DERECHO ROMANO
ESTRUCTURA SOCIAL ROMANA
Dr. Pablo Javier Subieta
Estructuras básicas de la sociedad romana.- La importancia de la organización familiar originaria, bajo la autoridad del padre (pater familias)
atravesará los siglos. La familia romana incorporaba a muchas más personas que la de nuestro tiempo: además de los relacionados por lazos
de sangre, estaban los clientes, hombres libres que buscaban el amparo de los padres, y así poder vivir tranquilos en Roma, prestando
servicios al pater familias, y los siervos (esclavos), comprados o hechos tales en las campañas militares. Correspondía al pater familias
administrar a todo este conjunto velando por su continuidad para hacer posible, a través de las generaciones, el culto a los antepasados, a la
vez que cuidando de su patrimonio. Los miembros de las antiguas familias romanas son los patricios; que forman una verdadera nobleza -
esto es, los que tienen antepasados conocidos—con un extraordinario espíritu de disciplina, de austeridad y de devoción a su ciudad. Estos
padres de familia se reunían en una asamblea (el Senado) que sería la que iba a dar a Roma, durante un milenio, las grandes orientaciones
políticas. Pero hay que recordar que, en los orígenes de la ciudad, estos senadores junto a sus hijos y parientes cercanos -- constituyendo el
grupo de los ciudadanos que en idioma latín se denominaba populus (pueblo)-- eran también los valientes defensores armados de su ciudad,
que habían construido con sus propias manos, tal como cultivaban los campos que la rodeaban. Estos agricultores apreciaban la paz, que
permite que los sembrados maduren y que las cosechas puedan recogerse oportunamente; pero la paz debía ser defendida con las armas
cada vez que fuera necesario (¡y muchas veces lo fue!), no solo para rechazar los ataques e invasiones, sino también para ir ganado cada vez
más tranquilidad, al someterse a posibles enemigos antes de que llegasen a ser un peligro. Esta realidad quedó recogida en la sentencia
romana "si vis pacem para bellum" (Si quieres la paz, prepara la guerra).
Estas continuas guerras hicieron necesario contar también con la ayuda militar de los pobladores no patricios de la ciudad, denominados
plebeyos; los plebeyos no tenían patrimonio ni representación legal, pero a medida que se iban incorporando al ejército romano, exigían
también una participación en el gobierno de la República y, poco a poco, fueron consiguiendo el derecho de elegir y ser elegido para ciertas
magistraturas, como el consulado.
A la par de las victorias de su ejército, crece el poder y prestigio de Roma, lo que sus magistrados supieron aprovechar muy bien para
conquistar la amistad de otros pueblos, que pasaban a ser aliados de Roma; a cambio de obediencia y servicio militar. Roma los protegía con
sus armas y con sus leyes. Así, con extraordinaria habilidad, los romanos supieron ir ordenando y reglamentando estas nuevas situaciones
para incorporar bajo su gobierno a conquistados y aliados, cada cual con sus derechos y obligaciones.
La Sociedad Romana.- Los romanos eran una civilización eminentemente urbana, donde se daba gran prioridad a la vida política, guerrera y a
las relaciones sociales, que se hacían tanto en las casas de los individuos, como en lugares públicos como el Coliseo, donde se realizaban
combates con gladiadores y luchas contra animales salvajes; o los Baños públicos, que tenían capacidad para unas 3.000 personas y contaban
con piscinas, baños a vapor, gimnasios y bibliotecas.
La sociedad de la antigua Roma era estratificada existiendo una gran diferencia entre los patricios, que formaban el grupo alto de la sociedad,
poseían las riquezas y gran parte de las tierras, a la vez que participaban en política; y los ple-bellos, quienes inicialmente no fueron
considerados ciudadanos romanos y por lo tanto, no gozaron de derechos civiles; aunque sí tenían varios deberes y prohibiciones. Un grupo
aparte eran los esclavos, quienes no poseían derechos, sino solamente obligaciones que les imponían sus dueños.
