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Elisa

Guía,práctica
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¿Qué es el trastorno por consumo de alcohol?

Para la mayoría de los adultos, el consumo moderado de alcohol probablemente no es peligroso. Sin
embargo, cerca de 18 millones de adultos en Estados Unidos tienen trastorno por el consumo de
alcohol. Esto quiere decir que sus hábitos de consumo causan angustia y daños. Este trastorno puede
ser de leve a severo, dependiendo de los síntomas. En ocasiones, el tipo severo es llamado
alcoholismo o dependencia del alcohol.

El trastorno por consumo de alcohol es una enfermedad que causa:

 Ansia: Una fuerte necesidad de beber


 Pérdida de control: Incapacidad para dejar de beber una vez que se comenzó
 Estado emocional negativo: Sentirse ansioso e irritable cuando no se está bebiendo

¿Qué son los atracones de alcohol?

Un atracón de alcohol consiste en beber tanto de una vez que el nivel de concentración de alcohol en
la sangre es de 0.08% o más. Para un hombre, generalmente ocurre después de tomar 5 o más
bebidas en unas pocas horas, mientras que para una mujer es después de unas 4 o más bebidas en
pocas horas. No todos los que se dan atracones tienen trastorno por consumo de alcohol, pero tienen
un mayor riesgo de presentarlo.

¿Cuáles son los peligros de consumir demasiado alcohol?

Beber demasiado alcohol es peligroso. Tomar en exceso puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de
cáncer. Puede conducir a enfermedades del hígado, como hígado graso y cirrosis. También puede
causar daño al cerebro y otros órganos. Beber durante el embarazo puede dañar a su bebé. El
alcohol también aumenta el riesgo de muerte por accidentes automovilísticos, lesiones, homicidios y
suicidios.

El trastorno por consumo de alcohol es un patrón de consumo de alcohol que consiste en tener
problemas para controlar lo que bebes, estar preocupado por el alcohol o continuar consumiéndolo
aun cuando te causa problemas. Este trastorno también implica la necesidad de tener que beber más
para lograr el mismo efecto o la presencia de síntomas de abstinencia cuando disminuyes o
suspendes rápidamente el consumo. El trastorno por consumo de alcohol incluye un nivel de
consumo que suele llamarse alcoholismo.

El consumo no saludable de alcohol comprende todo consumo de alcohol que pone en riesgo tu salud
o tu seguridad, o que provoca otros problemas relacionados con la bebida. También incluye el atracón
de alcohol, un patrón de consumo de alcohol por el cual un hombre toma cinco o más bebidas en dos
horas, o, en el caso de una mujer, al menos, cuatro bebidas en dos horas. El atracón de alcohol
provoca riesgos significativos para la salud y para la seguridad.

Si tu patrón de consumo de alcohol te produce una gran aflicción y problemas reiterados para
desenvolverte en la vida diaria, es probable que tengas un trastorno por consumo de alcohol. Puede
oscilar entre leve y grave. Sin embargo, incluso un trastorno leve puede intensificarse y dar lugar a
problemas graves, por lo que el tratamiento temprano es importante.

Síntomas

El trastorno asociado al consumo de alcohol puede ser leve, moderado o grave, según la cantidad de
síntomas que manifiestes. Entre los signos y síntomas, se incluye lo siguiente:

 Ser incapaz de limitar la cantidad de alcohol que bebes


 Tener la intención de reducir la cantidad que bebes o haberlo intentado sin éxito
 Dedicar mucho tiempo a beber, conseguir alcohol o recuperarse del consumo de alcohol
 Sentir antojos intensos o ansias de beber alcohol
 Ser incapaz de cumplir obligaciones importantes en el trabajo, la escuela o el hogar debido al
consumo reiterado de alcohol
 Continuar con el consumo de alcohol aun sabiendo que te provoca problemas físicos, sociales,
laborales o interpersonales
 Abandonar o limitar las actividades sociales y laborales y los pasatiempos para consumir
alcohol
 Consumir alcohol en situaciones poco seguras, como al manejar o nadar
 Desarrollar tolerancia al alcohol, por lo que necesitas tomar más para sentir el efecto o sientes
menos efecto con la misma cantidad
 Tener síntomas de abstinencia, como náuseas, sudoración y temblores, cuando no bebes, o
bien beber para evitar estos síntomas

El trastorno por consumo de alcohol puede consistir en períodos de ebriedad (alcoholismo agudo) y
síntomas de abstinencia.

