OPERACIONES DEL BANCO CENTRAL DE VENEZUELA CON OTROS
ORGANISMOS PUBLICOS.
Hay transacciones entre el BCV, el Fondo de Garantía de Deposito y
Protección Bancaria ( Fogade), el Fondo de Inversiones de Venezuela ( FIV)
Y el Fondo de Inversiones y Estabilización Macroeconómica (FIEM) que
influyen sobre el volumen de dinero en circulación.
El FIV y el FIEM también tienen cuentas especiales en el instituto emisor, cuya
movilización tiene los mismos efectos monetarios que las cuentas de Pdvsa y
el Gobierno Central en el BCV.
Las operaciones con FOGADE son de otro tenor. De acuerdo con la Ley
General de Bancos y Otras Instituciones Financieras, en determinadas
circunstancias, el BCV puede otorgarle anticipos a Fogade, con el fin de
proporcionar liquidez a bancos e instituciones financieras que presenten
problemas. Para estos fines, la ley permite anticipos con garantía de los activos
de este organismo y de sus ingresos futuros.
El proceso opera de la siguiente forma: Fogade recibe dinero nuevo del BCV
(Base monetaria) que luego transfiere a los bancos mediante asistencia
financiera. A cambio, el BCV recibe bonos u otros activos de Fogade, con lo
cual aumentan los activos internos del Instituto emisor, mientras los recursos
dados a los bancos elevan la masa monetaria. Cuando Fogade cancele los
bonos al BCV ocurre el proceso inverso.
LA CREACION DE DINERO.
Los bancos son las instituciones emisoras de las cuentas corrientes y de
ahorro, movilizadas a través de cheques y tarjetas de debitos. Dichos
instrumentos constituyen el medio de pago mas utilizado en las transacciones
económicas y financieras del país.
El proceso de creación del dinero bancario descansa en la actividad crediticia
que cumple los intermediarios financieros, mediante la cual puedan convertir
un bolívar captado del público en varios bolívares de depósito. Este tipo de
dinero se genera de la siguiente manera:
Los bancos son empresas especializadas en captar y prestar dinero a sus
clientes, y por este servicio, denominado intermediación financiera, producen
ganancias a sus propietarios como cualquier otra empresa. Adicionalmente
ofrecen otros servicios, como recaudación de impuestos, cobro de electricidad,
agua, teléfono y otros, por los cuales reciben pagos de una u otra forma.
Cuando el público deposita dinero en un banco se produce un intercambio de
derechos: el público entrega dinero en efectivo al banco y recibe el derecho de
girar sobre su depósito bancario. Se puede observar que desde el punto de
vista del publico simplemente se ha cambiado un activo (el efectivo) por otro
activo (cuenta bancaria); no obstante, desde la óptica del banco ha ocurrido
algo nuevo y de suma importancia: el banco a cambio de recibir un activo (el
efectivo) ha creado una deuda (el deposito) que antes no existía. En esencia, el
proceso de creación de dinero- depósito descansa en esta capacidad que
tienen los bancos de emitir una nueva deuda que es aceptada y utilizada por el
público como medio de pago, es decir, como dinero bajo la forma de depósito.
En función de la rentabilidad del negocio, los banqueros tienen que prestar e
invertir la mayor parte del dinero depositado por sus clientes. Al propio tiempo
deben asegurarse de contar con el suficiente dinero disponible para hacer
frente a los retiros de sus depositantes. Esta proporción de reserva se
mantiene, una parte en sus propias bóvedas y otra depositada en el banco
central. En la actualidad, la ley faculta al banco central para fijar un encaje de
reserva obligatoria que se establece como un porcentaje de todos los depósitos
recibidos, los cuales se mantienen inmovilizados en el Banco Central. De este
modo, las reservas bancarias están formadas por dos componentes: una
proporción determinada por la ley (reserva legal) y otra determinada
voluntariamente por los banqueros para atender los retiros del publico (reserva
voluntaria).
A partir de la inyección de monedas y billetes por Bs. 1.000 a la economía, el
sistema bancario en su conjunto es capaz de crear nuevos depósitos por Bs.
10.000, si el público sucesivamente deposita todo su dinero en los bancos y el
coeficiente de encaje es del 10 %. E l proceso de creación de depósitos se
agota cuando se alcanzan reservas legales por Bs. 1.000.
El cociente entre los nuevos depósitos creados y el aumento de las reservas
bancarias también se conoce con el nombre de multiplicador de la oferta
monetaria (multiplicador = depósitos / reservas bancarias). También puede
definirse como el cociente entre 1 / coeficiente de encaje. En los ejemplos
presentados, cuando el coeficiente de encaje era del 10% se creaba un
múltiplo de oferta de dinero igual a diez veces la cantidad de base monetaria
inyectada y cinco veces cuando el coeficiente de encaje era del 20%.
Si en el ejemplo anterior se incrementara el encaje legal del 10% al 20%, con
el depósito de los Bs. 1.000, el banco solo dispondría de reservas excedentes
de Bs. 800, puesto que los restantes Bs. 200 se inmovilizan como encaje legal
en el BCV. Ahora, por cada Bs. 1.000 nuevos que ingresan a la base
monetaria, el sistema bancario es capaz de crear uno sobre el coeficiente de
encaje, (1/ 0,20= 5, cinco en nuestro ejemplo) de oferta monetaria.
