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Sentencia T-16-2010

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Rol Interno : T-16-2010

Rol Unico : 10-4-0015786-9


Tribunal : 2º Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago

Santiago, dieciséis de abril de dos mil diez.


VISTOS:
PRIMERO: Que con fecha 21 de Enero de 2010, compareció don NIBALDO SANCHEZ
PAREDES, Inspector Comunal del Trabajo Santiago Poniente, en representación de la
INSPECCION COMUNAL DEL TRABAJO DE SANTIAGO PONIENTE, ambos domiciliados en
calle Placilla Nº 45, Comuna de Estación Central, quien interpone denuncia en
procedimiento de tutela laboral por vulneración a derechos fundamentales, en contra de
don MARIO EDISON MENDEZ SOTO, ignora profesión u oficio, domiciliado en calle
Bombero Ossa N° 1053, Comuna de Santiago, por haber incurrido en vulneración al
derecho a la integridad psíquica y el derecho al respeto y protección a la honra de la
persona, en contra de la trabajadora doña Jocelyn Paulina Quinteros Ossa.
Funda su acción en que con fecha 27 de Octubre de 2009, la trabajadora doña Jocelyn
Paulina Quinteros Ossa, interpuso ante la Inspección Comunal del Trabajo que
representa, denuncia por vulneración a derechos fundamentales en contra de su
empleador, denuncia que fue sometida a examen de admisibilidad por ese Servicio,
estimándose que las garantías vulneradas son las del artículo 19 N° 1 y 4 de la
Constitución Política de la República, e iniciándose el proceso de investigación de los
hechos denunciados, asignándose a este efecto una fiscalizadora del Servicio, quien con
fecha 26 de Noviembre de 2009, evacuó informe, en el cual se constatan los siguientes
hechos: que la trabajadoras denunciante mantiene relación laboral con el denunciado
desde el 1 de Diciembre de 2007, siendo contratada para cumplir funciones de atención
de barra y mesas, negando el denunciado haber acosado o molestado a la denunciante,
reconociendo si haber invitado a los trabajadores a una comida el día 17 de Septiembre
de 2009, reconociendo además haber cambiado de turno a la trabajadora, de acuerdo a
lo estipulado y por necesidades de la empresa; por otra parte el informe da cuenta que
entre Septiembre de 2008 y el 21 de Noviembre de 2008, la trabajadora realizaba turnos
de mañana, entre las 07:30 y 14:30 horas, que entre el 24 de Noviembre de 2008 y el
31 de Marzo de 2009, cumplió turno de tarde entre las 13:30 y 21:00 horas, y desde
Abril de 2009 a la fecha, regresó a los turnos de mañana; además que de acuerdo a los
testimonios de los trabajadores entrevistados, se constató que la relación entre
denunciante y denunciado es complicada, tensa e incómoda, que el empleador se refiere
de mala manera a las trabajadoras calificándolas de ¿maracas¿, y que efectivamente el
empleador ha realizado requerimientos sexuales a la denunciante, además de
insinuaciones y tocaciones, actos que se han repetido con otras trabajadoras del local,
situación que se manifestó de manera más evidente en la comida del día 17 de
Septiembre de 2009.
De este modo, en base a la investigación realizada por ese Servicio, es que la
denunciante estima acreditado los hechos ya señalados como constatados en el informe,
lo que de acuerdo a las entrevistadas ha afectado a la denunciante, a quien han visto
llorar, muy tensa y nerviosa por lo ocurrido, ya que de acuerdo a la denunciante se ha
visto expuesta a trabajar en un ambiente de trabajo hostil y sexualizado, afectándose sus
derechos constitucionales ya indicados, por lo que se citó a las partes a una mediación
que no tuvo resultados positivos, puesto que el empleador no reconoce los hechos,
declarando ser víctima de acusaciones indebidas por parte de la trabajadora.
Por lo expuesto, solicita se acoja la denuncia, declarando que el denunciado ha vulnerado
gravemente el derecho a la integridad psíquica y a la vida privada y honra de la
trabajadora, doña Jocelyn Quinteros Ossa, ordenar el cese del comportamiento
antijurídico, bajo apercibimiento legal, indicar las medidas a que se encuentra obligado el
infractor a fin de obtener la reparaciones de las consecuencias de la vulneración de
derechos fundamentales señalados, bajo apercibimiento legal, aplicar las multas a que
hubiere lugar, remitir copia de la sentencia a la Dirección del Trabajo para su registro, y
condenar al denunciado en costas.