La Vivienda.- Como en todas las grandes civilizaciones no existe en Roma un tipo de vivienda uniforme y aunque la vida política y cultural
romana estaba centrada en las ciudades, la mayoría de los habitantes del imperio vivía en un medio rural, en casas precarias, sencillas y
pequeñas.
Sin embargo, los sectores acaudalados podían gozar de casas amplias, sólidas (de adobe o piedra) y cómodas, que eran verdaderos palacios,
donde se daba una gran importancia a la decoración de las habitaciones utilizando materiales como el mármol, el alabastro y realizando
pinturas y mosaicos. Para evitar la oscuridad de las noches, las viviendas eran alumbradas con lámparas de aceite, llamadas candiles, de barro
o de bronce.
Debido al sentido religioso de los romanos, todas las casas poseían un lugar sagrado en que les rendían culto todos los días a los muertos,
dedicándoles ofrendas y solicitándoles su protección y ayuda.
La Alimentación.- La base de la dieta alimenticia de los romanos eran productos cultivados en el imperio y territorios dominados, como los
cereales, especialmente una antigua variedad de trigo llamada escanda, con la que se fabricaba pan y otros alimentos. También consumían
legumbres, especialmente lentejas, judías, aceitunas, uvas, que hacían fermentar para hacer vino, altamente apetecido por los romanos.
La actividad ganadera les proporcionó carne de cabra, vaca, cerdo, leche y queso para su alimentación; mientras que la caza de aves y la
pesca les entregaba otras alternativas de comidas.
En general los romanos se preocuparon tanto de la comida por su condición de alimento, como del sabor y ornamentación de los platos,
aderezados con salsas y adornados con hierbas.
Creencias religiosas y mitológicas.- Los antiguos romanos creían que su ciudad había sido fundada por Rómulo quien, junto a su hermano
Remo, habían sido amamantados por una loba, luego que su madre los había arrojado al río Tíber en una artesa que se detuvo afuera de la
cueva de la loba.
De esta manera, la loba se convirtió en símbolo de la ciudad. Eran politeístas, entre sus principales divinidades destacaban: Júpiter, el dios
creador, del cielo; Juno, la diosa protectora; Minerva, la diosa guerrera; Baco, dios del vino y las fiestas; Marte, dios de la guerra; y Venus,
diosa del amor y la fertilidad.
Creaciones artísticas.- El desarrollo del arte romano estuvo fuertemente influido por las formas culturales griegas, especialmente desde el
siglo III a.C., cuando los romanos conquistaron la Magna Grecia. Así, el mundo romano fue un fiel continuador de las formas artísticas griegas
en la pintura y escultura, pero supo incorporar valiosas innovaciones en la arquitectura.
Los arquitectos romanos crearon un nuevo estilo con el desarrollo de las construcciones abobedadas, en las que destacan el arco, las bóbedas
y el mortero.
Entre las principales obras arquitectónicas romanas sobresalen templos, basílicas, foros, termas (Termas de Caracalla), circos, anfiteatros
(como el coliseo), arcos de triunfo (Arco de Constantino), acueductos y puentes
1.-Clases sociales y ocupaciones.- La sociedad romana se configura de dos clases sociales que tenían la ciudadanía romana: una aristocracia
de propietarios (patricios) y una clase popular que luchaba por conseguir derechos(plebeyos). Como ya se ha dicho anteriormente, la
economía estaba basada en el sistema de producción esclavista, donde la mayoría de los esclavos eran prisioneros de guerra. Existían
mercados de esclavos donde se comerciaba con ellos como si fuesen simples mercancías.
Así pues la sociedad romana estaba dividida en:
Patricios: la clase dominante que poseía todos los privilegios tanto fiscales, como judiciales, políticos y también culturales.
