva (que depende de la
constante α)).
134 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
v̂(t)
Observa que la función v(t) = v0 +g sen(α)t tiene la forma f (x) = mx+b, donde v0 juega el pa-
pel de b y la constante g sen(α) juega el papel de m. Dado que el experimento comienza cuan-
do t = 0, no tiene sentido considerar valores negativos de t, de modo que Dom(v) = [0, ∞).
Dado que la constante g sen(α) es positiva, se tiene que Ran(v) = [v0 , ∞). La interpretación de
este hecho en el contexto del problema es que la canica alcanza (en algún momento) cualquier
velocidad que sea mayor o igual a v0 .
1
Para fijar ideas, supongamos que α = 45◦ , de manera que sen(α) = √ , y que la canica se
2
avienta con una velocidad inicial de 2 m/s. Con estas condiciones particulares, la función v
g
toma la forma particular v(t) = 2 + √ t. Numéricamente, v(t) ≈ 2 + 6.94t. (El sı́mbolo ≈
2
significa “aproximadamente igual a”).
Este modelo permite responder preguntas como las siguientes:
¿Cuál es la velocidad de la canica en el instante t = 7?
¿Cuál es la diferencia de velocidades entre los instantes t = 5 y t = 8?
¿En qué momento la canica alcanza una velocidad de 10 m/s?
Este tipo de cuestiones las resolverás en los ejercicios. Por lo pronto sólo notemos que
sin el modelo matemático, estas preguntas serı́an bastante difı́ciles de responder, aunque el
fenómeno estudiado es bastante simple.
Las dos escalas más comunes para determinar la temperatura de un objeto son los grados
Fahrenheit y los grados centı́grados. La temperatura de un objeto medida en grados Fahren-
heit la denotamos por ◦ F, mientras que su temperatura en grados centı́grados la escribimos
4.3. Aplicaciones 135
◦
C. La relación entre una y otra escala se puede construir sabiendo que dicha relación es de
la forma f (x) = mx + b y que 32◦ F corresponden a 0◦C (la temperatura de congelamiento del
agua), y que 212◦ F corresponden a 100◦C(la temperatura de ebullición del agua al nivel del
mar).
Grafiquemos los puntos que tenemos en el plano cartesiano, tomando al eje x como los grados
centı́grados y al eje y como los grados Fahrenheit. Tenemos lo siguiente:
◦F
210 •
32 •
100 ◦C
1. Grafica la función (
x − 1 si x ∈ Z
f (x) =
[x] si x < Z
2. Este problema se refiere al ejemplo 4.3.2. Supón que por cada kilogramo o fracción
que se quiera comprar de azúcar es necesario comprar una bolsa para transportarla.
a) Encuentra una función que dé el costo de las bolsas a partir de la cantidad x de
azúcar a comprar. Nota que esta función da saltos: si x ≤ 1 se necesitará solo una
bolsa, pero si x > 1, se necesitarán al menos dos bolsas. Sugerencia: La función
del ejercicio anterior puede ser de utilidad.
b) Encuentra una función que dé el costo total (incluyendo las bolsas para transpor-
tarla) de comprar x cantidad de azúcar.
c) Grafica la función del inciso anterior. ¿A qué corresponden los saltos en la gráfica
de esta función?
3. Cierto producto se vende a un precio de $9 el kilogramo.
a) Encuentra una función que relacione la cantidad comprada x con el precio total a
pagar.
b) Grafica esta función junto con la función T 2 (x) = 8x + 1 del ejemplo 4.3.2.
c) Observa que ambas gráficas pasan por el punto (1, 9). ¿Qué significa este hecho
en términos de cantidades compradas y costos?
4. Responde las preguntas planteadas al final del ejemplo de las escalas de temperatura.
5. El objetivo de este ejercicio es encontrar una función de la forma f (x) = mx + b que
transforme la temperatura en grados Fahrenheit a temperatura en grados centı́grados.
a) Identifica el eje x del plano cartesiano con grados Fahrenheit, y el eje y con grados
centı́grados.
b) Ya conoces dos puntos de la gráfica de la función que convierte de grados Fah-
renheit a grados centı́grados. ¿Cuáles son? Grafı́calos y traza la recta que los une.
4.3. Aplicaciones 137
6. Una tercera escala usada para medir temperaturas es la escala de Kelvin . El cero de esta
escala corresponde a −273.15◦ C (que teóricamente corresponde a una temperatura en
la que un cuerpo ya no tiene almacenada energı́a calorı́fica, nada puede estar más frı́o
que 0 K). Un aumento de un grado Kelvin (abreviado K) corresponde a un aumento de
un grado centı́grado. Encuentra funciones de la forma f (x) = mx + b que transformen
de grados centı́grados a grados Kelvin y viceversa.
7. Con ayuda del ejercicio anterior, encuentra funciones de la forma f (x) = mx + b que
transformen temperaturas en grados Kelvin a temperaturas en grados Fahrenheit, y
viceversa. Nota que con esto, ya tenemos una manera de convertir directamente de
cualquiera de las tres escalas de temperatura a cualquier otra. En total tenemos seis
funciones, que representamos en el siguiente diagrama:
◦
K
◦ ◦
C F
8. Una pulgada equivale a 2.54 cm. Encuentra una función que transforme de centı́metros
a pulgadas.
9. En una tienda hay un rollo de tela de ancho 1.5 metros. Cuando un cliente quiere
comprar, escoge la longitud x que desea, de modo que compra un rectángulo de x por
1.5 metros.
a) Encuentra una función que describa el perı́metro P como función del largo esco-
gido x. Sugerencia: por simplicidad, no consideres el caso x = 0, de modo que el
dominio de la función será (0, ∞).
10. Expresa la cantidad necesaria de metal (en cm2 ) necesaria para construir un cilindro
con tapas como el que se muestra en la figura, en función de h, siendo r constante a lo
largo del problema.
138 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
11. Considera un triángulo de base constante b y altura variable h. Expresa su área como
función de h.
1. En este ejercicio mostramos que si dos rectas l y l son paralelas, entonces tienen la
misma pendiente.
l
R
• R l
•
P
P • •
• •
Q
Q
QR Q0 R0
b) Concluye que = , y por lo tanto las pendientes de l y l0 son iguales.
PQ P0 Q0
t
l0
R0
•
• •
P0 Q0
l
R
•
• •
P Q
a) Sean l y l0 dos rectas con la misma pendiente. Considera la recta vertical t, que
corta a l y l0 en R y R0 , respectivamente. Considera también los triángulos 4PQR
y 4P0 Q0 R0 , con segmentos horizontales PQ y P0 Q0 .
QR Q0 R0
b) Dado que l y l0 tienen la misma pendiente, se tiene que = .
PQ P0 Q0
3. En este ejercicio mostramos que si dos rectas son perpendiculares entre sı́, entonces el
producto de sus pendientes es −1.
140 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
0
•R
R l
•
• • •
Q0 P Q
l0
En cálculo diferencial, uno de los conceptos más importantes es el de recta tangente a una
gráfica, que es la recta que mejor se aproxima a la gráfica de una función en un punto parti-
cular. La pendiente de esta recta (es decir, su m), es la derivada de la función en el punto. De
dicha cantidad y otras similares, se podrá extraer una buena cantidad de información sobre la
función, como si es creciente o dereciente, o si tiene un mı́nimo o un máximo en algún punto
de su dominio, o incluso si la gráfica se “dobla” hacia arriba o hacia abajo en ese punto. Los
siguientes ejercicios exploran estas ideas.
Recta no
Recta tangente
tangente π
en x = 0 en x = 3
4
1−
−1 −
6. En este ejercicio se explica la idea de función derivada. Considera una función con una
gráfica como la de la figura 4.17. Observa que a cada x ∈ Dom( f ) le corresponde el
punto sobre la gráfica P = (x, f (x)). Si a este punto le asociamos la pendiente de la recta
tangente a la gráfica (que pasa por P), obtenemos la función derivada de f , denotada
por f 0 (x). Contesta las siguientes preguntas basándote en la gráfica del dibujo:
142 Capı́tulo 4. Funciones de la forma f (x) = mx + b
−4
−3
−2
1
−
| | | •| • | •| |
−4 −3 −2 −1 1 2 3
−1−
−2−
−3−
10. La función f (x) = x2 + 1 tiene derivada f 0 (x) = 2x. Es decir, la pendiente de la recta
tangente a la gráfica de f en el punto (x, f (x)), es 2x. Por ejemplo, si x = 3, se tiene que
f 0 (3) = 2(3) = 6. Esto quiere decir que la pendiente de la recta tangente a la gráfica de
f en el punto (3, 10), es 6.
a) Grafica la función f (x) = x2 + 1.
b) Encuentra la ecuación de la recta tangente a f en el punto (3, 10).
c) Encuentra la ecuación de la recta tangente a f en el punto (0, 1).
d) ¿Para qué valor de x se tiene que la recta tangente a f tiene pendiente −1?
e) ¿Para qué valor de x se tiene que la recta tangente a f tiene pendiente 0?
11. Continuamos trabajando con la función f (x) = x2 + 1 y su derivada f 0 (x) = 2x.
a) ¿Para qué valores de x se tiene que f 0 (x) > 0? ¿Para cuáles f 0 (x) < 0?
b) ¿En qué intervalo es f creciente? ¿En qué intervalo es decreciente?
c) Compara tus respuestas a las dos últimas preguntas. ¿Cuál podrı́a ser una posible
relación entre el signo de f 0 y el hecho de que f sea creciente o decreciente? ¿Va
esto de acuerdo con la intuición geométrica?
Capı́tulo 5
Qt =(cos(t),sen(t))
Figura 5.1: t 7→ Qt
Aunque en términos prácticos muchas veces se usan los grados para medir ángulos, esta
unidad de medida tiene la desventaja de que la división del ángulo recto en 90 partes iguales
145
146 Capı́tulo 5. Funciones seno y coseno
(o de la circunferencia completa en 360 partes iguales) es arbitraria (es decir, no hay ninguna
razón matemática para preferir el número 90 sobre algún otro, como 100). Esta elección no
siempre da los mejores resultados. Por eso es que comúnmente se usa otra unidad, llamada
radián. Dicha unidad está basada en la razón entre el arco (el pedazo de cı́rculo) que resulta
al trazar un ángulo y el radio de dicho cı́rculo.
d
α
r
d
Figura 5.2: α mide radianes
r
d
Por definición, el ángulo α medirá radianes, donde d es la longitud del segmento de cı́rculo
r
que queda comprendido dentro del ángulo α (un poco más formalmente, se dice que d es la
longitud del arco subtendido por α).
A partir de la definición, uno podrı́a pensar que la medida del ángulo α en radianes depende
del radio del cı́rculo en el que se considere al ángulo α. Sin embargo, esto no es ası́, puesto
que la longitud del arco definido por α varia proporcionalmente con el radio, de tal manera
que el cociente dr es siempre el mismo sin importar quién sea r. En los cı́rculos del dibujo de
abajo, se tiene que DR = dr .
5.1. Medidas de ángulos en radianes 147
R
D
d
α
r
Figura 5.3: D
R
= d
r
Basándose en estos dos ejemplos, el lector puede calcular la medida en radianes de ángulos
que midan 360◦ , 60◦ , 45◦ , 30◦ , y algunos otros. Ver ejercicios (3) y (4).
Partiendo de cualquiera de estos ángulos para los que se conocen su medida tanto en grados
como en radianes, es posible encontrar la equivalencia entre estas dos unidades. Basémonos,
para fijar ideas, en el hecho de que
180 ◦
1 rad = .
π
Numéricamente, 180π
≈ 57.29577. . ., lo que significa que un radián mide aproximadamente
π
57.29577. . . grados, mientras que 180 = 0.0174, lo que muestra que 1◦ mide aproximadamente
0.0174radianes. Aunque estas igualdades no serán de (mucha) utilidad práctica, las incluimos
aquı́ porque son preguntas que surgen comúnmente entre los estudiantes.
En la sección siguiente será necesario medir ángulos tanto positivos como negativos; también,
será indispensable que a cada número real —por grande que sea— le corresponda un ángulo.
Estas generalizaciones las desarrollamos aquı́. Su principal consecuencia es que el dominio
de las funciones seno y coseno sea R.
Vimos arriba que la medida de un ángulo (en radianes) no dependı́a del radio del cı́rculo
auxiliar que se considerara, ası́ que podemos usar r = 1, lo que simplifica un poco algunas
operaciones. Con esto en mente, se tiene que la longitud del arco subtendido por un ángulo
(en un cı́rculo de radio r = 1 y centro C) coincide con su medida en radianes, ya que el
cociente dr = d1 = d. Ahora bien, si se fija un punto P sobre el cı́rculo, a cada longitud d se
le puede asociar el punto Q (que depende de d) sobre el cı́rculo, y que resulta de recorrer
el perı́metro del cı́rculo una distancia d. Por un acuerdo entre matemáticos, dicho recorrido
se hará en la dirección contraria a las manecillas del reloj si d > 0, y en la dirección de las
manecillas del reloj si d < 0.