SEGUNDO: Que la demandada, debidamente notificada, no contestó la demanda.
TERCERO: Que con fecha 4 de Marzo de 2010 se celebró la audiencia preparatoria de
autos, en rebeldía del denunciado, lo que obstó al éxito del llamado a conciliación, fijando
el Tribunal los hechos respecto de los cuales debía recaer la prueba, ofreciendo luego la
parte presente las probanzas que fueron efectivamente incorporadas en la audiencia de
juicio celebrada el día 7 de Abril de 2010, probanzas cuyo contenido consta en el
respectivo registro de audio, efectuando luego las partes sus observaciones en relación a
la prueba y quedando los autos para fallo, siendo citadas las partes, para el día 16 de
Abril de 2010 a las 15.45 horas, a fin de notificarse de la presente sentencia.
CUARTO: Que a falta de contestación de la demanda, y sin perjuicio de la facultad de
tener por tácitamente admitidos los hechos de la demanda, no existieron hechos
reconocidos por la demandada, por lo que el Tribunal recibió a prueba, cada uno de los
hechos en los que la demandante funda sus acciones, que dicen relación especialmente
con el hecho de haber incurrido el denunciado en las conductas referidas en el libelo y las
consecuencias que de ello se derivaron para la trabajadora.
QUINTO: Que a fin de acreditar los fundamentos de su acción, la denunciante incorporó
las siguientes probanzas:
i.- Copia del contrato de trabajo de la trabajadora afectada, doña Jocelyn Quinteros Ossa,
celebrado con el denunciado don Mario Méndez Soto, en Enero de 2009, sin perjuicio de
reconocer como fecha de ingreso de la trabajadora el 1 de Diciembre de 2007,
estableciéndose la función a desempeñar por la trabajadora, la existencia de turnos
rotativos, entre las 7:30 y 14:30, 9:30 a 16:30 y 14:30 a 21:30 horas, pactándose
además lo relativo a la remuneración de la trabajadora, equivalente al mínimo legal más
gratificación.
ii.- Informe de investigación ¿ vulneración de derechos fundamentales, evacuado por
fiscalizador de la Dirección del Trabajo, que individualiza a la empresa, a la denunciante y
los antecedentes de la denuncia, la metodología empelada, para luego transcribir la
entrevista efectuada a la denunciante y a otros cinco trabajadorea del local, a quienes
sólo se identifica con el número de declarante, salvo por la declarante número cinco,
respecto de quien se indica su nombre, Macarena del Pilar Rodríguez Hurtado, quien es
ex trabajadora del local, incorporándose luego la entrevista efectuada al denunciado, los
documentos por este acompañados, y las conclusiones o situaciones constatadas por el
informe.
iii.- Acta final de la mediación celebrada entre las partes de esta denuncia, la trabajadora
denunciante y el empleador denunciado, con fecha 18 de Diciembre de 2009, la que
finaliza sin acuerdo.
iv.- Declaración de la trabajadora afectada, doña Jocelyn Quinteros Ossa, quien depuso
en autos, manifestando que trabaja hace alrededor de tres años en la cafetería del
demandado, con quien ha tenido problemas ya que en dos o tres ocasiones, le ha dado
¿agarrones¿, que siempre se le había insinuado, pero, que desde el año pasado, había
concretado estas insinuaciones en acciones, lo que según ha oído, también afecta a otras
trabajadoras, además de referirse el denunciado en forma grosera a ellas, tratándolas de
¿maracas¿ y ¿putas¿, lo que ha afectado el ambiente laboral del lugar, añade que luego
de efectuar la denuncia sigue trabajando en el local, y que ha tenido algunas discusiones
con su empleador, quien en el último tiempo ha ido menos al local, pero, le ha pedido
que se retire y siempre le recuerda que debería echarla por lo que ella le hizo, refiere
cuales son los turnos que existen en el establecimiento, de 7:30 a 14:30, 14:30 a 21:00
y 9:30 a 16:00, dentro de los cuales el de la mañana es el mejor, en términos de
propinas, y porque en la tarde ella estudia.
