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Manejo Odontológico en Hipertensión y ICC

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Enfermedades Cardiovasculares

Hipertensión arterial

- Descripción de la enfermedad
La hipertensión arterial es una enfermedad crónica en la que aumenta la presión
con la que el corazón bombea sangre a las arterias, para que circule por todo el
cuerpo. Esta condición puede ser controlada con los cuidados adecuados.
El sobrepeso y la obesidad pueden aumentar la presión arterial, subir los niveles
de glucosa en la sangre, colesterol, triglicéridos y ácido úrico, lo que dificulta que
la sangre fluya por el organismo.
La presión arterial alta igual o por encima de 140/90 mmHg es considerada
hipertensión. La hipertensión es el principal factor de riesgo para muertes por
enfermedades cardiovasculares.
- Manejo farmacológico
Interacciones entre medicamentos:
Los fármacos antihipertensivos pueden interactuar con medicamentos
odontológicos.
Las reacciones secundarias de los antihipertensivos pueden requerir
modificaciones en el tratamiento odontológico.
Efectos secundarios en la cavidad bucal:
Hiposalivación: Incrementa el riesgo de caries y enfermedad periodontal.
Hiperplasia gingival: Asociada a bloqueadores de los canales de calcio.
Lesiones en la mucosa bucal: Producidas por inhibidores de ECA y diuréticos.
Prevención y manejo de hiposalivación:
Control estricto de placa dentobacteriana.
Uso de enjuagues bucales con clorhexidina.
Uso terapéutico de goma de mascar con xilitol o recaldent.
Empleo de sustitutos de saliva en casos extremos.
Programa de citas de mantenimiento más frecuente.
Hipotensión ortostática:Cuidado al levantar al paciente del sillón dental para evitar
mareos o síncope.
Colocar al paciente en posición supina para regularizar la irrigación cerebral si
ocurre hipotensión ortostática.
Uso de anestésicos con vasoconstrictores:Permitidos en pacientes hipertensos
controlados (PA < 180/110 mm Hg).
Recomendados para lograr anestesia duradera y profunda, evitando ansiedad y
liberación de adrenalina endógena.
Dosis máxima de epinefrina: 0.2 mg; levonordefrina: 1.0 mg.
Contraindicaciones: Hipertensos no controlados, cifras de PA > 179/109 mm Hg,
enfermedades cardiovasculares no diagnosticadas, uso de β-bloqueadores no
cardioselectivos, arritmias no tratadas, historia reciente de infarto del miocardio,
angina de pecho inestable, uso de antidepresores tricíclicos, y consumo de
cocaína.
Medidas de seguridad en la administración de anestésicos:Aspirar antes de
inyectar para evitar inyecciones intravasculares.
Evitar inyecciones intraligamentarias o intraóseas.
No usar hilo retractor de tejidos impregnado con epinefrina para impresiones.
Interacciones específicas: Diltiazem y felodipina con eritromicina: Incremento de
concentración plasmática del hipotensor.
β-bloqueadores no cardioselectivos con vasoconstrictores adrenérgicos:
Hipertensión y bradicardia.
Furosemida con corticosteroides: Hipopotasemia.
Inhibidores de ECA con AINE: Disminución del efecto antihipertensivo.
Uso de AINE en pacientes hipertensos: AINE a largo plazo incrementan la
resistencia vascular periférica y la función cardiaca, aumentando la PA.
Riesgo de paro cardiaco y enfermedades coronarias con uso prolongado de AINE.
Instrucciones precisas para evitar el uso prolongado de AINE.
- Manejo estomatológico
Consideraciones odontológicas para pacientes con hipertensión arterial:
1. Entrenamiento del equipo odontológico:
- Diagnóstico temprano de HTA.
- Medición de presión arterial (PA) regularmente.
2. Medición de PA:
- Al menos una vez al año en adultos.
- En cada consulta para hipertensos, diabéticos, y pacientes con enfermedades
renales o coronarias.
- En la primera cita para referencia y decisiones de urgencia.
- En cada cita antes de cualquier tratamiento.
3. Pacientes no diagnosticados:
- Referir al médico si PA > 140/90 mm Hg.
- Prehipertensos también deben ser referidos para medidas preventivas.
4. Signos de repercusión orgánica:
- Disnea, dificultad para subir escaleras, necesidad de dormir con más de dos
almohadas.
- Referir al cardiólogo por posible insuficiencia cardiaca.
- Edema facial matutino o de miembros inferiores como señal de insuficiencia
renal.
5. Comunicación con el médico del paciente:
- Informar sobre tipo de HTA, evolución, tratamiento recibido, complicaciones, y
estado de salud actual.
6. Control de HTA:
- Cifras bajo control: PA < 140/90 mm Hg, idealmente ≤ 130/80 mm Hg.
- Remitir pacientes mal controlados, erráticos, que han abandonado el
tratamiento, o no controlados.
7. Medicación:
- Preguntar al paciente si ha ingerido sus medicamentos en cada consulta.
- Continuar con tratamiento si cifras son normales, aunque se haya olvidado una
dosis.
8. Pacientes bien controlados:
- Pueden recibir cualquier tipo de procedimiento odontológico.
- Modificaciones en el plan de tratamiento pueden ser necesarias para evitar
crisis hipertensivas.
9. PA en etapa I (140-159/90-99):
- Realizar procedimientos dentales si no hay evidencia de daño a órganos y el
paciente está asintomático y ha recibido sus fármacos.
- Informar al paciente sobre la lectura de PA y referir al médico.
10. PA entre 160-179/100-109:
- Procedimientos electivos no complicados pueden ser llevados a cabo si no hay
daño a órganos.
- Referir al médico y continuar tratamiento dental electivo hasta normalizar
cifras.
11. PA ≥ 180/110 y daño en órganos:
- Contraindicado cualquier tratamiento dental electivo.
- Manejo de urgencia en hospital con colaboración médica.
12. Reducción del estrés:
- Crear un ambiente relajado en la consulta.
- Considerar prescripción de ansiolíticos como diacepam.
13. Optimización del tiempo de consulta:
- Atender a los pacientes por la tarde.
- Evitar cansar al paciente realizando el mayor número de procedimientos
posibles en una sola sesión.
14. Consideraciones especiales en embarazo:
- Monitorear la PA en cada cita.
- Referir a la paciente con el médico en caso de cifras elevadas para evitar
preeclampsia.

Insuficiencia cardíaca congestiva


- Descripción de la enfermedad
La insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) es una condición clínica en la cual el
corazón es incapaz de bombear sangre de manera eficiente para satisfacer las
necesidades del cuerpo. Esto resulta en una acumulación de líquido en los tejidos
(congestión), especialmente en los pulmones, hígado, tracto gastrointestinal y las
extremidades.
- Manejo farmacológico
Evitar Interacciones Nocivas: Prestar especial atención a las posibles
interacciones entre la polifarmacia del paciente con ICC y las prescripciones
odontológicas.
Uso de Anestésicos Locales con Vasoconstrictor: Emplear anestésicos locales con
vasoconstrictor para una absorción lenta y reducir la posibilidad de toxicidad.
No exceder la dosis máxima recomendada por la AHA y ADA: 0.2 mg de epinefrina
o 1.0 mg de levonordefrina.
Limitar el uso a no más de tres cartuchos, especialmente en pacientes con ICC
Clase 3 y 4.
Precauciones con Vasoconstrictores: Evitar vasoconstrictores adrenérgicos en
pacientes que reciben β-bloqueadores adrenérgicos, han sufrido un infarto
reciente, tienen angina de pecho inestable, hipertensión o arritmia no controlada.
Seleccionar vasoconstrictores sin acción sobre el sistema cardiovascular, como la
felipresina con prilocaína.
Restricción de AINE y Esteroides: Limitar el uso de AINE a pocos días para evitar
interacciones con β-bloqueadores, inhibidores de los canales de calcio y otros
antihipertensivos.
Evitar antiinflamatorios esteroideos para no inhibir la acción de los
antihipertensivos ni incrementar la presión arterial.
- Manejo estomatológico
Consulta y Evaluación Inicial: Consultar con el médico sobre el estado de salud del
paciente con ICC y sus expectativas de vida.
Remitir al paciente al cardiólogo si se sospecha de ICC debido a su
sintomatología.
Detección y Clasificación: Estar atento a la aparición de ICC en pacientes
hipertensos, con prótesis valvulares, cardiopatías congénitas no resueltas,
arritmias, cardiopatías coronarias, fiebre reumática, etc.
La American Heart Association clasifica a los pacientes en cuatro clases según la
gravedad del daño orgánico.
Tratamiento Dental Electivo: Tratar solo a los pacientes en Clase 1 y 2 (daño
orgánico muy leve a leve) que tienen controlada tanto la enfermedad
cardiovascular subyacente como la ICC.
Posponer el tratamiento dental electivo en pacientes con Clase 3 y 4 (daño
orgánico moderado a grave) o con mal pronóstico.
Proveer solo tratamiento dental de urgencia para pacientes en Clase 3 y 4,
preferiblemente en un entorno hospitalario bajo supervisión de un cardiólogo.
Preparación y Monitoreo Durante la Consulta: Evitar la posición supina prolongada
para prevenir disnea.
Tomar signos vitales antes de cada sesión.
Suspender la cita y enviar al paciente con el médico si se presentan presión
arterial anormal, arritmia, taquicardia o bradicardia.
Profilaxis Antibiótica: Administrar profilaxis antibiótica contra endocarditis
bacteriana en pacientes con prótesis valvulares, antecedentes de endocarditis
infecciosa, cardiopatías congénitas con cianosis, intervenciones quirúrgicas
recientes (menos de seis meses) o defectos residuales.
Dosis estándar: 2 g de amoxicilina por vía oral una hora antes del procedimiento.
Anestesia: Evitar anestesia general inhalatoria en pacientes con ICC Clase 3 o 4
debido al compromiso en la irrigación tisular.
Preferir el uso de anestesia local.
Planificación de Citas: Programar las citas dentales por la tarde, ya que los
problemas cardíacos y las crisis hipertensivas son más frecuentes por la mañana.
Diseñar el plan de tratamiento para concluir en el menor número de citas posibles.
Evitar cansar al paciente y suspender el tratamiento si se advierte cansancio.

