Fukushima
En marzo de 2011, la central nuclear de Fukushima sufrió graves daños debido a un fallo en su
equipamiento tras el gran terremoto de magnitud 9,0 en el Japón oriental y el devastador sunami
que generó. Esta catástrofe fue el mayor accidente nuclear civil desde el accidente de Chernóbil
en 1986. La central dañada liberó importantes cantidades de material nuclear, por lo que decenas
de miles de personas tuvieron que ser evacuadas. Como resultado, se activó de inmediato el
Centro de Respuesta a Incidentes y Emergencias de la OIEA, que reunió a un equipo de expertos
en seguridad nuclear, en respuesta de emergencia y en protección radiológica. El Centro recogió
y analizó datos e informó con regularidad tanto a los Estados Miembros de la OIEA y a las
organizaciones internacionales, como a los medios de comunicación y al público en general.
Tres meses después, la OIEA convocó una Conferencia Ministerial sobre Seguridad Nuclear .
Se allanó así el camino para conseguir el apoyo unánime al Plan de Acción sobre Seguridad
Nuclear de la OIEA, redactado por los Estados Miembros de la OIEA en septiembre de 2011.
Desde entonces, este plan ha fomentado la colaboración internacional para mejorar la seguridad
nuclear a nivel mundial.
Diez años después de este accidente nuclear, Japón decidió verter al mar el agua tratada y
almacenada en la central nuclear de Fukushima Daiichi, decisión que fue bien recibida por el
Director General de la OIEA, Rafael Mariano Grossi.
En 2023, la OIEA finalizó una revisión de seguridad del plan de Japón. Según el informe, el
proyecto es consistente con las normas internacionales de seguridad pertinentes y los vertidos de
agua tratada tendrían un impacto radiológico insignificante en las personas y el medio ambiente.
La revisión de seguridad de la OIEA continuará durante la fase de descarga, y la agencia
proporcionará monitoreo en vivo en línea en su sitio web desde la instalación de descarga.
Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares
(TNP)
En el marco del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) de 1968, la
OIEA lleva a cabo inspecciones in situ para garantizar que los materiales nucleares se usan
únicamente con fines pacíficos. Antes de la guerra de Iraq de 2003, los inspectores tuvieron un
papel clave en el descubrimiento y eliminación de los programas de armas prohibidas y
capacidades de Iraq. En 2005, la organización y su Director General, Mohamed El
Baradei recibieron el Premio Nobel de la Paz "por sus esfuerzos para evitar que la energía
nuclear se utilice con fines militares y para asegurar que la energía nuclear con fines pacíficos se
emplee de la manera más segura posible".
Conferencia de Desarme de las Naciones Unidas
La Conferencia de Desarme de las Naciones Unidas , el único foro de negociación multilateral
sobre desarme, elaboró el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares que se
adoptó en 1996. Este Tratado ha sido firmado por 187 países y ratificado por 177, incluidos dos
Estados poseedores de armas nucleares: Francia y el Reino Unido.
Para que entre en vigor, el Tratado debe ser firmado y ratificado por 44 Estados poseedores de
tecnología nuclear, ocho de los cuales aún no lo han ratificado: China, Egipto, India, Irán, Israel,
República Popular Democrática de Corea, Pakistán y Estados Unidos. Rusia revocó su
ratificación en 2023.
Otras oficinas de la ONU sobre desarme o energía nuclear
Existe la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos
(COPUOS) , que elaboró los Principios de 1992 sobre el uso de fuentes de energía nuclear en el
espacio ultraterrestre.
Además, el Comité Científico de las Naciones Unidas sobre los Efectos de las Radiaciones
Atómicas informa sobre los niveles y efectos de la exposición a las radiaciones ionizantes,
proporcionando la base científica para las normas de protección y seguridad en todo el mundo.
Terrorismo nuclear
Para tratar el peligro que supone el terrorismo nuclear, las Naciones Unidas elaboraron
la Convención sobre la Protección Física de los Materiales Nucleares (Viena, 1980), así como
el Convenio Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear (2005).
Zonas Libres de Armas Nucleares
El establecimiento de Zonas Libres de Armas Nucleares (ZLAN) es un enfoque regional para
reforzar la no proliferación nuclear y las normas de desarme a nivel mundial, así como para
consolidar los esfuerzos internacionales para conseguir paz y seguridad. El artículo VII del
Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) estipula que "ninguna
disposición de este Tratado menoscabará el derecho de cualquier grupo de Estados a concertar
tratados regionales a fin de asegurar la ausencia total de armas nucleares en sus respectivos
territorios".
Tratados relacionados con las zonas libres de armas nucleares
Los siguientes tratados son la base para los ZLAN ya existentes:
Tratado de Tlatelolco — Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América
Latina y el Caribe
Tratado de Rarotonga — Tratado sobre la Zona Desnuclearizada del Pacífico Sur
Tratado de Bangkok — Tratado sobre la Zona Libre de Armas Nucleares de Asia Sudoriental
Tratado de Pelindaba — Tratado sobre una Zona Libre de Armas Nucleares en África
Tratado sobre una Zona Libre de Armas Nucleares en Asia central.