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Diagnóstico y manejo de infecciones respiratorias en niños

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IRB

Situación clínica 1:

Un viernes de junio, consulta Francisco 5 meses al Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) por: tos seca y agitación. Su
madre refiere que nació de 37 semanas de EG que tiene controles de salud y vacunas al día. Que comenzó hace 3 días con resfrío
en las últimas horas le cuesta amamantarse y está agitado. Le tomó la temperatura y constato 37,2 °C

Al examen físico: 126 latidos cardíacos x’, 60 respiraciones x’ (lo normal es 50 maximo), tiraje subcostal y supracalvicular, espiración
prolongada, subcrepitantes y sibilancias espiratorias en bases pulmonares. T° 37,3°C (axilar). SpO2 89%. El resto del examen físico
no tiene particularidades.

1) ¿Presenta el paciente signos y síntomas compatibles con infección de vías respiratorias bajas? Describa ¿Cuál es
el diagnóstico presuntivo más probable?

Si, a la anamnesis refieren tos seca y agitación, resfrio de 3 días de evolución, mientras que al examen físico presenta tiraje subcostal
y supraclavicular, espiración prolongada, subcrepitantes y sibilancias espiratorias en bases pulmonares, y una saturación de oxigeno
disminuida (89%).

El dx presuntivo es bronquitis aguda

2) Reflexione acerca del diagnóstico etiológico y patogenia. Mencione como evaluar gravedad clínica.

El agente causal más frecuente es el VSR (virus sincicial respiratorio) que causa entre el 50 - 80% de los casos. Actualmente se da
importancia a otros virus como el metapneumovirus y el rinovirus, también otros virus como el virus Influenza (en invierno con más
frecuencia), el parainfluenza, el coronavirus y el adenovirus (agente causal de bronquitis obliterante). En nuestro país las
enfermedades respiratorias agudas, en los niños menores de 1 año, constituyen la tercera causa de muerte; en el grupo de edad de
1 a 4 años, constituyendo la segunda causa de muerte.

Para la valoración de la incapacidad ventilatoria en menores de 2 años, nos encontramos ante la escala clínica de Tal, por la cual
se pueden determinar los grados de severidad y adecuar el tratamiento. Este score (Escala de Tal: test diagnóstico clínico como
gold standard en el síndrome bronquial obstructivo del lactante) evalúa la FC, FR, las sibilancias y el uso de músculos respiratorios
accesorios y plantea tres categorías en base al puntaje, que sería leve(<4 p), moderada (5-8 p) o grave (>9 p).

Además la saturación de O2 también va a ayudar al diagnóstico, pero no es imprescindible, porque siempre nos guiamos por la
clínica.

TAL: FC= 1. FR= 2, TIRAJE= 2 SILIBANCIAS= 1.

3) Mencione los principales factores de riesgo. Valore la utilidad de solicitar estudios complementarios.

Factores de riesgo:

o Enfermedades previas: cardiopatías congénitas, hipertensión pulmonar, enfermedad pulmonar crónica neonatal;
desnutrición;VIH/SIDA; Fibrosis quística, enfermedades neurológicas o metabólicas, e inmunodeficiencias congénitas o
adquiridas.
o Edad: la gran mayoría de los fallecidos por IRAB tiene menos de 1 año. A su vez, casi la mitad de los que fallecen tiene
menos de 3 meses de vida. La prematurez debe ser considerada también como un factor agravante.
o Peso de nacimiento: los niños que al nacer tienen un peso menor de 2.500 gramos tienen un riesgo de casi 5 veces mayor
que los que nacen con más de 3.000 gramos.
o Madre menor de 17 años: se sabe que si la madre es adolescente, su hijo tiene 3 veces más probabilidad de morirse por
una IRAB que si ella tuviese entre 20 y 45 años.
o Madre con primaria incompleta: implica un riesgo importante que sea analfabeta o no haya completado la escolaridad
primaria. Se sabe que si la madre es analfabeta (no concurrió a la escuela) o semianalfabeta (no pasó de 3er grado) su
hijo tiene un riesgo 5 veces mayor de morir por una de estas enfermedades que si hubiera terminado la escuela primaria.

Si el paciente no se interna, no es recomendable realizar los estudios complementarios como son el hemograma (no es
recomendable: escaso valor), el estado ácido base (de utilidad en bronquiolitis severa para evaluar la pCO2), la radiografía de tórax
(no es recomendable) y el examen virológico de aspirado de secreciones nasofaríngeas (no es necesaria, especialmente en
pacientes ambulatorios). No es necesario pesquisa etiológica en pacientes ambulatorios, no es recomendable estudios virológicos
para el diagnóstico. La saturometría es útil para monitorizar la oxigenación pero no es indispensable.

FR para IRAB H, prematuro, bajo peso, ant, vacunas y pecho. MEDio= Analfabetismo/ adolescentes, TBW, hacinamiento y guardia
diarias

FR Grave: prematuro, Cardiopatía congénita, desnutrición, enf. Pul. Crónica, neurológico y menor 3 meses

4) ¿Qué plan terapéutico sugeriría para este lactante? Evalúe los cuidados en el hogar, los signos de alarma a los
padres y la necesidad de seguimiento.

Tiene según el score una bronquiolitis moderada y una saturación de oxígeno disminuida. Según el cuadro de clasificación según
severidad de la crisis, entraría en crisis grave por la clínica y la disminución de la saturación de oxígeno. Además, tiene el criterio de
internación de dificultad para alimentarse.
Los objetivos del tratamiento de sostén son aliviar la hipoxemia, mantener un adecuado balance de líquidos y prevenir la fatiga de
la bomba muscular.

tratamiento de sostén

● Hidratación: Se indicará, en el paciente de tratamiento ambulatorio, al encargado de cuidar al niño que ofrezca abundante
líquidos, ya que los pacientes con bronquiolitis leves a moderadas tienden hacia la deshidratación. El paciente internado
tendrá la misma indicación ante los líquidos.
● Alimentación: Se intentará en todos los casos mantener un aporte nutricional adecuado, mantener la lactancia materna.
Según el grado de incapacidad ventilatoria se utilizaran diversas vías para la alimentación, con frecuencias respiratorias
menores a 60 por minuto se podrá alimentar la paciente por medio de sonda nasogástrica u orogástrica, con frecuencias
superiores se recomienda suspender el aporte, esto se debe a la disminución de la perfusión intestinal, disminución de la
función digestiva con la posibilidad de distensión abdominal.
● Temperatura corporal: el paciente se debe mantener normo térmico debido a que la hipertermia genera aumento del gasto
metabólico, aumentando así el consumo de oxígeno.
● Kinesioterapia: debe ser realizada por personal idóneo. Durante la primera fase de la enfermedad no debe realizarse
kinesioterapia convencional, el paciente debe permanecer tranquilo, mientras dure el componente obstructivo. Debido a
que los niños a esta edad son respiradores nasales por excelencia se indica la aspiración periódica de secreciones nasales
y así mantener las fosas nasales despejadas. Se podrá recurrir a kinesioterapia cuando existan abundantes secreciones
(fase catarral) que puedan aumentar el riesgo de originar atelectasia.
● Oxigenoterapia: es el oxígeno debido a la fisiopatología de esta enfermedad, el tratamiento con utilidad probada en el
tratamiento. Por su capacidad de disminuir el trabajo cardiorrespiratorio, su efecto broncodilatador y vasodilatador
pulmonar. Puede administrarse a través de una cánula nasal o de una máscara sin o con reservorio, que permite administrar
fracciones de oxígeno más elevadas y medicaciones.

● Posición: semisentado

● Mantener las narinas permeables

El único tratamiento que ha demostrado ser eficaz es la administración de O2, se indica cuando la oximetría de pulso es
inferior a 92%

Tratamiento farmacológico.

Broncodilatadores beta adrenérgicos: La aerosolterapia con inhalador de dosis medida (IDM) (salbutamol)es de primera elección,
en virtud de las ventajas terapéuticas que posee. La nebulización es de segunda elección, en una situación en que no se cuente
con el aerosol y siempre sólo como vehículo de la medicación.

5) ¿Cuáles son los criterios de internación? ¿Y los de ingreso a UCIP? Mencione factores pronósticos de mala
evolución de la BQL

Criterios de internación.

o Dificultad para alimentarse


o Deshidratación
o Alteraciones del sensorio
o Hipoxemia
o Apneas
o Sospecha de sepsis
o Cuidado domiciliario incierto

Pautas de alarma: Q no se alimente, dif. Respiratoria, alter. Del sensorio y apnea.

Apuntes de clase: Tto 02 sat mayor 94°, hidratación, posición (semi sentado) y antitérmicos ( Paracetamol o Ibuprofeno).

SITUACIÓN CLÍNICA 2:

Lola de 8 años de edad con antecedentes de broncoespasmos a repetición, presenta un cuadro de una semana de evolución
caracterizado por tos y rinitis. En las últimas 48 horas ha presentado decaimiento, fiebre elevada y dificultad respiratoria.

Al examen clínico se observa una niña eutrófica, febril, FR: 25 x minuto y FC: 110 x minuto A la auscultación se detecta asimetría,
hipoventilación, broncofonía, soplo tubario y rales crepitantes en la base pulmonar izquierda.

1) ¿Cuál es el diagnóstico presuntivo más probable? Justifique ¿Qué exámenes complementarios solicitaría para
confirmarlo?

Neumonía aguda de la comunidad, ya que presenta fiebre, auscultación patológica (hipoventilación, rales crepitantes y broncofonía),
rales crepitantes y soplo tubario asociados a síndrome de condensación y síntomas no respiratorios como letargo.
La rx de torax es el patrón de oro para establecer el dx de neumonía, es necesaria para determinar la magnitud, localización y
[Link] solicitaría rx a las 72 horas en pacientes que no muestran mejoría clínica o presentan deterioro clínico luego de
iniciar la terapéutica.

