LITERATURA DE LA REPÚBLICA
COSTUMBRISMO: FELIPE PARDO Y MANUEL ASENCIO SEGURA
Es una corriente literaria que se expresa en el Perú en la primera etapa de la vida republicana. En estos años hay
una confrontación política y social entre liberales y conservadores. La literatura recoge, en parte, la discrepancia
y debate ideológico entre estos grupos en la definición de nuestro destino como nación.
El costumbrismo, en el Perú, procede de España y lo refleja en su desarrollo. Se caracteriza por la descripción de
usos, costumbres, modos de vida y personajes típicos de la época: educación, formas de vestir, diversión, gobierno,
democracia, vida social, etc.
Se cultivó la poesía, el teatro y el periodismo con lenguaje claro, sencillo y mordaz. A través del tono crítico,
burlón, satírico e irónico se manifiestan dos posiciones: la que busca una nueva sociedad democrática y la que
añora el pasado, rechazando el cambio. La vena humorística y punzante que se manifiesta en esta época tiene
como antecedente a Juan del Valle Caviedes.
Representantes de esta corriente son Felipe Pardo y Aliaga y Manuel Ascensio Segura. El primero es nostálgico,
tradicional y conservador porque añora la presencia de España; el segundo, espontáneo y nacional por los temas
en que se inspira y por el tratamiento que les da.
• FELIPE PARDO Y ALIAGA: Nació en Lima en 1806. Fue
descendiente de una familia aristocrática colonial. Su padre fue miembro
de la Real Audiencia. Después de la Independencia, se traslada con su
familia a España. Allí estudia y capta la orientación clásica del
Costumbrismo español. A su retorno al Perú, combate políticamente a
los liberales que laboraron la constitución de 1828. Fue colaborador del
periódico “Mercurio Peruano” y sus artículos, con tono satírico defendía
al grupo conservador y atacaba a los liberales. Por su estilo satírico, se le
llamó “EL SEÑOR DE LA SÁTIRA” y también es conocido por ser
anticriollista. Víctima de una parálisis, viajó a Europa para buscar cura.
Vuelve al Perú, más enfermo y además ciego. El gran poeta satírico,
digno exponente del costumbrismo y precursor del teatro peruano muere
en 1868.
PRODUCCIÓN LITERARIA
Poesías:
Artículos costumbristas: • El ministro y el aspirante
• Constitución política
• El viaje del niño Goyito • A mi levita
• Carnaval de Lima • La lámpara
• El paseo a Amancaes • Epístola a Delio
• Opera y nacionalismo • Qué guapo chico
• A mi hijo en sus días
Teatro (Comedias) • Los paraísos de Sempronio
• A Olmedo
• Frutos de la educación (1829) • Al Perú
• Una huérfana en Chorrillos • Isadora
(1833) • A una nariz
• Don Leocadio y el aniversario • La jeta
de Ayacucho (1833)
UN VIAJE
El niño Goyito está de viaje .El niño Goyito va a cumplir cincuenta y dos años ;pero cuando salió del vientre de
su madre le llamaron niño Goyito; y niño Goyito le llaman hoy, y niño Goyito le llamarán treinta años mas,
porque hay muchas gentes que van al panteón como salieron del vientre de su madre.
Este niño Goyito, que en cualquiera otra parte sería un don
Gregorión de buen tamaño, ha estado recibiendo por tres años
enteros cartas de Chile en que le avisan que es forzoso que se
transporte a aquel país a arreglar ciertos negocios
interesantísimos de familia que quedado embrollados con la
muerte súbita de un deudo . Los tres años los consumió la
discreción gregoriana en considerar cómo se contestarían estas
cartas y cómo se efectuaría este viaje. El buen hombre no podía
decidirse ni a uno ni a otro. Pero el corresponsal menudeaba sus
instancias; y ya fue preciso cunsultarse con el profesor, y con el
médico , con los amigos. Pues, señor, asunto concluido: el niño
Goyito se va a Chile.
