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Ética en El Yoga 2

Revisión de la Ética del yoga

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FILOSOFÍA - Ética del yoga 2

Texto original

a. Niyamas

Etimológicamente niyama significa deber u obligación y dentro de la moralidad


religiosa queda claro cuál es su intención a este respecto. Si los preceptos que se describen
en el apartado anterior hacen más relación al comportamiento con una misma y las demás,
los niyamas hacen referencia a una gestión de los comportamientos en relación con el
entorno y las cosas que hay en el mismo. También podemos ver estos deberes dentro de su
aspecto social lo mismo que los yamas pueden y deben aplicarse a su aspecto material.
En las upanishad se describen diez niyamas aunque hay otros textos que hacen
referencia a otros muchos deberes que tiene el individuo dentro de la sociedad, la religión y
el entorno. Los que se describen en las upanishad y que no se describen por Patanjali son
Astikya - fe en dios, Dana - generosidad, Siddhanta sravana - leer los textos antiguos, Hri -
remordimiento, Mati - reflexionar, Japa - repetición de mantras, Huta - realizar los rituales
y Vrata - cumplir los votos religiosos.
Como vemos, los Niyamas de las upanishad van dirigidos a una práctica religiosa
más cercana al Vedanta de los brahmanes mientras que los que describe Patanjali van
dirigidos a practicantes de la meditación que buscan “más por su cuenta” la unión con lo
divino, en vez de guiarse tanto por los sacerdotes.

i. Saucha - limpieza

Es nuestro deber estar limpias por dentro y por fuera y limpiar nuestro entorno,
parece una obviedad pero hay muchas personas en la actualidad que no tienen nada claro
el concepto de limpieza ni de orden porque no han aprendido a ser limpias ni ordenadas.
Realmente os sorprendería lo que muchas personas hacen a estos respectos.
Tradicionalmente se refiere a mantener limpio y ordenado el lugar de residencia
con el menor número de posesiones que además deben ser las exclusivamente necesarias
para mi vida. También debemos limpiar el cuerpo y sus orificios, lavar el cuerpo y el cabello
con abundante agua limpia; la boca, la nariz y la lengua con agua y algún elemento que nos
ayude a extraer las impurezas; el recto realizando lavativas de vez en cuando; los ojos y los
oídos de forma cuidadosa y delicada. Para limpiar nuestro interior consumiendo alimentos
que sean agradables al paladar, evitar consumir cosas picantes, agrias y amargas, tomar
poco dulce y muchas frutas. Por último para limpiar nuestro interior mental debemos
practicar asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi.

Vamos a aprovechar este punto para hacer una crítica a los medios de limpieza
personal que se utilizan actualmente con excesiva cantidad de químicos. En primer lugar
pongamos la perspectiva evolutiva: nuestra piel y nuestro pelo están diseñados para estar
cubiertos por una fina capa de grasa producida por las glándulas de la piel y lavarse con
agua o con polvo según la disponibilidad de agua. La piel tiene una fauna y una flora
microbianas que crecen en simbiosis en condiciones normales que fundamentalmente la
componen bacterias bacilares acidófilas y hongos de la familia candidae.
Cuando utilizamos jabón para limpiar nuestra piel eliminamos la capa de grasa
natural y arrasamos con toda la microbiota, la simbiótica y la patógena. Hacemos un borrón
y cuenta nueva que viene muy bien de vez en cuando porque la microbiota simbiótica se
desarrolla más rápido en condiciones normales y va a expulsar de nuestra piel a los
patógenos por competencia en el mismo nicho ecológico. Cuando esto lo hacemos de forma
continuada, la biota simbionte se ve tan mermada que no tiene capacidad de recuperación
y hay muchas posibilidades de que los patógenos invadan los nichos de nuestra piel,
además la piel sufre con la desaparición de la grasa y se descama y agrieta en mayor
medida creando espacios anaerobios más grandes que son más fácilmente invadidos por
patógenos. Además, las cremas artificiales lanzan una señal a la piel que produce menos
grasa natural al estar saturada de grasas, los desodorantes bloquean los poros de las
glándulas sudoríparas creando un ambiente anaeróbico húmedo que es ideal para el
desarrollo de biota patógena y los químicos dañan la piel en general.
Quiero decir con todo esto que si utilizamos sustitutos químicos para el
mantenimiento de la piel, la estamos dañando y nos hacemos dependientes de dichos
sustitutos porque nuestra “defensa” natural deja de funcionar. Sin contar con los perjuicios
que pueden aparecer a medio o largo plazo.
Con el ritmo de vida sedentario que llevamos es más que suficiente el uso de jabón
una vez por semana. No entramos en contacto con la naturaleza, ni con el suelo, ni con
animales salvajes ni nada de nada y la cantidad de patógenos a la que nos exponemos es tan
pequeña que la defensa natural de la piel es más que suficiente. Lavar la piel con agua
cuando la grasa natural y la biota simbionte están en condiciones óptimas es más que
suficiente para eliminar los pocos patógenos que haya. Lo que ocurrirá es que el olor de
nuestra piel será más evidente porque las feromonas estarán más presentes, pero esto se
soluciona con un perfume normal y corriente aplicado en las zonas donde haya un olor algo
más intenso como las axilas.

