0% encontró este documento útil (0 votos)
45 vistas65 páginas

Niñez - Modulo 2

resumen segundo parcial de niñez

Cargado por

Valen Prada
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
45 vistas65 páginas

Niñez - Modulo 2

resumen segundo parcial de niñez

Cargado por

Valen Prada
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Psicología Evolutiva: Niñez

Módulo 2: Los dos primeros años de vida.

Primeras inscripciones, primeras ligazones (Cap. 1, pp.


31-38): En La fundación de lo inconsciente.

● Un modelo de los orígenes del psiquismo (puesta a prueba de la


Metapsicología clínica)
1920 con Más allá del principio de placer: Como Freud aborda el dormir.
Analiza la relación entre procesos primarios y sueños, de discernir las condiciones que
permiten el dormir y el soñar. Diferenciando “vivencia de dolor” cantidades que irrumpen
desde el exterior y “afectos” cantidad endógena desligada desde el interior.

El niño se duerme siempre que no le moleste ninguna necesidad o estímulo del exterior. Se
adormece con la satisfacción (al pecho). La condición del dormir es el descenso de la carga
endógena en el núcleo. Al dormir, se encuentra en el estado ideal de inercia y posee
parálisis motriz, el estado del dormir se inicia y es provocado por el cierre de los órganos
sensoriales.

Un cierto estímulo hará variar el destino de la descarga, oponiéndose al principio de inercia,


aún así, el principio de inercia es quebrantado por otra causa. Las neuronas reciben
estímulos desde el cuerpo mismo, estímulos endógenos deben descargarse (de estos
estímulos no se puede huir).
Que el principio de inercia (tendencia a la descarga a 0 de la cantidad) sea quebrantado
desde el comienzo, inaugura algo importante.
Hay estímulos de los que no se puede huir, desde ahí se inaugurará la pulsión.
El principio de inercia es quebrantado por la intromisión de algo endógeno de lo que no se
puede huir, este principio no rige los destinos de la vida psíquica en tanto vida sexual, sino
los modos de evacuación de lo autoconservativo.

La necesidad nutricia puede ser descargada a 0, pero lol desligado de la necesidad


biologica, eso que puede ser reprimido y se rehusa a la descarga a 0, irrumpe alterando
para siempre sus modos de funcionamiento.

Que haya estímulos endógenos sin capacidad de fuga motriz, es lo que definirá que el
principio de inercia se vea perturbado y lo que producirá las variaciones que llevarán de la
inercia a la constancia (una constancia que se inscribe en el interior de las series
placer-displacer).

● ¿De qué modo se resuelven las tensiones?:

1
Para dar la acción que alivia la tensión ( “acción específica”), hace falta una operación que
es independiente de la cantidad endógena, pues el individuo está bajo un “apremio de la
vida”.

¿Qué pasa cuando se produce este incremento de cantidad?:


Es necesaria esa acción específica, pero es imposible que la haga el niño en sus
comienzos. Debe ser realizada en un auxilio ajeno: un adulto otro experimentado advierte el
estado del niño. Esta vía de descarga cobra la función secundaria de la comunicación y el
inicial desvalimiento del ser humano es la fuente primordial de todos los motivos morales.

La aparición de un apremio de la vida (tensión de necesidad): Estímulos corporales


endógenos al organismo pero exógenos al sistema neuronal o aparato del alma, ingresan al
psiquismo. ¿Por qué esta conversión de energía exterior en energía interior? (¿Qué es lo
que hace que un estímulo exterior devenga excitación interior?)

El principio de inercia es perturbado por algo que tiene que ver con transformaciones, por
las que el aparato queda expuesto a impulsiones, efecto de la impulsión del otro, o sea
restos desprendidos de la sexualidad del otro están inscritos: Si el adulto otro que auxilia,
ha operado la acción específica, es capaz de consumar en el interior de su cuerpo la
operación requerida para cancelar el estímulo endógeno.

El todo constituye una vivencia de satisfacción; lo que se inscribe no es la disminución de la


tensión de necesidad, sino la experiencia en la cual el adulto que socorre es inscrito.

● Consecuencias de la vivencia de satisfacción:


- A partir de la vivencia de satisfacción, se instala un funcionamiento alucinatorio:
movimiento psíquico ligador a un conglomerado representacional en el momento en
que surge la tensión de necesidad, que ligó la energía sobrante a representaciones
apaciguantes (vivencia de satisfacción).
- Freud explica el movimiento deseante: a partir del hambre (tensión de necesidad) se
re-activan conexiones con imágenes-recuerdo apaciguantes. Siendo entonces
definido el deseo como un movimiento psíquico que arranca desde el estado de
displacer y apunta al placer.

Silvia Bleichmar: Las primeras huellas están ligadas al psiquismo y al ICC del adulto
cuidador.
Se plantea un origen endógeno o exógeno del psiquismo.
El ICC (el psiquismo) tiene un origen exógeno, no heredado.
Relación estrecha y directa con la crianza y las necesidades auto-conservativas satisfechas
por un adulto con su psiquismo constituido.
Esas primeras inscripciones son parte de la generación del psiquismo en el bebe.

Señala la constitución del yo.


La ligazones; el yo se organizara con ligaduras y es ese adulto cuidador (mayoritariamente
ese adulto es la mamá) quien implanta aspectos de su propia sexualidad infantil.
INTERSUBJETIVIDAD: vínculo del bebe y el adulto encargado de la crianza, cómo se
relaciona, la libidinización de la madre a su bebe.

2
A partir de la necesidad y el encuentro con el otro, se produce el pasaje del “real biológico”
(organismo biológico) al incipiente sujeto sexuado (sujeto psíquico).

● Relación entre psiquismo temprano y psiquismo materno


- De lo nutricio a la sexualidad.
- origen exógeno del psiquismo y la pulsión.
- ICC no existe en los comienzos, es producto de la cultura, fundado desde la relación
libidinal con el adulto/semejante.

La importancia de la intersubjetividad en los principios de la vida: El pensar la conformación


del psiquismo a partir de la relación de intercambio bebe ←→ adulto.

En relación al origen de la pulsión: Silvia B. plantea la paradoja que inaugura el adulto


otro al saciar/aliviar las tensiones biológicas, otras tensiones, de orden sexual, que
inauguran el motor que complejiza al aparato psíquico.

● Conceptos Freudianos que usa Silvia B.:


- Desvalimiento: Imposibilidad de autosatisfacer necesidades biológicas.
- Mecanismo de fuga: Actividad motora involuntaria para apartar estímulos
perturbadores.
- Apremio de la vida: Necesidades que generan urgencia de ser satisfechas (ej:
hambre).
- Acción específica: Acción que cancela el estímulo (ej: tomar la teta/mamadera para
saciar el hambre).

Freud lo llamó desvalimiento, pero Silvia B. lo llamo DESBORDE BIOLÓGICO.


También adoptó el término de MONTANTE ADAPTATIVO BIOLÓGICO (Capacidades
adaptativas con las que se nace); habilita la tendencia a la descarga que se manifiesta en la
acción inespecífica (llanto - alteración interna a través de la motilidad (freud)).
Hay estímulos internos de los que es imposible la fuga (mediante la motilidad), es necesaria
la acción específica del auxilio ajeno.

La pulsión: Los estímulos endógenos de los cuales no se puede huir.


Imponen el trabajo de cualificación: (placer - displacer) del estímulo y devienen el motor del
progreso psíquico (Pág. 32 y 33).

3 ensayos de teoría sexual: La sexualidad infantil


El descuido de lo infantil.
Es un error afirmar que la pulsión sexual falta en la infancia y solo despierta en la pubertad.
Para Freud, la existencia de una pulsión sexual en la infancia posee carácter de LEY.

● Amnesia Infantil (primeros años, hasta 7 u 8)

3
-Oculta los comienzos de la vida sexual, se trata de una amnesia semejante a la de los
neuróticos respecto a vivencias posteriores; consiste en un mero apartamiento de la
conciencia (represión).
-Debe darse esta tal represion de modo que se den otras represiones a futuro, lo reprimido
permanece inconsciente, registrado como huella mnemica, se reanima post-pubertad y se
asocian las vivencias sexuales infantiles con vivencias actuales y se reprimen por
asociacion. Todo lo que haga nexo asociativo con las vivencias iniciales reprimidad, sera a
su vez, reprimido.
-Aquellas vivencias iniciales reprimidas, actúa como fuerza de atracción a todo lo que haga
nexo asociativo.

● Las exteriorizaciones de la sexualidad infantil:


- El Chupeteo: acción de succionar parte de la piel con el simple objetivo de mamar,
sin el fin de nutrición.
Existe ganancia de placer y necesidad de repetición de esa satisfacción. (Placer
vivenciado y ahora recordado). La acción de mamar lleva al adormecimiento. Ahora
la boca cumple el rol de nutrición y a su vez, rol de ganancia de placer en un campo
de acción recíproco. Da cuenta del pasaje del cuerpo biológico al cuerpo erógeno.
- Autoerotismo: La pulsión se satisface con el propio cuerpo.
- Fase anal: Las heces activan la zona anal como erogena.
- Fase Fálica: Se desarrollan las teorías sexuales infantiles entre ellas, la premisa
universal del pene.
- Latencia: periodo comprendido entre la declinación de la sexualidad infantil y el
comienzo de la pubertad.
El neonato trae fragmentos de mociones sexuales que siguen desarrollándose hasta
cierto punto, luego sufren una sofocación progresiva.
Durante la latencia, se observa disminución en las actividades sexuales, la
dessexualización de las relaciones de objeto y los sentimientos.

Freud utilizó el chupeteo como modelo de las exteriorizaciones sexuales infantiles.


La exteriorización infantil nace apuntalada en funciones corporales importantes para la vida;
aún no conoce objeto sexual.
La pulsión en un comienzo es autoerótica, la acción del chupeteo se rige por la búsqueda
de un placer ya vivenciado y ahora recordado (la nutrición).
El apuntalamiento: pulsión sexual apoyada en función de conservación que luego se pierde.

La zona erógena: Partes del propio cuerpo erogenizadas en el intercambio con el otro, hay
recortes (placer de órgano) que son determinados por el efecto de los cuidados maternales
o el encuentro con un otro.

● Caracteres de las zonas erógenas:


Sector de la piel o de la mucosa en la cual, estimulaciones de cierta clase, causan
sensación de placer, de determinada cualidad.
Para que se cree la necesidad de repetirla, esa satisfacción debe de haberse dado
anteriormente.
Se da un particular sentimiento de tensión que posee carácter displacentero.

4
Picazón o estímulo condicionado centralmente y proyectado a la zona erógena periférica.
(trabazón hacia lo corporal).
Existen zonas predestinadas (como los genitales), pero como se evidencia con el chupeteo,
cualquier zona puede ser erógena.

● Meta sexual infantil:


Consiste en producir la satisfacción mediante la estimulación apropiada de la zona erógena.
(Sin tapujos).

● Activacion de la zona anal:


Zona anal: Es apta para proporcionar un apuntalamiento de la sexualidad en otras funciones
corporales. Los niños sacan partido de la estimulacion erogena de la zona anal reteniendo
las heces.

● Perversos polimorfos:
No hay diques anímicos. El niño tiene una disposición perversa polimorfa, puede practicar
toda transgresión posible; no existen diques anímicos (sentimiento de asco, vergüenza,
moralidad…) y tropiezan con escasas resistencias debido a esto. Pueden llevar a cabo
cualquier práctica sin escrúpulos ni vergüenza.
Los niños en su vida sexual muestran componentes que envuelven a otros como objetos
sexuales.

● Inhibiciones sexuales:
Durante este periodo de latencia, se identifican poderes anímicos que se verán luego como
INHIBICIONES en el camino de la pulsión sexual y angostaron su curso a la manera de
diques anímicos.
La energía de las pulsiones sexuales infantiles es desviada de sus metas sexuales hacia
otros fines (sublimación: En la latencia se construyen los diques, entonces lo que solía ser
placentero, ya no lo es. Se produce un desvío de la pulsión de su meta inmediata a metas
más aceptadas culturalmente y que no generen conflicto psíquico).

● La barrera del incesto:


Abandono de los objetos incestuosos.
Cuando la ternura que los padres vuelcan sobre el niño, ha evitado despertar la excitación
anímica se abra paso inequívocamente hasta el sistema genital, esa pulsión puede cumplir
su cometido (conducir al niño llegado a la madurez, a la elección de objeto sexual.
Lo más inmediato para el niño como objeto sexual, son las personas a quienes ama desde
su infancia, sus padres. Pero en virtud de una pausa de la maduracion sexual, se da el
tiempo para contruir la barrera del incesto, que implanta moral en el niño y hace que excluya
de la eleccion de objeto a esas personas amadas en su infancia (excluidos por exigencia
cultural).

Psicología de la Inteligencia (Cap. IV): La asimilación


sensorio-motriz y el nacimiento de la inteligencia en el niño.

5
El hábito y la inteligencia senso-motriz.
¿Cómo se construye la inteligencia antes del lenguaje?
Desde que sobrepasa el nivel hereditario que son los reflejos, el lactante adquiere hábitos
en función de la experiencia. ¿Preparan esos hábitos la inteligencia o no tienen nada que
ver?

El hábito y la inteligencia. 1. Independencia o derivaciones directas:


A propósito del hábito están los esquemas genéticos de asociación, el ensayo y error o
estructuración asimiladora. Desde el punto de vista de las relaciones entre el hábito y la
inteligencia, el asociacionismo hace del hábito un hecho primario que explica la inteligencia.
El punto de vista del ensayo y error, lleva al hábito a una automatización de los movimientos
seleccionados después del tanteo (característico de la inteligencia).
El punto de vista de la asimilación concibe la inteligencia como una forma de equilibrio de la
misma actividad asimiladora, cuyas formas primera constituyen el hábito.

En las interpretaciones no genéticas, encontramos 3 combinaciones correspondientes al


vitalismo, al apriorismo y al punto de vista de la forma: el hábito como derivado de la
inteligencia, el hábito sin relación con la inteligencia y el hábito que se explica por
estructuraciones con leyes independientes del desarrollo.
Las relaciones entre el hábito y la inteligencia; buscamos examinar si las dos funciones son
independientes, si una deriva de la otra y de qué formas de organización llegarian a niveles
diversos.

El hábito siempre supone una relación de medio a fin: una acción no es nunca una
sucesión de movimientos asociados mecánicamente, sino que se orienta hacia una
satisfacción.
La relación medios y fines, caracteriza las acciones inteligentes.
El hábito sería la expresión de una organización inteligente. El vitalismo termina por hacer
del hábito el resultado de una inteligencia orgánica inconsciente.

El hábito, como la percepción, es irreversible, siempre se dirige en sentido único hacia el


mismo resultado.
La inteligencia es reversible: invertir un hábito consiste en adquirir uno nuevo.
La inteligencia sólo modifica mínimamente un hábito adquirido y la formación de un hábito
no es seguida por el desarrollo de la inteligencia…

El HÁBITO constituye el hecho primario y la INTELIGENCIA derivaría de él, como una una
complejidad de asociaciones adquiridas.
Cuando un movimiento se asocia a una percepción, en esa conexión hay algo más que
efecto de la mera repetición, hay un juego de significaciones, la asociación se constituye en
función de una necesidad y su satisfacción. Un reflejo condicionado se estabiliza solamente
si se lo confirma o si se lo sanciona. La asociación viene a incorporarse a una conducta
total, cuyo punto de partida es la necesidad y el punto de llegada a su satisfacción (real,
anticipada, lúcida, etc).

6
Una asociación consiste en integrar el elemento nuevo en un esquema anterior de actividad,
la asociación es siempre en realidad asimilación. Nunca el vínculo asociativo es el simple
calco de una relación dada en la realidad.

El hábito y la inteligencia 2. Tanteo y estructuración:


Ni el hábito ni la inteligencia pueden explicarse por un sistema de coordinaciones
asociativas de relaciones ya dadas, sino que ambos suponen una actividad del sujeto. ¿No
sería una simple interpretación, reducir esta actividad a una serie de ensayos al azar,
seleccionados según éxitos o fracasos?
Thorndike, para estudiar el mecanismo del aprendizaje, introduce animales en un laberinto
y mide el grado de asimilación según el número de errores.
Los errores son eliminados y retenidos los aciertos. El principio de esto se llama “ley del
efecto”. La hipótesis: la acción del sujeto interviene en los ensayos, la acción del medio en
las selecciones y la ley del efecto mantiene el papel de las necesidades y las satisfacciones
que entran en toda conducta activa.

Claparede retoma las nociones del tanteo y del control empírico, para convertirlas en una
teoría de la inteligencia aplicada a la inteligencia animal, a la inteligencia del niño.
Comienza oponiendo la inteligencia al hábito y al instinto, adaptaciones a las circunstancias
que se repiten. ¿Cómo se comporta el sujeto en presencia de circunstancias nuevas?
El tanteo: gesto exploratorio que puede ser senso-motor o interiorizarse bajo la forma de
“ensayo” del pensamiento solo, pero su función es siempre inventar soluciones.

El acto completo de la inteligencia supone tres momentos esenciales:


- la cuestión que orienta la búsqueda.
- la hipótesis que anticipa las soluciones
- la verificación que las selecciona.

Solo pueden distinguirse dos forma de inteligencia:


- una práctica (empírica): la cuestión se presenta como una simple necesidad, la
hipótesis de un tanteo senso-motor y la verificación de una sucesión de fracasos y
éxitos.
- una reflexiva (sistemática): La necesidad se refleja como problema, el tanteo se
interioriza en búsqueda de hipótesis y la verificación anticipa la sanción de la
experiencia por medio de una “conciencia de relaciones” que desecha hipótesis
falsas y retiene las buenas.

Claparede no sitúa el tanteo como el punto de partida de la búsqueda de inteligencia, sino al


margen. Entonces, en presencia de datos del problema y orientada la búsqueda por la
necesidad, se comprende un conjunto de relaciones por “implicación”. Esas implicaciones
pueden ser justas o falsas. Si son justas conserva la experiencia. Si son falsas, las
contradice la experiencia y solo entonces se inicia ese tanteo.

El tanteo (dice Claparede), nunca es puro: está dirigido por el problema y las implicaciones
y se hace fortuito si los datos desbordan demasiado esos esquemas anticipadores.

7
¿En qué consiste la “implicación”?:
Es la manifestación de una “tendencia primitiva” de la cual el sujeto no podría aprovechar la
experiencia. No se debe a la “repetición de una pareja de elementos” sino que es la fuente
de la repetición del semejante.

La experiencia la rompe o la confirma, no la crea. Cuando la experiencia impone una


aproximación, el sujeto la dobla en una implicación: su origen debe buscarse en la “ley de
coalescencia” (W. James), explica la asociación, engendra la implicación en la acción y el
sincretismo en la representación.

La asimilación es la fuente de lo que Claparede llama la implicación.


El perro que saliva al ver su alimento no saliva ante el sonido de la campana, sino en caso
de que lo asimile al esquema de esta acción.
No es la repetición la que engendra la implicación, sino que aparece solo en el curso de
aquella, porque la implicación es el producto interno de la asimilación que asegura la
repetición del acto exterior.
Cada ensayo obra sobre el siguiente como un esquema que permite atribuir
significaciones a los ensayos anteriores.

La adquisición parece implicar una actividad asimiladora necesaria para la estructuración


del hábito y el despliegue de las manifestaciones activas (tanteos orientados).
La actividad perceptiva no es idéntica a la inteligencia, pero la alcanza cuando se libera de
la centración sobre el objeto inmediato y actual.
La actividad asimiladora que engendra los hábitos tampoco se confunde con la inteligencia,
pero se da en ella cuando los sistemas senso-motores irreversibles y de un solo sentido, se
diferencian y se coordinan en articulaciones móviles.

La asimilación senso-motriz y el nacimiento de la inteligencia del el niño:


Averiguar cómo nace la inteligencia a partir de la actividad asimiladora que engendra los
hábitos.
Desde lo hereditario se asiste, junto con la organización interna de los reflejos, a efectos
acumulativos del ejercicio y a comienzos de la búsqueda, que señalan las primeras
distancias, en el espacio y tiempo, mediante las cuales se ha definido la “conducta”.

Ya en los mecanismos hereditarios, surge un ejercicio de asimilación generalizadora o


transpositiva (extensión del esquema de reflejo a objetos nuevos) y de asimilación
reconociente (discriminacion de las situaciones): Así vienen las primeras adquisiciones en
función de las experiencias.

Las formas del hábito salen de una asimilación de elementos nuevos a esquemas
anteriores, que pertenecen a esquemas reflejos.
La extensión del esquema reflejo (por la incorporación del elemento nuevo) determina la
formación de un esquema superior (el hábito), en donde se integra el esquema inferior (el
reflejo).
La asimilación de un elemento nuevo a un esquema anterior, implica la integración de
este último en un esquema superior.

8
No podría hablarse todavía de inteligencia. Esos primeros esquemas tienen un solo sentido,
sin movilidad ni coordinación.

En un tercer nivel (coordinación de la visión y aprehensión, entre 3 y 6 meses hacia los 4,


6), surgen nuevas conductas que construyen una transición entre el hábito y la
inteligencia.

