LECTURA Y COMPRENSIÓN LECTORA
La lectura
En términos académicos, la lectura se define como el proceso de interpretar y comprender
un texto escrito. Implica decodificar los símbolos gráficos (letras y palabras) para
atribuirles significado, así como también entender y analizar el contenido del texto en su
totalidad. La lectura no se limita solo a la decodificación de palabras, sino que también
involucra la comprensión de ideas, la inferencia de significados implícitos y la evaluación
crítica del texto.
Leer y comprender un texto son dos actividades relacionadas pero distintas. Aquí se
explica la diferencia entre ambas:
Leer
La lectura se refiere al proceso de decodificar y entender las palabras escritas en un texto.
Es la habilidad básica de reconocer y pronunciar palabras y frases. Leer implica la
decodificación de símbolos gráficos (letras y palabras) y su conversión en sonidos y
significados. La lectura puede ser mecánica, es decir, el acto de descifrar palabras sin
necesariamente entender su significado. Una persona puede leer un texto en voz alta o en
silencio sin necesariamente comprender completamente lo que está leyendo.
Comprender
La comprensión implica ir más allá de la decodificación de palabras y entender el
significado completo y las ideas presentadas en el texto. Comprender un texto implica
extraer el significado del contenido, hacer conexiones con conocimientos previos,
interpretar la información, hacer inferencias y evaluar críticamente lo que se ha leído. La
comprensión implica captar el propósito del autor, identificar las ideas principales y los
detalles relevantes, y comprender la estructura y el mensaje global del texto. Así mismo,
no solo es entender las palabras individuales, sino también entender cómo se relacionan
entre sí y cómo contribuyen al significado general del texto.
En resumen, leer se refiere al acto de decodificar palabras y frases escritas, mientras que
comprender un texto implica entender completamente el significado y las ideas
presentadas en el mismo. La lectura es el primer paso hacia la comprensión, pero
comprender un texto requiere un procesamiento más profundo y activo de la información
que se lee.
Importancia en el ámbito académico
La importancia de la lectura en el contexto académico (lectura comprensiva) radica en
que es una habilidad fundamental para adquirir conocimientos, tanto en el contexto
escolar como en el ámbito profesional. La lectura es una habilidad fundamental en el
ámbito académico y en la vida en general. Su importancia radica en los siguientes
aspectos:
Acceso al conocimiento: La mayoría de los contenidos educativos se presentan en forma
de texto escrito, como libros de texto, artículos académicos y materiales de estudio. La
capacidad de leer con comprensión es necesaria para acceder a esta información y adquirir
conocimientos sobre una amplia gama de temas.
Desarrollo de habilidades cognitivas: La lectura estimula el pensamiento crítico, la
reflexión y el razonamiento. Al enfrentarse a textos complejos, los lectores deben analizar
la información, hacer inferencias, evaluar argumentos y sintetizar ideas, lo que contribuye
al desarrollo de habilidades cognitivas superiores.
Desarrollo del lenguaje y la escritura: La exposición a una amplia variedad de textos
escritos enriquece el vocabulario, mejora la gramática y la sintaxis, y fortalece las
habilidades de escritura. Los lectores ávidos tienden a tener un mejor dominio del
lenguaje y una capacidad mejorada para expresar sus ideas de manera clara y coherente.
Fomento de la imaginación y la creatividad: La lectura de ficción y literatura estimula
la imaginación y la creatividad al transportar a los lectores a mundos imaginarios,
presentarles personajes complejos y desafiar su pensamiento convencional. Esto
contribuye al desarrollo de la empatía, la capacidad de ponerse en el lugar de los demás,
y la apreciación de diversas perspectivas.
Mejora del rendimiento académico: Los estudiantes que poseen habilidades sólidas de
lectura tienden a tener un mejor rendimiento académico en todas las áreas del
conocimiento. La capacidad de comprender y analizar textos de manera efectiva es
fundamental para el éxito en asignaturas como matemáticas, ciencias sociales, ciencias
naturales y literatura.
Tipos de lectura
Desde la perspectiva del lector, existen varias modalidades o tipos de lectura que se
adaptan a diferentes propósitos y situaciones. Cada modalidad de lectura cumple una
función específica y puede adaptarse a diferentes contextos y necesidades. Al comprender
los diferentes tipos de lectura, los lectores pueden seleccionar la modalidad más apropiada
según sus objetivos y maximizar la efectividad de su tiempo de lectura.
Estos son:
Lectura de exploración o exploratoria
En esta modalidad, el lector recorre rápidamente el texto para obtener una visión general
del contenido, identificar temas principales o encontrar información específica.
Ejemplo: Antes de comenzar a estudiar un capítulo de un libro de texto, un estudiante
puede realizar una lectura de exploración para revisar los subtítulos, los gráficos y las
palabras clave, y tener una idea general de los temas que se tratarán.
