0% encontró este documento útil (0 votos)
199 vistas9 páginas

Beneficios y uso del Zapper en salud

Cargado por

Valeny Valcarcel
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
199 vistas9 páginas

Beneficios y uso del Zapper en salud

Cargado por

Valeny Valcarcel
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Información de KYOTO e Instituto Clark

El zapper emite un barrido de frecuencias que cumple 3 funciones


fundamentales en el organismo:

1.- Elimina parásitos, bacterias, virus, hongos y protozoos.

2.- Aporta polaridad NORTE al organismo, siendo ésta la de la salud.


Cuando un órgano u organismo enferma, la polaridad de éste es SUR.

3.- Estimula el sistema inmunológico energizando nuestros glóbulos


blancos aunque estén intoxicados con metales pesados, PCB’s,
benceno, amianto o colorantes.

Es totalmente inocuo para mascotas y bebés pero no se puede usar en


mujeres embarazadas o gente con marcapasos.

Los programas de zappeo standard serían:

7 min de zappeo y 20 min pausa


7 min de zappeo y 20 min pausa
7 min de zappeo

También se puede usar el zappeo continuo de 1 hora.

Es conocido que el cerebro y el corazón funcionan con impulsos


eléctricos, que se miden, respectivamente, en los encefalogramas y en
los electrocardiogramas, pero el funcionamiento de todo el organismo
en su conjunto se basa en la electricidad.

Todas las células se comunican mediante impulsos electromagnéticos,


al ser el medio de comunicación más rápido. La señalización por
reacciones químicas resultaría muy ineficiente teniendo en cuenta que
la cantidad de información que una célula trasmite por segundo es tan
grande que se necesitarían 100 años para leerla si se imprimiese.
Incluso los leucocitos, el tipo de glóbulos blancos más abundante del
organismo, matan bacterias y hongos patógenos electrocutándolos.

El uso de la electricidad en medicina se remonta a la época romana,


donde el médico Scribonius Largus en el 46 AC curaba el dolor de
cabeza y la gota de sus pacientes ayudándose de un pez que emitía
descargas eléctricas. Los peces eléctricos como la anguila se han
venido utilizando de forma intermitente en medicina hasta el año 1745,
en el que fueron sustituidos por electricidad artificial, la cual permitía
controlar la intensidad de forma más precisa. En el siglo XIX la
bioelectricidad (electricidad de baja intensidad aplicada al organismo)
era un tratamiento rutinario en medicina, hasta que en el siglo XX la
industria farmacéutica eliminó de un plumazo todas las terapias que no
se apoyaban en el uso de medicamentos.

El conocido ingeniero electrónico de origen ruso Georges Lakhovsky


inventó en 1935 un oscilador de onda múltiple con el que eliminó
numerosas patologías en humanos, animales e incluso plantas. En los
años 60 el físico Robert Beck retomó el trabajo de Lakhovsky, que
culminó con la creación de un pequeño dispositivo que emitía
microcorrientes. Según Beck, el rango de frecuencias de múltiples
longitudes de onda de su dispositivo permite que cada célula encuentre
su única frecuencia resonante, y se regenere al absorber energía de la
longitud de onda que le es propia.
Independientemente de Lakhovsky, en USA el Dr. Raymond Rife ideó un
dispositivo bioeléctrico que fue empleado en varias clínicas en el
tratamiento de pacientes terminales de cáncer de 1934 a 1938, año en
que llegó a oídos de la Asociación Médica Americana, la cual destrozó el
programa por entero en seis meses y llevó a Rife a juicio.

La aplicación de microcorrientes se lleva usando mucho tiempo en el


caso de mordeduras de serpiente, puesto que la electricidad neutraliza
instantáneamente la toxicidad del veneno.

Más recientemente, las investigaciones realizadas in vitro en 1990 en el


Colegio de Medicina Albert Einstein de Nueva York reportaron que el
uso de microcorrientes (50-100 microamperios, equivalente a la
corriente que emite un marcapasos) inhabilitaba una enzima crucial
para la reproducción del virus del SIDA. Por supuesto, los medios de
comunicación no se hicieron eco de este descubrimiento susceptible de
salvar la vida de miles de personas a un coste prácticamente
despreciable.

Se ha comprobado que la electricidad promueve la curación de


fracturas en los huesos y estimula su crecimiento.

En un experimento científico se aplicaron microcorrientes a una muestra


de sangre. El análisis bajo microscopio reveló que permanecía viva
muchos días después de que la sangre no tratada hubiera muerto.

El Zapper es un sencillo dispositivo electrónico diseñado por la Dra.


Hulda Clark.

