Devocionario: Oraciones y Novenas
Devocionario: Oraciones y Novenas
DEVOCIONARIO
(Oraciones, novenas, devociones)
DEVOCIONARIO 1 A NUESTRA SEORA DE LA SALUD Y PERPETUO SOCORRO 14 ACCIN DE GRACIAS DESPUS DE LA COMUNIN 15 ACORDAOS A NUESTRA SEORA DEL SAGRADO CORAZN 17 ACORDAOS (ORACIN DE SAN BERNARDO)(Memorare) 18 ACTO DE CONSAGRACIN (Oh Seora ma!) 19 ACTO DE CONTRICIN 20 ADORACIN DE LAS LLAGAS DE CRISTO 21 ADOROTE DEVOTE 22 AL NGEL DE LA GUARDA 23 ALABANZAS AL SANTSIMO SACRAMENTO 24 ALABANZAS A LA SANTA FAZ 25 ALMA DE CRISTO 26 AMAOS 27 NGELUS 28 AVEMARA 29 BAJO TU AMPARO 30 BENDICIN Y ORACIN DE SAN FRANCISCO 31 BENDICIN DE SANTA CLARA 32 BENDITA SEA TU PUREZA 33 BENEDICTUS (Cntico de Simen) 34
BREVE MES DE MARA 35 NOVENA BREVE A STA. TERESITA DE LISIEUX 36 Peticin 36 BREVE NOVENA A LA VIRGEN DE FTIMA 37 CNTICO DE LOS TRES JVENES 38 COMUNIN ESPIRITUAL 39 CONSAGRACIN AL INMACULADO CORAZN DE MARA 40 CONSAGRACIN A LA SANTA FAZ 41 CONSAGRACIN AL SAGRADO CORAZN DE JESS DE S. CLAUDIO DE LA COLOMBIRE 42 CONSAGRACIN BREVE A MARIA DE S.L.M Grignion 43 CONSAGRACIN DEL GENERO HUMANO A CRISTO REY (modificada y aprobada por el Papa Juan XXIII) 44 CREDO (Apostlico) 45 DEVOCIN A LA SAGRADA FAMILIA 46 LA DEVOCIN DE LAS TRES AVEMARAS 47 DIOS TE SALVE, REINA Y MADRE 48 DOLORES Y GOZOS DE SAN JOS (Los Siete Domingos) 49 DEVOCION A LA VIRGEN DEL CARMEN Y A SU SANTO ESCAPULARIO 50 AS NACI EL CARMELO 50 EL CARMELO FUE CRECIENDO 50 EL SANTO ESCAPULARIO 50 LA DEVOCIN DEL ESCAPULARIO 50 PROTECCIN MATERNAL DEL ESCAPULARIO 51 EL MENSAJE DE FTIMA 53 EL NGEL DE PORTUGAL 53 PRIMERA APARICIN (13-5-1917) 53 SEGUNDA APARICIN (13-6-1917) 55 TERCERA APARICIN( 13-7-1917) 55 CUARTA APARICIN (13-8-1917) 57
QUINTA APARICIN(13 - 9 -1917) 58 SEXTA APARICIN 59 MENSAJE DE FTIMA PRACTICADO POR LA VIRGEN 60 EL MENSAJE DE LOURDES 62 EL SECRETO DEL CARDENAL MERCIER 64 EL SEOR ES MI PASTOR 65 EXAMEN DE CONCIENCIA PARA LA CONFESIN 66 EXAMEN DE CONCIENCIA ANTES DE IR A DORMIR 68 EXPOSICIN Y BENDICIN DEL SANTSIMO 70 FELICITACIN SABATINA 72 FRANCISCO DE ASS: VIDA, ESPIRITUALIDAD, NOVENA 73 FRANCISCO DE ASS AYER Y HOY 73 DA 1- UN HOGAR PARA FRANCISCO 74 DA 2- SUEOS E IDEAL 75 DA 3- JESS, SU GRAN IDEAL 77 DA 4-CON JESS ESTA MARA 78 DA 5- FRANCISCO, POBRE Y ALEGRE PORQUE DIOS ES SU PADRE 80 DA 6-FRANCISCO, HERMANO DE TODOS 82 DA 7-FRANCISCO, HIJO DE LA IGLESIA 83 DA 8-FRANCISCO CANTOR DE LA NATURALEZA 85 DA 9- FRANCISCO, SEMBRADOR DE PAZ 87 INVOCACIN A NUESTRA SEORA DEL REMEDIO 89 INVOCACIN A S. JOS 90 JESS, CONFO EN TI 91 DEVOCIN A LA MEDALLA MILAGROSA 92 UNA MEDALLA FAMOSA 92 PRIMERA APARICIN 92 SEGUNDA APARICIN 93 RIQUEZA DOCTRINAL 93 LOS PROTAGONISTAS 93 LA SANTA DEL SILENCIO 94 ALFONSO DE RATISBONA 95
ENSAME, SEOR 96 LAS BIENAVENTURANZAS 97 LETANAS AL SAGRADO CORAZN 98 LETANAS DE LOS SANTOS 100 MADRE DEL REDENTOR, VIRGEN FECUNDA 102 MAGNIFICAT 103 LOS MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS 104 MES AL SAGRADO CORAZN DE JESS 105 MODO DE CONFESARSE 106 MODO DE CONFESARSE 107 MUSTRANOS, SEOR, TU FAZ, Y SEREMOS SALVOS. 108 NADA TE TURBE 109 NO ME MUEVE 110 NOVENA A LA INMACULADA 111 Da Primero 111 Da Segundo 112 DIA TERCERO 112 DA CUARTO 113 DIA QUINTO 114 DIA SEXTO 115 DIA SPTIMO 116 DIA OCTAVO 117 DIA NOVENO 118 NOVENA A LA SANTA FAZ 120 ORACIN PARA TODOS LOS DAS 120 ORACIN FINAL PARA TODOS LOS DAS 121 NOVENA A LA VIRGEN DE LA MEDALLA MILAGROSA 122 NOVENA A LA VIRGEN DE GUADALUPE 123 PRIMERA JORNADA 123
SEGUNDA JORNADA 123 TERCERA JORNADA 124 CUARTA JORNADA 124 QUINTA JORNADA 124 SEXTA JORNADA 125 SPTIMA JORNADA 125 OCTAVA JORNADA 125 NOVENA JORNADA 126 NOVENA A LA VIRGEN DE LOURDES 127 NOVENA A LA VIRGEN DEL CARMEN 128 Da Primero 128 Da Segundo 128 DIA TERCERO 129 DA CUARTO 129 DIA QUINTO 130 DIA SEXTO 130 DIA SPTIMO 131 DIA OCTAVO 132 DIA NOVENO 132 NOVENA A LAS ALMAS DEL PURGATORIO 134 DA 1 134 DA-2 135 DA 3 137 DA 4 138 DA 5 140 DA6 141 DA 7 143 DA 8 144 DA-9 146 NOVENA A NUESTRA SEORA DEL PERPETUO SOCORRO 149 NOVENA A NUESTRA SEORA DE LA MERCED 150 NOVENA A NUESTRA SEORA DEL SAGRADO CORAZN 151 OFRECIMIENTO DE OBRAS 152 OFRECIMIENTO DE OBRAS DEL APOSTOLADO DE LA ORACIN 153
OFRENDA AL AMOR MISERICORDIOSO 154 ORACIN A JESS CRUCIFICADO 155 ORACIN A MARIA QUE DESATA NUDOS 156 ORACIN A LA SAGRADA FAMILIA 157 NOVENA A SAN MARTN DE PORRES 158 NOVENA A SAN JUDAS TADEO 159 Da Primero 159 Da Segundo 159 DIA TERCERO 160 DA CUARTO 161 DIA QUINTO 161 DIA SEXTO 162 DIA SPTIMO 162 DIA OCTAVO 163 DIA NOVENO 164 NOVENA A SAN PO DE PIETRALCINA 165 NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUA 166 Da Primero 166 Da Segundo 167 DIA TERCERO 167 DA CUARTO 168 DIA QUINTO 169 DIA SEXTO 170 DIA SPTIMO 171 DIA OCTAVO 172 DIA NOVENO 173 NOVENA A SAN IGNACIO DE LOYOLA 175 NOVENA A S. JOS 176 NOVENA A SAN PANCRACIO 178 NOVENA A SANTA RITA 179 NOVENA AL ESPRITU SANTO 180
Da Primero 180 Da Segundo 180 DIA TERCERO 181 DA CUARTO 182 DIA QUINTO 182 DIA SEXTO 183 DIA SPTIMO 184 DIA OCTAVO 184 DIA NOVENO 185 NOVENA AL NIO DIVINO 187 DIA PRIMERO 187 DIA SEGUNDO 187 DA TERCERO 188 DA CUARTO 189 DA QUINTO 190 DA SEXTO 191 DA SPTIMO 192 DA OCTAVO 193 DA NOVENO 194 NOVENA AL NIO JESS DE PRAGA 196 Da primero 196 Da Segundo 196 Da tercero 197 Da cuarto 197 Da quinto 198 Da sexto 198 Da sptimo 199 Da octavo 200 Da noveno 200 NOVENA DE LA CONFIANZA 202 NOVENA DE LA CONFIANZA AL NIO DIVINO 203 NOVENA DE LA DIVINA MISERICORDIA 204 Da Primero 204 Da Segundo 204 DIA TERCERO 205 DA CUARTO 206
DIA QUINTO 207 DIA SEXTO 208 DIA SPTIMO 209 DIA OCTAVO 210 DIA NOVENO 211 NOVENA DE LA GRACIA A S. FRANCISCO JAVIER (4-12 marzo) 213 NOVENA DE LAS NUEVE AVEMARAS 214 NOVENA DE LOS 24 GLORIAPATRIS A STA. TERESA DE LISIEUX 217 ORIGEN 217 LA NOVENA 217 I N V O C A C I O N E S (se contesta: Ruega por nosotros) 218 OCTAVARIO POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS (se reza del 18 al 25 de enero) 219 OFRECIMIENTO DE OBRAS 220 OFRECIMIENTO DE OBRAS DEL APOSTOLADO DE LA ORACIN 221 OFRENDA AL AMOR MISERICORDIOSO 222 ORACIN A JESS CRUCIFICADO 223 ORACIN A LA SAGRADA FAMILIA 224 ORACIN A MARIA, MADRE DE LA COMPASIN 225 ORACIN A SAN CRISTBAL 226 ORACIN A S. MIGUEL ARCNGEL 227 ORACIN A SANTA LUCA 228 ORACIN A SANTA TERESA DE JESS 229 ORACIN AL LEVANTARSE 230 ORACIN ANTES DE ACOSTARSE 231 ORACIN AL PADRE PO POR LOS ENFERMOS 232 ORACIN DE CONFORMIDAD 233 ORACIN DE ENTREGA A DIOS 234
ORACIN DE JUAN PABLO II PARA PEDIR VOCACIONES 235 ORACIN DE LA DIVINA MISERICORDIA 236 ORACIN A S. JOS de Len XIII. 237 ORACIN DE JUAN PABLO II A LA VIRGEN DE LOURDES 238 ORACIN DE LOS ESPOSOS 239 ORACIN DE LOS NOVIOS 240 ORACIN DE OFRECIMIENTO 241 ORACIN DE SAN PO X PARA LA ELECCIN DE ESTADO DE VIDA 242 ORACIN PARA QUIEN BUSCA A DIOS 243 ORACIN DE S. PATRICIO 244 Oracin de Santa Gema Galgani 245 ORACIN DE STO. TOMS DE AQUINO PARA ANTES DE COMULGAR 246 ORACIN DE UN HOMBRE ENFERMO (Cardenal Cushing) 247 ORACION DEL PEREGRINO EN INTERNET J.Fernndez de la Gala 248 ORACIN DESDE LA ENFERMEDAD 249 ORACIN POR MEDIO DEL PADRE PO POR LA CONVERSIN DE LOS PECADORES 250 ORACIN DE UN PADRE 251 ORACIN DE UNA RELIGIOSA ANCIANA 252 ORACIN DEL AUTOMOVILISTA (conductor) 253 ORACIN DEL ENFERMO 254 ORACIN PARA MOMENTOS DE DEPRESIN 255 ORACIN PARA PEDIR BUEN HUMOR 256 ORACIN PARA QUIEN VIVE EN LA CIUDAD 257 ORACIN POR LA PAZ 258
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ORACIN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS 259 ORACIN POR LOS ENFERMOS 260 ORACIN Y CONSAGRACIN A LA SANTA FAZ 261 ORACIONAL DE LOS SANTOS 262 Oraciones del Propio de los Santos del Misal Romano 262 San Juan Bautista. 262 San Jos, esposo de Mara. 262 San Joaqun y santa Ana padres de la Virgen Mara. 262 San Pedro y san Pablo apstoles. 262 San Jaime (Santiago), apstol. 262 San Sebastin, mrtir. 263 San Benito abad. 263 San Francisco de Ass, religioso. 263 Santo Domingo de Guzmn, presbtero. 263 San Ramn Nonato. religioso. 263 San Ignacio de Loyola, presbtero. 263 San Francisco Javier, presbtero. 263 San Luis Gonzaga, religioso. 263 San Antonio de Padua, presbtero y doctor de la Iglesia. 263 San Jos Oriol, presbtero. 264 San Juan Bosco. presbtero. 264 San Antonio Mara Claret, obispo. 264 Santa Ins, virgen y mrtir. 264 Santa Cecilia, virgen y mrtir. 264 Santa Luca, virgen y mrtir. 264 Santa Eulalia, virgen y mrtir. 264 Santa Clara, virgen. 264 Santa Teresa de Jess, virgen y doctora de la Iglesia. 264 Santa Teresa del Nio Jess, virgen y doctora de la Iglesia. 264 Santa Rosa de Lima, virgen. 265 Santa Mara Goretti, virgen y mrtir. 265 Oraciones del Comn de los Santos del Misal Romano 265 Para un santo Mrtir 265 Para una santa Virgen (y Mrtir) 265 Para un Papa o un obispo santo 265 Para un Santo o una Santa 265 Para un hombre santo 265 Para una mujer santa. 265 ORACIONAL MARIANO 266 Oraciones propias de santa Mara Virgen del Misal Romano 266 Inmaculada Concepcin de Mara 266 Natividad de la Virgen Mara 266 Maternidad divina de Mara 266 Inmaculado Corazn de Mara 266 Asuncin de Mara 266 Mara Reina 266 Nuestra Seora del Pilar 266 Nuestra Seora de Montserrat 266 ORACIONES MARIANAS DEL COMN DE SANTA MARIA DEL MISAL ROMANO 267 ORACIONES DEL NGEL EN FTIMA 268
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ORACIONES DEL CRISTIANO 269 ORACIONES DE LA MAANA: 269 ORACIONES DE LA NOCHE: 269 ORACIONES PARA ANTES DE LA COMUNIN 271 PADRE NUESTRO 272 PARA HACER UNA BUENA CONFESIN 273 PARA VIVIR ALEGRE, DA GRACIAS 275 PRECES POR LOS DIFUNTOS 276 PLEGARIA 1 276 PLEGARIA 2 276 PROMESAS DEL SAGRADO CORAZN A STA. MARGARITA MARA DE ALACOQUE 278 QUINCE MINUTOS ANTE JESS SACRAMENTADO 279 "REGINA COELI" 281 RESPONSORIO DE SAN ANTONIO DE PADUA 282 SALVE 283 SALVE ESTRELLA DEL MAR (Ave Maris Stella) 284 SALVE, REINA DE LOS CIELOS 285 SANTA MISA: RESPUESTAS DE LOS FIELES 286 SANTO ROSARIO 290 Ofrecimiento: 290 FORMA DE REZARLO 290 MISTERIOS DE GOZO 290 MISTERIOS DE DOLOR (martes y viernes) 293 MISTERIOS DE GLORIA (mircoles y domingos) 293 MISTERIOS DE LUZ (Jueves) 294 MEDITACIONES DE LOS MISTERIOS DEL ROSARIO 295 Los Misterios de Gozo 295 Los misterios luminosos 297 Misterios de Dolor 299 Misterio de Gloria 301 SEPTENARIO DE LOS DOLORES 305 SLO T, JESS, ME ATRAES 307
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TANTUM ERGO 308 TE DEUM (Himno de Accin de Gracias) 309 TOMAD SEOR 310 TRIDUO O NOVENA BREVE A UN SANTO O SANTA 311 TRISAGIO ANGLICO 312 UNA MUERTE SANTA (RECOMENDACIN DEL ALMA) 313 VEN ESPRITU SANTO 314 VIACRUCIS 315 VISITA A JESS SACRAMENTADO 318
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El enfermo, al acercarse a la Madre de N. S. Jess, mejora su vida. Es imposible honrar a la "Llena de Gracia", sin procurar la amistad con N. Salvador; y llenar la vida del querer de Dios. La Iglesia Catlica, basndose en su experiencia de siglos, reconoce a la Virgen como "SALUD DE LOS ENFERMOS". - Es decir, que Dios le ha concedido una fuerza muy grande contra todo mal, no slo contra el pecado, sino para recobrar la salud corporal. - Ella es Madre del enfermo, por voluntad de su Hijo que muere en la cruz. Todo enfermo que acude a Mara realiza el proyecto de Dios: "HACED LO QUE L os DIGA". "SALUD DE LOS ENFERMOS: porque ofrece serenidad a cuanto sucede; pone orden; da confianza; ensea a saber esperar y sobre todo a aceptar lo que Dios quiere: es el "HGASE EN MI, SEGN TU PALABRA".
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6. Seor Jess, Pelcano bueno, lmpiame a m, inmundo, con tu Sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crmenes al mundo entero. 7. Jess, a quien ahora veo oculto te ruego que se cumpla lo que tanto anso: que al mirar tu rostro cara a cara, sea yo feliz viendo tu gloria. - Amn. Oracin a San Miguel Arcngel Reza algunas veces esta oracin a San Miguel, invocando su proteccin para toda la santa Iglesia. Puedes rezarla, sobre todo, al finalizarla Santa Misa. Arcngel San Miguel, defindenos en la lucha; s nuestro amparo contra la adversidad y asechanzas del demonio: Reprmale Dios, pedimos suplicantes. Y t, Prncipe de la milicia celestial, arroja al infierno, con el divino poder, a Satans y a los otros malos espritus que andan dispersos por el mundo para la perdicin de las almas. Amn.
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Acordaos, oh Nuestra Seora del Sagrado Corazn!, del inefable poder que tu Hijo divino te ha dado sobre su Corazn adorable. Llenos de confianza en tus merecimientos, acudimos a implorar tu proteccin. Oh celeste Tesorera del Corazn de Jess, de ese Corazn que es el manantial inagotable de todas las gracias, y el que podis abrir a tu gusto para derramar sobre los hombres todos los tesoros de amor y de misericordia, de luz y de salvacin que encierra! Concdenos, te lo suplicamos, los favores que solicitamos. No, no podemos recibir de Ti desaire alguno, y puesto que sois nuestra Madre, OH Nuestra Seora del Sagrado Corazn!, acoged favorablemente nuestros ruegos y dgnate atenderlos. As sea! Nuestra Seora del Sagrado Corazn: Ruega por nosotros! (Reptase tres veces)
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As sea
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Oh, Seora ma! Oh, Madre ma! Yo me ofrezco del todo a Ti; y, en prueba de mi filial afecto os consagro desde este da, mis ojos, mis odos, mi lengua, mi corazn, en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tu, Oh, Madre de bondad, gurdame y defindeme como cosa y posesin tuya. Madre, aqu tienes a tu hijo. (3 veces.) En Ti, Madre ma dulce, he puesto toda mi confianza y nunca jams ser confundido. Amn. Oh dulce Corazn de Mara, sed mi salvacin. Ave Mara Pursima, sin pecado concebida.
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ACTO DE CONTRICIN
Seor mo Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Creador y Redentor mo; por ser Ti quien sois, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn de haberte ofendido; tambin me pesa porque puedo condenarme con las penas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, Amn
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ADOROTE DEVOTE
Te adoro con devocin, Dios escondido, oculto verdaderamente bajo las apariencias de pan y vino. A ti se somete mi corazn por completo, y se rinde totalmente al contemplarte. Al juzgar de ti se equivocan la vista, el tacto, el gusto pero basta el odo para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios; nada es ms verdadero que esta Palabra de Verdad. En la cruz se esconda slo la Divinidad; pero aqu tambin se esconde la humanidad; sin embargo, creo y confieso ambas cosas, y pido lo que pidi aquel ladrn arrepentido. No veo las llagas como las vio Toms, pero confieso que eres mi Dios: haz que yo crea ms y ms en Ti, que en Ti espere y que te ame. Memorial de la muerte del Seor! Pan vivo que das la vida al hombres: concede a mi alma que de Ti viva, y que siempre saboree tu dulzura. Seor Jess, Pelcano bueno(1): lmpiame a m, inmundo, con tu Sangre, de la que una sola gota puede liberar de todos los crmenes al mundo entero. Jess a quien ahora veo oculto, te ruego que se cumpla lo que tanto anso: que al mirar tu rostro cara a cara, sea yo feliz viendo tu gloria. Amn (1) Cuando se compuso es himno eucarstico era creencia popular que los pelcanos alimentaban a sus cras, cuando no tenan comidas que darles, con su propia sangre.
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AL NGEL DE LA GUARDA
En la historia de la salvacin vemos como Dios nuestro Seor confi a los ngeles la proteccin de los patriarcas, de todos sus siervos y, an ms, de todo el pueblo escogido. San Pedro, en la crcel, fue liberado por su ngel. Jess en defensa de los nios, dice que sus ngeles contemplan siempre el rostro del Padre que est en los cielos. Es una verdad consoladora lo que nos ensea el Magisterio: que cada uno de nosotros tiene un ngel de la Guarda que nos protege constantemente. Es, pues, muy natural que muestres una devocin muy afectuosa a este compaero celestial que tanto te ama y que no te abandonar en toda tu vida. Invcale siempre, pues tiene confiada la misin de ayudarte. ++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ INVOCACIN ngel de Dios, que eres mi custodio, ya que la soberana piedad me ha encomendado a ti, ilumname, gurdame, rgeme y gobirname siempre (o en este da, o en esta noche, o en este viaje, etc.). +++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ ORACIN Oh Dios, que en tu providencia amorosa te has dignado enviar para nuestra custodia a tus santos ngeles; concdenos, atento a nuestras splicas, vernos siempre defendidos por su proteccin y gozar eternamente de su compaa. Por Jesucristo, nuestro Seor. Amn. +++++++++++++++++++++++++++++++++++++ JACULATORIA ngel de la Guarda, dulce compaa, no me desampares ni de noche ni de da. No me dejes solo porque me perdera. +++++++++++++++++++++++++++++++++++++ ORACIN AL NGEL DE LA GUARDA PROPIO (Compuesta por san Juan Berchmans) ngel Santo, amado de Dios, que por disposicin divina me habis tomado bajo tu bienaventurada guarda desde el primer instante de mi vida y jams dejis de defenderme, iluminarme y dirigirme: yo te venero como protector, te amo como custodio, me someto a tu direccin y me entrego totalmente a vos para que me gobernis. Por eso te ruego, y por el amor de Jesucristo te suplico, que cuando yo te sea ingrato y me obstine contra tus inspiraciones, no queris por eso abandonarme; antes al contrario, me encaminis de nuevo si me hubiera desencaminado, me enseis si fuera ignorante, me levantis si hubiera cado, me consolis si estuviera afligido, me sostengis si estuviera en peligro, y as me conduzcis al cielo para poseer la eterna bienaventuranza. Amn. +++++++++++++++++++++++++++++++++ ngel de Dios, bajo cuya custodia me puso el Seor con amorosa piedad, a mi que soy tu protegido, almbrame hoy, gurdame, rgeme y gobirname. Amn
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ALMA DE CRISTO
Alma de Cristo, santifcame. Cuerpo de Cristo, slvame. Sangre de Cristo, embrigame. Agua del costado de Cristo, purifcame. Pasin de Cristo, confrtame. Oh buen Jess! yeme. Dentro de tus llagas, escndeme. No permitas que me aparte de T. Del maligno enemigo defindeme. En la hora de mi muerte, llmame y mndame ir a Ti. Para que con tus santos te alabe Por los siglos de los siglos. Amn.
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AMAOS
Todos buscamos la belleza; ella es el motor del cielo y de la tierra; porque todo tiene un resplandor de hermosura. La belleza en el corazn humano es el amor. El amor es vida universal, es la razn de ser de todas las cosas. Si se apagara el fuego del amor, la vida morira. En Dios la vida y el amor son una misma cosa; tambin en nosotros, el grado de amor seala el grado de vida; por esto segn la sabidura cristiana, aquel que no ama ha muerto 1.' S. Juan, III, 14. El amor forma la sustancia y la esencia de la vida cristiana. Ejemplo tenemos en Jesucristo, nuestro Dios, que nos ha amado hasta morir por nosotros en una cruz. Quitada del corazn del hombre la influencia divina, desaparece el amor tpico, y ocupa en su lugar el amor de concupiscencia, triste figura del amor que se reduce al egosmo. El amor, pues, para vivir ha de extirpar el egosmo con la humildad. El hombre humilde es amable, generoso, servicial y se sacrifica por el bien de los dems. La sinceridad es el verdadero combustible del amor; porque sin ella la vida humana no tiene valor delante de Dios. El amor de nuestro corazn se ha de derivar del corazn de Jess, ha de ser un mismo amor con el suyo, un amor divino, y, por consiguiente, puro, desinteresado, universal; porque ha de ser un resplandor del amor infinito. Con la perspicacia que da el amor se descubren en todas las cosas vestigios divinos y la vida se convierte en ejercicio de amor. Los atletas cristianos han alcanzado todas sus victorias luchando con esta arma: AMOR. (De la Pastoral El amor tpico del Dr. Torras y Bages) ORACIN: Infunde, Seor, en nosotros, el espritu de caridad, para que a los que alimentaste con los sacramentos de la Pascua, les concedas por tu bondad vivir unidos entre s. Por Jesucristo nuestro Seor.
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NGELUS
D.- El ngel del Seor anunci a Mara. R.- Y concibi por obra del Espritu Santo. Dios te salve, Mara ...
D.- He aqu la esclava del Seor. R.- Hgase en m segn tu palabra. Dios te salve, Mara ...
D.- Y el Verbo se hizo carne. R.- Y habit entre nosotros. Dios te salve, Mara ...
D.- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo.
ORACIN: Te suplicamos, Seor, que derrames tu gracia en nuestras almas, para que por el anuncio del ngel hemos conocido la encarnacin de tu Hijo, Jesucristo, por su Pasin y Cruz seamos llevados a la gloria de la Resurreccin. Por Jesucristo, Nuestro Seor, Amn.
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AVEMARA
Dios te salve Mara, llena eres de gracia; El Seor es contigo, bendita t eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jess. Santa Mara, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amn
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BAJO TU AMPARO
Bajo tu proteccin nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las splicas que te dirigimos en nuestras necesidades antes bien, lbranos siempre de todo peligro, Oh Virgen gloriosa y bendita!
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Seor, haz de m un instrumento de paz. Donde hay odio, ponga yo amor. Donde hay ofensa, ponga yo perdn. Donde hay discordia, ponga unin. Donde hay error, ponga verdad. Donde hay duda, ponga fe. Donde hay desesperacin, ponga esperanza. Donde hay tinieblas, ponga tu luz. Donde hay tristeza, ponga yo alegra.
OH MAESTRO, que no me empee tanto en ser consolado, como en consolar, en ser comprendido, como en comprender; era ser amado, como en amar; pues, dando se recibe, olvidando se encuentra, perdonando, se es perdonado, muriendo, se resucita a la vida eterna.
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Os bendigo en mi vida y despus de mi muerte, en cuanto puedo y ms an de lo que puedo, con todas las bendiciones con que el Padre de las misericordias bendijo a sus hijos e hijas y los bendecir en el Cielo y en la tierra. AMN
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Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen sagrada Mara, te ofrezco desde este da alma, vida y corazn. Mrame con compasin, no me dejes, Madre ma.
OH ! Mara, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.
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Es la salvacin que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando la santa alianza y el juramento que jur a nuestro padre Abraham.
Para concedernos, que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros das.
Y a ti, Nio, te llamarn profeta del Altsimo porque irs delante del Seor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvacin, el perdn de los pecados.
Por la entraable misericordia de nuestro Dios, nos visitar el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.
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Animado con esta confianza, a Ti tambin acudo, OH Virgen Madre de las vrgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana. No desechis, OH pursima Madre de Dios, mis humildes splicas; antes bien, escuchadlas favorablemente. As sea.
- Pidamos las gracias que deseamos conseguir, hoy, por intercesin de nuestra Madre, Mara...
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1. Madre ma, amantsima, en todos los instantes de mi vida, acordaos de m, miserable pecador. Avemara. --------------------------------------------2. Acueducto de las divinas gracias, concdeme abundancia de lgrimas, para llorar mis pecados. Avemara. --------------------------------------------3. Reina de cielos y tierra, sed mi amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos. Avemara. --------------------------------------------4. Inmaculada hija de Joaqun y Ana, alnzame de tu Santsimo Hijo las gracias que necesito para mi salvacin. Avemara. --------------------------------------------5. Abogada y refugio de los pecadores, asistidme en el trance de mi muerte y abridme las puertas del cielo. Avemara.
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Derrama con abundancia tu lluvia de rosas sobre los que te invocan, y alcnzanos de Dios las gracias que de su Bondad infinita esperamos.
Amn
Peticin
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SANTSIMA TRINIDAD, Padre, Hijo y Espritu Santo; Os adoro profundamente, y te ofrezco el precioso Cuerpo, Alma y Divinidad de Nuestro Seor Jesucristo, presente en todos los tabernculos del mundo, en reparacin de los ultrajes con que es ofendido. Por los mritos infinitos de su sagrado Corazn, y por la intercesin del Inmaculado Corazn de Mara, os pido la conversin de los pobres pecadores, y la gracia especial que solicito en esta novena. Amn. Haga la peticin de la gracia que desea obtener y rece un Ave Mara
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COMUNIN ESPIRITUAL
Venid Jess mo a mi corazn para fortalecerlo, a mi alma para santificarla, a mi entendimiento para iluminarlo y a mi voluntad para fijarla: venid, Seor, venid, disponed de m como queris y haz que se cumpla siempre en m tu santsima voluntad. Amn
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Estoy tan convencido, Dios mo, de que velis sobre todos los que esperan en Ti, y que nada puede falta a quien de Ti todo lo espera, que he decidido vivir de ahora en adelante sin ninguna preocupacin, descargando sobre Ti todas mis inquietudes: En paz me acuesto y enseguida me duermo porque me siento en Ti seguro, nada ms que en Ti, Seor" (Salmos 4,10) Pueden los hombres privarme de mis bienes y de mi honor, pueden las enfermedades robarme la fuerzas y los medios de servirte. Yo mismo puedo, por el pecado, perder tu gracia; pero nunca, nunca, perder la confianza en Ti; la conservar hasta el ltimo suspiro, y sern intiles los ataques del enemigo para arrancrmela. En paz me acuesto y enseguida me duermo Que unos esperen la felicidad de sus riquezas o talentos; que otros se apoyen en su pureza de vida, en el nmero de sus buenas obras o en el fervor de sus oraciones: para m Seor, toda mi confianza es mi misma confianza en Ti porque me siento en Ti seguro, nada ms que en Ti, Seor Nadie ha quedado desengaado por tener esta esperanza, nunca nadie que ha confiando en Ti se ha visto defraudado (Sir 2,11). Estoy seguro, pues, de que ser eternamente feliz porque lo espero firmemente y lo espero de Ti, Dios mo En Ti, Seor, me abandono, no sufrir desengao
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CONSAGRACIN DEL GENERO HUMANO A CRISTO REY (modificada y aprobada por el Papa Juan XXIII)
Dulce Jess, Redentor del gnero humano; mranos humildemente postrados ante tu presencia. Vuestros somos y tus queremos ser; y para que podamos unirnos hoy ms ntimamente con vos, cada uno de nosotros se consagra espontneamente a tu Sagrado Corazn. Es verdad que muchos jams te conocieron; que muchos te abandonaron despus de haber despreciado tus mandamientos. Tened misericordia de unos y otros, benigno Jess, y atrelos a todos a tu Santsimo Corazn. Reina, Seor, no slo sobre los fieles que jams se apartaron de Ti, sino tambin sobre los hijos prdigos que te abandonaron; haz que estos regresen prontamente a la casa paterna para que no perezcan de hambre y de miseria. Reina sobre aquellos a quienes traen engaados las falsas doctrinas o se hallan divididos por la discordia, y vulvelos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe, para que en breve no haya sino un solo redil y un solo pastor. Concede, Seor, a tu Iglesia segura y completa libertad; otorga la paz a las naciones y haz que del uno al otro polo de la tierra resuene esta sola voz: alabado sea el Divino Corazn, por quien nos vino la salud: a l sea la gloria y honor por todos los siglos de los siglos. Amn.
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CREDO (Apostlico)
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su nico Hijo, nuestro Seor, que fue concebido por obra y gracia del Espritu Santo, naci de santa Mara Virgen, padeci bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendi a los infiernos al tercer da resucit de entre los muertos, subi a los cielos y est sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el espritu Santo, la santa Iglesia catlica, la comunin de los santos, el perdn de los pecados, la resurreccin de la carne y la vida eterna. Amn.
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Y esas palabras repeta San Ignacio de Loyola, recordando que el negocio ms importante es el de alcanzar la eterna salvacin.
Quieres salvarte? Encomindate a la Virgen Mara, que suplicando a su Divino Hijo es omnipotente. Pdele su proteccin como Madre, rezando <<todos los das>> TRES AVEMARAS.
En recuerdo de los privilegios con que la enriqueci la Santsima Trinidad (el poder que le otorg Dios-Padre, la sabidura que le comunic Dios-Hijo, y la misericordia de que la colm Dios-Espritu Santo).
La Virgen Inmaculada prometi a Santa Matilde y a o santos, que quien rece diariamente las TRES AVEMARAS, tendr su auxilio durante la vida y su especial asistencia a la hora de la muerte.
Rezar as:
1 Mara, Madre ma, lbrame de caer en pecado mortal! Por el poder que te concedi el Padre Eterno.
Ave Mara...
Gloria...
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Domingo 1 Al querer abandonar a Mara ignorando el Misterio de la Encarnacin, dolor que se templ por la aparicin del ngel cerciorndole de la dignidad de Mara que era Madre sin mengua de su virginidad.
Domingo 2 Al ver nacer a Cristo pobre y despreciado, dolor que se templ por la aparicin de los ngeles y la adoracin de los pastores.
Domingo 3 Al ver la primera sangre de Jess en la circuncisin, gozo al imponerle el glorioso nombre de Jess, nombre sobre todo nombre.
Domingo 4 Al or la profeca de Simen en el Templo, gozo al saber que mediante la Pasin se haban de salvar las almas.
Domingo 5 Al huir desterrado a Egipto con Jess y Mara, gozo al ver caer a tierra los dolos de Egipto.
Domingo 6 Al volver a Nazaret con temor por Arquelao, gozo al ser tranquilizado por el ngel.
Domingo 7 Al perder al Nio Jess en Jerusaln, gozo al encontrarle en medio de los Doctores.
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AS NACI EL CARMELO A finales del siglo XII algunos cruzados europeos que haban ido a Tierra Santa, se quedaron en el Monte Carmelo, baado por el Mar Mediterrneo y formando parte de Galilea. All trataron de imitar al Profeta San Elas a quien siempre los carmelitas han tenido como Padre espiritual y eligieron como Seora del Lugar, con toda la carga de patronazgo y dedicacin que esto significaba en la Edad Media, a la Santsima Virgen Mara. Los documentos primeros de la Orden hablan de una capilla dedicada a Ella y de que nacieron para darle culto e imitar sus virtudes. El pueblo capt muy pronto este patronazgo y les llam Hermanos de la Bienaventurada Virgen Mara del Monte Carmelo. Este an hoy es el ttulo oficial de la Orden, aunque por razn de brevedad y teniendo en cuenta el lugar donde nacieron - el Monte Carmelo - el pueblo les llama carmelitas. El Papa Honorio III en 1226 aprob su Regla que han observado durante ms de siete siglos y medio muchos santos y santas. A finales del siglo XIII se vieron obligados a emigrar a Europa y se extendieron por diversas partes.
EL CARMELO FUE CRECIENDO Al llegar a Europa pronto se entregaron al apostolado, al estudio y a su vida de oracin, tratando de vivir al unsono con los problemas de la Iglesia. A pesar de ello la Orden del Carmen nunca se olvid de sus orgenes que fueron puramente contemplativos y de su dedicacin a vivir y extender el culto y devocin a la Santsima Virgen Mara, que formaba parte esencial de su misma existencia.
EL SANTO ESCAPULARIO Al venir a Europa los carmelitas encontraron muchas dificultades y el Superior General de la Orden, San Simn Stock, acuda con angustia y fervor a la Santsima Virgen. La Santsima Virgen no hizo el sordo a sus plegarias. Se le apareci y mostrndole el Santo Escapulario de su Orden del Carmen le hizo esta promesa: Este ser el privilegio para ti y todos los carmelitas; quien muriere con l no padecer el fuego del infierno, es decir, el que con l muriere se salvar.Esta gran promesa la ha aprobado la Iglesia en mltiples ocasiones. El Escapulario del Carmen es el signo externo de devocin mariana, que consiste en la consagracin a la Santsima Virgen Mara.
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El Escapulario tiene un valor propio y especfico entre los dems signos o formas de devocin mariana, ya que aqu no se trata de una devocin meramente exterior o distinta, sino interna y constitutiva; y no como un acto de simple devocin, sino como un estado de perfecta devocin y consagracin a Mara. El Papa Po XII en la Carta Neminem profecto latet, deca:Entre las devociones que los cristianos dedican a honrar a Mara debe colocarse, ante todo, la devocin del Escapulario de los carmelitas. Y en esta misma Carta recomendaba el Papa a todos los que forman parte, por un especial vnculo de amor como una misma familia con los carmelitas que veamos en el Escapulario como un MEMORIAL DE TODAS LAS VIRTUDES DE MARA. Reconozcan - dice el Papa- en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad. Vean, en forma sencilla de su hechura, un compendio de modestia y candor. Vean, sobre todo, en esta librea que visten da y noche, significada, con simbolismo elocuente, la oracin con la cual invocan el auxilio divino. Reconozcan, por fin, en ella, su consagracin al sagrado Corazn de la Virgen, por Nos recientemente recomendada (11-2-1950).
PROTECCIN MATERNAL DEL ESCAPULARIO No hay duda que su gran extensin entre el pueblo cristiano hasta el extremo de que el cardenal Gom lo llamara universal como la misma Iglesia se debe a muchos motivos. No es el ltimo su profundo y rico simbolismo mariano, sus grandes privilegios y la particular asistencia que siempre ha demostrado la Santsima Virgen hacia aquellos que vistindolo la han honrado con devocin. He aqu algunas razones de su valor espiritual: En primer lugar por su rico simbolismo: Ser hijo de Mara, ver en l todas las virtudes de Mara, ser smbolo de nuestra consagracin filial a la Madre Amable. Por morir en gracia de Dios quien lo vista piadosamente. Porque saldr del Purgatorio cuanto antes quien muera piadosamente con l, segn la Promesa de la Virgen. MI LEMA = MI VIDA "Jess-Mara: ayudadme a mejor conoceros, amaros, imitaros e irradiaros". Conocer a Jess y a Mara: Nadie ama lo que no conoce. Es necesario leer buenos libros sobre ELLOS. La lectura v la reflexin sobre ELLOS me ayudar a vivir las otras tres partes de mi lema. El conocimiento es la semilla del amor y de la imitacin. "El que ignora no desea", decan los antiguos. Amar a Jess y a Mara: Si conozco su vida y su obra y cuanto dicen la Palabra de Dios, el Magisterio de la Iglesia y la sana Tradicin sobre ELLOS... no podr menos de amarles. Mi amor ser afectivo: "Jess, te amo! Mara, soy tu hijo!". Pero sobre todo ser efectivo, de obras. Recordar lo que deca Jess: "No todo aquel que dice..." (Mc 7, 6). "Este pueblo me honra con sus labios..." (Mt 7, 21). Imitar a Jess y a Mara: El amor para que sea verdadero debe acabar en imitacin. Cuando se ama de veras se quiere ser igual que el ser amado. Jess y Mara son los "modelos" que debo copiar, el "ideal" al que debo aspirar. Les imitar si vivo el Evangelio. Si cumplo los
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Mandamientos. Si obedezco a la Iglesia. Debo imitarles, sobre todo, en la caridad, humildad, alegra, servicio, pureza, oracin, trabajo, fiel cumplimiento de mi deber... Irradiar a Jess y a Mara: Es decir, ser apstol de Jess y de Mara. Si les conozco, les amo y les imito, lgicamente querr que tambin otros lo hagan. Ser apstol con la palabra y con la pluma, pero, sobre todo, con el buen ejemplo siempre y en todas partes. Esta debe ser mi jaculatoria, mi splica ardiente, mi aspiracin de da y de noche. Mi deseo de nio, de joven o adulto. Si me esfuerzo, Jess y Mara me ayudarn a alcanzar la gracia de vivir este "lema". SI DESEAS QUE TE SEA IMPUESTO EL ESCAPULARIO DEL CARMEN INFRMATE EN LA IGLESIA DE LOS PADRES CARMELITAS DE TU LOCALIDAD O CON ALGN SACERDOTE DE TU CONFIANZA.
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EL MENSAJE DE FTIMA
EL NGEL DE PORTUGAL En la primavera de 1916 rezaban el Rosario Luca, Jacinta y Francisco en Aljustrel, aldea perteneciente a Ftima. Se les acerca un joven rodeado de viva luz. Atemorizados los nios, no temis, les dice, soy el ngel de la paz, rezad conmigo. Inclin su cabeza hasta el suelo con mucha reverencia y dijo: Dios mo: yo creo adoro, espero y te amo, te pido perdn por los que no creen, adoran, esperan y no te aman. Al poco tiempo se aparece otra vez el ngel a los nios, y les dice: Rezad, rezad mucho. Los Corazones de Jess y Mara tienen sobre vosotros designios de misericordia. Ofreced constantemente al Altsimo oraciones y sacrificios. Nuevamente ven al ngel. En una mano trae un cliz y encima la hostia consagrada. De ella caen gotas de sangre en el cliz. Lo deja en el aire, se arrodilla al lado de los nios, que repiten con l esta oracin: Santsima Trinidad, Padre, Hijo y Espritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el precioso cuerpo, sangre, alma y divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra. Te los ofrezco en reparacin de los ultrajes, sacrilegios e indiferencia con que Jess es ofendido. Te pido, por los mritos infinitos del Sagrado Corazn de Jess y del Inmaculado de Mara, la conversin de los pecadores. Se levant el ngel, dio la forma a Luca y distribuy lo que haba en el cliz entre Francisco y Jacinta, diciendo: Tomad el cuerpo y la sangre de nuestro Seor Jesucristo, ultrajado horriblemente por los hombres ingratos: reparad sus crmenes y consolad a tu Dios. Repiti tres veces postrado la oracin del primer da y se retir al cielo. La Virgen Santsima preparaba a los nios para las grandes apariciones.
PRIMERA APARICIN (13-5-1917) El Cabezo se halla en la sierra del Aire, en la Extremadura portuguesa. Protege del viento a Aljustrel, aldea perteneciente a Ftima. Distan El Cabezo y Aljustrel un kilmetro y los separa el punto llamado Valios, muy clebre tambin. Cerca nace el Bezelga, y Ftima es encuentra a dos kilmetros de Cova de Ira, esto es, cuenca o valle de Ira. A unos veinticinco kilmetros est Leira, la ciudad episcopal. El 13 de mayo de 1917, tres pastores de Aljustrel apacentaban su rebao en la Cova de Ira. All tenan una posesin los padres de Luca, donde se encontraban algunas encinas y olivos. Los nios eran Francisco, de nueve aos; Jacinta, su hermanita, de siete; y Luca, prima de ellos, de diez. Era aquel 13 de mayo el domingo que precede a la Ascensin del Seor, y antes de sacar al campo su rebao, los nios haban odo Misa.
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Hacia el medioda, aunque de un modo imperfecto, rezaron el Rosario. Estaban entretenidos en hacer cabaas de piedra, cuando un relmpago vivo cruza el aire. juntan al punto su rebao, creyendo que se formaba una tempestad. Ilumina el espacio otro relmpago, y ven sobre una encina de algo ms de un metro de alta, a una Seora hermosa. Quedan los pequeos como a dos pasos de la Virgen, dentro de la luz que la envolva. Temen, no temis miedo, les dice la Visin; que no te har dao. El vestido es de gran sencillez y todo blanco; una tnica a la que sujetaba al cuello un cordn de oro, le llega a los pies, que apenas tocan la encina; desde la cabeza amablemente inclinada, desciende tambin hasta los pies un manto orlado de oro. El manto y la tnica los circunda la luz. Tena las manos puestas en actitud de orar, con los dedos hacia arriba y hasta mitad del pecho. En la mano derecha traa un Rosario, de cadena y cuentas blancas y el crucifijo de plata bruida. Se mostraba seria, ni triste, ni alegre. -De dnde es usted?, dice Luca a la Visin. - Del cielo. -Qu quiere de m? - He venido a deciros que vengis aqu el trece de cada mes hasta es. Entonces te dir quien soy y qu quiero -Y yo ir al cielo?, dice Luca. - S. - Y Jacinta? - Tambin. -Y Francisco? - S, pero tiene que rezar muchos rosarios. Haban muerto, haca poco, dos jvenes, amigas de Luca, y pregunt por ellas. Una est en la gloria ya, y la otra en el purgatorio, se le respondi. - Y queris - le dijo la Madre de Dios - ofreceros al Seor para soportar todos los sacrificios que te enve, en reparacin de los pecados con que es ofendido y como splica por la conversin de los pecadores? - S queremos -contest Luca por los tres. -Tendris mucho que sufrir, pero la gracia divina te confortar. La Virgen separ sus manos y sali de ellas luz intensa y misteriosa, la cual penetr en el pecho de los pequeos hasta lo ms ntimo del alma, dndoles un conocimiento tan grande de s mismos, que quedaron internamente inundados de Dios, como si se vieran en un limpio espejo. Cayeron de rodillas y dijeron cada uno por separado: ;Oh Santsima Trinidad, yo te adoro! ;Dios mo, lo te amo! As se lo haba enseado, un ao antes, el ngel de la paz, que la Virgen prudente por tres veces les haba enviado, preparndolos para las grandes misericordias. La aparicin dice despus a los nios que recen el Rosario con devocin todos los das para obtener la paz del mundo. En seguida sube a lo alto hacia Oriente. Los pequeos resuelven no decir nada de lo acaecido; pero Jacinta todo lo divulga, porque no puede contener el gozo en su pecho. Ser eso fuente de sinsabores, que heroicamente padecern.
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SEGUNDA APARICIN (13-6-1917) A la hora sealada por la Virgen llegaron los tres nios. Se colocaron arrodillados bajo la encina grande, distante del sitio de las Apariciones como cincuenta pasos; se pusieron a rezar el Rosario. Se vio el relmpago. Fueron los pastores presurosos hacia la encina pequea. Qu queris de m? Ms adelante les dira lo que deseaba. Les dice que aprendiesen a leer. Luca prosigui su dilogo, y pidi a la Seora que llevase a los tres al cielo. - S, -respondi-, a Jacinta y Francisco los llevar pronto. T debes permanecer aqu ms tiempo, Jess quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar. Quiere establecer en el mundo la devocin a mi Corazn Inmaculado. -Debo quedarme sola? -No, hija; sufres mucho? La Santsima Virgen aluda a las persecuciones que en las semanas anteriores padeci la pequea. No te desanimes! Yo no te abandonar jams. Mi Corazn Inmaculado ser tu refugio, y el camino que te conducir a Dios. Al decir estas palabras abri las manos, sali de ellas luz que ilumin a los pastores, con la cual se vean como sumergidos en Dios. Delante de la mano derecha de la Virgen se vea un Corazn, cercado de espinas. Peda penitencia y reparacin. Se vio levantarse en el espacio como una nube y la encina, que por ser junio tena abundantes hojas, las mostraba recogidas y plegadas en la direccin del Oriente, como si el manto de la Virgen les hubiera dado esa posicin, al despedirse la Seora.
TERCERA APARICIN( 13-7-1917) Tuvieron los nios mucho que sufrir. El clero, y en particular el seor Prroco de Ftima, crean que poda haber engao. Lo mismo la madre de Jacinta y, sobre todo, la de Luca, que le dio muy malos ratos. No faltaban los que defendan a los nios. Ellos, por su parte, no se acobardaron. Ofrecan todos sus contratiempos al Inmaculado Corazn de Mara para desagraviarle, y por la salvacin de los pecadores. Como el patrn de Ftima es San Antonio, concurri mucha gente a la parroquia el 13 de junio, y se divulg la noticia de las Apariciones. El 13 de junio haba en la Cova de Ira unas tres mil personas. Temerosa Luca de estar engaada, viendo la actitud de los suyos para con ella y la del seor Prroco, no quera ir a la Cova; pero cerca ya del medioda, sinti un impulso tan fuerte, que march animosa al sitio de las Apariciones. Llegaron los nios y se pusieron junto al rbol, con dificultad, por la mucha gente. Luca diriga el Rosario y todos los circunstantes lo rezaron de rodillas. A las doce en punto se present la Virgen Santsima. Qu queris de m? Insisti en que rezasen el Rosario, para conseguir la paz y el fin de la guerra, en que no faltasen el da 13 del mes siguiente. En cuanto a la guerra, dijo: Solamente Yo los puedo socorrer. Pidi Luca que dijese quin era, e hiciese un milagro. Estaban temerosos los pequeos. Respondi la Visin que en octubre dira su nombre y hara un prodigio, para que todos creyesen.