La reacción circular es ejemplo de asimilación reproductora. El primer movimiento seguido


de su resultado, constituye una acción total que crea una nueva necesidad para los objetos
sobre los que recae la acción y vuelven a su estado primitivo. Esos objetos se asimilan a la
acción precedente y se crea esa asimilación reproductora.
El niño cae por casualidad sobre un estímulo que le resulta placentero, y surge y urge la
necesidad de repetirlo.

En los primeros hábitos elementales, la reacción circular recae en el propio cuerpo


(reacción circular primaria), ahora recae sobre los objetos exteriores (reacción circular
secundaria).
La reacción circular secundaria: participa de hábitos simples. Conductas de un solo
sentido que se repiten sin objetivo fijado de antemano, al azar. No pertenecen a un acto de
inteligencia.

Ya en un cuarto nivel, las cosas adquieren precisión. A partir de los 8-10 meses,
esquemas construidos por reacciones secundarias, son coordinables entre sí, utilizados los
unos como medios y asignando a los otros un objetivo a la acción.
El fin se plantea antes que los medios y el nuevo esquema puede ser generalizado y
ampliado.

Las conductas de este nivel hablan de un doble progreso de la movilidad y extensión del
campo de aplicación de esquemas.
Todo comienza a variar y el uso de esquemas anteriores recorre distancias mayores en el
tiempo. Hay conexión entre medios y fines, en adelante diferenciados y puede comenzar
a hablarse de verdadera inteligencia.
Pero existe una limitación en esta inteligencia naciente: no hay intenciones, ni
descubrimientos de medios nuevos, sino simple aplicación de medios conocidos a sucesos
imprevistos.

El sujeto actúa según sus necesidades y esta acción concuerda con lo real o encuentra
resistencias. Las novedades imprevistas, son asimiladas a esquemas anteriores y
reproducidas por reacción circular. Pero llega un momento que la novedad interesa por sí
misma, lo que supone un conjunto de esquemas en el que sean posibles las
comparaciones.
Las reacciones circulares consistirán en una reproducción del hecho nuevo, pero con
variaciones y experimentación activa, para extraer nuevas posibilidades.
“reacción circular terciaria”: esta asimilacion con acomodacion intencional.

Cuando los esquemas queden coordinados entre sí (medios y fines), el niño diferenciara
esquemas como medios a través de una reacción circular terciaria y lograra descubrir

9
medios nuevos. (Como la conducta del soporte: atraer hacia sí, el objeto encima de un tapiz
o alfombra).

En un sexto nivel (ocupa parte del segundo año), señala la conclusión de la inteligencia
senso-motriz: en lugar de que medios nuevos sean descubiertos sólo por experimentación
activa, puede haber invención mediante coordinación interior y rápida de sucesos no
conocidos aún.

Esquemas senso-motores ya móviles y coordinables entre sí, dan lugar a asimilaciones


recíprocas espontáneas, que no hay necesidad de tanteos efectivos y rápidos. La
coordinación interior de los esquemas sería la coordinación exterior de los niveles
precedentes, como el lenguaje interior al lenguaje exterior.

¿Bastan la espontaneidad y la rapidez de coordinación asimiladora entre esquemas


para explicar la interiorización de conductas?
Dos clases de hechos:
- El niño es capaz de imitación diferida. Una copia que surge por primera vez luego de
la desaparición perceptiva del modelo. (representación imaginada)
- El niño llega a la forma más elemental del juego simbólico, evoca por medio del
propio cuerpo, una acción extraña al contexto (por ejemplo, simular que duerme
cuando está perfectamente despierto).

La construcción del objeto y de las relaciones espaciales:


El parentesco entre hábito e inteligencia: los dos proceden en niveles distintos de
asimilación senso-motriz.
Parentesco entre inteligencia y actividad perceptiva: se apoyan en la asimilación
senso-motriz pero a distintos niveles. Uno en que la asimilación engendra la transposición
perceptiva y otro se apoya en la generalización específicamente inteligente.

¿Que es el esquema de un objeto? un esquema de la inteligencia: tener noción de objeto


implica atribuir la figura percibida a un sostén donde la figura sigue existiendo fuera del
campo perceptivo.
La permanencia de objeto no es sólo producto de la inteligencia, constituye la primera de
esas nociones de conservación cuyo desarrollo se ve en el pensamiento.
La constancia de las formas es un esquema que procede de la percepción, tanto como de
la inteligencia.

En el desarrollo del tercer estado (reacciones circulares secundarias), el sujeto logra


apartar el lienzo con que uno cubre su rostro, pero no apartar el lienzo sobre el objeto de
sus deseos. Se porta como si el objeto dejase de existir en el preciso momento en que sale
del campo perceptivo. No posee conducta que le permita buscar por la acción (retirar el
lienzo) o por el pensamiento (imaginar).
Aun así, atribuye al objetivo de una acción en curso, una especie de permanencia
momentánea (volver a un juguete después de un momento de distracción, reacción circular
diferida). Es la acción lo que da una conservación momentánea al objeto y este deja de
poseerla una vez terminada la acción.

10
En el cuarto estado (coordinación de los esquemas conocidos), el niño comienza a
buscar los objetos detrás de un lienzo. Comienza la conservación substancial. Pero el
objeto parte de una situación ligada a la acción que acaba de hacerse, no hay
individualización.

En el quinto estado, esas limitaciones desaparecen (salvo que para la solución del
problema sea necesaria una representación de trayectos invisibles).
La conservación del objeto: es producto de las coordinaciones de esquemas, en las que
consiste la inteligencia senso-motriz. El objeto es construido por la inteligencia misma de la
cual constituye la primera invariancia: invariancia necesaria para la elaboración del espacio,
la causalidad y todas las formas de asimilación que sobrepasan el campo perceptivo actual.

Son evidentes las conexiones con el hábito y la inteligencia, además de las relaciones del
objeto con las constancias perceptivas de la forma.

En el tercer nivel, un bebe a quien se le da una mamadera dada vuelta, procede a


succionar el fondo si no ve la tetilla de goma del otro lado. Si la ve, vuelve al envase. Si es
que ya ha succionado el extremo incorrecto y observa el conjunto de la mamadera y da
cuenta de su totalidad, aun así no logró darlo vuelta. Parece que la tetilla de goma es
absorbida por la mamadera. Esto nos dice que no hay conservación de la forma.

En la etapa siguiente: la mamadera es enderezada y percibida como una forma en un todo


constante a pesar de sus rotaciones. Hay correlación entre la elaboración de constancias
perceptivas y la conservación inteligente del objeto.
Si las constancias son producto de transportes y transposiciones y sus regulaciones, son
esas regulaciones las que derivan de la acción motriz y de la percepción. Las
modificaciones de posición de objetos y el esquema de objeto permanente, obedecen a una
misma asimilación senso-motriz, provocando la búsqueda del objeto una vez fuera del
campo perceptivo.
Son los esquemas de asimilación los que regulan por transportes y transposiciones, la
constancia de las formas del objeto percibido y determinan su búsqueda cuando deja de
percibirse.

La percepción como representativa de un aspecto de la inteligencia senso-motriz:


aspecto limitado al caso en que el objeto entre en relaciones directas y actuales con el
sujeto. La inteligencia senso-motriz, al desbordar el campo perceptivo, anticipa y constituye
las relaciones que se recibirán luego o percibidas con anterioridad.

La génesis del espacio en la inteligencia senso-motriz se halla dominada por la organización


progresiva de movimientos y tienden a formar un “grupo”.
El carácter a priori del grupo de los desplazamientos, se crea gradualmente. Formas de
equilibrio final de esta organización motriz son las coordinaciones sucesivas (composición),
los retornos (reversibilidad), los rodeos (asociatividad) y la conservación de posiciones
(identidad), los que engendran ese grupo para el equilibrio de acciones.

Desde el punto de vista del sujeto, la construcción de una estructura de grupo


supone dos condiciones:
- Noción de objeto

11
- Descentración de los movimientos por corrección y conversión del egocentrismo
inicial.

Sin la conservación de los objetos no existiría “grupo”.


Un mundo sin objeto es un universo sin diferenciación de realidades subjetivas y exteriores,
un mundo “adualístico”. Ese universo está centrado en la acción propia, con perspectiva
egocéntrica.
El grupo supone lo inverso, una descentración completa. El propio cuerpo se sitúa como un
elemento entre los demás.
Entonces, con la búsqueda del objeto que desaparece tras una cortina, aparece la
objetivación de las coordinaciones, la construcción del grupo senso-motor. Ese grupo
naciente permanece centrado sobre la acción propia.

Solo en el quinto nivel: cuando el objeto es buscado por sus desplazamientos sucesivos,
el grupo se ha objetivado, adquiere la composición de los desplazamientos, reversibilidad y
conservación de la posición (identidad). Solo falta la posibilidad de rodeos (asociatividad).
Una percepción es siempre egocéntrica y centrada sobre un objeto presente en función de
la perspectiva propia del sujeto.

Manual de psicoterapia de la relación padres e hijos


Emilce Dio Bleichmar. (introducción): La compleja unidad de la
experiencia temprana.

El encuentro creador
El bebe nace dotado por la biología para su desarrollo, pero necesita encontrar un adulto
mejor dotado para la adaptación que se haga cargo de su conservación.
La madre aporta esos cuidados y a través de la interacción de esos cuidados, se activan
centros innatos en el bebe que irán configurando estructuras que gobernaran la afectividad,
la cognición y la acción.
También en la madre, los cuidados serán portadores de estímulos, señales y mensajes de
sus propios sistemas motivacionales que irán imprimiendo modalidades de desarrollo en le
bebe. Para comprender la vida subjetiva de los bebés, deben describirse las condiciones de
partida de los mismos y estas condiciones estan en la subjetividad del adulto.

Todo sale y ocurre de la experiencia de los cuidados vitales. Se trata de una única y
sola experiencia para el bebe y para la madre, pero esa experiencia constituye la fuente de
la estimulación y de la génesis de la actividad psíquica del bebe. Freud concibió el deseo
como motor de la subjetividad y encontró su fuente en la experiencia de satisfacción a partir
del amamantamiento.

Unidad, modularidad y procesamiento en paralelo


La subjetividad de la madre que amamanta.
Posee preocupaciones vitales, heteroconsecutivas, la vida del bebe está en juego.

12
Stern (1995), la llama “la madre en tanto hembra”, para decir que la mayor parte de las
madres quieren sentirse capaces de garantizar la vida de su bebe después de dar a luz.
Un recién nacido llorando es la imagen de la indefensión. Una madre insegura de poder
responder a las demandas de cuidados, puede albergar sentimientos de indefensión
inconscientes que la hagan sentirse indefensa y esta ansiedad puede llegar a malograr la
capacidad de darle el pecho.
Si todo va bien, el llanto del bebe es el gatillo que activa la receptividad y
disponibilidad de la madre, respuesta impulsada por su propio sistema motivacional
de apego/cuidados.

En el primer periodo (hasta los dos meses): el desafío está en su capacidad para
atender y regular el cuerpo del bebe (hambre, sed, excreción, etc).

Se organizará el sistema de apego del bebe, mediante la madre, quien regulará las
funciones vitales. Establecerá contacto atencional, intensidad emocional y todo ello se
inscribe en la memoria del bebe como representaciones de “ESTAR-CON”.

El funcionamiento vital de la madre tendrá que estar en armonía con sentimientos de


seguridad afectiva que le permita realizar la tarea de crianza. Sus propias necesidades de
apego van a activarse y reforzarse, necesitando ella también un otro ser que le brinde
afectos y protección para alejar otras preocupaciones.

El encuentro con el cuerpo del bebe puede activar placer sensorial materno:
sensaciones de ternura ante la fragilidad y el tamaño, la dulzura del contacto…
La madre activa sus circuitos sensoriales y transmite placer en el contacto físico que
recibirá el bebé y comenzará a homogeneizar zonas erógenas predeterminadas y a dotar
su cuerpo con experiencias sensoriales placenteras que buscarán ser reproducidas
produciendo conductas autoeróticas.
La sensualidad de ambos tiene un papel central en la constitución del vínculo de apego,
sumará al placer erógeno como otra necesidad.

La mujer narcisisticamente satisfecha en su nueva identidad de madre, mirara al bebe con


ojos de arrobamiento, dialogará dulcemente mientras realiza tareas de cuidado y transmite
placer de contacto que se registra en el bebe como representaciones de sentaciones
interactivas que van a anticipar un self dotado de la alegría de ser, en el niño.
(La capacidad parental de mirar a su bebé con ternura, orgullo, admiración y poner límites).
Todo en la relación es una articulación de módulos psíquicos que organizan la experiencia
de los cuidados).

El paradigma relacional y la modularidad


El giro de la concepción intrapsíquica a la intersubjetiva. El desarrollo deja de verse como
libido o fantasía y se centra en el estudio de la relación. Este estudio se fue construyendo a
partir de propuestas en donde el papel del otro en la constitución del psiquismo cobra
relevancia.

Otro cambio fundamental es la concepción modular del cerebro y la mente. La


modularidad de la mente (texto de Fodor) fue relevante para la concepción de la mente,
mostrando que el psiquismo funciona por módulos genéticamente independientes.

13
A esto se sumaron investigaciones en neurociencia que mostraron una localización
específica y fragmentada en componentes diferentes de estímulos. El principio de
modularidad cerebral planea la multiplicidad de núcleos de desarrollo.

El rol que la relación tiene en el desarrollo reconfigura la forma en la que se ha entendido


(en la teoría psicoanalítica) el vínculo entre pulsiones y relaciones de objeto. Las relaciones
tempranas activan motivaciones y una vez estructuradas, organizan las relaciones. El apego
del bebe es una motivación, pero la relación está configurada por el conjunto de todas las
motivaciones.

Modularidad y Modularización
Modularidad psíquica: Para Fodor, la característica esencial que define un módulo es el
encapsulamiento informacional, significa que es cognitivamente impenetrable. La
información explícita no está disponible para el procesamiento perceptivo. El módulo de la
percepción visual de longitudes es cerrado a la información de otras partes de la mente,
cada módulo procesa independientemente la información y se necesita un trabajo de
integración central para concluir que son iguales.

Annette Karmiloff-Smith (1992), sostiene que en humanos, la modularidad es un


resultado (no un punto de partida). A través de la relación temprana se activan
predisposiciones innatas y se desarrolla la masa cerebral, dando lugar a la arquitectura
modular. Lo que caracteriza la experiencia humana es que no existe cognición temprana
que no esté asociada a una emoción positiva o negativa, o sea, vinculada a un principio de
placer/displacer.
Existen madres y padres que garantizan la presencia pero no la transformación de los
estados afectivos, pero no miman y se mantienen distantes corporalmente, sin calidez
erógena hacia sus hijos.

El drama del desencuentro


De la leyenda al hijo real.
La maternidad como la paternidad no son solo experiencias subjetivas o roles asumidos,
llevan categorías sociales cuya dimensión simbólica está regida desde distintas
dimensiones. Interesa saber cómo la desilusión y el conflicto adulto perturban la crianza.

La interacción bebe-madre es muy importante, genera plenitud corporal, sosiego de la


ansiedad, placer sensual o por el contrario, malestar corporal de excitabilidad o tensión,
desconexión cognitiva, miedos…
Todo ello explica la especificidad de la persona que ejerce los cuidados.

Bowlby se centró en demostrar cómo la proximidad a la madre conlleva cuidados de


autoconservación como alimento o placer sexual (como sostuvo Freud), pero también el
infante necesita su presencia y contacto en tanto relación social y el afecto que resulta, es el
sentimiento de seguridad. Los fracasos en cualquiera de estas funciones pueden ser fuente
de trastornos en la relación.

14
¿Cómo entendemos la naturaleza del conflicto temprano?: Como un desencuentro
interpersonal, una desregulación entre las necesidades del infante y los sistemas
motivacionales del adulto.

Inicios de la relación. La regulación de las demandas fisiológicas. Dominancia


de los temas de la vida.
La teoría de Melanie Klein: el bebe se relaciona con el pecho de la madre y este constituye
un objeto parcial del niño. (Es necesaria una revisión de sus propuestas a la luz de
conocimientos actuales)

La combinación de funciones innatas del bebe y respuestas organizadas de la madre crean


un sistema de sensibilidad mutua que no estaba previamente programado. Un recién
nacido activo puede impulsar a una madre inexperta hacia la atención adecuada.
La madre responde a los estados cambiantes al notar inquietud del hambre o de un cambio
de pañal, tocándolo, hablándole, acunándolo, arrullandolo…

Cuando la coordinación se consigue, ocurren cambios en los estados y la regulación interna


y externa, acompañados de afectos positivos, como alegría y placer sensorial y algunos
negativos como rabia o llanto. Una buena regulación asegura que el estado emocional varíe
sin demasiada desorganización.

El temperamento y autorregulación innata del bebe, refiere al umbral de reactividad o


respuesta, al mantenimiento de los estados de alerta, capacidad para disminuir la activación
en la sobre estimulación y capacidad para desarrollar ciclos de vigilia, sueño y horarios de
alimentación.
Los procesos de autorregulación tienen un papel importante en un self emergente. El
concepto del objeto del self derivaría de experiencias de regulación mutua, intensificando el
bienestar de ese ESTAR-CON.

Se desata la tempestad
Inevitablemente, ocurren trastornos en esa regulación mutua. El estado psicofisiológico se
altera. (ritmos alimenticios no se mantienen, diarrea, constipación, muchos gases, etc).
Estas alteraciones lo pueden impulsar a un chupeteo más frenético, buscando sensaciones
sensuales que lo calmen o a llorar más intensamente para que la madre lo busque. Si la
historia de esta pareja madre-bebe, pudo resolver estos desequilibrios, la expectativa dará
flexibilidad a la experiencia como para recobrar la regulación (Lo que Tronick denomina
“reparación interactiva”) Pero si las experiencias anteriores también fueron
desorganizadas, el caos se instala.

Parentalidad y constitución subjetiva (autores varios)


Este texto plantea reflexiones sobre la experiencia, el ejercicio, la práctica de la parentalidad
y sus transformaciones a través del tiempo. Apoyándose en determinantes que caracterizan
la construcción del vínculo parento-filial y modos de crianza.

15
La parentalidad y el escenario intersubjetivo en la constitución del psiquismo.
Para comprender la subjetividad del infante, es necesario descubrir y observar sus
condiciones de partida, y estas se dan en la subjetividad del adulto…

Antes de existir como, por y para sí mismo, todo niño es un polo de proyectos y atributos de
los padres. El sistema subjetivo de la pareja parental es fundamental de la estructuración
del ser humano y gran parte del problema de la humanización es poder entender cómo el
complejo sistema parental pasa a formar parte de la subjetividad del niño.

El psiquismo humano se constituye en relación a otros significativos y primordiales.


¿Quiénes pueden ser esos otros?, ¿Cómo se hacen efectivos los procesos de constitución
subjetiva en el infante?... A través de los cuidados parentales.

Se cuestiona el papel de determinantes biológicos y lazos de sangre, que pierden peso


cuando se piensa en intersubjetividad en los vínculos de crianza.
Los estudios en neurociencia muestran que el sistema nervioso está construido para
ser captado por el sistema nervioso de otros, resonar con ellos y participar de sus
experiencias. La experiencia deja una huella en la red y los circuitos neuronales y estas
neuronas pueden transformarse como efecto del medio ambiente.
Ya desde lo neurobiologico la interacción con el medio tiene valor. En el intercambio
parento-filial las emociones se modelan por los pensamientos y sentimientos del otro.

Dos mentes crean intersubjetividad, también esa misma moldea ambas mentes: Es lo que
Stern (1991) denomina matriz intersubjetiva.

Una dinámica relacional como simbolización temprana.


Procesos bidireccionales con la incidencia que tiene la subjetividad parental sobre la
constitución de la subjetividad del infante, se señala la manera en que las
respuestas/modalidades del mismo, influyen también en la actitud (la subjetividad) de los
padres. Esto se ve en la Lactopoyesis: la madre amamanta y el este colabora con la
succión.

Hipótesis Central: los humanos tienen una necesidad innata de contacto intersubjetivo y
recíproco (el primer desafío del niño es lograr su homeostasis fisiológica y emocional y para
ello se da un proceso de a dos… el adulto es una parte del sistema regulador del niño).
Uno nace en estado de indefensión, cuenta con recursos propios para su desarrollo
subjetivo, pero para el armado de su psiquismo necesitará de otro, esa intervención de
adultos cuidadores en el entramado psíquico de los inicios de la vida, dejará huellas en el
desarrollo infantil y en el psiquismo del adulto que devendrá.

Parentalidad: historia y definiciones


El concepto de parentalidad.
Las primeras referencias salen de los psicoanalistas Benedek y Racamier. Mencionaron
los procesos de maduración psíquica de la madre o el padre.
Para Benedek, estos se darían sobre un “zócalo biológico” y en la mujer dependerá de su
desarrollo psicosexual.

16
La noción de parentalidad, es surgida desde el campo psicoanalítico, pero ha sido trabajada
desde otras disciplinas:
Desde la sociología del derecho, Thery (1998) propuso tres maneras de identificar la
parentalidad. Refiere un componente…
- biológico (alude al genitor)
- doméstico (con el que se identifica la persona que educa en el dia a dia al niño)
- genealógico

Desde la psicología clínica, Poussin (1993), parentalidad como:


Necesidad inscripta en el desarrollo del sujeto (refiere al deseo infantil),eso que marca el
pasaje entre infancia y adultez y un movimiento, que puede ocurrir o no y sufrir
modificaciones.
- Habla de una parentalidad total: cuando el niño es joven.
- Y una parentalidad sin niño: cuando ya es autónomo y deja el hogar.
Propone una idea de que cada nuevo nacimiento opera diferente sobre el sujeto, formando
parentalidades diferentes en cada caso.