Como culturalmente utilizamos jabones, cremas y químicos todos los días para
aplicarlos sobre la piel, para volver a tener una piel naturalmente sana debemos dar un
tiempo importante de recuperación que oscilará entre tres y doce meses. Al principio
podremos eliminar de golpe las cremas, desodorantes y resto de químicos, pero el jabón no
podremos quitarlo de golpe porque vamos a oler mal, los patógenos se desarrollarán en
muchas zonas de nuestro cuerpo y los patógenos huelen mal. Además, la piel producirá
grasa en exceso si utilizamos poca crema o en defecto si utilizamos muchas cremas.
Tampoco usaremos esponja porque elimina demasiada grasa y demasiadas escamas de la
piel, abundante agua tibia y frotar con las manos es más que suficiente. Deberemos utilizar
jabón tres días sí y uno no durante un mes, dos días sí y uno no durante el siguiente mes,
un día sí y dos no durante el siguiente y un día sí y tres no durante el siguiente. En el quinto
mes utilizaremos jabón una vez a la semana. Los días que no utilizamos En este proceso
nuestra piel conseguirá regenerar su producción de grasa natural de forma equilibrada y la
biota de la piel estará bien estructurada y estabilizada evitando que los patógenos
produzcan mal olor.
El olor de nuestra piel tenderá a ser ácido, como a leche o a miga de pan, esto sería
bastante ideal. Las axilas, los genitales y la zona anal tendrán sus olores naturales, en las
axilas podemos aplicar los perfumes que utilicemos de forma habitual que no tienen
partículas que bloquean las glándulas sudoríparas y en los genitales y zona anal
posiblemente tengamos que utilizar un poco de jabón con mayor regularidad que el resto
del cuerpo.

La limpieza bucal y nasal han sido otras dos formas de limpieza bastante específicas
en el mundo del yoga. Nauli es la técnica de introducir agua tibia por las fosas nasales y
expulsarla por la boca para limpiarlas adecuadamente, también se utilizaban cordones de
algodón o lino del mismo modo que el agua. La boca se frota con los dedos, después con
una raíz que se deshilacha y hace la función de cepillo de dientes y la lengua se raspa de
muy atrás hacia adelante para extraer la saburra y después se carraspea para expulsar el
esputo que pueda existir en la garganta, se hacen gárgaras y de este modo se termina de
limpiar la garganta.
Personalmente la limpieza de la boca la realizo de este modo y a penas utilizo pasta
para dientes, del mismo modo que en el resto del cuerpo, la flora bucal se restablece y
desaparece el mal olor. Usar seda dental es un avance muy importante y debemos utilizarla
de vez en cuando porque daña la encía entre los dientes, en caso de estar bien conservada
la encía interdental no es necesario el uso de la seda porque no quedan restos ni bacterias
entre los dientes al no existir espacio físico. Con respecto al olor, influye muchísimo la
comida ingerida: cebolla, ajo, puerro y similares causan mal olor por mucho que lavemos,
los productos lácteos y fermentados también producen mal olor, todos los productos
amargos producen mal olor, a veces el pescado y los ácidos y los picantes también lo
producen. La cantidad de comida también influye en el mal olor bucal, cuanto más
comamos y más larga sea la digestión más probabilidad hay de mal olor, comer y dormir
antes de dos horas de haber comido… Las enfermedades en general producen mal olor en
la boca y suelen ser olores característicos, esto es algo muy utilizado por los médicos
orientales y tiene una validez total, lo mismo que producen saburras de colores concretos y
pigmentaciones faciales determinadas.
Debemos diferenciar entre espacio bucal limpio y mal olor debido a la alimentación
o la enfermedad. Una boca limpia carece de sarro entre los dientes y las encías están
rosadas y firmes, la lengua posee un poco de saburra blanca desde la mitad hacia el final de
la misma. Si aún así huele se debe a las otras causas.
ii. Santosha - contentamiento