5.1. Medidas de ángulos en radianes 149
d>0
α
−α
d<0
Se tiene que para d > 2π (o d < −2π), se recorrerá más de una vez completa el perı́metro
del cı́rculo. Esto no cambia en nada el hecho básico de que a cada d ∈ R se le esté asociando
un ángulo. Esta última observación sólo muestra que distintos números d tendrán asociados
el mismo ángulo (esto es, en nuestro lenguaje, que la función definida entre números reales
y ángulos no es inyectiva). Por ejemplo, los números d1 = 0 y d2 = 2π tienen asociado el
mismo ángulo; de la misma manera, p1 = π2 y p2 = 5 π2 también tienen asociado el mismo
ángulo. También se da el caso en el que un número positivo y otro negativo tengan asociado
el mismo punto Q, y por lo tanto determinen el mismo ángulo con centro en C: q1 = π2 y
q2 = − 3π2
. En la sección de ejercicios se pide al lector que compruebe estas afirmaciones.
1. Para completar el ejemplo 2, muestra que el arco subtendido por un ángulo recto en
una circunferencia de radio r, mide πr2 ; de modo que, en radianes, el ángulo recto mide
π
2
.
2. Calcula la medida en radianes de un ángulo que mida 15◦ .
3. Basándote en el ejercicio anterior, encuentra la medida en radianes de un ángulo que
mida un múltiplo entero de 15◦ (es decir, 15◦ , 30◦ , 45◦ , 60◦ , . . ., 330◦ , 345◦ , 360◦ ).
4. Los ángulos del ejercicio anterior no son los únicos cuya medida en radianes es un
múltiplo racional de π. Calcula la medida en radianes de un ángulo de 72◦ para verificar
la afirmación anterior.
150 Capı́tulo 5. Funciones seno y coseno
c) Encuentra otras tres parejas de números reales que determinen el mismo punto Q
sobre el cı́rculo de radio 1.
Esta es la sección central del capı́tulo, y en ella se definen las funciones que le dan nombre.
Es posible que el estudiante conozca ya estas funciones para ángulos comprendidos en el
intervalo (0, 90) (en grados). En todo caso, debe tener presente que las que aquı́ trabajamos,
son generalizaciones de aquéllas para que su dominio sea todo R. La unidad de medida de
los ángulos siempre será, a menos que se diga lo contrario, el radián.
Dado que en mucho de lo que haremos el cı́rculo de radio 1 y centro en C = (0, 0) jugará un
papel importante, la siguiente definición resulta útil:
Definición 23. El cı́rculo unitario es el cı́rculo de radio 1 con centro en C = (0, 0).
Si Q = (x, y) es un punto del cı́rculo unitario, se puede construir el triángulo rectángulo con
vértices en Q, C = (0, 0) y R = (x, 0), como se ilustra en el siguiente dibujo.
5.2. Funciones seno y coseno 151
Q=(x, y)
C R
Observa que los catetos del 4QCR tienen longitudes |x| y |y|. Nota que los valores absolutos
son necesarios para que estas longitudes sean positivas, sin importar en qué cuadrante se halle
Q. De acuerdo con el teorema de Pitágoras, se tiene que |x|2 + |y|2 = 12 ; es decir, x2 + y2 = 1.
Resumimos esto en la siguiente
Dado un número real t, sea Qt el punto que resulta de recorrer t unidades sobre el perı́metro
del cı́rculo unitario a partir del punto P = (1, 0). De acuerdo a la convención de la sección
5.1.1, si t > 0, recorremos el perı́metro en la dirección contraria a las manecillas del reloj, y
si t < 0 recorremos el perı́metro en la dirección de las manecillas del reloj.
Definición 24. 1. La función seno, denotada por f (t) = sen(t), asocia a cada número real
t la segunda coordenada del punto Qt de la construcción del párrafo anterior.
2. La función coseno, denotada por g(t) = cos(t), asocia a cada número real t la primera
coordenada del punto Qt de la construcción del párrafo anterior.
152 Capı́tulo 5. Funciones seno y coseno
Qt
t
f (t)=sen(t)
C R P
g(t)=cos(t)
Dado que la construcción de arriba es posible para cualquier t ∈ R, se tiene que Dom(sen) =
R, y también que Dom(cos) = R.
Para encontrar el rango de estas funciones, observa que las coordenadas del punto Qt = (x, y)
siempre cumplen −1 ≤ x ≤ 1 y −1 ≤ y ≤ 1. De hecho, dado un valor y ∈ [−1, 1] existe al
menos un punto sobre el cı́rculo unitario cuya segunda coordenada es y; de aquı́, que existe
t ∈ R tal que Qt tiene por segunda coordenada a la y dada. Esto muestra que Ran(sen) =
[−1, 1]. Un análisis similar para x ∈ [−1, 1] muestra que Ran(cos) = [−1, 1].
Probablemente el estudiante está familiarizado con otras definiciones de las funciones sen y
cos, que involucraban el cociente de algún cateto con la hipotenusa. Las recordamos breve-
mente aquı́ para luego poder ver que, bajo ciertas restricciones sobre el ángulo, coinciden con
las que se dan aquı́.
Definición 25. Dado un ángulo α y un 4CRQ rectángulo que tenga a α como uno de sus
ángulos agudos, definimos
sentrad (α) = CQ
RQ
costrad (α) = CR
CQ
.
5.2. Funciones seno y coseno 153
Los subı́ndices trad significan que éstas son las definiciones tradicionales, en oposición a las
definiciones basadas en el cı́rculo unitario que dimos en la definición (24).
Es un ejercicio de semejanza de triángulos mostrar que estas definiciones no dependen en
realidad de 4CRQ, sino solamente del ángulo t.
C R
De acuerdo a esta definición, para poder calcular sentrad (t) o costrad (t) es necesario que 0 <
t < π/2, ya que en otro caso no es posible construir el 4CRQ de manera que t sea uno de
sus ángulos agudos. Esto muestra que Dom(sentrad (t)) = (0, π/2), y que Dom(costrad (t)) =
(0, π/2). Este hecho muestra que, como funciones, sen(t) , sentrad (t) y cos(t) , costrad (t),
pues para que dos funciones sean iguales se necesita (entre otras cosas) igualdad entre sus
dominios.
Sin embargo, para 0 < t < π/2, y tomando 4CRQ con hipotenusa de longitud 1 (es decir,
haciendo CQ = 1) y C como el origen del plano cartesiano (ver figura 5.7) , se tiene que
QR QR
sentrad (t) = = = sen(t).
CQ 1
Para coseno tenemos una igualdad similar:
CR CR
costrad (t) = = = cos(t).
CQ 1
Es decir, aunque las funciones sen(t) y sentrad (t) no son iguales, sı́ coinciden en el intervalo
t ∈ (0, π/2). Lo mismo se puede decir para las funciones cos(t) y costrad (t).
Es posible calcular algunos valores de sen(t) y cos(t), en algunos casos mediante la equiva-
lencia vista en la sección 5.2.2. Aquı́ haremos dichas construcciones y las generalizaremos
154 Capı́tulo 5. Funciones seno y coseno
Qπ
2
Qπ Q0 =Q2π
Q3 π
2
Basándonos en estos puntos Qt , podemos realizar las evaluaciones de sen(t) y cos(t) para los
valores de t que son múltiplos enteros de π/2.
π 3π
Casos t = 0, , π,
2 2
π
Caso t =
3
Para calcular sen(π/3) y cos(π/3), será necesario tener presente la equivalencia vista en 5.2.2.
5.2. Funciones seno y coseno 155
Dado que en un triángulo equilátero los tres ángulos internos miden lo mismo, y que la suma
de los tres es π radianes, se tiene que cada uno de ellos mide π/3. Sea, entonces, el 4ABC
un triángulo equilátero de lado 1. Ası́, ∠ABC mide π/3. Si dividimos 4ABC mediante la
mediana que pasa por A (o la bisectriz de ∠CAB, o la mediatriz de BC (todas estas rectas son
iguales dado que 4ABC es equilátero)), obtenemos un triángulo rectángulo 4ABD, donde
∠ABD = ∠ABC. Por ser D el punto medio de BC, se tiene √ que el segmento BD mide 1/2,
3
mientras que, según el teorema de Pitágoras, AD mide . Esta situación se resume en el
2
siguiente dibujo:
1 √
3
2
π
3
B 1 D C
2
√
Figura 5.10: AD = 2
3
√
3 1
sen(π/3) = , cos(π/3) = .
2 2
Para este cálculo, usamos fuertemente que sentrad (t) = sen(t) para 0 < t < π/2. De hecho,
lo que calculamos fue sentrad (π/3), que por la identidad anterior sabemos que es sen(π/3).
Usando ahora la definición de sen(t) basada en el cı́rculo unitario, calcularemos sen(t) para los
múltiplos enteros de π/3. Los puntos Qt sobre el cı́rculo unitario para t = 2π/3, 4π/3, 5π/3,
que serán necesarios para hacer estos cálculos, se muestran en el siguiente dibujo.
156 Capı́tulo 5. Funciones seno y coseno
Q2 π Qπ
3 3
Q4 π Q5 π
3 3
Observaque los
√
puntos Q2π/3 y Qπ/3 son simétricos con respecto al eje y. Esto nos dice que
Q2π/3 = − 2 , 2 , y por lo tanto
1 3
! √ !
2π 3 2π 1
sen = , cos =− .
3 2 3 2
√ √
Un razonamiento similar permite mostrar que Q4π/3 = − 12 , − 23 , Q5π/3 = 12 , − 23 , de donde
se concluye que
! √ !
4π 3 4π 1
sen =− , cos =−
3 2 3 2
y √
! !
5π 3 5π 1
sen =− , cos = .
3 2 3 2
En los ejercicios, se pide al lector que use el otro ángulo agudo del 4ABD de la figura 5.10
para calcular
sen(π/6) y cos(π/6).
t = π/4
Calculemos, por último, sen(π/4) y cos(π/4). Para hacer esto, partimos de un cuadrado de
lado 1 dividido por su diagonal.
5.2. Funciones seno y coseno 157
D C
π
4
A B
√
Figura 5.12: AC = 2
Definición 26. Sea f : R → R una función. Diremos que f es una función periódica si existe
c > 0 tal que
f (x) = f (x + c) (5.2)
para toda x ∈ R. Al número c más pequeño que hace cierta la ecuación 5.2 se le llama periodo
de f .
El párrafo previo a la definición muestra que sen(t) y cos(t) son funciones periódicas de
periodo 2π.
Para conocer la gráfica de una función periódica f , bastará estudiarla en un intervalo de
longitud c, donde c es el periodo de la función. Esto es una consecuencia de que f (t+c) = f (t)
para toda t ∈ R. En términos de la gráfica, lo que esta igualdad dice es que la gráfica se repite
cada intervalo de longitud c, como muestra el dibujo.
−c c 2c
De todo esto se concluye que bastará conocer la gráfica de sen(t) y cos(t) para t ∈ [0, 2π] para
conocerla para todo t ∈ R.
Cuando se tiene una ecuación, hay valores de las variables que hacen cierta la igualdad y
valores que la hacen falsa. Por ejemplo, en la ecuación 3 + x = 5, el valor de x = 2 hace
cierta la igualdad (porque 3 + 2 = 5), mientras que cualquier otro valor para x hará que
la igualdad sea falsa. Hay ecuaciones para las cuáles más de un valor de la incógnita hace
verdadera la igualdad: (x + 1)2 = 9 tiene dos soluciones, al igual que |x − 1| = 10 (¿cuáles son
dichas soluciones?). Existen ecuaciones que resultan verdaderas para cualquier valor que se
le dé a la variable (o variables, si hay más de una). Dichas ecuaciones reciben el nombre de
identidades.
Un ejemplo de identidad es 2 + 2 = 4 (que además parece ser la favorita de la gente para
ejemplificar un hecho obvio). Aquı́ no hay variables involucradas. Ejemplos de identidades
5.2. Funciones seno y coseno 159
Un ejemplo de identidad que involucra dos variables es la conocida fórmula para desarrollar
el binomio al cuadrado:
(a + b)2 = a2 + 2ab + b2 .
El hecho de que esta igualdad sea independiente de los valores de a y b (y la frecuencia con
que aparece) es lo que hace tan útil esta expresión.
Las identidades trigonométricas (es decir, aquellas identidades que involucran funciones tri-
gonométricas) son muy útiles, entre otras cosas porque permiten calcular valores de seno y
coseno que de otra forma requerirı́an métodos mucho más sofisticados. A continuación se
deduce la más común de ellas.
