MICROB
IOLOGIA
La microbiología es la ciencia encargada del estudio y el análisis de los microorganismos,1 seres
vivos diminutos no visibles al ojo humano (del griego «μικρος» mikros "pequeño", «βιος» bios,
"vida" y «-λογία» -logía, tratado, estudio, ciencia), también conocidos como microbios.2 Se dedica
a estudiar los organismos que son solo visibles a través del microscopio: organismos procariotas y
eucariotas simples. Son considerados microbios todos aquellos seres vivos microscópicos, estos
pueden estar constituidos por una sola célula (unicelulares), así como pequeños agregados
celulares formados por células equivalentes (sin diferenciación celular); estos pueden ser
eucariotas (células que poseen envoltura nuclear) tales como hongos y protistas; y procariotas
(células sin envoltura nuclear) como las bacterias. Sin embargo la microbiología tradicional se ha
ocupado especialmente de los microorganismos patógenos entre bacterias, virus y hongos,
dejando a otros microorganismos en manos de la parasitología y otras categorías de la biología.
Aunque los conocimientos microbiológicos de que se dispone en la actualidad son muy
amplios, todavía es mucho lo que queda por conocer y constantemente se efectúan
nuevos descubrimientos en este campo. Tanto es así que, según las estimaciones más
habituales, solo un 1 % de los microbios existentes en la biosfera han sido estudiados
hasta el momento. Por lo tanto, a pesar de que han pasado más de 300 años desde el
descubrimiento de los microorganismos, la ciencia de la microbiología se halla todavía en
su infancia en comparación con otras disciplinas biológicas tales como la zoología,
la botánica o incluso la entomología.
Al tratar la microbiología sobre todo los microorganismos patógenos para el hombre, se
relaciona con categorías de la medicina como patología, inmunología y epidemiología.
HISTORIA
La microbiología, como ciencia3, existe aproximadamente desde la segunda mitad del
siglo XIX. En el siglo III antes de Cristo, Teofrasto, sucesor de Aristóteles en el liceo,
escribió gruesos volúmenes acerca de las propiedades curativas de las plantas. Aunque
el término bacteria, derivado del griego βακτηριον ("bastoncillo"), no fue introducido hasta
el año 1828 por Christian Gottfried Ehrenberg, ya en 1676 Anton van Leeuwenhoek,
usando un microscopio de una sola lente que él mismo había construido basado en el
modelo creado por el erudito Robert Hooke en su libro Micrographia, realizó la primera
observación microbiológica registrada de "animáculos", como van Leeuwenhoek los llamó
y dibujó entonces.4
Eugenio Espejo (1747-1795) publicó importantes trabajos de medicina, como
las Reflexiones acerca de la viruela (1785), el cual se convertiría en el primer texto
científico que refería la existencia de microorganismos (inclusive antes que Louis Pasteur)
y que definiría como política de salud conceptos básicos de la actualidad como la asepsia
y antisepsia de lugares y personas.
La bacteriología (más tarde una subdisciplina de la microbiología) se considera fundada
por el botánico Ferdinand Cohn (1828-1898). Cohn fue también el primero en formular un
esquema para la clasificación taxonómica de las bacterias.
Louis Pasteur (1822-1895), considerado el padre de la Microbiología Médica, y Robert
Koch (1843-1910) fueron contemporáneos de Cohn. Quizá el mayor triunfo de Pasteur
consistió en la refutación mediante cuidadosos experimentos de la por aquel entonces
muy respetada teoría de la generación espontánea, lo cual permitió establecer firmemente
a la microbiología dentro de las ciencias biológicas. Pasteur también diseñó métodos para
la conservación de los alimentos (pasteurización) y vacunas contra varias enfermedades
como el carbunco, el cólera aviar y la rabia. Robert Koch es especialmente conocido por
su contribución a la teoría de los gérmenes de la enfermedad, donde, mediante la
aplicación de los llamados postulados de Koch, logró demostrar que enfermedades
específicas están causadas por microorganismos patogénicos específicos. Koch fue uno
de los primeros científicos en concentrarse en la obtención de cultivos puros de bacterias,
lo cual le permitió aislar y describir varias especies nuevas de bacterias, entre
ellas Mycobacterium tuberculosis, el agente causal de la tuberculosis.
Mientras Louis Pasteur y Robert Koch son a menudo considerados los fundadores de la
microbiología, su trabajo no reflejó fielmente la auténtica diversidad del mundo
microbiano, dado su enfoque exclusivo en microorganismos de relevancia médica. Dicha
diversidad no fue revelada hasta más tarde, con el trabajo de Martinus Beijerinck (1851-
1931) y Sergei Winogradsky (1856-1953). Martinus Beijerinck hizo dos grandes
contribuciones a la microbiología: el descubrimiento de los virus y el desarrollo de técnicas
de cultivo microbiológico. Mientras que su trabajo con el virus del mosaico del tabaco
estableció los principios básicos de la virología, fue su desarrollo de nuevos métodos de
cultivo el que tuvo mayor impacto inmediato, pues permitió el cultivo de una gran variedad
de microbios que hasta ese momento no habían podido ser aislados. Sergei Winogradsky
fue el primero en desarrollar el concepto de quimiolitotrofía y de este modo revelar el
papel esencial que los microorganismos juegan en los procesos geoquímicos. Fue el
responsable del aislamiento y descripción por vez primera tanto de las bacterias
nitrificantes como de las fijadoras de nitrógeno.
El cirujano inglés Joseph Lister (1827-1912) aportó pruebas indirectas de que los
microorganismos eran agentes de enfermedades humanas, a través de sus estudios
sobre la prevención de infecciones de heridas. Lister, impresionado por las
investigaciones de Pasteur sobre la participación de los microorganismos en la
fermentación y la putrefacción, desarrolló un método de cirugía antiséptica, con el fin de
evitar que los microorganismos penetrasen en las heridas. Los instrumentos se
esterilizaban con calor y se trataban los vendajes quirúrgicos con fenol, que de vez en
cuando se empleaba para rociar el campo quirúrgico. Este método tuvo resultados muy
satisfactorios y transformó la cirugía después de que Lister publicase sus resultados en
1867.Al mismo tiempo, aportaba pruebas indirectas sobre el papel de los
microorganismos en las enfermedades, pues el fenol, que destruía las bacterias, evitaba
las infecciones en las heridas.