Ansiedad
La OMS define la ansiedad como una sensación de un peligro amenazador en el que la causa
no está totalmente reconocida por la persona y en el miedo se reconoce el peligro real.
Sentir ansiedad de modo ocasional es una parte normal de la vida. Sin embargo, las personas
con trastornos de ansiedad con frecuencia tienen preocupaciones y miedos intensos, excesivos
y persistentes sobre situaciones diarias. Con frecuencia, en los trastornos de ansiedad se dan
episodios repetidos de sentimientos repentinos de ansiedad intensa y miedo o terror que
alcanzan un máximo en una cuestión de minutos (ataques de pánico).
La ansiedad y la depresión son trastornos de salud mental que a menudo están
interconectados. La ansiedad puede desencadenar o agravar la depresión, y viceversa. Ambos
pueden aumentar el riesgo de pensamientos suicidas y comportamientos suicidas.
Estos sentimientos de ansiedad y pánico interfieren con las actividades diarias, son difíciles de
controlar, son desproporcionados en comparación con el peligro real y pueden durar un largo
tiempo. Con el propósito de prevenir estos sentimientos, puede suceder que evites ciertos
lugares o situaciones. Los síntomas pueden empezar en la infancia o la adolescencia y
continuar hasta la edad adulta.
Algunos ejemplos del trastorno de ansiedad son: trastorno de ansiedad generalizada, trastorno
de ansiedad social (fobia social), fobias específicas y trastorno de ansiedad por separación.
Puedes tener más de un trastorno de ansiedad. A veces, la ansiedad surge de una enfermedad
que requiere tratamiento.
Los signos y síntomas de la ansiedad más comunes incluyen los siguientes:
Sensación de nerviosismo, agitación o tensión
Sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe
Aumento del ritmo cardíaco
Respiración acelerada (hiperventilación)
Sudoración
Temblores
Sensación de debilidad o cansancio
Problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual
Tener problemas para conciliar el sueño
Padecer problemas gastrointestinales (GI)
Tener dificultades para controlar las preocupaciones
Tener la necesidad de evitar las situaciones que generan ansiedad
Existen varios tipos de trastornos de ansiedad:
La agorafobia es un tipo de trastorno de ansiedad en el que temes a lugares y situaciones que
pueden causar pánico o hacerte sentir atrapado, indefenso o avergonzado y a menudo intentas
evitarlos.
El trastorno de ansiedad debido a una enfermedad incluye síntomas de ansiedad o pánico
intensos que son directamente causados por un problema de salud físico.
El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por una ansiedad y una preocupación
persistentes y excesivas por actividades o eventos, incluso asuntos comunes de rutina. La
preocupación es desproporcionada con respecto a la situación actual, es difícil de controlar y
afecta la forma en que te sientes físicamente. A menudo sucede junto con otros trastornos de
ansiedad o depresión.
El trastorno de pánico implica episodios repetidos de sensaciones repentinas de ansiedad y
miedo o terror intensos que alcanzan un nivel máximo en minutos (ataques de pánico). Puedes
tener sensaciones de una catástrofe inminente, dificultad para respirar, dolor en el pecho o
latidos rápidos, fuertes o como aleteos (palpitaciones cardíacas). Estos ataques de pánico
pueden provocar que a la persona le preocupe que sucedan de nuevo o que evite situaciones
en las que han sucedido.
El mutismo selectivo es una incapacidad constante que tienen los niños para hablar en ciertas
situaciones, como en la escuela, incluso cuando pueden hablar en otras situaciones, como en
el hogar con miembros cercanos de la familia. Esto puede afectar el desempeño en la escuela,
el trabajo o en la sociedad.
El trastorno de ansiedad por separación es un trastorno de la niñez que se caracteriza por
una ansiedad que es excesiva para el nivel de desarrollo del niño y que se relaciona con la
separación de los padres u otras personas que cumplen una función paternal.
El trastorno de ansiedad social (fobia social) implica altos niveles de ansiedad, miedo o
rechazo a situaciones sociales debido a sentimientos de vergüenza, inseguridad y
preocupación por ser juzgado o percibido de manera negativa por otras personas.
