I.
INTRODUCCION
El estudio de los caudales máximos en hidrología es crucial para la gestión de recursos
hídricos, la planificación urbana y el diseño de infraestructuras hidráulicas. El caudal máximo se
refiere al flujo de agua más elevado registrado en un curso de agua durante un evento
específico, como una tormenta intensa o el deshielo. Estos valores son esenciales para prever y
mitigar los efectos de inundaciones, así como para garantizar la seguridad y eficiencia de
diversas construcciones, desde puentes y alcantarillas hasta diques y sistemas de drenaje.
La estimación de caudales máximos puede realizarse mediante varios métodos, cada uno con
sus particularidades y aplicaciones adecuadas. Entre los métodos más relevantes se
encuentran los métodos empíricos, los métodos directos y los métodos estadísticos.
Los métodos empíricos se basan en ecuaciones derivadas de observaciones y estudios previos
en cuencas similares. Estos métodos son particularmente útiles en regiones donde los datos
hidrométricos son limitados o inexistentes, ofreciendo una manera rápida de estimar los
caudales máximos. El Método Rational es uno de los más utilizados para cuencas pequeñas.
Este método relaciona el caudal máximo con la intensidad de la lluvia, el área de la cuenca y un
coeficiente de escorrentía, proporcionando una fórmula sencilla y directa para su cálculo. Por su
parte, el método del Número de Curva (CN) del SCS estima el volumen de escorrentía directa a
partir de la lluvia efectiva utilizando un número de curva (CN) que depende del tipo de suelo,
uso del suelo y condición de humedad antecedente. Es ampliamente aplicado en estudios de
gestión de cuencas y planificación de infraestructuras. Además, el método del hidrograma
unitario transforma la lluvia efectiva en un hidrograma de escorrentía directa. Este método es
útil para modelar la respuesta hidrológica de una cuenca a un evento de precipitación,
permitiendo prever el comportamiento del flujo en diferentes condiciones climáticas.
Los métodos directos implican la medición y análisis de datos hidrológicos observados en el
campo. Estos métodos proporcionan estimaciones precisas basadas en registros históricos de
caudales, siendo ideales para regiones con datos disponibles y bien documentados. Uno de los
principales enfoques directos es la medición directa en estaciones hidrométricas, que consiste
en el registro continuo de caudales en estaciones ubicadas en puntos específicos de los ríos.
Los datos obtenidos permiten analizar los patrones de flujo y prever los caudales máximos en
función de eventos climáticos recurrentes. Otro enfoque es la realización de aforos en campo,
donde la medición directa del caudal en un momento específico se realiza mediante técnicas
como el uso de molinetes hidrométricos, flotadores y el método del diluyente. Estas mediciones
proporcionan datos instantáneos que pueden integrarse en modelos más complejos para
estimar los caudales máximos.
Los métodos estadísticos se basan en el análisis de series temporales de datos hidrológicos
para estimar los caudales máximos y sus probabilidades de ocurrencia. Estos métodos permiten
proyectar escenarios futuros y diseñar infraestructuras con base en periodos de retorno
específicos. El análisis de distribuciones de probabilidad, como la distribución de Gumbel o Log-
Pearson Tipo III, se ajusta a los datos históricos de caudales máximos para determinar la
probabilidad de eventos extremos. Este enfoque estadístico es fundamental para la
planificación a largo plazo y la gestión del riesgo de inundaciones. Las curvas de duración de
caudales muestran la relación entre el caudal y el tiempo durante el cual dicho caudal es
excedido. Estas curvas son útiles para comprender la variabilidad de los flujos y diseñar
sistemas de control y mitigación de inundaciones. El cálculo de los caudales máximos de diseño
para diferentes periodos de retorno (por ejemplo, 10, 50, 100 años) se basa en el análisis
estadístico de datos históricos. Este enfoque permite planificar y dimensionar infraestructuras
de manera que puedan resistir eventos de caudal extremo con una frecuencia definida.
La estimación de caudales máximos es un componente esencial en la hidrología y la ingeniería
civil. La elección del método adecuado—ya sea empírico, directo o estadístico—dependerá de
la disponibilidad de datos, las características de la cuenca y los objetivos específicos del
estudio. Cada uno de estos métodos aporta una perspectiva única y complementaria,
proporcionando las herramientas necesarias para gestionar eficazmente los recursos hídricos y
mitigar los riesgos asociados con eventos de caudales extremos.