Recordemos la observación (4), que dice que para cualquier t, el punto Qt = (x, y) sobre el
cı́rculo unitario satisface la ecuación x2 + y2 = 1. Por otro lado, sabemos que las coordenadas
de Qt son precisamente (cos(t), sen(t)), de modo que se tiene
para cualquier t ∈ R.
Manipulando algebraicamente la ecuación (5.4) se ve que las igualdades
también son ciertas para cualquier t ∈ R. Estas identidades son muy útiles cuando se conoce
alguno de los valores sen(t) o cos(t) y se desea conocer el otro.
√
Veamos un ejemplo. Sabiendo que sen( π3 ) = 23 y usando la identidad cos2 (t) = 1 − sen2 (t)
√ 2
para t = π3 , se tiene que cos2 π3 = 1 − sen2 π3 = 1 − 23 = 1 − 34 = 41 .
signo, basta con ver que 0 < π3 < π2 , de modo que Q π3 está en el primer cuadrante y por lo
tanto cos π3 > 0. Ası́, cos π3 = 12 .
160 Capı́tulo 5. Funciones seno y coseno
1. Calcula sen(t) y cos(t) para los siguientes valores de t. Puede resultar útil usar la perio-
dicidad de estas funciones.
a) t = −π/2, −π, −3π/2, −2π.
b) t = 13π/2, −9π/2, ±123π/2.
c) t = −17π/3, 54π/3, 47π/4, −315π/4.
2. a) ¿Cuánto vale sen(t) para t = nπ/2, donde n ∈ N es par?
b) ¿Qué dos valores puede tomar sen(t) para t = mπ/2, donde m ∈ N es impar?
c) ¿De qué depende cuál de estos dos valores tome sen(t)? Es decir, ¿para qué valores
de m se obtiene uno de los dos posibles valores de sen(t) y para cuáles el otro?
d) Plantea y responde preguntas análogas a las anteriores para cos(t).
3. Usando un triángulo equilátero de lado1 y un razonamiento similar al usado para el
cálculo de sen π3 y cos π3 , calcula sen π6 y cos π6 .
4. Usando un razonamiento semejante expuesto para el caso t = π/3, encuentra los valores
de sen(t) y cos(t) para t = 3π/4, 5π/4, 7π/4.
5. Completa la siguiente tabla con los valores que hemos encontrado hasta el momento
para sen(t) y cos(t).
t sen(t) cos(t)
t sen(t) cos(t)
0
5π/4
π/4
4π/3
π/3
3π/2
π/2
5π/3
2π/3
7π/4
3π/4
2π
π
6. ¿Cuáles son los valores de k (distintos a 2π) para los cuales sen(t) = sen(t + k), para
toda t ∈ R?
7. Verifica que las ecuaciones de 5.3 son identidades.
5.3. Análisis de sen(t) y cos(t) 161
1 − cos(2t)
sen2 (t) = ,
2 (5.5)
sen(2t) = 2 cos(t) sen(t)
que se conocen como identidades del ángulo doble. La deducción de estas fórmulas
está fuera de nuestro alcance (por el momento), pero las podemos usar para calcular
valores de sen(t) y cos(t) para t distintas a las ya vistas.
a) Usa la primera fórmula para calcular sen2 (π/8). Usando el cı́rculo unitario para
determinar el signo de sen(π/8), determina su valor.
c) Encuentra otra t ∈ [0, π] para el que sea posible calcular sen(t) y cos(t) usando un
razonamiento similar al de los incisos anteriores.
En esta última sección del capı́tulo, y con ayuda del trabajo previo, construimos las gráficas de
sen(t) y cos(t) . También estudiaremos algunas de las modificaciones más comunes a dichas
funciones, y su influencia en las gráficas correspondientes.
Con toda la información que hemos reunido en la sección anterior sobre sen(t) y cos(t) es
posible darnos una idea bastante buena de cómo son sus gráficas. Sólo elaboraremos la gráfica
de sen(t), dejando la gráfica de cos(t) como un ejercicio (imprescindible) para el lector.
A partir de la tabla hecha en el ejercicio 5 de la sección 5.2.6, podemos encontrar los siguien-
tes puntos en la gráfica de sen(t).
162 Capı́tulo 5. Funciones seno y coseno
π
2 π 3π
2 2π
−1
De aquı́ se concluye que la gráfica de sen(t) es como sigue, para t ∈ [0, 2π].
π
2 π 3π
2 2π
−1
−2π − 3π
2 −π − π2 π
2 π 3π
2 2π
−1
Con la notación del párrafo anterior, si hacemos f (x) = sen(x), tenemos que g(x) = sen(x −
h) + k es una traslación de la gráfica de f (x) = sen(x) con las caracterı́sticas descritas arriba.
Estas no son las únicas formas de modificar una función. En esta subsección estudiamos otras
de ellas, representadas por la función g(x) = a sen(bx), donde a y b son constantes positivas.
Veamos primero qué pasa al modificar el valor de a, y haciendo por lo pronto b = 1, de manera
que trabajaremos con la función ga (x) = a sen(x). Observa la a que aparece como subı́ndice
de g. Dicha letra indica que la función ga cambia conforme cambia el valor de a; es decir,
para cada a tenemos una función ga diferente. Aquı́ buscamos esclarecer cómo va cambiando
la gráfica de ga al cambiar a. En un primer momento, observa que para a = 1, tenemos que
g1 (x) = sen(x). Es decir, g1 es la función f (x) = sen(x), cuya gráfica ya conocemos.
Consideremos ahora los casos a = 2 y a = 3, que dan lugar, respectivamente, a las funciones
g2 (x) = 2 sen(x) y g3 (x) = 3 sen(x). Dado que ya se conocen los valores de g1 (x) = sen(x), es
164 Capı́tulo 5. Funciones seno y coseno
−π − π2 π
2 π
g1 (x)=sen(x)
−1
g2 (x)=2 sen(x)
−2
g3 (x)=3 sen(x)
−3
Con todos estos argumentos, esperamos haber convencido al lector de que la gráfica de
ga (x) = a sen(x) es como sigue:
−π − π2 π
2 π
−a ga (x)=a sen(x)
En varias aplicaciones, donde la función f (x) = a sen(x) modela ondas, el número a recibe el
nombre de amplitud.
Analicemos ahora las funciones del tipo hb (x) = sen(bx). Antes que nada, notemos la dife-
rencia entre hb y ga , ilustrada en los siguientes diagramas:
hb (x) ga (x)
x 7→ bx 7→ sen(bx) x 7→ sen(x) 7→ a sen(x)
Podrı́amos analizar la gráfica de h2 por medio de una tabulación, como hicimos antes pa-
ra estudiar las funciones ga ; sin embargo, aquı́ intentaremos otro enfoque. Notemos que la
expresión 2t recorre la recta real al doble de velocidad que la expresión t. Es decir, si t re-
corre el intervalo [0, π], entonces 2t recorrerá el intervalo [0, 2π]. Pensados como ángulos, el
punto Q2t recorrerá una vuelta completa sobre el cı́rculo unitario por cada media vuelta del
punto Qt . ¿Qué significa esto en términos de las gráficas? Que por cada ciclo completo de
f (x) = sen(x), se tienen dos ciclos completos de h2 (x) = sen(2x). De aquı́ se sigue que la
gráfica de h2 es como sigue:
1
f (x)=sen(x)
−π π 2π
h2 (x)=sen(2x) −1
Este mismo razonamiento permite esbozar las gráficas de h3 , h4 , etc. Queda pendiente, sin
embargo, la cuestión de cómo es la gráfica de hb cuando b no es entero. Analicemos el caso
b = 1/2. La cuestión esencial es determinar cómo se mueve Qt/2 con respecto a Qt : por cada
vuelta de este último, el primero da únicamente media vuelta. Esto es, por cada ciclo completo
de f (x) = sen(x) se tendrá medio ciclo de h1/2 (x) = sen(x/2). La conclusión inmediata es que
la gráfica de h1/2 es la siguiente:
−π π 2π 3π f (x)=sen(x)
−1 h 1 (x)=sen( 2x )
2
En capı́tulos posteriores, será necesario saber cuáles son los intervalos más grandes donde
una función es inyectiva. Esto permitirá —entre otras cosas— garantizar la existencia de la
función inversa.
Partiendo de que ya se conoce la gráfica de f (t) = sen(t), podemos observar que, si nos
restringimos a t ∈ [−π/2, π/2], se tiene que cualquier recta horizontal corta a la gráfica a lo
más una vez (ninguna, si la altura de la recta es menor a −1 o mayor a 1; una, si la altura
de la recta está entre −1 y 1). Esto nos dice que la función f (t) = sen(t) es inyectiva para
t ∈ [−π/2, π/2]. Observando la gráfica, notamos que no es posible hacer más grande este
intervalo sin que se pierda la inyectividad de la función.
Por otra parte, [−π/2, π/2] no es el único intervalo donde f es inyectiva. Dado que la función
es periódica, si se traslada uno 2π unidades a la derecha (o a la izquierda) se obtiene otro
intervalo donde f (t) = sen(t) también es inyectiva. Ası́, para t ∈ [3π/2, 5π/2], se tiene que
f (t) = sen(t) es inyectiva.
Un análisis similar para g(t) = cos(t) muestra que dicha función es inyectiva en el interva-
lo [0, π], ası́ como en los intervalos resultantes tras trasladarse (a izquierda o derecha) una
distancia de 2π.
En los ejercicios 7 y 8, el lector encontrará otros intervalos de longitud π donde las funciones
f (x) = sen(x) y g(x) = cos(x) son inyectivas.
3. Describe cómo varı́an las gráficas de pa (x) = a cos(x) y qb (x) = cos(bx) al variar las
constantes positivas a y b. Este ejercicio es, en buena medida, la mitad no escrita de la
subsección (5.3.2).
168 Capı́tulo 5. Funciones seno y coseno
5. Encuentra una expresión para la función sen(α), donde α está medido en grados. Suge-
rencia: ¿Cómo se convierte de grados a radianes?
6. Repite el ejercicio anterior para cos(α).
7. Los intervalos descritos en la subsección 5.3.3 no son los únicos de longitud π donde
la función f (t) = sen(t) es inyectiva.
a) Muestra que hay otro intervalo de longitud π, contenido en [0, 2π], donde f (t) =
sen(t) es inyectiva.
b) Con base en el inciso anterior, encuentra otros intervalos de longitud π donde
f (t) = sen(t) no es inyectiva.
8. De manera similar al ejercicio anterior, muestra que los intervalos [0, π] y sus despla-
zamientos no son los únicos donde g(t) = cos(t) es inyectiva.
9. ¿En qué intervalos es la función f (t) = sen(t) creciente? ¿En qué intervalos es decre-
ciente?
10. ¿En qué intervalos es la función g(t) = cos(t) creciente? ¿En qué intervalos es decre-
ciente?
11. Describe los intervalos más grandes donde la función h3 (x) = sen(3x) es inyectiva.
12. Describe los intervalos más grandes donde la función h1/2 (x) = sen(x/2) es inyectiva.
1. Además de los grados y radianes, existen otras unidades de medida de ángulos. Una
de ellas es el grado binario, abreviado brads, que consiste en 1/256 = 1/28 de vuelta
completa. Otra de ellas es el grado centesimal, abreviado grad, que consiste en 1/400
de vuelta completa. Partiendo de las equivalencias para una vuelta completa, encuentra
5.4. Ejercicios del capı́tulo 169
fórmulas que relacionen las cuatro unidades mencionadas para medir ángulos: grados,
radianes, grados binarios y grados centesimales.
2. El minuto de grado se define como 1/60 de grado y se denota por un apóstrofe, ası́ 10
significa un minuto de grado. De forma análoga, el segundo de grado se define como
1/60 de minuto y se denota por dos apóstrofes, de modo que 100 significa un segundo
de grado. Suponiendo que la Tierra es una esfera perfecta con un radio de 6371km,
encuentra la distancia d que hay que recorrer sobre la superficie terrestre para hacer un
ángulo α = 1◦ con el centro del planeta. ¿Cuál es esta distancia para α = 10 o α = 100 ?
a) Usando el ejercicio previo y las identidades de arriba, calcula sen(t) y cos(t) para
t = 5π/12. Sugerencia: 5π/12 = π/3 + π/12.
Sugerencia: haz t = α = β.
1 − cos(2t)
sen2 (t) = .
2
d) Observa que las fórmulas deducidas en los incisos anteriores son las identidades
del ángulo doble (ecuación (5.5)).
8. Haz un esbozo de la gráfica de la función f (x) = a sen(bx) + c. Indica qué papel juegan
en el dibujo a, b y c.
9. La función F a cada número real t le asocia la primera coordenada del punto Rt , donde
Rt es el punto que se obtiene al recorrer, empezando en (2, 0), la longitud t sobre el
cı́rculo de radio 2 y centro en (0, 0). Seguimos aquı́ la convención de que si t > 0 se
recorre el perı́metro del cı́rculo en sentido contrario a las manecillas del reloj, mien-
tras que si t < 0 se recorre el perı́metro del cı́rculo en la dirección de las manecillas.
