Metáfora
La metáfora (del latín metaphŏra, tomado a su vez del griego
μεταφορά; propiamente “traslado”, “desplazamiento”; derivado de
metapheró “yo transporto”) es una figura literaria que se refiere
directamente a una cosa mencionando otra,1 es decir, es el
desplazamiento de significado entre dos términos con una finalidad
práctica y estética. Metáfora significa literalmente "transferencia de
significado".2 La metáfora es una de las figuras retóricas más
importantes.
En el campo de la Literatura, se la ha clasificado como un tropo o
identificación de dos realidades que contienen alguna semejanza
entre ellas. Por ejemplo, Miguel de Cervantes en el capítulo XIII de
la primera parte de Don Quijote de la Mancha, construye la
descripción de Dulcinea a partir de un conjunto de metáforas:
Caricatura política aparecida en la
Que sus cabellos son de oro, su frente de campos elíseos, sus
revista estadounidense Puck en
cejas arcos del cielo, sus ojos soles, sus mejillas rosas, sus
1894 del ilustrador S.D. Ehrhart en la
labios corales, perlas sus dientes, alabastro su cuello, mármol
que se muestra a una campesina, de
su pecho, marfil sus manos, su blancura nieve (....)3
nombre "Partido Demócrata", que se
refugia de un tornado de cambio
Cada par de elementos comparten una semejanza que permite la político.
idealización de la belleza de Dulcinea: ojos con soles, mejillas con
rosas, labios con el color del coral, perlas con dientes, y la blancura
de la piel se expresa mediante elementos como el mármol y la nieve.
La metáfora consiste en un tipo de analogía o asociación entre elementos que comparten alguna similitud de
significado para sustituir a uno por el otro en una misma estructura. Una metáfora expone dos cosas en
conjunto que permiten la sugerencia a compararse e interpretarse como un solo concepto. Se encuentra
básicamente en todos los campos del conocimiento, puesto que responde a convenciones semánticas dadas
por una cultura, que están implícitas en el lenguaje. Al conjunto de metáforas en una misma estructura, se le
nombra metáfora continuada o alegoría.
El término es importante tanto en teoría literaria (en la retórica tradicional donde define a un tropo de
dicción, y también en estudios recientes que la ubican como elemento fundamental para entender el discurso
narrativo bajo una perspectiva hermenéutica y fenomenológica); y en lingüística (donde es una de las
principales causas de cambio semántico).
La metáfora en teoría literaria
La Teoría literaria ha atribuido a Aristóteles los primeros estudios sobre la metáfora en su Arte Poética. Su
Tratado dio pauta a la especialización del estudio de la metáfora en varias ramas del pensamiento y en la
misma teoría literaria. Su acepción más reconocida es como tropo literario, es decir, un recurso estético que
tiene que ver con la relación entre dos términos que producen cierta tensión en el significado de un poema.
Por otro lado, a lo largo de la historia, las reflexiones en la lingüística y la filosofía condujeron a un nuevo
rumbo la abstracción de la metáfora. Solidando sus bases en un punto de vista hermenéutico, se convierte
en un umbral que da acceso a comunicación sensible. El concepto no se delimita a la forma estructural de la
poesía lírica, sino también comenzó a utilizarse en el discurso narrativo de ficción, pues se parte del punto
de que los «mundos» expresados en la literatura no difieren del mundo tangible y los procesos sensibles
comunicados por la metáfora conectan a ambos mundos. Metáfora ya no fue delimitado a un recurso
estético en la estructura formal de dos palabras, sino que adquirió un sentido simbólico que estructura a
diversas partes de un discurso, gracias a su cualidad para expresar nuevos significados tanto conceptuales
como sensoriales implícitos en las frases descriptivas.
La definición aristotélica de la metáfora (s. IV a. C.)
De Aristóteles proviene la primera definición teórica sobre la metáfora. El concepto aristotélico de
Metáfora es la siguiente: «Metáfora es transferencia de un nombre de una cosa a otra».4 Metáfora se
entendía como una sustitución de un nombre por otro.
Aristóteles llama nombre a cada objeto y con respecto a sus cualidades o aspectos propios los clasifica en
dos categorías o paradigmas: el primero corresponde a los nombres de género y el segundo a nombres de
especie. También distingue entre un lenguaje común y un lenguaje estético y metafórico. El común sugiere
que cada nombre sea combinado con estructuras pertenecientes a su misma categoría: los nombres de
especie son conjugados y estructurados con términos correspondientes a su mismo grupo. Y los nombres de
género también.
Un poeta, siendo capaz de observar las semejanzas entre nombres que no pertenecen al mismo grupo, hace
movimientos o transferencias que dotan al lenguaje común en lenguaje metafórico.
