¡Sueños de Gol!
Personajes:
Mateo: Un niño de 10 años apasionado por el fútbol.
Mamá: La madre de Mateo, siempre atenta a su hijo.
Papá: El padre de Mateo, también fanático del fútbol.
Entrenador: El entrenador del equipo de fútbol infantil.
Compañeros de equipo: Carlos, Ana, Sofía y Pedro, amigos de Mateo y
compañeros de equipo.
Narrador: Guía la historia a través de la narración.
Escenario:
Un pequeño pueblo con una cancha de fútbol en el centro. La casa de Mateo está a un
lado de la cancha.
ACTO 1
Escena 1:
(Mateo está en su habitación, pateando una pelota de fútbol imaginaria contra la pared.
Se escuchan los gritos de aliento de su padre desde la sala.)
Narrador: Mateo, un niño de 10 años, vivía con el fútbol en la piel. Desde que podía
caminar, una pelota era su fiel compañera. Soñaba con ser un jugador profesional y
llenar estadios con sus goles.
Mateo: (Susurrando) ¡Imagina el estadio lleno, la ovación de la multitud, el gol que nos
da la victoria! ¡Sería increíble!
Papá: (Entrando a la habitación) ¡Ese es el espíritu, campeón! Sigue entrenando duro y
tus sueños se harán realidad.
Mateo: (Sonriendo) ¡Lo prometo, papá! Seré el mejor jugador del mundo.
Escena 2:
(Al día siguiente, Mateo está en la cancha de fútbol entrenando con sus compañeros de
equipo. El entrenador observa atentamente.)
Entrenador: ¡Muy bien, equipo! ¡Están mejorando cada día! Pero recuerden, el fútbol
no solo se trata de técnica, también se trata de trabajo en equipo, compañerismo y
pasión por el juego.
Mateo: (Con entusiasmo) ¡Sí, entrenador! ¡Lo daremos todo en el próximo partido!
Compañeros de equipo: (Gritando al unísono) ¡Ganaremos! ¡Ganaremos!
Narrador: Mateo era el líder natural del equipo. Su pasión por el fútbol era contagiosa
y motivaba a sus compañeros a dar lo mejor de sí mismos.
ACTO 2
Escena 1:
(Es el día del partido. Mateo y su equipo se enfrentan a un rival muy fuerte. El marcador
está empatado y la tensión se palpa en el aire.)
Narrador: El partido era reñido. Ambos equipos luchaban con garra por cada balón.
Mateo, con su agilidad y talento, era la principal amenaza para el equipo contrario.
Mateo: (Recibiendo un pase, esquivando rivales y avanzando con velocidad) ¡Es mi
oportunidad!
(Mateo dispara al arco con fuerza. La pelota vuela por el aire y...)
¡GOOOOOOOOOOOL!
Narrador: ¡Era un golazo! La multitud estalla en júbilo. Mateo corre hacia sus
compañeros, celebrando la victoria con abrazos y saltos de alegría.
Mateo: (Lleno de emoción) ¡Lo logramos! ¡Lo logramos!
Compañeros de equipo: (Gritando y saltando) ¡Somos los mejores! ¡Somos los
mejores!
Escena 2:
(En casa, Mateo es recibido por sus padres con una gran fiesta. Todos están orgullosos
de su logro.)
Mamá: (Con lágrimas en los ojos) ¡Estoy tan orgullosa de ti, mi campeón! ¡Lo lograste!
Papá: (Abrazando a Mateo) ¡Sabía que podrías hacerlo! Eres un gran jugador, hijo mío.
Mateo: (Sonriendo) ¡Gracias, papás! No lo habría logrado sin su apoyo.
Narrador: Mateo había cumplido su primer gran sueño: ganar un partido importante
con su equipo. Pero sabía que esto era solo el comienzo. Su camino hacia el fútbol
profesional apenas iniciaba, lleno de retos y desafíos por superar. Sin embargo, Mateo
estaba seguro de una cosa: con su pasión, talento y dedicación, lograría alcanzar sus
metas más altas.
FIN
Reflexión:
Esta obra de teatro nos enseña que, con pasión, dedicación y trabajo en equipo,
podemos alcanzar nuestros sueños. El fútbol, al igual que la vida, nos presenta desafíos,
pero también nos brinda la oportunidad de aprender, crecer y celebrar nuestras victorias.