FUNDACIÓN SOCIEDAD BÍBLICA CATÓLICA INTERNACIONAL
(SOBICAIN)
ESPECIALIZACIÓN
EN
“CIENCIAS BÍBLICAS Y SOCIALES”
SEPTIEMBRE 2015- DICIEMBRE 2015
MODALIDAD: PRESENCIAL Y VIRTUAL
Secreto Mesiánico en Marcos y Oposición Galilea-
Jerusalén
Materia: Evangelios Sinópticos
Profesora: Dra. Rebeca Cabrera
Alumno: Óscar Lara
Caracas, Octubre de de 2015
El Evangelio de San Marcos según la crítica moderna es el evangelio más antiguo, el primero
que se escribió, que dio la trama y parte del material a los otros dos evangelios también llamados
sinópticos. este evangelio es rico en detalles, sobre todo de la humanidad de Jesús, pero es sencillo
en su composición y en su plan. Podríamos dividirlo en dos grandes partes, introducidas una y la
otra, así como toda la obra, por el texto del primer versículo: Mar 1:1 "Comienzo del Evangelio de
Jesús, el Cristo, Hijo de Dios" (Mc 1,1).
Toda la obra es Evangelio ) pero no en el sentido de que era considerado
evangelio el emperador romano, una buena noticia que se anunciaba y se realizaba. Es la buena
noticia de la Salvación, que se hace presente en una persona: Jesús. Jesús anuncia el Evangelio,
pero Jesús es el Evangelio. Mejor dicho, Jesús es el Evangelio, y la comunidad de los discípulos
anuncia a Jesús. El Evangelio de Marcos presenta a Jesús como el Cristo, el Mesías, y a lo largo de
gran parte del evangelio se presenta realizando los signos que esperaban y anunciaban los profetas
que realizaría el mesías, pero envuelto en la debilidad y el llamado "secreto mesiánico", del que
luego hablaremos. La primera parte del Evangelio trata de la manifestación de Jesús como el Cristo
(1,1--8,30), y la segunda de su manifestación como Hijo de Dios (8,31--16,8).
Primera parte: manifestación como "Cristo" en Galilea
Luego que el Evangelio realiza el título ya mencionado, y una breve introducción con el
ministerio y el testimonio de Juan el Bautista y su bautismo y el desierto, la primera parte revela a
Jesús como el Cristo por medio de varias perícopas que tiene un gran cuadro geográfico común:
Galilea. Toda su manifestación mesiánica se da en la región del norte de la Tierra Santa, en los
alrededores del mar de Galilea, donde predica, hace milagros, llama a sus discípulos, les enseña y
explica, y donde finalmente, se da por parte de ellos la confesión de fe hacia su persona.
Además del cuadro geográfico común, las perícopas están organizadas según un esquema que
puede ser el siguiente:
-Sumario
- Discípulos
- Desarrollo
- Reacción
Siguiendo este esquema se agrupan las perícopas en tres grupos: Actuación de Jesús y
respuesta de los fariseos, actuación de Jesús y repuestas del pueblo y actuación de Jesús y respuesta
de los discípulos.
Sumario Discípulos Desarrollo reacción
Respuesta de 1,14-15 1,16-20 1,21--3,5 3,6
los Fariseos
Respuesta del 3,7-12 3,13-19 3,20--5,43 6,1-6a
pueblo
respuesta de 6,6b 6,7-13 6,14--8,26 8,27-30
los judíos
Como dijimos anteriormente, todo sucede en Galilea. Jesus se rodea de discípulos, enseña a
ellos y al pueblo, tiene encontronazos con los fariseos que deciden acabar con él, y el instruye a sus
discípulos, los cuales progresivamente van comprendiendo lo que es Jesús. pueblo, Fariseos y
discípulos van preguntándose continuamente: "¿quién es este? ¿Qué es esto?" en definitiva, ¿Quién
es Jesús? La Primera gran respuesta la dan los discípulos representados por Pedro: "Tú eres el
Cristo" (8; 29)
Segunda Parte: Manifestación como Hijo de Dios, de camino a y en Jerusalén
La segunda parte cambia la tónica, como que la trama se realiza más hacia el relato de la
pasión, hacia la cruz. La primera parte tenía como un primer destino: la confesión de los discípulos
en boca de Pedro. Pero ahora, el modo de ser Jesús el Cristo determina el resto de la redacción.
Inmediatamente Jesús hace el primer anuncio de la Pasión, y los destinos redaccionales del texto
son dos: geográficamente: Jerusalén, y existencialmente, la cruz. Esta es entonces la oposición
Galilea-Jerusalén que se da en el evangelio de San Marcos. En esta segunda parte, las perícopas se
agrupan más o menos de esta manera:
Primera sección: (8,31-10,52) Catequesis sobre la Pasión-Muerte y Resurrección: ahí están
presentes los tres anuncios de la pasión, algunas enseñanzas ética, la Transfiguración.