Lectura selectiva
El lector se enfoca en partes específicas del texto que son relevantes para sus objetivos o
intereses, omitiendo el resto del contenido.
Ejemplo: Un investigador que está escribiendo un artículo sobre un tema particular puede
realizar una lectura selectiva de varios artículos académicos, centrándose solo en las
secciones que proporcionan información relevante para su investigación.
Lectura detallada o comprensiva
En esta, el lector lee el texto con atención y cuidado, centrándose en comprender
completamente el significado y los detalles del contenido.
Ejemplo: Un estudiante que está preparándose para un examen puede realizar una lectura
detallada de un capítulo de su libro de texto, tomando notas, subrayando ideas clave y
asegurándose de comprender completamente cada concepto presentado.
Lectura crítica o analítica
El lector examina el texto de manera crítica, evaluando la validez de los argumentos, la
calidad de la evidencia presentada y las posibles implicaciones del contenido.
Ejemplo: Un crítico literario que está escribiendo una reseña de una novela analiza el
texto en profundidad, examinando temas, personajes, estilo de escritura y mensajes
subyacentes para formar una opinión informada sobre la obra.
Lectura recreativa o de entretenimiento
En esta modalidad, el lector lee por placer y disfrute, sin un propósito específico más allá
de la satisfacción personal.
Ejemplo: Una persona que lee una novela de ficción en su tiempo libre para relajarse y
desconectar del estrés diario está realizando una lectura recreativa.
Cada modalidad de lectura cumple una función específica y puede adaptarse a diferentes
contextos y necesidades. Al comprender los diferentes tipos de lectura, los lectores
pueden seleccionar la modalidad más apropiada según sus objetivos y maximizar la
efectividad de su tiempo de lectura.
Comprensión lectora
La comprensión lectora es la capacidad de entender, interpretar y analizar un texto de
manera efectiva. Va más allá de la simple decodificación de palabras, involucrando
procesos cognitivos complejos que permiten al lector extraer significado del texto,
relacionarlo con su conocimiento previo y evaluar su validez y relevancia. Implica tanto
la comprensión de la información explícita como la capacidad de inferir información
implícita, así como la habilidad para sintetizar ideas y evaluar críticamente el contenido
del texto.
Importancia académica
Facilita el aprendizaje: La comprensión lectora es fundamental para el éxito académico,
ya que la mayoría de los contenidos de estudio se presentan en forma de textos. Los
estudiantes que poseen habilidades sólidas de comprensión lectora son capaces de
asimilar y retener información de manera más efectiva, lo que facilita su aprendizaje y
rendimiento académico en general.
Promueve el pensamiento crítico: La comprensión lectora fomenta el desarrollo del
pensamiento crítico al permitir a los estudiantes evaluar la validez, la coherencia y la
relevancia de la información presentada en los textos. Esto les ayuda a cuestionar, analizar
y formar opiniones fundamentadas sobre diferentes temas, lo que es esencial en el
contexto académico y en la vida profesional.
Potencia la investigación y el análisis: En el ámbito universitario, los estudiantes se
enfrentan a una gran cantidad de material académico, que incluye libros, artículos de
investigación, ensayos y más. La comprensión lectora sólida les permite no solo entender
este material, sino también analizarlo de manera crítica, identificar las ideas clave,
sintetizar información de diversas fuentes y aplicarla en sus propias investigaciones y
proyectos.
Promueve la comunicación efectiva: La capacidad de comprender y expresar ideas de
manera clara y coherente está estrechamente vinculada con la comprensión lectora. Los
estudiantes que pueden comprender y analizar textos de manera efectiva también son
capaces de comunicar sus ideas de manera más precisa y persuasiva, tanto de forma
escrita como oral.
Dimensiones que abarca la comprensión lectora
La comprensión lectora abarca varias dimensiones que se entrelazan para facilitar la
interpretación y el análisis efectivo de los textos. Aquí se presentan estas dimensiones
que involucra la lectura comprensiva:
Dimensión textual: Tiene que ver con las características del texto. Esta dimensión se
refiere a los aspectos formales y estructurales del texto, como el vocabulario utilizado, la
organización del contenido, el estilo de escritura y la coherencia del texto.
Ejemplo: Al leer un artículo científico, los lectores pueden encontrarse con un lenguaje
técnico específico del campo, gráficos y tablas para representar datos, y una estructura
típica que incluye introducción, metodología, resultados y conclusiones.
Dimensión cognitiva: Se relaciona con los procesos mentales. Esta dimensión se refiere
a los procesos cognitivos involucrados en la comprensión lectora, como la decodificación,
la atención, la memoria, la inferencia, el razonamiento y la resolución de problemas.