Endocarditis infecciosa
- Descripción de la enfermedad
La endocarditis infecciosa (EI) es una infección del endocardio, la capa interna del
corazón, que a menudo afecta las válvulas cardíacas. Esta condición se produce
cuando bacterias, hongos u otros microorganismos infecciosos ingresan al torrente
sanguíneo y se adhieren al endocardio dañado o a las válvulas cardíacas.
- Manejo farmacológico
Medicamentos Comunes para EI: Digitálicos y Diuréticos: Usados para compensar
la insuficiencia cardíaca derivada de la EI.
Cardiorreguladores: Incluyen β-bloqueadores adrenérgicos.
Tratamientos Anticoagulantes: Anticoagulantes Orales y Antiagregantes
Plaquetarios: Ejemplos: ácido acetilsalicílico (aspirina) y clopidogrel.
Evitar Interacciones Medicamentosas: Interacciones con Medicamentos Dentales:
Analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (AINE).
Antibióticos.
Anestésicos locales.
Medicamento Recomendado:
Clonixinato de Lisina: Analgésico y antiinflamatorio no esteroideo recomendado
para pacientes con alteraciones en la hemostasia primaria o secundaria.

- Manejo estomatológico
Alto Riesgo de Recurrencia: Los pacientes que han tenido EIS están en alto riesgo
de volver a presentarla.
Profilaxis Antibiótica: Es crucial prescribir profilaxis antibiótica antes de cualquier
procedimiento odontológico que implique sangrado.
Esquemas de Antibióticos: Descritos en detalle en el capítulo 6, donde se
recomienda el tipo y dosis de antibióticos a usar.
Identificación de Etiología y Factores Predisponentes: Identificar la causa y los
factores que predispusieron a la EIS. Implementar medidas compensatorias para
abordar las complicaciones derivadas de la EIS.
Seguimiento Post-Procedimiento: Realizar un seguimiento estrecho durante al
menos 15 días después de procedimientos que implican sangrado.
Monitorización de Síntomas: Vigilar síntomas como fiebre, debilidad, sudoración o
malestar.
Remitir al paciente al médico si aparecen estos síntomas.

Fiebre reumática
- Descripción de la enfermedad
La fiebre reumática es una enfermedad inflamatoria que puede desarrollarse como
una complicación de una infección por estreptococos del grupo A, como la
faringitis estreptocócica o la escarlatina.
- Manejo farmacológico
Tratamiento Profiláctico Antibiótico: Pacientes con Fiebre Reumática (FR) reciben
antibióticos para prevenir infecciones causadas por estreptococo β-hemolítico del
grupo A.
Inadecuación para Infecciones Bucales: La dosis profiláctica no es suficiente para
tratar infecciones dentales, lo que requiere una prescripción diferente por parte del
odontólogo.
Prevención de Endocarditis Infecciosa: La dosis empleada para la profilaxis
tampoco es adecuada para prevenir la endocarditis infecciosa en pacientes con
prótesis valvular.
Aplicación de Protocolos Establecidos: La prescripción de profilaxis antibiótica
debe seguir protocolos independientes de la quimioterapia utilizada para tratar la
FR.

- Manejo estomatológico
Cambios en la Guía de Profilaxis Antibiótica: Las lesiones valvulares por Fiebre
Reumática (FR) ya no requieren antibióticos antes de procedimientos dentales
desde 2007.
Daño Valvular y Antibióticos: Pacientes con antecedentes de FR y daño valvular
necesitan antibióticos antes de procedimientos dentales que impliquen sangrado.
Manejo Odontológico Individualizado: La gravedad de la insuficiencia cardíaca
debe determinarse para personalizar el tratamiento odontológico.
Riesgo de FR por Amigdalitis Recurrente: La amigdalitis recurrente en niños
aumenta el riesgo de FR, requiriendo remisión urgente al médico para tratamiento.
Prescripción Antibiótica Específica: La penicilina procaínica no es suficiente para
tratar infecciones bucales en pacientes con antecedentes de FR, requiriendo una
prescripción diferente.
Vigilancia de Síntomas Recurrentes: La recurrencia de síntomas de FR debe ser
monitoreada, incluso sin lesión valvular previa, para detectar posibles
complicaciones.
Protocolo para Prótesis Valvular: Pacientes que recibirán prótesis valvulares
deben tener un control intensivo de placa y tratar problemas dentales previos para
reducir el riesgo de infecciones posteriores.

Cardiopatías congénitas
-Descripción de la enfermedad
Las cardiopatías congénitas son defectos que están presentes desde el
nacimiento. Pueden variar desde defectos menores que no causan problemas
significativos hasta malformaciones graves que afectan seriamente la salud y la
calidad de vida. Estas condiciones pueden involucrar defectos en las paredes
internas del corazón, problemas con las válvulas cardíacas, anomalías en los
grandes vasos sanguíneos que entran y salen del corazón, o malformaciones en
las conexiones entre las cavidades cardíacas.
- Manejo farmacológico
En casos graves de disfunción cardiaca y afectación de órganos extracardíacos,
se prescriben diferentes compuestos según la alteración observada, como
insuficiencia cardiaca, arritmia, hipertensión pulmonar, cianosis y complicaciones
como embolismo o riesgo de accidentes cerebrovasculares.
Se recomienda consultar las consideraciones farmacológicas y las interacciones
entre los fármacos utilizados en pacientes con cardiopatías congénitas y los
anestésicos locales, vasoconstrictores adrenérgicos y fármacos prescritos en
odontología, ya que son similares.

- Manejo estomatológico

La complejidad del manejo odontológico dependerá de varios factores:


Daño inicial o gravedad, que afectará el pronóstico de vida del paciente.
Permanencia del problema, que puede causar daños irreversibles.
Momento quirúrgico, ya que se debe considerar la corrección de problemas
bucales antes de la cirugía cardíaca.
Tiempo transcurrido después de la intervención quirúrgica, para permitir la
cicatrización y evaluar los cambios fisiopatológicos.
Persistencia del problema después de la cirugía, que requiere una evaluación
continua.
Signos disfuncionales cardiacos, como cortocircuitos, en pacientes no intervenidos
quirúrgicamente.
Se debe evaluar la presencia de insuficiencia cardiaca congestiva y sus
implicaciones en el manejo dental.
Las malformaciones congénitas cardíacas pueden variar en gravedad y síntomas.
Algunas condiciones requieren cobertura antibiótica antes de procedimientos
dentales que causen sangrado, para prevenir la endocarditis infecciosa.
En casos graves, se debe coordinar con el médico tratante y, si es necesario,
proporcionar cobertura antibiótica y compensar anomalías funcionales
cardiovasculares.
Los pacientes con manifestaciones graves como cianosis, insuficiencia cardiaca o
arritmias no controladas deben ser atendidos en un entorno hospitalario.
Después de una cirugía exitosa, es común que solo se necesite cobertura
antibiótica durante los primeros seis meses.
Las condiciones persistentes como hipertensión, arritmia o insuficiencia cardiaca
deben ser manejadas específicamente con la participación del cardiólogo.
En casos de cianosis no tratada quirúrgicamente, se requiere profilaxis
antimicrobiana para prevenir la endocarditis infecciosa y se debe vigilar la
presencia de disfunciones cardiacas, pulmonares o cerebrales.

