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CAPITULO IV
Causas de exclusién del delito
Articulos: 15 a 17Articulo 15
Articulo 15. El delito se excluye cuando:
L
I.
Ill.
b
°)
Iv.
EI hecho se realice sin intervencién de la voluntad del agente;
Falte alguno de los elementos del tipo penal del delito de que se trate;
Se actie con el consentimiento del titular del bien juridico afectado,
siempre que se Ilenen los siguientes requisitos:
Que el bien juridico sea disponible;
Que el titular del bien tenga 1a capacidad juridica para disponer
libremente del mismo; y
Que el consentimiento sea expreso o tacito y sin que medie algiin vicio; 0
bien, que el hecho se realice en circunstancias tales que permitan
fundadamente presumir que, de haberse consultado al titular, éste
hubiese otorgado el mismo;
Se repela una agresion real, actual o inminente, y sin derecho, en protec-
cion de bienes juridicos propios o ajenos, siempre que exista necesidad
de la defensa y racionalidad de los medios empleados y no medie
provocacién dolosa suficiente e inmediata por parte del agredido 0 de la
persona a quien se defiende.
Se presumira como defensa legitima, salvo prueba en contrario, el hecho
de causar dafio a quien por cualquier medio trate de penetrar, sin dere-
cho, al hogar del agente, al de su familia, a sus dependencias, 0 a los
de cualquier persona que tenga la obligacién de defender, al sitio donde se
encuentren bienes propios 0 ajenos respecto de los que exista la misma
obligacion; o bien, !o encuentre en alguno de aquellos lugares en cir-
cunstancias tales que revelen la probabilidad de una agresion;
Se obre por la necesidad de salvaguardar un bien juridico propio 0 ajeno,
de un peligro real, actual o inminente, no ocasionado dolosamente por el
agente, lesionandootro bien de menor 0 igual valor que el salvaguardado,
233Cédigo Penal
VI.
Vil.
VIL,
a)
b)
siempre que el peligro no sea evitable por otros medios y el agente no
tuviere el deber juridico de afrontarlo;
La acci6n o la omisi6n se realicen en cumplimiento de un deber juridico
o en ejercicio de un derecho, siempre que exista necesidad racional del
medio empleado para cumplir el deber 0 ejercer el derecho, y que este
ultimo no se realice con el solo propésito de perjudicar a otro;
Al momento de realizar el hecho tipico, el agente no tenga la capacidad.
de comprender el caracter ilicito de aquél o de conducirse de acuerdo
con esa comprensién, en virtud de padecer trastorno mental o desarrollo
intelectual retardado, a no ser que el agente hubiere provocado su
trastorno mental dolosa o culposamente, en cuyo caso respondera por el
resultado tipico siempre y cuando lo haya previsto o le fuere previsible.
Cuando la capacidad a que se refiere el parrafo anterior sdlo se encuentre
considerablemente disminuida, se estar alo dispuesto en el articulo 69
bis de este codigo;
Se realice la accion o la omisién bajo un error invencible:
Sobre alguno de los elementos esenciales que integran el tipo penal; o
Respecto de la ilicitud de la conducta, ya sea porque el sujeto desconozca
la existencia de la ley 0 el alcance de la misma, o porque crea que esta
justificada su conducta,
Si los errores a que se refieren los incisos anteriores son vencibles, se
estara a lo dispuesto por el articulo 66 de este codigo;
Atentaslas circunstanciasque concurrenen larealizacionde una conducta
ilicita, no sea racionalmente exigible al agente una conducta diversa a la
que realiz6, en virtud de no haberse podido determinar a actuar conforme
a derecho; 0
El resultado tipico se produce por caso fortuito.Articulo 15
Articulo 15. El delito se excluye cuando:
ERROR EN LA COMISION DE UN DELITO, CRE-
YENDO COMETER OTRO, NO ENTRANA CUL-
PABLE IGNORANCIA, Una interpretacién armonica
de la fraccién XI del articulo 15 del Cédigo Penal Federal,
permite establecer que el legislador, si bien reconoce
como excluyente de responsabilidad delictiva ¢l hecho
de “realizar la accién y omisién bajo error invencible
respecto de alguno de los elementos esenciales que
integran la descripcién legal (error de tipo) 0 que por el
mismo error estime el sujeto activo que es Iicita su con-
ducta" (error de prohibici6n) siempre y cuando el error
sea invencible no menos verdadero resulta que tal
eximente no abarca ni puede abarcar a aquellos casos en
Jos que el activo del delito, creyendo cometer un ilicito
(introduccién legal al pais de mercancias de procedencia
extranjera), comete otro distinto (introduccién ilegal al
pais de estupefacientes), pues el error que prevé el dispo-
sitivo legal en cita, se retiere a la tipicidad de la conducta
en abstracto al actuar contra derecho, sea cual fuere su
posible encuadramiento, ya dentro de una u otra figura
delictiva, caso en que la voluntad del activo es de todas
suertes la de violar la ley.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA
PENAL DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo directo 762/88. Alberto Hurtado Martinez. 29
de septiembre de 1988. Unanimidad de votos. Ponente:
J. Jestis Duarte Cano. Secretario: Carlos Loranca Mutioz.
Tribunales Colegiados de Circuito, Semanario Judicial
de la Federacién, Octava Epoca, Tomo Il, Segunda
Parte-1, pagina 256 (/US: 230061).
Esta tesis también corresponde al articule 15, fraccion
Vu.
EXCLUYENTES. Las excluyentes de responsabilidad
{y por ende la legitima defensa), no deben presumirse, y
slo operan en favor de un encausado cuando se hallen
fehacientemente demostradas, salvo los casos de presun-
ciones legales que en materia de defensa legitima estable-
ce la propia ley.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO
CIRCUITO.
Amparo directo 120/90. Juan Gémez Martinez. 17 de
abril de 1990. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo
Calvillo Rangel. Secretario: Humberto Schettino Reyna.
Tribunales Colegiados de Circuito, Semanario Judicial
de ta Federacién, Octava Epoca, Tomo X1V-Julio, pagina
586 (1US: 211457).
Esta tesis también corresponde al articulo 15, fraccién IV.
EXCLUYENTES. Las excluyentes de responsabili-
dad de legitima defensa, miedo grave, temor fundado,
estado de necesidad, cumplimiento del deber y ejercicio
de un derecho, se excluyen entre si
Amparo directo 5351/57. Pedro Ziifiga Pérez. 30 de
junio de 1958, Cinco votos. Ponente: Carlos Franco Sodi,
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacion,
Sexta Epoca, Volumen XII, Segunda Parte, pagina 52
(US: 263976)
Esta tesis también corresponde al articulo 15, fraccion V1.
EXCLUYENTESDE RESPONSABILIDAD. DEBEN
DEMOSTRARSEPLENAMENTE. Las excluyentes de
responsabilidadpenal deben comprobarseen formapiena,
235Cédigo Penal
a fin de que e] juzgador pueda otorgarles el valor abso-
Iutorio que legalmente les corresponde
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEGUNDO
CIRCUITO.
Amparo directo 22/90. Felipe Villegas Parra. 13 de
febrero de 1990. Unanimidad de votos. Ponente:
Fernando Narviez Barker. Secretario: Alejandro Garcia
Gomez.
Amparo directo 137/90. Cristina Fuentes Arias. 26 de
abril de 1990. Unanimidad de votos. Ponente: Maria det
Carmen Sanchez Hidalgo. Secretario: Fernando Hernan-
dez Pina.
Amparo directo 90/92. Primitivo Gonzélez Enriquez. 18 de
marzo de 1992. Unanimidad de votos. Ponente: José An-
gel Mandujano Gordillo. Secretaria: Teresita del Niiio
Jesiis Palacios Iniestra.