Las fobias específicas se caracterizan por una notable ansiedad cuando la persona se ve
expuesta a un objeto o situación específica, y un deseo por evitarlos. En algunas personas, las
fobias provocan ataques de pánico.
El trastorno de ansiedad inducido por sustancias se caracteriza por síntomas de ansiedad o
pánico intensos que son el resultado directo del uso indebido de drogas, como tomar
medicamentos, estar expuesto a una sustancia tóxica o tener abstinencia a causa de las drogas.
Otro trastorno de ansiedad específico y no específico es un término para la ansiedad y las
fobias que no cumplen con los criterios exactos para algún otro trastorno de ansiedad pero que
son lo suficientemente relevantes para ser alarmantes y perturbadores.
Causas
No está del todo claro cuáles son las causas de los trastornos de ansiedad. Ciertas experiencias
de vida, como acontecimientos traumáticos, parecen provocar trastornos de ansiedad en
personas que ya son propensas a la ansiedad. Los rasgos heredados también pueden ser un
factor.
Factores de riesgo
Los siguientes factores pueden incrementar el riesgo de padecer un trastorno de ansiedad:
Trauma. Los niños que soportaron maltratos o traumas o que presenciaron eventos
traumáticos tienen mayor riesgo de manifestar un trastorno de ansiedad en algún momento de
sus vidas. Los adultos que atraviesan un evento traumático también pueden manifestar
trastornos de ansiedad.
Estrés debido a una enfermedad. Tener un problema de salud o una enfermedad grave
puede causar gran preocupación acerca de cuestiones como el tratamiento y el futuro.
Acumulación de estrés. Un evento importante o una acumulación de situaciones estresantes
más pequeñas de la vida pueden provocar ansiedad excesiva, por ejemplo, la muerte de algún
familiar, estrés en el trabajo o preocupaciones continuas por la situación financiera.
Personalidad. Las personas con determinados tipos de personalidad son más propensas a
sufrir trastornos de ansiedad que otras personas.
Otros trastornos mentales. Las personas que padecen otros trastornos mentales, como
depresión, a menudo también padecen un trastorno de ansiedad.
Tener familiares consanguíneos que padecen un trastorno de ansiedad. Los trastornos de
ansiedad pueden ser hereditarios.
Drogas o alcohol. El consumo o el uso indebido o la abstinencia de drogas o alcohol pueden
provocar o empeorar la ansiedad.
Complicaciones
El trastorno de ansiedad no implica solamente estar preocupado. También puede ocasionar, o
empeorar, otros trastornos mentales y físicos, como los siguientes:
Depresión (que a menudo se produce junto con un trastorno de ansiedad) u otros trastornos de
salud mental
Abuso de sustancias
Problemas para dormir (insomnio)
Problemas digestivos o intestinales
Dolor de cabeza y dolor crónico
Aislamiento social
Problemas en la escuela o el trabajo
Mala calidad de vida
Suicidio
Prevención
No es posible prever con certeza qué causa que una persona presente un trastorno de ansiedad,
pero podemos tomar medidas para reducir el impacto de los síntomas si te sientes ansioso:
Pide ayuda enseguida. La ansiedad, como muchos otros trastornos mentales, puede ser más
difícil de tratar si te demoras.
Mantente activo. Participa en actividades que disfrutes y que te hagan sentir bien contigo
mismo. Disfruta la interacción social y tus afectos, que pueden aliviar tus preocupaciones.
Evita el consumo de alcohol o drogas. El consumo de alcohol y drogas puede provocar
ansiedad o empeorar la. Si eres adicto a cualquiera de estas sustancias, la idea de dejar de
consumir puede hacerte sentir ansioso. Sí no puedes dejar de consumir por tu cuenta, consulta
con tu médico o busca un grupo de apoyo para que te ayuden.
Bibliografía
EL fin de la ansiedad en niños y adolescentes de Gio Zararri Editorial Vergara
Díaz Santos C, Santos Vallín L. La ansiedad en la adolescencia. RqR Enfermería Comunitaria
(Revista de SEAPA). 2018 Febrero; 6(1): 21-31