INTRODUCCIÓN
El derecho laboral, también conocido como derecho del trabajo o derecho social, es una
rama del derecho que se encarga de regular las relaciones jurídicas entre empleadores y
trabajadores. Su objetivo principal es proteger a los trabajadores y garantizarles condiciones
de trabajo justas y dignas. Las definiciones doctrinarias del derecho laboral son variadas y
reflejan los diferentes enfoques que se han dado a esta rama del derecho a lo largo del
tiempo. Sin embargo, todas ellas coinciden en algunos elementos esenciales:
Su Motivo principal es proteger a los trabajadores, quienes se encuentran en una situación
de mayor vulnerabilidad frente a los empleadores. Está estrechamente vinculado a otros
derechos sociales, como el derecho a la seguridad social, el derecho a la salud y el derecho
a la educación. Establece una serie de normas mínimas que deben ser respetadas en todas
las relaciones laborales. Estas normas pueden ser complementadas por la negociación
colectiva o por los contratos individuales de trabajo.
En este Documentos se encuentran algunas de las muchas definiciones doctrinarias del
derecho laboral. Lo importante es comprender que todas ellas coinciden en la idea de que el
derecho laboral es un instrumento fundamental para proteger a los trabajadores y
garantizarles condiciones de trabajo justas y dignas.
Definiciones Doctrinarias del Derecho Laboral Según Varios Autores
1.Claudia Ramos:
El derecho de trabajo, es considerado una rama del derecho público por la intervención
del Estado en muchas normas laborales, pero en la actualidad es considerado siempre
como una disciplina jurídica, pero de carácter social, porque es la mayoría de los
miembros de una sociedad las que venden su fuerza de trabajo a un patrono a cambio
de una remuneración, que le sirve para el sustento personal y familiar.
El derecho de trabajo nace junto con la necesidad del hombre mismo, pues de una u
otra manera siempre ha sido preocupación constante buscar los satisfactores para
lograr la subsistencia. Sin embargo, resulta dificultoso señalar, el génesis u origen del
derecho de trabajo.
Desde el instante en que "la humanidad, por crecimiento de pobladores y debilitación
de vínculos, dejó de ser exclusivamente familiar para constituir la sociedad, ha existido
el trabajo como manifestación de actividad del hombre.
A través de los distintos estudios de la evolución histórica de los pueblos, ha existido
patronos y trabajadores, siendo diferentes las relaciones jurídicas entre unos y otros.
Tanto es así, que antiguamente la autoridad patronal asociaba tolerancias paternales con
rigores opresivos, de modo que, es cuestionable hablar de un régimen jurídico de
igualdad y espiritualidad.
Con el curso del tiempo y la evolución de los conceptos sociales, los vínculos laborales
fueron sometiéndose a cauces jurídicos. Ahora bien, ante el predominio de la artesanía,
de los talleres familiares y de la pequeña industria, se estimó que los vínculos del
trabajo podrían encuadrarse en los amplísimos moldes del derecho civil; puesto que
todo parecía reducirse a un contrato, ya regulado por el derecho romano: "Contrato de
arrendamiento o Locación de Servicios. Ese enfoque, despectivo o desconocedor del
trascendente significado del trabajo, se incrusta en la Codificación Civil del Código de
Napoleón de 1804 al Código Civil Español de 1889, cuando ya el movimiento obrero
estremecía con sus reivindicaciones en toda Europa. En el mundo Industrial, la Revolución
Industrial, y en el mundo de las ideas de la Revolución Social y otras tendencias obreristas,
conjugando al intervencionismo estatal, que representa, con las primeras leyes de auténtico
sentido social, algo así, como el acta de nacimiento del Derecho Laboral Positivo, pues
antes de dichos movimientos aún no existían regulaciones que determinaran aspectos
relacionados con los trabajadores menores de edad.
2.Adolfo N. Balbín:
Como se ha analizado supra, el DT en cuanto tal no solo es el conjunto simple de
disposiciones normativas, sino que es una rama de las ciencias jurídicas que viene a regular
el fenómeno del trabajo humano prestado en relación de dependencia, con consecuencias
individuales y colectivas, y cuyo análisis no se limita pura y exclusivamente a estudiar el
contenido de lo que a él refiere la denominada letra fría de la ley, sino que más bien su
objetivo excede esos deshidratados límites, y se adentra a un ámbito en que también
cumplen especial papel otras fuentes del derecho, como los principios especiales y
generales, la jurisprudencia, la doctrina, por señalar solamente las de mayor trascendencia.