Plebeyos: eran el pueblo que no gozaba de todos los derechos ni privilegios.
Esclavos: no tenían derechos y eran posesión de sus amos. El esclavismo era toda una institución social en Roma. No fue un
esclavismo de raza, como sí lo sería siglos después. En Roma cualquiera podía ser esclavo; la fuente de esclavos provenía sobre todo de
pueblos conquistados, pero también de delincuentes u otra gente que fuera degradada a esa clase social por algún motivo. En realidad el
esclavismo no era más que la clase social más baja. Y como toda clase, también era posible ascender a veces comprando la propia libertad, o
simplemente por el deseo expreso del amo que se formalizaba con el acto de de manumisión, un privilegio exclusivo de todo propietario que
convertía al esclavo en liberto (esclavo liberado).
Concepto de ciudadano y no ciudadano.- Un ciudadano es un miembro de una comunidad politica. La condición de miembro de dicha
comunidad se conoce como ciudadanía, y conlleva una serie de deberes y una serie de derechos.
Entre los más importantes derechos, destacan por su importancia los de participación en los beneficios de la vida en común. Además de la
imprescindible participación política, mediante el derecho al voto que es la seña de identidad de las democracias
representativas predominantes en el mundo.
Entre los deberes, destacan la obligación de respetar los derechos de los demás, de contribuir al bien común respetar los
valores predominantes – que incluyen el sentido de justicia y de equidad -, y otros que contribuyen a afirmar la tesitura social y la paz.Un no
cuidadano, no tiene los derechos que tiene un ciudadano, no puede votar ni hacer nada.
2.-Organización política. - Se llama magistratura romana a la dignidad, cargo y conjunto de atribuciones con las cuales, en la antigua Roma,
se investía a un ciudadano para que desempeñara determinadas funciones relacionadas con la administración y dirección política de la
ciudad.
En la República romana, finalizada la monarquía (año 509 a. C.), el lugar del rey fue ocupado por dos magistrados a los que se llamó primero
pretores y luego cónsules. Según la tradición romana, la aristocracia, para evitar los abusos en que habían incurrido los antiguos reyes,
estableció una serie de medidas limitantes al poder de los nuevos oficiales. Así, se dispuso que cada uno tuviera veto sobre la decisiones del
otro (intercessio); que gobernaran sólo por un año; que las penas o castigos que impusieran pudieran ser apeladas ante las asambleas del
pueblo (provocatio ad populum) y, que una vez terminado su mandato, fueran responsables por los actos contrarios a la ley que,
eventualmente, cometiesen en el cargo.
Con el tiempo, las funciones de los cónsules se disgregaron en una serie de nuevas magistraturas, a saber: la cuestura ( 447 a. C.); la censura
(443 a. C.); la pretura urbana (367 a. C.); la edilidad (365 a. C.) y la pretura peregrina (242 a. C.). Todas ellas compartían las características de
ser colegiadas, temporales y responsables.
Dicha magistraturas constituían el gobierno regular de la ciudad, y por ello eran llamadas ordinarias. Frente a ellas, atendiendo la necesidad
de contar con una conducción unitaria y firme para los períodos de crisis, se creó la dictadura (en torno al año 500 a. C.), la cual fue
incorporada a la constitución republicana con el carácter de magistratura extraordinaria. Otras magistraturas de igual carácter, pero de
existencia restringida a determinados períodos de la República, fueron: el decemvirato y el triunvirato.
Magistraturas ordinarias.- La carrera política “cursus honorum” de un romano debía pasar por diferentes magistraturas, en un orden
determinado, hasta alcanzar el consulado, que era la magistratura suprema. Este “cursus honorum” se iniciaba a los 27 años, después de
haber cumplido el servicio militar. Tenían que pasar 3 años entre el ejercicio de una magistratura y al inmediatamente superior. Eran las que
habían normalmente.
