Explora 05
Explora 05
Christian Rojas1, Damián M. Jait1, Ernesto Aimar1, Manuela Rivero1, Martín Cevallos1,
Carlos Gargiulo1, Florencia Melendo1
ABSTRACT
The Valanginian-Aptian organic rich marine shale interval of the Palermo Aike Formation (PAI) is the
main source rock of the Austral Basin, in southern Argentina and Chile.
This paper presents the methodology used to characterize the play, identify sweep spots, select legacy
vertical wells for fracking and the results of the first four shale fractures in the basin. The study area
covers 18.000 sqkm with extensive 3D and 2D seismic coverage and more than 300 wells. Geological,
geophysical and geochemical studies were carried out at a regional and local scale. Organic richness,
thickness, maturity and overpressure maps allowed to rank areas and existing wells for testing.
Main target intervals are found at depths between 2.800 to 3.500 m with gross thickness between 150
and 400 m. Five main marine sequences were defined, PAI-10, 20 and 40 (Valanginian-Hauterivian)
and PAI-60, MV (Aptian-mid-Albian), being PAI-20 and 40 the intervals of greatest interest. TOC ranges
from 0.5 to 3% and kerogen is type II and II/III dominated by amorphous macerals. Lithology consists
of dark clays interbedded with very fine-grained sandstones and siltstones. Overpressure is present at
different ranges depending on the generation windows.
Two areas were selected to start testing phase and two wells were successfully fractured and tested.
Stabilized inflow of liquid hydrocarbons were obtained from the first one, while the second one is
being tested. The results presented herein represent a major step in the knowledge and search for
commercial production from this shale play.
INTRODUCCIÓN
Este trabajo aborda el análisis del Miembro inferior de la Formación Palermo Aike (PAI)
como potencial reservorio hidrocarburífero de tipo shale. La sección estratigráfica estudiada es de
edad cretácica inferior (Berriasiano-Albiano Medio), contiene la facies de roca madre principal de
la Cuenca Austral y se extiende sobre territorio argentino (SO de Santa Cruz y Tierra del Fuego,
onshore y offshore) y chileno (región de Magallanes). Este ciclo sedimentario recibe distintos
nombres según la zona. En los afloramientos occidentales de la cuenca se lo describe como Fm.
Rio Mayer en Argentina (Hatcher 1897 y Richiano et al. 2012, entre otros) y formaciones Zapata
y Erezcano (Cecioni 1957; Katz 1963; Wilson 1991) en Chile. En el subsuelo de Tierra del Fuego
y el estrecho de Magallanes se la denomina Inoceramus Inferior, y Estratos con Favrella y Lutitas
con Ftanita en Chile (Méndez y Moraga 2018).
Corresponde a una sucesión marina de plataforma externa-interna y offshore inferior depositada
durante una etapa de subsidencia térmica de cuenca de retroarco (Mpodozis et al. 2011) que es ge-
neradora de casi la totalidad de los hidrocarburos producidos en la cuenca, los cuales se encuentran
entrampados en reservorios principalmente clásticos, destacándose las areniscas continentales y ma-
rinas de la Fm. Springhill, depositadas en contacto lateral con la Fm. Palermo Aike.
Litológicamente se compone de fangolitas oscuras con participación variable de material car-
bonático que se incrementa hacia el techo de la sección. La coloración oscura está dada por el
contenido de materia orgánica presente en la roca, en la cual se reconoce una predominancia de
macerales amorfos.
Su potencial generador fue estudiado por diversos autores (Pittion y Gouadain 1992; Pittion y
Arbe 1999, entre otros), y los primeros ensayos de pozo datan de los años 1991 y 1996, en los po-
zos Puesto Peter x-1 y El Cerrito x-1, respectivamente, donde se ensayó petróleo y gas por fluencia
natural sin fractura con caudales no comerciales y tendencia a agotamiento. A su vez, una serie de
pozos que atravesaron esta unidad en zonas de ventana de generación tuvieron manifestaciones
de gas y petróleo durante la perforación, frecuentemente con problemas de control de pozo que
involucraban densificación de lodo y episodios de fluencia. Las primeras estimaciones de poten-
cial como “play shale” fueron publicadas por Belloti et al. (2013), Belotti et al. (2014), EIA (2015) y
Macellari (2018).