Y es que desde el tránsito de lo que ya se señaló líneas anteriores como el “nuevo derecho”,
hasta su actual configuración, el DT ha atravesado un conjunto variado de denominaciones.
Así, se construyeron, entre otras, las siguientes: derecho industrial, derecho obrero, derecho
laboral, legislación de clase, derecho económico, organización del trabajo, etc. (12).
Sin perjuicio de las anteriores formas de designación, aquí centraremos el estudio de una
que no ha sido referenciada anteriormente, como es la de Derecho Social.
Como se sabe, nuestra Facultad adopta esa denominación para identificar al Derecho del
Trabajo, agregando en su plan académico, además del estudio del DT propiamente dicho
(tanto en su contenido individual como colectivo, es decir contrato de trabajo, convenciones
colectivas y demás), el estudio de la Previsión Social, y de allí su denominación completa:
Derecho Social (del Trabajo y la Previsión).
Actualmente esa forma de denominar a esta rama del derecho está muy difundida. No
obstante, resulta interesante analizar, aunque más no sea brevemente el origen de la
expresión “Derecho Social”.
Según nuestros estudios, la mencionada construcción terminológica corresponde
inicialmente a Gierke, quien la utilizó para hacer referencia a la idea de socialización del
individuo inmerso en una institución intermedia entre el Estado hegemónico del siglo
XVIII y su poder avasallante, y el puro individualismo naciente con el proceso de
industrialismo económico de la misma época.
Desde el derecho alemán y su análisis histórico, refiere al desenvolvimiento del individuo
en medio de las corporaciones como componentes de una supra estructura que se eleva por
sobre el individuo, al que llama a asociarse a la misma con un fin colectivo. Esa es su
manera de comprender por ejemplo al Estado (13).
Como se advierte de lo anterior, la teoría de Gierke apunta más bien a realizar un análisis
sociológico antes que jurídico de la expresión que estamos analizando, a pesar de lo cual
sus ideas nos sirven para lo posterior.
El sendero anterior fue nutrido posteriormente por Gurvich, quien estudiaba al derecho
social como una disciplina de integración, en diferencia al puro derecho individual en tanto
el mismo se basaba en la idea de jerarquía, y del derecho público, que se estructuraba según
su opinión más que nada en la subordinación del individuo (De Ferrari, 1968:233).
Coincidiendo con esta idea y complementándola, encontramos a Legaz y Lacambra para
quien en el Derecho Social las normas tendrían carácter de incoordinación, aclarando el
mismo que la relación jurídica surgida del marco jurídico bajo estudio, comenzaría como
una coordinación y finalizaría como un sistema de subordinación en virtud de una norma
impuesta para el caso (14). Geny expresaba que era “imposible desconocer el postulado
imperioso de un Derecho Social que cada vez refrena más y hace fracasar los excesos del
individualismo, sin que ninguna medida más o menos exacta haya podido hasta ahora ser
fijada a su acción”.
En otro grupo de autores encontramos a Rodríguez Cárdenas para quien el Derecho Social
constituiría “el conjunto de teorías, normas y leyes destinadas a mejorar la condición
económica y social de los trabajadores de toda índole, buscando el equilibrio entre las
fuerzas del poderoso y la debilidad del trabajador”. Dana Montaño, por su parte, expresa
que la legislación social comprende las leyes correspondientes a la asistencia social, y lo
relativo a la legislación obrera o legislación del trabajo. Guinjol Polanco argumenta que es:
“el conjunto de leyes, instituciones actividades, programas de gobierno y principios
destinados a establecer un régimen de justicia social, a través de la intervención del Estado
en la economía nacional, del mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidad y de
medidas para garantizar el disfrute de la libertad y el progreso general del pueblo”.
3.Celia Carolina Silva:
Concepto:
Rama diferenciada y autónoma de la ciencia jurídica que surgió para disciplinar las
relaciones de la prestación subordinada y retribuida del trabajo, ha recibido diversos
nombres desde mediados del siglo XX hasta la época contemporánea, en que se consolida
como núcleo de doctrina y sistema de norma positiva.