Amparo directo 646/92. Felipe Garcia Neri. 29 de
septiembre de 1992. Unanimidad de votos. Ponente:
Maria del Carmen Sanchez Hidalgo. Secretaria: Maria
Concepcién Alonso Flores
Amparo directo 720/92. Agustin Estrada Hemndndez. 26 de
octubre de 1992. Unanimidad de votos. Ponente: Maria
del Carmen Sanchez Hidalgo. Secretaria: Maria Con-
cepcién Alonso Flores.
Tribunales Colegiadosde Circuito, Gaceta del Semanario
Judicial de la Federacién, Octava Epoca, nimero 63,
marzo de 1993, tesis 11.30, J/46, pagina 41 (US: 216779).
Nota: Esta tesis también aparece publicada cn el Apéndice
al Semanario Judicial de la Federacién 1917-1995, Tomo
Il, Materia Penal, Segunda Parte, tesis 544, pagina 330.
El articulo 197, fraccién I, a que se refiere esta tesis,
corresponde al actual 194, fraccién 1
236
EXCLUYENTES. DEBE PROBARLAS QUIEN LAS
INVOCA. La comprobacién de las excluyentes corres-
ponde al que las invoce y no al Ministerio Piblico. Esto
€s asi, porque cuando la ley establece una excluyente de
responsabilidada favor del acusado, respecto de un hecho
punible que se le imputa, corresponde la prueba de ello a
ésie, de acuerdo con et principio general de derecho de
que quien afirma esté obligado a probar.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO.
CIRCUITO,
Amparo directo 287/89. Doroteo Cano Leén. 18 de
octubre de 1989. Unanimidad de votos. Ponente: Eric
Roberto Santos Partido. Secretario: Martin Amador
Tbarra.
Amparo directo 55/90, José Francisco Ramos Garcia-
to. de marzo de 1990, Unanimidad de votos. Ponente:
Erie Roberto Santos Partido. Secretario: Roberto Javier
Sanchez Rosas.
Amparo directo 304/90. Guadalupe Lorenzo Bretén. 30
de agosto de 1990. Unanimidad de votos. Ponente: Eric
Roberto Santos Partido. Secretario: Roberto Javier
Sanchez Rosas.
Amparo directo 89/91. Bernabé Ponce Castillo. 25 de
abril de 1991, Unanimidad de votos. Ponente: Carlos
Gerardo Ramos Cérdova. Secretario: Hugo Valderrabano
‘Sanchez.
Amparo directo 512/91. Fernando Rivera Ramos. 30 de
enero de 1992. Unanimidad de votos. Ponente: Eric
Roberto Santos Partido. Secretaria: Manuel Acosta
‘Tzintzun,
Tribunales Colegiadosde Circuito, Gacetadel Semanario
Judicial de ta Federacion, Octava Epoca, mimero 53,
mayo de 1992, tesis VI. lo. 1/71, pagina 57 (US: 219226).Articulo 15
Nota: Esta esis también aparece en el Apéndice al
Semanario Judicial de la Federacién 1917-1995, Tomo
Il, Materia Penal, Primera Parte, tesis 545, pégina 330.
EXCLUYENTES, PRUEBA DE LAS, Las excluyentes
de responsabilidad criminal deben comprobarse en forma
plena para que el juzgador pueda otorgarles el valor
absolutorio que legalmente les correspond.
Sexta Epoca:
Amparo directo 2641/57. Alfonso Gallegos Gallegos.
24 de junio de 1958. Unanimidad de cuatro votos.
Amparo directo 6348/59. Aristeo Pérez Lopez. 30 de
agosto de 1960. Cinco votos.
Amparo directo 390/60, José Gémez Ocampo. 22 de
junio de 1961. Cinco votos.
Amparo directo 8581/61. José Morales Rodriguez. 28 de
junio de 1962. Cinco votos.
Amparo directo 617/62. Enrique Tamahuaya Lopez. 30 de
julio de 1962. Mayoria de cuatro votos.
Primera Sala, Apéndice 1917-1995, Tomo U, Primera
Parte, tesis 155, pagina 88 (/US: 390024)
MIEDO GRAVE, TEMOR FUNDADO Y ESTADO
DE NECESIDAD, EXCLUYENTES DE. El miedo
grave, el temor fundado y el estado necesario, son exclu-
yentes de naturaleza diversa, pues mientras ta primera
afecta el elemento “imputabilidad”, la segunda la "cul-
pabilidad" y la tercera la “antijuridicidad"
Amparo directo 998/56, Rodolfo Ordéiiez Navarrete,
13 de agosto de 1957. Cinco votos. Ponente: Genaro
Ruiz de Chavez.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Sexta Epoca, Volumen VI, Segunda Parte, pagina 186
(US: 264530).
Esta tesis también corresponde al articulo 15, fraccién V.
REPARACION DEL DANO CUANDO HAY SEN-
TENCIA ABSOLUTORIA DE RESPONSABILIDAD.
No toda sentencia absolutoria respecto a la respon-
sabilidad penal, trae aparejada la absolucién respecto a
la responsabilidad civil. La responsabilidad civil desa-
parece en el caso de Jas siguiemtes excluyemtes men-
cionadas en el articulo 15 del Cédigo Penal; la de la
fracci6n III, que se refiere a la legitima defensa; lade
la fraccién V, consistente en obrar el quejoso en cumpli-
miento de un deber o en el ejerciciode un derecho consig-
nados en ia ley; la de la fraccion VIII, que se retiere a
un impedimento legitimo; y por tiltimo, 1a de la frac-
cién X, que hace mencién a causar un dafio por mero
accidente, sin intencién ni imprudencia alguna, ejecu-
tando un hecho Kicito con todas la precauciones debidas.