Houzel (1999), define la parentalidad como un proceso: Construcciones, transformaciones y


permanencias a través de las cuales se deviene padre o madre.
Conceptualiza esto según 3 ejes:
- El ejercicio de la parentalidad: las relaciones parentales constituyen un conjunto
genealógico al que cada miembro pertenece y que está regido por reglas.
- la experiencia: refiere a la vivencia subjetiva, lo sentido, vivido, experimentado
siendo padres.
- y la práctica: las tareas cotidianas, los miramientos parentales físicos y psíquicos
(cuidado, educación…).

En Argentina, Rotenberg (2014): plantea que la parentalidad es una función básica.


Estas funciones no se corresponden con el sexo biologico, ni son ubicables en dos
personas por separado, pueden ser alternadas, compartidas o fijas entre las personas
encargadas de la crianza. Permite ir mas alla del sexo biologico.

Pensada desde vínculos de apego: se puede definir a la parentalidad en relación a un


estado de disposición afectiva del adulto para que el infante encuentre otro humano con
quien plasmar su necesidad de cercanía y protección, de autonomía y separación.

Emilce Dio Bleichmar (2007): refiere a las funciones parentales como las que facilitan y
fomentan el desarrollo saludable del infante, en cuanto a necesidades básicas, de apego,
autoestima y erogeneidad del cuerpo.
Vinculado al sistema de regulación emocional: Dio Bleichmar menciona capacidades de
contención para la regulación de estados fisiológicos y ansiedad, la capacidad para dar
momentos de distensión y ocio, respetar estados emocionales, etc.
Vinculado al sistema de cuidados o de hetero-conservación: refiere a capacidades
relacionadas con salud y crecimiento. Capacidad de los adultos de hacerse cargo de otra
vida, detectando riesgos como trastornos psicológicos manifiestos, enfermedades, etc.

17
Vinculado al sistema de apego o vínculo afectivo: capacidades para la presencia,
disponibilidad y compromiso en los cuidados, para una mejor interacción, confianza,
protección, reconocer sentimientos, estados mentales, etc.
Vinculado al sistema de sensualidad y sexualidad: Capacidad para sentir y no temer el
placer en el contacto corporal y la higiene de los órganos genitales. Para reconocer
excitaciones sin sobre-estimular.
Al sistema de estima y narcisismo: capacidad para valorar esfuerzos, transmitir orgullo,
admiración, poner límites, etc.

Aun así, Dio Bleichmar señala que es imposible seguir y cumplir todas las funciones bien y
al pie.Propone explicar sus fallas, como el abandono de bebés, rehusamiento a tener hijos,
disfuncionalidades en la familia, etc.

Desde un enfoque observacional y descriptivo, Baumrind (1971): plantea que las


experiencias de crianza con los padres se transmiten, y cuando esos métodos de crianza
pasan de generación en generación, pueden darse las experiencias deseables y las
indeseables.
Calificó capacidades en:
- capacidad para transmitir normas (exigencia): nivel de rigidez a la hora de poner
normas.
- capacidad de atender a las demandas de los hijos (receptividad): si hay o no
receptividad ante las demandas.

MacCoby y Martin (1983), continuaron los trabajos anteriores proponiendo:


- El estilo parental autoritario: dicta a los hijos la obediencia y respeto, sin capacidad
empática).
- parental democratico: impulsa a los niños a ser independientes. Se ponen límites,
pero bajo calidez y apoyo.
- Parental indiferente: sin capacidad de control y afecto, no se involucran en la vida de
sus hijos.
- Parental permisivo: muy involucrados en la crianza, pero imponen pocos límites.

Parentalidad y filiación:
Parentalidad y filiación se dan mutuamente, en base a un reconocimiento mutuo.
Inter-funcionamientos prolongados entre el infante y el cuidador.

Lebovici (1988); enuncia 3 tipos de representaciones de bebés:


1. Bebe fantasmático: Por “fantasia”, generado por el ansia de la maternidad, fantasías
inconscientes de los padres, desde la infancia.
2. Bebe imaginario: fantasías del bebe venidero, durante el embarazo.
3. Bebe real: el que tienen en brazos una vez llegado. Colorea con su modo de estar
presente al bebe que se va configurando en la mente de los padres.

Las interacciones con el bebe real, tienen de fondo a las representaciones del embarazo.
Un trabajo psíquico integra al bebe fantasmático y al imaginario en las interacciones
con el bebe real.

18
La relación parento-filial supone un escenario donde participan los adultos cuidadores y los
fantasmas inconscientes de su infancia. La relación mueve la transmisión generacional,
proceso propio de la cultura. Así la familia opera como transmisión de ideales, modelos de
identificación y significaciones del mundo sociocultural. Cada familia acota de manera
singular.

Aulagnier (1975): Alude, a través del concepto “contrato narcisista” a la transmisión de


cultura. El sujeto se conforma en el ambiente creado por la pareja parental y el niño mismo,
pero también se toma en cuenta la escena extra familiar (la influencia social y cultural).

Kaes (1985): En relación con el vínculo parento filial, refiere a un doble movimiento en la
transmisión psíquica entre generaciones, incluyendo continuidad y discontinuidad, fundación
y ruptura.
La transmisión acontece bajo dos regímenes:
- Transmisión-transformación: la posibilidad de la transformación, ligado a la diferencia
generacional y al acto creativo por el cual los sujetos pueden adecuar lo recibido
según cómo viven.
- transmisión inercial: repetición idéntica sin cambios.

Cada sujeto funciona con lo que recibe y lo transforma de un modo singular.


Cada generación adecua la herencia recibida a su propio contexto. La relación parento-filial
implica reconocer la posición de los sujetos en generaciones, incluye contenidos de la
transmisión, o sea, del pasado recibe y se transforma en herencia para que siga a futuro.
Volverse padre/madre es entonces una reactualización de lo infantil.

El trabajo de filiación implica la elaboración fantasmática de dones recibidos.


Wasserman (1993): sobre el lugar que ocupa el niño en la fantasmática de los padres, se
plantea dos procesos durante la crianza:
- La narcisización (valorada positivamente): el bebe maravilloso que se espera y crea
en los padres y en el niño, la esperanza de que no sufra (his majesty the baby).
- Dimensión sacrificial: El niño está destinado a cargar y redimir la historia de sus
padres. Los niños tienen una marca sacrificial ya que cargan con los “pecados” de
sus padres.

Así, el trabajo de filiación supone procesos que atan al recién llegado a la historia familiar y
social para que se instale como eslabón en la cadena transgeneracional y se inscriba en la
cultura.

Parentalidades epocales:
La familia puede ser pensada como una estructura compleja, abierta y cambiante a lo largo
de su propia construcción y de la historia.

Los padres son portavoces de expectativas del grupo al que pertenecen; el ser padre se
constituye en una realidad cotidiana dentro de una sociedad.
Las funciones parentales reciben influencias de la moral social también (con lo que pueden
o no coincidir). Lo que identifica a las generaciones anteriores y que formulan para sus
hijos, se va transformando según el contexto socio-histórico.

19
Castoriadis (1975): explica esta relación entre psique y sociedad.
Toda sociedad crea su propio mundo por significaciones imaginarias sociales específicas,
con la función de:
- estructurar las representaciones,
- designar finalidades a las acciones, imponiendo lo que hay que hacer y lo que no,
- y determinar un tipo de afecto según la sociedad.

La representación del mundo, lo que se espera, lo que se rechaza, lo que se siente, se


plasma en un proceso de identificación que se da en la familia y la escuela.
Cada sujeto interioriza por representación y significaciones que la sociedad impone a través
de los padres, transformadas por su singularidad.

Una problemática actual:


Hubo modificaciones en los vínculos básicos de crianza y educación, que produjeron
modificaciones en la subjetividad de la niñez, por un cambio en las instituciones familiares y
educativas.
El niño ya no juega a ser un adulto sino que se cree un adulto y vincula esta problemática
con la incapacidad de muchos niños para aceptar a otro como alguien diferente y autoritario.
Sería un cambio psíquico estructural de consecuencias en la subjetividad. Se busca que los
padres enseñen al niño a responsabilizarse sin órdenes ni castigos, así se daría la
presencia del adulto para calmar la soledad y la autosuficiencia imaginaria en el niño.

Parentalidades y operatorias simbolizantes:


Las primeras interacciones parento-filiales en intersubjetividad, activan la cualidad de
funciones parentales, desafíos, construcción. Alertan sobre fallas tempranas en la
construcción psíquica:

Preocupación maternal primaria (Winnicott, 1971): estado mental alterado (casi una
enfermedad) que una madre debe pasar y de lo que debe recuperarse para crear un
entorno que cumpla con las necesidades físicas y psicológicas del bebe. Empieza hacia
fines del embarazo hasta los primeros meses post-parto.

Madre suficientemente buena: cumplimiento de funciones primordiales como sostén,


manipulación y mostración de objetos. Permite el desarrollo del verdadero yo del niño.
La adaptación de la madre a las necesidades del self del bebe, da lugar a la experiencia de
ilusión del niño. Forma un espacio psíquico primitivo constituido por la paradoja en que el
niño crea el objeto que ya estaba ahí.

La capacidad de reverie: estado mental requerido en la madre para estar en sintonía con
las necesidades del bebe. Reverie sería la capacidad de aceptar, absorber y transformar
experiencias de angustia que abruman al bebe, en significados.
Implica el poder transformar la emoción del bebe y devolverla en forma de pensamientos
que este pueda manejar/asimilar.

20
Noción de violencia primaria (Aulagnier, 1975): forma en la que la madre impone
significaciones sobre las expresiones y gestos del bebe. Se atribuye a la madre como
portavoz que representa un orden. Aun así, lo que la madre hace sobre el hijo es solo lo
necesario. Hay que hacer por el bebe, pero en función de lo que él necesita.
Sin embargo, puede devenir violencia secundaria: pretende sostener el que nada cambie.
En vez de hacer más fácil el surgimiento del yo, esto actuaría en contra.

noción de atribución de la ternura (Ulloa, 1995): proceso que hace del sujeto, un sujeto
social. La ternura es la institución cultural más antigua, se opone a la crueldad y a la
indiferencia. Da la posibilidad de ligazón de la pulsión. Si no se da, el bebe queda expuesto
al trauma. La pulsión en la madre se traduce en el vínculo en empatía y miramiento. Por la
empatía, la madre entiende el por qué llora, así garantiza el darle de comer.
Por el miramiento supone mirar con interés amoroso. Garantiza la autonomía del sujeto.
Aquello permite que se constituya el sí mismo y un otro para el sujeto, se promueve
que aparezca la ética (el niño será capaz de renuncias para integrarse a la sociedad).

Modelizaciones en psicoanálisis familiar: Aproximación


teórico-clínica a la familia de hoy.

Actualizaciones que competen al psicoanálisis familiar.


La existencia de familias “transformadas” plantea, a nivel social, el usar otros términos junto
al sustantivo “familia” para nombrar diversas configuraciones (sujetos a modificaciones):
- Familias ensambladas
- monoparentales
- de primeras nupcias (un primer matrimonio).

Modelos relacionados a familias endogámicas, se designan como “nuevas familias”.


Aun así, cada familia de un primer matrimonio se constituye como algo nuevo.

Las familias monoparentales corresponden a la marginalidad en tiempos de la


burguesía. Se trataba de mujeres con hijos bajo carencias económicas, empeoradas por
tener una crianza no compartida de los hijos. Las problemáticas se relacionaron a la
“descomposición” del modelo familiar prescrito. Nuevas lógicas culturales las validan como
configuración familiar viable y elegida por muchos, lo que les dio jerarquía y aceptación.

Las familias ensambladas: sale una fantasmática en donde tiende a reiterarse la


posibilidad de quedarse sin lugar en la nueva configuración familiar. Propia de familias con
cónyuges con hijos previos. Esta fantasmática tiende a circular por todo el entorno familiar y
puede darse en distintos integrantes.
Esos Integrantes que no logran adecuarse a normas/reglas preexistentes en la familia (hijos
de matrimonios anteriores, hijos con los que no se convive, nuevos cónyuges…), ven
peligrar su pertenencia en el grupo. Puede haber una fractura en la nueva pareja, por esos
valores preexistentes y cierta descalificación de los hijos con los que no se convive (como
“casi hijos” o “menos hijos”).

21
Esto conduce a requerir nuevas formulaciones en el psicoanálisis familiar.
La diversidad de las configuraciones familiares, requiere tomar en cuenta:

1. Modelizaciones teóricas abiertas y complejas


Pensar a las familias como organizaciones abiertas en constante devenir.
La estructura deviene configuración abierta cuando intercambia con el medio y está en
constante fluir. Se crean lugares, alejandose de posiciones fijadas anteriormente.

Organización transformable, que aparece abierta e incompleta, tanto que se diluyen los
límites entre el adentro y afuera familiar. No imperan las certezas. Rige el azar y lo incierto
trastornan las predicciones e instalan un universo de probabilidad.

Caracterizar a la familia como organización abierta en constante devenir, supone ponerla en


el entramado “sujeto-vínculo-cultura”.
Es un cambio para el psicoanálisis tomar esa conexión como una red en donde las tres
dimensiones se entretejen, cada una con configuración abierta, así no se indiscriminan ni se
separan. Cada dimensión no tiene exterioridad respecto de la otra, pero la excede en
productividad.
Las representaciones del sujeto, conllevan marcas de los vínculos y lo social con
simultaneidad. Pueden abordarse individualmente a la par que aparecerán en los vínculos
bajo otras figuraciones, ligadas a:
- la variación del punto de vista y las nuevas condiciones
- a la productividad específica relacionada con la presencia de los otros

Las representaciones ligadas al cuerpo, que implican la sexualidad, están marcadas por lo
sociocultural (cada época plantea diferentes relaciones con el cuerpo).
La familia se sitúa anudada a esa red en permanente fluir, en donde se entrecruzan
condiciones intrapsíquicas, sociales y vinculares. En este entramado, las distintas
perspectivas destacan diferentes anudamientos. La metáfora de las redes también propone
un sujeto en “trama”. La red es afectada por la incompletud y el devenir en donde
negatividad y positividad (vacío y vínculo) se habilitan simultáneamente.

En el sujeto en red, el elemento de partida no es el sujeto, sino el vínculo. Lo vincular es el


despliegue y producción en exceso y en déficit respecto de cada singularidad.
La complejidad de las estructuras, permite trasladar el acento de la invariancia a la
transformación y de la repetición a lo nuevo.

2. Creación de lugares nuevos


La configuración familiar se va construyendo y produce nuevos campos y vinculaciones no
siempre socioculturales. Así la familia no se define por lugares preestablecidos, como
“madre, padre, hijos” (familia de origen). Esto da lugar a la creación de vínculos novedosos,
alejados de los modelos normativos. La única denominación en la familia para “la esposa de
papá” siendo “madre”, genera conflictos con otra mujer que es la madre, por ejemplo.

Se propuso la construcción de nuevos lugares y vínculos diferenciados para cada


integrante, no inmutables, se transforman a lo largo de la vida familiar. Se conectan con
modalidades de los vínculos y se van definiendo por los requerimientos que se dan en el

22
lazo familiar. La idea de construcción implica constante devenir, transformación. Cada
familia crea sus vinculaciones, reglas, funcionamiento…
Los procesos constructivos no son solo de familias ensambladas, también la familia de
primeras nupcias (primer matrimonio) construye vínculos y crea sus lugares.
Igualmente es preciso “devenir” padres y “devenir” hijos (proceso de filiación), y así para
cada uno de los lugares y denominaciones.

3. Distintas modalidades de pertenencia


En familias de segundas o terceras nupcias (2dos o 3eros matrimonios), el grupo habrá de
incluir hijos diferenciados, como los que no viven con ellos, integrantes de otras familias que
ya tienen sus historias transgeneracionales marcadas…
Se debe dar cuenta la pertenencia, concebir diferentes formas e intensidades de esta. Los
lugares se diversifican y ofrecen posibilidades varias de pertenencia, habilitan tramitar la
problemática de la exclusión de otra manera.

4. Complejización de las redes de parentesco y de transmisión


intergeneracional.
Al variar la linealidad de las familias de origen, nos alejamos de los conjuntos cerrados, para
abarcar redes de parentescos ensamblados, una complejización.
Redes diversas en vinculaciones no biológicas. Este tipo de combinaciones produce
cambios en significaciones, por el entrecruzamiento de diferentes redes y procedencias de
los vínculos, que transforman lo recibido.
Familias no conformadas a partir de una pareja: admite la operancia de hermanos y otros
adultos. La familia es condición necesaria pero no suficiente para las producciones
subjetivas. La familia no podría mediatizar las condiciones sociales, solo algunos recortes.
Ningún ámbito es “todo” y cada uno es excedido y restringido por los otros.

5. Precisiones con relacion al tabu de incesto


Las familias con vinculaciones no consanguineas proponen cuestiones en relacion al tabu
del incesto. Para su respuesta, se colocaron junto a esta problemática, otras regulaciones
de índole sexual y convivencia humana, como la renuncia pulsional en la violencia,
derivaciones del “no matarás “ bíblico. Desde ese punto de vista, el tabú se establece
siempre entre el niño y el adulto.
En relaciones consanguíneas, el tabú dejo a consideración los sentidos particulares en
algunos parentescos no centrales (primos hermanos, tio/sobrina, etc)

6. Diversidad de modelizaciones
Más allá de querer definir qué es la familia, se propone:
- Una caracterización general de la familia:

La familia desde un enfoque psicoanalítico: Organización vincular abierta y compleja, en


la que se despliegan niveles inconscientes.
Vínculo transformable anudado en “sujeto-vínculo-cultura”.
Acoge al niño y se hace cargo de su constitución subjetiva, a través del sostén y corte y
de procesos de investidura libidinal y narcisista. Dichas funciones se sustentan en la
asimetría entre psiquismos constituidos y otros en construcción.

23
La familia establece lazos afectivos que siguen de por vida y constituyen el apuntalamiento
intersubjetivo del psiquismo. Contribuye a la renuncia pulsional parcial que posibilita la
convivencia. Conforma un campo sexual, por prohibiciones ligadas al tabu del incesto y la
violencia. La sexualidad es un eje central en las familias, por el papel del contacto corporal
afectivo y ligado a los cuidados del niño. El ser humano no sobrevive sin cuidados
amorosos. La familia supone la circulación pulsional, y si bien puede darse un desborde,
cuenta con dispositivos reguladores..

En la familia coexisten la pareja conyugal, con una sexualidad prescrita. Los vinculos
padres-hijos tienen otra perspectiva de sexualidad, por el tabu del incesto. La sexualidad de
los padres atravesada por la castración y sujeta a represiones, actúa en la construcción de
la sexualidad de los niños, a través de los mismos procesos de crianza que suponen la
seducción por la asistencia, que libidiniza el cuerpo del niño.
Los desbordes excedidos de sexualidad, por excesos de seduccion por parte del adulto,
llevarán a incesto y abuso sexual. En el abuso se da la violencia y un desborde de la
prohibición de matar y de violar el espacio del otro…

- Modelizaciones diversificadas:
Como ejemplo, lo inconveniente de pensar a la familia monoparental con un diseño tipo de
familia ensamblada o de primer matrimonio.

- Múltiples dimensiones de análisis:


Se trata de establecer ejes diversos para el psicoanálisis de las discursividades familiares.
Multiplicar los ejes de análisis de la configuración familiar.

Dimensiones de análisis de conformaciones familiares que complejizan la


caracterización psicoanalítica:
- Funciones de lazo familiar: dos operatorias centrales ligadas al corte y el sostén,
que sustentan la constitución subjetiva y el apuntalamiento del psiquismo y la
renuncia pulsional.

- Apuntalamiento intersubjetivo del psiquismo: las funciones de la familia no acaban


con la fase de la crianza, centrada en la construcción del psiquismo infantil. Sus
lazos continúan ofreciendo apuntalamiento al psiquismo.El tiempo va ampliando los
vínculos y se pierden la prevalencia y jerarquía de vínculos familiares de origen,
dando lugar a lo extrafamiliar o de nuevos grupos de crianza. El vínculo de
apuntalamiento deviene soporte de la resistencia a la transformación y sostén de la
especificidad. La intervención opera sobre niveles imaginarios del lazo y la fusión.
Discrimina, favorece autonomías, habilita la renuncia pulsional parcial
Estimula la configuración del lazo como apoyo y sostén cuando el aislamiento y
fragmentación desfavorecen el apuntalamiento. En cada proceso familiar, estas
modalidades se alternan.

- Las asimetrías: La asimetría entre psiquismos constituidos y otros en construcción,


de padres-hijos. Este eje se destaca en el análisis de la familia con niños y
adolescentes, por la apelación de los mismos a las funciones de corte y de sostén.

24
- Conformación de la fratría: Las idas y vueltas de la alianza fraterna constituyen otra
de las dimensiones de análisis del grupo familiar. Destacando a familias en procesos
de divorsio o en segundos matrimonios. El grupo de hermanos puede ser fuente de
contención en esos momentos.

La relación más temprana (CAP 13): cuatro etapas en la


interacción temprana.

