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Características del Conocimiento Científico

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EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO

Una de las preocupaciones del ser humano ha sido y es; querer explicar con objetividad y rigor los
acontecimientos de nuestro entorno tanto físico como social. Esta disposición surge de la necesidad de
conocer, la cual es posible por el hecho mismo de que el hombre cuenta con las facultades como son:
la inteligencia, imaginación, creatividad, sensibilidad, etc., así como la necesidad práctica de
transformar y modificar la realidad con base en los conocimientos que va adquiriendo a través de su
experiencia; es así como él adapta el entorno natural y social a sus necesidades.
Hablar de conocimiento no es únicamente hablar de las representaciones que nos hacemos de
las cosas en nuestra mente, se trata también del proceso crítico mediante el cual el hombre va
organizando el saber, va superando las experiencias espontáneas o cotidianas hasta llegar a un saber
sistemáticamente ordenado, coherente y metódico como es el caso del conocimiento científico; dicho
conocimiento se refiere a un objeto, es el conocimiento de algo (de la realidad misma).
El conocimiento científico intenta hacer generalizaciones sobre los objetos, atendiendo
exclusivamente a los elementos de los fenómenos relacionados entre sí.
El conocimiento científico es un proceso crítico mediante el cual el hombre va organizando
el saber, va superando las experiencias cotidianas, hasta llegar a un saber sistemático, ordenado,
coherente, verificable, preciso, especializado y universal.
El conocimiento científico pretende descubrir relaciones constantes que se obtienen mediante la
investigación metódica y apropiada; en el conocimiento científico las opiniones más arraigadas surgen
de una revisión, para poder dar una versión unitaria de lo que nos rodea; pretende y logra hallar las
leyes y principios que obedecen los fenómenos y los acontecimientos. Este conocimiento se propone
explicaciones profundas de amplio alcance objetivo, con mayor rigurosidad y precisión; dicho
conocimiento se apoya en las leyes y principios, cuyo ordenamiento lleva sus experiencias a
razonamientos profundos y busca establecer conclusiones de validez universal.
El conocimiento científico no sólo responde a la pregunta: ¿Cómo?, sino que esencialmente se
cuestiona el: ¿Por Qué? (las causas) de los fenómenos o hechos. En este sentido el conocimiento
científico es una reflexión crítica en que las opiniones personales han sido reemplazadas por juicios que
aspiran a la certeza máxima y a la universalidad.
La característica propia del conocimiento científico es la auténtica generalización de los hechos
en que detrás de lo accidental, se descubre lo necesario, lo que se haya respaldado por las leyes, y tras
lo singular surge lo general y sobre esta base se lleva a cabo la predicción de diferentes fenómenos,
objetos y acontecimientos de la naturaleza y hasta de la sociedad.
La finalidad del conocimiento científico es en definitiva tratar de comprender los procesos
o leyes que regulan la naturaleza, la historia o hechos sociales para que, en esta medida, poder
transformarlos o modificarlos.
La diferencia entre el conocimiento no científico y científico radica, según algunos
investigadores, básicamente en el método y en la elección de un objeto de estudio determinado. El
método, por otra parte, permite que el conocimiento científico logre la sistematicidad, la objetividad y
la coherencia.
¿Cuál es tu opinión respecto a que el conocimiento científico, tiene método y objeto de estudio y el
conocimiento no científico carece de ellos?

Características del conocimiento científico:

1. Objetivo. Trata a los hechos y se apega a ellos evitando introducir en la explicación cosas
sobrenaturales, valores sentimentales o emocionales. La objetividad como característica primordial
rebasa la subjetividad; por tanto, como categoría de validez general clarifica y precisa al fenómeno de
conocimiento.
2. Sistemático. Consiste en establecer un orden o coherencia entre los conocimientos producidos en la
investigación.
3. Racional. Toda explicación debe ser fundamentada, a través de principios y teorías científicas.
4. Universal. Con esta característica queremos señalar que cualquier conocimiento tiene validez para
todos los objetos del conjunto a que se refieren las afirmaciones; por ejemplo: las afirmaciones que se
hacen de las características esenciales de un perro en particular (cuadrúpedo, canino, que ladra,
etcétera) son validas para todo perro en general.
5. Relacionable. Consiste en relacionar y descubrir las conexiones y vínculos entre los fenómenos y
acontecimientos que conforman la realidad; por ejemplo, en Física el explicar matemáticamente la
relación que existe entre dos cuerpos que se atraen y se repelen.
6. Verificable. Es un proceso mediante el cual se someten a prueba nuestras afirmaciones sobre los
hechos, para confirmar si son verdaderas o falsas, y que cualquier científico (persona) lo puede
comprobar.
Desde luego el conocimiento científico hace uso de un lenguaje especializado y técnico la
mayoría de las veces recurre a la simbolización; por ejemplo, las fórmulas. El lenguaje que el científico
utiliza es preciso, claro, coherente, riguroso y universal.
Como has podido apreciar, te hemos señalado algunas de las características que posee el
conocimiento científico; es pertinente aclarar que no se agotan y en ese sentido tienes la posibilidad de
acceder a otras, a través del conocimiento que adquieras en las asignaturas y en otras áreas de la
cultura.
El conocimiento científico no se reduce a una simple reproducción de la realidad, sino que a
través de las diferentes explicaciones que los hombres de ciencia dan, procura interpretar las leyes que
regulan los procesos de la realidad, de tal manera que podamos, mediante el conocimiento, manipular
la naturaleza y transformarla al entender sus múltiples relaciones.
El objeto primordial del conocimiento científico es la realidad. Por tanto, esto es susceptible de
perfeccionamiento, no es algo acabado; todos los conocimientos de la naturaleza y de la sociedad están
en cambio continuo. La preocupación del hombre es buscar un mayor conocimiento que permita lograr
explicaciones más aproximadas de la realidad. El conocimiento científico es una actividad en
crecimiento y producción, construidos por el sujeto en sociedad.
Finalmente, el conocimiento científico es un continuo proceso de explicación de la realidad. Es
conveniente subrayar que en este tipo de conocimiento es esencial la objetividad, una mayor
rigurosidad y una evidente sistematicidad, buscando precisar sus interpretaciones con la ayuda tanto de
conocimientos anteriores como de novedosos.
Por tanto, el conocimiento científico hace uso de métodos adecuados, nuevas técnicas, y
distintos tipos de aparatos más propios a su objeto de análisis. Hasta aquí, te hemos presentado de
manera resumida las principales características y finalidades de los conocimientos científicos. Hagamos
un paréntesis y pensemos:
¿Por qué se originan los conocimientos científicos?
No es casual la necesidad de pasar del conocimiento no científico, al conocimiento científico, y
existen diferencias claras entre ambos; por ejemplo, piensa en el uso del lenguaje cotidiano y el
lenguaje científico.
A continuación proporcionamos algunos ejemplos que te permitan entender y comparar el
conocimiento científico, respecto de otras formas de conocimiento. Esto te ayudará a que distingas las
cualidades del conocimiento proveniente de la ciencia.
El conocimiento que posee un campesino sobre la tierra, las estaciones y la forma de sembrar y
cosechar no es igual al de un agrónomo, aunque tenga fines similares. Un agrónomo tiene
conocimientos basados en los estudios sobre la composición mineral de la tierra, las variedades de
semillas y el clima. Apoyándose en ellos, llega a la conclusión de que las malas cosechas son causadas
por el empobrecimiento de la tierra, el monocultivo o la ignorancia sobre la utilización de las semillas
adecuadas, el terreno y el clima. Estas cuestiones tal vez no las tome en cuenta el campesino.
Un ejemplo mucho más completo y estructurado de conocimiento científico es el que a
continuación se te presenta:
En relación con la estructuración armónica del mundo había fundamentalmente dos
concepciones, las cuales explicaban cuál era el centro del universo; nos referimos a la Teoría
Geocéntrica y la Teoría Heliocéntrica.
La primera teoría, elaborada por Ptolomeo hacia el siglo II d. de C., decía que todos los objetos
que podemos ver en el cielo estaban como encajados en esferas cristalinas, transparentes, ubicadas una
dentro de otra. Todo el conjunto tenía como centro la Tierra.
En los primeros años del siglo XVI el astrónomo polaco Nicolás Copérnico encontró algunas
contradicciones que presentaba la Teoría Geocéntrica y propuso otra explicación del universo.
Copérnico procuró calcular algunas trayectorias planetarias, notó una serie compleja de movimientos
circulares para cada planeta y consideró el movimiento de los planetas sobre sí mismos alrededor del
Sol. Ésta es la Teoría Heliocéntrica.
Kepler (partidario de Copérnico) por su parte, puso a prueba la suposición de que los planetas
giraban en circunferencia alrededor del Sol, comparó primero las posiciones que debía tener un planeta
al seguir una circunferencia con las posiciones efectivamente observadas; después consideró los
aspectos necesarios con el fin de lograr un mejor ajuste fuera del centro de la circunferencia, y,
finalmente, la posición que mejor se ajustó a las observaciones fue que las órbitas tuvieran formas de
elipse.
Esta interpretación del universo fue posible gracias a la continua revisión de los conocimientos
científicos que la ciencia heredó de los científicos anteriores.
Con los ejemplos puedes darte cuenta, que existe efectivamente un conocimiento sistemático,
profundo, objetivo, preciso y claro de los fenómenos y acontecimientos de la naturaleza, dando lugar a
una explicación confiable y segura que permita resolver los problemas que la ciencia presenta.