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Suplic adems Luca que sanase a un lisiado, convirtiese a una familia de Ftima y llevase al cielo a un enfermo de Atougua. Al lisiado, dijo la Seora que no le sanara, ni le librara de la pobreza; Ella saba mejor lo que le convena, que rezase todos los das el Rosario en familia. Los dems, en el prximo ao conseguiran lo que pedan, pero que rezasen el Rosario. Sacrificaos por los pecadores, y decid con frecuencia al hacer algn sacrificio: Oh Jess!, es por tu amor, por la conversin de los pecadores y en reparacin de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazn de Mara. En este punto, sin darse cuenta, dio Luca un ay! Les confi un secreto con expresa prohibicin de manifestarlo. Fue lo que dio motivo al ay! desgarrador. Nuestra Seora abri las manos. El haz de luz pareci que penetraba en la tierra. Vimos como un gran mar de fuego, y en l sumergidos negros y broncneos demonios y almas en forma humana, que lanzadas a lo alto por las llamas, volvan a caer en todas direcciones, como chispas de un gran incendio, sin peso ni equilibrio, entre gritos y lamentos de horror y desesperacin. Nos hacan estremecer de espanto. Los demonios se distinguan por sus formas repugnantes y horribles, de animales espantosos y desconocidos; pero trasparentes, como negros carbones en ascuas. Esta visin dur un instante. Gracias a la Madre de Misericordia, que nos previno para ella dicindonos qu iramos al cielo; de otra suerte hubiramos muerto de terror. Angustiados los nios, levantaron sus ojos a la que es consuelo de afligidos, como pidiendo amparo en tamao trance. Es cierto que aquel da desaparecieron del alma de los pastores las dudas y zozobras acerca de las Apariciones, y recobraron la paz, que estaba un tanto turbada en su alma. Llena de bondad y tristeza, continu la Virgen: Habis visto el infierno, adonde van a parar las almas de los pobres pecadores. Para salvarlos, el Seor quiere establecer en el mundo la devocin a mi Corazn Inmaculado. Si se hiciese lo que te dir, muchas almas se salvarn, y vendr la paz. La guerra est para terminar (la de 1914-18), pero si no cesan de ofender al Seor, no pasar mucho tiempo, en el Pontificado de Po XI empezar otra peor. Cuando veis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la seal que te da Dios de que est prximo el castigo del mundo por sus tantos delitos, mediante la guerra, el hambre y las persecuciones contra la Iglesia y el Padre Santo. Para impedir eso vendr a pedir la Consagracin del mundo a mi Corazn Inmaculado, y la Comunin reparadora en los cinco primeros sbados de mes. Si fuesen atendidas mis splicas, Rusia se convertira y habr paz. De otra suerte, una propaganda impa difundir por el mundo sus errores, suscitando guerras y persecuciones contra la Iglesia; muchos buenos sern martirizados y el Padre Santo tendr mucho que sufrir; varias naciones sern aniquiladas. Ahora, despus de tantas sombras, un rayo de luz. Al fin, mi Corazn Inmaculado triunfar. Le da a entender que desea la consagracin del mundo al Corazn Inmaculado de Mara, la conversin de Rusia y la paz de que ms tarde hablar. Crey Luca ver la gran seal de que habla la Virgen, en lo que llamaron los astrnomos aurora boreal, y se verific.
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En la noche del 25 de enero de 1938 sucedi ese fenmeno en distintas partes del mundo y con amplitud. Luca cree ver en l la seal que preceda a la calamitosa guerra que se acaba de presenciar. La llama horrible, horrible. Por su parte Jacinta, de enero a febrero de 1920, como asegura la Superiora del Orfelinato en que se encontraba la pequea en Lisboa, deca: Si los hombres no se enmiendan, Nuestro Seor enviar al mundo un castigo, como jams se ha visto igual; y primeramente en Espaa; y habla de grandes acontecimientos mundiales que sucederan hacia 1940. (Carta del 19 y 30 de noviembre de 1947, escrita por la Superiora, que recogi a la nia en los ltimos das.) La tercera aparicin concluy as: No digis esto a nadie. A Francisco podis decrselo. Y aadi: Cuando recis el Rosario. decid al final de cada decena: Oh Jess!, perdnanos, lbranos del fuego del infierno, lleva al cielo todas las almas, especialmente las ms necesitadas de tu misericordia. Esto es lo que oyeron las dos nias, Luca y Jacinta. Por lo dems acojmonos al Inmaculado Corazn de Mara para no perecer y desagravimoslo cuanto podamos.
CUARTA APARICIN (13-8-1917) En las apariciones se verificaba una disminucin grande en la luz del sol, hasta el punto de verse las estrellas al medioda; eso todos lo notaban. La cuarta aparicin tuvo otro matiz debido a la intervencin masnica. Sus peridicos empezaron a escribir contra los pastores. Se trata, decan, de casos epilpticos, exageraciones, sugestiones y aun de especulaciones con el milagro, como en Lourdes. Tales calumnias tuvieron efecto contraproducente. Hicieron ms pblicos los prodigios de Ftima. El da 13 de agosto haba en la Cova de Ira unas quince mil personas. El alcalde de Vila Nova de Ourem, que era jefe de una logia, quiso acreditarse entre los suyos. Se present en Ftima, diciendo que quera ir a la Cova de Ira. Lleg a Aljustrel, habl con los padres de los nios; llam a stos. Dijo que los llevara en su coche; respondieron que no tenan necesidad de eso. Eran como las doce. Al fin los llev a Ftima a la parroquia. El seor Prroco, don Manuel Marques Ferreira, en presencia del seor alcalde, ya mencionado, don Arturo d'Oliveira Santos, advirti a Luca que si menta haciendo tanto dao, iba al infierno. Respondi la pequea: Segn eso, no voy al infierno, porque no miento, y si la gente va a la Cova es por quererlo as; yo no he llamado a nadie. La autoridad eclesistica haba ordenado proceder con mucha prudencia; de ah la conducta del seor Prroco. - Si usted quiere, le pido permiso a la Seora para descubrirlo; entonces lo descubrir. -Te ha dicho algn secreto la Seora? Insisti el seor Prroco en saberlo. -S!, contest Luca. El seor alcalde intervino: - Esto es sobrenatural dijo -; vmonos.
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Llev a los nios a Vila Nova de Ourem y pas la hora de la aparicin. El alcalde pregunt a los pequeos acerca del secreto, los amenaz, les ofreci oro, les quiso coger en contradiccin; todo intil. La Virgen les haba mandado guardar el secreto, y lo guardaban. Por la maana los tuvo en casa, a la tarde los llev a la crcel pblica. Jacinta lloraba y deca a su prima: Yo quiero ver a mi madre. Tenemos que morir sin volver a abrazar a nuestros padres. -No llores - dijo Francisco -; ofrezcamos esto por los pecadores. Y juntando las manos, aadi: Oh Jess!, por nuestro amor y por la conversin de los pecadores. Y por el Santo Pudre - prosigui Jacinta -, y para reparar las ofensas que recibe el Inmaculado Corazn de Mara. Presenciaban los presos la escena y rogaban a los pastores que descubriesen el secreto. Antes morir, contest Jacinta. Y acordndose que no haba rezado el Rosario, cogi una medalla y le pidi a uno de los encarcelados la pusiese en la pared. Los presos, arrodillados, rezaron el Rosario con los nios. Llevados nuevamente a la Alcalda, les dicen que los freirn en aceite hirviendo si no revelan el secreto. Lo hacan por atemorizarlos; pero los pequeos crean que era de veras la amenaza. Rezaron y no descubrieron el secreto. En fin, viendo que era intil la violencia, el mismo alcalde los llev a Ftima el da 15 y los dej en la Casa Parroquial. El 19 de agosto, domingo, apacentaba Luca su rebao en los Valios. La acompaaban Francisco y un hermano de ste llamado Juan. El aire se colora, como en los das de las Apariciones; Luca ve el relmpago; va Juan a llamar a Jacinta. Al poco tiempo ven a la Virgen en un rbol, como antes. Se quej la Madre de Dios del que les haba impedido ir el da 13 a la Cova de Iria, y dijo que por eso sera menor el milagro prometido para octubre. Los exhort a rezar el Rosario y a ir a la Cova los dos meses siguientes el da 13, a la hora sealada. Rogad, rogad mucho y haz sacrificios por los pecadores. Muchas almas se van al infierno, porque no hay quien se sacrifique ruegue por ellas. Algn dinero que haba de ofrendas, dijo la Virgen que se emplease en comprar dos andas que llevaran Luca y Jacinta con otras dos nias, y Francisco v otros tres nios, revestidos de un manto blanco. Lo restante se invirtiese en la fiesta de Nuestra Seora del Rosario y en una capilla. Se puede preguntar por qu el pueblo no se enoj contra el alcalde de Vila Nova de Ourem, al llevarse a los nios el da 13. Si la Virgen Santsima no hubiera intervenido, aquella muchedumbre de quince mil personas hubiera mostrado su indignacin; pero la Virgen acudi el da 13 al lugar de la Aparicin, aunque la muchedumbre no la vio. Los que estaban en la Cova de Ira, oyeron el trueno que preceda a las Apariciones y vieron las nubes matizadas con los colores del arco iris, y las hojas de los rboles como si fueran flores. As lo atestigu tambin el seor Prroco Manuel Marques. Desde el da 19, las familias de los pastores empezaron a ver que stos tenan razn, pero se les aument el sufrimiento, porque las gentes empezaron a no darles reposo con visitas y preguntas a todas horas. QUINTA APARICIN(13 - 9 -1917)
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El haber sido encarcelados los pastores fue causa de que se extendiese ms la noticia, de lo que pasaba en Ftima. Tambin muchos se convencieron de la intervencin sobrenatural, viendo la firmeza y heroica constancia de los pequeos. Aunque era tiempo de vendimia, haba como veinte mil personas en la Cova de Ira. Cost mucho trabajo a los nios ir all. Muchos se arrodillaban a su paso, encomendndoles peticiones. Se pusieron cerca de la encina. Luca orden a la muchedumbre que rezara el Rosario. Al llegar la Virgen, todos cayeron de rodillas, llorando y rezando en alta voz. Pedan el auxilio de la Madre de Dios. Una vez ms recomend a los nios la devocin del Rosario y prometi que en el mes siguiente apareceran el Nio Jess y San Jos, y que el Seor bendecira a Portugal. En los momentos de las Apariciones disminua la luz del sol, de modo que podan verse la luna y las estrellas, y tomaba la atmsfera como un tinte dorado. El espectculo de este da lo contemplaba, entre otras personas dignas, el Rvdmo. Vicario General de Leira.
SEXTA APARICIN Haba en Aljustrel, aldehuela donde nacieron los nios, enorme expectacin para el da 13 de octubre de 1917. La vspera haba gente en la Cova de Ira venida de todas las regiones de Portugal. Las familias de los nios teman; pero ellos estaban seguros. La Virgen -repetancumplir lo que nos ha prometido. - Hija - dijo a Luca su madre -, vamos a confesarnos porque si no hay milagro, la gente nos mata. - Vamos, pero no por ese motivo --contest. Amaneci triste y lluvioso el 13 de octubre, y la gente aumentaba. Haban venido tambin de Oporto, Coimbra y Lisboa. Haba en la Cova de Ira unas setenta mil personas. El suelo estaba como un charco de barro. Llegan los pastores a las once y media con dificultad por el gento. Van vestidos como en los domingos. Se colocan junto al rbol, del que no queda sino un tronco. Luca manda cerrar los paraguas. La multitud obedece, y reza el Rosario. A las doce en punto, la nia hace un gesto y queda hermoso. Los circunstantes por tres veces ven formarse alrededor de los nios una nube blanca, como de incienso que sube por el aire. La emocin es indecible. -Quin sois Ti, y qu queris de m?, pregunta Luca. La Visin responde que es Nuestra Seora del Rosario. Desea que en aquel sitio se le haga una Capilla. Que continuasen rezando el Rosario todos los das, que la guerra estaba para terminar y que los soldados volveran pronto a sus casas. Es necesario que las gentes se enmienden y pidan perdn de sus pecados. En seguida, con acento triste y suplicante, aadi: No ofendan ms a Nuestro Seor. Que ya es demasiado ofendido!; abri las manos que reverberaban en el sol. Luca seal el sol, diciendo: Mirad hacia el sol! Los ojos de los presentes se volvieron al sol; ces la lluvia y se rasgaron de repente las nubes. Apareci el astro como un disco de plata. Se le poda mirar con fijeza y su luz no quemaba. Comenz a dar vueltas con vertiginosa rapidez, como una rueda de fuego. Lanzaba el sol luz roja, azul, verde y amarilla, luz rosada. Matizaba las
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nubes y la tierra, los rboles y las rocas; matizaba la muchedumbre, que apenas respiraba. Mientras tanto se para el sol unos instantes y gira despus con la misma velocidad. Por tercera vez enva reflejos de luz, cuando de repente nota la multitud que el astro se desprende del firmamento y viene sobre ella. Un grito de terror se escucha y voces que claman: Milagro! Creo en Dios! Ave Mara! Caen todos de rodillas en el barro y rezan en voz alta el acto de contricin. Para que el prodigio fuera completo, notaron los que all estaban que sus vestidos, empapados poco antes por la lluvia, de repente se haban secado. La Virgen haba prometido a los nios que en octubre vendra San Jos y el Nio Jess. Se extendan sobre el gento haces de rayos con los reflejos del arco iris. Un inmenso tapiz de color gualda, azul y escarlata cubra a la muchedumbre y tina columna de humo se levantaba a tres o cuatro metros del suelo; tres veces se repiti este fenmeno maravilloso por espacio de diez minutos. Mientras sucede este magnfico espectculo, la Santsima Virgen cumple su palabra a los pastores. Sube la Madre de Dios como envuelta en un globo de luz, y en la lejana se aparece junto al sol la Sagrada Familia. Con luz ms resplandeciente que la del astro, aparece la Virgen vestida de blanco y un manto azul; a la izquierda estn San Jos y el Nio, que bendicen al mundo formando la cruz con la mano al bendecirlo. Desaparece la visin; pero de nuevo se presenta a Luca Nuestro Seor, que bendice al pueblo. Dos veces adems se muestra Nuestra Seora como Dolorosa y como Virgen del Carmen. Aparece en edad muy joven y recuerda as los misterios Gozosos. Se manifiesta como Dolorosa, recordando la Pasin; como Virgen del Carmen hacindonos pensar en la gloria. Cunto desea que recemos el Rosario!
MENSAJE DE FTIMA PRACTICADO POR LA VIRGEN Como se ve por las apariciones referidas, la Virgen trae un mensaje al mundo. Desea salvar las almas, precio de la sangre de su Hijo. He aqu lo que pide y los medios que da para conseguirlo. No se olvide que nos habla la Madre de misericordia. Pide la penitencia, la cual consiste en que cada uno guarde los mandamientos y cumpla con los deberes de su estado. Quiere que tengamos devocin a su Corazn Inmaculado, propaguemos esa devocin y amemos al Papa; cosas tan provechosas como dulces y que fcilmente nos enriquecen con multitud de gracias. Demanda reparacin y desagravios por las ofensas que recibe su Corazn Pursimo, herido de espinas; desea la Consagracin del mundo y la de Rusia a su Corazn. Nos presenta los atractivos de su Corazn materno que est herido por la ingratitud, y es nuestro refugio. En la segunda aparicin, dice la Virgen a Luca: Yo no te abandonar jams. No estarnos los dems ajenos a esta promesa. La Seora habl tambin as a la pequea: Jess quiere servirse de ti para hacerme conocer y amar. Es su voluntad establecer en el mundo la devocin a mi Corazn Inmaculado. Al que la abrace le prometo la salvacin.
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Los medios que propone en el Mensaje son: La comunin reparadora de los primeros sbados, la Consagracin a su Corazn, la oracin y sacrificios por los pecadores v el rezo diario del santo Rosario. Desea la Virgen se rece en familia. La paz nos vendr por el Rosario; la restauracin de las costumbres, por el Rosario; la vida sobrenatural por Mara y su Rosario. Con insistencia pide Mara se rece el Rosario en familia. Por algo ser. La paz est en la imitacin de la Sagrada Familia, que nos ensea a orar y a sacrificarnos por nuestros prjimos. Eso restablece la concordia entre las clases sociales. Con voz maternal, dolorida e insinuante nos pide que volvamos a la prctica de la vida cristiana. En la potente intercesin de Mara han depositado los pontfices sobre todo desde Len XIII hasta Juan Pablo II su confianza para conseguir la paz. La paz de las almas, la paz de las armas. La paz individual. La paz social.
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EL MENSAJE DE LOURDES
Santa Bernardita naci en Lourdes el 7 de enero de 1844. Desde octubre de 1845 hasta 1854, vivi en el molino de Boly; por ese tiempo la llev consigo su madrina, y la tuvo dos aos en calidad de niera. Con la misma ocupacin estuvo en Batres veintin meses. No haba ido a la escuela. Saba el Padrenuestro, el Avemara, el Credo, no bien, y la jaculatoria: Oh Mara concebida sin pecado, ruega por nosotros que acudimos a Ti. No deja esto ltimo de ser providencial. De Batres volvi a Lourdes, para ir a la escuela y prepararse a la primera comunin. Haba entrado en los quince aos, v suceda esto a fines de enero de 1858. La que cant: Dios levanta a los humildes, volvi sus ojos a esta joven sencilla, nacida en el campo como azucena sin cultivo. A orillas del Gave est la gruta donde Santa Bernardita vio a aquella joven de su misma estatura. Vesta una tnica blanca con borde azul, que le llegaba hasta los pies, en cada uno de los cuales haba una rosa de oro. Un manto, blanco tambin, la cubra, desde la cabeza hasta los bordes de la tnica. Una faja azul cea su cintura. y en una mano tena un Rosario, con cadena de oro. La aparicin salud a Santa Bernardita, inclinando la cabeza. Separ un poco del cuerpo los brazos, que traa extendidos hacia abajo, y abri las manos. Del brazo derecho penda el rosario. Sonrea la Virgen Santsima con mucha gracia, indicndole que se acercase. Bernardita sac el rosario; la Virgen puso tambin en la mano el suyo. Se santigu la Virgen Mara; y, mientras Santa Bernardita rezaba el Rosario, la Reina del cielo corra las cuentas del suyo, sin mover los labios. Mostraba viveza, edad de persona muy joven y estaba rodeada de luz. Cuando Santa Bernardita concluy el Rosario, la visin la salud, se retir al fondo de la cueva y desapareci. Era 11 de febrero de 1858. Tres das despus iba Santa Bernardita a la cueva acompaada de cinco pequeas con su rosario cada una; lo rezaron y apareci la Virgen. No la vieron las compaeras de la Santa; pero ella s, y le ech agua bendita. La Madre de Dios se sonrea y haca la seal de la cruz. Si vienes de parte de Dios, dijo la nia a la visin, acrcate, y se acerc. En la tercera aparicin, la joven alarg a la Virgen un papel, para que escribiese lo que deseaba de ella; se sonri la Madre de Dios, y le dijo que no haca falta. Quieres, aadi, venir aqu durante quince das? No te prometo hacerte feliz en este mundo, sino en el otro. Era dulce su voz, azules sus ojos, los cuales tena siempre abiertos; y miraba a todos benignamente y de un modo especial a una congregante, que estaba tambin all. Era el 14 de febrero. El 19 llevaba Bernardita el rosario en una mano y una vela en la otra. Se encamin a la cueva, y despus de tres Avemaras se present la celestial Seora, que le sonrea. La quinta aparicin dur un cuarto de hora. En la sexta, mirando a lo lejos, dijo a Bernardita con tristeza: Ruega a Dios por los pecadores, en seguida apareci otra vez su rostro bondadoso y sereno.
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El 22 no hubo aparicin: por estar presentes dos agentes de la autoridad civil. En la aparicin del 23, estaban presentes doscientas personas. Se extasi Bernardita durante una hora, que la pas de rodillas. De tiempo en tiempo rezaba el Rosario v haca devotamente la seal de la cruz. El 25 de febrero, durante la aparicin, dijo la Virgen a la joven: Bebe y lvate en la fuente, come la hierba que all encontrars, y le mostr el sitio de la fuente. Escarb en l, sali agua turbia; escarb de nuevo, y a la cuarta vez pudo beber. El 26 de febrero haba junto a la gruta como ochocientas personas, cuando la Virgen Santsima, a las siete de la maana, se dej ver de Bernardita. Le dijo que rezara e hiciera penitencia por los pecadores, y aadi: Te causara demasiada repugnancia subir de rodillas y besando el suelo? Subi Bernardita, como la Virgen quera, y con el Rosario en la mano. Lo mismo hizo la joven el 27, despus que la Virgen le mand hiciese penitencia por s y por los dems. El domingo, 28 de febrero, se haba reunido cerca de la gruta un millar de personas. La Madre de Dios estaba en pie sobre la piedra cubierta de ramaje; ms abajo haba un rosal silvestre El 2 de marzo, las personas eran unas mil quinientas. La pursima Reina peda se hiciese una capilla; y antes haba pedido que hubiese una procesin. Rez el 4 de marzo Bernardita arrodillada, el Rosario entero, y rezaba tambin el comisario de polica; la Virgen Mara, durante su aparicin, se sonri dieciocho veces y de cuando en cuando se entristeci. Lleg el 25 de marzo; a las cuatro de la maana fue Bernardita a la gruta, haba terminado una decena del Rosario, cuando se present la Reina del cielo. Quin sois, Seora?; le pregunt; se sonri la Madre de Dios y no le contest; segunda y tercera vez insisti la joven en su peticin; entonces la Reina y Madre de misericordia, que inspiraba aquellos vehementes deseos, extendi hacia abajo los brazos, mir al cielo, levant las manos y las junt sobre el pecho, y con voz dulce, con la mayor humildad y agradecimiento, exclam: - Yo soy, la Inmaculada Concepcin. Di a los sacerdotes que edifiquen aqu una capilla. Piden, Seora, un milagro. Se sonri la Inmaculada y desapareci. Haca cuatro aos Po IX haba definido, como dogma de fe, que la Madre de Jess, en el primer instante de su concepcin, no tuvo culpa original. La Virgen dijo a Bernardita que dejase la vela encendida, como lo hizo. El 7 de abril volvi a la gruta la joven, encendi una vela y rez el Rosario. Tres cuartos de hora estuvo en xtasis. Sonrea a cada instante. El 16 de julio de 1858, fiesta del Carmen, fue la ltima aparicin. Cuando pedan a Santa Bernardita que compusiese una oracin, responda: El Rosario es mi oracin predilecta.
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Os voy a revelar un Secreto para ser santo y dichoso. Si todos los das durante cinco minutos, sabis hacer callar vuestra imaginacin, cerris los ojos a las cosas sensibles y los odos a todos los rumores de la tierra, para penetrar en vosotros mismos, y all, en el santuario de vuestra alma bautizada, que es templo del Espritu Santo, hablis a este Espritu Divino dicindole: Oh Espritu Santo, alma de mi alma, te adoro! Ilumname, guame, fortalceme, consulame; dime qu debo hacer, dame tus rdenes; te prometo someterme a todo lo que desees de m y aceptar todo lo que permitas que me suceda; hazme tan slo conocer tu voluntad" Si esto hacis, vuestra vida se deslizar feliz, serena y llena de consuelo, aun en medio de las penas, porque la gracia ser en proporcin a la prueba, dndonos la fuerza de sobrellevarla, y llegaris as a la puerta del Paraso, cargados de mritos. Esta sumisin al Espritu Santo es el secreto de la Santidad.
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EL SEOR ES MI PASTOR
El Seor es mi pastor, nada me falta en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas; me gua por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por caadas oscuras, nada temo, porque T vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. (...) Tu bondad y tu misericordia me acompaan todos los das de mi vida, y habitar en la casa del seor, por aos sin trmino.
(Salmo 22)
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21. He sido causa de que otros pecasen por mi conversacin, mi modo de vestir, mi asistencia a algn espectculo o con el prstamo de algn libro o revista? He tratado de reparar el escndalo? 22. He sido perezoso en el cumplimiento de mis deberes? Retraso con frecuencia el momento de ponerme a trabajar o a estudiar? 23. He aceptado pensamientos o miradas impuras?2 4. He realizado actos impuros? Solo o con otras personas? Del mismo o distinto sexo? Hice algo para impedir las consecuencias de esas relaciones? 25. Antes de asistir a un espectculo o de leer un libro, me entero de su calificacin moral? 26. He usado indebidamente el matrimonio? Acepto y vivo conforme a la doctrina de la Iglesia en esta materia? 27. He tomado dinero o cosas que no son mas? He restituido o reparado? 28. He engaado a otros cobrando ms de lo debido? 29. He malgastado el dinero? Doy limosna segn mi posicin? 30. He prestado mi apoyo a programas de accin social y poltica inmorales y anticristianos? 31. He dicho mentiras? He reparado el dao que haya podido seguirse? 32. He descubierto, sin causa justa, defectos graves de otras personas? 33. He hablado o pensado mal de otros? He calumniado? 34. Soy ejemplar en mi trabajo? Utilizo cosas de la empresa en provecho propio, faltando a la justicia? 35. Estoy dispuesto a sufrir una merma en mi reputacin profesional antes de cometer o cooperar formalmente en una injusticia? 36. Me preocupo de influir - con naturalidad y sin respetos humanos- para hacer ms cristiano el ambiente a mi alrededor? S defender a Cristo y a la doctrina de la Iglesia? 37. Hago el propsito de plantearme ms en serio mi formacin cristiana y mis relaciones con Dios? Acaba con el acto de contricin: Seor mo, Jesucristo...
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SOY HERMANO/A DE TODAS LAS PERSONAS Cmo es mi relacin con los dems? -est regida por el amor, el respeto? -est regida por la justicia o no me importa su mal, si es para mi provecho? -comparto lo que es mo con los pobres? -hablo peyorativamente de los dems, los he calumniado, les he insultado? -les he defraudado, engaado, robado? -soy justo en mi trabajo o me domina la pereza y la falta de responsabilidad? -me siento enemigo de los que no piensan como yo? -cules son mis posturas frente a los inmigrantes, extranjeros o gente de diferente raza o religin a la ma? -estoy dispuesto a perdonar incluso a los enemigos, sean del signo que sean?
SOY MIEMBRO DEL PUEBLO DE DIOS, DE LA IGLESIA Cul es mi vivencia cristiana?: -estoy contento de ser cristiano? -me siento miembro de la Iglesia de Cristo, o no me interesa? -creo en el misterio de una Iglesia asistida por el Espritu Santo, a pesar de toda su carga humana y terrenal? -mi disentir en cosas concretas que no pertenecen a la fe es equilibrado, no despectivo y anulativo de la legtima autoridad? -siento la Iglesia como cosa ma, la amo o no veo en ella sino una sociedad de servicio, no un misterio de salvacin para todos del cual yo formo parte? -me siento catlico universal, con una fe que me une con todos a pesar del amor que pueda sentir por mis peculiaridades? -cmo hablo de mi Iglesia delante de los creyentes y de los que no lo son?
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Cuales son mis valores?: -tienen algo que ver con el Evangelio? -al mundo lo mueven la codicia del tener, del poder y del xito; sus dolos son el poseer, el disfrutar y el orgullo al precio que sea: al Evangelio lo mueve un amor universal, la justicia, los derechos humanos. Y a m?
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Alabad al Seor todas las naciones; alabadle todos los pueblos. Porque ha confirmado su misericordia con nosotros; y la verdad del Seor permanece eternamente. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
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FELICITACIN SABATINA
FELICITACIN Bendita sea tu pureza / y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea / en tan graciosa belleza. / A ti, celestial princesa, / Virgen sagrada, Mara, / te ofrezco en este da / alma, vida y corazn. / Mrame con compasin! / No me dejes, Madre ma!
SALUDO Gocmonos siempre en el Seor, honrando a la bienaventurada Virgen Santa Mara, Madre de Dios, Virgen antes del parto, en el parto y despus del parto. Predestinada antes que todas las criaturas, Reina y Corredentora, Abogada nuestra. Amn.
PLEGARIA Virgen Madre de Dios, Pursima Mara; El que no cabe en todo el orbe se encerr hecho hombre en tus entraas. Despus del parto quedaste virgen. Madre de Dios, intercede por nosotros. R Dios te salve... Virgen Inmaculada, concebida sin pecado: Imploran tu favor los poderosos, porque eres la ms poderosa de las criaturas y la ms bella de los siglos. El Seor te visti con vestido de santidad y te rode con el manto de su gracia, como a esposa adornada con sus joyas.
R Dios te salve... Bendita eres t, Virgen Mara Inmaculada, por el Seor, Dios excelso, sobre todas las mujeres de la tierra. T eres la gloria de Jerusaln; t la alegra de Israel; t eres la honra de nuestro pueblo; t la abogada de los pecadores R Dios te salve... ORACIN Omnipotente y sempiterno Dios, que con la cooperacin del Espritu Santo preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre Mara para que fuese merecedora de ser morada digna de tu Hijo: concdenos que, pues celebramos con alegra su conmemoracin, por su piadosa intercesin seamos liberados de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Jesucristo, Seor nuestro. Amn. Salve
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FRANCISCO DE ASS AYER Y HOY Hace ochocientos aos naca Francisco de Ass, un santo con una influencia trascendental en el ayer y en el hoy. La Iglesia, la sociedad, el arte, la literatura vienen marcadas con su sello. Su vida, sus ejemplos, su palabra, su ideal han arrastrado tras l a multitudes. Sigue teniendo vigencia y atraccin hoy? Su palabra de paz y bien sigue siendo ansia viva en el corazn de los hombres? Hay anhelos de paz, de alegra, de desprendimiento al estilo franciscano? Estos cuatro hombres dicen que s: - El fundador y rector de la Universidad de Miln, Agustn Gemelli,. afirmaba con acento de esperanza y desafo: San Francisco puede, aun hoy, hacer tornar a los hombres a Cristo, porque su espiritualidad ofrece una especial y directa respuesta a los problemas de la conciencia moderna: inquietud interior, crisis de libertad, tendencia a la accin, anhelo de felicidad... - Desde Brasil el obispo Helder Cmara proclama: Francisco de Ass es uno de esos seres extraordinarios que a travs de los siglos, latitudes y longitudes contina desafiando, cuestionando y conmoviendo constantemente. - El literato Ernesto Pinto, desde la ltima pgina de su libro San Francisco y la revolucin social, afirma: Este pueblo se salvar no por las armas ni por la violencia ni por la fuerza entronizada, sino por un puado de hombres que tengan el coraje, al igual que Francisco de Ass, de hacerse puros y de hacerse buenos, transmitiendo hacia afuera el cielo de las propias almas, para que el mundo sea hermoso, la vida justa y cada persona se encuentre de pie en un planeta sin tiranos. - Vzquez de Mella fue un terciario ilustre y en uno de sus vibrantes discursos, tras denunciar la invasin de errores e inmoralidad, pronuncia este prrafo: ... Y cuando, despus de la noche funeral que se acerca, venga el gran da, yo tengo la firme esperanza de que esa democracia que predic San Francisco llegue a imperar en el mundo, pero ser cuando el cordn franciscano cia el planeta como un ecuador y el Serafn de Ass se sirva de l para levantar la tierra y suspenderla de los brazos del Crucificado para que la humanidad arrepentida apague su sed en la herida que abri la lanza... Estas afirmaciones engendran responsabilidades. Tenemos que hacer presente en el mundo ese espritu suyo.
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POR LA SEAL DE LA SANTA CRUZ... PIDAMOS PERDN A DIOS: - A Ti, Seor, elevo mi alma. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. - T eres mi Dios y mi Salvador. Cristo, ten piedad. - Cristo, ten piedad. - Dame la gracia de tu perdn. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. ORACIN Mranos, Seor. Nos hemos congregado en tu nombre. Queremos honrar a tu siervo Francisco de Ass y aprender de l tus caminos. Que su ejemplo nos confirme en la fraternidad, en la obediencia a la santa Iglesia y en la fe catlica. Ensanos qu debemos hacer para que con tu ayuda logremos agradarte en todo. Que seas T quien gue nuestros juicios. nenos a Ti de verdad con la fuerza de tu gracia para que vivamos unidos contigo y en nada nos desviemos de la verdad. Que hagamos de nuestro hogar una pequea iglesia donde reines T y donde te amemos hasta que consigamos los premios eternos. Amn. REFLEXIN Francisco nace en Ass en el ao 1181 en el hogar formado por Pedro Bernardone y Pica Bourlemont. El padre es trabajador, sagaz, comerciante emprendedor. La madre es noble, sencilla, espiritual, religiosa. Es bautizado en la iglesia de San Rufino. La primera educacin comienza a la sombra del hogar, y luego asiste a la escuela que all, muy cerca, regentan los sacerdotes de la iglesia de San Jorge... Jess dedic treinta aos de su vida a santificar la familia y darnos ejemplo de vida hogarea, y tres solamente a todo lo dems. La Iglesia es consciente de que la familia es una institucin de cuyo estado de salud depende la revitalizacin de la comunidad cristiana... y por eso denuncia el choque fuerte que existe entre lo que es hoy la familia y lo que debiera ser. Los cristianos han de redescubrir la dimensin humana y espiritual del hogar. La familia es una convivencia calentada por el amor y bendecida por Dios. Para que la casa sea un hogar hay que hacer de ella un centro donde confluya el amor. Muchas veces hemos repetido que la familia es la clula fundamental y primaria de la sociedad. Todo hogar debe ser escuela e iglesia. Cuntos padres abdican de su noble e insustituible misin! San Agustn repeta: Haced de tu hogar una pequea Iglesia, y el Concilio Vaticano II nos ha recordado: En esta especie de iglesia domstica los padres deben ser para sus hijos predicadores de la fe mediante la palabra y el ejemplo. Cmo se vive hoy la fe en las familias? Necesitamos padres que se responsabilicen de la fe propia y de la de los suyos, que recuerden aquello del da del bautismo: Sabis que te obligis a educarlos en la fe? Medita brevemente y pide la gracia que desees alcanzar.
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ACLAMACIONES - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador fuese llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Ass tenga cada da nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro...) ORACIN FINAL Seor Jess, T viviste en una familia feliz, la familia santa de Nazaret. Hoy hemos contemplado a Francisco de Ass en su hogar, creciendo en edad y en gracia. Queremos pedirte por nuestras familias. Deseamos que hagas de nuestro hogar una morada de tu presencia. Que sea clido y dichoso, que en l haya tranquilidad, serenidad, salud. Que los hijos sean y se sientan amados. Llena el corazn de los padres de paciencia y comprensin, de luz y generosidad sin lmites. Que sea escuela de fe y de vida. Que la alegra brille en los ojos, la confianza abra todas las puertas, la dicha resplandezca en los rostros y sea la paz la reina del hogar y la unidad su slido fundamento. Te lo pedimos a Ti que fuiste un hijo feliz en el hogar de Nazaret junto a Jos y a Mara. Amn.
DA 2- SUEOS E IDEAL
- POR LA SEAL DE LA SANTA CRUZ... PIDAMOS PERDN A DIOS: - T conoces mi corazn. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. - T sabes cmo es el fondo de mi alma. Cristo, ten piedad. - Cristo, ten piedad. - T eres mi camino y mi descanso. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. ORACIN Oremos con el Hermano Francisco: Omnipotente, eterno y misericordioso Dios: Ilumina, te ruego, las tinieblas de nuestra mente, danos una fe recta, una slida esperanza y un amor perfecto. Haz que te conozcamos, oh Dios!, para que todo lo hagamos conforme a tu verdadera y santa voluntad...Concdenos a nosotros, hombres miserables, hacer por Ti lo que sabemos T quieres, y siempre querer lo que Te agrada, para que, interiormente purificados, iluminados y encendidos por el fuego del Espritu Santo, podamos seguir las huellas de tu Hijo, nuestro - Seor Jesucristo, y por sola tu gracia llegar a Ti, oh Altsimo, que vives y reinas en Trinidad perfecta y muy simple unidad y eres glorificado, Dios omnipotente, por los siglos de los siglos. Amn. REFLEXIN
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Toms de Celano pone tonos oscuros en la juventud de Francisco de Ass, pero San Buenaventura afirma categricamente que el corazn y el alma de Francisco permanecieron ntegros y puros en la gracia de Dios... La expresin del santo de cuando yo estaba en pecado hace referencia a la situacin de cuantos pierden el tiempo y malgastan sus energas en diversiones efmeras...Para Francisco todo era alegra y cantaba su alegra a los cuatro vientos. Se nos muestra con un cmulo de virtudes humanas enriquecedoras. Es poeta, educado, trovador, juglar, espontneo, caballeresco. Ama todo. Le encanta lo bello, cuanto le dice que la vida es hermosa. En su alma hay un trono para la bondad, la compasin, la ternura, la amistad. El compaerismo, la alegra, la diversin bullanguera, la msica, los aplausos de sus conciudadanos que le aclaman el rey de la juventud de Ass entretienen sus primeros pasos juveniles. Pero all, muy dentro, est su problema ntimo: Qu ir a ser? Trovador, poeta, juglar, caballero, militar, santo?, En su alma haba nostalgia de algo grande. El no haba nacido para mediocre, para ser uno ms. Era un alma preparada para la irrupcin de Dios y para una respuesta integral. Tendr que venir la prisin con su tiempo para pensar en soledad, la enfermedad, la larga convalecencia...Un da Cristo irrumpe en su vida rompiendo lazos y ataduras y dando luz. Este es el dilogo: - Dime, Francisco, a quin vale ms servir, al seor o al criado? -Oh! AL seor. - Entonces, por qu desatiendes al seor por el servidor? - Seor, qu quieres que haga?... As Francisco se abre, se entrega al gran ideal. Nosotros vivimos atentos a la voz de Dios? No vivimos llenos de ruidos que nos impiden escuchar a Jess? Hay muchas ataduras que nos impiden abrirnos a su voluntad? Por faltarles ideal hay tantas almas tonas, anodinas, rutinarias? Medita unos momentos y pide la gracia que deseas alcanzar. ACLAMACIONES - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador fuese llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Ass tenga cada da nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro...) ORACIN FINAL Te pedimos, Seor, nos des tu luz para ver, tu fuerza y decisin, como hiciste con Francisco de Ass. Que nuestra actitud sea positiva, objetiva y valiente para decidir lo que debemos hacer, lo que es mejor para colaborar en tu reino y no a comps de nuestro gusto o capricho. Queremos ser humildes, mansos, sencillos, naturales, alegres, comprometidos como l, porque sabemos que a quienes son as es a quienes T te manifiestas.
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Que oigamos tu voz y la sigamos, conscientes de que nos acompaa tu luz, tu fuerza, tu gracia, tu Espritu. Queremos ir al mundo para hacer uno mejor. A aquel que sufre haremos feliz y al que llora consolaremos. Con un corazn humilde podremos vivir en amistad como Francisco. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Seor. Amn.
DA 3- JESS, SU GRAN IDEAL POR LA SEAL DE LA SANTA CRUZ... PIDAMOS PERDN A DIOS: - Me alej de tu casa. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. - Olvid tus caminos. Cristo, ten piedad. - Cristo, ten piedad. - Tu bondad me perdone. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. ORACIN Oremos con el Hermano Francisco: Mi Dios y mi todo. Quin eres T, dulce Dios y Seor mo? Quin soy yo, gusanillo, tu servidor? Cunto quisiera amarte, santsimo Seor mo! Cunto quisiera amarte, Seor mo! Te entregu todo mi corazn y todo mi cuerpo, y ardientemente anhelo darte ms, si supiera qu ms darte. Te ruego, mi Seor, que el ardor abrasador y dulce de tu amor absorba mi mente, librndola de todo apego terrenal, que pueda morir yo por amor de tu amor, oh T que por amor de mi amor te dignaste morir y vives por los siglos de los siglos. Amn. REFLEXIN Francisco de Ass hall en Jess personalizado su ideal: El era la belleza, la grandeza, el amor, todo el ideal soado, pero divinamente trascendente, de una plenitud de perfeccin que ninguno de sus sueos haba vislumbrado jams. Ante El su alma repeta: Mi Dios y mi todo! El hombre que se halla con Jess y se entrega a El comienza a ser transformado. Es la consecuencia lgica. El amor o los halla o los hace iguales. La fe y el amor llevan al cristiano a desear ser uno con Cristo, a dejarse transformar en imagen suya. As el fuerte que es Dios se apodera y transforma al dbil que es el hombre. Francisco se propuso imitar a Jesucristo a la letra, ntegramente, no slo externamente en su modo de vivir, sino tambin en sus virtudes interiores. San Buenaventura nos lo afirma con estas dos frases: - Vivir en perfecta conformidad con Cristo... - Ser totalmente imitador de Cristo (Prlogo de la Leyenda Mayor). Toms de Celano repetidas veces insiste en la misma idea: - Esfurzase en restaurar en su interior a Cristo.
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- El verdadero amor de Cristo haba transformado en idntica figura al amante. - Mucho tena que ver con Jess: Jess en el corazn, Jess en los labios, Jess en los odos, Jess en los ojos, Jess en las manos, Jess en todo su cuerpo. Toda su vida es la reproduccin fiel del nico Jess. Seguir a Cristo, imitndole por amor, es el ideal que vivi San Francisco. Toda la espiritualidad franciscana va marcada por esa imitacin, y, en realidad, se debiera ser el ideal de todo cristiano: seguir a Jesucristo, encarnado, pobre, crucificado. La vida cristiana tiene como meta la transformacin del hombre en otro Cristo. Ser cristiano es sentir como Jess y vivir como El. Es comprometerse a reproducir el vivir y sentir de Jess. La meta de nuestra ascensin espiritual viene marcada por aquella frase de San Pablo: Vivo yo, mas no yo, es Cristo quien vive en m. Eso lo poda decir Francisco de Ass. Nosotros? Podemos decir que Jess es gua, ideal, meta, modelo? Cada cristiano debera ser otro Cristo. Medita brevemente y pide la gracia que deseas alcanzar. ACLAMACIONES - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Ass nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Ass tenga cada da nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro...) ORACIN FINAL Seor Jess, nuestros deseos ms ntimos te buscan y te invocan, nuestros anhelos ms profundos te reclaman. Todos necesitamos de Ti. El enfermo, el sediento, el que busca la belleza, el que ansa la verdad, el que se esfuerza por conseguir la paz... te est buscando a Ti que eres la saciedad, que eres la belleza plena, la verdad digna de ser conocida, la nica paz donde pueden descansar los corazones. Mustranos tu rostro como se lo mostraste a Francisco de Ass. No te podremos encontrar si T no te haces presente. S camino y gua, causa de alegra y luz, razn de existir y sentido de la vida, brjula y horizonte, ideal y plenitud. Que al sentir el ofrecimiento de tu amistad sepamos corresponder como T lo esperas y mereces. A Ti gloria y honor por los siglos. Amn.
DA 4-CON JESS ESTA MARA POR LA SEAL DE LA SANTA CRUZ .. PIDAMOS PERDN A DIOS: - Reconozco mi culpa. Seor, ten piedad.
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- Seor, ten piedad. - Contra Ti slo pequ. Cristo, ten piedad. - Cristo, ten piedad. - Hazme or el gozo y la alegra. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. ORACIN Dirijamos nuestra mirada a Mara e invoqumosla con las palabras del Hermano Francisco: Virgen, Santa Mara, en el mundo jams ha nacido mujer que se te parezca, Hija y Esclava del Rey Altsimo, Madre de nuestro Seor Jesucristo, Esposa del Espritu Santo...Salve, Dama santa, Reina santsima. Oh Mara, Madre de Dios y perpetuamente Virgen, escogida por el santsimo Padre celestial, consagrada por El y su Hijo muy amado y el Espritu Parclito. En ti estuvo y permanece la plenitud de gracia y Aquel que es todo Bien...Santa Madre de Dios, dulce y hermosa, ruega por nosotros al Rey entregado a la muerte, tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amn. REFLEXIN En la espiritualidad franciscana Jess no viene solo. A su lado est Mara como en el Evangelio, recibindolo y entregndolo. Jess y Mara, inseparables, fueron para Francisco de Ass la personalizacin de su ideal. San Buenaventura nos lo presenta en la Capilla de la Porcincula suplicando con suspiros interminables a Aqulla que concibi al Verbo lleno de gracia y de verdad que se dignara ser su madre e intercesora..., y aade: Tal era el tierno culto que profesaba Francisco a la bendita Virgen, considerndola Madre suave y amiga preciosa, que, confiando en Ella despus de Jesucristo, le haba constituido abogada suya y de sus hijos. Toms de Celano nos describe que herva y se abrasaba en amor hacia la Madre de toda bondad y que le sola cantar tales alabanzas, recitarle tales oraciones y ofrecerle tales afectos que resulta muy difcil repetirlos en humano lenguaje.... En una de sus oraciones marianas Francisco la invoca con estos ttulos: Salve, palacio de Dios! Salve, tabernculo de Dios! Salve, casa del Seor! Salve, vestidura de Dios! Salve, esclava del Seor! Salve, Madre de Dios!... Tres eran las razones fundamentales en que basa San Francisco su amor a Mara: Porque Ella nos dio a Jesucristo -Mara ha convertido al Dios de majestad en hermano nuestro-, porque es nuestra Madre y por ser modelo y protectora...La Orden Franciscana recogi de Francisco ese amor a Mara, y as la historia nos cita a sus hijos - frailes, monjas, terciarios seglares- como defensores de Mara y de sus privilegios y como hijos suyos predilectos. Donde ha habido un franciscano all estaba un fervoroso devoto de Mara. Y nosotros? Colocamos a Jess y Mara como centro de nuestra devocin? Recordamos a Mara como Madre y Reina, como modelo y protectora? Sabemos amarla de verdad y defender sus privilegios? Medita unos momentos y pide la gracia que deseas alcanzar.
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ACLAMACIONES - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por me. dio de San Francisco de Ass nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Ass tenga cada da nuevos seguidores e imitadores (Padrenuestro...) ORACIN FINAL Seor, hoy hemos querido aprender de San Francisco, tu hijo, su amor a Mara. El la vio como madre de Jess, como modelo de todas las virtudes y como protectora de su Orden a lo largo de los siglos. T lo has querido as porque nos la entregaste por Madre y la coronaste de gloria y esplendor. Haznos sentir siempre el consuelo de su proteccin maternal. Que nos entreguemos, como Ella, al servicio de tu plan de salvacin para los hombres. Que, guiados por el Espritu Santo, busquemos tu divina voluntad y tu palabra salvadora, y anhelemos siempre las realidades de tu Reino, viviendo firmes en la fe, seguros en la esperanza y constantes en el amor. Que con Mara cantemos agradecidos tus maravillas y, protegidos con su intercesin, alcancemos la gloria de tus hijos. Amn.
POR LA SEAL DE LA SANTA CRUZ... PIDAMOS PERDN A DIOS: - Por las divisiones, odios y guerras. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. - Porque no llevamos las manos unidas. Cristo, ten piedad. - Cristo, ten piedad. - Porque no vivimos como hijos de un mismo Padre. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. ORACIN Oremos con el Hermano Francisco: Omnipotente, altsimo, santsimo y sumo Dios, Padre santo y justo, Rey de cielos y tierra. Gracias te damos por ser T lo que eres. Porque por tu santa voluntad, por tu Hijo muy amado, en el Espritu Santo, creaste todas las cosas, espirituales y corporales. Porque nos creaste a imagen y semejanza tuya. T eres el Bien, sumo Bien, todo Bien, Seor, Dios mo vivo y verdadero...T que slo eres bueno, haz que siempre te tributemos toda alabanza y toda gloria, toda accin de gracias, todo honor y toda bendicin. Haz que a Ti siempre devolvamos todo bien. Amn. REFLEXIN
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Francisco de Ass se entrega a Cristo, y Jess le lleva al Padre. Dios es nuestro Padre. Una de las cosas que marcan la vida de los hombres es la idea que se tenga de Dios. El franciscanismo es alegre, libre y pobre porque vive una visin providencialista de Dios. Si Dios es Padre, Francisco puede vivir desprendido, alegre, confiado, fraternal: - Si Dios cuida de las flores y las aves, ms de l... - Hasta ahora he llamado padre mo a Pedro Bernardone. Desde ahora dir: Padre nuestro que ests en los cielos... Y lo deja todo: vestidos, amistades, diversiones, preocupaciones, dinero, alforjas... y se desposa con dama pobreza. Era la consecuencia de creer que Dios es Padre. Los antiguos no saban definir a Dios. Para ellos Dios era el sin nombre, el que es, el grande y omnipotente, el seor del mundo. Jess nos trajo la gran noticia de que Dios es nuestro Padre, que nos ama, que cuida de nosotros. Tertuliano dira que nadie es tan padre como nuestro Dios.Francisco de Ass vivi especialmente esa realidad... y se ech en sus brazos paternales predicando un evangelio de libertad y de alegre pobreza, sin tachaduras ni aadidos. Que Dios es un Padre no era para Francisco un dogma fro, sino una experiencia religiosa profunda. Lo dems ya fue respuesta. Amor y egosmo son incompatibles en un corazn. El amor exige renunciamientos y engendra desprendimiento. El amor quiere ser libre y rompe todas las ataduras... Qu es para nosotros Dios? Qu supone en nuestras vidas? Para muchos Dios es el gran olvidado, un desconocido, un ser que est muy lejos, all en las alturas. Para otros es el ser que crea, ordena y conserva. Para los cristianos debe ser un Padre que ama y cuida providentemente. Somos responsables del rostro que el mundo ve de Dios. Qu imagen proyectamos de nuestros Dios? Un Dios juez, ausente, lejano o un Dios amigo y padre? Muchas veces no tenemos olvidado que muy cerca de nosotros est El que espera para tendernos una mano amiga, para venir en nuestra ayuda? Medita brevemente y pide la gracia que desees alcanzar. ACLAMACIONES - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Ass nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Ass tenga cada da nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro...) ORACIN FINAL Seor, sumo Bien, todo Bien, tu enviado Jess nos dijo que eras y te llamabas Padre, que nos has amado desde la eternidad como se ama a un hijo. Hoy hemos querido aprender de San Francisco esa verdad y esa vivencia. Donde hay amor no debe haber temor ni preocupaciones, ansiedades ni inquietud. Que te sintamos velando nuestros das. Danos el don de tu paz. Que tu luz penetre nuestras tinieblas y nos arrojemos confiadamente en tus brazos. Que vivamos filialmente tu presencia, pues a cualquier lugar a
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donde vayamos all ests T, que eres perdn y comprensin, seguridad y certeza, alegra y plenitud. Que no olvidemos jams que T eres el amigo ideal, el amigo que nunca falla... y que sepamos corresponder como T esperas y mereces. Amn.