Encuentra una expresión para F(t) en términos de cos(t).
5.4. Ejercicios del capı́tulo 171
Rt
2
t
1
−2 −1 1 2
−1
−2
10. La función G a cada número real t le asocia la segunda coordenada del punto Rt , donde
Rt es como en el ejercicio anterior. Encuentra una expresión para G(t) en términos de
sen(t).
11. En este ejercicio se define una función σ : R → R2 . Es decir, a cada número real, σ le
asocia un punto del plano. La regla de correspondencia de σ está dada por
σ(t) = (cos(t), sen(t)).
a) Recordando la manera en que definimos sen(t) y cos(t), muestra que σ(t) = Qt ,
para toda t ∈ R.
b) ¿Cuáles son los puntos en R2 que están relacionados, bajo σ, con alguien en R? Es
decir, ¿quién es, geométricamente, Ran(σ)? Nota que Ran(σ) es un subconjunto
de R2 .
12. Basándote en el ejercicio anterior, encuentra geométricamente Ran(α), donde α : R →
R2 está definida por α(t) = (2 cos(t), sen(t)). La curva descrita por el rango de α recibe
el nombre de elipse. En general, cualquier curva descrita por una función de la forma
β(t) = (a cos(t), b sen(t)), donde a y b son constantes positivas, es una elipse.
13. Hay muchas curvas que se pueden describir usando las funciones sen(t) y cos(t), como
en los ejercicios anteriores. La curva descrita por la función
σ(t) = (rt − r sen(t), r − cos(t))
es una cicloide, que geométricamente resulta del trazo que hace un punto en el extremo
de una rueda de radio r, mientras avanza por una lı́nea recta. Haz un esbozo de la curva
descrita por σ.
Capı́tulo 6
Lo que hemos hecho en este texto es construir una lista de funciones (lo cuál requirió una
definición de este concepto), ası́ como tratar de comprenderlas por medio de su gráfica y otras
caracterı́sticas (paridad, intervalos de crecimiento, etc.). En este capı́tulo veremos una varias
formas de construir nuevas funciones a partir de las ya conocidas. Además de las operaciones
de suma (resta) y multiplicación (división), se estudia la composición de funciones, que es
una operación que no tiene su contraparte en la aritmética, pero que resulta indispensable
tanto en la teorı́a como en las aplicaciones.
Supongamos que se tiene una función f y un número real c. Con estos ingredientes es posible
construir una nueva función, llamada c f , que tiene por regla de correspondencia (c f )(x) =
173
174 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
c f (x).
x x
f f (x) cf c f (x)
Figura 6.1:
Como siempre que tenemos una nueva función, resulta fundamental conocer su dominio.
Nos preguntamos entonces: ¿para qué puntos x tiene sentido la multiplicación c f (x)? Como
siempre es posible multiplicar cualesquiera dos números reales, la única restricción es que
podamos calcular f (x); es decir, que x ∈ Dom( f ). Ası́, hemos mostrado que Dom(c f ) =
Dom( f ).
Ejemplo:
Sea f (x) = x2 , y c = 3. ¿Quién es, entonces, la función 3 f ? ¿Cómo es su regla de corres-
pondencia, su dominio, su gráfica? De acuerdo a lo expuesto arriba, tenemos que (3 f )(x) =
3 f (x) = 3x2 . Ası́, la regla de correspondencia de nuestra nueva función está dada por x 7→
3x2 . Dado que Dom( f ) = R, se tiene que Dom(3 f ) = R. Finalmente, veamos cómo afecta el
factor 3 a la bien conocida gráfica de f (x) = x2 :
6.1. Operaciones con funciones que se pueden hacer con números 175
3 f (x)=3x2
f (x)=x2
Figura 6.2:
El factor 3, al triplicar el valor de f (x) hace que la gráfica se estire en dirección vertical.
Veremos en el siguiente ejemplo que para otros valores de c, el efecto sobre la gráfica de f
puede ser diferente.
Ejemplo:
Sea g(x) = |x| y c = 12 . Estudiaremos
regla de correspondencia, dominio y gráfica de la
función 2 g. Se tiene que 2 g (x) = 2 g(x) = 12 |x|. Dado que Dom(g) = R, se tiene que
1 1 1
g(x)=|x|
1 |x|
2 g(x)= 2
Figura 6.3:
Observa que, en este caso, el factor 21 lo que hizo fue encoger la gráfica de g en dirección
vertical. Esto tiene sentido si pensamos que, para g(x) positiva, se tiene que 0 < 21 g(x) <
176 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
g(x); en oposición a lo que pasaba en el ejemplo anterior, donde, para f (x) positiva, se tenı́a
0 < f (x) < 3 f (x).
Los ejemplos anteriores nos sugieren que, para c > 1 la gráfica se estira verticalmente, mien-
tras que para c < 1, la gráfica se encoge verticalmente. Sólo hay que cuidar el caso c < 0, que
tiene un efecto distinto en la gráfica de f . Por lo pronto, tenemos lo siguiente:
1. Para c > 1, la gráfica de c f es similar a la de f , pero estirada verticalmente.
2. Para c = 1, c f = f (y por lo tanto tienen la misma gráfica).
3. Para 0 < c < 1, la gráfica de c f es similar a la de f , pero encogida verticalmente.
Cuando c < 0, se tiene que c f (x) y f (x) tienen signos opuestos, de modo que las gráficas
de f y c f estarán siempre de lados distintos del eje x, y coincidirán en los puntos donde lo
cruzan (ya que si f (x) = 0 entonces también c f (x) = 0).
Veamos qué pasa cuando c = −1. Para evitar confusiones, llamemos g a la función (−1) f =
− f . ¿Cómo se relacionan las gráficas de f y g? Dado que g(x) = − f (x) para toda x, se tiene
que la gráfica de g es un reflejo de la de f con respecto al eje x. A manera de ejemplo,
consideremos la función g(x) = −[x], que es igual a la función − f , donde f (x) = [x]. El
lector puede verificar que la gráfica de g es como sigue:
−3
−2
−1
| | | | | | | | |
−4 −3 −2 −1 1 2 3 4 5
−1 −
−2 −
−3 −
Observa que la gráfica de f va por debajo del eje x cuando la de g va por encima del eje x,
y viceversa. Más aún: como previmos, la gráfica de g es un reflejo (en el eje x) de la de f .
También se tiene que ambas funciones coinciden en el intervalo [0, 1), puesto que ahı́ ambas
valen 0.
Finalmente, podemos combinar los dos aspectos estudiados hasta ahora para completar nues-
tro estudio de c f :
El estudiante no debe ver esta serie de reglas como un objeto a memorizar. Su importancia
radica
2. en los razonamientos que elaboramos para llegar a ellas. Son estos últimos los que
constituyen la parte medular de casi todos los procesos que estudiamos.
Observemos (de manera similar a lo que se hizo al definir c f ), que el lado izquierdo de la
igualdad de arriba representa la función f + g evaluada en el punto x, mientras que el lado
derecho representa la suma de dos números reales: f (x) y g(x) (que son a su vez la evaluación
de f y g en el punto x).
178 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
f +g f (x) + g(x)
Figura 6.5:
Antes de ver algunos ejemplos, observemos que, de manera completamente similar a lo visto
arriba, podemos definir la función f − g mediante la regla de correspondencia
( f +g)(x)=3x+4
g(x)=x+3
f (x)=2x+1
Figura 6.6:
Ejemplo: √
Sean f (x) = √x y g(x) = 1. La función f + g tiene regla de correspondencia ( f + g)(x) =
f (x) + g(x) = x + 1. En este caso, Dom( f ) = [0, ∞) y Dom(g) = R, de modo que Dom( f +
g) = [0, ∞) ∩ R = [0, ∞).
Ejemplo:
¿Qué sucede con la función f + g si Dom( f ) ∩ Dom(g) = ∅? En este caso, tendrı́amos que
Dom( f + g) = ∅ de manera que la función f + g no está definida en este caso1 .
1
Siendo estrictos, hay una única función h : ∅ → Y. Sin embargo, esta función “rara” no nos interesa aquı́.
180 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
g(x)=2− 2x
(1,2.35)
( f +g)(x)=sen(x)+2− 2x
(1,1.5)
(1,.85)
f (x)=sen(x)
Figura 6.7:
De manera similar a la sección anterior, dadas dos funciones f y g, es posible definir fun-
ciones f g y f /g. En este último caso, sin embargo, hay que tener cuidado de evitar que el
denominador se haga cero.
Sean f y g funciones con dominios Dom( f ) y Dom(g), respectivamente. Definimos la función
producto, f g, mediante la regla de correspondencia ( f g)(x) = f (x)g(x). Al igual que en el
caso de la suma de funciones, x ∈ Dom( f g) si y sólo si x ∈ Dom( f ) y x ∈ Dom(g), de modo
que Dom( f g) = Dom( f ) ∩ Dom(g).
Ejemplo:
Consideremos las funciones f (x) = x + 1 y g(x) = x − 1. La función producto tiene por regla
de correspondencia ( f g)(x) = f (x)g(x) = (x + 1)(x − 1) = x2 − 1. Dado que Dom( f ) y Dom(g)
son ambos R, se tiene que Dom( f g) = R.
Ejemplo:
El producto de dos funciones constantes es otra función constante. Sean f (x) = c y g(x) = d.
Entonces ( f g)(x) = f (x)g(x) = cd. Ası́, f g es la función constante cd, con dominio R (¿por
qué se tiene Dom( f g) = R?).
Ejemplo:
Sean f (x) = x y g(x) = 1/x. La regla de correspondencia de f g está dada por x 7→ 1 (puesto
que x(1/x) = 1). Sin embargo, Dom( f g) = Dom( f )∩Dom(g) = R\{0}. Este caso nos permite
6.1. Operaciones con funciones que se pueden hacer con números 181
Ejemplo:
Sean f (x) = 1, g(x) = x. Observa que f /g es la función s(x) = 1/x, y que su dominio no es
igual a Dom( f ) ∩ Dom(g) = R, sino que hay que quitar el punto donde g(x) = 0. Ası́, resulta
que Dom( f /g) = R \ {0}.
Ejemplo:
Sea 0 la función constante cero y f alguna otra función. Si se intenta hacer el cociente f /0,
resulta que Dom( f /0) = Dom( f ) ∩ ∅ = ∅, de modo que la función f /0 no está definida.
Ejemplo:
Sea f (x) = 1 y g(x) = sen(x). A la función cociente ( f /g)(x) = 1/ sen(x) se le conoce como
cosecante, abreviado csc. Observa que
Dom(csc) = R \ {x ∈ R| sen(x) = 0}
= R \ {0, ±π, ±2π, . . .}
Con ayuda de los valores conocidos para sen(x), se puede ver que la gráfica de csc(x) es como
sigue:
182 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
−π
π
Figura 6.8:
Hay otros tres cocientes que se pueden formar con las funciones sen(x) y cos(x), a saber:
sen(x) cos(x) 1
, y . Estos cocientes reciben, respectivamente, los nombres de tangente
cos(x) sen(x) cos(x)
(abreviado tan), cotangente (abreviado cot) y secante (abreviado sec).
Estas funciones, junto con las ya estudiadas sen(x) y cos(x) son las funciones trigonométri-
cas básicas que, bajo otros enfoques, uno relaciona con las razones entre lados distintos de
triángulos rectángulos. Aunque los dominios de estas funciones no son todo R (salvo en los
casos de sen(x) y cos(x)), son mucho más amplios consideradas como cocientes de funciones
que como razones entre lados de un triángulo rectángulo (donde por fuerza 0 < x < π/2). En
los ejercicios de esta sección se pide encontrar dominios, reglas de correspondencia y gráficas
de estas funciones.
Para terminar esta sección, hacemos notar que, aunque la gráfica de f g está determinada por
las funciones f y g (y por lo tanto también por sus gráficas), la relación entre ellas no es
tan inmediata como en el caso de c f y f ± g. Desde luego, cualquier punto en la gráfica
de f g tiene la forma (x, f (x)g(x)), y es por lo tanto el resultado de multiplicar las segundas
coordenadas de puntos en las gráficas de f y g (para el mismo valor de x); sin embargo, esta
observación no es de gran utilidad práctica. Una guı́a más útil resulta de considerar los signos
6.1. Operaciones con funciones que se pueden hacer con números 183
6.1.4. Resumen
Definición 27. Sean f y g dos funciones, con dominios Dom( f ) y Dom(g), respectivamente,
y c ∈ R. Definimos las funciones c f , f + g, f − g, f g y f /g mediante las siguientes reglas de
correspondencia:
1. (c f )(x) = c( f (x))
2. ( f + g)(x) = f (x) + g(x)
3. ( f − g)(x) = f (x) − g(x)
4. ( f g)(x) = f (x)g(x)
!
f f (x)
5. (x) =
g g(x)
Para calcular los dominios de estas funciones, tenemos que ver para qué puntos x tiene sentido
cada una de las expresiones de arriba. En el primer caso, el de (c f )(x) = c( f (x)), tenemos que
la expresión de la derecha tiene sentido siempre que podamos calcular f (x); esto es, siempre
que x ∈ Dom( f ). Ası́, tenemos que Dom(c f ) = Dom( f ).