Arritmias

-Descripción de la enfermedad
Las arritmias son trastornos del ritmo cardíaco que implican alteraciones en la
frecuencia, regularidad o secuencia de los latidos del corazón. Normalmente, el
corazón late de manera rítmica y coordinada, bombeando sangre de manera
eficiente a todo el cuerpo. Sin embargo, en las arritmias, este ritmo puede estar
acelerado (taquicardia), retardado (bradicardia) o irregular.

- Manejo farmacológico
Es crucial considerar las interacciones entre los fármacos utilizados para controlar
la arritmia y los medicamentos odontológicos, así como posibles reacciones
secundarias en la cavidad bucal.
Se debe tener precaución con la dosis de digitálicos, ya que dosis elevadas
pueden provocar toxicidad, especialmente en pacientes ancianos o con
condiciones como hipotiroidismo o desequilibrios electrolíticos.
El uso de eritromicina debe evitarse debido a su capacidad para modificar la flora
intestinal y aumentar la absorción de digitálicos, lo que podría llevar a toxicidad.
Es importante estar familiarizado con los síntomas de toxicidad por digitálicos, que
pueden incluir manifestaciones gastrointestinales, neurológicas y
cardiovasculares.
En pacientes que reciben β-bloqueadores adrenérgicos o diuréticos, se debe
controlar cuidadosamente la placa dentobacteriana debido al efecto hiposalivatorio
de estos medicamentos.
Al levantarse del sillón dental, se debe tener precaución en pacientes que toman
antihipertensivos debido al riesgo de hipotensión ortostática.
El uso de vasoconstrictores adrenérgicos en anestésicos locales está permitido en
pacientes con arritmia controlada, pero se debe respetar la dosis máxima
recomendada y evitar su uso en pacientes con arritmia no controlada.
Se deben evitar las interacciones medicamentosas entre propafenona y
anestésicos locales, ya que pueden causar una disminución del ritmo cardíaco.
En pacientes que reciben β-bloqueadores adrenérgicos, se debe preferir el uso de
prilocaína con felipresina como anestésico local para evitar una posible interacción
y crisis hipertensiva.
La prescripción de AINE debe ser corta en pacientes que toman antihipertensivos,
bloqueadores de los canales de calcio o β-bloqueadores adrenérgicos para evitar
inhibir la acción de estos medicamentos.
Se debe evitar la prescripción de eritromicina o tetraciclina en pacientes que
toman digoxina para prevenir un aumento no deseado en las concentraciones
séricas de este medicamento.
- Manejo estomatológico
Es fundamental que el odontólogo consulte con el médico para comprender el
diagnóstico, origen y evolución del trastorno del ritmo cardiaco del paciente, ya
que algunos casos no requieren tratamiento mientras que otros pueden necesitar
medicamentos, cirugía o la colocación de un marcapasos.
La toma de signos vitales en la primera cita es crucial para identificar trastornos de
la conducción cardíaca, especialmente aquellos con una frecuencia cardiaca
anormal o ritmo irregular, que deben ser remitidos al médico para evaluación.
El odontólogo debe estar preparado para manejar urgencias médicas relacionadas
con arritmias, como la bradiarritmia, que puede requerir reanimación
cardiopulmonar y traslado al hospital.
Se deben tomar precauciones en la consulta dental, como manejar condiciones
sistémicas preexistentes, reducir la ansiedad y el estrés del paciente, seleccionar
anestésicos locales y vasoconstrictores adecuados, y evitar la anestesia general.
Se deben usar equipos eléctricos con precaución y consultar al médico sobre el
tipo de marcapasos del paciente, ya que algunos dispositivos pueden ser
sensibles a la interferencia electromagnética.
Es importante evitar interacciones medicamentosas entre los fármacos
antiarrítmicos y los medicamentos odontológicos, especialmente con
vasoconstrictores adrenérgicos.

Angina de pecho

-Descripción del a enfermedad


La angina de pecho, también conocida como angina pectoris, es un síntoma de
enfermedad cardíaca que se manifiesta como dolor o malestar en el pecho. Este
dolor es causado por una disminución del flujo sanguíneo al corazón,
generalmente debido a la obstrucción parcial de las arterias coronarias que
suministran sangre al músculo cardíaco.

- Manejo farmacológico
Evitar interacciones medicamentosas nocivas
No emplear vasoconstrictores adrenérgicos en pacientes que reciben β-
bloqueadores adrenérgicos
Evitar esquemas terapéuticos prolongados de AINE
Evitar AINE en quienes reciben anticoagulantes orales

- Manejo estomatológico
Se debe considerar la fecha del ultimo evento de angina de pecho para determinar
si el paciente se puede atender

Enfermedades Músculo-Esqueléticas
Artritis
- Descripción de la enfermedad
Inflamación de las articulaciones que puede causar dolor, hinchazón y dificultad
para moverse. Existen varios tipos de artritis, siendo la osteoartritis y la artritis
reumatoide las más prevalentes.
- Manejo farmacológico
Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE): Los AINE son comúnmente
utilizados para controlar el dolor y la inflamación en pacientes con artritis. Sin
embargo, algunos AINE pueden aumentar el riesgo de sangrado durante ciertos
procedimientos dentales, por lo que se debe tener precaución al administrarlos
junto con otros medicamentos que puedan afectar la coagulación sanguínea.

Corticosteroides: Los corticosteroides pueden ser utilizados para controlar la


inflamación en pacientes con artritis. Sin embargo, el uso prolongado de
corticosteroides puede suprimir el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de
infecciones. Además, los pacientes que toman corticosteroides pueden
experimentar retraso en la cicatrización de heridas, lo que debe tenerse en cuenta
en el contexto de la odontología, especialmente después de procedimientos
invasivos.

Inhibidores de la ciclooxigenasa-2 (COX-2): Estos medicamentos son una clase de


AINE que se utilizan para reducir la inflamación y el dolor en pacientes con artritis.
Tienen menos efectos adversos gastrointestinales en comparación con otros AINE
tradicionales, pero aún así pueden aumentar el riesgo de sangrado, por lo que se
debe tener precaución al administrarlos junto con otros medicamentos que afecten
la coagulación sanguínea.

Fármacos modificadores de la enfermedad (FAME): Estos medicamentos, como el


metotrexato, se utilizan para tratar la artritis reumatoide y otras formas de artritis
autoinmune. Pueden afectar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de
infecciones, por lo que es importante tener en cuenta la salud general del paciente
y cualquier contraindicación antes de administrarlos.

Analgésicos y opioides: En algunos casos, se pueden recetar analgésicos y


opioides para controlar el dolor en pacientes con artritis. Sin embargo, los opioides
tienen un potencial de abuso y dependencia, por lo que deben utilizarse con
precaución y solo cuando otros tratamientos no sean efectivos.

Es importante que el odontólogo esté al tanto de la medicación que toma el


paciente para la artritis y cualquier efecto secundario potencial que pueda afectar
el tratamiento dental. Se recomienda una comunicación abierta entre el
odontólogo y el médico tratante del paciente para garantizar un manejo seguro y
efectivo de la artritis en el contexto odontológico.

- Manejo estomatológico
Historia clínica completa: Es importante obtener una historia clínica detallada del
paciente, incluyendo información sobre su artritis, medicamentos actuales,
condiciones médicas coexistentes y cualquier complicación asociada.
Comunicación con el médico tratante: Es fundamental establecer una
comunicación efectiva con el médico tratante del paciente para comprender mejor
su condición, medicación actual y cualquier restricción o recomendación específica
para el tratamiento dental.
Consideraciones de movilidad: Algunos pacientes con artritis pueden experimentar
limitaciones en la movilidad de las articulaciones, especialmente en la mandíbula.
El odontólogo debe tener en cuenta estas limitaciones al planificar y realizar
procedimientos dentales.
Control del dolor y la inflamación: Se debe tener en cuenta el control del dolor y la
inflamación durante los procedimientos dentales. Pueden ser necesarios ajustes
en la medicación preoperatoria o la administración de analgésicos adicionales
para garantizar la comodidad del paciente.
Consideraciones de la posición del paciente: Algunos pacientes con artritis pueden
tener dificultades para permanecer en una posición determinada durante los
procedimientos dentales prolongados. Se deben proporcionar almohadas de
apoyo o ajustes en la posición para garantizar la comodidad del paciente.
Precauciones de higiene oral: Los pacientes con artritis pueden tener dificultades
para mantener una higiene oral adecuada debido a la limitación en la movilidad de
las manos y las articulaciones. Se debe proporcionar educación y asesoramiento
sobre técnicas de cepillado y uso de hilo dental adaptadas a las necesidades del
paciente.
Procedimientos mínimamente invasivos: Cuando sea posible, se deben utilizar
técnicas y procedimientos dentales mínimamente invasivos para reducir el estrés
en las articulaciones y minimizar el riesgo de exacerbación de los síntomas de la
artritis.
Seguimiento postoperatorio: Es importante realizar un seguimiento postoperatorio
adecuado para evaluar la respuesta del paciente al tratamiento dental y abordar
cualquier preocupación o complicación que pueda surgir.