LA CIENCIA Y EL MÉTODO

La ciencia como campo específico del conocimiento humano ha recorrido un largo camino para
formarse y consolidarse. Desde la antigüedad hasta nuestros días, la concepción de qué son las cosas,
cómo se conocen y cómo se clasifican los conocimientos que se adquieren sobre ellas, han cambiado,
ya sea por necesidades intelectuales o por intereses sociales, económicos y/o políticos.
La filosofía, por su lado, permitió construir y consolidar a la ciencia en tanto la ayudó a
delimitar sus objetos de estudio, sus métodos y sus metas, lo que le ha valido a esta última
independizarse de la filosofía al formalizarse como una entidad propia del conocimiento.
Varias acepciones se han dado con respecto a qué es la ciencia, qué función tiene y cuál es su
importancia; así primero se pensó que la ciencia debía abocarse a descubrir las causas o principios de
las cosas, después pasó a plantear modelos teóricos (matemáticos) que a través de experimentos dieran
cuenta de los fenómenos estudiados; para culminar con la sistematización y organización de los
conocimientos en categorías que expliquen de mejor manera los fenómenos u objetos que se presentan
en la realidad.
Por consiguiente, ahora vamos a estudiar y elaborar una construcción del concepto de Ciencia y
Método, a través de algunos elementos teóricos y de las condiciones histórico-sociales que los
determinan. Con la finalidad de que conozcas e interpretes la realidad en que se desenvuelven los
fenómenos sociales y naturales.
Recuerda que en las diferentes disciplinas científicas se utiliza un procedimiento particular para
generar conocimientos, pues la necesidad de dar rigor y validez a la creación de éstos ha hecho
necesaria la reflexión sobre los métodos particulares. Por esto el presente material contiene la
caracterización del método en la ciencia, en donde se llega a la definición del método de investigación
y se le ubica con relación a la ciencia.