II. CAUDALES MAXIMOS
Para diseñar, obras o infraestructuras, se debe estimar y calcular el caudal de diseño, que se
da en función al caudal máximo que puede soportar la obra. La magnitud del caudal de diseño,
es función directa del período de retorno que se le asigne, el que a su vez depende de la
importancia y vida útil de la obra.
1. SELECCIÓN DEL PERÍODO DE RETORNO
El tiempo promedio, en años, en que el valor del caudal pico de una creciente determinada es
igualado o superado una vez cada “T” años, se le denomina Período de Retorno “T”. Si se
supone que los eventos anuales son independientes, es posible calcular la probabilidad de falla
para una vida útil de n años.
Para adoptar el período de retorno a utilizar en el diseño de una obra, es necesario considerar
la relación existente entre la probabilidad de excedencia de un evento, la vida útil de la
estructura y el riesgo de falla admisible, dependiendo este último, de factores económicos,
sociales, técnicos y otros.
El criterio de riesgo es la fijación, a priori, del riesgo que se desea asumir por el caso de que la
obra llegase a fallar dentro de su tiempo de vida útil, lo cual implica que no ocurra un evento de
magnitud superior a la utilizada en el diseño durante el primer año, durante el segundo, y así
sucesivamente para cada uno de los años de vida de la obra.
El riesgo de falla admisible en función del período de retorno y vida útil de la obra está dado
por:
R = 1- (1-1/T)n (1)
Si la obra tiene una vida útil de n años, la fórmula anterior permite calcular el período de retorno
T, fijando el riesgo de falla admisible R,
el cual es la probabilidad de ocurrencia del pico de la creciente estudiada, durante la vida útil de
la obra. (Ver Figura Nº 01)
Figura Nº 01. Riesgo de por lo menos una excedencia del evento de diseño durante la vida útil
(Fuente: Hidrología Aplicada (Ven te Chow)).
En la Tabla Nº 01 se presenta el valor T para varios riesgos permisibles R y para la vida útil n
de la obra.
TABLA Nº 01: Valores de Período de Retorno T (Años)
RIESGO VIDA ÚTIL DE LAS OBRAS (n años)
ADMISIBL
E
R 1 2 3 5 10 20 25 50 10 200
0
0,01 10 19 29 498 995 199 2488 497 99 1990
0 9 9 0 5 50 0
0,02 50 99 14 248 495 990 1238 247 49 9900
9 5 50
0,05 20 39 59 98 195 390 488 975 19 3900
50
0,10 10 19 29 48 95 190 238 475 95 1899
0
0,20 5 10 14 23 45 90 113 225 44 897
9
0,25 4 7 11 18 35 70 87 174 34 695
8
0,50 2 3 5 8 15 29 37 73 15 289
4
0,75 1, 2 2,7 4,1 7,7 15 18 37 73 144
3
RIESGO VIDA ÚTIL DE LAS OBRAS (n años)
ADMISIBL
E
R 1 2 3 5 10 20 25 50 10 200
0
0,99 1 1, 1,2 1,6 2,7 5 5,9 11 22 44
11 7 6
Fuente: MONSALVE, 1999.
De acuerdo a los valores presentados en la Tabla Nº 01 se recomienda utilizar
como máximo, los siguientes valores de riesgo admisible de obras de drenaje:
TABLA Nº 02: VALORES RECOMENDADOS DE RIESGO ADMISIBLE DE
OBRAS DE DRENAJE
TIPO DE OBRA RIESGO ADMISIBLE
(**) ( %)
Puentes (*) 22
Alcantarillas de paso de 39
quebradas importantes
y badenes
Alcantarillas de paso
quebradas menores y 64
descarga de agua de
cunetas
Drenaje de la 64
plataforma (a nivel
longitudinal)
Subdrenes 72
Defensas Ribereñas 22
(*) - Para obtención de la luz y nivel de aguas máximas extraordinarias.
- Se recomienda un período de retorno T de 500 años
para el cálculo de socavación.
(**) - Vida Útil considerado n=25 años.
- Se tendrá en cuenta, la importancia y la vida útil de la
obra a diseñarse.
- El Propietario de una Obra es el que define el riesgo
admisible de falla y la vida útil de las obras.