El acusado o un tercero estan obligados a la reparacién
del dario, en determinados casos sefialados, después del
examen de las circunstancias que aparecen en el proceso,
© sea, casuisticamente, en estos supuestos: el de la frac
cién J, consistente en obrar el acusado por fuerza fisica
exterior irresistible, en tal caso si la fuerza fisica no
proviene de la naturaleza sino de un tercero, éste esta
obligado a reparar el dafio causado por el procesado, que
penalmente no es responsable. La de la fraccién II,
que se refiere a estados especificos de inconsciencia o
de intoxicacién; en estos casos, cuando el estado de in-
consciencia o de intoxicacién ha sido producido por un
tercero, éste estaré obligado a la reparacién del dao,
y cuando el empteo accidental e involuntario de deter-
minadas sustancias, sea culpablemente atribuible al
237Cé digo Penal
infractor, quedar4 obligado a la reparacién del dato, a
pesar de ja absolucién penal. En el estado de necesidad
previsto en la ultima parte de la fraccién [V, hay casos
en que la absolucién penal obliga en cualquier forma a
reparar; Jiménez de Aztia establece a este respecto, cuatro
hipotesis: a) Cuando el estado de necesidad se causa por
la persona que sufte las consecuencias el acusado no
estd obligado a reparar; b) Cuando se debe a culpa del
necesitado el acusado si debe reparar el dafio a pesar de
a absolucionpenal; c) Cuando es un terceroel que origina
el estado de necesidad, dicho tercero es el que debe in-
demnizar y, d) Cuando el estado de necesidad es conse-
‘cuencia de caso fortuito, el acusado no debe reparar y la
victima reporta los dafios. Por tiltimo, en el caso previs-
to en la fraccién VII consistente en 1a obediencia a un
superior legitimo en el orden jerérquico, el acusado
‘no esté obligado a la reparacién pero si el superior jerr-
quico. En el ultimo grupo, se cofocan la excluyentes
que, procedentes en el orden penal, no absuelven de la
obligacién de reparar el dafio. Tales son el miedo grave
© temor fundado, previstos en la primera parte de la
fraccién FV; la de ejecutar un hecho que no es delictuoso
sino por circunstancias del ofendido, si el acusado las
ignoraba inculpablemente al tiempo de obrar, 0 sea la
inculpable ignorancia, que prevé la fraccién VI; y por
uiktimo, la prevista en la fraccién IX que se refiere a
determinadas excusas absolutorias respecto a ausculta-
miento del responsable de un delito, o los efectos, objetos
© instrumentos del mismo, o al hecho de impedir que se
averigile el delito, por parte de ciertos parientes cercanos
del delincuente, o de personas ligadas a él por amor,
respeto, gratitud o estrecha amistad. Todo esto nos lleva
a la conclusién de que, por la naturaleza misma de las
excluyentes mencionadas en el articulo 15, la sentencia
absolutoria respecto a la responsabilidad penal, no
siempre trae aparejada la absolucién respecto a la
responsabilidad civil, y por ello toda sentencia, aunque
absuelva, forzosamente debe hacer una declaratoria en
relacién con la reparacién del daito, cuando la accién
correspondiente, y las pruebas para acreditarla, han sido
aportadas al juicio. Ya se ha dicho que la legitima defensa
238
excluye la responsabilidad penal y la civil. La razén es
evidente: quien obra en legitima defensa no acttia antiju-
ridicamente, o sea, obra conformea derecho. La defensa,
en tales casos, no puede ser legitima e ilicita al propio
tiempo, ni siquiera civilmente. Esto es cierto tratandose
de la legitima defensa real. Pero no lo ¢s en el caso de la
legitima defensa putativa. En ésta se cree subjetivamente
que existe la agresién, cuando en realidad no se habia
conformado; por ello a obligacién de reparar el dao
subsiste, ya que el ofendido o sus herederos no tienen
por qué reportar el daiio proveniente del error de hecho
‘en que se encontraba el contraventor. En lo que respecta
al miedo grave o temor fundado, ocurre sefialar, de acuer-
do con nuestro texto legal, una diferencia de esta exclu-
yente, con la diversa de estado de necesidad: en ésta la
ley exige que el contraventor trate de salvar su persona
© bienes, 0 los de otro, siempre que no existaotro me-
dio practicable y menos perjudicial; requisito que no se
exige para el miedo grave 0 temor fundado, ya que alte-
rada en ésta la voluntad, la psiquis, no es razonable exi-
gir al contraventor que reflexione sobre el uso del medio
menos perjudicial, y también por esta nueva raz6n, la
responsabilidad penal desaparece, pero obliga a la re-
paracion del daiio. Asi pues, ef tribunal penal si tiene
jurisdicci6n para declarar Ta responsabilidad civil, cuan-
do ha concluido por una absolucién penal; la jurisdic
cin de los Jueces y tribunales penales no est4 relegada
a lo penal exclusivamente, ya que su jurisdiccion es ge-
neral, y Gnicamente una raz6n de orden obliga a demarar
en determinado territorio su jurisdiccién; y por ello,
cuando una materia distinta a la penal, se encuentra
intimamente ligada con 1a que se le tiene seftalada, la
jurisdiccién de dichos Jueces y sus tribunales se extien-
de a esas diversas materias, sobre las cuales igualmente
tiene jurisdiccién para decidir, ya que la jurisdiccién, al
igual que la soberanfa, es una, nica nuestra ley positiva
asi lo establece cuando otorga poder jurisdiccional al Juez
Penal para resolver tanto sobre Ja accién penal como
sobre la accién reparatoria proveniente del dafio priva-
do, que igualmente puede producir el delito; y ello no
s6lo por que el penalmente obligado se identifique conArticulo 15, fraccién I
el civilmente obligado, pues en nuestro cédigo igualmen-
te se reglamenta dentro del proceso penal la accién civil
del ofendido por el delito en contra de un tercero ci-
vilmente obligado a indemnizar y que no se identifica
con el penalmente responsable. Por ello, si la jurisdic
cién penal condena o absuelve, después de examinar la
instruccién del proceso, por el principio de la iamediati-
vidad 0 inmediaciénprocesales puede resolver igualmente
sobre la responsabilidad civil, aun en el caso de las sen-
tencias absolutorias, ya que es el Juez de instruccién o el
tribunal de apelaciéa quienes han tenido conocimiento
directo de la escena y los protagonistas del hecho ilicit.
Amparo penal directo 4392/49. Castrillon Samuel. 5 de
abril de 1951. Mayorfa de tres votos. Disidentes: Luis
G. Corona y José Rebolledo. La publicacién no mencio-
na el nombre del ponente.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CVI, pagina 239 (US: 298666).
I. El hecho se realice sin intervencién de
la voluntad del agente;
FUERZA FISICA EXTERIOR IRRESISTIBLE,
EXCLUYENTE DE INCRIMINACION CONSIS-
TENTE EN OBRAR EL ACUSADO POR UNA
INEXISTENCIA. Si no se encuentra acreditado en el
proceso que la aceién corporal del inculpado al herir con
una navaja a la vietima, no haya sido producto de su
voluntad, por haber actuado como mero instrumento
de otra persona que ejerciera sobre su cuerpo una fuerza
irresistible que lo impulsara, sin quererlo, a realizar ese
movimiento corporal de lanzar golpes al ofendido con la
mano armada con una navaja; y si por el contratio, las
pruebas aportadas revelan que ese movimiento corporal
fue consecuencia del ejercicio de su propia energia psi-
quica, como poder impulsor de aquel actuar fisico, no
puede estimarse operante la excluyente de responsabili-
dad a que se refiere la fraccién I del articulo 15 del
Cédigo Penal
TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL
DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo directo 281/76. Fausto Huerta Sosa. La publi-
cacién no menciona la fecha de resolucién del asunto.
Unanimidad de votos. Ponente: Victor Manuel Franco.
Tribunales Colegiados de Circuito, Semanario Judiciat
de la Federacién, Séptima Epoca, Volimenes 103-108
Sexta Parte, pagina 266 (/US: 252936).
FUERZA FISICA EXTERIOR IRRESISTIBLE,
EXCULPANTE DE. Para que exista la exculpante de
responsabilidad criminal de haber obrado el acusado,
impulsado por una fuerza fisica exterior irresistible,
prevista por la fraccién I del articulo 15 del Cédigo Penal
vigente en el Distrito Federal, es indispensable que se
compruebe que el agente, al ejecutar el hecho se vea
materialmente obligado a ello, existiendo una fuerza fi-
sica exterior que lo impulse
Amparo penal directo 1192/35, Perches Franck Viuda
de Hernandez Emma, 9 de octubre de 1936. Unani-
midad de cuatro votos. La publicacién no menciona el
nombre del ponente.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo L, pagina 233 (US: 311357).
Véase la tesis: "FUERZA FISICA EXTERIOR IRRE-
SISTIBLE, INEXISTENCIA DE LA EXCLUYENTE
DE RESPONSABILIDAD DE (LEGISLACION PE-
NAL DEL DISTRITO Y TERRITORIOS FEDERA-
LES)." en el articulo 8o., pagina 90
239Cédigo Penal
INCESTO, DELITO DE. Aunque el incesto supone
una actividad sexual realizada en comin, por los dos prata-
gonistas, uno de ellos puede ser irresponsable del ili-
cito efectado, sea por una causa de inimputabilidad,
por ejemplo, obrar la mujer compelida por una fuerza
fisica irresistible © bajo miedo o temor, articulo 15,
fracciones Ly [V, del Cédigo Penal, o por una causa de
inculpabilidad, como en el caso de que se ignore el
vinculo de paremtesco, siendo entonces de aplicarse la
excluyente de responsabilidad prevista en la fraccién V1
del citado precepto.