Etapas de la interacción más temprana:


-control homeostático -prolongación de la atención e interacción -puesta a prueba de los
límites -surgimiento de la autonomía
En relación a las necesidades afectivas del bebé y el adulto cuidador.

- Control Homeostático
La primera tarea de los bebés:
- control de sus sistemas de asimilación y producción.
- excluir y recibir estímulos, de controlar sus propios estados y sistemas fisiológicos
- controlar su actividad motriz, sus estados de conciencia
- Controlar sus respuestas automáticas. Prestar atención a los estímulos de un adulto,
requiere el control de todas estas condiciones.

La tarea de los progenitores:


- aprender cómo contener al bebé
- reducir la estimulación para no abrumar el equilibrio del bebe
- ajustar sus propias respuestas conductuales a los umbrales de su hijo.

Es el primer paso en el aprendizaje de cómo cuidar a un niño.


Una intensa identificación ayuda a la madre a comprender los esfuerzos de su bebe por
adquirir control en este periodo de desorganización.

- Prolongamiento de la atención
- Habiendo alcanzado cierto control, los bebés pueden empezar a usar indicios
sociales para prolongar sus estados de atención e incorporar mensajes más
complejos.
Comienzan a prolongar la interacción con un adulto importante para ellos.
Emplean sus capacidades: sonrisas, vocalización, conductas faciales, indicios motores,
para provocar respuestas en el adulto. (Periodo entre la 1era y 8va semana de vida,
hasta la aparición de la sonrisa y vocalización sociales a fines del segundo mes).

Durante este mismo tiempo, la madre ha estado aprendiendo del bebé y construyendo una
nueva imagen de sí misma. La madre no solo se vuelca hacia todos los que la rodean, sino
que también es sensible a las respuestas de su bebe. Cada indicio, una respuesta alegre,
una sonrisa, actúa como recompensa a su búsqueda. En su anhelo de obtener estas
recompensas, la madre continúa aprendiendo acerca de los umbrales de su bebe.

25
Empieza a sincronizar su propia conducta con la del hijo. Aprende a ajustarse a los indicios
del bebe y a acompasar sus respuestas, interrumpir o disminuir su actividad cuando lo hace
el bebe.

Y aprende que ella puede ampliar un poco cada conducta para guiar al bebe. Cuando el
bebe sonríe, la madre le devuelve una sonrisa más ancha, enseñándole cómo prolongar la
sonrisa. Cuando el bebé vocaliza, ella agrega una palabra para él imitarla y así.
Al hacer todo aquello, su propia necesidad de convertirse en el progenitor anhelado
comienza a satisfacerse. La madre puede incluso experimentar una identificación con su
propia madre.

- Puesta a prueba de los límites (entre el 3er y 4to mes)


Se fuerzan límites de la capacidad del bebé para absorber información y responder a ella.
La capacidad del bebé para recuperarse en un sistema homeostático.
Durante el 3ero y 4to mes, los adultos llevan al bebe hasta los límites de estas dos
capacidades.

JUEGOS DIÁDICOS:
En su estado de mutua sincronización, la madre y el bebé pueden practicar juegos de
sonreír, vocalizar o tocarse.
Daniel Stern describió estos juegos y señaló que con ellos, ambos, madre y bebe,
aprenden a ajustarse a los estimulos del otro y a la forma de las conducta de cada uno.
Cada miembro aprende a conocerse a SÍ MISMO y a las recompensas de la relación.
Estos “juegos” le permiten al bebe explorar sus controles internos y su capacidad de
ajustarse a la otra persona.

Al jugar juntos, la madre y el bebe experimentan una sensación de DOMINIO. Para el


bebe está en la capacidad de utilizar una secuencia de controles y de producir señales. La
madre está también adquiriendo control sobre las respuestas del bebe y sobre ella misma.
Pone a prueba su capacidad de ser una persona verdaderamente sustentadora.
A medida que empieza a percibir su poder, su depresión posparto comienza a irse…

Si la interacción no se vuelve gratificante durante el tercer o cuarto mes, si no se dan ni este


juego, ni la puesta a prueba, la adaptación entre mamá y bebé puede correr riesgo. La
sensación de alegría en este juego es el mejor signo de una buena adaptación.
Cuando el adulto puede reconocer y fomentar la búsqueda y la respuesta independiente del
bebé a los indicios y juegos ambientales o sociales, se ha alcanzado un hito vital. La
sensación de competencia y control voluntario del bebé sobre su ambiente se ve fortalecida.

- Surgimiento de la autonomía
Estás iniciativas del bebé aparecen a la par que un salto en la conciencia cognitiva a los
cuatro o cinco meses de edad.
El bebé se vuelve consciente de cada visión, sonido y textura. Ahora, llorará “reclamando
atención”. La noción de permanencia de los objetos comienza a surgir.

Esta etapa que Margaret Mahler llama ”salida del cascarón”, con una conciencia de la
autonomía del bebé por parte de él y de la madre. La mayoría de los “juegos” eran

26
modelados por el adulto a partir de conductas del bebé. Hacía los cuatro meses de vida, el
bebé dirige la organización del juego con tanta frecuencia como el progenitor.

Cuando estas resultan (sirven para prolongar el estado de atención del bebe) la madre se
siente gratificada. Cuando puede inducir al bebe a que sonría o vocalice, se siente una
madre cálida. Controlar las respuestas del bebe le da la sensación de estar en
estrecho contacto con él. Incluso las respuestas negativas (como llorar) son vistas por la
madre como muestras de su capacidad de ayudar al bebe. Durante esos primeros cuatro
meses, la conducta del bebe es crucial para la percepción que tiene la madre de ella misma
como progenitor.

Cuando aparece la autonomía, la madre se vuelve incapaz de predecir la conducta del


bebe. Es probable que se sienta abandonada y rechazada por ello, le hará cuestionar su
autoimagen. Es así como intentará redoblar sus esfuerzos para mantenerlo vinculado a
ella.
Una madre que no puede tolerar la independencia pasará por alto este salto en el desarrollo
de su hijo. Una madre con problemas en su propia vida tendrá dificultades para reconocer
esta etapa del desarrollo y necesitará ayuda para alentarla. Si no puede hacerlo, el hijo
necesitará rebelarse o alejarse de ella con mayor ímpetu más adelante.
Si todo sale bien, en términos psicoanalíticos el desarrollo del yo del niño estará bien
encaminado.

En esta misma época, un electroencefalograma del bebé, muestra cambios madurativos.


Indicando la creciente capacidad de su cerebro para almacenar aprendizajes cognitivos y
afectivos.
Aparecen los primeros signos de la noción de permanencia de los objetos, el percatamiento
de la presencia de un extraño y la capacidad motriz de tender las manos, tomar objetos
para llevarlos a la boca o jugar con ellos, etc.
Aunque el progenitor pueda sentirse rechazado, también es posible que se sienta más
necesario para fomentar nuevas experiencias y confirmar la competencia del bebe
reforzando con su reconocimiento y complacencia.

La relación más temprana (CAP 14): aspectos esenciales de la


interacción temprana.

- Sincronía
Esta desde el primer dia. Aprendiendo el “lenguaje” del bebe, los padres pueden
sincronizar sus propios estados de atención y desatención con los del hijo. El adulto que
tiene otro ritmo, comienza a adaptar su conducta a los ritmos del bebé. Pueden ayudarlo a
prestar atención y luego a prolongarla en la interacción. El bebé aprende a ver a su
progenitor como confiable y receptivo, y empieza a intervenir en el diálogo.

- Simetría
Los bebés son más dependientes y están más a merced de ser moldeados por el adulto.
Simetría en una interacción significa que la capacidad de prestar atención del bebe y sus

27
preferencias para recibir y responder, influyen en la interacción. En un diálogo
simétrico, el progenitor respeta los umbrales del niño. Cada miembro participa para alcanzar
y mantener la sincronía.

El progenitor es responsable de esta simetría. Todo progenitor debe ser desinteresado e


interesado a la vez, desinteresado así respeta la independencia del bebé. Interesado si
desea retroalimentación por parte del bebé. El progenitor debe estar dispuesto a
renunciar a una parte de sí mismo para suscitar los ritmos del bebé.
Si como clínicos queremos evaluar y ayudar a las parejas (diadas progenitor-bebé) con
problemas, debemos poder ayudar al progenitor a cambiar su rol para ajustarse a la
individualidad de su hijo. Probablemente requiera traducir el diálogo de modo que el
progenitor comprenda (“adultomorfologizar” las comunicaciones del bebe).

- Contingencia
Interjuego de señales del bebé a las que los adultos responden y viceversa:
Vocalizaciones, sonrisas y manifestaciones afectivas del bebé y su capacidad para
recibir señales auditivas, táctiles o cinestésicas, se fundan sobre estados y funciones
autonómicas.
El efecto de las señales del progenitor depende del estado de atención y las necesidades
del bebé, como de las propias señales de este. Leer al bebé en sus necesidades. La
capacidad del bebe para emitir señales también depende de su posibilidad de
autorregularse.

En los periodos de atención, los bebés empiezan a emitir señales a sus madres mediante
sonrisas o fruncimiento de entrecejo, vocalizaciones o manifestaciones motrices, entre
otros. Las madres responden cuando pueden interpretar los mensajes dentro de esas
señales.BLa contingencia requiere que la madre esté accesible cognitiva y
emocionalmente.
Al responder, la.madre desarrolla un REPERTORIO de “lo que funciona” y “lo que no”.

- Arrastre
El adulto y bebé que logran sincronizar señales y respuestas agregan otra dimensión a su
diálogo: empiezan a prever las respuestas del otro.
Se crea una expectativa para seguir con el ritmo o interrumpirlo. Tan fuerte es esta
expectativa que parece arrastrar a cada miembro de la diada.
Un impulso que Lewis Sander y William Condon han denominado “arrastre”.
Entonces, un miembro puede “arrastrar” la conducta del otro instituyendo el ritmo de
atención y desatención ya establecido como base de su sincronía.

Un ejemplo: una madre se inclina a mirar a su hijito de dos meses. El bebé la reconoce y se
queda inmovil mientras la mira. Alza las cejas y levanta la carita, sus labios se redondean
formando una “o”. La madre dice suavemente: “O-o-h”.
El bebé le mira la boca e imitando a su mamá vocaliza “Ooh”. Ella le dice, “Ooh, ¿qué?”.
El bebe vocaliza un “Ooh” aún más enfático. La madre espera a que termine y le vuelve a
hablar diciéndole “Ooh, sí”.
Los “Ooh” de la madre están en el mismo nivel que los del hijo. El bebé dice “Oh Oh” y la
madre le responde “¡Oh Oh, sí!” y el niño reconoce la imitación directa.

28
Durante esta breve secuencia, cada uno ha utilizado la imitación de los ritmos y
vocalizaciones del otro para captar, retener y guiarlo a una interpretación cada vez más rica.
Este arrastre es un incentivo para la madre y para el bebé y un poderoso factor en el
crecimiento del vínculo.

- El Juego
Los “juegos” entre bebés de 3 a 4 meses y sus progenitores, se basan en el arrastre.
Ciertos conjuntos de conductas interactivas varían en las secuencias del “juego”. El
progenitor espera que el bebé responda y se exprese de varios modos a esta edad.
Acuerdo tónico. Cada uno toma como modelo al otro, laadre aprende a retener la atención
del bebé y aplicar su repertorio. Reconocen sus propias emociones y las del otro.
Estos juegos tienden a darse en secuencias de tres o cuatro, según cisterna punto dentro
de cada secuencia, hay reglas que son establecidas y reconocidas por cada participante.
(Los tiempos, los tonos, la intensidad, la duración y el modo elegido)
Durante los juegos, el bebé progenitor tiene la oportunidad de ampliar su aprendizaje uno
del otro.

- Autonomía y flexibilidad
El reconocimiento del bebé de su propio control da lugar a la autonomía. La sincronía,
arrastre y respuestas del progenitor refuerzan sus diferentes capacidades, el bebé llega a
darse cuenta de que él puede controlar la interacción. Hacia los 5 meses muchos bebés
empiezan a dominar la conducta de la madre a través de su capacidad tanto para iniciar la
interacción como para abandonarla. Comienzan a dominar a su interlocutor, el bebé tiende a
interrumpir el diálogo desviando la mirada por ejemplo.

La respuesta de la madre también es predecible. Redobla sus esfuerzos por hacer que su
hijo retome la interacción. Sintiéndose abandonada, procura atraer al bebé a su “envoltura”.
En el momento en que renuncia a su intento, el niño suele volver a mirarla para verificar su
respuesta. Mientras miraba hacia otro lado, había mantenido a la madre dentro de su
campo visual periférico.
Entonces el objetivo del bebé es la autonomía, más que escapar de una sobreestimulación.

La autonomía surge de la seguridad que le dan al niño las respuestas predecibles del
progenitor. Los bebés menos seguros alcanzan este nivel a una edad más avanzada. La
conducta autónoma de los bebés de 5 meses es signo de una relación saludable, la
ausencia de esta conducta, es signo de un vínculo deficiente.
Dentro del concepto de autonomía se encuentra otra característica de la interacción
saludable: la flexibilidad.
Un diálogo se vuelve demasiado predecible con respuestas ajustadas y son indicio de que
la relación ha quedado detenida.
La presencia de subsistemas de ajuste lazo, da cabida a una independencia temporal.

En sistemas estables pero flexibles, las perturbaciones que puedan producirse en un


subsistema no tienen por qué afectar la estabilidad en general. Cuando un subsistema es
inflexible, cualquier perturbación afectará a la estabilidad en general.
Estas seis características de la interacción progenitor-bebé (sincronía, simetría,
contingencia, arrastre, juegos y autonomía) hacen posible el desarrollo temprano del

29
vínculo. A medida que los bebés logran un equilibrio interno y luego pasan a experimentar
expectativas y entusiasmo en una relación segura y predecible, empiezan a descubrir las
capacidades para la emoción y la cognición que tienen. Experimentan gratificaciones de la
comunicación, reconocen emociones dentro de ellos mismos y de otros.

Aprendan cómo controlar el ambiente emocional. Empiezan a interiorizar controles


necesarios para experimentar emoción, también aprenden cómo producir respuestas
emocionales en otros. Hacia el final del cuarto mes pueden conectar y desconectar Con
quienes los rodean.

La familia y el desarrollo del individuo (CAP 2): La relación


inicial de una madre con su bebe.

- La pareja madre-lactante
El desarrollo es producto de la herencia de un proceso de maduración y la acumulación de
experiencias de vida. Esto no se da si no se cuenta con un medio favorable.

Observamos en la mujer embarazada una creciente identificación con el niño, ella lo asocia
como “objeto interno”, un objeto que imagina se ha establecido dentro de su cuerpo y
pertenece allí.
“Preocupación materna primaria”: El rasgo predominante puede ser la disposición y la
capacidad de la madre para despojarse de todos sus intereses personales y concentrarlos
en el bebé. Ella sabe exactamente cómo se siente el niño, nadie más lo sabe.

Hay dos clases de trastornos maternos que pueden afectar esta situación:
- Madre cuyos problemas personales son demasiado compulsivos como para
abandonarlos, lo cual le impide sumergirse en ese estado de preocupación materna,
que casi parece una enfermedad, pero constituye un signo de salud.
- Madre qué tiende a estar permanentemente preocupada por algo y el niño se
convierte en su preocupación patológica.

Es parte del proceso normal que la madre recupere su interés por sí misma, y que lo haga a
medida que el niño vaya siendo capaz de tolerarlo. La madre patológicamente preocupada,
sí están identificadas con su hijo durante un tiempo prolongado, además que pasa muy
bruscamente de la preocupación por el bebé a su preocupación previa.

La forma en que la madre normal supera este estado de preocupación por el bebé equivale
a una suerte de destete. El primer tipo de madre no puede destetar al niño porque este
nunca la tuvo realmente coma el otro tipo de madre no puede detectarlo o tiende a hacerlo
de forma muy brusca sin tener en cuenta la necesidad que se va desarrollando en el niño.

Estos fenómenos secundarios pueden aparecer naturalmente en torno a un embarazo. Solo


cuando estas fuerzas protectoras naturales dejan de funcionar, podemos percibir hasta qué
punto es vulnerable la madre. A algunas mujeres les resulta difícil desarrollar esa

30
preocupación materna primaria. La vuelta a una actitud normal frente a la vida y al self,
puede provocar una enfermedad clínica, atribuible a la ausencia de la envoltura protectora.

- La identificación del niño con la madre


(Nos referimos al niño recién nacido o con pocas semanas o meses de vida. Un bebé de 6
meses está saliendo ya de la etapa que examinaremos ahora)

Sí el niño en cuestión tiene una madre suficientemente buena va a iniciar un proceso de


desarrollo personal y real. Si la actitud materna no es lo bastante buena, el niño se convierte
en un conjunto de reacciones frente a los choques, y el verdadero self no llega a formarse o
queda oculto tras un falso self que se somete a golpes del mundo.

El niño con una madre bastante buena: el yo de este niño es débil y fuerte. Depende de
la capacidad de la madre para proporcionar apoyo al niño. El yo de la madre está
sintonizado con el yo del niño y puede darle apoyo.
Cuándo la pareja madre bebé funciona bien, el yo del niño es muy fuerte, está apuntalado
en todos los aspectos. El niño con el yo fuerte se convierte en él mismo. Los niños que
reciben atención adecuada son los que se afirman como personas cada una distinta de la
otra.

Cuando el apoyo no existe: es débil, el niño no puede desarrollarse en forma personal, su


desarrollo está condicionado por reacciones frente a fallas y no por exigencias internas.
Los bebés con apoyo inadecuado tienden a parecerse en patrones de conducta.

El self infantil aún no está formado, no puede decirse que esté fusionado, pero los
recuerdos y expectativas pueden comenzar a acumularse y tomar forma (sólo pasa si el yo
del niño es fuerte).

- La función materna
Es posible agrupar en tres categorías la función de una madre suficientemente buena en las
primeras etapas de la vida de su hijo:

1. Sostenimiento (holding): la forma en que la madre toma en sus brazos al bebé


está relacionada con su capacidad para identificarse con él. Sostenerlo de manera
apropiada constituye un factor básico del cuidado, cualquier falla provoca intensa
angustia en el niño.
2. Manipulación: la manipulación contribuye a que se desarrolle una asociación
psicosomática que le permite percibir lo “real” como contrario de lo “irreal”. La
manipulación deficiente va contra el desarrollo del tono muscular, la coordinación y
la capacidad del niño de disfrutar de su experiencia corporal.
3. Mostración de objetos: la demostración de objetos o realización, es hacer real el
impulso creativo del niño. Promueve en el bebé la capacidad de relacionarse con
objetos. Las fallas aquí bloquean el desarrollo de la capacidad del niño para sentirse
real al relacionarse con el mundo de los objetos.

31
Objetos transicionales y fenómenos transicionales: Realidad
y juego (Winnicott)

1. Primera hipótesis
Los recién nacidos tienden a usar el puño, dedos, pulgares, para estimular la zona erógena
oral. También, pasados unos meses encuentran placer en jugar con muñecas, las madres
les ofrecen algún objeto especial y esperan que se aficionen a ellos.
Existe una relación entre esos dos grupos de fenómenos.

La primera posesión:
Se advierte una variación en la secuencia de hechos que empieza con las primeras
actividades de introducción del puño en la boca. A la larga lleva al apego de un juguete
blando o duro. Hay algo importante ahí aparte de la excitación y satisfacción oral.
- La naturaleza del objeto
- La capacidad del niño para reconocer el objeto como un “no-yo”
- La ubicación del objeto: afuera, adentro, en el límite
- La capacidad del niño para crear, idear, imaginar, producir, originar un objeto.
- La iniciación de un tipo afectuoso de relación de objeto

Los términos “objetos transicionales” y “fenómenos transicionales”, se introducen para


designar la zona intermedia de experiencia entre:
- el pulgar y el juguete
- el erotismo oral y la verdadera relación de objeto
- la actividad creadora primaria y la proyección de lo que ya se ha introyectado
- El desconocimiento primario de la deuda y el reconocimiento de esta.

Mediante esta definición, el parloteo del bebé y la manera en que un niño mayor repite
canciones y melodías, están en una zona intermedia como fenómenos transicionales.

Lo inadecuado de la formulación habitual de la naturaleza humana


Una exposición de la naturaleza humana no resulta suficiente.
Hay otra manera de describir a las personas.
De cada individuo que ha llegado a ser una unidad, con una membrana limitante y un
exterior y un interior, puede decirse que posee una realidad interna.

La tercera parte de la vida de un ser humano es una zona intermedia de experiencia a la


cual contribuyen la realidad interior y la vida exterior. Una zona que no es objeto de desafío,
porque no se le presentan exigencias. El enfoque tiene que ver con la primera posesión y
con la zona intermedia entre los objetivos y lo objetivo.

Desarrollo de una pauta personal


En el desarrollo de un niño pequeño aparece una tendencia a entretejer
objetos-distintos-que-yo. Esos objetos representan el pecho materno, en cierta medida.
Los casos siguientes muestran la experiencia autoerótica como la de succión del pulgar:

1. Con la otra mano, el bebé toma un objeto exterior y se lo lleva a la boca junto con los
dedos

32
2. El objeto se succiona o no
3. Desde los primeros meses el bebé arranca parte del objeto y lo usa para parte
acariciadora de la actividad
4. Se producen movimientos de masticación y sonidos de “mam-mam”

Estás experiencias funcionales van acompañadas por la formación de pensamiento o


fantasías. Se las llamó “fenómenos transicionales”.
Quizás el objeto llegue a adquirir una importancia vital para el bebé en el momento de
dormir y es una defensa contra la ansiedad.
Puede que el niño haya encontrado algún objeto, lo use y se convierta en lo que se llamó
“objeto transicional”.