A partir de 2016, la compañía CGC inició una etapa de estudios y de posicionamiento en el
“play” adquiriendo nuevas áreas. Se construyó una red de correlaciones cronoestratigráficas que
permitió rehacer modelos geoquímicos 1D de los datos de pozo existentes y nuevos, se generaron
modelos pseudo 2D y 3D de evolución de sistema petrolero y se generaron estimaciones volumé-
tricas de hidrocarburos generados, expulsados y retenidos a nivel regional. Esto permitió definir
las áreas y secciones de mayor potencial para iniciar la etapa de exploración y ensayo del “play
shale”. Resultados parciales se publicaron en Cevallos et al. (2019) y Jait et al. (2021). A fines de
2021 y en 2022 se inició el programa de reparación y ensayo de los primeros dos pozos seleccio-
nados en los “sweet spots” de mayor potencial y prioridad. Se ha comprobado la capacidad para
realizar fracturas con diseños tipo “shale” y se han obtenido las primeras fluencias de petróleo esta-
bilizadas post-fractura. Estos resultados alientan a continuar con el programa de estudios, ensayos
en campo y evaluación de potenciales perforaciones piloto. A continuación, se describe en detalle
el flujo de trabajo aplicado y los principales resultados. También se incorporan nuevos datos e
interpretaciones que ayudan en el avance del entendimiento de este play.
METODOLOGÍA DE TRABAJO
Figura 1. (A) Mapa de ubicación del área de estudio en el subsuelo de la cuenca Austral Magallanes de Santa Cruz, entre los
paralelos 50 y 52°S. (B) Mapa de información utilizada y distribución areal de la misma.
ANTECEDENTES
El potencial como roca generadora del PAI fue tempranamente identificado durante las pri-
meras etapas de exploración de la cuenca. Los pozos que la atravesaron en posiciones de ventana
de generación tuvieron fuertes manifestaciones de hidrocarburos líquidos (hasta 10% de petróleo
en lodo) y gaseosos (requiriendo venteo con quema), problemas de inestabilidad de pozo, eviden-
cias de sobrepresión, y en varios casos dificultades para el control de pozo.
La mayor cantidad de datos proviene de los perfiles litológicos y curvas de gas descriptos
durante la perforación de los pozos que atravesaron el PAI buscando alcanzar los reservorios de
la Fm. Springhill. Si bien las lecturas de gas total (GT) son dependientes de la densidad del lodo
de perforación, se puede destacar que en aquellos pozos perforados en zona de ventana de gas los
valores de GT alcanzan los 500.000 ppm, a diferencia de aquellos ubicados en zona de ventana de
petróleo que alcanzar valores de hasta 250.000 ppm. A su vez, la cromatografía de gases muestra
porcentajes de entre 60 y 90% de gas C1 en ventana de gas y entre 45 y 70% en ventana de
petróleo, donde además se observaron rastros de petróleo en zaranda. En general, esta expresión
de hidrocarburos no se da en el tope del PAI, sino que se manifiesta fuertemente a partir de sus 2
tercios inferiores.
En cuanto a ensayos de pozos, en el pozo PP.x-1 (Puesto Peter) se punzaron 7 metros de esta
formación registrándose por fluencia natural unos 250 litros/hora de petróleo con gas y agua. Otro
pozo con ensayo de formación es el EC.x-1 (El Cerrito) donde se punzaron 14 metros, surgiendo
gas a fosa de quema sin medición.