La transferencia de sentido puede darse de cuatro formas:
1. De especie a especie
2. De la especie al género
3. Del género a la especie
4. Metáfora por analogía
A partir de esa clasificación semántica de las cosas, se expresa una forma matemática para sustituirlos;
mostrando que el resultado es una metáfora, un resultado con un nuevo significado estético o bello.
«Aristóteles define a la metáfora como un doble mecanismo metonímico de cuatro términos, el segundo
mantiene la misma relación que el cuarto con el tercero: B es a A, lo que D es a C; la vejez es a la vida lo
que el atardecer es al día. Entre vejez y vida se da la relación metonímica, y el desplazamiento analógico se
funda en la continuidad».5
Además, considera una relación intrínseca entre poética y moralidad:
«Es sobre todo lo demás importante el saberse servir de las metáforas, que en verdad, esto solo no se puede
aprender de otro, y es índice de natural bien nacido, porque la buena y la bella metáfora es contemplación
de semejanzas»6
La tradición posterior aristotélica
La tradición que continuó a Aristóteles, enfocó su atención en el carácter antes mencionado por el filósofo,
donde metáfora pertenece a la transferencia o sustitución de un sintagma dentro de sus paradigmas, con el
fin de desarrollar semejanzas entre dos términos en un lenguaje lírico. La metáfora jugó un papel muy
importante en la poesía a partir del Barroco. (Véase Conceptismo y Culteranismo). Hasta el siglo xviii, a
partir de César Chesneau Dumarsais, con su tratado sobre los tropos (Traité des tropes) 1730, la percepción
acerca de la metáfora evolucionó hacia un criterio sintagmático, constituyéndose como un tropo, un
producto de la unión de la combinación de términos.7
La concepción de la metáfora como un proceso de sustitución cambia a finales del siglo xviii, con los
estudios de Ivor Armstrong Richards y de William Empson, que reemplazan el carácter de sustitución por el
de la interacción de significados, pues ellos consideran que el origen de la metáfora está en el pensamiento
y no en la palabra, de modo que al combinarse esos rasgos, producen una significación más compleja que
por separado.8
La metáfora como figura retórica
La metáfora es una [figura retórica] que consiste en denominar, describir o calificar una palabra a través de
su pensamiento o idea con otra palabra, por lo tanto se clasifica dentro de los tropos. Consta, pues, de tres
elementos:
El tenor o término real es aquello de lo que en realidad se habla;
El vehículo o término imaginario es algo que se asemeja al término real;
El fundamento es la semejanza entre el tenor y el vehículo.
Así, en la predicación metafórica «Tus ojos son el mar», el sintagma los ojos es el tenor; el mar es el
vehículo y el fundamento es el color azul oscuro de los ojos,como decirle que lindos ojos tienes. La
metáfora se diferencia de la comparación o símil (que también asocia dos términos en función de su
semejanza) porque en vez de relacionar dichos términos mediante verbos que indican semejanza («Tus ojos
se parecen al mar») u oraciones comparativas («Tus ojos como el mar»), los une sólo mediante el verbo ser
(«Tus ojos son el mar») o convirtiendo uno de los términos en complemento del nombre («El mar de tus
ojos») o aposición («Tus ojos, el mar») del otro. Es decir, una comparación establece que A es como B; una
metáfora dice que A es B o sustituye B por A. La metáfora afirma que los dos objetos de comparación son
idénticos, y la comparación establece una similitud. Dado que esta diferencia es formal, muchos teóricos
posteriores a esa definición,optan por tratar la comparación (o símil) y la metáfora como un único
fenómeno, denominado a veces imagen.9
La metáfora en la que aparecen ambos términos se denomina metáfora explícita. Cuando el término real no
aparece, se la denomina metáfora implícita («Los lagos de tu rostro»).