La noticia corrió por toda la parentela, dio conversación y
quehaceres a todos los criados, afanes y devociones a todos los
conventos; y convirtió la casa en una Liorna. Busca costureras
por aquí, sastre por allá, fondista por acullá. Un hacendado de Cañete mandó tejer en Chincha cigarreras. La
madre transverberación del Espíritu Santo se encargó en un convento de una parte de los dulces; Sor María en
Gracia, fabricó en otro su buena porción de ellos; la madre Salome tomó a su cargo en el suyo las pastillas; una
monjita recoleta mandó de regató un escapulario ; otras, dos estampitas; el Padre Florencio de San Pedro corrió
con los sorbetes, y se encargaron a distintos manufactores y comisionados sustancias de gallina , botiquín,
vinagre de los cuatro ladrones para el mareo, camisas a centenares, capingo (don Gregorio llamaba capingo a
lo que llamamos capote), chaqueta y pantalón para los días templados, chaquetas y pantalones para los días
calurosos. En suma, la expedición de Bonaparte a Egipto no tuvo más preparativos.
Seis meses se consumieron en ellos, gracias a la actividad de las niñas (hablo de las hermanitas de Gregorio, la
menor de las cuales era su madrina de bautismo), quienes sin embargo del dolor de que se hallaban atravesadas
con este viaje, tomaron en un santiamén todas las providencias del caso.
Vamos al buque. Y ¿quién verá si este buque es bueno o malo? ¡Válgame Dios! ¿Qué conflicto! ¿Se le ocurrirá
al Inglés don Jorge, que vive en los altos, Ni pensarlo; las hermanitas dicen que es un bárbaro capaz de
embarcarse en un zapato. Un catalán pulpero, que ha navegado de condestable en la Esmeralda, es, por fin, el
perito. Le costean caballo, va al Callao, practica su reconocimiento y vuelve diciendo que el barco es bueno; y
que don Goyito irá tan seguro como en un navío de la Real Armada. Con esta noticia calma la inquietud.
Despedidas. La calesa trajina por toda Lima. ¿Con qué se nos va usted?¿Con qué se decide usted a
embarcarse?...¡Buen valorazo! Don Gregorio se ofrece a la disposición de todos: se le bañan los ojos lágrimas
a cada abrazo. Encarga que le encomienden a Dios. A él le encargan jamones, dulces, lenguas y cobranzas. Y
ni a él le encomienda nadie a Dios, ni él se vuelve a acordar de los jamones, de los dulces de las lenguas ni de
las cobranzas.
Llega el día de la partida. ¡Qué bulla! ¡Qué jarana! ¡Qué Babilonia! Baúles en el patio, cajones en el dormitorio,
colchones en el zaguán, diluvios de canastos por todas partes. Todo sale, por fin, y todo se embarca, aunque con
bastantes trabajos. Marcha don Gregorio, acompañado de una numerosa caterva, a la que pertenecen también,
con pendones y cordón de San Francisco de Paula , las amantes hermanitas, que sólo por el buen hermano
pudieron hacer el horrendo sacrificio de ir por primera vez al Callao. Las infelices no se quitan el pañuelo de
los ojos, y lo mismo le sucede a l viajero. Se acerca la hora del embarque, y se agrada los soponcios. ¿Si nos
volvernos a ver?... Por fin, es forzoso partir; el bote aguarda. Va la comitiva al muelle: abrazos generales,
sollozos, los amigos separan a los hermanos: "¡Adiós hermanitas mías!" "¡Adiós, Goyito de mi corazón! La
alma de mi mamá Chombita te lleve con bien."Este viaje ha sido un acontecimiento notable de la familia; ha
fijado una época de eterna recordación; ha constituido una era, con la cristiana, con la de Hégira, como la de la
fundación de Roma, como el diluvio universal, como la era de Nabonasar.
Se pregunta en la tertulia:
- ¿Cuánto tiempo lleva fulana de casada?
- Aguarde usted. Fulana se casó estando Goyoto para ir a Chile...
¿Cuánto tiempo hace que murió el guardián de tal convento?