Otros datos interesantes se presentan en los pozos Ea. Librún donde se midieron 140 Mm3/d
gas, El Campamento.x-1 donde se realizó un DST que midió 11,8 Mm3/d y el Ea. Campos x-1
donde se recuperaron tres testigos corona del PAI y se quemó gas durante su extracción. En el
yacimiento La Paz se quemó gas durante la perforación y también se vio petróleo tanto en lodo
como en cutting. Esto último también se pudo observar en la mayoría de los pozos profundos de
los yacimientos Dos Hermanos, Campo Boleadoras y Campo Indio.
El potencial de este intervalo también es fácilmente identificable mediante los registros
eléctricos como el de resistividad, el cual se ve afectado por el aumento en el COT y saturación de
hidrocarburo en la roca, lo cual correlaciona con las lecturas y manifestaciones de gas observadas
en los pozos.
Figura 2. Cuadro estratigráfico del intervalo Kimmeridgiano-Coniaciano del subsuelo de la zona de estudio y unidades equiva-
lentes en las distintas regiones de la cuenca.
ESTRATIGRAFÍA Y CORRELACIÓN
Figura 3. Interpretación sismoestratigráfica del subsuelo en la zona de estudio. Arriba: línea sísmica 3D de orientación SO-NNE.
Abajo: línea sísmica 3D NO-SE.
en contacto con las sedimentitas del Albiano Superior que en el área de estudio corresponde a
depósitos marinos de la Fm. Piedra Clavada (Fig. 3).
Hacia el norte y este de la cuenca estas 5 secuencias pasan lateralmente a depósitos costeros
correspondientes a los distintos ciclos de la Fm. Springhill (Pedrazzini y Cagnolatti 2002), que
apoyan en onlap sobre la Serie Tobifera (Fig. 4).
El arreglo sísmico interno en cada secuencia es generalmente concordante y en algunas posi-
ciones se observan terminaciones tipo downlap en dirección SSO. Esto evidencia que en la zona
de estudio existe un sistema progradante desde el NNE, sobre una topografía de bajo gradiente.
En general no se observan clinoformas excepto hacia el NNE donde el ángulo de progradación
aumenta (Fig. 3).
El espesor total del intervalo estudiado varía entre 100 y 750 m, adelgazándose hacia el este
como respuesta a un menor espacio de acomodación, y hacia el sudoeste por la condensación de
las secuencias en posición de cuenca distal (Figs. 5.a y 5.b). En la zona de estudio se diferencian 2
depocentros principales separados por un trend de altos estructurales de rumbo NO-SE generados
durante la etapa de synrift que atraviesan los bloques El Campamento, sur de El Cerrito e ingresa
a la zona de Campo Boleadoras (Fig. 5.c). Estos paleoaltos controlaron la depositación del PAI,
afectando principalmente el espesor del intervalo PAI-10, el cual compone el primer relleno sedi-
mentario posterior a la depositación de la Serie Tobífera. En este intervalo se pueden encontrar
diferencias de espesor que alcanzan los 250 m (Fig. 5.c). Las secuencias posteriores, como es el
caso del PAI-40 (Fig. 5.d), presentan espesores con un grado de control menor y local dado por
los depósitos subyacientes.
Figura 4. Sección estratigráfica oeste-este mostrando las 5 secuencias del PAI y el cambio lateral a facies de la Fm. Springhill
con un arreglo transgresivo hacia el este (onlaps).
Figura 5. a) mapa estructural actual al techo del PAI-MV. b) Espesor total del PAI, incluyendo Springhill cuando se encuentra pre-
sente. c) Espesor de la secuencia PAI-10. Nótese la zona de bajo espesor en el sector NO producto del control de la depositación
por paleoaltos de la Serie Tobífera. d) Espesor del principal nivel de interés. Menor control de paleoaltos sobre la depositación
respecto a c). Las líneas punteadas marcan las posiciones de onlap de las diferentes secuencias, principalmente hacia el este.
Referencias: ECa: El Campamento; EC: El Cerrito; CD: Cañadón Deus; CBo: Campo Boleadoras; CI: Campo Indio.