CONCEPTO DE CIENCIA

Hoy difícilmente existe algún aspecto de la vida humana en donde no se encuentre un principio o una
explicación científica de cómo funciona y se organiza la realidad. En todos lados vemos las
repercusiones (negativas o positivas) que ha traído consigo la aplicación de la ciencia en el quehacer
humano, por ejemplo; nuestros transportes, alimentos y hasta las diversiones se ven regidas por los
hallazgos del campo científico.
La ciencia, como fuente de saber y conocimiento, no puede explicar la realidad de forma global
o total pues sus características y propósitos específicos se lo impiden. Pero tú sabes: ¿Qué es la
ciencia?, ¿por qué la caracterización y forma de hacer ciencia varía de una época a otra?, ¿cuál es el
propósito fundamental de la ciencia?, ¿cuál es su relación que guarda la ciencia con la filosofía?, ¿por
qué es necesario hacer una clasificación de la ciencia?, y por último ¿en qué se diferencian las ciencias
formales de las factuales?
Para algunas de estas cuestiones estamos seguros que cuentas con alguna respuesta; sin
embargo, para que tengas un mayor conocimiento de ellas, te invitamos a estudiar los temas que
integran este capítulo.
1.1 NOCIÓN DE CIENCIA
La ciencia se ha convertido actualmente en una actividad preponderante. Te preguntarás: ¿qué función
tiene la ciencia o para qué sirve saber algo de ella? La ciencia nos muestra el afán de los seres humanos
por conocer en forma más precisa y exacta lo que acontece en el mundo; nos revela la manera en que el
espíritu de la humanidad ha avanzado y cómo ha transformado su forma de vida, así como los cambios
sufridos en el modo de pensar de los individuos; nos ayuda a eliminar prejuicios, falsas creencias
acerca de las cosas, y finalmente, nos proporciona una vida más cómoda y nos ayuda a conocernos
mejor a nosotros mismos.
Como tú sabes, la curiosidad es lo que permite al ser humano acceder al conocimiento; la
curiosidad es el deseo de conocer. En el primer fascículo de este curso aprendiste que el ser humano
tiene varias formas o intenciones de conocer el mundo y conocerse a sí mismo. La expresión primera
del deseo de conocer se manifiesta en la solución de necesidades, así como aquellas especies de
animales que nos proporcionan satisfactores alimenticios o de vestimenta.
Satisfechas las necesidades primarias podría pensarse que el deseo de conocer ya no tiene
sentido. Sin embargo, el deseo de conocer, por ser una característica esencial del ser humano, no
termina con el hecho de satisfacer las necesidades primarias, sino que se convierte en una necesidad de
creación y cuestionamiento sobre el mundo y sobre sí mismo. El hombre se pregunta: ¿Por qué existen
el día y la noche?, ¿cuáles son las características que diferencian a los seres animados de los
inanimados?, ¿por qué unos cuerpos son más pesados que otros?, ¿por qué el ser humano piensa?
Éstas y otras preguntas que se plantean los seres humanos son aparentemente sin importancia, y
en cierto sentido lo son. Porque no solucionan problemas prácticos e inmediatos. Muchas personas se
preguntan para qué les sirve saber el tiempo que dura Plutón en darle la vuelta al Sol; que Júpiter es una
acumulación de gases; que el hombre es descendiente de los primates o que el átomo está constituido
de protones, neutrones y electrones. Todos estos conocimientos aparentemente inútiles e infructuosos
manifiestan el paso del hombre y las transformaciones que ha realizado en el mundo.
Pero, ¿por qué tiene la necesidad de descubrir lo que le rodea, de describir los procesos de la
naturaleza y de las acciones que el mismo ha realizado? Porque al conocer cómo y por qué se producen
los hechos y los acontecimientos deja de sentir temor ante ellos y esto le permite un mejor control de
los mismos.
Las primeras explicaciones que el ser humano da a los fenómenos no son de índole científico,
sino mítica y religiosa. Los griegos, por ejemplo, se explicaban la caída de los rayos cuando decían que
Zeus, el padre de los dioses, los lanzaban a la Tierra para divertirse o para castigar a los mortales. Sin
embargo, estas explicaciones no daban cuenta de las causas que originaban los fenómenos, los cuales
no se producían de una manera tan arbitraria y caótica.
El ser humano trata de descubrir cuáles son los mecanismos, las relaciones, las constantes de los
procesos, aquello que posibilita su aparición, desaparición o modificación y de los cuales participa o se
sirve de ellos, aún transformándolos, porque para transformarlos deben obedecer sus leyes, aunque no
las conozca, si bien es cierto que desconociéndolas comete errores y no sabe por qué. Ahora bien, si las
conoce realizará mejor y con mayor precisión su transformación, por ejemplo cuando se construye un
barco, es necesario tomar en cuenta: la forma que ha de tener, el material utilizado y, sobre todo, el
principio de Arquímedes; aún cuando no lo conozca, pues de ello depende que no se hunda.
En cambio, cuando el hombre trata de hacer coincidir los procesos de los fenómenos con las
explicaciones que de ellos formula, o sea, al intentar descubrir cuáles son las causas que los producen,
nace el conocimiento que en su tiempo se llamó filosófico y hoy se conoce como científico.
Pero el conocimiento de las causas que producen los fenómenos, en forma aislada o accidental,
tampoco nos da una respuesta completa acerca de las cosas. Si nos preguntamos qué es lo que produce
el cáncer, es menester saber cómo se producen las células y su proceso de regulación. Hoy en día
sabemos que cuando el ADN, el cual se encuentra en el núcleo de la célula, no envía la información
exacta sobre la cantidad de células que se deben reproducir, la célula reproductora sufre un desajuste y
empieza a reproducirse caóticamente y causa entre otras cosas los tumores cancerosos. El conocimiento
que explica en forma sistemática la relación que se establece entre las causas de los fenómenos, es lo
que se denomina con el nombre de CIENCIA.
Etimológicamente la palabra ciencia se deriva del latín soire que significa comprender, tener
conocimiento de las cosas, lo que posibilita ser esa y no otra cosa. La ciencia, a lo largo de la historia,
se ha distinguido por tratar de demostrar la constitución, las causas y la relación de los mismos
fenómenos; sin embargo no siempre ha partido de los mismos supuestos. Tú, que has estudiado
historia, sabes que la forma de pensar, de actuar, de concebir el mundo, la educación, el modo de
producción, la división de clases, el papel de los individuos dentro del grupo social y la religión, entre
otros aspectos, han sido diferentes en los diversos países y épocas; esto es, han existido distintos
desarrollos culturales que dan a cada pueblo características muy específicas.
Por esta misma razón la forma de hacer ciencia, de concebir su importancia, al resaltar uno u
otro aspecto y poner énfasis en determinado grado de grupos de objetos de estudio, la forma de
organizar la investigación y llevarla a cabo, etc., han variado tanto como épocas y países han existido.
Es decir, la ciencia evidencia la manera de pensar del grupo en el que se gesta así como la
concepción del mundo y que de sí mismos tengan los individuos que la producen. Cada grupo social
tendrá su concepto de ciencia.
Aquí te mostraremos uno de los más representativos y que patentizan la manera de concebir el
mundo en la época en que surgieron.

1.1.1 CONCEPTO DE CIENCIA EN LA ÉPOCA ANTIGUA


Platón (428-348 a.C.), filósofo ateniense, vierte su concepto de ciencia en sus obras Menon, La
República y el Teettes; sin embargo, es esta última la que dedica expresamente al tema. Platón piensa
que cuando una opinión se liga con un razonamiento causal resulta ser ciencia, es decir, conocimiento
demostrativo. Por tanto, se entiende que la ciencia permite conocer la causa de un objeto, conocer por
qué el objeto no puede ser diferente de lo que es.
Aristóteles (384-322 a.C.), se dedica a casi toda la ciencia de su tiempo. Su obra se caracteriza
por introducir el conocimiento de los datos empíricos en su campo de estudio. Las obras del
“Estagirita” que muestran su concepto de ciencia son la Metafísica, los Analíticos, la Física, y en el
libro sobre la Biología y el tratado sobre plantas, los vientos y las corrientes de agua.
Si te das cuenta, la ciencia y la filosofía eran equivalentes para los pensadores antiguos. Al
seguir la línea aristotélica, los estoicos piensan que el hombre virtuoso es aquél que alcanza la felicidad
a través del conocimiento, piensan que “la ciencia es la comprensión segura, cierta e inmutable fundada
en la razón”.
Los griegos y los medievales, en general, piensan que la ciencia parte de la intuición intelectual,
de esa intuición que percibe lo universal en lo individual, es decir, la extracción de las características
esenciales y necesarias que posibilitan la aparición de esa especie de cosas y no otras; lo cual se logra
mediante la observación reflexiva, que no son datos proporcionados por la sensación, aunque sí parte
de ésta. En otras palabras, una observación que permita captar la causa de los fenómenos por medio de
la razón.
Esta concepción de ciencia parte de la demostración, entendiendo la demostración como una
proposición universal sugerida de la experiencia cotidiana, pero que se independiza de ésta y da origen
a una fundamentación posterior de un fenómeno particular. Esta forma de hacer ciencia se finca en la
realidad porque no altera el fenómeno, sino que extrae su conocimiento de la cotidianidad. Pensemos
en la caída de los cuerpos. De acuerdo a esta concepción si lanzamos una hoja y un pedazo de plomo, el
pedazo de plomo caerá más rápido que la hoja de papel; porque el plomo es más pesado que la hoja de
papel, si nos atenemos a las condiciones naturales en las que se presenta el fenómeno.