Amparo penal directo 3013/51. Por acuerdo de la Primera
Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona el
nombre del promovente. 24 de abril de 1954. Unanimidad
de cuatre votos. Ponente: Genaro Ruiz de Chavez.
Primera Sala, Semanario Judicial de ta Federacién, Quinta
Epoca, Tomo CXXI, pagina 3012 (US: 295701).
Nota: El articulo 15, fraccion VI, a que se refiese esta
tesis, corresponde al actual 15, fraccién VII.
Esta tesis también corresponde al articulo 15, fracciones
Vity IX.
LEGITIMA DEFENSA, MIEDO, TEMOR Y FUER-
ZA FISICA, NO PUEDEN COEXISTIR. Desde lue-
g0 que no pueden coexistir defensa legitima, miedo gra-
ve, temor fundado y fuerza fisica exterior irresistible;
ello por razones obvias; la fuerza fisica entrafia la au-
sencia de comportamiento y no puede sostenerse por una
parte que no hubo accién y que al mismo tiempo se actud,
repeliendo una agresién; ademds, es absolutamente i
consistente pretender que dentro de una sola situacién
pueden darse los supuestos de las excluyentes a que se
acaba de hacer referencia y coeténeamente existir una
imputabilidad como es el miedo grave y una incul-
Pabilidad cual es el temor fundado.
Amparo directo 1729/61. Olivia Baftuelos de Martinez.
240
5 de julio de 1961. Cinco votos. Ponente: Agustin Mer-
cado Alarcén.
Tesis relacionada con la jurisprudencia 160/85.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Sexta Epoca, Volumen XLIX, Segunda Parte, pagina 65
(US: 260872)
Esta tesis también corresponde al articulo 15, fracciones
IV, Vily Ix.
MIEDO GRAVE, TEMOR FUNDADO, LEGITIMA
DEFENSA Y ESTADO DE NECESIDAD, EXCLU-
YENTES DE. No se deben confundir las excluyentes
de responsabilidad sefialadas en la fraccién IV del
articulo 15 del Cédigo Penal. Dichas excluyentes son
| miedo grave o el temor fundado y el estado de nece-
sidad. Algunos autores y juristas inclusive, diferencian
el miedo grave, que se basa en elementos externos ob-
jetivos, y el temor fundado, que Gnicamente contiene
una motivacién subjetiva, Y es un error caracterizar el
miedo grave por la vis compulsiva, que es una caracte-
ristica no de ésta, sino de la excluyente que se enmarca
en la fraccién I del articulo 15. Estableciendo una gra-
duacién en Ja defensa personal contra una agresién,
podemos diferenciar las excluyentes examinadas en la
siguiente forma: La exeluyente de legitima defensa real,
exige la existencia material objetiva de una agresion
actual. La legitima defensa putativa, exige la creencia
subjetiva, pero fundamentada en elementos externos
objetivos, en la existencia de una agresién actual, y en el
tiltimo grado de esta escala, la excluyente de miedo gra-
ve 0 temor fundado e irresistible de un mal inminente y
grave en la persona del contraventor, exige la existencia
de un miedo 0 temor, que es una alteracin meramente
psicolégica, y con determinadas caracteristicas que se-
fala la ley de que la agresién se legue # actualizar,
se Hegue a realizar.Articulo 15, fracciones II a la IV
Amparo penal directo 6020/50. Fonseca Colin Manuel.
15 de febrero de 1951. Mayoria de tres votos.
Primera Sala, Sernanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CVI, pagina 1343 (TUS: 299031).
Esta tesis también corresponde al articulo 15, fracciones
IV, Vy VIL
II. Falte alguno de los elementos del tipo
penal del delito de que se trate;
III. Se actée con el consentimiento del ti-
tular del bien juridico afectado, siempre
que se Ilenen los siguientes requisitos:
CONSENTIMIENTO DEL OFENDIDO. Es sabido
que cl consentimiento del titular del bien juridico
lesionado a virtud del proceso delictivo, siendo anterior
© coeténeo a fa accion, destruye la antijuridicidad 0 el
tipo; es decir, si el pasivo de una conducta delictiva
presta su consentimiento para que se realice ésta, no
resulta afectado el bien juridico que se tutela, siempre
que el consentimiento recaiga sobre bienes juridicos
disponibles. El consentimiento desiruye el tipo, esto es,
impide que éste se integre, cuando en la descripcién le-
gal se consagra como elemento constitutivo del delito la
ausencia del consentimiento por parte del titular. Ejem-
plo de esto ultimo es el robo, y de lo primero el daiio en
propiedad ajena, en el cual se tutela el patrimonio de las
personas, que es un bien juridico disponible, En el caso,
estando demostrado el consentimiento para que la des-
truceién de unos cuartos se llevara al cabo, no puede
sostenerse que la conducta realizada por los quejosos
sea amijuridica; no hay delito sin antijuridicidad y no
puede imponerse pena cuando la conducta realizada
no es antijuridica.
Amparo penal directo 4699/52. Scolari Llaguno Hum-
berto y coagraviado. 22 de noviembre de 1954. Una-
nimidad de cuatro votos. Ausente: Rafael Matos Esco-
bedo. La publicacion no menciona el nombre del
ponente
Sala Auxiliar, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXI, pagina 1348 VUS; 295224),
a) Que el bien juridico sea disponible;
b) Que el titular del bien tenga la capa-
cidad juridica para disponer libremente
del mismo; y
c) Que el consentimiento sea expreso o ta-
cito y sin que medie algtin vicio; o bien,
que el hecho se realice en circunstancias
tales que permitan fundadamente presu-
mir que, de haberse consultado al titular,
éste hubiese otorgado el mismo;
IV. Se repela una agresion real, actual o
inminente, y sin derecho, en proteccién de
bienes juridicos propios 0 ajenos, siempre
que exista necesidad de la defensa y ra-
cionalidad de los medios empleados y
no medie provocacién dolosa suficiente e
inmediata por parte del agredido o de la
persona a quien se defiende.
ESTADO DE NECESIDAD Y LEGiTIMA DE-
FENSA. El estado de necesidad es una causa de justi-
ficacién que por su naturaleza choca con la legitima
defensa, ya que en el estado necesario no existe defen-
sa de una agresi6n, sino agresién contra un bien juridico
241Cédigo Penal
tutelado para salvar otro bien juridico, igualmente pro-
tegido por el derecho, de una situacién de peligro no
provocada dolosa o culposamente por el agente.
Amparo directo 5613/60. Segundo Moreno Islas. 29 de
noviembre de 1960, Unanimidad de cuatro votos. Po-
nente: Juan José Gonzilez Bustamante.
Tesis relacionada con Ja jurisprudencia 160/85.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Sexta Epoca, Volumen XLI, Segunda Parte, pagina 31
(IUS: 261291).
Esta tesis también corresponde al articulo 15, fracci6n V.
Véase la tesis: "EXCLUYENTES", en el articulo 15,
pagina 235.
IMPRUDENCIA, DELITO DE (EXCLUYENTES).
Las exchuyentes de legitima defensa y de realizacién de
éstos en cumplimiento de un deber, presuponen accio-
nes intencionales y, por lo mismo, no ¢s posible aceptar
la coexistencia de tales excluyentes con el acto impruden-
cial.
Amparo penal directo 4814/52. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 23 de julio de 1953. Unani-
midad de cuatro votos. Ausente: Luis G. Corona
Redondo. Ponente: José Maria Ortiz Tirado.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacion,
Quinta Epoca, Tomo CXVII, pagina 1634 (US: 296969).