Las pruebas de laboratorio para el dx etiológico no es necesaria en la mayoría de los pacientes que se tratan en forma ambulatoria
y evolucionan favorablemente, los cultivos y métodos rápidos se evalúan en los pacientes con criterio de internación.

2) ¿Cuáles son las etiologías más frecuentes del cuadro que Ud. sospecha? Mencione factores de riesgo para padecer
dicho cuadro.

Los virus constituyen la causa más frecuente de neumonía de la comunidad luego del primer mes de vida con mayor prevalencia
entre los 2 meses y dos años, siendo el VSR el principal causante de neumonía en niños pequeños sobretodo en los hospitalizados.
Seguido por influenza, parainfluenza, adenovirus, echovirus. Entre los gérmenes bacterianos el neumococo es el germen más
frecuente. En niños de 5 a 15 años: Mycoplasma pneumoniae, Chlamydia pneumoniae, Streptococcus pneumoniae, Mycobacterium
tuberculosis.

3: Factores de riesgo.

o Antecedentes de prematuridad y bajo peso al nacer.


o Ausencia de lactancia en el 1er año de vida: La leche materna es la única fuente de IgA (secretoria), inmunoglobulina que
impide la adherencia de virus y bacterias al epitelio respiratorio y posee actividad específica de anticuerpo; su síntesis en
niveles adecuados es tardía (4 a 6 años)
o Desnutrición, deficiencia de Zinc, raquitismo.

Historia social:

o Necesidades básicas insatisfechas, hacinamiento.


o Edad y educación materna.
o La concurrencia temprana a jardín maternal, cohabitación de más de 3 personas, toda condición de hacinamiento favorece
la colonización rinofaríngea de S pneumoniae y [Link]; así como el incremento de cepas resistentes a los antibióticos.
o Tabaquismo en los convivientes.
o Falta de inmunización.
o Compromiso inmunológico.
o Antecedentes patológicos; infecciones de vía aérea superior, otitis media aguda, enfermedades subyacentes
cardiovasculares, respiratorias.
3) ¿Cuál es el manejo inicial que propone para el paciente? ¿Qué factores debe tener en cuenta para tomar esa
decisión?

Serán internados los pacientes que presenten algunos de los siguientes componentes:

o Edad menor de 3 meses.


o Neumonía extensa o multifocal.
o Signos clínicos de hipoxemia.
o Presencia de complicación pleural.
o Riesgo por inequidad social del niño y la familia.
o Presencia de focos sépticos extrapulmonares.
o Inmunocompromiso.
o Desnutrición severa.
o Falla a la terapeútica ambulatoria.
o Presencia de patologías asociadas (ej. cardiopatías).
o Signos de sepsis.

Se considerará la derivación al 3er Nivel de atención, en aquellos que requieran asistencia respiratoria mecánica o procedimientos
diagnósticos especiales.

Manejo Inicial del paciente con neumonía: Aquellos niños que no presenten criterios de internación, se tratarán en su domicilio
indicando:

o Hidratación: abundante líquido por boca.


o Alimentación: intentar mantener un aporte nutricional adecuado y siempre se mantendrá la lactancia materna.
o Antitérmicos: cuando corresponda podrán emplearse antitérmicos cómo el paracetamol (30-50 mg/ kg/ día, en 3 a 4 dosis).
o Kinesioterapia: habitualmente es suficiente con recomendar a los padres, cuando sea necesario, mantener la vía aérea
superior permeable mediante la aspiración de las secreciones y, eventualmente, mantener al paciente en posición
semisentada.

El tto farmacológico se basa en la etiología más probable en función de la edad, datos clínicos, radiológicos y sensibilidad de los
antimicrobianos a los patógenos prevalentes a nivel local. La edad y la gravedad son los principales parámetros en los que se apoya
el tratamiento empírico inicial.

Tto: amoxicilina 80-90 MG/kg/ día

O2
Tto sostén

4) Mencione medidas de prevención para evitar esta patología.

Prevención.

o Lactancia materna exclusiva 6 meses y hasta los 2 años. Previene infecciones respiratorias en el niño.
o Evitar la exposición al humo del tabaco (disminuye las enfermedades respiratorias, no es específico para las neumonías).
o Limitar la transmisión de infecciones respiratorias mediante el lavado de manos tanto en casa como en la guardería.
o Limitar la exposición a otros niños. Ej. Retrasar la entrada a guarderías en niños con enfermedad de base predisponente.
o Brindar atención especializada a niños prematuros, con bajo peso al nacer y malnutrición a cualquier edad.
o Garantizar una nutrición balanceada con aporte adecuado de vitaminas y minerales.
o Vacunación: Es la medida de prevención con mayor impacto luego de la lactancia materna.

• Vacuna antigripal se recomienda la vacunación anual vía intramuscular (I.M.) a partir de los 6 meses en niños de riesgo.

• Vacuna frente a H. influenzae b. ha demostrado ser efectiva en la disminución de las enfermedades invasoras causadas por este
microrganismo, se administra de forma sistemática desde hace años.

• Vacunas frente a S. pneumoniae. La OMS considera una prioridad la inclusión de la vacuna conjugada frente a neumococo en los
programas nacionales de inmunización infantil. En nuestro país se contempla dentro del calendario nacional de vacunación.

5) ¿Cómo realizaría el seguimiento del paciente? ¿Cuáles son los criterios de gravedad a tener en cuenta?

Criterios de Gravedad en pacientes con neumonía: FR

● Presencia de algún factor de riesgo de IRAB grave.


o edad menor de 3 meses
o inmunodeficiencias
o cardiopatías congénitas
o enfermedades pulmonares crónicas
o prematurez
o bajo peso al nacer
o desnutrición
● Signos de sepsis.
● Falta de respuesta al tratamiento (en 48-72 horas).
● Insuficiencia respiratoria.
● Neumonía multifocal.

Seguimiento Los pacientes tratados ambulatoriamente deberán controlarse diariamente las primeras 48 horas y luego cada 48-
72 hs. Hasta el alta definitiva. Se instruirá a los encargados del cuidado del niño sobre signos de alarma. Se aprovechará la
oportunidad para insistir en el valor de la prevención.

6) Cumpliendo 4 días de tratamiento Lola continúa con fiebre y decaída. por lo que la familia vuelve a la consulta.
¿Solicita algún estudio complementario? ¿cual? ¿cuáles son las complicaciones más frecuentes? ¿cómo se
tratan?

Al fallar la terapia ambulatoria esto constituye un criterio de internación, y el mismo se asocia a búsqueda por estudio de laboratorio
del agente causal de la enfermedad asi como rx de torax.

Las complicaciones son:

● Derrame pleural/empiema
● Fallo respiratorio agudo
● Neumonía necrotizante (neumatoceles)
● Fistula broncopleural
● Neumotórax
● Absceso pulmonar
● Sepsis

SITUACIÓN CLÍNICA Nº 3

Concurre a la guardia del CAPS Benjamin de 1 mes y medio junto a su mamá Ana. Le refiere que el niño desde ayer se encuentra
con tos. Durante el examen físico presenta un episodio de tos en accesos con apnea y cambio de coloración (cianosis peribucal y
acrocianosis) que revierte con estímulo. Luego permanece somnoliento, a la auscultación presenta rales subcrepitantes aislados,
se encuentra taquicárdico (165 x ')

Ana tiene 16 años, es su primer hijo, está muy asustada. Le refiere que hace 2 días comenzó con rinorrea sin fiebre.

Como antecedente es un niño nacido de 36 semanas con 2.450grs, alimentado con pecho exclusivo con un peso de hace 2 semanas
de 2780 grs
1) ¿Cuál es el diagnóstico presuntivo más probable? Justifique ¿Qué exámenes complementarios solicitaría para
confirmarlo?

El dx presuntivo más probable es síndrome coquelucuchoso, por la presentación de tos con apneas. Dentro de los agentes causales,
en relación con la clínica y epidemiologia podría tratarse de:

⮚ RSV por la frecuencia de infecciones en guarderías y en el medio hospitalario, como benja nació prematuro paso mucho
tiempo internado, además las personas con alto riesgo de enfermedad grave o muerte son los prematuros. La infección por
este virus ocurre en los primeros 2 años de vida con un pico en el primer año que es máximo entre los 2 y 6 meses. En las
primeras semanas de vida puede provocar signos respiratorios minimos y en ocasiones letargo, rechazo alimentario que
acompaña las apneas.
⮚ Bordetella pertussis por ser endémica y el aumento de la incidencia. En ausencia de inmunidad adquirida por vacunas o
enfermedad, la coqueluche puede presentarse en cualquier grupo de edad, sobre todo en el RN, debido a que la inumunidad
no se adquiere por via transplacentaria, y como consecuencia, durante los brotes epidémicos se presentan numerosos
casos en los primeros meses de vida. Comienza con tos seca de predominio nocturno, se acompaña de coriza, rinorrea y
ocasionalmente fiebre leve o moderada, luego en el periodo paroxístico se presenta tos, expectoración, vomitos y facies, y
en el periodo de convalecencia disminuyen gradualmente los accesos de tos.