Al expresar algo a partir de otra cosa, se establece (o se llega a descubrir) una correspondencia (la
semejanza) entre los términos identificados. Esta puede ser trivial o resultar sorprendente, en cuyo caso las
palabras que expresan el término imaginario adquieren resonancias inesperadas.10 A lo largo de la historia
de la literatura, se observa una progresión en la semejanza, que en un primer momento se refiere a aspectos
sensibles como la forma y el color, pero va volviéndose más abstracta, hasta alcanzar un caso límite (la
imagen visionaria) en que lo único que resulta semejante entre el término real y el imaginario es la emoción
que ambos suscitan en el poeta.11
La metáfora como símbolo. El grupo "M"
En la Retórica general (1970), metáfora es una modificación del sentido de elementos no lingüísticos que se
comparan: los semas o unidades mínimas de significación comunes entre dos signos (no necesariamente
lingüísticos) entran en contacto. Consideran a la metáfora un símbolo, por lo cual implica una correlación
entre la imagen y la cultura, una visión semiótica. En otras palabras, el grupo "M"12 buscó una explicación
de la metáfora a partir de elementos mínimos de significación, «semas», que al interactuar los de una
estructura con los de la otra estructura en una "intersección", producen un nuevo significado: un ejemplo,
en palabras de Helena Beristáin, es el verso de Pablo Neruda: «En la cadera clara de la costa». En la
interacción entre el sustantivo «cadera clara» y el genitivo «de la costa», hay un "excedente de sentido"
entre semas comunes: la línea clara de la piel humana y la línea clara del litoral de la tierra. Además, los
semas no comunes («ser humano» y «costa») permiten apreciar una metáfora especial, denominada
«sensibilizadora», pues dota de características humanas a algo que no lo es; lo que tradicionalmente se había
denominado prosopopeya.
La metáfora viva
La metáfora viva (1975) se fundamenta en la epistemología de Husserl, y en la semántica de Emile
Benveniste. Es un método de interpretación compuesto por ocho estudios donde Paul Ricoeur defiende el
carácter hermenéutico de la metáfora, anteriormente propuesto por Friedrich Nietzsche y José Ortega y
Gasset. Dota a la metáfora de la condición para describir la realidad mediante un lenguaje simbólico y por
ende, prístino. No obstante, sus textos bajo una concepción filosófica y lingüística, establecen
interconexiones con los estudios literarios del siglo xx, ubicando a la metáfora como un primer nivel
conceptual dentro del discurso. Ricoeur toma como unidad mínima de significación conceptual a la frase,
pero no descarta como forma también a la palabra.
En este libro introduce el concepto de metáfora viva. El valor primordial de la metáfora no reside en ser
ornamental, sino que ofrece nuevos niveles de información, por medio de una metáfora planteada en un
texto, más allá de los significados que puede tener en un primer nivel, corresponde en paralelo a acciones
humanas. Ante este punto de vista, los mundos expresados en la literatura no difieren del mundo humano y
la metáfora juega el papel de «activar» ese recuerdo por medio de instantes reflejados en semas que
reconstruyen percepciones y conceptos, que se encadenan en la construcción de un mensaje más amplio.
Los teóricos literarios han utilizado este concepto para el análisis hermenéutico de textos poéticos. Se
estudia un discurso desde un punto de vista estructuralista; es decir, partiendo de la metáfora-frase como
unidad primera de significación conceptual de una estructura mayor, con intenciones literarias.
La metáfora no solo se percibe como un elemento con resonancias con el pensamiento humano en que se
escribe el texto, sino también con las demás metáforas y estructuras que completan el poema.
La metáfora icónica, la narratividad metafórica
Luz Aurora Pimentel, retoma como antecedente la metáfora viva de Paul Ricoeur aplicada a la teoría
literaria de los textos de ficción y enfoca su estudio en el discurso narrativo. La metáfora es una estructura
que revela su carácter de abstracción al pensarse desde varios niveles.
A diferencia de Ricoeur que ubicaba un carácter simbólico en la metáfora, reconoce su valor icónico dentro
del discurso ficcional, como una significación sintética y simultánea, una tensión entre dos contextos que
produce el placer estético y que reconstruye espacios dentro del discurso, no solo inteligibles, sino sensibles.
La metáfora en lingüística
La metáfora es una de las vías de cambio semántico más comunes. A menudo el uso metafórico de alguna
palabra coexiste con el literal hasta adquirir rango propio: la falda de la montaña recibe este nombre por su
parecido con las faldas, las patas de los muebles por las patas de los animales, el ratón del ordenador por el
pequeño mamífero roedor, etc.
La metáfora en lingüística cognitiva
Según la perspectiva desarrollada por Lakoff y Johnson dentro de la lingüística cognitiva, la metáfora es un
mecanismo de la cognición humana que permite entender y experimentar un tipo de cosas en términos de
otra, es decir, la metáfora permite manejar conceptos abstractos y complejos mediante otros más concretos y
sencillos.
Metáforas conceptuales
Un ejemplo común, recogido en Cuenca (2007), está en el concepto de ideas, el cual manejamos en
términos asociados al concepto alimentos: LAS IDEAS SON ALIMENTOS corresponde a la metáfora conceptual
que sistematiza expresiones metafóricas como No me trago eso que dices, El tema es difícil de digerir,
¿metáforas? ¿con qué se comen?, entre otras. De acuerdo con Lakoff y Johnson, la estructura interna de la
metáfora contiene un dominio origen, el cual presta sus conceptos, y un dominio destino, en el que se
superponen los conceptos prestados. En la metáfora conceptual LAS IDEAS SON ALIMENTOS, el dominio
origen es ALIMENTOS, mientras que IDEAS el dominio destino.