DA 6-FRANCISCO, HERMANO DE TODOS POR LA SEAL DE LA SANTA CRUZ... PIDAMOS PERDN A DIOS: - Por aquellas lgrimas que hice brotar. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. - Por aquel rostro al que no quise mirar. Cristo, ten piedad. - Cristo, ten piedad. - Porque no supe comprender. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. ORACIN Oremos con el Hermano Francisco de Ass: T eres santo, Seor, Dios nico, que haces maravillas. T eres fuerte, T eres grande. T eres omnipotente, T eres Padre santo, Rey de cielos y tierra...T eres caridad y amor. T eres sabidura. T eres humildad. T eres paciencia. T eres seguridad. T eres quietud. T eres gozo y alegra. T eres justicia y templanza. T eres hermosura. T eres mansedumbre. T eres fortaleza. T eres refrigerio. T eres esperanza nuestra. T eres nuestra fe. T eres nuestra gran dulzura. T eres la vida eterna, grande y admirable Seor, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. REFLEXIN Para los hombres Francisco de Ass es el hermano universal.El vivi la paternidad de Dios y, consecuentemente, vivi como hermano de todos y de todo. Recogi del Evangelio la llamada a vivir como hermano y vio cmo Cristo transformaba en hermanos a los hombres divididos. La paternidad de Dios hace posible y necesaria la fraternidad. - Al considerar el origen comn de todas las cosas, les daba a todas, por despreciables que fuesen, el dulce nombre de hermanas, pues saba muy bien que todas tenan con l un mismo principio. La palabra hermano brota constantemente de sus labios, pero antes brota de su corazn. Hace del otro, del t, del compaero, un hermano no simplemente proclamado, sino vivido como preocupacin y compromiso. Ni siquiera los malhechores quedan excluidos de su fraternal afecto. Fue capaz de humanizar de tal modo la naturaleza entera que lleg a fraternizar con todos los seres y todas las cosas. Las habla, las invita a alabar al Seor, las cuida...
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La fraternidad se construye con hechos. No hay fraternidad sin apertura al otro, sin romper barreras. La acogida calurosa y sencilla tiene que ser uno de los rasgos de la fraternidad. En sus biografas vemos y admiramos las exquisitas delicadezas que tiene para con sus seguidores: con el hermano enfermo, con el hermano hambriento, con el hermano triste y abatido, con la madre de un religioso... Y, adems de su ejemplo, nos deja sus lecciones. Y nosotros? Vivimos ese sentido fraternal en nuestras relaciones? La fraternidad evanglica la concebimos como una utopa irrealizable, como un sueo o como una aspiracin real? La fraternidad tal como nos ensea el Evangelio y como la vivi Francisco de Ass sigue siendo una llamada urgente. Medita unos momentos y pide la gracia que deseas alcanzar. ACLAMACIONES - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Ass nos has llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Ass tenga cada da nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro...) ORACIN FINAL Seor Jess, fue tu gran sueo que fusemos uno como el Padre y T, que nos amsemos como T nos amaste. Fue tu gran mandamiento, tu testamento final y la bandera distintivo para tus seguidores. Con los primeros discpulos formaste una familia, dndonos el ejemplo a seguir. Francisco de Ass fue el cantor viviente de esa fraternidad, hermano de todo y de todos. Nosotros tambin queremos formar una familia de hermanos con un solo Padre que es Dios. Derriba las murallas levantadas por el egosmo, el orgullo, la vanidad. Aleja de nosotros la envidia, la ira y la ambicin. Danos la gracia del amor fraterno para que nos comprendamos y nos amemos como T, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn.
POR LA SEAL DE LA SANTA CRUZ... PIDAMOS PERDN A DIOS: - Porque el amor ha sido slo una palabra. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. - Porque los hombres mienten y se matan. Cristo, ten piedad. - Cristo, ten piedad. - Por las sonrisas que nunca brotaron. Seor, ten piedad - Seor, ten piedad. ORACIN
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Oremos con el Hermano Francisco de Ass: Jesucristo, Seor mo, gracias te doy por tanto amor y caridad como me ests mostrando, pues seal es de gran amor el que mi Seor castigue bien a su siervo en este mundo por todas sus faltas para que no sea castigado en el otro. Dispuesto estoy, mi Seor, a sufrir gozoso cuantas penas y desgracias me quieras enviar... Desde lo alto del cielo te dignaste enviar este consuelo a m, indigno y pobre pecador. Lo devuelvo a tus manos y cuidado, pues, de lo contrario, estimara ser ladrn de tus divinos tesoros. Por el dolor y las alegras te doy gracias. Quisiera darte gracias por todo bien como te lo mereces, oh Dios vivo y verdadero, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. REFLEXIN En tiempos de San Francisco de Ass proliferaban los herejes. Aireaban los fallos reales o imaginarios de la Iglesia y su enfrentamiento con la Iglesia institucional les llevaba a la rebelin. Si Francisco hubiese seguido sus pasos, no sera hoy San Francisco de Ass, el fundador del ms maravilloso movimiento religioso despus del Cristianismo. Francisco supo unir la obediencia al evangelio con la ms completa sumisin a la Iglesia. Fue capaz de vivir el Evangelio con ms radicalidad que nadie, pero en fidelidad a la Iglesia...Su programa de vida fue: amar a la Iglesia fundada por Jess, obedecer a la Iglesia, sentir con la Iglesia. Dante le dara el ttulo de varn todo catlico. Los pasos franciscanos buscaron siempre la aprobacin y orientacin de la Iglesia: - Al dejar a su padre se refugia en el obispo de Ass como gua y maestro. - Iban Francisco y sus compaeros reconstruyendo, aseando y visitando iglesias. - Apenas son un grupo de doce y marchan a Roma para postrarse a los pies del Papa y solicitar su aprobacin. - El Papa Inocencio III les da verbalmente su aprobacin, y los Papas Honorio III y Gregorio IX se la darn por escrito. En su Regla y Testamento Francisco hace profesin de fe catlica y proclama su amor y sumisin a la Iglesia, y exige a sus seguidores esa misma fe, sumisin y amor. Nosotros? Hoy vivimos el concepto de Iglesia como comunidad de creyentes y pueblo de Dios en peregrinacin. En esa Iglesia San Pedro nos recordaba que nosotros somos piedras vivas. Nos sentimos de verdad iglesia o pensamos que Iglesia son los sacerdotes, obispos y el Papa? Vivimos en sintona con el magisterio de la Iglesia como lo hizo Francisco de Ass? Medita unos momentos y pide la gracia que deseas alcanzar. ACLAMACIONES Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Ass nos has llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro...)
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- Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Ass tenga cada da nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro...) ORACIN FINAL Seor, en la Iglesia todos estamos comprometidos... y queda tanto por hacer! Todos somos tu Iglesia. Si necesitas una mano para construir tu Reino, aqu estn las nuestras. Si quieres unos labios para anunciar tu Palabra hasta el confn de la tierra, aqu tienes los nuestros. Te ofrecemos nuestros pies de peregrinos para llevar a los hombres el mensaje de la Buena Nueva. Mustranos, Seor, el camino para que podamos ser luz que alumbre a los hermanos. Abre nuestros odos para que escuchemos tu voz como Francisco y dispn nuestra voluntad para que generosamente te respondamos como l: Seor, qu quieres que hagamos? Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Seor. Amn.
DA 8-FRANCISCO CANTOR DE LA NATURALEZA POR LA SEAL DE LA SANTA CRUZ... PIDAMOS PERDN A DIOS: - Vengo a tu presencia. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. - Vengo arrepentido. Cristo, ten piedad. - Cristo, ten piedad. - Vuelve a m tus ojos. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. ORACIN Oremos con el Hermano Francisco de Ass: Altsimo, omnipotente y buen Seor, tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendicin. A ti slo, Altsimo, se deben... Loado seas, mi Seor, por todas tus criaturas, especialmente por el hermano sol... Loado seas, mi Seor, por la hermana luna y las estrellas; en el cielo las formaste claras, preciosas y bellas. Loado seas, mi Seor, por el hermano viento y por el aire... Loado seas, mi Seor, por la hermana agua, la cual es muy til y preciosa y casta. Loado seas, mi Seor, por el hermano fuego... Loado seas, mi Seor, por nuestra hermana madre tierra, la cual nos sustenta y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas. Alabad y bendecid a mi Seor y dadle gracias, y servidle con humildad. Amn. REFLEXIN Francisco de Ass ama y confraterniza con toda la creacin. Sali al encuentro del mundo con ojos nuevos. Se admir ante la naturaleza. Todas las cosas las vio bellas, las am como hermanas y ellas le hablaron de su Dios..., y as vio a Cristo en el comienzo, en el centro y en el trmino de todo.
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La naturaleza fue su itinerario hacia Dios. Nos lo describe San Buenaventura de esta manera: - Por la contemplacin de los magnficos espectculos de la naturaleza se elevaba a su primera causa y origen. En los seres admiraba la belleza infinita del Creador, y por los vestigios impresos en las cosas encontraba doquiera a su Amado. Buscaba por todas partes e iba siempre en pos del Amado por las huellas impresas en las creaturas, y de todas formaba una escalera para llegar al mismo divino trono. Reuna en su tierno afecto de devocin todas las cosas, hablndoles del Seor y exhortndoles a su alabanza. Francisco presta su voz para que las creaturas alaben a Dios y recoge as el homenaje de la creacin entera. Su Cntico de las creaturas es tanto una alabanza a Dios por sus obras cuanto una invitacin a que ellas alaben a su Creador que les da vida, movimiento y ser.No se contenta con invitarles a cantar. Se une a ese concierto maravilloso y canta con ellas. San Buenaventura recoge esta invitacin del santo. Las hermanas aves alaban al Creador. Pongmonos en medio de ellas y cantemos tambin nosotros al Seor recitando sus alabanzas y las horas cannicas. Es una nueva visin del mundo. Goza de la naturaleza para alabar a Dios. Toda belleza est en El y viene de El. Admira las obras, admira a Dios en ellas, y ellas le hablan con fuerza persuasiva e instintivamente percibe smbolos de Cristo en todas ellas. Todo le recuerda al Amado. No se queda en la mera afirmacin de Qu bellas son las cosas, sino que pasa a Dios sea alabado por todas sus creaturas, y da gracias a su Dios por todas ellas y las invita a que ellas lo hagan. Nosotros? Sabemos ir por las maravillas que admiramos al Creador? Somos sensibles para escuchar el cntico glorioso de la naturaleza entera y unirnos a ese concierto de alabanza? Medita brevemente y pide la gracia que desees alcanzar. ACLAMACIONES - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Ass nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Ass tenga cada da nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro...) ORACIN FINAL Seor, hemos querido recoger la leccin de San Francisco. Como l queremos verte en tus obras y a travs de ellas llegar hasta Ti. Que veamos en las flores el amor de quien las viste as, y en los vientos el poder de quien puede calmarlos, y en las aves del camino la ternura del Padre Creador que vela por ellas. Que todo el universo sea para nosotros una cancin de alabanza y nos unamos a ella. Loado seas, mi Seor, por toda tus creaturas.A travs de nosotros los dems juzgan a Dios. Que todos vean nuestras buenas obras para que glorifiquen al Padre celestial. Que llevemos en nuestras vidas amor, perdn, unin, verdad, fe, esperanza, alegra, luz. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Seor. Amn.
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POR LA SEAL DE LA SANTA CRUZ... PIDAMOS PERDN A DIOS: - Porque no escuchamos tu Palabra. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. - Porque no somos testigos de tu amor. Cristo, ten piedad. - Cristo, ten piedad. - Porque no hemos hecho un mundo en paz. Seor, ten piedad. - Seor, ten piedad. ORACIN Oremos con el Hermano Francisco de Ass: Gracias te doy, Seor, santificador y gua de pobrecillos, que me regocijas cada da con el relato de la vida de mis religiosos y seguidores. Bendice, te ruego, con abundancia a aquellos religiosos y a todos aquellos que por medio de sus buenos ejemplos den honor a la Orden. Santifcalos con dones especiales. Seor, te recomiendo esta familia que me ha sido confiada y que lleva hoy mi nombre. Que vayan por la vida sembrando paz y amor, alegra y fraternidad. T los escogiste y llamaste a tu conocimiento y servicio. Que en la tierra sean llenos de tu bendicin y en el cielo lo sean de la bendicin del Altsimo Padre celestial. Amn. REFLEXIN Todos deseamos la paz. Hablamos de ella y hasta la pedimos en nuestras oraciones, pero lo hacemos como si la paz no fuese obra de los hombres. Por eso hay muchas palabras pacficas y pocas obras pacificadoras. La paz tiene sus races en el corazn de los hombres. Es obra nuestra. Jess dej una bienaventuranza para los constructores de la paz. Francisco de Ass, tras su encuentro y entrega a Cristo, halla la paz y ve que el Evangelio le confiere la misin de comunicarla. Sus predicaciones comienzan con estas palabras: El Seor te d la paz, y manda a los suyos que cuando van por el mundo usen de saludo el deseo de la paz: La paz sea en esta casa...Su sola presencia era ya una predicacin de paz. Ante los conflictos de aquel tiempo se siente comprometido y responsable..., y echa sobre s mismo el deber de reconciliar y establecer la paz. Donde haba divisiones, all iba l a sembrar la paz: Arezo, Perusa, Ass. Tambin nosotros debemos ser constructores de paz. La paz cristiana ha de ser fraterna: fruto de la conciencia de que todos los pueblos formamos una sola familia que debe sentarse a la mesa comn, compartiendo los bienes que son para todos. No tiene derecho a hablar de paz quien no tiene amor. Este nos llevar a un esfuerzo por aumentar el dominio sobre nosotros mismos, a rechazar la mentira y la intriga, a luchar en serio con las armas de la paz. Todos hemos sido llamados a llevar a los hombres un mensaje de paz y de alegra, de fe y de esperanza. Seremos discpulos de Jess cuando luchemos por la paz y la verdad, cuando sigamos los caminos del amor, cuando sembremos alegra y amistad. La paz es el estado de una sociedad ordenada. Es
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la alegra serena del hombre reconciliado con Dios, con sus hermanos y con la creacin entera. Paz con Dios por la observancia de sus mandamientos, paz con los hombres por la justicia y la rectitud en el bien obrar, paz consigo mismo por el testimonio de la buena conciencia. Ojal todos le pidamos a Dios: Hazme T. Seor. instrumento de tu paz. Seor, haz de m un instrumento de paz. Donde hay odio, ponga yo amor. Donde hay ofensa, ponga perdn. Donde hay discordia, ponga unin. Donde hay error, ponga verdad. Donde hay duda, ponga fe. Donde hay desesperacin, ponga esperanza. Donde hay tinieblas, ponga tu luz. Donde hay tristeza, ponga yo alegra. OH MAESTRO, que no me empee tanto en ser consolado, como en consolar, en ser comprendido, como en comprender, en ser amado, como en amar; pues dando, se recibe, olvidando, se encuentra, perdonando, se es perdonado, muriendo, se resucita a la vida eterna. Medita brevemente y pide la gracia que deseas alcanzar. ACLAMACIONES - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Ass nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro...) - Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Ass tenga cada da nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro...) ORACIN FINAL Seor, T dijiste que es hermoso ver bajar de la montaa los pies del mensajero de la paz, que la cosecha es abundante, que faltan operarios, y que pidamos al Dueo de la mies que enve ms obreros... Un da enviaste a Francisco de Ass a iniciar el gran movimiento franciscano en el mundo, sacando la espiritualidad a la calle, anunciando un Evangelio puro, sin tachaduras, encarnado. Hoy le contemplamos espiritual, espontneo, caballeresco. Le sentimos comprensivo, sonriente, desinteresado. Le vemos amando a todos y todo: al hombre, la tierra, el lobo, el sol, las flores...Haznos encarnar su espritu en nuestros das. Queremos, como Francisco, hacer brotar una nueva primavera de espritu, de paz, de amor, de alegra. Te lo suplicamos por Jesucristo nuestro Seor. Amn.
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INVOCACIN A S. JOS
OH Dios que por inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado S.Jos como esposo de tu Santsima Madre, os suplicamos tener por intercesor en el cielo al que veneramos como protector en la tierra. T que vives y reinas por los siglos de los siglos Amn.
S. Jos, Padre adoptivo de Nuestro Seor Jesucristo, Esposo verdadero de la Virgen Mara, ruega por nosotros y por todos los moribundos de este da (noche) Amn.
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JESS, CONFO EN TI
CONFA EN MI Porque te agitas y confundes por los problemas que te trae la vida? Djame controlar todas tus cosas e irn tomndose mejores. Cuando te entregues totalmente a m, todas las cosas sern resueltas con tranquilidad, de acuerdo a mis planes. No te frustres, no me ores como apresurndome, como si quisieras forzarme a realizar tus planes. En lugar de eso, cierra los ojos de tu alma y con paz dime: "JESS YO CONFO EN TI". CONFA EN MI Trata de evitar esos pensamientos que te angustian al querer comprender las cosas que te pasan . No arruines mis planes tratando de imponer tus ideas, djame ser tu DIOS y actuar libremente en tu vida . Entrgate a m con completa confianza y deja tu futuro en mis manos
. Dime frecuentemente: "JESS YO CONFO EN TI". CONFA EN MI Lo que ms te lastima es cuando tratas de razonarlo todo de acuerdo a tus pensamientos, e intentas resolver tus problemas a tu manera . Cuando me digas: "JESS YO CONFO EN TI", no seas como el impaciente que le dice al Doctor: "crame", pero le sugiere la "mejor forma de hacerlo . Djate curar por mis brazos divinos, no tengas miedo, Yo te amo. CONFA EN MI
Si ves que las cosas se vuelven peores o ms complicadas, an cuando t ests orando; mantnte confiado en m, cierra los ojos de tu alma, y continua diciendo a cada hora: "JESS YO CONFO EN TI" . Necesito mis manos libres para poder manifestarte mis bendiciones. No ates mis manos con tus absurdas preocupaciones . Satans quiere que te frustres, hacerte sentir triste, quitarte la paz. Confa en mi, descansa en mi, entrgate a m. CONFA EN MI Yo hago milagros en la medida en que tu te abandonas a mi y de acuerdo a la fe que me tienes. As que no te preocupes, dame todas tus frustraciones y duerme en paz, y siempre dime: "JESS YO CONFO EN TI", y vers grandes milagros. Te lo prometo con todo mi amor.
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SEGUNDA APARICIN El 27 de noviembre del mismo ao, la Virgen se aparece de nuevo a santa Catalina y le da a conocer la misin que le haba sido anunciada. La Virgen viste de blanco y sus manos, a la altura del corazn, sostienen un globo dorado coronado por una cruz. El globo - dijo Mara- es smbolo del mundo y de cada persona en particular. Esta representacin de la Virgen ha recibido varios nombres: Virgen poderosa, Reina del universo, Reina del mundo y Reina de las Misiones. Seguidamente, dejando caer sus brazos hacia el suelo, en actitud de benvola conmiseracin, las manos de la Virgen se llenaron de anillos resplandecientes y de piedras preciosas, envolviendo en resplandores la tierra puesta bajo sus pies. Estos rayos -prosigui Mara- son smbolo de las gracias que concedo a cuantos me las piden. Alrededor de la Virgen, se lean, escritas en oro, las palabras que hemos reproducido ms arriba de este escrito. Se volvi la Virgen y apareci como el reverso de la medalla: una letra M entrelazada con una cruz, los corazones divinos y las doce estrellas. Cuando el P. Aladel escuch las palabras de su dirigida, la novicia Catalina, no le crey; pens que se trataba de una imaginacin de la joven novicia. Pero, despus de que aquella insistiera, mantuvo una entrevista con el arzobispo de Pars, monseor de Quelen. Este, al no encontrar en todo ello nada que se opusiera a la fe, autoriz la acuacin de la medalla. En mayo de 1832 se distribuyeron las primeras. Y muy pronto se habl de mltiples curaciones y conversiones. Dicha medalla se convirti en un signo de renovacin mariana y evanglica. RIQUEZA DOCTRINAL La Medalla Milagrosa encierra toda la riqueza de Mara. La Virgen, aplastando la cabeza de la serpiente infernal y aureolada de aquellas letras de oro, aparece como Inmaculada. El globo que tiene en sus manos, que ofrece a Dios, y los rayos que salen de los anillos de sus dedos, nos dicen que es Virgen poderosa y Medianera de todas las gracias que Dios manda al mundo por medio de Ella. La M, junto a la Cruz, nos manifiesta que es Corredentora. Los dos Corazones son, adems del smbolo del amor de Cristo por los hombres y del de su Madre, hecha Madre nuestra, el resumen de la devocin a los Sagrados Corazones. Finalmente las doce estrellas que la rodean, nos ensean que Ella es Reina. LOS PROTAGONISTAS En medio de la gran urbe de Pars (Francia), en la Capilla de la calle del Bac n. 140, conocida con el nombre de Capilla de la Medalla Milagrosa, se va sucediendo ininterrumpidamente la oracin de multitudes, desde aquellas noches del 18 y 27 de noviembre de 1830, en que la Santsima Virgen se apareci a una novicia de 24 aos, y le confi la misin de mandar acuar y propagar una medalla. Los protagonistas de aquellas dos apariciones son, desde luego, en primer lugar la Virgen; en segundo lugar aquella novicia de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Pal: Santa Catalina Labour. Despus de ella aparecen otros varios personajes protagonistas: el P. Aladel, su director espiritual; el obispo de Pars, Mons. Quelen, que autoriz la acuacin de la medalla y Alfonso de Ratisbona: uno de los muchos favorecidos por Dios con el uso devoto de la
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medalla y cuya conversin contribuy no poco para que fuera conocida con el nombre de Medalla Milagrosa. LA SANTA DEL SILENCIO Catalina era una campesina de la comarca de la Borgoa. Naci en el seno de una familia de labradores acomodados. La madre era maestra de uno de los pueblos de la vecindad. El seor Labour era conocido por todos en la comarca. Cuando Catalina naci, el 2 de mayo de 1806, era la pequea de nueve hijos: una hija, M Luisa, y siete hermanos; ms tarde el hogar acoger an a Tonina y Augusto. Mucho antes de saber leer, la nia aprendi a rezar. A los nueve aos perdi a su madre y ella corri a refugiarse a los pies de una imagen de la Virgen, su Madre del cielo. Cuando la hermana mayor, M Luisa, pide a su padre permiso para entrar en la congregacin de las Hijas de la Caridad, Catalina, de 12 aos entonces, se ofrece para solucionar la situacin del cuidado de la casa y de la granja: Tonina y yo -le asegura a su padre- podremos muy bien llevar la casa. Y el padre cede. Junto con el trabajo sacrificado que supone llevar la casa, la joven Catalina se impone otras duras penitencias: ayuno todos los viernes y sbados. En el pueblo todos la admiran y estiman. Ms de un buen partido se presenta como pretendiente al matrimonio. Catalina es seria y de buen juicio y su padre tiene una buena fortuna... Pero la respuesta es, invariablemente: no. Al acercarse a los 19 aos, un sueo extrao le confirma el verdadero sentido de su vida: se ve a ella misma rezando en la iglesia de su aldea: Fain-les Moutiers. En el altar, un sacerdote anciano, revestido de los ornamentos sagrados, celebra la misa. Terminada la ceremonia, se vuelve y le hace una seal para que se acerque. Catalina, asustada, se aleja... pero el sueo continua. Se encuentra ahora a la cabecera de un enfermo, y all estaba tambin el anciano sacerdote. Hija ma -le dice- est bien cuidar enfermos, pero llegar un da que te considerars dichosa de venir conmigo. Dios tiene sus designios sobre ti, no lo olvides! A los 22 aos llega el momento de hablar a su padre de su vocacin. La reaccin de ste es tajante: No irs! Pedro Labour quiere que su hija cambie de idea y la manda a casa de su hijo Carlos que tiene un restaurante obrero en Pars. El ambiente ruidoso del trabajo en el comedor supone para Catalina un gran sufrimiento durante todo el ao. Conmovido por el dolor de su hermana, es el propio Carlos que intercede ante su padre para que Catalina pueda seguir su vocacin. Estando Catalina en casa de un cuada en Chatillon, se entera que en la ciudad hay una Casa de Hijas de la Caridad y decide ir all. A la Superiora le confa su deseo de entrar en religin. Le llevan al recibidor y all hay un cuadro que atrae su atencin, es el retrato de un sacerdote anciano... Era el mismo sacerdote que ella haba visto en sueos: San Vicente de Pal, el fundador de esas Hijas de la Caridad. Tres meses despus Catalina atraviesa el portaln de la Casa Madre en Pars, en la ruede Bac, 140, para vivir su tiempo de formacin. All, el 18 de julio y el 27 de noviembre tendr las dos visiones de la Virgen y conocer su misin: difundir una medalla, la que la Virgen le inspira y cuyos smbolos Ella misma le explica.
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Sor Catalina da cuenta de todo a su confesor. El Padre Aladel, joven sacerdote de la Misin, escucha primero con escepticismo, pero acaba aceptando el carcter sobrenatural de la misin de Catalina. sta es toda humildad, pureza, renuncia y obediencia. Aparentemente ninguna vida religiosa fue ms comn, ms sencilla que la suya. Call siempre su secreto. Solamente su confesor lo conoce. Las religiosas de su convento saben que a una de sus hermanas en religin la Virgen se le apareci, pero ninguna conoce quin es la vidente. Por eso el Papa Po XII, el da que la canoniz, el 27 de julio de 1947, se complacer en denominarla: la Santa del silencio. ALFONSO DE RATISBONA Era a finales del otoo de 1841, cuando este joven israelita, banquero alemn, llegaba a Npoles para consagrar sus esfuerzos a la regeneracin de sus correligionarios. Conservaba en el corazn la llaga de la conversin al catolicismo de su hermano Teodoro, al que consideraba un desertor. En unos meses visitara Sicilia, Malta y Constantinopla para ms tarde volver a su pas donde habra de contraer matrimonio con una joven a la que quera. Hace antes una pequea escapada a Roma y all -dice- se aviv todo mi odio contra el catolicismo; al ver la miseria y la degradacin de los judos, me deca que ms vale estar al lado de los oprimidos que de los opresores. En un encuentro casual en la Ciudad Eterna con quien luego sera su amigo, el barn Teodoro de Bussieres, al que hace confidente de su incredulidad, ste le ofrece la medalla de la Virgen Milagrosa que Alfonso acepta por compromiso y con irona para darle a usted una prueba de que injustamente se acusa a los judos de ser obstinados e invenciblemente testarudos. Incluso se echa al bolsillo la letra de la plegaria de San Bernardo ( Acordaos , oh piadosa Virgen Mara...) Das despus se produce un nuevo encuentro de los dos personajes, y la circunstancia casual de que por el fallecimiento de un amigo del barn, Alfonso le acompaa hasta la iglesia de San Andrs para las gestiones que aqul iba a hacer para el funeral del da siguiente. Diez minutos de separacin entre ambos en el interior del templo, y... Dnde se habr metido Alfonso? Ser posible? En la capilla de San Miguel se encuentra el israelita arrodillado con el rostro baado en lgrimas: Llveme donde quiera, despus de lo que he visto, slo debo obedecer. Quiere ver a un sacerdote, recibir el bautismo, y en la iglesia de Ges su amigo le presenta al padre De Villefort: LA HE VISTO! LA HE VISTO! Sobre el altar, la Virgen Mara como est representada en la medalla Dios mo, yo que media hora antes an blasfemaba, yo que senta un odio tan violento contra la religin catlica... El 31 de enero de 1842, Rabistona fue bautizado con el nombre de Mara a peticin suya, recibiendo los sacramentos de la Confirmacin y Comunin. El 3 de junio siguiente el Papa Gregorio XVI firma un decreto confirmando la autenticidad del milagro. Mara Alfonso Ratisbona entra en la Compaa de Jess y en 1852 se une al grupo de los Padres de Sin, donde trabaja incansablemente por la salvacin de sus hermanos israelitas. El 6 de mayo de 1884 muere feliz, diciendo: ofrezco mi vida por la salvacin de Israel.
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ENSAME, SEOR
Ensame, Seor, a ser dulce y delicado en todos los acontecimientos de la vida; en los desagrados, en la inconsideracin de otros, en la insinceridad de aquellos en quienes confiaba, en la falta de fidelidad de aquellos en quienes yo descansaba. Djame que yo me ponga a un lado para pensar en la felicidad de los otros; que oculte mis penas y mis angustias, para que as sea yo el nico en sufrir sus efectos. Ensame a aprovecharme del sufrimiento que se me presenta en mi camino. Djame que lo use de tal manera que sirva para suavizarme, no para endurecerme ni amargarme, de modo que me haga paciente, no irritable; generoso en mi perdn, no mezquino, altivo e insufrible. Que nunca alguien sea menos bueno por haber percibido mi influencia. Que nadie sea menos puro, menos veraz, menos bondadoso, menos digno por haber sido mi compaero de camino en nuestra jornada hacia la vida eterna. En tanto que voy dando vueltas de una distraccin a otras, djame susurrar una palabra de amor a Ti. Que yo viva mi vida en lo sobrenatural, llena de energa para el bien y vigorosa en su empeo de santidad. Amn.
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LAS BIENAVENTURANZAS
Bienaventurados los pobres de espritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseern en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos sern consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos sern saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarn misericordia. Bienaventurados los limpios de corazn, porque ellos vern a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos sern llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por ser justos, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seris cuando te injurien y te persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque tu recompensa ser grande en el Reino de los Cielos (Mt.5,11;12).
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Corazn de Jess, paz y reconciliacin nuestra Corazn de Jess, vctima de los pecadores Corazn de Jess, salvacin de los que en ti esperan Corazn de Jess, esperanza de los que en ti mueren Corazn de Jess, delicia de todos los santos. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo R.- perdnanos, Seor. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo R.- escchanos, Seor. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo R.- ten piedad de nosotros. Jess, manso y humilde de corazn, haz nuestro corazn semejante al tuyo.
ORACIN Omnipotente y sempiterno Dios, mira al corazn de tu amado Hijo y a las alabanzas y satisfacciones que te dio en nombre de los pecadores, y concede propicio el perdn a los que imploran tu misericordia, en nombre de tu mismo Hijo Jesucristo, que contigo vive y reina en unin con el Espritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amn.
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De la muerte eterna/ Lbranos, Seor Por tu encarnacin/ Lbranos, Seor Por tu muerte y resurreccin/ Lbranos, Seor Por el envo del Espritu Santo/ Lbranos, Seor Nosotros, que somos pecadores/ Te rogamos, yenos. Para que gobiernes y conserves a tu santa Iglesia/ Te rogamos, yenos. Para que asistas al Papa y a los miembros del clero en tu servicio santo/ Te rogamos, yenos. Para que concedas paz y concordia a todos los pueblos de la tierra/ Te rogamos, yenos. Para que nos fortalezcas y asistas en tu servicio, Jess, Hijo de Dios vivo/ Te rogamos, yenos. Cristo, yenos/ Cristo, yenos. Cristo, escchanos/ Cristo escchanos. PADRE NUESTRO OREMOS. Dios todopoderoso y eterno que, al glorificar a los Santos, nos das una prueba actual de tu amor para con nosotros; haz que la intercesin de tus santos nos ayude y que su ejemplo nos mueva a imitar fielmente a tu Hijo nico. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amn.
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Madre del Redentor, virgen fecunda puerta del cielo, siempre abierta estrella del mar, ven a librar al pueblo que tropieza y quiere levantarse.
Ante la admiracin de cielo y tierra, engendraste a tu santo Creador, y permaneces siempre virgen. Recibe el saludo del ngel Gabriel y ten piedad de nosotros. Amn.
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MAGNIFICAT
Proclama mi alma la grandeza del Seor, se alegra mi espritu en Dios. mi Salvador: porque ha mirado la humildad de su esclava. Desde ahora me felicitarn todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por m: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generacin en generacin. El hace proezas con su brazo; dispersa a los soberbios de corazn. derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacos. Auxilia a Israel, su siervo, acordndose de la misericordia - como lo haba prometido a nuestros padresen favor de Abraham y su descendencia por siempre. Gloria al Padre. y al Hijo y al Espritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.
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MODO DE CONFESARSE
Despus de haberte examinado en la presencia de Dios y una vez arrodillado en el confesionario dirs: 1. Ave Mara Pursima. (En algunos lugares se aade: Bendgame, Padre, porque he pecado.) Te santiguas. 2. A continuacin puedes decir las palabras que le dijo San Pedro a Jess: Seor, T lo sabes todo, T sabes que te amo. 3. Luego debes decir el tiempo que hace que no te confiesas, y, a continuacin, todos los pecados que hayas recordado en el examen de conciencia. Procura que tu confesin sea clara, breve, completa y muy sincera. Jams calles algn pecado por vergenza o por temor: debes confiar siempre en la misericordia de Dios, que es tu Padre y te quiere perdonar. 4. El sacerdote te dar luego algunos consejos que te ayudarn a ser mejor y te impondr la penitencia. Antes de recibir la absolucin puedes manifestar tu arrepentimiento con algunas palabras de contricin (por ejemplo: Seor Jess, Hijo de Dios, ten misericordia de m que soy pecador). 5. Luego, escucha con atencin y arrepentimiento las palabras de la absolucin del sacerdote, contestando al final: Amn. 6. Despus de confesar debes cumplir la penitencia que te haya impuesto el sacerdote. Es conveniente que lo hagas lo antes posible especialmente si debes rezar algunas oraciones para evitar que se te olvide. ORACIN PARA DESPUS DE HABER CONFESADO Despus de haberte confesado no dejes nunca de darle gracias al Seor por haberte perdonado de nuevo. Es un detalle de cario de un buen hijo para con su Padre. Te doy gracias, Dios mo, por haberme perdonado mis pecados y recibido de nuevo en tu amistad. Te pido, por los mritos de tu Hijo Jesucristo y de su Madre Santsima, la Virgen Mara y de todos los Santos, suplas con tu piedad y misericordia cuanto por mi miseria haya faltado a esta confesin de suficiente contricin, pureza e integridad. Por el mismo Jesucristo Nuestro Seor. Amn.
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MODO DE CONFESARSE
Despus de haberte examinado en la presencia de Dios y una vez arrodillado en el confesionario dirs: 1. Ave Mara Pursima. (En algunos lugares se aade: Bendgame, Padre, porque he pecado.) Te santiguas. 2. A continuacin puedes decir las palabras que le dijo San Pedro a Jess: Seor, T lo sabes todo, T sabes que te amo. 3. Luego debes decir el tiempo que hace que no te confiesas, y, a continuacin, todos los pecados que hayas recordado en el examen de conciencia. Procura que tu confesin sea clara, breve, completa y muy sincera. Jams calles algn pecado por vergenza o por temor: debes confiar siempre en la misericordia de Dios, que es tu Padre y te quiere perdonar. 4. El sacerdote te dar luego algunos consejos que te ayudarn a ser mejor y te impondr la penitencia. Antes de recibir la absolucin puedes manifestar tu arrepentimiento con algunas palabras de contricin (por ejemplo: Seor Jess, Hijo de Dios, ten misericordia de m que soy pecador). 5. Luego, escucha con atencin y arrepentimiento las palabras de la absolucin del sacerdote, contestando al final: Amn. 6. Despus de confesar debes cumplir la penitencia que te haya impuesto el sacerdote. Es conveniente que lo hagas lo antes posible especialmente si debes rezar algunas oraciones para evitar que se te olvide. ORACIN PARA DESPUS DE HABER CONFESADO Despus de haberte confesado no dejes nunca de darle gracias al Seor por haberte perdonado de nuevo. Es un detalle de cario de un buen hijo para con su Padre. Te doy gracias, Dios mo, por haberme perdonado mis pecados y recibido de nuevo en tu amistad. Te pido, por los mritos de tu Hijo Jesucristo y de su Madre Santsima, la Virgen Mara y de todos los Santos, suplas con tu piedad y misericordia cuanto por mi miseria haya faltado a esta confesin de suficiente contricin, pureza e integridad. Por el mismo Jesucristo Nuestro Seor. Amn.
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Que la devocin a la Santa Faz, grabando en nuestro corazn la imagen de un Dios que sufre, nos prepare maravillosamente para contemplar un da la incomparable belleza de esta Santa Faz convertida en irradiacin de luz y de gloria.
Mons. FREPPEL
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NADA TE TURBE
NADA TE TURBE, NADA TE ESPANTE.
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NO ME MUEVE
No me mueve, mi Dios para quererte el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte.
T me mueves, Seor, muveme el verte clavado en una cruz y escarnecido; muveme el ver tu cuerpo tan herido, muveme tus afrentas y tu muerte.
Muveme, en fin, tu amor, y en tal manera que aunque no hubiera cielo yo te amara y aunque no hubiera infierno te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera pues aunque lo que espero no esperara lo mismo que te quiero te quisiera.
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NOVENA A LA INMACULADA
Da Primero INVOCACIN INICIAL E HIMNO PARA CADA DA P/Algrate, Mara, llena de gracia R/El Seor est contigo A quin debo yo llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Dulete, Virgen, de m,/mira bien nuestro dolor/que este mundo pecador/no puede vivir sin ti/ no llamo desque nac vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Tanta fue tu perfeccin/y de tanto merecer/que de ti quiso nacer/quien fue nuestra redencin/ No hay otra consolacin vida ma, sino a ti, Virgen Mara? El tesoro divinal/en tu vientre se encerr/tan precioso, que libr/todo el linaje humanal/A quin quejar mi mal vida ma, sino a ti, Virgen Mara? T sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz,/t pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue/Nunca jams llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Oh clara virginidad, /fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad./No pediremos piedad, vida ma, sino a ti, Virgen Mara? REFLEXIN DEL DA Mara irrumpe en la historia de la salvacin en la Anunciacin. Podemos leer el dilogo de San Gabriel con la Seora en Lucas, 1 , 26-38. La vida de la Santsima Virgen es como un maravilloso brillante que hay que mirarlo y volverlo a mirar. Mirarlo y volverlo a mirar para nuestra alegra. "Al ver la Estrella (los magos) se alegraron sobremanera". Mirarla, porque es nuestra estrella que encaminar nuestros pasos hacia el Seor. Mirarla para invocarla. Mirarla para aprender, para recuperar fuerzas. Para conocerla, rezamos su novena. Hay que mirar a la Virgen para afianzar nuestra fe. Ella cree: Vida de fe. Fe con obras. Es fiel. Responde a la llamada. Confa plenamente, con sencillez, con humildad. Hay que pedirle que aumente nuestra fe: "BIENAVENTURADA T QUE HAS CREDO!". A todos los que nos alegramos de sentirnos hijos de la Virgen Madre, nos conceda el Seor perpetuar nuestro gozo. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA Oracin Final OH Dios, que por la Concepcin Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, as como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesin de Mara nos concedas llegar a ti enteramente limpios . Por el mismo Jesucristo nuestro Seor
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Da Segundo
INVOCACIN INICIAL E HIMNO PARA CADA DA P/Algrate, Mara, llena de gracia R/El Seor est contigo A quin debo yo llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Dulete, Virgen, de m,/mira bien nuestro dolor/que este mundo pecador/no puede vivir sin ti/ no llamo desque nac vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Tanta fue tu perfeccin/y de tanto merecer/que de ti quiso nacer/quien fue nuestra redencin/ No hay otra consolacin vida ma, sino a ti, Virgen Mara? El tesoro divinal/en tu vientre se encerr/tan precioso, que libr/todo el linaje humanal/A quin quejar mi mal vida ma, sino a ti, Virgen Mara? T sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz,/t pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue/Nunca jams llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Oh clara virginidad, /fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad./No pediremos piedad, vida ma, sino a ti, Virgen Mara?
REFLEXIN DEL DA El segundo recuerdo que la Virgen confi a San Lucas fue el de su visita a su prima Santa Isabel. Mara parte sola y de prisa con afn de servir. Va a santificar al Bautista. Podemos contemplar la escena del servicio de la Virgen y la santificacin del Bautista en Lucas, 1, 39-56. Mara por su Fiat ha quedado constituida Madre de Dios y se define a s misma como "esclava del Seor". Servir es entregarse. Salir de s mismo. Desgastarse totalmente. Se sirve a Dios, sirviendo a los hombres por l. Qu fuerte llamada la de la Virgen a todos sus hijos: servir, ser tiles! Santificar sirviendo. Te necesita Cristo en su Iglesia. Ayuda y sirve como la Iglesia quiere ser servida. No te puedes quedar esperando una llamada solemne a cosas grandes. Tienes la llamada a servir siempre en lo pequeo. A cuantos servimos al Seor con alegra, nos conceda la gracia y la paz. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA Oracin Final OH Dios, que por la Concepcin Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, as como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesin de Mara nos concedas llegar a ti enteramente limpios . Por el mismo Jesucristo nuestro Seor DIA TERCERO INVOCACIN INICIAL E HIMNO PARA CADA DA P/Algrate, Mara, llena de gracia
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R/El Seor est contigo A quin debo yo llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Dulete, Virgen, de m,/mira bien nuestro dolor/que este mundo pecador/no puede vivir sin ti/ no llamo desque nac vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Tanta fue tu perfeccin/y de tanto merecer/que de ti quiso nacer/quien fue nuestra redencin/ No hay otra consolacin vida ma, sino a ti, Virgen Mara? El tesoro divinal/en tu vientre se encerr/tan precioso, que libr/todo el linaje humanal/A quin quejar mi mal vida ma, sino a ti, Virgen Mara? T sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz,/t pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue/Nunca jams llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Oh clara virginidad, /fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad./No pediremos piedad, vida ma, sino a ti, Virgen Mara? REFLEXIN DEL DA La escena del nacimiento del Salvador es una exposicin de abundantes ejemplos que tenemos que imitar (Lucas, 2, 1-6). Una escena ms de la vida fecunda de la Virgen, conservada por su contemplacin y su entrega fiel al Evangelio. Una narracin toda llena de tensas emociones. Sigamos al fondo de este huerto cerrado que es Mara, para recrearnos en la contemplacin de una virtud: la pobreza. Suavidad y delicadeza de tonos para dar una fuerte leccin. La del que "siendo rico se hizo pobre". Aprendamos que en el apego a las cosas no est la felicidad. La Virgen vive la unin de la pobreza y la dicha. Desprendimiento. Austeridad. Limpieza. Atencin a los pobres con nuestro desprendimiento. No crearse necesidades. A cuantos hemos visto la gloria del Seor en la mayor pobreza, nos conceda la paz y la gracia para siempre. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA Oracin Final OH Dios, que por la Concepcin Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, as como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesin de Mara nos concedas llegar a ti enteramente limpios . Por el mismo Jesucristo nuestro Seor DA CUARTO INVOCACIN INICIAL E HIMNO PARA CADA DA P/Algrate, Mara, llena de gracia R/El Seor est contigo A quin debo yo llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Dulete, Virgen, de m,/mira bien nuestro dolor/que este mundo pecador/no puede vivir sin ti/ no llamo desque nac vida ma, sino a ti, Virgen Mara?
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Tanta fue tu perfeccin/y de tanto merecer/que de ti quiso nacer/quien fue nuestra redencin/ No hay otra consolacin vida ma, sino a ti, Virgen Mara? El tesoro divinal/en tu vientre se encerr/tan precioso, que libr/todo el linaje humanal/A quin quejar mi mal vida ma, sino a ti, Virgen Mara? T sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz,/t pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue/Nunca jams llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Oh clara virginidad, /fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad./No pediremos piedad, vida ma, sino a ti, Virgen Mara? REFLEXIN DEL DA Mara es el gran camino para encontrar con toda seguridad y fcilmente a Jess. Deca S.S. Pablo VI: "Mara es siempre camino que conduce a Cristo. Todo encuentro con Ella no puede menos que terminar en un encuentro con Cristo mismo. Y que otra cosa significa el continuo recurso a Mara, sino buscar entre sus brazos, en Ella, por Ella y con Ella a Cristo nuestro Salvador?" Mara siempre muestra a Jess. Los ngeles la felicitan hablndole de Dios nacido de sus entraas. Tambin los pastores. Ella les muestra al Hijo de Dios hecho hombre. El camino ms fcil, seguro y corto de encontrar a Jess es Mara. Tratarla filialmente. Buscarla cada da desde el primer momento. Deca Pablo VI: "La encontraris en las humildes tradiciones familiares de las familias cristianas, en particular en el Rosario. En la historia de la salvacin, en el Evangelio, as como en los tesoros de la liturgia que transmiten el gran patrimonio del pensamiento y de la oracin de la Iglesia". A todos los congregados junto a la Virgen Madre para encontrarnos con Cristo Jess, la paz y el gozo para siempre. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA Oracin Final OH Dios, que por la Concepcin Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, as como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesin de Mara nos concedas llegar a ti enteramente limpios . Por el mismo Jesucristo nuestro Seor DIA QUINTO INVOCACIN INICIAL E HIMNO PARA CADA DA P/Algrate, Mara, llena de gracia R/El Seor est contigo A quin debo yo llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Dulete, Virgen, de m,/mira bien nuestro dolor/que este mundo pecador/no puede vivir sin ti/ no llamo desque nac vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Tanta fue tu perfeccin/y de tanto merecer/que de ti quiso nacer/quien fue nuestra redencin/ No hay otra consolacin vida ma, sino a ti, Virgen Mara?
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El tesoro divinal/en tu vientre se encerr/tan precioso, que libr/todo el linaje humanal/A quin quejar mi mal vida ma, sino a ti, Virgen Mara? T sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz,/t pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue/Nunca jams llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Oh clara virginidad, /fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad./No pediremos piedad, vida ma, sino a ti, Virgen Mara? REFLEXIN DEL DA Hoy nos vamos a acercar a Mara para pedirle entender estas escenas: la Circuncisin, la Purificacin, la Presentacin del Nio en el Templo. Santa obediencia podramos titular a este trptico sublime. El fondo y la raz de todo es la virtud de la humildad. Las virtudes teologales por su objeto son ms sublimes. Pero la humildad es la causa de la gracia en nosotros y sin gracia nada se salva. En el Evangelio constantemente se da a entender lo bien que acaban los humildes , lo mal que terminan los soberbios. El que es humilde no se preocupa del lugar en que le siten. Reconoce que de l no depende el fruto y entonces pide al Seor. Hace aportacin de sus cualidades que son de Dios. Sobre los hijos de la Virgen que quieren aprender sus heroicas lecciones, descienda la gracia de Dios Padre, Hijo y Espritu Santo. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA Oracin Final OH Dios, que por la Concepcin Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, as como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesin de Mara nos concedas llegar a ti enteramente limpios . Por el mismo Jesucristo nuestro Seor DIA SEXTO INVOCACIN INICIAL E HIMNO PARA CADA DA P/Algrate, Mara, llena de gracia R/El Seor est contigo A quin debo yo llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Dulete, Virgen, de m,/mira bien nuestro dolor/que este mundo pecador/no puede vivir sin ti/ no llamo desque nac vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Tanta fue tu perfeccin/y de tanto merecer/que de ti quiso nacer/quien fue nuestra redencin/ No hay otra consolacin vida ma, sino a ti, Virgen Mara? El tesoro divinal/en tu vientre se encerr/tan precioso, que libr/todo el linaje humanal/A quin quejar mi mal vida ma, sino a ti, Virgen Mara? T sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz,/t pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue/Nunca jams llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Oh clara virginidad, /fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad./No pediremos piedad, vida ma, sino a ti, Virgen Mara?
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REFLEXIN DEL DA Hoy nos corresponde contemplar a Nuestra Seora en uno de los momentos ms patticos de su vida: la huida a Egipto. En ella aprendemos una de las lecciones ms importantes para vivir: defender a Cristo. En Mateo 2, 13-15 nos revela el evangelista detalles bellsimos para captar la doctrina y para que nuestro corazn sienta con Jess, Mara y Jos. Cmo se comporta la Virgen para defender a Jess? No pierde el tiempo. No espera. Aqulla misma noche. Con suma discrecin. No se perdona ningn sacrificio. Jess en nuestra vida cristiana se encuentra tambin perseguido. Hemos de defenderle en nosotros (vida de la gracia). En la Iglesia. En los dems. La defensa de Dios nos acarrear el sacrificio y la renuncia a muchas cosas. A los mrtires les cost la sangre. A todos los que aman a Cristo y por defenderle en la vida de trabajo, de diversin, y en la intimidad del hogar, sufren persecucin y desprecio del mundo, Mara les conceda el consuelo y la gracia para siempre. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA Oracin Final OH Dios, que por la Concepcin Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, as como por la muerte prevista de tu Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesin de Mara nos concedas llegar a ti enteramente limpios . Por el mismo Jesucristo nuestro Seor DIA SPTIMO INVOCACIN INICIAL E HIMNO PARA CADA DA P/Algrate, Mara, llena de gracia R/El Seor est contigo A quin debo yo llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Dulete, Virgen, de m,/mira bien nuestro dolor/que este mundo pecador/no puede vivir sin ti/ no llamo desque nac vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Tanta fue tu perfeccin/y de tanto merecer/que de ti quiso nacer/quien fue nuestra redencin/ No hay otra consolacin vida ma, sino a ti, Virgen Mara? El tesoro divinal/en tu vientre se encerr/tan precioso, que libr/todo el linaje humanal/A quin quejar mi mal vida ma, sino a ti, Virgen Mara? T sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz,/t pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue/Nunca jams llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Oh clara virginidad, /fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad./No pediremos piedad, vida ma, sino a ti, Virgen Mara? REFLEXIN DEL DA En Lucas 2, 40-52 podemos contemplar el misterio de Jess perdido y hallado en el Templo. Jess que dialoga con Mara y Jos para ensearles una profunda doctrina.
