Función Notarial: Definición y Actividades
Función Notarial: Definición y Actividades
Definición.
El termino función lo define Manuel Ossorio de la siguiente manera: Desempeño de empleo o cargo, facultad
u oficio. /Tarea, ocupación. / Atribuciones. /Cometido, obligaciones. /Finalidad. Así, cuando se habla de la
función notarial, se hace referencia a cuáles son las facultades, las atribuciones, el cometido y la finalidad del
ejercicio de la profesión de Notario, es decir, cuáles son las actividades profesionales del Notario. En la
función del Notario está comprendido, así, qué es lo que hace y para qué lo hace, como lo ha señalado
Enrique Giménez Arnau.
Teoría Funcionarista o Funcionalista: Según esta teoría, las finalidades de autenticidad y legitimación de los
actos públicos requieren que el notario sea un funcionario público que intervenga en nombre del Estado. Su
objetivo principal es atender al interés general o social, asegurando la legalidad y la prueba fehaciente de los
actos y hechos que afectan las relaciones privadas.
Teoría Profesionalista o Profesionista: En contraposición a la teoría funcionarista, esta postura sostiene que
recibir, interpretar y dar forma a la voluntad de las partes no es una función pública, sino un quehacer
eminentemente profesional y técnico. El notario actúa como un profesional del derecho. En este enfoque, se
enfatiza la autonomía y la responsabilidad del notario como un profesional del derecho.
Teoría Ecléctica: Según esta teoría, el notario ejerce una función pública sui generis. Aunque no está
enrolado en la administración pública ni recibe sueldo del Estado, su veracidad, legalidad y autenticidad
respaldan los actos que autoriza. En resumen, el notario es un profesional del derecho encargado de una
función pública.
Teoría Autonomista: Esta teoría considera al notariado como una profesión libre e independiente. El notario,
con características de profesional y documentador, observa todas las leyes y recibe encargos directamente
de los particulares. Su actividad se enmarca en el ejercicio liberal de la profesión, con una mezcla de
funciones estatales y privadas.
En conclusión, la función notarial combina aspectos jurídicos, públicos y privados, y el notario desempeña un
papel crucial en la autenticación y legalidad de los actos que afectan a la sociedad.
Función Preventiva.
La función preventiva la desarrolla, el Notario cumple con el deber de anticiparse al futuro sobre las posibles
consecuencias que se generarán con el documento público que autorice, en las diferentes circunstancias
que ellos generarán para los clientes e inclusive frente a terceros, por ejemplo, avisos a los registros, pagos
de impuestos, notificaciones, publicación de edictos, etc.
Función Legitimadora.
De conformidad con lo que establece el Artículo 29 inciso 5º. del Código de Notariado, el notario por
mandato legal tiene la obligación de dar seguridad jurídica a las partes, verificando y calificando los
documentos que los identifique, así como las representaciones que se ejerciten, las cuales deben ser
conforme la ley a juicio del notario.
la función legitimadora que realiza el Notario dentro de su quehacer profesional consiste en comprobar que
la persona que solicita sus servicios para un determinado asunto se encuentra justificada legalmente para
hacerlo, es decir, que se encuentra en la posición legal necesaria para tal objeto.
Función Moderadora.
Esta función, con todo, se caracteriza porque acusa signos distintivos, personales, propios de cada Notario, y
trasciende más allá de los elementos de legalidad y técnica. Mediante la función modeladora el Notario, en
un acto creador personal y singular, traduce todos los elementos fácticos, circunstanciales, y de la realidad
que le han sido presentados, en armonía con el ordenamiento jurídico, en un documento que patentiza
también la formación personal, el conocimiento del idioma, el estilo de redacción, la precisión terminológica
y demás elementos que responden al complejo cultural del cual se encuentra revestido el Notario.
Función Autenticadora.
Autenticar, según Manuel Ossorio, jurídicamente equivale a legalizar, a acreditar que la cosa de que se trata
es auténtica. Por tanto, interesa saber qué es una auténtica, a lo cual, el mismo autor, establece: Auténtica
es la "copia de un documento con firma de quien tiene fe pública".
