Español
Escuela: Lic. Benito Juárez García
Nombre: Cortes Romero Ana Elizabeth
Poemas
Fecha: 31/05/2024
POEMAS
“Amor eterno” (Gustavo Adolfo Bécquer)
Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.
“Amor de tarde” (Mario Benedetti)
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme “¿Qué tal?” y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.
“Rima XXIII” (Gustavo Adolfo Bécquer)
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso… ¡Yo no sé
qué te diera por un beso!
“Desvelada” (Gabriela Mistral)
Como soy reina y fui mendiga, ahora
vivo en puro temblor de que me dejes,
y te pregunto, pálida, a cada hora:
«¿Estás conmigo aún? ¡Ay, no te alejes!»
Quisiera hacer las marchas sonriendo
y confiando ahora que has venido;
pero hasta en el dormir estoy temiendo
y pregunto entre sueños: «¿No te has ido?»
“Al oído de una muchacha” (Federico García Lorca)
No quise.
No quise decirte nada.
Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de risa y de oro.
Se meneaban.
No quise.
No quise decirte nada.
“¿Deseas que te amen?” (Edgar Allan Poe)
¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,
el rumbo de tu corazón.
Solo aquello que eres has de ser
y aquello que no eres, no.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el amor… un sencillo deber.
“El amor” (Francisco Hernández)
El amor, rodeado casi siempre por un antojo
de olvido, avanza resuelto hacia las trampas
creadas para cazar osos con piel de leopardo
y serpientes con plumas de cóndor.
Y el amor sobrevive a las heridas y ruge,
voladora, la envidia de los venenosos.
“Quien alumbra” (Alejandra Pizarnik)
Cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
mi temor palabras, poemas.
Sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.
“La voz” (Heberto Padilla)
No es la guitarra lo que alegra
o ahuyenta el miedo en la medianoche.
No es su bordón redondo y manso
como el ojo de un buey.
No es la mano que roza o se aferra a las cuerdas
buscando los sonidos,
sino la voz humana cuando canta
y propaga los ensueños del hombre.
“Son amigos” (Arjona Delia)
Amigos, los que te dan fuerza
cuando te encuentras oprimido.
Aquellos que tienden la mano
cuando sientes que has perdido.
Son los que dan esa energía
cuando te sientes abatido,
limpian el aire que respiras,
cuando saben que estás vencido.
Una sonrisa siempre brinda
¡porque son amigos queridos!
Dan la fuerza que necesitas,
¡porque de amor están vestidos!
“Síndrome” (Mario Benedetti)
Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.
“Pegasos, lindos pegasos” (Antonio Machado)
Pegasos, lindos pegasos,
caballitos de madera.
Yo conocí siendo niño,
la alegría de dar vueltas
sobre un corcel colorado,
en una noche de fiesta.
En el aire polvoriento
chispeaban las candelas,
y la noche azul ardía
toda sembrada de estrellas.
¡Alegrías infantiles
que cuestan una moneda
de cobre, lindos pegasos,
caballitos de madera!
“Ese beso” (Claribel Alegría)
Ese beso de ayer
me abrió la puerta
y todos los recuerdos
que yo creí fantasmas
se levantaron tercos
a morderme.
“A la mar” (Francisco de Quevedo)
La voluntad de Dios por grillos tienes,
Y escrita en la arena, ley te humilla;
Y por besarla llegas a la orilla,
Mar obediente, a fuerza de vaivenes.
En tu soberbia misma te detienes,
Que humilde eres bastante a resistilla;
A ti misma tu cárcel maravilla,
Rica, por nuestro mal, de nuestros bienes.
¿Quién dio al pino y la haya atrevimiento
De ocupar a los peces su morada,
¿Y al Lino de estorbar el paso al viento?
Sin duda el verte presa, encarcelada,
La codicia del oro macilento,
Ira de Dios al hombre encaminada.
“El desvío” (Pablo Neruda)
Si tu pie se desvía de nuevo,
será cortado.
Si tu mano te lleva
a otro camino
se caerá podrida.
Si me apartas de tu vida
morirás
aunque vivas.
Seguirás muerta o sombra,
andando sin mí por la tierra.
“La montaña rusa” (Nicanor Parra)
Durante medio siglo
La poesía fue
El paraíso del tonto solemne.
Hasta que vine yo
Y me instalé con mi montaña rusa.
Suban, si les parece.
Claro que yo no respondo si bajan
Echando sangre por boca y narices.
“Aquí” (Octavio Paz)
Mis pasos en esta calle
Resuenan
En otra calle
Donde
Oigo mis pasos
Pasar en esta calle
Donde
Sólo es real la niebla.
“De otoño” (Rubén Darío)
Yo sé que hay quienes dicen: ¿por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?
Ésos no ven la obra profunda de la hora,
la labor del minuto y el prodigio del año.
Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa,
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:
¡dejad al huracán mover mi corazón!
“Las seis cuerdas” (Federico García Lorca)
La guitarra,
hace llorar a los sueños.
El sollozo de las almas
perdidas,
se escapa por su boca
redonda.
Y como la tarántula
teje una gran estrella
para cazar suspiros,
que flotan en su negro
aljibe de madera.
“Deletreos de armonía” (Antonio Machado)
Deletreos de armonía
que ensaya inexperta mano.
Hastío. Cacofonía
del sempiterno piano
que yo de niño escuchaba
soñando… no sé con qué,
con algo que no llegaba,
todo lo que ya se fue.
“América, no invoco tu nombre en vano” (Pablo Neruda)
AMÉRICA,
no invoco tu nombre en vano.
Cuando sujeto al corazón la espada,
cuando aguanto en el alma la gotera,
cuando por las ventanas
un nuevo día tuyo me penetra,
soy y estoy en la luz que me produce,
vivo en la sombra que me determina,
duermo y despierto en tu esencial aurora:
dulce como las uvas, y terrible,
conductor del azúcar y el castigo,
empapado en esperma de tu especie,
amamantado en sangre de tu herencia.
“El enamorado” (Jorge Luis Borges)
Lunas, marfiles, instrumentos, rosas,
lámparas y la línea de Durero,
las nueve cifras y el cambiante cero,
debo fingir que existen esas cosas.
Debo fingir que en el pasado fueron
Persépolis y Roma y que una arena
sutil midió la suerte de la almena
que los siglos de hierro deshicieron.
Debo fingir las armas y la pira
de la epopeya y los pesados mares
que roen de la tierra los pilares.
Debo fingir que hay otros. Es mentira.
Sólo tú eres. Tú, mi desventura
y mi ventura, inagotable y pura.
“Crisis” (Francisco Gálvez)
Tu voz parece de otro tiempo,
ya no tiene aquel tono cálido
de antes, ni la complicidad
de siempre, sólo son palabras
y su afecto es ahora discreto:
en tus mensajes ya no hay mensaje.
“Amor constante más allá de la muerte” (Francisco de Quevedo)
Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;
Mas no, de esotra parte, en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, más tendrá sentido;
Polvo serán, más polvo enamorado.
“Menos tu vientre” (Miguel Hernández)
Menos tu vientre,
todo es confuso.
Menos tu vientre,
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
Menos tu vientre,
todo es oculto.
Menos tu vientre,
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.
Menos tu vientre,
todo es oscuro.
Menos tu vientre
claro y profundo.
Historia
Escuela: Lic, Benito Juarez Garcia
Nombre: Cortes Romero Ana Elizabeth
Objetos en Nahuatl
Fecha: 31/05/2024
Objetos en Nahuatl
1. Atl: significa agua.
2. Amatlajkuiloli: se refiere a cualquier escritura en papel.
3. Amoch: término utilizado para decir libro. También se puede decir amochtli.
4. Atsintla: usada para decir “debajo del agua”.
5. Chachapali: expresión utilizada para nombrar una olla de barro.
6. Chantli: vocablo usado para decir hogar.
7. Chicahuacatlazotla: se refiere al acto de amar apasionadamente.
8. Choquizotlahua: una palabra que utilizaban para referirse específicamente a la
sensación de cansancio por haber llorado mucho.
9. Comalli: es un instrumento de cocina, usado tradicionalmente en la cocina para
cocer o freír alimentos.
10. Copalli: significa resina, y se usaba para identificar una producida a partir de la
savia de árboles tropicales.
11. Cualancaitta: se utiliza cuando se habla con odio de alguien que no está presente.
12. Ejekatl: se le dice así al viento.
13. Itollani: es el deseo intenso de querer ser alabado.
14. Kua: palabra que significa comer.
15. Kuali: representa el adjetivo bueno.
16. Kuejkuejtsij: se utiliza para indicar que un niño es pequeño.
17. Mahuizototoca: el deseo de tener riquezas.
18. Mamati: se usa para describir la sensación de vergüenza ajena.
19. Moaltia: término usado para decir bañarse.
20. Mostla: indicador de tiempo que significa mañana.
21. Moyolchichiliani: es la acción de sentirse motivado por segunda vez hacia la misma
tarea.
22. Moyoleuhqui: se usa para describir la sensación de estar enamorado.
23. Paki: para decir que estás feliz.
24. Temachtilli: usado para indicar que es un alumno o aprendiz.
25. Tepetl: palabra para referirse a una montaña o cerro.
26. Tlali: se refiere a la tierra, el suelo que pisan.
27. Tlamauisoltik: utilizado para indicar que algo es maravilloso.
28. Tlasohkamati: término usado para dar las gracias.
29. Tlaxochimako: se refiere a una ofrenda floral.
30. Xochitl: significa flor.