El diagnóstico es:

o Epidemiológico: El diagnóstico epidemiológico debe realizarse teniendo en cuenta la edad, género, procedencia, estado
inmunitario, antecedentes de vacunación específica, contacto con enfermos o casos similares, y adolescentes o adultos
que conviven con bronquitis o tos persistente.
o Clínico: Para el diagnóstico clínico, debe recordarse la definición de caso sospechoso según edad.
o Métodos auxiliares de diagnóstico: Exámenes complementarios de laboratorio de rutina y especializados. La
recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el empleo de los métodos de diagnóstico es la siguiente:

• Menores de un año: la prioridad es el cultivo. La RCP cuando el cultivo no está disponible. la serología no resulta apropiada

• Niños: realizar cultivo, RCP o serología. Cultivo o RCP solamente durante las fases catarral o paroxística y serología teniendo en
cuenta que la vacunación no se haya recibido en los tres años previos al momento de la obtención de la muestra

2) ¿Cuáles son las etiologías más frecuentes del cuadro que Ud. sospecha? Mencione factores de riesgo para padecer
dicho cuadro.
o Virus: Sincitial respiratorio, Adenovirus, Parainfluenza.
o Bacterias: Bordetella pertussis y parapertussis, Chlamydia trachomatis.
3) ¿Cuál es el manejo inicial que propone para el paciente? ¿Qué factores debe tener en cuenta para tomar esa
decisión?

Tratamiento recomendado específico.

o Eritromicina, es el antimicrobiano de elección. Se administra a razón de 40-50 mg/kg/día, fraccionado cada 6 horas, durante
14 días.
o Azitromicina 10 mg/kg/día, por 3-5 días y,
o Claritromicina 10-15 mg/kg/día durante 7 días ( contraindicado en menores de 1 mes de vida )

Tratamiento recomendado sintomático y de sostén.

o Reposo y dieta adecuada a la edad.


o Hidratación.
o Los lactantes, si presentan forma clínica apneica, deben hospitalizarse.
o Kinesioterapia respiratoria.
o Ambiente húmedo.
o Oxigenoterapia y nebulizaciones, según condición clínica.
4) Mencione medidas de prevención para evitar esta patología.

Medidas de prevención y control consisten en realizar la notificación inmediata de los casos sospechosos (junto con la obtención de
muestra para confirmar el diagnóstico) y confirmados. Dentro de las medidas de control a nivel comunitario se debe informar a los
padres de los riesgos de la tos convulsa y las ventajas de cumplir con el calendario de vacunación, investigar las coberturas de
DPTHib-HB, DPTHib y triple bacteriana en la población del área programática , asegurar la aplicación de las 4 dosis de DPTHib en
los niñes menores de 5 años y los refuerzos y aprovechar todas las oportunidades disponibles localmente para completar el
calendario de vacunación. Dentro de las medidas de control a nivel individual y de los contactos se debe proceder a:

● Aislamiento
● Separar los casos sospechosos
● Desinfección de las secreciones nasofaríngeas y de lo objetos contaminados
● Excluir de las escuelas, jardines o sitios públicos a los contactos del nucleo familiar
● Controlas las inmunizaciones
● Investigar la presencia de casos no identificados o no notificados
● Quimioprofilaxis en los trabajadores de la salud expuesto, ante la presencia de brote.
5) ¿Cuáles son las complicaciones que podría presentar?
Las complicaciones pueden ocasionar secuelas graves y permanentes, ser agravantes de desnutrición y producir óbito; se dividen
en: mecánicas, infecciosas y neurológicas.

o Mecánicas: Las complicaciones mecánicas son provocadas por las intensas sacudidas abdominales en un acceso
tucsígeno:
● Vómitos: es la complicación más frecuente
● Emisión involuntaria de orina y materia fecal
● Producción o agravamiento de hernias
● Prolapso rectal
● Eventraciones
● Invaginación intestinal
● Hemorragias: epistaxis, subconjuntivales, otorragias. En cara y cuello petequias y en casos graves, púrpura y equimosis.
Pueden producirse hemorragias cerebrales
● Ulceración del frenillo de la lengua
● Convulsiones
● Respiratorias: enfisema localizado, atelectasia. La ruptura alveolar puede originar enfisema mediastínico y subcutáneo, o
neumotórax que es infrecuente
o Infecciosas: Las complicaciones infecciosas más frecuentes son las respiratorias:
● Vía respiratoria alta: otitis media aguda, laringitis, laringotraqueobronquitis.
● Vía respiratoria baja: neumonía unifocal o plurifocal, derrame pleural, hidroalveolitis, bronquiectasias.

La neumonía es la complicación más importante, cursa con fiebre elevada, palidez, taquicardia, taquipnea, disnea intensa, tiraje
universal, tos no paroxística. El agente bacteriano que habitualmente causa la sobreinfección es Streptococcus pneumoniae, y en
segundo lugar Streptococcus pyogenes, luego Staphylococcus aureus y finalmente Haemophilus influenzae. Los virus más
frecuentes son RSV y adenovirus.

La hidroalveolitis o neumocoqueluche se presenta con frecuencia en niños menores de 2 años. La fiebre es constante, entre 39 y
40 º C, se presenta con disnea intensa, polipnea, tiraje y en casos graves, cianosis. La radiografía de tórax puede mostrar imágenes
diversas: infiltrado hiliofugal, imágenes reticulares difusas, en vidrio esmerilado. El recuento y fórmula leucocitario muestra
importante leucocitosis 30.000 a 50.000 / mm3, con linfocitosis entre el 60 y el 80 %.

o Neurológicas: Las complicaciones neurológicas incluyen la encefalitis, la encefalopatía pertussis o coqueluchosa que no
es frecuente y se manifiesta con convulsiones, pérdida del conocimiento, paresias y parálisis.
6) ¿Cuáles son los diagnósticos diferenciales?

Debe plantearse con otras enfermedades respiratorias como:

● Laringotraqueobronquitis
● Bronquiolitis
● Neumonitis
● Mucoviscidosis
● Adenopatías mediastínicas
● Cuerpos extraños
● Reflujo gastroesofágico
Bronquiolitis aguda
Existen las siguientes definiciones de bronquiolitis:

o “una inflamación difusa de las vías aéreas inferiores de causa viral, expresada clínicamente por obstrucción de la pequeña
vía aérea”
o “infección viral del tracto respiratorio superior, caracterizado por rinorrea y tos, seguido de dificultad respiratoria
acompañada siempre de sibilancias, en niños menores de 2 años”.

Resumiendo, podemos entonces definir a la bronquiolitis como el primer o segundo episodio de enfermedad respiratoria aguda,
estacional, de etiología viral, que se produce en niños menores de dos años.

En nuestro país las enfermedades respiratorias agudas, en los niños menores de 1 año, constituyen la tercera causa de muerte; en
el grupo de edad de 1 a 4 años, constituyendo la segunda causa de muerte. Es más frecuente en lactantes, especialmente menores
de 6 meses, más frecuente en los varones, en una proporción de 2 a 1 con respecto al sexo femenino. Predomina en los meses de
otoñoinvierno.

El agente causal más frecuente es el VSR (virus sincicial respiratorio) que causa entre el 50 - 80% de los casos. Actualmente se da
importancia a otros virus como el metapneumo virus y el rinovirus, también otros virus como el virus Influenza (en invierno con más
frecuencia), el parainfluenza, el coronavirus y el adenovirus (agente causal de bronquitis obliterante). El rinovirus es una agente que
causa el 30% de los casos de bronquiolitis, predomina en otoño y primavera y presenta un curso más benigno con respecto a los
niños que padecen infección por VSR.

Factores de riesgo:

o Enfermedades previas: cardiopatías congénitas, hipertensión pulmonar, enfermedad pulmonar crónica neonatal;
desnutrición;VIH/SIDA; Fibrosis quística, enfermedades neurológicas o metabólicas, e inmunodeficiencias congénitas o
adquiridas.
o Edad: la gran mayoría de los fallecidos por IRAB tiene menos de 1 año. A su vez, casi la mitad de los que fallecen tiene
menos de 3 meses de vida. La prematurez debe ser considerada también como un factor agravante.
o Peso de nacimiento: los niños que al nacer tienen un peso menor de 2.500 gramos tienen un riesgo de casi 5 veces mayor
que los que nacen con más de 3.000 gramos.
o Madre menor de 17 años: se sabe que si la madre es adolescente, su hijo tiene 3 veces más probabilidad de morirse por
una IRAB que si ella tuviese entre 20 y 45 años.
o Madre con primaria incompleta: implica un riesgo importante que sea analfabeta o no haya completado la escolaridad
primaria. Se sabe que si la madre es analfabeta (no concurrió a la escuela) o semianalfabeta (no pasó de 3er grado) su
hijo tiene un riesgo 5 veces mayor de morir por una de estas enfermedades que si hubiera terminado la escuela primaria.

Vías de contagio:

Es muy importante saber que el virus Sincicial Respiratorio (el más común en bronquiolitis) y el Parainfluenza se transmiten por
contacto. El contacto puede ser directo de persona a persona, o indirecto por objeto contaminado.

El Adenovirus y el virus influenza son de transmisión respiratoria (por gotitas de Pflügge).

Cuadro clínico:

Los síntomas iniciales son rinorrea, tos y registros febriles de escasa magnitud (alrededor de 38°C). En una segunda fase comienza
a presentar síntomas de obstrucción bronquial periférica como son la taquipnea, rales, sibilancias tanto espiratorias como
inspiratoria, espiración prolongada, accesos de tos y en los casos de mayor gravedad aleteo nasal y asincronía toracoabdominal.
Esta fase dura aproximadamente entre 5 a 6 días.

Luego al ingresar en la tercera etapa o de convalecencia el niño comienza a mejorar. En esta etapa debido a la resolución del
componente obstructivo, la hipoxemia comienza a normalizarse lentamente. La tos persiste y se acompaña de un componente más
catarral.