No se incorporaron otras probanzas por la denunciada, ni de oficio por el Tribunal.
SEXTO: Que de este modo, mediante las probanzas allegadas por la denunciante, es
posible tener por acreditado que la Inspección del Trabajo investigó los hechos, como lo
disponen los artículos 211 A y siguientes del Código del Trabajo, cumpliéndose así mismo
con la mediación establecida en el artículo 486 del Código del Trabajo, logrando mediante
la investigación interna recopilar los antecedentes allegados en autos, antecedentes que
incluyen el informe de fiscalización que goza de la presunción de veracidad a que se
refiere el artículo 23 del D.F.L. N° 2 de 1967 del Ministerio del Trabajo y Previsión Social,
informe que si bien basa sus conclusiones, principalmente, en las declaraciones de
personas que, salvo una, no se individualizan y que luego no comparecen en juicio a
ratificar sus dichos, merece igualmente ser considerado a lo menos, como un indicio a
efectos de acreditar la existencia de vulneración de derechos.
En este sentido, cabe tener presente que la naturaleza de los hechos denunciados, por
cuanto conductas como la denunciada en autos, suelen ser de muy difícil prueba para las
víctimas, por una parte porque en ocasiones estas suelen normalizarse, y entenderse por
los trabajadores, especialmente aquellos menos capacitados o instruidos, como un
elemento más del vínculo de subordinación y dependencia y de la potestad de mando del
empleador, y porque además, estilos de mando caracterizados por el abuso y la
discriminación, suelen tener entre sus consecuencias el causar temor a los trabajadores,
como en efecto ha ocurrido en este caso, según se constata en el informe de
fiscalización, lo que lleva a los demás trabajadores a no querer denunciar o dar cuenta de
su ocurrencias por el temor a represalias, dificultades probatorias que en efecto han sido
reconocidas por el legislador, cuando en materia de procedimiento de tutela por
vulneración de derechos fundamentales, hace en el artículo 493 del Código del Trabajo,
una modificación respecto de las cargas probatorias, alejándose de aquella disposición
del artículo 1698 del Código Civil que establece que ¿incumbe probar las obligaciones o
su extinción al que alega aquéllas o esta¿, no el sentido de eliminar esta obligación, sino
que morigerándola, de modo que, el legislador conocedor de las dificultades probatorias
que enfrenta el trabajador, a quien le es mucho más restringido el acceso a elementos
probatorios que al empleador, situación que en esta materia se agrava, por cuanto
muchas veces los actos vulneratorios se efectúan de manera oculta o solapada, y
considerando que exigir en materias como esta un mayor estándar probatorio, podría ser
equivalente a hacer ilusorio el derecho, sólo exige al denunciante aportar indicios
suficientes de la existencia de vulneración, para luego, en el evento de lograr el
denunciante aportar estos indicios, traspasar la responsabilidad al denunciado de explicar
los fundamentos de las medidas adoptadas y su proporcionalidad.
SEPTIMO: Que así las cosas, se tendrá a los antecedentes aportados por la denunciante
como indicios suficientes de la vulneración denunciada, toda vez que dichos
antecedentes, en especial del informe de fiscalización, unido a la declaración efectuada
en estrados por la trabajadora afectada, da cuenta de que el la trabajadora Jocelyn
Quinteros sufrió, lo mismo que otras de sus compañeras de trabajo, tocaciones e
insinuaciones de carácter sexual, que fueron rehusadas por la trabajadora, lo que luego
le significó ser cambiada de su turno habitual, ya que si bien su contrato de trabajo
establece un turno rotativo, las declarantes manifiestan en forma conteste que, salvo
situaciones excepcionales, la trabajadora siempre cumplió turno de mañana, conductas
que de acuerdo al relato formulado por la afectada y las demás declarantes, pueden ser
calificadas como constitutivas de acoso sexual, al coincidir plenamente con la definición
de acoso sexual prevista en el artículo 2 del Código del Trabajo, que entiende por tal ¿el
que una persona realice en forma indebida, por cualquier medio, requerimientos de
carácter sexual, no consentidos por quien los recibe y que amenacen o perjudiquen su
situación laboral o sus oportunidades en el empleo."