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Iban sus padre cada ao a Jerusaln por la fiesta de la Pascua. Piedad: deberes con Dios("antes la obligacin que la devocin"), pero la primera obligacin es el trato con Dios. Unidad de vida. Hay que revisar las leyes de Dios que regulan nuestra piedad. Mara y Jos buscan a Jess sin descanso y con sacrificio. No desmayan buscndole. Al tercer da lo encuentran en el Templo. As hemos de buscar siempre al Seor, aunque se esconda., aunque tengamos que buscarle con lgrimas. A los hijos de Dios reunidos para ocuparse en el templo de las cosas que son del Padre Celestial, la paz y el gozo del Seor. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA Oracin Final OH Dios, que por la Concepcin Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, as como por la muerte prevista de este Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesin de Mara nos concedas llegar a ti enteramente limpios . Por el mismo Jesucristo nuestro Seor DIA OCTAVO INVOCACIN INICIAL E HIMNO PARA CADA DA P/Algrate, Mara, llena de gracia R/El Seor est contigo A quin debo yo llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Dulete, Virgen, de m,/mira bien nuestro dolor/que este mundo pecador/no puede vivir sin ti/ no llamo desque nac vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Tanta fue tu perfeccin/y de tanto merecer/que de ti quiso nacer/quien fue nuestra redencin/ No hay otra consolacin vida ma, sino a ti, Virgen Mara? El tesoro divinal/en tu vientre se encerr/tan precioso, que libr/todo el linaje humanal/A quin quejar mi mal vida ma, sino a ti, Virgen Mara? T sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz,/t pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue/Nunca jams llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Oh clara virginidad, /fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad./No pediremos piedad, vida ma, sino a ti, Virgen Mara? REFLEXIN DEL DA En Can de Galilea se nos manifiesta Mara como OMNIPOTENCIA SUPLICANTE. Qu hace Mara en Can? Participa en una fiesta social. El cristiano es un hombre que vive en el mundo. El hombre es social por naturaleza. El hecho de ser cristiano no lo asla de la sociedad; vive en ella; tiene que relacionarse con los dems hombres. Cristo en la gran oracin sacerdotal no pide al Padre que saque a los suyos del mundo, sino que se santifiquen en el mundo. Mara nos lo ensea a vivir en esta escena evanglica (Juan, 2, 1-11) con discrecin, naturalidad, sencillez. Una invitada ms, sin insignia especial. Sin ser notada, actuando sin ruido. Hay que vivir discretamente nuestra vida sobrenatural. Mara hace oracin en medio del banquete: "No tienen vino". Una oracin de ocasin, sin alardes ni gestos llamativos.
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Aprendamos siempre a saber "estar" en todo lugar. El cristiano tiene que estar presente en todas las actividades humanas. A todos los invitados pro Dios al banquete de su misericordia y su Eucarista, la paz y el gozo del Seor. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA Oracin Final OH Dios, que por la Concepcin Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, as como por la muerte prevista de este Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesin de Mara nos concedas llegar a ti enteramente limpios . Por el mismo Jesucristo nuestro Seor DIA NOVENO INVOCACIN INICIAL E HIMNO PARA CADA DA P/Algrate, Mara, llena de gracia R/El Seor est contigo A quin debo yo llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Dulete, Virgen, de m,/mira bien nuestro dolor/que este mundo pecador/no puede vivir sin ti/ no llamo desque nac vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Tanta fue tu perfeccin/y de tanto merecer/que de ti quiso nacer/quien fue nuestra redencin/ No hay otra consolacin vida ma, sino a ti, Virgen Mara? El tesoro divinal/en tu vientre se encerr/tan precioso, que libr/todo el linaje humanal/A quin quejar mi mal vida ma, sino a ti, Virgen Mara? T sellaste nuestra fe/con el sello de la cruz,/t pariste nuestra luz/Dios de ti nacido fue/Nunca jams llamar vida ma, sino a ti, Virgen Mara? Oh clara virginidad, /fuente de toda virtud!, no ceses de dar salud/ a toda la cristiandad./No pediremos piedad, vida ma, sino a ti, Virgen Mara? REFLEXIN DEL DA Es muy fcil centrar toda nuestra atencin en la escena del Calvario. De pie, Mara, junto a la cruz de Cristo, en compaa de un hombre joven, Juan; de unas piadosas mujeres; de una pecadora penitente; de dos ladrones crucificados; de dos conversos de ltima hora: Judas, el buen ladrn, y Longinos, el soldado. Todos estamos cobijados por la Cruz que tiene un signo de apertura eterna. Todos unidos en Cristo bajo su mirada. No hay almas de segunda clase. A todos busca y llama a la Iglesia porque todos somos hijos de Dios. No pueden haber en la Iglesia monopolios ni sociedades limitadas., ni exclusivas. Los brazos de Cristo, abiertos, lo indican y la compasin que tiene la Virgen lo define solemnemente. L Virgen goza de la maravillosa variedad de los hijos de Dios. La Iglesia es bendita por esa maravilla de la variedad en la unidad. No es cristiano rechazar lo que no nos va o no hemos tenido la humildad de conocer. Si la Iglesia, que es Cristo, aprueba, nosotros, con los brazos abiertos, tambin.
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La Madre Iglesia es fecunda como la sangre de Cristo. Amplitud y reciedumbre. Corredencin. Mara no habla, no se le oye ni un gemido. Y corredime. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA Oracin Final OH Dios, que por la Concepcin Inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos, que, as como por la muerte prevista de este Hijo la preservaste de toda mancha, por la intercesin de Mara nos concedas llegar a ti enteramente limpios . Por el mismo Jesucristo nuestro Seor
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Da 2. - OH, mi buen Jess! Tu Faz venerable pegada al suelo de Getseman y baada en copioso sudor de sangre, me descubre la grandeza de tus dolores y la gravedad de mis pecados. Dame un sincero arrepentimiento con firme propsito de nunca ms pecar.
Da 3. - OH Jess! Tu augusta y serena Faz qued sombreada con inmensa tristeza al recibir en tu frente el beso del traidor Judas. Hazme, te suplico, participante de tu ntima afliccin por tantos sacrilegios como cometen los que se acercan a recibirte en pecado mortal.
Da 4. - OH Jess! Tu Faz de infinita bondad es objeto del ms vil insulto inferido por la cruel mano de un criado en casa de Ans. No permitas que jams tome yo venganza de mis enemigos, antes bien les perdone siempre de todo corazn.
Da 5. OH Jess! En la noche oscura de tu Pasin, tu Faz sacrosanta pareci semejante a la de un leproso. Desprecios, salivazos, bofetadas e injurias afearon tu hermoso Rostro. Perdona, Seor, a los que afrentan con su irreligiosidad y blasfemias tu santsimo Nombre.
Da 6. - OH Jess! La majestuosa dignidad de tu Faz vilipendiada y coronada de espinas proclam solemnemente tu realeza sobre las naciones, confirmada por la proftica voz de Pilatos ante el pueblo al decirle: He aqu tu Rey. Concdeme, OH Rey de la gloria, un ardoroso celo de propagar tu Reino aun a costa de mi propia sangre.
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Da 7. - OH Jess! Tu Faz de Dios-Hombre se ilumin sbitamente con los resplandores de un santo gozo al estrechar entre tus brazos la suspirada cruz. Dame aliento para tomar resueltamente mi cruz y seguirte con nimo constante y generoso hasta el fin de mi vida. . Da 8. - OH Jess! Cul debi de ser la bondad de tu Faz cuando la Vernica con blanco sudario la limpiaba! Con qu amorosa gratitud la miraste, y cul no sera su asombro al hallar impreso en su lienzo tu santsimo Rostro! Haz que contemple, tu pasin con tanto amor y ternura que los rasgos puros de tu Faz queden grabados en mi corazn.
Da 9. - Santsimo Jess! Tu Faz cubierta con las sombras de la muerte, aplac la justicia del Padre, y tus ltimas palabras fueron prenda segura de eterna felicidad. Sean, OH Salvador mo, mi vida y mi muerte, una continua reparacin, unida a la de tu Madre Santsima, a quien yo tambin invocar siempre, con el dulce nombre de Madre.
ORACIN FINAL PARA TODOS LOS DAS OH Dios omnipotente y misericordioso, concede, te pedimos, que cuantos veneramos la Faz de tu Cristo, desfigurada en la Pasin a causa de nuestros pecados, merezcamos contemplarla eternamente en el resplandor de la gloria celestial. Amn.
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OH, Inmaculada Virgen Mara, Madre de Dios y Madre nuestra, al contemplarte con los brazos abiertos esparciendo gracias sobre los que te las piden, lleno de la ms viva confianza en tu poderosa y segura intercesin, manifestada innumerables veces a travs de la Medalla Milagrosa, aunque reconociendo nuestra indignidad a causa de nuestras numerosas culpas, osamos acercarnos junto a tus pies para exponerte durante esta novena nuestras ms apremiantes necesidades (pdase la gracia deseada). Escuchad, ,pues, OH Virgen de la Medalla, Milagrosa, este favor que confiados te solicitamos para mayor gloria de Dios, engrandecimiento de Vuestro Nombre y bien de nuestras almas. Y para que sirvamos mejor a tu Divino Hijo, inspranos un odio profundo al pecado y dadnos coraje para afirmarnos siempre verdaderos cristianos. As sea. Santsima Virgen, yo creo y confieso en tu Santa e Inmaculada Concepcin, pura y sin mancha. OH, Pursima Virgen Mara, por tu Concepcin Inmaculada y gloriosa prerrogativa de Madre de Dios, alnzame de tu amado Hijo la humildad, la caridad, la obediencia, la castidad, la santa pureza de corazn, de cuerpo y de espritu, la perseverancia en la prctica del bien, una santa vida y una buena muerte. Amn.
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TERCERA JORNADA Su intervencin en favor de Mxico fue tan prdiga como milagrosa, sobre todo en los trgicos tiempos de epidemias. El Papa Benedicto XIV (24 de abril de 1754) la proclam Patrona Principal y Protectora de Mxico y puede decirse que desde su aparicin, la historia de Mxico no se concibe sin la presencia de la Virgen de Guadalupe. Entre otros muchos ttulos, posee el de Patrona de toda Amrica, que le fue concedido por el papa Po X. Su festividad se celebra el 12 de diciembre, por disposicin, tambin, del citado papa Benedicto XIV y en la fecha sealada anteriormente. Fue coronada cannicamente el 12 de octubre de 1895. Su gran baslica es de las ms visitadas de toda la Iglesia. Juan Pablo II, en su visita a Guadalupe en enero de 1979, dirigi a la Virgen esta oracin: "Oh Virgen Inmaculada, Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia! T, que desde este lugar manifiestas tu clemencia y tu compasin a todos los que solicitan tu amparo; escucha la oracin que con filial confianza te dirigimos, y presntala ante tu Hijo Jess, nico Redentor nuestro." Breve Reflexin. Formulacin de la intencin de la novena. Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. CUARTA JORNADA Dijo Juan Pablo II en Guadalupe: Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso, a ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores, te consagramos en este da todo nuestro ser y todo nuestro amor. Te consagramos, tambin, nuestra vida, nuestros trabajos, nuestras alegras, nuestras enfermedades y nuestros dolores. Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos; ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado, Seora y Madre nuestra. Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia: no nos sueltes de tu mano amorosa. Virgen de Guadalupe, Madre de las Amricas, te pedimos por todos los obispos, para que conduzcan a los fieles por senderos de intensa vida cristiana, de amor y de humilde servicio a Dios y a las almas. Contempla esta inmensa mies, e intercede para que el Seor infunda hambre de santidad en todo el Pueblo de Dios, y otorgue abundantes vocaciones de sacerdotes y religiosos, fuertes en la fe y celosos dispensadores de los misterios de Dios. Concede a nuestros hogares la gracia de amar y de respetar la vida que comienza, con el mismo amor con el que concebiste en tu seno la vida del Hijo de Dios. Breve Reflexin. Formulacin de la intencin de la novena. Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. QUINTA JORNADA Juan Pablo II en Guadalupe: Virgen Santa Mara, Madre del Amor Hermoso, protege a nuestras familias, para que estn siempre muy unidas, y bendice la educacin de nuestros hijos. Esperanza nuestra, mranos con compasin, ensanos a ir continuamente a Jess y, si caemos, aydanos a levantarnos, a volver a l, mediante la confesin de nuestras culpas y pecados en el Sacramento de la Penitencia, que trae sosiego al alma. Te suplicamos que nos concedas un amor muy grande a todos los santos sacramentos, que son como las huellas que tu Hijo nos dej en la tierra. As, Madre Santsima, con la paz de Dios en la conciencia, con nuestros corazones libres de mal y de odios, podremos llevar a todos la verdadera alegra y la verdadera
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paz, que vienen de tu Hijo, nuestro Seor Jesucristo, que con Dios Padre y con el Espritu Santo, vive y reina por los siglos de los siglos. Amn. Breve Reflexin. Formulacin de la intencin de la novena. Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. SEXTA JORNADA Juan Pablo II en 1979: Salve, Mara! Nadie podr saludarte nunca de un modo ms estupendo que como lo hizo un da el arcngel en el momento de la Anunciacin. Dios te salve Mara, llena eres de gracia, el Seor es contigo. Repito estas palabras que tantos corazones guardan y tantos labios pronuncian en todo el mundo. Nosotros aqu presentes las repetimos juntos, conscientes de que stas son las palabras con las que Dios mismo, a travs de su mensajero, ha saludo a ti, la Mujer prometida en el Edn, y desde la eternidad elegida como Madre del Verbo, Madre de la Divina Sabidura, Madre del Hijo de Dios. Salve, Madre de Dios! Tu Hijo Jesucristo es nuestro Redentor y Seor. Es nuestro Maestro. Todos nosotros aqu reunidos somos sus discpulos (...).A medida que sobre estas tierras se realizaba el mandato de Cristo, a medida que con la gracia del bautismo se multiplicaban por doquier los hijos de la adopcin divina, aparece tambin la Madre. En efecto, a ti, Mara, el Hijo de Dios y a la vez Hijo tuyo, desde lo alto de la cruz indic a un hombre y dijo: He ah a tu hijo (Jn 19, 26). Y en aquel hombre te ha confiado a cada hombre. Te ha confiado a todos. Breve Reflexin. Formulacin de la intencin de la novena. Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. SPTIMA JORNADA Juan Pablo II en 1979: Perseveras de manera admirable en el misterio de Cristo, tu Hijo unignito, porque ests siempre dondequiera estn los hombres sus hermanos, dondequiera est la Iglesia. De hecho, los primeros llegados a Amrica, provenientes de tierras de eminente tradicin mariana, junto con los rudimentos de la fe cristiana, van enseando el amor a ti, Madre de Jess y de todos los hombres. Y desde que el indio Juan Diego hablara de la dulce Seora del Tepeyac, t, Madre de Guadalupe, entras de modo determinante en la vida cristiana del pueblo de Mxico. No menor ha sido tu presencia en otras partes, donde tus hijos te invocan con tiernos nombres, como Nuestra Seora de Altagracia, de la Aparecida, de Lujn y tantos otros no menos entraables, por no hacer una lista interminable, con los que en cada nacin y aun en cada zona los pueblos latinoamericanos te expresan su devocin ms profunda y t les proteges en su peregrinar de fe. Por eso ests igualmente presente en la vida de tantos pueblos y naciones de Amrica Latina, presidiendo y guiando no slo su pasado remoto sino tambin el momento actual, con sus incertidumbres y sombras. Breve Reflexin. Formulacin de la intencin de la novena. Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. OCTAVA JORNADA Juan Pablo II al CELAM en 1979: Madre de Amrica Latina! Permite pues que yo, Juan Pablo II, obispo de Roma y Papa, junto con mis hermanos en el episcopado, que representan a la Iglesia de Mxico y de toda la Amrica Latina, en este solemne momento, confiemos y
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ofrezcamos a ti, sierva del Seor, todo el patrimonio del Evangelio, de la cruz, de la resurreccin, de los que todos nosotros somos testigos, apstoles, maestros y obispos. Oh Madre! Aydanos a ser fieles dispensadores de los grandes misterios de Dios. Aydanos a ensear la verdad que tu Hijo ha anunciado y a extender el amor. Aydanos a confirmar a nuestros hermanos en la fe, aydanos a despertar la esperanza en la vida eterna. Aydanos a guardar los grandes tesoros encerrados en las almas del Pueblo de Dios que nos ha sido encomendado. Te ofrecemos todo este Pueblo de Dios. Te ofrecemos la Iglesia de Mxico y todo el continente. Te la ofrecemos como propiedad tuya. T que has entrado tan adentro en los corazones de los fieles a travs de la seal de la presencia, que es tu imagen en el santuario de Guadalupe, vive como en tu casa en estos corazones, tambin en el futuro. S uno de casa en nuestras familias, en nuestras parroquias, misiones, dicesis y en todos los pueblos.Y hazlo por medio de la Iglesia santa, la cual, imitndote a ti, Madre, desea ser a su vez una buena madre, cuidar a las almas en todas sus necesidades, anunciando el Evangelio, administrando los sacramentos, salvaguardando la vida de las familias mediante el sacramento del matrimonio, reuniendo a todos en la comunidad eucarstica por medio del Santo Sacramento del altar, acompandolos amorosamente desde la cuna hasta la entrada en la eternidad. Breve Reflexin. Formulacin de la intencin de la novena. Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. NOVENA JORNADA Juan Pablo II dijo a Nuestra Seora de Guadalupe en su visita de 1979: Oh Madre! Corrobora la fe de todos nuestros hermanos y hermanas laicos, para que en cada campo de la vida social, profesional, cultural y poltica, acten de acuerdo con la verdad y la ley que tu Hijo ha trado a la humanidad, para conducir a todos a la salvacin eterna y, al mismo tiempo, para hacer la vida sobre la tierra ms humana, ms digna del hombre (...). Deseamos poner en tus manos nuestro entero porvenir, el porvenir de la evangelizacin de Amrica Latina. Reina de los Apstoles! Acepta nuestra prontitud a servir sin reservas la causa de tu Hijo, la causa del Evangelio y la causa de la paz, basada sobre la justicia y el amor entre los hombres y entre los pueblos. Reina de la paz! Salva a las naciones y a los pueblos de todo el continente, que tanto confan en ti, de las guerras del odio y de la subversin.Haz que todos, gobernantes y sbditos, aprendan a vivir en paz, se eduquen para la paz, hagan cuanto exige la justicia y el respeto de los derechos de todo hombre, para que se consolide la paz. Acepta esta nuestra confiada entrega, oh sierva del Seor. Que tu maternal presencia en el misterio de Cristo y de la Iglesia se convierta en fuente de aquella libertad por medio de la cual "Cristo nos ha liberado" (Ga 5, 1), y, finalmente, fuente de aquella paz que el mundo no puede dar, sino que slo la da l, Cristo (cf. Jn 14, 27). Breve Reflexin. Formulacin de la intencin de la novena. Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria.
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ORACIN FINAL Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Santsima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. T que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. DIA TERCERO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Virgen Mara, en su advocacin del Monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, monte de salvacin Que vive y reina contigo en la unidad del Espritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amn. REFLEXIN DEL DA El Concilio Vaticano II y esta devocin. El nmero 67 de la Constitucin sobre la Iglesia, del Concilio Vaticano II, dice: El Sacrosanto Snodo ensea y en particular exhorta al mismo tiempo a todos los hijos de la Iglesia a que cultiven generosamente el culto, sobre todo, litrgico, hacia la Bienaventurada Virgen, como tambin estimen mucho las prcticas y ejercicios de piedad hacia Ella, recomendados en el curso de los siglos por el Magisterio.... El Papa Pablo VI, comentando este nmero de la Constitucin de la Iglesia deca: Entre las que creemos se han de contar el Rosario Mariano y el uso devoto del Escapulario del Carmen. (Congreso Mariano de Santo Domingo, 2-II-1965). INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Santsima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. T que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. DA CUARTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Virgen Mara, en su advocacin del Monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, monte de salvacin Que vive y reina contigo en la unidad del Espritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amn.
REFLEXIN DEL DA El Privilegio sabatino. La Santsima Virgen en el ao 1314 se apareci al Papa Juan XXII, dicindole estas consoladoras palabras: Quiero que favorezcas a mi Orden de los Carmelitas, y les anuncies, conforme yo lo he alcanzado en el cielo, que los religiosos de ella, o los que por devocin entraren en mi Cofrada del Carmen, llevando puesto el Escapulario, guardando castidad conforme a su estado, y rezando el Oficio divino, o los que no saben leer, abstenindose
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de comer de carne los mircoles y los sbados... Yo como Madre de Misericordia, con mis ruegos, oraciones, mritos y proteccin especial, les ayudar para que, libres cuanto antes de sus penas, especialmente el sbado inmediato a la muerte de cada uno, sean trasladadas sus almas a la bienaventuranza. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Santsima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. T que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. DIA QUINTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Virgen Mara, en su advocacin del Monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, monte de salvacin Que vive y reina contigo en la unidad del Espritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amn. REFLEXIN DEL DA El testimonio de los Romanos Pontfices. El Papa Juan XXII promulg este favor del privilegio sabatino en el Bula llamada Sabatina, el da 3 de marzo de 1322; el Papa Paulo V, por decreto del 20 de enero de 1613, permiti a todos los religiosos Carmelitas predicar pblicamente el favor revelado a Juan XXII: Se permite --dice el Decreto- a los padres carmelitas predicar al pueblo cristiano que puede piadosamente creer en la ayuda a las almas de los hermanos y cofrades muertos en caridad, que vistieron el hbito en la vida y guardaron castidad segn su estado... que la Santsima Virgen ha de ayudarles con sus continuas intercesiones, piadosos ruegos y mritos y proteccin especial despus de su muerte, principalmente en el da del sbado, da que la Iglesia tiene consagrado a la Santsima Virgen. Tambin San Po X hace mencin a este privilegio. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Santsima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. T que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. DIA SEXTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Virgen Mara, en su advocacin del Monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, monte de salvacin Que vive y reina contigo en la unidad del Espritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amn.
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REFLEXIN DEL DA La Medalla escapulario. Su Santidad Po X, en el decreto que dio por medio del Santo Oficio (16-XII-1910), dijo: 1. Los fieles pueden suplir, una vez hecha la imposicin del escapulario, el escapulario por una medalla de metal que lleve por un lado la imagen del Sagrado Corazn de Jess y por el otro una imagen de la Santsima Virgen. 2. Equivale la medalla en todo al escapulario: favores espirituales, privilegios indulgencias, incluso el privilegio sabatino. 3. La medalla debe bendecirse - con una cruz es suficiente por sacerdote facultado -, y en caso de prdida o echada perder, la que la sustituya requiere la misma bendicin que la primera (no nueva imposicin del escapulario). Los escapularios no necesitan nueva bendicin en caso de prdida o deterioro. 4. Con una sola bendicin pueden bendecirse varias medallas. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Santsima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. T que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. DIA SPTIMO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Virgen Mara, en su advocacin del Monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, monte de salvacin Que vive y reina contigo en la unidad del Espritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amn. REFLEXIN DEL DA Resumen de las obligaciones para el escapulario o medalla. De acuerdo con los documentos citados en estos das y otros, estas son las condiciones del santo Escapulario o de la Medalla-Escapulario: 1. Tener impuesto el escapulario y llevarlo habitualmente. No debe quitarse nunca. 2. Guardar castidad conforme al estado de cada uno. 3. El rezo del Oficio Divino, o el Oficio Parvo, o siete Padrenuestros, o al menos TRES AVEMARAS. Esta devocin a la Santsima Virgen ha de ayudarnos a ser ms piadosos nunca ampararnos en esta devocin para vivir una vida de indiferencia religiosa. La devocin a la virgen del Carmen nos obliga a vivir como dignos hijos de tal Madre. As lo entendieron San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jess, Santa Magdalena de Pazzis, Santa Teresita de Jess y muchos otros santos, tanto de la Orden Carmelita como sin pertenecer a la misma. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Santsima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y
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cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. T que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. DIA OCTAVO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Virgen Mara, en su advocacin del Monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, monte de salvacin Que vive y reina contigo en la unidad del Espritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amn. REFLEXIN DEL DA Actualidad de la Devocin del Santo Escapulario. Qu dice al cristiano de hoy la devocin del Carmen concretada en el santo Escapulario? Si el Escapulario se sigue considerando como la expresin de un tierno amor a la Virgen Mara, avalado con el tesoro de vida de siete siglos de existencia y supone para el que lo lleva un compromiso de imitacin de nuestra Madre, no cabe duda que entra de lleno entre los valores devocionales dignos de conservar en nuestro tiempo, mxime cuando, tanto por su forma externa - escapulario pequeo o medalla- como por su contenido religioso y teolgico, se adapta a la lnea de sencillez y naturalidad con que el pueblo sencillo acepta las cosas de Dios. Dice Po XII en la carta que dirigi a los Carmelitas con motivo del VII centenario del Escapulario: Espejo de humildad, compendio de modestia y candor, simbolismo elocuente de la oracin, con la cual invocamos el auxilio divino y smbolo de la consagracin al Corazn sagrado de la Virgen Inmaculada. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Santsima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. T que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. DIA NOVENO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Virgen Mara, en su advocacin del Monte Carmelo, nos ayude y nos haga llegar hasta Cristo, monte de salvacin Que vive y reina contigo en la unidad del Espritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amn. REFLEXIN DEL DA El Escapulario y la Consagracin a Mara El Escapulario es tambin un signo de consagracin a Mara. La consagracin implica pertenencia a Nuestra Seora, estar al servicio de Ella, como un hijo con su madre, y fidelidad a travs de la imitacin, que nos lleva a travs de Mara a una intimidad con Cristo y con su Padre. No puede haber verdadera devocin mariana sin imitacin, y el Escapulario es un continuo recuerdo de que debemos imitar la fe. la humildad. la pureza, la obediencia y el amor de Mara.
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Amar el Escapulario es amar a Mara. Amar a Mara es seguirla en su fidelidad a la voluntad de Dios. Amar a Mara significa imitacin de Mara. La devocin al Escapulario no puede tener un sentido puramente sentimental, sino de entrega, de imitacin, de consagracin a Mara y por Mara a Jess. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Te suplicamos, Seor, que la poderosa intercesin de la Santsima Virgen del Carmen, Madre de Dios y Madre nuestra, nos favorezca siempre para que, libres de todo peligro de alma y cuerpo, vivamos en tu gracia y amistad verdadera los que con tanta abundancia hemos recibido sus singulares beneficios. T que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn.
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R.- Cristo, ten piedad. D.- Seor ten piedad. R.- Seor, ten piedad. T.- Padre nuestro... D.-Y no nos dejes caer en la tentacin R.- Mas lbranos del mal. D.- Libra, Seor, su alma (sus almas). R.- De las penas del infierno. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Seor, escucha mi oracin. R.-Y llegue a ti mi clamor. D.- El Seor est con vosotros. R.-Y con tu espritu. D- Te rogamos, Seor, que absuelvas el alma de tu siervo (s) (de tu sierva (s)) de todo vnculo de pecado, para que viva en la gloria de la resurreccin, entre tus santos y elegidos. Por Cristo nuestro Seor. R.- Amn. D- Concdele (concdeles), Seor, el descanso eterno. R- Y brille para el (ellos) la luz eterna. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Su alma y la de todos los fieles difuntos descansen en paz, por la misericordia del Seor. R.- Amn. DA-2 ORACIN INICIAL PARA CADA DA Seor Jess, Juez misericordioso universal, ante quien toda culpa debe ser juzgada y expiada en esta vida o en la otra, danos gracia para no pecar y ten misericordia de las almas del purgatorio, miembros de tu Cuerpo mstico, muertos ya en tu gracia. Acepta y aplica los sobreabundantes padecimientos tuyos, de tu Madre Dolorosa y de todos los santos, como expiacin de sus pecados, y llvalos pronto a gozar de tu compaa. Mara, Madre de Misericordia, acurdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestras oraciones y los mritos a tu Hijo, intercede para que les purifique y los lleve a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulce y de la de tu Hijo bendito. Glorioso Patriarca San Jos, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio. Amn.
REFLEXION
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Aguardamos la redencin de nuestro cuerpo (Rom. 8, 14-24). Seor y Dios omnipotente! Te suplicamos por la preciosa sangre que tu Hijo derram con los crueles azotes que recibi, saques las almas del Purgatorio, y en particular las que estn prximas a subir al eterno descanso, para que as empiecen cuanto antes a alabarte y bendecirte eternamente. Amn. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Seor y Dios nuestro, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos por las almas de tus siervos que has mandado salir de este mundo, para que no las dejes en el Purgatorio por ms tiempo, sino que mandes a tus santos ngeles para que las saquen y las lleven a la patria del paraso; y, pues esperaron y creyeron en Ti, no sigan padeciendo las penas del Purgatorio, sino que empiecen a poseer los gozos eternos. Por Cristo nuestro Seor. Amn. RESPONSO D- No te acuerdes, Seor de mis pecados. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D- Seor, Dios mo, dirige mis pasos en tu presencia. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Concdele (s), Seor, el descanso eterno, y que le (s) alumbre la luz eterna. R.- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Seor, ten piedad. R.- Seor, ten piedad. D.- Cristo, ten piedad. R.- Cristo, ten piedad. D.- Seor ten piedad. R.- Seor, ten piedad. T.- Padre nuestro... D.-Y no nos dejes caer en la tentacin R.- Mas lbranos del mal. D.- Libra, Seor, su alma (sus almas). R.- De las penas del infierno. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Seor, escucha mi oracin. R.-Y llegue a ti mi clamor. D.- El Seor est con vosotros. R.-Y con tu espritu. D- Te rogamos, Seor, que absuelvas el alma de tu siervo (s) (de tu sierva (s)) de todo vnculo de pecado, para que viva en la gloria de la resurreccin, entre tus santos y elegidos. Por Cristo nuestro Seor.
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R.- Amn. D- Concdele (concdeles), Seor, el descanso eterno. R- Y brille para el (ellos) la luz eterna. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Su alma y la de todos los fieles difuntos descansen en paz, por la misericordia del Seor. R.- Amn. DA 3 ORACIN INICIAL PARA CADA DA Seor Jess, Juez misericordioso universal, ante quien toda culpa debe ser juzgada y expiada en esta vida o en la otra, danos gracia para no pecar y ten misericordia de las almas del purgatorio, miembros de tu Cuerpo mstico, muertos ya en tu gracia. Acepta y aplica los sobreabundantes padecimientos tuyos, de tu Madre Dolorosa y de todos los santos, como expiacin de sus pecados, y llvalos pronto a gozar de tu compaa. Mara, Madre de Misericordia, acurdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestras oraciones y los mritos a tu Hijo, intercede para que les purifique y los lleve a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulce y de la de tu Hijo bendito. Glorioso Patriarca San Jos, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio. Amn. REFLEXION Estaremos siempre con el Seor(II Tes.4, 12-17) Seor Dios omnipotente! Te suplicamos por la preciosa sangre que derram tu Santsimo Hijo, cuando le pusieron la corona de espinas, saques las almas del Purgatorio para que no tarden en alabarte y bendecirte eternamente en la gloria. Amn. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Seor y Dios nuestro, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos por las almas de tus siervos que has mandado salir de este mundo, para que no las dejes en el Purgatorio por ms tiempo, sino que mandes a tus santos ngeles para que las saquen y las lleven a la patria del paraso; y, pues esperaron y creyeron en Ti, no sigan padeciendo las penas del Purgatorio, sino que empiecen a poseer los gozos eternos. Por Cristo nuestro Seor. Amn. RESPONSO D- No te acuerdes, Seor de mis pecados. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D- Seor, Dios mo, dirige mis pasos en tu presencia. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Concdele (s), Seor, el descanso eterno, y que le (s) alumbre la luz eterna.
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R.- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Seor, ten piedad. R.- Seor, ten piedad. D.- Cristo, ten piedad. R.- Cristo, ten piedad. D.- Seor ten piedad. R.- Seor, ten piedad. T.- Padre nuestro... D.-Y no nos dejes caer en la tentacin R.- Mas lbranos del mal. D.- Libra, Seor, su alma (sus almas). R.- De las penas del infierno. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Seor, escucha mi oracin. R.-Y llegue a ti mi clamor. D.- El Seor est con vosotros. R.-Y con tu espritu. D- Te rogamos, Seor, que absuelvas el alma de tu siervo (s) (de tu sierva (s)) de todo vnculo de pecado, para que viva en la gloria de la resurreccin, entre tus santos y elegidos. Por Cristo nuestro Seor. R.- Amn. D- Concdele (concdeles), Seor, el descanso eterno. R- Y brille para el (ellos) la luz eterna. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Su alma y la de todos los fieles difuntos descansen en paz, por la misericordia del Seor. R.- Amn.
DA 4 ORACIN INICIAL PARA CADA DA Seor Jess, Juez misericordioso universal, ante quien toda culpa debe ser juzgada y expiada en esta vida o en la otra, danos gracia para no pecar y ten misericordia de las almas del purgatorio, miembros de tu Cuerpo mstico, muertos ya en tu gracia. Acepta y aplica los sobreabundantes padecimientos tuyos, de tu Madre Dolorosa y de todos los santos, como expiacin de sus pecados, y llvalos pronto a gozar de tu compaa. Mara, Madre de Misericordia, acurdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestras oraciones y los mritos a tu Hijo, intercede para que les purifique y los lleve a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulce y de la de tu Hijo bendito. Glorioso
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Patriarca San Jos, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio. Amn. REFLEXION VOSOTROS ESTAD PREPARADOS (Lc. 12, 35-40) Seor Dios omnipotente! Te suplicamos por la preciosa sangre que derram tu Santsimo Hijo por las calles de Jerusaln, cuando iba con la Cruz a cuestas, saques las almas del Purgatorio, a fin de que, desde el sublime trono de la gloria que espera, te alaben y bendigan eternamente. Amn. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Seor y Dios nuestro, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos por las almas de tus siervos que has mandado salir de este mundo, para que no las dejes en el Purgatorio por ms tiempo, sino que mandes a tus santos ngeles para que las saquen y las lleven a la patria del paraso; y, pues esperaron y creyeron en Ti, no sigan padeciendo las penas del Purgatorio, sino que empiecen a poseer los gozos eternos. Por Cristo nuestro Seor. Amn. RESPONSO D- No te acuerdes, Seor de mis pecados. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D- Seor, Dios mo, dirige mis pasos en tu presencia. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Concdele (s), Seor, el descanso eterno, y que le (s) alumbre la luz eterna. R.- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Seor, ten piedad. R.- Seor, ten piedad. D.- Cristo, ten piedad. R.- Cristo, ten piedad. D.- Seor ten piedad. R.- Seor, ten piedad. T.- Padre nuestro... D.-Y no nos dejes caer en la tentacin R.- Mas lbranos del mal. D.- Libra, Seor, su alma (sus almas). R.- De las penas del infierno. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Seor, escucha mi oracin. R.-Y llegue a ti mi clamor. D.- El Seor est con vosotros. R.-Y con tu espritu.
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D- Te rogamos, Seor, que absuelvas el alma de tu siervo (s) (de tu sierva (s)) de todo vnculo de pecado, para que viva en la gloria de la resurreccin, entre tus santos y elegidos. Por Cristo nuestro Seor. R.- Amn. D- Concdele (concdeles), Seor, el descanso eterno. R- Y brille para el (ellos) la luz eterna. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Su alma y la de todos los fieles difuntos descansen en paz, por la misericordia del Seor. R.- Amn. DA 5 ORACIN INICIAL PARA CADA DA Seor Jess, Juez misericordioso universal, ante quien toda culpa debe ser juzgada y expiada en esta vida o en la otra, danos gracia para no pecar y ten misericordia de las almas del purgatorio, miembros de tu Cuerpo mstico, muertos ya en tu gracia. Acepta y aplica los sobreabundantes padecimientos tuyos, de tu Madre Dolorosa y de todos los santos, como expiacin de sus pecados, y llvalos pronto a gozar de tu compaa. Mara, Madre de Misericordia, acurdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestras oraciones y los mritos a tu Hijo, intercede para que les purifique y los lleve a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulce y de la de tu Hijo bendito. Glorioso Patriarca San Jos, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio. Amn. REFLEXION EL QUE CREE EN EL HIJO TIENE VIDA ETERNA (Jn. 6,37-40) Seor y Dios omnipotente! Te suplicamos por el precioso Cuerpo y Sangre de tu Santsimo Hijo, que en la noche de su Pasin dio en comida y bebida a sus Apstoles, y dej a toda la Iglesia en sacrificio perpetuo y vivifico alimento de los fieles, saques las almas del Purgatorio para que te alaben con tu divino Hijo y con el Espritu Santo en tu gloria eternamente. Amn. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Seor y Dios nuestro, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos por las almas de tus siervos que has mandado salir de este mundo, para que no las dejes en el Purgatorio por ms tiempo, sino que mandes a tus santos ngeles para que las saquen y las lleven a la patria del paraso; y, pues esperaron y creyeron en Ti, no sigan padeciendo las penas del Purgatorio, sino que empiecen a poseer los gozos eternos. Por Cristo nuestro Seor. Amn. RESPONSO
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D- No te acuerdes, Seor de mis pecados. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D- Seor, Dios mo, dirige mis pasos en tu presencia. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Concdele (s), Seor, el descanso eterno, y que le (s) alumbre la luz eterna. R.- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Seor, ten piedad. R.- Seor, ten piedad. D.- Cristo, ten piedad. R.- Cristo, ten piedad. D.- Seor ten piedad. R.- Seor, ten piedad. T.- Padre nuestro... D.-Y no nos dejes caer en la tentacin R.- Mas lbranos del mal. D.- Libra, Seor, su alma (sus almas). R.- De las penas del infierno. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Seor, escucha mi oracin. R.-Y llegue a ti mi clamor. D.- El Seor est con vosotros. R.-Y con tu espritu. D- Te rogamos, Seor, que absuelvas el alma de tu siervo (s) (de tu sierva (s)) de todo vnculo de pecado, para que viva en la gloria de la resurreccin, entre tus santos y elegidos. Por Cristo nuestro Seor. R.- Amn. D- Concdele (concdeles), Seor, el descanso eterno. R- Y brille para el (ellos) la luz eterna. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Su alma y la de todos los fieles difuntos descansen en paz, por la misericordia del Seor. R.- Amn. DA6 ORACIN INICIAL PARA CADA DA Seor Jess, Juez misericordioso universal, ante quien toda culpa debe ser juzgada y expiada en esta vida o en la otra, danos gracia para no pecar y ten misericordia de las almas del purgatorio, miembros de tu Cuerpo mstico, muertos ya en tu gracia. Acepta y aplica los
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sobreabundantes padecimientos tuyos, de tu Madre Dolorosa y de todos los santos, como expiacin de sus pecados, y llvalos pronto a gozar de tu compaa. Mara, Madre de Misericordia, acurdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestras oraciones y los mritos a tu Hijo, intercede para que les purifique y los lleve a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulce y de la de tu Hijo bendito. Glorioso Patriarca San Jos, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio. Amn. REFLEXION YO SOY LA RESURRECCIN Y LA VIDA (Juan 11, 17-27). Seor Dios omnipotente! Te suplicamos por la preciosa sangre que tu Santsimo Hijo derram desde el rbol de la Cruz, especialmente de sus sagrados pies y manos, saques las almas del Purgatorio, en particular , por mis seres ms queridos en este mundo, para que no no sean privadas por ms tiempo de alabarte y bendecirte eternamente en la gloria. Amn. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Seor y Dios nuestro, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos por las almas de tus siervos que has mandado salir de este mundo, para que no las dejes en el Purgatorio por ms tiempo, sino que mandes a tus santos ngeles para que las saquen y las lleven a la patria del paraso; y, pues esperaron y creyeron en Ti, no sigan padeciendo las penas del Purgatorio, sino que empiecen a poseer los gozos eternos. Por Cristo nuestro Seor. Amn. RESPONSO D- No te acuerdes, Seor de mis pecados. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D- Seor, Dios mo, dirige mis pasos en tu presencia. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Concdele (s), Seor, el descanso eterno, y que le (s) alumbre la luz eterna. R.- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Seor, ten piedad. R.- Seor, ten piedad. D.- Cristo, ten piedad. R.- Cristo, ten piedad. D.- Seor ten piedad. R.- Seor, ten piedad. T.- Padre nuestro... D.-Y no nos dejes caer en la tentacin R.- Mas lbranos del mal. D.- Libra, Seor, su alma (sus almas). R.- De las penas del infierno. D.- Descanse (descansen) en paz.
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R.- Amn. D.- Seor, escucha mi oracin. R.-Y llegue a ti mi clamor. D.- El Seor est con vosotros. R.-Y con tu espritu. D- Te rogamos, Seor, que absuelvas el alma de tu siervo (s) (de tu sierva (s)) de todo vnculo de pecado, para que viva en la gloria de la resurreccin, entre tus santos y elegidos. Por Cristo nuestro Seor. R.- Amn. D- Concdele (concdeles), Seor, el descanso eterno. R- Y brille para el (ellos) la luz eterna. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Su alma y la de todos los fieles difuntos descansen en paz, por la misericordia del Seor. R.- Amn. DA 7 ORACIN INICIAL PARA CADA DA Seor Jess, Juez misericordioso universal, ante quien toda culpa debe ser juzgada y expiada en esta vida o en la otra, danos gracia para no pecar y ten misericordia de las almas del purgatorio, miembros de tu Cuerpo mstico, muertos ya en tu gracia. Acepta y aplica los sobreabundantes padecimientos tuyos, de tu Madre Dolorosa y de todos los santos, como expiacin de sus pecados, y llvalos pronto a gozar de tu compaa. Mara, Madre de Misericordia, acurdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestras oraciones y los mritos a tu Hijo, intercede para que les purifique y los lleve a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulce y de la de tu Hijo bendito. Glorioso Patriarca San Jos, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio. Amn. REFLEXION Que ellos estn donde yo estoy (S. Juan 17, 17, 24-26) Seor y Dios omnipotente! Te suplicamos por la preciosa sangre que sali del costado de tu Santsimo Hijo en presencia y con grandsimo dolor de su Santsima Madre, saques las almas del Purgatorio, para que cuanto antes vayan a la Gloria para alabar a Mara, y a ella en Ti, por todos los siglos de los siglos. Amn. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Seor y Dios nuestro, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos por las almas de tus siervos que has mandado salir de este mundo, para que no las dejes en el Purgatorio por ms tiempo, sino que mandes a tus santos ngeles para que las saquen y las
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lleven a la patria del paraso; y, pues esperaron y creyeron en Ti, no sigan padeciendo las penas del Purgatorio, sino que empiecen a poseer los gozos eternos. Por Cristo nuestro Seor. Amn.
RESPONSO D- No te acuerdes, Seor de mis pecados. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D- Seor, Dios mo, dirige mis pasos en tu presencia. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Concdele (s), Seor, el descanso eterno, y que le (s) alumbre la luz eterna. R.- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Seor, ten piedad. R.- Seor, ten piedad. D.- Cristo, ten piedad. R.- Cristo, ten piedad. D.- Seor ten piedad. R.- Seor, ten piedad. T.- Padre nuestro... D.-Y no nos dejes caer en la tentacin R.- Mas lbranos del mal. D.- Libra, Seor, su alma (sus almas). R.- De las penas del infierno. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Seor, escucha mi oracin. R.-Y llegue a ti mi clamor. D.- El Seor est con vosotros. R.-Y con tu espritu. D- Te rogamos, Seor, que absuelvas el alma de tu siervo (s) (de tu sierva (s)) de todo vnculo de pecado, para que viva en la gloria de la resurreccin, entre tus santos y elegidos. Por Cristo nuestro Seor. R.- Amn. D- Concdele (concdeles), Seor, el descanso eterno. R- Y brille para el (ellos) la luz eterna. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Su alma y la de todos los fieles difuntos descansen en paz, por la misericordia del Seor. R.- Amn. DA 8 ORACIN INICIAL PARA CADA DA
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Seor Jess, Juez misericordioso universal, ante quien toda culpa debe ser juzgada y expiada en esta vida o en la otra, danos gracia para no pecar y ten misericordia de las almas del purgatorio, miembros de tu Cuerpo mstico, muertos ya en tu gracia. Acepta y aplica los sobreabundantes padecimientos tuyos, de tu Madre Dolorosa y de todos los santos, como expiacin de sus pecados, y llvalos pronto a gozar de tu compaa. Mara, Madre de Misericordia, acurdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestras oraciones y los mritos a tu Hijo, intercede para que les purifique y los lleve a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulce y de la de tu Hijo bendito. Glorioso Patriarca San Jos, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio. Amn. REFLEXION Los muertos fueron juzgados segn sus obras (Apoc. 20, 11-21). Dios de inefable bondad y cuya misericordia es infinita! Dgnate escuchar las splicas que, con humildad y confianza, te dirigimos en favor de las almas que estn en el Purgatorio ms olvidadas de nuestras oraciones, a fin de que puedan ir a bendecirte eternamente en el cielo. Amn. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Seor y Dios nuestro, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos por las almas de tus siervos que has mandado salir de este mundo, para que no las dejes en el Purgatorio por ms tiempo, sino que mandes a tus santos ngeles para que las saquen y las lleven a la patria del paraso; y, pues esperaron y creyeron en Ti, no sigan padeciendo las penas del Purgatorio, sino que empiecen a poseer los gozos eternos. Por Cristo nuestro Seor. Amn. RESPONSO D- No te acuerdes, Seor de mis pecados. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D- Seor, Dios mo, dirige mis pasos en tu presencia. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Concdele (s), Seor, el descanso eterno, y que le (s) alumbre la luz eterna. R.- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Seor, ten piedad. R.- Seor, ten piedad. D.- Cristo, ten piedad. R.- Cristo, ten piedad. D.- Seor ten piedad. R.- Seor, ten piedad. T.- Padre nuestro... D.-Y no nos dejes caer en la tentacin R.- Mas lbranos del mal.
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D.- Libra, Seor, su alma (sus almas). R.- De las penas del infierno. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Seor, escucha mi oracin. R.-Y llegue a ti mi clamor. D.- El Seor est con vosotros. R.-Y con tu espritu. D- Te rogamos, Seor, que absuelvas el alma de tu siervo (s) (de tu sierva (s)) de todo vnculo de pecado, para que viva en la gloria de la resurreccin, entre tus santos y elegidos. Por Cristo nuestro Seor. R.- Amn. D- Concdele (concdeles), Seor, el descanso eterno. R- Y brille para el (ellos) la luz eterna. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Su alma y la de todos los fieles difuntos descansen en paz, por la misericordia del Seor. R.- Amn. DA-9 ORACIN INICIAL PARA CADA DA Seor Jess, Juez misericordioso universal, ante quien toda culpa debe ser juzgada y expiada en esta vida o en la otra, danos gracia para no pecar y ten misericordia de las almas del purgatorio, miembros de tu Cuerpo mstico, muertos ya en tu gracia. Acepta y aplica los sobreabundantes padecimientos tuyos, de tu Madre Dolorosa y de todos los santos, como expiacin de sus pecados, y llvalos pronto a gozar de tu compaa. Mara, Madre de Misericordia, acurdate de los hijos que tienes en el purgatorio y presentando nuestras oraciones y los mritos a tu Hijo, intercede para que les purifique y los lleve a la admirable luz de su gloria, donde gocen de tu vista dulce y de la de tu Hijo bendito. Glorioso Patriarca San Jos, intercede juntamente con tu Esposa ante tu Hijo por las almas del purgatorio. Amn. REFLEXION Ya no habr muerte (Apoc. 21. 1-5 a.6b ?') Dios que con tanto amor aceptaste el cruento sacrificio, que en el ara de la Cruz te ofreci el Divino Jess, para satisfacer por nuestras enormes ingratitudes! Te suplicamos oigas benigno las oraciones que tus humildes siervos te dirigen en favor de las almas del Purgatorio. Amn. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA
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ORACIN FINAL Seor y Dios nuestro, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos por las almas de tus siervos que has mandado salir de este mundo, para que no las dejes en el Purgatorio por ms tiempo, sino que mandes a tus santos ngeles para que las saquen y las lleven a la patria del paraso; y, pues esperaron y creyeron en Ti, no sigan padeciendo las penas del Purgatorio, sino que empiecen a poseer los gozos eternos. Por Cristo nuestro Seor. Amn. RESPONSO D- No te acuerdes, Seor de mis pecados. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D- Seor, Dios mo, dirige mis pasos en tu presencia. R- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Concdele (s), Seor, el descanso eterno, y que le (s) alumbre la luz eterna. R.- Cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego. D.- Seor, ten piedad. R.- Seor, ten piedad. D.- Cristo, ten piedad. R.- Cristo, ten piedad. D.- Seor ten piedad. R.- Seor, ten piedad. T.- Padre nuestro... D.-Y no nos dejes caer en la tentacin R.- Mas lbranos del mal. D.- Libra, Seor, su alma (sus almas). R.- De las penas del infierno. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Seor, escucha mi oracin. R.-Y llegue a ti mi clamor. D.- El Seor est con vosotros. R.-Y con tu espritu. D- Te rogamos, Seor, que absuelvas el alma de tu siervo (s) (de tu sierva (s)) de todo vnculo de pecado, para que viva en la gloria de la resurreccin, entre tus santos y elegidos. Por Cristo nuestro Seor. R.- Amn. D- Concdele (concdeles), Seor, el descanso eterno. R- Y brille para el (ellos) la luz eterna. D.- Descanse (descansen) en paz. R.- Amn. D.- Su alma y la de todos los fieles difuntos descansen en paz, por la misericordia del Seor.