En los siguientes tres casos f + g, f − g y f g las expresiones tendrán sentido si y sólo si las
evaluaciones f (x) y g(x) se pueden realizar; esto es, si x ∈ Dom( f ) y x ∈ Dom(g), que es una
condición equivalente a x ∈ Dom( f ) ∩ Dom(g). Ası́, se tiene que
1. En cada caso, grafica todas las funciones de la forma c f , para los valores indicados de
c y f:
a) f (x) = |x|, c = −2, −1, 0, 1, 2.
b) f (x) = (x − 1)2 , c = −3, −1, 1, 3.
c) f (x) = sen(x), c = −1, −1/2, 0, 1/3, 1, 3.
d) f (x) = [x − 1] + 2, c = −4, −1/4, 5, 10. (Observa que c f (x) = c([x − 1] + 2) =
c[x − 1] + 2c).
(
0 si x ≤ 0
e) f (x) = , c = 0, 1/3, 1/2, 1, 2.
1 si x > 0
√
f ) f (x) = x, c = −1, 1
1
g) f (x) = , c = −1, 0, 1, 2. (¡Observa que Dom(0 f ) , R!)
x
2. Encuentra un valor adecuado de c para que las funciones f (x) = cx2 y g(x) = −12 se
intersecten en los puntos (±2, −12).
3. Grafica los siguientes pares de funciones comparándolas entre sı́.
a) f (x) = 2|x|, g(x) = |x|
b) g(x) = −x + 2, h(x) = 5(−x + 2)
c) p(x) = sen(x), q(x) = −3 sen(x)
x−1
4. Sea f (x) = . Encuentra c ∈ R con la propiedad de que (c f )(1) = 7. Encuentra
2
también d ∈ R con la propiedad de que (d f )(2) = −3.
5. Encuentra dominio, regla de correspondencia y gráfica de f + g y f − g, para los valores
dados en cada inciso:
6.1. Operaciones con funciones que se pueden hacer con números 185
6. Diremos que dos números a y b son inversos aditivos uno del otro si a + b = 0. Por
ejemplo, 3 y −3 son inversos aditivos porque su suma da cero: 3 + (−3) = 0. Entre
funciones, decimos que f es inverso aditivo de g si f + g = 0 (donde el cero de la
derecha denota la función constante cero).
a) Encuentra el inverso aditivo de la función constante f (x) = 7.
b) Encuentra el inverso aditivo de la función f (x) = 2x + 1.
c) Muestra que toda función f tiene un inverso aditivo g, en el sentido de que f +g =
0 ¿Cuál es el dominio de g?
7. Demuestra que f + f = 2 f para cualquier función f . Sugerencia: dos funciones son
iguales si su regla de correspondencia, dominio y codominio son iguales.
8. Es posible combinar las tres operaciones con funciones vistas hasta el momento (mul-
tiplicación por una constante, suma y resta). Por ejemplo: si f (x) = x2 , g(x) = −x
entonces la función 3 f + g tiene regla de correspondencia (3 f + g)(x) = 3 f (x) + g(x) =
3(x2 ) + (−x) = 3x2 − x. En cada caso, encuentra dominio, regla de correspondencia y
gráfica de c f + g:
a) f (x) = 2x, g(x) = x, c = −1/2.
b) f (x) = sen(x), g(x) = 3 sen(x), c = −2.
c) f (x) = x2 , g(x) = x, c = 3
d) f (x) = 1/x, g(x) = x c = 1
9. Encuentra regla de correspondencia, dominio y gráfica de las siguientes funciones:
10. Encuentra dominio, regla de correspondencia y gráfica de cada una de las siguientes
funciones:
sen(x) cos(x) 1
a) tan(x) = b) cot(x) = c) sec(x) =
cos(x) sen(x) cos(x)
11. En analogı́a a lo que sucede con los números (donde al producto xx se le denota
comúnmente por x2 ), al producto de una función f consigo misma, se le denota por
f 2.
a) Explica por qué Dom( f 2 ) = Dom( f ).
b) Encuentra regla de correspondencia y gráfica de f 2 , donde f (x) = 1/x.
c) Encuentra regla de correspondencia y gráfica de f 2 , donde f (x) = sen(x).
12. Dados dos números reales distintos de cero, a y b, diremos que son inversos multi-
plicativos entre sı́ si su producto es 1; esto es, si ab = 1. Sea f una función tal que
f (x) , 0 para toda x ∈ Dom( f ). Muestra que f tiene un inverso multiplicativo; es
decir, encuentra una función g tal que f g = 1 (donde el 1 de la derecha representa la
función constante 1).
13. Considera la función f (x) = x2 − 1. ¿Tiene f un inverso multiplicativo en el sentido del
ejercicio anterior? Responde la misma pregunta para la función g(x) = x2 + 1?
6.2. Composición de funciones 187
Todas las operaciones con funciones vistas hasta el momento tienen su contraparte numérica.
La composición de funciones es una excepción a esto, pues su origen está en la función como
correspondencia entre dos conjuntos. La idea básica de la composición es aplicar una función
al resultado de otra para tener una función “compuesta” por dos partes.
y tiene por dominio el conjunto de x ∈ X para las cuales el lado derecho de (6.1) tiene sentido.
Los sı́mbolos g( f (x)) en la definición anterior significan la función g evaluada en el punto
f (x). Esto es, para evaluar la función g ◦ f en el punto x, se evalúa f en x (obteniendo f (x)) y
luego, a este valor se le aplica la función g. El siguiente dibujo, basado en la idea de función
como máquina, tal vez sea útil para aclarar esta operación:
f f (x)
g g( f (x))
Figura 6.9:
Para que la expresión g( f (x)) tenga sentido, son necesarias dos cosas:
1. x ∈ Dom( f ), para que f (x) tenga sentido.
2. f (x) ∈ Dom(g), para que g( f (x)) tenga sentido.
Ahora bien, la segunda condición es equivalente a x ∈ f −1 (Dom(g)).
188 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
Dom(g) Cod(g)
f g
p b 1
q a 2
r c 3
s d 4
t e 5
Cod( f )
Dom( f )
Figura 6.10:
Observa que algunos de los elementos de Dom( f ) pueden recorrer el diagrama hasta Cod(g) y
otros no. En este caso, p, q y s sı́ pueden recorrer todo el diagrama (porque f (p), f (q), f (s) ∈
Dom(g)), mientras que r y t no (porque f (r), f (t) < Dom(g)). Ası́, la composición g ◦ f es la
siguiente función:
p 1
q 2
3
s 4
g◦ f
5
Dom(g ◦ f ) Cod(g ◦ f )
Figura 6.11:
6.2. Composición de funciones 189
Puede ser que no exista ninguna x que pueda hacer el recorrido completo x 7→ f (x) 7→
g( f (x)). En este caso, decimos que la composición g ◦ f no está definida. Ilustramos esto con
un ejemplo:
4
[ g
p
a f q
b 1
r
c 3
s
d 5
t
7
9
11
Figura 6.12:
Dom(g)
2 g
4 p
a
1 q
b
3 r
c
5 s
d
7 t
f 9
11
Figura 6.13:
190 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
En este caso, dado que no hay ningún elemento en Dom( f ) para el que se pueda hacer todo
el recorrido, se tiene que la composición g ◦ f no está definida.
√
Un ejemplo más elaborado lo dan las siguientes funciones: f (x) = −x2 − 1, g(x) = x. Nota
que Ran( f ) = (−∞, −1] y Dom(g) = [0, ∞), de manera que Dom(g◦ f ) = {x ∈ Dom( f )| f (x) ∈
Dom(g)} = ∅ y por lo tanto la composición g ◦ f no está definida.
A continuación presentamos algunos ejemplos que nos permitan clarificar el concepto que
nos ocupa.
Ejemplo: √
Sean f (x) = x y g(x) = x2 . Calcular dominio y regla de correspondencia de g ◦ f .
Se tiene que Dom( f ) = [0, ∞) y Dom(g) = R. Ası́,
(g ◦ f )(x) = g( f√(x))
= g(√ x)
= ( x)2
= x.
Tenemos entonces que (g ◦ f )(x) = x. Uno podrı́a pensar que, dado que esta regla de corres-
tener Dom(g ◦ f ) = R. Sin embargo,
pondencia tiene sentido para cualquier x ∈ R, se deberı́a √
esto no es ası́, porque para x < 0 la expresión f (x) = x no tiene sentido, de manera que
g( f (x)) tampoco. Para enfatizar: Dom(g◦ f ) = [0, ∞), como concluimos en el párrafo anterior.
Ejemplo:
Una de las caracterı́sticas más sorprendentes de la composición es que
√ no es conmutativa: en
general, f ◦ g , g ◦ f . Calculemos g ◦ f donde g(x) = x2 y f (x) = x, como en el ejemplo
anterior.
( f ◦ g)(x) = f (g(x))
= f√(x2 )
= x2
= |x|,
mientras que (g ◦ f )(x) = x.
6.2. Composición de funciones 191
Ejemplo:
4 x
Sean f (x) = − y g(x) = . Calcular dominio y regla de correspondencia de g ◦ f .
x x+1
En primera instancia, notemos que Dom( f ) = R \ {0} y Dom(g) = R \ {−1}. Ası́, Dom(g ◦
f ) = {x ∈ Dom( f )| f (x) ∈ Dom(g)} = {x ∈ R \ {0}| f (x) ∈ R \ {−1} }. Es decir, necesitamos
encontrar los puntos x para los cuales f (x) , −1.
Ahora bien, encontrar las x para las cuales f (x) , −1 es equivalente a encontrar las x para las
cuales f (x) = −1 y quitarlas de Dom( f ). En sı́mbolos, Dom(g◦ f ) = (R \ {0})\{x| f (x) = −1}.
−4
Para encontrar este último conjunto, necesitamos resolver la ecuación = −1, que tiene
x
por única solución x = 4. De aquı́ se concluye que Dom(g ◦ f ) = (R \ {0}) \ {4} = R \ {0, 4}.
Para calcular la regla de correspondencia de g ◦ f , recordemos que ésta está dada por (g ◦
f )(x) = g( f (x)). En este caso particular, tenemos
(g ◦ f )(x) = g( f (x))
= g − 4x
− 4x
=
− 4x + 1
− 4x
= −4+x
x
−4x
=
x(−4 + x)
−4
= .
−4 + x
Observa que, en el último paso, fue posible cancelar la x común a numerador y denominador
porque x , 0 (ya que 0 < Dom(g ◦ f ), como vimos en el párrafo anterior).
Ejemplo:
1
En algunos casos, es posible componer una función consigo misma. Sea f (x) = . La regla
x
192 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
= x,
ii) p ◦ r viii) α ◦ s
iii) r ◦ p ix) α ◦ f
Observa que α ◦ f = Id (ver 5)
iv) g ◦ q x) f ◦ α
v) q ◦ g Observa que f ◦ α = Id (ver 5).
Nota que q ◦ g , g ◦ g. ¿Qué nombre reciben las funciones
que al componerlas de ambas mane-
vi) p ◦ p ras posibles dan Id?
9. Expresa las siguientes funciones como composición de dos funciones más sencillas:
10. Es posible componer tres funciones (o más), mediante la regla ( f ◦g◦h)(x) = f (g(h(x)))
(o reglas análogas para un número mayor de funciones). Considerando las funciones
√
f (x) = (x + 1)2 , 1 h(x) = x2 + 1,
g(x) = ,
x
a) g ◦ f ◦ h e) h ◦ f ◦ f
b) f ◦ g ◦ h f) g ◦ h ◦ g
c) h ◦ g ◦ f g) f ◦ g ◦ f
d) h ◦ f ◦ g h) h ◦ g ◦ g
En términos coloquiales, diremos que dos funciones son inversas si una deshace lo que hace
la otra al componerlas. Por ejemplo: las funciones f (x) = x + 2 y g(x) = x − 2 son inversas
porque g quita el 2 que agrega f . Esto se ve más claramente al estudiar las composiciones
f ◦ g y g ◦ f:
f ◦g = f (g(x) g◦ f = g( f (x)
= f (x − 2) = g(x + 2)
= (x − 2) + 2 = (x + 2) − 2
= x = x
( f ◦ g)(y) = f (g(y))
y+1
!
=f
2
y+1
!