- Yo le diré a usted; al padre guardián le estaban tocando las agonías el otro día del embarque de Goyito. Me
acuerdo todavía que se las recé, estando enferma en cama de resultas del viaje al Callao...
- ¿Qué edad tiene aquel jovencito?
- Déjame usted recordar. Nació en el año de... Mire usted, este cálculo es más seguro, son habas contadas:
Cuando recibimos la primera carta de Goyito estaba mudando de dientes. Conque, saque usted la cuenta...
Así viajan nuestros abuelos; así viajarían si se determinasen a viajar, muchos de la generación que acaba, y
muchos de la generación actual, se conservan el tipo de los tiempos del virrey Avilés, y ni aún así viajarían
otros, por no viajar de Un Viaje ningún modo.
Pero las revoluciones, hacen del hombre, a fuerza del sacudirlo y pelotearlo, el mueble más liviano y portátil; y
los infelices genes de la infancia las han tenido por atmósfera, han sacado de ellas, el medio de mil males, el
corto beneficio siquiera de una gran facilidad locomotiva. La salud, o los negocios, o cualesquiera otras
circunstancias aconsejan un viaje. A ver los periódicos. Buques para Chile -Señor consignatario, ¿Hay
camarote? -Bien -¿Es velero, es bergantín? -Magnífico. -¿Pasaje? -Tanto más cuanto. -Estamos convencidos. -
Chica, acomódame una docena de camisas y un almofrez. Esta ligera apuntación al abogado, esta otra al
procurador. Cuenta, no te descuides con la lavandera, por que el sábado me voy. Cuatro letras por la imprenta,
diciendo adiós a los amigos. Eh: llegó el sábado. Un abrazo a la mujer, un par de besos a los chicos y agur.
Dentro de un par de meses estoy de vuelta. Así me han enseñado a viajar, mal de mi grado, y así me ausento,
lectores míos, dentro de muy pocos días.
Este, y no otro es el motivo de daros mi segundo número antes que paguen sueldos
No quisiera emprender este viaje; Pero es forzoso. No sabéis bien cuánto me cuesta el suspender con esta
ausencia mis dulces coloquios con el público. Quizá no sucederá otro tanto a la mayor parte de vosotros, que
corresponderéis a mi amistosa despedida exclamando: ¡Mal rayo te parta, y nunca más vuelvas a incomodarnos
la paciencia! En fin, sea lo que fuere, los enemigos y enemigas descansad de mi insoportable tarabía; preparad
vuestros viajes con toda la calma que queráis; hablad de la ópera, como os acomode; idos a Amancaes como y
cuando os parezca; bailad zamacueca a taco tendido, a roso y velloso, a troche y moche, a banderas desplegadas;
haced cuanta tontería os venga a la mente: En suma, aprovechad estos dos meses. Los amigos y amigas tened
el presente artículo por visita o tarjeta de despedida, y rogad a Dios me de viento fresco, capitán amable, buena
mesa y pronto regreso.
Autor: Felipe Pardo y Aliaga
• MANUEL ASENCIO SEGURA: Manuel Ascensio Segura y
Cordero (Lima, 1805-1871), dramaturgo costumbrista peruano,
considerado el más renombrado del siglo XIX en el país. Hijo del
teniente del ejército español Juan Segura y de Manuela Cordero.
Manuel Ascencio Segura combatió al lado de los peninsulares y
junto a su padre en la batalla de Ayacucho, la última en la guerra
por la independencia. Perdida la causa que defendían, los Segura
se quedaron en el país, logrando el joven Segura el grado de capitán
en 1831, durante el gobierno del general Gamarra, del cual era su
seguidor. Es considerado como el creador del teatro nacional
peruano.