Los dominios origen y destino se enlazan mediante el establecimiento de correspondencias ontológicas y
correspondencias epistémicas. Las correspondencias ontológicas vinculan porciones de ambos dominios,
en el caso de la metáfora mencionada IDEAS corresponde a ALIMENTOS, DIGERIR corresponde a
COMPRENDER. Las correspondencias epistémicas «expresa[n] las intuiciones que extraemos del dominio
origen para razonar sobre el dominio destino» (Cuenca, 2007, p. 102), en este caso, si los alimentos nutren
el cuerpo, las ideas nutrirían la mente.
Otras metáforas conceptuales, presentadas por Lakoff y Johnson (1995) y Cuenca (2007), son:
UNA DISCUSIÓN ES UNA GUERRA: Ej. Tus argumentos son indefendibles.
LAS TEORÍAS SON EDIFICIOS: Ej. Su tesis se construye sobre cimientos débiles.
EL AMOR ES UNA GUERRA: Ej. No dejaré de pelear por su amor.
EL TIEMPO ES ALGO VALIOSO: Ej. No desperdicies tu tiempo.
Metáforas orientacionales
De acuerdo con Lakoff y Johnson (1995), son otro tipo de metáforas en las que no se estructura un
concepto en términos de otro, la mayoría se relacionan con orientaciones espaciales arriba-abajo, dentro-
fuera, delante-detrás, central-periférico; el funcionamiento de estas metáforas se basa en la experiencia física
y cultural de los individuos. Por ejemplo, en español existen las siguientes relaciones:
FELIZ ES ARRIBA, TRISTE ES ABAJO: Ej. levantar el
ánimo, estar deprimido.
MÁS ES ARRIBA, MENOS ES ABAJO: Ej. el precio es muy elevado, el desempleo va a la baja.
UNA CONDICIÓN SOCIAL FAVORABLE ES ARRIBA, UNA CONDICIÓN SOCIAL DESFAVORABLE ES
ABAJO: Ej. Lo más bajo de la sociedad, Está escalando en las clases sociales.
Metáforas de imagen
Son otro tipo de metáforas, “son metáforas concretas que proyectan la estructura esquemática de una
imagen sobre la de otra” (Cuenca, 2007, p. 104). Algunos ejemplos sencillos son Italia es una bota, El
ratón de la computadora o La boca del río.
Véase también
Alegoría
Figura retórica
Imagen
Juego de palabras
Metonimia
Tropo
Lingüística cognitiva
Nave del Estado
Rueda de la fortuna
Referencias bibliográficas
1. «Definition of METAPHOR» ([Link]
[Link] (en inglés). 17 de febrero de 2024. Consultado el 25 de febrero
de 2024.
2. Soto-Andrade, J. (2020). Metaphors in Mathematics Education. En S. Lerman (Ed.),
Encyclopedia of Mathematics Education (pp. 619-625). Springer.
3. CERVANTES, Miguel de. Don Quijote de la Mancha, primera parte, cap. XIII,p.115
4. Aristóteles, La poética. Capítulo XX1, P.99.
5. BERISTÁIN, Helena. Diccionario de retórica y poética. p. 313.
6. Aristóteles, [Link]., p.99.
7. Beristáin, Helena, [Link]. p. 313.
8. Ídem
9. Así Carlos Bousoño (1985), que habla de imagen, y Philip Wheelwright, que asegura que
«conviene olvidar por completo la clásica distinción de los gramáticos entre metáfora y
símil» (Wheelwright 1979: 71).
10. Se produce así «una percepción intuitiva de la semejanza de lo desemejante» (Wheelwright
1979: 75).
11. Bousoño 1985: I 187-231, que cita como ejemplo una imagen de Vicente Aleixandre: «un
pajarillo es como un arco iris». En este caso, según Bousoño, la única semejanza del
pajarillo y el arco iris es que ambos nos provocan sensaciones de inocencia y ternura (p.
195). Wheelwright distingue un tipo de metáfora, la diáfora, en que los términos asociados
no lo son en función de ninguna semejanza, sino porque el poeta elige yuxtaponerlos para
crear una realidad nueva, que no se puede reducir a ningún término real previo
(Wheelwright 1979: 79-87).
12. Beristáin, H. (1995). Diccionario de retórica y poética. 7a. ed. Universidad Nacional
Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Filológicas. México: Porrúa. ISBN 968-
452-877-9
Enlaces externos
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