Si bien la Doctora Clark fue quien más contribuyó a difundir el uso del
Varizapper, los principios en los que se basa su funcionamiento ya
fueron descubiertos e investigados en los años treinta por Royal
Raymond Rife ( https://www.youtube.com/watch?v=bbgT7TSk8C8). Rife
afirmaba que cada especie emite una frecuencia única y característica,
y que si se irradiaba a cualquier ser vivo con su propia frecuencia éste
se debilitaba o moría. En el año 2000, el ingeniero Bob Beck escribió el
libro titulado “Take back your power”, que en español sería algo como
“Recupera tu fuerza”. Bob Beck diseñó un circuito electrónico muy
sencillo al que la persona se conecta mediante dos agarraderas. La
corriente eléctrica viaja por el organismo aniquilando los patógenos que
en él se hospedan “electrocutándolos”. (Bob Beck también fue un gran
partidario del uso de la plata coloidal.)

El zapper emite microcorrientes de baja intensidad. De hecho, la


intensidad es tan baja que no se siente nada durante el tratamiento. El
zapper funciona a 30 Khz y es capaz de matar virus, bacterias, hongos
y parásitos en unos minutos. Los antibióticos requieren días o semanas,
y eliminan no sólo las bacterias dañinas sino también las beneficiosas.
Una reducción en la flora bacteriana (bacterias amigas) del tracto
intestinal puede provocar una proliferación de hongos.

El zapper transforma la corriente continua de una pila en corrientes


pulsadas de menos voltios, pero de muy alta frecuencia.

Todos los seres vivos emiten una determinada frecuencia. En general,


cuanto más primitivo es el organismo, más baja es su frecuencia; cuanto
más evolucionado el organismo, mayor será ésta. La frecuencia humana
oscila entre 1.520 y 9.460 KHz, mientras que la frecuencia de los
patógenos (hongos, virus, bacterias, parásitos, etc.) se mueve entre 77
y 500 KHz. Al tratar a los invasores vivos dentro de nuestro organismo
con la frecuencia correspondiente a su espectro, mueren a los pocos
minutos.

Afortunadamente, la corriente de baja intensidad emitida por el zapper


ataca a los microorganismos sin afectar a las células del organismo.
Tampoco produce efectos en la presión sanguínea, temperatura
corporal o la memoria. No tiene efectos secundarios, al contrario de lo
que ocurre con la mayoría de las medicinas, operaciones quirúrgicas y
terapias que promueve la medicina convencional, algunas de las cuales
pueden resultar mortales, como la quimioterapia o la radioterapia.

En palabras de la Doctora Clark:


"No importa lo larga y confusa que sea la lista de síntomas de una
persona, desde fatiga crónica o infertilidad hasta problemas mentales,
en todos los casos tienen en su cuerpo tóxicos y/o parásitos. Nunca he
encontrado que la falta de ejercicio, deficiencias vitamínicas, niveles
hormonales o cualquier otro factor, sea una causa primaria o un
elemento determinante de la enfermedad. Así que la solución para
gozar de buena salud es obvia.

El zapper de la Dra. Clark es el único con la onda más estable que existe
en el mercado.

La mayoría nos duchamos, lavamos los dientes y cambiamos de ropa


todos los días. Asumimos que porque tengamos un aspecto externo
limpio y aseado también estamos limpios por dentro. ¡Nada más lejos de
la realidad!

Por los cuatro litros de sangre del adulto medio circulan trillones de
patógenos hostiles y sus mutaciones, que les sirven de red de
distribución hacia todos los órganos y tejidos del cuerpo.

Los parásitos a su vez producen sustancias tóxicas que debilitan aún


más el sistema inmunológico. Este círculo vicioso es la causa principal
de la mayoría de las enfermedades autoinmunes (como diabetes,
artritis, Alzheimer, lupus, fibromialgia, esclerosis múltiple y enfermedad
de Crohn entre otras), a pesar de los constantes avances tecnológicos y
médicos.

La carga de tóxicos que todos llevamos dentro ha vuelto ineficaces en


muchos casos terapias tradicionales como la acupuntura, la homeopatía
o las terapias herbales, que se originaron en épocas en las que el
sistema inmunológico de los seres humanos no estaba expuesto a
semejante sobrecarga.

Lógicamente, el primer paso es eliminar las toxinas que sirven de caldo


de cultivo a los parásitos, y que bloquean el sistema inmunológico pero
si no se eliminan también los parásitos no se logra una recuperación
completa del paciente.

Los parásitos producen amoniaco, especialmente tóxico para el sistema


nervioso y para el cerebro, lo que puede provocar insomnio, destruyen
el material genético, dañan células y órganos: plasmodium, onchocerca,
ankilostoma, albergan en su interior virus, bacterias y hongos, estimulan
el crecimiento de tumores, producen tóxicos como sustancias de
deshecho de su metabolismo, consumen los nutrientes del cuerpo (por
ejemplo, el áscaris consume vitamina B12 y vuelve inutilizable la
vitamina C). Los parásitos incluso pueden inducir cambios en el
comportamiento. Por ejemplo, el toxoplasma es un parásito que se aloja
en el cerebro de las ratas y reduce el miedo a los gatos, lo que afecta
negativamente a su tasa de superviviencia. En humanos la Dra Clark
atribuye la esquizofrenia a las micotoxinas producidas por distintos
tipos de mohos (hongos). Por otro lado, la bacteria Shigella produce
toxinas que se instalan en el cerebro y en el sistema nervioso, causando
depresión, ira e irritabilidad.