En este sentido, se ha establecido que el denunciado efectuó a la trabajadora
requerimientos de tipo sexual, los que incluso se concretaron en tocaciones
absolutamente inapropiadas y contrarias al más mínimo respeto, que en mérito de la
dignidad que de la calidad de persona tanto del trabajador como del empleador se deriva,
debiese guiar las relaciones laborales; conductas que además en la especie, se
tradujeron en un perjuicio a la situación laboral de la trabajadora, quien fue cambiada a
un turno, que si bien estaba previsto en su contrato, no era aquel en que habitualmente
se desempeñaba, afectando con ello tanto sus ingresos, ya que la trabajadora manifestó
en audiencia que el turno de tarde era peor en cuanto a las propinas que se percibían,
como su vida y obligaciones fuera del ámbito laboral, al afectar los estudios que cursaba
en la tarde, y de los cuales según expuso, su empleador estaba en conocimiento.
Conductas que, a mayor abundamiento, no sólo se presentan respecto de esta
trabajadora, sino que afectan a buena parte de las trabajadoras del local, todo lo que
hace necesario y urgente la adopción de medidas a fin que estas conductas cesen, y sea
posible a la denunciante y a otras trabajadoras, prestar servicios en la empresa sin que
ello implique una renuncia a su dignidad, autorespeto y libertad sexual.
OCTAVO: Que respecto de las eventuales defensas del denunciado, como se indicara
previamente, este no contestó la demanda, lo que desde ya permite aplicar la facultad
prevista en el artículo 453 N° 1) inciso séptimo del Código del Trabajo, en orden a tener
como tácitamente reconocidos los hechos de la demanda, sin que el denunciado
compareciese tampoco a la audiencia a ofrecer prueba o examinar la de la contraria, y
sin que, dada su rebeldía efectuara tampoco ningún tipo de explicación respecto de los
fundamentos o proporcionalidad de su actuar.
Proporcionalidad que, a mayor abundamiento, en la especie no puede ser si quiera
materia de análisis, lo mismo que ocurre respecto del juicio de ponderación, análisis que
sólo resulta pertinente cuando nos enfrentamos a una colisión de derechos, lo que en
autos no sucede, ya que el empleador en caso alguno podría justificar su actuar en el
legítimo ejercicio de su potestad de mando, potestad que tiene como límite justamente
los derechos de los trabajadores, noción de derechos que debe entenderse como
inclusiva tanto de aquellos derechos que se derivan de su calidad de trabajadores, como
aquellos que son consecuencia de su calidad de persona, observándose en la especie un
ejercicio abusivo y arbitrario de dicha facultad, ya que el empleador con su conducta,
pretende someter a la víctima y también a las demás trabajadoras del establecimiento, a
una sumisión que excede con creces de aquella que es permisible y razonable, en el
ámbito del contrato de trabajo, caracterizado justamente por la subordinación y
dependencia del trabajador al empleador, por cuanto afecta la dignidad de las
trabajadoras, quienes además, son sometidas a un trato discriminatorio, ya que según se
desprende de la prueba rendida, los trabajadores del local (varones), no son sometidos a
este grado de sumisión, que se concreta no sólo en la obligación de acatar las órdenes e
instrucciones relativas con el ejercicio de las labores contratadas, sino que además, se
concreta en la obligación de aceptar los avances y requerimientos sexuales del
empleador, como requisito o condición, para mantener su puesto de trabajo.
NOVENO: Que acreditados los hechos denunciados en autos, procede referirse a la
calificación jurídica de estos, respecto de los cuales el Tribunal comparte la calificación
efectuada por la denunciante, quien ha estimado que mediante las conductas ya
referidas, el denunciado ha afectado tanto el derecho a la integridad psíquica de la
trabajadora, consagrada en el artículo 19 N° 1 de la Constitución Política de la República,
como se ha acreditado con los dichos de las declarantes, quienes indican que a
consecuencia de estos hechos la han visto temerosa, nerviosa, tensa y llorando en
diversas ocasiones, por lo que si bien no se ha incorporado a autos la opinión de ningún
médico o profesional del área que afirme el modo concreto en que fue afectada o dañada
la salud psíquica de la trabajadora, es posible estimar a partir de las reglas de la sana
crítica y de las máximas de la experiencia, que a consecuencia de la conducta abusiva de
su empleador que debió enfrentar la trabajadora, estuvo sujeta a un nivel de tensión,
temor y otras alteraciones que en caso alguno forman parte de los riesgos a la vida y
salud de la trabajadora, que se puedan considerar como incorporados al contrato,
atendida la labor por ella realizada.
