La externa se contrae en moneda extranjera para, entre otras cosas,
pagar el servicio de la deuda externa y, la interna, se contrae con los
ciudadanos mexicanos mediante instrumentos de deuda como CETES y
Bonos y se paga en pesos. El dinero obtenido mediante deuda
la deuda externa puede incrementarse o disminuirse
La deuda externa, es aquella acordada con personas naturales o
jurídicas no domiciliadas en el país, mientras que la deuda interna es
la que se acuerda con personas naturales o jurídicas domiciliadas en el
país, por lo que todos sus efectos quedan circunscritos al ámbito
interno
La deuda externa son los créditos contratados por el sector público
con entidades financieras del exterior y pagaderos en el extranjero en
moneda diferente a la moneda nacional
La deuda interna son los financiamientos obtenidos en el mercado
doméstico, mediante la colocación de valores gubernamentales y de
créditos directos con otras instituciones que son pagaderos dentro del
país y en pesos mexicanos.
Historia
La historia de la deuda exterior mexicana empieza en 1822, cuando se
entablaron las negociaciones que fructificaron dos años después en el
primer empréstito de Londres. Sin embargo, para comprender el
principio y el desarrollo posterior de éste y otros préstamos es preciso
tener en cuenta varios antecedentes, entre ellos, principalmente, el
estado de la hacienda pública y de la economía novohispana en las
postrimerías del régimen colonial.
A grandes rasgos, el estado de las finanzas públicas novohispanas en
el primer decenio del siglo xix parecía bastante bonancible
La historia de su deuda exterior es la historia de la vida misma de
México. Su relato nos dice cómo, nacida a la urgencia de las
necesidades consustanciales de una subita y desvalida independencia,
de ahí en adelante se concatena e influencia recíprocamente con no
pocos episodios nacionales; tanto que muchos de ellos todavía se
explican –o se oscurecen– con problemas financieros que se suscitaron
en su día.
En 1826, el crédito del gobierno mexicano en Londres parecía tan
bueno, que la quiebra de la firma Barclay lo afectó sólo de momento,
con el resultado de que los bonos Barclay, cotizados inmediatamente
después de la quiebra al 40 %, subieron en septiembre a 63.50. [1] El
gobierno había remitido a Londres cantidades suficientes para pagar
el interés y la amortización.
Pero en 1827 la situación interior de México empezó a deteriorarse,
las pasiones políticas estallaron y los fondos separados para el
servicio de la deuda fueron empleados por el gobierno en la
pacificación
En el año de 1890 el Gmgreso autorizó un empr&úto por 29.7
millones de pesos (5.9 millones de libras esterlinas), con el fin de
liqui- dar los adeudos de las empresas ferrocarrileras y cubrir otras
deudas de las aduanas nacionales
La deuda exterior total —agrega el autor— casi se triplicó elevándose
de 602 millones de dólares en 1958, a 1 724 millones en el año de
1964, último del gobierno del licenciado López Mateos. Esto significa
un incremento de 1 122 millones de dólares; es de cir, del 86 por
ciento durante el sexenio
La estructura por plazo de la deuda externa señala que la de largo
plazo se situó en 216 mil 943.6 mdd, lo que representó un
incremento de 1.8 por ciento con relación al saldo de enero de 2023.
La participación de este tipo de deuda se incrementó 0.2 puntos
porcentuales (pp), para cerrar en 96.3 por ciento.