 El alcoholismo agudo es consecuencia del aumento de la cantidad de alcohol en el torrente


sanguíneo. Cuanto más elevada sea la concentración de alcohol en sangre, mayor será la
probabilidad de que sufras los efectos adversos. El alcoholismo agudo provoca problemas de
comportamiento y cambios mentales. Entre ellos, se pueden mencionar comportamiento
inadecuado, estado de ánimo inestable, falta de juicio, dificultad para hablar, problemas de
atención o de memoria y falta de coordinación. También puedes tener períodos llamados
"lagunas mentales", en los que no recuerdas los hechos. Los niveles muy elevados de alcohol
en sangre pueden derivar en un coma, un daño cerebral permanente o incluso en la muerte.
 La abstinencia alcohólica puede darse cuando el consumo de alcohol ha sido intenso y
prolongado y luego se suspende o reduce considerablemente. Puede ocurrir en un lapso de
varias horas a 4 o 5 días más tarde. Entre los signos y síntomas se incluyen sudoración,
aceleración de los latidos del corazón, temblores en las manos, problemas para dormir,
náuseas y vómitos, alucinaciones, inquietud y agitación, ansiedad y, a veces, convulsiones. Los
síntomas pueden ser lo suficientemente graves como para afectar tu desempeño en el trabajo
o en situaciones sociales.

¿Qué se considera un trago?

El National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (Instituto Nacional contra el Abuso de Alcohol y
el Alcoholismo) define un trago estándar como cualquiera de los siguientes:

 12 onzas (355 mililitros) de cerveza regular (aproximadamente 5 % de alcohol)


 De 8 a 9 onzas (237 a 266 mililitros) de licor de malta (aproximadamente 7 % de alcohol)
 5 onzas (148 mililitros) de vino (aproximadamente 12 % de alcohol)
 1,5 onzas (44 mililitros) de licores fuertes o destilados (aproximadamente 40 % de alcohol)

Cuándo debes consultar con un médico

Si crees que a veces bebes mucho alcohol, si beber te está causando problemas o si tu familia está
preocupada porque bebes, habla con tu proveedor de atención médica. Existen otras maneras de
pedir ayuda, como hablar con un profesional de salud mental o buscar asistencia en los grupos de
apoyo como Alcohólicos Anónimos o grupos de autoayuda similares.

Como la negación del problema es común, es posible que creas que no tienes un problema con el
alcohol. Tal vez no te das cuenta de cuánto bebes o cuántos problemas en tu vida están vinculados al
abuso de alcohol. Escucha a tus familiares, amigos o colegas cuando te digan que analices tus
hábitos con el alcohol o que busques ayuda. Considera hablar con alguien que haya tenido este
problema y se haya recuperado.

Si tu ser querido necesita ayuda


Muchas personas que tienen un trastorno por consumo de alcohol dudan en buscar tratamiento
porque no reconocen que tienen un problema. La intervención de sus seres queridos puede ayudarlas
a reconocer y aceptar que necesitan ayuda profesional. Si estás preocupado por alguien que bebe
demasiado, pide a un profesional experimentado en el tratamiento del alcoholismo que te asesore
sobre cómo abordar a esa persona.

Causas

Los factores genéticos, psicológicos, sociales y ambientales pueden influir sobre la manera en que el
alcohol afecta tu organismo y tu conducta. Hay teorías que sugieren que en algunas personas el
alcohol tiene un impacto diferente y más fuerte que puede causar trastornos relacionados con el
consumo de alcohol.

Con el paso del tiempo, tomar demasiado alcohol puede cambiar el funcionamiento normal de
algunas áreas del cerebro asociadas con la experiencia de placer, el razonamiento y la capacidad de
controlar tu conducta. Eso podría ocasionar un fuerte deseo de tomar alcohol para intentar recuperar
los sentimientos positivos o disminuir los negativos.

