Descubriendo el Alquimista Interior.
Un curso del Espacio de Geometría Sagrada,
desarrollado por Monique Dumoulin y Pablo Pettinaroli
CLASE 4: LA PLANIFICACION.
Todo en el universo opera mediante una serie de leyes o principios.
La ley de atracción, la ley de siembra y cosecha entre otras y estas leyes no
pueden ser violadas y se efectúan o manifiestan no importa donde estemos.
Tenemos leyes físicas y leyes espirituales cuánticas. Cuando más nos
introducimos en el estudio del universo cuántico mas los científicos se
convencen de que lo espiritual está íntimamente asociado y en relación a las
leyes del universo.
La ley de siembra y cosecha establece que lo que plantemos en la mente se
manifestara en el mundo físico.
Para sembrar se requieren varios pasos para luego manifestar:
1- Contar con tierra fértil (en la vida esta es nuestra mente),
2- Escoger las mejores semillas (en nuestro caso personal aquí
encontramos nuestros pensamientos),
3- Agua y sol para regar las semillas (en nuestro caso asociamos el agua
a nuestras sentimientos y emociones, y el sol a nuestras acciones),
4- En el cuarto paso deberemos vigilar que la semilla plantada este
protegida y saber esperar el tiempo prudente, un tiempo indicado
para que esa semilla se convierta en un robusto y frondoso árbol.
Si plantamos en nuestra mente una idea y la vivimos, la disfrutamos como si
ya fuese una realidad y nos enfocamos, esta se manifestara en el plano físico.
Pero estamos entrenados en enfocar en lo que no queremos, o lo que no nos
gusta y la ley universal de energía fluye hacia lo que el ser enfoca y es lo que
se expandirá.
Si sembramos un árbol de manzanos no obtendremos limones.
No podemos enfocar en fracaso y limitación si deseamos éxito.
La mente humana está conectada a la fuente que crea la realidad como es
percibida.
Los físicos cuánticos demostraron que un observador consciente está
creando realidades… recuerda… la obra de teatro, ¿y quien reescribe el
guion?
Solo tu!!!
Cambiar la manera de pensar si deseas cambiar la manera de vivir.
Escribe tu lista de deseos, léela diariamente, visualiza, siente, y emociónate
con la imagen que dibujes del objetivo logrado, vívelo.
El universo escucha y todo se manifiesta en su tiempo justo, no podemos
apresurar el proceso ya que este es el que además nos permite evolucionar
como persona y nos ayuda a desarrollar habilidades para lograr los nuevos
desafíos para lograr estos objetivos.
Recuerda que no existirá manifestación sin acción.
Acéptate como eres hoy, y acepta los cambios que irán apareciendo,
desafíate, no te preocupes solo ocúpate, no te desesperes ten paz ciencia y
disfruta el camino.
"Cuando reconoces que ERES un Creador entonces podrás cambiar la
versión de la Realidad presente. Y cuando suficientes personas decidan
cambiar la versión de la Realidad actual entonces una Nueva Línea de
Tiempo es creada, seguida por un Cambio en los eventos que están viviendo
actualmente, que los conduce hacia una Realidad completamente Nueva en
un Mundo completamente Nuevo"…
La Ley de atracción nos dice que atraemos a nuestra realidad aquellas cosas
que deseamos, lo hacemos en tres niveles: Pensamos > Sentimos >
Accionamos.
Los Alquimistas que trasmutamos la energía, sabemos que no se trata sólo de
pensar, de meditar, sino también de hacer.
Durante el curso, hemos fijado objetivos, hemos cambiado antiguas creencias
por nuevas y más poderosas, y hemos creado una imagen fuerte y clara de
nuestro objetivo.
Hoy nos toca diseñar las acciones correspondientes que daremos, y para eso,
vamos a utilizar dos herramienta: Primer una de Geometría Sagrada, luego,
otra de Programación Neuro Lingüistica.
Comenzemos entonces, lo haremos recorriendo un laberinto .
MEDITANDO CON EL LABERINTO
Ahora, vamos a recorrer el laberinto juntos, esto lo harás con tu dedo índice,
observa donde el recorrido se ralentiza o algún pensamiento viene a la
mente.
Entras por el camino de color amarillo, es el tercer chakra, enfoca tu
atención en el plexo solar, piensa si en el día a día te frenas por no decidir, no
poder, no querer, dilatar las decisiones.
¿Cómo está tu autoestima? ¿Acaso calcinas a los demás cuando te
relacionas?
Llegas al recodo color naranja, tu derecho a sentir. Observa tu segundo
chakra a la altura del ombligo...
¿Te permites sentir? ¿Y expresar lo que sientes con libertad? ¿Creas tus
proyectos con pasión? ¿Los alimentas mientras los proyectas? ¿Te mueves
suavemente o hay rigidez en tu andar? ¿Cómo están tus emociones?
Entramos al camino de color rojo, es el primer chakra, enfoca tu atención en
tu zona pélvica, tu derecho a tener.