Definición:
Conjunto de normas y principios teóricos que regulan las relaciones jurídicas entre
empleadores y trabajadores y de ambos con el estado, originado por una prestación
voluntaria, subordinada, retribuida de la actividad humana, para la producción de bienes y
servicios. "No se presume la gratitud del trabajo".
Terminología:
La terminología más adecuada es el derecho laboral o derecho del trabajo, ya que antes
tenía varias denominaciones como: derecho social, legislación social, derecho industrial,
legislación industrial y legislación laboral.
Naturaleza jurídica:
La determinación de la naturaleza jurídica del Derecho Laboral es de utilidad teórico-
práctico evidente para sistematizar las normas, establecer la jurisdicción competente y
determinar las sanciones punitivas en los casos de transgresión por los destinatarios de
aquellas.
El tema ampliamente debatido ha originado distintas direcciones doctrinarias nominadas
así:
* Publicista: tendencia según la cual el Derecho del trabajo es Derecho Público.
* Privatista: sostiene que pertenece al campo del Derecho Privado.
* Dualista: esta posición afirma que es un derecho mixto por cuanto las normas laborales
protegen el interés individual y colectivo.
* Frente a la clásica distinción entre Derecho Público y Privado otros juristas afirman que
el Derecho Laboral constituye un tercer género nuevo e independiente de aquellos. Le
asignan por tanto una naturaleza Sui Géneris.
La solución más aceptable desde los ángulos científicos y filosóficos con base en los
sujetos y fines de la relación jurídica es la que manteniendo encolumné la sustantividad del
Derecho Laboral le atribuye naturaleza dualista o mixta. Ya que lo integrado de modo
inescindible instit uciones del Derecho Público y del Derecho Privado.
4.Editorial Etecé:
¿Qué es el derecho laboral?
El derecho laboral es una rama del derecho formada por un conjunto de normas jurídicas
que se establecen en la relación entre los trabajadores y los empleadores. Lo constituyen
preceptos de orden público y legal, que se basan en la premisa de asegurarle a quien trabaja
un pleno desarrollo como persona y una integración real a la sociedad.
Origen y antecedentes del derecho laboral
La historia del derecho laboral no es tan antigua como la del trabajo, esta última existe
desde que el hombre comenzó a trabajar para satisfacer sus necesidades básicas. Durante
muchos años fueron varias las culturas que implementaron el esclavismo como medio de
dominación.
Los primeros vestigios del derecho laboral aparecieron en la antigua Roma, donde los
empleadores tenían ciertas obligaciones frente a sus trabajadores (como garantizarles techo
y comida) que a su vez juraban fidelidad a su dueño. Tras la caída de este Imperio y en la
Edad Media se comenzó a pensar en el trabajo como una actividad social y a tomar
dimensión de su importancia.
El cambio significativo en la forma de abordar la temática del trabajo se dio a partir de la
Revolución Industrial, punto de partida para la toma de conciencia de que la riqueza no se
obtendría solamente de la tierra. La industrialización expuso a los trabajadores a
condiciones de trabajo riesgosas e insalubres.
La Revolución Francesa y el posterior liberalismo económico postularon que al trabajador
debía pagársele lo necesario para que pudiera vivir, pero sin dejar de ser el mercado el
asignador natural de recursos. La alternativa que surgió fue el marxismo, que exigía una
abolición del modo capitalista y reclamó por los derechos laborales para los trabajadores.
En este período se gestó una conciencia de clase trabajadora, dando inicio a las primeras
huelgas y a la formación de sindicatos. Las primeras leyes laborales surgieron a fines del
siglo XIX (ley del seguro de enfermedad, ley de accidentes de trabajo). En mayo de 1886
trabajadores norteamericanos realizaron una huelga para reducir a ocho horas la jornada
laboral, así se estableció el 1 de mayo como el Día Internacional del Trabajo.
En 1919 se creó la Organización Internacional del Trabajo cuyo objetivo era proteger y
promover los derechos del trabajo. El derecho al trabajo fue reconocido como un derecho
básico de todas las personas en la Declaración de los Derechos Humanos, documento
proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948.
Fuentes del derecho laboral
Las fuentes del derecho son todas aquellas normativas y resoluciones que contribuyeron a
crear el conjunto de normas que forman el derecho laboral. Entre las más significativas
están:
Constitución. Formada por derechos civiles entre los que está el derecho al trabajo.