Osteoporosis

- Descripción de la enfermedad
Una enfermedad ósea que causa una disminución de la densidad ósea y un mayor
riesgo de fracturas. Es especialmente común en mujeres posmenopáusicas.

- Manejo farmacológico
Bifosfonatos: Los bifosfonatos son medicamentos comunes para tratar la
osteoporosis. Pueden aumentar el riesgo de osteonecrosis de los maxilares
(ONM) cuando se administran por vía intravenosa en dosis altas para tratar otras
condiciones, como el cáncer. Se recomienda evitar la extracción dental invasiva en
pacientes que reciben bifosfonatos intravenosos de alto riesgo.
Terapia hormonal: Algunas mujeres reciben terapia hormonal para tratar la
osteoporosis. Esta terapia puede tener efectos sobre la salud oral, como aumento
del riesgo de gingivitis y periodontitis. Los odontólogos deben estar atentos a estos
efectos y proporcionar una atención dental adecuada para prevenir problemas
periodontales.
Denosumab: Este medicamento se utiliza para tratar la osteoporosis al inhibir la
resorción ósea. Puede aumentar ligeramente el riesgo de osteonecrosis de los
maxilares, especialmente en pacientes con otros factores de riesgo, como
tratamiento previo con bifosfonatos o mala salud oral. Se debe tener cuidado al
realizar procedimientos dentales invasivos en estos pacientes.
Calcio y vitamina D: La suplementación con calcio y vitamina D es importante para
mantener la salud ósea en pacientes con osteoporosis. Los odontólogos pueden
recomendar suplementos de calcio y vitamina D según las necesidades
individuales del paciente para promover la salud ósea y la cicatrización después
de los procedimientos dentales.
Medicamentos para el dolor: Algunos pacientes con osteoporosis pueden requerir
analgésicos para controlar el dolor asociado con fracturas u otras complicaciones
óseas. Los odontólogos deben considerar los medicamentos para el dolor que
está tomando el paciente al planificar y administrar tratamientos dentales,
especialmente aquellos que pueden interactuar con anestésicos locales o causar
efectos secundarios como sequedad bucal.
Anticoagulantes: En algunos casos, los pacientes con osteoporosis pueden estar
tomando anticoagulantes para prevenir coágulos sanguíneos. Los odontólogos
deben tener en cuenta estos medicamentos al realizar procedimientos dentales
que puedan causar sangrado excesivo y tomar las precauciones necesarias para
prevenir complicaciones.
Educación del paciente: Es importante educar a los pacientes sobre la importancia
de mantener una buena salud oral y la relación entre la osteoporosis y la salud
bucal. Los odontólogos pueden proporcionar recomendaciones específicas de
cuidado oral y estilo de vida para pacientes con osteoporosis para ayudar a
prevenir complicaciones dentales y promover la salud ósea en general.
- Manejo estomatológico
Historial médico completo: Es fundamental obtener un historial médico completo
del paciente, incluyendo condiciones médicas preexistentes, medicamentos
actuales, alergias y cualquier tratamiento médico o quirúrgico reciente.
Evaluación de riesgos: Antes de realizar cualquier procedimiento dental, se debe
evaluar el riesgo del paciente de experimentar complicaciones, como infecciones,
sangrado excesivo o problemas cardiovasculares.
Comunicación con el equipo médico: En casos de pacientes con condiciones
médicas complejas, es importante comunicarse con el equipo médico del paciente
para coordinar el tratamiento y garantizar la seguridad del paciente.
Control de la ansiedad: Para pacientes que experimentan ansiedad dental, se
pueden emplear técnicas de manejo de la ansiedad, como la sedación consciente
o el uso de ansiolíticos prescritos por el médico.
Precauciones en la prescripción de medicamentos: Los odontólogos deben tener
en cuenta los medicamentos que está tomando el paciente y evitar cualquier
interacción farmacológica negativa al prescribir medicamentos para el dolor,
antibióticos o anestésicos locales.
Atención a la salud oral: Se debe prestar atención especial a la salud oral del
paciente, incluyendo la evaluación de la higiene oral, el estado de las encías y la
detección de caries u otras enfermedades dentales.
Manejo de procedimientos invasivos: En pacientes con condiciones médicas
subyacentes, como enfermedades cardíacas o diabetes, se debe tener precaución
al realizar procedimientos dentales invasivos que puedan aumentar el riesgo de
complicaciones.
Seguimiento postoperatorio: Después de realizar procedimientos dentales, es
importante proporcionar instrucciones claras de cuidado postoperatorio al paciente
y programar un seguimiento para evaluar la cicatrización y cualquier complicación
potencial.

Lesiones de tejidos blandos

- Descripción de la enfermedad
Incluyen esguinces, distensiones musculares, tendinitis y bursitis, que pueden
ocurrir debido a lesiones deportivas, movimientos repetitivos o el envejecimiento.
- Manejo farmacológico
Analgésicos: Se pueden prescribir analgésicos para aliviar el dolor asociado con
las lesiones de tejidos blandos. Los analgésicos comunes incluyen el paracetamol
(acetaminofén), los antiinflamatorios no esteroides (AINE) como el ibuprofeno y el
naproxeno, y en algunos casos, analgésicos opioides como la codeína.
Antiinflamatorios: Los AINE también pueden ayudar a reducir la inflamación y la
hinchazón asociadas con las lesiones de tejidos blandos. Sin embargo, se debe
tener cuidado al prescribir AINE, especialmente en pacientes con problemas
gastrointestinales o cardiovasculares.
Antibióticos tópicos: En algunos casos de lesiones de tejidos blandos infectadas o
propensas a la infección, se pueden recetar antibióticos tópicos, como la crema de
mupirocina, para ayudar a prevenir o tratar la infección.
Enjuagues bucales: Se pueden recomendar enjuagues bucales con agentes
antimicrobianos, como el gluconato de clorhexidina, para ayudar a mantener la
higiene oral y prevenir infecciones en las lesiones de tejidos blandos.
Corticosteroides tópicos: En casos de lesiones inflamatorias o dolorosas, los
corticosteroides tópicos, como la triamcinolona acetonida en forma de gel o
pomada, pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar el malestar.
Anestésicos tópicos: Para reducir el malestar durante procedimientos dentales en
áreas de tejidos blandos sensibles, se pueden aplicar anestésicos tópicos, como la
lidocaína en gel o aerosol, antes del tratamiento.

- Manejo estomatológico
Examen exhaustivo: Realiza un examen completo de la cavidad oral para evaluar
la extensión y gravedad de la lesión de tejidos blandos, así como cualquier factor
contribuyente, como caries dental, enfermedad periodontal o trauma.
Historial médico y medicamentos: Obtén una historia médica detallada del
paciente, incluyendo cualquier medicamento que esté tomando, alergias
conocidas y condiciones médicas preexistentes que puedan influir en el
tratamiento.
Comunicación con el paciente: Explícale al paciente la naturaleza de su lesión de
tejidos blandos, el plan de tratamiento propuesto y cualquier medicamento
recetado, asegurándote de responder a sus preguntas y preocupaciones.
Control del dolor y la ansiedad: Si la lesión es dolorosa o el paciente experimenta
ansiedad, considera el uso de técnicas de anestesia local y sedación para
garantizar su comodidad durante el tratamiento.
Tratamiento de la causa subyacente: Identifica y trata cualquier causa subyacente
de la lesión de tejidos blandos, como la caries dental, la enfermedad periodontal o
el trauma, para prevenir la recurrencia.
Enfoque conservador: Cuando sea posible, adopta un enfoque conservador para
el tratamiento de las lesiones de tejidos blandos, minimizando la manipulación
quirúrgica innecesaria y promoviendo la cicatrización natural.
Seguimiento adecuado: Programa citas de seguimiento según sea necesario para
monitorear la progresión de la lesión de tejidos blandos y evaluar la respuesta al
tratamiento.
Educación sobre cuidados en el hogar: Proporciona instrucciones claras al
paciente sobre cómo cuidar adecuadamente la lesión de tejidos blandos en casa,
incluyendo la higiene oral adecuada y cualquier medida de autocuidado
recomendada.

Lumbalgia
- Descripción de la enfermedad
Dolor en la región lumbar de la espalda baja, que puede ser agudo o crónico y
puede estar relacionado con múltiples causas, como lesiones, malas posturas o
enfermedades degenerativas de la columna vertebral.