¿Tienes los pies en la tierra? ¿En tus raíces, tus antepasados, hay asuntos
cristalizados pendientes? ¿Pasas tiempo al aire libre?
Llegamos al camino del centro, es el camino verde, es el cuarto chakra,
centra tu atención en tu corazón, detente unos segundos. Recuerda el
recorrido anterior, aquí hay un silencio para permitirle al corazón que
comunique a tus chakras superiores lo que tu cuerpo te ha contado.
Caminemos por el verde, el derecho a amar y ser amado,
¿Qué defines por amar? ¿Te amas? ¿o te juzgas? ¿Amas... o quieres? Amar
es estar con un otro sin necesidad de cambiarlo. ¿Amas lo que haces?
¿Disfrutas de la vida?
Me interno en el camino de color violeta, es tu séptimo chakra, mi derecho a
saber, ubica tu atención en la corona arriba de mi cabeza.
¿Estás dispuesto a resignificar, a abrirte a nuevas experiencias, nuevos
conceptos?
Ahora, paso al camino de color índigo, es el sexto chakra, mi derecho a ver, a
intuir. Ubica la atención en tu entrecejo.
¿Estás atento a los mensajes que te rodean? ¿A las sincronicidades?
¿Meditas?
Sigue al camino de color celeste, el quinto chakra, mi derecho a decir y
escuchar la verdad. Pon atención en tu garganta, tus oídos y la nuca.
¿Digo lo que siento? ¿Se escuchar a mi interlocutor? ¿Cómo están mis
cervicales? Cuando estas tomando acción en una tarea, ¿como la expresas?
¿Cantando? ¿Escribiendo? ¿Dibujando?
Ahora piensa en todo aquello que te bloquea, que crees te limita, y entra al
vacio. Cierra tus ojos y entrega al vacio todo aquello que ya no necesitas, lo
que no te pertenece y lo que deseas dejar atrás.
Ahora saldrás del laberinto habiendo dejado tu mochila y ve hacia la salida,
repitiendo en silencio...
5 - Expreso mi verdad y doy acción a mis proyectos creativos,
6 - Logro ver e intuir las señales que me acompañan, confió en mi intuición,
7 - Me abro a la sabiduría del Universo,
4 - Me doy todo el amor que aun no me supe dar, Amo lo que hago,
1 - Estoy presente en mi cuerpo, consciente de mis campos, los pies en la
tierra, disfrutando el ahora,
2 - Soy creativ@, vivo y pongo pasión en lo que hago,
3 - Yo Puedo crear éxito, autorealización y prosperidad en todos los sentidos
de la vida.
Tracemos el laberinto.
Trazaremos en 4 tiempos el laberinto, trazando y partiendo desde cada brazo
de la cruz.
Sugerimos que traces cada salida con un color diferente para facilitar tu
comprensión y asimilar los giros.
Tu tarea esta semana será practicarlo con tu mano derecha en el aire.
Vamos a recurrir a los laberintos para trabajar en el equilibrio de los dos
hemisferios cerebrales.
Los primeros laberintos se encuentran en las tumbas del antiguo Egipto.
El laberinto puede verse como un viaje más allá del tiempo y del espacio
como un sitio mágico y mítico. Un espacio psíquico y cósmico donde es
posible llegar al punto de unidad.
Los laberintos se asemejan al cerebro humano. La realidad exterior se
introduce al sistema nervioso central por la percepción sensorial, llega al
cerebro por forma toroidal generando impulsos electromagnéticos y de
ondas escalares con las que el cerebro nutre y bioretroalimenta a todo el
organismo.
El cuerpo calloso, es el punto 0 del cerebro, implota y explota la información
captada por ambos hemisferios. El trazo nos ayuda a dejar de habitar un
universo psicológico dual y vivir la conciencia de unidad.
El laberinto está presente en toda la cadena de existencia física y psíquica, en
el cerebro, el pabellón auricular, la red vascular, la huella digital.
Indaguemos sobre tu forma de pensar:
¿Donde está tu futuro?
Ahora toma una hoja, ponla en modo horizontal y traza una línea recta.
Coloca un punto a la izquierda, ese será el pasado. Ubica un punto por
delante, apenas unos centímetros: será el presente. Y al final de la línea, a la
derecha, será tu futuro.
Verás algo más o menos así:
Pasado Presente Futuro
Trasladate mentalmente a futuro. Experimenta la sensación del objetivo ya
logrado. Apóyate usando el ejercicio de la clase anterior.
Pregúntate: ¿Que pasó antes?
Recorre con tu vista el camino recorrido de derecha a izquierda.
Pregúntate: ¿Que pasó antes?
Continua recorriendo mentalmente el camino y preguntando.
Ahora, toma nota de todas las acciones que llamaron tu atención, tengan o
no estás relación tu objetivo.
Enumera las acciones que sabes debes dar para alcanzar tu objetivo.
Asígnales una fecha concreta: ejemplo: Sábado 5 de Octubre.