Ejemplo: Mientras leen un texto, los lectores activan sus habilidades de decodificación
para reconocer palabras, utilizan la memoria para recordar información relevante, e inferir
significados basados en el contexto y su conocimiento previo.
Dimensión metacognitiva: Implica conciencia y control: La metacognición es un
concepto que se refiere a la capacidad de una persona para comprender, controlar y
regular su propio proceso de pensamiento. En el contexto de la comprensión lectora, la
metacognición se refiere específicamente a la conciencia y control que un lector tiene
sobre su comprensión mientras lee un texto. En el contexto de la comprensión lectora, un
lector que posee habilidades metacognitivas puede:
- Monitorear su comprensión mientras lee, identificando áreas de confusión o
dificultad.
- Aplicar estrategias como hacer preguntas, resumir o releer para mejorar la
comprensión.
- Regular su comprensión evaluando la efectividad de las estrategias utilizadas y
realizando ajustes según sea necesario.
- Reflexionar sobre su proceso de comprensión después de leer, identificando lo
que funcionó bien y lo que podría mejorar para futuras lecturas.
Habilidades inherentes de la comprensión lectora
Para lograr una óptima comprensión lectora, es importante desarrollar una variedad de
habilidades que abarquen diferentes aspectos del proceso de lectura. Entre estas tenemos:
Decodificación: Es la habilidad para reconocer y entender palabras escritas, tanto
individualmente como en contexto.
Ejemplo: Cuando se encuentra con una palabra desconocida, un lector hábil en
decodificación puede utilizar pistas contextuales, el conocimiento de la estructura de la
palabra y el uso de prefijos y sufijos para inferir su significado. Por ejemplo, al encontrar
la palabra "desconocido" en un texto, el lector podría descomponerla en "des-" (prefijo
que indica negación) y "conocido", y deducir que significa "no conocido".
Comprensión literal: Implica entender la información explícita presente en el texto.
Ejemplo: Después de leer un pasaje sobre un evento histórico, un estudiante es capaz de
identificar quiénes fueron los personajes involucrados, cuándo y dónde ocurrió el evento
y qué acciones se llevaron a cabo. Por ejemplo, al leer sobre la Revolución Francesa, el
estudiante puede responder preguntas sobre quién fue el líder de la revolución, cuándo
comenzó y cuáles fueron las principales demandas del pueblo francés.
Inferencia: La inferencia implica extraer información implícita del texto, basándose en
pistas contextuales y conocimiento previo.
Ejemplo: Después de leer un diálogo entre dos personajes en un cuento, un lector puede
inferir el estado emocional de los personajes, sus motivaciones o incluso el desenlace
futuro de la historia. Por ejemplo, si un personaje dice: "Hoy no tengo hambre", el lector
podría inferir que este personaje probablemente ha comido recientemente o no está
interesado en comer en ese momento.
Evaluación crítica: Tiene que ver con analizar la validez, la credibilidad y las posibles
intenciones detrás del texto.
Ejemplo: Al leer un artículo de opinión sobre un tema controvertido, un lector crítico
evaluará la evidencia presentada, la imparcialidad del autor y la lógica de los argumentos.
Por ejemplo, al leer un artículo sobre cambio climático, el lector podría cuestionar la
fuente de los datos presentados, investigar los posibles sesgos del autor y comparar la
información con otras fuentes confiables antes de formar una opinión.
Síntesis: Alude a integrar información de múltiples fuentes para formar una comprensión
completa del tema.
Así, después de investigar sobre un tema específico utilizando libros, artículos de revistas
y recursos en línea, un estudiante puede sintetizar la información obtenida para escribir
un ensayo coherente que presente una visión completa del tema. Por ejemplo, al escribir
un ensayo sobre inteligencia artificial, el estudiante podría combinar información sobre
sus aplicaciones, impacto en la sociedad y consideraciones éticas para ofrecer una
perspectiva integral sobre el tema.
Estas habilidades son fundamentales para una comprensión lectora efectiva y pueden ser
desarrolladas a través de la práctica regular, la exposición a una variedad de textos y la
retroalimentación constructiva. Al dominar estas habilidades, los lectores pueden mejorar
significativamente su capacidad para comprender, analizar y evaluar diferentes tipos de
textos, lo que les permitirá tener éxito tanto en el ámbito académico como en la vida
cotidiana.
Niveles de la comprensión lectora
Nivel literal: En este nivel, el lector se enfoca en comprender la información explícita
presente en el texto. Se centra en identificar hechos, detalles y eventos que son claramente
mencionados en el texto.
Los lectores pueden responder preguntas como quién, qué, cuándo y dónde.
Ejemplo: Al leer un artículo sobre el cambio climático, comprender los datos estadísticos
sobre el aumento de la temperatura global o las consecuencias del derretimiento de los
glaciares en regiones específicas.