1.1.2 CONCEPTO DE CIENCIA EN LA ÉPOCA MODERNA


Galileo Galilei (1564-1642), conservando el “ideal” científico de Aristóteles, aunque le imprime un
nuevo sello al quehacer científico y con ello al concepto de ciencia, concibe a ésta como “...la unión de
la demostración necesaria con la “sensata experiencia” y con sus fundamentos”.
Con él se introduce una nueva forma de hacer ciencia: La experimentación. Se entiende por
experimentación la alteración de las condiciones regulares en las que se produce el fenómeno. Al
volver nuevamente a la caída de los cuerpos, Galileo Galilei afirma que todos los cuerpos caen al
mismo tiempo independientemente de su masa y de su peso.
Para comprobarlo los cuerpos deben ser puestos al vacío para corroborar que efectivamente
caen al mismo tiempo, es decir, alterando las condiciones en las que usualmente se da el fenómeno.
Este científico y astrónomo hace surgir su ciencia de lo que podrían denominarse “experiencias
mentales”, de los cálculos matemáticos que concreta en experimentos. Las experiencias que hace
Galileo no son propiamente para esto, al fundarse así la ciencia experimental.
Otra concepción científica que apoya el ideal científico aristotélico con la concepción de
Galileo (la experiencia matemática) es la de Kant.
Emmanuel Kant (1724-1804), se dedicó al estudio, tanto de la filosofía especulativa como al de
la filosofía natural (lo que conocemos con el nombre de ciencia). Introdujo en el ideal científico el
concepto de sistematicidad, al concebirla como: “la unidad sistemática, que es, en primer lugar, lo que
hace de un conocimiento común una ciencia”, es decir, de un simple agregado de conocimientos realiza
la interconexión que existe entre ellos. Así pues, se entiende por sistema la unidad de múltiples
conocimientos reunidos bajo una única idea.
Para el autor de La Crítica de la Razón la ciencia no sólo reside en el descubrimiento de las
causas o principios de los fenómenos, ni en la mera concepción matemática concretizada en
experimentos, sino en crear un cuerpo de conocimientos organizados coherentemente, en donde cada
una de las causas o principios tenga una relación adecuada con los otros para que explique un conjunto
de fenómenos, al tener una mayor comprensión de la unidad.
Augusto Comte (1798-1857). Con el advenimiento del siglo XIX nace una concepción de
ciencia que encuentra su exposición en el positivismo. Se opone radicalmente a sus predecesores,
quienes anteponen el saber metafísico a los hechos. Él considera que el “carácter fundamental de la
filosofía positiva es considerar todos los fenómenos como sujetos a leyes naturales invariables, cuyo
conocimiento preciso y cuya reducción al menor número posible son finalidades de todos nuestros
esfuerzos”. (Curso de Filosofía Positiva I)
El filósofo francés equipara el quehacer científico a la observación de los hechos y a las
inferencias que de ellos se puedan hacer, sin reducir a identidades matemáticas o metafísicas que nada
o casi nada tienen que ver con el hecho mismo. Desde esta perspectiva el científico debe abocarse a
describir los hechos para que, a partir de dicha descripción objetiva, esto es, del conocimiento de las
relaciones comprobadas, pueda prever lo que acontecerá.

1.1.3 CONCEPTO DE CIENCIA EN LA ÉPOCA CONTEMPORÁNEA


En nuestro siglo se multiplican las definiciones sobre la ciencia. Ello se debe a que también se han
multiplicado las especialidades científicas tanto como los estudios que sobre ellas se hacen.
Una de estas definiciones se la debemos a Albert Einstein, para quien: “la ciencia es comprender
los fenómenos, reducirlos por un proceso lógico, a algo ya conocido en apariencia evidente”. (La teoría
general sobre la relatividad)
Muchas de las definiciones actuales recogen las características de las anteriores expuestas; unas
se inclinan por un concepto, otros por uno diferente o bien hacen una síntesis de varios de ellos. Las
definiciones de nuestra época nos muestran las formas tan diversas de concebir el mundo, la naturaleza
del objeto de estudio, los métodos utilizados y las técnicas que se presentan en los ámbitos de la
ciencia.
Eli de Gortari nos dice que: “La ciencia es la explicación objetiva y radical del universo. Es una
explicación porque describe las diversas formas en que se manifiesta en las procesos existentes,
distingue las fases sucesivas y coexistentes observados en su desarrollo, desentraña sus enlaces internos
y sus conexiones con otros procesos, pone al descubierto las interacciones que ejercen unos y otros”.
(El método de las ciencias, notas preliminares). Además, es el “sistema formado históricamente de los
conocimientos sistemáticos, cuya validez se comprueba y se profundiza constantemente en el curso de
la práctica social”. (Diccionario de lógica)
Ernest Nagel señala, por su parte, que el propósito distintivo de la ciencia es el descubrimiento
y la formulación, en términos generales, de las condiciones en las cuales ocurren sucesos de varias
clases, y las proposiciones generalizadas de tales condiciones determinantes sirven como explicaciones
de los sucesos correspondientes.
Tales sistemas explicatorios no (son) un cuerpo de conclusiones fijas e indubitables, sino más
bien, como los productos corregibles de un proceso de investigación que implica el uso infatigable de
un típico método intelectual de crítica. En suma, busca hacer inteligible el mundo. (La Estructura de la
Ciencia)
José Gómez Romero, complementa el pensamiento anterior diciendo que uno de los aspectos
fundamentales de la ciencia es que no incluye a la creencia, ya que ésta no tiene valor de verdad en sí
misma, pues no puede demostrarse ni como falsa ni como verdadera, y precisamente la característica
fundamental de la ciencia es su capacidad para planear explicaciones de los fenómenos en estudio de
manera corroborable... Las verdades científicas no son inmutables, sino que pueden ser demostradas
como falsas o incorrectas y, por ende, ser corregidas. Los propósitos de la ciencia son
fundamentalmente la comprensión y la descripción de la ocurrencia de los fenómenos que forman la
realidad concreta. (El método experimental)
Muchas de las definiciones actuales recogen las características de las anteriores expuestas; unas
se inclinas por un concepto, otros por uno diferente o bien hacen una síntesis de varios de ellos. Las
definiciones de nuestra época nos muestran las formas tan diversas de concebir el mundo, la naturaleza
del objeto de estudio, los métodos utilizados y las técnicas que se presentan en los ámbitos de la
ciencia.
Independientemente de cual sea su significado, la ciencia se caracteriza por ser un conjunto de
conocimientos confiables, interconectados entre sí, que permiten comprender las leyes o principios que
rigen a los fenómenos, no sólo para conocerlos sino también para prever su desarrollo futuro.
La ciencia responde a las necesidades e intereses de los hombres por lo que no puede ser ajena a
la influencia de las condiciones económicas, políticas, ideológicas y sociales existentes en la sociedad
donde se produce. La ciencia está en evolución constante, sus conocimientos deben ser revisados y
puestos a prueba mediante el proceso de la investigación científica con la intención de corregirlos. La
ciencia no tiene límite alguno más que los que le impone la realidad misma y el estado actual del
conocimiento; pero aún en este último caso, siempre puede rebasarlo mediante la creación de nuevos
conocimientos. La ciencia es una serie de hechos, leyes y teorías que cubren segmentos restringidos de
la realidad y que se han ido modificando de manera más o menos radical a través del tiempo. El
conocimiento que conforma a la ciencia ni es completo ni permanente.