De acuerdo con lo que plantea Enrique Giménez Arnau, la función notarial no es posible radicarla, de manera
exclusiva en la jurisdicción voluntaria, ni en la prueba, ni en la forma, aspectos sobre los cuales se han
originado escuelas que defienden, de manera exclusiva, uno u otro aspecto. Antes bien, plantea, la función
notarial tiene esa triple finalidad, así como un manifiesto aspecto de jurisdicción preventiva, asesora y
legitimadora.
Seguridad.
El documento notarial busca, a través de la utilización e interpretación del derecho sustantivo, proveer de
seguridad o certeza jurídica las partes, pero también en cuanto a normas del orden adjetivo son utilizada de
manera directa o indirecta, con miras a proveer de tal característica al instrumento.
Valor.
El valor que persigue la fe pública, y que se logra mediante el concurso del notario en los actos de los
particulares, no puede ser otro más que el valor jurídico, el cual se evidencia, de muestra y manifiesta frente
a terceros.
Permanencia.
Una de las significativas ventajas que ostenta el documento notarial, está representada por la permanencia y
durabilidad del instrumento que autoriza. En particular, para el caso del Derecho Notarial guatemalteco, en
lo que se refiere a las escrituras matrices.
FE PUBLICA
DEFINICIÓN
La fe pública es un atributo del estado que tiene en virtud de ius imperium y es ejercida a través de los
órganos estatales.
En Guatemala, el notario no depende del poder Ejecutivo, la fe pública se tiene por disposición de la ley.
FUNDAMENTO DE LA FE PUBLICA.
La razón última, el fundamento de la fe pública es la necesidad de proveer certidumbre a los actos de los
particulares. Esa certidumbre, certeza o seguridad jurídica que se logra a través de la fedación, cumple
además con dotar de prevención respecto al futuro y establecer la prueba preconstituida materializada en el
instrumento autorizado por el Notario.
CLASIFICACION DE LA FE PUBLICA
La fe pública se encuentra encargada a los Notarios y a funcionarios públicos y no es igual en todos los casos,
es decir que la fe pública es distinta, conforme esté encargada a determinados funcionarios, por lo cual
podemos hablar de fe pública notarial, fe pública administrativa, registral, judicial y consular, entre otras.
FE PÚBLICA REGISTRAL
"Es la que poseen los registradores, para certificar la inscripción de un acto que consta en un registro
público, el cual tiene autenticidad y fuerza inscrito, por ello extienden certificaciones de las inscripciones
dotadas de fe pública"." Así pues, se puede indicar que la fe pública registral son los diferentes
comprobantes que extienden las diferentes instituciones de sus actividades que surten efectos en los
particulares; como por ejemplo: En el Registro Nacional de las Personas (Renap), los certificados de
nacimiento, matrimonio y defunción. En el Registro General de la Propiedad, las certificaciones de las
inscripciones realizadas en dicho registro. En el Registro Mercantil, las certificaciones de las inscripciones
realizadas respecto a las operaciones registrales que le corresponden, relativas a todos los actos de los
comerciantes, sujetos a su comprobación.
FE PÚBLICA ADMINISTRATIVA.
El doctor Nery Muñoz respecto a la fe pública administrativa toma las definiciones de los autores Giménez
Arnau y Giménez Enrique, que establecen: "Dar notoriedad y valor de autenticidad a los actos realizados por
el Estado o por las personas de derecho público dotadas de soberanía, de autonomía o de jurisdicción ...
Esta fe pública administrativa se ejerce a través de documentos expedidos por las propias autoridades que
ejercen la gestión administrativa en los que se consignan órdenes, comunicaciones y resoluciones de la
administración ... Es fácil percatarse que habrán de estar dotados de fe pública cuanto decreto, resolución o
dictamen se provea y cuanta certificación se expida a tenor de las leyes, reglamentos y estatutos que
disciplinen su otorgamiento, sea nacional, provincial o municipal el poder de donde emanen y que, por
tanto, por decisión de las autoridades estatales y a petición de los interesados públicamente, tendrá fe
pública administrativa.
FE PÚBLICA JUDICIAL.
Según el autor Neri Argentino l., citado por el doctor Nery Roberto Muñoz, es: "La que dispensan los
funcionarios de justicia, especialmente los secretarios de juzgados, quienes dan fe de las resoluciones, autos
y sentencias de los jueces o tribunales en los cuales actúan”.