2. METODOS PARA DETERMINAR EL CAUDAL MAXIMO
o Método directo
o Métodos empíricos
o Método del número de curva
o Métodos estadísticos
o Métodos hidrológicos
2.1. Método directo
El método directo para estimar caudales máximos en hidrología se basa en la
medición y análisis de datos hidrológicos observados directamente en el
campo. Este enfoque proporciona estimaciones precisas y confiables, ya que
se fundamenta en datos reales registrados durante eventos de flujo, lo que
permite una representación exacta de las condiciones hidrológicas de una
cuenca específica.
2.1.1. Componentes y Técnicas del Método Directo
2.1.1.1. Estaciones Hidrométricas
Las estaciones hidrométricas son instalaciones permanentes ubicadas en
puntos estratégicos de ríos y arroyos. Estas estaciones están equipadas con
instrumentos para medir continuamente el nivel del agua (nivel hidrométrico) y,
en muchos casos, la velocidad del flujo. Los datos recogidos se utilizan para
calcular el caudal a través de relaciones conocidas entre el nivel del agua y el
flujo (curvas de gasto).
2.1.1.2. Aforos en Campo
Los aforos son mediciones directas del caudal en un curso de agua. Se
realizan in situ mediante diversas técnicas:
2.1.1.2.1. Molinete Hidrométrico:
Consiste en un dispositivo
con hélices que se sumergen
en el agua. La velocidad de
rotación de las hélices es
proporcional a la velocidad
del flujo, permitiendo calcular el caudal.
2.1.1.2.2. Flotadores: Se utilizan objetos flotantes que se
dejan llevar por la corriente en un tramo conocido del río.
Midiendo el tiempo que tarda el flotador en recorrer la
distancia, se puede estimar la velocidad del agua y, con el
área de la sección transversal del río, calcular el caudal.
2.1.1.2.3. Método del Diluyente: Involucra la introducción de
una sustancia trazadora en el flujo de agua y la medición
de su concentración aguas abajo. La dilución de la
sustancia proporciona información sobre el caudal.
2.1.1.3. Curvas de Gasto
Una curva de gasto es una gráfica que relaciona el nivel del agua (o altura
hidrométrica) con el caudal correspondiente en una sección de un río. Estas
curvas se desarrollan a partir de múltiples mediciones de nivel y caudal,
permitiendo la estimación del caudal en función del nivel del agua, que se
puede registrar continuamente en estaciones hidrométricas.
2.1.2. Ventajas del Método Directo
Precisión: Los datos se basan en mediciones reales, lo que garantiza
alta exactitud.
Representatividad: Refleja las condiciones específicas de la cuenca
estudiada, incluyendo variaciones estacionales y eventos extremos.
Utilidad para Calibración: Los datos obtenidos pueden usarse para
calibrar modelos hidrológicos y empíricos, mejorando su precisión.
2.2. Métodos Empíricos
se basan en fórmulas y relaciones derivadas de observaciones y estudios
previos en cuencas similares. Estos métodos son especialmente útiles en
regiones donde los datos hidrométricos son limitados o inexistentes,
proporcionando una manera rápida y práctica de obtener estimaciones del
caudal máximo.
2.2.1. Fórmulas Empíricas
Hay una gran cantidad de formulas empíricas, las cuales toman en
consideración factores como el área de la cuenca, otras consideran además la
longitud y ancho de la misma, hay otras fórmulas que son en función de la
lluvia y algunas están en función de las frecuencias de las crecidas. Las
formulas más conocidas entre las empíricas es la Talbot. A como se expresó
anteriormente la fórmula de Talbot se escribe: 4 3 Ah C A Donde: Ah : Área
hidráulica de la alcantarilla que se va a diseñar A : Área de drenaje o de la
cuenca C : Coeficiente La fórmula asume que el área hidráulica es
directamente proporcional al caudal, el cual varía a la potencia ¾ del área de
drenaje. Otra fórmula también usada es la de Creager, que calcula la crecida
máxima en base a ciertos coeficientes y es bastante empleada en diversos
servicios hidrológicos, se expresa: 0.048 0.936 2.59 1.3 A A Q C
En donde: Q : Caudal máximo en m³/s A : Área de la cuenca en km² C :
Coeficiente de Creager.
REFERENCIAS:
Arboleda J.; Felipe O.; Yerrén J. – DHI/SPH (2018). Manual de Hidrometría
Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI). Dirección
de Hidrología (DHI), Subdirección de Predicción Hidrológica (SPH).
OMM. Guía de prácticas hidrológicas. Volumen I: Hidrología- De la medición a
la información hidrológica. Sexta Edición, 2011.