La pauta de fenómenos transicionales empieza a aparecer desde los 4 a 6 meses, hasta los
8 a 12. Las pautas establecidas en la infancia pueden persistir en la niñez, y el primer objeto
sigue siendo necesidad a la hora de dormir o frente a un cambio del estado de ánimo. En
plena salud se amplía la gama de intereses de objeto.

Cuando el bebé empieza a usar sonidos puede aparecer una palabra para nombrar al
objeto transicional.
Cabe aclarar que a veces no existe tal objeto aparte de la madre misma junto o el bebé se
siente tan perturbado que no puede gozar del estado de transición.

Presumen de cualidades especiales de la relación


1. El bebé adquiere derechos sobre el objeto y los aceptamos, pero desde el comienzo
existe la anulación de la omnipotencia.
2. El objeto es acunado con afecto y mutilado con excitación.
3. Nunca debe cambiar, a menos que lo cambie el bebé mismo.
4. Tiene que sobrevivir al amor instintivo, al odio y a la agresión.
5. Al bebé debe parecerle que hay rabia calor, que se mueve, que posee cierta textura
o que posee una realidad propia.
6. Proviene de afuera desde nuestro punto de vista, pero no para el bebé. Tampoco de
adentro.
7. Se permite que su destino sufra una descarga gradual. No se le olvida ni se lo llora,
simplemente pierde significación.

Relación del objeto transicional con el simbolismo


Es cierto que el objeto que fuese, simboliza un objeto parcial como el pecho materno, pero
lo que importa no es tanto su valor simbólico como su realidad.
Cuando se usa el simbolismo el niño distingue entre fantasía y hechos, entre objetos
internos y externos, entre creatividad primaria y percepción.
El objeto transicional es lo que vemos de ese viaje de progreso hacia la experiencia.
Es posible entender el objeto transicional y no entender la naturaleza del simbolismo. Esto
solo se puede estudiar de manera correcta en el proceso de crecimiento de un individuo y
en el mejor de los casos, tiene un significado variable.

Descripción clínica de un objeto transicional


Dos hermanos: Contraste en el primer empleo de posesiones:

33
- Deformación en el uso del objeto transicional. Un hombre sano, tuvo que hacer
esfuerzos para llegar a la madurez. La madre tomó su papel con seriedad y le dio el
pecho durante 7 meses. Nunca se succionó el pulgar o los dedos cuando lo desteto
lo cual fue muy difícil, tampoco tuvo nada de sustituto. Nunca había tenido biberón.
Mostró un fuerte y prematuro apego hacia la madre como persona y en realidad la
necesitaba a ella.
Durante 12 meses adoptó un conejo y le mostró un afectuoso apego por el juguete el
cual se trasladó a la larga a conejos de verdad. Podría describirse como un
consolador, nunca tuvo cualidad de objeto transicional. Jamás fue como lo habría
sido un verdadero objeto transicional, más importante que la madre.

- Uso típico del objeto transicional. El hermano menor del hombre anterior, se
desarrolló en una forma recta. Tiene tres hijos sanos hoy en día. A él le dieron pecho
durante cuatro meses y fue destetado sin problemas. Se succiona el pulgar e hizo
que el destete resulte más fácil. A los 5 o 6 meses adoptó la punta de una frazada y
si hacía cosquillas con ella en la nariz. Eventualmente eso se convirtió en un “Naa”,
él mismo inventó esa palabra. Más o menos hasta el año pudo reemplazar la punta
de la manta por un Jersey verde de lana suave, con corbata roja. No era un
consolador como el caso de su hermano, sino un sedante. Esto es un ejemplo típico
de objeto transicional, si alguien le daba su “Naa”, él perdía su ansiedad.

La contribución del niño


Se suele obtener información de un niño según sus objetos transicionales.
Estudio teórico
Comentarios basados en la teoría psicoanalítica aceptada:
1. El objeto transicional representa el pecho materno o el objeto de la primera relación.
2. Es anterior a la prueba de la realidad establecida.
3. En relación con el objeto transicional el bebé pasa del dominio omnipotente (mágico)
al dominio por manipulación (implica erotismo muscular y placer de la coordinación).
4. A lo largo del objeto transicional puede convertirse en un objeto fetiche y persistir en
la vida sexual adulta.
5. A consecuencia de el erotismo anal, el objeto transicional puede representar las
heces.

Relación con el objeto interno (Melanie Klein)


Comparación del concepto de objeto transicional con el objeto interno de Melanie Klein.
El objeto transicional no es un objeto interno, es una posición. Pero para el bebé tampoco
es exterior. El bebé puede emplear un objeto transicional cuando el objeto interno está vivo,
es real y lo bastante bueno. Pero es objeto interno depende de la existencia y conducta del
objeto exterior.
Cuando el objeto exterior es insuficiente el interno deja de tener significado para el bebé y
solo entonces el objeto transicional se vuelve carente de sentido también.

Ilusión-desilusión
Un niño no tiene posibilidad de pasar del principio de placer al de realidad si no existe una
madre lo bastante buena. La madre lo bastante buena, es la que lleva a cabo la adaptación

34
de las necesidades del niño y las disminuye poco a poco, según la necesidad de este para
hacer frente al fracaso y tolerar frustración.

La madre bastante buena comienzo con una adaptación a las necesidades de su hijo. Entre
medios con que cuenta el bebé para enfrentar ese retiro materno se encuentran los
siguientes:
1. Su experiencia es repetida a menudo en el sentido de que la frustración tiene un
límite de tiempo.
2. Creciente percepción del proceso
3. Comienzo de la actividad mental
4. Utilización de satisfacciones autoeróticas
5. Recuerdo, revivir experiencias, fantasías, sueños, la integración del pasado,
presente y futuro

Si todo va bien el bebé puede sacar provecho de la experiencia de frustración. Puede


resultar perturbado por una adaptación estrecha a la necesidad también.
Al principio la adaptación tiene que ser casi exacta sino el bebé no puede desarrollar la
capacidad para experimentar una relación con la realidad exterior o formarse una
concepción de ella.

La ilusión y su valor
La madre ofrece al bebé la oportunidad de crearse la ilusión de que su pecho es parte de él.
Parece encontrarse bajo su dominio mágico.
La tarea de la madre es ir desilusionando al bebé gradualmente, no lo logrará si al principio
no le ofreció suficientes oportunidades de ilusión.
El bebé crea el pecho una y otra vez a partir de su capacidad de amor o su necesidad. Se
desarrolla en él un fenómeno subjetivo que llamamos pecho materno.

El ser humano le preocupa desde su nacimiento, el problema de la relación entre lo que se


percibe en forma objetiva y de forma subjetiva.

En cierto momento un bebé ubicado en determinado marco proporcionado por la madre es


capaz de concebir la idea de algo que podría satisfacer su necesidad de tensión. En ese
momento se presenta la madre, le ofrece su pecho y su ansia potencial de alimentarlo.
Cuando su adaptación a las necesidades del bebé es lo bastante buena, produce la ilusión
de que existe una realidad exterior que corresponde a su propia capacidad de crear. Hay
una superposición entre lo que la madre proporciona y lo que el bebé puede concebir al
respecto. Solo percibe el pecho si le es posible crear uno en ese momento y lugar. El bebé
se alimenta de un pecho que es parte de él, y la madre da leche a un bebé que es parte de
ella.

Previo al destete, la tarea principal de la madre es desilusionarlo. Si las cosas salen bien en
ese proceso de desilusión, queda preparado el escenario para frustraciones (de “destete”).
Si la ilusión-desilusión toma un camino equivocado, el bebé no puede recibir algo tan
normal como el destete, ni una reacción a este Y entonces resulta absurdo mencionarlo
siquiera. La simple terminación de la alimentación a pecho no es un destete.

35
Desarrollo de la teoría de la ilusión-desilusión
En la infancia la zona intermedia es necesaria para la iniciación de una relación entre el niño
y el mundo, la posibilidad una crianza lo bastante buena en la primera fase crítica
Al bebé se le pueden permitir fenómenos transicionales gracias al intuitivo reconocimiento
de los padres de su tensión a la percepción objetiva.
Si un adulto nos exige que aceptemos la objetividad de sus fenómenos subjetivos lo
tomamos como un loco. Sí se las arregla para disfrutar de su zona intermedia sin presentar
exigencias, reconocemos nuestras correspondientes zonas intermedias y nos complacemos
en encontrar experiencia en común entre miembros de un grupo de arte, religión, filosofía…

2. Una aplicación de la teoría


Lo transicional no es el objeto. Esto representa la transición del bebé de un estado
fusionado a la madre a uno de relación con ella como algo exterior y separado.

Psicopatología que se manifiesta en la zona de fenómenos transicionales


Cuando se ausenta la madre, no hay un cambio inmediato porque el bebe tiene un recuerdo
o una representación interna de ella que se mantiene durante cierto periodo. Si se ausenta
durante un lapso superior a cierto límite, se borra el recuerdo de la representación interna.
Cuándo esto sucede, los fenómenos transicionales pierden sentido y el bebé no puede
experimentarlos. Presenciamos ahí la descarga del objeto.

El primer año de vida (Cap 3): El objeto de la libido (Spitz)


Las primeras relaciones objetales, también llamadas de la libido.
El concepto de relaciones objetales implica un sujeto y un objeto.
El sujeto sería el recién nacido que viene al mundo en un estado de indiferenciación,
incapaz de ninguna acción psíquica. Por ende, no hay relaciones objetales, ni objeto, estos
irán apareciendo en el transcurso del primer año hacia el final del cual tendrá establecido el
objeto definitivo de la libido.

Se consiguió diferenciar tres estadios:


1. Estadio preobjetal
2. del objeto precursor
3. del objeto propiamente dicho

Objeto de la libido citando a Freud:


“El objeto del instinto es aquel en el cual o por medio del cual, puede el instinto alcanzar su
satisfacción. No se haya enlazado a él originariamente, sino subordinado a él a
consecuencia de su adecuación al logro de la satisfacción. No es necesariamente algo
exterior al sujeto, puede ser una parte de su propio cuerpo y es susceptible de ser sustituido
indefinidamente por otro”.
Según esta definición cuando el objeto del olvido puede variar, cambiar necesariamente y
con cierta frecuencia. Tales cambios dependerán de los instintos parciales, la maduración
progresiva y la diferenciación de los instintos, etc

36
El hecho de que el objeto de la libido pueda modificarse lo hace distinto de las cosas: Estas
se mantienen idénticas en el espacio y tiempo.
El objeto de la libido no puede describirse mediante coordenadas en el espacio y tiempo, se
describe por su historia, su génesis.

1. Estadio preobjetal
Coincide más o menos con el estadio de narcisismo primario. Se describió este estadio con
el término indiferenciación, que designa un estado de organización primitiva en el recién
nacido incapaz de diferenciar un objeto de otro.
Durante este estadio el lactante no se diferencia a sí mismo de lo que le rodea y percibe el
seno que lo alimenta como parte de su propia persona.
El mundo exterior está excluido de la percepción del recién nacido por un umbral de
percepción en extremo elevado. No existe el mundo exterior para el recién nacido.

Se observan respuestas de desagrado desde el nacimiento, el traumatismo de nacimiento,


según Freud, refiere al prototipo fisiológico de angustia que parecerá más tarde.
Aún así el traumatismo de nacimiento es un estado transitorio que solo dura algunos
segundos. Un estado de excitación con un matiz de desagrado.

El modo de funcionar del recién nacido con excitación elevada, corresponde al principio
de Nirvana (enunciado por Freud): tendencia a reducir la tensión.
Aún así el niño en esta época es incapaz de distinguir objetos. No al objeto de la libido, sino
a todas las cosas que lo rodean. La respuesta del recién nacido son de reflejo condicionado
o análogas a ello. Es necesario que transcurra un tiempo para que se de un
condicionamiento.

El desarrollo de su percepción durante los seis primeros meses, hasta el comienzo del
segundo mes de vida, el bebe reconoce la señal del alimento SOLO cuando tiene hambre.
No conoce la leche por sí misma, ni la mamadera, ni el pecho. Sólo al pezón cuando lo tiene
en la boca y lo mama. Pero hasta esa percepción es variable.

Hasta el final del segundo mes, el humano adquiere su posición única entre las cosas que
rodean al niño, solo ahí el bebe percibe visualmente la aproximación del otro. Si a la hora de
la leche se acerca un adulto al niño que está llorando por hambre, el bebé se calma y abre
la boca o extiende los brazos. Esta reacción suele darse cuando el niño espera comida,
cuando tiene hambre. O sea que responde a un estímulo exterior, pero sólo en función de la
percepción de un impulso insatisfecho.

Dos o tres semanas más tarde hay progreso: cuando percibo un rostro humano, el niño lo
seguirá en todos sus movimientos.
El rostro humano se presenta al niño en situaciones de alivio de necesidad, de alivio de
desagrado o de logro de satisfacción. Es entonces el rostro en sí, el estímulo visual que el
niño verá más, durante los primeros meses. El primero que se establece como señal en la
memoria y que seguirá con la mirada.

2. El estadio del objeto precursor

37
El interés por el rostro humano cristaliza en el tercer mes bajo forma de reacción específica.
Contesta con una sonrisa al rostro del adulto asignado de interés y le da un lugar en su
medio. La primera manifestación activa, dirigida e intencionada.
El lactante reacciona con una sonrisa ante el rostro adulto siempre que lo vea de frente.
Ningún otro objeto (ni el alimento) llega a provocarle esta respuesta.

Nada justifica la creencia de que la percepción del rostro por el niño y su contestación con
una sonrisa al tercer mes, sea una verdadera relación objetal. El niño percibe solo una señal
(no un compañero, ni una persona, ni un objeto).

Gestalt-señal: Una Gestalt privilegiada consiste en el conjunto “frente, ojos, nariz”. La


respuesta no se limita solo a la madre, cualquiera puede provocar la sonrisa si tiene las
condiciones de esa Gestalt privilegiada.

Esto distingue al objeto de la libido de las cosas. El objeto de la libido se caracteriza por
cualidades esenciales en su génesis.
Las cosas se caracterizan por sus atributos superficiales y si se modifican ya no son
identificables. La Gestalt-señal es parte de las cosas.

3. El objeto precursor de la percepción


Durante el primer año, la madre sirve de intérprete de toda percepción, acción y
conocimiento.

La formación del lenguaje, su iniciación al final del primer año es un fenómeno completo.
Abarca la descarga y la percepción.

El lenguaje es un fenómeno del tránsito del niño desde una pasividad durante la cual, la
descarga regula estados emocionales según el principio de placer, a una iniciación de
actividad en la que la descarga puede ser fuente de satisfacción.

La vocalización del niño (que al principio sirve para descargar impulsos) va transformándose
en un juego en el que repite sonidos que él mismo ha producido. La primera imitación
auditiva. Meses después repetirá sonidos que oye de la madre.

El niño se toma a sí mismo por objeto, al estadío objetal. Cuando repite sonidos que hace la
madre, reemplaza el objeto de sí mismo por el objeto en el mundo exterior (su mamá).

4. El papel de los afectos en las relaciones entre madre e hijo


Tienen una importancia primordial los sentimientos de la madre hacia su hijo (su actitud
afectiva). La ternura le permite ofrecer al niño experiencias vitales y su actividad afectiva
determina la calidad de la experiencia misma.
El niño percibe de un modo afectivo mucho más pronunciado que era adulto.
Durante los tres primeros meses las experiencias del niño se limitan al afecto. La actitud
afectiva de la madre será la que sirva de orientación al lactante.

38
La madre no es el único ser humano que rodea al niño, existen el padre, hermanos y tienen
su natural importancia. Incluso el medio cultural influye sobre el niño durante el primer año.
Sin embargo (en la cultura occidental) todo se transmite al niño por la madre (o por su
sustituto).
Esta relación es el factor que modifica la vida del niño durante los primeros meses, la madre
representa el factor sociedad y el oponente de este factor está representado por la
maduración.

Los dos factores de interacción consisten en una madre con su individualidad formada y un
niño con su individualidad de información. Ambos viven en un medio económico social en el
que la especie inmediata son los miembros de la familia y la especie alejada es el grupo, la
cultura, el periodo histórico, etc.

5. Alcance teórico del establecimiento del objeto precursor


Consecuencias y significación del desarrollo del primer precursor del objeto:
1. Etapa en que el niño se separa de la recepción interna de la experiencia y se acerca
a la percepción externa del estímulo.
2. Establecimiento de indicios de memoria conscientes en el psiquismo
3. Supone una división entre el cociente y el preconsciente, separando ambos del
inconsciente.
4. Indicios de memoria y la separación entre el consciente, preconsciente e
inconsciente, dan lugar a la iniciación del pensamiento.
5. Llegaba el pensamiento introduce función del principio de realidad
6. En el tercer mes la iniciación rudimentaria del yo. El niño coordina actos
intencionales al servicio de fines de defensa y dominio.
7. La Barrera levantada contra estímulos se hace menos necesaria. Las energías de
los estímulos llegan fraccionadas, divididas entre sistemas de indicios de memoria y
descargadas como acción y no excitación difusa.
8. Capacidad para la acción dirige al desarrollo progresivo y rápido de sistemas del yo.
Primero el sector yo corporal y luego en otros sectores. La acción en sí se convierte
en forma de canalizar energías y agresivas y también en el instrumento psíquico del
desarrollo mismo.
9. Si se considera este fenómeno a partir del behaviorismo (conducta) representa la
transición del niño desde la pasividad a la actividad dirigida.
10. El fenómeno representa la iniciación de las relaciones sociales y creará el prototipo
de relaciones sociales ulteriores.

Recordemos que la estructura psíquica es todavía rudimentaria y que yo no está


presente sino en forma embrionaria.

El primer año de vida (Cap 4): La plasticidad del psiquismo


infantil (Spitz).

39
Intercambios constantes entre línea y el objeto de la libido. Ahora estos intercambios toman
un nuevo carácter. De la pasividad de los primeros tres, hacia la actividad, la acción.

Traduce en acción la fuerza de sus impulsos agresivos y libidinales. Se trata del período
más plástico del desarrollo humano. Hay razones: la impotencia del lactante, el carácter de
transición del desarrollo durante los primeros años y la ausencia de una organización del yo
sólidamente establecida.

1. Impotencia del recién nacido


La razón más importante para que este periodo sea tan plástico ha sido denunciada por
Freud.
Explica que el lactante es incapaz de provocar al principio la acción específica de lo que le
rodea, necesaria para la descarga. Esta acción será provocada por fenómenos de descarga
difusos y no específicos (pataleos, gritos, lloros).

“Esta vía de descarga toma la función secundaria de la comunicación; la impotencia, la


incapacidad del ser humano en el comienzo es la base primaria de todos los motivos de la
moral”
Freud sitúa el lugar de la relación objetal en el punto de transición entre el principio del
placer y el principio de la realidad.

2. El primer año, periodo de transformación


El segundo factor que hace de este periodo (del primer y segundo año) el más plástico es el
estado transicional del desarrollo del lactante.

El niño atraviesa un proceso de transiciones continuas, de transformaciones rápidas,


violentas y tempestuosas.

No todos los estímulos ni experiencias actúan sobre él exageradamente, cosas que al


adulto le parecerían catastróficas, él apenas las percibe y algunas modificaciones de lo que
le rodea pueden ser insignificantes al adulto pero llegan a ejercer una influencia profunda en
el niño.

3. El primer organizador y las consecuencias de su establecimiento


Hay épocas específicas dónde sucede un cambio de direcciones, una reorganización
completa de la estructura física, un despertar.
Son periodos vulnerables en donde cualquier traumatismo tiene consecuencias específicas
y graves.

Factores organizadores: en embriología se denominan organizadores ciertas estructuras


que se desarrollan en un punto donde se juntan varias líneas de desarrollo.

Durante estos períodos críticos las corrientes de desarrollo que operan en los sectores de la
personalidad se integrarán unas con otras y al proceso de maduración. Esta integración

40
tiene como resultado la formación de una nueva estructura psíquica sobre un nivel de
complejidad elevado. Representa un proceso delicado y vulnerable.
El dicho organizador es el resultado de la integración completa.

Uno de estos organizadores, se señala por el desarrollo de la respuesta social de la sonrisa


hacia el final del tercer mes de vida.

El niño se desvía de la sensación interior hacia la percepción exterior; el preconsciente y


con él el inconsciente, se establecen y diferencian uno de otro. El niño empieza a aplicar el
principio de realidad (comienza una nueva forma de ser distinta del anterior).

La importancia de estos puntos organizadores en el desarrollo del niño consiste en que si


este consigue establecerlos puede seguir en la dirección normal del desarrollo de los
sistemas de su personalidad. Sino, permanece en el sistema difuso, no diferenciado y se
producirán desviaciones y falsos desarrollos.