Un ejemplo claro de la fe pública judicial se encuentra en lo que establece el Artículo 172 de la Ley del
Organismo Judicial: "Copia certificada. Se comprende bajo la denominación de copia certificada o
certificación la que se extienda a mano, a máquina o utilizando cualquier medio de reproducción mecánica,
electrónica u otro similar, y cuya autenticidad certifiquen los secretarios de los tribunales.
FE PÚBLICA NOTARIAL
Doctrinalmente existen varias definiciones, pero las expuestas por el doctor Nery Roberto Muñoz son muy
atinadas, siendo las referidas por el autor, las siguientes: "La fe pública es una facultad del Estado otorgada
por la ley al notario. La fe del notario es pública porque proviene del Estado y porque tiene consecuencias
que repercuten en la sociedad.
La fe pública notarial consiste en la certeza y eficacia que da el poder público a los actos y contratos privados
por medio de la autenticación de los notarios.
FE PUBLICA ADMINISTRATIVA
Atribuida a determinados funcionarios que sirven a las administraciones públicas en el ámbito de sus
respectivas competencias. Su finalidad es dar notoriedad y valor de hechos auténticos a los actos que
realizan.
LA RELACION NOTARIAL
Definición La relación notarial es la que se establece entre los particulares o clientes y el Notario, en la
prestación de sus servicios profesionales, con base en un contrato, la cual tiene por finalidad lograr la
certeza jurídica en forma documental en los actos y contratos de los clientes. La relación notarial se
establece entre el notario y quienes requieren su actuación profesional, comúnmente conocidos como
clientes. En esta relación, el notario actúa como el sujeto agente, mientras que el cliente es el sujeto
paciente. La elección del notario debe recaer en la parte más interesada en una correcta y eficaz actuación
del Notario, siguiendo la norma de interpretación adecuada.
El Notario: sujeto Agente, a él le corresponde ejecutar la acción más característica de aquellas que integran
el complejo en que se integran la relación notarial, ya que está a su cargo el ejercicio de la función
profesional que ella implica.
1. Físicos o materiales
2. De Naturaleza
3. Inhibiciones Relativas
4. Técnicos
5. Deontológicos
Físicos o materiales; Son aquellos hechos que construyen un obstáculo insuperable, o imposibilitan al
agente el cumplimiento de la rogación que hubiera recibido.
Impedimentos de Naturaleza; Ellos se dan cuando la misma naturaleza del acto para el cual es requerido el
agente obsta su actuación.
Inhibiciones Relativas; También constituyen impedimentos legítimos, se refiere a que el Notario además de
ser competente, debe hallarse en ejercicio de la función y libre de otros impedimentos que obstruyan a su
cumplimiento.
Impedimentos Técnicos; se tienen por aquellos que se dan cuando la prestación de la función notarial
contradice de manera inconciliable de su propio objeto.
Impedimentos Deontológicos; son aquellas razones de moral profesional que se oponen a la actuación del
escribano requerido, en un determinado caso particular.
En la legislación guatemalteca Las prohibiciones para el notario están explícitamente definidas en el título X
del código de notariado, específicamente en el Artículo 77.
Al notario le es prohibido:
Si fuere Juez de Primera Instancia facultado para cartular, secretario de los Tribunales de Justicia o
Procurador, autorizar actos o contratos relativos a asuntos en que esté interviniendo.
Extender certificación de hechos que presenciare sin haber intervenido en ellos por razón de oficio,
solicitud de parte o requerimiento de autoridad competente.
Autorizar o compulsar los instrumentos públicos o sus testimonios antes de que aquéllos hubieren sido
firmados por los; otorgantes y demás personas que intervinieren
Usar firma o sello que no estén previamente registrados en la Corte Suprema de Justicia.
Honorarios y arancel
En Guatemala existe libre contratación y las partes tienen amplia libertad de pactar sobre honorarios, el
honorario es el estipendio que cobra el Notario por sus servicios.
La libre contratación y la libertad de pactar sobre honorarios, la regula el código civil en el artículo 2027, al
referirse a los servicios profesionales.