Segunda sección (11-13): Prólogo de la Pasión: Se narra la actividad de Jesús en Jerusalén
durante tres días. Su entrada, la maldición de la Higuera, enseñanzas, encara a las autoridades y
anuncia la destrucción del templo, siendo este un discurso apocalíptico.
Tercera sección (14,1-16-8): Pasión, muerte y resurrección: Es el culmen de toda la obra.
Incluye la unción "pre mortuoria" en Betania, la traición de Judas, preparación y desarrollo de la
cena pascual, en la que instituye la Eucaristía, oración en Getsemaní y captura, interrogatorio ante el
sumo sacerdote en el sanedrín, donde rompe el secreto mesiánico, condena muerte por parte de
Pilato, crucifixión y muerte. Al morir, solo, sin discípulos con él, es un centurión romano el que
hace otra confesión de fe, culmen del evangelio: "Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios"
(Mc 15,39). Después, Jesús resucita, encarga a las mujeres, que fueron temprano al sepulcro a
ungirlo, que digan a los discípulos y a Pedro que vayan a Galilea a verlo, pero ellas, por miedo, no
dijeron nada. Aquí terminaría el Evangelio, pero nuestras Biblias tienen un apéndice, considerado
canónico e inspirado, que va del v.9 al 20.
El secreto mesiánico: en Mc, en varias ocasiones aparece Jesús ordenando a los discípulos, a
los demonios y a las personas a las cuales él ha hecho milagros a guardar silencio con respecto a él.
Así los casos son los siguientes:
"Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la
ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio." (Mar 1:44)
Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer. (Mar 5:43)
Se reúnen junto a él los fariseos, así como algunos escribas venidos de Jerusalén. (Mar 7:1)
Jesús les mandó que a nadie se lo contaran. Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo
publicaban. (Mar 7:36)
Y le envió a su casa, diciéndole: "Ni siquiera entres en el pueblo." (Mar 8:26)
Mar 1:25 Jesús, entonces, le conminó diciendo: "Cállate y sal de él."
Jesús curó a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades y expulsó muchos
demonios. Y no dejaba hablar a los demonios, pues le conocían. (Mar 1:34)
Entró de nuevo en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía la mano paralizada. (Mar 3:1)
Pero él les mandaba enérgicamente que no le descubrieran. (Mar 3:12)
Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él. (Mar 8:30)
Les decía también: "Yo os aseguro que entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la
muerte hasta que vean venir con poder el Reino de Dios." (Mar 9:1)
Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el
Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. (Mar 9:9)
Ha habido algunas interpretaciones. La primera interpretación de la crítica la hizo W. Wrede,
quien sostenía el secreto mesiánico en una perspectiva a la vez totalizante y negativa. Jesús no tenía
conciencia histórica de su mesianismo, y por lo tanto no proclamó de ninguna forma que él era el
mesías. La comunidad de los discípulos le atribuyó el título de Mesías después de la resurrección, y
a lo largo de la predicación se fue proyectando incluso a su histórica vida pública, por lo que el
Secreto mesiánico es una "jugarreta" redaccional para conciliar la realidad histórica de Jesús que
nada dijo de su mesianismo y la atribución del título de Mesías que le dio la comunidad. En ese
sentido, es una explicación totalizante, pues no la refiere solo a los casos puntuales en lo que Jesús
ordena que no se diga nada de sí, sino que la refiere a toda la persona y vida de Jesús, y negativa
porque se presenta como un fraude de la comunidad, al atribuir a l mismo Jesús lo que en realidad
no dijo ni hizo.
Otras interpretaciones más actuales no son tan radicales como las de Wrede, y ven en el secreto
mesiánico un procedimiento histórico, atribuido ciertamente al mismo Jesús, realizado con un
sentido pedagógico, pues al final, en el sanedrín, cuando ya no quedaba más destino que la muerte
en Cruz, el secreto se rompe, y Jesús dice al sumo sacerdote, que le pregunta si es el Cristo, el Hijo
del Bendito: "Yo Soy" () (Mc 14,61-62).
Este secreto puede dividirse en dos tipos: el secreto ante los milagros de Jes ús, sobre todo en
cuanto a curaciones, que puede tener como fin evitar el entusiasmo superficial del pueblos, que se
maravilla de lo panfabuloso, pero no profundiza en el seguimiento de Jesús. El otro tipo es el
secreto propiamente mesiánico, obligado a los demonios y a los discípulos, cuyo fin puede ser no
suscitar un entusiasmo del tipo político, distinto del de Jesús, invitando a los discípulos a perseverar
en el seguimiento de Jesús, a pesar del sufrimiento y de la muerte en cruz, para verlo de nuevo
yendo "a Galilea"(16,7)