ESTRUCTURA
Las fallas normales relacionadas al sistema extensional (1) son las menos frecuentes, pero de gran
importancia al momento de controlar la depositación. Por su parte, el sistema de fallas poligonales
(2) es el de mayor extensión y continuidad en esta zona de la cuenca y afecta principalmente a
la sección superior del PAI-60 y al PAI-MV y continua hacia los niveles suprayacientes de Piedra
Clavada y Mata Amarilla. El patrón poligonal es isótropo y si bien su origen aún se encuentra bajo
análisis, no se descarta una componente litológica y de compactación como las principales causas.
Por último, el evento compresivo asociado al levantamiento andino (3) ha generado la
reactivación de fallas normales de basamento y procesos de levantamiento que afectaron a gran
parte de la cuenca y de la columna sedimentaria, interfiriendo en algunos casos con los sistemas
de fallas descriptos previamente. Estas fallas o conjunto de fallas se interpretan que funcionaron
como el sistema de vías de migración (carriers) principal para los reservorios de edad Cretácico
Superior-Paleoceno conectándolos con la roca generadora y/o trampas de la Fm. Springhill.
PROPIEDADES DE LA ROCA
Litología y facies
Litológicamente el PAI puede ser descripto como un intervalo homogéneo con predomi-
nante contenido de material fino, con intercalaciones psamíticas y/o calcáreas que aumentan su
frecuencia secuencia arriba. Los intervalos basales correspondientes al PAI-10, PAI-20 y PAI-40 se
componen mayormente de arcilitas, limoarcilitas y limolitas, las cuales pueden mostrar distinto
grado de participación de material carbonatico. Comúnmente se observan arcilitas carbonosas
que destilan por bitumen, especialmente en el PAI-20 y PAI-40. Si bien no es un rasgo principal,
también suelen observarse delgadas intercalaciones de arcilita calcárea, así como también contadas
ocurrencias tobáceas.
La sección basal del PAI-60 muestra niveles de arcilitas bituminosas con mayor frecuencia
de intercalaciones de arcilitas calcáreas, mudstones, tobas y areniscas. Esta mayor heterogeneidad
litológica se mantiene durante todo el intervalo, disminuyendo el contenido de arcilitas bitumi-
nosas. Los intervalos cuspidales del PAI (PAI-MV) ya muestran un notable predominio de arcilitas
calcáreas o margas, así como también abundantes calizas y niveles de tobas.
La descripción sedimentológica e icnológica detallada de testigos coronas permitió reconocer
6 facies sedimentarias (Tabla 1) y 4 icnoasociaciones (Ponce y Carmona 2021). La icnoasociación
I tiene componentes de la icnofacies de Zoophycos y Cruziana, mientras que la icnoasociación
II está integrada solo por componentes de Zoophycos. Estás dos representan el background de
sedimentación. Adicionalmente se reconoce la icnoasociación III representada por componentes
de Zoophycos en niveles muy enriquecidos en bioclastos y eventos de enriquecimiento en nutrientes,
posiblemente vinculados a procesos de surgencia. Finalmente, la icnoasociación IV está integrada
por depósitos heterolíticos con componentes de Cruziana, los cuales muestran baja diversidad y
abundancia de trazas, indicando el accionar de corrientes de fondo. Una de las características más
sobresalientes de este estudio es la marcada recurrencia y alternancia de fangolitas con limolitas y
areniscas tobáceas muy finas, las cuales se presentan en delgados bancos de algunos centímetros
de espesor, pero con variable frecuencia de ocurrencia, en estructuras de tipo heterolíticas.