- Manejo farmacológico
Analgesia: El control del dolor es fundamental en el manejo de la fibromialgia. Se
pueden utilizar analgésicos de venta libre como el paracetamol o antiinflamatorios
no esteroides (AINEs) de forma ocasional para aliviar el dolor leve a moderado.
Sin embargo, se debe tener precaución con el uso crónico de AINEs debido al
riesgo de efectos secundarios gastrointestinales y cardiovasculares.
Antidepresivos: Los antidepresivos tricíclicos, como la amitriptilina o la nortriptilina,
pueden ser útiles en el tratamiento de la fibromialgia debido a su capacidad para
modular la percepción del dolor y mejorar la calidad del sueño. También se
pueden usar inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina
(ISRSN), como la duloxetina o la venlafaxina, para aliviar el dolor y mejorar el
estado de ánimo.
Relajantes musculares: Los relajantes musculares, como el ciclobenzaprina o el
baclofeno, pueden ser útiles para reducir la rigidez muscular y mejorar la calidad
del sueño en pacientes con fibromialgia.
Medicamentos para el sueño: Los medicamentos para inducir el sueño, como los
hipnóticos no benzodiazepínicos (por ejemplo, zolpidem o zopiclona) o los
antidepresivos sedantes (por ejemplo, trazodona), pueden ser necesarios para
tratar los trastornos del sueño asociados con la fibromialgia.
Ansiolíticos: En casos de ansiedad o trastornos del estado de ánimo asociados
con la fibromialgia, se pueden prescribir ansiolíticos como el lorazepam o el
alprazolam de forma temporal y bajo supervisión médica.
Evitar opioides: Se debe evitar el uso de opioides en el tratamiento de la
fibromialgia debido al riesgo de dependencia, tolerancia y efectos secundarios
graves. Además, los opioides pueden empeorar la sensibilización central y la
percepción del dolor en estos pacientes.

- Manejo estomatológico
Comunicación empática: Establecer una comunicación abierta y empática con el
paciente es fundamental. Es importante escuchar sus preocupaciones, entender
su experiencia con la fibromialgia y adaptar el tratamiento según sus necesidades
individuales.
Planificación cuidadosa de las citas: Debido a la sensibilidad al dolor y la fatiga
asociadas con la fibromialgia, es recomendable planificar citas dentales cortas y
programarlas en momentos del día en que el paciente esté menos fatigado.
Colaboración interdisciplinaria: Trabajar en colaboración con otros profesionales
de la salud, como médicos especialistas en dolor, fisioterapeutas o psicólogos,
puede ser útil para ofrecer un enfoque integral en el manejo de la fibromialgia y
sus manifestaciones orales.

Embarazadas
- Descripción
El embarazo es un proceso fisiológico en el cual una mujer lleva en su útero el
desarrollo de uno o más embriones o fetos humanos durante 9 meses.
-Consideraciones farmacológicas
Es importante tomar en cuenta los siguientes puntos:
Seguridad fetal: Es fundamental considerar los posibles efectos de los
medicamentos en el feto. Algunos medicamentos pueden atravesar la placenta y
afectar al desarrollo del bebé.
Riesgo para la madre: Si una mujer embarazada tiene una condición médica que
requiere tratamiento, es crucial evaluar los riesgos de no tratar la enfermedad
versus los posibles riesgos asociados con el medicamento.
Categorías de embarazo de la FDA: La Administración de Alimentos y
Medicamentos (FDA) de EE. UU. clasifica los medicamentos en categorías según
su seguridad durante el embarazo. Estas categorías van desde A (estudios
adecuados no han demostrado riesgo para el feto) hasta X (estudios han
demostrado riesgo fetal significativo).
Paracetamol (acetaminofén): Categoría B. Se considera seguro para su uso
durante el embarazo en dosis normales.
Ibuprofeno: Categoría C en el primer y segundo trimestre, pero Categoría D en el
tercer trimestre debido al riesgo de complicaciones para el feto.
Amoxicilina: Categoría B. Se considera segura para su uso durante el embarazo.
Omeprazol: Categoría C. Se debe usar con precaución durante el embarazo y solo
si los beneficios superan los riesgos potenciales.
Paroxetina (antidepresivo): Categoría D. Se ha asociado con un mayor riesgo de
malformaciones congénitas y otros problemas en el feto.
Insulina: Categoría B. Se considera segura para el control de la diabetes
gestacional durante el embarazo.
Warfarina (anticoagulante): Categoría X. Se debe evitar durante el embarazo
debido al riesgo de malformaciones congénitas y sangrado fetal.
Ácido fólico: Categoría A. Se recomienda como suplemento durante el embarazo
para prevenir defectos del tubo neural en el feto.
Dipirona: Categoría C. Se debe evitar durante el primer y tercer trimestre, y su uso
debe ser bajo supervisión médica durante el segundo trimestre.
Aspirina: Categoría D en el tercer trimestre debido al riesgo de complicaciones
hemorrágicas tanto para la madre como para el feto.
- Manejo estomatológico
Comunicación con el profesional de la salud: Es crucial que la mujer embarazada
informe a su dentista sobre su estado de embarazo y cualquier medicamento que
esté tomando. Esto ayudará al dentista a tomar decisiones de tratamiento
adecuadas y seguras.
Citas dentales regulares: Se recomienda que las mujeres embarazadas continúen
con sus citas dentales regulares para limpiezas y exámenes dentales de rutina.
Mantener una buena salud bucal durante el embarazo es fundamental para
prevenir problemas como la enfermedad periodontal.
Radiografías dentales: Si es absolutamente necesario, las radiografías dentales
pueden realizarse durante el embarazo, preferiblemente durante el segundo
trimestre y utilizando técnicas de radiografía digital y delantal de plomo para
minimizar la exposición a la radiación.
Anestesia dental: La anestesia local utilizada en procedimientos dentales es
segura durante el embarazo. Sin embargo, es importante informar al dentista
sobre el embarazo para que pueda administrar la dosis apropiada y evitar
medicamentos contraindicados.
Tratamientos dentales: Muchos tratamientos dentales, como empastes y
limpiezas, se pueden realizar de manera segura durante el embarazo. Sin
embargo, los procedimientos invasivos y no esenciales pueden posponerse hasta
después del parto, si es posible.
Medicamentos durante el tratamiento dental: Se deben evitar ciertos
medicamentos durante el embarazo, como los antibióticos de la familia de las
tetraciclinas, especialmente durante el primer trimestre. Si se necesita un
medicamento durante el tratamiento dental, el dentista y el obstetra deben
colaborar para seleccionar el más seguro.
Enfermedad periodontal: La enfermedad periodontal no tratada puede aumentar el
riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer, por lo que es importante tratar
cualquier problema periodontal durante el embarazo.
Educación sobre cuidado bucal: Es fundamental que las mujeres embarazadas
reciban educación sobre la importancia del cuidado bucal durante el embarazo,
incluida la importancia de cepillarse dos veces al día, usar hilo dental y limitar el
consumo de azúcar para prevenir la caries dental.

Endocrinas

Síndrome de Cushing

- Descripción de la enfermedad
El síndrome de Cushing es un trastorno hormonal causado por una exposición
prolongada a niveles elevados de cortisol, una hormona producida por las
glándulas suprarrenales. El cortisol desempeña un papel importante en la
regulación del metabolismo, el sistema inmunológico y la respuesta al estrés.
Cuando hay una producción excesiva de cortisol o se administra en dosis
elevadas durante un período prolongado, puede resultar en el síndrome de
Cushing.

- Manejo farmacológico
Medicamentos corticosteroides: Los pacientes con síndrome de Cushing inducido
por esteroides pueden requerir reducción gradual de la dosis o cambio a un
medicamento alternativo si es posible.
Tratamiento de la causa subyacente: Si el síndrome de Cushing es causado por
un tumor pituitario o suprarrenal, puede ser necesaria la cirugía para extirpar el
tumor y normalizar los niveles de cortisol.
Terapia dirigida al cortisol: En algunos casos, se pueden usar medicamentos para
reducir la producción de cortisol, como los inhibidores de la síntesis de cortisol.

- Manejo estomatológico
Paciente con síndrome de Cushing activo: Manejar solo aspectos dentales
urgentes.
Ofrecer actividades preventivas, pero evitar tratamientos prolongados debido a
cambios en el estado de ánimo.
Esperar al control quirúrgico antes de iniciar tratamiento dental extenso.
Sensibilidad a cambios en la presión arterial y riesgo de estados hiperglucémicos.
Después de cirugía transesfenoidal, asegurar adecuada secreción de ACTH para
evitar hipocortisolismo.
En casos de radiación, verificar posibles afectaciones tisulares y musculares, así
como cambios en el volumen salival.