Esta tesis también corresponde a los articulas: 15, frac-
cién V1 y 60.
242
IMPRUDENCIA, DELITO POR, Y LEGITIMA DE-
FENSA SON INCOMPATIBLES. La imprudencia es
una actitud incompatible con la modalidad delictiva
de la legitima defensa, que se configura al repeler una
agresién actual, violenta, sin derecho de la cual resulte
un peligro inminente.
Amparo directo 3437/54. 16 de enero de 1956. Mayoria
de tres votos. Ponente: Genaro Ruiz de Chavez.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacion,
Quinta Epoca, Tomo CXX VIL, pagina 197 (US: 293709).
LEGITIMA DEFENSA. Si el acusado es atacado y
derribado sin motivo y en forma inesperada, y en esta
situacién continda la agresin a su persona, su respues-
ta no puede considerarse sino como un acto de legitima
defensa, cuya finalidad es eliminar la agresién, repel
dola de alguna manera.
Amparo directo 3248/63. José Antonio Hernandez. 5 de
marzo de 1964, Cinco votos. Ponente: Angel Gonzalez
de la Vega.
Primera Sala, Semanario Judicialde la Federacién, Sexta
Epoca, Volumen LXXXI, Segunda Parte, pagina 19 (US:
259583).
LEGITIMA DEFENSA. El homicidio cometido por un
acusado en legitima defensa de su persona repeliendo
una agresién actual, violenta, sin derecho y de la cual
resultaba un peligro inminente, no produce culpabilidad
porque juridicamente no ha de exigirse al que es victima
de un ataque injusto que huya o se esconda para evitar el
dato.Articulo 15, fraccion IV
Amparo directo 2745/63, Agripin Velazquez Cortés. 4 de
octubre de 1963. Unanimidad de cuatro votos. Ponente:
Juan José Gonzalez Bustamante.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Sexta Epoca, Volumen LXXVI, Segunda Parte, pagina 27
(FUS; 259806).
LEGITIMA DEFENSA. Si la quejosa obré repeliendo
una agresi6n actual, violenta y sin derecho, que signi-
ficaba un peligro inminente para su vida, y asi lo reco-
noce la autoridad sentenciadora, pero inexplicable-
mente, concluyé confirmando la sentencia del inferior,
que condené por exceso en la legitima defensa de la per-
sona sosteniendo que los medios empleados pot la que-
josa para repeler la agresién, fueron inadecuados por
haber disparado a la cabeza del hoy occiso, habiendo.
podido hacer disparos al aire para amedrentarlo 0 apun-
tar hacia otro sitio para herirlo levemente, y no causar el
dafo que privé de la vida al atacante, tal conclusién es
errénea porque se funda en circunstancias que s6lo
con un animo sereno pudieron ser advertidas y realiza-
das, debiendo admitirse que en el estado critico en que
se encontraba la acusada no le era exigible que actuara
en la forma expresa el tribunal responsable; por ende,
debe declararse que se demostré que en los hechos
concurrié la excluyente de responsabilidad de legitima
defensa de 1a persona y debe concederse el amparo
solicitado.
Amparo directo 5763/60. Esperanza Ramos de Vivar.
27 de julio de 1961. Ponente: Alberto R. Vela.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacin,
Sexta Epoca, Volumen XLIX, Segunda Parte, pagina 61
(US: 260870).
LEGITIMA DEFENSA. Lo instantneo del desarrollo
de un suceso y la circunstancia de que quien se ve ante
una agresién que entrafia peligro de muerte, no puede
disponer de un dnimo sereno y de una capacidad de ob-
servacién plena que Je permitan no ejecutar més movi-
mientos de repulsa, que aquellos que sean absolutamente
necesarios para dejar fuera de accion a suofensor, hacen
razonable no someter la apreciacién de la prueba de fa
eximente aludida a un criterio matemético, para medir
el mal causado por Ia reaccién.
Amparo directo 419/61. J. Jess Vieyra Huitrén. 7 de
junio de 1961. Cinco votos. Ponente: Agustin Mercado
Alarcon.
Primera Sala, Semanario Judicialde la Federaciéon, Sexta
Epoca, Volumen XLVIII, Segunda Parte, pagina 42
US: 260946).
LEGITIMA DEFENSA. La inexistencia de la agresién
hace desaparecer la defensa legitima.
Amparo directo 6908/60. Cornelio Alvarez Almazén
18 de enero de 1961. Unanimidad de cuatro votos
Ponente: Juan José Gonzalez Bustamante.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Sexta Epoca, Volumen XLII, Segunda Parte, pagina 52
(US: 261164).
LEGITIMA DEFENSA. La legitima defensa es una
causa de justificacién y como tal debe ser apreciada en
forma objetiva por el aplicador de la ley, y no estimada
subjetivamente por el agente.
Amparo directo 367/60. Leonardo Morga Leén. 5 de
octubre de 1960. Cinco votos. Ponente: Juan José
Gonzilez Bustamante.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Sexta Epoca, Volumen XL, Segunda Parte, pégina 48
(US; 261405).
243Cédigo Penal
LEGITIMA DEFENSA. De la confesién del acusado,
inica prueba que existe en el proceso, se desprende con
absoluta claridad que no existié la excluyente de respon-
sabilidad de legitima defensa, si el mismo acusado dice
que si disparé en contra del ofendido fue s6lo porque
pens6 que podia sacar una arma y lesionarlo, pero para
nada se refiere a que haya sido agredido en manera al-
guna y para que pueda existir la excluyente, a que se ha
hecho referencia es indispensable que el acusado haya
obrado en defensa de su persona repeliendo la agresion
actual, violenta, sin derecho y de la cual resulta un peli-
gro inminente
Amparo directo 4928/60. Demetrio Rios Vidafa. 20 de
octubre de 1960. Unanimidad de cuatro votos. Ponente:
Angel Gonzalez de la Vega.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Sexta Epoca, Volumen XL, Segunda Parte, pagina 52
(US: 261409).
LEGITIMA DEFENSA. El ataque es actual cuando
reviste caracteristicas de inminencia o dure todavia, pero
no cuando s6lo se dibuja en el futuro o cuando ya ha
terminado. Lo que importa, por tanto, es la actualidad
del ataque, esto es, la amenaza creada por él, no en
cambio la actualidad de 1a lesién. El atacado no necesita
esperar que el atacante le haya causado ya una lesién.
Amparo directo 7117/58, Antonio Cuéllar Perales. 9 de
septiembre de 1959. Cinco votos. Ponente: Luis Chico
Goerne.
Tesis relacionada con la jurisprudencia 147/85.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Sexta Epoca, Volumen XXVII, Segunda Parte, pagina 60
(US: 262324)
244
LEGITIMA DEFENSA. Es de admitirse la excluyente
de legitima defensa, si el acusado se vio en el caso de
repeler una agresién, actual, violenta y sin derecho,
proveniente del hoy victimado, dirigida contra mujeres
familiares de dicho acusado y contra él mismo. Al ha-
berse creado un peligro inminente para las personas
acabadas de mencionar, no se pudo exigir que hubiera
huido y abandonara el teatro de los hechos, porque las
mujeres atacadas reptesentaban la parte més débil y
hubieran quedado en el mas completo desamparo, siendo
igualmente familiares suyos a quienes tenia obligacién
de defender. Y si por la rapidez con que se desarrolla-
ron tales hechos, al realizar los mismos no wvo la
serenidad suficiente para medir o graduar el alcance 0
Ja intensidad de 1a accién defensiva, resulta de esta suerte
inadmisible el exceso en dicha accion.