Ahora bien, en cuanto a la segunda garantía vulnerada, la del artículo 19 N° 4 de la
Constitución Política de la República, el derecho a la vida privada y la honra, también
resulta bastante evidente que este derecho ha sido vulnerado cuando el empleador ha
accedido a la esfera más privada de las trabajadoras, cual es su propio cuerpo, al realizar
tocaciones y avances no permitidas por la trabajadora, efectuando requerimientos de tipo
sexual, que al ser efectuados bajo la amenaza tácita de represalias afectan también al
libertad sexual de la trabajadora, libertad sexual que forma parte de la intimidad y la
honra de la trabajadora, inmiscuyéndose así el empleador, de manera ilegítima en una
esfera de la vida y de la propia personalidad de la trabajadora, que se encuentra fuera
del ámbito laboral y a la que sólo es posible acceder cuando ello se es expresamente
autorizado o invitado a ello.
Vulneraciones que en la especie, han significado a la trabajadora, además del daño
psicológico o moral ya referido, debido a la siempre presente posibilidad de que las
conductas denunciadas se repitiesen y que aumentasen en su gravedad, un cambio de
turno, que cabe presumir, no habría ocurrido de haber aceptado los requerimientos de su
empleador, con los perjuicios pecuniarios y otros, ya referido, consecuencias que a la luz
de lo dispuesto en el artículo 495 del Código del Ramo, deben ser reparadas.
DECIMO: Que habida cuenta de lo ya razonado, procede acoger la denuncia, en sentido
de declarar que el denunciado incurrió en conductas que vulneraron los derechos
fundamentales de doña Jocelyn Quinteros Ossa establecidos en el artículo 19 N° 1 y 4 de
la Constitución Política de la República, disponiendo en consecuencia las siguientes
medidas:
a) En primer término, y sin perjuicio de lo declarado por la trabajadora, en cuanto a
haber disminuido estas conductas desde la interposición de la denuncia, se ordena el
cese inmediato de toda conducta por parte del empleador denunciado que pueda
importar una vulneración a los derechos ya señalados, en especial, se prohíbe al
denunciado efectuar cualquier tocación, insinuación o requerimiento sexual a cualquiera
de sus trabajadoras, debiendo mantener un ambiente de respeto al interior del
establecimiento, tanto en cuanto a la conducta como al lenguaje, y abstenerse de
cualquier conducta que pudiere ser constitutiva de acoso sexual o laboral, o que pudiere
importar una represalia a la denuncia de autos, incluidas dentro de estas últimas las
solicitudes de renuncia efectuadas a la trabajadora; prohibición que se dispone bajo
apercibimiento, para el caso de incumplimiento, de aplicarse una multa equivalente a 75
Unidades Tributarias Mensuales.
b) A fin de retrotraer las cosas al estado anterior a la ocurrencia de los actos
vulneratorios y de reparar los daños producidos a la trabajadora afectada con estos
hechos, se ordena al empleador denunciado cumplir con las siguientes medidas:
i.- reincorporar a la trabajadora afectada al turno de mañana (7:30 a 14:30 horas), y
mantenerla en él, salvo situaciones excepcionales previamente establecidas, tales como
vacaciones o licencia médica de otra trabajadora.
ii.- crear y publicar, para conocimiento de los trabajadores, un sistema objetivo de
asignación y rotación de turnos, que evite cualquier posibilidad de arbitrariedad o
discriminación en su asignación, salvo por lo dispuesto en el numeral i.- precedente.
iii.- efectuar durante el curso de los próximos tres meses, a lo menos dos charlas
informativas, las que deberán efectuarse con la asistencia del empleador y de todos los
trabajadores, consignándose este tiempo como trabajado a efectos remuneratorios;
charlas que deberán ser impartidas por funcionarios de la Inspección del Trabajo
denunciante, y que deberán versar, la primera sobre el acoso sexual, debiendo informar
en qué consiste, como prevenirlo y los procedimientos de denuncia, y la segunda sobre
los derechos de la mujer y la igualdad de géneros.
c) Por último, como sanción a los hechos ya cometidos, de acuerdo a lo dispuesto en el
artículo 506 del Código del Trabajo, y entendiéndose para estos efectos, que la empresa
del denunciado corresponde a una pequeña empresa, de acuerdo a la clasificación del
artículo 505 del mismo cuerpo legal, se aplica una multa equivalente a 10 Unidades
Tributarias Mensuales.