Mineralogía
Los estudios mineralógicos muestran una fábrica dominada principalmente por cuarzo y pla-
gioclasas sódicas, los cuales van incrementando su predominio secuencia arriba (Fig. 7). Es notable
la ausencia casi total de feldespatos potásicos (no identificable o menor a 5%). La calcita suele
ser el componente principal de menor peso, con un promedio general cercano al 10%, aunque es
común encontrar delgados niveles de mudstones o wackestones, en donde su porcentaje puede ele-
Tabla 1. Tabla con descripción de facies, trazas fósiles y origen (Ponce y Carmona 2021).
varse a más del 90%. Los minerales de arcilla son más abundantes en los niveles basales, pudiendo
alcanzar valores de 60%, pero con un promedio cercano al 30% en los niveles con mayor COT.
Las arcillas predominantes son los interestratificados de illita-esmectita, y en menor proporción
illita y clorita. La caolinita suele ser la arcilla menos común, generalmente representando menos
del 10% del contenido total de arcillas. Por último, la pirita es otro mineral comúnmente identi-
ficado en todas las muestras, con porcentajes que no superan el 5% y con muestras puntuales con
hasta 30%.
Para complementar los estudios de DRX y tratar de caracterizar variaciones verticales dentro
del PAI a nivel elemental, y buscar correlaciones con el COT, se realizaron estudios de FRX que
mostraron una relación inversa entre el Ca y el Al, sugiriendo así una posible fuente biogénica
para el Ca, mientras que el Si y el Al tendrían una fuente predominantemente detrítica (Sageman
& Lyons 2003). Adicionalmente, los niveles de mayor COT muestran incrementos de elementos
redox sensitivos como Mo, V y U. Sin embargo, el rango acotado de valores de COT en el PAI
sumado a que el dato proviene de recortes de perforación, no permite observar correlaciones claras
en todo el intervalo de interés.
Figura 7. Fotos de testigos corona, secciones delgadas y diagramas ternarios mostrando la composición mineralógica de los dis-
tintos niveles del PAI, junto a la distribución de los datos de COT correspondientes.
Petrofísica
la RMN como el perfil de densidad muestran que la porosidad del sistema disminuye hacia los
niveles comprendidos entre el PAI-MV y el tercio superior del PAI-60, asociado principalmente
al mayor contenido de material carbonático. Cabe mencionar que los pocos datos de RMN dis-
ponibles –solo en tres pozos– se encuentran fuertemente afectados por la condición de la pared
del pozo.
La permeabilidad de la matriz medida en testigos corona a través del método de Pressure-
Decay se encuentra entre 0.00004 y 0.0001 md.
Figura 8. (A) Modelo multimineral calibrado con datos de DRX y Pirólisis. (B) Distribución de datos de porosidad total de RMN
para cada nivel de interés del PAI y los datos de porosidad total de la corona correspondiente al PAI-40. (C) Calibración de
perfiles en función de los datos de porosidad y densidad de la corona del PAI-40.
Geoquímica
La base de datos geoquímica utilizada cuenta con más de 2400 datos de COT, donde más de
1900 tienen realizada pirolisis programada y 110 datos de reflectancia de vitrinita, distribuidos en
54 pozos, con mayor densidad en la franja de reflectancia de vitrinita entre 0.7 y 1.3%Ro.
El tipo de querógeno dominante varía entre II, II/III y III, identificado a partir del índice de
hidrógeno (IH) e índice de oxígeno (IO) en el diagrama de Van Krevelen. El IH alcanza los 350
mg HC/g COT en muestras del PAI-40 y base del PAI-60, identificados como los niveles de mayor
potencial generador. El PAI-40 a su vez muestra una tendencia de aumento de IH y disminución
de IO de base a techo, mientras que para el PAI-60 se observa lo opuesto (Fig. 9), encontrándose
valores bajos de IH y altos de IO hacia la mitad y techo de dicha unidad. El PAI-10 y el PAI-MV
muestran los valores más alineados con los tipos de querógeno III y IV.