Amparo directo 7824/57. J. Jestis Garcia Alvarez. 26 de
noviembre de 1958. Mayoria de tres votos. Disidentes:
Carlos Franco Sodi y Agustin Mercado Alarcon, (Véase
la voracién en a ejecutoria).
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Sexta Epoca, Volumen XVII, Segunda Parte, pagina 210
(US: 263352).
LEGITIMA DEFENSA. Por agresién se entiende el
movimiento corporal del agente que amenaza lesionar 0
lesiona bienes juridicamente protegidos para que la ob-
Jetividad de Ja violencia, por parte del que se defiende,
pueda considerarse como legitima defensa.
Amparo directo 2223/58. Luciano Arzola Gonzalez. 23 de
octubre de 1958, Cinco votos. Ponente: Luis Chico
Goerne.
Tesis relacionada con la jurisprudencia 149/85.
Primera Sala, SemanarioJudicialde la Federacién, Sexta
Epoca, Volumen XVI, Segunda Partc, pagina 162
GUS: 263501).Articulo 15, fraccion IV
LEGITIMA DEFENSA. Si la agresién habia perdido
su actualidad, por haberse ausentado el reo del lugar de
los hechos, la defensa legitima no puede operar.
Amparo directo 7458/57. Alberto Gonzilez, 9 de julio
de 1958. Mayoria de tres votos. Disidentes: Luis Chico
Goerne y Rodolto Chavez $
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacion,
Sexta Epoca, Volumen XIII, Segunda Parte, pagina 100
(LUS: 263888).
LEGITIMA DEFENSA. La legitima defensa implica
una colisién de intereses juridicamente protegidos, en
los que su fegitimidad se funda en que se salvaguarda el
interés preponderame; y aun cuando cualitativamente los
bienes juridicos que colisionan son iguales, de todas for-
mas el defensor restablece e] derecho atacado mediante
el necesario sacrificio del interés ilegitimo del atacante.
Amparo directo 6470/57. Juan Ortiz Silva. 19 de marzo
de 1958. Cinco votos. Ponente: Luis Chico Goerne.
Amparo directo 6861/57. Alberto Salgado Salgado. 19
de enero de 1958, Mayoria de cuatro votos.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Sexta Epoca, Volumen IX, Segunda Parte, pégina 82
US: 264250).
LEGITIMA DEFENSA. El ataque es actual cuando
reviste caracteres de inminencia o dura todavia, de tal
suerte que lo que importa para los efectos del derecho
penal, es la amenaza creada por aquél, y no la actualidad
de la lesiGn que sufre quien se defiende, o en otros térmi-
nos, lo que caracteriza a la legitima defensa es que el
rechazo de la agresi6n se realice mientras ésta persista,
estoes, en tanto que pone en peligrola integridad corporal
© la vida de quien se defiende y aun la de un tercero.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO
CIRCUITO.
Amparo directo 201/88. José Nieves Nieves y otro. 23
de noviembre de 1988, Unanimidad de votos. Ponente:
José Galvan Rojas. Secretario: Jorge Niifez Rivera.
Amparo directo 423/88. José Dorado Revelez. 8 de
febrero de 1989. Unanimidad de votos. Ponente: José
Galvan Rojas. Secretario: Jorge Nufiez Rivera.
Amparo directo 73/91, Willebaldo Mantilla Méndez. 12
de abril de 1991. Unanimidad de votos. Ponente: Arnoldo
Najera Virgen. Secretario: Enrique Crispin Campos
Ramirez.
Amparo directo 59/93, Jorge Quiroz Ortega. 4 de mar-
zo de 1993. Unanimidad de votos. Ponente: Gustavo
Calvillo Rangel. Secretario: Humberto Schettino Reyna.
Amparo directo 464/93. Pedro Garista Garista. 21 de
octubre de 1993. Unanimidad de votos. Ponente: José
Galvan Rojas. Secretario: Armando Cortés Galvan.
Tribunales Colegiadosde Circuito, Gaceta del Semanario
Judicial de la Federacién, Octava Epoca, némero 78,
junio de 1994, tesis VI.20. 1/282, pagina 69 (US: 212122).
LEGITIMA DEFENSA. E] derecho no puede exigir
que el agredido, en el momento en que se esta ejecutando
la agresin en su contra, en vez de rechazarla, debe
huir, pues el agresor se esté colocando en un terreno de
franca ilicitud; 1o que el derecho exige es que la agre-
sién que se rechace no sea de tal naturaleza que pueda
evitarse con otros medios legales distintos a la defensa
245Cédigo Penal
Amparo directo 4197/65. Celso Hurtado Vargas. 28 de
octubre de 1965. Cinco votos. Ponente: Abel Huitron y A.
Amparo directo 8499/64, Francisco Rangel Cortés. 21 de
octubre de 1965.
Primera Sala, Semanario Judicial de ta Federacién,
Sexta Epoca, Volumen C, Segunda Parte, pagina 35
(TUS: 259234).
LEGITIMA DEFENSA. No queda desvirtuada esta
excluyente, cuando de las constancias de autos se dedu-
ce que el acusado no pudo substraerse del peligro de la
agresién, usando de los medios legales, por las circuns-
tancias especiales del caso, y no tuvo otro recurso, para
salvarse, que dar muerte a su ofensor.
Amparo penal directo, Huerta Enrique. 30 de enero de
1920. Nueve votos, Disidentes: Gustavo A. Vicencio y
Enrique Moreno. La publicacién no menciona el nombre
del ponente.
Pleno, Semanario Judicial de la Federacién, Quinta
Epoca, Tomo VI, pagina 259 (US: 288701).
LEGITIMA DEFENSA. La causa excluyente de incri-
minacién de legitima defensa, consiste en la accién que
es necesaria para evitar o repeler el ataque que es dirigido
contra la misma persona que se defiende 0 contra un
tercero; de tal manera que cuando la conducta de un ser
viviente amenace lesionar o lesiona intereses juridica-
mente protegidos, como lo son la vida o la integridad
corporal del agredido, éste se encuentra en posibili-
dad de dafiar a su atacante para no reportar en su per-
sona el daiio que éste pretende causarle. Por ello es que
si el agresor se coloca en un plano de ilicitud, al atacar
246
sin causa justificada a una persona o personas, éstas al
repelerel ataque, defendiendosu vida, cuando la agresién
es actual o dura todavia, si al hacerlo causan lesion a la
integridad corporal de su agresor 0 lo privan de la vida,
el resultado atin siendo tipico, no es antijuridico; y es
bien sabido que tratandose de una conducta antijuri-
dica, el ataque es actual cuando reviste caracteres de
eminencia 0 dura todavia, de tal manera que lo que
importa, por tanto, es la actualidad del ataque, esto es,
la amenaza creada por él, no en cambio Ja actualidad
de la lesion y, en consecuencia, el agredido no necesita
esperar que el atacante le haya causado una lesién para
que ejercite, a su vez, el rechazo de la agresién, su-
puesto que la culpabilidad de una conducta la determina
el dolo, la culpa y aun cuando al sefialarse la sancién
se atiende también a la relevancia del bien juridico lesio-
nado, ello lo es a condicién de que el comportamien-
10 del agente no s6lo sea tipico sino antijuridico, pues
cuando la antijuricidad desaparece, el delito no existe.
Amparo directo 2448/56. Por acuerdo de ta Primera
Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona el nom
bre del promovente. 20 de junio de 1957. Unanimidad de
cuatro votos. Ponente: Juan José Gonzalez Bustamante.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXXII, pagina 429 (US: 292670).
LEGITIMA DEFENSA. Quien provoca una agresién 0
da ocasién a ella, no puede invocar la defensa legitima.