=2 −1
2
= y,
(g ◦ f )(x) = g( f (y))
= g(2x − 1)
(2x − 1) + 1
=
2
= x,
a f p
b q
c r
d s
e t
Observa que si invertimos la dirección de las flechas de f , obtenemos una función que tiene
por dominio a Cod( f ) y por codominio a Dom( f ), como se ilustra en seguida:
g p
a
b q
c r
d s
e t
Dicha función (que aquı́ llamamos g) tiene la propiedad de que al componerla con f en cual-
quiera de los dos órdenes posibles, resulta en la función identidad. Es decir, g es la función in-
versa de f . Esta afirmación es inmediata de verificar, dada la forma en que se construyó g, por
ejemplo: g( f (a)) = g(t) = a. Notemos también que Dom(g) = Cod( f ) y Cod(g) = Dom( f ).
A continuación mostramos mediante un ejemplo la necesidad de que una función sea biyec-
tiva para que al invertir las flechas se obtenga una función. Si en los siguientes diagramas
invertimos la dirección de las flechas no se obtiene una función, porque las funciones origi-
nales no son biyectivas.
g
p a f
1 1
2 q b 2
3 r c 3
4 s d 4
5 5
6.3. Funciones inversas 197
Nota que en el caso de g, la relación que resulta de invertir las flechas no es una función
porque q tendrı́a dos imágenes. Esto es una consecuencia de que la función original g no sea
inyectiva. En el caso de f , la relación que resulta de invertir las flechas no es una función
porque 3 no está relacionado con nadie; esto es una consecuencia de que este elemento, 3, no
esté en Ran( f ), que a su vez es una consecuencia de que f no sea una función suprayectiva.
Ası́, para que la relación que resulta de invertir las flechas sea una función, es necesario que la
función sea tanto inyectiva como suprayectiva; es decir, biyectiva. Con estos razonamientos
esperamos haber convencido al lector del hecho de que es necesario que una función sea bi-
yectiva para que tenga inversa. De hecho, también es suficiente que una función sea biyectiva
para que tenga inversa. En otras palabras, una función es biyectiva si y sólo si tiene inversa.
Estudiemos, una vez más, la función f de arriba:
a f
1
b 2
c 3
d 4
5
Como ya se dijo, al invertir la dirección de las flechas de f , no se obtiene una función, porque
no serı́a cierto que a cada elemento del dominio de la nueva función se le asocia un elemento
del codominio. Sin embargo, si restringimos Cod( f ) para que sea igual a Ran( f ), tendremos
una función biyectiva y por lo tanto con inversa:
a f˜ 1
b 2
c
d 4
5
Para ser completamente claros: esta nueva función f˜ y la función original f no son iguales, ya
que Cod( f ) , Cod( f˜). Sin embargo, son muy parecidas dado que tienen el mismo dominio
y la misma regla de correspondencia, con la ventaja adicional de que f˜ es biyectiva y tiene
por lo tanto una función inversa. Por estas razones, al inverso de f˜ le llamaremos también el
inverso de f , o la función inversa de f . Este abuso de notación no tiene ningún pero, siempre
y cuando lo tengamos presente.
198 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
¿Cómo están relacionadas las tablas de las funciones f y f −1 ? Recordemos que la regla de
correspondencia de la función f −1 consiste de deshacer lo que hace f . Esto es, si se tiene que
f (a) = b, entonces se tendrá que f −1 (b) = a, lo que se traduce en que la tabla de f −1 se obtiene
intercambiando de lugar las columnas de la tabla de f . Por ejemplo, si f (x) = x + 2, se tiene
que f −1 (x) = x−2, como sabemos por un ejemplo anterior. Las tabulaciones correspondientes
a f y f −1 se muestran a continuación:
x f (x) x f −1 (x)
-3 -1 -3 -5
-2 0 -2 -4
-1 1 -1 -3
0 2 0 -2
1 3 1 -1
2 4 2 0
3 5 3 1
Observa que, como previmos, las columnas de la tabla de f −1 son iguales a las de la tabla de
f , pero intercambiadas de lugar.
Ahora bien, ¿cuál es la relación entre la gráfica de f y la de f −1 ? Recordemos que la gráfica
de una función f consiste de todas las parejas del tipo (x, f (x)), donde x ∈ Dom( f ). Dado
que la tabla de f −1 es igual a la de f pero con las columnas intercambiadas, se concluye que
la gráfica de f −1 consiste de todas las parejas de la forma ( f (x), x), donde x ∈ Dom( f ).
Esto también se puede entender de otra manera: la gráfica de f consiste de los puntos de la
forma (x, y), con x ∈ Dom( f ) y y = f (x). Dado que entonces f −1 (y) = x, se tiene que la
gráfica de f −1 consiste de puntos de la forma (y, f −1 (y)) = (y, x). Esto es, la gráfica de f −1
consiste de las mismas parejas que la gráfica de f , pero con el orden intercambiado.
6.3. Funciones inversas 199
Ahora bien, los puntos P = (a, b) y Q = (b, a) se obtienen uno del otro mediante una reflexión
a lo largo de la recta y = x, como se ilustra en el siguiente dibujo:
y=x
P=(a,b) •
• Q=(b,a)
Figura 6.14:
Esta idea geométrica nos dice que la gráfica de f −1 (que consiste de los puntos de la forma
(y, f −1 (y)) = ( f (x), x)) es un reflejo a lo largo de la recta y = x de la gráfica de f (que consiste
de los puntos de la forma (x, f (x))).
Este hecho tiene una interpretación geométrica, y es que la gráfica de f −1 se obtiene reflejando
la gráfica de f a lo largo de la recta y = x, pues esta reflexión corresponde a la acción de
intercambiar el orden de los elementos de la pareja (x, √ f (x)). Ejemplificamos esta idea en el
siguiente dibujo, que muestra las gráficas de f (x) = x y su inversa, f (x) = x2 , con x ≥ 0.
−1
200 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
f (x)=x2
√
f −1 (x)= x
Figura 6.15:
Una manera de visualizar esta reflexión es dibujar la gráfica de f en una hoja de papel delgado
y, tomándola por las esquinas que corresponden a los cuadrantes I (x > 0, y > 0) y III
(x < 0, y < 0) darle la vuelta, de manera que la cara en blanco quede frente al observador.
Puesta a contraluz, será posible ver la gráfica de f −1 desde el otro lado del papel.
Si f es una función biyectiva, sabemos por la sección anterior que la función inversa de f ,
f −1 , existe. En algunos casos esta información puede ser suficiente, pero en algunos otros es
necesario contar con una expresión explı́cita para la regla de correspondencia de f −1 . En esta
sección veremos cómo encontrar dicha expresión en los casos más simples.
Buscamos una regla de correspondencia que invierta esta expresión; en otras palabras, que-
remos expresar a x como función de y. Una manera de lograr esto es despejando x de la
expresión f (x) = y, lo que resultará en una expresión del tipo
x = g(y). (6.3)
6.3. Funciones inversas 201
Con ayuda de las ecuaciones (6.2) y (6.3) es posible mostrar que g es efectivamente la función
inversa de f :
f (g(y)) = f (x) = y, g( f (x)) = g(y) = x.
En teorı́a, este método funciona siempre. En la práctica, muchas veces resulta muy compli-
cado (o de plano imposible) despejar a x de la ecuación (6.2).
Veamos algunos casos más o menos sencillos:
Ejemplo:
Sea f (x) = 3x + 1. Encontrar f −1 (si es que existe).
En primer lugar, observamos que la función f es biyectiva, de modo que tiene sentido buscar
su función inversa. Una vez que sabemos que el objeto que estamos buscando realmente
existe, nos podemos plantear la pregunta de cómo encontrarlo. De acuerdo a la exposición
de arriba, buscamos resolver la expresión y = 3x + 1. Un poco de manipulación algebraica
y−1 y−1
muestra que entonces x = ; es decir, f −1 (y) = .
3 3
Ejemplo: √
Sea f (x) = x. Encontrar f −1 (si es que existe).
Notemos que Dom( f ) = [0, ∞) y Cod( f ) = R (como siempre que no se especifica nada sobre
el codominio). Dado que Ran( f ) = [0, ∞), se tiene que f no es suprayectiva. Sin embargo,
sı́ es inyectiva, y de acuerdo a lo expuesto antes, f −1 sı́ existe (en realidad lo que existe
es la función inversa de f˜ : [0, ∞) → [0, ∞), pero identificamos a f˜−1 con f −1 ). De estas
observaciones se concluye que f −1 tendrá dominio [0,√∞) y codominio [0, ∞). En cuanto al
cálculo de la regla de correspondencia, hacemos y = x y al despejar obtenemos y2 = x, lo
que nos dice que f −1 (y) = y2 .
Insistimos en el hecho de que Dom( f −1 ) = [0, ∞), y Cod( f −1 ) = [0, ∞). Este detalle tiene su
importancia, porque la función g(x) = x2 , que tiene la misma regla de correspondencia que
f −1 , no tiene función inversa, dado que no es inyectiva.
Ejemplo:
Sea f : [0, π] → R con regla de correspondencia f (x) = cos(x). Encontrar f −1 (si es que
existe).
Al igual que en el caso anterior, f es una función inyectiva pero no suprayectiva. Para que
tenga función inversa será necesario restringir su codominio y trabajar con la función f˜ :
[0, π] → [−1, 1] (que en un pequeño abuso de notación denotamos también por f ), que es
biyectiva. Para encontrar la regla de correspondencia de f −1 , habrı́a que despejar x de la
ecuación y = cos(x), lo cual es imposible de hacer por medio de manipulación algebraica.
Este es un ejemplo en el que el método descrito aquı́ no resulta útil. El hecho de que no
202 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
1. Basado en un ejercicio de [1] Di si los siguientes pares de funciones son inversas entre
sı́.
1
a) f (x) = 3x + 1, g(x) = x − .
3
√3
b) f (x) = x − 10, g(x) = x + 10.
3
x
c) f (x) = −8 + 4x, g(x) = + 2.
4
1 1
d) f (x) = , g(x) = + 2.
x−2 x
e) f (x) = (x + 3)2 , g(x) = (x − 3)2 .
2. En cada caso, encuentra la función inversa de la función dada. Es posible que sea
necesario restringir el codominio para obtener una función biyectiva.
a) f (x) = 4x − 9 1
f ) r(x) = , con Dom(q) = [0, ∞).
x2 + 1
5x − 2
b) g(x) = g) α(x) = ax + b, donde a , 0. ¿Por qué
4
es necesaria esta condición?
3
c) h(x) = − h) β(x) = α ◦ α, donde α(x) = ax + b,
x
con a , 0.
d) p(x) = x3 (
x si x ∈ Q
e) q(x) = (x − 2)3 + 9 i) γ(x) =
2x si x < Q
7. Encuentra una función f : R → R que sea inyectiva pero no suprayectiva. Verifica que
la gráfica de la relación inversa (obtenida con el procedimiento explicado en 6.3.1) no
corresponde a la gráfica de una función.
8. Encuentra una función f : R → R que sea suprayectiva pero no inyectiva. Verifica que
la gráfica de la relación inversa (obtenida con el procedimiento explicado en 6.3.1) no
corresponde a la gráfica de una función.
9. La función α(x) = sen(x) no es suprayectiva ni inyectiva. Haciendo Cod(α) = [−1, 1],
tendremos una función suprayectiva pero no inyectiva. Si además restringimos el do-
minio a [−π/2, π/2], obtendremos una nueva función α̃ : [−π/2, π/2] → [−1, 1] bi-
yectiva, y por lo tanto con inversa. Haz restricciones similares para β(x) = cos(x) y
γ(x) = tan(x) para obtener funciones biyectivas. Nota que, en cada caso, hay muchas
maneras (de hecho infinitas) de hacer esto.
10. En cada caso, encuentra la gráfica de la función inversa a la función dada.
a) α : [−π/2, π/2] → [−1, 1], α(x) = sen(x).
b) β : [0, π] → [−1, 1], β(x) = cos(x).
c) γ : (−π/2, π/2) → R, γ(x) = tan(x).
Estas funciones reciben el nombre de arcoseno, arcocoseno y arcotangente, respecti-
vamente. Como se dijo en el ejercicio anterior, la elección de los dominios de α, β y γ
es arbitraria. Sin embargo, las que se usan aquı́ son las más comunes por ser las más
cercanas al origen.
11. Encuentra dominios y codominios adecuados para que las funciones cot(x), sec(x) y
csc(x) sean biyectivas y por lo tanto invertibles. (Sugerencia: ¿cuáles son los criterios
sobre la gráfica de una función para saber si es inyectiva o suprayectiva?)
12. Encuentra las gráficas de las funciones inversas del inciso anterior.
20
15
7 15 20
206 Capı́tulo 6. Construyendo nuevas funciones
6. Sea (
1 si x < Q
f (x) =
0 si x ∈ Q.
Muestra que f ◦ f = 0, la función constante cero.