Partiremos del hecho de que los clientes buscan al profesional de derecho con el propósito de ser atendido
en relación a determinado asunto, que deberá concluir con la satisfacción de las necesidades planteadas. Sin
embargo, pueden presentarse diferentes situaciones que extingan la relación Notarial, la que se desarrollara
en dos apartados: Normal y anormal.
Normal
Esta relación Notarial finaliza cuando se a cumplido con el objetivo de la rogación realizada al Notario para
que atienda un asunto de interés del cliente. Se cumple con el fin que las partes han planteado al
profesional. En la forma normal de concluir la relación Notarial, debe haberse cancelado los honorarios
acordados entre el cliente y el notario, que corresponden al profesional por el servicio prestado.
Anormal Si bien lo deseable es que la relación Notarial concluya de manera normal, es decir, con el
cumplimiento de los objetivos propuestos, debe reconocerse que a lo largo del tiempo que conlleva la
tramitación o gestión del asunto que interesa a los clientes, pueden surgir diferentes contingencias que
incidan en la conclusión prematura de la relación notarial. Puede ocurrir tanto por circunstancias que se
presenten respecto a los clientes o bien en lo que se refiere al Notario. Desde el punto de vista del cliente,
puede suceder, que pierda el interés por lo que no continuará dándole impulso al asunto.
Al respecto dice Carral y de Teresa “La responsabilidad notarial es como la sanción por inobservancia de la
norma ya que el Notario tiene facultades propias, que le son atribuidas por la ley y no da cuenta de su
actuación a ningún superior jerárquico; y por ello solo debe responder civil y criminalmente de sus actos, y
eso mediante juicio.
El notario al igual que como toda persona individual es responsable de sus actos, así como de reparar el
daño que cause ya sea por su negligencia, imprudencia o culpa. El notario como ser humano es susceptible a
cometer errores, mismos que por su culpa cause daños y perjuicios a sus clientes o que por culpa de
terceros induzcan al notario a cometer estos errores, por lo que es necesario conocer las causas que
motivan los errores del notario y hacen que el mismo incurra en responsabilidad.
RESPONSABILIDAD CIVIL
Luís Cancinos define a la Responsabilidad Civil del Notario como aquella que deviene de la comisión de un
acto ilícito u omisión de un acto lícito y la obligación de resarcir los daños y perjuicios causados.
Elementos
Al respecto menciona Carral y de Teresa que son tres los elementos que se requieren para que exista la
responsabilidad civil:
1. Que haya violación de un deber legal, por acción u omisión del notario; 2. Que haya culpa o negligencia de
parte de éste; y 3. Que se cause un perjuicio.
La responsabilidad civil del notario puede ser de origen contractual o extracontractual, dependiendo de la
causa que lo origine.
• Extracontractual. Es la relación con uno de los sujetos que contrata con su cliente, que no ha celebrado un
contrato de prestación de servicios con el notario y sin embargo lo recibe de parte de él.
RESPONSABILIDAD PENAL
Nery Muñoz se refiere a que la responsabilidad penal se da cuando el Notario en el ejercicio de sus
funciones, comete un delito; ya que, si llegara a cometer delito como una persona común y corriente,
aunque cae en el campo penal, no se enmarcaría dentro de la responsabilidad notarial. Por tal circunstancia
existen los delitos propios o en los cuales puede incurrir el Notario como profesional. Algunos autores como
Salas, los llamados delitos funcionales.
Algunos tratadistas opinan con cierta razón que esta responsabilidad está inmersa en la administrativa y que
se le debe estudiar como una fase de esta última y no como algo autónomo.
“El notariado, como ejercicio de una profesión liberal, se sujeta a una enorme variante de principios rectores
y obligaciones que deben respetarse y cumplirse por el notario, la infracción de su parte a esas normas de
conducta y el incumplimiento o cumplimiento tardío o defectuoso de las obligaciones que le impone el
Código de Notariado, lo hace incurrir en responsabilidad disciplinaria y en las consiguientes sanciones que ya
no sólo son pecuniarias como las que mencioné con anterioridad, sino que, en caso de reincidencia, pueden
llegar hasta la suspensión en el ejercicio profesional por períodos no menores de un mes ni mayores de un
año, en Guatemala la Corte Suprema de Justicia, siempre que la infracción no tipifique un delito o cualquier
tribunal que conozca del asunto, pueden amonestar, censurar, sancionar económicamente o suspender al
notario. También, en materia de su competencia, puede hacerlo la Junta Directiva y la Asamblea General del
Colegio de Abogados”.
RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA
Dante Marinelli establece que la actuación del Notario no solo se limitará a dar fe de la declaración de los
comparecientes, a moldear la voluntad de los otorgantes, o contraer responsabilidades civiles o penales por
el ejercicio errado de su ministerio, o asesorar a los comparecientes en cuanto a las cargas fiscales que recae
sobre ellos, al celebrar determinado negocio o declaración de voluntad; la función Notarial no se limitará
solo a estas actividades, porque una vez concluida su misión asesora, modeladora y legitimadora referente a
autorizar con su firma las manifestaciones de voluntad de los otorgantes, contrae obligaciones posteriores al
otorgamiento del acto, a esto es lo que se refiere la Responsabilidad Administrativa del Notario.
EL DOCUMENTO
Guillermo Cabanellas, lo define así: “Instrumento, escritura, escrito con que se prueba, confirma o justifica
una cosa o, al menos que se aduce con tal propósito. En sentido amplio un testamento, contrato firmado, un
libro, cartas, planos, archivos electrónicos, archivos magnéticos, testamentos, fotografías, en
piedras(monolitos), mapas. Art. 178 Documentos Admisibles, del código procesal civil y mercantil.
Documentos Privados:
Para Guillermo Cabanellas el Documento Privado es “El redacto por las partes interesadas, con testigos o sin
ellos, pero sin intervención de notario o funcionario público que le dé fe o autoridad” No gozan de la
presunción de la veracidad que tienen los instrumentos públicos. Son un principio de prueba poque deben
ser sometidos en un procedimiento para ser convalidados como plena prueba en un proceso de
conocimiento jurisdiccional.
Documentos Auténticos:
Es el que está autorizado o legalizado, En este caso las partes han faccionado o elaborado ellas mismas el
documento, pero después de firmarlo deciden acudir, en este caso que nos interesa, ante un Notario, a
efecto de que se autentique.
Documentos públicos:
Es el autorizado por funcionario público o Notario, quienes, con las formalidades de ley, dan certeza de los
derechos y voluntades contenidas dentro del mismo y proveen también seguridad en cuanto a la fecha en
que se confeccionó. Constituye plena prueba y hace fe, de acuerdo a lo establecido en el artículo 186, del
Código Procesal Civil y Mercantil. La mayor parte de los documentos públicos está constituida por los
instrumentos públicos, que son los de aquella clase que autorizados por notario y comprensivos de
escrituras públicas, actas notariales y testimonios.
EL INSTRUMENTO PÚBLICO
Es el instrumento, escritura, escrito con que se prueba, confirma o justifica alguna cosa o, al menos, se
aduce con tal propósito. En la acepción más amplia, cuanto consta por escrito o gráficamente.
a. Privados: Son los elaborados y firmados por las partes a quienes puede obligar o no.
b. Públicos: Elaborados y firmados por un funcionario en el ejercicio de su cargo, o por un notario, aunque
este último es más conocido como instrumento público.
Documento público, autorizado por notario a instancia de parte, producido para probar hechos, solemnizar
o dar forma a actos o negocios jurídicos y asegurar la eficacia de sus efectos jurídicos. Los instrumentos se
dividen, principalmente, en privados y públicos, siendo los primeros, tal y como se detalló anteriormente,
los escritos por particulares sin intervención de notario o escribano ni de ningún otro funcionario que se
encuentre legalmente autorizado para autenticar en forma fehaciente algún hecho.
Fines del instrumento público Los fines del instrumento público son estrictamente como forma y como
prueba. Es decir, como prueba preconstruida, da forma legal y da eficacia a los negocios jurídicos; porque
perpetúa los hechos y las manifestaciones de voluntad y sirve de prueba en juicio y fuera de él. Como queda
establecido, sobre los aspectos de forma y de prueba, quedan enmarcados los fines del instrumento público
y no podría ser de otra manera, ya que de los que se trata al autorizar un instrumento es darle forma a la
voluntad de las partes y que esa voluntad plasmada en el elemento papel, sirva de plena prueba.