Cuando evaluamos a un niño con bronquiolitis se debe tener en cuenta no sólo su estado clínico y la saturación arterial de oxígeno,
sino también la presencia de factores de riesgo que predispongan a una evolución clínica desfavorable. Para la valoración de la
incapacidad ventilatoria en menores de 2 años, nos encontramos ante la escala clínica de Tal, por la cual se pueden determinar los
grados de severidad y adecuar el tratamiento.
Exámenes complementarios:

*Hemograma: este examen es de escaso valor debido a que


la presencia de VSR puede presentar leucocitosis con
recuento de neutrófilo elevados y formas inmaduras, debido
a la síntesis de mediadores celulares.

*Estado Acido Base: debe ser de muestra arterial y es de


utilidad en bronquiolitis severa para la evaluación de la
elevación de la P CO2.

*Radiología: La radiografía de tórax es útil pero se puede


prescindir de ella. Ante la presencia de signos de
atrapamiento aéreo como la hiperinsuflación, colabora hacia
el diagnóstico de bronquiolitis. Es útil para el diagnóstico de
la complicación más frecuente de esta entidad, las
atelectasias. También para descartar diagnósticos
diferenciales como las cardiopatías o la aspiración de
cuerpo extraño.

Lamentablemente el VSR puede desarrollar imágenes


radiopacas, con broncograma aéreo y bordes difusos, a lo
que hace difícil de diferenciarlo de cuadros producidos por
bacterias.

*Examen virológico de aspirado de secreciones


nasofaríngeas: No es necesaria, especialmente en
pacientes ambulatorios. Puede realizarse a través de
investigación de antígenos de neosintetizados virales por
inmunofluorescencia lo cual habla de replicación viral gen
actividad

Manejo del niño menor de 2 años con IRAB.

En la etapa de Hospitalización, durante la evaluación inicial y de acuerdo a las recomendaciones vigentes, (valoración factores
riesgo y criterios de derivación) se definirá si el niño debe ser referido a un nivel de mayor complejidad o podrá ser atendido en forma
ambulatoria, y se llevará a cabo la prueba terapéutica o rescate, que dura 1 ó 2 horas como máximo. Luego de este lapso es posible
diferenciar a los pacientes en 2 grupos:

• el 90% de los pacientes responden a este tratamiento con salbutamol, pudiéndose retirar al domicilio con el tratamiento
correspondiente.

• otros pacientes, no presentarán respuesta a estas medidas iniciales, manteniéndose sin variantes o presentando desmejoría
clínica, y deberán ser internados porque necesitan tratamiento de sostén (oxígeno, hidratación).
Criterios de internación.

o Dificultad para alimentarse


o Deshidratación
o Alteraciones del sensorio
o Hipoxemia
o Apneas
o Sospecha de sepsis
o Cuidado domiciliario incierto

Esquema de manejo en etapa de Hospitalización:

El programa de Internación Abreviada (SIA) es una modalidad de atención que forma parte de la organización necesaria en la
atención de las IRA y tiene como objetivo central disminuir la mortalidad por esta causa en los niños de riesgo. Su fundamento es
tratar a los niños con IRAB según ciertos factores de riesgo preestablecidos (edad menor de 3 meses, episodios recurrentes, alto
riesgo social) y un puntaje de gravedad objetivo con un seguimiento controlado hasta la resolución del episodio.

En la SIA se interna durante unas pocas horas y hasta 24-48 hs como máximo a los niños que, por los factores de riesgo que
presentan, requieren ser observados y tratados con medidas de baja complejidad, pero que no reunirían criterios de internación en
la Sala de Pediatría.

Criterios absolutos de derivación (se deriva independientemente del puntaje de Tal)

o Menor de 1 mes
o Enfermedad pulmonar crónica: displasia broncopulmonar,
o EPOC postviral, enfermedad fibroquística.
o Cardiopatía.
o Inmunodeficiencia.
o Desnutrición moderada a grave.
o Apneas.

Tratamiento de sostén.
Los objetivos del tratamiento de sostén son aliviar la hipoxemia, mantener un adecuado balance de líquidos y prevenir la fatiga de
la bomba muscular.

● Hidratación: Se indicará, en el paciente de tratamiento ambulatorio, al encargado de cuidar al niño que ofrezca abundante
líquidos, ya que los pacientes con bronquiolitis leves a moderadas tienden hacia la deshidratación. El paciente internado
tendrá la misma indicación ante los líquidos.
● Alimentación: Se intentará en todos los casos mantener un aporte nutricional adecuado, mantener la lactancia materna.
Según el grado de incapacidad ventilatoria se utilizaran diversas vías para la alimentación, con frecuencias respiratorias
menores a 60 por minuto se podrá alimentar la paciente por medio de sonda nasogástrica u orogástrica, con frecuencias
superiores se recomienda suspender el aporte, esto se debe a la disminución de la perfusión intestinal, disminución de la
función digestiva con la posibilidad de distensión abdominal.
● Temperatura corporal: el paciente se debe mantener normo térmico debido a que la hipertermia genera aumento del gasto
metabólico, aumentando así el consumo de oxígeno.
● Kinesioterapia: debe ser realizada por personal idóneo. Durante la primera fase de la enfermedad no debe realizarse
kinesioterapia convencional, el paciente debe permanecer tranquilo, mientras dure el componente obstructivo. Debido a
que los niños a esta edad son respiradores nasales por excelencia se indica la aspiración periódica de secreciones nasales
y así mantener las fosas nasales despejadas. Se podrá recurrir a kinesioterapia cuando existan abundantes secreciones
(fase catarral) que puedan aumentar el riesgo de originar atelectasia.
● Oxigenoterapia: es el oxígeno debido a la fisiopatología de esta enfermedad, el tratamiento con utilidad probada en el
tratamiento. Por su capacidad de disminuir el trabajo cardiorrespiratorio, su efecto broncodilatador y vasodilatador
pulmonar. Puede administrarse a través de una cánula nasal o de una máscara sin o con reservorio, que permite administrar
fracciones de oxígeno más elevadas y medicaciones.

Tratamiento farmacológico.

Broncodilatadores beta adrenérgicos: La aerosolterapia con inhalador de dosis medida (IDM) es de primera elección, en virtud de
las ventajas terapéuticas que posee. La nebulización es de segunda elección, en una situación en que no se cuente con el aerosol
y siempre sólo como vehículo de la medicación.

o Dosis recomendada: 0.25 mg/kg; 1 gota= 0.25 mg. de salbutamol) en 3 ml de solución fisiológica, nebulizado durante 15
minutos a través de máscara que cubra nariz y boca.
o De administrarse en inhalador de dosis medida con aerocámara (2 “puff” cada 6 horas; 1 “puff” = 100 mcg. de salbutamol).

Solución salina hipertónica: Revisiones sistemáticas, demostraron que la solución al 3% asociada a un broncodilatador, ha reducido
en casi un día la duración de la internación y mejoró la evolución clínica de los niños internados.

Criterios de egreso hospitalario.

• Estabilidad clínica

• SaO2 > 94% (aire ambiental)

• Alimentación oral adecuada

• Mejoría de la dificultad respiratoria.

Prevención.

o La medida más importante para evitar la infección por virus respiratorios es el lavado de manos ante el contacto con un
paciente con síntomas respiratorios durante la internación, ante el contacto con personas con síntomas respiratorios fuera
de la internación.
o Otra medida de alto impacto es promover la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y continuar
amamantando hasta los 2 años o más, complementando con otros alimentos.
o Se debe indicar que la casa debe ser un ambiente libre de humo, estar el menor tiempo posible en guarderías y lugares
concurridos como guardias y salas de espera de consultorios.
o Otra de las medidas de prevención es la utilización de el anticuerpo monoclonal Anti- VSR que se encuentra indicado en
pacientes con enfermedad pulmonar crónica hasta los dos años, en dosis de 15 mg/ kg en forma intramuscular
mensualmente durante la época de epidemia de dicho virus. La recomendación es prematuros de 28 semanas o menos de
edad gestacional hasta los 12 meses de edad y en prematuros de 29 a 32 semanas hasta los 6 meses de edad. Asimismo,
dado el elevado número de prematuros de 32 a 35 semanas de edad gestacional, se recomienda considerar su uso sólo si
presentan factores de riesgo.

Neumonía de la comunidad en la infancia


Dentro de las infecciones respiratorias agudas del tracto respiratorio inferior, la neumonía tiene gran connotación por su incidencia,
gravedad potencial y elevada mortalidad, por el consumo de recursos que implica y los cambios epidemiológicos de los
microorganismos causantes, junto a la creciente resistencia bacteriana a los antimicrobianos.

La neumonía es una infección común y potencialmente grave, que tiene una prevalencia importante en la infancia y causa más
muertes que cualquier otra enfermedad en el mundo en niños menores de 5 años, sobre todo en países en desarrollo. Este es un
problema de salud que podría atenuarse ya que existen los medios para su prevención, a través de inmunizaciones y tratamiento
antibiótico. En dichas edades, esta enfermedad implica múltiples consultas ambulatorias, hospitalizaciones, ausentismo escolar y
laboral, lo que tiene una importante afectación en la dinámica familiar y alteraciones en el desarrollo psicológico, social y
pondoestatural del paciente.

La neumonía es un proceso inflamatorio del parénquima pulmonar, generada por la agresión de bacterias y/o virus, con una
importante prevalencia en la infancia, reconocible radiológicamente y expresada en una clínica variada dependiente de la edad, de
las características del paciente y de la etiología que la origina. Una anamnesis adecuada y el examen físico exhaustivo resultan de
fundamental importancia, para plantear diagnósticos presuntivos y estrategias terapéuticas. El diagnóstico por imágenes ayuda en
la toma de decisiones.

Identificar las patologías asociadas, los factores de riesgo y la gravedad de la afección permite mejorar las conductas. Esta
enfermedad habitualmente tiene una incidencia estacional, siendo más frecuente en los meses con temperaturas más bajas que la
media anual, en especial las virales, aunque hay neumonías a lo largo de todo el año.

