Fundamentación
La ciudadanía es un fenómeno cultural fruto de la relación entre personas que
comparten valores, creencias, costumbres, conocimientos, hábitos y una historia
común. Cada cultura pregunta y responde desde su contexto y desde su
sensibilidad construyendo un ámbito de significación propio. Entendida de esta
manera, la ciudadanía, es un proceso complejo caracterizado por dificultades y
contradicciones ya que su práctica está inserta en un contexto marcado por las
relaciones de poder y de conflicto y es allí donde la participación real y efectiva de
los sujetos sociales cobra importancia para garantizar el cumplimiento de los
derechos sancionados. Partiendo de reconocer a los adolescentes y jóvenes como
sujetos de derechos y entendiendo que desde sus propias prácticas se van
constituyendo como ciudadanos, desde este espacio curricular se trabajará para
promover una concepción de ciudadanía activa, esto implica estructurarlo partiendo
de los saberes, inquietudes y prácticas de los estudiantes, permitiendo que se
manifiesten y que participen para que se inicien en el tratamiento autónomo,
cooperativo y solidario de los desafíos actuales entendiendo que la escuela hace
posible la formación de sujetos libres y ciudadanos críticos, con capacidad para
expresarse, para actuar y, al mismo tiempo, transformar la sociedad.
Lo que se espera es poder darle a los alumnos/as una propuesta pedagógica para
la educación que garantice la terminalidad de la escuela secundaria en condiciones
de continuar los estudios en el nivel superior, pero también de ingresar al mundo
productivo con herramientas indispensables para transitar el ámbito laboral y ser
ciudadanos en condiciones de ejercer sus derechos y deberes, hacer oír su voz con
profundo respeto por las instituciones democráticas, y en la plenitud de los ejercicios
de las propias prácticas sociales y culturales.
La ciudadanía se sitúa de este modo como un concepto clave en esta propuesta
político-educativa y es entendida como el producto de los vínculos entre las
personas, y por lo tanto conflictiva, ya que las relaciones sociales en comunidad lo
son. De este modo se recuperan las prácticas cotidianas como prácticas juveniles,
prácticas pedagógicas, escolares y/o institucionales que podrán ser interpeladas
desde otros lugares sociales al reconocer las tensiones que llevan implícitas. Una
ciudadanía que se construye se desarrolla y se ejerce tanto dentro como fuera de la
escuela: al aprender, al expresarse, al educarse, al organizarse, al vincularse con
otros jóvenes y con otras generaciones.
Propósitos del Docente
Comprender la ciudadanía como una práctica fundada en el reconocimiento
de la persona como sujeto de derecho, y del Estado como responsable de su
efectiva vigencia.
Propiciar el aula como un espacio de intercambio en el que los estudiantes
piensen a la ciudadanía como una sociohistórica y como práctica política.
Analizar críticamente problemas vinculados con la ciudadanía, el Estado, la
democracia, la salud, las culturas juveniles en la actualidad y el ámbito
laboral
Posibilitar la comunicación entre pares y con el docente, la colaboración, el
desarrollo del pensamiento crítico y la creatividad.
Implementar prácticas y acciones que contribuyan a la reflexión y a generar
conciencia y participación ciudadana activa y crítica partiendo desde los
intereses de los estudiantes.
Favorecer el reconocimiento de la variedad de discursos, procesos y
prácticas ligadas a la construcción de la ciudadanía en una sociedad que se
reconoce diversa y que se propone contribuir para posibilitar la inclusión en
un mundo plural.
Analizar la organización social y política del sistema democrático en el que se
encuentran inmersos, evaluando las posibilidades, las oportunidades y las
dificultades que el mismo les ofrece.
Generar las condiciones que permitan extender lo aprendido en las clases
más allá de la escolarización a fin de construir conjuntamente herramientas
que potencien la expresión, participación y acción de los sujetos en el
ejercicio de una ciudadanía activa.
Organizar la búsqueda y el procesamiento de la información necesaria para
el análisis de situaciones, así como las estrategias de comunicación de la
producción resultante.
Entender el respeto y valoración de las diferencias como un principio
fundante de la convivencia
Reconocer el principio de igualdad de derechos y oportunidades de todas las
personas y advertir situaciones de desigualdad, discriminación y vulneración
de derechos.
Asumir la condición ciudadana de los sujetos como un poder hacer, que les
permite intervenir efectivamente en el contexto sociocultural y las relaciones
sociales.
Expectativas de Logro
Que los estudiantes logren reconocerse como sujetos de derechos y
obligaciones.
Que desarrollen prácticas de participación ciudadana activa y
comprometidas.
Que sean capaces de contextualizar toda situación realizando un análisis
crítico de las variables que se ponen en juego.
Que entiendan a los saberes que poseen y prácticas que realizan como parte
constitutiva del contexto donde viven.
Que fomenten prácticas que contribuyan a analizar y discutir el orden social y
los patrones de consumo actuales.
Que desarrollen una mirada crítica sobre las valoraciones, estereotipos y
hábitos que reconocemos en distintos actores sociales, en la vida privada y
en la vida pública
Que sean capaces de reconocer modos positivos de vincularse, advertir
situaciones depresión y/o riesgo en diferentes tipos de vínculos y desarrollar
estrategias para actuar con autonomía.
Que sean capaces de organizar la búsqueda de información necesaria para
poder analizar diferentes situaciones.
Que logren utilizar estrategias adecuadas para poder comunicar los
resultados de los aprendizajes generados como así también de las
conclusiones a las que llegaron.