2. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA - LEGAL, DOCTRINAL Y JURISPRUDENCIAL.
En esta parte, resulta apropiado examinar las diversas bases concernientes al
tema, lo que conlleva realizar un análisis comparativo y diferencial de las
propuestas que contribuyen al fortalecimiento de la investigación en el ámbito del
estudio. Esto implica considerar los enfoques teóricos, doctrina, leyes y
jurisprudencias así como sus variables asociadas, con el fin de fundamentar la
investigación.
En este orden, se apoyó en fuentes legales, tal como la Constitución (1999), la Ley
Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras (2012), Ley Orgánica del
Banco Central de Venezuela (2015) y Ley del Cesta Ticket Socialista (2014). Y
como fuentes doctrinales se encuentra: Bernadoni (2012), Villasmil (2002), Rafael
Alfonso Guzmán (2016) y Pro-Risquez (2018) entre otros. Por consiguiente, se
expone información sobre aspectos claves que añaden relación a la misma.
2.1. CARÁCTER SALARIAL DEL BONO TRIMESTRAL PAGADA EN MONEDA
EXTRANJERA EN VENEZUELA.
En primer lugar, la Sala de Casación Social en sentencia N° 543 de fecha
27/06/2017, señaló que se define como salario “toda remuneración, sin que
importe su denominación o método de cálculo, que pueda estimarse en efectivo y
que devenga el trabajador por la prestación del servicio”, haciendo especial
énfasis en que será salario toda remuneración.
Cabe mencionar que, el vigente Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley
Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (en adelante “LOTTT”)
define en su artículo 104 el salario, indicando que “supone toda remuneración,
provecho o ventaja, otorgada al trabajador por la prestación del servicio,
indistintamente de su denominación y siempre que pueda ser valorada en moneda
de curso legal… Es decir; establece una definición amplia de lo que constituye el
salario. Según este artículo, el salario no solo comprende el pago en dinero que
recibe un trabajador por su labor, sino también cualquier remuneración, provecho
o ventaja que pueda obtener como resultado de su trabajo, siempre y cuando esto
pueda ser valorado en moneda de curso legal.
En este orden de ideas, Arcila Salazar (2013, p. 9) manifiesta que, el término
“bono” son títulos de deuda que se emiten para conseguir recursos a través del
mercado primario, esto es, relacionándose directamente con el emisor en el
momento de puesta en circulación de dichos instrumentos. Quiere decir que, se
refiere a un tipo de compensación o incentivo que se otorga a los empleados o
inversores cada tres meses.
Asimismo, Rosales, Bull y Sutherland (2023, p. 10) exponen las condiciones
laborales bajo el entendido de que el Estado complementa el salario con una serie
de bonos, el ingreso general de los trabajadores. Los bonos de alimentación son
considerados un complemento importante en la política salarial. A pesar de su
relevancia, no se incluyen en el salario base y, por lo tanto, no se toman en cuenta
para el cálculo de las prestaciones sociales. Esto significa que, aunque son un
beneficio para el empleado, no afectan directamente a los derechos laborales
derivados del salario, como las indemnizaciones o las jubilaciones
Por otro lado, Miralles Quintero (2020, p. 829) define en términos muy generales,
la moneda extranjera o divisa como aquella que no es de curso legal en un país
determinado, normalmente, en el lugar de pago de la obligación. Aunado a ello,
Venezuela, según el Convenio Cambiario N° 1 (2018) Artículos 1, 8, 9, publicado
en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 6.405
Extraordinario de fecha 07/09/2018, puede ser pactada y pagada en dinero
efectivo el salario y otros beneficios laborales en dólares. Además, es posible
convertir el salario acordado en bolívares a dólares en efectivo, utilizando la tasa
de cambio vigente al momento del pago, ya sea el tipo de cambio promedio
ponderado de las operaciones en el Sistema de Mercado Cambiario publicado por
el Banco Central de Venezuela o cualquier otra tasa más favorable para el
trabajador.
Para los investigadores, los bonos trimestrales pagados en moneda extranjera en
Venezuela son claves para determinar el carácter salarial, teniendo relevancia
para el cálculo de beneficios laborales como prestaciones sociales, vacaciones,
entre otros.
2.1.1. Conjunto de percepciones económicas del trabajador que conllevan
estipulaciones salariales en Venezuela.
En cuanto a la legislación venezolana tiene por objeto permitir a las partes de una
relación laboral cumplir activamente con las obligaciones que les corresponden
jurídicamente. Del artículo 104 de la citada ley se desprende una serie de
elementos que constituyen el salario. Los llamados beneficios laborales están
claramente divididos en la ley en: comisiones, bonificaciones, bonos vacacionales,
alimentación, entre otros. Ahora bien, para estas percepciones que recaen sobre
el trabajador, se pueden considerar parte del salario sólo si el trabajador cumple
con una serie de requisitos como permanencia, certeza, etc. Otros solo son
gratificaciones y liberalidades que no forman parte de él.
