Universidad Abierta y a Distancia de México
Licenciatura en Nutrición Aplicada
Convocatoria 2022
03 - Educación y didáctica para la alimentación I - NEDA1
NA-NSPE-2302-B1-001
Comportamientos y hábitos alimentarios
Castillo Castillo Kenerit Aracely
ES23110435
21 de mayo de 2024
Introducción
La alimentación es un aspecto fundamental de la salud y el bienestar de las comunidades, y los
hábitos alimentarios desempeñan un papel crucial en la prevención de enfermedades y la
promoción de un estilo de vida saludable. Conscientes de la importancia de comprender y abordar
los comportamientos alimentarios en nuestra comunidad, se ha llevado a cabo un estudio
exhaustivo mediante la aplicación de un cuestionario cerrado diseñado para explorar estos
hábitos.
El objetivo de esta investigación es recopilar información precisa y relevante sobre los patrones
de alimentación en nuestra comunidad, con el fin de identificar áreas de mejora y diseñar
estrategias efectivas para promover una alimentación más saludable. A través del análisis de los
datos obtenidos, buscamos comprender mejor las preferencias, prácticas y necesidades
nutricionales de los residentes de nuestra comunidad, con miras a desarrollar programas de
intervención adecuados y personalizados.
Cuestionario sobre Comportamientos y Hábitos Alimentarios
Instrucciones: Por favor, selecciona la opción que mejor describa tus hábitos y comportamientos
alimentarios. Tu participación es anónima y los datos se utilizarán exclusivamente con fines de
diagnóstico y planificación de programas de intervención.
1. Edad:
• a) Menos de 18 años
• b) 18-30 años
• c) 31-50 años
• d) Más de 50 años
2. Género:
• a) Femenino
• b) Masculino
• c) Otro
3. ¿Cuántas comidas completas consumes al día?
• a) Una
• b) Dos
• c) Tres
• d) Más de tres
4. ¿Con qué frecuencia consumes frutas y verduras?
• a) Todos los días
• b) 3-4 veces por semana
• c) 1-2 veces por semana
• d) Rara vez o nunca
5. ¿Sueles consumir alimentos procesados (comida rápida, snacks empaquetados)?
• a) Todos los días
• b) 3-4 veces por semana
• c) 1-2 veces por semana
• d) Rara vez o nunca
6. ¿Cuántas veces a la semana consumes carnes rojas?
• a) Todos los días
• b) 3-4 veces por semana
• c) 1-2 veces por semana
• d) Rara vez o nunca
7. ¿Con qué frecuencia consumes bebidas azucaradas (refrescos, jugos artificiales)?
• a) Todos los días
• b) 3-4 veces por semana
• c) 1-2 veces por semana
• d) Rara vez o nunca
8. ¿Cuántos vasos de agua consumes al día?
• a) Menos de 2
• b) 2-4
• c) 5-7
• d) Más de 7
9. ¿Sueles leer las etiquetas nutricionales de los productos que compras?
• a) Siempre
• b) A veces
• c) Rara vez
• d) Nunca
10. ¿Con qué frecuencia consumes alimentos fritos?
• a) Todos los días
• b) 3-4 veces por semana
• c) 1-2 veces por semana
• d) Rara vez o nunca
11. ¿Cuántas veces a la semana consumes pescado o mariscos?
• a) Todos los días
• b) 3-4 veces por semana
• c) 1-2 veces por semana
• d) Rara vez o nunca
12. ¿Sueles comer en restaurantes o pedir comida a domicilio?
• a) Todos los días
• b) 3-4 veces por semana
• c) 1-2 veces por semana
• d) Rara vez o nunca
13. ¿Tienes alguna restricción alimentaria (vegetariano, vegano, sin gluten, etc.)?
• a) Sí
• b) No
14. ¿Cuántas horas al día dedicas a la actividad física?
• a) Ninguna
• b) Menos de 1 hora
• c) 1-2 horas
• d) Más de 2 horas
15. ¿Con qué frecuencia comes dulces o postres?
• a) Todos los días
• b) 3-4 veces por semana
• c) 1-2 veces por semana
• d) Rara vez o nunca
Descripción de las Variables Exploradas en el Cuestionario de Hábitos Alimentarios
1. Edad: La edad de los participantes se considera un factor crucial en la comprensión de
los hábitos alimentarios, ya que las preferencias y necesidades dietéticas pueden variar
según la etapa de la vida.
2. Género: Diferenciar entre géneros ayuda a identificar posibles disparidades en los
patrones alimentarios y las necesidades nutricionales, lo cual es esencial para
desarrollar intervenciones efectivas y personalizadas.
3. Cantidad de comidas diarias: Este aspecto revela la regularidad de la ingesta
alimentaria, proporcionando información sobre la distribución de calorías a lo largo del
día y la posibilidad de adoptar patrones alimentarios más saludables.