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R.- Amn.
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Santsima Virgen Mara, que para inspirarme confianza habis querido llamarte Madre del Perpetuo Socorro! yo te suplico me socorris en todo tiempo y en todo lugar: en mis tentaciones, despus de mis cadas, en mis dificultades, en todas las miserias de la vida y, sobre todo, en el trance de la muerte. Concedme, OH amorosa Madre!, el pensamiento y la costumbre de recurrir siempre a Ti; porque estoy cierto de que, si soy fiel en invocarte, Ti seris fiel en socorrerme. Alnzame, pues, la gracia que te solicito en esta novena (dgase) y la de acudir a Ti sin cesar con la confianza de un hijo, a fin de que obtenga tu perpetuo socorro y la perseverancia final. Bendceme y ruega por m ahora y en la hora de mi muerte. As sea. Padre Nuestro, Ave Mara, Gloria Oh Madre del Perpetuo Socorro! Ruega a Jess por m, y salvadme.
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Oh Nuestra Seora del Sagrado Corazn, el ms amable y compasivo de los corazones despus del de Jess, Trono de las misericordias divinas en favor de los pecadores; yo, reconocindome sumamente necesitado, acudo a Vos a quien el Seor ha puesto todo el tesoro de sus bondades con plensima seguridad de ser por Vos socorrido. Vos sois mi refugio, mi amparo, mi esperanza; por esto os digo y os dir en todos mis apuros y peligros: Nuestra Seora del Sagrado Corazn, sed mi apoyo y consuelo Cuando la enfermedad me aflija, o me oprima la tristeza, o la espina de la tribulacin llegue a mi alma, Nuestra Seora del Sagrado Corazn, sed mi apoyo y consuelo Cuando el mundo, el demonio y mis propias pasiones unidas para que me aparte de Dios me persigan con sus tentaciones y quieran hacerme perder el tesoro de la divina gracia, Nuestra Seora del Sagrado Corazn, sed mi apoyo y consuelo En la hora de mi muerte, en aquel momento de que depende mi eternidad, libra mi alma de la angustia y ahuyenta el acoso de mis enemigos, que me invitan a la tristeza y la desesperacin Nuestra Seora del Sagrado Corazn, sed mi apoyo y consuelo Y cuando mi alma se presente ante el tribunal de Jesucristo para rendirle cuenta de toda su vida, venid Vos a defenderla y a ampararla, y entonces; ahora y siempre, Nuestra Seora del Sagrado Corazn, sed mi apoyo y consuelo Estas gracias espero alcanzar de Vos, junto con la especial que os solicito en esta novena Oh Nuestra Seora del Sagrado Corazn, patrona de causas imposibles o difciles de conseguir, a fin de que pueda verte y gozar de Dios en Vuestra compaa por toda la eternidad en el cielo. Amn. Padrenuestro, Ave Mara y Gloria
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OFRECIMIENTO DE OBRAS
Dios mo yo os doy gracias por haberme creado y redimido por la Preciosa Sangre de Nuestro Seor Jesucristo. Por haberme hecho cristiano y haberme conservado la vida hasta hoy. De un modo especial os agradezco haberme sacado de esta noche y haberme dejado ver la luz de este da.
En el da de hoy os consagro mis pensamientos, palabras, obras, deseos, todo mi ser. Qu me suceder, hoy, Dios mo?...no lo s. Lo nico que s es que acepto con inmenso amor cuanto Vos queris enviarme: tristezas o alegras, salud o enfermedad, decepciones.
Uno este sacrificio al de Jesucristo mi salvador y os ruego en su nombre que concedis ABUNDANTES GRACIAS para cumplirlo.
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Seor mo y Dios mo Jesucristo, por el Corazn Inmaculado de Mara, me consagro a tu corazn, y me ofrezco contigo al Padre en tu santo sacrificio del altar, con mi oracin y mi trabajo, sufrimientos y alegras de hoy, en reparacin por nuestros pecados y para que venga a nosotros tu reino. Os lo ofrezco todo en especial por las intenciones del Apostolado de la Oracin en este mes.
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Da Primero ORACIN INICIAL PARA CADA DA Que mi voluntad est a la tuya rendida, as conocer la medida de la mejor libertad. Venid, Seor, y toma las riendas de mi albedro, de tu mano me fo y a tu mano me entrego, que es poco lo que me niego si yo soy tu y vos mo. Que a fuerza de amor humano me abrase en amor divino. La santidad sea camino que vaya de m hacia mi hermano. Que me d sin tender la mano para cobrar un favor; que me d en salud y en dolor a todos, de tal suerte que un da me encuentre la muerte sin nada ms que el amor. REFLEXIN DEL DA Judas celebra su fiesta el 28 de octubre junto con Simn, llamado el Zelotes. Muy poco se sabe de Judas por la Escritura; que fue uno de los Doce, tal vez hermano de Santiago el Menor, citado en la lista apostlica en penltimo lugar, inmediatamente antes del traidor. Su sobrenombre era Tadeo y fue el apstol que pregunt al Seor en la ltima cena por qu se manifestaba a sus discpulos y no al mundo (Juan, 14, 22). Se supone que tras la muerte de Jess predic el cristianismo en Siria y Mesopotamia, y quiz muri en Persia con san Simn, martirizado a golpes de maza. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Proclamamos , Seor, que slo T eres santo, slo T eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesin de S .Judas Tadeo, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de la gloria. Por Cristo nuestro Seor. Da Segundo ORACIN INICIAL PARA CADA DA Que mi voluntad est a la tuya rendida, as conocer la medida de la mejor libertad. Venid, Seor, y toma las riendas de mi albedro, de tu mano me fo y a tu mano me entrego,
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que es poco lo que me niego si yo soy tu y vos mo. Que a fuerza de amor humano me abrase en amor divino. La santidad sea camino que vaya de m hacia mi hermano. Que me d sin tender la mano para cobrar un favor; que me d en salud y en dolor a todos, de tal suerte que un da me encuentre la muerte sin nada ms que el amor. REFLEXIN DEL DA Judas es el patrn de las causas desesperadas. Durante la antigedad y casi toda la Edad Media fue un santo ignorado, quiz porque repela su nombre funesto - homnimo a Judas el Iscariote - , pero en el siglo XIV santa Brgida de Suecia cont en sus revelaciones que el Salvador le haba instado a dirigirse con confianza a san Judas, y desde entonces pas a tener una grande veneracin. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Proclamamos , Seor, que slo T eres santo, slo T eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesin de S .Judas Tadeo, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de la gloria. Por Cristo nuestro Seor. DIA TERCERO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Que mi voluntad est a la tuya rendida, as conocer la medida de la mejor libertad. Venid, Seor, y toma las riendas de mi albedro, de tu mano me fo y a tu mano me entrego, que es poco lo que me niego si yo soy tu y vos mo. Que a fuerza de amor humano me abrase en amor divino. La santidad sea camino que vaya de m hacia mi hermano. Que me d sin tender la mano para cobrar un favor; que me d en salud y en dolor a todos, de tal suerte que un da me encuentre la muerte sin nada ms que el amor. REFLEXIN DEL DA Siglos atrs sus reliquias se veneraban en Reims y Toulouse, y su culto lleg a ser muy popular en Polonia, donde abundaban los Tadeos, pero san Judas (que probablemente no es el autor de la epstola que se le atribuye en el Nuevo Testamento) es sobre todo la ltima tabla de salvacin para los que ya no esperan nada, ms all de la esperanza an est l. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL
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Proclamamos , Seor, que slo T eres santo, slo T eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesin de S .Judas Tadeo, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de la gloria. Por Cristo nuestro Seor. DA CUARTO REFLEXIN DEL DA Hermoso patronazgo el de S.Judas, abogado de las causas que uno mismo declara perdidas, es ms final que la desesperacin y slo sana a los que mueren. Es Judas quien tirando de un solo cabello salva y mete en el Cielo al literato, al asesino y a la prostituta. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Proclamamos , Seor, que slo T eres santo, slo T eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesin de S .Judas Tadeo, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de la gloria. Por Cristo nuestro Seor. DIA QUINTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Que mi voluntad est a la tuya rendida, as conocer la medida de la mejor libertad. Venid, Seor, y toma las riendas de mi albedro, de tu mano me fo y a tu mano me entrego, que es poco lo que me niego si yo soy tu y vos mo. Que a fuerza de amor humano me abrase en amor divino. La santidad sea camino que vaya de m hacia mi hermano. Que me d sin tender la mano para cobrar un favor; que me d en salud y en dolor a todos, de tal suerte que un da me encuentre la muerte sin nada ms que el amor.
REFLEXIN DEL DA Claudel invoca a S.Judas en un poema lleno de emocin y de sentido: Que el que no se atreva a llamar a Mara o a algn clebre intercesor / nombre al menos al oscuro andarn que evangeliza las tinieblas; / pues, aun siendo el ltimo, Jess tambin le hizo apstol; / su cosecha es el grano perdido que desdean los dems. / Su jornada slo empieza al anochecer, l slo contrata en la hora undcima. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL
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Proclamamos , Seor, que slo T eres santo, slo T eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesin de S .Judas Tadeo, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de la gloria. Por Cristo nuestro Seor. DIA SEXTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Que mi voluntad est a la tuya rendida, as conocer la medida de la mejor libertad. Venid, Seor, y toma las riendas de mi albedro, de tu mano me fo y a tu mano me entrego, que es poco lo que me niego si yo soy tu y vos mo. Que a fuerza de amor humano me abrase en amor divino. La santidad sea camino que vaya de m hacia mi hermano. Que me d sin tender la mano para cobrar un favor; que me d en salud y en dolor a todos, de tal suerte que un da me encuentre la muerte sin nada ms que el amor. REFLEXIN DEL DA Nuestro Seor Jesucristo instituy a aquellos -como Judas Tadeo- que haban de ser guas y maestros de todo el mundo y administradores de sus divinos misterios, y les mand que fueran como astros que iluminaran con su luz no slo el pas de los judos, sino tambin a todos los pases que hay bajo el sol, a todos los hombres que habitan la tierra entera. Es verdad lo que afirma la Escritura: Nadie se arroga este honor, slo lo toma aquel que es llamado por Dios. Fue, en efecto, nuestro Seor Jesucristo el que llam a Judas Tadeo y a los dems apstoles a la gloria del apostolado, con preferencia a todos los dems.
INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Proclamamos , Seor, que slo T eres santo, slo T eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesin de S .Judas Tadeo, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de la gloria. Por Cristo nuestro Seor. DIA SPTIMO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Que mi voluntad est a la tuya rendida, as conocer la medida de la mejor libertad. Venid, Seor, y toma las riendas de mi albedro, de tu mano me fo y a tu mano me entrego,
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que es poco lo que me niego si yo soy tu y vos mo. Que a fuerza de amor humano me abrase en amor divino. La santidad sea camino que vaya de m hacia mi hermano. Que me d sin tender la mano para cobrar un favor; que me d en salud y en dolor a todos, de tal suerte que un da me encuentre la muerte sin nada ms que el amor. REFLEXIN DEL DA Los apstoles, Judas entre ellos, fueron columnas y fundamento de la verdad; ya de ellos afirma el Seor que los enva como el Padre lo ha enviado a l, con las cuales palabras, al mismo tiempo que muestra la dignidad del apostolado y la gloria incomparable de la potestad que les ha sido conferida, insina tambin, segn parece, cul ha de ser su estilo de obrar. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Proclamamos , Seor, que slo T eres santo, slo T eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesin de S .Judas Tadeo, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de la gloria. Por Cristo nuestro Seor. DIA OCTAVO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Que mi voluntad est a la tuya rendida, as conocer la medida de la mejor libertad. Venid, Seor, y toma las riendas de mi albedro, de tu mano me fo y a tu mano me entrego, que es poco lo que me niego si yo soy tu y vos mo. Que a fuerza de amor humano me abrase en amor divino. La santidad sea camino que vaya de m hacia mi hermano. Que me d sin tender la mano para cobrar un favor; que me d en salud y en dolor a todos, de tal suerte que un da me encuentre la muerte sin nada ms que el amor. REFLEXIN DEL DA Si el Seor tena la conviccin de que haba de enviar a sus discpulos como el Padre lo haba enviado a l, era necesario que ellos, que haban de ser imitadores de uno y otro, supieran con qu finalidad el Padre haba enviado al Hijo. Por esto, Cristo, exponiendo en diversas ocasiones las caractersticas de su propia misin, deca: No he venido a invitar a los justos a que se arrepientan, sino a los pecadores. Y tambin: He bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino para cumplir la voluntad de aquel que me ha enviado. Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de l. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA
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PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Proclamamos , Seor, que slo T eres santo, slo T eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesin de S .Judas Tadeo, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de la gloria. Por Cristo nuestro Seor. DIA NOVENO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Que mi voluntad est a la tuya rendida, as conocer la medida de la mejor libertad. Venid, Seor, y toma las riendas de mi albedro, de tu mano me fo y a tu mano me entrego, que es poco lo que me niego si yo soy tu y vos mo. Que a fuerza de amor humano me abrase en amor divino. La santidad sea camino que vaya de m hacia mi hermano. Que me d sin tender la mano para cobrar un favor; que me d en salud y en dolor a todos, de tal suerte que un da me encuentre la muerte sin nada ms que el amor. REFLEXIN DEL DA Siguiendo la misin que le encomend el Maestro, Judas invit - e invita ahora- a los pecadores a que se arrepientan, y cura en nombre de Jess a los enfermos de cuerpo y alma. No busc en el ejercicio de su ministerio su propia voluntad, sino la de aquel que lo envi para salvar al mundo con la doctrina que de l haba recibido. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Proclamamos , Seor, que slo T eres santo, slo T eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesin de S .Judas Tadeo, nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de la gloria. Por Cristo nuestro Seor.
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Da Primero ORACIN INICIAL PARA CADA DA Por la seal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos lbranos, Seor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espritu Santo. Seor mo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mo: por ser Ti quien sois, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn de haberte ofendido; tambin me pesa porque podis castigarme con las penas eternas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amn. Glorioso San Antonio de Padua, hijo esclarecido del gran padre y patriarca San Francisco de Ass: si es para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma, que yo consiga la gracia que te pido en esta novena. Alcnzala del Seor, y si no, ordena mi peticin, con todos mis pensamientos, palabras y obras a mayor gloria de Dios. ORACIN DEL DA Jess mo, te ofrezco los mritos de San Antonio de Padua, y por ellos y por el amor que le demostrases cuando, en forma de hermoso Nio te tena en sus brazos, concdeme la gracia que te pido en esta novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma. Amn. ORACIN FINAL Oh glorioso San Antonio de Padua: Bien conozco que no soy digno de que el Seor me atienda por lo mucho que le he ofendido; pero humillado y confundido me acerco al trono de su Divina Gracia, confiando en tu mediacin te ruego, santo mo, que hagis la gracia de hacer mis veces delante de su Divina Majestad, y me alcancis... (peticin) y para ms obligarte te ofrezco para alivio de los pobres... (aqu se expone lo que se quiere ofrecer, bien sea alguna limosna o solamente los tres Padrenuestros que se rezarn al final), a fin de que te compadezcis de m y me libris de la presente necesidad, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Presenta tus mritos en mi favor; sed mi abogado delante del Seor que te dio tanto poder y te distingui con tanta predileccin y decidid la causa en bien mo. As sea. Ahora se rezarn tres Padrenuestros en honor de la Santsima Trinidad y de la Inmaculada Concepcin de Mara, para el bien espiritual y corporal de los pobres y en sufragio de las Almas del Purgatorio. Ruega por nosotros, San Antonio, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Oremos: Oh Dios, que alegre a tu Iglesia la solemnidad consagrada al bienaventurado Antonio, confesor tu, para que siempre sea defendida con auxilios espirituales y merezca gozar de las alegras eternas. Por Nuestro Seor Jesucristo. Amn.
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Da Segundo ORACIN INICIAL PARA CADA DA Por la seal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos lbranos, Seor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espritu Santo. Seor mo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mo: por ser Ti quien sois, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn de haberte ofendido; tambin me pesa porque podis castigarme con las penas eternas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amn. Glorioso San Antonio de Padua, hijo esclarecido del gran padre y patriarca San Francisco de Ass: si es para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma, que yo consiga la gracia que te pido en esta novena. Alcnzala del Seor, y si no, ordena mi peticin, con todos mis pensamientos, palabras y obras a mayor gloria de Dios. ORACIN DEL DA Jess mo, te ofrezco los mritos de San Antonio de Padua, y por ellos y por el amor que te mostr, deseando dar su vida por la predicacin de la fe en tierra de infieles, concdeme la gracia de morir mil veces, antes que ofenderte en lo ms mnimo, y la que te pido en esta novena, si ha de ser para la mayor gloria de Dios, honor del Santo y provecho de mi alma. Amn. ORACIN FINAL Oh glorioso San Antonio de Padua: Bien conozco que no soy digno de que el Seor me atienda por lo mucho que le he ofendido; pero humillado y confundido me acerco al trono de su Divina Gracia, confiando en tu mediacin te ruego, santo mo, que hagis la gracia de hacer mis veces delante de su Divina Majestad, y me alcancis... (peticin) y para ms obligarte te ofrezco para alivio de los pobres... (aqu se expone lo que se quiere ofrecer, bien sea alguna limosna o solamente los tres Padrenuestros que se rezarn al final), a fin de que te compadezcis de m y me libris de la presente necesidad, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Presenta tus mritos en mi favor; sed mi abogado delante del Seor que te dio tanto poder y te distingui con tanta predileccin y decidid la causa en bien mo. As sea. Ahora se rezarn tres Padrenuestros en honor de la Santsima Trinidad y de la Inmaculada Concepcin de Mara, para el bien espiritual y corporal de los pobres y en sufragio de las Almas del Purgatorio. Ruega por nosotros, San Antonio, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Oremos: Oh Dios, que alegre a tu Iglesia la solemnidad consagrada al bienaventurado Antonio, confesor tu, para que siempre sea defendida con auxilios espirituales y merezca gozar de las alegras eternas. Por Nuestro Seor Jesucristo. Amn. DIA TERCERO ORACIN INICIAL PARA CADA DA
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Por la seal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos lbranos, Seor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espritu Santo. Seor mo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mo: por ser Ti quien sois, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn de haberte ofendido; tambin me pesa porque podis castigarme con las penas eternas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amn. Glorioso San Antonio de Padua, hijo esclarecido del gran padre y patriarca San Francisco de Ass: si es para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma, que yo consiga la gracia que te pido en esta novena. Alcnzala del Seor, y si no, ordena mi peticin, con todos mis pensamientos, palabras y obras a mayor gloria de Dios. ORACIN DEL DA Jess mo, te ofrezco los mritos de San Antonio de Padua, y por ellos y por el amor que le mostrases al concederle se trasladara milagrosamente de Padua a Lisboa, para librar a su padre injustamente condenado a muerte, concdeme una santa muerte temporal, verme libre de la muerte eterna del infierno, y la gracia que te pido en esta novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma. Amn. ORACIN FINAL Oh glorioso San Antonio de Padua: Bien conozco que no soy digno de que el Seor me atienda por lo mucho que le he ofendido; pero humillado y confundido me acerco al trono de su Divina Gracia, confiando en tu mediacin te ruego, santo mo, que hagis la gracia de hacer mis veces delante de su Divina Majestad, y me alcancis... (peticin) y para ms obligarte te ofrezco para alivio de los pobres... (aqu se expone lo que se quiere ofrecer, bien sea alguna limosna o solamente los tres Padrenuestros que se rezarn al final), a fin de que te compadezcis de m y me libris de la presente necesidad, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Presenta tus mritos en mi favor; sed mi abogado delante del Seor que te dio tanto poder y te distingui con tanta predileccin y decidid la causa en bien mo. As sea. Ahora se rezarn tres Padrenuestros en honor de la Santsima Trinidad y de la Inmaculada Concepcin de Mara, para el bien espiritual y corporal de los pobres y en sufragio de las Almas del Purgatorio. Ruega por nosotros, San Antonio, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Oremos: Oh Dios, que alegre a tu Iglesia la solemnidad consagrada al bienaventurado Antonio, confesor tu, para que siempre sea defendida con auxilios espirituales y merezca gozar de las alegras eternas. Por Nuestro Seor Jesucristo. Amn. DA CUARTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Por la seal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos lbranos, Seor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espritu Santo.
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Seor mo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mo: por ser Ti quien sois, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn de haberte ofendido; tambin me pesa porque podis castigarme con las penas eternas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amn. Glorioso San Antonio de Padua, hijo esclarecido del gran padre y patriarca San Francisco de Ass: si es para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma, que yo consiga la gracia que te pido en esta novena. Alcnzala del Seor, y si no, ordena mi peticin, con todos mis pensamientos, palabras y obras a mayor gloria de Dios. ORACIN DEL DA Jess mo, te ofrezco los mritos de San Antonio de Padua y por ellos y por aquel su entraable deseo de vivir y morir olvidado y desconocido de todo el mundo, concdeme la gracia de no hacer nunca nada para agradar a los hombres, sino todo nicamente para agradarte a Ti, Dios y Seor mo, y la gracia que te pido en esta novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honor del santo y bien de mi alma. Amn. ORACIN FINAL Oh glorioso San Antonio de Padua: Bien conozco que no soy digno de que el Seor me atienda por lo mucho que le he ofendido; pero humillado y confundido me acerco al trono de su Divina Gracia, confiando en tu mediacin te ruego, santo mo, que hagis la gracia de hacer mis veces delante de su Divina Majestad, y me alcancis... (peticin) y para ms obligarte te ofrezco para alivio de los pobres... (aqu se expone lo que se quiere ofrecer, bien sea alguna limosna o solamente los tres Padrenuestros que se rezarn al final), a fin de que te compadezcis de m y me libris de la presente necesidad, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Presenta tus mritos en mi favor; sed mi abogado delante del Seor que te dio tanto poder y te distingui con tanta predileccin y decidid la causa en bien mo. As sea. Ahora se rezarn tres Padrenuestros en honor de la Santsima Trinidad y de la Inmaculada Concepcin de Mara, para el bien espiritual y corporal de los pobres y en sufragio de las Almas del Purgatorio. Ruega por nosotros, San Antonio, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Oremos: Oh Dios, que alegre a tu Iglesia la solemnidad consagrada al bienaventurado Antonio, confesor tu, para que siempre sea defendida con auxilios espirituales y merezca gozar de las alegras eternas. Por Nuestro Seor Jesucristo. Amn. DIA QUINTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Por la seal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos lbranos, Seor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espritu Santo. Seor mo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mo: por ser Ti quien sois, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn de haberte ofendido; tambin me pesa porque podis castigarme con las penas eternas del
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infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amn. Glorioso San Antonio de Padua, hijo esclarecido del gran padre y patriarca San Francisco de Ass: si es para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma, que yo consiga la gracia que te pido en esta novena. Alcnzala del Seor, y si no, ordena mi peticin, con todos mis pensamientos, palabras y obras a mayor gloria de Dios. ORACIN DEL DA Jess mo, te ofrezco los mritos de San Antonio de Padua y por ellos y por aquella extraordinaria elocuencia con que mova los corazones ms empedernidos y llevaba tras s pueblos enteros, concdeme la gracia de aborrecer de corazn todas mis faltas y pecados y contribuir con mis palabras y ejemplos a que cuantos conmigo de algn modo trataren, te amen y sirvan con mayor perfeccin y la que te pido en esta novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honor del santo y bien de mi alma. Amn. ORACIN FINAL Oh glorioso San Antonio de Padua: Bien conozco que no soy digno de que el Seor me atienda por lo mucho que le he ofendido; pero humillado y confundido me acerco al trono de su Divina Gracia, confiando en tu mediacin te ruego , santo mo, que hagis la gracia de hacer mis veces delante de su Divina Majestad, y me alcancis... (peticin) y para ms obligarte te ofrezco para alivio de los pobres... (aqu se expone lo que se quiere ofrecer, bien sea alguna limosna o solamente los tres Padrenuestros que se rezarn al final), a fin de que te compadezcis de m y me libris de la presente necesidad, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Presenta tus mritos en mi favor; sed mi abogado delante del Seor que te dio tanto poder y te distingui con tanta predileccin y decidid la causa en bien mo. As sea. Ahora se rezarn tres Padrenuestros en honor de la Santsima Trinidad y de la Inmaculada Concepcin de Mara, para el bien espiritual y corporal de los pobres y en sufragio de las Almas del Purgatorio. Ruega por nosotros, San Antonio, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Oremos: Oh Dios, que alegre a tu Iglesia la solemnidad consagrada al bienaventurado Antonio, confesor tu, para que siempre sea defendida con auxilios espirituales y merezca gozar de las alegras eternas. Por Nuestro Seor Jesucristo. Amn. DIA SEXTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Por la seal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos lbranos, Seor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espritu Santo. Seor mo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mo: por ser Ti quien sois, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn de haberte ofendido; tambin me pesa porque podis castigarme con las penas eternas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amn.
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Glorioso San Antonio de Padua, hijo esclarecido del gran padre y patriarca San Francisco de Ass: si es para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma, que yo consiga la gracia que te pido en esta novena. Alcnzala del Seor, y si no, ordena mi peticin, con todos mis pensamientos, palabras y obras a mayor gloria de Dios. ORACIN DEL DA Jess mo, te ofrezco los mritos de San Antonio de Padua, y por ellos y por aquella su extraordinaria mortificacin y penitencia, concdeme que no slo mortifique mis pasiones desordenadas, sino que an busque, en cuanto fuere posible, en todas las cosas, mi mayor abnegacin y continua mortificacin y la gracia que te pido en esta novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma. Amn. ORACIN FINAL Oh glorioso San Antonio de Padua: Bien conozco que no soy digno de que el Seor me atienda por lo mucho que le he ofendido; pero humillado y confundido me acerco al trono de su Divina Gracia, confiando en tu mediacin.teruego, santo mo, que hagis la gracia de hacer mis veces delante de su Divina Majestad, y me alcancis... (peticin) y para ms obligarte te ofrezco para alivio de los pobres... (aqu se expone lo que se quiere ofrecer, bien sea alguna limosna o solamente los tres Padrenuestros que se rezarn al final), a fin de que te compadezcis de m y me libris de la presente necesidad, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Presenta tus mritos en mi favor; sed mi abogado delante del Seor que te dio tanto poder y te distingui con tanta predileccin y decidid la causa en bien mo. As sea. Ahora se rezarn tres Padrenuestros en honor de la Santsima Trinidad y de la Inmaculada Concepcin de Mara, para el bien espiritual y corporal de los pobres y en sufragio de las Almas del Purgatorio. Ruega por nosotros, San Antonio, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Oremos: Oh Dios, que alegre a tu Iglesia la solemnidad consagrada al bienaventurado Antonio, confesor tu, para que siempre sea defendida con auxilios espirituales y merezca gozar de las alegras eternas. Por Nuestro Seor Jesucristo. Amn. DIA SPTIMO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Por la seal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos lbranos, Seor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espritu Santo. Seor mo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mo: por ser Ti quien sois, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn de haberte ofendido; tambin me pesa porque podis castigarme con las penas eternas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amn. Glorioso San Antonio de Padua, hijo esclarecido del gran padre y patriarca San Francisco de Ass: si es para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma, que
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yo consiga la gracia que te pido en esta novena. Alcnzala del Seor, y si no, ordena mi peticin, con todos mis pensamientos, palabras y obras a mayor gloria de Dios. ORACIN DEL DA Jess mo, te ofrezco los mritos de San Antonio de Padua, y por el don de hacer milagros en vida y despus de muerto que le concediste y le vali el ser canonizado por el Papa Gregorio IX, un ao despus de su muerte, concdeme la gracia de verme libre de todas las enfermedades y trabajos de esta vida, y la que te pido en esta novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honor del santo y bien de mi alma. Amn. ORACIN FINAL Oh glorioso San Antonio de Padua: Bien conozco que no soy digno de que el Seor me atienda por lo mucho que le he ofendido; pero humillado y confundido me acerco al trono de su Divina Gracia, confiando en tu mediacin te ruego, santo mo, que hagis la gracia de hacer mis veces delante de su Divina Majestad, y me alcancis... (peticin) y para ms obligarte te ofrezco para alivio de los pobres... (aqu se expone lo que se quiere ofrecer, bien sea alguna limosna o solamente los tres Padrenuestros que se rezarn al final), a fin de que te compadezcis de m y me libris de la presente necesidad, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Presenta tus mritos en mi favor; sed mi abogado delante del Seor que te dio tanto poder y te distingui con tanta predileccin y decidid la causa en bien mo. As sea. Ahora se rezarn tres Padrenuestros en honor de la Santsima Trinidad y de la Inmaculada Concepcin de Mara, para el bien espiritual y corporal de los pobres y en sufragio de las Almas del Purgatorio. Ruega por nosotros, San Antonio, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Oremos: Oh Dios, que alegre a tu Iglesia la solemnidad consagrada al bienaventurado Antonio, confesor tu, para que siempre sea defendida con auxilios espirituales y merezca gozar de las alegras eternas. Por Nuestro Seor Jesucristo. Amn. DIA OCTAVO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Por la seal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos lbranos, Seor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espritu Santo. Seor mo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mo: por ser Ti quien sois, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn de haberte ofendido; tambin me pesa porque podis castigarme con las penas eternas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amn. Glorioso San Antonio de Padua, hijo esclarecido del gran padre y patriarca San Francisco de Ass: si es para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma, que yo consiga la gracia que te pido en esta novena. Alcnzala del Seor, y si no, ordena mi peticin, con todos mis pensamientos, palabras y obras a mayor gloria de Dios.
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ORACIN DEL DA Jess mo, te ofrezco los mritos de San Antonio de Padua, y por ellos y por aquella tierna devocin que profes toda su vida a la Santsima Virgen y al Sacramento del Altar, ante el cual hizo arrodillar a los irracionales, para convencer a los herejes, concdeme que ame yo tambin con ternura a la Santsima Virgen y crezca cada da en esta devocin, para merecer ser asistido de ella de un modo especial en la hora de mi muerte y recibiros entonces con gran devocin a Ti, Jess mo Sacramentado, y la gracia que te pido en esta novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honor del santo y bien de mi alma. Amn. ORACIN FINAL Oh glorioso San Antonio de Padua: Bien conozco que no soy digno de que el Seor me atienda por lo mucho que le he ofendido; pero humillado y confundido me acerco al trono de su Divina Gracia, confiando en tu mediacin te ruego, santo mo, que hagis la gracia de hacer mis veces delante de su Divina Majestad, y me alcancis... (peticin) y para ms obligarte te ofrezco para alivio de los pobres... (aqu se expone lo que se quiere ofrecer, bien sea alguna limosna o solamente los tres Padrenuestros que se rezarn al final), a fin de que te compadezcis de m y me libris de la presente necesidad, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Presenta tus mritos en mi favor; sed mi abogado delante del Seor que te dio tanto poder y te distingui con tanta predileccin y decidid la causa en bien mo. As sea. Ahora se rezarn tres Padrenuestros en honor de la Santsima Trinidad y de la Inmaculada Concepcin de Mara, para el bien espiritual y corporal de los pobres y en sufragio de las Almas del Purgatorio. Ruega por nosotros, San Antonio, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Oremos: Oh Dios, que alegre a tu Iglesia la solemnidad consagrada al bienaventurado Antonio, confesor tu, para que siempre sea defendida con auxilios espirituales y merezca gozar de las alegras eternas. Por Nuestro Seor Jesucristo. Amn. DIA NOVENO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Por la seal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos lbranos, Seor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo, y del Espritu Santo. Seor mo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mo: por ser Ti quien sois, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn de haberte ofendido; tambin me pesa porque podis castigarme con las penas eternas del infierno. Ayudado de tu divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amn. Glorioso San Antonio de Padua, hijo esclarecido del gran padre y patriarca San Francisco de Ass: si es para mayor gloria de Dios, honor del santo y provecho de mi alma, que yo consiga la gracia que te pido en esta novena. Alcnzala del Seor, y si no, ordena mi peticin, con todos mis pensamientos, palabras y obras a mayor gloria de Dios. ORACIN DEL DA
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Jess mo, te ofrezco los mritos de San Antonio de Padua y por ellos y por el sinnmero de gracias que habis concedido desde que en Toln de Francia empez una seora a socorrer a los pobres, para honrar al santo, que tan amigo fue de ellos, concdeme la gracia de que pueda yo tambin corporal o espiritualmente socorrerlos, y la que te pido en esta novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honor del santo y bien de mi alma. Amn. ORACIN FINAL Oh glorioso San Antonio de Padua: Bien conozco que no soy digno de que el Seor me atienda por lo mucho que le he ofendido; pero humillado y confundido me acerco al trono de su Divina Gracia, confiando en tu mediacin te ruego, santo mo, que hagis la gracia de hacer mis veces delante de su Divina Majestad, y me alcancis... (peticin) y para ms obligarte te ofrezco para alivio de los pobres... (aqu se expone lo que se quiere ofrecer, bien sea alguna limosna o solamente los tres Padrenuestros que se rezarn al final), a fin de que te compadezcis de m y me libris de la presente necesidad, si ha de ser para gloria de Dios y bien de mi alma. Presenta tus mritos en mi favor; sed mi abogado delante del Seor que te dio tanto poder y te distingui con tanta predileccin y decidid la causa en bien mo. As sea. Ahora se rezarn tres Padrenuestros en honor de la Santsima Trinidad y de la Inmaculada Concepcin de Mara, para el bien espiritual y corporal de los pobres y en sufragio de las Almas del Purgatorio. Ruega por nosotros, San Antonio, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Oremos: Oh Dios, que alegre a tu Iglesia la solemnidad consagrada al bienaventurado Antonio, confesor tu, para que siempre sea defendida con auxilios espirituales y merezca gozar de las alegras eternas. Por Nuestro Seor Jesucristo. Amn.
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NOVENA A S. JOS
As como en la tierra, nadie, exceptuada la Virgen Santsima, estuvo ms cerca de Jess que san Jos, as tambin en el cielo no hay gloria ms resplandeciente, despus de la de Mara, que la de san Jos. Precisamente en esto radica su intercesin tan poderosa cerca de Jess: l, que en la tierra le renda obediencia y respeto como a padre nutricio que fue, otorga en el cielo todo aquello que san Jos le solicita. Dice santo Toms de Aquino que a san Jos le est concedido socorrer en toda necesidad, y defender, favorecer y tratar con paternal afecto a todos los que a l acuden piadosamente. Santa Teresa de Jess dijo que en el cielo hay santos que parecen tener recibida de Dios la gracia de socorrer en una especial necesidad; pero tengo la experiencia de que san Jos las socorre todas.S un gran devoto de san Jos, y confale especialmente la hora de tu muerte. A fin de que nuestra oracin sea ms eficaz delante de Dios nuestro Seor, y pueda el glorioso Patriarca san Jos interponer su poderosa intercesin delante de su divina Majestad, pidamos humildemente perdn de nuestros pecados y faltas. ORACIN PARA CADA DA Acordaos, oh piadossimo Patriarca san Jos, que por todas partes se oye hablar de vuestro poder delante de Dios y de los favores que cada da reciben los hombres de vuestra generosa mano. Animado con esta confianza, a vos tambin acudo, OH padre nutricio de Jess, y humillado ante vuestra presencia, fervorosamente te pido que me tomis bajo vuestro patrocinio y que seis mi abogado delante del trono de vuestro hijo adoptivo Jesucristo, nuestro Seor. Protgenos durante la vida y asistidnos a la hora de la muerte. R. Amn (encomienda a S. Jos tu intencin para esta novena) Padrenuestro, Avemara y Gloria. ORACIN FINAL A vos, OH bienaventurado San Jos, acudimos en nuestra tribulacin, y, despus de implorar el auxilio de vuestra santsima Esposa, solicitamos tambin confiadamente vuestro patrocinio. Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen Mara, Madre de Dios, te tuvo unido, y por el paterno amor con que abrazases al Nio Jess, humildemente te suplicamos que volvis benigno los ojos a la herencia que con su sangre adquiri Jesucristo, y, con vuestro poder y auxilio, socorris nuestras necesidades. Protege, OH providentsimo custodio de la divina Familia, a la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros, OH Padre amantsimo, toda mancha de error y de corrupcin; asistidnos propicio desde el cielo, santsimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo librases al Nio Jess del inminente peligro de la vida, as ahora defended la Iglesia santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protgenos con perpetuo patrocinio, para que, a ejemplo
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vuestro, y sostenidos por vuestro auxilio, podamos santamente vivir, piadosamente morir, y alcanzar, en los cielos, la eterna bienaventuranza. Amn.
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Da Primero ORACIN INICIAL PARA CADA DA Ante vuestra presencia postrado, Soberano Espritu de paz, de reconciliacin y de todo consuelo!, humildemente te pido perdn de mis culpas, y la gracia de un verdadero arrepentimiento. Dones especiales de vuestra misericordia son la luz para bien conocerlas y discernirlas; el impulso del alma para convenientemente rechazarlas; el firme propsito actual para nunca ms volver a cometerlas; la fortaleza y perseverancia para el cumplimiento de tal resolucin hasta el fin de la vida. Concededlos, Espritu Divino, a nuestro humilde ruego, como tambin el fervor y devocin convenientes para emplearlos en honor vuestro y bien de la santa Iglesia, en este piadoso ejercicio. Amn. REFLEXIN DEL DA Es el dogma del Espritu Santo uno de los fundamentales en nuestra fe catlica, sin cuya creencia y explcita profesin no puede salvarse el adulto, pues pertenece al nmero de las verdades que se llaman de necesidad de medio.Por este dogma estamos obligados a creer y profesar que el Espritu Santo es la tercera persona de la Santsima Trinidad, igual al Padre y al Hijo, de quienes procede por amor, y con quienes constituye indivisible unidad de divina Naturaleza. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Espritu Divino! Por los mritos de Jesucristo y la intercesin de tu Esposa, Santa Mara, te suplicamos, vengas a nuestros corazones y nos comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminados y confortados por ellos, vivamos segn tu voluntad, y muriendo entregados a tu amor, merezcamos cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amn. Puede terminarse con el VENI CREATOR. Da Segundo ORACIN INICIAL PARA CADA DA Ante vuestra presencia postrado, Soberano Espritu de paz, de reconciliacin y de todo consuelo!, humildemente te pido perdn de mis culpas, y la gracia de un verdadero arrepentimiento. Dones especiales de vuestra misericordia son la luz para bien conocerlas y discernirlas; el impulso del alma para convenientemente rechazarlas; el firme propsito actual para nunca ms volver a cometerlas; la fortaleza y perseverancia para el cumplimiento de tal resolucin hasta el fin de la vida. Concededlos, Espritu Divino, a nuestro humilde ruego, como
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tambin el fervor y devocin convenientes para emplearlos en honor vuestro y bien de la santa Iglesia, en este piadoso ejercicio. Amn. REFLEXIN DEL DA El dogma del Espritu Santo lo confesamos cuando decimos: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espritu Santo. Tambin cuando rezamos el Gloria al Padre, y al Hijo y al Espritu Santo. En el Credo: Creemos en el Espritu Santo, Seor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoracin y gloria, y que habl por los Profetas. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Espritu Divino! Por los mritos de Jesucristo y la intercesin de tu Esposa, Santa Mara, te suplicamos, vengas a nuestros corazones y nos comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminados y confortados por ellos, vivamos segn tu voluntad, y muriendo entregados a tu amor, merezcamos cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amn. Puede terminarse con el VENI CREATOR. DIA TERCERO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Ante vuestra presencia postrado, Soberano Espritu de paz, de reconciliacin y de todo consuelo!, humildemente te pido perdn de mis culpas, y la gracia de un verdadero arrepentimiento. Dones especiales de vuestra misericordia son la luz para bien conocerlas y discernirlas; el impulso del alma para convenientemente rechazarlas; el firme propsito actual para nunca ms volver a cometerlas; la fortaleza y perseverancia para el cumplimiento de tal resolucin hasta el fin de la vida. Concededlos, Espritu Divino, a nuestro humilde ruego, como tambin el fervor y devocin convenientes para emplearlos en honor vuestro y bien de la santa Iglesia, en este piadoso ejercicio. Amn. REFLEXIN DEL DA La primera manifestacin del Espritu Santo se hizo en figura de Paloma sobre el Divino Salvador, cuando fue este bautizado en las aguas del Jordn, segn nos cuentan los Evangelios. Pero de un modo ms pblico y solemne se verific sobre los apstoles, reunidos con Mara Santsima en el Cenculo de Jerusaln, en forma de lenguas de fuego, el da de Pentecosts. En el Libro de los Hechos de los Apstoles se nos cuenta la transformacin realizada en los Apstoles y en los primeros cristianos al recibir el Espritu Santo. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Espritu Divino! Por los mritos de Jesucristo y la intercesin de tu Esposa, Santa Mara, te suplicamos, vengas a nuestros corazones y nos comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminados y confortados por ellos, vivamos segn tu voluntad, y muriendo entregados a tu
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amor, merezcamos cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amn. Puede terminarse con el VENI CREATOR. DA CUARTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Ante vuestra presencia postrado, Soberano Espritu de paz, de reconciliacin y de todo consuelo!, humildemente te pido perdn de mis culpas, y la gracia de un verdadero arrepentimiento. Dones especiales de vuestra misericordia son la luz para bien conocerlas y discernirlas; el impulso del alma para convenientemente rechazarlas; el firme propsito actual para nunca ms volver a cometerlas; la fortaleza y perseverancia para el cumplimiento de tal resolucin hasta el fin de la vida. Concededlos, Espritu Divino, a nuestro humilde ruego, como tambin el fervor y devocin convenientes para emplearlos en honor vuestro y bien de la santa Iglesia, en este piadoso ejercicio. Amn. REFLEXIN DEL DA Los Dones del Espritu Santo son siete: Sabidura, Entendimiento, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad y Temor de Dios. Sabidura, es el Don por el que juzgamos acertadamente de las cosas pertenecientes a nuestro ltimo fin y salvacin. Entendimiento, es el Don para conocer los misterios de la fe y las verdades de ella que ensea la Santa Iglesia. Consejo, es el Don para dirigirnos prudentemente segn Dios, en los pasos difciles de la vida presente, en orden a la eterna. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Espritu Divino! Por los mritos de Jesucristo y la intercesin de tu Esposa, Santa Mara, te suplicamos, vengas a nuestros corazones y nos comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminados y confortados por ellos, vivamos segn tu voluntad, y muriendo entregados a tu amor, merezcamos cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amn. Puede terminarse con el VENI CREATOR. DIA QUINTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Ante vuestra presencia postrado, Soberano Espritu de paz, de reconciliacin y de todo consuelo!, humildemente te pido perdn de mis culpas, y la gracia de un verdadero arrepentimiento. Dones especiales de vuestra misericordia son la luz para bien conocerlas y discernirlas; el impulso del alma para convenientemente rechazarlas; el firme propsito actual para nunca ms volver a cometerlas; la fortaleza y perseverancia para el cumplimiento de tal resolucin hasta el fin de la vida. Concededlos, Espritu Divino, a nuestro humilde ruego, como tambin el fervor y devocin convenientes para emplearlos en honor vuestro y bien de la santa Iglesia, en este piadoso ejercicio. Amn.
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REFLEXIN DEL DA Los otros cuatro dones son: Fortaleza, que es el Don para vencer las tentaciones y dificultades que se ofrecen en el camino de la virtud. Ciencia, es el Don para saber discernir los medios ms aptos para el cumplimiento de los deberes de cada cual segn su estado. Piedad, es el Don para buscar en todo el mejor servicio de Dios y dedicarse a las obras de El y de caridad en el prjimo; y Temor de Dios, que es Don por el que aborrecemos todo pecado por el respeto que nos merece la Divina Majestad y su justo juicio. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Espritu Divino! Por los mritos de Jesucristo y la intercesin de tu Esposa, Santa Mara, te suplicamos, vengas a nuestros corazones y nos comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminados y confortados por ellos, vivamos segn tu voluntad, y muriendo entregados a tu amor, merezcamos cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amn. Puede terminarse con el VENI CREATOR. DIA SEXTO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Ante vuestra presencia postrado, Soberano Espritu de paz, de reconciliacin y de todo consuelo!, humildemente te pido perdn de mis culpas, y la gracia de un verdadero arrepentimiento. Dones especiales de vuestra misericordia son la luz para bien conocerlas y discernirlas; el impulso del alma para convenientemente rechazarlas; el firme propsito actual para nunca ms volver a cometerlas; la fortaleza y perseverancia para el cumplimiento de tal resolucin hasta el fin de la vida. Concededlos, Espritu Divino, a nuestro humilde ruego, como tambin el fervor y devocin convenientes para emplearlos en honor vuestro y bien de la santa Iglesia, en este piadoso ejercicio. Amn. REFLEXIN DEL DA Adems de los Dones del Espritu Santo, estn los Frutos del Espritu Santo, que son cmo el resultado prctico de dichos Dones. Segn doctrina de San Pablo son doce y se enumeran por el orden siguiente: Caridad, Gozo, Paz, Paciencia, Longanimidad, Bondad, Benignidad, Mansedumbre, Fe, Modestia, Continencia y Castidad. Caridad, es el amor sobrenatural a Dios y a nuestros hermanos, y es como la raz y alma de toda otra virtud y obra buena. Gozo, es la interior consolacin que sienten los justos en el divino servicio, como anticipada recompensa de l. Paz, es el dominio y seoro del hombre espiritual sobre sus apetitos y pasiones. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Espritu Divino! Por los mritos de Jesucristo y la intercesin de tu Esposa, Santa Mara, te suplicamos, vengas a nuestros corazones y nos comuniques la plenitud de tus dones, para
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que, iluminados y confortados por ellos, vivamos segn tu voluntad, y muriendo entregados a tu amor, merezcamos cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amn. Puede terminarse con el VENI CREATOR. DIA SPTIMO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Ante vuestra presencia postrado, Soberano Espritu de paz, de reconciliacin y de todo consuelo!, humildemente te pido perdn de mis culpas, y la gracia de un verdadero arrepentimiento. Dones especiales de vuestra misericordia son la luz para bien conocerlas y discernirlas; el impulso del alma para convenientemente rechazarlas; el firme propsito actual para nunca ms volver a cometerlas; la fortaleza y perseverancia para el cumplimiento de tal resolucin hasta el fin de la vida. Concededlos, Espritu Divino, a nuestro humilde ruego, como tambin el fervor y devocin convenientes para emplearlos en honor vuestro y bien de la santa Iglesia, en este piadoso ejercicio. Amn. REFLEXIN DEL DA La Paciencia, es el valor en el sufrimiento, y an el deseo de arrostrarlo ms y ms en vista de las eternas recompensas y el bien de los hermanos. La Longanimidad es el quinto de los Frutos del Espritu Santo, y significa la firme esperanza y completa seguridad de los justos en las promesas de Dios Nuestro Seor. La Bondad es el deseo que tienen los justos de hacer bien a todos, y de que se propague y difunda dicho bien an a costa de los mayores sacrificios. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Espritu Divino! Por los mritos de Jesucristo y la intercesin de tu Esposa, Santa Mara, te suplicamos, vengas a nuestros corazones y nos comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminados y confortados por ellos, vivamos segn tu voluntad, y muriendo entregados a tu amor, merezcamos cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amn. Puede terminarse con el VENI CREATOR. DIA OCTAVO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Ante vuestra presencia postrado, Soberano Espritu de paz, de reconciliacin y de todo consuelo!, humildemente te pido perdn de mis culpas, y la gracia de un verdadero arrepentimiento. Dones especiales de vuestra misericordia son la luz para bien conocerlas y discernirlas; el impulso del alma para convenientemente rechazarlas; el firme propsito actual para nunca ms volver a cometerlas; la fortaleza y perseverancia para el cumplimiento de tal resolucin hasta el fin de la vida. Concededlos, Espritu Divino, a nuestro humilde ruego, como tambin el fervor y devocin convenientes para emplearlos en honor vuestro y bien de la santa Iglesia, en este piadoso ejercicio. Amn.