Hipotiroidismo
- Descripción de la enfermedad
El hipotiroidismo es un trastorno endocrino que se caracteriza por una producción
insuficiente de hormonas tiroideas por la glándula tiroides. Estas hormonas,
triyodotironina (T3) y tiroxina (T4), son fundamentales para regular el metabolismo
del cuerpo, el crecimiento y el desarrollo. Cuando hay una deficiencia de estas
hormonas, se producen una serie de síntomas y efectos en el cuerpo.
- Manejo farmacológico
Levotiroxina: Es el tratamiento de elección para el hipotiroidismo. Proporciona la
hormona tiroidea sintética que el cuerpo necesita para regular el metabolismo.
Liotironina (T3): En algunos casos, se puede agregar a la levotiroxina para
proporcionar una combinación de T3 y T4 para mejorar los síntomas.
Bisfosfonatos: Ayudan a reducir la pérdida de calcio del hueso y pueden ser útiles
en el tratamiento del hiperparatiroidismo primario para prevenir la pérdida ósea.
Evaluación del riesgo cardiovascular: Los pacientes con hipotiroidismo pueden
tener un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Antes de cualquier
procedimiento dental, es importante evaluar el riesgo cardiovascular del paciente y
tomar medidas para minimizar cualquier riesgo potencial, como el uso de profilaxis
antibiótica en casos necesarios.
Control de la presión arterial: Algunos pacientes con hipotiroidismo pueden tener
hipertensión arterial como parte de su condición. Durante el tratamiento dental, es
importante controlar la presión arterial del paciente y evitar situaciones que
puedan aumentarla, como el estrés o el dolor excesivo.
Consideraciones anestésicas: Los pacientes con hipotiroidismo pueden ser más
sensibles a los efectos de los anestésicos locales. Es importante tener cuidado al
administrar anestesia local y considerar la posibilidad de reducir la dosis o utilizar
técnicas de anestesia alternativas si es necesario.
Manejo de la sequedad bucal: Algunos pacientes con hipotiroidismo pueden
experimentar sequedad bucal como resultado de la disminución de la producción
de saliva. Se pueden recomendar medidas para aliviar la sequedad bucal, como el
uso de enjuagues bucales hidratantes o la estimulación de la producción de saliva
con chicles sin azúcar.
Mayor riesgo de infecciones: Los pacientes con hipotiroidismo pueden tener un
sistema inmunológico comprometido, lo que los hace más susceptibles a
infecciones bucales. Es importante mantener una buena higiene oral y realizar
exámenes dentales regulares para detectar y tratar cualquier signo de infección
bucal.
Seguimiento con el endocrinólogo: Es importante que el dentista trabaje en
estrecha colaboración con el endocrinólogo del paciente para garantizar un
manejo integral y coordinado de su condición de hipotiroidismo, especialmente si
hay cambios en el tratamiento médico o en el estado de la enfermedad.

Hipertiroidismo

- Descripción de la enfermedad
El hipertiroidismo es un trastorno de la glándula tiroides que se caracteriza por una
producción excesiva de hormonas tiroideas, principalmente triyodotironina (T3) y
tiroxina (T4). Estas hormonas juegan un papel crucial en la regulación del
metabolismo, el crecimiento y la función de varios órganos en el cuerpo. Cuando
hay un exceso de hormonas tiroideas, se producen una serie de síntomas y
efectos en el organismo.

- Manejo farmacológico
Inhibidores de la síntesis de hormonas tiroideas: Se utilizan para reducir la
producción excesiva de hormonas tiroideas.
Ejemplos incluyen el metimazol y el propiltiouracilo, que bloquean la síntesis de T3
y T4 en la glándula tiroides.
Yodo radiactivo (131I): Se utiliza para destruir selectivamente las células tiroideas
hiperactivas.
Se administra en forma de una cápsula o líquido y se toma por vía oral.
Beta-bloqueantes:Se utilizan para controlar los síntomas de hiperactividad
adrenérgica, como taquicardia, temblores y ansiedad.
Ejemplos comunes incluyen el propranolol y el atenolol.
Terapia de reemplazo hormonal:

Puede ser necesaria en casos de hipertiroidismo grave o después de la terapia


con yodo radiactivo para tratar el hipotiroidismo resultante.
Se administra en forma de levotiroxina sintética para reemplazar las hormonas
tiroideas deficientes.

- Manejo estomatológico
Comunicación con el paciente: Es esencial que el dentista esté informado sobre la
condición de hipertiroidismo del paciente y cualquier medicamento que esté
tomando.
Control de la presión arterial y frecuencia cardíaca: Los pacientes con
hipertiroidismo pueden tener hipertensión arterial y taquicardia, por lo que es
importante controlar la presión arterial y la frecuencia cardíaca durante el
tratamiento dental.
Se deben tomar precauciones para evitar situaciones que puedan aumentar la
presión arterial y la frecuencia cardíaca durante el tratamiento.
Prevención de la enfermedad periodontal: El hipertiroidismo puede aumentar el
riesgo de enfermedad periodontal debido a la aceleración del metabolismo y la
disminución de la respuesta inmunológica.
Se debe enfatizar la importancia de una buena higiene oral y se pueden
recomendar exámenes dentales regulares para detectar y tratar cualquier signo de
enfermedad periodontal.
Control de la ansiedad y el estrés: Los pacientes con hipertiroidismo pueden
experimentar ansiedad y nerviosismo, por lo que es importante crear un ambiente
tranquilo y relajado en la consulta dental.
Se pueden utilizar técnicas de manejo de la ansiedad, como la respiración
profunda o la música relajante, para ayudar al paciente a sentirse más cómodo
durante el tratamiento.
Evaluación de la sequedad bucal: Algunos pacientes con hipertiroidismo pueden
experimentar sequedad bucal como efecto secundario de los medicamentos
antitiroideos.
Se deben recomendar medidas para aliviar la sequedad bucal, como el uso de
enjuagues bucales hidratantes o la estimulación de la producción de saliva.
Colaboración interdisciplinaria: Es importante que el dentista trabaje en estrecha
colaboración con el médico endocrinólogo del paciente para garantizar un manejo
integral de su enfermedad y coordinar cualquier ajuste en el tratamiento antes o
después del tratamiento dental.

Hiperparatiroidismo

- Descripción de la enfermedad
El hiperparatiroidismo es un trastorno endocrino caracterizado por un exceso en la
producción de la hormona paratiroidea (PTH) por una o más de las glándulas
paratiroides. Esta hormona juega un papel fundamental en la regulación del calcio
y el fósforo en el cuerpo. Cuando hay un exceso de PTH, se produce una serie de
efectos en el organismo, principalmente relacionados con el aumento de los
niveles de calcio en la sangre.

- Manejo farmacológico
Inhibidores de la resorción ósea: Se utilizan para reducir la pérdida de calcio del
hueso y disminuir los niveles elevados de calcio en la sangre.
Ejemplos incluyen los bisfosfonatos, como el alendronato y el pamidronato.
Calcimiméticos: Se utilizan para disminuir los niveles de calcio en la sangre al
aumentar la sensibilidad de las glándulas paratiroides al calcio.
El cinacalcet es un ejemplo común de un calcimimético utilizado en el tratamiento
del hiperparatiroidismo secundario.
Vitamina D y calcio: Se pueden administrar suplementos de vitamina D y calcio en
algunos casos para mantener los niveles adecuados en el cuerpo.
Sin embargo, el exceso de vitamina D puede aumentar los niveles de calcio en la
sangre, por lo que se debe usar con precaución.
Control de la función tiroidea: Es importante controlar la función tiroidea, ya que el
hipertiroidismo puede contribuir al hiperparatiroidismo secundario.
El tratamiento del hipertiroidismo subyacente puede ayudar a controlar los niveles
de PTH y calcio en la sangre.