4. La ausencia del yo
La tercera razón de la plasticidad, es la ausencia de una estructura psíquica bien
establecida y diferenciada.
El yo se sirve de múltiples sistemas para las funciones de dominio y defensa con el
propósito de descargar tensiones inútiles y molestas y para la incorporación de estímulos
que el “yo” considera útiles para la adaptación a ciertos estímulos. Sin embargo al hacer el
niño aún no tiene un yo. Puede defenderse de estímulos por la barrera protectora del
elevado umbral de su percepción. Cuando aquellos estímulos son violentos pueden romper
esa Barrera y modificar su personalidad.
Cuando el umbral comience a disminuir, los nuevos estímulos modificarán la personalidad
del niño hasta que se modele un yo con el fin de gobernar la forma en la cual han de ser
tratados esos estímulos del interior o del exterior.

El yo no se crea de una vez, el desarrollo de la eficacia del yo dura meses y años y se


realiza de forma lenta y progresiva.

El primer año de vida (Cap 6): Afectos de desagrado (la angustia


de ocho meses).

Los afectos de placer y sus manifestaciones se desarrollan en el transcurso de los tres


primeros meses y son demostrables por la respuesta a la sonrisa.
Después del tercer mes, el niño manifiesta desagrado cuando su compañero humano lo
abandona, pero no muestra desagrado si se le quita un juguete.

Al sexto mes, la causa de las respuestas de placer y desagrado se extiende a más


estímulos. Si en este momento se le quita un juguete, manifiesta su desagrado.
Los afectos de desagrado tienen su parte equivalente a los de placer.

41
Privar a un niño del afecto de desagrado durante el primer año, es tan perjudicial como
privarle del placer. Ambos colaboran en la formación del psiquismo, la inactivación de uno
puede dar un desequilibrio.

Un inicio de desagrado, es la enorme frustración de la asfixia de nacimiento, le siguen


frustraciones de hambre, sed; que obligan a la actividad y al desarrollo de la percepción.
Finalmente el destete, que lo obligará a separarse de la madre y así sucesivamente.

Entre el sexto y octavo mes, se da una transformación con consecuencias. La


discriminacion diacritica ha progresado ya mucho; el niño no contesta con una sonrisa a
cualquiera que llene las condiciones para dicha respuesta, ahora distingue entre amigo y
extraño. Si alguien se le acerca activamente y él no lo reconoce, bajara los ojos con timidez
o llorara.

Se ha llamado a este fenómeno, angustia de los ocho meses y se considera: la primera


manifestación de la angustia propiamente dicha.

1. Evolución de los afectos negativos durante el primer año.


Angustia propiamente dicha: Se distinguen tres fases en el desarrollo de la angustia durante
el primer año.
Según Freud, el prototipo de la angustia es el nacimiento, su traumatismo.

Pero también se consideran esas primeras semanas que se prolongan hasta la quinta o
sexta. No se estima que estas manifestaciones sean de verdadera angustia, al contrario son
las manifestaciones de desagrado más arcaicas, son considerados estados de tensión.

Poco a poco (en las ocho primeras semanas), esos estados de tensión se organizan. El
desagrado siendo un estado de tensión, se manifiesta en situaciones de desagrado cada
vez más específicas.

Los que le rodean empiezan a entender la naturaleza de las manifestaciones, si tiene


hambre, si tiene dolor o si solo está aburrido. Esa comprensión de los que le rodean va
aumentando; las respuestas van a resultar más adaptadas a las necesidades manifestadas
por el niño.
Por el tercer mes, se establece en el psiquismo del niño, un código de señales dirigidas a lo
que le rodea. El niño está en condiciones de poder emitir a voluntad señales ante las que la
respuesta de los demas, sera mas o menos constructiva, o sea, por una acción suya logra
un efecto: inducir a quienes le rodean para que le quiten algo que le molesta e incluso que
luego le den algo que desea.

En todas estas experiencias, hay algunas que son lo bastante desagradables para que el
niño las tema. Durante el segundo trimestre de vida, se presenta una reacción: La reacción
del miedo (segunda fase en el desarrollo hacia la verdadera angustia).

La primera fase son los estados fisiológicos de tensión, se produce una respuesta a
percepciones de desequilibrio interior.

42
La reacción de miedo se dirige a un objeto físico, sea una persona o cosa con la cual el niño
ha tenido consecuencias desagradables. Aquí se da la reacción de huida ante un peligro
real.

Pero en la reacción ante un extraño, el niño no responde a un objeto o persona con previa
experiencia de desagrado, ¿Por que entonces siente miedo?.
Es esencial que la madre no esté presente en esa experiencia. En ausencia de la madre, es
cuando la respuesta se manifiesta fuertemente.

El niño reacciona al desagrado ante la ausencia de la madre.


Entre los seis y ocho meses, ya no es un compañero cualquiera, sino LA MADRE la que se
marcha. Al acercarse un extraño, el niño se siente defraudado en su deseo de volver a ver a
la madre y la angustia que se da, no será una reacción al recuerdo de una experiencia
desagradable con un extraño, sino la percepción de no conocer al extraño.
Es una respuesta a una percepción intrapsíquica.
Esa es entonces la primera manifestación de la angustia propiamente dicha.

La angustia de los ocho meses, es análoga a la sonrisa de los tres meses. La Gestalt-señal
del rostro se confronta con recuerdos de compañeros humanos y se acepta porque es su
homólogo.
En la angustia de los ocho meses, la percepción del rostro del extraño se confronta con las
memorias del rostro de la madre. Se comprueba que es diferente y se rechaza.
Por dicho funcionamiento de recuerdos y memoria, ha formado una auténtica relación
objetal; la madre se convirtió en su objeto libidinal. Demuestra una nueva función del yo, la
del enjuiciamiento.

2. El segundo organizador
Uno de los periodos críticos según Scott (1950), es por el octavo mes. Se da una nueva
fase del desarrollo infantil en donde la personalidad del niño y su conducta van a
transformarse.
El estímulo que provoca el desagrado se va haciendo más específico. Las fases sucesivas
marchan paralelamente con las del desarrollo del yo y su definitivo establecimiento.
A estas dos líneas paralelas se une una tercera: la del desarrollo progresivo de las
relaciones objetales, que conduce a la constitución del objeto libidinal.

La constitución en la memoria del rostro humano en cuanto a señal, anuncia la formación y


constitución del precursor del objeto y marca la primera fase mayor en el desarrollo de las
relaciones objetales.

La angustia de los ocho meses se da tres o cuatro meses más tarde, demuestra que el niño
ha conseguido reservar el rostro de la madre en un lugar único entre otros rostros en donde
prefiere a aquel y no a los otros.
Para el autor, este es el criterio para la construcción de un objeto en sentido propio.

El objeto fue constituido en el terreno vidual y en el afectivo.


El objeto existe sólo a condición de que sea imposible su confusión con otro fenómeno. Una
vez constituido, el niño ya no puede confundirlo con nada.

43
El segundo organizador, un otro que físicamente puede establecer:
1. Mielinización de vías nerviosas suficientemente avanzada para permitir la función de
los aparatos del sensorio
2. Permite la coordinación de los efectos para poner grupos de músculos al servicio de
acciones.
3. Ajustes en la postura y equilibrio.

En el nivel de la organización psíquica, la maduración y el desarrollo congénito, hicieron


posible acciones dirigidas que permiten al niño descargar tensiones de afecto, que reducen
el nivel de tensión en el psiquismo. Eso permite organizar mejor la satisfacción de
necesidades. Esa organización aumenta el potencial de reservas de placer.
La organización del yo se enriquece, se estructura y delimita por el ello y por el mundo
exterior. Ese enriquecimiento del yo, sucede por la cantidad de sistemas que se desarrollan
luego de un cambio de acciones cargadas de afecto.

Después del intercambio de acciones se establecen las fronteras entre la mismidad (The
Self) y el mundo ambiente, entre el yo, el ello, y los sistemas individuales en el yo.

La diferenciación en la agresión de la libido y, por otro lado, el destino de estos dos


impulsos durante el primer año, tienen un papel decisivo en la constitución del yo, su
estructuración y el establecimiento de sus fronteras.
Entre la suerte de los impulsos y las fases de la constitución del objeto, existe una
interacción, la cual se produce con el desarrollo de la coordinación corporal, la percepción e
intercambios de acción activos. El punto culminante de estos es el segundo organizador.

El primer año de vida (Cap 8): Consecuencias del establecimiento


del segundo organizador en el desarrollo del niño.

Se establecen nuevas relaciones sociales complejas, comienza la comprensión del gesto


social en cuanto a medio de comunicación recíproca.
Se adquiere la orientación del espacio que rebasa los límites de la cuna aún antes del
desarrollo de la locomoción.
Es visible un principio de comprensión de las relaciones entre las cosas y una diferenciación
entre estas en forma de preferencia por un juguete.
Se ve una discriminación mayor entre diversos alimentos.
Matices más delicados en actitudes afectivas como se los coma cólera, rabia, envidia y
actitud posesiva (todo se hace patente hacia el final del primer año).

La comprensión social se demuestra en la aptitud para participar en juegos sociales.


Antes del octavo mes, el espacio está limitado por los barrotes de la cuna.
La diferenciación entre las cosas se manifiesta aproximadamente dos meses después que
el niño haya empezado a distinguir a la madre del extraño.
Podrá elegir un juguete preferido entre otros, antes solo tomaba el más próximo a su mano.

44
El desarrollo de matices en actitudes afectivas (celos, cólera, rabia, envidia…), tiene su
oponente en el desarrollo de relaciones objetales complejas.
En el transcurso del primer año se ven principios de mecanismos de defensa, se precisa
como mecanismo de defensa: la identificación.

En el tercero y cuarto mes, vemos primeros vestigios en forma de imitaciones rudimentarias.


Evidencian intentos de imitación de acciones del rostro que el adulto le muestra.
Entre el octavo y décimo mes, después del segundo. Organizador del primer año, se hace
palmaria una auténtica imitación.
La actitud de la madre y la influencia de las cualidades afectivas que ella aporta al niño
serán importantes para el desarrollo de la imitación, la identificación y la acción.

El primer año de vida (Cap 9): el comienzo de la comunicación


semántica y su origen.

Mientras que las escuelas heterodoxas se limitan a describir el fenómeno psíquico en


cuanto dato, aplicando el concepto existencialista, en psicoanálisis no servimos de un punto
de vista genético. El estudio exacto y continuado de la interacción de la influencia mutua de
los aspectos genéticos y dinámicos (distingue el método psicoanalítico de cualquier otra
psicología).

Casi al término del estadio preverbal, las comunicaciones dirigidas y recíprocas se


transforman más en comunicaciones verbales.
Giro de importancia en la evolución del individuo y la especie. Este paso cambiará
completamente el aspecto de las relaciones objetales, cada vez más se realizarán por
medio de la palabra.
La palabra va a reemplazar más las formas arcaicas de intercambio madre e hijo. El
lenguaje irá sirviendo para intercambios en las relaciones objetales.

Entre los más importantes progresos del niño está la comprensión de prohibiciones y
órdenes y los comienzos del mecanismo de identificación. En el período que precede al
segundo organizador, el niño percibe por contacto táctil los mensajes de la madre. Pero por
las transformaciones que se producen por el establecimiento de segundo organizador se
advierte en mensajes de la madre que el niño llega a comprender a distancia. Las
relaciones objetales sufrirán una transformación pasado el primer año, al adquirirla
locomoción, el niño se hace independiente.

Este es un proceso de la maduración que presenta peligros para el niño y plantea


problemas a su alrededor, en La jaula de su cuna estaba seguro. Ahora que sabe andar
satisface su curiosidad y su ansia de actividad y cemento en situaciones peligrosas.
Gracias a la locomoción ha puesto una distancia entre Él y su madre y las intervenciones
maternas se manifiestan más por el gesto y la palabra. Por eso el carácter de los
intercambios madre e hijo se transforma..

45
La madre se ve obligada a frenar las iniciativas del niño. Se señala el paso más importante
de la pasividad a la actividad: el período de las órdenes y las prohibiciones comienza.

El modo mismo de comunicación diferirá profundamente. En el período pre verbal las


comunicaciones de la madre se limitaban a la acción, el niño era incapaz de andar, de
alimentarse etcétera. Era la madre quien ejecutaba por él estas acciones y su mismo acto
comunicaba su intención al bebé.
Una vez adquirida la locomoción, las fases de la madre cambian de carácter. Pasa a la
prohibición, órdenes y reproches.

La palabra que más se usará es “NO”, acompañada de un movimiento de cabeza mientras


impide al niño hacer lo que desea.
El niño entiende las prohibiciones de la madre y obedece a sus órdenes merced a un
proceso de identificación.
Para el niño el movimiento se va a convertir en el símbolo de la acción frustratoria de la
madre. Este gesto se ha adquirido y reforzado durante el período de comienzos del estadio
verbal.

El gesto negativo y la palabra no son símbolos semánticos y palabras en el sentido adulto.


Son fenómenos distintos en las primeras palabras llamadas globales que lo preceden, como
mamá, papá, etc.
Las palabras globales representan todo lo que desea el niño. El signo negativo y la palabra
no representan un concepto de la negativa (negatividad). Representan el primer concepto
abstracto que cristaliza el niño.
Poco a poco el niño se servirá del no cuando no reconozca el objeto o cosa que tenga
delante.

El niño al llegar parece imitar un gesto negativo de la madre. Este gesto se ha grabado en la
memoria del niño por acumulación de experiencias prohibitorias. Esta explicación concuerda
con la hipótesis del refuerzo de la teoría del learning, pero no satisface la psicoanalista.

Zeigarnik llegó a la conclusión de que las situaciones en que la madre prohíbe, ese no,
impide al niño concluir la tarea que se había impuesto y contribuye a grabar en su memoria
el recuerdo de la experiencia.
Cada no de la madre representa una frustración afectiva para el niño, serán siempre
impuestos del ello que se le habrán frustrado. Las memorias de prohibición, gestos,
palabras con las que se expresa esto, serán rodeados por una carga afectiva de matiz de la
negativa (negatividad), la derrota, la frustración.
Esta carga afectiva asegura la permanencia del gesto y de la palabra no.

La prohibición al interrumpir una iniciativa del niño, le vuelve de la actividad a la pasividad.


La carga efectiva de desagrado que acompaña a la frustración trae un impulso agresivo por
parte del ello. La memoria de prohibición en el yo estará rodeada por esta carga agresiva.

El niño entre fuerzas supuestas de actividad y pasividad, del desagrado y la agresión, usará
el mecanismo de defensa de identificación. Utilizará una forma especial de este mecanismo
con el nombre de identificación con el agresor (descrito por Anna Freud).
El súper-yo tiene un papel importante en estos casos.

46
Nos ocupa una identificación con el frustrador y no con el agresor.
El objeto libidinal inflige frustración al niño y provoca desagrado. El gesto negativo y el no
pronunciado por el objeto liminal se incorporan al yo del niño en su memoria. La carga
efectiva del desagrado separada de esta representación, provoca en ello una sacudida
agresiva que queda asociada a esa memoria en el yo.

Cuándo el niño se identifica con el objeto libidinal es identificación con el agresor irá seguida
del ataque dirigido hacia el mundo exterior.
La carga agresiva al no le hace idóneo para expresar la agresión, por eso el niño pondrá el
no al servicio del mecanismo de identificación con el agresor: vuelve el no contra el objeto
libidinal de quien lo había tomado.

Elementos en el comportamiento de la madre que prohíbe:


- Gesto de la madre
- Su pensamiento consciente
- Su afecto

El niño asimila el gesto.


Es poco probable que comprenda las razones de la madre para imponer una prohibición.
No va a asimilar el pensamiento de la madre. En cuanto al afecto, la comprensión del niño a
esta edad es global, sólo distingue dos afectos de los demás: el afecto hacia mí y el afecto
contra mí; “no estás conmigo, pues estás contra mí”.

Comienza la comunicación a distancia. La acción es reemplazada por el verbo. La lucha o la


huida dejan de ser la única alternativa en las relaciones humanas. Puede empezar la
discusión. Comienza la humanización de la especie, el zoon politikon, la sociedad, porque el
origen de intercambios recíprocos de comunicaciones por medio de símbolos semánticos.

Por eso el adquirir el signo negativo y de la palabra no, es el síntoma de la formación del
tercer organizador.

El no es la manifestación semántica de la negación, del juicio y es el primer concepto


abstracto. Lo forma por medio de desplazamiento de energía agresiva. No es nunca
producto de una identificación, sino de una actividad sintética del yo.

En el segundo año, el niño expresa su negativa moviendo la cabeza, para comunicarla a los
que le rodean. Se quiso encontrar el origen del gesto en la ontogénesis humana.
Se empezó examinando si entre los primeros actos del recién nacido existía uno que se
parezca al gesto negativo. Descubrimos uno que se pudo clasificar entre reflejos
primordiales: reflejo de succión/reflejo de orientación.

También llamado prueba de los puntos cardinales. Se provoca el reflejo tocando con el dedo
la zona que incluye la boca, la barbilla, la nariz y mejillas del recién nacido, quien vuelve la
cabeza con la boca abierta hacia el dedo para succionar. En inglés se llama “Rooting”.

La conducta rotatoria de la cabeza en el desarrollo embriológico y en la filogénesis está


establecida en la ontogénesis. Después del tercer mes alcanza el pezón con un solo
movimiento de cabeza.

47
Estos movimientos para orientarse hacia el pezón por medio del tacto van desapareciendo a
medida que entra en función la orientación visual y se establece una coordinación muscular.
El niño de 6 meses harto para zafarse del pezón o de La cuchara del alimento, vuelve la
cabeza a un lado con movimiento rotatorio. Ahora como conducta de huida o rechazo y
adquiere un sentido negativo. Aún se trata de una conducta y no de un signo semántico.

Freud insistió que no existe ningún no que venga del inconsciente. Como el recién nacido
no es consciente durante las primeras semanas funciona según el proceso primario
(descargas de tensión inconsciente, sus conductas no pueden expresar una negativa).

El segundo estadio, cuando el niño de 6 meses rechaza el alimento se sitúa en épocas


donde se establecen primeros rudimentos de un yo consciente, pero el niño todavía no
dispone de medios de comunicación dirigidos hacia otra entidad. Expresa una negativa pero
no se dirige a una persona.

En el tercer estadio, alrededor del decimoquinto mes, al activarse el “rooting” al servicio de


la negación, resulta posible interpretar un mensaje dirigido a los demás.

Parte a la edad de tres a seis meses ya es capaz de sostener y mover la cabeza por medio
de la musculatura de su cuello y comienza a orientarse visualmente.

Bowlby (Cap 13): La conducta de apego desde el punto de vista de


los sistemas de control.

- El papel de la madre y del niño la interacción materno-filial.


Cada uno pone de manifiesto pautas conductuales muy diferentes, algunas contribuyen a
aumentar o mantener la proximidad entre ellos. Es improbable que la distancia entre ambos
exceda un máximo determinado, en la pareja madre e hijo se da un equilibrio dinámico, por
lo general la distancia entre el niño y la madre se mantiene dentro de determinados límites
estables.
La relación espacial entre ambos como resultado de una conducta de uno de los cuatro
tipos siguientes:
a) La conducta de apego del niño (homogénea con respecto a su función)
b) Una conducta del niño antiética del apego (en particular la conducta exploratoria y el
juego) (heterogénea con respecto a su función)
c) La conducta de atención de la madre (homogénea con respecto a su función)
d) Una conducta materna antiética de los cuidados parentales (heterogénea con
respecto a su función).

Cada una de estas varían en su intensidad.


Puede no registrarse una conducta de un tipo determinado.
Sobre cada una suele influir la presencia o ausencia de terceros.

48
En una pareja adecuada los cuatro tipos de conducta se ponen en manifiesto y progresan
juntos aunque siempre se corre el riesgo de que surjan conflictos.
La conducta de apego del niño es solo uno de los cuatro tipos de conducta (dos propios del
niño y otros dos de la madre) qué facilitan la interacción madre e hijo.

- La conducta exploratoria y el juego.


La conducta exploratoria adopta tres formas principales:
1. Una reacción orientadora de la cabeza y el cuerpo, que coloca los órganos de los
sentidos en una posición adecuada para discernir el objeto-estímulo y da la señal a
la musculatura y al sistema cardiovascular para que entren en acción.
2. El acercamiento del cuerpo al objeto-estímulo, permite a todos los órganos de los
sentidos obtener información abundante y mejor.
3. Investigación del objeto al manipularlo o experimentar con él.

La conducta exploratoria es inducida por estímulos nuevos y/o complejos o por ambos a la
vez.
Al cabo de un tiempo, disminuye el interés: “se desvanece el atractivo de la novedad”.
Pero cada objeto nuevo despierta interés.

Los seres humanos se comportan de la misma manera. Todas las madres saben que los
bebés les encanta observar una escena cambiante. Cualquier madre sabe que un bebé
dejará de comer cuando algo nuevo entra en su campo visual. Los efectos de la novedad
sobre los bebés son tales que la expresión como un niño con zapatos nuevos significa el
estar completamente absorbido por algo del ambiente.

La conducta exploratoria no es un anexo de la conducta de alimentación o sexual. Se trata


de una clase de conducta definida e independiente, una serie de sistemas desarrollados con
la función de obtener información del ambiente.

Estos sistemas de conducta se activan por estímulos con ciertas propiedades y son
interrumpidos por otros estímulos con otras propiedades. En este caso es la novedad la que
produce la activación y la familiaridad la hace que la actividad se termine.
La conducta exploratoria se caracteriza por transformar lo nuevo en familiar.