1.2 CONSTRUCCIÓN DE LA CIENCIA


La ciencia no es producto sólo de “mentes brillantes”, sino que implica determinadas maneras de
concebir la forma en que conocemos, y esto repercute en la forma de estructurar el conocimiento
científico, es decir, cómo realizamos las diversas conexiones entre los conocimientos. Investigar cómo
se construye el conocimiento científico es asunto de la epistemología.
¿Qué es la epistemología?
La epistemología es la ciencia que estudia el origen, la construcción, los métodosy la validez del
conocimiento. En otras palabras, esta disciplina filosófica estudia la naturaleza del conocimiento, así
como la verdad y validez del mismo. A la epistemología le compete investigar cuáles son los estados
cognoscitivos de la percepción, la memoria, la imaginación, la concepción y el razonamiento.
Te has preguntado alguna vez, si el conocimiento sólo se da a un nivel meramente sensitivo; si
lo que pensamos acerca del objeto coincide con lo que es el objeto mismo; si podemos realmente
conocer la esencia; o bien, si el conocimiento tiene límites o por el contrario, si podemos conocerlo
absolutamente todo, incluso aquello que rebasa la experiencia.
Estos problemas han sido resueltos de diferentes maneras por las teorías del conocimiento o
epistemologías que registra la historia de la filosofía. Las respuestas dadas al cómo se origina y
estructura el conocimiento, también responden a las concepciones idóneas de cada época; aunque
cambien, muchas de ellas modifican múltiples ideologías y son, en última instancia, las que dan
coherencia y validez a la ciencia.
Al igual que en el tema anterior, haremos un breve recorrido histórico sobre las teorías más
representativas; es decir, aquéllas que implicaron una revaloración considerable en el conocimiento.
En la antigüedad la epistemología, al igual que la ciencia, se encontraba implícita en los
sistemas filosóficos, tal es el caso de las epistemologías que encontramos en Platón y Aristóteles.
Para Platón (principal representante del Idealismo) el conocimiento se clasifica en dos clases
que expresa bajo los términos de doxa y episteme. La episteme es el conocimiento cierto de las cosas,
de sus causas y principios. En cambio, la doxa es la opinión, el “conocimiento” sin fundamento en la
razón, que se nutre de lo que dicen los otros, sin dar razón suficiente de sus causas y principios. Así
pues, por un lado tenemos los conocimientos verdaderos, y por otro los que nos proporcionan los
sentidos. ¿Cómo se gesta el conocimiento verdadero, el que nos muestra los principios de las cosas?,
¿cómo el mundo de la experiencia que está en constante cambio nos puede dar conocimiento
verdadero? Según Platón existe un mundo en el que se encuentran las ideas o esencias de las cosas.
Estas ideas o “esencias” son los modelos de las cosas empíricas. Te preguntarás: ¿Cómo es posible que
podamos conocerlos? Platón afirma que el alma, antes de estar en el mundo sensible (o mundo de los
fenómenos), habitó en el mundo superior de las ideas.
De esta manera, cuando el alma percibe en este mundo las cosas a través de los sentidos,
recuerda la idea de las cosas que conoció anteriormente en su otra vida, en el mundo de las ideas. La
percepción sensible sólo estimula el recuerdo del conocimiento que ya tenía el alma. Por tanto, la
ciencia se finca en el recuerdo de las ideas que son: las causas o principios de las cosas sensibles.
En la teoría del conocimiento aristotélico conocida como Realismo, las ideas son las formas
esenciales de las cosas. La esencia se encuentra cubierta por las propiedades sensibles. Pero, ¿cómo se
describen estas características esenciales de las cosas?
Aristóteles responde que mediante los sentidos captamos las imágenes cognoscitivas que se
encuentran en la esencia de las cosas, sólo se requiere extraerlas a partir de las notas accidentales o
compatibles mediante el entendimiento. En otras palabras, el entendimiento separa las características
que pueden o no aparecer en la cosa y las que son necesarias para ser esa cosa.
Como habrás notado, para estos filósofos el conocimiento es la captación de las cosas tal y
como se presentan, al existir una correspondencia entre lo que ésta es y lo que se percibe de ella; de
manera independiente el individuo descubre, y en esta labor de descubrir la esencia y las causas de los
entes consiste en la actividad científica.
Otra forma de concebir la estructuración del conocimiento es la que nos proponen los filósofos
racionalistas. Entre los representantes de esta corriente se encuentran: René Descartes (1596-1650) y
Guillermo Leibniz (1646-1716).
Los racionalistas sostienen que el conocimiento deriva de la razón. Cuando la razón considera
que una cosa es de una manera y no puede ser de otra, adquiere el carácter de conocimiento verdadero.
Es decir, cuando una cosa se presenta de una forma necesaria, independientemente de determinados
condicionamientos espacio-temporales, de las circunstancias que lo rodean, el conocimiento está
fundado en la razón -se considera verdadero y, por tanto, válido-.
Para la mayoría de las concepciones racionalistas el conocimiento descansa en el innatismo, es
decir, no procede de los datos proporcionados por la experiencia, de tal suerte que poseemos una serie
de conceptos, de ideas antes de haberlas percibido en la realidad. Y es la coherencia interna, las
relaciones fraguadas por el pensamiento las que le dan su carácter de verdad y validez. En este caso la
realidad es adecuada a las estructuras preconcebidas por el pensamiento.
El conocimiento científico, según algunos racionalistas, es aquel que se fundamenta en la
coherencia existente entre las ideas, ya que las ideas que se tienen en forma innata son perfectas y dicha
perfección les confiere un carácter universal, válido y verdadero.
La experiencia sólo sirve para corroborar lo concebido por el pensamiento. El empirismo
constituye una visión sobre el conocimiento contrario a la sostenida por el racionalismo. Para el
empirismo la única vía de acceso al conocimiento es la experiencia, esto significa que el conocimiento
parte de los hechos y de la captación sensible que se haga de éstos.
Los principales representantes de esta corriente son: John Locke y David Hume. Sin embargo,
el empirismo más acabado lo encontramos en el segundo de ellos. El autor de Ensayos sobre el
entendimiento humano, afirma que tenemos dos clases de percepciones: las impresiones y las ideas.
Las impresiones son las percepciones que tenemos de los objetos a través de los sentidos, es
decir, lo que oímos, vemos, tocamos, etc. Mientras que las ideas son las representaciones que tenemos
de las impresiones y las cuales son depositadas en la memoria y la fantasía. Cada idea que tenemos
corresponde a una impresión recibida.
Así pues, el conocimiento que tenemos de las cosas reside en la capacidad sensible que