Factores de riesgo

El consumo de alcohol puede comenzar en la adolescencia, pero el trastorno por consumo de alcohol
se manifiesta con mayor frecuencia entre los 20 y los 40 años, aunque puede presentarse a cualquier
edad.

Estos son algunos factores de riesgo del trastorno por consumo de alcohol:

 Consumo constante en el tiempo. El consumo excesivo frecuente durante un período


prolongado o el consumo compulsivo frecuente pueden ocasionar problemas relacionados con
el alcohol o trastorno por consumo de alcohol.
 Comenzar a una edad temprana. Las personas que comienzan a beber, especialmente de
manera compulsiva, a una edad temprana tienen un mayor riesgo de tener trastorno por
consumo de alcohol.
 Antecedentes familiares. El riesgo de tener trastorno por consumo de alcohol es mayor en las
personas que tienen un padre, madre u otro familiar cercano con problemas con el alcohol.
Esto puede verse influenciado por factores genéticos.
 Depresión y otros problemas de salud mental. Es frecuente que las personas con trastornos
mentales, como ansiedad, depresión, esquizofrenia o trastorno bipolar, tengan problemas con
el alcohol u otras sustancias.
 Antecedentes de trauma. Las personas con antecedentes de traumas emocionales u otro tipo
de trauma corren un mayor riesgo de tener trastorno por consumo de alcohol.
 Cirugía bariátrica. Algunos estudios de investigación indican que someterse a una cirugía
bariátrica puede aumentar el riesgo de tener trastorno por consumo de alcohol o una recaída
después de recuperarse de este trastorno.
 Factores sociales y culturales. Tener amigos o una pareja que beben con regularidad podría
aumentar el riesgo de tener trastorno por consumo de alcohol. La manera atractiva en la que a
veces el consumo de alcohol se presenta en los medios de comunicación también puede
transmitir el mensaje de que beber mucho está bien. En el caso de los jóvenes, la influencia de
los padres, compañeros y otros modelos para seguir puede afectar el riesgo.

Complicaciones

El alcohol deprime el sistema nervioso central. En algunas personas, la reacción inicial puede ser una
sensación de aumento de energía. Pero a medida que continúas bebiendo, te genera somnolencia y
pierdes el control de tus acciones.
El alcohol en exceso afecta el habla, la coordinación muscular y los centros vitales del cerebro. Un
consumo excesivo de alcohol puede, incluso, provocar un coma que ponga en riesgo la vida o la
muerte. Esto es especialmente preocupante cuando tomas determinados medicamentos que también
deprimen la actividad cerebral.

Impacto en la seguridad

Consumir bebidas alcohólicas en exceso puede reducir las habilidades de razonamiento y disminuir
las inhibiciones, lo que da lugar a decisiones erróneas y a situaciones o comportamientos peligrosos,
como los siguientes:

 Accidentes automovilísticos y otros tipos de lesiones accidentales, como ahogarse


 Problemas en las relaciones
 Un desempeño deficiente en el trabajo o en la escuela
 Mayor probabilidad de cometer delitos violentos o de ser víctima de un delito
 Problemas legales, laborales o económicos
 Problemas con el consumo de otras sustancias
 Participación en relaciones sexuales riesgosas y sin protección, o ser víctima de abuso sexual
o de violación
 Mayor riesgo de intentar suicidarse o de realmente hacerlo

Efectos sobre tu salud

Beber demasiado alcohol en una sola ocasión o a lo largo del tiempo puede ocasionar problemas de
salud, como los que se nombran a continuación:

 Enfermedad hepática. El consumo excesivo de alcohol puede aumentar la grasa en el hígado