Tratados Internacionales. Convenios entre países y organizaciones para regular de manera
conjunta la normativa laboral.
Leyes. Disposiciones legales que regulan las condiciones y relaciones de trabajo.
Decretos. Contenidos normativos que deben ser cumplidos por todos los ciudadanos.
Dinámico. Está en constante evolución de acuerdo a los procesos socioeconómicos que
vive cada país.
Social. Apunta a representar el interés general, pero también es un derecho profesional,
porque se ocupa de las personas que ejercen alguna profesión o trabajo.
Expansivo. Nació con competencias muy bajas que se fueron actualizando y continúan
haciéndolo.
Autónomo. Forma parte del derecho positivo, pero tiene una normativa propia.
5.Pablo Alberto Maldonado Ericastilla:
La sociedad y sus formas de producción de bienes y servicios han sufrido cambios
drásticos durante toda la historia, apareciendo distintas maneras de relación entre el
capital y la mano de obra. Esta evolución ha pasado etapas desde la esclavitud, el
feudalismo, el mutualismo hasta el aparecimiento de la relación contemporánea, es decir,
esa relación de empleador o patrono y trabajador, para la prestación de sus servicios
materiales, intelectuales o de ambos géneros, a cambio de una retribución o salario.
Lograr contar con la regulación legal necesaria para evitar o detener abusos laborales,
que llegaron a causar hasta la muerte de trabajadores, fue una lucha no solo frente a los
empleadores, sino frente a los gobiernos de Estados que consideraban que acceder a
las pretensiones de los trabajadores iban en contra del Liberalismo a ultranza que
practicaban. La Declaración de los Derechos del Hombre derivado de la revolución
francesa, pocos años antes de que irrumpiera en definitiva la revolución industrial en
Inglaterra, colocó en la conciencia colectiva el impulso de búsqueda de reconocimiento
de los derechos laborales, naciendo de esa forma, un incipiente movimiento que se le
llegó a denominar sindicalismo. Este impulso logró movimientos sociales que llegaron
hasta el parlamento británico, y consiguieron que se normaran los primeros y reales.
En 1919 se crea la Organización Internacional del Trabajo como un órgano especializado
de las Naciones Unidas que forma parte del Tratado de Versalles, el cual puso fin
oficialmente a la Primera Guerra Mundial.
Desde entonces, el estudio y la mejora en la normativa del Derecho de Trabajo, bajo el
amparo de los principios que lo rigen, no se ha detenido, pero también se han creado
figuras que, aunque indispensables, merecen un mayor estudio y análisis, como es el
caso de los Derechos Adquiridos. Esta figura se encuentra presente en cualquier
negociación colectiva, sobre todo si esta negociación tiene como finalidad la suscripción
de un pacto colectivo de condiciones de trabajo, por lo que se debe debatir su real
alcance, para que coadyuve a que este tipo de negociaciones lleguen a un término en
beneficio de los actores sociales de la relación laboral.
CONCLUSIÓN
El derecho laboral, como herramienta indispensable para la justicia social, debe continuar
adaptándose a las nuevas realidades del mundo del trabajo, garantizando la protección de
los derechos de los trabajadores y promoviendo el trabajo decente como elemento
fundamental para el desarrollo humano y el progreso social.
Es necesario fomentar el diálogo social entre los distintos actores involucrados en las
relaciones laborales, incluyendo a los trabajadores, empleadores, sindicatos y el Estado,
para alcanzar consensos y construir un marco jurídico laboral cada vez más justo y
equitativo.
En última instancia, el objetivo del derecho laboral es contribuir a la construcción de una
sociedad más justa y equitativa, donde el trabajo sea reconocido como una actividad digna
y valorada, y donde todos los trabajadores tengan la oportunidad de desarrollar su potencial
y contribuir al bienestar general.
BIBLIOGRAFIA
http://biblioteca.usac.edu.gt/tesis/04/04_7581.pdf
https://core.ac.uk/download/pdf/296384014.pdf
https://intersindical.com/materias/page/contenido/04Apuntes/Laborales/El
%20Derecho%20Laboral.htm
https://concepto.de/derecho-laboral/
https://unis.edu.gt/wp-content/uploads/2022/08/Arti%CC%81culo-2-Lic.-Pablo-
Maldonado.pdf