0% encontró este documento útil (0 votos)
35 vistas3 páginas

Zibetti Vera, Sofia Ludmila. TP 2 ARGENTINA III

Cargado por

Lena wemuller
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
35 vistas3 páginas

Zibetti Vera, Sofia Ludmila. TP 2 ARGENTINA III

Cargado por

Lena wemuller
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Facultad de Filosofía y Humanidades—Escuela de letras— Trabajo práctico 2 de Literatura

Argentina III — Zibetti Vera, Sofía Ludmila.


Eje III: Simbolismos y derivas de la mudez, la barca, el río, el agua en Tributo del Mudo
Tributo del Mudo (1982) de Diana Bellessi es un poemario compuesto por cuatro partes: “Jade”,
“Tributo del mudo”, “Persecución del sueño” y “Nadie entra aquí con las palabras”. En el trabajo
poético de la autora se puede observar una gran condensación dado que, en muchos casos, sus
poemas no superan la extensión de una página a excepción de algunos casos. En estos escritos
circulan algunas de sus reflexiones sobre el lenguaje poético, la poesía y los posibles lazos entre lo
sagrado y la naturaleza. Paralelamente, hay un fuerte trabajo con la cuestión simbólica que incluye
referencias a antiguas tradiciones con la intención de abordar el paisaje cercano.
En algunos de sus poemas, podemos encontrar composiciones muy breves casi al estilo del Sutra
y que se entreteje con la tradición budista. Al igual que el Sutra, algunos de estos poemas causan
cierto efecto en el lector que es la de reflexionar en base a un sentido que puede resultar inconcluso.
Por ejemplo, “Fresno en otoño” hay una vuelta hacia la intimidad acompañada por una muy breve
descripción de la naturaleza. Aquel sol que ilumina paisajes llenos de animales y la referencia al
agua de oro, se pueden vincular a la tradición romántica. Al igual que el romanticismo, en este
poema, la fuerza misteriosa de la naturaleza es perceptible a los ojos del poeta e incluso le sirve
como punto de regreso a su propia intimidad.
Por otra parte, en otros de sus poemas, se pueden encontrar algunas referencias a las enseñanzas
del viejo sabio Lao Tsé, perteneciente a la tradición del Tao te King. La noción del Wu Wei —
realizar una acción sin esfuerzo— no solo circula en el interior de su poética, sino que también
podría pensarse como un proceso previo de escritura en el que el o la poeta requiere un previo
aquietamiento y asentamiento mental para luego hacer correr libremente sus palabras. No obstante,
la acción sin esfuerzo resulta funcional para reforzar la idea del ser humano como parte de la
naturaleza. De esta forma, el fluir del agua es correlativo al fluir con el cambio, es decir, con el tao;
la única alternativa de eliminar el sufrimiento humano. Es de esta forma que veremos, en algunos
casos, de qué modo se destaca las propiedades de lo flexible y lo blando del agua.
En el poema “A Wang Wei, viajando por un río de la China Central”, aparece la figura de una
poeta del siglo XVII quien después de pasar por las prisiones de un refugio nupcial, se convirtió en
una sacerdotisa taoísta y viajó en un pequeño bote por los ríos de China Central. En la segunda
estrofa aparece un elemento clave: el río. Hay una suerte de paralelismo entre el río que avanza sin
volver a remontar sus aguas y la figura femenina que es una señora fugitiva (Bellessi,2019; pág.
159). El paisaje del río —al vincularse con el paso del tiempo— aparece como una cuestión latente
que acompaña el tránsito de la figura femenina. En este mismo poema, hacia el final, la percepción
del momento de la caída de una hoja hacia la infinitud, se proyecta casi como en cámara lenta. Esta

1
Facultad de Filosofía y Humanidades—Escuela de letras— Trabajo práctico 2 de Literatura
Argentina III — Zibetti Vera, Sofía Ludmila.
acción de caer es un movimiento infinito que podría referir a uno de los principios del tao, el
movimiento natural y sin esfuerzo hacia el infinito equilibrio.
El siguiente poema, vemos cómo se traslada la imagen de una mujer que recorre los ríos a la
imagen de Felicitas, una mujer que realiza tareas más bien cotidianas como el lavar ropas en el río:
“Sobre las escaleras del muelle / como ramos de caña de ámbar / reposa la ropa lavada” (pág. 160).
Así, a medida que avanzan los poemas, la mirada se va acercando cada vez más a lo cercano. En el
último poema de “Jade”, esa mirada que fue acercándose lentamente al paisaje circundante termina
retratando la experiencia cercana a la escritura de la poesía, sobre una rústica mesa de madera, la
cual reposan las manos.
En la tercera parte del poemario, el agua continúa siendo un elemento central, en este caso, con
la forma del mar y la laguna. El campo sonoro también es relevante en estas piezas dado a que se
retratan voces y sonidos. Esta serie de poemas, cierra con la cuestión de la memoria, central para
pensar la época del proceso. Podría pensarse que aquella memoria que, en términos nacionales,
guarda impresiones en la individualidad, al ser inducida en la seda oscura, se pierde totalmente.
Otra de estas referencias se encuentra en el poema “Otoño” donde el río se vuelve infernal, un río
que conlleva muertes y que nos permite establecer paralelismos con la dictadura: “Rojo de los pinos
/ de los pájaros de pecho rojo / y de cuerpos mutilados / Su cola lenta de espuma / el río boga todas
las sangres” (Bellesi, 2019; pág. 55). En estos versos se produce un giro totalmente opuesto al
sentido que usualmente se le atribuye al río: el de dador de vida. No es un río que sostenga y cuide
de la naturaleza, de la vida en la tierra, sino por el contrario, “navega” en la sangre. El rojo lo toma
todo: la naturaleza y los cuerpos.
Finalmente, en la IV parte “Nadie entra aquí con las palabras” aparecen una serie de poemas
donde se refuerza el silencio y también algunas recurrencias de símbolos como las naves, barcos,
entre otros. Podría pensarse que, en muchos casos, el agua de mar despierta la imagen de la infinitud
de lo posible. Es por esto que el desatar botes amarrados y hacerse a la mar (pág.182) nos da la
idea de un aventurarse a una sabiduría especial, incluso oculta. El agua que en momentos parece
inmóvil, podría vincularse a la energía Yin que se caracteriza por una fuerza de lo invisible, donde
en lo externo se encuentran momentos de reposo e inacción pero que habilitan procesos de
renacimiento interno. Es por esto que, en el poema de la página 182, encontramos referencias al
mar como un lugar inmóvil pero que, al pasar de los años, se inicia un viaje a través de él donde es
constante la presencia del silencio dado que acompaña e invita a un estado de reposo.
En conclusión, en este poemario se puede reconocer un trabajo con lo simbólico dada la repetición
de ciertos elementos. Sin embargo, los sentidos que refieren nunca son los mismos, sino que por
momentos pueden connotar a la muerte, a la temporalidad, al reposo, etc. En estos mundos hechos

2
Facultad de Filosofía y Humanidades—Escuela de letras— Trabajo práctico 2 de Literatura
Argentina III — Zibetti Vera, Sofía Ludmila.
de palabras, los simbólico va dialogando internamente y complementándose. Los pequeños espacios
en blanco que ofrece el tratamiento con la cuestión del símbolo, permite las reapropiaciones y
construcciones de lecturas diversas aun cuando ya hay ciertos sentidos esparcidos en las viejas
tradiciones culturales y literarias.

Bibliografía:
Bellessi, Diana. Tener lo que se tiene. Poesía completa I. Buenos Aires: Adriana Hidalgo, 2019.

También podría gustarte