Los estudios de microscopia sobre muestras de querógeno han mostrado predominancia de
macerales 100% marinos amorfos desde la base del PAI al techo del PAI-60. Hacia los sectores
Noreste y Este del área de estudio, el PAI-60 y PAI-MV comienzan a presentar mayor participación
de macerales terrígenos (herbáceos, leñosos y carbonosos). Esto último acompaña lo observado en
el diagrama de Van Krevelen, donde las unidades superiores se alinean con querógenos tipo III/IV.
Los valores predominantes de COT se encuentran entre 0.5 y 1.5%, con escasos niveles de 2%
y datos puntuales de hasta 3.5%. El PAI-40 es el intervalo con mejores características geoquímicas
con una distribución de COT más homogénea entre 0.5 y 2.5% y una media cercana a 1.5% (Figs.
7 y 9), y los valores más altos de S1 y S2. En PAI-10 y PAI-20 dominan los valores de COT entre 1
y 1.5%, generalmente asociados a un bajo S1 y características más pobres respecto al querógeno del
PAI-40. Por último, el PAI-60 presenta una distribución de COT entre 0.5 y 1.5%. Sin embargo,
cabe destacar que los 30 a 50 m basales de esta unidad presentan características geoquímicas muy
similares al PAI-40, tanto en valores de COT como demás resultados de la pirólisis.
Arealmente, tanto los datos de pozo como de afloramiento permiten interpretar un incremento
del promedio de COT hacia el oeste y sudoeste, en especial para los intervalos PAI-20 y PAI-40
(Fig. 10).
Figura 9. Potencial de generación y clasificación de querógenos para los distintos niveles de PAI a partir de los datos de COT
y pirólisis programada
La gran cantidad de datos de COT permitió generar estimaciones del mismo en pozos de
interés sin datos de roca, de tal manera de aumentar la densidad de datos para generar volúmenes
sísmicos estimativos más robustos. Por su parte, los valores de Ro% y límites entre las distintas
ventanas de generación están siendo calibrados a partir del tipo de fluido identificado en los pri-
meros ensayos de terminación.
Figura 10. Mapas de promedio de COT utilizando datos de pozo para PAI-10, 20 y 40. Se indica también la variación en los ma-
cerales para cada intervalo, con aumento de componentes terrígenos hacia el Norte y Noreste. Las curvas de %Ro corresponden
a la madurez al techo del PAI-40, provenientes del modelado geoquímico regional.
AMBIENTE DEPOSITACIONAL
Figura 11. (A) Perfil Selley e interpretación de facies sedimentarias de testigo Corona. (B) Foto de afloramiento de la Fm. Rio
Mayer en la seccional Río Guanaco. (C) Foto de testigo corona de pozo ECa.x-1, ubicado a más de 100 km de distancia del
afloramiento. (D) Esquema depositacional propuesto para el intervalo PAI40. Ver tabla 1 para la descripción de Facies F1 a F5.
Tempranamente se hizo foco en las zonas de Cañadón Deus y Ea. Campos, ambas con
sísmica 3D y pozos con información y manifestaciones de hidrocarburos claves para comprender el
potencial del PAI. Además, contaban con dos pozos (CD.a-2 y EaC.a-2) en condiciones mecánicas
favorables para repararlos y probar su fracturabilidad. Estos se encuentran distanciados unos 40
km, lo que representa una buena cobertura y representatividad areal de los estudios y resultados.
En base a esta información se realizó una caracterización integral pozo-sísmica de cada una de
estas zonas (sección metodología, punto 4).
Algunas generalidades encontradas en ambas zonas fueron:
• Las secciones de mayor interés en base a valores de COT y espesores las componen el PAI-
20, 40 y tercio inferior del PAI-60.
• Baja representatividad de variaciones de COT en electro y sismofacies, debido
principalmente al bajo rango del mismo que arroja valores promedio cercanos a 1.5%. Esto,
sumado a los cambios litológicos en la vertical, genera una variabilidad en la respuesta de
los perfiles eléctricos principales que dificulta la utilización de métodos tradicionales de
estimación de COT (i.e, Passey et al., 1990). Es por esto que se recurrió a la utilización de
redes neuronales, las cuales mejoraron notablemente el nivel de correlación.
