Catequesis Segundo Año
Los profetas denuncian el mal de parte de Dios
Objetivo:
Que los chicos descubran que Dios no se queda de brazos cruzados, cuando los hombres rom-
pen la alianza y pecan contra él y contra el prójimo.
Que los chicos descubran las figuras de los profetas y las profetisas, varones y mujeres de Dios,
que hablaron en nombre del Señor a los hombres, para denunciar los pecados contra su amor y
anunciar la salvación.
Contenidos:
En el encuentro pasado vimos cómo los miembros del Pueblo de Dios, no cumplieron la
Alianza de amor que el Señor había hecho con ellos, sino que la rompieron de muchas formas
y con muchas faltas. Pecaron los reyes, pero también pecó la gente sencilla del pueblo. Y eso
trajo graves males para todos (injusticias, sufrimientos, pérdidas, pobreza, enfermedad, etc.).
También vimos (al final del encuentro) que Dios no se queda de brazos cruzados ante esta
situación, sino que actúa para que los hombres vivan según su voluntad y hagan realidad su
proyecto de vida y felicidad para todos. Aquí es donde aparecen los profetas y las profetisas.
Durante varios siglos, antes de la venida de Jesús, Dios tocó el corazón de muchos varones y
mujeres, los eligió y los envió a dirigir un mensaje a su Pueblo.
Profetas: personas de Dios, varones y mujeres, que se ponían al servicio del Señor y de su pro-
yecto (se ponían de parte de él y defendían la Alianza hecha con el pueblo).
Algunos profetas y profetisas: Samuel, Elías, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Amós, Miqueas, María
(hermana de Moisés y Aarón), Débora, Juldá, Ana.
Eran elegidos por Dios (vocación=llamado); no se hacían profetas por iniciativa propia. Mu-
chas veces trataban de excusarse o esquivar o directamente huían de la elección y el compromi-
so (ver Jeremías 1,4-7 y Jonás 1,1-3 –Jonás es un personaje ficticio, literario; pero el pasaje sir-
ve para catequizar sobre la huida del que era elegido como profeta–).
Hablaban a los demás hombres de parte de Dios, no en nombre propio, por eso se la pasan
diciendo “Oráculo el Señor” o “Así dice el Señor” y cosas por el estilo, en medio del discurso.
Dirigían su mensaje principalmente a los reyes y nobles (que tenían más responsabilidad en la
vida del pueblo), pero también a la gente sencilla (que no estaban excluidos de cometer faltas).
Denunciaban los pecados, las faltas contra la Alianza y la Ley de Dios. Pero también anuncia-
ban la intervención de Dios en la historia, para reparar esas faltas (y lo que anunciaban se cum-
plía siempre). Estas intervenciones de Dios eran salvíficas = para bien del pueblo.
Iluminaciones: (son a manera de ejemplo, para ilustrar lo que se va viendo de los profetas;
aprovechar las pocas citas del NT, que los chicos pueden buscar y leer)
o Vocación de profetas: Isaías 6,8-9; 1 Samuel 3,1-10 (larga, pero muy pedagógica);
Amós 7,14-15.
o También había mujeres profetisas: Jueces 4,4-5; 2 Reyes 14ab; Lucas 2,36-38.
o Denuncian pecados: Isaías 3,13-15; Isaías 58,1; Ezequiel 17,19-20; Ezequiel 44,6-7.
o Hablan de parte de Dios: Jeremías 1,7.9; Ezequiel 44,6ab; Ezequiel 14,2.4ab.
o Anuncian calamidades: Ezequiel 12,19-20; Jonás 3,1-4; 2 Reyes 22,16-17; Amós 3,11.
o Jesús también recuerda a los profetas: Mateo 15,7-9; Lucas 4,16-19; Mateo 23,29-31;
Mateo 23,34-37.
Actividades:
Compromiso: Pedir a Dios que sepamos escuchar y obedecer a los “profetas” que él nos en-
vía de parte suya (padres, abuelos, hermanos, padrinos, maestros, amigos, catequistas, sacerdo-
tes…), para mostrarnos y llamarnos la atención cuándo no somos fieles a su proyecto o para
anunciarnos su buena noticia de salvación.