Actividad: Compara y discute las propuestas para organizar el trabajo
intelectual explicitadas por Eco, Azofeifa, Sierra, etc. (mencionadas en el texto
anterior). Decídete por alguna de ellas o elabora una propuesta distinta.
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Propuestas para organizar el trabajo intelectual
Hacer una investigación es una tarea personal y social de gran importancia para el sujeto
y para la comunidad científica. Se trata de una experiencia que marca a la persona desde el inicio
de la investigación. Pues bien, se ha puesto de manifiesto que un trabajo científico no puede
iniciarse sin un tema, problema o hipótesis sobre el cual iniciar el proceso. Cabe mencionar, a
continuación, las diferentes tareas que le quedan al sujeto para abordar y completar con éxito un
trabajo de investigación.
Hay que tener presente que existen diversas propuestas para organizar el trabajo
intelectual. Depende de los autores, las épocas, e incluso las modas o las instituciones. Se habla
de 5, 8 o 10 etapas, fases, períodos, movimientos, peldaños o pasos. Algunas de ellas se centran
más en el proceso de reflexión alrededor del tema y del problema, otras hacen hincapié en la
verificación de la hipótesis, otras insisten en el manejo de los datos, y otras se fijan más en el
cuidado de la presentación del texto escrito. Se mencionan aquí las propuestas de Eco, Azofeifa,
Sierra, López, Garrido, Colobrans, y nuestra propuesta, llegando a la conclusión de que en todas
ellas se habla de la importancia del tema como factor determinante para un trabajo de
investigación.
Eco (1994) ofrece al lector un esquema general basado en cinco pasos, con especial
énfasis en la redacción y la forma del documento escrito: 1. Elección del tema; 2. Búsqueda de
material; 3. Establecimiento del plan de trabajo y manejo de datos; 4. Redacción; y 5. Redacción
definitiva.
Un esquema parecido, aunque menos popular y a la vez más simple, lo encontramos en la
obra de Azofeifa (1979): 1. Selección del tema; 2. Búsqueda y recolección del material; 3.
Composición y redacción; 4. Evaluación; y 5. Notas.
Sierra (1999) muestra un claro interés por el diseño y el método del trabajo de
investigación. Distingue 8 fases: 1. Descubrimiento del problema de la investigación; 2.
Documentación y definición del problema; 3. Imaginar una respuesta probable al mismo; 4.
Deducir o imaginar consecuencias de la hipótesis o sub-hipótesis empíricas; 5. Diseño de la
verificación de las hipótesis o del procedimiento a seguir en su prueba; 6. Puesta a prueba o
contraste con la realidad de la hipótesis a través de sus consecuencias o sub-hipótesis empíricas;
7. Establecimiento de las conclusiones resultado de la investigación; y 8. Extender las
conclusiones y generalizar los resultados.
López (1996) enfatiza que un proyecto solo se termina si ha tenido un impacto y un
reconocimiento en la comunidad científica. Distingue 9 etapas: 1. Elección del tema y titulación
del trabajo; 2. Diseño del índice provisional; 3. Documentación; 4. Diseño del método particular
del trabajo; 5. Elaboración o producción de las nuevas ideas; 6. Redacción y especial referencia a
las conclusiones del trabajo; 7. Presentación y defensa ante el tribunal correspondiente; 8.
Publicación; y 9. Difusión y contrastación de las nuevas ideas científicas obtenidas.
En el ámbito empresarial la estructura es similar. Garrido (1997) menciona 6 pasos: 1.
Elección del tema y encuadramiento del trabajo; 2. Búsqueda de información; 3. Selección,
manejo y presentación de la información; 4. Estructura y análisis de la obra; 5. Presentación
física de la obra; y 6. Defensa del trabajo y redacción. En esta obra, es de destacar su énfasis en
la dimensión estratégica de la investigación. Para Garrido, un esfuerzo implica una inversión y
cualquier inversión debe suponer un beneficio. El esfuerzo, en consecuencia, tiene que ser
realizado estratégicamente, es decir, pensando en todo aquello que se va a conseguir con los
resultados que se han obtenido.
Colobrans (2001) considera que las investigaciones empiezan con una propuesta de
proyecto pero que anterior a ésta existe lo que él llama un metaproyecto, es decir, un proyecto
previo a la tesis y a su desarrollo. Se trata de un plan de organización personal e intelectual que
abarca desde el diseño a la defensa de la tesis, pasando por la recopilación de datos y la gestión
del conocimiento. Colobrans nos habla de las ventajas de iniciar la investigación desde el
metaproyecto. Se divide en 6 fases, que comprenden desde las motivaciones para hacer una tesis,
hasta el momento de defender el conocimiento adquirido: 1. Iniciar el proceso; 2. Preparar el
proceso; 3. Diseñar el proceso; 4. Recopilar información y producir conocimiento; 5. Plasmar el
conocimiento adquirido; 6. Presentar el conocimiento adquirido.
La propuesta que presentamos para organizar un trabajo de investigación se basa en una
serie de etapas básicas. Se trata de una organización rigurosa, aunque no rígida, ya que hay que
tener flexibilidad para adaptarse. Asimismo, se trata de unas etapas sucesivas, más o menos
largas, más o menos complejas, pero en cualquier caso, inevitables para todos aquellos trabajos
que requieran reflexión, investigación, redacción y defensa. Una vez que el investigador ha
reflexionado sobre las razones de su investigación y sobre la relevancia del contexto en el que va
a realizar el trabajo intelectual, se enfrenta a las 14 fases siguientes: 1. Seleccionar el tema; 2.
Buscar un director/ra; 3. Inscribir el título en la institución correspondiente; 4. Iniciar el diario de
investigación; 5. Diseñar el índice provisional; 6. Elegir la metodología; 7. Realizar el barrido
bibliográfico, la búsqueda de documentación y el acopio de recursos; 8. Establecer la estructura
del trabajo; 9. Iniciar y calibrar la investigación a fondo; 10. Redactar el trabajo y pulir el estilo
científico; 11. Elaborar las conclusiones y adecuarlas a la introducción; 12. Organizar el aparato
crítico; 13. Presentar formalmente el trabajo; 14. Preparar la defensa».