(esteatosis hepática) y producir la inflamación del hígado (hepatitis alcohólica). Además, con el
tiempo, ocasiona la formación de cicatrices y la destrucción irreversible del tejido hepático
(cirrosis).
 Problemas digestivos. El consumo excesivo de alcohol puede provocar la inflamación de la
pared que recubre al estómago (gastritis), así como úlceras estomacales y esofágicas.
También puede interferir en la capacidad del cuerpo de absorber vitaminas B y otros nutrientes.
El consumo excesivo de alcohol puede dañar el páncreas o producir la inflamación del
páncreas (pancreatitis).
 Problemas cardíacos. El consumo excesivo de alcohol puede ocasionar presión arterial alta y
aumenta el riesgo de padecer cardiomegalia (agrandamiento del corazón), insuficiencia
cardíaca o un accidente cerebrovascular. Incluso un solo consumo excesivo de alcohol puede
causar latidos cardíacos irregulares (arritmia), llamados fibrilación auricular.
 Complicaciones vinculadas con la diabetes. El alcohol afecta la liberación de glucosa del
hígado y puede incrementar el riesgo de tener niveles bajos de glucosa en la sangre
(hipoglucemia). Esto es peligroso si tienes diabetes y te inyectas insulina o tomas algún otro
medicamento para la diabetes para reducir el nivel de glucosa en la sangre.
 Problemas con la función sexual y la menstruación. Los hombres que consumen mucho alcohol
pueden tener dificultad para mantener una erección (disfunción eréctil). En las mujeres, el
consumo excesivo de alcohol puede interrumpir la menstruación.
 Problemas oculares. Con el tiempo, el consumo excesivo de alcohol puede provocar un
movimiento ocular involuntario y rápido (nistagmo), así como debilidad y parálisis de los
músculos oculares, debido a una deficiencia de la vitamina B1 (tiamina). Si no se trata
rápidamente, una deficiencia de tiamina puede estar asociada con otros cambios cerebrales,
como la demencia irreversible.
 Defectos de nacimiento. El consumo de alcohol durante el embarazo puede provocar un aborto
espontáneo. También puede causar trastornos del espectro de alcoholismo fetal (TEAF). Los
trastornos del espectro de alcoholismo fetal pueden ocasionar que un bebé nazca con
problemas físicos y de desarrollo que padecerá durante toda su vida.
 Daño en los huesos. El alcohol puede afectar la producción de hueso nuevo. La pérdida de
masa ósea puede provocar un adelgazamiento de los huesos (osteoporosis) y un mayor riesgo
de sufrir fracturas. El alcohol también puede dañar la médula ósea, encargada de producir
células sanguíneas. Es posible que esto provoque un recuento de plaquetas bajo, lo que puede
ocasionar hematomas y sangrado.
 Complicaciones neurológicas. El consumo excesivo de alcohol puede afectar el sistema
nervioso, lo que provoca entumecimiento y dolor en las manos y en los pies, trastornos del
pensamiento, demencia y pérdida de la memoria a corto plazo.
 Sistema inmunitario debilitado. El consumo excesivo de alcohol puede dificultar la resistencia
del cuerpo a las enfermedades, lo que incrementa el riesgo de sufrir diversas enfermedades,
en especial, neumonía.
 Mayor riesgo de padecer cáncer. El consumo excesivo y prolongado de alcohol se ha
relacionado con un mayor riesgo de tener muchos tipos de cáncer, como cáncer de boca,
garganta, hígado, esófago, colon y mama. Incluso el consumo moderado de alcohol puede
aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
 Interacciones entre los medicamentos y el alcohol. Algunos medicamentos interactúan con el
alcohol, lo que incrementa sus efectos tóxicos. Beber mientras tomas estos medicamentos
puede aumentar o disminuir su eficacia o hacerlos peligrosos.

Prevención

Una intervención temprana puede prevenir los problemas relacionados con el alcohol en
adolescentes. Si tienes un hijo adolescente, mantente alerta a los signos y síntomas que podrían
indicar un problema con el alcohol:

 Pérdida de interés en actividades y pasatiempos y en el aspecto físico personal


 Ojos rojos, dificultad para hablar, problemas de coordinación y lagunas mentales
 Dificultades o cambios en las relaciones con amigos; por ejemplo, unirse a un grupo nuevo
 Calificaciones más bajas y problemas en la escuela
 Cambios frecuentes en el estado de ánimo y actitud defensiva

Puedes ayudar a evitar el consumo de alcohol de un adolescente:

 Da un buen ejemplo con tu propio consumo del alcohol.


 Habla abiertamente con tu hijo, dedícale tiempo y participa activamente en su vida.
 Hazle saber qué comportamiento esperas que tenga y cuáles serán las consecuencias si no
cumple las reglas.

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