- Manejo estomatológico
Comunicación con el paciente: Es importante que el dentista esté informado sobre
el hiperparatiroidismo del paciente y cualquier tratamiento médico que esté
recibiendo.
Monitorización de los niveles de calcio: Los pacientes con hiperparatiroidismo
pueden tener niveles elevados de calcio en la sangre, lo que puede afectar la
salud oral.
Se debe realizar una evaluación de los niveles de calcio antes del tratamiento
dental y considerar medidas para minimizar el riesgo de complicaciones, como la
hipocalcemia sintomática.
Prevención y tratamiento de la osteoporosis: El hiperparatiroidismo puede
provocar pérdida ósea y osteoporosis.
Se deben proporcionar recomendaciones para la prevención y el tratamiento de la
osteoporosis, como el consumo adecuado de calcio y vitamina D, y la realización
de ejercicio físico regular.
Control de la presión arterial: Algunos pacientes con hiperparatiroidismo pueden
tener hipertensión arterial como resultado de los niveles elevados de calcio en la
sangre.
Es importante controlar la presión arterial del paciente durante el tratamiento
dental y tomar medidas para minimizar el riesgo de complicaciones
cardiovasculares.
Prevención de la enfermedad periodontal: Los pacientes con hiperparatiroidismo
pueden tener un mayor riesgo de enfermedad periodontal debido a los cambios en
el metabolismo óseo y la función inmunológica.
Se debe enfatizar la importancia de una buena higiene oral y se pueden
recomendar exámenes dentales regulares para detectar y tratar cualquier signo de
enfermedad periodontal.
Colaboración interdisciplinaria: Es importante que el dentista trabaje en estrecha
colaboración con el médico endocrinólogo del paciente para garantizar un manejo
integral de su enfermedad y coordinar cualquier ajuste en el tratamiento antes o
después del tratamiento dental.

Enfermedad de Addison
- Descripción de la enfermedad
La enfermedad de Addison, también conocida como insuficiencia suprarrenal
primaria o insuficiencia adrenal primaria, es un trastorno endocrino poco común
que ocurre cuando las glándulas suprarrenales no producen suficientes hormonas
corticosteroides, incluyendo el cortisol y, a veces, la aldosterona. Estas hormonas
son esenciales para regular una variedad de funciones corporales, como la
respuesta al estrés, la regulación de la presión arterial y el metabolismo de los
nutrientes.

- Manejo farmacológico
Reposición hormonal con glucocorticoides: El tratamiento principal consiste en
reemplazar los niveles deficientes de cortisol con glucocorticoides sintéticos, como
la hidrocortisona o la prednisona.
La dosis se ajusta individualmente según las necesidades del paciente y las
situaciones de estrés.
Reposición de mineralocorticoides: En algunos casos de enfermedad de Addison,
especialmente cuando hay deficiencia de aldosterona, se puede requerir la
reposición de mineralocorticoides con medicamentos como la fludrocortisona.
Ajuste de la dosis en situaciones de estrés: Durante situaciones de estrés, como
enfermedad grave, cirugía o lesiones, puede ser necesario aumentar
temporalmente la dosis de glucocorticoides para evitar una crisis adrenal aguda.
Uso de pulsera de alerta médica: Se recomienda que los pacientes con
enfermedad de Addison lleven una pulsera o collar de alerta médica que indique
su condición y los medicamentos que están tomando en caso de emergencia.
Evitar la interrupción abrupta del tratamiento: Es crucial que los pacientes no
interrumpan abruptamente su tratamiento con glucocorticoides, ya que esto puede
desencadenar una crisis adrenal potencialmente mortal.

- Manejo estomatológico
Comunicación con el paciente: Es importante que el dentista esté informado sobre
la enfermedad de Addison del paciente y cualquier medicamento que esté
tomando.
Control de la presión arterial: Los pacientes con enfermedad de Addison pueden
tener hipotensión arterial, por lo que es importante controlar su presión arterial
durante el tratamiento dental y tomar precauciones para evitar cambios bruscos de
posición.
Manejo de la ansiedad y el estrés: Los pacientes con enfermedad de Addison
pueden ser sensibles al estrés, por lo que es importante crear un ambiente
tranquilo y relajado en la consulta dental y considerar el uso de técnicas de
manejo de la ansiedad si es necesario.
Control de la función adrenal durante el tratamiento: Durante el tratamiento dental,
se debe tener cuidado de no inducir estrés excesivo en el paciente, ya que esto
podría desencadenar una crisis adrenal.
Se recomienda administrar dosis adicionales de glucocorticoides antes y después
del tratamiento en pacientes con enfermedad de Addison para prevenir una crisis
adrenal.
Manejo de la sequedad bucal: Algunos pacientes con enfermedad de Addison
pueden experimentar sequedad bucal como efecto secundario de los
medicamentos o como resultado de la enfermedad misma.
Se pueden recomendar medidas para aliviar la sequedad bucal, como el uso de
enjuagues bucales hidratantes o la estimulación de la producción de saliva.
Prevención de infecciones bucales: Los pacientes con enfermedad de Addison
pueden tener un sistema inmunológico comprometido, lo que los hace más
susceptibles a infecciones bucales.
Se debe enfatizar la importancia de una buena higiene oral y se pueden
recomendar exámenes dentales regulares para detectar y tratar cualquier signo de
infección bucal.
Colaboración interdisciplinaria: Es importante que el dentista trabaje en estrecha
colaboración con el médico endocrinólogo del paciente para garantizar un manejo
integral de su enfermedad y coordinar cualquier ajuste en el tratamiento antes o
después del tratamiento dental.

Diabetes
- Descripción de la enfermedad
La diabetes es una enfermedad crónica que afecta la forma en que el cuerpo
utiliza la glucosa, el principal tipo de azúcar que se encuentra en la sangre. La
glucosa es una fuente importante de energía para las células del cuerpo y su nivel
debe estar cuidadosamente regulado. La diabetes ocurre cuando el cuerpo no
produce suficiente insulina o no puede utilizar eficazmente la insulina que produce.

- Manejo farmacológico
Insulina: Es el principal tratamiento para la diabetes tipo 1 y puede ser necesario
en algunos casos de diabetes tipo 2 cuando otros medicamentos no son
suficientes para controlar los niveles de glucosa en sangre.
Hay diferentes tipos de insulina disponibles, que varían en su inicio, duración y
acción, y pueden administrarse mediante inyecciones o mediante bombas de
insulina.
Hipoglucemiantes orales: Son medicamentos que ayudan a reducir los niveles de
glucosa en sangre en pacientes con diabetes tipo 2.
Incluyen diferentes clases de medicamentos, como las biguanidas (metformina),
sulfonilureas (glibenclamida, glimepirida), inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4
(DPP-4) y agonistas del receptor de GLP-1 (glucagon-like peptide-1).
Inhibidores de la SGLT2: Son un tipo de medicamento oral que ayuda a reducir los
niveles de glucosa en sangre al eliminar el exceso de glucosa a través de la orina.
Pueden ser utilizados en pacientes con diabetes tipo 2 como tratamiento adicional
a otros medicamentos hipoglucemiantes.
Otros medicamentos para el control de la presión arterial y el colesterol: Los
pacientes diabéticos también pueden necesitar medicamentos para controlar la
presión arterial alta (antihipertensivos) y los niveles altos de colesterol (estatinas),
ya que estos factores de riesgo son comunes en personas con diabetes y pueden
aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Medicamentos que debe evitar o usar con precaución: Ciertos medicamentos para
el dolor y la inflamación: Algunos medicamentos, como los corticosteroides y
ciertos medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), pueden aumentar los
niveles de glucosa en sangre y deben usarse con precaución en pacientes
diabéticos.
Algunos medicamentos psiquiátricos: Algunos antipsicóticos y medicamentos para
el trastorno bipolar pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes o empeorar
el control glucémico en pacientes diabéticos.
Ciertos medicamentos para el control de peso: Algunos medicamentos para el
control del peso pueden tener efectos secundarios que afectan los niveles de
glucosa en sangre y deben usarse con precaución en pacientes diabéticos.
Suplementos y productos herbales: Algunos suplementos y productos herbales
pueden tener efectos sobre los niveles de glucosa en sangre y pueden interactuar
con otros medicamentos que el paciente esté tomando. Es importante consultar
con un médico antes de usar estos productos.

- Manejo estomatológico
Comunicación y evaluación médica previa: Es fundamental que el dentista esté
informado sobre el estado diabético del paciente y cualquier medicamento que
esté tomando.
Se debe realizar una evaluación médica previa para identificar posibles
complicaciones y ajustar el tratamiento dental en consecuencia.
Control de la glucosa en sangre: Es importante que el paciente mantenga un
control adecuado de la glucosa en sangre antes, durante y después del
tratamiento dental para prevenir complicaciones, como la hipoglucemia o la
hiperglucemia.
Se recomienda programar las citas dentales en momentos del día en que los
niveles de glucosa estén más estables.
Prevención y manejo de infecciones: Los pacientes diabéticos tienen un mayor
riesgo de infecciones, incluidas las infecciones bucales y periodontales.
Se debe enfatizar la importancia de una buena higiene oral y realizar exámenes
dentales regulares para detectar y tratar cualquier signo de infección.
Manejo de la sequedad bucal: Algunos medicamentos para la diabetes y el propio
estado diabético pueden causar sequedad bucal.
Se pueden recomendar medidas para aliviar la sequedad bucal, como el uso de
enjuagues bucales hidratantes o la estimulación de la producción de saliva.
Control de la presión arterial y otros factores de riesgo cardiovascular: Los
pacientes diabéticos tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, por lo
que es importante controlar la presión arterial y otros factores de riesgo
cardiovascular durante el tratamiento dental.
Se pueden recomendar cambios en el estilo de vida y, en algunos casos,
medicamentos para controlar la presión arterial y el colesterol.
Colaboración interdisciplinaria: Es fundamental que el dentista trabaje en estrecha
colaboración con el médico endocrinólogo del paciente para garantizar un manejo
integral de su enfermedad y coordinar cualquier ajuste en el tratamiento antes o
después del tratamiento dental.

