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TEXTO DE LEY N . 779, “LEY INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES Y DE
o
REFORMAS A LA LEY N . 641, “CÓDIGO PENAL””, CON SUS REFORMAS INCORPORADAS
o
“Ley N . 779, Aprobada el 20 de Enero del 2014
Publicada en La Gaceta No. 19 del 30 de Enero del 2014
El Presidente de la República de Nicaragua
A sus habitantes, Sabed:
Que,
LA ASAMBLEA NACIONAL
CONSIDERANDO
Que la normativa existente para frenar la violencia de género en contra de las mujeres, no ha obtenido
los resultados buscados para la efectiva protección de su vida, libertad e integridad personal, por lo que
resulta indispensable la promulgación de una Ley autónoma de carácter especial, que aborde en forma
integral este problema, tipificando y sancionando las diferentes manifestaciones de violencia hacia la
mujer.
II
El Estado de Nicaragua ha suscrito y ratificado diversos instrumentos internacionales como la
“Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer”, la “Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer”, la “Convención sobre
los Derechos del Niño”, y la “Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad”, entre otras. Estos instrumentos obligan al Estado a establecer normas especiales que
aseguren una efectiva igualdad ante la Ley, a eliminar la discriminación y prohibir explícitamente la
violencia hacia la mujer en cualquiera de sus manifestaciones.
III
Que la Constitución Política de la República de Nicaragua consagra el reconocimiento constitucional de
los derechos humanos, los derechos individuales, el derecho a la vida, la integridad física, psíquica y
moral, a no estar sometida a torturas, a la honra, a la dignidad, a la libertad personal, la seguridad, la
capacidad jurídica; también reconoce ampliamente los derechos de las personas detenidas y las
procesadas; sin embargo, es necesario establecer garantías mínimas para las personas víctimas de
delitos.
POR TANTO
En uso de sus facultades,
HA DICTADO
La siguiente:
o
LEY INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES Y DE REFORMAS A LA LEY N .
641, “CÓDIGO PENAL”
TÍTULO I
DISPOSICIONES Y PRINCIPIOS GENERALES
Capítulo I
Del objeto, ámbito y políticas
Artículo 1. Objeto de la Ley
La presente Ley tiene por objeto actuar contra la violencia que se ejerce hacia las mujeres, con el
propósito de proteger los derechos humanos de las mujeres y garantizarle una vida libre de violencia,
que favorezca su desarrollo y bienestar conforme a los principios de igualdad y no discriminación;
establecer medidas de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia y prestar
asistencia a las mujeres víctimas de violencia, impulsando cambios en los patrones socioculturales y
patriarcales que sostienen las relaciones de poder.
Art. 2. Ámbito de aplicación de la Ley
La presente Ley se aplicará tanto en el ámbito público como en el privado a quien ejerza violencia contra
las mujeres de manera puntual o de forma reiterada. Los efectos de esta Ley, serán aplicables a quien
se halle o hubiere estado ligado por relación de consanguinidad, afinidad, sujetos a tutela, cónyuge,
excónyuge, conviviente en unión de hecho estable, exconviviente en unión de hecho estable, novios,
exnovios, relación de afectividad, desconocidos, así como cualquier otra relación interpersonal que
pueda generar este tipo de violencia.
Violencia en el ámbito público: Es la que por acción u omisión dolosa o imprudente, tiene lugar en la
comunidad, en ámbito laboral e institucional o cualquier otro lugar, que sea perpetrada en contra de los
derechos de la mujer por cualquier persona o por el Estado, autoridades o funcionarios públicos.
Violencia en el ámbito privado: La que se produce dentro del ámbito familiar o en cualquier otra relación
interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio que la mujer.