Según Guzmán (citado en Azuaje, 2022, p. 841) la disponibilidad patrimonial de la
prestación salarial, interesa destacar que las percepciones del carácter citado son
siempre: a) inmediatas o directas, por constituir percepciones del trabajador
pagadas por su patrono para retribuir labor prestada; b) proporcionales al esfuerzo
o rendimiento la individual del empleado u obrero; c) desprovistas, al menos
parcialmente, en una porción básica, de álea, esto es, seguras, no sujetas a
ninguna contingencia que pueda afectar la existencia de la retribución y su
exigibilidad inmediata; y d) generales, por representar ventajas o beneficios
proyectados para toda una universalidad de personas en idénticas condiciones de
eficiencia en el trabajo.
En consecuencia, Cedeño (2023, p.462) señala que los decretos de aumento
salarial tienen un efecto inmediato en la economía del país, siendo el trabajador y
su familia los beneficiarios directos, al tratarse de un mandato constitucional la
fijación de salarios justos y suficientes de acuerdo al artículo 91 de la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela.
De lo antes expuesto, la legislación laboral en Venezuela tiene como objetivo
permitir que las partes involucradas en una relación laboral cumplan con sus
obligaciones jurídicas. El artículo 104 de la Ley Orgánica del Trabajo establece los
elementos que constituyen el salario. Los beneficios laborales, como comisiones,
bonificaciones, bonos vacacionales y alimentación, están claramente definidos en
la ley. Sin embargo, pero en la misma a su vez deja ver un vacío en cuanto a este
tema tan controvertido.
los investigadores enfatizan el contexto que concierne a los beneficios laborales,
mencionados anteriormente, puesto que, obtiene impacto inmediato en la
economía del país, beneficiando al trabajador y su familia. A consecuencia de esto
se analiza como uno de los objetivos específicos Conjunto de percepciones
económicas del trabajador que conllevan estipulaciones salariales en Venezuela,
precisando destacar el estudio de las unidades de análisis del mencionado
objetivo específico como lo son: Percepciones regulares, comisiones, Recargos
por feriados y horas extras y Participación en beneficios o utilidades. A través de
distintos instrumentos legales y todo aquello relacionado a las estipulaciones
salariales.
[Link]. Percepciones regulares.
Al respecto, Bruzual (2013; citado en Niño Andrade, 2018, p. 300) expone que el
salario integral está conformado por todas las percepciones salariales (regulares y
accidentales) e incluye la alícuota mensual de lo que corresponde percibir al
trabajador por bono vacacional y por utilidades, aun cuando tales beneficios no
hayan sido percibidos.
Ahora bien, Niño (2018, p. 312) señala que el trabajador devenga un salario en
forma regular y permanente, afirmándose que en su salario corriente coinciden las
nociones salario normal y salario amplio; pero cuando el trabajador, además de su
salario fijo, devenga pagos accidentales como horas extras o feriados, entonces
se afirma que existe un salario normal, base para el cálculo de la alícuota del bono
vacacional y un salario amplio, base para el cálculo de la alícuota de utilidades.
Así también Niño (2018, p. 132) hace énfasis en una “propuesta tendiente a lograr
un aumento salarial sostenible debe tener en cuenta medidas drásticas de política
monetaria que puedan preservar los acuerdos salariales”.
De lo anteriormente expuesto, para los investigadores las percepciones regulares
se refieren a los beneficios sociales contribuyendo a mejorar la calidad de vida del
empleado y su familia, tanto regulares como accidentales. Esto incluye la alícuota
mensual correspondiente al bono vacacional y a las utilidades, incluso si estos
beneficios no han sido percibidos directamente por el trabajador, con carácter
normativo en los decretos y estatutos referentes a dichas percepciones.
A. Salario
Al respecto, Albarrán, (2015, p. 228); define al salario como “La totalidad de las
percepciones económicas de los trabajadores y trabajadoras, en dinero o
especie”, es decir, se trata de la retribución por el trabajo desempeñado
evidenciado en la remuneración en cualquiera de sus formas.
De conformidad con lo ya mencionado, la revisión del salario tiene su basamento
legal en la constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en el
último párrafo del artículo 91 el cual establece:
El estado garantizará a los trabajadores y trabajadoras del sector público
y privado un salario mínimo vital que será ajustado cada año tomando
como una referencia el costo de la canasta básica. La ley establecerá la
forma y el procedimiento.
En efecto, el Estado es el encargado de realizar dichas actividades con tal el
trabajador venezolano pueda salir favorecido, al tratarse de un mandato
constitucional la fijación de salarios justos y suficientes de acuerdo al artículo 91,
vale decir que, añade el rol fundamental del Estado, el cual es cumplir con la
aplicación del principio de suficiencia. Dicho ajuste se hace por vía de decreto.