Una característica paradójica de la conducta exploratoria: las mismas propiedades que


incitan a la exploración provocan también alarma y alejamiento. El equilibrio entre ambas se
produce cuando el interés despertado supera la sensación de alarma.

Cuándo se aparta al niño de la madre, su conducta exploratoria y de juego es antiética de


su conducta de apego. Si acercamos la madre al niño ella refuerza la conducta de apego
del niño.

- Cuidados maternos
En todos los mamíferos se dan tipos de conducta materna.

49
La conducta de recuperación se refiere a la conducta de uno de los progenitores, cuyo
resultado sea traer a la prole al nido, acercarla a la madre.
Entre los seres humanos, este tipo de conducta de recuperación de la prole recibe varios
nombres: maternaje, cuidados maternos, crianza…
Es mejor usar «recuperación»: el hecho de que la conducta materna tiene que ver con
reducir la distancia entre el bebé y la madre y mantener un estrecho contacto físico.

La conducta de apego del hijo suele orientarse hacia una figura materna en particular, la
conducta de recuperación materna también se dirige hacia su hijo en particular.
Solo dirige sus cuidados maternos hacia él punto un tercer aspecto en el que la conducta de
recuperación materna se parece a la conducta de apego del hijo, se refiere a su función
biológica. La madre se mantiene junto al hijo y lo recoge ante cualquier señal de alarma y
eso se debe a su función protectora.

- Conducta materna antiética del cuidado de los hijos


Cuando la madre cuida al hijo tiene pautas de conducta. No resultan incompatibles con el
cuidado del niño, pero compiten con esto en mayor o menor grado.
Otras pautas son opuestas a esos cuidados, por lo que son incompatibles.

Una conducta que compite con los cuidados del niño es la referente a todas las tareas del
hogar. Pero resultan compatibles con los cuidados maternos. Es inevitable que la madre
experimente el conflicto.

Las actividades maternas que compiten con los cuidados a brindar al hijo entran dentro de
una categoría distinta de la conducta incompatible con esos cuidados. Por ejemplo, el
disgusto que puede producir el contacto con el hijo o la molestia que causan sus gritos,
pueden causar alejamiento de la madre pero no suele darse con frecuencia ni ser muy
prolongado y ella estará siempre dispuesta a brindar sus cuidados al hijo.

Pero, en una madre con perturbaciones emocionales, está la tendencia al alejamiento y


puede interferir de manera grave.

A la conducta de apego del bebé se contraponen el juego y la conducta exploratoria.


A la conducta de recuperación materna se contraponen actividades que compiten con ella,
haciendo algunas incompatibles.

Cuándo la interacción entre la pareja sigue caminos normales, cada uno manifiesta placer
por estar en compañía del otro punto por el contrario cuando la interacción es conflictiva
cada miembro experimenta ansiedad o tristeza ante el rechazo del otro.

- Responsabilidad por el mantenimiento de la proximidad: cambios


En todas las especies en un principio la conducta de apego del bebé está ausente.
Existe una etapa de la infancia durante la cual la proximidad con la madre se logra gracias a
la propia conducta de la misma, la madre mantiene al hijo pegado a ella.
La madre se hace responsable del niño y rara vez se aleja demasiado de él.

50
En la fase siguiente, se produce un cambio. La conducta de apego del niño se vuelve más
eficaz y aumenta su capacidad de juicio para determinar cuándo mantenerse junto a la
madre Y cuándo no. Tanto el hijo como la madre mantienen la proximidad, en algunos casos
la madre puede rechazarlo y mantenerlo alejado, pero en el mejor de los casos no persiste
esto. En el ser humano, esta fase de transición dura muchos años y su duración depende
de las condiciones de vida de la familia. Esta fase va entrando en una etapa final durante la
cual la madre va dejando la responsabilidad de mantener la proximidad en manos del hijo a
medida que éste crece.

- Formas de conducta relacionadas con el apego: su organización.


Hay varias pautas de conducta que se relacionan con el apego: llorar y llamar, balbucear y
sonreír, aferrarse, succionar sin fines alimenticios…

Deje las primeras fases del desarrollo, el resultado de cada una es aumentar la proximidad
con la madre.

Es necesario que el niño se oriente hacia dicha figura y lo hace de distintas maneras.
A los 6 meses la mayoría de los bebés tienen la habilidad necesaria para distinguir a la
madre de otras figuras y seguir sus movimientos con la vista.
Las pautas de conducta de Aveo que resultan activadas se dirigen hacia ella. La conducta
de orientación es requisito indispensable de la conducta de apego.

Las pautas de conducta más concretas que facilitan la formación del apego se clasifican en
dos categorías:
a) Conducta de “señales” (efecto: llevar a la madre hacia el hijo).
b) Conducta de acercamiento (efecto: llevar al niño hacia la madre).

A) Conducta de “señales”:
El llanto, la sonrisa, el balbuceo, la llamada y ciertos gestos, pueden clasificarse como
señales sociales y su resultado es aumentar la proximidad entre madre e hijo.

Las diferentes señales no son intercambiables. Cada una es identificable y complementaria


de las otras. El llanto se puede producir en circunstancias diferentes, por ejemplo.
La sonrisa y el balbuceo se pueden dar en circunstancias diferentes y son también
diferentes sus efectos.
Ni la sonrisa ni el balbuceo influyen demasiado sobre la conducta materna antes de
transcurridas cuatro semanas. Tienen lugar cuando el bebé está despierto y contento.
Mientras el llanto lleva a la madre a entrar en acción para proteger o consolar al bebé, la
sonrisa y el balbuceo generan conductas distintas.

Ni el llanto ni la sonrisa ni el balbuceo son conductas con corrección de objetivos.


Lo que pasa es que se emite una señal y puede ocurrir que la otra persona reaccione a ella
o no.

51
Cuando una señal no tiene reacción se modifica la conducta resultante punto en algunos
casos por ejemplo, la señal tal vez siga emitiéndose y en otros casos puede interrumpirse o
está sustituida por otra señal diferente.

Un tipo de señal muy diferente es el gesto de levantar los brazos que puede verse en bebés
de alrededor de 6 meses cuando la madre se acerca.
Otra pauta de conducta que parece como señal pero que se corrige en función de los
objetivos propuestos es la de tratar de atraer y mantener la atención de la madre.
La intensidad con que los bebés y niños desde los 8 meses buscan llamar la atención de
uno de los progenitores suele ser causa de bastante irritación.
Parte importante de la conducta de apego.

- Conducta de acercamiento
Una tercera conducta que no se reconoce fácilmente es la succión sin fines alimenticios o el
agarrarse al pezón.

En cuanto el niño adquiere cierta movilidad se suelen dar las conductas de acercamiento a
la madre y el seguimiento de esta. Esta conducta se organiza sobre la base de la corrección
de objetivos. Si la madre cambia de posición los movimientos del niño cambian de dirección
teniendo en cuenta ese cambio.

El niño se aproxima y/o sigue a la madre y también la busca en sitios familiares cuando está
ausente.
Para lograr la meta prefijada de acercamiento a la madre el niño suele recurrir a todos los
medios locomotores a su disposición (se arrastra, gatea y camina o corre. Incluso si su
equipo locomotor es deficiente, logrará su objetivo aunque deba rodar por el suelo.)

Los sistemas de conductas involucrados facilitan la corrección de objetivos y se organizan


en función de un plan: el objetivo general constante y las técnicas para lograrlo son
flexibles.

Las condiciones que provocan el aferramiento del bebé suelen ser las siguientes: el hecho
de estar desnudo sobre la falda de la madre y el estar sujeto a cambios gravitatorios. El
bebé se aferra a la madre con todas sus fuerzas, más cuando se siente alarmado.

La succión tiene otras funciones, es normal que los bebés se chupen el dedo o un sustituto
de este punto una de las consecuencias de la succión no alimenticia y de agarrarse al
pezón es que el bebé se mantiene en contacto muy estrecho con la madre. Agarrarse al
pezón cumple la misma función que el aferramiento.

El niño acude a este tipo de conducta cuando se siente inquieto o alarmado, la succión sin
fines alimenticios del bebé es una actividad válida por sí misma e independiente de la
sección alimenticia y confirma que en el ambiente de adaptación evolutiva del ser humano
tal succión es parte integral de la conducta de apego y uno de sus resultados es la
proximidad de la madre.

52
- Intensidad de la conducta de apego.
No es posible elaborar una escala sencilla de intensidad, cada forma de conducta del apego
puede variar en intensidad.

Bowlby (Cap 14): Los comienzos de la conducta de apego.

Al nacer, el bebe NO es una tabula rasa.


Tiene sistemas de conducta preparados y cada uno se activa por estímulos. Lo interrumpen,
refuerzan y debilitan sistemas que son la base para el desarrollo de la conducta de apego:
llanto, succión, aprehensión, orientación… más tarde la sonrisa y el balbuceo, gatear y
caminar.

Cada pauta de conducta, al darse por primera vez, tiene una estructuración sencilla.
Desde un principio se da una discriminación y una tendencia a reaccionar de manera
determinada a diferentes tipos de estímulos. Los estímulos auditivos de la voz, estímulos
visuales del rostro y los táctiles y kinestésicos generados por los brazos y el cuerpo de la
persona. A partir de esas bases surgen todos los sistemas discriminados y complejos que
intervienen en el apego dirigido hacia figuras en particular.

- Fase 1: orientación y señales con una discriminación limitada de la


figura (0-2 o 3 meses).
La conducta del bebé hacia las personas tiene características pero su habilidad para
distinguir a unas de otras depende de estímulos olfativos y auditivos.
Esa fase dura desde el nacimiento hasta las 8 semanas de edad o hasta las doce.
La conducta del bebé hacia cualquier persona cercana incluye su orientación hacia esa
persona, movimientos oculares de seguimiento, agarrar, alcanzar, sonrisas y balbuceo.

Cada una de estas pautas de conductas suele incidir sobre el tiempo que el bebé pasará en
compañía de tal persona. Después de las 12 semanas aumenta la intensidad de esas
respuestas. De ahí en adelante el bebé muestra una reacción social plena con toda
espontaneidad, vivacidad y gozo.

- Fase 2: orientación y señales dirigidas hacia una o más figuras


discriminadas.
La conducta del bebé hacia la gente sigue siendo amistosa pero es más clara en relación
con la figura materna que con con los demás.

- Fase 3: mantenimiento de la proximidad con una figura discriminada por


medio de la locomoción y de señales.

53
El bebé discrimina cada vez más al tratar a cada persona, también sus reacciones se
amplían hasta incluir el seguimiento de la madre cuando esta se marcha, el saludo a su
regreso y la elección de ella como base desde la cual explorar.

Van desapareciendo reacciones amistosas y poco discriminadas para con el resto. El bebé
empieza a elegir personas como figuras de apego y descarta otras. Trata con mayor cautela
a los extraños que provocan en él un sentimiento de alarma.
Durante esta fase el bebé mantiene la proximidad con la figura de apego. Empieza a
concebir a la misma figura materna como un objeto independiente que persiste en el tiempo
y en el espacio y que se mueve en un continuo espacio-temporal.

- Fase 4: formación de una pareja con corrección de objetivos


Al observar la conducta materna y analizar los factores que la afectan el niño puede deducir
cuáles son las metas prefijadas de esta y los planes que adopta para lograrlas. Su imagen
del mundo se vuelve mucho más compleja y su conducta más flexible. Podría decirse que el
niño va adquiriendo cierta comprensión de sentimientos y motivaciones de la madre.
El terreno queda preparado para desarrollar una relación más compleja entre ambos que el
autor llama “de asociación” (partnership).

Principios de ontogénesis:
a) La tendencia a que los diferentes estímulos eficaces se vuelvan más restringidos.
b) La tendencia de los sistemas de conducta primitivos a volverse más elaborados y
ser sustituidos por otros más complejos.
c) La tendencia de los sistemas de conducta hacer no funcionales en un principio para
luego integrarse en conjunto funcionales.

- Repertorio de conductas del recién nacido


Investigaciones muestran que todos los sistemas sensoriales del bebe ya han entrado en
funcionamiento al nacer o poco después del nacimiento.

A los pocos días ya distingue el olor y voces de personas diferentes.


En cuanto a la vista puede fijarla en un punto luminoso y seguirlo durante un breve lapso,
también desarrolla la visión de figuras o contornos.
Podemos ver hasta qué punto el bebé es capaz de discriminar estímulos diferentes, viendo
cómo reaccionar ante ellos si cambian.
También puede obtenerse información de sus preferencias, por ejemplo algunos sonidos le
hacen llorar y otros lo apaciguan.

El bebé no tiene aptitud visual para discriminar una cara humana de otros estímulos
equivalentes hasta los 4 meses aproximadamente, Pero Thomas (1973) está en contra de
esta conclusión él señala que encontró preferencias por el estímulo de una cara a las cinco
semanas. Aún así no parece que exista discriminación de caras individuales antes de las 14
semanas aproximadamente. Un bebé criado en familia reconoce claramente la cara de su
mamá lo cual se demuestra porque la saluda a ella con una sonrisa más rápida y amplia
que a cualquier otra persona.

54
Debido a la sensibilidad selectiva con la que nace el bebé diferentes tipos de estímulos
provocan diferentes tipos de conducta y el niño presta más atención a algunos elementos
del ambiente que a otros.

Las consecuencias de una pauta de conducta al ser retroalimentadas, tienen efectos


diferenciados sobre la conducta futura, algunas secuencias de conducta aumentan
rápidamente y otras disminuyen también rápidamente.

Las distintas pautas de conducta que intervienen en el apego:


Hay que tener en cuenta el repertorio perceptual del bebé y el modo en que tiende a
orientarlo hacia la figura materna.
Hay que considerar su equipo efector como manos y pies, cabeza y boca, con los cuales
entra en contacto con la madre y por último sus señales (llanto y sonrisas, balbuceos y
gestos con los brazos, etc.) que tienen efectos llamativos sobre movimientos de la madre y
el modo en que trata al hijo.

- Reacciones tempranas ante las personas


Orientación

Los recién nacidos no reaccionan a las demás personas como tales. Aún así su equipo
perceptual está bien diseñado para recoger y procesar estímulos de las personas y
manifiestan tendencias concretas a reaccionar ante esos estímulos.
Se portan de tal manera que resultan muy importantes los tipos de estímulos que vienen de
los otros.
Tienden a portarse de cierta manera ante los seres humanos, las madres también la tienen
a hacerlo de modo especial con sus bebés.

Cuánto más experimentan el uno con el otro en esta interacción más fuerte son las
reacciones en ambos. De esta manera recíproca empieza la temprana interacción entre
madre e hijo.

Vamos a analizar la conducta visual del bebé:


Mientras es amamantado, el bebé mira con los ojos abiertos y atentos, suele fijar la vista en
la cara de la madre.
Una vez que fija la vista en un objeto, tiende a seguirlo con la mirada y la cabeza, al
principio poco eficaz pero a las dos o tres semanas con mayor eficacia y frecuencia.
A las 4 semanas ya tiende a mirar una cara humana antes que a cualquier otro objeto.
La cara humana tiene un contorno mucho más definido que cualquier otra cosa, a partir de
los tres meses, los bebés tienden a mirar en particular todo objeto con un contorno más o
menos preciso. Otro factor importante es el movimiento de la cara, con sus expresiones
cambiantes. “hasta los dos meses el factor esencial es el movimiento” (Wolf, 1963).
Hacia las 14 semanas hay una preferencia por mirar la cara de la madre antes que a otras
personas.

Cuatro procesos (como mínimo), determinan el curso de este desarrollo:


a) Tendencia intrínseca a mirar determinadas figuras en lugar de a otras y mirar a los
objetos en movimiento.

55
b) Aprendizaje por contacto, aprende a distinguir lo familiar de lo extraño.
c) Tendencia intrínseca de aproximarse a lo familiar (más adelante, a retroceder ante el
extraño).
d) Retroalimentación de resultados, mediante la cual incrementa una secuencia de
conductas cuando produce determinados resultados coma mientras que disminuye
cuando es seguida de otros.

Se decía que era la alimentación lo que desempeñaba el papel primordial en el incremento


de la conducta infantil, pero en realidad no hay pruebas de eso.
La retroalimentación de resultados de la conducta infantil es lo que aumenta su orientación
visual y su observación.
La madre es un objeto interesante y placentero para ser minado y escucharla produce las
mismas consecuencias. La voz tiene un efecto de apaciguamiento.

Al tercer día el bebé ya puede discriminar la voz de su madre y en el caso de la atención


visual, el seguimiento y la atención auditiva, son estimulados por procesos de
retroalimentación y aprendizaje. El interés del bebé por la voz de la madre induce a esta a
seguir hablándole y la atención que le presta tiene efecto en aumentar las vocalizaciones y
otras conductas orientadas al bebé y suele inducir al niño a prestar más atención aún. Todo
es retroalimentación.

- Movimientos de cabeza y succión


La boca, la cabeza, las manos y los pies, son los órganos principales que usa el bebé para
entablar contacto físico con otro ser humano.
Los movimientos de cabeza permiten a la boca del recién nacido entrar en contacto con el
pezón y distingue dos pautas de conducta principales:
1. Movimiento alternativo de un lado al otro, pauta de acción fija. Puede ser provocada
por estímulos táctiles cerca de la zona que rodea la boca. Puede darse en bebés
prematuros de 28 o más semanas.
2. Movimiento de cabeza como acto dirigido. Cuando se aplica un estímulo táctil a la
piel que rodea los labios. Se desarrolla mucho después.

Cualquiera que sea el movimiento, en la adaptación evolutiva del bebé, suele generar el
mismo resultado: la ingestión de alimentos.
La secuencia organizada en cadena puede ser la siguiente:
a) Movimiento de cabeza hace que la boca del bebé entre en contacto con el pezón
b) Estímulo táctil que reciben sus labios hacen que el bebé abra la boca
c) La estimulación táctil en la zona bucal y en el paladar provoca movimientos de
succión.
d) La leche en la boca induce al bebé a ejecutar movimientos que llevan a tragarla.

Se observa la secuencia: movimiento de cabeza, aferramiento del pezón, succión.

Es inválido el concepto de que el bebé se alimenta porque tiene hambre. Sí se pone un


biberón vacío en la boca del bebé este va a ser impulsado a tratar de alimentarse.

56
En cuanto se inicia la conducta de alimentación por medio de una secuencia como aquella,
la conducta empieza a cambiar y entra en una fase de desarrollo.
Aún así la comida no es el único factor que incrementa la succión, también tiene
importancia la forma del objeto que se succiona. Cuando la forma es tradicional como una
tetina de goma el bebé la succiona inmediatamente cada vez más. Cuando la forma difiere
la succión disminuye.

Durante los primeros días de vida el bebé empieza a orientarse hacia el pecho o biberón
anticipando el contacto de su cara y boca con ellos. Ese acto de anticipar se produce ya la
cuarta vez que el niño es amamantado.

Al principio los movimientos anticipatorios del bebé no son inducidos por ver el pecho o el
biberón, sino por los estímulos táctiles que llegan a él al ser colocado en posición de
amamantamiento. Solo a partir del tercer mes los movimientos de anticipación se guían en
base a lo que ve.
El acto dirigido de rotar la cabeza es una parte esencial de la alimentación, pero también
hace que se oriente hacia la madre; el bebé rota la cabeza como reacción a los estímulos,
se coloca de cara a ellos.

- Asir, aferrarse y alcanzar


La reacción del Moro: se trata de una pauta muy compleja de la que forman parte varios
elementos y se provoca al sacudir abruptamente al bebé, inclinarlo, levantarlo o dejarlo
caer. Esta reacción se produce cuando el bebé no está asido a nada con las manos. Si
fuese así la reacción se da en dos fases: la primera, se produce la abducción y extensión de
los brazos y ciertos dedos. La segunda, retraer los brazos. Las piernas se extienden y
flexionan sin seguir un orden coherente.

Las reacción es diferente cuando se la provoca mientras el bebé se sostiene. Sí provoca el


reflejo de agarrar pero cuando el bebé sufre una repentina caída aparece una flexión y una
aferramiento intenso. En otras palabras, Moro estaba en lo cierto al creer que la función de
la reacción era abrazar a la madre.

Denny Brown distingue tres tipos diferentes de reacción:


- Reacción de tracción: flexionar pies y manos en respuesta a la atracción cuando el
bebé suspendido se baja de pronto en el espacio.
- Reflejo de asimiento auténtico: constituye una respuesta dividida en dos fases. La
primera en donde se cierra débilmente la mano o el pie provocado por estímulos
táctiles en la palma. La segunda consiste en una flexión provocada por estímulos de
los músculos que intervienen también en la fase anterior.
- Reacción instintiva de asirse: como el reflejo de asirse, se divide en dos fases. La
primera provocada al interrumpirse el contacto táctil consiste en un movimiento de la
mano en ángulo recto con el último punto de contacto como si el bebé buscara algo
a tientas. La segunda consiste en cerrar abruptamente la mano apenas la palma
recibe de nuevo la estimulación táctil.

El bebé a los 5 meses es capaz de reconocer a la madre y dirigir la mayor parte de su


conducta social hacia ella. Suele alcanzar y agarrar algunas partes de su cuerpo, en

57
particular su pelo, pero solo uno o dos meses después realmente empieza a aferrarse a
ella.
La vista y el tacto se coordinan por medio de un sistema de retroalimentación doble punto si
el bebé no tuviera oportunidad de tener experiencias activas de este tipo probablemente
nunca se produciría la integración habitual de sistemas que le permiten alcanzar objetos por
medio de movimientos dirigidos visualmente o se produciría tardía e imperfectamente.