7. Considera las funciones constantes (es decir, las funciones de la forma fc (x) = c, donde
c ∈ R (donde el subı́ndice c de fc indica que ésta depende de ese valor c) y la función
g(x) = x. ¿Cómo son las gráficas de las funciones de la forma fc g + fd ?
8. Muestra que ( f + g) ◦ h = ( f ◦ h) + (g ◦ h). Esto es, muestra que para cualquier x, se
tiene que (( f + g) ◦ h)(x) coincide con ( f ◦ h)(x) + (g ◦ h)(x).
9. Muestra mediante un ejemplo que f ◦(g+h) no necesariamente es igual a ( f ◦g)+( f ◦h).
Es decir, encuentra funciones f , g y h tales que las funciones f ◦(g+h) y ( f ◦g)+( f ◦h)
no sean iguales. [Sugerencia: Haz f (x) = x2 .]
10. Sea f : R → R una función arbitraria. Encuentra dominio
! y regla de correspondencia
f f
de la función . ¿En qué caso se tendrá que Dom = ∅?
f f
11. ¿Cómo debe de ser la gráfica de f : R → R para que f sea su propia inversa? Sugeren-
cia: usa el resultado principal de 6.3.1.
12. En este ejercicio encontramos las inversas de las funciones fc (x) = x + c, gc (x) = cx, y
mostramos que la función hc (x) = xc no necesariamente es invertible.
a) Sea fc (x) = x + c, donde c ∈ R. Muestra que fc y f−c son funciones inversas.
b) Sea gc (x) = cx, donde c ∈ R. Muestra que gc y g1/c son funciones inversas (si
c , 0).
c) Explica por qué en general no es cierto que hc (x) = xc y h1/c = x1/c sean funciones
inversas, para c ∈ Q. Sugerencia: ¿qué pasa cuando c = 2?
13. El kilo de arroz, vendido a granel, cuesta $ 15.
a) Encuentra una función f que relacione peso a comprar con precio a pagar.
b) Encuentra el inverso de la función f . En este contexto, ¿cómo se interpreta a la
función f −1 ?
1
14. La función s(t) = − gt2 para t ≥ 0, describe la posición de un objeto que se deja
2
caer libremente y es sujeto a la atracción gravitacional de la Tierra (g ≈ 9.81m/s2 es
la aceleración que la Tierra produce en un objeto cercano a ella). Explica por qué s es
6.4. Ejercicios del capı́tulo 207
una función invertible, encuentra su función inversa y dale una interpretación en este
contexto.
15. Cuando se avienta un objeto verticalmente hacia arriba con velocidad inicial v0 , su
1
posición está descrita por la función s(t) = − gt2 + v0 t, donde g es como en el ejercicio
2
anterior.
a) Explica intuitivamente por qué s no es una función inyectiva.
b) Muestra dos valores distintos de t que tengan la misma imagen bajo s.
c) Con base en los incisos anteriores, explica por qué no es posible determinar el
momento de lanzamiento del objeto a partir solamente de la posición del objeto.
d) Contrasta tu respuesta al inciso anterior con la del problema precedente.
16. Ejercicio tomado de [1] Sean f : A → B y g : B → C funciones invertibles. Muestra
que g ◦ f también lo es. Sugerencia: El hecho de que f y g sean invertibles garantiza la
existencia de f −1 y g−1 .
17. Ejercicio tomado de [1] Sea f una función impar e invertible. Muestra que f −1 es
también una función impar.
18. Explica por qué una función f : R → R que sea par no puede ser invertible.
19. Sea f : R → R una función invertible. Basándote en los dos ejercicios anteriores, ¿se
concluye necesariamente que f debe ser impar?
20. Ejercicio tomado de [1] Considera la función f (x) = x3 + 3x + 1. Encuentra f −1 (1),
f −1 (−3) y f −1 (5). Sugerencia: encuentra números a, b, c tales que f (a) = 1, f (b) = −3,
f (c) = 5. Una vez que los tengas, ¿cómo usarlos para encontrar lo que se pide?
Apéndice A
Una ecuación es una igualdad entre dos expresiones (muchas veces algebraicas) al menos
una de las cuales involucra una incógnita, que es una letra que representa alguna cantidad
desconocida.
Por ejemplo, si igualamos las expresiones x + 1 y 2, se obtiene la ecuación x + 1 = 2. Puede
ser que ambas expresiones involucren a la incógnita: x + 1 = 7x − 2 también es una ecuación.
Al igualar las expresiones 1 + 3 y 8 − 4 se obtiene la igualdad 1 + 3 = 8 − 4. Esta igualdad
es cierta, pues ambos lados son iguales; no se trata de una ecuación, pues no hay ninguna
incógnita. Al igualar las expresiones 2 + 3 y 7 + 1 se obtiene una igualdad falsa: 2 + 3 = 7 + 1,
que tampoco es una ecuación.
Las expresiones a igualar pueden involucrar cualquiera de las funciones vistas en el texto,
como valor absoluto, mayor entero, potencias o raı́ces, o cualquiera de las funciones trigo-
nométricas.
209
210 Apéndice A. Apéndice: ecuaciones y desigualdades
Una solución de una ecuación es un valor de la incógnita (o un valor de cada una de las
incógnitas, si se trata de una ecuación con dos variables) con la propiedad de que al sustituirlo
en la ecuación se obtiene una igualdad verdadera. Por ejemplo, en la ecuación
2x + 1 = 11,
substituciones es imposible, puesto que hay un número infinito de valores para x. Necesita-
mos entonces un método indirecto: observa que, sin importar cuál sea el valor de x, se tiene
que x2 ≥ 0 (esto es una consecuencia de las leyes de los signos). Por otro lado, se tiene que
−1 < 0. Esto muestra que x2 y −1 no pueden nunca ser iguales (si lo fueran, los dos serı́an
positivos o los dos negativos, pero acabamos de mostrar que uno es siempre positivo (o cero)
mientras que el otro es siempre negativo). Se concluye entonces que la ecuación x2 = −1 no
tiene solución.
Con lo que sabemos hasta ahorita es posible resolver algunas ecuaciones sencillas, como
x + 9 = 71, o x + 298 = 731. Todo lo que hay que hacer es darle a x distintos valores hasta que
se obtenga una igualdad verdadera. En este último ejemplo, después de varias substituciones
(que debe intentar el lector antes de seguir leyendo), se puede concluir que x = 433 es
una solución. Desde luego, este método pierde su poder rápidamente: intentar resolver ası́ la
ecuación 6x2 + x − 6 = 0 se puede volver frustrante, además de que nada garantiza que se
hayan encontrado todas las soluciones.
En la siguiente sección veremos un método para resolver los tipos más simples de ecuaciones.
Nuestro método para resolver ecuaciones está basado en una observación básica, que es la
siguiente:
Regla 1. Si a = b entonces a + c = b + c.
y
a cada una de ellas, se sigue conservando la igualdad. Esto debe ser claro cuando en ambos
lados de la igualdad hay únicamente números. Por ejemplo: 5 = 5 y por lo tanto 5 + 7 = 5 + 7
(puesto que ambos lados dan 12). Veamos un caso menos obvio: 4 = 3 + 1, de donde se tiene
que 4 + 11 = 3 + 1 + 11, lo cual se ve claramente al hacer las operaciones correspondientes:
ambos lados dan 15. Ahora bien, los casos realmente útiles aparecen cuando en alguno de los
dos lados aparecen una o más o incógnitas. Un ejemplo de esto es el siguiente: x − 8 = 10.
Observemos qué pasa si, de acuerdo a la regla 1 sumamos 8 a cada lado: x − 8 + 8 = 10 + 8.
Dado que −8+8 = 0, se tiene que el lado izquierdo es simplemente x, mientras que el derecho
es 18. Esto es, x = 18. En resumen, hemos hecho lo siguiente:
x−8 = 10
x−8+8 = 10 + 8
x+0 = 18
x = 18
En este ejemplo particular, sumar 8 a cada lado de la igualdad resultó útil porque permitió
dejar a la x sola; es decir, permitió resolver la ecuación. En otros casos, el número que se
deba sumar puede cambiar. Nuestro segundo ejemplo está dado por la ecuación x + 4 = 17.
¿Qué número tenemos que añadir para que al sumarlo con x + 4 nos dé simplemente x? Esto
es equivalente a preguntarse qué número añadirle a 4 para que dé 0. El número buscado es
−4. Se tiene entonces, añadiendo −4 a ambos lados de la ecuación,
x+4 = 17
x + 4 + (−4) = 17 + (−4)
x+0 = 13
x = 13
porque si no, serı́a imposible que cancelara el término −6x. Sumemos 6x y observemos qué
sucede. Se obtiene lo siguiente:
−5x = 9 − 6x
−5x + 6x = 9 − 6x + 6x
x = 9
3 =
x
17
3 3x = 3(17)
1x = 51
x = 51.
Una vez más, es tarea del lector verificar que x = 51 es realmente una solución de x
3
= 17.
Finalmente, es posible combinar las dos reglas anteriores para resolver ecuaciones que involu-
cren tanto suma como producto. Ilustremos esta idea resolviendo la ecuación 5x+12 = 2x+9.
La idea es desaparecer el 12 del lado izquierdo de la ecuación (sumando −12 de ambos la-
dos) y luego desaparecer el 2x del lado derecho (sumando −2x de ambos lados). Para esto,
necesitamos usar dos veces la regla 1:
5x + 12 = 2x + 9
5x + 12 + (−12) = 2x + 9 + (−12)
5x = 2x − 3
5x + (−2x) = 2x − 3 + (−2x)
3x = −3.
1. 2x − 1 = 4 1
7. −5x + = x−3
2
2. −2 = x − 7
3. −7x + 8 = 0 1 x+4
8. −x + =
3 −1
4. 5x + 1 = 2x − 8
x+2 3 1 −1
5. = −4 9. x+ = x+3
3 4 2 2
x+1 x−2
6. = 10. 7x − 1 = 8 + 7x
2 3
Uno de las funciones más usadas en el texto es f (x) = x2 y diferentes modificaciones de ella.
En esta sección estudiamos cómo resolver ecuaciones cuadráticas, esto es, ecuaciones donde
la x aparece elevada al cuadrado (y a ninguna potencia mayor).
La regla básica para tratar con este tipo de ecuaciones (además, por supuesto, de las dos an-
teriores) es la siguiente:
√
Regla 3. Para cualquier a ∈ R, se tiene que a2 = |a|.
√
Muchos de nosotros hemos cometidopel error de√pensar que a2 = a. Esto es falso si a < 0.
Por ejemplo, si a = −1, se tiene que (−1)2 = 1 = 1 , −1.
La regla 3 nos permitirá convertir una ecuación cuadrática en una que involucre únicamente
valor absoluto, de manera que será indispensable saber resolver ecuaciones que involucren
esta expresión. Para esto, necesitamos la siguiente
cierta la igualdad; es decir, tanto 3 como −3 son soluciones de la ecuación |x| = 3. El razo-
namiento para resolver ecuaciones como |2x + 1| = 7 es similar, como se ve a continuación.
Hay dos valores que puede tomar 2x + 1 para que su valor absoluto sea 7: −7 y 7. De aquı́ se
tiene que 2x + 1 = 7, o bien 2x + 1 = −7. La ventaja es que ya sabemos cómo resolver estas
ecuaciones, pues ya no involucran valor absoluto. De la primera se obtiene x = 3 y de la se-
gunda x = −4 (es un ejercicio para el lector hacer los pasos que llevan a estas conclusiones).
En resumen, la ecuación |2x + 1| = 7 tiene dos soluciones: x = 3 y x = −4.
Con esto en mente, podemos resolver ya algunas ecuaciones cuadráticas. Empecemos re-
√ x = 25. Aplicando la observación 5, con la función raı́z cuadrada, se tiene que
2
solviendo
√
x2 = 25 y por lo tanto |x| = 5 (según la regla 3). De aquı́ que, aplicando la regla 4, se
tenga x = 5 o x = −5.
El razonamiento para resolver ecuaciones como (x − 2)2 = 20 es muy similar: primero apli-
camos la función raı́z cuadrada de ambos lados y luego resolvemos la ecuación con valor
absoluto que resulta de ahı́. En detalle, se tiene lo siguiente:
p(x − 2)
2
= 20
√
(x − 2)2 = √20
|x √
− 2| = 20 √
x − 2√= 20 o x − 2 =√ − 20
x = 20 + 2 o x = − 20 + 2
Ahora bien, ¿qué pasa al intentar resolver ecuaciones como x2 + 2x + 1 = 4? La idea básica
es modificar el lado izquierdo de la igualdad para llevarlo a la forma (x + a)2 , de modo que
su resolución sea similar a la del último ejemplo. Recordemos que (x + a)2 = x2 + 2ax + a2 .