Art. 3. Políticas públicas de protección integral hacia la víctima de violencia
El Estado a través del órgano competente debe:
a) Garantizar a todas las mujeres, el ejercicio efectivo de sus derechos, asegurando su acceso rápido,
transparente y eficaz a los servicios establecidos al efecto.
b) Fortalecer e impulsar campañas de difusión, sensibilización y concientización sobre la violencia hacia
las mujeres, informando sobre los derechos, recursos y servicios públicos y privados para prevenirla,
sancionarla y erradicarla.
c) Mejorar las políticas públicas de prevención de la violencia hacia las mujeres y de erradicación de la
discriminación de género; elaborar, implementar y monitorear un plan de acción para la prevención,
sanción, atención y erradicación de la violencia hacia las mujeres.
d) Garantizar recursos económicos, profesionales, tecnológicos, científicos y de cualquier otra
naturaleza, a las instituciones del Estado, para asegurar la atención, prevención y erradicación de la
violencia contra las mujeres, así como la sanción adecuada a los culpables de la misma y la
implementación de medidas socioeducativas que eviten su reincidencia.
e) Generar y reforzar los estándares mínimos de detección precoz y de abordaje de la violencia, de
acuerdo con el objeto de la Ley, en los servicios de información, de atención, de emergencia, de
protección, de apoyo, de refugio y de recuperación integral, así como establecer un sistema para la más
eficaz coordinación de los servicios ya existentes a nivel municipal, departamental, regional y nacional.
f) Promover la colaboración y participación de las entidades, asociaciones y organizaciones que desde la
sociedad civil actúan contra la violencia hacia las mujeres.
g) Fomentar la capacitación permanente y la especialización de las y los operadores de justicia, que
intervienen en el proceso de información, atención y protección a las víctimas.
h) Fomentar la capacitación permanente y especialización de las y los funcionarios de la Comisaría de la
Mujer y Niñez, y del Ministerio Público.
i) Establecer y fortalecer medidas de protección de emergencia y cautelares que garanticen los derechos
protegidos en la presente Ley, así como la protección personal, física, emocional, laboral y patrimonial de
la mujer víctima de violencia.
j) Abrir una línea telefónica gratuita y accesible conectada a las instancias policiales y al Ministerio
Público, destinada a dar información y brindar asesoramiento sobre recursos existentes en materia de
prevención de la violencia hacia las mujeres y asistencia a quienes la padecen.
Capítulo II
Principios, fuentes y derechos
Art. 4. Principios rectores de la Ley
Los principios rectores contenidos en el presente artículo, se establecen con el fin de garantizar la
igualdad jurídica de las personas, conforme los instrumentos internacionales suscritos y ratificados por la
República de Nicaragua:
a) Principio de acceso a la justicia: Las Instituciones del Estado, operadores del sistema de justicia y
las autoridades comunales deben garantizar a las mujeres, sin ninguna distinción, el acceso efectivo a
los servicios y recursos que otorgan, eliminando todo tipo de barreras y obstáculos de cualquier índole
que impidan este acceso.
b) Principio de celeridad: El procedimiento que establece la presente Ley, deberá tramitarse con
agilidad, celeridad y sin dilación alguna, hasta obtener una resolución en los plazos establecidos, el
incumplimiento de las responsabilidades de las y los funcionarios conlleva a hacerse merecedores de
medidas administrativas o sanciones que le corresponda.
c) Principio de concentración: Iniciado el juicio, éste debe concluir en el mismo día cuando se presente
toda la prueba aportada por las partes. Si ello no fuere posible, continuará durante el menor número de
o
días consecutivos conforme lo dispuesto en los artículos 288 y 289 de la Ley N . 406, “Código Procesal
Penal de la República de Nicaragua”.
d) Principio de coordinación interinstitucional: Asegurar que los prestadores del servicio de la
Comisaría de la Mujer y la Niñez, Ministerio Público, Defensoría Pública, Instituto de Medicina Legal,
Poder Judicial, Procuraduría Especial de la Mujer, Procuraduría Especial de la Niñez, Ministerio de
Educación, Ministerio de Salud, Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez, Ministerio de la Mujer,
Sistema Penitenciario Nacional y autoridades comunales coordinen las acciones que requiera la
protección de las personas afectadas por violencia.
e) Principio de igualdad real: Toda actuación del sistema de justicia procurará alcanzar la igualdad de
las personas sin distinción alguna por razones de género, edad, etnia y discapacidad. Asegurando el
respeto y tutela de los derechos humanos, tomando en cuenta las diferencias culturales, económicas,
físicas y sociales que prevalecen entre sí, para resolver con criterios de igualdad.
f) Principio de integralidad: La protección de las mujeres que viven violencia requiere de atención
médica, jurídica, psicológica y social de forma integral y oportuna para detectar, proteger y restituir
derechos.
g) Principio de la debida diligencia del Estado: El Estado tiene la obligación de actuar con debida
diligencia para prevenir, investigar, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, con el fin de
garantizar la vida, seguridad y protección de las víctimas de violencia.