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REFLEXIN DEL DA La Benignidad es apacibilidad de carcter, suavidad de trato, blandura de condicin, para atraer a todos los hombres a la verdad y al bien, y cautivarlos en obsequio de Nuestro Seor. La Mansedumbre es freno en las impaciencias y ardores de cualquier pasin, hasta el mismo celo por Dios, cuando lo exige la discrecin y prudencia, para que no se comprometan con algn desorden sus mismos divinos intereses. La Fe, que es firme lealtad a Dios y al prjimo, no faltando a ambos en lo que se les debe o por razn de estricta justicia o por razn de caridad. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL Espritu Divino! Por los mritos de Jesucristo y la intercesin de tu Esposa, Santa Mara, te suplicamos, vengas a nuestros corazones y nos comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminados y confortados por ellos, vivamos segn tu voluntad, y muriendo entregados a tu amor, merezcamos cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amn. Puede terminarse con el VENI CREATOR
DIA NOVENO ORACIN INICIAL PARA CADA DA Ante vuestra presencia postrado, Soberano Espritu de paz, de reconciliacin y de todo consuelo!, humildemente te pido perdn de mis culpas, y la gracia de un verdadero arrepentimiento. Dones especiales de vuestra misericordia son la luz para bien conocerlas y discernirlas; el impulso del alma para convenientemente rechazarlas; el firme propsito actual para nunca ms volver a cometerlas; la fortaleza y perseverancia para el cumplimiento de tal resolucin hasta el fin de la vida. Concededlos, Espritu Divino, a nuestro humilde ruego, como tambin el fervor y devocin convenientes para emplearlos en honor vuestro y bien de la santa Iglesia, en este piadoso ejercicio. Amn. REFLEXIN DEL DA La Modestia, que significa enfrentamiento de los arranques de amor propio, deseo de huir de vanas alabanzas y de evitar la publicidad de las buenas acciones, cuando otra cosa no exija el mayor servicio de Dios. La Continencia, que es templanza y moderacin en el uso de las cosas exteriores, an de placer, como de honra y de riquezas, dentro de lo mismo que permite la Divina Ley. La Castidad, que es apartamiento absoluto de toda sensualidad impura, segn a cada estado corresponde, a tenor de los dictmenes de la Ley de Dios o por el deseo de mayor perfeccin. Tales son los Frutos del Espritu Santo, cuyo conjunto en el vocabulario cristiano se llama Santidad. INTENCIN PERSONAL DE LA NOVENA PADRENUESTRO, AVE MARA, GLORIA ORACIN FINAL
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Espritu Divino! Por los mritos de Jesucristo y la intercesin de tu Esposa, Santa Mara, te suplicamos, vengas a nuestros corazones y nos comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminados y confortados por ellos, vivamos segn tu voluntad, y muriendo entregados a tu amor, merezcamos cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amn. Puede terminarse con el VENI CREATOR.
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DIA PRIMERO En el nombre del Padre y del Hijo y del Espritu Santo. Amn. Acto de contricin JESS, MI SEOR Y REDENTOR: Yo me arrepiento de todos los pecados cometidos hasta hoy y me pesa de todo corazn, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confo en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdn de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amn. Oracin preparatoria para todos los das Oh Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por la meditacin de los misterios de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo, nuestro Seor. Amn.
LA PALABRA DE DIOS "En esto se manifest el amor que Dios nos tiene: en que Dios envi al mundo a su Hijo nico para que vivamos por medio de l". (1 Juan 4, 9.) REFLEXIN: Dios nos ha amado siempre, l no odia ni rechaza a nadie; somos nosotros los que muchas veces lo rechazamos a l por el pecado. Correspondamos a su amor cumpliendo su santa Ley y aceptando a Jess en nuestra vida. PROPSITO: Manifestar mi amor a Dios haciendo todo el bien que pueda a mi prjimo. ORACIN COMUNITARIA Con gran confianza hagamos nuestras peticiones a Dios: Para que los cristianos amemos como hermanos. Escchanos, Seor. Para que Jess nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena, si es de su divino agrado. Escchanos, Seor. (Pueden aadirse otras peticiones) Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. ORACIN FINAL Oh Jess, T que viniste al mundo para ser el servidor de los hombres, haz que imitando tu ejemplo, seamos generosos en el servicio de nuestros hermanos. T que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. DIA SEGUNDO En el nombre del Padre y del Hijo y del Espritu Santo. Amn.
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Acto de contricin JESS, MI SEOR Y REDENTOR: Yo me arrepiento de todos los pecados cometidos hasta hoy y me pesa de todo corazn, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confo en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdn de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amn. Oracin preparatoria para todos los das Oh Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por la meditacin de los misterios de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo, nuestro Seor. Amn. LA PALABRA DE DIOS "El ngel les dijo: No temis, pues te anuncio una gran alegra, que lo ser para todo el pueblo: te ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador que es el Cristo Seor" ( Luc. 2, 10-11.) REFLEXIN: Dios nos comunica la buena nueva de que ha enviado a su nico Hijo para hacerse hombre, salvarnos y que as podamos llegar a ser hijos de Dios. PROPSITO: Procurar colaborar con Dios anunciando el Evangelio a las personas con quienes vivo. ORACIN COMUNITARIA Con gran confianza hagamos nuestras peticiones a Dios: Para que todos nosotros seamos testigos de Cristo y sus apstoles para con nuestros semejantes. Escchanos, Seor. Para que el Divino Nio nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena, si es de su agrado. Escchanos, Seor. (Pueden aadirse otras peticiones). Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. ORACIN FINAL Jess mo, aydanos a cumplir nuestro compromiso bautismal, de seguir tu Evangelio como norma de nuestra vida y de ensearlo a los dems. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amn. DA TERCERO En el nombre del Padre y del Hijo y del Espritu Santo. Amn. Acto de contricin JESS, MI SEOR Y REDENTOR: Yo me arrepiento de todos los pecados cometidos hasta hoy y me pesa de todo corazn, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confo en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdn de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amn.
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Oracin preparatoria para todos los das Oh Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por la meditacin de los misterios de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo, nuestro Seor. Amn. LA PALABRA DE DIOS "Cuando segn la Ley de Moiss, se cumplieron los das de la purificacin de ellos, llevaron a Jess a Jerusaln para presentarlo al Seor".( Lucas 2,22.) REFLEXIN: Es muy cristiana la costumbre de llevar los nios al templo para la presentacin al Seor, pero que esta presentacin sea para confirmar ms nuestro solemne compromiso contrado cuando los mandamos bautizar, o sea, de ensearles a ser buenos cristianos, con la palabra y de manera especial con el buen ejemplo. PROPSITO: Procurar interesarme para que sean educados cristianamente los nios de mi hogar. ORACIN COMUNITARIA: Confiadamente hagamos nuestras peticiones a Dios: Para que los padres de familia y los padrinos cumplan con su solemne compromiso de educar cristianamente a los nios. Escchanos, Seor. Para que Jess nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena, si es de su agrado. Escchanos, Seor. (Pueden aadirse otras peticiones.) Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. ORACIN FINAL Oh, Jess, Maestro Divino de los hombres, ilumina a los padres de familia y a todos los encargados de la educacin cristiana de los nios y de los jvenes, para que cumplan con la sublime misin que l les ha encargado. Amn. DA CUARTO En el nombre del Padre y del Hijo y del Espritu Santo. Amn. Acto de contricin JESS, MI SEOR Y REDENTOR: Yo me arrepiento de todos los pecados cometidos hasta hoy y me pesa de todo corazn, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confo en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdn de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amn. Oracin preparatoria para todos los das Oh Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por la meditacin de los misterios de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo, nuestro Seor. Amn. LA PALABRA DE DIOS
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"Simen les bendijo y dijo a Mara, su madre: Este est puesto para cada y elevacin de muchos en Israel, y para ser seal de contradiccin - y a ti misma una espada te atravesar el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones". (Lucas 2, 34-35.) REFLEXIN: San Agustn deca: "El que te cre sin ti; no te puede salvar sin ti". Dios no nos puede llevar al cielo si nosotros no queremos: respeta nuestra libertad. Aceptemos voluntariamente la salvacin que Jess nos ofrece. PROPSITO: Me propongo ordenar mejor mi vida, de modo que mis actuaciones faciliten a Jess su labor de salvarme. ORACIN COMUNITARIA Expongamos a Dios nuestras necesidades como un hijo a un padre amoroso: Para que nosotros no abusemos de nuestra libertad. Escchanos, Seor. S conviene para nuestra salvacin, el Seor nos conceda la gracia que le pedimos. Escchanos, Seor. (Pueden aadirse otras peticiones) ORACIN FINAL Jess mo: T que eres el camino, la verdad y la vida, aydame para que venciendo mi soberbia, cumpla mi compromiso contrado en el bautismo de creer en T y seguirte por toda mi vida. Amn. DA QUINTO En el nombre del Padre y del Hijo y del Espritu Santo. Amn. Acto de contricin JESS, MI SEOR Y REDENTOR: Yo me arrepiento de todos los pecados cometidos hasta hoy y me pesa de todo corazn, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confo en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdn de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amn. Oracin preparatoria para todos los das Oh Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por la meditacin de los misterios de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo, nuestro Seor. Amn. LA PALABRA DE DIOS "Al cabo de tres das lo encontraron en el templo sentado en medio de los maestros, escuchndoles y preguntndoles; todos los que le oan estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron quedaron sorprendidos y la madre le dijo: Hijo por qu nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andbamos buscando. El les dijo: Y por qu me buscabas? No sabas que Yo deba estar en las cosas de mi Padre? Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Baj con ellos y vino a Nazaret, y
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viva sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazn. Jess progresaba en sabidura, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres".( Lucas 2, 46-52.) REFLEXIN: La Sagrada Familia es el modelo para las familias cristianas: Los padres no solamente deben proveer el alimento, vestido e instruccin de sus hijos, sino que tengan en cuenta que son sus educadores, especialmente en la fe. Ensenlos a cumplir sus deberes para con Dios y para con el prjimo. Los hijos, por su parte, a ejemplo del Nio Jess, tengan cario a sus padres y sean dciles a sus enseanzas para que puedan formarse buenos ciudadanos y buenos cristianos. PROPSITO: Me esforzar para que en mi hogar reinen el amor y la comprensin que reinaban en el hogar del Nio Jess. ORACIN COMUNITARIA Por mediacin de Jess hagamos nuestras peticiones a Dios nuestro Seor: Para que en nuestros hogares florezcan las virtudes del hogar del Nio Jess. Escchanos Seor. Para que, si Dios lo juzga conveniente, nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena. Escchanos, Seor. (Pueden aadirse otras peticiones) Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. ORACIN FINAL Oh Jess, bendice nuestras familias para que los padres sean ms responsables de su delicada misin y para que reine ms amor y ms comprensin entre padres e hijos. Amn. DA SEXTO En el nombre del Padre y del Hijo y del Espritu Santo. Amn. Acto de contricin JESS, MI SEOR Y REDENTOR: Yo me arrepiento de todos los pecados cometidos hasta hoy y me pesa de todo corazn, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confo en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdn de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amn. Oracin preparatoria para todos los das Oh Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por la meditacin de los misterios de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo, nuestro Seor. Amn. LA PALABRA DE DIOS "Le presentaban unos nios para que los tocara; pero los discpulos les rean. Mas Jess al ver esto, se enfad y les dijo: Dejad que los nios vengan aqu, no se lo impidis, porque de los que son como stos, es el Reino de Dios. Yo te aseguro: el que no reciba el Reino de Dios
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como nio no entrar en l. Y abrazaba a los nios y los bendeca imponiendo las manos sobre ellos". (Marcos 10, 13-16.) REFLEXIN: El mensaje que Jess trae para nosotros en el da de hoy es ste: Que recibamos con gusto, sencillez y buena voluntad la Palabra de Dios, sin ponerle trabas a la accin divina, convencidos de que Dios nos ama y que su palabra trae para nosotros un mensaje de salvacin, y que Dios es un Padre amoroso que no quiere la condenacin del pecador, sino que haga esfuerzo por arreglar su vida y se salve. PROPSITO: Leer con frecuencia el Santo Evangelio; meditar en las enseanzas que me da Jess y me esforzar en ordenar mi vida segn esas enseanzas. ORACIN COMUNITARIA Iluminados por la Palabra de Dios, hagmosle nuestras peticiones: Para que Jess nos haga dciles a sus divinas enseanzas. Escchanos, Seor. Para que, si es de su agrado, el Seor nos conceda lo que le pedimos en esta novena. Escchanos, Seor. (Pueden aadirse otras peticiones). Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. ORACIN FINAL Te pedimos Seor, que nos ayudes a convencernos de que para conocer a Cristo, necesitamos leer con devocin el Santo Evangelio que debe ser vida. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Seor. Amn. DA SPTIMO En el nombre del Padre y del Hijo y del Espritu Santo. Amn. Acto de contricin JESS, MI SEOR Y REDENTOR: Yo me arrepiento de todos los pecados cometidos hasta hoy y me pesa de todo corazn, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confo en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdn de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amn. Oracin preparatoria para todos los das Oh Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por la meditacin de los misterios de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo, nuestro Seor. Amn. LA PALABRA DE DIOS "En aquel momento se acercaron a Jess los discpulos y le preguntaron: Quin es pues, el mayor en el Reino de los Cielos? El llam a un nio, lo puso en medio de ellos y dijo: Yo te aseguro: si no cambiis y te hacis como los nios no entraris en el Reino de los Cielos: As,
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pues, quien se haga pequeo como este nio, ese es el mayor en el reino de los Cielos". (Mateo 18, 1-4.) REFLEXIN: Jess no nos exige que seamos ya perfectos, sino que trabajemos por ser mejores. Que dominemos nuestro orgullo y reconozcamos humildemente nuestros pecados; que cambiemos de pensar y de actuar. El siempre nos ofrece su amor y su perdn. PROPSITO: Dedicar todos los das un momento para examinar mi conciencia y tratar de corregir mis defectos con mi esfuerzo personal y la ayuda de Dios. ORACIN COMUNITARIA Confiados en la bondad de Dios Hagmosle nuestras peticiones: Para que nos resolvamos a renovar nuestra vida espiritual y nuestras relaciones con nuestro prjimo. Escchanos, Seor. Para que, si es de su agrado, Jess nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena. Escchanos, Seor. (Pueden aadirse otras peticiones) Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. ORACIN FINAL Seor, mira nuestra debilidad y nuestra inconstancia y concdenos con el auxilio de tu gracia, que a ejemplo de tu Hijo Jess, crezcamos cada da en amor a T y a nuestro prjimo, sin descuidar nuestro progreso humano y cultural. Por Cristo Nuestro Seor. Amn. DA OCTAVO En el nombre del Padre y del Hijo y del Espritu Santo. Amn. Acto de contricin JESS, MI SEOR Y REDENTOR: Yo me arrepiento de todos los pecados cometidos hasta hoy y me pesa de todo corazn, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confo en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdn de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amn. Oracin preparatoria para todos los das Oh Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por la meditacin de los misterios de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo, nuestro Seor. Amn. LA PALABRA DE DIOS "Y el que recibe a un nio como ste en mi nombre, a M me recibe. Pero al que escandalice a uno de estos pequeos que creen en M, ms le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar. Ay del mundo por los escndalos! (Mateo 18, 5-7.
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REFLEXIN: Jess dice en otra parte del Evangelio: "Brille as vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que est en los Cielos".( Mateo 5, 16.) Los hijos, especialmente los pequeos, imitan los ejemplos de los mayores y aqu estn en primer lugar los padres de familia. El matrimonio es sagrado porque fue Dios el que lo instituy y por eso mismo su misin es sagrada ante Dios, ante la Iglesia y ante la sociedad, en la educacin integral de sus hijos. Pensemos si nuestras actitudes son educativas para los nios que viven con nosotros. PROPSITO: Jess nos advierte a los cristianos, que a ejemplo suyo debemos ser luz de buen ejemplo para todos. ORACIN COMUNITARIA Dialoguemos con Dios y expongmosle nuestras peticiones: Para que seamos capaces de representar dignamente a Jess en todas partes. Escchanos, Seor. Para que, si el Seor lo juzga conveniente, nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena. Escchanos, Seor. (Pueden aadirse otras peticiones). Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. ORACIN FINAL Oh, Jess, T que siempre has sido el bienhechor de la humanidad, aydanos con tu divina gracia para que a ejemplo tuyo, y con nuestras buenas obras, demos buen ejemplo a todos. Amn. DA NOVENO En el nombre del Padre y del Hijo y del Espritu Santo. Amn. Acto de contricin JESS, MI SEOR Y REDENTOR: Yo me arrepiento de todos los pecados cometidos hasta hoy y me pesa de todo corazn, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confo en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdn de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amn. Oracin preparatoria para todos los das Oh Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por la meditacin de los misterios de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo, nuestro Seor. Amn. LA PALABRA DE DIOS "El ngel del Seor se apareci en sueos a Jos y le dijo: Levntate, toma contigo al nio y a su madre y huye a Egipto; all estars hasta que te avise. Porque Herodes va a buscar al
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nio para matarle". l se levant, tom de noche al nio y a su madre y se retir a Egipto; y all estuvo hasta la muerte de Herodes; para que cumpliera el orculo del Seor por medio del profeta: "De Egipto llam a m Hijo". (Mateo 2,13-15.) REFLEXIN: Dios, desde toda la eternidad, movido por su amor al hombre, tiene elaborado un plan para salvarlo. Con el abuso de su libertad, el hombre obstaculiza este plan de salvacin. Nuestro deber es colaborar con l mismo. Dios siempre cumple lo que promete. Nosotros con frecuencia no cumplimos. PROPSITO: Voluntariamente voy a colaborar con Dios en mi propia salvacin y en la de los dems. ORACIN COMUNITARIA Con confianza de hijos, dirigimos a Dios nuestro Padre, nuestras peticiones: Para que Jess nos ayude a hacer buen uso de nuestra libertad. Escchanos, Seor. Para que, si es de su agrado, nuestro buen Jess nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena. Escchanos, Seor. (Pueden aadirse otras peticiones). Padre Nuestro, Ave Mara y Gloria. ORACIN FINAL Oh Jess mo, que no quieres la perdicin del pecador, sino que se convierta y viva, aydanos con tu divina gracia para que comprendamos que la observancia de tus divinos mandamientos nos lleva a la felicidad temporal y eterna. Amn.
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Da primero Oh dulce Nio Jess, a tus pies, consciente de mi poquedad, me dirijo a T que eres mi todo. Tengo gran necesidad de tu ayuda. Mrame con piedad y, ya que eres omnipotente, socorre mi necesidad. Padre nuestro - Ave Mara - Gloria Por tu divina infancia, oh Jess, concdeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para m y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia. Himno del Santsimo Nombre de Jess Jess, dulce memoria,/ del corazn armona, /ms que el vino, ms que todo,/tu presencia es alegra. /Tu canto es el ms suave y el ms grato al odo;/ tu pensamiento es el ms dulce, /Jess, Hijo de Dios y Rey mo./Esperanza del penitente,/benigno con quien te invoca, /bueno con quien te busca,/Qu ser el encontrarte?/La lengua no puede decir,/ ni la palabra expresar,/ slo quien te encontr, /sabe lo que es amar. /Jess, eres nuestra alegra, /eres nuestro premio eterno; /en T est nuestra gloria ahora y por los siglos. /Amn. V. Bendito sea el nombre del Seor. R. Ahora y por siempre Oracin Oh Dios, que has constituido a tu Unignito Salvador del gnero humano, y quisiste que fuese llamado Jess, concdenos un da poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amn. Da Segundo Oh esplendor celeste del Padre, en quien brilla la divinidad, te adoro profundamente, mientras te confieso verdadero Hijo de Dios. Te ofrezco el humilde homenaje de todo mi ser. No permitas que jams me separe de T, mi sumo bien. Padre nuestro - Ave Mara - Gloria Por tu divina infancia, oh Jess, concdeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para m y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia. Himno del Santsimo Nombre de Jess Jess, dulce memoria,/ del corazn armona, /ms que el vino, ms que todo,/tu presencia es alegra. /Tu canto es el ms suave y el ms grato al odo;/ tu pensamiento es el ms dulce, /Jess, Hijo de Dios y Rey mo./Esperanza del penitente,/benigno con quien te invoca, /bueno con quien te busca,/Qu ser el encontrarte?/La lengua no puede decir,/ ni la palabra
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expresar,/ slo quien te encontr, /sabe lo que es amar. /Jess, eres nuestra alegra, /eres nuestro premio eterno; /en T est nuestra gloria ahora y por los siglos. /Amn. V. Bendito sea el nombre del Seor. R. Ahora y por siempre Oracin Oh Dios, que has constituido a tu Unignito Salvador del gnero humano, y quisiste que fuese llamado Jess, concdenos un da poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amn. Da tercero Oh Nio Jess, al contemplar tu semblante, me siento con gran confianza; s, todo lo espero de tu bondad. Irradia, oh Jess, tu gracia sobre m y mis seres queridos, as podr cantar tu infinita misericordia. Padre nuestro - Ave Mara - Gloria Por tu divina infancia, oh Jess, concdeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para m y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia. Himno del Santsimo Nombre de Jess Jess, dulce memoria,/ del corazn armona, /ms que el vino, ms que todo,/tu presencia es alegra. /Tu canto es el ms suave y el ms grato al odo;/ tu pensamiento es el ms dulce, /Jess, Hijo de Dios y Rey mo./Esperanza del penitente,/benigno con quien te invoca, /bueno con quien te busca,/Qu ser el encontrarte?/La lengua no puede decir,/ ni la palabra expresar,/ slo quien te encontr, /sabe lo que es amar. /Jess, eres nuestra alegra, /eres nuestro premio eterno; /en T est nuestra gloria ahora y por los siglos. /Amn. V. Bendito sea el nombre del Seor. R. Ahora y por siempre Oracin Oh Dios, que has constituido a tu Unignito Salvador del gnero humano, y quisiste que fuese llamado Jess, concdenos un da poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amn. Da cuarto Oh Jess, te reconozco mi soberano absoluto. No quiero servir al demonio, a mis pasiones, al pecado. Reina, oh Jess, sobre este pobre corazn y hazlo tuyo para siempre. Padre nuestro - Ave Mara - Gloria Por tu divina infancia, oh Jess, concdeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para m y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia. Himno del Santsimo Nombre de Jess Jess, dulce memoria,/ del corazn armona, /ms que el vino, ms que todo,/tu presencia es alegra. /Tu canto es el ms suave y el ms grato al odo;/ tu pensamiento es el ms
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dulce, /Jess, Hijo de Dios y Rey mo./Esperanza del penitente,/benigno con quien te invoca, /bueno con quien te busca,/Qu ser el encontrarte?/La lengua no puede decir,/ ni la palabra expresar,/ slo quien te encontr, /sabe lo que es amar. /Jess, eres nuestra alegra, /eres nuestro premio eterno; /en T est nuestra gloria ahora y por los siglos. /Amn. V. Bendito sea el nombre del Seor. R. Ahora y por siempre Oracin Oh Dios, que has constituido a tu Unignito Salvador del gnero humano, y quisiste que fuese llamado Jess, concdenos un da poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amn. Da quinto Yo te contemplo, oh redentor dulcsimo, revestido de un manto de prpura. Es tu uniforme real. Cmo me habla de sangre! Sangre derramada por m. Haz, oh Jess, que corresponda a tanto sacrificio y no rechace cuando se me presente cualquier trabajo de sufrirlo por ti. Padre nuestro - Ave Mara Gloria
Por tu divina infancia, oh Jess, concdeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para m y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia. Himno del Santsimo Nombre de Jess Jess, dulce memoria,/ del corazn armona, /ms que el vino, ms que todo,/tu presencia es alegra. /Tu canto es el ms suave y el ms grato al odo;/ tu pensamiento es el ms dulce, /Jess, Hijo de Dios y Rey mo./Esperanza del penitente,/benigno con quien te invoca, /bueno con quien te busca,/Qu ser el encontrarte?/La lengua no puede decir,/ ni la palabra expresar,/ slo quien te encontr, /sabe lo que es amar. /Jess, eres nuestra alegra, /eres nuestro premio eterno; /en T est nuestra gloria ahora y por los siglos. /Amn. V. Bendito sea el nombre del Seor. R. Ahora y por siempre Oracin Oh Dios, que has constituido a tu Unignito Salvador del gnero humano, y quisiste que fuese llamado Jess, concdenos un da poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amn. Da sexto Oh amabilsimo Nio, al mirarte sostener el mundo, mi corazn se llena de gozo. Tambin a m me sostienes cada instante, me guardas como tuyo. Cudame, oh Jess, y socorre todas mis necesidades. Padre nuestro - Ave Mara Gloria
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Por tu divina infancia, oh Jess, concdeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para m y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia. Himno del Santsimo Nombre de Jess Jess, dulce memoria,/ del corazn armona, /ms que el vino, ms que todo,/tu presencia es alegra. /Tu canto es el ms suave y el ms grato al odo;/ tu pensamiento es el ms dulce, /Jess, Hijo de Dios y Rey mo./Esperanza del penitente,/benigno con quien te invoca, /bueno con quien te busca,/Qu ser el encontrarte?/La lengua no puede decir,/ ni la palabra expresar,/ slo quien te encontr, /sabe lo que es amar. /Jess, eres nuestra alegra, /eres nuestro premio eterno; /en T est nuestra gloria ahora y por los siglos. /Amn. V. Bendito sea el nombre del Seor. R. Ahora y por siempre Oracin Oh Dios, que has constituido a tu Unignito Salvador del gnero humano, y quisiste que fuese llamado Jess, concdenos un da poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amn. Da sptimo Sobre tu pecho, oh Nio Jess, brilla una Cruz. Es el estandarte de nuestra redencin. Tambin yo, oh Divino Salvador, tengo mi cruz, que, si bien es ligera, con frecuencia me agobia. Aydame a sostenerla, para que la lleve siempre con fruto. Bien sabes cun dbil soy. Padre nuestro - Ave Mara Gloria
Por tu divina infancia, oh Jess, concdeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para m y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia. Himno del Santsimo Nombre de Jess Jess, dulce memoria,/ del corazn armona, /ms que el vino, ms que todo,/tu presencia es alegra. /Tu canto es el ms suave y el ms grato al odo;/ tu pensamiento es el ms dulce, /Jess, Hijo de Dios y Rey mo./Esperanza del penitente,/benigno con quien te invoca, /bueno con quien te busca,/Qu ser el encontrarte?/La lengua no puede decir,/ ni la palabra expresar,/ slo quien te encontr, /sabe lo que es amar. /Jess, eres nuestra alegra, /eres nuestro premio eterno; /en T est nuestra gloria ahora y por los siglos. /Amn. V. Bendito sea el nombre del Seor. R. Ahora y por siempre Oracin Oh Dios, que has constituido a tu Unignito Salvador del gnero humano, y quisiste que fuese llamado Jess, concdenos un da poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amn.
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Da octavo Junto con la Cruz, sobre tu pecho vislumbro, oh Nio Jess, la imagen de tu corazn. T eres el verdadero Amigo, que generosamente se prodiga y se inmola por la persona amada. Llname de caridad, oh Jess, y ensame a corresponder a tu Amor. Padre nuestro - Ave Mara Gloria Por tu divina infancia, oh Jess, concdeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para m y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia. Himno del Santsimo Nombre de Jess Jess, dulce memoria,/ del corazn armona, /ms que el vino, ms que todo,/tu presencia es alegra. /Tu canto es el ms suave y el ms grato al odo;/ tu pensamiento es el ms dulce, /Jess, Hijo de Dios y Rey mo./Esperanza del penitente,/benigno con quien te invoca, /bueno con quien te busca,/Qu ser el encontrarte?/La lengua no puede decir,/ ni la palabra expresar,/ slo quien te encontr, /sabe lo que es amar. /Jess, eres nuestra alegra, /eres nuestro premio eterno; /en T est nuestra gloria ahora y por los siglos. /Amn. V. Bendito sea el nombre del Seor. R. Ahora y por siempre Oracin Oh Dios, que has constituido a tu Unignito Salvador del gnero humano, y quisiste que fuese llamado Jess, concdenos un da poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amn. Da noveno Tu diestra omnipotente, oh Nio Jess, cuntas bendiciones ha derramado sobre aquellos que te honran y te invocan. Bendceme tambin y bendice toda mi vida. Bendice mis deseos y socorre mis necesidades. Escucha piadoso mis votos, y bendecir cada da tu Santo Nombre. Padre nuestro - Ave Mara - Gloria Por tu divina infancia, oh Jess, concdeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para m y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia. Himno del Santsimo Nombre de Jess Jess, dulce memoria,/ del corazn armona, /ms que el vino, ms que todo,/tu presencia es alegra. /Tu canto es el ms suave y el ms grato al odo;/ tu pensamiento es el ms dulce, /Jess, Hijo de Dios y Rey mo./Esperanza del penitente,/benigno con quien te invoca, /bueno con quien te busca,/Qu ser el encontrarte?/La lengua no puede decir,/ ni la palabra expresar,/ slo quien te encontr, /sabe lo que es amar. /Jess, eres nuestra alegra, /eres nuestro premio eterno; /en T est nuestra gloria ahora y por los siglos. /Amn. V. Bendito sea el nombre del Seor. R. Ahora y por siempre Oracin
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Oh Dios, que has constituido a tu Unignito Salvador del gnero humano, y quisiste que fuese llamado Jess, concdenos un da poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amn.
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NOVENA DE LA CONFIANZA
Se hace rezando durante nueve das seguidos la siguiente oracin: Oh Corazn de Jess! Pongo toda mi confianza en Ti. De mi debilidad todo lo temo, pero todo lo espero de tu bondad. A tu Corazn confo... (se expone la peticin). Jess mo!, yo cuento contigo, yo me fo de Ti, yo descanso en Ti. Yo estoy seguro en tu corazn! Oh Corazn de Jess! Pongo toda mi confianza en Ti. De mi debilidad todo lo temo, pero todo lo espero de tu bondad. A tu Corazn confo... (se expone la peticin). Jess mo!, yo cuento contigo, yo me fo de Ti, yo descanso en Ti. Yo estoy seguro en tu corazn!
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que te tributa, su accin de gracias, peticiones y expiaciones; para que el mismo Jess sea mi alabanza ante el trono de tu majestad, mi accin de gracias por los beneficios que tu mano derrama, mi peticin del auxilio necesario para no sucumbir a la tentacin y hacer siempre tu santa voluntad, y mi expiacin por todos mis pecados, negligencias y omisiones. No mires, Seor, mi gran indignidad, sino el precio infinito de lo que te ofrezco: tu mismo Hijo abrasado por el fuego del Espritu Santo, y el medio por el que te lo ofrezco, el Inmaculado Corazn de Mara. Amn. PALABRAS DE NUESTRO SEOR: Hoy treme las almas de los sacerdotes y religiosos y sumrgelos en mi insondable Misericordia. Fueron ellos los que me dieron fuerza para soportar mi Dolorosa Pasin. Por medio de ellos, como a travs de canales, mi Misericordia fluye sobre la humanidad. OH misericordioso Jess, fuente de todo bien, acrecienta la gracia en las almas de los sacerdotes y religiosos, a fin de que puedan cumplir con decoro y con frutos sus deberes en tu via. Haz que ellos con la palabra y con el ejemplo conduzcan a todos los hombres a honrar a tu Divina Misericordia. Y t, OH Padre Eterno, mira con ojos de misericordia las filas de aquellos que trabajan en tu via, las almas de los sacerdotes, de los religiosos y religiosas que son objeto de la predileccin especial de tu Hijo y Seor Nuestro, Jesucristo. Protgelos con la fuerza de tu bendicin y concdeles tu luz, de manera que llenos de celo guen a los fieles por el camino de la salvacin y les transmitan tu Misericordia. Amn. ACTO DE CONSAGRACIN A JESS MISERICORDIOSO Oh Jess misericordioso, tu bondad es infinita y los tesoros de tu gracia son inagotables. Me abandono a tu Misericordia que sobrepuja a todas tus obras, me consagro enteramente a TI, para vivir bajo los rayos de tu gracia y de tu Amor, que brotaron de tu Corazn traspasado en la Cruz. Quiero dar a conocer tu Misericordia por medio de las obras de misericordia corporales y espirituales, especialmente con los pecadores, consolando y asistiendo a los pobres afligidos y enfermos. Mas, t me protegers como cosa tuya, pues todo lo temo de mi debilidad y todo lo espero de tu Misericordia. Que toda la humanidad comprenda el abismo insondable de tu Misericordia, a fin de que poniendo toda su esperanza en ella, pueda ensalzarla por toda la eternidad. Amn. DIA TERCERO ORACIN PREPARATORIA PARA CADA DA Seor, Dios, Padre Todopoderoso! por medio del Corazn Inmaculado de Mara, yo te ofrezco a Jess, tu Hijo muy amado, abrasado por el fuego del Espritu Santo, con las alabanzas que te tributa, su accin de gracias, peticiones y expiaciones; para que el mismo Jess sea mi alabanza ante el trono de tu majestad, mi accin de gracias por los beneficios que tu mano derrama, mi peticin del auxilio necesario para no sucumbir a la tentacin y hacer siempre tu santa voluntad, y mi expiacin por todos mis pecados, negligencias y omisiones. No mires,
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Seor, mi gran indignidad, sino el precio infinito de lo que te ofrezco: tu mismo Hijo abrasado por el fuego del Espritu Santo, y el medio por el que te lo ofrezco, el Inmaculado Corazn de Mara. Amn. PALABRAS DE NUESTRO SEOR: Hoy treme todas las almas fieles y piadosas; sumrgelas en el ocano de mi Misericordia. Ellas me han consolado a lo largo de la va del Calvario; ellas fueron una gota de consuelo, en medio de un ocano de amarguras. OH Misericordioso Jess, que derramas sobre todos los hombres copiosas gracias que proceden del tesoro de la Divina Misericordia, acoge a todos los fieles cristianos bajo la proteccin de tu Corazn misericordioso y no rechaces a ninguno. Te lo rogamos por el Amor que te une con el Padre y el Espritu Santo en la unidad de la santa e inescrutable Trinidad. Y t, OH Padre Eterno, mira con los ojos de tu Misericordia las almas de los fieles y, por la dolorosa Pasin de tu Hijo, dales tu bendicin sostenindolos con tu constante proteccin. Haz que no pierdan jams tu amor y el tesoro de la santa fe, sino que exalten tu Divina Misericordia, juntamente con el ejrcito de ngeles y Santos. Amn. ACTO DE CONSAGRACIN A JESS MISERICORDIOSO Oh Jess misericordioso, tu bondad es infinita y los tesoros de tu gracia son inagotables. Me abandono a tu Misericordia que sobrepuja a todas tus obras, me consagro enteramente a TI, para vivir bajo los rayos de tu gracia y de tu Amor, que brotaron de tu Corazn traspasado en la Cruz. Quiero dar a conocer tu Misericordia por medio de las obras de misericordia corporales y espirituales, especialmente con los pecadores, consolando y asistiendo a los pobres afligidos y enfermos. Mas, t me protegers como cosa tuya, pues todo lo temo de mi debilidad y todo lo espero de tu Misericordia. Que toda la humanidad comprenda el abismo insondable de tu Misericordia, a fin de que poniendo toda su esperanza en ella, pueda ensalzarla por toda la eternidad. Amn. DA CUARTO ORACIN PREPARATORIA PARA CADA DA Seor, Dios, Padre Todopoderoso! por medio del Corazn Inmaculado de Mara, yo te ofrezco a Jess, tu Hijo muy amado, abrasado por el fuego del Espritu Santo, con las alabanzas que te tributa, su accin de gracias, peticiones y expiaciones; para que el mismo Jess sea mi alabanza ante el trono de tu majestad, mi accin de gracias por los beneficios que tu mano derrama, mi peticin del auxilio necesario para no sucumbir a la tentacin y hacer siempre tu santa voluntad, y mi expiacin por todos mis pecados, negligencias y omisiones. No mires, Seor, mi gran indignidad, sino el precio infinito de lo que te ofrezco: tu mismo Hijo abrasado por el fuego del Espritu Santo, y el medio por el que te lo ofrezco, el Inmaculado Corazn de Mara. Amn. PALABRAS DE NUESTRO SEOR: Hoy treme a los que no creen en m y a los que no me conocen todava. En mi amarga Pasin he pensado tambin en ellos y su futuro fervor consolaba mi Corazn. Sumrgelos ahora en el ocano de mi Misericordia. OH misericordioso Jess, que eres la luz del mundo, acoge bajo la proteccin de tu Corazn Misericordioso las
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almas de los paganos y de los infieles que todava no te conocen. Haz que un rayo de tu gracia los ilumine, para que con nosotros, tambin ellos exalten las maravillas de tu Misericordia por toda la eternidad. Y t, OH Padre Eterno, mira con ojos de misericordia las almas de los paganos e infieles que no conocen an el Corazn misericordioso de tu Hijo y Seor Nuestro, Jesucristo. Ilumnalas con la luz. del santo Evangelio, a fin que comprendan la felicidad que es amarte y exaltar tu Misericordia por toda la eternidad. Amn. ACTO DE CONSAGRACIN A JESS MISERICORDIOSO Oh Jess misericordioso, tu bondad es infinita y los tesoros de tu gracia son inagotables. Me abandono a tu Misericordia que sobrepuja a todas tus obras, me consagro enteramente a TI, para vivir bajo los rayos de tu gracia y de tu Amor, que brotaron de tu Corazn traspasado en la Cruz. Quiero dar a conocer tu Misericordia por medio de las obras de misericordia corporales y espirituales, especialmente con los pecadores, consolando y asistiendo a los pobres afligidos y enfermos. Mas, t me protegers como cosa tuya, pues todo lo temo de mi debilidad y todo lo espero de tu Misericordia. Que toda la humanidad comprenda el abismo insondable de tu Misericordia, a fin de que poniendo toda su esperanza en ella, pueda ensalzarla por toda la eternidad. Amn. DIA QUINTO ORACIN PREPARATORIA PARA CADA DA Seor, Dios, Padre Todopoderoso! por medio del Corazn Inmaculado de Mara, yo te ofrezco a Jess, tu Hijo muy amado, abrasado por el fuego del Espritu Santo, con las alabanzas que te tributa, su accin de gracias, peticiones y expiaciones; para que el mismo Jess sea mi alabanza ante el trono de tu majestad, mi accin de gracias por los beneficios que tu mano derrama, mi peticin del auxilio necesario para no sucumbir a la tentacin y hacer siempre tu santa voluntad, y mi expiacin por todos mis pecados, negligencias y omisiones. No mires, Seor, mi gran indignidad, sino el precio infinito de lo que te ofrezco: tu mismo Hijo abrasado por el fuego del Espritu Santo, y el medio por el que te lo ofrezco, el Inmaculado Corazn de Mara. Amn. PALABRAS DE NUESTRO SEOR: Hoy treme las almas de los hermanos separados y sumrgelas en el ocano de mi Misericordia. Son aquellas que en mi amarga agona desgarraron mi Cuerpo y mi Corazn, es decir, mi Iglesia. Pero a medida que se reincorporan a ella, sanan mis heridas, y de este modo sirven de blsamo a mi Pasin. OH misericordioso Jess, que eres la misma bondad y no rehusas tu luz a quien confiando en ti la implora; toma, bajo la proteccin de tu misericordioso Corazn, las almas de los herejes y cismticos, dales la luz de tu gracia a fin de que se incorporen al seno de la santa Iglesia para que junto con nosotros exalten tu liberal Misericordia por toda la eternidad. Eterno Padre, mira con ojos de Misericordia las almas de aquellos que estn lejos de la verdadera fe y viven en el error, obstinndose en sus errores. No mires, Seor, su malicia; recuerda el amor de tu Hijo y su dolorosa Pasin, en el cual con tanto fervor te peda: Que sean
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todos una sola cosa... (Juan, 17, 12). Haz que estas almas vuelvan pronto a la santa Unidad, para que juntamente con nosotros glorifiquen tu Misericordia por los siglos de los siglos. ACTO DE CONSAGRACIN A JESS MISERICORDIOSO Oh Jess misericordioso, tu bondad es infinita y los tesoros de tu gracia son inagotables. Me abandono a tu Misericordia que sobrepuja a todas tus obras, me consagro enteramente a TI, para vivir bajo los rayos de tu gracia y de tu Amor, que brotaron de tu Corazn traspasado en la Cruz. Quiero dar a conocer tu Misericordia por medio de las obras de misericordia corporales y espirituales, especialmente con los pecadores, consolando y asistiendo a los pobres afligidos y enfermos. Mas, t me protegers como cosa tuya, pues todo lo temo de mi debilidad y todo lo espero de tu Misericordia. Que toda la humanidad comprenda el abismo insondable de tu Misericordia, a fin de que poniendo toda su esperanza en ella, pueda ensalzarla por toda la eternidad. Amn. DIA SEXTO ORACIN PREPARATORIA PARA CADA DA Seor, Dios, Padre Todopoderoso! por medio del Corazn Inmaculado de Mara, yo te ofrezco a Jess, tu Hijo muy amado, abrasado por el fuego del Espritu Santo, con las alabanzas que te tributa, su accin de gracias, peticiones y expiaciones; para que el mismo Jess sea mi alabanza ante el trono de tu majestad, mi accin de gracias por los beneficios que tu mano derrama, mi peticin del auxilio necesario para no sucumbir a la tentacin y hacer siempre tu santa voluntad, y mi expiacin por todos mis pecados, negligencias y omisiones. No mires, Seor, mi gran indignidad, sino el precio infinito de lo que te ofrezco: tu mismo Hijo abrasado por el fuego del Espritu Santo, y el medio por el que te lo ofrezco, el Inmaculado Corazn de Mara. Amn. PALABRAS DE NUESTRO SEOR: Hoy treme las almas de los nios y de los mansos y humildes como ellos; sumrgelos en mi Misericordia. Se asemejan a mi Corazn y ellas son las que me dieron fuerza en mi dolorosa agona. Las he visto entonces como ngeles terrestres, velando junto a mis altares. Sobre ellas derramo los ros de mis gracias, porque slo el alma humilde es capaz de recibir mi gracia. Honro a las almas humildes con mi Confianza.OH misericordioso Jess, t que me has dicho: aprended de M, que soy manso y humilde de corazn, acoge bajo la proteccin de tu misericordioso Corazn las almas de los nios, y de aquellos que, hechos mansos y humildes, se asemejan a ellos. Florezcan ante el Padre Celestial como flores perfumadas que alegren el cielo. Haz que estas almas permanezcan firmes en tu Corazn y exalten tu Misericordia por toda la eternidad. Y t, OH Padre Eterno, mira con ojos de Misericordia a los nios y a las almas mansas y humildes que son ms semejantes a tu amado Hijo y que con el perfume de sus virtudes alegran tu trono. Te rogamos, por el gozo que ellas te dan, les concedas tu bendicin, extendindola al mundo entero, para as poder exaltar tu Misericordia por toda la eternidad. Amn. ACTO DE CONSAGRACIN A JESS MISERICORDIOSO
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Oh Jess misericordioso, tu bondad es infinita y los tesoros de tu gracia son inagotables. Me abandono a tu Misericordia que sobrepuja a todas tus obras, me consagro enteramente a TI, para vivir bajo los rayos de tu gracia y de tu Amor, que brotaron de tu Corazn traspasado en la Cruz. Quiero dar a conocer tu Misericordia por medio de las obras de misericordia corporales y espirituales, especialmente con los pecadores, consolando y asistiendo a los pobres afligidos y enfermos. Mas, t me protegers como cosa tuya, pues todo lo temo de mi debilidad y todo lo espero de tu Misericordia. Que toda la humanidad comprenda el abismo insondable de tu Misericordia, a fin de que poniendo toda su esperanza en ella, pueda ensalzarla por toda la eternidad. Amn. DIA SPTIMO ORACIN PREPARATORIA PARA CADA DA Seor, Dios, Padre Todopoderoso! por medio del Corazn Inmaculado de Mara, yo te ofrezco a Jess, tu Hijo muy amado, abrasado por el fuego del Espritu Santo, con las alabanzas que te tributa, su accin de gracias, peticiones y expiaciones; para que el mismo Jess sea mi alabanza ante el trono de tu majestad, mi accin de gracias por los beneficios que tu mano derrama, mi peticin del auxilio necesario para no sucumbir a la tentacin y hacer siempre tu santa voluntad, y mi expiacin por todos mis pecados, negligencias y omisiones. No mires, Seor, mi gran indignidad, sino el precio infinito de lo que te ofrezco: tu mismo Hijo abrasado por el fuego del Espritu Santo, y el medio por el que te lo ofrezco, el Inmaculado Corazn de Mara. Amn. PALABRAS DE NUESTRO SEOR: Hoy treme las almas que honran y glorifican de manera particular mi Misericordia. Estas almas participan de los sufrimientos de mi Pasin y penetran ms profundamente en mi Espritu. Ellas son vivo reflejo de mi Corazn Misericordioso. En la eternidad estas almas brillarn con un resplandor particular y ninguna de ellas ir al infierno. Cada una tendr mi asistencia en la hora de la muerte. OH Jess misericordioso, tu Corazn lleno de compasin es el mismo Amor. Acoge bajo la proteccin de tu misericordioso Corazn a las almas que se han dedicado particularmente a la adoracin de la Divina Misericordia, exaltando sus grandezas. Asiste a las almas que toman todas sus fuerzas de la gracia divina, y que unidas a ti, en el dolor y en la prueba quieren llevar sobre sus dbiles hombros el enorme peso del mal que ha afligido a la humanidad entera. Concdeles el don de la perseverancia, de la fortaleza y de la paciencia. Y t, OH Padre Eterno, mira con ojos de misericordia las almas de aquellos que con especial celo la adoran, y que, con palabras y obras, te glorifican e imitan siendo misericordiosos con sus pobres hermanos; te rogamos concedas a estas almas, que, llenas de esperanza recurren a ti, la inmensa gracia de tu Misericordia, segn tu promesa de protegerlos en todas partes como tu propia gloria, siempre y especialmente en la hora de la muerte. Amn. ACTO DE CONSAGRACIN A JESS MISERICORDIOSO Oh Jess misericordioso, tu bondad es infinita y los tesoros de tu gracia son inagotables. Me abandono a tu Misericordia que sobrepuja a todas tus obras, me consagro enteramente a TI,
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para vivir bajo los rayos de tu gracia y de tu Amor, que brotaron de tu Corazn traspasado en la Cruz. Quiero dar a conocer tu Misericordia por medio de las obras de misericordia corporales y espirituales, especialmente con los pecadores, consolando y asistiendo a los pobres afligidos y enfermos. Mas, t me protegers como cosa tuya, pues todo lo temo de mi debilidad y todo lo espero de tu Misericordia. Que toda la humanidad comprenda el abismo insondable de tu Misericordia, a fin de que poniendo toda su esperanza en ella, pueda ensalzarla por toda la eternidad. Amn. DIA OCTAVO ORACIN PREPARATORIA PARA CADA DA Seor, Dios, Padre Todopoderoso! por medio del Corazn Inmaculado de Mara, yo te ofrezco a Jess, tu Hijo muy amado, abrasado por el fuego del Espritu Santo, con las alabanzas que te tributa, su accin de gracias, peticiones y expiaciones; para que el mismo Jess sea mi alabanza ante el trono de tu majestad, mi accin de gracias por los beneficios que tu mano derrama, mi peticin del auxilio necesario para no sucumbir a la tentacin y hacer siempre tu santa voluntad, y mi expiacin por todos mis pecados, negligencias y omisiones. No mires, Seor, mi gran indignidad, sino el precio infinito de lo que te ofrezco: tu mismo Hijo abrasado por el fuego del Espritu Santo, y el medio por el que te lo ofrezco, el Inmaculado Corazn de Mara. Amn. PALABRAS DE NUESTRO SEOR: Hoy treme las almas que se encuentran en el Purgatorio y sumrgelas en el abismo de mi Misericordia, para que los torrentes de mi Sangre alivien sus sufrimientos. Todas estas pobres almas estn en mi Corazn mientras satisfacen a la Justicia Divina. Vosotros tenis la posibilidad de llevar a ellas un alivio. Saca todas las indulgencias del tesoro de mi Iglesia y ofrcelas por ellas. OH! si vosotros conocieas sus tormentos, no dejaras de ofrecer a ellas la limosna de vuestras oraciones y de pagar sus deudas que tienen con mi Justicia.OH misericordioso Jess, que has dicho: Sed misericordiosos como lo es mi Padre que est en los cielos; toma bajo la proteccin de tu Corazn misericordioso a las almas del Purgatorio. Que los torrentes de Sangre y Agua que brotaron de tu Corazn misericordioso apaguen las llamas del Purgatorio, a fin de que tambin all sea alabada la infinita potencia de tu Misericordia. Y t, OH Padre Eterno, mira con ojos de Misericordia a las pobres almas del Purgatorio; por la dolorosa Pasin de Jesucristo nuestro Salvador y por la amargura que en aquellas horas llen su Sagrado Corazn demuestra tu Misericordia con aquellos que estn sujetos a tu justa clera. Te rogamos mires a estas almas slo a travs de las llagas de tu amado Hijo y Seor nuestro, Jesucristo, cuya Misericordia sobrepuja a la Justicia. Amn. ACTO DE CONSAGRACIN A JESS MISERICORDIOSO Oh Jess misericordioso, tu bondad es infinita y los tesoros de tu gracia son inagotables. Me abandono a tu Misericordia que sobrepuja a todas tus obras, me consagro enteramente a TI, para vivir bajo los rayos de tu gracia y de tu Amor, que brotaron de tu Corazn traspasado en la Cruz. Quiero dar a conocer tu Misericordia por medio de las obras de misericordia corporales y
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espirituales, especialmente con los pecadores, consolando y asistiendo a los pobres afligidos y enfermos. Mas, t me protegers como cosa tuya, pues todo lo temo de mi debilidad y todo lo espero de tu Misericordia. Que toda la humanidad comprenda el abismo insondable de tu Misericordia, a fin de que poniendo toda su esperanza en ella, pueda ensalzarla por toda la eternidad. Amn. DIA NOVENO ORACIN PREPARATORIA PARA CADA DA Seor, Dios, Padre Todopoderoso! por medio del Corazn Inmaculado de Mara, yo te ofrezco a Jess, tu Hijo muy amado, abrasado por el fuego del Espritu Santo, con las alabanzas que te tributa, su accin de gracias, peticiones y expiaciones; para que el mismo Jess sea mi alabanza ante el trono de tu majestad, mi accin de gracias por los beneficios que tu mano derrama, mi peticin del auxilio necesario para no sucumbir a la tentacin y hacer siempre tu santa voluntad, y mi expiacin por todos mis pecados, negligencias y omisiones. No mires, Seor, mi gran indignidad, sino el precio infinito de lo que te ofrezco: tu mismo Hijo abrasado por el fuego del Espritu Santo, y el medio por el que te lo ofrezco, el Inmaculado Corazn de Mara. Amn. PALABRAS DE NUESTRO SEOR: Hoy treme las almas tibias y sumrgelas en el ocano de mi Misericordia. Estas almas hieren ms dolorosamente mi Corazn. En el Jardn de los Olivos, stas me inspiraron la ms grande repugnancia y me arrancaron este lamento: Padre, si quieres, aparta de m este cliz; pero no se haga mi voluntad sino la tuya! (Lc. 22,24). Para ellas la ltima tabla de salvacin es recurrir a mi Misericordia. OH misericordioso Jess, que eres la Bondad misma, acoge bajo la proteccin de tu Corazn misericordioso a todas las almas tibias, que, semejantes a cadveres en putrefaccin, te llenaron de horrores en Getseman. Derrite el hielo de estas almas con el fuego de tu puro Amor, para que puedan ellas exaltar tu Misericordia por toda la eternidad. Y t, OH Padre Eterno, mira con ojos de Misericordia las almas tibias, que en Getseman arrancaron al piadoso Corazn de tu Hijo el doloroso lamento: Pase de m este cliz. Por la amarga Pasin de tu muy amado Hijo y Seor nuestro, Jesucristo, y por su agona en la Cruz, te rogamos las inflames con nuevo celo por tu gloria; derrama en sus corazones el verdadero amor, para que, haciendo obras de misericordia aqu en la tierra, puedan exaltar tu Divina Misericordia por toda la eternidad. Amn. ACTO DE CONSAGRACIN A JESS MISERICORDIOSO Oh Jess misericordioso, tu bondad es infinita y los tesoros de tu gracia son inagotables. Me abandono a tu Misericordia que sobrepuja a todas tus obras, me consagro enteramente a TI, para vivir bajo los rayos de tu gracia y de tu Amor, que brotaron de tu Corazn traspasado en la Cruz. Quiero dar a conocer tu Misericordia por medio de las obras de misericordia corporales y espirituales, especialmente con los pecadores, consolando y asistiendo a los pobres afligidos y enfermos.