Su transmisión por lo general es de persona a persona, por vía aerógena y menos frecuentemente por vía hematógena.

Factores de riesgo.

o Antecedentes de prematuridad y bajo peso al nacer.


o Ausencia de lactancia en el 1er año de vida: La leche materna es la única fuente de IgA (secretoria), inmunoglobulina que
impide la adherencia de virus y bacterias al epitelio respiratorio y posee actividad específica de anticuerpo; su síntesis en
niveles adecuados es tardía (4 a 6 años)
o Desnutrición, deficiencia de Zinc, raquitismo.

Historia social:

o Necesidades básicas insatisfechas, hacinamiento.


o Edad y educación materna.
o La concurrencia temprana a jardín maternal, cohabitación de más de 3 personas, toda condición de hacinamiento favorece
la colonización rinofaríngea de S pneumoniae y [Link]; así como el incremento de cepas resistentes a los antibióticos.
o Tabaquismo en los convivientes.
o Falta de inmunización.
o Compromiso inmunológico.
o Antecedentes patológicos; infecciones de vía aérea superior, otitis media aguda, enfermedades subyacentes
cardiovasculares, respiratorias.

Manifestaciones clínicas Clínicamente las neumonías bacterianas presentan una amplia gama de signos y síntomas, algunos
sistémicos y otros asociados al aparato respiratorio, con características específicas según la edad, el estado nutricional e inmunitario
del paciente y el microorganismo responsable. No siempre se evidencia el característico síndrome de consolidación:

o disminución o abolición del murmullo vesicular


o rales crepitantes
o soplo turbario.

La presentación de los síntomas puede incluir:

1. Taquipnea: La taquipnea es un parámetro sensible y específico, pero en estadios tempranos de la enfermedad puede tener menos
valor al no estar siempre presente. La Organización Mundial de la Salud considera la taquipnea como único signo predictor de
neumonía.

2. Fiebre: Característica de las neumonías que puede estar presente en el 88-96% de los casos confirmados con radiología. La
fiebre de bajo grado o febrícula en lactantes y preescolares con signos de infección de vías respiratorias superiores y
sibilancias generalizadas, no suelen ser neumonías. En cambio se debería considerar la posibilidad de neumonía bacteriana en
niños de cualquier edad con registros mayores de 38,5º persistente o recurrente y aumento del trabajo y frecuencia respiratoria.

3. Usos de músculos accesorios retracción intercostal, subcostal, supraclavicular.

4. La auscultación patológica. Hipoventilación, rales crepitantes, broncofonía.

5. Dolor de pecho.

6. Síntomas no respiratorios: Letargo, irritabilidad, dificultad para alimentarse, vómitos, deshidratación, dolor abdominal, cefalea.

En niños menores de 5 años los datos de más valor diagnóstico son la taquipnea, el aumento de trabajo respiratorio (aleteo nasal,
retracciones o tiraje) y la saturación de O2 menor de 93-94% .

La puntada de costado, la rubicundez malar homolateral y el herpes bucal asociado, son frecuentes en niños mayores.

Otras formas de presentación son el abdomen agudo (fosa ilíaca derecha); el síndrome meníngeo (ambas en adolescentes) o
constituyendo un síndrome bronquiolítico (en lactantes pequeños con dificultad ventilatoria creciente).

Etiología El conocimiento de la misma y de la presentación clínica más frecuente de los gérmenes prevalentes permitirá un
abordaje terapéutico adecuado.
Los virus constituyen la causa más frecuente de neumonía de la comunidad luego del primer mes de vida con mayor prevalencia
entre los 2 meses y dos años, siendo el VSR el principal causante de neumonía en niños pequeños sobretodo en los hospitalizados.
Seguido por influenza, parainfluenza, adenovirus, echovirus. Entre los gérmenes bacterianos el neumococo es el germen más
frecuente.

Sabiendo que en el 60% de los pacientes que requieren internación por Neumonía Aguda de la Comunidad la etiología es bacteriana
y la mortalidad de la misma es 3 veces mayor que la viral, se considera a este germen como la causa más común de muerte por
enfermedad infecciosa y la más frecuente causa de bacteriemia en niños menores de 2 años.

• En niños de 0 a 3 semanas: Escherichia coli, Enterobacterias Streptococcus grupo B, Citomegalovirus (CMV), Listeria
monocytogenes, Herpes simplex virus (HSV).

• En niños de 3 semanas a 3 meses: Chlamydia tracomatis. Virus Sincicial Respiratorio (VSR), Virus Parainfluenza (PI) tipo 3,
Streptococcus pneumoniae, Bordetella pertussis, Staphylococcus aureus.

• En niños de 3 meses a 5 años: VSR, PI, Influenza, Adenovirus, Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, Mycoplasma
pneumoniae, Mycobacterium tuberculosis.

• En niños de 5 a 15 años: Mycoplasma pneumoniae, Chlamydia pneumoniae, Streptococcus pneumoniae, Mycobacterium


tuberculosis.

Métodos complementarios de diagnóstico.

1. Evaluación radiológica. La radiografía de tórax es el patrón de oro para establecer el diagnóstico de neumonía, pero la dificultad
en obtenerla nunca deberá retrasar el inicio en el tratamiento antibiótico. Es necesaria para determinar magnitud, localización
y complicaciones. La imagen típica corresponde a opacidades homogéneas lobares o segmentarias. Sin embargo, la presencia de
infiltrados reticulares difusos no descarta el diagnóstico de neumonía. El patrón alveolar, atribuido a etiología bacteriana, se
caracteriza por consolidación lobar y broncograma aéreo. Suele ser suficiente con la proyección frontal para establecer el diagnóstico
de neumonía. La radiografía lateral de tórax no debe hacerse de forma rutinaria. Se solicitará radiografía a las 72 hs. en pacientes
que no muestran mejoría clínica o presentan deterioro clínico luego de iniciar la terapéutica.

2. Laboratorio: Identificar el o los microorganismos responsables de una neumonía permitiría plantear un tratamiento dirigido, evitar
el uso inadecuado de antibióticos y conocer la prevalencia y el patrón de sensibilidad de los patógenos a los antibióticos. Entre un
30% a 50% de las neumonías adquiridas en la comunidad persisten sin diagnóstico etiológico a pesar de utilizar medios de cultivos
adecuados, serología y técnicas de biología molecular.

Hemograma: es un pobre parámetro en el diagnóstico y la evolución de una infección respiratoria. El recuento de glóbulos blancos
y los reactantes de fase aguda (PCR, procalcitonina y eritrosedimentación) son parámetros para valorar la evolución. En general las
neumonías bacterianas cursan con leucocitosis neutrofílica y ERS acelerada. Algunos virus producen leucopenia y otros desviación
a la izquierda, sin gran elevación de la ERS.

Pruebas de laboratorio para el diagnostico etiológico: La confirmación etiológica de la neumonía, no es necesaria en la mayoría de
los pacientes que se tratan en forma ambulatoria y evolucionan favorablemente. Los cultivos y los métodos rápidos se evaluarán en
los pacientes con criterio de internación.

El diagnóstico etiológico sólo se puede establecer mediante el aislamiento de un microorganismo patógeno en un líquido estéril
(sangre, biopsia y líquido pleural) y se consigue en un 30- 40% de los casos, aunque puede ser menor del 10% al inicio del proceso.
Los métodos utilizados en el diagnóstico etiológico pueden clasificarse como:

o Métodos directos: nos permiten detectar directamente al microorganismo. Se aplican a muestras de origen respiratorio
(expectoración espontánea o inducida, aspirado traqueal, lavado broncoalveolar, punción transtraqueal, biopsia de pulmón)
y hemocultivo.
o Métodos indirectos: Detección de anticuerpos, son útiles en el diagnóstico de microorganismos como Mycoplasma
pneumoniae, Chlamydophila pneumoniae, Chlamydophila psittaci, Coxiella burnetii y Legionella spp.

1. Aspirados nasofaríngeos para pruebas rápidas de antígeno viral: pueden ayudar a identificar VSR, parainfluenza 1, 2, 3; influenza
A y B y adenovirus.

2. Tinción Gram del esputo y cultivo: estaría indicado en niños hospitalizados, en el manejo de la enfermedad grave.

3. Aspiración líquido pleural, se enviarán muestras para microscopia, cultivo, detección de antígenos neumococcicos y /o reacción
en cadena de polimerasa. Tinción de gram y cultivo bacteriano.

Análisis parámetros bioquímicos del líquido pleural (Ph, glucosa, proteína, lactato deshidrogenasa).

Pesquisa etiológica: No es necesaria en pacientes ambulatorios sin complicaciones; está indicada en pacientes que requieran
internación. Se debe recordar que, en el mejor de los casos, la posibilidad de efectuar diagnóstico etiológico es limitada (30/40%).

Serán internados los pacientes que presenten algunos de los siguientes componentes:

o Edad menor de 3 meses.


o Neumonía extensa o multifocal.
o Signos clínicos de hipoxemia.
o Presencia de complicación pleural.
o Riesgo por inequidad social del niño y la familia.
o Presencia de focos sépticos extrapulmonares.
o Inmunocompromiso.
o Desnutrición severa.
o Falla a la terapeútica ambulatoria.
o Presencia de patologías asociadas (ej. cardiopatías).
o Signos de sepsis.

Se considerará la derivación al 3er Nivel de atención, en aquellos que requieran asistencia respiratoria mecánica o procedimientos
diagnósticos especiales.

Manejo Inicial del paciente con neumonía Aquellos niños que no presenten criterios de internación, se tratarán en su domicilio
indicando:

• Hidratación: abundante líquido por boca.

• Alimentación: intentar mantener un aporte nutricional adecuado y siempre se mantendrá la lactancia materna.