Cada parásito o bacteria tiene preferencia por un órgano u órganos


determinados, hacia los cuales se sentirá atraído si en ellos se
encuentra el tipo de contaminante que le sirve de alimento, produciendo
un amplio abanico de patologías, de las denominadas crónicas,
incurables, genéticas, etc. El trabajo de la doctora Clark ha puesto de
manifiesto que muchas de las enfermedades denominadas «genéticas»
no son tales, puesto que no vienen determinadas por los genes.
El zapper, no sólo elimina patógenos, virus y bacterias, sino que
también repolariza norte el organismo, y energetiza los glóbulos blancos
estimulando el sistema inmunológico. Los órganos y tejidos sanos
tienen polaridad norte, mientras que los enfermos invierten su polaridad
a sur. El zapper reestablece la polaridad norte de las zonas dañadas.

El zapper también resulta efectivo en el tratamiento del dolor. El dolor se


debe a una acumulación de hidrógeno en la zona. El hidrógeno está
cargado positivamente. La bioelectricidad provee de iones negativos
(electrones) para contrarrestar los iones positivos del hidrógeno.

Siempre que hay dolor, inflamación, hinchazón o enfermedad en una


zona los niveles de carga eléctrica son bajos. El zapper reestablece los
niveles saludables de carga eléctrica de la célula: 100 milivoltios.

Por ejemplo, una célula envejecida tiene 50 milivoltios de carga, y una


célula cancerígena 15 milivoltios.

Por otro lado, los electrones que aporta la corriente eléctrica del zapper
ayudan a aumentar la polaridad de la linfa, haciendo que fluya por todo
el cuerpo. Esto es importante porque la linfa circula mucho más
despacio que la sangre, al no tener un órgano que la impulse como en el
caso del corazón.

Las células dependen del sistema linfático para recibir oxígeno y agua,
así como para eliminar las sustancias de deshecho que producen.

Las microcorrientes también recargan los niveles de energía a nivel


celular incrementando la producción de ATP (Adenosine TriPhosphate)
en las mitocondrias celulares en un 500% y la absorción de proteínas de
la célula entre un 40 y un 50%. Por eso, muchos pacientes con el
Síndrome de Fatiga Crónica han incrementado considerablemente sus
niveles de energía gracias al zapper.

Cualquier frecuencia positiva de un voltaje entre 5 y 10 voltios, durante


7 minutos de duración y una frecuencia entre 0.010 y 500 KHz mata
virus, bacterias y parásitos simultaneamente.

Para construir un Zapper hay dos maneras.

1.- La caja de zapatos


2.- La tabla de pan

Los circuitos de los Zapper producen un campo eléctrico totalmente


POSITIVO en todos los casos, esto es llamado “compensación Positiva”.
Muchos Zappers han sido construidos con pequeñas sustituciones que
trae como resultado un campo eléctrico demasiado cercano al
Negativo. Aunque sean muy pequeños los “puntos negativos” no son
buenos.

Los Zappers deben de tener un componente adicional, una resistencia


de compensación Positiva. Con este añadido es fácil para el constructor
medir la compensación Positiva en un OSCILOSCOPIO, y ésta tiene que
ser de 1/4 de voltio.
Todo el que compre o fabrique un Zapper deberia de pedir o hacer
esta medición. Se deberia de pedir electrodos de cobre de diseño
tubular y platos de la dimensión correcta (aproximadamente 10 cmts
de lado) y de aluminio.

La única limitación que tiene el Zapper es que no puede alcanzar el


interior de: ojos, conductos biliares, tubo digestivo, vejiga, tumores,
abscesos, y órganos muy intoxicados.

En el siguiente vídeo se puede observar como actúa el Zapper sobre los


parásitos:

https://vimeo.com/10289651

Podemos observar las diferencias en la forma y actividad de los


glóbulos blancos tras la acción del Zapper.

Antes de las sesiones con Zapper vemos un glóbulo blanco totalmente


inactivo e inmóvil y tras 15 minutos de zappeo vemos como empieza a
ganar movilidad.

https://vimeo.com/10287743

Muchos tipos de hongos y otros patógenos se esconden dentro de las


células rojas de la sangre haciéndose indetectables en los análisis de
sangre convencionales.
Tras un periodo de sesiones con el Zapper los glóbulos rojos mejoran
notablemente.

https://vimeo.com/10287384

También podría gustarte