Amparo directo 3706/54. Por acuerdo de la Primera
Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona el
nombre del promovente. 3 de julio de 1956. Unanitni-
dad de cuatro votos. La publicaciénno menciona el nom-
bre del ponente.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federaci6n,
Quinta Epoca, Tomo CXXIX, pagina 26 (US: 293130).Articulo 15, fraccion IV
LEGITIMA DEFENSA. La circunstancia de que el
acusado haya alcanzado al lapidador de su casa para
reconvenirlo, no constituye provocacién a la agresién,
dando causa inmediata y suficiente para ello; interpre-
tar asi la vida social, equivale a subestimar la dignidad
humana a un grado tal que ningin ciudadano tendria
derecho a procurar en forma firme, valiente aunque sin
alardes, por que se cumpliera con el principio del res-
peio al derecho ajeno, por ello, del hecho de que el ha-
bitante de la casa lapidada alcance a la persona que
arrojé piedras a su domicilio y sea agredida por ello,
imerviniendo en su defensa su hijo, debe concluirse que
el inculpado al herir al lapidador, lo hace en defensa
legitima de su padre.
Amparo directo 4644/54. Por acuerdo de la Primera Sala,
de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona el nombre del
promovente. 10 de septiembre de 1956. Unanimidad
de cinco votos. Ponente: Genaro Ruiz de Chavez.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXIX, pagina 707 (US: 293392).
LEGITIMA DEFENSA. No puede surtirse dicha exclu-
yente cuando no hay proporcionalidad entre el medio
utilizado para 1a pretendida defensa y el dafo causado
por el atacante.
Amparo directo 6017/54. Por acuerdo de la Primera Sala,
de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona el nombre del
promovente. 21 de junio de 1956. Unanimidad de cinco
votos. Ponente: Juan José Gonzalez Bustamante.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXVII, pagina 634 (US: 293639).
LEGITIMA DEFENSA. No puede invocarla excluyente
de legitima defensa, quien después de haber disparado en
la via piblica un arma de fuego que todavia empuiia, es
conminado cortésmente a que la entregue por un policia
uniformado; por que en tales condiciones quien deso-
bedece una orden legitima y se resiste a entregar el arma,
provoca una situacién de conflicto cuyos resultados no
pueden favorecerlo exonerandolo de responsabilidad. En
tal virtud, no puede considerarse a dicho agente de la
autoridad como provocador, pues entre las atribuciones
de la policia preventiva estd la de hacer guardar el orden,
por lo que al imponerse a un escandaloso armado, no se
aparté del cumplimiento de su deber y con ello tampoco
cometié un acto de agresién.
Amparo directo 4688/55. 21 de enero de 1956. Unani-
midad de cuatro votos. Ponente: Luis Chico Goerne.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXVII, pagina 265 (US: 293731).
LEGITIMA DEFENSA. La excluyente de responsabili-
dad que se basa en obrar el acusado en defensa de su
persona, o de fa persona de otro, repeliendo una agresion
con las caracteristicassefaladas por la ley penal, no puede
ser invocada por el coadyuvante del agresor, porque
habiéndose colocado éste al margen de la ley, quien le
secunde en su accién incurre también en infraccién.
Amparo directo 3800/55. 21 de enero de 1956. Unani-
midad de cuatro votos. Ponente: Luis Chico Goerne.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXVIIL, pagina 265 (US: 293732).
LEGITIMA DEFENSA. No se justifica ninguna cir-
cunstancia destructiva de la legftima defensa, cuando la
agresiOn no fue provocada por el acusado, que empled
para repelerla el tnico medio de que disponia, y también
247Cédigo Penal
que, aun cuando la agresién resulte previsible al acusado,
éste no pueda evitarla por otros medios.
Amparo directo 208/55. 15 de marzo de 1956. Mayoria
de tres votos. Ponente: Rodolfo Chavez $
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacion,
Quinta Epoca, Tomo CXX VII, pagina 944 (US: 293936),
LEGITIMA DEFENSA, Para apreciar si concurre 0
no la eximente de legitima defensa, deben tomarse los
hechos desde su origen y en conjunto.
Amparo penal directo 25/53. Por acuerdo de fa Primera
Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona el
nombre del promovente. 24 de enero de 1955. Unani-
midad de cuatro votos. Ponente: Genaro Ruiz de Chavez.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXIII, pagina 454 (US: 294651).
LEGITIMA DEFENSA. Debe estimarse que el ataque
actual, violento y peligroso fue sin derecho, si no hay
elementos para calificar 1a justificacién de las pretensio-
nes del agresor y en tales condiciones, es necesario ad-
mitir que la agresién era ilicita.
Amparo penal directo 2540/49. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 23 de agosto de 1954. Unani-
midad de cuatro votos. Relator: Luis Chico Goerne.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXII, pagina 1910 (US: 295305).
LEGITIMA DEFENSA. No se configura la excluyente
de legitima defensa, si el inculpado no rechazé una agre-
248
sién actual, sino que disparé sobre su agresor después
de que éste tinicamente le disparé un tiro y cuando se
disponia a huir, es decir, cuando el inculpado ya habia
advertido que su agresor abandonaba su actitud de ata-
que y se disponia a retirarse y, no obstante esta situa-
cién, cuando ya habia pasado el peligro, disparé sobre
su agresor, revelando ello una actitud de venganza y no
la de una defensa.
Amparo penal directo 2003/52. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 12 de julio de 1954. Mayoria
de cuatro votos. Disidente: Luis G. Corona. La publica-
cién no menciona el nombre del ponente.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXI, pagina 293 (US: 295345).
LEGITIMA DEFENSA. Si consta debidamente acre-
ditado que el acusado repelié una agresién actual,
vioienta, sin derecho y de la cual le resultaba peligro
inminente, no puede considerarse que hubiere cesado la
situacién de peligro para él, para la circunstancia de
que, después de haber recibido una lesin mortal, logra-
ra desarmar a su atacante que, en ese momento, se ha-
Naba ileso, ya que, aunque caido, sin embargo podia
levantarse y echérsele nuevamente encima, forcejear,
quitarle el arma de la que habia sido desapoderade y
rematarlo; y si lo anterior es evidente, resulta racional
que dicho acusado hiciera uso de la misma arma de su
agresor, porque no se iba a exponer a que éste se le
abalanzara nuevamente, puesto que no se demostré que
el agresor se hubiese dado a la fuga o que se hubiera
declarado rendido completamente.
Amparo penal directo 2337/51. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 28 de septiembre de 1954.Axticulo 15, fraccion IV
Mayoria de tres votos. Disidentes: Luis G. Corona y
Genaro Ruiz de Chavez. Ponente: Te6tilo Olea y Leyva.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacion,
Quinta Epoca, Tomo CXXI, pagina 2462 (TUS: 295622).
LEGITIMA DEFENSA. Si en presencia de la agresion
a su hijo, el acusado intervino en su favor contra el gru~
po que lo atacaba y esas personas se volvieron en su.
conira y lo derribaron, siendo entonces cuando el incul-
pado sacé una arma y lesioné a uno de los del grupo, de
ello resulta que su actitud encuadra dentro de los pre-
ceptos que la ley exige para que opere la excluyente de
legitima defensa.
Amparo penal directo 3535/53. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 28 de septiembre de 1954,
Mayoria de tres votos. Disidente: Luis G. Corona, Po-
nente: Teéfilo Olea y Leyva.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacion,
Quinta Epoca, Tomo CXXI, pagina 2464 (US: 295623).
LEGITIMA DEFENSA, No es valedero el argumento
de que no hubo necesidad racional del medio empleado
por el acusado en su defensa, si en razén del niimero de
los atacantes y de su agresividad y peligrosidad, no seria
posible repeler su agresién injusta, violenta, actual y sin
derecho, sino a través de instrumentos que equipararanla
desigualdad manifiesta entre los agresores y el agredido.