Y VISTOS también lo dispuesto por los artículos 1, 2, 7, 211 A y siguientes, 420, 425 y
siguientes, 439 y siguientes, 446 y siguientes, 456 y 459 del Código del Trabajo, SE
DECLARA:
I.- Que SE ACOGE la denuncia por vulneración de derechos fundamentales interpuesta
por don NIBALDO SANCHEZ PAREDES, en representación de la INSPECCION COMUNAL
DEL TRABAJO DE SANTIAGO PONIENTE, en contra de don MARIO EDISON MENDEZ
SOTO, todos ya individualizados, EN CUANTO se declara que el denunciado efectivamente
incurrió en conductas vulneratorias de los derechos establecidos en el artículo 19 N° 1 y
4 de la Constitución Política de la República, en perjuicio de la trabajadora, doña Jocelyn
Quinteros Ossa, en mérito de lo cual, se le ordena cumplir con lo siguiente:
a) Se ordena el cese inmediato de toda conducta por parte del empleador denunciado
que pueda importar una vulneración a los derechos ya señalados, en especial, se prohíbe
al denunciado efectuar cualquier tocación, insinuación o requerimiento sexual a sus
trabajadoras, debiendo mantener un ambiente de respeto al interior del establecimiento,
en cuanto a la conducta y al lenguaje, y abstenerse de cualquier conducta que pudiere
ser constitutiva de acoso sexual o laboral, o que pudiere importar una represalia a la
denuncia de autos, incluidas dentro de estas últimas las solicitudes de renuncia
efectuadas a la trabajadora; prohibición que se dispone bajo apercibimiento, para el caso
de incumplimiento, de aplicarse una multa equivalente a 75 Unidades Tributarias
Mensuales.
b) A fin de retrotraer las cosas al estado anterior a la ocurrencia de los actos
vulneratorios y de reparar los daños producidos a la trabajadora afectada con estos
hechos, se ordena al empleador denunciado:
i.- reincorporar a la trabajadora afectada al turno de mañana (7:30 a 14:30 horas), y
mantenerla en él, salvo situaciones excepcionales previamente establecidas, tales como
vacaciones o licencia médica de otra trabajadora.
ii.- crear y publicar, para conocimiento de los trabajadores, un sistema objetivo de
asignación y rotación de turnos, que evite cualquier posibilidad de arbitrariedad o
discriminación en su asignación, salvo por lo dispuesto en el numeral i.- precedente.
iii.- efectuar durante el curso de los próximos tres meses, a lo menos dos charlas
informativas, las que deberán efectuarse con la asistencia del empleador y de todos los
trabajadores, consignándose este tiempo como trabajado a efectos remuneratorios;
charlas que deberán ser impartidas por funcionarios de la Inspección del Trabajo
denunciante, y que deberán versar, la primera sobre el acoso sexual, debiendo informar
en qué consiste, como prevenirlo y los procedimientos de denuncia, y la segunda sobre
los derechos de la mujer y la igualdad de géneros.
Todo bajo apercibimiento, para el caso de incumplimiento, de aplicarse una multa
equivalente a 75 Unidades Tributarias Mensuales.
c) Por último, como sanción a los hechos ya cometidos, de acuerdo a lo dispuesto en el
artículo 506 del Código del Trabajo, se aplica al denunciado una multa equivalente a 10
Unidades Tributarias Mensuales.
II.- Ejecutoriada que sea la sentencia, remítase copia de esta a la Dirección del Trabajo
para fines de registro.
III.- No habiendo mediado la oposición del denunciado, no se le condena en costas.
Anótese, regístrese y notifíquese.
Archívese en su oportunidad.
RIT T-16-2010.-

PRONUNCIADA POR DOÑA PATRICIA FUENZALIDA MARTÍNEZ, JUEZ TITULAR DEL


SEGUNDO JUZGADO DE LETRAS DEL TRABAJO DE SANTIAGO.

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