Esto quiere decir que, si esperamos que (x + a)2 sea igual a x2 + 2x + 1, entonces se debe
tener también x2 + 2ax + a2 = x2 + 2x + 1. Igualando los coeficientes de x y los términos
independientes, se tiene que 2a = 2 y a2 = 1. De aquı́ que a = 1. Dicho de otra manera,
x2 + 2x + 1 = (x + 1)2 . Esto es muy útil, porque quiere decir que la ecuación que estamos
tratando de resolver es equivalente a (x + 1)2 = 4 (en este ejemplo corrimos con suerte,
puesto que pudimos factorizar el lado izquierdo de la ecuación sin modificarlo). Finalmente,
podemos resolver esta ecuación con el método aprendido antes: aplicando raı́z cuadrada de
ambos lados y luego resolviendo la ecuación con valor absoluto que aparece. Retomando
216 Apéndice A. Apéndice: ecuaciones y desigualdades
Falta por analizar el caso en el que hay que modificar el lado izquierdo de la ecuación para
poder factorizar. Estudiemos el ejemplo x2 −6x+10 = 17. Si quisiéramos ver al lado izquierdo
de la forma (x + a)2 , deberı́amos tener
x2 − 6x + 10 = x2 + 2ax + a2 (A.1)
Entonces, deberı́amos tener 2a = −6 y a2 = 10. Si resolvemos la primera ecuación,
√ se tiene
que a = −3 y√entonces a = 9 , 10. Si resolvemos la segunda, entonces a = 10 y por lo
2
√
=
p
(x − 3)2 16
|x − 3| = 4
x−3=4 o x − 3 = −4
x=7 o x = −1
1. x2 = 10 6. 3x2 + 12x = 4
2. −3x2 = −48 7. x2 + 6x + 10 = 0
Informalmente podemos decir que una desigualdad es una ecuación en donde el signo = ha
sido reemplazado por alguno de los siguientes: <, ≤, >, ≥. Ejemplos de desigualdades con
una variable son: x < 7, 2x + 1 ≤ 8x + 1, 1 > 3 − 4x, mientras que x + y < 1, x ≤ 2y2 + 1,
x − 3y ≥ 4x − 12 son ejemplos de desigualdades con dos variables.
Análogamente al caso de las ecuaciones, encontrar una solución para una desigualdad con-
siste en encontrar valores para las incógnitas de manera que al sustituirlas la relación que se
obtenga sea verdadera. Por ejemplo, x = −3, −1, 0, 0.5 son soluciones de x < 1 porque las
desigualdades −3 < 1, −1 < 1, 0 < 1, 0.5 < 1 son verdaderas. Por otro lado, x = 2 no es
solución porque la desigualdad 2 < 1 es falsa.
Casi todas las desigualdades tienen un número infinito de soluciones, pero también existen
aquellas que tienen exactamente una, o incluso ninguna. Veamos un ejemplo de cada caso:
Desigualdad con exactamente una solución
x2 ≤ 0 sólo tiene la solución: x = 0. Para cualquier otro valor de x, se tiene que x2 > 0, de
modo que la única solución es la mencionada, x = 0.
Desigualdad sin soluciones
Modificando ligeramente el ejemplo anterior se obtiene una desigualdad sin soluciones: x2 <
218 Apéndice A. Apéndice: ecuaciones y desigualdades
−1 (dado que x2 ≥ 0, se concluye que para ningún valor de x se tiene x2 < −1).
Ahora bien, cuando se pide resolver una desigualdad, lo que se debe entender es que se piden
encontrar todas sus posibles soluciones. Por ejemplo, las soluciones de x < 2 consisten de
todas las x que son menores que 2. Esto es, las soluciones de x < 2 son los elementos del
intervalo abierto (−∞, 2).
Observa que al considerar la desigualdad x ≤ 2 (con ≤ en vez de <) se tiene que 2 sı́ es
solución de esta nueva desigualdad, aunque no lo fuera de la anterior. De hecho, las soluciones
de esta desigualdad son los elementos del intervalo (−∞, 2].
Al conjunto de todas las soluciones de una desigualdad, se le conoce como conjunto solución
de dicha desigualdad. Lo más común es que el conjunto solución de una desigualdad se pueda
describir como un intervalo o como unión de ellos.
La siguiente tabla especifica los conjuntos solución de las desigualdades más simples:
Desigualdad Conjunto solución
x<a (−∞, a)
x≤a (−∞, a]
x>a (a, ∞)
x≥a [a, ∞)
Estas afirmaciones son una consecuencia inmediata (tautológica, de hecho) de las definicio-
nes de función creciente y decreciente. De aquı́ se deducen, al igual que antes, dos reglas que
nos permiten operar con desigualdades y resolver algunos casos sencillos. El caso de la suma
es completamente análogo al de las ecuaciones, pero el de la multiplicación tiene un detalle
diferente. Veamos:
A.7. Resolución de desigualdades lineales 219
Estas reglas son una consecuencia de la observación 6 aplicadas a las funciones f (x) = x + c
(creciente siempre) y g(x) = cx, (creciente si c > o y decreciente si c < 0).
Nota que la segunda parte de la regla 6 pide que el sentido de la desigualdad se invierta al
multiplicar por un número negativo. Esto tiene sentido: 3 < 5 es una desigualdad verdadera,
pero si multiplicamos ambos lados por un número negativo, digamos −1, no se tiene −3 < −5
(que es falso), sino −3 > −5 (que es verdadero).
Estas dos reglas (junto con nuestra experiencia previa para resolver ecuaciones) nos permite
resolver algunas desigualdades:
Ejemplo:
Resolver la desigualdad 5x + 1 < 12.
Usando la regla 5, se tiene que 5x+1+(−1) < 12+(−1), de donde se tiene que 5x < 11. Luego,
multiplicando por 1/5 (que es > 0 y por lo tanto conserva el sentido de la desigualdad) se
1 1 11
tiene 5x < 11, de donde se concluye x < . Ası́, el conjunto solución de esta desigualdad
5 !5 5
11
es −∞, .
5
Ejemplo:
Resolver la desigualdad 3x + 1 ≤ 5x − 7.
Primero, usemos la regla 5 dos veces para juntar todos los términos con x del lado izquierdo
y todos los términos independientes del lado derecho:
3x + 1 + (−1) ≤ 5x − 7 + (−1)
3x ≤ 5x − 8
3x + (−5x) ≤ 5x − 8 + (−5x)
−2x ≤ 8
En este punto es necesario usar la regla 6. Es necesario multiplicar por − 12 , que es menor que
cero, de forma que el sentido de la desigualdad se invertirá:
−2x ≤ 8
1
− 2 (−2x) ≥ − 21 8
x ≥ −4,
220 Apéndice A. Apéndice: ecuaciones y desigualdades
x a y
x b a
x c b
x d c
1. 3x + 1 ≤ −2 3. x + 12 < 13 − 5x
2. 1 − x ≥ 1 4. 7x − 2 < 13 − 5x
A.8. Desigualdades con valor absoluto 221
f (x)=|x|
a
Figura A.2:
¿Cómo ayuda esto para resolver las desigualdades |x| < a y |x| > a? Al resolver |x| < a
estamos buscando las x tales que su valor absoluto es menor que a. Esto es, buscamos las x
cuya imagen queda por debajo de la recta horizontal y = a que, de acuerdo a la gráfica, son
las x que están entre −a y a; es decir, las x que cumplen las desigualdades −a < x y x < a,
que comúnmente abreviamos por −a < x < a. En otras palabras, las desigualdades |x| < a y
−a < x < a son equivalentes.
Hagamos un análisis similar para la otra desigualdad que nos interesa: |x| > a. En este caso,
buscamos las x cuya imagen queda por encima de la recta horizontal y = a, que de acuerdo a
la gráfica son las x que cumplen x < −a o x > a. Esto quiere decir que la desigualdad |x| > a
es equivalente a x < −a o x > a.
En resumen, tenemos lo siguiente:
222 Apéndice A. Apéndice: ecuaciones y desigualdades
2x + 3 < −9 o 2x + 3 > 9
2x + 3 + (−3) < −9 + (−3) o 2x + 3 + (−3) > 9 + (−3)
2x < −12 o 2x > 6
1
2
2x < 1
2
(−12) o 1
2
2x > 1
2
6
x < −6 o x > 3
De donde se concluye que x ∈ (−∞, −6) o x ∈ (3, ∞). Es decir, el conjunto solución de la
desigualdad |2x + 3| > 9 es (−∞, −6) ∪ (3, ∞).
1. |x| < 1 3. |x + 6| ≤ 7
2. |x| ≥ 2 4. |3 − x| > 8
A.9. Desigualdades cuadráticas 223
Sabiendo ya resolver desigualdades que involucran valor absoluto (al menos las que lo in-
volucran en un solo lado de la expresión), estamos preparados para enfrentar desigualdades
cuadráticas. La idea es esencialmente la misma que la que se usa para resolver ecuaciones
cuadráticas: completar cuadrados y aplicar la raı́z cuadrada, que se transforma, junto con el
cuadrado, en un valor absoluto.
√
Falta tan solo analizar el comportamiento de la función f (x) = x al aplicarla a una de-
sigualdad. Pero recordando que f es una función creciente, y haciendo uso de la observación
6 se tiene la siguiente
√ √
Regla 9. Si a y b son dos números no negativos tales que a < b entonces a< b.
Estamos listos, ahora sı́, para resolver nuestro primer ejemplo de desigualdad cuadrática:
x2 < 16. Aplicando raı́z
√ cuadrada
√ de ambos lados, y sabiendo que esta operación conserva la
desigualdad, se tiene x2 < 16. De aquı́ que |x| < 4 y por lo tanto −4 < x < 4. Se sigue
que el conjunto solución es (−4, 4).
Un ejemplo con un detalle más está dado por x2 −2x+1 ≥ 20. Al factorizar elplado izquierdo
√ se
tiene (x − 1)2 ≥ 20.
√ Extrayendo raı́z cuadrada√en ambos lados,
√ obtenemos (x − 1) 2 ≥
√ 20;
√ |x−1| ≥ 20. De aquı́ que x−1 ≤ − 20
es decir, √ o x−1 ≥ √20, y por lo tanto x ≤ − 20+1
o x ≥ 20 + 1. El conjunto solución es (−∞, − 20 + 1) ∪ ( 20 + 1, ∞).
Finalmente, veamos un caso en el que sea necesario completar el cuadrado para resolver la
desigualdad: x2 + 6x + 1 ≤ −2. Como vimos en la parte de este apéndice correspondiente a
ecuaciones, se busca modificar la expresión x2 + 6x + 1 para que tenga la forma x2 + 2ax + a2 .
Esto obliga a hacer a = 3 y por lo tanto a sumar 8 en la desigualdad original (para completar
224 Apéndice A. Apéndice: ecuaciones y desigualdades
el cuadrado):
x2 + 6x + 1 ≤ −2
x2 + 6x + 1 + 8 ≤ −2 + 8
x2 + 6x + 9 ≤ 6
p(x + 3)
2
≤ 6
√
(x + 3)2 ≤ √6
|x + 3| ≤ 6,
de donde √ √
− 6√ ≤ x + 3 ≤ 6√
−3 − 6 ≤x≤ −3 + 6.
√ √
De aquı́ se concluye que el conjunto solución es [−3 − 6, −3 + 6].
1. x2 ≤ 4 15
6. x(x − 1) ≤
4
2. x2 > 9
7. 4x2 + 16x ≥ −7
−1
3. (x − 1)2 < 11
100 8. 2x2 − < x2 + 3x
1 4
4. (x + 2)2 ≥ 9. (x − 1)(x + 2) ≤ 1
4
1 24x + 245
5. x2 + x + ≤ 1 10. 2x2 ≤
4 8
Bibliografı́a
225
Índice alfabético
227
Kelvin, 137 racional, 6
real, 7
Identidad, 158
trigonométrica, 159 Ordenada al origen, 126
cos de una suma, 170
Pendiente
sen de una suma, 170
de una recta, 126
del ángulo doble, 161 dos rectas con la misma, 138, 139
Imagen, 32 Plano cartesiano, 29
de un punto, 32 Plano inclinado, 133
de un conjunto, 87 Preimagen, 98
Incógnita, 209 de un conjunto, 103
Intersección de conjuntos, 16 de un punto, 98
Intervalo, 21 Punto
abierto, 23 de intersección
cerrado, 23 de dos rectas, 130
Inverso
aditivo, 185 Radián, 146
multiplicativo, 186 Rango, 94
Recta
Número tangente, 141
entero, 3 Rectas
natural, 3 paralelas, 138, 139
primo, 5 perpendiculares, 139, 140
Precálculo se terminó de imprimir en febrero de 2019,
en los talleres de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México,
San Lorenzo, 290, col. Del Valle, Del. Benito Juárez, c.p. 03100, México, DF.
El tiraje fue de 1000 ejemplares.
Cuidado de la edición: Ángeles Godínez Guevara
Diseño de la portada: Sergio Cortés Becerril
Difusión y distribución: Ana Beatriz Alonso Osorio