Spaceboy
Parece un alíen, siempre en la luna o en algún otro lugar del espacio, a veces no sé si me ha escuchado o quizás solo le
llego altamente al pincho, sus aventuras en el infinito deben ser su prioridad, trae una forma graciosa de hablar al planeta
tierra confundiendo siempre las palabras casi como si tuviese dislexia, es algo frio, como el infinito espacio y parece que
talque así ha estado solo mucho tiempo, una aventura solitaria por el cosmos y ahora tiene tripulantes en su aventura,
admito que su felicidad me alegra y aun mas su progreso en mejorar su confianza, se ha convertido en alguien cercano,
me pregunto si yo sería su mano derecha en sus aventuras… creo q ya imagine demasiado.
-ma!! Voy a salir
He estado dejándolo de lado un poco, no creo q le importe, debe ser cansado escucharle la mierda a alguien y con lo
mucho que hablo y debe de estar agotado. Cuando me contaron de su llegada lo primero que se comento fue la repetitiva
y absurda broma que se hacía con cada chico nuevo, ilusionarlos y después de rozar limites echarles en cara q son unos
fracasados y Alex se encargaría de comentarlo con todos o publicar fotos que yo tomaría de la miserable escena; el
destino de este chico era el mismo pero sinceramente estaba cansada, no era tan divertido como lo pintaban todos haber
hecho esto tantas veces me había ganado miradas incomodas; Alex había escogido un mal día, nadie lo sabía pero ese día
era un día de mierda, cuando rose los limites recibí algo no común una mirada asustada, tan mal estaba ese día?, parecía
que temblaba y su ojos fueron el golpe final para abandonarlo todo, un cigarrillo lo arreglaría todo, lo encendí e ignore la
situación, solo había silencio, mismo que se interrumpió por una voz algo agitada y tartamudeante –puedes abrirme la
puerta?- que estúpido había sido eso, después de todo estábamos en mi habitación; la verdad no recuerdo como
terminamos conversando toda esa tarde un debate tonto se convirtió en una confesión, su mirada que parecía tener
mucho guardado me recordaron a ojos que antes vi y que no escuche, recordé que por no escuchar y por orgullo no pude
salvar esa mirada, mi sangre en un cuerpo diferente se había esparcido sobre el pavimento tras un salto de la ventana
que nos acompañaba a mi y a este chico, si, yo le confesé que estaba rota y viviendo cargando el dolor confinando mi vida
a estar ligada a la vida de alguien que ya no está con vida.
Friki y con lentes, es muy estúpido que un estereotipo sea quien halla logrado escuchar lo que creí no contarle a nadie,
había vivido mucho tiempo con dolor y sin embargo ahora me sentía cada vez más cerca de la paz.
-hija… podemos hablar un momento?
-pa? Que haces aquí con mamá? Y el trabajo?
-no has olvidado algo?
La escena en la que estaba era rara, hace mucho que no hablamos todos juntos directamente. Y ahora había llanto, que
está pasando? –hija, yo no quiero que te mueras, no nos dejes solos- mi madre estaba comenzando a llorar y pronto lo
entendí todo, como olvide lo que significaba este día? El chico espacial! El había logrado finalmente sacarme del agujero
negro, yo después de todo salí de allí.
El espacio tendrá que esperar hoy también, aquel chico de seguro lo comprenderá, ha viajado tanto tiempo solo que una
aventura más en compañía de nadie no lo va a destruir, supongo le debo algo, sus comentarios me sacaron hilarantes
risas en momentos inoportunos y su torpeza ha cautivado mi mirada quizás halla otro sentimiento oculto en mi, o solo
siento lastima de aquella mirada que me transporta a una galaxia llena de estrellas y planetas pero siempre en silencio
con tanto por decir pero sin nada por pronunciar; o quizás solo es así su mirada, siempre distraída perdida en lunas
coloridas, su tripulación esta con él y de seguro ya le ha compartido de sus secretos a alguno de ellos, yo solo soy un
tripulante mas no tan importante.