En la legislación laboral actual de Venezuela (LOTTT), los artículos 96 al 101
establecen el salario como un derecho, así como los límites de su determinación y
la libertad para disponer de él. Sin embargo, debido a la variedad de opiniones
sobre la naturaleza y definición jurídica del salario, algunos autores señalan que
solo se puede llegar a una aproximación del concepto de salario. A pesar de esto,
el tema es recurrente debido a su relevancia doctrinal y, especialmente, por las
implicaciones prácticas que tiene la clarificación conceptual sobre esta importante
institución económico-jurídica. Vale decir que, el salario se refiere a la retribución
económica que un empleado recibe por su trabajo.
B. Prestaciones sociales
Primeramente, Bernardoni (2012, p. 19) alude que las prestaciones sociales
constituyen en Venezuela un ícono de la cultura laboral; el beneficio más
apreciado por el trabajador venezolano es el que ayer se llamó “indemnización de
antigüedad” luego “prestación de antigüedad” y que hoy denomina la Constitución
y la Ley laboral “prestaciones sociales” recogiendo la denominación que desde
tiempo atrás le fue atribuida por los sectores laborales del país.
Por consiguiente, Bernardoni (2012, p. 32) define como un ahorro obligatorio de
dineros que el trabajador va causando por el transcurso del tiempo en su relación
de trabajo y que le son liquidados en el momento de la terminación de la relación
de trabajo, con una finalidad de previsión social, ya que el Legislador supone que
es este momento cuando el trabajador y su familia requieren de mayores
necesidades que satisfacer y cuando el riesgo del desempleo se hace presente.
En la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), como
supremo marco legal, está prevista la garantía de las Prestaciones Sociales en el
artículo 92, el cual señala: “Todos los trabajadores y trabajadoras tienen derecho a
prestaciones sociales que les recompensen la antigüedad en el servicio y los
amparen en caso de cesantía. El salario y las prestaciones sociales son créditos
laborales de exigibilidad inmediata. Toda mora en su pago genera intereses, los
cuales constituyen deudas de valor y gozarán de los mismos privilegios y
garantías de la deuda principal”.
Este reconocimiento constitucional fortalece el marco legal existente en materia
laboral y contribuye a garantizar la estabilidad laboral y económica de los
trabajadores, promoviendo su bienestar y dignidad en el ámbito laboral
venezolano.
De las Prestaciones Sociales, cuyo régimen se establece a partir del artículo 141
de la LOTTT (2012), que a la letra expresa: “Todos los trabajadores y trabajadoras
tienen derecho a prestaciones sociales que les recompensen la antigüedad en el
servicio y los ampare en caso de cesantía. El régimen de prestaciones sociales
regulado en la presente Ley establece el pago de este derecho de forma
proporcional al tiempo de servicio, calculado con el último salario devengado por el
trabajador o trabajadora al finalizar la relación laboral, garantizando la
intangibilidad y progresividad de los derechos laborales. Las prestaciones sociales
son créditos laborales de exigibilidad inmediata. Toda mora en su pago genera
intereses, los cuales constituyen deudas de valor y gozan de los mismos
privilegios y garantías de la deuda principal”.
En énfasis, las prestaciones sociales se refieren a los beneficios laborales de
carácter social y económico que los empleadores deben otorgar a sus
trabajadores como parte de su compensación por los servicios prestados. Estas
prestaciones incluyen el pago de indemnizaciones por antigüedad, vacaciones,
bono vacacional, utilidades, entre otros, y están reguladas por la Ley Orgánica del
Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT) en los artículos 141 al 154.
Las prestaciones sociales son un derecho irrenunciable e inembargable para los
trabajadores, y su cálculo y pago deben realizarse de acuerdo con las
disposiciones legales vigentes en el país.
C. Antigüedad
La antigüedad, se encuentra impregnado al beneficio aportado al trabajador a
cambio de su duración en la relación laboral, cuyo resultado es calculado de
manera aritmética estudiando el último salario multiplicándolo por sus años de
servicio; este tipo de bonificación la disfruta el trabajador durante la relación
laboral y al finalizada esta.
Partiendo de estas premisas, Marin (2014, p. 160) prestación de antigüedad, ya
que Significa considerar el último salario devengado y multiplicarlo por todo el
tiempo de servicio, desDe el punto de vista práctico ha quedado comprobado, que
en el Caso de trabajadores con antigüedad amplia (mayor a diez años de servicio),
no resulta el sistema de Cálculo más favorable.
[Link]. Comisiones
[Link]. Recargos por feriados y horas extras.
[Link]. Participación en beneficios o utilidades.