• Antitérmicos: cuando corresponda podrán emplearse antitérmicos cómo el paracetamol (30-50 mg/ kg/ día, en 3 a 4 dosis).

• Kinesioterapia: habitualmente es suficiente con recomendar a los padres, cuando sea necesario, mantener la vía aérea superior
permeable mediante la aspiración de las secreciones y, eventualmente, mantener al paciente en posición semisentada.

Control y visita del equipo de salud en un sistema nominalizado y equitativo.

Detección de riesgo y vulnerabilidad.

Tratamiento antibiótico empírico inicial Se basa en la etiología más probable en función de la edad, datos clínicos, radiológicos
y sensibilidad de los antimicrobianos a los patógenos prevalentes a nivel local.

La edad y la gravedad son los principales parámetros en los que se apoya el tratamiento empírico inicial.

⮚ Según la edad:
o 3 meses a 5 años: Amoxicilina (80-100 mg/kg/día) dosis máxima 4 gr/día vía oral (VO) ambulatorio. En el paciente internado
se indicará Ampicilina endovenoso (EV).
o Mayor de 5 años: Amoxicilina o Macrólidos.
⮚ Según etiología:
o Sospecha de de [Link] se indica Cefalotina EV internado
o Sospecha de Clamydia o Mycoplasma pneumoniae se recomiendan macrólidos, Claritromicina 15 mg/kg/día (dosis máxima
1gr/día); Azitromicina 10 mg/kg (dosis máxima 250mg/día) y eritromicina 40 mg/kg/día (dosis máxima 2gr/día).

Duración del tratamiento antimicrobiano: Tratamiento empírico con buena evolución: 7 a 10 días.

⮚ Según patógenos se recomienda:


o Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae tipo b: 7 a 10 días.
o Mycoplasma pneumoniae y Chlamydia pneumoniae: 2 a 3 semanas.
o Chlamydia trachomatis: 15 a 20 días.
o Staphylococcus aureus: 3 semanas parenteral y 3-4 semanas oral.
Prevención.

o Lactancia materna exclusiva 6 meses y hasta los 2 años. Previene infecciones respiratorias en el niño.
o Evitar la exposición al humo del tabaco (disminuye las enfermedades respiratorias, no es específico para las neumonías).
o Limitar la transmisión de infecciones respiratorias mediante el lavado de manos tanto en casa como en la guardería.
o Limitar la exposición a otros niños. Ej. Retrasar la entrada a guarderías en niños con enfermedad de base predisponente.
o Brindar atención especializada a niños prematuros, con bajo peso al nacer y malnutrición a cualquier edad.
o Garantizar una nutrición balanceada con aporte adecuado de vitaminas y minerales.
o Vacunación: Es la medida de prevención con mayor impacto luego de la lactancia materna.

• Vacuna antigripal se recomienda la vacunación anual vía intramuscular (I.M.) a partir de los 6 meses en niños de riesgo.

• Vacuna frente a H. influenzae b. ha demostrado ser efectiva en la disminución de las enfermedades invasoras causadas por este
microrganismo, se administra de forma sistemática desde hace años.

• Vacunas frente a S. pneumoniae. La OMS considera una prioridad la inclusión de la vacuna conjugada frente a neumococo en los
programas nacionales de inmunización infantil. En nuestro país se contempla dentro del calendario nacional de vacunación.

Criterios de Gravedad en pacientes con neumonía:

● Presencia de algún factor de riesgo de IRAB grave.


o edad menor de 3 meses
o inmunodeficiencias
o cardiopatías congénitas
o enfermedades pulmonares crónicas
o prematurez
o bajo peso al nacer
o desnutrición
● Signos de sepsis.
● Falta de respuesta al tratamiento (en 48-72 horas).
● Insuficiencia respiratoria.
● Neumonía multifocal.

Seguimiento Los pacientes tratados ambulatoriamente deberán controlarse diariamente las primeras 48 horas y luego cada 48-
72 hs. Hasta el alta definitiva. Se instruirá a los encargados del cuidado del niño sobre signos de alarma. Se aprovechará la
oportunidad para insistir en el valor de la prevención.

Síndrome coqueluchoso

Se define síndrome coqueluchoso a una entidad caracterizada por la presentación de tos paroxística con reprise y/o apneas.

Etiología.

● Virus: Sincitial respiratorio, Adenovirus, Parainfluenza.


● Bacterias: Bordetella pertussis y parapertussis, Chlamydia trachomatis.

Virus Sincitial Respiratorio (RSV): Es un paramixovirus RNA envuelto. Se han identificado 2 subgrupos antigénicos mayores (A y B)
que, a menudo, circulan juntas, aunque pueden haber epidemias de ambos por separado. Pueden identificarse mediante anticuerpos
monoclonales. En general, el A parece ser más prevalente y el responsable de los cuadros clínicos de mayor gravedad.

Adenovirus: Son virus DNA. Los serotipos más frecuentemente recuperados de los niños con infecciones respiratorias agudas son:
Ad1, Ad2, Ad3, Ad5, y Ad7 (Schimitz et al. 1983). Ad3, Ad7 y, con menos frecuencia, Ad 21, están involucrados en infecciones
graves en los niños.

Virus Parainfluenza: Son virus RNA envueltos clasificados como paramixovirus. Se han identificado 4 tipos antigénicamente distintos:
1, 2, 3 y 4 (con 2 subtipos 4A y 4B).

Chlamydia trachomatis: Es un agente bacteriano intracelular obligado

Bordetella pertussis: Es un cocobacilo gran negativo, inmóvil, aerobio, encapsulado. Para su cultivo es útil el suero nutritivo usado
por Bordet y Gengou ( glicerina – patatas – sangre) al que se le agrega penicilina cristalina para inhibir el desarrollo de
microorganismos contaminantes. Elabora exotoxinas que penetran en la célula del huésped y causan los signos y síntomas de la
enfermedad. Igual que otras bacterias gramnegativas, posee una endotoxina que es probablemente responsable de la fiebre.

Componentes de Bordetella pertussis.

• Toxina pertussis, proteína, de acción local y sistémica, impide quimiotaxis, fagocitosis y actividad bactericida; responsable de
encefalopatía, linfocitosis e hipoglucemia.

• Adenilciclasa, proteína, de acción local, actúa sobre los neutrófilos.

• Citotoxina traqueal, inhibe la síntesis de ADN, ciliostasia.


• Endotoxina, lipopolisacárido, de acción sistémica, responsable de la fiebre.

• Aglutinógeno fimbrial, proteína de acción local, facilita la adherencia al epitelio respiratorio.

• Hemaglutinina filamentosa (HAF), proteína de acción local, permite la adherencia de la bacteria a las cilias.

• Toxina dermonecrótica, acción local, citotóxica para el epitelio respiratorio.

• Pertactina, proteína de acción local.

Epidemiología.

Virus Sincitial Respiratorio (RSV). El hombre es la única fuente de infección del RSV. La transmisión es por contacto directo o
cercano con secreciones contaminadas, desde microgotas de saliva hasta el contacto de las manos o por fómites. RSV puede resistir
durante horas en distintas superficies (papel, ropa, guantes), alrededor de 30 – 60 minutos en las manos y aún más en conjuntivas.
Es posible la autoinoculación y son frecuentes las infecciones en guarderías y en el medio hospitalario. El período de contagio es
de 3 a 8 días aunque en lactantes pequeños puede durar hasta 3 – 4 semanas. Las personas con alto riesgo de enfermedad grave
o muerte son los prematuros, adultos mayores, con enfermedades cardiopulmonares crónicas e inmunocomprometidos RSV puede
causar epidemias anuales durante el invierno y principios de la primavera en países con climas templados. La infección ocurre en
los primeros 2 años de vida con un pico en el primer año que es máximo entre los 2 y 6 meses, Las reinfecciones son comunes, de
manera que a los 2 años casi un 50% de los niños se han infectado más de una vez. El período de incubación es de 2 a 8 días.

Adenovirus: son endémicas en todas las épocas del año y se presentan brotes epidémicos en primavera e inicio del verano. Los
serotipos 3 y 7 son los que con mayor frecuencia se aíslan en caso de enfermedad respiratoria grave. Afectan principalmente a
lactantes y niños menores de 5 años, a los que están en contacto con otros niños (guarderías, instituciones semicerradas).

La propagación de la infección se hace por vía aérea y fecal oral. El período de máxima transmisión de las infecciones por adenovirus
corresponde a los primeros días de la enfermedad aguda, pero es frecuente la eliminación persistente e intermitente durante periodos
más prolongados, inclusive meses. Son habituales las infecciones asintomáticas. Puede haber reinfección. El período de incubación
de las infecciones respiratorias varía de 2 a 14 días.

Virus Parainfluenza: patrones estacionales similares en la mayoría de los países con clima templado. Se transmiten de persona a
persona por contacto directo y exposición a secreciones nasofaríngeas contaminadas a través de gotitas respiratorias y fómites. La
edad de la infección primaria varía según el serotipo. Es más frecuente que la infección por P3 afecte a lactantes, siendo una causa
importante de infección respiratoria baja. Las infecciones entre el año y los 5 años de edad se asocian con P1 y ocasionalmente con
P2. El período de incubación varía de 2 a 6 días.

C. trachomatis: es un patógeno causante de infecciones de transmisión sexual en adolescentes sexualmente activos y adultos
jóvenes. Alrededor del 50% de los hijos nacidos por vía vaginal de mujeres infectadas, adquieren la infección. En recién nacidos que
adquieren la infección por Chlamydia trachomatis el riesgo de conjuntivitis es de 25 a 50% y de neumonía de 5 a 20%.