• Fragilidad mineral: Calculado como un cociente entre volúmenes de minerales frágiles
(cuarzo, feldespatos, calcita y pirita) sobre la suma total de minerales y querógeno. Se reco-
noce un gradual aumento de fragilidad de base a techo del PAI asociado principalmente a
la disminución del contenido de arcilla, el aumento de niveles calcáreos y la disminución
de COT. Para los niveles de mayor interés el índice de fragilidad mineral calculado se
encuentra entre 0,4 y 0,7.
• La dirección de esfuerzos máximos (σ1) estimada por análisis de breakouts y fracturas
inducidas durante la perforación sobre imágenes microresistivas es oeste-este, en
concordancia con lo estimado para reservorios del Cretácico Superior-Paleoceno y con la
compresión andina.
Zona Cañadón Deus: abarca los pozos de Cañadón Deus y El Cerrito. Mayor COT hacia el
sector norte, en el entorno del pozo CD.a-2, donde además se encuentran los mayores espesores
para los intervalos de interés. Hacia el sur, en la zona de El Cerrito, se observa una disminución del
espesor total y del COT. Esta disminución de espesor se asocia a la falta de espacio de acomodación
generado por la existencia de paleoaltos heredados de la etapa de synrift de la cuenca (Fig. 12).
Zona Estancia Campos: Se extiende desde el yacimiento La Paz al norte hasta Ea. Campos
al sur, incluyendo Campo Boleadoras y Campo Indio. Si bien los mayores espesores se localizan
en el sector de La Paz, donde se interpreta la existencia de un depocentro, los mayores valores de
COT se identificaron hacia el sur en la zona del pozo EaC.a-2, donde además el grado de madurez
es mayor (Fig. 12).
Figura 12. Ubicación de los Sweet spots identificados en el mapa de espesor apilado de los niveles PAI-40 y PAI-20. Mapas de
valores promedio de COT para el PAI-40 en ambas zonas. Polígono verde: Cañadón Deus-El Cerrito; polígono azul: zona La
Paz-Ea. Campos.
En la Tabla 2 se presentan los parámetros principales analizados para cada zona, donde pueden
observarse las mejores características en la zona de Cañadón Deus en términos de espesor total,
espesor con distintos cutoffs de COT y valores promedios de COT y S1. En este sentido podría
asumirse que el mayor potencial productivo radica en esta zona. Sin embargo, no es suficiente
para descartar el potencial existente en la zona de Ea. Campos (Fig. 13).
Selección de Pozos
Al definir las zonas de Cañadón Deus y Estancia Campos como aquellas con las de mejores
características para evaluar el potencial productivo de Palermo Aike, el siguiente paso consistió en
la búsqueda de los mejores pozos para ejecutar las fracturas hidráulicas en términos de integridad
mecánica de pozo (Estado de la cañería, condición del cemento, existencia de instalación de
producción y necesidades de acondicionamiento).
Se escogió el pozo Cañadón Deus.a-2 (CD.a-2) para el primer ensayo y el Estancia Campos.a-2
(EaC.a-2) para el segundo. Otros pozos estudiados y ranqueados quedaron para próximas etapas.
En el primer pozo el diseño de fractura consideró la estimulación del intervalo PAI-40, princi-
palmente por su buen espesor y valores de COT. Debido a la pobre condición de cemento entre
cañería y formación a lo largo del PAI-20 y PAI-60 se decidió no fracturar estos intervalos y reducir
riesgos operativos en esta primera etapa. En el segundo pozo, se realizaron 3 etapas de fracturas
consecutivas abarcando los intervalos PAI-20, 40 y 60, ampliando la zona de interés a estimular.
En ambos pozos se realizaron ensayos DFIT para ajustar el diseño de fractura y estimar presiones
porales (Fig. 14).
