Un volcán es una abertura en la corteza
terrestre, por la que puede emerger el magma o
lava, junto a gases, cenizas y otros materiales
provenientes de las profundidades de la Tierra.
Pueden hallarse en otros planetas y satélites del
espacio.
Características de los
Los volcanes pueden tener muchas formas, pero
generalmente consisten en una estructura cónica
consecuencia de la deposición de materiales tras las
sucesivas erupciones. Las mismas pueden alcanzar
alturas de incluso 8000 metros sobre el nivel del mar.
Los materiales que los constituyen pueden ser diversos,
dependiendo del tipo de volcán y de la naturaleza del
subsuelo donde se produzcan.
Por otro lado, poseen un ciclo de vida prolongado y diverso,
que consiste en tres etapas:
Actividad o estado de latencia. Cuando los volcanes
pueden entrar en erupción en cualquier momento;
Inactividad o dormancia. Cuando los volcanes presentan
ciertos signos de actividad, pero no han tenido erupciones
en siglos;
Estado de extinción. Cuando no han tenido una erupción
en 25.000 años o más, aunque no es posible descartar del
todo que revivan en un momento determinado.
¿Cómo se forman los
Por lo general, los volcanes se forman en el borde
de las placas tectónicas, especialmente en donde
se ha producido la subducción de una por debajo
de otra, o sea, donde dos placas han chocado y
una de las dos se deforma hacia abajo,
sumergiéndose en el magma caliente de
la litósfera.
Los volcanes son un fenómeno natural de
reajuste de las capas superficiales del planeta.
Suelen producir nuevas rocas ígneas y cubrir la
superficie de materiales que, al enfriar, pasarán
a formar nuevos relieves.
Existen diversos tipos de volcanes, dependiendo de su
lugar de formación y de su forma específica. Los
más frecuentes son:
• Estratovolcán. Un tipo de volcán de gran
altura y forma cónica, conformado por
numerosas capas o estratos de lava
endurecida, fruto de erupciones anteriores, así
como de lapilli y cenizas endurecidas. Suelen
exceder los 2500 metros de altura y hallarse
en las placas continentales.
• Cono de escoria. Montículos cónicos de
material volcánico acumulado alrededor de
una chimenea volcánica. Dicho material se
conoce como “escoria”, suele ser vidrioso y
contener burbujas de gas atrapado enfriarse
• Caldera volcánica. Al contrario de los
anteriores, tienen forma hundida o de
depresión, producto de deslizamientos o
colapsos internos del volcán, en las que suele
albergarse agua termal, géiseres o incluso
islas volcánicas.
• Volcán en escudo. Se trata de volcanes de
gran tamaño, formados por capas basálticas
fruto de sucesivas erupciones. Poseen una
pendiente más suave, o sea, menos
pronunciada, y por lo general tienen
erupciones recurrentes a lo largo de miles o
millones de años.
• Volcán submarino. Formados en las grietas
geológicas del fondo del océano, generalmente
en las regiones próximas de las dorsales
oceánicas. Sus erupciones suelen alterar
enormemente la química de los mares
circundantes y añaden nuevas capas de
materia al lecho oceánico, ya que debido al
agua se enfría muy velozmente el magma.
Podría haber miles o millones de ellos
actualmente, dado que el estudio del lecho
marino es una posibilidad relativamente
nueva en la geología.
Como hemos visto, los volcanes pueden tener formas
muy diversas, pero un volcán “clásico” o estereotípico
consiste básicamente en:
• Una cámara magmática. Que es el enorme
depósito de roca fundida a grandes presiones
que subyace a los volcanes.
• Una chimenea. Que es el trecho que comunica
la cámara con el exterior, pudiendo ser larga o
corta dependiendo de la forma del volcán
(sobre todo de si tiene o no una cámara
magmática).
• Una garganta. Que es la apertura de la
chimenea justo en sus etapas finales.
• Un ventiladero. Que es la abertura como tal
por donde el magma entra en contacto con
el aire y despide gases hacia la atmósfera.
• Un cráter o “boca” del volcán. Que es el
límite entre la “montaña” volcánica y el inicio
del ventilador.
• Conos secundarios. En caso de que haya
ramificaciones de la chimenea, que componen
dos o más volcanes en uno.
• Una columna eruptiva. Que es el chorro de
gas y de otros materiales que se despide a la
atmósfera al inicio de una erupción volcánica.
Erupción volcánica
Se conoce como erupción volcánica a la emisión
violenta hacia la superficie terrestre de gases, cenizas
y magma hirviente, desde las entrañas de un
volcán. Se producen cuando la temperatura de la
roca fundida en el interior del manto terrestre
asciende y se produce una explosión interna,
enviando el líquido hacia la superficie.
El territorio mexicano es sumamente volcánico, así
como lo es Centroamérica y el llamado Cinturón de
Fuego del Pacífico, que alcanza costas mexicanas.
Se estima que existen alrededor de 566 volcanes, no
todos reconocidos como tales, siendo los principales
los siguientes:
• El Popocatépetl. Ubicado a unos 72 km al
sureste de la capital mexicana, posee una
forma cónica simétrica y la enorme altitud de
5500 msnm, por lo que sus cumbres se
encuentran cubiertas de glaciares perennes. Es
el segundo volcán más alto de México, pero
probablemente el más conocido.
• El Citlaltépetl. El volcán más alto de toda
Norteamérica, se eleva a unos 5747 msnm, y
es un volcán activo. Conocido como Pico de
Orizaba, se halla en el límite territorial de los
estados de Puebla y Veracruz.
• El volcán Tacaná. Ubicado en la frontera
entre México y Guatemala, se eleva a unos
4.092 msnm y posee manantiales termales
entre los 1.500 y 2.100 metros de altura, de
los que brota el agua a unos 40-55 °C, en un
lugar conocido como Agua caliente.
Video: Ascenso al volcán Tacaná.
• El Nevado de Colima. Un antiguo macizo
volcánico que se encuentra en el estado de
Jalisco y que posee unos 4.260 metros de
altura, no presenta desde hace rato ningún
tipo de actividad volcánica. Como su nombre
lo indica, sus laderas suelen estar cubiertas de
nieve durante el invierno (noviembre a
marzo). Video: Ascenso al Nevado de Colima.
• La Isla Tortuga de Baja California Sur. Esta
isla de origen volcánico ubicada en el golfo de
California, a 40 km de la costa, forma parte
de un volcán escudo de una caldera de
aproximadamente 1 km de ancho y 100
metros de profundidad.