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Mas, t me protegers como cosa tuya, pues todo lo temo de mi debilidad y todo lo espero de tu Misericordia. Que toda la humanidad comprenda el abismo insondable de tu Misericordia, a fin de que poniendo toda su esperanza en ella, pueda ensalzarla por toda la eternidad. Amn.
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Virgen Mara!, que, por cumplir el mandato de un soberano de la tierra, obligada te vises a partir en compaa de vuestro casto esposo Jos de Nazaret a Beln, atendiendo al edicto del Csar, de que se empadronase toda persona residente en su imperio, y decir lugar de origen para futuros tributos que deberan pagar, por vuestro ejemplo, humilde Reina, te ruego reanimis mi fe para que tambin, sumiso y obediente, pueda cumplir con el mandato de nuestro Soberano del Cielo. Amn. SEGUNDA JORNADA Oh Virgen Santsima!, as como vos sufriste los rigores de la intemperie llevando en vuestro vientre virginal al Divino Jess hecho hombre, yo, alabndote y venerndote, te ruego me enseis a soportar miserias e incomodidades, desprecios y pobrezas, y que mi esperanza se robustezca para seguir vuestras huellas en las jornadas de la virtud. Amn. TERCERA JORNADA Oh Reina de los ngeles!, comunicad a mi alma, oh Inmaculada Concepcin!, la fortaleza con que soportases las penalidades de vuestra tercera jornada llevando por toda compaa a vuestro esposo, Jos, y a los ngeles celestiales que, en coro, cantaban y bendecan al Hijo de vuestras puras entraas, para que con vos pueda yo continuar mi peregrinar en esta tierra. Amn CUARTA JORNADA Oh Madre ma! As como vos soportases miseria, vejaciones y desdeosas negativas cuando sin desmayar posada implorabas en esta jornada, transmtenos, oh Virgen Santsima!, esa misma sumisin y humildad vuestra, para que a mi alma no tienten las vanidades del mundo y que mi corazn slo d albergue al amor puro, piadoso y sencillo hacia vuestra Sagrada Familia. Amn. QUINTA JORNADA Oh, cndida paloma Madre y Reina celestial, que a vuestra llegada a Beln, tras la bsqueda de alojamiento, presurosa te dispusiste a cumplir el mandato que ah te llevaba , con este ejemplo de sumisin que me as, encuzame en el camino de la obediencia tambin y sujtame a la voluntad de vuestro Hijo para que se vigorice mi espritu y avive el fuego de mi amor y no dejis, Madre ma, que vacile mi fe. Amn. SEXTA JORNADA Reina soberana!, que soportases las duras fatigas de tan cruenta jornada de Nazaret a Beln, de puerta en puerta pidiendo posada, que todos te negaban sin haber encontrado humilde asilo por fin, por qu no he de soportar yo penalidades de la vida para alcanzar la gracia de encauzarme por el camino de la virtud y conseguir el mirarte eternamente en la gloria? Amn. SPTIMA JORNADA Rosa mstica!, y pursima de aroma celestial que en esta jornada, a falta de albergue, con abnegacin inefable, sumisa aceptases por asilo la solcita oferta de vuestro santo esposo, que slo conducirte poda a una gruta, morada y refugio eventual de pastores que ah, con sus
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rebaos, se guarecan contra lluvias e inclemencias del tiempo. Vos que todo esto soportases, dadme paciencia para soportar amarguras terrenas. Amn. OCTAVA JORNADA Oh Santsima Virgen, oh Reina Inmaculada!, se acerca el feliz momento en que, con resignacin sin igual, daris a luz al Redentor del mundo, considera que, a pesar del sufrimiento del ya cercano alumbramiento, an solcita ayudases a vuestro amante esposo a limpiar de inmundicias el lugar que ni para bestias era digno, hagis Virgen Santa que pueda alcanzar la eterna ventura de ser digno siervo vuestro. Amn. NOVENA JORNADA Por fin, Madre gloriosa, lleg el ansiado momento en que diste a luz al nio ms hermoso, sabio y apacible, cuya sola presencia el establo embelleci. Casto Patriarca que, hallndote a sus pies, celebris en el empreo con los Hosannas de ngeles, arcngeles y querubines y en todo el orbe cristiano y con el jbilo de millones de fieles que le adoran y cantan "Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad", y aun las bestias se acercan lentamente a dar calor con su aliento al desnudo cuerpecito de nuestro Redentor. Suena la aurora del cristianismo, la luz divina que ensalza al dbil y oprimido, igualando al rico con el mendigo. Oh Mara!, por este feliz momento en que recibiste el homenaje de los humildes, te pedimos con la misma humildad que nos ayudis con la voluntad de tu Divino Hijo. Amn.
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Santa Teresita del Nio Jess, rogad por nosotros! o bien la del final de la novena. I N V O C A C I O N E S (se contesta: Ruega por nosotros) Santa Teresita del Nio Jess Florecita de Jess Hija predilecta de Mara Madre de innumerables almas Milagro de virtudes Virgen Prudente ngel de caridad Mstica pasionaria Lirio pursimo del Carmelo Rosa deshojada de amor Encanto de cielos y tierra Patrona de las misiones Maestra de Infancia Espiritual Esposa fiel de Jess Ejemplar de santidad Prodigio de milagros Herona de la fe Violeta de humildad Mstica pasionaria Flor selecta de la Iglesia Mrtir de amor Mensajera de la paz Sembradora de rosas Abogada de los Sacerdotes
Vos que pasis el cielo haciendo el bien sobre la tierra Santa Teresita, escucha nuestras humildes splicas.
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PALABRAS DEL EVANGELIO Que todos sean una misma cosa como T, Padre, que ests en M y Yo en Ti; que sean ellos una misma cosa en nosotros, para que crea el mundo que T me has enviado. Yo digo que T eres Pedro. Y que sobre esta piedra edificar mi Iglesia. PALABRAS DE LA LITURGIA EUCARSTICA Seor nuestro Jesucristo, que dijiste a tus apstoles: la paz os dejo, mi paz os doy, no mires a mis pecados sino a la fe de tu Iglesia, y dgnate conservarla en paz y unin segn tu voluntad. Que vives y reinas, Dios, por los siglos de los siglos. Amn. Oracin Dios todopoderoso y eterno, T que renes a los que estn dispersos y velas sobre todos los que has reunido, dirige tu mirada bondadosa sobre las ovejas del rebao de tu Hijo, para que todos los que un mismo bautismo ha consagrado, permanezcan unidos ahora en la totalidad de la fe y en la unin de la caridad. Por Jesucristo nuestro Seor. Amn.
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OFRECIMIENTO DE OBRAS
Dios mo yo os doy gracias por haberme creado y redimido por la Preciosa Sangre de Nuestro Seor Jesucristo. Por haberme hecho cristiano y haberme conservado la vida hasta hoy. De un modo especial os agradezco haberme sacado de esta noche y haberme dejado ver la luz de este da. En el da de hoy os consagro mis pensamientos, palabras, obras, deseos, todo mi ser. Qu me suceder, hoy, Dios mo?...no lo s. Lo nico que s es que acepto con inmenso amor cuanto Vos queris enviarme: tristezas o alegras, salud o enfermedad, decepciones. Uno este sacrificio al de Jesucristo mi salvador y os ruego en su nombre que concedis ABUNDANTES GRACIAS para cumplirlo.
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Santa Luca, Virgen mrtir de Siracusa, venimos a ti para suplicarte nos alcances de Jess Nuestro Seor, a quien tanto amaste y por ser fiel a su amor sufriste el martirio, la fortaleza en vivir nuestra fe y en la prctica de nuestra vida cristiana. Fuiste una joven fuerte que no claudicaste ante la tortura de tus verdugos, aydanos a no ser dbiles y frgiles ante las tentaciones que nos presenta el mundo, sino valientes y audaces para superarlas. Y como patrona y abogada de la luz cuida, te pedimos, la visin de nuestros ojos y que jams la ceguera nos llegue al corazn. Amn.
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Santa Teresa de Jess, t que, inspirada por el Espritu Santo, enseaste a la Iglesia el camino de la perfeccin, haz que tu doctrina y ejemplo nos sirva de ferviente alimento espiritual y nos inflame en el deseo de una vida de verdadera santidad. Que tu ardiente vida de amor a Dios, de contemplacin y austeridad, nos ensee a nosotros a buscar la intimidad con el Seor por una generosa ofrenda de nuestras vidas. De modo que lleguemos a desprendernos de todo aquello que nos impide vivir la plenitud del amor como t lo viviste en el Carmelo y a lo largo de tus trabajos y fundaciones de los "palomarcitos de la Virgen". Amn.
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ORACIN AL LEVANTARSE
Yo te adoro, Seor y Padre mo, y te amo con todo mi corazn. Te doy gracias por haberme creado y hecho cristiano y por el nuevo da que me regalas. Te ofrezco las acciones de este da: haz que sean segn tu voluntad y para mayor gloria tuya. Lbrame del pecado y de todo mal. Que tu gracia est siempre conmigo y con todos los que yo quiero. Amn. (Rezo del Padrenuestro y tres Avemaras)
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ORACIN DE CONFORMIDAD
No te pido, Seor, ms luz sino ojos limpios para ver la realidad. No te pido msicas celestiales sino odos para escuchar las melodas que ya existen. No te pido poder sino sabidura para usar el que ya tengo. No te pido ms amor, sino habilidad para trocar un ceo fruncido en mirada cariosa. No te pido ms alegra sino saber cmo disfrutarla. No te pido tener ms sino saber compartir con los dems lo que ya tengo. No te pido ms dones Seor, sino saber aceptar y utilizar los que me has otorgado.
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Padre, me pongo en tus manos, haz de m lo que quieras, sea lo que sea, te doy las gracias. Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo, con tal que tu voluntad se cumpla en m, Y en todas tus criaturas. No deseo nada ms, Padre. Te confo mi alma, te la doy con todo el amor, de que soy capaz, Porque te amo. Y necesito darme, ponerme en tus manos sin medida, con una infinita confianza, porque T eres mi Padre.
(Ch. Foucauld)
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A Vos, bienaventurado San Jos, acudimos en nuestra tribulacin, y despus de implorar el auxilio de vuestra Santsima esposa, solicitamos tambin confiadamente vuestro patrocinio. Con aquella caridad que con la Inmaculada Virgen Mara, Madre de Dios, os tuvo unido, y por el paternal amor con que abrazasteis al Nio Jess, humildemente os suplicamos que volvis benigno los ojos a la herencia que con su sangre adquiri Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorris nuestras necesidades. Proteged , providentsimo custodio de la divina familia a la escogida descendencia de Jesucristo. Aparta de nosotros toda mancha de error y corrupcin. Asstenos propicio desde el cielo , fortsimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas; y as como en otro tiempo librasteis al Nio Jess del inminente peligro de la vida, as ahora defended la Iglesia santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad. Y a cada uno de nosotros protegednos con perpetuo patrocinio, para que a ejemplo vuestro y sostenidos por vuestro auxilio, podamos santamente vivir, piadosamente morir y alcanzar en los cielos la eterna bienaventuranza.
Amn.
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Ensanos a creer como T has credo. Ensanos a amar a Dios y a nuestros hermanos como T los has amado. Haz que nuestro amor hacia los dems sea siempre paciente, benigno y respetuoso. Oh Virgen Santsima de Lourdes, mranos clemente en esta hora!
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ORACIN DE OFRECIMIENTO
Te hago, Jess, la entrega de m mismo, tal como soy, con lo que poseo, entregndote mis penas, mis sinsabores y mis inquietudes; entregndote tambin las intenciones y necesidades mas, las de mis seres queridos, como tambin las de todas las personas que se encomiendan a mis oraciones. Las encerrar todas en Tu Corazn Misericordioso, por medio de mi Madre Santsima, para que sean restituidas y convertidas en lluvias de Gracias. Amn.
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ORACIN DE S. PATRICIO
Cristo conmigo, Cristo delante de m, Cristo detrs de m. Cristo dentro de m, Cristo debajo de m, Cristo encima de m. Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda. Cristo en la fortaleza, Cristo en el asiento del carro, Cristo en la popa del navo; Cristo en el corazn de todo hombre que piense en m, Cristo en la boca de todo hombre que hable de m, Cristo en todo ojo que me vea, Cristo en todo odo que me oiga.
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Con la pantalla iluminada y el teclado esperando el tacto diligente de los dedos, me dirijo a T, Seor, se guro de encontrarte an en los caminos annimos de Internet.
Acompanos T, que te encarnaste en el misterio humano, y sufriste, como nosotros, el cansancio y el azar de los caminos, porque tambin aqu hay trayectos tan arduos y fatigosos como los senderos polvorientos que recorriste en Galilea.
Acompanos T, Seor, porque tambin aqu hay caminos misteriosos, como el de Emaus, que nos llevan sin ruido al descubrimiento del otro y conservan an la luminosa facultad de transformarnos.
Y al final, cuando se apague de nuevo la pantalla y tengamos la vana impresin de haber aprendido algo, recurdanos que sabidura y conocimiento son mucho ms que la informacin fragmentaria que veloz pasa ante los ojos.
Haznos comprender que por vasto que sea el mundo, lo importante es descubrirnos en lo profundo de nuestro ser, y alcanzar el horizonte inmenso de tu Corazn de Padre. Amn.
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ORACIN DE UN PADRE
Padre nuestro: te pido por mis hijos, tus hijos, los que tu me has dado. Haz que les santifique con mi vida, con mi trabajo, con mi consejo. Reine en sus corazones tu paz, tu amor y tu bendicin. Hgase tu voluntad sobre ellos, y no la ma, si no es como la tuya. Aydame a ganar el pan para sus cuerpos, ensame a dar tu alimento a sus almas. Que se amen y se perdonen entre s, para que as les perdones t sus flaquezas. Lbrales de todo mal, sobre todo del que no ven ni temen. Padre nuestro: que sea yo un buen padre.
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Seor, t sabes mejor que yo que me estoy haciendo vieja y que un da, pronto, yo estar incluida entre los "ancianos". Gurdame del fatal hbito de creer que yo tengo algo que decir a propsito de todo y en toda ocasin. Lbrame del obsesivo deseo de poner en orden los asuntos de los dems. Hazme reflexiva pero no malhumorada, servicial pero no arbitraria. Me parece que es una lastima que no sean utilizados los valiosos recursos de mi sapiencia. Pero t sabes, Seor... que me agradara conservar algunos amigos. Refrname para que no me extienda en la mencin de infinitos detalles. Dame alas para alcanzar el final. Sella mis labios acerca de mis achaques y dolores aunque ellos se incrementen cada da y que me resulte mas dulce cada da el referirlos, a medida que pasan los aos. No me atrevo a pedirte tanto como que llegue a disfrutar oyendo recitar los achaques y dolores de los otros pero aydame a soportarlo cuanto menos con paciencia. No me atrevo a reclamar que me des mejor memoria, pero s que me des una creciente humildad y menos presuncin cuando mi memoria se enfrente con la de los dems. Ensame la gloriosa leccin de que puede suceder que algunas veces yo est equivocada. Gurdame Seor. Yo no tengo grandes deseos de santidad: hay algunas santas personas con las que resulta tan difcil convivir! Pero una persona vieja llena de amargura es seguramente una de las invenciones supremas del diablo. Hazme capaz de percibir lo que hay de bueno all donde no esperaba encontrarlo, y de reconocer talentos en gente en la que los otros no los haban visto y dame gracia para decrselo as. Amn.
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Dame, Seor, mano firme y mirada vigilante, para que mientras conduzco no cause dao a nadie. A ti, Seor, que das la vida y la conservas, te suplico humildemente que guardes hoy mi vida. Libra, Seor, a quienes me acompaan, de todo mal, enfermedad, incendio o accidente. Ensame a hacer uso de mi coche para remedio de las necesidades ajenas. Haz, Seor, que no me arrastre el vrtigo de la velocidad, y que, admirando la belleza de este mundo, logre seguir y terminar felizmente mi camino. Te lo pido, Seor, por los mritos de tu Santsima Madre, y por intercesin de San Cristbal, especial protector de los conductores. Amn.
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Seor Jess, Buen Seor, Dulce Seor, ensanos tu mansedumbre en el Metro, estrujados y entre empujones cada da, a la hora punta,
Da tu paz a las madres a las ocho de la maana y a las ocho de la tarde cuando han de vestir y desvestir a sus hijos, preparar desayuno, comida y cena, y no llegar tarde al trabajo tras dejar a los nios en la escuela.
Tu paz, Seor, a tantos que no duermen por las noches, porque gimen de dolor en los hospitales, o porque vigilan edificios o garajes; a tantos que trabajan sin descanso y a tantos que languidecen de hasto, sin trabajo: a todos ellos, Seor, el don de tu Espritu Santo, que nos haga desearte.
De todos nosotros, ten piedad, Seor Jess. Que ni el cansancio ni la soledad de la ciudad nos agrien, sino que, por el contrario, nos hagan ms buenos, ms amables, por la invocacin silenciosa, incesante, de tu Nombre.
Seor, Maestro humilde, habitante oculto en cada rincn y en cada ruido de nuestras calles: que en todo y en todos encontremos la ocasin de reconocerte para amarte, dndonos como T, sencillamente, como el Pan que se parte.
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ACTO DE CONSAGRACIN Te adoro, Seor Jess, hijo de Dios vivo y de Mara Virgen, que por mi amor diste la vida en la cruz. A ti me consagro con todo mi corazn y te suplico humildemente que te dignes imprimir en mi alma la imagen de tu rostro adorable. Padre eterno! Mira la Faz de tu Cristo y por sus mritos infinitos concdeme un deseo ardiente de reparar las injurias hechas a tu Divina Majestad y la indiferencia de los hombres ante tu Amor misericordioso. Que la devocin a tu Santa Faz, Seor, grabando en nuestro corazn la imagen de un Dios que sufre, nos prepare maravillosamente para contemplar un da la incomparable belleza de tu Santa Faz convertida en irradiacin de luz y de gloria. Mustranos, Seor, tu faz, y seremos Salvos!
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San Sebastin, mrtir. Te rogamos, Seor, nos concedas el espritu de fortaleza para que, alentados por el ejemplo glorioso de tu mrtir san Sebastin, aprendamos a someternos a ti antes que a los hombres. San Benito abad. Seor, Dios nuestro, que hiciste del abad san Benito un esclarecido maestro en la escuela del divino servicio; concdenos, por su intercesin, que, prefiriendo tu amor a todas las cosas, avancemos por la senda de tus mandamientos con libertad de corazn. San Francisco de Ass, religioso. Dios todopoderoso, que otorgaste a san Francisco de Ass la gracia de asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza; concdenos caminar tras sus huellas para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Santo Domingo de Guzmn, presbtero. Te pedimos, Seor, que santo Domingo de Guzmn, insigne predicador de tu palabra, ayude a tu Iglesia con sus enseanzas y sus mritos, e interceda tambin con bondad por nosotros. San Ramn Nonato. religioso. Tu, Seor, enriqueciste a san Ramn Nonato con un celo admirable para redimir a los cautivos; infunde en nuestros corazones un amor a nuestros hermanos que nos haga vivir siempre, atentos a los sufrimientos y a las necesidades de nuestro prjimo. San Ignacio de Loyola, presbtero. Seor, Dios nuestro, que has suscitado en tu Iglesia a san Ignacio de Loyola para extender la gloria de tu nombre; concdenos que, despus de combatir en la tierra bajo su proteccin y siguiendo su ejemplo, merezcamos compartir con l la gloria del cielo. San Francisco Javier, presbtero. Seor y Dios nuestro, t has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento de tu nombre por la predicacin de san Francisco Javier; infndenos su celo generoso por la propagacin de la fe, y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en evangelizar a todos los pueblos. San Luis Gonzaga, religioso. Seor Dios, dispensador de los dones celestiales, que has querido juntar en san Luis Gonzaga una admirable inocencia de vida y un austero espritu de penitencia; concdenos, por su intercesin, que, si no hemos sabido imitarle en su vida inocente, sigamos fielmente sus ejemplos en la penitencia. San Antonio de Padua, presbtero y doctor de la Iglesia. Dios todopoderoso y eterno, t que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concdenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades.
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San Jos Oriol, presbtero. Seor, t quisiste que san Jos Oriol fuese un ejemplo admirable de penitencia y brillase por el don de curaciones; concede a tu pueblo un verdadero espritu de conversin y la salud del alma y del cuerpo. San Juan Bosco. presbtero. Seor, t que has suscitado en san Juan Bosco un padre y un maestro para la juventud, danos tambin a nosotros un celo infatigable y un amor ardiente, que nos impulse a entregarnos al bien de los hermanos y a servirte a ti en ellos con fidelidad. San Antonio Mara Claret, obispo. Oh Dios, que concediste a tu obispo san Antonio Mara Claret una caridad y un valor admirables para anunciar el Evangelio a los pueblos; concdenos, por su intercesin, que, buscando siempre tu voluntad en todas las cosas, trabajemos generosamente por ganar nuevos hermanos para Cristo. Santa Ins, virgen y mrtir. Dios todopoderoso y eterno, que eliges a los dbiles para confundir a los fuertes de este mundo; concdenos a cuantos celebramos el triunfo de tu mrtir santa Ins imitar la firmeza de su fe. Santa Cecilia, virgen y mrtir. Acoge nuestras splicas, Seor, y, por intercesin de santa Cecilia, dgnate escucharnos con bondad. Santa Luca, virgen y mrtir. Que la poderosa intercesin de santa Luca, virgen y mrtir, sea nuestro apoyo, Seor, para que en la tierra celebremos su triunfo y en el cielo participemos de su gloria. Santa Eulalia, virgen y mrtir. T, Seor, quisiste que la sangre de los mrtires fecundase las primeras semillas que la predicacin evanglica haba sembrado en nuestras tierras; haz que quienes celebramos con alegra el martirio de la virgen santa Eulalia, nos gloriemos siempre de ser cristianos y perseveremos hasta la muerte firmes en la fe. Santa Clara, virgen. Oh Dios, que infundiste en santa Clara un profundo amor a la pobreza evanglica; concdenos, por su intercesin, que, siguiendo a Cristo en la pobreza de espritu, merezcamos llegar a contemplarte en tu Reino. Santa Teresa de Jess, virgen y doctora de la Iglesia. Seor, Dios nuestro, que por tu Espritu has suscitado a santa Teresa de Jess, para mostrar a tu Iglesia el camino de la perfeccin; concdenos vivir de su doctrina y enciende en nosotros el deseo de la verdadera santidad. Santa Teresa del Nio Jess, virgen y doctora de la Iglesia. Oh Dios, que has preparado tu Reino para los humildes y los sencillos; concdenos la gracia de seguir confiadamente el camino de santa Teresa del Nio Jess para que nos sea revelada, por su intercesin, tu gloria eterna.
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Santa Rosa de Lima, virgen. Seor, Dios nuestro, t has querido que santa Rosa de Lima, encendida en tu amor, se apartara del mundo y se consagrara a ti en la penitencia; concdenos, por su intercesin, que siguiendo en la tierra el camino de la verdadera vida, lleguemos a gozar en el cielo de la abundancia de los gozos eternos. Santa Mara Goretti, virgen y mrtir. Seor, fuente de la inocencia y amante de la castidad, que concediste a tu sierva Mara Goretti la gracia del martirio en plena adolescencia; concdenos a nosotros, por su intercesin, firmeza para cumplir tus mandamientos, ya que le diste a ella la corona del premio por su fortaleza en el martirio. Oraciones del Comn de los Santos del Misal Romano Para un santo Mrtir Concdenos, Seor, que nuestras oraciones nos sirvan de alegra y ayuda, para que, al celebrar la fiesta anual del martirio de san N. (y san N.), imitemos su constancia en la fe. Para una santa Virgen (y Mrtir) Padre nuestro del cielo, que nos alegras con la fiesta anual de santa N., concdenos la ayuda de sus mritos a los que hemos sido iluminados con el ejemplo de su virginidad y de su fortaleza. Para un Papa o un obispo santo Dios todopoderoso y eterno, que pusiste a san N. al frente de tu pueblo, para que con su ejemplo y su palabra lo ayudara a crecer en santidad; protege, por su intercesin, a los pastores de la Iglesia y al rebao que les has confiado, para que siempre caminen por las sendas de la salvacin. Para un Santo o una Santa Dios todopoderoso y eterno, t que, al glorificar a los Santos, nos das una prueba actual de tu amor para con nosotros; haz que su intercesin nos ayude y que su ejemplo nos mueva a imitar fielmente a tu Hijo nico. Para un hombre santo Oh Dios, slo t eres santo y nadie es bueno si no lo recibe de tu bondad; haz que, por la intercesin de san N. podamos vivir de tal manera que consigamos la gloria eterna del cielo. Para una mujer santa. Oh Dios, que nos colmas de alegra al celebrar la memoria de santa N.; haz que, as como le rendimos culto, imitemos tambin la santidad de su vida.
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ORACIONAL MARIANO
Oraciones propias de santa Mara Virgen del Misal Romano Inmaculada Concepcin de Mara Oh Dios, que por la Concepcin Inmaculada de la Virgen Mara preparaste a tu Hijo una digna morada, y, en previsin de la muerte de tu Hijo, la preservaste de todo pecado, concdenos, por su intercesin, llegar a ti limpios de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Seor. R. Amn. Natividad de la Virgen Mara Concede, Seor, a tus hijos el don de tu gracia, para que, cuantos hemos recibido las primicias de la salvacin, por la maternidad de la Virgen Mara, consigamos aumento de paz en la fiesta de su nacimiento. Maternidad divina de Mara Dios y Seor nuestro, que por la maternidad virginal de Mara entregaste a los hombres los bienes de la salvacin, concdenos experimentar la intercesin de aqulla de quien hemos recibido a tu Hijo Jesucristo, el autor de la vida. Inmaculado Corazn de Mara OH Dios, t que has preparado en el corazn de la Virgen Mara una digna morada del Espritu Santo, haz que nosotros, por intercesin de la Virgen, lleguemos a ser templos dignos de tu gloria. Asuncin de Mara Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la inmaculada Virgen Mara, Madre de tu Hijo, concdenos, te rogamos, que aspirando siempre a las realidades divinas lleguemos a participar con ella de su misma gloria en el cielo. Mara Reina Dios todopoderoso, que nos has dado como Madre y como Reina a la Madre de tu Unignito, concdenos que, protegidos por su intercesin, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos. Nuestra Seora del Pilar Dios todopoderoso y eterno, que en la gloriosa Madre de tu Hijo has concedido un amparo celestial a cuantos la invocan con la secular advocacin del Pilar; concdenos, por su intercesin, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor. Nuestra Seora de Montserrat Seor, t que escogiste la montaa de Montserrat como casa de oracin y de fe cristiana, haz que cuantos invocan all con confianza a la Madre de tu Unignito crezcan en la fe, esperanza y caridad.
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ORACIONES MARIANAS DEL COMN DE SANTA MARIA DEL MISAL ROMANO Te pedimos, Seor, que nosotros tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesin de santa Mara, la Virgen, lbranos de las tristezas de este mundo y concdenos las alegras del cielo. Te rogamos, Seor, que venga en nuestra ayuda la intercesin poderosa de la Virgen Mara, para que nos veamos libres de todo peligro y podamos vivir en tu paz . Dios todopoderoso, que, segn lo anunciaste por el ngel, has querido que tu Hijo se encarnara en el seno de Mara, la Virgen, escucha nuestras splicas y haz que sintamos la proteccin de Mara los que la proclamamos verdadera Madre de Dios. Dios todopoderoso, que por la maternidad virginal de Mara entregaste a los hombres los bienes de la salvacin, concdenos experimentar la intercesin materna de la que nos ha dado a tu Hijo Jesucristo, el autor de la vida. Dios todopoderoso, concede a los fieles, que se alegran bajo la proteccin de la Virgen Mara, verse libres, por su intercesin, de todos los males de este mundo y alcanzar las alegras del cielo.
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"Santsima Trinidad, Padre, Hijo y Espritu Santo: Yo os adoro profundamente y os ofrezco el preciossimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Nuestro Seor Jesucristo, presente en todos los tabernculos del mundo, en reparacin de los ultrajes con que es ofendido; y por los mritos infinitos de su Santsimo Corazn, y por la intercesin del Inmaculado Corazn de Mara, os pido la conversin de los pecadores. "
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ORACIONES DE LA MAANA: Por la seal... Ofrecimiento de Obras: Te adoro, Dios mo, y te amo con todo mi corazn; te doy gracias por haberme creado, hecho cristiano y conservado esta noche. Te ofrezco las acciones de este da; haz que sean todas segn tu Santsima voluntad y a mayor gloria Tuya... Presrvame del pecado y de todo mal. Virgen Mara, Madre de Jess, hacednos santos. Amn. PADRENUESTRO: Padre nuestro que ests en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hgase tu Voluntad as en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada da. Perdona nuestras ofensas como tambin nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Nonos dejes caer en la tentacin. Ms lbranos del mal. AVEMARA: Dios te Salve, Mara, llena eres de Gracia, El Seor es contigo, bendita T eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jess. Santa Mara. Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amn. GLORIA: Gloria al Padre, al Hijo y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amn
ORACIONES DE LA NOCHE: Accin de Gracias: Te adoro, Dios mo, y te amo con todo mi corazn. Te doy gracias por haberme creado, hecho cristiano y conservado en este da. Perdname todo lo malo que haya hecho. Gurdame durante el descanso de esta noche y lbrame de todo peligro. Amn Examen de conciencia Durante un tiempo corto reflexiona como ha transcurrido el da : Cmo he correspondido a los muchos beneficios que he recibido de Dios Nuestro Seor? He sido consciente de ellos? He mejorado en mi defecto dominante? He ofendido grave o levemente al Seor violando alguno de sus mandamientos? He ofendido de palabra u obra a mi prjimo?
Acto de contricin:
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Seor mo Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mo; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazn haberte ofendido; tambin me pesa porque podis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca ms pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amn. Rezar tres Avemaras.
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PADRE NUESTRO
Padre nuestro que ests en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hgase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada da; perdona nuestras ofensas, como tambin nosotros perdonamos a los que nos ofenden no nos dejes caer en la tentacin y, lbranos del mal. Amn
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tratan bien a sus hijos, les dan ejemplo, cuidan de su formacin cristiana... Y los esposos, si toman en serio el amor conyugal. Quinto Mandamiento Tengo odio, rencor o enemistad con alguien? He deseado algn mal a mi prjimo? He tratado mal a alguien con envidia, ira, desprecio, burla? He escandalizado a otros, inducindolos al mal? He causado algn mal fsico a otros? He quitado la vida a alguien, en todos los sentidos? He abortado o colaborado en aborto o eutanasia? He conducido imprudentemente el coche o la moto? He atentado contra mi vida? Me he dejado llevar de la gula? He tomado drogas, o alcohol en exceso? He corregido evanglicamente al prjimo, para que evite los peligros fsicos o espirituales? Sexto y noveno Mandamientos Me he entretenido en pensamientos, deseos o recuerdos impuros? He guardado debidamente la vista y dems sentidos? He cometido -o deseado- alguna accin impura: solo o con otros, de distinto o del mismo sexo, parientes, consagrados, menores de edad? Me he puesto en peligro consciente de pecado: diversiones, lecturas, espectculos, pginas indecentes de intemet? Tengo amistades peligrosas? Guardo la debida castidad en el noviazgo o en el matrimonio? Sptimo y dcimo Mandamientos He robado alguna cosa o cantidad de dinero? Lo he devuelto? Cumplo fielmente mis deberes sociales: impuestos, seguros, votaciones, etc.? Me tomo en serio el precepto divino del trabajo, que para algunos se concreta en el estudio? Reacciono como cristiano contra abusos e injusticias que perjudican a los ms dbiles? He apoyado programas, de accin social o poltica, inmorales y anticristianos? Contribuyo con mis bienes a las necesidades de la Iglesia y de los pobres? Octavo Mandamiento He mentido? He reparado el dao derivado de mis mentiras? He criticado a otros, descubriendo faltas graves? He violado la intimidad de otros: correspondencia, conversaciones, secretos? He hecho juicios temerarios contra el prjimo? Los he comunicado a otra persona? He rectificado ese juicio errneo? He calumniado a otros atribuyndoles algo que es falso? He reparado o estoy dispuesto a reparar esa calumnia? Soy consciente de que, por encima de las diferencias ideolgicas o polticas que dividen, est el amor cristiano que ama al adversario?
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PLEGARIA 1 Oremos a Dios, Padre todopoderoso, que ha resucitado a Jesucristo de entre los muertos y vivificar tambin nuestros cuerpos mortales, y digmosle: Seor, danos la vida en Cristo. Padre santo, ya que por el bautismo hemos sido sepultados con Cristo en la muerte y con l hemos resucitado, haz que de tal forma andemos en vida nueva, que, aun despus de nuestra muerte, vivamos para siempre con Cristo. Padre providente, que nos has dado el pan vivo bajado del cielo, para que lo comamos santamente, haz que al comerlo tengamos vida eterna y resucitemos en el ltimo da. Oh Seor, que contemplas cmo caminamos desterrados y lejos de ti guiados slo por la fe!, haz que despus de nuestra muerte podamos contemplarte con alegra en la visin de tu gloria. Oh Seor, que enviaste un ngel para que confortara a tu Hijo en la agona de Getseman!, dgnate consolarnos en nuestro trnsito con la dulzura de tu esperanza. T, que libraste a los tres jvenes del fuego ardiente, libra tambin a las almas de los difuntos del castigo que sufren por sus pecados. Dios y Seor de vivos y de muertos, que resucitaste a Cristo del sepulcro, resucita tambin a los difuntos, y a nosotros danos un lugar junto a ellos en tu gloria. Padre nuestro...
PLEGARIA 2 Oremos al Seor Jess, que transformar nuestro cuerpo frgil en cuerpo glorioso como el suyo, y digmosle: T, Seor, eres nuestra vida y nuestra resurreccin. Oh Cristo, Hijo de Dios vivo, que resucitaste de entre los muertos a tu amigo Lzaro!, lleva a una resurreccin de vida a los difuntos que rescataste con tu sangre preciosa. ;Oh Cristo, consolador de afligidos, que ante el dolor de los que lloraban la muerte de Lzaro, del joven de Nan y de la hija de Jairo, acudiste compasivo a enjugar sus lgrimas, consuela tambin ahora a los que lloran la muerte de sus seres queridos. Oh Cristo, Salvador!, destruye en nuestro cuerpo mortal el dominio del pecado por el que merecimos la muerte, para que obtengamos en ti la vida eterna. Oh Cristo, Redentor!, mira a los que, por no conocerte, viven sin esperanza, para que crean tambin ellos en la resurreccin de los muertos y en la vida del mundo futuro. T, que al dar la vista al ciego de nacimiento hiciste que pudiera mirarte, descubre tu rostro a los difuntos que todava carecen de tu resplandor.
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Oh Cristo, siempre vivo para interceder por nosotros y por todos los hombres!, ensanos a ofrecer el sacrificio de la alabanza por los difuntos para que sean absueltos de sus pecados. T, Seor, que permites que nuestra morada corprea sea destruida, concdenos una morada eterna en los cielos. Padre nuestro...
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1. Dar a las almas consagradas a mi Corazn las gracias necesarias para su estado. 2. Dar paz a sus familias. 3. Las consolar en todas sus aflicciones. 4. Ser su amparo seguro durante la vida y principalmente en la hora de la muerte. 5. Derramar abundantes bendiciones sobre todas sus empresas. 6. Los pecadores encontrarn en mi Corazn la fuente y el ocano infinito de la misericordia. 7. Las almas tibias se volvern fervorosas. 8. Las almas fervorosas se elevarn a gran perfeccin. 9. Bendecir las casas en que la imagen de mi Corazn estar expuesta y venerada. 10. Dar a los sacerdotes la gracia de remover los corazones insensibles. 11. Las personas que propaguen esta devocin tendrn su nombre escrito en mi Corazn y nunca ser borrado de l. 12. A todos los que comulguen los nueve primeros viernes de mes, prometo, en la excesiva misericordia de mi Sagrado Corazn, que su amor todopoderoso conceder la gracia de la perseverancia final, no muriendo en mi desgracia y sin recibir los Sacramentos, sindoles mi Corazn divino su refugio seguro en el ltimo momento.
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No es preciso, hijo mo, saber mucho para agradarme mucho; basta que me ames mucho. Hblame, pues, aqu sencillamente, como hablaras al ms ntimo de tus amigos, como hablaras a tu madre, o a tu hermano. Necesitas hacerme en favor de alguien alguna splica cualquiera? Dime su nombre, bien sea el de tus padres, bien el de tus hermanos y amigos; dime en seguida qu quisieras hiciese yo actualmente por ellos. Pide mucho, mucho; no vaciles en pedir; me gustan los corazones generosos, que llegan a olvidarse en cierto modo de s mismos para atender a las necesidades ajenas. Hblame, as, con sencillez, con llaneza, de los pobres a quienes quisieras consolar; de los enfermos a quienes ves padecer; de los extraviados que anhelas volver al buen camino; de los amigos ausentes que quisieras ver otra vez a tu lado. Dime por todos una palabra siquiera; pero palabra de amigo, palabra entraable y fervorosa. Recurdame que he prometido escuchar toda splica que salga del corazn, y no ha de salir del corazn el ruego que me dirijas por aquellos que tu corazn ms especialmente ama? Y para ti no necesitas alguna gracia? Hazme, si quieres, como una lista de tus necesidades, y ven, lela en mi presencia. Dime francamente que sientes orgullo, amor a la sensualidad y al regalo, que eres tal vez egosta, inconstante, negligente..., y pdeme luego que venga en ayuda de los esfuerzos, pocos o muchos, que haces para sacudir de encima de ti tales miserias. No te avergences, pobre alma! Hay en el cielo tantos y tantos justos, tantos y tantos santos de primer orden que tuvieron esos mismos defectos! Pero rogaron con humildad... y poco a poco se vieron libres de ellos. Ni menos vaciles en pedirme bienes del cuerpo y del entendimiento: salud, memoria, xito feliz en tus trabajos, negocios o estudios... Todo eso puedo darte, y lo doy y deseo me lo pidas en cuanto no se oponga, antes favorezca y ayude a tu santificacin. Hoy por hoy, qu necesitas? Qu puedo hacer por tu bien? Si conocieses los deseos que tengo de favorecerte! Traes ahora mismo entre manos algn proyecto? Cuntamelo todo minuciosamente. Qu te preocupa?, qu piensas?, qu deseas?, qu puedo hacer por tu hermano, por tu hermana, por tu amigo, por tu superior? qu desearas por ellos? Y por m, no te sientes con deseos de mi gloria? No quisieras poder hacer algn bien a tus prjimos, a tus amigos a quienes amas tal vez mucho y que viven quiz olvidados de m? Dime: qu cosa llama hoy particularmente tu atencin?, qu anhelas ms vivamente y con qu medios cuentas para conseguirlo? Dime si te sale mal tu empresa, y yo te dir las causas del mal xito. No quisieras interesarme algo en tu favor? Soy, hijo mo, dueo de los corazones, y dulcemente los llevo, sin perjuicio de su libertad, donde me place.
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Sientes acaso tristeza o malhumor? Cuntame, cuntame, alma desconsolada, tus tristezas con todos sus pormenores. Quin te hiri?, quin lastim tu amor propio?, quin te ha menospreciado? Acrcate a mi corazn, que tiene blsamo eficaz para todas estas heridas del tuyo. Dame cuenta de todo, y acabars en breve por decirme que, a semejanza de m, todo lo perdonas, todo lo olvidas, y en pago... recibirs mi consoladora bendicin. Temes por ventura? Sientes en tu alma aquellas vagas melancolas, que no por ser injustificadas dejan de ser desgarradoras? chate en brazos de mi providencia. Contigo estoy, aqu, a tu lado me tienes; todo lo oigo, ni un momento te desamparo. Sientes desvo de parte de personas que antes te quisieron bien, y ahora, olvidadas, se alejan de ti, sin que les hayas dado el menor motivo? Ruega por ellas, y yo las volver a tu lado si no han de ser obstculo a tu santificacin. Y no tienes tal vez alegra alguna que comunicarme? Porqu no me haces partcipe de ella como buen amigo tuyo que soy? Cuntamelo lo que desde ayer, desde la ltima visita que me hiciste, ha consolado y hecho como sonrer tu corazn. Quiz has tenido agradables sorpresas; quiz has visto disipados negros recelos, has recibido faustas noticias, una carta, una muestra de cario; has vencido una dificultad, salido de un lance apurado... Obra ma es todo esto, y yo te lo he proporcionado; por qu no has de manifestarme por ello tu gratitud, y decirme sencillamente como un hijo a su padre: gracias: padre mo, gracias? El agradecimiento trae consigo nuevos beneficios, porque al bienhechor le agrada verse correspondido. Tampoco tienes promesa alguna que hacerme? Leo, ya lo sabes, el fondo de tu corazn: a los hombres se engaa fcilmente; a Dios, no; hblame, pues, con toda sinceridad. Tienes firme resolucin de no exponerte ya ms a aquella ocasin de pecado?, de privarte de aquel objeto que te da?, de no leer ms aquel libro que exalt tu imaginacin?, de no tratar ms a aquella persona que turb la paz de tu alma? Volvers a ser dulce, amable y condescendiente con aquella otra a quien, por haberte faltado, miraste hasta hoy como enemiga? Ahora bien, hijo mo, vuelve a tus ocupaciones habituales, a tu taller, a tu familia, a tu estudio..., pero no olvides la grata conversacin que hemos tenido aqu los dos, en la soledad del santuario. Guarda en lo que puedas silencio; modestia, recogimiento, resignacin, caridad con el prjimo. Ama a mi Madre, que lo es tuya tambin, la Virgen Santsima... y vuelve otra vez a m con el corazn ms amoroso todava, ms entregado a mi servicio: en el mo encontrars cada da nuevo amor, nuevos beneficios, nuevos consuelos.
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"REGINA COELI"
Reina del Cielo, algrate. ALELUYA! Porque el que mereciste llevar en tu seno; Aleluya! Ha resucitado, segn predijo; Aleluya! Ruega por nosotros a Dios; Aleluya! Gzate y algrate, Virgen Mara; Aleluya! Porque resucit, en verdad,el Seor. ALELUYA!
Oracin
OH Dios! que por la resurreccin de tu Hijo. Nuestro Seor Jesucristo, te has dignado alegrar al mundo, concdenos que por mediacin de su Madre, la Virgen Mara, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Cristo Nuestro Seor. Amn.
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SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lgrimas. EA, pues, Seora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y despus de este destierro mustranos a Jess, fruto bendito de tu vientre. OH clementsima, OH piadosa, OH dulce siempre Virgen Mara! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Seor Jesucristo. Amn
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Algrate, virgen gloriosa entre todas la ms bella salve, OH hermosa doncella ruega a Cristo por nosotros.
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- Amn. HIMNO DE ALABANZA Gloria a Dios en el cielo, / y en la tierra paz a los hombres que ama el Seor. / Por tu inmensa gloria / te alabamos, / te bendecimos, / te adoramos, / te glorificamos, / te damos gracias, / Seor Dios, Rey celestial, /Dios Padre todopoderoso. Seor Hijo nico, Jesucristo, / Seor Dios, Cordero de Dios, /Hijo del Padre: / t que quitas el pecado del mundo, / ten piedad de nosotros; / t que quitas el pecado del mundo, / atiende nuestra splica; / t que ests sentado a la derecha del Padre, / ten piedad de nosotros: /porque slo t eres Santo, / slo t Seor, / slo tu Altsimo, Jesucristo, / con el Espritu Santo / en la gloria de Dios Padre. / Amn. ORACIN COLECTA ... por los siglos de los siglos. - Amn. LECTURA - Palabra de Dios. - Te alabamos, Seor. EVANGELIO - El Seor est con vosotros. - Y con tu espritu. Lectura del Santo Evangelio segn... - Gloria a Ti, Seor. - Palabra del Seor. - Gloria a ti, Seor Jess. CREDO(Niceno) Creo en un solo Dios, /Padre todopoderoso, / Creador del cielo y de la tierra, / de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Seor, Jesucristo, / Hijo nico de Dios, / nacido del Padre antes de todos los siglos; / Dios de Dios, / Luz de Luz, / Dios verdadero de Dios verdadero, / engendrado, no creado, / de la misma naturaleza del Padre, / por quien todo fue hecho; / que por nosotros los hombres / y por nuestra salvacin / baj del cielo, / y por obra del Espritu Santo / se encarn de Mara, la Virgen, / y se hizo hombre; / y por nuestra causa fue crucificado / en tiempos de Poncio Pilato; / padeci y fue sepultado, / y resucit al tercer da, segn las Escrituras, / y subi al cielo, / y est sentado a la derecha del Padre; / y de nuevo vendr con gloria /para juzgar a vivos y muertos, / y su reino no tendr fin. Creo en el Espritu Santo, / Seor y dador de vida, / que procede del Padre y del Hijo, / que con el Padre y el Hijo / recibe una misma adoracin y gloria, / y que habl por los profetas. Creo en la Iglesia, / que es una, santa, catlica y apostlica. / Confieso que hay un solo bautismo / para el perdn de los pecados. / Espero la resurreccin de los muertos / y la vida del mundo futuro. / Amn. ORACIN DE LOS FIELES R. Te rogamos, yenos. - Seor, escchanos. - Oh Seor, escucha y ten piedad.
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PRESENTACIN DEL PAN Y DEL VINO - Bendito seas, Seor, ... pan de vida. - Bendito seas por siempre, Seor. - Bendito seas, ... bebida de salvacin. - Bendito seas por siempre, Seor. INVITACIN A LA PLEGARIA - Orad, hermanos, ... Dios Padre todopoderoso. - El Seor reciba de tus manos este sacrificio, / para alabanza y gloria de su Nombre, /para nuestro bien / y el de toda su santa Iglesia. ORACIN SOBRE LAS OFRENDAS -Amn.. PREFACIO - El Seor est con vosotros. - Y con tu espritu .- Levantemos el corazn. - Lo tenemos levantado hacia el Seor. - Demos gracias al Seor, nuestro Dios. - Es justo y necesario. HIMNO DE ACLAMACIN Santo, Santo, Santo es el Seor, /Dios del Universo. /Llenos estn el cielo y la tierra de tu gloria. /Hosanna en el cielo. /Bendito el que viene en nombre del Seor. /Hosanna en el cielo. ACLAMACIONES PARA DESPUS DE LA CONSAGRACIN - Este es el Sacramento de nuestra fe. 1. Anunciamos tu muerte, / proclamamos tu resurreccin. / Ven Seor Jess! 2. Cada vez que comemos de este pan / y bebemos de este cliz / anunciamos tu muerte, Seor, / hasta que vuelvas. 3. Por tu cruz y resurreccin / nos has salvado, Seor. CONCLUSIN DE LA PLEGARIA EUCARSTICA - Por Cristo ... por los siglos de los siglos. - Amn. PADRENUESTRO Padre nuestro, que ests en el cielo, / santificado sea tu Nombre, / venga a nosotros tu reino, / hgase tu voluntad as en la tierra como en el cielo. /Danos hoy nuestro pan de cada da, /perdona nuestras ofensas, / como tambin nosotros perdonamos a los que nos ofenden, / no nos dejes caer en la tentacin, / y lbranos del mal. EMBOLISMO - Lbranos, Seor... nuestro Salvador Jesucristo. Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre, Seor.