h) Principio del interés superior del niño: Se entiende por interés superior de la niña, niño y
adolescente todo aquello que favorezca su pleno desarrollo físico, psicológico, moral, cultural y social, en
consonancia con la evolución de sus facultades que le beneficie en su máximo grado y en especial el
reconocimiento, vigencia, satisfacción y disfrute de sus derechos, libertades y garantías de forma
integral.
i) Principio de no discriminación: Es la eliminación de toda distinción, exclusión o restricciones
basadas en el nacimiento, nacionalidad, credo político, raza, edad, sexo, idioma, religión, opinión, origen,
posición económica, condición social, discapacidad, que tenga por objeto o resultado, el menoscabar o
anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
También es discriminación las acciones u omisiones que no tengan intención de discriminar pero sí un
resultado discriminante.
j) Principio de no victimización secundaria: El Estado deberá garantizar que las autoridades que
integran el sistema de justicia y otras instituciones que atienden, previenen, investigan y sancionan la
violencia, deberán desplegar medidas especiales de prevención, para evitar situaciones de
incomprensión, reiteraciones innecesarias y molestias que pueden ser aplicadas a las víctimas.
k) Principio de no violencia: La violencia contra las mujeres constituye una violación de las libertades
fundamentales limitando total o parcialmente el reconocimiento, goce y ejercicio de los derechos
humanos.
l) Principio de plena igualdad de género: Las relaciones de género deben estar basadas en la plena
igualdad del hombre y la mujer, no debiendo estar fundadas en una relación de poder o dominación, en
la que el hombre subordina, somete o pretende controlar a la mujer.
m) Principio de protección a las víctimas: Las víctimas de los hechos punibles aquí descritos tienen el
derecho a acceder a los órganos de justicia de forma gratuita y deberán ser atendidas de forma expedita,
sin dilaciones indebidas o formalismos inútiles y obtener una resolución en los plazos establecidos por la
Ley, sin menoscabo de los derechos de las personas imputadas o acusadas.
n) Principio de publicidad: El juicio será público, salvo que a solicitud de la víctima de violencia, el
tribunal decida que éste se celebre total o parcialmente a puerta cerrada, debiendo informársele previa y
oportunamente a la víctima, que puede hacer uso de este derecho.
ñ) Principio de resarcimiento: La administración de justicia garantizará los mecanismos necesarios
para asegurar que la víctima de violencia tenga acceso efectivo al resarcimiento y reparación del daño u
otros medios de compensación justos y eficaces como parte del proceso de restauración de su bienestar.
Art. 5. Fuentes de interpretación
Constituyen fuentes de interpretación de esta Ley, la Constitución Política de la República de Nicaragua,
Códigos, Leyes e Instrumentos Internacionales de Derechos Humanos suscritos y ratificados por el
Estado de Nicaragua.
En particular, serán fuentes de interpretación de esta Ley:
a) La Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer; y
b) La Convención interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer.
Art. 6. Participación de la sociedad
La sociedad a través de sus organizaciones tiene el derecho y el deber de participar de forma
protagónica para lograr la vigencia plena y efectiva de la presente Ley.
Art. 7. Derechos protegidos de las mujeres
Todas las mujeres tienen derecho tanto en el ámbito público como en el privado a vivir una vida libre de
violencia, a su libertad e integridad sexual y reproductiva, así como al reconocimiento, goce, ejercicio y
protección de todos sus derechos humanos y libertades consagradas en la Constitución Política de la
República de Nicaragua, en el ordenamiento jurídico nacional e Instrumentos Internacionales sobre
derechos humanos.
Estos derechos comprenden, entre otros:
a) El derecho a que se respete su vida; y a vivir sin violencia y sin discriminación;
b) El derecho a la salud y a la educación;
c) El derecho a que se respete su integridad física, psíquica, moral, sexual, patrimonial o económica;
d) El derecho a la libertad, a la seguridad personal, a la intimidad;
e) El derecho a la libertad de creencias y pensamiento;
f) El derecho a no ser sometida a torturas, ni a tratos crueles, ni degradantes;
g) El derecho a que se respete la dignidad inherente a su persona y que se proteja a su familia;
h) El derecho a igualdad de protección ante la Ley y de la Ley;
i) El derecho a recibir información y asesoramiento adecuado;
j) El derecho a un recurso sencillo y con celeridad ante las instituciones del sistema de justicia y otras
Instituciones del Estado para que la ampare contra actos que violen sus derechos; y
k) El derecho a tener igualdad en la función pública y a participar en los asuntos públicos incluyendo la
toma de decisión.