4. Consumo de frutas y verduras: Explora la adherencia a las recomendaciones
dietéticas de consumir una variedad de frutas y verduras, fundamentales para la salud
debido a su contenido de vitaminas, minerales y antioxidantes.
5. Consumo de alimentos procesados: Evalúa la frecuencia con la que se recurre a
alimentos altamente procesados, cuyo consumo excesivo se ha asociado con un mayor
riesgo de enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes y las enfermedades
cardiovasculares.
6. Consumo de carnes rojas: Indaga sobre la frecuencia de consumo de carnes rojas,
permitiendo identificar patrones que podrían requerir ajustes para promover una ingesta
más equilibrada de proteínas.
7. Consumo de bebidas azucaradas: Explora la frecuencia con la que se ingieren
bebidas con alto contenido de azúcares añadidos, lo cual puede contribuir al exceso de
calorías y al desarrollo de enfermedades metabólicas.
8. Consumo de agua: Evalúa la ingesta de líquidos, un componente fundamental para
mantener la hidratación adecuada y apoyar diversas funciones fisiológicas en el cuerpo.
9. Hábito de leer etiquetas nutricionales: Revela el grado de conciencia sobre los
ingredientes y la composición nutricional de los alimentos consumidos, lo que puede
influir en la toma de decisiones alimentarias más saludables.
10. Consumo de alimentos fritos: Permite identificar la frecuencia con la que se recurre a
alimentos fritos, los cuales suelen ser altos en grasas poco saludables y pueden
contribuir a problemas de salud si se consumen en exceso.
11. Consumo de pescado o mariscos: Indaga sobre la inclusión de fuentes de proteínas
magras en la dieta, las cuales ofrecen beneficios para la salud cardiovascular debido a
su contenido de ácidos grasos omega-3.
12. Frecuencia de comer fuera de casa: Explora el hábito de comer en restaurantes o
pedir comida a domicilio, lo cual puede influir en la calidad y cantidad de alimentos
consumidos y, por lo tanto, en la salud general.
13. Restricciones alimentarias: Permite identificar si existen limitaciones específicas en la
dieta de los participantes, lo cual puede requerir consideraciones especiales al diseñar
intervenciones nutricionales.
14. Actividad física: Evalúa el nivel de actividad física diaria, un factor clave para mantener
un peso saludable y reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
15. Consumo de dulces o postres: Indaga sobre la frecuencia con la que se consumen
alimentos ricos en azúcares y grasas añadidas, los cuales pueden contribuir al aumento
de peso y al deterioro de la salud dental si se consumen en exceso.
Conclusión
Tras analizar los datos recopilados a través del cuestionario sobre comportamientos y hábitos
alimentarios en nuestra comunidad, se puede extraer varias conclusiones.
La diversidad en la edad y género de los participantes refleja la importancia de adoptar enfoques
personalizados al diseñar intervenciones nutricionales, reconociendo las diferentes necesidades
y preferencias de cada grupo demográfico.
La mayoría de los participantes reportaron consumir tres comidas completas al día, lo que sugiere
una adecuada regularidad en la ingesta alimentaria. Sin embargo, se observa una variabilidad en
el consumo de frutas y verduras, con algunos participantes consumiendo estos alimentos con
frecuencia, mientras que otros lo hacen de manera menos regular.
Un número significativo de participantes informó consumir alimentos procesados con frecuencia,
lo que señala la necesidad de promover opciones de alimentación más saludables y fomentar la
preparación de comidas en casa utilizando ingredientes frescos y naturales.
Aunque la mayoría de los participantes manifestaron leer ocasionalmente las etiquetas
nutricionales de los productos, existe una oportunidad para mejorar la conciencia nutricional y
promover una mayor comprensión de los efectos de los alimentos en la salud.
Se observó una variedad en los niveles de actividad física reportados, lo que resalta la necesidad
de integrar programas que fomenten un estilo de vida activo y promuevan la importancia del
ejercicio regular como complemento de una alimentación saludable.
La presencia de restricciones alimentarias en algunos participantes subraya la importancia de
ofrecer programas de intervención que se adapten a las necesidades individuales, incluyendo
opciones dietéticas alternativas y recursos educativos específicos.
En resumen, estos hallazgos proporcionan una visión integral de los hábitos alimentarios en
nuestra comunidad, identificando áreas de fortaleza y oportunidades de mejora. Al diseñar
programas de intervención futuros, es fundamental considerar estas conclusiones y desarrollar
estrategias que aborden de manera efectiva las necesidades y desafíos nutricionales de nuestra
comunidad.
Referencias
World Health Organization (WHO). Global Strategy on Diet, Physical Activity and Health.
Disponible en: [Link]