Apuntes: Su primera obra fue La Pepa (1833), pero el éxito le
llegó, en 1839, con El sargento Canuto, sátira contra la vanidad y
la hipocresía. En otro de sus principales trabajos, Ña Catita
(originalmente de 1845, pero corregida once años después), crea
una versión limeña del modelo clásico establecido por La
Celestina: la tercera que teje y desteje amoríos. En 1859, escribió
con Ricardo Palma El santo de Panchita, alentando así a quien sería
el principal autor romántico peruano. De 1862 es la comedia Las
tres viudas. El autor de las Tradiciones peruanas prologó la edición
póstuma de las obras de Segura, publicadas en 1885 bajo el título
Artículos, poesías y comedias.
Obras Literarias:
Teatro:
• La saya y el manto
• Ña Catita
• El sargento Canuto
• El santo de Panchita
Poesía Lírica:
• La Peli muertada
• A las muchachas
Artículos Periodísticos de Costumbres
• Los carnavales
• Las calles de Lima
• Un paseo al puente
ÑA CATITA
Comedia dividida en cuatro actos, “Ña Catita”, se convierte en la obra de mayor aceptación de Manuel Ascencio
Segura.
La escena se representa en Lima, particularmente en la sala de la casa de Don Jesús. La trama de la historia se
desenvuelve a través del amor del presumido Alejo por la joven Juliana, quien en realidad esta enamorada de
Manuel. La madre, Doña Rufina, mal aconsejada por la intrigante y chismosa Ña Catita, acepta el cortejo
amoroso del fatuo Alejo.
Mercedes la empleada de la casa le sirve de paño de lágrimas a la desdichada joven.Por otro lado el padre de la
joven, Don Jesús, esta en malas relaciones con Doña Rufina, ya que los múltiples enredos y chismes de Ña
Catita han creado un clima tenso y hostil entre los esposos.
Don Alejo deslumbra a Doña Rufina con su excesiva palabrería y rebuscados gestos, la buena señora cree que
casando a su hija con el engreído Alejo, asegurara el futuro de la
muchacha. Ña Catita obviamente sirve de alcahueta al vanidoso
galán, adulando y engriendo a Doña Rufina, con lo que se gana
su aprecio y confianza.
Manuel el enamorado galán de Juliana, al ver la oposición de la
madre, decide raptarla he irse lejos con ella. Contando con la
ayuda de Mercedes se preparan para la fuga, pero
inconvenientemente son descubiertos por la indiscreta Ña Catita,
quien inmediatamente corre a darle aviso a la madre, Doña
Rufina. En la escena aparece Don Jesús, quien se sorprende y
enfurece con Manuel, a quien él consideraba un buen muchacho,
casi como a un hijo.
Afortunadamente, luego llega a la casa Don Juan, un viejo amigo
de don Jesús, quien reconoce a Don Alejo y lo desenmascara
frente a toda la familia, diciendo que no era mas que un impostor
que se hacia pasar por gran Señor, enamorando así a indefensas
jovencitas. Después de este bochornoso acto, Don Alejo y Ña
Catita son arrojados de la casa.
Doña Rufina, arrepentida y avergonzada pide pendón a su hija
por tratar de obligarla a casarse con quien no amaba, y se
reconcilia con su esposo, prometiendo que de ahora en adelanta
será una gran esposa.
Es así que Juliana se libera de un terrible matrimonio, y puede
finalmente ser feliz junto a quien si ama.
TEMA:
En esta obra el tema principal es el matrimonio forzado entre Alejo y Juliana, apoyado por Doña Rufina. A
través de este se desencadena una serie de conflictos creados por la entrometida Ña Catita, que interfieren con
la relación de Doña Rufina y Don Jesús.
PERSONAJES
- Principales:
Julieta: hija de don Jesús y doña Rufina.
Don Alejo: distinguido caballero que pretende casarse con Julieta
Ña Catita: vieja intrigosa y entrometida
Doña Rufina: Madre de juliana.
- Secundarios:
Manuel: Enamorado galán de Juliana
Don Jesús: Padre de Juliana
Mercedes: criada de la familia
Don Juan: viejo amigo de la familia
LUGAR Y ESPACIO:
Toda la trama se desenvuelve en la sala de la casa de don Jesús.
TIEMPO:
El tiempo cronológico en el que se desenvuelve la obra es aproximadamente de 1 a 2 días.