Amparo penal directo 3535/53. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 28 de septiembre de 1954.
Mayorfa de tres votos. Disidente: Luis G. Corona. Po-
nenie: Teétilo Olea y Leyva.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXI, pagina 2464 (JUS: 295624).
LEGITIMA DEFENSA. Si et acusado, después de ha-
ber sido herido con una arma con la que se podia causar
la muerte, a fin de evitar que se le siguiera agrediendo
repelié la agresién con otra arma, no puede estimarse
que haya tratado de acepiar la situacién de lucha a que
se le provocé, sino que en uso del derecho de legitima
defensa repelié la agresién con otra arma, hasta neutra-
lizarla, sin que obste el resultado de su repulsion, toda
vez que no le era posible saber, dadas la reaccién de-
fensiva y la calidad del arma con que fue lesionado, el
momento en que ya no cortia peligro su vida y, por lo
mismo, en tales hechos se configura la excluyenie de
legitima defensa.
Amparo penal directo 3617/53. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se mencio-
na el nombre del promovente. 16 de junio de 1954.
Unanimidad de cinco votos. Relator: Genaro Ruiz de
Chavez.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXXI, pagina 3096 (US: 295718)
LEGITIMA DEFENSA. En términos generales puede
sostenerse que la conminacién de un agente de policia
al responsable del delito, para que se entregue sin resis-
tencia, no constituye la agresién que la ley requiere para
la configuracién de la legitima defensa.
Amparo penal directo 1189/54. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 7 de junio de 1954, Unani-
midad de cinco votos.
249Codigo Penal
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXX, pagina 1058 (/US: 295893)
LEGITIMA DEFENSA. Aunque el robo se haya come-
tido en un local en donde se encontraban bienes ajenos,
que el reo tenia la obligaci6n legal de defender, por su
cardcter de dependiente; y aunque los hechos hayan
sucedido durante la noche, si no aparece que los intrusos
hubieran tratado de ejecutar violencia sobre las personas
9 cosas que en el lugar de los hechos se hallaban y, a
mayor abundamiento, los disparos fueron hechos cuan-
do los ladrones hufan al ser sorprendidos, esta circuns-
tancia quita el cardcter de inminemte el peligro que haya
podido sufrir la propiedad ajena que el acusado tenia
bajo su guarda.
Amparo penal directo 4901/53. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 16 de junio de 1954, Unani-
midad de cinco votos. La publicacién no menciona el
nombre del ponente,
Quinta Epoca:
Tomo CX, pagina 969. Amparo penal directo 7822/30.
Matamoros Ignacio. 31 de octubre de 1951. Unani-
midad de cinco votos. La publicacién no menciona el
nombre del ponente.
Véase: Quinta Epoca, Tomo XLIX, pagina 232.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXX, pagina 1345 (JUS: 295924),
LEGITIMA DEFENSA. Aun cuando es incuestiona-
ble que el rechazo de ta agresién debe ser coeténeo, ello
250
no significa que necesariamente el quejoso debid de
rechazarla haciendo el disparo en el instante mismo en
que el agresor lo lesionaba; pues por el contrario, su
actitud de ponerse en fuga significa que, en el fondo,
pretendfa rehuir el peligro, pero ello no quiere decir que
este hubiera concluido, ya que subsistia, pues el disparo
hhubo de hacerlo cuando iba corriendo y en un instante en,
que pudo voltearse.
Amparo penal directo 5824/51. Por acuerdo de 1a Pri-
meta Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 21 de junio de 1954, Unani-
midad de cinco votos. La publicacién no menciona el
nombre del ponente.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXX, pagina 1492 (JUS: 295946).
LEGITIMA DEFENSA. Para reconocer Ia legitima
defensa, la agresin debe ser actual, vioienta y sin de-
recho, y de la cual resulte peligro inminemte, es decir,
la inminencia se refiere al peligro y no a la agresin
que, para considerarse como causa para la repeli-
ci6n, tiene que materializarse con actos que hagan
indudable el ataque y no que constituyan sélo una ame-
naza de agresién.
Amparo penal directo 2942/52. Por acuerdo de la Pri-
meta Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 25 de junio de 1954, Unani-
midad de cinco votos. Relat G. Corona.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXX, pagina 1704 (IUS: 295974).
LEGITIMA DEFENSA. No se configura la excluyente
de legitima defensa si la repelicién del acometimiento deArticulo 15, fracci6n IV
que lo hizo objeto ef ofendido, no ameritaba el medio
de defensa a que recurrid el agredido,
Amparo penal directo 4609/51. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 26 de septiembre de 1952.
Unanimidadde cuatro votos. Ausente: Ministro Vazquez.
Ponente: Genaro V. Vazquez.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXX, pagina 1946 (IUS: 296021).
LEGITIMA DEFENSA. Comprobado que el acu-
sado no sdlo no provocs 1a agresion sino que procuré
evitarla, para lo cual echo a corer, a pesar de lo que
esto podia significar para su amor propio, y que si
hirié a su contrincante fue porque a pesar de la huida
se vio acosado por éste con arma igual con la que el
hiri6, por correr peligro de ser alcanzado y matado, es
indudable que éste debe ser declarado irresponsabie del
homicidio cometido.
Amparo penal directo 2925/52. Por acuerdo de la Primera
Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona el
nombre del promovente. 6 de julio de 1953. Mayoria de
tes votos. Disidente: Tedfilo Olea y Leyva. La publica-
ci6n no menciona el nombre del ponente.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacion,
Quinta Epoca, Tomo CXX, pagina 2010 (/US: 296029).
LEGITIMA DEFENSA. Si el acusado, después de
haber hecho una reclamacién justificada al ofendido es
agredido por éste, y se ve obligado a valerse de las vias
de hecho en su propia y legitima defensa, repeliendo
Ja agresién actual, violenta y sin derecho, de la cual es
vietima y que pone en peligro inminente su vida, esindu-
dable que qued6 acreditada la exculpante de legitima
defensa
Amparo penal directo 2637/52. Por acuerdo de la Prime-
ra Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona e]
nombre del promovente. 22 de enero de 1954. Unani-
midad de cuatro votos. Ponente: Edmundo Elorduy.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXIX, pagina 573 (US: 296097).
LEGITIMA DEFENSA, Se entiende por legitima de-
fensa, la que es necesaria por rechazar un ataque
antijuridico, actual, dirigido al que se defiende o contra
un tercero. Es decir, que la situacion fundamentado-
ra de la legitima defensa se caracteriza por el ataque
natural y antijuridico. Ahora bien, la actualidad de la
agresién implica la inminencia del ataque, entendido éste
como la accion de un ser viviente que amenaza lesionar
intereses juridicos protegidos.
Amparo penal directo 3555/52. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 29 de marzo de 1954. Unani-
midad de cuatro votos. La publicacién no menciona el
nombre del ponente.
Primera Sala, Semanario Judicial de la Federacién,
Quinta Epoca, Tomo CXIX, pagina 2128 (JUS: 296320).
LEG{TIMA DEFENSA. La aseveracién del reo, de no
recordat haber hecho el disparo ni de haber tenido el
propésito de disparar con Ja finalidad de ahuyentar 0
contrarrestarla gravedad de una agresiGn, da a entender,
acitamente, que no obr6 al influjo de un propésito de
contrarrestar la gravedad de una agresion y, por lo tanto,
no se operé la circunstancia subjetiva esencial consti-
tutiva de la legitima defensa.
Amparo penal directo 3174/53. Por acuerdo de la Pri-
mera Sala, de fecha 8 de junio de 1953, no se menciona
el nombre del promovente. 3 de diciembre de 1953
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