Magistraturas no ordinarias.- El senado: Los senadores formaban el ppio, el consejo de los estados crueles, no podían reuniese sin que estos
los convocaran. La lista de los 300 miembros era primeramente redactada por los cónsules, luego por los censores. Todos los antiguos
magistrados crueles pasaban a figurar en ella cuando dejaban el cargo.
Sus funciones: Autoritas patrum: era la rectificación de las decisiones tomada por el pueblo en los comicios, sin cuyo requisito, no eran
obligatorias.
Militares: llamaba a las filas en caso de guerras, autorizaba o no las expediciones al servicio militar.
Se ocupaban, junto con los comicios, todo lo ateniente a las relaciones internacionales.
Asamblea: La República romana (en latín: Res Publica Romanorum) tenía los poderes gubernamentales separados en 4 asambleas: el Comicio
por curias, el Comicio por centurias, el Comicio por tribus’ y el Concilium Plebis (Consejo de la Plebe). A diferencia de las cámaras modernas,
estos cuerpos representativos combinaban las funciones jurídicas, legislativas y electorales, como lo hacían también los magistrados. Aunque
no existía una separación clara de poderes, el intrincado balance Constitucional y la división de los poderes en la República fue notablemente
elaborado. Ellos poseían el poder para hacer ex post facto leyes, retroactivamente haciendo un acto dado ilegal. Hay que denotar que el
Senado Romano era una cámara deliberadora, y no poseía poderes legislativos ni jurídicos.
Asamblea por curias.- El Comicio por Curias era la más antigua asamblea romana después del Comisio Calata. Cada una de las 3 tribus
antiguas tenía 10 curias, y estas a su vez 100 hombres. En total eran entonces 3.000 personas que constituían las curias juntas. Este órgano,
en un principio, elegía a los más altos magistrados, pero posteriormente sólo confirmaba e inauguraba las elecciones de la Asamblea por
Centurias.
Asamblea por centurias.- El Comicio por centurias incluía a patricios y plebeyos organizados dentro de 5 clases económicas (teoría hoy en día
bastante desechada por cualquier historiador; pocos hablan de más de dos clases (los Caballeros y Senadores eran la Primera Clase) y
distribuidos entre divisiones internas llamadas centurias. La membresía de la Asamblea requería cierto estatus económico, y poder el cual
principalmente recaía en los miembros de la primera y segunda clases. La asamblea se reunía anualmente para elegir a los cónsules y
pretores, y cada cinco años para elegir a los Censores. También se reunían para intentar casos de alta traición (perduellio), aunque esta
última función cayó en desuso después de que Lucios Appuleius Saturninus introdujera un formato más realizable (maiestas). (traición
pequeña).
El voto de un ciudadano no contaba dentro de la Asamblea por Centurias. Mas, el voto individual era contado dentro de su Centuria y
determinaba el voto final de aquella Centuria. A causa de que sólo las primeras 18 Centurias (y las más ricas) poseían un número nominal de
miembros (100), miembros de otras Centurias ejercían una influencia desproporcional sobre los votos finales de cada una de ellas.
Asamblea por tribus.- El comicio por Tribus incluye a patricios y plebeyos distribuidos entre 35 tribus en las cuales todos los ciudadanos
romanos son ubicados para propósitos administrativos y electorales. La mayoría de la población urbana de Roma estaba distribuida entre 4
tribus urbanas, lo cual significaba que sus votos individuales eran insignificantes. Como en la Asamblea por Centurias, el voto era indirecto,
con 1 voto proporcionado por cada tribu. El voto era por lo tanto inclinado en favor de las 31 tribus rurales. La asamblea por tribus se reunía
en el Foro Romano, elegía a los ediles (curules solamente), los cuestores, y los tribunos de la plebe. Condujo además la mayoría de los juicios
hasta que el dictador Lucius Cornelius Silla estableciera las Cortes (quaestiones). En la tabla de la derecha podemos observar las formas de
gobierno de Roma.