Bordetella pertussis: La tos convulsa es una enfermedad de distribución universal. El único reservorio de Bordetella pertussis es el
hombre. El contagio de produce por la microgota salival (gotitas de Pflügge), por secreciones de las vías respiratorias o bien por
fómites recientemente contaminados. La tos convulsa es endémica. La mayor incidencia se observa en poblaciones de bajo nivel
socioeconómico y cultural, y en áreas de mayor densidad demográfica, por lo que, sobretodo en países en desarrollo, constituye un
importante problema de salud. Entre las causas de la reemergencia se puede nombrar la corta duración de la inmunidad conferida
por las vacunas, la divergencia antigénica entre las bacterias que circulan en la población y las cepas vacunales, las variantes
polimórficas documentadas en al menos, dos proteínas cuyo rol es esencial en la inmunidad contra especies de Bordetella: ptx y
prn, y finalmente, la falta de efectividad en la protección cruzada entre las diferentes especies del género que también pueden causar
enfermedades respiratorias y cuya incidencia se ha incrementado. La enfermedad tiene una mayor prevalencia a fines del invierno
y comienzos de la primavera. Pero esta distribución estacional no se registra en nuestro medio donde se observa la mayor frecuencia
a fines de la primavera y comienzos del verano. En ausencia de inmunidad adquirida por vacunas o enfermedad, la coqueluche
puede presentarse en cualquier grupo de edad; sobretodo en el recién nacido, debido que la inmunidad no se adquiere por vía
transplacentaria, y como consecuencia, durante los brotes epidémicos se presentan numerosos casos en los primeros meses de
vida. El grupo más expuesto y el que registra la mayor tasa de letalidad, es el de menores de cuatro años.

Situación epidemiológica en la Argentina.

Observando la información actual proveniente de la vigilancia clínica en relación con los últimos 5 años, se comprueba que durante
todo el 2011 los casos notificados se encontraron por encima de lo esperado. Este aumento, junto con el real incremento de la
enfermedad en la población, es acorde con el ciclo epidémico de la enfermedad y probablemente responda, además, a una mayor
sensibilidad del sistema para la detección de casos. Luego del aumento de casos observados entre los años 2010 y 2011, se verifica
una tendencia en descenso.

Notificación.

La coqueluche es una enfermedad de notificación obligatoria y objeto de vigilancia intensificada. El caso debe ser comunicado a la
autoridad sanitaria dentro de las 24 horas de realizado el diagnóstico con los datos personales (nombre, apellido, edad), domicilio y
condición de vacunación (no vacunado, vacunación completa, vacunación incompleta, vacunación reciente). En los vacunados se
informará fecha de vacunación, edad de recibida la dosis y si la vacuna fue administrada en el subsector estatal o privado

Definición de caso.
● Caso sospechoso en menores de 6 meses, infección respiratoria aguda, tos, cianosis, eventualmente convulsiones,
independientemente del tiempo de evolución.
● Caso Sospechoso en mayores de 6 meses: persona de cualquier edad (especialmente niños de corta edad) que presenta
tos de más de 2 semanas, con alguno de los siguientes síntomas: tos paroxística, estridor inspiratorio, expectoración
mucosa y filante, con vómitos posterior al acceso de tos. Tos asociada a apnea, cianosis y eventualmente convulsiones,
en menores de 1 año de cualquier duración. Tos de cualquier duración y antecedente de contacto con caso sospechoso.
Puede observarse leucocitosis con linfocitosis.
● Caso confirmado: es el caso sospechoso con PCR o aislamiento de Bordetella pertussis en secreción respiratoria o el nexo
epidemiológico con otro caso confirmado por laboratorio. (PCR positiva en aspirados nasofaríngeo o traqueal).

Manifestaciones Clínicas.

Virus Sincitial respiratorio. Se presenta como enfermedad aguda del aparato respiratorio en personas de todas las edades. En los
lactantes y niños pequeños es la causa más importante de bronquiolitis y neumonía. En las primeras semanas de vida puede
provocar signos respiratorios mínimos. En ocasiones, el letargo, la irritabilidad, el rechazo alimentario acompañan a episodios de
apneas.

Adenovirus. pueden presentar un síndrome parecido a la tos ferina: accesos de tos sin predominio nocturno. Se presenta con mayor
frecuencia en menores de 36 meses.

Parainfluenza. El virus tipo 3 se asocia con bronquiolitis, síndrome coqueluchoide y neumonía en los lactantes y los niños pequeños.

Chlamydia trachomatis. La neumonía en los lactantes es una enfermedad afebril de comienzo insidioso que se presenta entre 2 y
19 semanas después del nacimiento. Se inicia gradualmente con rinitis y posteriormente se añade taquicardia, a veces intensa, y
tos pertusoide, aunque sin reprise. El niño suele permanecer afebril. En un 50% de los casos se asocia a conjuntivitis purulenta.

Bordetella pertussis: Período de incubación. El período de incubación es asintomático y oscila entre 7 a 10 días. Las manifestaciones
clínicas se dividen en tres períodos, que se suceden uno tras otro, sin límite preciso: catarral, paroxístico o de estado, convalecencia.

⮚ Período de invasión o catarral. Corresponde a las manifestaciones clínicas de los fenómenos inflamatorios de vías
respiratorias superiores. Comienza con tos seca, de predominio nocturno. Se acompaña de coriza, rinorrea y
ocasionalmente fiebre leve o moderada (38,5 º C). Los signos y síntomas mencionados son inespecíficos y generalmente
se consideran como expresión de una infección corriente de las vías aéreas superiores. A medida que transcurren los días
la tos se hace más intensa. La duración de este período es de 1 a 2 semanas.
⮚ Período paroxístico: se caracteriza por la presentación de accesos o quintas de tos, de allí su nombre de tos quintosa, que
tienen la siguiente secuencia:
a. Pródromos: algunos segundos antes de los accesos se presenta el “aura” (cosquilleo, picor, opresión) que advierte a los
niños mayores de la proximidad del acceso de tos; luego se muestran ansiosos, retienen la respiración y tratan de buscar
protección.
b. Tos: el primer movimiento respiratorio que inicia la crisis es una inspiración no ruidosa, seguida de inmediato por una serie
de sacudidas rápidas (de 5 a 20) con tórax fijo en inspiración. Luego se produce la apnea, que puede llevar a la cianosis.
Finaliza con una inspiración sibilante y ruidosa, con un alto “hi” a través de las cuerdas vocales contracturadas: es la llamada
reprise o estridor. Este episodio se repite varias veces consecutivas hasta que finaliza con un vómito o expectorando una
secreción filante con aspecto de “clara de huevo cruda”. En ocasiones, pueden presentarse apneas y/o convulsiones.
c. Expectoración: al finalizar el acceso se expulsa una secreción densa, filante, vidriosa o también mucopurulenta, que refluye
de boca y nariz.
d. Vómitos: generalmente al final del acceso, las intensas contracciones de la prensa abdominal comprimen el estómago y el
paciente vomita.
e. Facies: edematosa y cianótica, con inyección conjuntival, lagrimeo y mucus nasal.

Algunos tienen ataques aislados y leves, pero la mayoría presentan entre 20 y 30 crisis por día y otros 40, 50 ó más. Existen ciertos
factores que estimulan la presentación de los accesos, como excitación por el juego, exposición al aire frío, llanto y la posición en
decúbito dorsal.

En el examen físico se destacan la facies y la semiología pulmonar con algunos rales subcrepitantes dispersos y sibilancias. La
curva febril no supera habitualmente los 38º C axilar. El promedio de duración del período paroxístico es de 3 – 4 semanas.

⮚ Período de convalecencia.

El período de convalecencia se caracteriza por la disminución gradual y progresiva de los accesos de tos. Las espiraciones forzadas
disminuyen en número e intensidad. La duración de la convalecencia está en función de la gravedad. En algunos casos persisten
accesos en forma aislada, interpretados como una dependencia afectiva del niño y que se mantiene tres o cuatro meses.

Complicaciones.

Las complicaciones pueden ocasionar secuelas graves y permanentes, ser agravantes de desnutrición y producir óbito; se dividen
en: mecánicas, infecciosas y neurológicas.

⮚ Mecánicas. Las complicaciones mecánicas son provocadas por las intensas sacudidas abdominales en un acceso
tucsígeno
o Vómitos: es la complicación más frecuente
o Emisión involuntaria de orina y materia fecal
o Producción o agravamiento de hernias
o Prolapso rectal
o Eventraciones
o Invaginación intestinal
o Hemorragias: epistaxis, subconjuntivales, otorragias. En cara y cuello petequias y en casos graves, púrpura y equimosis.
Pueden producirse hemorragias cerebrales
o Ulceración del frenillo de la lengua
o Convulsiones
o Respiratorias: enfisema localizado, atelectasia. La ruptura alveolar puede originar enfisema mediastínico y subcutáneo, o
neumotórax que es infrecuente
⮚ Infecciosas. Las complicaciones infecciosas más frecuentes son las respiratorias:
o Vía respiratoria alta: otitis media aguda, laringitis, laringotraqueobronquitis.
o Vía respiratoria baja: neumonía unifocal o plurifocal, derrame pleural, hidroalveolitis, bronquiectasias.

La neumonía es la complicación más importante, cursa con fiebre elevada, palidez, taquicardia, taquipnea, disnea intensa, tiraje
universal, tos no paroxística. El agente bacteriano que habitualmente causa la sobreinfección es Streptococcus pneumoniae, y en
segundo lugar Streptococcus pyogenes, luego Staphylococcus aureus y finalmente Haemophilus influenzae.

Los virus más frecuentes son RSV y adenovirus. La hidroalveolitis o neumocoqueluche se presenta con frecuencia en niños menores
de 2 años. La fiebre es constante, entre 39 y 40 º C, se presenta con disnea intensa, polipnea, tiraje y en casos graves, cianosis. La
radiografía de tórax puede mostrar imágenes diversas: infiltrado hiliofugal, imágenes reticulares difusas, en vidrio esmerilado. El
recuento y fórmula leucocitario muestra importante leucocitosis 30.000 a 50.000 / mm3, con linfocitosis entre el 60 y el 80 %.