En CD.a-2 se bombearon 3032 galones de agua tratada a 14 bpm a través de 6 clusters de 0.75
m y el registro de presiones se realizó con sensores de superficie y de fondo, llegando a identificar
claramente flujos pseudoradial y pseudolineal. El mecanismo de pérdida de fluido predominante
se interpreta del tipo Transverse Storage.
En EaC.a-2, este ensayó se realizó a través de los 6 clusters de 0.5 m del intervalo PAI-
20; se bombearon 7.819 galones de agua tratada a 12 bpm y el registro de presiones se realizó
con sensores de superficie únicamente. En este caso se observó flujo bilineal post cierre por un
extenso periodo de tiempo seguido de un flujo pseudolineal. El mecanismo de pérdida de fluido
se interpreta como del tipo Normal Leak Off.
Fracturas
En ambos pozos se utilizó arena nacional de malla 100 y 30/70 y fluido HVFR (High viscosity
friction reducer) con agua de formación.
CD.a-2: Se bombearon 1689 m3 de agua y 4256 sks de arena. Esto es un 15% menos de
arena en formación respecto a lo programado debido a que se observó un marcado aumento de
presión cuando se estaba bombeando la arena 30/70 en concentración de 3 lb/gal. Se realizó un
barrido de dos desplazamientos como primera medida (Fig. 14), luego se retomó el bombeo de
arena volviéndose a repetir dicho comportamiento unos minutos más tarde, por lo que se decidió
desplazar arena para evitar un posible arenamiento (screen-out).
EaC.a-2: Se realizaron 3 etapas de fractura con el método de Plug & Perf. Se inyectaron
trazadores de agua, gas y petróleo para identificar zona de aporte durante el flowback y se realizaron
gradientes de temperatura pre- y post-frac para las 3 etapas pudiéndose observar el crecimiento
vertical de las fracturas.
La primera etapa de fractura correspondiente al PAI-20 no pudo ser completada de acuerdo
a lo programado por cuestiones operativas, mientras que las etapas restantes (PAI-40 y 60) se
completaron según programa (Fig. 15).
Figura 14. Principales variables operativas durante la fractura del PAI-40 en el pozo CD.a-2.
Figura 15. Principales variables operativas durante las 3 etapas de fractura en el pozo EaC.a-2.
El flowback del CD.a-2 comenzó 6 días después de la fractura. El inicio del mismo no presentó
inconvenientes, pero al comenzar el aporte de hidrocarburos los problemas de hidratos y parafinas
obligaron a realizar carreras de limpieza con Coiled Tubing.
A lo largo del ensayo se utilizaron distintos tamaños de orificios, siempre < 4mm. La presencia
de parafinas fue disminuyendo a medida que se amplió el orificio. Luego de alrededor de 40 días
se dio por finalizada esta etapa, registrándose como último dato por orificio de 3.2 mm una
presión en boca de pozo de 572 psi, un volumen de petróleo diario de 3.12 m3/d y 3 m3 de agua
(Fig. 16). El volumen total acumulado fue de 140 m3 de petróleo y 364 m3 de agua.
A la fecha de esta publicación no se cuenta con datos de flowback del pozo EaC.a-2 por
encontrarse en ejecución.
CONCLUSIONES
AGRADECIMIENTOS
Queremos expresar nuestro agradecimiento a los directivos de CGC por permitir esta publica-
ción. Además se agradece al resto de los integrantes del grupo técnico y de operaciones por llevar
adelante los trabajos diarios de este proyecto.
REFERENCIAS CITADAS
Belotti, H., F. Pagan, A. Perez Mazas, M. Agüera, J. Provincia de Santa Cruz, Argentina. IX Congreso
Rodriguez, J. Porras, G. Köhler, G. Weiner, G. de Exploración y Desarrollo.
Conforto, M. Cagnolatti, 2013. Geologic Inter- Cecioni, G., 1957, Cretaceous flysch and molasse in
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Shale Oil and Gas Potential in Austral Basin, Chile: American Association of Petroleum Ge-
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