Osteomielitis
Integrantes:
- Acosta Emiliano
- Gimenez Gonzalo
- Mortensen Luciano
- Valdivia Matias
La osteomielitis:
Es la infección de los huesos. Las infecciones pueden llegar a un hueso al viajar
a través del torrente sanguíneo o al extenderse desde el tejido cercano. Las
infecciones también pueden comenzar en el propio hueso si una lesión expone el
hueso a gérmenes.
Síntomas:
-Fiebre
-Inflamación, calor y enrojecimiento en la zona de la infección
-Dolor en la zona de la infección
-Fatiga
En algunas ocasiones, la osteomielitis no causa signos ni síntomas o resulta
difícil distinguirlos de otras enfermedades. Esto es especialmente válido para los
bebés, los adultos mayores y las personas con sistemas inmunitarios
comprometidos.
Cuándo debes consultar con un médico:
Consulta a tu médico si experimentas un empeoramiento del dolor en los huesos
junto con fiebre. Si estás en riesgo de contraer una infección debido a una
afección médica, una cirugía reciente o una lesión, consulta a tu médico de
inmediato si observas signos y síntomas de una infección.
Factores de riesgo:
Normalmente, los huesos son resistentes a las infecciones, pero esta protección
disminuye a medida que envejeces. Otros factores que pueden hacer que los
huesos sean más vulnerables a la osteomielitis pueden incluir los siguientes:
Lesión reciente o cirugía ortopédica:
Una fractura de hueso grave o una herida profunda por punción les da a las
bacterias una vía para entrar al hueso o tejido cercano. Una herida profunda por
punción, como la mordedura de un animal o la perforación de un clavo a través
del calzado, también puede proporcionar una vía para la infección.
La cirugía para reparar huesos rotos o para reemplazar articulaciones
desgastadas también puede abrir una vía para que los gérmenes ingresen al
hueso. Un implante ortopédico es un factor de riesgo para la infección.
Trastornos de la circulación:
Cuando se dañan o se obstruyen los vasos sanguíneos, el cuerpo tiene
dificultades para distribuir las células que combaten infecciones y evitan que
proliferen las infecciones pequeñas. Lo que comienza como un corte pequeño
puede evolucionar y convertirse en una úlcera profunda que expone el tejido
inferior y los huesos a las infecciones.
Tratamiento:
Aunque en algún momento se consideraba incurable, en la actualidad la
osteomielitis puede tratarse con éxito. La mayoría de las personas necesitan
someterse a una cirugía para extirpar las zonas del hueso que murieron.
Después de la cirugía, generalmente se necesitan antibióticos fuertes por vía
intravenosa.
Los tratamientos más comunes para la osteomielitis son la cirugía para extirpar
las partes infectadas o muertas del hueso y la administración posterior de
antibióticos por vía intravenosa en el hospital.
Cirugía:
Según la gravedad de la infección, la cirugía para la osteomielitis puede incluir
uno o más de los siguientes procedimientos:
- Drenaje de la zona infectada: Abrir la zona que rodea el hueso infectado le permite al
cirujano drenar el pus o el líquido acumulado producto de la infección.
- Extirpación de hueso o de tejido enfermos: En un procedimiento denominado
desbridamiento, el cirujano extirpa la mayor cantidad posible de hueso enfermo y toma un
pequeño margen de hueso sano para asegurarse de que se hayan extirpado todas las zonas
infectadas. Es posible que también se extirpe el tejido circundante que presente signos de
infección.
- Restauración del flujo sanguíneo al hueso: El cirujano puede rellenar los espacios
vacíos que dejó el procedimiento de desbridamiento con un pedazo de hueso o con otro
tejido, como piel o músculo, que se obtiene de otra parte del cuerpo. A veces, se colocan
rellenos temporales hasta que el paciente esté lo suficientemente sano como para recibir un
injerto de hueso o de tejido. El injerto ayuda al organismo a reparar los vasos sanguíneos
dañados y a formar hueso nuevo.
- Extirpación de objetos extraños: En algunos casos, es posible que deban quitarse los
objetos extraños, como las placas o los tornillos colocados en una cirugía anterior.
- Amputación de la extremidad: Como último recurso, los cirujanos pueden amputar la
extremidad afectada para impedir que la infección se siga extendiendo.