1.
Justificación
De acuerdo con la Orfen del 22 de febrero del 2005 por la que se efectúa la
convocatoria de procedimiento selectivo para el ingreso en el Cuerpo de
Maestros/as en nuestra Comunidad Autónoma, se especifica que serán dos las
pruebas a realizar por los aspirantes a maestros/as: el primero será el desarrollo
de cuestiones prácticas y el desarrollo de un tema teórico y el segundo la
exposición oral de una programación anual con sus correspondientes unidades
didácticas; esta segunda prueba es la que da sentido a la realización de esta
programación.
La experiencia demuestra que existen tres niveles de elaboración del
currículum escolar que son, casi siempre, objeto de reflexión y análisis en
paralelo.
Los tres niveles de desarrollo del currículum son:
Primer nivel: Diseño Curricular Prescriptivo, su trazado corresponde a la
Administración Educativa ( Ministerio de Educación y Ciencia y Consejerías de
Educación en el caso de Comunidades con competencias plenas en materia
educativa). Posee un carácter obligatorio, en cuanto que determina los elementos
de trabajo esenciales que hay que alcanzar al término de cada etapa educativa, un
carácter abierto, flexible y orientador de la práctica educativa.
Segundo nivel: Proyecto Curricular de Centro, corresponde a los equipos
docentes de cada centro. Conlleva la secuenciación y organización de los
objetivos y contenidos, la metodología y los criterios de evaluación para cada uno
de los ciclos en función de cada centro y su entorno.
1
Tercer nivel: La programación y las unidades de programación. En este nivel cobra
sentido la elaboración de esta programación que planifica el proceso de
enseñanza-aprendizaje que se desarrolla de mi grupo de alumnos/as de
Educación Infantil de tres años .
Esta programación supone un eslabón intermedio entre la teoría y la
práctica, es decir, su función es asegurar la coherencia entre las intenciones del
sistema educativo y nuestra práctica docente. La programación pretende
sistematizar y organizar mediante un plan de actuación el trabajo que se piensa
llevar a cabo en el aula, ésta es una tarea necesaria para cualquier docente, de
este modo, se evitan así actuaciones improvisadas o poco coherentes y, lo más
importante, se configura como un instrumento de gran utilidad para introducir
modificaciones.
Asimismo, la programación que vamos a desarrollar responde a cuestiones ya
clásicas:
¿ Para qué enseñar?, la finalidad de la educación es el desarrollo de todas las
capacidades del ser humano. La Educación Infantil contribuye al desarrollo de las
siguientes capacidades:
- Conocer su propio cuerpo y sus posibilidades de acción.
- Adquirir una progresiva autonomía en sus actividades habituales.
- Observar y explorar su entorno familiar, social y natural.
- Desarrollar sus habilidades comunicativas orales e iniciarse en el
aprendizaje de la lectura y la escritura,
- Iniciarse en las habilidades numéricas básicas.
2
Todas ellas estarán presentes en los objetivos que hemos planteado para
nuestros alumnos/as.
¿ Qué enseñar?, los contenidos son medios que ayudan a desarrollar las
capacidades señaladas en los objetivos. Abarcan tanto conceptos, como
procedimientos y actitudes, así como los distintos temas transversales. Partiremos
de los centros de interés de nuestros alumnos/as para captar su atención y
motivarlos en su aprendizaje.
¿Cómo enseñar?, respondemos a esta pregunta con una metodología activa,
flexible que tenga en cuenta las necesidades de nuestros alumnos/as y su ritmo
de aprendizaje.
¿ Qué, cómo y cuándo evaluar?. La evaluación se refiere a todos los aspectos de
la personalidad del alumno/a y no simplemente al número de conocimientos
adquiridos. Con referencia a los aspectos relativos al qué evaluar, la respuesta
surge inmediata, los aspectos que ponen de manifiesto el nivel de desarrollo y
maduración de las dimensiones educativas de nuestros alumnos/as y la respuesta
que ofrecen a las estimulaciones educativas. Tendremos en cuenta no sólo el
resultado conseguido de nuestros alumnos/as sino también el esfuerzo realizado.
No sólo serán objeto de mi evaluación mis alumnos/as sino también mi propia
labor educativa. La evaluación en Educación Infantil debe ser global, continua y
formativa.
3
Principios para la práctica de la evaluación:
Consideramos los principios como las bases teóricas que habrán de dar
fundamento a todas las acciones evaluadoras que se lleven a cabo en los centros
de Educación de la Primera Infancia. Los que consideramos prioritarios son:
– Principio de la estimulación positiva: cada una de las conquistas que realicen los
niños y las niñas deben ser consideradas y valoradas desde situaciones de
análisis positivas.
– Principio del fortalecimiento de la autoestima personal: educado en un ambiente
de aceptación personal, cada uno de los educandos se sentirá querido,
aceptado y con deseos de complacer a todos los adultos con los que actúe.
– Principio de felicidad y de logro positivo: siempre se estará más preparado para
dar lo mejor de ellos mismos en situaciones de estabilidad afectiva y social.
En relación a los aspectos relativos al cómo evaluar, utilizaremos técnicas
diversas e instrumentos de registro variados.
Acerca de cuándo evaluar, debemos decir que el carácter continuo de la
evaluación nos exige un seguimiento de las unidades de programación en forma
de proceso: al comienzo de la unidad para determinar los conocimientos de los
que parte, a lo largo del tratamiento de la unidad y al término de la unidad
reflexionando sobre los datos registrados en el proceso continuo y extrayendo
conclusiones.
La tipología anual de nuestra programación nos ofrece un marco de referencia
global relacionado con el tipo de conocimiento que presentan nuestros
4
alumnos/as que perciben el todo antes que las partes, por ello, presentaremos los
contenidos de forma global y no fragmentados.
Ventajas de la programación. La programación mantienela adecuación, es decir,
se adecua a un contexto determinado, concreción ( concretará el plan de
actuación que se pretende llevar a cabo en el aula), flexibilidad ( posibilita la
modificación a lo largo de la puesta en práctica) y viabilidad ( se cuente con los
espacios, tiempos y recursos previstos para llevar a cabo las actividades
programadas). La flexibilidad de nuestra programación nos permite añadir
propuestas que vayan surgiendo y considerando necesarias.
Esta programación posee unas funciones específicas:
- asegurar la coherencia entre las intenciones educativas de un centro y la
práctica docente.
- planificar el proceso de enseñanza y aprendizaje que se desarrolla en el
aula.
- reflexionar sobre la propia práctica para mejorarla.
- facilitar la implicación del alumnado en su propio proceso de aprendizaje.
Nuestra programación requiere que estemos comprometidos en la enseñanza que
no demos nada por sabido y tengamos necesidad de mejorar y aprender.