-Principales o dentro del protocolo (Protocolares): como condición esencial de validez; en Guatemala la
escritura pública, el acta de protocolización y las razones de legalización. Según el artículo 8 del Código de
Notariado.
-Secundarias o fuera del protocolo (Extra protocolares): actas notariales, actas de legalización de firmas y
actas de legalización de copias de documentos. Los asuntos de jurisdicción voluntaria en sede notarial y
resoluciones notariales.
ESCRITURAS PUBLICAS
Clasificación doctrinaria
1) Escrituras positivas o negativas: en las positivas la acción puede dar lugar al nacimiento, modificación,
transferencia o extinción de derechos u obligaciones; ejemplo, las relativas a la venta de inmuebles:
transferencia de dominio seguido de la tradición de la cosa.
Principales: Son aquellas que se perfeccionan en un mismo acto e independientes de cualquier otra escritura
para tener validez.
Complementarias: Conocidas también como accesorias, estas vienen a complementar una escritura anterior,
que por alguna circunstancia no se perfeccionó, entre ellas están las de aclaración, ampliación, aceptación,
rectificación, modificación.
Canceladas: Son aquellas que no nacen a la vida jurídica, sin embargo, ocupan un lugar y un número en el
protocolo notarial. Se cancelan con una razón de cancelación. De estas escrituras no puede extenderse
testimonios ni copias.
Es la razón que lleva a cabo el Notario, en el protocolo a su cargo, dentro de los ocho días de haber legalizado
una firma en un documento, la cual tiene como objetivo llevar un control de las mismas, en virtud de que los
documentos quedan en poder de los particulares. El Código de Notariado establece que, de cada acta de
legalización de firmas, el notario tomará razón en su propio protocolo, dentro de un término que no
excederá 1 de ocho días. (Artículo. 59 código de Notariado).
ACTAS DE LEGALIZACION DE FIRMA
Las actas de legalización de firmas son útiles en diferentes circunstancias y en todo tipo de documentos. Se
les utiliza a efecto de dar validez y credibilidad legal al hecho de que una persona ha asignado un
documento, o bien que reconoce que lo ha firmado.
con sus efectos legales. Adicionalmente, también es necesario cancelar los timbres, lo cual puede hacerse
hacérsele poniéndole sello al notario, rayando los timbres con un bolígrafo, o bien, perforándolos. El
propósito es que los timbres queden cancelados, es decir, que no puedan reutilizarse, por lo que el Notario
tiene el deber de cumplir con este requisito.
Dentro del conjunto de legalizaciones que pueden realizar el Notario, también existe la posibilidad que se
legalicen copias de documentos originales que hayan sido obtenidas a través de un medio de reproducción.
Resulta por demás convenientes y útil para las personas, qué en todo tipo de trámites legales y
administrativos, se puedan presentar copias debidamente legalizadas a efecto de que sirvan de constancia y
plena prueba, según el caso, evitándose así el inconveniente de presentar en cada lugar un documento
original.
ACTAS NOTARIALES
Las actas notariales son una variante, dentro de amplio conjunto de actas que fraccionan funcionarios y
personas particulares. En su escritura se asemejan también bastante a las que puedan autorizar esas otras
personas. Para diferenciar las que puedan redactar específicamente en Notario, es mejor denominarlas actas
notariales.
En el segundo caso, el fenómeno que se presenta es que el instrumento publico carece de efectos, si bien su
contenido que se refiere a hechos, puede ser cierto y veraz, por lo que nos encontramos frente al fenómeno
de la nulidad, según lo establecido dentro del Derecho Sustantivo, específicamente en Derecho Civil.
La nulidad, es decir, la que se basa en las consideraciones de tipo legal, tiene dos fuentes, las cuales plantea
Giménez Arnau: la ineficacia del instrumento público puede proceder de que sea nulo el negocio jurídico
que es el contenido del documento, o bien puede derivar de que a la confección, redacción o autorización
del documento le falte alguno de los requisitos esenciales que la Ley establece como presupuesto de validez
del instrumento, la llamada nulidad formal o documental.