Nivel inferencial: En este nivel, el lector va más allá de la información explícita para
inferir significados o conclusiones que no están claramente expresados en el texto. Se
basa en pistas contextuales, conocimiento previo y razonamiento lógico para comprender
el significado implícito. Los lectores pueden inferir intenciones de los personajes, temas
subyacentes o implicaciones más profundas.
Ejemplo: Al leer una historia en la que un personaje se muestra preocupado y nervioso,
el lector puede inferir que algo importante está a punto de suceder o que el personaje
enfrenta algún tipo de conflicto.
Nivel crítico o reflexivo: En este nivel, el lector evalúa y analiza el texto de manera
reflexiva, cuestionando su validez, credibilidad y posibles sesgos. Se centra en la
evaluación de argumentos, la identificación de puntos fuertes y débiles, y la formación de
opiniones fundamentadas. Los lectores pueden cuestionar la autoridad del autor, examinar
la evidencia presentada y considerar diferentes perspectivas sobre el tema.
Ejemplo: Al leer un artículo de opinión sobre un tema político, el lector crítico puede
evaluar la objetividad del autor, investigar las fuentes citadas y considerar cómo
diferentes grupos podrían interpretar el argumento presentado.
Cada nivel de comprensión lectora es importante y se construye sobre el anterior.
Comenzando con la comprensión literal, los lectores avanzan hacia la inferencia y la
evaluación crítica para obtener una comprensión completa y significativa del texto. Al
desarrollar habilidades en cada uno de estos niveles, los lectores pueden mejorar su
capacidad para interpretar y analizar una amplia gama de textos, lo que les permite extraer
información valiosa y formar opiniones informadas.
Estrategias para la comprensión lectora
Para lograr una óptima comprensión lectora, es importante emplear una variedad de
técnicas y estrategias que aborden diferentes aspectos del proceso de lectura.
Prelectura: Antes de comenzar a leer el texto, es útil realizar una prelectura para obtener
una idea general del contenido y activar el conocimiento previo. Consiste en:
- Leer el título, subtítulos y cualquier introducción o resumen que pueda estar
disponible.
- Observar las imágenes, gráficos o tablas que acompañan al texto para obtener
pistas sobre su contenido.
- Preguntarse sobre lo que se espera encontrar en el texto, basándose en el título y
la introducción.
Subrayado y anotaciones: Se aplica durante la lectura y consiste en subrayar o resaltar
información clave y hacer anotaciones en los márgenes para ayudarse a recordar y
comprender mejor el texto. El procedimiento es:
- Identificar palabras o frases importantes que resuman ideas clave o detalles
relevantes.
- Utilizar códigos de colores o símbolos para categorizar diferentes tipos de
información (por ejemplo, amarillo para definiciones, verde para ejemplos, etc.).
- Escribir preguntas, comentarios o reflexiones en los márgenes para profundizar la
comprensión o plantear dudas para futuras investigaciones.
Preguntas durante la lectura: Consiste en formular preguntas sobre el texto mientras se
lee, ayuda a mantener la atención y aclarar la comprensión.
Técnicas:
- Formular preguntas sobre el significado de palabras o frases desconocidas.
- Hacer preguntas sobre la relación entre diferentes partes del texto o cómo se
conectan con el tema principal.
- Plantear preguntas sobre la relevancia o validez de la información presentada en
el texto.
Resumen y paráfrasis: Se aplica después de leer cada sección o al final del texto, resumir
la información en palabras propias ayuda a consolidar la comprensión y recordar los
puntos principales.
Técnicas:
- Resumir cada párrafo o sección en una o dos oraciones, destacando las ideas más
importantes.
- Parafrasear el contenido del texto en un lenguaje propio, evitando el uso de las
mismas palabras que en el original.
- Identificar y resaltar las ideas principales y los detalles secundarios en el resumen
para facilitar la revisión posterior.
Relectura y repaso: Después de terminar la lectura, es útil volver a leer partes del texto
que puedan haber sido difíciles de comprender o que contengan información importante.
Procedimiento:
- Releer pasajes complejos o confusos para aclarar la comprensión y asegurarse de
haber captado todos los detalles.
- Repasar los resúmenes, anotaciones y preguntas formuladas durante la lectura
para reforzar la retención de la información.
- Identificar cualquier concepto o detalle que aún no esté claro y buscar aclaraciones
adicionales en otras fuentes.
Al aplicar estas técnicas y estrategias de manera regular y sistemática, los lectores pueden
mejorar significativamente su comprensión lectora, lo que les permite asimilar y analizar
eficazmente una variedad de textos, desde artículos académicos hasta novelas, y obtener
información valiosa para el aprendizaje y el crecimiento personal.