RITO DE LA PAZ
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- Seor Jesucristo... por los siglos de los siglos. - Amn. - La paz del Seor est siempre con vosotros. - Y con tu espritu. FRACCIN DEL PAN Cordero de Dios, / que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. Cordero de Dios, / que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. Cordero de Dios, / que quitas el pecado del mundo, danos la paz COMUNIN - Este es el Cordero de Dios... - Seor, no soy digno / de que entres en mi casa, / pero una palabra tuya / bastar para sanarme. - El Cuerpo de Cristo. Amn. ACCIN DE GRACIAS - Oremos. ... ... ... - Amn. BENDICIN Y DESPEDIDA - El Seor est con vosotros. - Y con tu espritu. - La bendicin de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espritu Santo, descienda sobre vosotros. - Amn. - Podis ir en paz. - Demos gracias a Dios.
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SANTO ROSARIO
Por la seal + de la Santa Cruz... Ofrecimiento: Seor Dios nuestro, dirigid y guiad todos nuestros pensamientos, palabras y obras a mayor honra y gloria vuestra. Y Vos, Santsima, alcanzadnos de vuestro divino Hijo, que con toda atencin y devocin podamos rezar vuestro Santsimo Rosario; el cual os ofrecemos por la exaltacin de la santa Fe catlica, por nuestras necesidades espirituales y temporales, y por el bien y sufragio de los vivos y difuntos que sean de Vuestro mayor agrado y de nuestra principal obligacin. Los misterios que se han de contemplar en este da son los de: - Gozo(lunes y sbados) - Luz (jueves) - Dolor (martes y viernes) Gloria (mircoles y domingos)
FORMA DE REZARLO MISTERIOS DE GOZO 1.- La Encarnacin del Hijo de Dios. Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 2.- La Visita de Nuestra Seora a Santa Isabel. Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 3.- El Nacimiento del Nio Jess en Beln. Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 4.- La Purificacin de Nuestra Seora. Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 5.- El Nio Jess perdido y hallado en el templo. Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... ACCIN DE GRACIAS Infinitas gracias os damos, soberana Princesa, por los favores que todos los das recibimos de vuestra generosa mano; dignaos, Seora, tenernos ahora y siempre bajo vuestra proteccin y amparo; y para ms obligaros os saludamos con una Salve:
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V Seor, ten piedad Cristo, ten piedad Cristo, yenos Cristo, escchanos Dios, Padre celestial Dios, Hijo Redentor del mundo Dios, Espritu Santo Trinidad santa, un slo Dios Santa Mara Santa Madre de Dios Santa Virgen de las vrgenes Madre de Cristo Madre de la divina gracia Madre pursima Madre castsima Madre intacta Madre incorrupta Madre inmaculada Madre amable Madre admirable Madre del buen Consejo Madre del Creador Madre del Salvador Virgen prudentsima Virgen digna de veneracin Virgen digna de alabanza Virgen poderosa Virgen clemente Virgen fiel Ideal de santidad Morada de la sabidura Causa de nuestra alegra Templo del Espritu Santo Honor de los pueblos Modelo de entrega a Dios Rosa escogida
R Seor, ten piedad Cristo, ten piedad Cristo, yenos Cristo, escchanos Ten piedad Ten piedad Ten piedad Ten piedad Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros
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Fuerte como la torre de David Hermosa como torre de marfil Casa de oro Arca de la Nueva alianza Puerta del Cielo Estrella de la maana Salud de los enfermos Refugio de los pecadores Consoladora de los afligidos Auxilio de los cristianos Reina de los ngeles Reina de los Patriarcas Reina de los Profetas Reina de los Apstoles Reina de los Mrtires Reina de los Confesores Reina de las Vrgenes Reina de todos los Santos Reina concebida sin mancha original Reina asunta al Cielo Reina del santsimo Rosario Reina de la familia Reina de la paz
Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros Ruega por nosotros
Cordero de Dios, que quitas los pecados del Perdnanos, Seor mundo Cordero de Dios, que quitas los pecados del Escchanos, Seor mundo Cordero de Dios, que quitas los pecados del Ten misericordia de nosotros mundo Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo
OREMOS
Te rogamos, Seor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo, y por la intercesin gloriosa de la siempre Virgen Mara, nos veamos libres de la tristeza presente y gocemos para siempre de las alegras del cielo.
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1.- La Agona del Seor en el Huerto de los Olivos Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre 2.- La Flagelacin Despus de contemplar el misterio se reza:un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre 3.- La Coronacin de Espinas Despus de contemplar el misterio se reza:un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre 4.- Jess carga con la cruz a cuestas Despus de contemplar el misterio se reza:un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre 5.- La crucifixin Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre ACCIN DE GRACIAS: Infinitas gracias os damos, soberana Princesa, por los favores que todos los das recibimos de vuestra generosa mano; dignaos, Seora, tenernos ahora y siempre bajo vuestra proteccin y amparo; y para ms obligaros os saludamos con una Salve: Letana de Nuestra Seora OREMOS Te rogamos, Seor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo, y por la intercesin gloriosa de la siempre Virgen Mara, nos veamos libres de la tristeza presente y gocemos para siempre de las alegras del cielo. R. Por Jesucristo nuestro Seor amn MISTERIOS DE GLORIA (mircoles y domingos) 1.- La Resurreccin del Seor Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre....
2.- La Ascensin del Seor Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 3.- La venida del Espritu Santo sobre los Apstoles
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Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 4.- La Asuncin de Nuestra Seora a los Cielos Despus de contemplar el misterio se reza:un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 5.- La Coronacin de Mara Santsima Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... Accin de gracias Infinitas gracias os damos, soberana Princesa, por los favores que todos los das recibimos de vuestra generosa mano; dignaos, Seora, tenernos ahora y siempre bajo vuestra proteccin y amparo; y para ms obligaros os saludamos con una Salve: Letanas de Nuestra Seora OREMOS Te rogamos, Seor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo, y por la intercesin gloriosa de la siempre Virgen Mara, nos veamos libres de la tristeza presente y gocemos para siempre de las alegras del cielo. R. Por Jesucristo nuestro Seor amn MISTERIOS DE LUZ (Jueves)
1.- EL BAUTISMO DE JESS EN EL JORDN Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 2.- LAS BODAS DE CAN Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 3.- EL ANUNCIO DEL EVANGELIO INVITANDO A LA CONVERSIN Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 4.- LA TRANSFIGURACIN Despus de contemplar el misterio se reza:un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... 5.- LA INSTITUCIN DE LA EUCARISTA Despus de contemplar el misterio se reza: un Padrenuestro, diez Avemaras y un Gloria al Padre.... ACCIN DE GRACIAS: Infinitas gracias os damos, soberana Princesa, por los favores que todos los das recibimos de vuestra generosa mano; dignaos, Seora, tenernos ahora y siempre bajo vuestra proteccin y amparo; y para ms obligaros os saludamos con una Salve:
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Letana de Nuestra Seora OREMOS Te rogamos, Seor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo, y por la intercesin gloriosa de la siempre Virgen Mara, nos veamos libres de la tristeza presente y gocemos para siempre de las alegras del cielo.
MEDITACIONES DE LOS MISTERIOS DEL ROSARIO Los Misterios de Gozo Primer misterio- LA ENCARNACIN DEL HIJO DE DIOS El primer ciclo, el de los "misterios gozosos", se caracteriza efectivamente por el gozo que produce el acontecimiento de la Encarnacin. Esto es evidente desde la anunciacin, cuando el saludo de Gabriel a la Virgen de Nazaret se une a la invitacin a la alegra mesinica: "Algrate, Mara". A este anuncio apunta toda la historia de la salvacin, es ms, en cierto modo, la historia misma del mundo. En efecto, si el designio del Padre es recapitular en Cristo todas las cosas, el don divino con el que el Padre se acerca a Mara para hacerla Madre de su Hijo alcanza todo el universo. A su vez, toda la humanidad est como implicada en el fiat con el que Ella responde prontamente a la voluntad de Dios. Jesucristo, Verbo e Hijo de Dios, se hace hombre para acercarse al hombre y brindarle, por la fuerza de su misterio, la salvacin, gran don de Dios. En la Anunciacin, Mara se ha abandonado en Dios completamente, manifestando la obediencia de la fe... Acogiendo este anuncio, Mara se convertira en la Madre del Seor y en ella se realizara el misterio divino de la Encarnacin. "Salve, Mara! Pronunciamos con inmenso amor y reverencia estas palabras, tan sencillas y a la vez tan maravillosas. Nadie podr saludarte nunca de un modo tan estupendo que como lo hizo un da el arcngel en el momento de la Anunciacin. Segundo misterio LA VISITA DE MARA A ISABEL El motivo de la visita se halla en el hecho de que durante la Anunciacin, Gabriel haba nombrado de modo significativo a Isabel, que en edad avanzada haba concebido de su marido Zacaras un hijo, por el poder de Dios. As, pues, Mara, movida por la caridad, se dirige a la casa de su pariente. Cuando entra, Isabel, al responder a su saludo y sintiendo saltar de gozo al nio en su seno, "llena de Espritu Santo", saluda a Mara en alta voz: "Bendita t entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre". Esta exclamacin o aclamacin de Isabel entrara posteriormente en el Avemara como una continuacin del saludo del ngel, convirtindose as en una de las plegarias ms frecuentes de la Iglesia. En el saludo de Isabel cada palabra est llena de sentido y, sin embargo, parece ser de importancia fundamental lo que dice al final: "Dichosa t, que has credo, porque lo que te ha dicho el Seor se cumplir!". Estas palabras se pueden poner junto al apelativo "llena de
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gracia" del saludo del ngel. En ambos textos se revela un contenido mariolgico esencial, o sea, la verdad sobre Mara, que ha llegado a estar realmente presente en el misterio de Cristo, precisamente porque "ha credo". La plenitud de gracia, anunciada por el ngel, significa el don de Dios mismo; la fe de Mara, proclamada por Isabel en la visitacin, indica cmo la Virgen de Nazaret ha respondido a este don. Tercer misterio EL NACIMIENTO DE JESS EN BELN El nacimiento de Jess haba tenido lugar en una situacin de extrema pobreza. Sabemos por Lucas que, con ocasin del censo de la poblacin ordenado por las autoridades romanas, Mara se dirigi con Jos a Beln. Al no encontrar "sitio en la posada" dio a luz a su Hijo en un establo y "lo acost en un pesebre". La Natividad del Seor llena nuestros corazones de alegra porque Dios, Palabra eterna, naciendo como hombre, ha acogido al hombre de manera particular. El nacimiento del Seor es acogida del hombre en toda su verdad, en toda su gran dignidad de imagen y semejanza divina, y tambin en su herencia de pecado: ste es el significado de la noche de Beln". La Navidad nos hace pensar en el acontecimiento central y determinante de la historia: La Encarnacin de Dios! En el Nio de Beln adoramos al Hijo de Dios, al Verbo, por medio del cual ha sido creado todo y sin l nada de cuanto existe ha sido hecho. Qu poder se puso sobre los hombros de Cristo en aquella noche de Navidad? Un poder nico. El poder que slo l posee. En efecto, solamente l tiene el poder de penetrar en el alma de cada hombre con la paz de la divina complacencia. Solamente l est en condicin de elevar la historia del hombre a la altura de la gloria de Dios.
Cuarto misterio LA PRESENTACIN DE JESS EN EL TEMPLO Cuarenta das despus del nacimiento de Jess, segn lo prescrito por la Ley de Moiss, Mara y Jos llevaron al Nio a Jerusaln para presentarlo al Seor. Un hombre justo y piadoso, llamado Simen... dice: "Mis ojos han visto a tu salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel." La Presentacin en el templo, a la vez que expresa la dicha de la consagracin, y extasa al viejo Simen, contiene tambin la profeca de que el Nio ser seal de contradiccin para Israel y de que una espada traspasar el alma de la Madre. Las palabras de Simen dan nueva luz al anuncio que Mara ha odo del ngel: Jess es el Salvador, es "luz para iluminar" a los hombres. No es aquel que se manifest, en cierto modo, en la Nochebuena, cuando los pastores fueron al establo? No es aquel que deba manifestarse todava ms con la llegada de los Magos de Oriente? Al mismo tiempo, sin embargo, ya al comienzo de su vida, el Hijo de Mara -y con l su Madre- experimentarn en s mismos la verdad de las restantes palabras de Simen: "Seal de contradiccin" El anuncio de Simen parece como un segundo anuncio a Mara, dado que le indica la concreta dimensin histrica en la cual el Hijo cumplir su misin, es decir en la incomprensin y en el dolor. Por un lado, este anuncio confirma su fe en el cumplimiento de las promesas divinas de la salvacin. Y por otro, le revela tambin que deber vivir en el sufrimiento su obediencia de fe al lado del Salvador que sufre, y que su maternidad ser oscura y dolorosa.
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Quinto misterio EL NIO PERDIDO Y HALLADO EN EL TEMPLO Gozoso y dramtico al mismo tiempo es el episodio de Jess de 12 aos en el templo. Aparece con su sabidura divina mientras escucha y pregunta, y ejerciendo sustancialmente el papel de quien "ensea". La revelacin de su misterio de Hijo, dedicado enteramente a las cosas del Padre, anuncia aquella radicalidad evanglica, que, ante las exigencias absolutas de Reino, cuestiona hasta los ms profundos lazos de afecto humano. La mirada de Mara, siempre llena de adoracin y asombro, no se apartar jams de Jess. Ser a veces una mirada interrogadora, como en el episodio de su extravo en el templo: Hijo, por qu nos has hecho esto? Jess tena conciencia de que "nadie conoce bien al Hijo sino el Padre", tanto que an aquella, a la cual haba sido revelado ms profundamente el misterio de su filiacin divina, su Madre, viva en la intimidad con este misterio slo por medio de la fe. A lo largo de la vida oculta de Jess en la casa de Nazaret, tambin la vida de Mara est oculta con Cristo en Dios, por medio de la fe... Mara, durante muchos aos, permaneci en intimidad con el misterio de su Hijo, y avanzaba en su itinerario de fe... Se manifestaba cada vez ms ante los ojos de los hombres la predileccin que Dios senta por l. La primera entre las criaturas humanas admitidas al descubrimiento de Cristo era Mara, que con Jos viva en la casa de Nazaret. Los misterios luminosos Primer misterio EL BAUTISMO DE JESS EN EL JORDN Misterio de luz es el Bautismo en el Jordn. En l, mientras Cristo, como inocente que se hace pecado por nosotros, entra en el agua del ro, el cielo se abre y la voz del Padre lo proclama Hijo predilecto, y el Espritu desciende sobre l para investirlo de la misin que le espera. La espiritualidad cristiana tiene como caracterstica el deber del discpulo de configurarse cada vez ms plenamente con su Maestro. La efusin del Espritu en el Bautismo une al creyente como el sarmiento a la vid, que es Cristo, lo hace miembro de su Cuerpo mstico. A esta unidad inicial, sin embargo, ha de corresponder un camino de adhesin creciente a l, que oriente cada vez ms el comportamiento del discpulo segn la lgica de Cristo: Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo. Hace falta revestirse de Cristo. En el recorrido espiritual del Rosario, basado en la contemplacin incesante del rostro de Cristo - en compaa de Mara- este exigente ideal de configuracin con l se consigue a travs de una asiduidad que pudiramos decir amistosa. sta nos introduce de modo natural en la vida de Cristo y nos hace como respirar sus sentimientos. Segundo Misterio LA REVELACIN DE JESS EN LAS BODAS DE CAN Misterio de luz es el comienzo de los signos en Can, cuando Cristo, transformando el agua en vino, abre el corazn de los discpulos a la fe, gracias a la intervencin de Mara, la primera creyente... El cometido que Mara desempea en Can acompaa toda la misin de Cristo. La revelacin, que en el Bautismo en el Jordn proviene directamente del Padre y ha resonado en el Bautista, aparece tambin en labios de Mara en Can y se convierte en su gran invitacin materna dirigida a la Iglesia de todos los tiempos: Haced lo que l os diga. Es una
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exhortacin que introduce muy bien las palabras y signos de Cristo durante su vida pblica, siendo como el teln de fondo mariano de todos los misterios de luz. El primero de los signos llevado a cabo por Jess -la transformacin del agua en vino en las bodas de Can- nos muestra a Mara precisamente como maestra, mientras exhorta a los criados a ejecutar las disposiciones de Cristo. En Can de Galilea se muestra slo un aspecto concreto de la indigencia humana: No tienen vino. Pero esto tiene un valor simblico... Se da una mediacin: Mara se pone entre su Hijo y los hombres en la realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos. Se pone en medio, o sea, se hace mediadora, no como una persona extraa, sino en su papel de madre, consciente de que como tal puede -ms bien, tiene derecho de- hacer presente al Hijo las necesidades de los hombres. Su mediacin tiene carcter de intercesin: Mara intercede por los hombres... Otro elemento esencial de esta funcin materna de Mara se encuentra en las palabras dirigidas a los criados: Haced lo que l os diga. La Madre de Cristo se presenta ante los hombres como portavoz de la voluntad del Hijo. Tercer misterio EL ANUNCIO DEL REINO DE DIOS INVITANDO A LA CONVERSIN. Misterio de luz es la predicacin con la cual Jess anuncia la llegada del Reino de Dios e invita a la conversin: Se ha cumplido el plazo, est cerca el Reino de Dios: convertos y creed la Buena Noticia. Jess perdona los pecados de quien se acerca a l con humilde fe, iniciando as el ministerio de misericordia que l continuar ejerciendo hasta el fin del mundo, especialmente a travs del sacramento de la Reconciliacin confiado a la Iglesia. Convertios, porque ha llegado el Reino de los cielos! Acogemos estas palabras con veneracin y confianza, porque las pronunci, no un simple hombre, sino el Hijo de Dios. Consideramos que estn dirigidas a cada uno de nosotros. Jess, en efecto, no hablaba slo para sus contemporneos, sino para los hombres de todos los tiempos y de cualquier condicin... Conversin quiere decir cambiar totalmente la direccin misma de la vida: abrirse a la fe, pasar del culto a las cosas materiales al uso inteligente de ellas como instrumentos para servir mejor a Dios y a los hermanos; pasar de la disipacin mundana a la mentalidad cristiana: de la desilusin y del desaliento a la esperanza y a la alegra de una existencia llena de sentido. Convertirse quiere decir creer en el Evangelio, familiarizarse con las enseanzas del Salvador y hacer de ellas la norma de nuestra vida diaria. Cuarto Misterio LA TRANSFIGURACIN DEL SEOR Misterio de luz por excelencia es la Transfiguracin, que segn la tradicin tuvo lugar en el Monte Tabor. La gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo, mientras el Padre lo acredita ante los apstoles extasiados para que lo escuchen y se dispongan a vivir con l el momento doloroso de la Pasin, a fin de llegar con l a la alegra de la Resurreccin y a una vida transfigurada por el Espritu Santo. La escena evanglica de la Transfiguracin de Cristo, en la que los tres apstoles Pedro, Santiago y Juan- aparecen como extasiados por la belleza del Redentor, puede ser considerada como imagen (icono) de la contemplacin cristiana. Fijar los ojos en el rostro de Cristo, descubrir su misterio en el camino ordinario y doloroso de su humanidad, hasta percibir
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su fulgor divino manifestado definitivamente en el Resucitado glorificado a la derecha del Padre, es la tarea de todos los discpulos de Cristo; por tanto, es tambin la nuestra. Contemplando este rostro, nos disponemos a acoger el misterio de la vida trinitaria, para experimentar de nuevo el amor del Padre y gozar de la alegra del Espritu Santo. Se realiza as tambin en nosotros la palabra de San Pablo: "Reflejamos la gloria del Seor y nos vamos transformando en su imagen con resplandor creciente". Quinto Misterio LA INSTITUCIN DE LA EUCARISTA Misterio de luz es la institucin de la Eucarista, en la cual Cristo se hace alimento con su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino, dando testimonio de su amor por la humanidad "hasta el extremo", y por cuya salvacin se ofrecer en sacrificio. La Iglesia, Pueblo de Dios de la nueva alianza, se ha alimentado siempre con la Eucarista. Es ms, se ha construido a travs de la Eucarista: Porque, aun siendo muchos, somos un solo pueblo y un solo cuerpo, pues todos participamos de un solo pan. La Iglesia se refleja en el sacramento eucarstico como en la fuente de la que brota su propia vida. En l est el ncleo incandescente y el corazn de la Iglesia, que puede leer en l la historia de su propia vocacin. Jess es el pan vivo bajado del cielo para la vida del mundo. El Verbo se hizo carne y habit entre nosotros. Esto nos lleva hasta la Anunciacin, cuando el ngel del Seor comunic la gran nueva a Mara y, por su consentimiento libre y amoroso, Ella concibi en su seno al Verbo por obra del Espritu Santo. Existe, pues, un vnculo estrechsimo entre la Eucarista y la Virgen Mara, que la piedad medieval acu en la expresin caro Christi, caro Mariae: la carne de Cristo en la Eucarista es, sacramentalmente, la carne asumida de la Virgen Mara. Misterios de Dolor Primer Misterio LA ORACIN DE CRISTO EN GETSEMAN El itinerario meditativo de los Misterios dolorosos se abre con Getseman, donde Cristo vive un momento particularmente angustioso frente a la voluntad del Padre, contra la cual la debilidad de la carne se sentira inclinada a rebelarse. All, Cristo se pone en lugar de todas las tentaciones de la humanidad y frente a todos los pecados de los hombres, para decirle al Padre: "No se haga mi voluntad, sino la tuya". Este "s" de Cristo cambia el "no" de los primeros padres en el Edn. Y cunto le costara esta adhesin a la voluntad del Padre se muestra en los misterios siguientes, en los que se ve sumido en la mayor ignominia! Hay en el designio de Dios ms zonas de misterio que de evidencia... Es entonces cuando el hombre acepta el misterio, le da un lugar en su corazn. Es el momento en que el hombre se abandona al misterio, no con la resignacin de alguien que capitula frente a un enigma, a un absurdo, sino ms bien con la disponibilidad de quien se abre para ser habitado por algo -por Alguien!- ms grande que el propio corazn. Esa aceptacin se cumple en definitiva por la fe, que es la adhesin de todo el ser al misterio que se revela.
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Segundo Misterio LA FLAGELACIN DE CRISTO Cuando Dios envi a su Hijo, no esper a que los esfuerzos humanos hubieran eliminado previamente toda clase de injusticias... Jesucristo vino a compartir nuestra condicin humana con sus sufrimientos... Antes de transformar la existencia cotidiana, l supo hablar al corazn de los pobres, liberarlos del pecado, abrir sus ojos a un horizonte de luz... Tiene el sabor y el calor de la amistad que nos ofrece aquel que sufri ms que nosotros. La aceptacin en la fe de cualquier sufrimiento humano puede convertirlo en una participacin personal en el sufrimiento sacrificial y expiatorio de Cristo. El mismo Cristo contina su pasin en el hombre que sufre. El sufrimiento es el camino obligado de la salvacin y de la santificacin. Para ser santos, podemos carecer de este o aquel carisma, de esta o aquella aptitud especial; pero no se nos puede dispensar del sufrimiento. Sufrir es un ingrediente necesario de la santidad. Como lo es el amor. Y de hecho, el amor que Cristo nos ensea y que l vivi primero, dndonos ejemplo, es un amor... que expa y salva a travs del sufrimiento. El amor da sentido y hace aceptable el sufrimiento. Puede haber amor sin sufrimiento. Pero el sufrimiento sin el amor no tiene sentido. Con el amor, aceptado como lo acept Cristo, el sufrimiento adquiere un valor inestimable. Tercer misterio CRISTO, CORONADO DE ESPINAS Jess tom sobre s todo el sufrimiento humano, confirindole un valor nuevo valor. Vosotros, los que vivs bajo la prueba, que os enfrentis con el problema de la limitacin, del dolor y de la soledad interior frente a l, no dejis de dar un sentido a esa situacin... En el aparente fracaso del Hombre justo que sufre y que con su sacrificio salva a la humanidad, en el valor de eternidad de ese sufrimiento est la respuesta. Mirad hacia Cristo, hacia la Iglesia y el mundo, y elevad vuestro dolor, completando con l, hoy, el misterio salvador de su cruz. En la escuela del Verbo encarnado comprendemos que es sabidura divina aceptar con amor la cruz de la humildad de la razn ante el misterio; la cruz de la voluntad en el cumplimiento fiel de toda la ley moral, natural y revelada; la cruz del propio deber, a veces arduo y poco gratificante; la cruz de la paciencia en la enfermedad y en las dificultades de todos los das; la cruz del empeo infatigable para responder a la propia vocacin; y la cruz de la lucha contra las pasiones y las asechanzas del mal. Los cristianos que viven en situaciones de enfermedad, de dolor y de vejez, no estn invitados por Dios solamente a unir su dolor a la pasin de Cristo, sino tambin a acoger ya ahora en s mismos y a transmitir a los dems la fuerza de la renovacin y la alegra de Cristo resucitado. Cuarto Misterio CRISTO, CON LA CRUZ A CUESTAS Siguiendo los pasos de Cristo hasta el Calvario, comprende el hombre el sentido del dolor salvador... Cmo contemplar a Cristo cargado con la cruz... sin sentir la necesidad de hacerse sus cireneos en cada hermano aquejado por el dolor u oprimido por la desesperacin? A medida que el hombre toma su cruz, unindose espiritualmente a la cruz de Cristo, se revela ante l el sentido salvador del sufrimiento.
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La cruz es el signo del acercamiento continuo de Dios a cada uno de los hombres, el testimonio misterioso con que Dios ha tomado sobre s en Cristo todos los dolores de la humanidad. Para los que tienen fe, la cruz ya no es un instrumento de temor y muerte, sino trofeo de vida y paz. Se nos llama a tomar la cruz cada da para que Dios nos ensee sus caminos y caminemos por sus sendas, de acuerdo con la visin del profeta Miqueas. La cruz nos recuerda nuestra necesidad de conversin, necesidad de apartarnos del pecado y creer en el Evangelio. La cruz es el camino, el sendero de la vida de cada da. Es, en cierta manera, la compaera de nuestra vida. De cuntas maneras se nos presenta a cada uno de nosotros la experiencia de tomar la cruz cada da! Se la puede llamar de varios modos... Y, sin embargo, este nombre est lleno de contenido y de sentido. Cruz es una palabra salvadora, con la que el Hijo de Dios desvela a cada hombre la verdad total sobre s mismo y sobre su propia vocacin. Quinto Misterio LA MUERTE DE CRISTO EN LA CRUZ Se despoj de su rango... hacindose obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Al pie de la cruz Mara participa por medio de la fe en el desconcertante misterio de este despojamiento... participa en la muerte del Hijo, en su muerte redentora. Pero, a diferencia de la fe de los discpulos que huan, era una fe mucho ms iluminada... Jess dice a su madre: Mujer, aqu tienes a tu hijo ... Puede decirse que, si la maternidad de Mara respecto de los hombres, ya haba sido delineada anteriormente, ahora es precisada y establecida claramente... Esta nueva maternidad de Mara, engendrada por la fe, es fruto del nuevo amor que madur en ella definitivamente junto a la cruz, por medio de su participacin en el amor redentor del Hijo. Numerosos signos muestran cmo la Santsima Virgen ofrece tambin hoy, precisamente a travs del Rosario, aquella solicitud materna para con todos los hijos de la Iglesia que el Redentor, poco antes de morir, le confi en la persona del discpulo amado: Mujer, ah tienes a tu hijo!. El Seor ha salvado al mundo con la cruz; ha devuelto a la humanidad la esperanza y el derecho a la vida con su muerte. No se puede honrar a Cristo si no se le reconoce como Salvador, si no se reconoce el misterio de su santa cruz. La cruz es el signo de la Redencin y en la cruz est la prenda de la resurreccin y el comienzo de una vida nueva: la elevacin de los corazones humanos. En Cristo crucificado se hace patente la plenitud del amor de Dios al mundo, al hombre. Misterio de Gloria Primer Misterio LA RESURRECCIN DE JESUCRISTO La contemplacin del rostro de Cristo no puede reducirse a su imagen de crucificado. l es el Resucitado! El Rosario ha expresado siempre esta conviccin de fe, invitando al creyente a superar la oscuridad de la Pasin para fijarse en la gloria de Cristo en su Resurreccin... Contemplando al Resucitado, el cristiano descubre de nuevo las razones de la propia fe, y revive la alegra no solamente de aquellos a los que Cristo se manifest los Apstoles, la Magdalena, los discpulos de Emas -, sino tambin el gozo de Mara, que experiment de modo intenso la nueva vida del Hijo glorificado.
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Para reavivar ms vuestra fe y entusiasmo, deseo proponer a vuestra reflexin el encuentro pascual con el Seor: un encuentro personal, vivo, de ojos abiertos y corazn palpitante, con Cristo resucitado. S, Cristo vive en la Iglesia, est en nosotros, portadores de esperanza e inmortalidad. Si habis encontrado, pues, a Cristo, vivid a Cristo, vivid con Cristo! Y anunciadlo en primera persona, como autnticos testigos: Para m la vida es Cristo. He ah tambin la verdadera liberacin: proclamar a Jess libre de ataduras, presente en unos hombres transformados, hechos nueva criatura. Segundo Misterio LA ASCENSIN DEL SEOR A LOS CIELOS Dios ha vencido la muerte y en Jess ha inaugurado definitivamente su Reino. Durante su vida terrena Jess es el profeta del Reino. Y, despus de su Pasin, Resurreccin y Ascensin al cielo, participa del poder de Dios y de su dominio sobre el mundo. Cuando venga el Parclito, dejar convicto al mundo con la prueba de un pecado, de una justicia, de una condena... . Cuando habla de una justicia parece que piensa Jess en la justicia definitiva, que el Padre le dar, rodendolo con la gloria de la resurreccin y de la ascensin al cielo: de una justicia, porque me voy al Padre. Porque somos el Cuerpo de Cristo, tenemos parte en la vida celestial de nuestra Cabeza. La Ascensin de Jess es el triunfo de la humanidad, porque la humanidad est unida a Dios para siempre, y glorificada para siempre en la persona del Hijo de Dios. Cristo glorioso jams permitir ser separado de su Cuerpo... No slo tomamos parte nosotros, la Iglesia, en la vida de la Cabeza glorificada, sino que Cristo Cabeza comparte plenamente la vida peregrinante de su Cuerpo y la dirige y canaliza hacia su recto fin en la gloria celestial. Jesucristo dijo en el Cenculo: Os conviene que yo me vaya; si no me voy, no vendr a vosotros el Parclito; pero si me voy, os lo enviar ... El Espritu viene a costa de la partida de Cristo ... una partida que era conveniente, porque gracias a ella vendra otro Parclito. ste viene, enviado por el Padre, despus de la partida de Cristo, como precio de ella... Aun en el momento de la Ascensin, Jess mand a los apstoles que no se ausentaran de Jerusaln, sino que aguardasen la Promesa del Padre. Tercer Misterio LA VENIDA DEL ESPRITU SANTO En el centro del itinerario de gloria de Cristo y de Mara, el Rosario considera, en el tercer Misterio glorioso, Pentecosts, que muestra el rostro de la Iglesia como una familia reunida con Mara, avivada por la efusin impetuosa del Espritu y dispuesta para la misin evangelizadora. La contemplacin de ste, como de los otros Misterios gloriosos, ha de llevar a los creyentes a tomar conciencia cada vez ms viva de su nueva vida en Cristo, en el seno de la Iglesia; una vida cuya gran imagen (icono) es la escena de Pentecosts. Podemos imaginar que Mara desempe la funcin de maestra con los discpulos despus de la Ascensin de Jess, cuando se qued con ellos esperando al Espritu Santo y los confort en la primera misin. Recorrer con Mara las escenas del Rosario es como ir a la "escuela" de Mara para leer a Cristo, para penetrar sus secretos, para entender su mensaje.
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Un magisterio, el de Mara, tanto ms eficaz, si se piensa que Ella lo ejerce consiguindonos dones del Espritu Santo y proponindonos, al mismo tiempo, el ejemplo de aquella "peregrinacin de la fe", en la cual es maestra incomparable. El Espritu Santo es el don que viene al corazn del hombre junto con la oracin... El Espritu Santo no slo hace que oremos, sino que nos gua interiormente en la oracin, supliendo nuestra insuficiencia y remediando nuestra incapacidad de orar. Est presente en nuestra oracin y le da una dimensin divina... La oracin por obra del Espritu Santo llega a ser la expresin del hombre nuevo, que por medio de ella participa de la vida divina. Cuarto Misterio LA ASUNCIN DE MARA EN CUERPO Y ALMA A LOS CIELOS A la gloria, que con la Ascensin pone a Cristo a la derecha del Padre, fue elevada Mara con la Asuncin, anticipando as, por especialsimo privilegio, el destino reservado a todos los justos con la resurreccin de la carne. Mara, por su mediacin subordinada a la del Redentor, contribuye de manera especial a la unin de la Iglesia peregrina en la tierra con la realidad escatolgica y celestial de la comunin de los santos, habiendo sido ya asunta a los cielos. La verdad de la Asuncin, definida por Po XII, ha sido reafirmada por el Concilio Vaticano II, que expresa as la fe de la Iglesia: Mara, por su mediacin subordinada a la del Redentor, contribuye de manera especial a la unin de la Iglesia peregrina en la tierra con la realidad escatolgica y celestial de la comunin de los santos, habiendo sido ya asunta a los cielos. La verdad de la Asuncin, definida por Po XII, ha sido reafirmada por el Concilio Vaticano II, que expresa as la fe de la Iglesia: Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa original, terminado el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial y fue ensalzada por el Seor como Reina universal, con el fin de que se asemeje deforma ms plena a su Hijo, Seor de los seores y vencedor del pecado y de la muerte. Con el misterio de la Asuncin a los cielos, se han realizado definitivamente en Mara todos los efectos de la nica mediacin de Cristo Redentor del mundo y Seor Resucitado... En el misterio de la Asuncin se expresa la fe de la Iglesia, segn la cual Mara est ntimamente unida a Cristo: como madre-virgen estaba singularmente unida a l en su primera venida; por su cooperacin constante con l lo estar tambin a la espera de la segunda venida. Redimida de modo eminente, en previsin de los mritos de su Hijo, Mara tiene tambin aquella funcin, propia de la madre, de mediadora de clemencia en la venida definitiva, cuando todos los de Cristo resucitarn. Quinto Misterio LA CORONACIN DE MARA, REINA DE CIELOS Y TIERRA Coronada de gloria - como aparece en el ltimo Misterio glorioso- Mara resplandece como Reina de los ngeles y de los Santos, anticipacin y culmen de la condicin escatolgica de la Iglesia. No cabe pensar aqu en la tierra en morada permanente, y hemos de aspirar a la futura. A ello invita la actitud ejemplar de la Seora, que es Madre y, por lo mismo, Maestra. Sentada en su trono de gloria... cual corresponde a la Reina de cielos y tierra, la Virgen desvela ante nuestros ojos la visin exacta del ltimo misterio glorioso del Santo Rosario... No hay que olvidar nunca la
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meta definitiva del ltimo misterio de gloria. Mara vive mirando a Cristo y tiene en cuenta cada una de sus palabras: Guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazn. Los recuerdos de Jess, impresos en su alma, la han acompaado en todo momento, llevndola a recorrer con el pensamiento los distintos episodios de su vida junto al Hijo. Han sido aquellos recuerdos los que han constituido, en cierto sentido, el "Rosario" que Ella ha recitado constantemente en los das de su vida terrenal. Y tambin ahora, entre los cantos de alegra de la Jerusaln celestial, permanecen intactos los motivos de su accin de gracias y su alabanza. Ellos inspiran su materna solicitud hacia la Iglesia peregrina, en la que sigue desarrollando la trama de su "papel" de evangelizadora. Mara propone continuamente a los creyentes los "misterios" de su Hijo, con el deseo de que sean contemplados, para que puedan derramar toda su fuerza salvadora. Cuando recita el Rosario, la comunidad cristiana est en sintona con el recuerdo y la mirada de Mara.
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Por la seal... Seor mo Jesucristo... ORACIN PARA CADA DA Virgen Inmaculada, Madre de piedad, llena de afliccin y amargura; te suplico ilustres mi entendimiento y enciendas mi voluntad, para que con espritu fervoroso contemple los dolores que se proponen en este Septenario y pueda conseguir las gracias prometidas a los que se ocupan en este santo ejercicio. Amn. PRIMER DOLOR: Profeca de Simen (Lc. 2, 25-33) Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste con el anuncio de Simen cuando dijo que tu corazn sera el blanco de la Pasin de tu Hijo. Haz, Madre ma, que sienta en mi interior la pasin de tu Hijo y tus dolores. V. Corazn Doloroso, Inmaculado y Dulcsimo de Mara. R. Ruega por nosotros. (Se repite despus de cada dolor) SEGUNDO DOLOR: La huida a Egipto (Mt. 2,13-18) Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste en el destierro a Egipto, pobre y necesitada en aquel largo camino. Haz, Seora, que sea libre de las persecuciones de mis enemigos. TERCER DOLOR: El Nio perdido (Lc. 2, 40-50) Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste por la prdida de tu Hijo en Jerusaln por tres das. Concdeme lgrimas de verdadero dolor para llorar mis culpas por las veces que he perdido a mi Dios, y que lo halle para siempre. CUARTO DOLOR: La calle de la Amargura (Tradicin) Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste al ver a tu Hijo con la Cruz sobre sus hombros, caminando al Calvario con escarnio, baldones y cadas. Haz, Seora, que lleve con paciencia la cruz de la mortificacin y trabajos. QUINTO DOLOR: La Crucifixin (Lc. 23, 33-46) Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste al morir a tu Hijo, clavado en la cruz entre dos ladrones. Haz, Seora que viva crucificado con mis vicios y pasiones. SEXTO DOLOR: El Descendimiento (Mc. 15, 42-47) Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste al recibir en tus brazos aquel santsimo cuerpo difunto y desangrado con tantas llagas y heridas. Haz, Seora, que mi corazn viva herido de amor y muerto a todo lo profano. SPTIMO DOLOR: La Sepultura (Jn. 19, 38-42) Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste en tu soledad, sepultado ya tu Hijo. Haz, Seora, que quede yo sepultado a todo lo terreno y viva slo para Ti. ORACIN FINAL para todos los das
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Pursima Virgen Mara, humildemente te ruego que la gracia que te pido, siendo a mayor gloria de Dios y bien de mi alma, me la alcances de tu divino Hijo; y si no que se haga en todo su santsima voluntad y que yo nunca le ofenda. Amn
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Jess, mi Dios, mi redentor, mi amigo, mi ntimo amigo, mi corazn, mi cario: aqu vengo para decirte, desde lo ms profundo de mi corazn y con la mayor sinceridad y afecto de que soy capaz, que no hay nada en el mundo que me atraiga, sino T slo, Jess mo. No quiero las cosas del mundo. No quiero consolarme con las criaturas. Slo quiero vaciarme de todo y de m mismo, para amarte slo a Ti. Para Ti , Seor, todo mi corazn, todos sus afectos, todos mis carios, todas sus delicadezas. Oh Seor, no me canso de repetirte: nada quiero, sino tu amor y tu confianza.
Te prometo, te juro, Seor, escuchar siempre tus inspiraciones, vivir tu misma vida. Hblame muy frecuentemente en el fondo del alma y exgeme mucho, que te juro por tu corazn hacer siempre lo que T deseas, por mnimo o costoso que sea. Cmo voy a poder negarte algo si el nico consuelo de mi corazn es esperar que caiga una palabra de tus labios, para poder satisfacer tus gustos? Seor, mira mi miseria, mi debilidad. Llvame antes de que te niegue algo que Tu quieras de m! Seor, por tu Madre! Seor, por tus almas! Dame esa gracia...
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TANTUM ERGO
Veneremos, pues, postrados tan augusto sacramento; y a la antigua ceremonia sustituya el rito nuevo. Supla la fe inconmovible del sentido los defectos.
Al Padre y al Engendrado alabanza y triunfo excelso, salud, honor, podero, bendicin y respeto; y al que de entrambos procede igual loor tributemos. Amn.
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TOMAD SEOR
Tomad, Seor y recibid toda mi libertad; mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis y a Vos, Seor, lo torno, todo es vuestro disponed de ello conforme a vuestra Divina Voluntad. Dadme vuestro Amor y Gracia que eso me basta.
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TRISAGIO ANGLICO
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espritu Santo, Amn. D.-Seor, abre mis labios. R.- Y anunciar mi boca tu alabanza. D.-Ven, OH Dios!, en mi ayuda. R.-Apresrate, Seor, a socorrerme. D.-Gloria al Padre, etc. R.- Como era en el principio, etc. PRIMERA DECENA Cuando el rezo de la decena se hace en comn, se procede del siguiente modo: en primer lugar, dicen todos la deprecacin "Santo Dios"; despus, como de costumbre, alternan la oracin dominical el sacerdote (o el que dirige el rezo las oraciones) y los dems; a continuacin, se repiten nueve veces los versos siguientes, diciendo el sacerdote (o el que dirige el rezo de las oraciones) A Ti la alabanza.. y respondiendo todos: Santo...; al terminar se aade el Gloria al Padre.... Santo Dios, Santo Fuerte, Santo inmortal, ten misericordia de nosotros Padre nuestro... D.-A Ti la alabanza, a Ti la gloria, a Ti hemos de dar gracias por los siglos de los siglos, OH Trinidad Beatsima! R.-.Santo, Santo, Santo Seor Dios de los ejrcitos. Llenos estn los cielos y la tierra de tu gloria. D.-Gloria al Padre, etc. R.-Como era en el principio etc. Las otras dos decenas se dicen del mismo modo, comenzando por las palabras Santo Dios, etc .Al terminar la ltima decena, si se reza en comn, todos dicen la siguiente: ANTFONA A ti Dios Padre no engendrado, a Ti Hijo unignito, a Ti Espritu Santo Parclito, santa e indivisa Trinidad, con todas las fuerzas de nuestro corazn y de nuestra voz, te reconocemos, alabamos y bendecimos: gloria a Ti por los siglos de los siglos. D.-Bendigamos al Padre, y al Hijo, con el Espritu Santo. R.-Alabmosle y ensalcmosle por todos los siglos. D.-Omnipotente y sempiterno Dios, que en la confesin de la fe verdadera has concedido a tus siervos reconocer la gloria de la Trinidad Eterna y adorar la Unidad en el Podero de la majestad: te pedimos que, por la firmeza de nuestra fe, nos veamos siempre libres de toda adversidad. Por Cristo Nuestro Seor. R.- Amn Terminada la oracin todos dicen. LBRANOS, SLVANOS Y VIVIFCANOS O TRINIDAD BEATSIMA!
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Ven, dulce husped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lgrimas y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriqucenos. Mira el vaco del hombre, si tu le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envas tu aliento.
Riega la tierra en sequa, sana el corazn enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espritu indmito, gua al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones, segn la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mrito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amen
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VIACRUCIS
MANERA DE PRACTICAR EL VA CRUCIS Por la seal de la santa Cruz... Acto de contricin y ofrecimiento Clemente Jess mo, porque sois infinitamente bueno y misericordioso, te amo sobre todas las cosas y me arrepiento de todo corazn de haberte ofendido; te ofrezco este santo Camino en honor de aquel otro doloroso que tu seguisteis por m, indigno pecador; tengo intencin de ganar todas las indulgencias y de rogar por todos aquellos fines y motivos por los cuales tan gran tesoro fue concedido, suplicndote humildemente que de tal modo lo haga, que me ayude a obtener tu misericordia en esta vida y la gloria eterna en la otra. PRIMERA ESTACIN Jess es condenado a muerte V. te adoramos, Seor, y te bendecimos. R. Porque con tu santa Cruz redimisteis al mundo. Oh Jess mo, por aquella injusta sentencia tantas veces firmada con mis culpas, lbrame de la sentencia de muerte, tantas veces por m merecida. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, Seor. R. Tened piedad de nosotros. Oh santa Madre, haz que impresas queden las llagas de tu Hijo en mi corazn. SEGUNDA ESTACIN Jess lleva la Cruz a cuestas V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Oh Jess mo!, Tu que voluntariamente cargasteis con la pesada Cruz fabricada por mis pecados, haced que yo conozca su gravedad, y mientras viva los llore incesantemente. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, Seor... TERCERA ESTACIN Jess cae bajo el peso de la Cruz V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... El gran peso de mis culpas, oh Jess mo, te hizo caer bajo la Cruz. Las aborrezco y detesto; te pido siempre perdn de ellas y, con el auxilio de tu gracia, propongo no volver a cometerlas jams. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, Seor... CUARTA ESTACIN Jess encuentra a su santsima Madre V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Afligido Jess! Mara, Madre dolorosa! Si con las culpas de mi vida pasada he sido la causa de tus penas y de vuestros dolores, quiero, con el divino auxilio, no renovarlas en lo restante de mi vida, sino amarte fielmente hasta la muerte.
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Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, Seor... QUINTA ESTACIN El Cirineo ayuda a Jess a llevar la Cruz V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Dichoso el Cirineo, que te ayud, oh Jess mo, a llevar la Cruz. Dichoso ser tambin yo si te ayudo a llevar la Cruz, sufriendo, con paciencia y de buen grado, las cruces que queris enviarme en el curso de mi vida. Concdeme, Jess mo, la gracia de hacerlo as. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, Seor... SEXTA ESTACIN La vernica enjuga el rostro a Jess V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Benigno Jess mo, que te dignasteis imprimir vuestro santsimo Rostro en aquel lienzo con que te enjug la Vernica; imprimid, te suplico, en mi alma la memoria continua de tus acerbas penas. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, Seor... SPTIMA ESTACIN Jess cae en tierra por segunda vez V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Oh Jess mo, mis repetidas culpas te hicieron caer nuevamente en tierra bajo la Cruz. Aydame tu a poner en prctica los medios eficaces para que no vuelva a caer en pecado. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, Seor... OCTAVA ESTACIN Jess consuela a las mujeres de Jerusaln V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Tu, Jess mo, que consolasteis a las piadosas mujeres de Jerusaln, que lloraban al verte tan atormentado, consolad mi alma con tu misericordia, en la que nicamente quiero confiar y a ella corresponder. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, eor... NOVENA ESTACIN Jess cae en tierra por tercera vez V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Por los tormentos que sufristeis, Jess mo, cado por tercera vez bajo el peso de la Cruz, haced, te ruego, que ya no vuelva a caer en el pecado. S, Jess mo, antes morir que volver a pecar. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, eor... DCIMA ESTACIN Jess es despojado de sus vestiduras V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Tu, Jess mo, que fuiste despojado de tus vestiduras y amargado con hiel, despjame de los afectos a las cosas de la tierra, y haced que aborrezca todo lo que tenga algn sabor de mundo y de pecado.
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Padrenuestro, Avemara y Glora. V. Tened piedad de nosotros, Seor... UNDCIMA ESTACIN Jess es clavado en la Cruz V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Por los agudos dolores que padecisteis, Jess mo, cuando con duros hierros fuisteis clavado de pies y manos en la Cruz, haced que yo crucifique siempre mi carne con espritu de cristiana mortificacin. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, Seor... DUODCIMA ESTACIN Jess muere en la Cruz V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Tu, Jess mo, que despus de tres horas de penosa agona moristeis por m en la Cruz, haced que muera yo antes que volver a pecar, y si he de vivir, que viva slo para amarte y servirte fielmente. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, Seor... DECIMOTERCERA ESTACIN Jess es bajado de la Cruz V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Dolorosa Madre ma, qu espada de dolor fue para tu tener muerto en vuestros brazos a vuestro querido hijo Jess! Alcnzame que yo deteste siempre el pecado, causa de su muerte y de tanto dolor vuestro; que, en adelante viva como verdadero cristiano y me salve. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V. Tened piedad de nosotros, Seor... DECIMOCUARTA ESTACIN Jess es puesto en el sepulcro V. te adoramos, Seor, y te bendecimos... Quiero estar, como muerto para el mundo, siempre con tu, Jess mo; y, mientras viva, quiero vivir para tu, para poder despus gozar con tu en el cielo del fruto de tu dolorosa pasin y muerte. Padrenuestro, Avemara y Gloria. V.Tened piedad de nosotros, Seor... OREMOS Oh Dios, que con la preciosa Sangre de vuestro Hijo unignito habis querido santificar el estandarte de la Cruz vivificadora, concdenos que los que se honran con la gloria de la santa Cruz gocen tambin siempre de tu proteccin. Por Cristo, nuestro Seor. R. Amn. Por las intenciones del santo Padre: Padrenuestro, Avemara y Gloria
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2)COMUNIN ESPIRITUAL Venid Jess mo a mi corazn para fortalecerlo, a mi alma para santificarla, a mi entendimiento para iluminarlo y a mi voluntad para fijarla: venid, Seor, venid, disponed de m como queris y haced que se cumpla siempre en m vuestra santsima voluntad. Amn
3)ESTACIN AL SANTSIMO SACRAMENTO Se reza la estacin al Santsimo diciendo tres Padrenuestros y Ave Maras y uno por el Santo Padre diciendo antes de cada uno "Viva Jess Sacramentado; viva y de todos sea amado." Y al final de ellos: "Sea por siempre bendito y alabado el Santsimo Sacramento del Altar, y la pureza inmaculada de Mara Santsima Madre de Dios y Seora nuestra concebida sin mancha de pecado original. Amn."
4) VISITA Puedes leer y meditar durante un rato un texto del evangelio, de un libro espiritual o ayudarte con el texto de Quince minutos ante Jess Sacramentado 5) ORACIN FINAL Virgen Santa Mara, gua y Reina ma, vengo a acogerme al seno de vuestra misericordia y a poner desde este momento para siempre mi alma y cuerpo bajo vuestro amparo y proteccin especial, confo y pongo en vuestras manos todas mis esperanzas y consuelos, todas mis penas y miserias, as como el curso y el fin de mi vida, a fin de que por vuestra santa intercesin y vuestros mritos todas mis obras sean hechas segn vuestra voluntad y con el objeto de agradar a vuestro Divino Hijo. As sea. (De San Luis Gonzaga.)