En una forma más técnica, dentro del campo jurídico, se dirá, que la nulidad constituye tanto el estado de
un acto que se considera no sucedido como el vicio que impide a ese acto la producción de efectos. “Es la
sensación más fuerte que se puede imponer al contrato en cuanto se supone que este Ab initio no produce
ningún efecto que le es propio, sin necesidad de una declaración judicial en este sentido”. Es decir, la nulidad
supone privación de efectos desde un principio a los actos jurídicos.
Dentro del ordenamiento jurídico guatemalteco, los casos en que se presenta nulidad absoluta del
negocio jurídico, están previstos en el Código Civil, Decreto Ley 107, Específicamente en el Artículo 1301.
PROTOCOLO
DEFINICIÓN LEGAL
El Protocolo es la colección ordenada de las escrituras matrices, de las actas de protocolación, razones de
legalización de firmas y documentos que el notario registra de conformidad con esta ley. (Arto. 8 código de
Notariado).
CONTENIDO
El protocolo del notario contendrá: Las escrituras públicas o matrices, las actas de protocolización, la razón
de cierre, el índice y los atestados.
Formalidades
1. Los instrumentos deben redactarse en español, escribirse a máquina o a mano de manera legible y
sin abreviaturas.
2. Los instrumentos deben llevar numeración cardinal, escribiéndose uno a continuación del otro, en
orden riguroso de fecha, y entre cada instrumento solo deben quedar espacio para las firmas.
3. El protocolo debe llevar filiación cardinal, escrita en cifras.
4. En el cuerpo del instrumento, las fechas, números o cantidades, se expresan con letras. En caso de
discrepancia entre lo escrito en letras y cifras, prevalece lo escrito en letras.
5. Los documentos que deban insertarse o las partes conducentes que se transcriben, se copian de
manera textual.
6. La numeración fiscal del papel sellado no podrá interrumpirse, salvo los casos de protocolaciones, o
que se hubiere terminado la serie y se inicie una nueva.
Los espacios en blanco que permita intercalaciones se llenaran con una línea antes de que sea firmado el
instrumento (Artículo 13 Código de Notariado).
Cierre.
El protocolo debe cerrarse cada año, el último día del año natural, pero también puede cerrase si el Notario
dejaré de cartular.
El cierre es mediante una razón notarial, la cual debe hacerse en papel sellado especial para protocolo y
contener. La fecha, el número total de instrumentos autorizados, indicando cuantos de ellos son escrituras
públicas, el número de actas de protocolización, de razones de legalización, el número de escrituras
canceladas, si lo hubiera; así como el total de folios utilizados, observaciones si fueran necesarias y la firma
del Notario.
INDICE
A efecto de poder manejar en forma más cómoda el protocolo y realizar las consultas del registro de mejor
manera, la ley ha previsto que debe elaborarse un índice conforme lo establecido en los artículos 15 y 16 del
Código de Notariado.
ATESTADOS.
Los atestados son los documentos que el Notario agrega al final de su protocolo y tienen relación con los
instrumentos autorizados y debe constar principalmente en el recibo de pagos de apertura, comprobantes
de entrega de testimonios especiales, copias de avisos, recibos, solvencias entre otros.
El artículo 17. Del Código de Notariado, establece que el notario agregará al final del tomo respectivo del
protocolo, los atestados referentes a los instrumentos que autorice, si no hubieren sido transcritos, y la
constancia del pago a que se refiere el Artículo 11, del mismo código.
EMPASTADO
Este debe de realizarse 30 días posteriores al cierre del protocolo el Notario debe de mandar a empastar el
su respectivo protocolo, el mismo puede ser de un tomo o más tomos, pero todo depende del volumen.
En cuanto al empastado del protocolo no existe otra disposición en el Código de Notariado, por lo que no se
establece color ni otras características. Por lo general se utiliza pasta dura de color negro y letras doradas en
lo que se consiga lo siguiente, el año correspondiente, nombre del notario entre otros datos que puedan ser
útil para identificarlo fácilmente.