poseemos de ellas y de la cual “guardamos” una copia llamada idea. Las copias que “guardamos” de las
impresiones, las ideas, son relacionadas en el pensamiento, anexándoles jerarquizaciones: causalidad,
temporalidad, etc., que en la realidad no presentan; pues a juicio de los empiristas, cada hecho es
particular y totalmente independiente del otro.
Para los empiristas la ciencia consiste en la corroboración exacta del hecho, realizada mediante
la observación. La ciencia se limita a reunir los datos proporcionados por la experiencia en forma
ordenada. En esta concepción de la ciencia se elimina la categoría de causalidad, ya que ésta es una
relación que sólo existe en el pensamiento, pues recordemos que, según esta corriente, los fenómenos
se presentan en forma independiente.
El apriorismo es una posición intermedia entre el racionalismo y el empirismo. Esta corriente
postula que poseemos algunos elementos de conocimiento no proporcionados por la experiencia, esto
es, que tenemos en forma innata. En sentido estricto no son propiamente conocimientos, sino
estructuras que nos permiten conocer, ser llenadas con los contenidos de la experiencia. Dichas
estructuras tienen un origen meramente racional.
Emmanuel Kant (1724-1804). El fundador del apriorismo. Para el filósofo de Königsberg,
mientras que el ordenamiento que se da a estos contenidos depende de las estructuras de la razón, ésta,
a través de sus estructuras, forma, enlaza, relaciona, clasifica y jerarquiza los contenidos
proporcionados por la experiencia en forma caótica, se auxilia, para ello, de la intuición, a saber: el
tiempo y el espacio (intuiciones puras del entendimiento). Las múltiples sensaciones que recibimos de
la experiencia son ordenadas en sucesión y yuxtaposición en el tiempo y el espacio por la sensibilidad,
con lo cual las relaciones que hace de estos contenidos les proporciona una causalidad, y entiende a
ésta como una cosa o fenómeno que permite la aparición de otra.
Así el apriorismo concibe la ciencia como la interrelación de elementos causales de unos y otros
que justifican su existencia gracias a la conexión que se hace entre ellos. Esta concepción de ciencia no
pretende alcanzar el conocimiento absoluto y verdadero de las cosas, ya que las estructuras
cognoscitivas del sujeto son limitadas y no pueden captar las características esenciales de las cosas, se
conforma para validar el conocimiento mediante la coherencia que de lo percibido se realizan mediante
el entendimiento.
La revolución hecha por los epistemólogos genetistas (Genetismo), cuyo principal representante
es Jean Piaget, consiste en considerar el conocimiento como un proceso, y no -como afirman las
epistemologías tradicionales-, un hecho.
En esta nueva epistemología se retoma conjuntamente a la psicología. ¿Por qué se asocia la
epistemología con la psicología y expresamente a la psicología experimental?
La psicología experimental analiza lo que es la experiencia mental y recurre a las asociaciones,
hábitos y percepciones. El conocimiento, consideran los genetistas, es devenir constante, esto es,
“consiste en pasar de un conocimiento menor a un estado más completo y eficaz”. La epistemología
trata de explicar cómo este conocimiento válido alcanza lo real, al determinar las relaciones entre el
sujeto y objeto. En otras palabras, la epistemología genética se interesa por saber cómo se construye el
conocimiento.
Piaget afirma que el conocimiento es esencialmente la adaptación del pensamiento a la realidad.
Pero, ¿cómo se entiende dicha adaptación? Uno de los principales conceptos en el cual se refleja la idea
piagetiana de adaptación es el de percepción ésta no es independiente, pues la percepción sólo se
produce mediante las acciones realizadas por el sujeto.
En esta concepción del conocimiento, éste proviene de la totalidad de la acción, al ser la
percepción una función de señalización de la misma. Por ejemplo, cuando tú tienes la percepción de un
bolígrafo, ésta no se da aislada de las experiencias anteriores que has tenido con el objeto, percibes el
objeto a partir de las posibilidades de acción que tienes sobre el mismo (escribir, dibujar, etc.).
En este sentido, es a partir de la acción realizada por el sujeto que éste se adapta a la realidad.
La inteligencia es para Piaget la capacidad de adaptación que posee el sujeto. Por medio de la acción el
sujeto también logra conformar sistemas operatorios y estructuras de conocimiento, al permitir así,
operar sobre el objeto y transformarlo.
Ahora bien, existen dos formas de transformar el objeto de conocimiento: la física
(sensomotora) y la lógico-matemática, que corresponden a dos formas de acción. La transformación
física consiste en modificar al objeto en lo que respecta a sus posiciones, sus movimientos y sus
propiedades, para explorar su naturaleza. La transformación lógico-matemática consiste en enriquecer
el objeto con propiedades o relaciones nuevas, pero conserva las propiedades y las relaciones del
objeto, las cuales se complementan con correspondencias, enumeraciones, clasificaciones, etcétera.
La experiencia física (senso-motora) consiste en abstraer características de los objetos sobre los
que se actúa. Por ejemplo, una persona por experiencia física advierte que unos objetos tienen más
volumen que otros. En cambio, la experiencia lógico-matemática extrae características a partir de las
acciones realizadas y no de los objetos, por ejemplo, de la agrupación por seriación que realiza el
sujeto. Sin embargo, estas características que se dan al objeto no eliminan las que de suyo posee, esto
es, al hacer la seriación los objetos conservan las mismas cualidades; lo que adjudica la experiencia
lógico-matemática es la forma de ordenarlos, clasificarlos, etc. Como las propiedades que se adjudican
al objeto no pertenecen de suyo a dicho objeto, sino que se les proporciona por medio de la acción que
realizamos sobre ellos, las acciones lógico-matemáticas pueden independizarse de los objetos y
manipularse simbólicamente.
Nosotros para realizar una suma ya no requerimos de contar objetos, pues poseemos esta
construcción que nos permite relacionar las cantidades mediante la adición, el agregado simbólico, esto
significa que poseemos la operación lógico-matemática.
Por eso la lógica y la matemática pura pueden superar indefinidamente la experiencia en virtud
de que no se encuentran limitadas por las propiedades físicas de los objetos. Pero como la acción
humana es la propia de un organismo que forma parte del universo físico, se comprende también por
qué estas combinaciones operatorias limitadas se anticipan tan a menudo a la experiencia, y por qué
cuando vuelven a encontrarse hay un acuerdo entre las propiedades del objeto y la operación del sujeto.
Así entre más elaboradas sean las estructuras lógico-matemáticas, la experiencia que se
adquiera será asimilada por ellas y se aleja cada vez más de la percepción como tal.

