Modelos y Sistemas de Reacción al delito
La Criminología analiza el fenómeno delictivo y sus formas de aparición); lo
describe y explica con sus técnicas e instrumental; hace un diagnóstico causal, científico
y etiológico del mismo, examinando los diversos modelos teóricos explicativos de este
doloroso problema social y comunitario (etiología criminal); y aporta una valiosa
información, empíricamente contrastada, en orden a la prevención eficaz del delito.
Los modelos de reacción penal ante la criminalidad:
El Derecho Penal como respuesta ante la Desviación Social criminalizada se
materializa como una réplica de contención ante la delincuencia, en tanto se constituye
como la Reacción Social controladora encargada de restaurar el orden violentado, a
partir del uso de los medios, estructuras y mecanismos del Control Social Formal:
1. El Modelo disuasorio clásico
El modelo disuasorio clásico de reacción social ante la criminalidad, cumple
apenas con la expectativa punitiva del Estado, presumiendo que la ejecución de la pena
desaconsejará preventivamente a los miembros de la sociedad y al sancionado en
especial de cometer nuevos delitos
2. El Modelo resocializador
El paradigma resocializador de reacción social poseedor de una esencia
humanista persigue lograr la influencia positiva sobre el infractor; se aleja
propositivamente de la tesis retribucioncita y pretende cumplir las expectativas
comunitarias e individuales de reinserción social del sancionado, con la consecuente
pacificación futura de las relaciones sociales.
3. El Modelo integrador: conciliación-reparación:
El tercer paradigma reactivo al delito se refiere al modelo integrador, cuyas
expectativas poseen una visión holística del evento criminal, persiguiendo una
“ventilación” conciliadora del suceso, signada por la reparación del daño victimal y el
restablecimiento pacífico del orden afectado. El modelo parte de conceptos tales como:
mediación, reparación, conciliación, etc
4. El modelo Disuasorio
Este modelo considera que la respuesta frente al delito es el castigo, que se
ejerce a través del poder punitivo del Estado.
Defiende que la normativa legal debe ser absolutamente intimidatoria por lo
tanto el sistema legal tiene que ser represivo y las penas se deben aplicar con todo rigor.
5. Modelo Resocializador
El paradigma resocializador de reacción social poseedor de una esencia
humanista persigue lograr la influencia positiva sobre el infractor; se aleja
propositivamente de la tesis retribucionista y pretende cumplir las expectativas
comunitarias e individuales de reinserción social del sancionado, con la consecuente
pacificación futura de las relaciones sociales.
6. Modelo integrador: conciliación-reparación
Es un modelo que procura contemplar los intereses, expectativas y exigencias de
todas las partes implicadas en el problema criminal, con armonía y ponderación.
Este modelo sustituye el castigo por determinadas prestaciones, deberes y reglas
de conducta para con el agraviado, pactadas entre el ofensor y la víctima; entre las
reparaciones más comunes encontramos:
- El perdón (judicial o del ofendido)
- La reparación del daño
- La prestación de trabajo o servicio a favor del ofendido
- La voluntaria aceptación del ofensor de someterse a una actividad educativa.
Conclusión:
La labor de las estructuras del Control Social carece de efectividad si no poseen
un programa de acción que las vincule o aúne funcionalmente. La coordinación de
acciones entre los elementos estructurales, en función de la regulación social es
conocida como Estrategia del Control, constituyendo en sí misma un componente
funcional vital de la gestión del sistema de Control Social.