Apreciar lo que se tiene y ser agradecido con lo que se recibe son dos cualidades
que han sido muy valoradas por los contextos religiosos pero esto es obvio que no siempre
vamos a poder mostrarlo. Como los yamas en su forma moralizadora, los niyamas tienen su
forma moralizadora que es un poco cutre y muy invasiva y limitante emocionalmente. No
podemos estar agradecidas con la vida si estamos recibiendo palos de continuo, si tenemos
pérdidas de forma constante, ¡no! El agradecimiento nace de forma natural cuando
recibimos cosas agradables de otras personas y el contentamiento cuando estamos
satisfechas con nuestras posesiones y nuestro entorno. Saliendo de los extremos, podemos
analizar este principio, este “deber”, de una forma más completa y profunda.
Cuando intentamos profundizar en estas formas de respuesta y comportamiento
nos damos cuenta de que tiene mucho que ver con el siguiente, con la austeridad, en cómo
contemplamos que debe ser nuestra vida en tanto a posesiones, tipos de alimentos, etc. Si
nuestro objetivo es tener muchas pertenencias que además sean grandes, caras, vistosas,
etc., si queremos tener mucho ocio, tener muchas relaciones con muchas personas, ser la
mejor en muchos campos, etc., obvio que vamos a sentirnos frustradas, perdidas y dolidas
por perder cosas o no lograrlas.
Cuando nuestra vida es relativamente austera, que no necesariamente ascética ni
exenta de placeres, es mucho más fácil sentirse agradecida y reconfortada con lo que se
tiene. Valorar las cosas por el uso que se les da y no por el valor social que pueda haberse
creado de forma artificial (valor de mercado), como diría Marx, abandonar el fetichismo por
las mercancías. No quiero decir que se tenga poco, simplemente que se tenga lo necesario
sin derrochar recursos en posesiones superfluas.
Quedarse en un punto medio adecuado es complicado porque el entorno
consumista nos lleva continuamente a desear las mercancías, pero con un entrenamiento
adecuado, un análisis concienzudo y un plan de aprendizaje todo se puede conseguir.

iii. Tapas - austeridad

La austeridad que suele referirse en el entorno moral del yoga es más parecida a un
ascetismo bastante extremo que a un punto medio entre el exceso y el defecto. El ascetismo
es algo que debemos entrenar de forma regular, el hecho de sentir la carencia de algunas
cosas que nos puedan parecer necesarias nos pondrá en la perspectiva adecuada para
valorar si realmente lo son.
Cuando realizo un ayuno, cuando son asceta en la alimentación, puedo analizar si
mi organismo necesita tanto alimento como el que tomo o si realmente estoy
alimentándome de forma adecuada. Cuando realizo pranayama puedo observar si
realmente mi cuerpo, en una situación de descanso, puede funcionar bien con menos
aporte de oxígeno. El ascetismo como extremo en la carencia y el hedonismo como el
extremo en la acumulación nos sirven de medida para la debida austeridad en nuestra vida.
El punto adecuado entre el ascetismo y el hedonismo no siempre se consigue
explorando el defecto, a veces es necesario explorar el exceso, por ejemplo en el sexo o en
otros placeres. Tan beneficioso nos puede ser el ascetismo extremo como el hedonismo
extremo si hacemos un análisis adecuado, si estructuramos la experiencia como una
práctica o entrenamiento y hacemos sabiduría de los resultados. Para llegar al centro
debemos explorar los extremos.
La austeridad no sólo aplica a lo material, también aplica a lo mental, a los
recuerdos y símbolos de mis pensamientos. De hecho meditamos para encontrar un punto
en el que los pensamientos no sean ni muchos ni pocos y que los que haya me sean útiles a
la hora de estructurar mi pasado y proyectar mi futuro.