⮚ Neurológicas. Las complicaciones neurológicas incluyen la encefalitis, la encefalopatía pertussis o coqueluchosa que no
es frecuente y se manifiesta con convulsiones, pérdida del conocimiento, paresias y parálisis.

Evolución y Pronóstico.

La evolución y pronóstico dependen de varios factores:

o Edad: en los lactantes se presenta el mayor número de complicaciones y muertes; la letalidad es de aproximadamente 1
% en menores de 1 año y según nuestra experiencia, cuando se hospitalizan, la letalidad es de 5.7%.
o Género: el género femenino es el grupo de mayor incidencia y en el que se presentan más complicaciones
o Estado nutricional
o Estado inmunitario
o Complicaciones
o Tratamiento oportuno

Diagnóstico.

● Epidemiológico. El diagnóstico epidemiológico debe realizarse teniendo en cuenta la edad, género, procedencia, estado
inmunitario, antecedentes de vacunación específica, contacto con enfermos o casos similares, y adolescentes o adultos
que conviven con bronquitis o tos persistente.
● Clínico. Para el diagnóstico clínico, debe recordarse la definición de caso sospechoso según edad.
● Métodos auxiliares de diagnóstico.
o Exámenes complementarios de laboratorio de rutina.

• Hemograma: en la tos convulsa es característica la leucocitosis entre 20.000 y 30.000/ mm3. En algunos casos se observan
"reacciones leucemoides” , más de 30.000 / mm3. La linfocitosis es importante, 60 – 80%. La modificaciones se mantienen por un
período de 2 a 3 semanas, normalizándose lentamente.

• En la infección por Chlamydia trachomatis el recuento leucocitario es normal o con leucocitosis, y en la fórmula leucocitaria se
observa eosinofilia.

o Exámenes complementarios de laboratorio especializados

• Investigación de antígenos virales en secreciones nasofaríngeas: con técnicas de inmunofluorescencia y enzimoinmunoanálisis.


La sensibilidad de estos estudios oscilan entre 80 y 90 %. En la figura 15 se observa inmunofluorescencia directa para detección de
RSV en secreciones nasofaríngeas

• Aislamiento viral en secreciones nasofaríngeas: Virus sincitial respiratorio: se basa en el aislamiento del virus en cultivo celular
(fibroblastos de pulmón de embrión humano o células Hep2 o HeLa) a partir de muestras clínicas, fundamentalmente: lavados
nasofarínegeos o aspirados nasofaríngeos. El efecto citopático característico del virus es la aparición de sincitios, células gigantes
multinucleadas. Siendo aplicable a las técnicas de aislamiento el empleo del shell-vial, tinción con anticuerpos monoclonales anti-
RSV para obtener resultados en menor tiempo, 18-24 horas.

• Reacción en cadena de la polimerasa: virus parainfluenza , RSV y C trachomatis.

• Investigación de antígenos de Chlamydia trachomatis en secreciones nasofaríngeas: con técnicas de inmunofluorescencia directa
y ELISA.
• Aislamiento del agente causal: en el caso de B. pertussis el mayor número de cultivos positivos se obtiene en la fase catarral y
declinan rápidamente al comienzo del período paroxístico. Las muestras adecuadas para el cultivo son: el aspirado nasofaríngeo,
el hisopado nasofaríngeo (hacerlo con dacrón, nunca algodón) y el esputo (solamente en adultos).

Bordetella pertussis es extremadamente lábil, por lo que se aconseja cultivar inmediatamente. El medio de cultivo más usado es el
agar Bordet-Gengou suplementado con sangre de carnero o de caballo desfibrinada, o Regan-Lowe o Stainer-Scholte sintético
suplementado.

• Detección de secuencias genómicas mediante la reacción en cadena de la polimerasa (RCP): el aspirado nasofaríngeo es la
muestra más adecuada y el tiempo de conservación debe ser mínimo. Para obtener resultados óptimos la muestra debe recogerse
en los períodos catarral o paroxístico. Se ha observado que la sensibilidad disminuye con el tiempo de evolución de la enfermedad,
con la vacunación, con el tiempo de tratamiento con antibióticos y con la edad del paciente.

Estudios serológicos: con sueros pareados en los períodos paroxístico y de convalecencia. Se han desarrollado con técnica ELISA
para detectar IgG e IgA sérica específicas. En nuestro país se utiliza una técnica de ELISA que emplea como antígenos B pertussis
enteras. Esta metodología resulta útil para estudios epidemiológicos, de vigilancia y para diagnóstico en adolescentes y adultos.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el empleo de los métodos de diagnóstico es la siguiente

• Menores de un año: la prioridad es el cultivo. La RCP cuando el cultivo no está disponible. la serología no resulta apropiada

• Niños: realizar cultivo, RCP o serología. Cultivo o RCP solamente durante las fases catarral o paroxística y serología teniendo en
cuenta que la vacunación no se haya recibido en los tres años previos al momento de la obtención de la muestra

• Adultos: serología, si no recibió la vacuna en los tres años previos y en segundo lugar, RCP

Diagnóstico por imágenes.

Radiografía de tórax: en algunos casos se observan imágenes hiliofugales bilaterales, otras ocupan el seno costodiafragmático
(triángulo de Göttche) e imágenes reticulares. Corresponden a atelectasias causadas por las secreciones viscosas que obstruyen
bronquios y bronquiolos.

Diagnósticos Diferenciales.

Debe plantearse con otras enfermedades respiratorias como:

● Laringotraqueobronquitis
● Bronquiolitis
● Neumonitis
● Mucoviscidosis
● Adenopatías mediastínicas
● Cuerpos extraños
● Reflujo gastroesofágico

Tratamiento recomendado.

● Específico.
o Eritromicina, es el antimicrobiano de elección. Se administra a razón de 40-50 mg/kg/día, fraccionado cada 6 horas, durante
14 días.
o Azitromicina 10 mg/kg/día, por 3-5 días y,
o Claritromicina 10-15 mg/kg/día durante 7 días (contraindicado en menores de 1 mes de vida )
● Sintomático y de sostén.
o Reposo y dieta adecuada a la edad.
o Hidratación.
o Los lactantes, si presentan forma clínica apneica, deben hospitalizarse.
o Kinesioterapia respiratoria.
o Ambiente húmedo.
o Oxigenoterapia y nebulizaciones, según condición clínica.

Medidas de prevención y control.

1. Realizar la notificación inmediata de los casos sospechosos (junto con la obtención de muestra para confirmar el diagnóstico) y
confirmados

2. Medidas de control

A nivel comunitario:

• Informar a los padres sobre lo riesgoso de la tos convulsa, especialmente en lactantes y niños pequeños, y las ventajas de cumplir
con el calendario de vacunación.

• Investigar con monitoreos rápidos las coberturas de DPTHib- HB, DPTHib y triple bacteriana en la población del área programática.
• Asegurar la aplicación de las cuatro dosis de DPTHib en los niños menores de 5 años de edad y los refuerzos.

• Aprovechar todas las oportunidades disponibles localmente para completar el calendario de vacunación.

A nivel individual y de los contactos:

• Aislamiento: se realiza hasta 3 semanas después del comienzo de los síntomas. Puede reducirse a 5 días en los que recibieron
tratamiento antibiótico.

• Separar los casos sospechosos de los lactantes y niños de corta edad, especialmente si no están inmunizados, hasta después de
5 días de tratamiento antibiótico.

• Desinfección de las secreciones nasofaríngeas y de los objetos contaminados.

• Excluir de las escuelas, jardines o sitios públicos a los contactos del núcleo familiar menores de 7 años con vacunación incompleta,
durante un periodo de 21 días después de la última exposición o hasta que el caso y los contactos hayan recibido tratamiento
antibiótico por 5 días.

• Controlar las inmunizaciones: vacunar a los contactos familiares y a otros contactos cercanos menores de 7 años de edad, a menos
que hayan recibido una dosis en los últimos tres años. Los niños que recibieron 3 dosis de vacuna pueden recibir una 4ª si
transcurrieron 6 meses o más de la dosis anterior, previa a la exposición.

• Investigar la presencia de casos no identificados o no notificados para proteger a los contactos menores de 7 años que hayan
estado expuestos.

• Quimioprofilaxis en los trabajadores de la salud expuestos, ante la presencia de brote.

Profilaxis pasiva.

La inmunización pasiva con anticuerpos monoclonales específicos constituye la intervención más importante para reducir la
enfermedad grave por RSV en niños de alto riesgo debido a la ausencia aún de una vacuna efectiva y la posibilidad de realizar
quimioprofilaxis.

La población objetivo es:

• Prematuros < 32 semanas o con peso < a 1500 gramos, hasta los 6 meses de edad cronológica al inicio de la temporada de
administración del anticuerpo.

• Prematuros con diagnóstico de displasia broncopulmonar y requerimiento de oxígeno suplementario hasta los 12 meses de vida al
inicio de la temporada de administración del anticuerpo

• Niños menores de 12 meses con cardiopatías congénitas que presenten inestabilidad hemodinámica significativa al inicio de la
temporada de administración del anticuerpo.

Duración de la inmunidad de la vacunación:

La inmunidad por vacunación se agota en 3-5 años. Se registró una eficacia clínica del 70%-90% en los primeros 3 años luego del
esquema básico (4 dosis). La inmunogenicidad de las vacunas acelulares es similar o mayor que la de las de células enteras.

Recomendaciones para el manejo de las infecciones respiratorias agudas bajas en menores de 2 años

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