Enfermedades Hematológicas
Eritrocitosis
- Descripción del a enfermedad
La eritrocitosis, también conocida como policitemia, es una condición médica
caracterizada por un aumento en el número de glóbulos rojos en la sangre. Esto
puede deberse a una producción excesiva de glóbulos rojos en la médula ósea,
una disminución en el volumen de plasma sanguíneo o una combinación de
ambos. Aquí tienes una descripción detallada de la eritrocitosis:

- Manejo farmacológico
Antes de realizar cualquier procedimiento dental, es importante asegurarse de que
el paciente esté recibiendo el tratamiento médico adecuado para su eritrocitosis,
según lo prescrito por su médico.
Esto puede incluir medicamentos para reducir el número de glóbulos rojos, como
hidroxiurea o interferón, o procedimientos de flebotomía para extraer sangre y
reducir la viscosidad sanguínea.
Prevención de complicaciones trombóticas: Los pacientes con eritrocitosis tienen
un mayor riesgo de desarrollar complicaciones trombóticas, como trombosis
venosa profunda o embolia pulmonar.
Durante los procedimientos dentales, se deben tomar medidas para minimizar el
riesgo de trombosis, como mantener una buena hidratación, evitar largos períodos
de inactividad y utilizar medidas de prevención de trombosis venosa profunda,
como medias de compresión o anticoagulantes según sea necesario.

- Manejo estomatológico
Comunicación y evaluación médica previa: Es crucial que el dentista esté
informado sobre la eritrocitosis del paciente y cualquier tratamiento médico que
esté recibiendo.
Se debe realizar una evaluación médica previa para comprender la causa y la
gravedad de la eritrocitosis, así como cualquier complicación asociada.
Control de la hemorragia: Los pacientes con eritrocitosis tienen un mayor riesgo de
hemorragia durante los procedimientos dentales debido al aumento del número de
glóbulos rojos y la mayor viscosidad sanguínea.
Se deben tomar medidas para minimizar la hemorragia durante los
procedimientos, como el uso de técnicas de hemostasia local, como la compresión
y el uso de agentes hemostáticos.
Prevención de la trombosis: La eritrocitosis también puede aumentar el riesgo de
eventos trombóticos, como trombosis venosa profunda o embolia pulmonar.
Se deben tomar precauciones para prevenir la trombosis durante los
procedimientos dentales, como mantener una buena hidratación, evitar períodos
prolongados de inactividad y utilizar medidas de prevención de trombosis, como
medias de compresión.
Control de la presión arterial y la frecuencia cardíaca: Algunos pacientes con
eritrocitosis pueden experimentar hipertensión y otros problemas cardiovasculares.
Durante los procedimientos dentales, se debe controlar la presión arterial y la
frecuencia cardíaca del paciente y tomar precauciones adicionales para evitar
situaciones que puedan desencadenar eventos cardiovasculares.
Colaboración interdisciplinaria: Es esencial que el dentista trabaje en estrecha
colaboración con el médico del paciente para garantizar un manejo integral de su
eritrocitosis y coordinar cualquier ajuste en el tratamiento antes o después del
tratamiento dental.
Se puede requerir la consulta con un hematólogo para una evaluación más
completa y el manejo específico de la eritrocitosis.
Educación del paciente: Es importante educar al paciente sobre su condición y los
posibles riesgos asociados con los procedimientos dentales.
Se debe alentar al paciente a informar al dentista sobre cualquier síntoma nuevo o
cambios en su condición médica durante o después del tratamiento dental.

Anemia
- Descripción de la enfermedad
La anemia es una afección médica caracterizada por una disminución en la
cantidad de glóbulos rojos o hemoglobina en la sangre, lo que lleva a una
reducción en la capacidad de transporte de oxígeno del cuerpo.

- Manejo farmacológico
Comunicación y evaluación médica previa: Es esencial que el dentista esté
informado sobre el estado anémico del paciente y cualquier medicamento que esté
tomando.
Se debe realizar una evaluación médica previa para identificar la causa y
gravedad de la anemia, así como cualquier complicación asociada.
Optimización del tratamiento médico: Antes de realizar cualquier procedimiento
dental, es importante asegurarse de que el paciente esté recibiendo el tratamiento
médico adecuado para su anemia, según lo prescrito por su médico.
Esto puede incluir suplementos de hierro, ácido fólico o vitamina B12, según la
causa específica de la anemia.

- Manejo estomatológico

Manejo del estrés y la fatiga: Los pacientes anémicos pueden experimentar fatiga
y debilidad, por lo que es importante programar las citas dentales en momentos
del día en que el paciente esté más descansado.
Se deben tomar medidas para minimizar el estrés y la ansiedad durante el
tratamiento dental, ya que el estrés adicional puede empeorar los síntomas de la
anemia.
Prevención de la pérdida de sangre: Durante los procedimientos dentales, se
deben tomar precauciones para minimizar la pérdida de sangre y reducir el riesgo
de empeorar la anemia del paciente.
Esto puede incluir el uso de técnicas de hemostasia local, como la compresión y el
uso de agentes hemostáticos.
Control de la presión arterial y la frecuencia cardíaca: Algunos pacientes anémicos
pueden experimentar hipotensión y taquicardia, por lo que es importante controlar
la presión arterial y la frecuencia cardíaca durante el tratamiento dental.
Se deben tomar precauciones adicionales para evitar cambios bruscos de posición
que puedan desencadenar síntomas cardiovasculares.
Colaboración interdisciplinaria: Es fundamental que el dentista trabaje en estrecha
colaboración con el médico del paciente para garantizar un manejo integral de su
anemia y coordinar cualquier ajuste en el tratamiento antes o después del
tratamiento dental.

Hemofilia
- Descripción de la enfermedad
La hemofilia es un trastorno hemorrágico hereditario en el cual la sangre no
coagula normalmente debido a la deficiencia o ausencia de ciertas proteínas de
coagulación en la sangre.

- Manejo farmacológico
Uso de agentes hemostáticos y técnicas de hemostasia: Durante los
procedimientos dentales, se deben utilizar agentes hemostáticos locales, como
geles hemostáticos, esponjas de colágeno o ácido tranexámico tópico, para
controlar el sangrado.
Se deben emplear técnicas de hemostasia cuidadosas, como la aplicación de
presión directa y el uso de suturas absorbibles, para minimizar el riesgo de
sangrado excesivo.

- Manejo estomatológico
Comunicación y evaluación previa: Es crucial que el dentista esté informado sobre
la condición de hemofilia del paciente y cualquier tratamiento médico que esté
recibiendo.
Se debe realizar una evaluación previa completa para comprender el estado de la
enfermedad hemorrágica del paciente, incluyendo la gravedad, el tipo de hemofilia
y el historial de sangrado.
Planificación cuidadosa del tratamiento: Antes de cualquier procedimiento dental,
se debe desarrollar un plan de tratamiento detallado que tenga en cuenta el riesgo
de sangrado y las estrategias para minimizarlo.
Se deben considerar medidas para prevenir el sangrado excesivo, como el uso de
agentes hemostáticos locales y la elección de técnicas dentales menos invasivas
cuando sea posible.
Colaboración interdisciplinaria: Es esencial que el dentista trabaje en estrecha
colaboración con el hematólogo o médico especialista en trastornos de la
coagulación del paciente.
La comunicación con el equipo médico es fundamental para coordinar el manejo
del paciente y ajustar cualquier tratamiento anticoagulante o de reemplazo de
factores de coagulación según sea necesario.
Educación del paciente y cuidadores: Es importante educar al paciente y a sus
cuidadores sobre la condición de hemofilia, los riesgos de sangrado asociados con
los procedimientos dentales y las medidas de prevención.
Se deben proporcionar instrucciones claras sobre cómo reconocer y manejar
cualquier signo de sangrado excesivo después del tratamiento dental.
Seguimiento postoperatorio: Después del tratamiento dental, se debe realizar un
seguimiento cuidadoso para evaluar la efectividad de las medidas de control de
sangrado y detectar cualquier complicación, como sangrado persistente o
hematomas.
Se deben proporcionar instrucciones postoperatorias claras y seguir de cerca al
paciente para garantizar una recuperación segura y sin complicaciones.

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