Como se ha podido constatar, sino hay demanda de créditos, no es posible la
creación del dinero bancario. La expansión o creación de dinero bancario
podría ser infinita sino fuera por la prudencia del banquero, quien debe tener
reservas bancarias para hacerle frente a las salidas de fondos por parte del
publico depositante, y por el encaje legal, medida que establece la obligación
de inmovilizar parte de los depósitos recibidos por los banco.
En la vida real esta prudencia conduce a que los bancos mantengan niveles de
reservas superiores al fijado por la ley. Al propio tiempo, el público ahorrista y
demandante de créditos regularmente mantiene una parte de su dinero en
monedas y billetes, y no todo en depósitos bancarios.
Por tanto el proceso de creación y expansión del dinero bancario se ve
afectado por estos tres factores:
La demanda de crédito.
La cantidad de efectivo que el público mantiene en su poder para hacer
sus operaciones.
El nivel de reservas que mantienen los bancos, tanto por imposición de
la ley (reserva legal) como las voluntariamente decididas por el banco.
LA DEMANDA DE DINERO
La gente mantiene dinero en su poder porque necesita comprar bienes y
servicios o porque debe hacer pago a sus acreedores. Mientras mayor es el
valor de las compras y pagos, mayor es la cantidad de dinero que se necesita.
Así funciona la fuerza de la demanda de dinero: el valor de las transacciones
determina la cantidad de dinero que se demanda en la economía.
A partir de esta simple relación se formulo una de las más antiguas y útiles
teorías del dinero y los precios, conocida como la teoría cuantitativa del
dinero. Sus componentes hacen referencia a una ecuación donde se
equilibran el stop de dinero (M), multiplicado por su velocidad de rotación ( V ) y
el valor monetario del producto interno bruto (P x Y )
Entre los economistas no hay acuerdo sobre el comportamiento y las causas
que determinan el valor de cada una de estas variables. No obstante, la
ecuación cuantitativa ofrece diversas interpretaciones posibles, dependiendo
del supuesto que se asuman.
La versión mas difundida y utilizada de esta ecuación es la teoría cuantitativa
del dinero, la cual postula que la velocidad de circulación del dinero (V) no varia
en el corto plazo y que cualquier cambio en la cantidad e dinero provoca una
variación proporcional del PIB nominal, pero principalmente en el nivel de
precio, equivalente a la tasa de inflación. Es decir, la variación de los precio es
directamente proporcional a la variación de la cantidad de dinero.
Si el banco central controla la oferta monetaria sus decisiones de política
monetaria afectan el curso de la tasa de inflación. La estabilización de la
oferta monetaria, provoca una estabilización de los precios. Un aumento
significativo de la circulación monetaria, ocasiona un aumento significativo de la
inflación.
Los economistas también han encontrado que la demanda de dinero esta
influenciada por la tasa de interés. El argumento se apoya en el costo que
implica mantener el dinero en la forma de monedas, billetes y depósitos en
cuenta corriente que no ganan ningún interés. Es lógico esperar entonces,
que el publico demande una menor cantidad de dinero cuando aumenta la tasa
de interés o sube el rendimiento de los activos financieros (bonos, acciones,
depósitos a plazo) distinto del dinero.
Expectativas y demanda de dinero: Por ello se afirma que la demanda de
dinero también esta afectada por la oferta monetaria esperada.
Conclusión, el dinero, los precios y el tipo de interes se encuentran
relacionados y sus valores dependen de los cambios que ocurran en el
mercado monetario.
EL EQUILIBRIO DEL MERCADO DE DINERO.
La oferta y la demanda de dinero determinan conjuntamente el tipo de interés
de mercado, que es precio que se paga por la utilización de dinero. Como se
ha dicho, un aumento de la tasa de interés hace disminuir la demanda de
dinero, pues los activos distintos del dinero son ahora más rentables y por tanto
es más costoso mantener saldos monetarios relativamente ociosos. Por esta
razón, las familias y empresas economizan los fondos disponibles en las
cuentas corrientes y transfiere más recursos a cuentas y activos más rentables,
tales como certificado, letras, bonos y acciones.
La tasa de interés se mueve según sea la oferta de dinero y las necesidades
que tenga el público por este concepto. Cuando las familias y las empresas
tienen la cantidad de dinero que desean para sus transacciones e inversiones
financieras, y al propio tiempo los bancos se encuentran con su nivel deseado
de reserva, se alcanza el tipo de interés de equilibrio del mercado. Dicho
equilibrio puede ser modificado mediante cambios, deliberados o no, que
ocurran en la economía, en los deseos o expectativas de los actores
económicos, pero también debido a decisiones autónomas del banco central.
Por ejemplo, un incremento del ingresos de las familias o de la producción de
las empresas induce a una mayor demanda de dinero con fines
transaccionales, la cual en presencia de una misma oferta monetaria provoca
una ruptura del equilibrio inicial que se corrige finalmente con un alza de la tasa
de interés de mercado.