MÉTODO CIENTÍFICO
DEFINICIÓN DE MÉTODO CIENTÍFICO
El mayor regalo que hemos recibido de la ciencia y que la distingue de cualquier otra área de la cultura,
es sin lugar a dudas, el método científico. Gracias a él la ciencia existe, ha crecido y generado por un
lado, leyes y teorías y por otro lado, todos los inventos y bienes de consumo y de servicio derivadas de
ellas. Gracias a él, el investigador orienta su trabajo hacia la consecución satisfactoria de sus metas.
Ahora bien, sabes tú: ¿Qué es el método científico?, ¿hay un solo método de trabajo en la
ciencia?, ¿es lo mismo método científico y técnica de investigación?, ¿en qué se relaciona el método y
la metodología seguida en una investigación científica?, ¿cuáles son los rasgos distintivos de cada uno
de los principales métodos de la ciencia?, ¿cuáles son los principios lógicos que fundamentan a todo
procedimiento de investigación?
A continuación procederemos a dar respuesta a todas estas preguntas. La palabra método
proviene de dos vocablos: meta (fin, propósito) y odos (camino). Si nos remitimos a su significado
etimológico se entiende que método es el camino para alcanzar un fin, el medio del que nos valemos
para llegar con seguridad a cualquier meta. Popularmente, cuando empleamos la palabra “método” lo
hacemos para comprender que esa actividad o modo de actuar se lleva a cabo en forma ordenada. Por
ejemplo, decimos que un maestro da su clase con un método cuando sus exposiciones tienen un orden,
hay coherencia entre las ideas presentadas, y éstas conducen al cumplimiento de los objetivos
enunciados al principio, etc. El método permite obtener los fines que nos proponemos e implica orden.
“Un método es un procedimiento para tratar un conjunto de problemas”.
El método tiene dos significados:
a) Como orientación propia de la disciplina en la construcción del conocimiento. En este
sentido, método y disciplina se encuentran íntimamente relacionados; por ejemplo, en el materialismo
histórico de Marx se parte de una concepción epistemológico-dialéctica que explica que la lucha de
clases es el factor que orienta la evolución de la historia.
b) En un segundo significado, método se entiende como el procedimiento que nos lleva, de
manera organizada, a obtener conocimientos válidos. El método nos garantiza la obtención de
determinados resultados, aunque es importante considerar que se le tienen que hacer ajustes, de acuerdo
con las necesidades del investigador y las características del objeto de estudio. Por ejemplo, el método
que Marx utilizó para estudiar las condiciones económicas presentó características diferentes: cuando
se sitúa el problema de la propiedad de la tierra y también, cuando el problema a estudiar fue el
mercado mundial.
Otro ejemplo es el siguiente: Si un marxista quisiera estudiar las condiciones actuales del
capitalismo en dos distintas investigaciones, una para Europa y otra para América Latina, el
investigador situaría dos problemas distintos. El referente a la región Europea incluiría en su estudio las
diferentes etapas consideradas en la concepción materialista de la historia (comunismo primitivo,
esclavismo, feudalismo y capitalismo). En el estudio de América Latina se le daría importancia a la
época Prehispánica y la Conquista, hasta llegar al capitalismo como una cultura híbrida. Para el primer
cuestionamiento se necesitaría mayor documentación histórica, y para el segundo mayor incidencia en
la antropología; por lo tanto, el método debe ajustarse a las necesidades de cada problema.
En el caso de la ciencia se hace necesario el uso de un orden, de un rigor, para poder alcanzar
conocimiento. Con mayor razón el uso de un método es aquí indispensable por el tipo de conocimiento
que se pretende obtener: conocimiento científico, es decir, que éste sea objetivo, sistemático, racional y
verdadero.
En conclusión podemos decir que el método científico comprende procedimientos distintos para
investigar, de acuerdo con el objeto de estudio que se trate y con las finalidades del investigador, al ser
su punto de partida el método propio de la disciplina.
Ahora daremos algunas definiciones de método científico, mismas que analizamos para darles
un significado aproximado:
- “Método científico es la aplicación de la lógica en el dominio particular que se esté
investigando”.
- “Método general de la ciencia es un procedimiento que se aplica al ciclo entero de la investigación
(científica), en el marco de cada problema del conocimiento”
- “Método científico es el conjunto de procedimientos por los cuales: a) se plantean los problemas
científicos, y b) se ponen a prueba las hipótesis”.
- “Método científico es el procedimiento riguroso que la lógica estructura como medio para la
adquisición de conocimiento científico”.
Los autores de estas definiciones ven al método científico como un procedimiento que es lógica
aplicada; que permite obtener conocimiento y que se ajusta a la naturaleza de cualquier objeto de
estudio científico. En conclusión, el método científico es el procedimiento lógico general usado en la
investigación científica para obtener un conocimiento confiable y corregir el ya existente.
Hay que aclarar que no es una receta para hacer nuevos descubrimientos en la ciencia, sino un
conjunto de procedimientos para valorar los procesos y resultados de las nuevas investigaciones. Se
podría decir que es una lógica instrumental, una estrategia de trabajo aplicable a todo proceso de la
investigación.
ASPECTOS DEL MÉTODO CIENTÍFICO
Antes de describir las características del método científico y explicar las etapas y principios
inmersos en todo procedimiento de investigación, conviene analizar dos aspectos o niveles que están
incluidos en el proceso del conocimiento. El método científico es, como se definió, un procedimiento
de trabajo y, como tal, abarca dentro de sí otros procedimientos. Algunos de ellos, como la observación
y la experimentación, se dan a un nivel de razonamiento, de la actividad mental. Por ejemplo, al
trabajar con el método científico, Darwin observó la vegetación de los Alpes y de las regiones polares,
reflexionó sobre los datos obtenidos y dedujo que existieron antepasados comunes en la época glacial.
Aquí hay dos niveles entrelazados: uno se refiere a observaciones de datos y otro a deducciones de
conocimientos. Al primer nivel o aspectos se le llama empírico y al segundo racional.
El aspecto empírico (empiria = experiencia), el método está dado por las actividades y procesos
que ponen en contacto al investigador con los fenómenos que pretende estudiar. El uso de los sentidos,
la observación y registro científico de datos, la realización de experimentos científicos, el manejo físico
de objetos y de fenómenos son algunas de las actividades que se efectúan en este nivel. La observación
científica es el estudio detenido y minucioso de los fenómenos a partir de técnicas e instrumentos
científicos. La experimentación es la repetición del fenómeno en condiciones creadas por el
investigador para registrar sus cambios y descubrir las relaciones existentes entre los hechos.
Dentro del método, el aspecto empírico tiene una gran importancia:
a) Gracias a los datos que perciben nuestros sentidos nos percatamos de situaciones que nos
causan admiración y curiosidad.
b) Gracias a esos datos también formulamos posibles explicaciones o soluciones a diversos