- La sonrisa
La sonrisa del bebé resulta conmovedora y ejerce influencia poderosa sobre sus padres.
En la actualidad las hipótesis más comprobables sostienen que:
a) La pauta motriz de La sonrisa pertenece a la categoría de un “aquí instintivo”.
b) Algunos estímulos resultan más eficaces que otros para provocar una sonrisa.
c) En un ambiente de adaptación evolutiva es más probable que estímulos eficaces
vengan de la figura materna y no de otras fuentes.
d) Por el proceso de aprendizaje, los estímulos eficaces se limitan a los de origen
humano y en particular a las voces y caras.
e) Por posteriores procesos de aprendizaje, una voz familiar es la que causa la sonrisa
con mayor rapidez e intensidad.
f) La sonrisa del bebé actúa como elemento desencadenante de conductas sociales
afines su resultado es que la madre reaccione de manera cariñosa lo que hace que
se prolongue la interacción social entre ambos.
g) La función de la sonrisa del bebé es intensificar la interacción entre la madre y este
y mantener la proximidad entre ambos.

Durante el primer año, sonreír evoluciona a cuatro fases principales;


1. Fase de sonrisas espontáneas y reflejas: Los estímulos provocan una reacción
ocasional pero es fugaz e incompleta. Se inicia con el nacimiento y suele durar unas
cinco semanas, no tiene consecuencias funcionales. Durante la cuarta y quinta
semana, la sonrisa sigue siendo fugaz pero es más completa y tiene efectos
sociales.
2. Sonrisas sociales no selectivas: se van limitando los estímulos que las provocan y
los que son más eficaces suelen ser la cara y la voz humanas. La reacción en sí es
completa y sostenida y tiene una consecuencia funcional Qué es hacer que el
acompañante reaccione a él (al bebé).
3. Sonrisas sociales selectivas: el bebé empieza a discriminar cada vez más. Sonría
más rápidamente ante una voz familiar, 10 semanas después, la cara de la persona
que lo cuida también empieza a provocar una sonrisa más abierta. Aún así hasta los
6 o 7 meses las caras extrañas o las máscaras, siguen provocando una sonrisa
aunque sea débil y vacilante.
4. Racciones sociales diferenciadas: dura toda la vida. El niño sonríe abiertamente ante
una figura familiar, generalmente durante el juego o al saludar, pero su conducta
ante extraños es diferente. Puede evitarlos asustado o dirigirles una sonrisa forzada,
manteniendo una distancia segura.

- Balbuceos

58
El balbuceo en el intercambio Social es parecido a la sonrisas. Ambas conductas tienen
lugar cuando el bebé está despierto y satisfecho y su resultado es que la persona que está
con él reaccione de manera sociable e inicie interacciones.
La diferencia es que la sonrisa si los movimientos de las extremidades constituyen señales
visuales, el balbuceo es una señal auditiva.

Cuando el bebé empieza a hacer gorgoritos (hacia las 4 semanas), lo hace como reacción a
una voz que a esa edad también genera una sonrisa. También los estímulos visuales
generan el balbuceo. El bebé apenas comienza a sonreír a una cara humana en
movimiento, inicia también balbuceos, aunque no sean tan regulares como las sonrisas.
Cuando se reaccionaba a la vocalización de los bebés, estos intensificaban esa conducta,
pero cuando ya no obtenían esa reacción, sus vocalizaciones disminuían.

El balbuceo, al igual que la sonrisa, contribuye a aflojar las tensiones y a facilitar la


sociabilidad. Además tiene la función de mantener la proximidad de la figura materna con el
bebé favoreciendo el intercambio social entre ambos.
Tarde o temprano los bebés empiezan a localizar más en la interacción con la figura familiar
que la interacción con cualquier otra persona (Wolff, 1964).

Hacia el cuarto mes el bebé puede producir una amplia variedad de sonidos. Emite
determinados sonidos con más frecuencia que otros y durante la segunda mitad del primer
año, muestra tendencias a seleccionar la entonación. En la evolución de esa conducta
desempeña la tendencia a imitar sonidos concretos como la tendencia selectiva de otras
personas a reforzar los mismos sonidos cuando los emite el niño.

- El llanto
Las personas que están con el bebé no toman el llanto con alegría y suelen hacer lo que
está a su alcance para detenerlo o evitar que se produzca.
Los estímulos sociales tienen que ver con factores que inducen a que acabe o que reducen
las posibilidades de que se produzca.
Cada llanto tiene su propia intensidad y sus estímulos causales y finales, además de sus
propios efectos sobre los adultos. El llanto hace que la madre busque determinadas
medidas para detenerlo.

Tipos de llanto:
- El provocado por el hambre que se inicia gradualmente y se convierte en un llanto
rítmico
- El causado por el dolor que empieza repentinamente y es arrítmico
- Sonido parecido a un rebuzno que se interpreta como señal de cólera.
- Fundamental de los bebés con daño cerebral, suele ser desagradable para los que
están al lado del bebé, se ponen nerviosos y manifiestan deseos de alejarse.

El llanto más común es el de tipo rítmico aunque no necesariamente sea por hambre.
Probablemente lo causa algún cambio interno del niño o la sensación de frío también. Entre
los estímulos externos que provocan el llanto rítmico se incluyen ruidos súbitos y repentinos,
cambios de iluminación o de posición y el acto de desnudarlo.

59
Los bebés que sienten hambre o frío suelen indicar su estado llorando rítmicamente cuya
intensidad va aumentando de manera gradual.

La madre puede identificar el motivo del llanto del bebé de varias maneras, hay llantos que
se deben al dolor, a un estímulo externo alambre o al frío, lo extraño del llanto que no se
debe a ninguna de esas causas es que le pone fin con eficacia ciertos estímulos que son
casi siempre de origen humano, como sonidos, generalmente la voz humana y estímulos
táctiles como de la succión no alimenticia o el ser acunado.

Acunar: en su mayoría, los bebés dejan de llorar al recibir estimulación vestibular de la


persona que le acuna. El acunar al bebé todos los días sigue siendo un modo eficaz de
tener el llanto, ser acunado es un estímulo del cual el bebé no parece cansarse nunca.
Cuando se acuna al bebé el ritmo de sus latidos por lo general se aproxima al que es
corriente en posición de descanso.
Desde el nacimiento los sonidos de distintos tipos resultan eficaces para detener el llanto al
menos temporalmente. Durante la segunda semana de vida el sonido de la voz humana se
convierte en el estímulo más eficaz para detener el llanto y durante la tercera semana la voz
femenina es más eficaz que otra masculina. Dos semanas después la voz de la madre es la
que resulta más eficaz.

La mayoría de las madres sabe que el mero acto de succionar tranquiliza al bebé. Para
tranquilizar a bebé se descubrió la eficacia de la succión no alimenticia, después de
succionar durante medio minuto, por lo general los movimientos del bebé se reducen a la
mitad y sus llantos también.
Wolff advierte que la presencia del chupete entre los labios es eficaz incluso cuando no se
succiona. Durante la succión sin fines alimenticios el ritmo cardíaco, sigue siendo superior al
típico de la posición de descanso.

Cuando el bebé no siente hambre, ni frío, ni dolor, los medios más eficaces para poner fin a
su llanto son el acunarlo, la succión sin fines alimenticios y el sonido de una voz. A veces
los bebés lloran cuando se sienten solos y desean que se les coja en brazos. Es evidente
que la cuna del bebé equivale al alimentarse en cuanto a ser causa de interrupción de llanto
rítmico, es eficaz además para evitar que se dé el llanto. A medida que el bebé crece van
cambiando las situaciones que lo hacen llorar y lo que ayuda a ponerle fin al llanto. Desde
los 5 meses empieza a tener mucha importancia a la figura de la persona que va y viene.
Hacia finales del primer año los niños son cada vez más conscientes de las caras y de las
circunstancias extrañas y se alarman cada vez por ello. En esta época cualquier elemento
extraño suele ser causa de llanto. A la misma edad más o menos en que el bebé empieza a
llegar a la vista de un desconocido también empieza a llorar anticipando algún suceso
desagradable. Como el llanto de los bebés en clínicas, por ejemplo, cuando ven a los
médicos preparando una inyección que ya se les había puesto.

- Lo innato y lo aprendido
En el desarrollo de la conducta de apego, interactúan lo innato y lo aprendido.
Una vez que aumenta la variación ambiental son muchos los efectos que dan lugar a esa
variación.

60
Un ejemplo de variación que se debe a las variaciones genéticas, es la diferencia en la
atención visual de niños y niñas. Un estudio demostró que las niñas preferían mirar caras en
vez de otras figuras y los varoncitos no tenían esa preferencia.

El ambiente tiene efectos sobre el desarrollo. Por ejemplo, la sonrisa aparece semanas
antes en niños criados en familia que en criados en instituciones. Ya a los tres meses los
bebés de instituciones balbucean menos que los de las familias. El desarrollo de los bebés
en el ambiente carenciado de una institución va diferenciándose de los bebés criados en
familia. El principal agente de ese retraso es la reducción de estímulos recibidos.

Bowlby (Cap 16): Pautas de apego y condiciones que contribuyen a


su desarrollo.

A nivel empírico, muchas de las variables seleccionadas como objeto de estudio, como
técnicas de nutrición, destete o control de esfínteres, tienen una relación indirecta con el
apego. Las condiciones que se escribieron contribuyendo A que se desarrolle o no un
apego hacia una figura determinada incluyen:
a) Sensibilidad con que esa figura reaccione a las señales del bebé
b) Intensidad y naturaleza de la interacción entre la pareja

La conducta de apego de un niño es solo uno de los componentes del sistema que forman
una madre y su hijo en interacción.

Cuando el niño llega a su primer cumpleaños, cada pareja madre e hijo ha desarrollado ya
una pauta de interacción muy característica. Demuestran que las pautas persisten de forma
reconocible por lo menos durante dos o tres años.
Al considerar las pautas de conducta que caracterizan diferentes niños se debe referir
también a pautas de maternaje que caracterizan a diferentes madres.

- Criterios para describir las pautas de apego


Uno de los criterios para describir la conducta de apego de un niño, parece ser el de si
protesta cuando la madre lo deja durante algunos momentos. Este es el criterio de fuerza de
apego que usó Schaffer, pero Ainsworth encontró que ese criterio era insuficiente e incluso
engañoso.

La fuerza del apego hacia una o más figuras discriminadas es un concepto simple para ser
útil. Es necesario observar el apego del niño en términos de diferentes formas de conducta,
en condiciones concretas diferentes. Podrían ser las siguientes:
a) Conducta que inicia la interacción con la madre incluyendo el saludo por ejemplo
aproximarse, tocarla, abrazarla, ocultar la cara en su regazo, llamarla o levantar las
manos, sonreír.
b) Conducta como reacción a las iniciativas de interacción de la madre y que mantiene
la interacción

61
c) Conducta dirigida a evitar las separaciones por ejemplo, seguimiento, aferramiento,
llanto…
d) Conducta de volver a reunirse con la madre después de una separación angustiosa
punto incluye reacciones de saludo pero también de desapego y rechazo.
e) Conducta exploratoria orientada en relación con la figura materna y el grado y
persistencia de su atención a detalles del ambiente.
f) Conducta de retirada (por miedo) orientada en relación con la figura materna.

Las condiciones que deben ser tenidas en cuenta al observar la conducta de un niño tienen
que incluir el paradero y los movimientos de la madre, la presencia o ausencia de otras
personas, el estado del ambiente y el estado del niño mismo.

- Algunas pautas de apego observadas en niños de un año


Las variaciones más corrientes de las pautas de apeo cuando el niño cumple un año. Solo
se van a considerar niños criados en familia y con una figura materna estable.

El procedimiento de situación extraña se diseñó para evaluar la diferenciación individuales


en la organización de la conducta de apego hacia la madre en bebés de 12 meses.
Resumiendo el procedimiento consiste en series de episodios de 3 minutos, con una
duración total de 20, durante las cuales un niño de un año es observado en una sala de
juegos pequeña y cómoda, pero extraña, equipada con juguetes. Al niño se le observa
estando la madre presente, después sin ella y otra vez cuando ella vuelve. Da lugar a una
situación de tensión acumulativa.

Durante los primeros tres minutos cuando el niño está solo con la madre, casi todos
exploran con cuidado la situación, al mismo tiempo que tratan de no perder de vista a la
madre. La llegada de la investigadora (una extraña) reduce la exploración de casi todos los
niños pero sin llantos. Cuándo la madre se marcha dejando a niños solo con la extraña, la
conducta de la mitad de los niños cambia y las reacciones se vuelven más evidentes.

Ainsworth encontró algo útil de la seguridad en el apego del niño.


- niño con apego seguro: niño de 12 meses que puede explorar de un modo bastante
libre y en una situación extraña usando a su madre como base segura. No se queda
perturbado por la llegada de un extraño, parece tener conciencia del paradero de su
madre aunque no esté presente y la saluda cuando regresa.
- Niños con apego muy inseguro: el polo opuesto de lo anterior punto niños que no
exploran ni cuando la madre está presente coma a los que un extraño produce
mucha alarma, muestran aflicción en ausencia de la madre y cuando esta vuelve a
veces ni la saludan.

Las reacciones de los otros niños suelen ser de dos tipos, uno es el de desinterés aparente
por la vuelta de la madre o rechazo de esta. El otro es una respuesta ambivalente queriendo
acercarse y al mismo tiempo resistirse a ello.
Se han descubierto tres pautas principales de apego:
a) Niños clasificados como con un apego seguro a la madre son activos en el juego y
buscan el contacto incluso cuando se han angustiado después de una separación
breve. Enseguida quedan consolados y vuelven a absorberse en el juego.

62
b) Niños con un apego ansioso a la madre y esquivos. Rehuyen a la madre cuando
vuelve y tratan al extraño de un modo más amistoso que la propia madre.
c) Niños con un apego ansioso a la madre y rechazantes. Oscilan entre buscar la
proximidad y el contacto con ella y oponerse al contacto y a la interacción a su vez.

Las principales características de los niños del grupo B con la de los niños del grupo A y C
fueron las siguientes:
Un niño de grupo B cuando exploraba y jugaba solía servirse de su madre como base
segura aunque estaba alegre al alejarse de ella sin embargo parecía tener en cuenta
siempre los movimientos de esta.
El cuadro es de un equilibrio armonioso entre exploración y apego

Algunos niños con apego ansioso podían iniciar una exploración pero más breve y siempre
parecían preocupados por el paradero de la madre. Aunque solían tener tendencia a estar
muy cerca de ella y tener contacto no parecían sacar ningún placer de hacerlo. Un niño del
grupo B lloraba menos que uno del A o C. Cuando la madre salía de la habitación el niño
del grupo B no solía disgustarse y cuando esta volvía la saludaba enseguida y con mucha
alegría. Sí se lo cogía en brazos parecía disfrutarlo y se mostraba feliz de reanudar sus
juegos.

Constitución subjetiva en un ambiente confiable (Paolicchi):


juego y apego.

- Aspectos teóricos:
Estudiamos el constructo del apego y sus implicaciones.

El apego: es un fenómeno de conductas que tempranamente llevan adelante las crías de


diversas especies, incluida la humana, de búsqueda activa de una figura protectora.

Para los teóricos del apego, el interés en los objetos es vital, el niño muestra preferencia por
configuraciones visuales y auditivas y disfruta de su capacidad para lograr que ocurran
cosas en el mundo físico a través del uso variado de objetos.

El desarrollo temprano está basado en las relaciones, en interacciones con el cuidador


primario (el “ambiente facilitador” diría Winnicott), que llevan a la interiorización de la
relación, dando lugar a modelos operantes, un sistema interno de expectativas sobre sí
mismo y los otros que les permiten a los niños anticipar la conducta de sus figuras de apego
(Bowlby, 1979).

Bowlby: nueva forma de pensar los sistemas de motivación que impulsan la conducta
humana, la necesidad que motiva la formación y mantenimiento de relaciones de apego es
primaria y diferenciada de la necesidad que motiva la conducta sexual o de alimentación.
Entiende la organización psíquica como sistema cibernético o control homeostático que
lleva un procesamiento inconsciente de información.

63
Conceptos centrales: derivan del sistema conductual de interacción social y su regulación a
partir de intercambios de información y la retroalimentación negativa, como una forma de
homeostasis.
Bowlby cuestionó las teorías psicoanalíticas sobre la relación de objeto. Lo consideraba un
término inexacto. El objeto puede ser parcial o total. Cuidador primario como “figura de
apego” y la representación interna del otro como “modelo operativo interno” de las figuras
de apego.

Según Bowlby, el apego se transforma en cuatro etapas:


1. Fase de pre apego (0-6 semanas): la conducta del niño se manifiesta a través de la
presencia de reflejos innatos.
2. Fase de formación del apego (6 semanas - 8/6 meses): el niño orienta su conducta y
responde a su madre de una manera más clara en relación a cómo lo había hecho
hasta entonces.
3. Fase de apego propiamente dicha (6/8 meses - 18/24 meses): el vínculo afectivo
hacia la madre es tan claro y evidente que el niño suele mostrar gran ansiedad y
enojo cuando se separan.
4. Formación de relaciones recíprocas (18/24 meses en adelante): se inicia hacia los
dos años de vida. Los procesos de simbolización en ausencia del objeto se ven
fortalecidos permitiendo al niño predecir el retorno materno luego de su partida.
Durante el segundo año de vida y la mayor parte del tercero con la ampliación del
campo lingüístico y perceptual se producen cambios en las circunstancias que
disparan las conductas de apego propiamente dichas.

En los primeros meses de vida, el niño muestra respuestas que constituyen lo que será la
conducta de apego, pero la pauta organizada se desarrolla durante la segunda mitad del
primer año de vida. A partir de los 9 meses, la mayoría responden con protestas y llantos
cuando se los deja con un desconocido. El niño conforma un patrón o “modelo operativo
interno" de la madre, que usa con el fin de establecer comparaciones durante su ausencia y
reconocerla cuando vuelve. Desarrolla un “modelo operante” de sí mismo en interacción con
ella y lo mismo hace con su padre.

Ese modelo operativo interno, marcan los orígenes de las estructuras intrasíquicas en base
a la organización de un sistema conductual que tiene como finalidad mantener la proximidad
del cuidador; la interacción se convierte en un sistema de control homeostático que favorece
La regulación de los afectos frente a situaciones de peligro. El niño pasa de orientarse sólo
hacia sus cuidadores, para protección.

El apego como lazo de dependencia, permite establecer una base segura que da lugar a la
exploración y dominio del entorno. Si el cuidador es una figura cercana a la que el niño
puede ir en caso de riesgo, va a proporcionar experiencias de apego seguras. Si la figura de
apego no está disponible adecuadamente y no es receptiva a las necesidades del niño, este
experimentará inseguridad, miedo y ansiedad.

El apego constituye un sistema conductual y operativo de carácter adaptativo.


El estudio de los mecanismos de defensa contra la ansiedad de separación mostró que
estos mecanismos no son generados internamente sino que surgen como respuesta a
sucesos interpersonales.

64
La defensas psíquicas son estrategias interpersonales para lidiar con ambientes por debajo
de lo óptimo su meta es mantener el apego enfrentado a fuerzas que amenazan con
destruir el vínculo.
El sistema de conducta del apego se va constituyendo y transformándose a lo largo de toda
la vida, la conducta de apego dirigida hacia la madre va debilitando se gradualmente a partir
de los 4 años. En la adolescencia el vínculo de apego que une al hijo con sus padres
cambia nuevamente y se produce un distanciamiento de figuras parentales que son usadas
para oponerse y diferenciarse en la búsqueda de autonomía punto en la vida adulta el
vínculo con los padres retorna a cierto equilibrio afectando la conducta de diferentes
maneras.

- Juego
Concepto de juego que propone el PSA: se busca establecer relaciones con las etapas de
la conformación del apego en la infancia propuesta por Bowlby. Trabajó conceptos de juego
y apego; en momentos de ansiedad el niño no juega, y busca a figuras protectoras.

Freud, en más allá del principio de placer, describe el primer juego auto-creado de su nieto
de año y medio, por palabras que pronuncia al tirar y traer hacia él un carretel. (El juego del
“fort-da”). El juego le permitió al niño llevar adelante la primera renuncia pulsional que la
cultura le impuso: aceptar la partida de la madre. Protegido por el juego, puede aceptar la
soledad, pensado el juego como un trabajo psíquico que transforma situaciones traumáticas
simbolizándolas.

Winnicott valora formas tempranas de representación o simbolización que solo son


posibles gracias a la presencia adecuada del objeto (creatividad primaria o proceso de
ilusión). Habla sobre la función de la agresividad que da lugar a nuevos procesos de
simbolización para tolerar el proceso de desilusión y diferenciar mundo interno y externo.

Golse:
Simbolización: toda forma de representación corporal o psíquica con función de
comunicación o no comunicación.
Simbolización primaria: se produce en presencia del otro que cuida y acompaña al niño.
Simbolización secundaria: tiene lugar en ausencia del otro auxiliar ligada a los procesos
que se despliegan en el juego a solas o en procesos reflexivos.

65

También podría gustarte