iv. Svadhyaya - estudio

Me parece algo maravilloso que hace al menos 2000 años se tuviera en tan buena
valoración el aprendizaje, el estudio. En el yoga se refiere obviamente a los textos religiosos
de los Vedas, las upanishad y los textos propios del yoga como una forma de moralizar y
extender el conocimiento propiamente religioso. Pero en los contextos más heterodoxos
también se referían a conocer el funcionamiento de la naturaleza, de la mente, del cuerpo,
la medicina, el universo, etc.
El yoga siempre se ha caracterizado por ser puntero en la sabiduría general y en
poner en práctica esa sabiduría. Los grandes yogis fueron grandes sabios por dedicar
tiempo a la observación y al análisis sistemático, el ayurveda tuvo un desarrollo muy
importante desde hace 2500 años hasta hace 2000 años cuando el budismo prohibió
muchas de sus prácticas. Estamos hablando de que realizaban intervenciones quirúrgicas
para tratar apendicitis, extracción de tumores y vesícula, tratamiento de roturas, etc., a
parte de conocer el uso de la herboristería de forma bastante profunda y precisa.
La filosofía fue otro terreno trabajado en bastante profundidad por los yogis, sobre
todo en su confluencia con el budismo. Esto se conoce por los textos del budismo tibetano
que se conservaron más y mejor que en la propia India donde se escribieron. Muchos de
estos textos se condensaron en el Lam Rim Chen Mo - “Las etapas del camino a la
iluminación” en las que se desarrollan puntos de vista sobre la existencia última de los
objetos y el sujeto, sus relaciones, etc. Tiene bastante poco que envidiar a las diversas
concepciones filosóficas occidentales que hemos comentado en esta parte de la formación
sobre filosofía.

Aplicando a nuestros días y a nuestro objetivo vital, el estudio debe abarcar todo
aquel conocimiento que sea necesario para comprender cómo es el mundo en el que
vivimos, cómo somos cada una de nosotras y cómo nos relacionamos con el mundo, con
nosotras mismas y con las demás. Es decir, todo lo que estamos viendo en esta formación y
que culmina con la sección sobre el “estado de yoga”.
v. Ishvara Pranidhana - fe

La concepción de lo divino como un todo universal dentro la filosofía del Vedanta


tiene a Ishvara como la parte de lo divino que está dentro de nuestra individualidad. Como
hay una parte de Dios en nuestro interior debemos tener fe en que esa parte de divinidad
nos llevará por un buen camino kármico hasta el logro del moksha. Esta es la parte
puramente religiosa y que verdaderamente conecta al yoga con la religión brahmánica.
Trayendo el concepto a un momento actual carente de religiosidad tóxica con una
visión científica adecuada, aún así debemos tener fe, tenemos que desarrollar una
confianza (con + fe) en que la naturaleza es más sabia que nosotras mismas y como al
mismo tiempo somos parte de esa naturaleza, la evolución corre por nuestras venas y la
vida ocurrirá a pesar de nosotras y sobre nosotras, nos guste o no nos guste. Podremos
dejarnos llevar o intentar dirigir un poco esta barca que encarnamos en forma de huesos y
carne, al final moriremos y nuestra vida no habrá significado nada para el universo. Cuatro
átomos de carbono juntos intentando entender el universo desde la superficie de un
pequeño planeta de silicio y hierro, en una estrella mediocre que da vueltas en una galaxia
normalita dentro de una inmensidad vacía…
Tan irrisorias y tan grandes, tan insignificantes y tan mensurables, tan vacías y tan
llenas, tan dependientes y tan comprometidas por nuestro entorno… quizás el hecho de
tener fe en algo más grande y más pequeño que nosotras no sea una idea tan estúpida
como hemos hecho parecer que sea. En definitiva no vamos a poder conocer la totalidad de
lo universal ni de lo infinitesimal y vamos a conocer bastante poco de lo que está a nuestra
escala, esta certeza en nuestra incapacidad nos debe volver mucho más humildes y
enseñarnos a soltar nuestros ideales grandilocuentes.
Pero vamos… ¡que Dios no existe!

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