problemas.
c) Con base en los experimentos científicos nos planteamos nuevas dudas, nuevos
conocimientos o los comprobamos para estar seguros de su verdad.
El aspecto racional del método científico proviene de las operaciones mentales que el
investigador realiza cuando planea sus actividades, al llevarlas a cabo y en el momento de interpretar
los datos que con ellas obtiene. La operaciones racionales más frecuentes son: el análisis, operación
racional mediante la cual la mente separa una unidad en sus partes constitutivas; la síntesis, operación
inversa a la anterior (la mente reúne diversas partes separadas para integrar una unidad); la inducción,
operación por medio de la cual la razón procede de casos singulares o hechos particulares, a inferir un
conocimiento general o ley científica, y la deducción, proceso racional inverso a la inducción; que
consiste en un razonamiento que parte de un principio general conocido, para llegar a uno particular y
específico.
El aspecto racional del método científico dentro de la investigación tiene gran importancia
porque:
a) Permite establecer explicaciones o conocimientos nuevos a partir de los datos que se obtienen
en el nivel empírico.
b) Descubre relaciones entre conocimientos, al permitir la introducción de un conocimiento
nuevo en un sistema de conocimientos establecidos en alguna ciencia.
c) Hace posible la comprobación de un conocimiento nuevo o de una hipótesis científica al
relacionarlos lógicamente con conocimientos más generales o axiomas.
No hay que olvidar lo dicho al inicio de este subtema: el nivel empírico y el racional del proceso
del conocimiento están indisolublemente unidos en el desarrollo del método científico, aunque sólo por
cuestiones de estudio aquí se analizan por separado.
CARACTERÍSTICAS DEL MÉTODO CIENTÍFICO
El método científico, como procedimiento general que tienen en común todas las ciencias
formales y factuales para el descubrimiento y planteamiento de nuevos problemas; la formulación de
hipótesis y su comprobación; la obtención de nuevos conocimientos y su relación con otros, manifiesta
las siguientes características:
a) Es racional porque como procedimiento presupone un orden. Todo orden se da dentro de una
lógica. El método científico es producto del razonamiento humano y está regido por principios lógicos.
Incluye dentro de sí, como se vio, procedimientos racionales como la inducción, la deducción, la
síntesis, etcétera; además, principios lógicos como el de identidad, el de no contradicción, y el del
tercero excluido.
b) Es objetivo porque su adecuada aplicación conduce a la obtención de
conocimientoscientíficos y a la corrección de otros ya existentes. Su uso garantiza la eliminación, en la
medida de lo posible, de variantes tales como los deseos, creencias e intereses del científico y el
establecimiento de explicaciones fieles a lo que realmente son los fenómenos estudiados. Algunos de
los mecanismos con los que se cuenta dentro del método científico para eliminar la subjetividad son:
las condiciones que debe reunir una hipótesis para ser catalogada como científica, las reglas que se
deben seguir para plantear fructíferamente un problema científico, la constante y continua
comprobación de datos.
El método científico es opuesto al criterio de autoridad y a la experiencia personal como
criterios de verdad; pero, como búsqueda de verdad y de verdad confiable, no admite aspectos
subjetivos o dogmáticos. No hay que olvidar que en la ciencia toda verdad es verdad comprobada y
comprobable.
c) Es sistemático, porque como procedimiento es posible detectar en su desarrollo ciertas etapas
o momentos constitutivos: el planteamiento de una pregunta; la búsqueda de su posible solución, y la
comprobación, de alguna manera, de esa solución para estar seguros de su verdad. Dichas fases que lo
integran están interconectadas entre sí, aunque no de manera fija: la solución se busca en función de la
pregunta que se hace, y la comprobación de la solución o respuesta se hace al tomar en cuenta las
características de dicha solución. Por otro lado, el uso del método científico permite la conexión de los
nuevos conocimientos descubiertos con los ya establecidos en una ciencia para fundamentarlos y
comprobarlos.
d) Es universal, porque es susceptible de ser adoptado por cualquier ciencia y aplicado por cualquier
persona. Además, por lo general, con su aplicación se busca el establecimiento de leyes científicas, de
explicación que tengan una aceptación universal. El método científico produce conocimientos válidos
para todos los seres humanos.
e) Es autocorregible, porque es capaz de desarrollar en su interior procedimientos o mecanismos
que le permiten eliminar elementos que no conducen a los fines propuestos o técnicas e instrumentos
que son inoperantes para sus necesidades. A medida que se desarrolla dentro de la investigación, el
método de la ciencia descarta aquellos procedimientos que obstruyen su desenvolvimiento e incluye los
que con la práctica demuestran su efectividad. El método científico no es un producto acabado
sino perfectible.
f) Es flexible, porque a pesar de ser un procedimiento constituido por momentos ordenados,
éstos se pueden suprimir según las necesidades de la investigación o bien, se retrocede en el desarrollo
para perfeccionar y complementar momentos anteriores. El método científico no es un camino directo,
ni un ruta inmutable, porque ningún científico ha proyectado el plan a seguir en todos sus detalles,
siempre hay aspectos que escapan al control del ser humano.
De lo anterior se desprende que el método científico no descarta la capacidad creativa o
imaginativa del investigador, al contrario, la presupone para su aplicación; es más bien una especie de
molde maleable, y es el sujeto que trabaja con él quien lo explota a su máxima capacidad, con base en
sus habilidades intelectuales, a su ingenio y sensibilidad.
g) Es histórico, porque como se verá en el subtema siguiente, es producto del desarrollo
histórico de la ciencia. Cambia a medida que incluye nuevos procedimientos de investigación, surgidos
de su mismo desarrollo y de la ciencia.
h) Es conocimiento, porque es el resultado del desarrollo de la ciencia. El método es también un
resultado del trabajo científico, un producto de la experiencia acumulada, racionalizada y probada por
la humanidad en el curso histórico del desarrollo de la ciencia.
i) Instrumento entendido como un medio útil debido a que es el punto de partida para plantear
una investigación, que además permite acercarse a la estructura de la misma. Cabe aclarar que, en este
caso, la palabra instrumento se toma en su uso común (como herramienta) y se diferencía de
instrumento de investigación, en tanto que este último se refiere a características específicas de la
metodología que tienen que ver con la recopilación de datos y el manejo de variables, etcétera.
La importancia del método científico estriba en que sin él no hay ni investigación científica ni
ciencia. Es él quien da el carácter de científico a ambas. En otras palabras, el uso de un método, lógico
y confiable es lo que caracteriza y distingue, tanto a la ciencia como a la investigación científica de
cualquier otro tipo de construcción explicativa de los fenómenos.

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