Por el incumplimiento de la obligación de empastar el protocolo, dentro del plazo que estipula la ley, pude
generar una sanción o una multa.
DEPOSITO
El notario no es propietario del o los protocolos ya que únicamente es depositario del mismo y irresponsable
de su conservación, el hecho que sea él quien adquiere y compre el papel no lo hace propietario del mismo.
La ley guatemalteca Menciona los casos del depósito de protocolo algunos en forma Temporal y otros en
forma definitiva por lo que puede hablarse de entrega siendo los siguientes
1. Por su ausencia del país por tiempo menor de un año: el notario debe dejar depositado su protocolo
en otro notario hábil dando un aviso firmado y sellado por ambos notarios al archivo general de
protocolo según el artículo 27 del Código de Notariado.
2. Por su ausencia del país por más de un año: si la ausencia es por más de un año, el protocolo debe de
ser depositado en el archivo general de protocolo directamente si es en la capital o por medio de un
juez de primera instancia en los departamentos quién no deba remitir al archivo según el artículo 27 del
Código de Notariado.
3. Por inhabilitación: en el caso que notario quedara inhabilitado por cualquier causa debe de entregar
sus protocolos al archivo general de protocolo en la capital y el juez de primera instancia en los
departamentos para que este lo remita al archivo según el artículo 26 del Código de Notariado
4. Por entrega voluntaria: si un notario voluntariamente decide dejar de cartular también puede hacer
entrega del protocolo al archivo general de protocolos según el artículo 26 del Código de Notariado
5. Por fallecimiento: si en el caso de que el notario falleciera Los albaceas Herederos parientes o cualquier
persona que tuvieran su poder protocolos de un notario fallecido debe depositarlo dentro de los 30 días
siguientes al fallecimiento del archivo general protocolo se une el artículo 23 del Código de Notariado.
Se a dicho que las garantías o principios que fundamentan el protocolo, son las de durabilidad y seguridad.
Al respecto del fundamento OSCAR SALAS, afirma: Dado que nuestro sistema notarial se concentra en el
principio de que los originales o matrices debe quedar en el poder del notario, es necesario rodear y dotar, a
tales documentos de una serie numerosa de seguridades. Ello permite o facilita la expedición de copias
testimonios, los mismos que la comprobación de la autenticidad de las mismas, en todos aquellos casos en
que los documentos notariales sean redargüidos de falsedad.
El protocolo notarial constituye una garantía que presta el Estado para la efectiva perdurabilidad de los actos
jurídicos que requieren de la intervención notarial, para su completa validez y eficacia legal. Ello, porque los
protocolos evitan que se pierdan instrumentos públicos, los cuales, en manos de las partes, están sujetos al
enorme riesgo de que resulten extraviados. La pérdida de dichos documentos, como es obvio, acarrea
automáticamente la perdida de la prueba del derecho consignada en los mismos, con lo cual se les podría
ocasionar múltiples daños irreparables a alguno de los otorgantes del negocio jurídico.
Su existencia se debe de justificar además por el hecho de que los actos y negocios jurídicos se consigna ante
los notarios tienen, por lo general, una cierta durabilidad que se prolonga en el tiempo, para lo cual es
conveniente que los interesados. Puedan tener a su disposición, en cualquier momento, una prueba
fehaciente sobre los derechos y relaciones jurídicas incorporados en todos aquellos casos en que la posesión
de un título es requisitos esenciales para ejercitar o ejecutar un derecho, de tal forma que dicho derecho se
halla incorporado en cierta manera el documento.
El protocolo desempeña, por otra parte, una función autenticadora en el sentido de que las reglas
legislativas atinentes a la formación y conservación del mismo dificultan enormemente la posible y eventual
suplantación de documentos autorizados, lo mismo que la interrelación de otros entre los que ya constan
debidamente ordenados y fechados,
Por último, los protocolos cumplen una labor de publicidad, porque los actos o negocios jurídicos que
autoriza un notario suelen afectar intereses de terceras personas que no han intervenido en su
otorgamiento. Constituye, en consecuencia, el protocolo el mejor procedimiento para que un documento
esté al alcance de quien tenga interés en examinarlo y hasta sacar copia del mismo, lo cual sucede
frecuentemente en materia de derechos reales.