Art. 8. Formas de violencia contra la mujer
La violencia hacia la mujer en cualquiera de sus formas y ámbito debe ser considerada una
manifestación de discriminación y desigualdad que viven las mujeres en las relaciones de poder,
reconocida por el Estado como un problema de salud pública, de seguridad ciudadana y en particular:
a) Misoginia: Son conductas de odio hacia la mujer y se manifiestan en actos violentos y crueles contra
ella por el hecho de ser mujer.
b) Violencia física: Es toda acción u omisión que pone en peligro o daña la integridad corporal de la
mujer, que produzca como resultado una lesión física.
c) Violencia en el ejercicio de la función pública contra la mujer: Aquella realizada por autoridades o
funcionarios públicos, profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano o institución
pública, que tenga como fin retardar, obstaculizar, denegar o impedir que las mujeres tengan acceso a la
justicia y a las políticas públicas.
d) Violencia laboral contra las mujeres: Aquella que discrimina a las mujeres en los ámbitos de trabajo
públicos o privados y que obstaculiza su acceso al empleo, contratación, salario digno y equitativo,
ascenso, estabilidad o permanencia en el mismo, exigiendo requisitos sobre estado civil, maternidad,
esterilización quirúrgica, edad, apariencia física, realización de prueba de embarazo o de Virus de
Inmunodeficiencia Humana VIH/SIDA u otra prueba sobre la condición de salud de la mujer. Constituye
también violencia contra las mujeres en el ámbito laboral quebrantar el derecho de igual remuneración
por igual tarea o función. Asimismo, incluye el hostigamiento psicológico en forma sistemática sobre una
determinada trabajadora con el fin de lograr su exclusión laboral.
e) Violencia patrimonial y económica: Acción u omisión que implique un daño, pérdida, sustracción,
destrucción, retención o distracción en los objetos, documentos personales, valores, derechos
patrimoniales o recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades, bienes de una mujer y los
recursos propios o compartidos en el ámbito familiar o de pareja.
También constituye violencia patrimonial y económica el control de los bienes y recursos financieros,
manteniendo así el dominio sobre la mujer, la negación de proveer los recursos necesarios en el hogar,
desconocimiento del valor económico del trabajo doméstico de la mujer dentro del hogar y la exigencia
para que abandone o no inicie un trabajo remunerado.
f) Violencia psicológica: Acción u omisión destinada a degradar o controlar las acciones,
comportamientos, decisiones y creencias de la mujer por medio de la intimidación, manipulación,
coacción, comparaciones destructivas, vigilancia eventual o permanente, insultos, amenaza directa o
indirecta, humillación, aislamiento o cualquier otra conducta que implique un perjuicio en la salud mental,
la autodeterminación o su desarrollo personal.
g) Violencia sexual: Toda acción que obliga a la mujer a mantener contacto sexual, físico o verbal, o
participar en otras interacciones sexuales mediante el uso de la fuerza, intimidación, coerción, chantaje,
soborno, manipulación, amenaza o cualquier otro mecanismo que anule o limite la voluntad o su libertad
sexual, independientemente que la persona agresora pueda tener con la mujer una relación conyugal, de
pareja, afectiva o de parentesco.
TÍTULO II
DE LOS DELITOS Y DE LAS PENAS
Capítulo Único
Delitos de violencia contra las mujeres y sus penas
Art. 9. Femicidio Comete el delito de femicidio el hombre que, en el marco de las relaciones desiguales
de poder entre hombres y mujeres, diere muerte a una mujer ya sea en el ámbito público o privado, en
cualquiera de las siguientes circunstancias:
a) Haber pretendido infructuosamente establecer o restablecer una relación de pareja o de intimidad con
la víctima;
b) Mantener en la época en que se perpetre el hecho, o haber mantenido con la víctima, relaciones
familiares, conyugales, de convivencia, de intimidad o noviazgo, amistad, compañerismo, relación
laboral, educativa o tutela;
c) Como resultado de la reiterada manifestación de violencia en contra de la víctima;